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22.10.18

Paradoja del turismo español: regiones cada vez más ricas con habitantes más pobres

"Hace 20 años, los habitantes de Baleares eran los terceros más ricos de España, solo por detrás de madrileños y navarros. Las islas recibían casi 10 millones de turistas, una cifra en aumentó desde principios de los noventa. Pero a partir del año 2000, la renta per cápita empezó a descender con respecto de la española: en 2001, Baleares ocupaba la quinta posición; en 2007, la sexta, y ahora es la séptima. La superan Aragón, Cataluña, Madrid, Navarra, el País Vasco y La Rioja.

Al mismo tiempo, la llegada de turistas no ha parado de crecer: 2018 será, debido al descenso en todo el país, el primero en que el turismo se estanque desde 2012.

El caso es similar en las Islas Canarias y las provincias de Almería, Alicante y Castellón, cuya renta per cápita respecto de España ha caído entre el 10% y el 16% en las dos últimas décadas. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué en varias de las regiones más turísticas de España los habitantes pierden riqueza a pasos agigantados?

"Baleares es el caso más claro", explica el economista Miquel Puig. "Es espectacular: no hace mucho era de las regiones más ricas de España. La he comparado con otras zonas turísticas europeas, como el Tirol austríaco, y allí no pierden prosperidad. Mi tesis es que tiene que ver con lo que se paga a los trabajadores

El turismo español puede pagar poco porque la ley lo permite y porque hay mucha gente dispuesta a ir a ganar algo. Eso hace que en las zonas turísticas se concentre mucha población, crezcan demográficamente y, aunque el PIB suba muchísimo, el PIB per cápita vaya para atrás".

Puig no va desencaminado. Baleares y Canarias son, junto a Madrid, las comunidades que más crecen tras la crisis. En los últimos años, su PIB global ha aumentado por encima de la media española: en 2016, Canarias creció un 3,5%, Baleares un 3,8% y España un 3,2%.

 También son las que más turistas reciben (junto a Madrid, Cataluña y Andalucía) y las que más han disparado su población: hoy, en Baleares vive un 30% más de gente que en 1996 y en Canarias, un 24%, mientras que en España ese dato es del 14,8%.

Esta combinación de factores provoca que, aunque el producto interior bruto crezca —en gran parte, gracias al turismo—, su riqueza por habitante sea menor.

"El éxito turístico convivió durante muchos años con tasas de crecimiento económico audaz", apunta Antoni Riera, catedrático de Economía y director técnico de la Fundación Impulsa Balears. "Independientemente del ciclo, siempre había una alta correlación entre llegada de turistas y crecimiento de la economía. 

Pero a partir de 2000 se rompió. Aunque la economía crecía, los incrementos de turistas no se traducían en incrementos de renta per cápita. Es mal síntoma: crecer es bueno cuando supone mejoras de bienestar. Y no está ocurriendo. Una economía así está enferma. Baleares lo está".

 El análisis de ambos coincide en los síntomas y difiere levemente en las soluciones, pero llega a la misma conclusión: una industria que genera tantos ingresos debería ser capaz de traducirlos en prosperidad para su población. "Antes del 'boom', Baleares era pobre", explica Riera. "Sus tierras pasaron del uso agrícola al turístico y fueron muy productivas.

 Pero la productividad es cada vez menor. En sus primeras fases, una economía crece por acumulación: más turistas, trabajadores e infraestructura. Es exitoso. Cuando llega a un estadio de desarrollo alto, el volumen deja de ser óptimo. La estrategia ha caducado".

 Puig es más contundente. Este economista catalán desarrolló su teoría en un libro ('La gran estafa: una propuesta económica para sacar a España de la mediocridad') en que sugiere que el éxito turístico no debe medirse por volumen de turistas, sino por su contribución a la prosperidad: a la renta per cápita, a su distribución y a su aportación al Estado del bienestar. Para él, el culpable está claro: los sueldos. "El turismo debe valorarse por sus salarios", incide.

 "Para mí, hay dos tipos de turismo: el bueno y el malo. El bueno paga bien y el malo paga mal. Los hoteles de muchas estrellas no son necesariamente buen turismo. No me importa lo que paga el turista por la cerveza, lo que nos importa socialmente es cuánto cobra el camarero: si cobra bien, pagará impuestos y gastará; si cobra mal, su puesto estará subvencionado y malvivirá". (...)"                        (Analía Plaza, El Confidencial, 04/10/18)

15.12.17

La crisis del pequeño comercio: más de 10.000 autónomos bajan la persiana en 1 año...

"Más de diez mil persianas son muchas persianas, aunque el estruendo social que supone bajarlas en las puertas de las tiendas apenas se oiga. Son, concretamente 10.738, las que han echado en un año los pequeños comerciantes autónomos, un sector en declive en España tras perder casi 100.000 efectivos en una crisis cuyos supervivientes se enfrentan a un reto inesperado: competir con unas plataformas de logística y comercio electrónico decididas a llevarse por delante al tendero del barrio.

El pequeño comercio, según los datos de Ministerio de Empleo, entró en la crisis del otoño de 2008 con 432.719 autónomos que fueron menguando hasta los 348.844 de 2013 antes de iniciar un breve repunte con los brotes verdes (353.448 en 2014) previo a una progresiva nueva merma de casi 20.000 en los tres años siguientes: 350.047 al cierre del tercer trimestre de 2015, 344.827 un año después y 334.089 en septiembre de este año. (...)

"La idea parece que es acabar con un sistema comercial tradicional para que las grandes estructuras que operan a través de plataformas obtengan grandes beneficios", explica Eduardo Abad, secretario general de UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), que llama la atención sobre "el reparto social de ese beneficio cuando se están reduciendo los trabajadores por cuenta propia y ajena en el comercio".

El volumen de negocio del pequeño comercio, del que hay que descontar gastos (incluye salarios), impuestos y cotizaciones para calcular la ganancia, cuando la hay, se redujo en más de 27.000 millones entre 2008 y 2015, periodo en el que cayó de 240.661 a 213.134, un 11,1%, según indica la Estadística de Productos en el Sector Comercio del INE (Instituto Nacional de Estadística).

Sin embargo, menos de dos tercios de ese volumen de negocio corresponden al comercio tradicional, a la tienda del barrio y del pueblo, que en 2015 movieron 134.741 millones (un 63,2%) en 2015 con un desplome de casi 34.000 en siete años. Otras fórmulas como el autoservicio lograban avances notables al crecer de 61.100 a 65.852 en ese mismo periodo.  (...)

El comercio tradicional retrocede en todos los sectores, con caídas destacadas tanto en la alimentación (de 22.648 millones de euros anuales a 19.609, un 13,5%) como en los establecimientos no especializados tipo colmado (de 36.617 a 30.321, un 17,2%) y también, aunque en menor medida, en los que sí lo están (de 73.576 a 72.756, un 1,2%). 

Entre estos últimos el descenso es especialmente visible en el caso de las tiendas de tecnologías de la información y la comunicación, que perdieron un 29% de su mercado al caer su facturación de 8.333 a 5.921 millones.  (...)

"El principal medio que tiene el pequeño comercio para mantenerse, y para seguir haciendo habitables los pueblos y las ciudades, es formarse y especializarse", señala Abad, que apunta que, "sería un error intentar competir con las mismas armas que utilizan las plataformas y las grandes superficies". "Debe apostar por la calidad y la proximidad –anota-, porque no hay nada que hacer en cuanto a la cantidad y a los precios".

En este sentido, el pequeño comercio y la hostelería se están viendo directamente afectados, como buena parte de las pymes y algunas grandes empresas, por los acelerados cambios que se están dando en el sector de la distribución al por menor, entre los que destacan dos.

Por una parte, la irrupción de nuevas empresas de reparto que ofrecen un medio de contacto con el consumidor, entre las que destaca la de ciclistas Deliveroo, y, por otro, las estrategias de grandes plataformas como Amazon, a la que UPTA acusa de practicar el ‘dumping’ con el objetivo de “romper el techo de los precios de reparto” para “rebajar el precio del transporte por debajo incluso de su precio de coste, con el fin inmediato de eliminar empresas competidoras en el sector”.

Mientras tanto, Francisco Aranda, presidente de UNO, la patronal de la distribución y de la logística, reclama "un pacto de Estado para el reparto del e-commerce y la distribución urbana de mercancías, que siente las bases de un reparto sostenible y eficiente en la ciudad y sirva de guía para los ayuntamientos en el diseño de sus ordenanzas municipales" mediante "normativas y ordenanzas supramunicipales de carácter armonizado".

 UNO reclama un registro de los vehículos que se dedican al reparto, así como regular “las denominadas plataformas de economía colaborativa” que operan en ese sector, para reducir “la creciente competencia desleal” y el intrusismo, desarrollar “un calendario de restricciones en la ciudad realista y aplicable por las empresas” y, paralelamente, “favorecer la distribución de mercancías a comercios y restaurantes en horario no convencional”.  (...)"            (Eduardo Bayona, Público, 06/12/17)

19.9.17

El turismo es el sector que mejor describe la salida de la crisis “a la española”. Es el sector paradigma de desigualdad entre lo que ganan los empresarios y lo que reciben los asalariados

"El turismo es sin duda la actividad económica que mejor caracteriza a España.  (...)

El turismo es vital porque sirve para compensar sobradamente nuestro saldo negativo exterior, lo que importamos por encima de lo que exportamos. (...)

Sin embargo, hay otra cosa que lo identifica aún más con el modelo España, aunque eso no lo cuentan ni las autoridades, ni los empresarios. El turismo es el sector paradigma de desigualdad entre lo que ganan los empresarios y lo que reciben los asalariados. 

Ninguno se le puede comparar. Representa la aplicación más dura de la precariedad laboral y la negación más rotunda de frases como la de la ministra de empleo, Fátima Báñez, de que “el empleo que llega de la recuperación es de mayor calidad que el que se fue con la crisis”. (...)

Comenzamos por algo tan directo como el salario. Los trabajadores de hostelería, el núcleo principal del turismo, son los que menos cobran de todos los sectores: 14.000 euros al año, frente a 23.000 del conjunto de las actividades productivas. Ya era así antes de la crisis. Pero las miserias que esta ha traído para los asalariados han ido a parar mucho más a los que trabajan sirviendo copas, poniendo manteles o haciendo camas. 

El salario medio de España, entre 2008 y 2015, subió el 5,5 por ciento. Ello significa que los que lo cobran han perdido poder de compra, porque el coste de la vida subió más: el 8,5 por ciento. Pues bien: ¿cuánto subió el sueldo medio de los que trabajan en la hostelería? Nada, simplemente. Es ya conocida la cifra de dos euros, céntimos arriba o abajo, que ganan las camareras por arreglar una habitación de hotel.

Las condiciones de trabajo del sector clave de la economía española son también las peores. En nuestro país hay ahora dos millones de personas menos trabajando que en 2008, en cambio en el turismo ha aumentado el empleo en casi 200.000 trabajadores. Pues bien, todo el empleo creado es a tiempo parcial.  (...)

La temporalidad es consustancial con nuestro sector puntero. Antes de la crisis llegaba al 41 por ciento. Era difícil superarla porque la temporada de sol y playa es siempre la misma. Pues se ha superado: el 43 por ciento de los asalariados es  ahora temporal. Pero lo más asombroso es que se ha más que duplicado el número de personas cuyo contrato es de un solo día o, como mucho, de  menos de un mes.   (...)

¿Es esto así porque el sector no da para más? La cuenta de resultados del turismo dice lo contrario. Nos ponemos en julio de este año. El ingreso medio de una habitación de hotel, lo que ha percibido el empresario, ha aumentado casi un 8 por ciento respecto al año pasado. El salario del trabajador en el sector sólo el uno por ciento. 

A la patronal se le llena la boca con decir que aceptarán una subida del 2,5 por ciento. Pero la realidad, los datos oficiales, del Instituto Nacional de Estadística, dice otra cosa.  A la empresa le basta con subcontratar parte de las tareas del hotel para pagar mucho menos.

Se  argumenta que el sector está tirando los precios para ganar clientes y eso repercute en los salarios. Es una falacia construida con ofertas aisladas, que trata de justificar el abuso. En julio de este año los hoteles, por término medio, han subido sus tarifas un 7 por ciento respecto a julio del año pasado. Y el conjunto del sector turístico ha registrado una inflación el doble que la inflación general. 
¿Y cómo les va a los empresarios? Probablemente no hay sector más rentable en España que el dar acomodo, comida y bebida a media Europa para que se tueste en nuestras playas.

En el conjunto de las actividades productivas, de cada 100 euros que entran en la caja, sólo 49 son limpios. El resto se destina a comprar el material para producir. Con esos 49 se paga a los trabajadores, se abonan determinados impuestos y el resto  se lo queda el empresario. En todas las actividades de los sectores vinculados al turismo, de esos 100 euros, son limpios 76.

 ¿Pero con ellos tendrá que destinar mucho a pagar a sus empleados? Pues la verdad es que casi nada. De ese dinero, sólo va a los trabajadores el 17 por ciento. Una pequeña parte se dedica a impuestos y el resto, el 78 por ciento, se lo queda el empresario. Ese es el reparto de la tarta entre patrón y asalariado. Algo insólito. En el conjunto de la economía española el empresario se queda el 42 por ciento y ya es mucho.  (...)

Desde  luego, con lo que se lleva a su cuenta, el empresario turístico tiene bastante para  invertir en el negocio, para modernizarlo y crear más empleo. Sin embargo, el sector de la hostelería invierte bien poco. Sólo el 5 por ciento de lo que ingresa."                     (Emilio de la Peña, CTXT, 13/09/17)

5.4.17

Las Kellys celebran el triunfo de las trabajadoras del Hotel Occidental de Bilbao


El pasado 31 de marzo vencía el contrato que la cadena hotelera tenía con la empresa subcontratada Samsic y ante esta decisión empresarial los puestos de trabajo se veían amenazados. Siete de las nueve trabajadoras contratadas a través de Samsic iniciaron la huelga por el derecho a subrogación: querían la garantía de seguir trabajando.

Desde Las Kellys queremos felicitarlas por haber logrado su objetivo.

 Tras un aviso de las huelguistas, preocupadas por el silencio mediático, decidimos dar apoyo a la difusión que ellas mismas empezarían a hacer, dimos apoyo desde la distancia con herramientas a nuestro alcance: nuestras redes y también los actos en los que participamos durante la huelga, los días 21 de marzo (en la imagen, desde Pamplona), 24 de marzo [(desde Barcelona)-<https://twitter.com/LasKellysBCN/st...]> https://twitter.com/LAS_KELLYS/status/845603838631563264] y Barcelona).

 También aprovechamos para recordar que esa situación no era excepcional: más conflictos en otros hoteles de la cadena Barceló!

Y compartimos luchas que hemos ganado en hoteles Barceló, porque es posible ganar.

Las trabajadoras del Occidental Bilbao, con su huelga y el apoyo de ELA, consiguieron su objetivo de subrogación y con su lucha nos han dado una lección de dignidad y nos han convencido todavía más de que hay que acabar con el virus de las externalizaciones!

Estamos muy contentas de haber contribuido a la difusión de su lucha, pero sobre todo contentas por la confianza y la hermandad que sentimos durante esta semana de huelga, tan difícil para las trabajadoras. Estamos contentas por ellas.

 Además, estamos convencidas de que los vínculos iniciados en la dificultad de estos días se van a mantener y de que, tarde o temprano, volveremos a coincidir en el camino para luchar juntas contra la externalización. (...)"              (Izquierda diario, 03/04/17)

18.2.16

Nuevo modelo productivo: España es un bar: 1,54 millones de trabajadores viven ya de la hostelería

"La crisis ha provocado un cambio significativo en el modelo productivo: desplome del sector inmobiliario y de la construcción y mayor peso del sector exterior. Sin embargo, hay un sector insensible al cambio en el patrón de crecimiento. Y no es otro que la hostelería, que en 2015 ha batido su récord histórico en cuanto al número de empleados.

Nada menos que 1,54 millones de trabajadores están empleados en la hostelería en cualquiera de sus dos ramas: 349.600 lo hacen en lo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) denomina servicios de alojamiento y 1,19 millones en servicios de comidas y bebidas. Es decir, bares y restaurantes.

La cifra -que se refiere al cuarto trimestre de 2015- es relevante no solo por el volumen, sino, también, por su evolución. Desde que comenzó la crisis (primer trimestre de 2008), la economía española (a la luz de la Encuesta de Población Activa) ha perdido 2,52 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, el número de trabajadores empleados en la hostelería ha crecido en 137.100.

Una evidente discrepancia que pone de relieve hacia dónde va la economía española en términos de modelo productivo. No en vano, hoy la hostelería se ha convertido en el tercer sector económico con mayor plantilla, tan solo superado por el comercio (2,9 millones) y la industria (2,2 millones). Por lo tanto, ya por encima de la sanidad (1,46 millones) y la educación (1,24 millones), lo que pone de relieve la dimensión económica de la hostelería.  (...)"              (El Confidencial, 16/02/16)

11.11.15

Campaña de Navidad histórica para el empleo… ¿y luego qué?

"Seguro que ya lo están notando. Los escaparates se engalanan con musgo y serpentinas, los supermercados se llenan de turrón y derivados, las tiendas de juguetes sacan todo su arsenal… Sí señores, la Navidad ha llegado para quedarse hasta el 6 de enero. 

Como todos los años esto va a suponer un chute de gasolina para el motor del consumo, que poco a poco va engrasándose después de la larga temporada que ha pasado en boxes. Y este impulso navideño trae consigo cada año un empujón para el empleo, ya que los comercios y servicios de hostelería necesitan mano de obra para estos días.

Según los datos que ha facilitado Adecco, esta campaña puede ser una de las mejores de la historia para el ámbito laboral, pues prevé que se generen 850.000 nuevos contratos para los meses de noviembre, diciembre y enero, un 16% más que para el mismo periodo de 2014, en los sectores del consumo, del retail, de la distribución y la logística, del transporte, del marketing, del turismo o de la banca.

 De este modo, recuerda la firma de recursos humanos, se vuelve a la tónica general anterior a la crisis, cuando cada año la Navidad traía aumentos en la contratación de entre el 10% y el 15%.

Además, añade que es posible que este año los contratos se alarguen hasta finales de enero y coincidan con el grueso de las rebajas de invierno. No obstante, eso no consuela a un mercado laboral que depende mucho de estas épocas del año para tomar algo más de carrerilla.

En las últimas semanas –y meses- al Gobierno se le ha llenado la boca diciendo que ha logrado bajar el paro en estos cuatro años, pero lo cierto es que seguimos siendo el segundo país con más paro de la UE, con una tasa del 22,2% a fecha del mes pasado, solo superados por la indomable Grecia -25,2%-, tal y como contó Aurelio.

En concreto, Mariano Rajoy y su equipo han conseguido reducir el paro en 100.000 personasempezó la legislatura con 18.043.000 trabajadores y la ha acabado con 18.158.000-, por lo tanto, se ha tenido que valer del truco de la estacionalidad para maquillar esas escasas cifras.

Y es que todos sabemos que en España baja el paro en verano y Navidad debido al componente turístico y consumista de nuestra economía. Pero la realidad es que a parte de eso, pocas opciones tienen muchas personas de encontrar empleo el resto del año, y más si hablamos de un trabajo indefinido, no temporal.

 Evidentemente, que la campaña navideña cada año mejore sus cifras de empleo es una buena noticia, pero no conviene quedarse solo con eso, sino con que seguimos hipotecando la recuperación del mercado laboral a la estacionalidad, lo que no es más que un parche para una herida que necesita una buena cirugía."              (, El blog salmón, 11/11/15 )

14.1.14

Florentino Pérez se lucra con los recortes en dependencia. En lugar de una silla de ruedas, el marido ha tenido que ponerle rueditas a la silla del comedor.

"Nos convertimos en grúas humanas. La falta de recursos nos la echamos sobre la espalda”, explica una cuidadora que teme se sepa su identidad. Carmen es su nombre ficticio. 
Hace cuatro años, entró a formar parte del equipo de auxiliares del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), que se encarga de supervisar las condiciones socio-sanitarias de las personas dependientes y dar las pautas necesarias a familiares y servicios sociales.
 “Cuando llegué al servicio, me quedé asombrada. Los servicios sociales ponían al alcance de las familias los recursos que necesitaban, bien fuera una silla de ruedas, un andador o pañales, se adaptaban las duchas si era necesario…”, explica. “El planteamiento principal era evitar que perdiesen la autonomía: intervenir antes y prolongar su calidad de vida, pero todo eso se ha ido perdiendo”, sentencia. 
En los últimos años, multitud de municipios han ido recortando la inversión en los servicios sociales, encargados de dotar de los recursos necesarios para una calidad de vida adecuada a las personas que no pueden valerse por sí mismas, bien por tener una edad avanzada, bien por sufrir algún tipo de discapacidad.

 La estrechez de muchas cuentas municipales, además, ha facilitado la entrada en la gestión del servicio de atención domiciliaria de empresas que se han adjudicado los concursos públicos ofertando al mínimo precio posible, a costa de reducir recursos y empeorar condiciones laborales.

En verano de este año, Clece S.A, la sociedad multiservicios propiedad del Grupo ACS, presidido por Florentino Pérez, se adjudicó el concurso de cerca de un millón de euros anuales licitado por el ayuntamiento de Cerdanyola para gestionar el SAD de la ciudad. 

La compañía, que en el 2011 se hizo con el negocio asistencial en la Comunidad de Madrid por 21,7 millones de euros, forma parte de la lista de constructoras que, tras la caída del ladrillo, han derivado su negocio hacia el sector público, junto a otras como Valoriza Servicios a la Dependencia S.L, del grupo Sacyr.

Carmen pasó de trabajar para Inpross, una pequeña empresa familiar gestionada por dos enfermeras, a depender de Clece. Esta auxiliar asegura que después de que los últimos años se haya producido una pérdida progresiva de los recursos destinados a las personas dependientes, la entrada de Clece en el servicio ha empeorado aún más la atención a la dependencia.

La Marea ha contactado con tres trabajadoras que han vivido de primera mano esta degradación. Como Carmen, las otras dos tampoco quieren revelar su nombre, pues su actual situación laboral se vería afectada por la amenaza de los despidos. Sus testimonios dibujan un preocupante panorama. “Antes, si la cama era muy bajita, los servicios sociales la adaptaban a tu situación.

 Ahora tengo que poner todas las sillas del comedor como barandilla porque la señora tiene alzheimer y se levanta a media noche. En lugar de una silla de ruedas, me encuentro con casas en las que el marido ha tenido que ponerle rueditas a la silla del comedor. ¿Cómo se las apaña el cuidador para cambiarle el pañal a una señora, por lo menos cuatro veces al día, si está en una silla de ruedas que no tiene frenos?”, lamenta Carmen.
 
Esta auxiliar señala que uno de los aspectos que más se ha resentido desde la entrada de Clece en el SAD de Cerdanyola es la coordinación con los servicios sociales, que se vinculaba a través de la empresa: “No tenemos comunicación directa con los servicios sociales”, sentencia. Tampoco con la propia empresa.

 Hace unas semanas, una mujer con una enfermedad mental avanzada amenazó con suicidarse y no tuvo manera de comunicarse con ésta. “Ahora nos encontramos con un conflicto, llamas y no hay quien responda. No hay comunicación con la empresa. He hecho 17 llamadas entre ayer y hoy para intervenciones y no me han contestado”, afirma.

Y es que, de la compañía para la que trabajaba antes, Inpross, que conocía a todas sus empleadas y a las personas que atendían gracias a la proximidad, ha pasado a trabajar para una gran corporación, Clece (que en 2011 facturó cerca de 1.000 millones de euros), en la que un mismo coordinador debe atender a un área tan extensa que le es imposible mantener una comunicación efectiva con todos los casos.

 “Se ha reducido el equipo administrativo, así que las coordinadoras no conocen los casos, tienen un área demasiado grande para atenderla”, explica. “Hace unos meses, un chico autista de unos 27 años le dio un empujón a la cuidadora y la estampó contra la pared.

 Ella ya no se pudo levantar y pasaron cuatro horas sin que hubiera forma de comunicarse con la empresa”. La Marea ha tratado de recabar la versión de Clece sobre estos hechos, pero la empresa ha declinado hacer cualquier tipo de declaración al respecto.

 En Mota del Cuervo (Cuenca), María ha sido testigo directa del modus operandi de Clece, que en noviembre se hizo con el servicio integral de la residencia pública Los Molinos. Ella trabaja como enfermera en el centro. La entrada de la empresa ha supuesto despidos, la cancelación de muchos de los servicios y, para los empleados, trabajar más horas por un salario menor. “Clece ha llegado con mucha prepotencia. Lo más negativo que veo es la confusión de funciones que ha provocado”, indica.

La lista de despidos y reasignación de funciones es larga. En la recepción, se eliminó el turno de noche, así que los residentes ya no pueden comunicarse con sus familiares a partir de las 23.00 horas. El recepcionista del turno de noche pasó a trabajar durante el día. Y el que se encargaba del turno de día fue despedido. También el que trabajaba los fines de semana. (...)"                       (La Marea, 08/01/2014)

14.11.13

Se consume lo necesario: la crisis ha cambiado la forma de comprar

"Nuestro país vuelve a los hábitos de consumo de los noventa. Los españoles priorizan lo necesario sobre lo superfluo, y desaparece el componente aspiracional al mismo ritmo en que se reduce su presupuesto, según el último Observatorio Cetelem, que analiza las tendencias en consumo y distribución.

 Es un consumo práctico, de necesidad, inteligente y selectivo, donde el precio es el primer motivo para comprar para el 53% de los encuestados.

Los distribuidores han detectado esta necesidad y recuperan las estrategias de precios competitivos para "ajustarse al patrón de consumo racional", señala Carlos Gómez, director de Desarrollo de Negocio de Cetelem España Grupo BNP Paribas.

Respecto al canal de distribución, los cambios más notables se han producido en el ámbito de la venta online. Hasta ahora el consumidor ha ido un paso por delante, pero "el sector ha pisado el acelerador y la distribución se está adaptando al nuevo perfil de los consumidores", apunta Carlos Gómez. Las tiendas han posicionado sus webs tanto como elemento de información como canal de compra.

 Uno de los sectores que más ha crecido en este sentido es el de tecnología y electrodomésticos, que se coloca como segundo sector, detrás del turismo, donde más compras online se realizaron el año pasado (50%). Y es el único sector que crece en este ámbito a un ritmo de dos dígitos. 

Los consumidores españoles recurren al e-commerce para adquirir productos de turismo (53%), electrodomésticos y tecnología (50%), moda (48%), telecomunicaciones (39%), deportes (31%), salud, estética y dentista (29%), alimentación (26%), cocina (17%), muebles y elementos de descanso (15%).

 Por sectores, prácticamente todos reflejan una caída en sus ventas, con una excepción: la tecnología, que acapara el 60% de las compras en los 12 últimos meses recogidos en el estudio de Cetelem. (...)"                 (El Economista, 05/11/2013)

22.10.13

La crisis y el IVA han cerrado 4.500 discotecas, bares de copas y salas de conciertos

"Los empresarios del sector del ocio nocturno han cifrado hoy en 4.500 las discotecas, bares de copas y salas de conciertos que han cerrado debido a la "desesperada" situación que afrontan por la subida del IVA al 21%, unida a la crisis económica y al incremento de las tasas del alcohol.

En protesta por esta situación, representantes de la Alianza Empresarial por el Ocio y el Turismo ProNoche se han concentrado hoy frente al Ministerio de Hacienda en Madrid dentro de la campaña "Salvemos la noche", iniciada en las redes sociales y en los locales de ocio, y que a partir de ahora iniciará una "gira Live Tour" para trasladarse a las principales ciudades españolas. (...)

Según los empresarios, el 18 % de las 25.000 pymes del ocio y los espectáculos musicales han sido destruidas, lo que va a suponer la pérdida de más de 30.000 empleos juveniles en el sector hasta final de año.

Con respecto a la recaudación del IVA, consideran que su efecto ha sido que la actividad de las empresas y el consumo interno sigue cayendo "y, en el caso del ocio, la cultura y los espectáculos se han desplomado completamente". (...)

Esto ha supuesto "la entrada en números rojos y el que las empresas del ocio y la cultura trabajen exclusivamente, en estos momentos, para recaudar el IVA para el Ministerio de Hacienda", aseguran.

"Si antes de la crisis los clientes pedían otra copa, ahora lo que te piden es otro hielo", ha bromeado Dick Anstad, propietario de la Sala Bogui Jazz de Madrid, quien ha recordado que entonces los escasos márgenes de beneficio de los espectáculos que ofrecen estas salas se soportaban con los beneficios de la barra, lo que ahora no ocurre.
No obstante, Anstad ha expresado la intención de las salas de seguir programando música, "porque España se lo merece".

Armando Ruah, responsable de la asociación estatal de salas de música, ha pedido que se aplique al sector el mismo IVA que el de la hostelería, de un 10 %, y ha recordado que estos locales son negocios "absolutamente privados". (...)"             (Público, 21/10/2013)

2.8.13

Las ventas en comercios caen un 7% en junio y suman tres años de descenso

"El Gobierno y el PP publicitan sin parar supuestos ‘brotes verdes’ económicos que solo ellos ven y que, en cuesta a encuesta, el Instituto Nacional de Estadística (INE) transforma de verde a negro.

 El INE acaba de publicar los datos de ventas en el comercio minorista a 30 de junio y han registrado una caída del 7% en tasa interanual. Se han encadenado 36 meses consecutivos, tres años, de caídas imparables en las ventas. El comercio minorista es uno de los sectores que más acusa el impacto de la crisis y el desempleo.

Todos los modos de distribución redujeron ventas en junio, si bien las peores cifras son las de las tiendas unilocalizadas (pequeño comercio de propiedad familiar) donde las ventas disminuyeron un 8,1%, seguidas por las grandes superficies que registran un descenso del 7,4%, las pequeñas cadenas con un -7,1% y las grandes cadenas con una bajada del -4,6%.

 La consecuencia inmediata del descenso imparable en las ventas son los despidos y han sido las pequeñas cadenas, con una pérdida del empleo del 4,6, y las grandes superficies con un 4,4% las que más han despedido. El empleo en el comer5cio minorista bajó un 1,9%, pero son estos pequeños comercios los que antes comenzaron a despedir en años anteriores.

Las ventas de comercio minorista han bajado en todas las Comunidades Autónomas salvo en Baleares. Los descensos más fuertes son los de Cantabria, con una caída de ventas superior al 10%, la Rioja, por encima del 9% y país Vasco por encima del 8%. En Baleares subieron un 2% con el inicio de la temporada turística.

Las ventas de alimentos cayeron un 6,5% respecto a hace un año y las de los productos no alimenticios casi un 8%, dentro de este grupo destaca la caída de bienes de hogar (electrodomésticos y muebles) con una caída del 8,6%."             (El Plural, 31/07/2013)

24.4.13

Se necesita mucho valor para dar dinero público a los jugadores de azar cuando se están realizando recortes en todos los ámbitos sociales

"El gobierno está estudiando autorizar desgravaciones fiscales por pérdidas en el juego y es de esperar que en poco tiempo se aprueben las disposiciones al respecto. Se trata de una medida valiente y coherente. 

Valiente, porque se necesita mucho valor para dar dinero público –y eso es desgravar, como lo es a los jugadores de azar cuando se están realizando importantes recortes en todos los ámbitos sociales. Coherente, porque, como veremos, se atiene estrictamente al modelo de sociedad propuesto por el gobierno.

 Hay que ser realista. El intento histórico de acercarnos a los países industrializados debe darse por fracasado dentro de este modelo. Disponemos de trabajadores, técnicos y profesionales comparables a los de los países de nuestro entorno, pero, a pesar de los bajos salarios y reformas laborales, no podemos avanzar por la incompetencia y egoísmo de los diazferranes y banqueros que forman el tejido empresarial y financiero. Y sobre éstos no se va a actuar porque son los que mandan. De momento se está fomentando para los desempleados la expectativa de la emigración (...)

Podría entonces pensarse en asociarnos con otros PNE (países no emergentes) de nivel de corrupción similar, pero esta tarea, como puede verse por los intentos realizados hasta ahora, no está exenta de dificultades. Parece más sencillo enviar a la gente a que emprenda, es decir, a que se busque la vida, pero no deja de ser una solución parcial y peligrosa. 

Modelos realizados por expertos muestran que, al llegar al 30% de la población activa formado por emprendedores, comerciales y empleados de compañías de seguridad, se alcanza un punto de colapso irreversible por falta de trabajo útil que alimente la reproducción social.

Así, pues, la alternativa más razonable es aceptar el papel que se nos ha asignado en el IV Reich (y que, por más que se diga, no es el de puta barata, sino que es bien honorable por la vocación de servicio que implica y además está al alcance intelectual de nuestros empresarios y políticos de la mayoría) y actuar en consecuencia con decisión.

 Tenemos una base firme en los servicios turísticos y, aunque queden aún algunos trozos de costa sin rentabilizar, se está en camino de la explotación al 100% del sector con la nueva legislación de costas. 

 El interior está más descuidado, ni siquiera se ha privatizado el Museo del Prado, pero se va a dar un paso de gigante con el complejo Eurovegas, que podrá venir seguido de la recuperación del plan de los Monegros y de alguna de las iniciativas del señor Mas. El juego será el segundo pilar de la reconstrucción de la España postimperial.

Por ello hay que premiar a los que hacen circular el dinero por tapetes verdes y máquinas tragaperras. Además la reordenación debe tener un sentido integral y así se está fomentando con la concesión, como servicio público que son, de las licencias de los canales de TDT a emprendedores de actividades sociales útiles como el tarot y diversos tipo de juegos y adivinanzas que, además de ilustrar, crean riqueza y empleo en vez de dárselas a los perroflautas proetarras de las televisiones sociales donde no circula un duro.

Pero no basta con promover con generosidad las actividades útiles, hay también que impedir las que son nocivas. En España se juega todavía a la brisca, al tute o al mus sin que se produzca más beneficio que despachar algún café en los pocos sitios que aún no son franquicias.

 Con ello, no sólo no se produce riqueza y empleo, sino que además se crea el falso espejismo antipatriótico de que la gente puede pasárselo bien sin gastar y sin crear empleo. Debe estudiarse en serio la prohibición de estas actividades deletéreas en privado y la imposición de cánones cuando se realicen en público.

Y, para más inri y pérdida de eficiencia, estas actividades improductivas las realizan en muchos casos jubilados, prejubilados, pensionistas..., gente que vive del erario público sin devolver ninguna contribución. El dinero que les aporta el Estado para sobrevivir no debe considerarse de ninguna manera como un derecho sin límites de forma que habría que instar la devolución de lo que les reste al final de cada mes.

 Una forma de llevarlo a cabo en coherencia con el papel que se ha asignado al juego en el futuro del país, sería organizar el acceso a los casinos a los jubilados para que se jueguen sus ahorros en juegos productivos y hagan circular el dinero ocioso..."        (Manuel Martinez Llaneza

15.4.13

La calle Preciados tiene bajos comerciales vacíos por primera vez en años


Imagen de la calle Preciado de Madrid (Flickr: M. Peinado)

"La calle Preciados de Madrid presenta disponibilidad en su tramo más comercial por primera vez en los últimos años, según desvela un informe del mercado de locales comerciales, realizado por la consultora Aguirre Newman, en el que subraya que el contexto macroeconómico actual origina una importante caída en las ventas del comercio minorista. 


El informe refleja que todos los indicadores relacionados con la demanda por parte de los hogares, elemento clave para el mercado comercial, mostraron un importante retroceso en 2012, tendencia que ha continuado en los tres primeros meses de este año."      (El Confidencial, 15/04/2013)

28.1.13

Solución: salvar a la pequeña y mediana empresa. Quebraron 200.000 desde 2008

"Sean de propiedad privada, social o pública (porque no hay mayor error que confundirlas con el capitalismo) las empresas son organizaciones vitales para la satisfacción de las necesidades humanas y sin las cuales es imposible resolver los asuntos más básicos de nuestra vida cotidiana.

Por eso, la desaparición en España de más de 200.000 empresas desde 2008 no puede calificarse sino como de auténtica tragedia económica a la que habría que poner freno cuanto antes si no queremos hundirnos en la depresión económica y en el empobrecimiento continuado durante muchos años.

Sin embargo, y a pesar de que todo el mundo se llena la boca de defensas a la empresa o a los puestos de trabajo, lo cierto es que no hay institución social más incomprendida ni que reciba más agresiones por todos lados. 

Quienes está defendiendo y aplicando las políticas de austeridad y de recorte de rentas confunden los intereses del conjunto de las empresas con los de las más grandes, y quienes desde sindicatos u organizaciones de izquierdas ponen el énfasis en la defensa del empleo no se suelen dar cuenta de que eso es hoy día imposible sin la contribución de los miles de pequeños y medianos empresarios que lo crean en su gran mayoría.

Los gobiernos y la patronal están en manos de las grandes empresas y de los bancos que están imponiendo políticas que les vienen bien a ellos pero que literalmente fulminan a las pequeñas y medianas.

A diferencia de lo que ocurre en otros lugares, como en Estados Unidos, las grandes empresas europeas o están muy desentendidas del mercado interior o bien tienen un gran poder de mercado (como es el caso de las que suministran servicios básicos). 

Son empresas globales que obtienen la mayor parte de sus beneficios fuera de Europa o que los tienen garantizados aquí porque disponen de clientes cautivos, que no se pueden desentender fácilmente de ellas y tienen que aguantar sin rechistar los precios que imponen. 

En ambos casos, sus beneficios no dependen del poder adquisitivo de los europeos y por eso prefieren políticas que aquí simplemente garanticen los costes laborales e impuestos más bajos posibles.

Esa es la razón por la que están imponiendo las políticas de austeridad que se vienen aplicando.   (...)

Las pequeñas y medianas empresas (que en el conjunto de Europa, como en España, son las que han venido creando más o menos el 80% de nuevo empleo) no tienen a su alcance el colchón del mercado global, ni tampoco clientes tan cautivos como las que suministran telefonía, luz, energía u otros servicios básicos.

 En su inmensa mayoría viven, por el contrario, del mercado interno y cuando éste se viene abajo ellas van detrás enseguida. Muy pocas pueden internacionalizarse porque su negocio es el que es, atender a la demanda interna.

No quiero decir que no interese fomentar la internacionalización de las pymes españolas. Simplemente me refiero a que eso no se debe confundir, como se viene haciendo, con dos errores fatales.

 El primero, creer que solo serán competitivas en el exterior las pequeñas y medianas empresas que operen con trabajadores peor pagados. El segundo, pensar que a todas las empresas les conviene orientarse al mercado exterior o que todas van a poder hacerlo para salir de la crisis.

Normalmente, los pequeños y medianos empresarios viven de lo que gastan sus vecinos o empresas colindantes y si éstos tienen cada vez menos renta es cuando venden menos y cuando se ven condenadas a cerrar. Por eso, las políticas que imponen las grandes empresas y los bancos y que se están traduciendo en un descenso continuado de los ingresos de la mayoría de la población les resultan fatales.

Si queremos salir de verdad de la crisis sin destruir la economía y sin empobrecer para muchos años a la sociedad española, tenemos que salvar a las pymes (y me atrevería a decir que, muy en particular, a las que son propiedad o están dirigidas por mujeres porque tienen mayores problemas aún), y no a los bancos, a Telefónica, a Repsol y al resto de las grandes corporaciones que dominan el discurso, las instituciones políticas y las organizaciones patronales.

No hay nada más perjudicial para los pequeños y medianos empresarios (además, naturalmente, de para los propios trabajadores) y para el conjunto de la economía española que propuestas como las que acaba de hacer la patronal de Ikea, El Corte Inglés, Cortefiel, C&A, Alcampo, Leroy Merlin y otras grandes empresas de rebajar aún más los salarios. 

 Responden a un razonamiento económico ciego y troglodita que aumentará sus beneficios a corto plazo pero que a la postre solo llevará consigo la desaparición de otros miles más de empresas y la pérdida de muchos más empleos.

Las pequeñas y medianas empresas que han cerrado en España lo han hecho por carecer de dos cosas fundamentales: crédito y clientes. No disponen de financiación porque los bancos que podrían dárselo están quebrados y utilizan la liquidez y ayudas sin límite que le dan el Banco Central Europeo y el gobierno para salvar sus muebles y sus beneficios. 

 Y pierden la clientela porque los trabajadores, y la mayoría de la sociedad que gasta casi todos sus ingresos en consumo, disponen cada vez de menos rentas por los recortes que hace el gobierno.

Por eso, para salvar a las empresas que pueden crear empleo (y no destruirlo como viene haciendo las grandes que imponen las políticas de austeridad) lo que hay que hacer es lo contrario de lo que se viene haciendo. Si la banca privada no puede proporcionar crédito porque está quebrada o usando sus recursos para desendeudarse, el Estado tendría que garantizarlo como un auténtico servicio público esencial. 

¿Se imaginan lo que hubieran podido hacer los miles de empresarios que han cerrado con la liquidez y ayudas que se le ha dado a los bancos para que la desperdicien?

Y para que recuperen sus ventas y el empleo, lo que debe hacerse es elevar la renta de la población que en lugar de ahorrar y dedicar la mayor parte de sus ingresos a la especulación financiera los dedica al consumo. 

Eso se puede conseguir, por ejemplo, con moratorias en el pago de hipotecas, con ayudas directas a las familias de menor renta y, en general, llegando a un pacto de rentas que impida la concentración tan grande de ingresos que se está dando en los niveles de mayor riqueza.

 Entender que la desigualdad creciente es el principal enemigo de los pequeños y medianos empresarios y de sus negocios no es algo de derechas o de izquierdas sino de sentido común a la vista de lo que está pasando.

Quizá no baste solo con eso. Es imprescindible también que la sociedad entera entienda  que los pequeños y medianos empresarios no son los malos de la película, lo que posiblemente requiera que estos también comprendan que sus intereses no tienen nada que ver con los de los grandes oligopolistas que dicen representarlos."        (Juan torres López, 23/01/2013)

18.11.12

El gran problema del comercio en España es que no hay dinero. Es así de simple. Y ante un hecho tan rotundo, cambian los hábitos de compra: la gente busca precio bajo

 Evolución del consumo y el comercio

"El sector del comercio minorista vive horas bajas. El mes de septiembre las ventas se desplomaron un 10,9% con respecto a un año antes. Fue la mayor caída desde que comenzó la crisis. Todos los formatos han perdido facturación, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. 

Sin embargo, los más grandes y los más pequeños sufren el mayor descalabro. Las tiendas de barrio y las grandes superficies se dejan desde septiembre de 2006 cerca de un tercio de su negocio. (...)

 “En septiembre se ha notado la crisis. Pero como en agosto, en julio y en los últimos cuatro años. Hemos pasado de ver gente gastando a manos llenas a ver que no compra ni el que tiene dinero, porque le da miedo lo que pueda venir”, cuenta la dependienta de una perfumería de la calle de Mesón de Paredes, en el centro de Madrid. 

Asegura que desde esta tienda ha visto ya muchos lustros de vacas gordas y vacas flacas. “Y cuando vienen mal dadas, el pequeño comercio tiene las de perder. Porque con los grandes es difícil competir” (...)

En el sector comercio solo hay un jugador que ha sabido lidiar con los cinturones apretados al máximo: las grandes cadenas. (...)

Los comercios ya sabían que la subida del IVA en septiembre no les haría un favor. Pero el desplome no puede explicarse solo con el alza del tributo. “Consumimos menos. Estamos en estado de shock, porque la incertidumbre y la inseguridad hace que no nos atrevamos a gastar”, razona Josep Francesc Valls, profesor de la escuela de negocios Esade. 

“El gran problema del comercio en España es que no hay dinero. Es así de simple. Y ante un hecho tan rotundo, cambian los hábitos de compra: la gente busca precio bajo, incluso aunque a veces deba renunciar a algo de calidad”, coincide Ismael Quintanilla, profesor de Psicología Social en la Universitat de València. También gana terreno, dice, la compra en pequeñas cantidades. 

Y se mira con lupa, añade, la gasolina que supone un desplazamiento grande para llenar la despensa. De ahí los problemas de algunos hipermercados. Y del pequeño comercio, porque aunque sí ofrece más cercanía, en cuestión de precios le falta volumen para negociar, dice Quintanilla.

 Valls apunta además a que la caída de ventas no es el único lastre que vive el sector. “En paralelo a esa caída hay un componente muy significativo: el IPC aumenta. Eso significa que los precios siguen creciendo, a pesar de que la renta de los consumidores se reduce. Los salarios se comportan con la lógica de una crisis, pero las materias primas o la electricidad no, y el comercio está obligado a asumir eso”, señala.

 No solo los comercios han visto incrementados los gastos habituales y básicos. También las familias destinan cada vez más de su presupuesto a pagar la luz, el agua y la vivienda. (...)

“El pequeño comercio tiene menos capacidad de crédito”, señala. Un sector que acumula 27 meses consecutivos de caída de ventas, defiende, lo que necesita “de manera urgente” que el Gobierno piense medidas que generen confianza en el consumidor y dinamicen el consumo. “El sector, por su parte, hace muchos esfuerzos.

 Por ejemplo, es el que mejor está manteniendo el empleo”, insiste en subrayar. Mientras el índice de ventas ha caído en 2006 más del 30% en los pequeños comercios, el de empleo ha bajado un 3,1% y en las grandes cadenas incluso ha aumentado, el 6,5%.

En la perfumería madrileña no son optimistas ni siquiera ante la llegada de las fiestas. “Esta Navidad no creo que veamos grandes alegrías. La gente gastará algo, por supuesto. Pero hasta los funcionarios se han quedado sin paga extra. ¿Regalos en crisis? Solo para los niños. Para el resto, un detalle como mucho”, vaticina."           (El País, 03/11/2012)

22.3.12

Los taxis colapsan las paradas de Madrid por la falta de clientes

"La bajada de clientes y el aumento del combustible han motivado que los taxistas de Madrid decidan, cada vez más, aguardar a los usuarios pacientemente estacionados en una parada antes de quemar gasolina dando vueltas por la ciudad.

Por un lado se contamina menos, y se descongestionan algunas arterias, pero por otro lado se colapsan las pocas paradas habilitadas para tal efecto.

Basta con darse una vuelta por Atocha, o por la confluencia de Velázquez con Ortega y Gasset para observar el embotellamiento de vehículos. Las matemáticas lo explican mejor: El número de taxis que circulan por Madrid asciende a cerca de 16.000. Sin embargo las paradas oficiales de la capital tienen hueco para 5.000.

 Realizadas las operaciones pertinentes los madrileños se encuentran con cerca de 11.000 vehículos entorpeciendo el tráfico. En algunas zonas calientes la doble fila ha crecido tanto que el tránsito regular queda reducido a la mínima expresión."            (La Vanguardia, 12/03/2012)

20.9.11

La morosidad amenaza la viabilidad de casi 2,5 millones de autónomos

"De hecho, según los cálculos de la consultora Intrum Justitia, “el 80% de los autónomos se encuentra en una situación de riesgo por los retrasos en los pagos e impagos”. Teniendo en cuenta que en España hay 3,1 millones de autónomos, habría 2,48 millones en peligro de cierre por la morosidad.

Es evidente que nunca podrían caer todos de golpe: el sector se reordena solo. Pero que están en peligro es claro y meridiano, según los datos de la consultora europea líder en gestión del cobro.

Además, el 40% de las empresas españolas ve amenazada su supervivencia por los retrasos en los pagos, según datos de la Intrum Justitia. Esto, teniendo en cuenta que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2011 había en España 3,25 millones de empresas, se traduce en que el cierre amenaza a 1,4 millones de compañías."              (Expansión, 19/09/2011)
  

23.6.09

El comercio pierde 128.000 empleos en cuatro meses

"La crisis ha recortado alrededor de un 4% el empleo del comercio en los cuatro primeros meses del año, lo que, en un sector que da de comer a 3,2 millones de personas en España, significa la destrucción de unos 128.000 puestos de trabajo. Con una caída de ingresos que hasta mayo se ha situado entre el 10% y el 12%, respecto al mismo periodo del año pasado, muchas de las pequeñas y medianas empresas se ven abocadas al cierre y, según la patronal del sector, se ha perdido cerca del 2% de tiendas." (El País, ed. Galicia, Economía, 19/06/2009, p. 34)

16.2.09

Teníamos la construcción y el turismo... ya no los tenemos

"Parece inevitable concluir que España ha dejado de ser atractiva para las grandes cadenas. Al menos de cara al futuro próximo. Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles, lo ve natural: "Después de tantos años de crecimiento espectacular y ante la crisis que tenemos, sería conveniente incluso que no hubiera nuevas aperturas".

La situación del sector empieza a ser preocupante. Las pernoctaciones, según el INE, descendieron un 1,2% en 2008, y los precios sólo subieron el 1,1%. Y según Deloitte, las tasas de ocupación bajaron en Madrid, en un solo año, del 82,5% al 71,1%, y los ingresos diarios por habitación, de 100,5 a 80,6 euros. El año 2009 aún va a ser peor." (El País, Negocios, 08/02/2009)