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20.4.26

Trump y Netanyahu: Dos locos que juegan a ser Dios... Donald Trump y su cómplice en crímenes de guerra, Benjamin Netanyahu, libran conjuntamente una guerra de agresión asesina contra Irán, una nación de 90 millones de habitantes. Ambos están dominados por tres patologías interrelacionadas. La primera es la personalidad: ambos son narcisistas malignos. La segunda es la arrogancia del poder: hombres que poseen la capacidad de ordenar la aniquilación nuclear y, en consecuencia, no sienten ningún límite... Para estos narcisistas malignos, la disponibilidad de armas nucleares no representa una carga de responsabilidad, sino una extensión de su grandiosidad: «Puedo hacer cualquier cosa. Puedo arrasar con todo. Ya verán»... La tercera, y la más peligrosa de todas, es el delirio religioso: dos hombres que creen, y que quienes los rodean les repiten a diario, que son mesías que realizan la obra de Dios... Se autoproclaman agentes de Dios. Para ellos, detener la guerra contra Irán significaría que Dios se equivocó... El narcisista maligno no es simplemente vanidoso. Es estructuralmente incapaz de empatía genuina, constitucionalmente inmune a la culpa y movido por la convicción paranoica de que los enemigos lo rodean y deben ser destruidos... Cada patología exacerba a las demás, de modo que juntas ponen al mundo en un gran peligro... El resultado es una glorificación de la violencia sin precedentes desde la época de los líderes nazis... Cada uno de estos hombres está rodeado de una corte de aduladores y fanáticos cuya función es mantener el engaño e impedir que la realidad penetre en su conciencia... las leyes de los conflictos armados, están siendo activamente socavados por Estados Unidos... Sin embargo, los líderes mundiales deben intentar frenar esta locura. A este esfuerzo deberían sumarse todos los países BRICS, la Asamblea General de la ONU y todos los Estados que deseen vivir en un mundo regido por normas y no por las fantasías de dos narcisistas malintencionados (Jeffrey D. Sachs)

 "Este es el mensaje de Pascua de Donald Trump para el mundo:

El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abran el maldito estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno! ¡Ya verán! Alabado sea Alá. Presidente DONALD J. TRUMP
Donald Trump y su cómplice en crímenes de guerra, Benjamin Netanyahu, libran conjuntamente una guerra de agresión asesina contra Irán, una nación de 90 millones de habitantes. Ambos están dominados por tres patologías interrelacionadas. La primera es la personalidad: ambos son narcisistas malignos. La segunda es la arrogancia del poder: hombres que poseen la capacidad de ordenar la aniquilación nuclear y, en consecuencia, no sienten ningún límite. La tercera, y la más peligrosa de todas, es el delirio religioso: dos hombres que creen, y que quienes los rodean les repiten a diario, que son mesías que realizan la obra de Dios. Cada patología exacerba a las demás, de modo que juntas ponen al mundo en un peligro sin precedentes.

El resultado es una glorificación de la violencia sin precedentes desde la época de los líderes nazis. La cuestión es si los pocos adultos responsables del mundo —líderes nacionales comprometidos con el derecho internacional y dispuestos a manifestarlo— podrán contenerlos. No será fácil, pero deben intentarlo.

Comencemos con el trastorno psicológico subyacente. El narcisismo maligno es un término clínico, no un insulto. El psicólogo social Erich Fromm acuñó la frase en 1964 para describir a Adolf Hitler, como una fusión de grandiosidad patológica, psicopatía, paranoia y personalidad antisocial en una sola estructura de carácter. El narcisista maligno no es simplemente vanidoso. Es estructuralmente incapaz de empatía genuina, constitucionalmente inmune a la culpa y movido por la convicción paranoica de que los enemigos lo rodean y deben ser destruidos. Ya en 2017, el psicólogo John Garnter y muchos otros profesionales advertían sobre el narcisismo maligno de Trump.

Cuando el poder no conoce límites, el único control interno que queda es la conciencia. Y el psicópata no tiene conciencia.

Varios psicólogos y psiquiatras de renombre han evaluado a Trump para detectar psicopatía utilizando la Escala Hare estandarizada, obteniendo puntuaciones muy superiores al umbral diagnóstico. Véase, por ejemplo, aquí. La psicopatía se caracteriza principalmente por la falta de conciencia o compasión hacia los demás.

Tanto Trump como Netanyahu encajan a la perfección en este perfil. La psicopatía de Trump quedó patente cuando las fuerzas estadounidenses destruyeron un puente civil en Teherán , sin importancia militar, causando la muerte de al menos ocho civiles y dejando 95 heridos o más. Trump no mostró ningún pesar. Se regodeó y prometió más destrucción. De manera similar, el discurso de Netanyahu en Pésaj no contuvo ni una sola palabra para los muertos. Ni una pausa. Ni rastro de duda. Solo el triunfante catálogo de enemigos que ha aniquilado.

La paranoia alimenta la amenaza que Trump y Netanyahu han fabricado. La propia directora de Inteligencia Nacional de Trump, Tulsi Gabbard , testificó por escrito que el programa nuclear de Irán había sido "aniquilado" y que la comunidad de inteligencia "sigue evaluando que Irán no está construyendo un arma nuclear". El OIEA declaró categóricamente que no había pruebas de la existencia de una bomba. El propio funcionario antiterrorista de Trump dimitió en protesta, escribiendo que "comenzamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby sionista". El paranoico no necesita una amenaza real. La inventará si es necesario, para que coincida con sus sentimientos de miedo exagerado.

El maquiavelismo opera sin pudor alguno. Trump le dijo al mundo que la diplomacia siempre había sido su "primera opción", mientras se jactaba, al mismo tiempo, de haber roto el acuerdo nuclear con Irán: "Fue un gran honor para mí. Fue un gran orgullo para mí". Destruyó el marco diplomático con sus propias manos y luego culpó a Irán por el desastre. Después admitió, con total naturalidad, que la guerra no tiene justificación de autodefensa: "No tenemos que estar allí. No necesitamos su petróleo. No necesitamos nada de lo que tienen. Pero estamos allí para ayudar a nuestros aliados". Según la Carta de las Naciones Unidas, la autodefensa es la única base legal para el uso de la fuerza. Trump ha confesado que tal base no existe.

Existe una particular deformación que el poder inflige a ciertas personalidades, y se agudiza especialmente cuando el poder en cuestión es ilimitado o lo parece. Con el control de arsenales nucleares, Trump y Netanyahu no perciben el mundo como los demás. Para estos narcisistas malignos, la disponibilidad de armas nucleares no representa una carga de responsabilidad, sino una extensión de su grandiosidad: «Puedo hacer cualquier cosa. Puedo arrasar con todo. Ya verán». Netanyahu y Trump no tendrán límites en esta grandiosidad delirante.

Trump y Netanyahu no experimentan el mundo como los demás

Trump ha interiorizado por completo esta sensación de impunidad. El 1 de abril, se presentó ante las cámaras y prometió bombardear Irán hasta reducirlo a la Edad de Piedra, donde pertenece. La frase «donde pertenece» es el veredicto de un hombre que se siente con la potestad divina de juzgar el valor de 90 millones de personas y las deshumaniza sin dudarlo. Ha amenazado repetidamente con destruir la infraestructura eléctrica civil de Irán —un crimen de guerra según las leyes de los conflictos armados—, anunciado abiertamente como una postura de negociación ante una audiencia global que, en su mayoría, cambió de canal.

Netanyahu dirige un Estado con aproximadamente 200 ojivas nucleares, nunca ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear y opera sin ningún régimen de inspección internacional. Ha visto a Trump ejercer el poder militar estadounidense con una agresividad desmedida y coincide en que no hay consecuencias. Esta segunda locura alimenta la tercera: cuando el poder no conoce límites, el único freno interno que queda es la conciencia. Y el psicópata carece de conciencia.

La falta de conciencia es la patología más peligrosa de las tres, pues elimina el último freno interno posible. El estratega que libra una guerra injusta puede llegar a calcular que los costos superan las ganancias y detenerse. El narcisista maligno que libra una guerra por el ego puede llegar a agotar las exigencias de este y detenerse. El psicópata intensifica su comportamiento porque no conoce límites.

Y, por increíble que parezca, la cosa empeora aún más. Tanto Trump como Netanyahu son aspirantes a mesías. Se autoproclaman agentes de Dios. Para ellos, detener la guerra contra Irán significaría que Dios se equivocó. Y el autoproclamado mesías tampoco puede estar equivocado, porque el mesías y Dios se han convertido, en su grandilocuente mentalidad, prácticamente en lo mismo.

Tanto Trump como Netanyahu han reivindicado explícitamente esta identidad mesiánica. Trump se ha autodenominado “el elegido”. Respecto al intento de asesinato contra Trump en 2024, declaró: “Sentí entonces, y creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. Fui salvado por Dios para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Netanyahu, en su discurso en la víspera de la Pascua judía, no se limitó a invocar a Dios. Se apropió del papel de Dios en la narrativa del Éxodo, enumerando diez “logros” de lo que él llama la “Guerra de la Redención” y denominando a cada uno una plaga. Al asesinato del ayatolá Jamenei lo llamó la “Plaga de los Primogénitos”. Luego advirtió al mundo:
Tras las diez plagas de Egipto, les recuerdo que el faraón siguió intentando perjudicar al pueblo de Israel, y todos sabemos cómo acabó aquello.
En el Libro del Éxodo, ese final es el ahogamiento de todo el ejército del faraón. Netanyahu amenazaba con la aniquilación de Irán, en televisión, utilizando el lenguaje de las sagradas escrituras.

Cada uno de estos hombres está rodeado de una corte de aduladores y fanáticos cuya función es mantener el engaño e impedir que la realidad penetre en su conciencia.

La corte de Trump: Hegseth, Huckabee y los nacionalistas cristianos.

Pete Hegseth, el Secretario de Defensa, ha convertido el Pentágono en un escenario de guerra santa. Luce un tatuaje de la Cruz de Jerusalén en el pecho y las palabras «Deus Vult», «Dios lo quiere», el grito de guerra de las Cruzadas medievales, en el brazo. Celebra servicios religiosos cristianos mensuales en el auditorio del Pentágono. Ha pedido al pueblo estadounidense que ore «todos los días, de rodillas» por la victoria militar en Oriente Medio «en el nombre de Jesucristo». En uno de estos servicios, oró en voz alta para que las tropas estadounidenses infligieran:
Violencia desmedida en las acciones contra aquellos que no merecen misericordia… Pedimos estas cosas con audaz confianza en el poderoso y majestuoso nombre de Jesucristo.
En una rueda de prensa sobre la guerra de Irán, Hegseth afirmó que Estados Unidos«negocia con bombas». Describió a los líderes iraníes como «fanáticos religiosos» que buscan la capacidad nuclear para «un apocalipsis religioso», mientras presidía servicios religiosos mensuales en el Pentágono y declaraba que «la providencia de nuestro Dios todopoderoso está allí protegiendo a esas tropas». Parece no ser consciente del espejo que está mostrando. Un secretario de Defensa que reza por «violencia abrumadora» en nombre de Jesús, mientras llama fanáticos religiosos a sus enemigos, ha definido la palabra «proyección».

Mike Huckabee, embajador de Estados Unidos en Israel, proporciona el marco teológico. Pastor bautista y ferviente sionista cristiano, Huckabee cree que el conflicto entre Israel e Irán es el cumplimiento de una profecía bíblica: un paso necesario hacia el Rapto y la segunda venida de Cristo. Le envió un mensaje a Trump —que este luego publicó en redes sociales— comparando la situación con la de Truman en 1945 y el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón, instándolo a escuchar «SU voz», es decir, la de Dios.

En una entrevista, se le preguntó a Huckabee sobre la concesión bíblica de tierras que se extiende desde el Nilo hasta el Éufrates —que abarca Líbano , Siria , Jordania y partes de Arabia Saudita e Irak— y si Israel tenía un derecho divino sobre todo ese territorio. Su respuesta fue directa: «No me importaría que se lo quedaran todo».

Por su parte, el ministro de Finanzas israelí de extrema derecha, Smotrich, publicó en redes sociales : «Amo a Huckabee». El pastor sionista cristiano John Hagee, cuya organización Cristianos Unidos por Israel ha sido un importante impulsor del apoyo evangélico estadounidense a las guerras de Israel, analizó la guerra de Irán y simplemente dijo: «Proféticamente, estamos en el momento justo». Franklin Graham, en un servicio de oración de Pascua en la Casa Blanca, alimentó las delirantes fantasías mesiánicas de Trump: «Hoy los iraníes, el malvado régimen de este gobierno, quieren matar a todos los judíos y destruirlos con fuego atómico. Pero tú has levantado al presidente Trump. Lo has levantado para un momento como este. Y Padre, oramos para que le des la victoria».

La corte de Netanyahu: Ben-Gvir, Smotrich y los colonos mesiánicos

Por parte israelí, el círculo íntimo está compuesto por dos figuras cuyo radicalismo es tan extremo que fueron considerados parias políticos hasta que Netanyahu utilizó sus votos para mantenerse en el poder. Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional, es admirador del difunto rabino Meir Kahane, cuyo partido Kach fue catalogado como organización terrorista. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, basa su ideología en la del rabino Zvi Yehuda Kook, quien enseñaba que la victoria militar de Israel en 1967 fue un mandato divino y que la colonización del territorio palestino es la voluntad de Dios. Juntos, suman 20 escaños en la coalición de 67 miembros de Netanyahu. No solo asesoran al primer ministro, sino que comparten sus creencias y visión mesiánicas.

Ben-Gvir ha utilizado su control de la policía israelí para facilitar las operaciones de grupos paramilitares colonos contra los palestinos en Cisjordania . Ha bloqueado sistemáticamente las negociaciones de alto el fuego y se ha atribuido abiertamente el mérito de retrasarlas. Impulsó los derechos rituales judíos en el Monte del Templo, desafiando el statu quo mantenido durante décadas, una medida que, según advirtieron los funcionarios de seguridad israelíes, conduciría directamente a un derramamiento de sangre. En agosto de 2023 declaró: «Mi derecho, y el de mi esposa y mis hijos, a circular libremente por las carreteras de Judea y Samaria, es más importante que el derecho a la libre circulación de los árabes». El Reino Unido , Canadá, Australia, Nueva Zelanda , Noruega, Eslovenia, los Países Bajos y España lo han sancionado por incitar a la violencia; sin embargo, Estados Unidos, bajo el mandato de Marco Rubio , defendió a Ben-Gvir y criticó dichas sanciones .

Smotrich es el más metódico de los dos: menos teatral y más peligroso. Ha transferido sistemáticamente la gobernanza civil de Cisjordania del ejército israelí a su propio ministerio, canalizando cientos de millones de séqueles a la infraestructura de los colonos mientras los presupuestos de la Autoridad Palestina se ven deliberadamente estrangulados. Ha ordenado a su oficina que formule un plan operativo para la aplicación de la soberanía sobre Cisjordania. Durante la guerra de Irán, pidió a Israel que anexara el sur del Líbano hasta el río Litani, declarando que la guerra debía terminar con una realidad completamente diferente. La ideología de Smotrich se basa en la enseñanza de Kook de que la empresa de los asentamientos no es política, sino sagrada: una obligación divina que debe cumplirse independientemente del derecho internacional, los derechos palestinos o la opinión mundial. Las fronteras de 1967, según esta teología, no son una realidad militar temporal, sino la obra inconclusa de Dios.

Los adultos del mundo deben intentar detener esta locura

Ni Ben-Gvir ni Smotrich eran más que extremistas marginales antes de que Netanyahu los legitimara incorporándolos al gobierno y a su círculo íntimo. Les otorgó poder sobre la sociedad israelí, y ellos le proporcionaron la fuerza militar nacionalista religiosa necesaria para justificar sus guerras como una misión divina.

En este panorama de guerra santa, una voz se ha alzado con gracia y claridad que salvan al mundo. El Papa León XIV ha pedido constantemente el fin de la violencia. Durante la Misa del Jueves Santo en Roma, abordó la arrogancia del poder:
Solemos considerarnos poderosos cuando dominamos, victoriosos cuando destruimos a nuestros iguales, grandiosos cuando nos temen. Dios nos ha dado un ejemplo, no de cómo dominar, sino de cómo liberar; no de cómo destruir la vida, sino de cómo darla.
. El Domingo de Ramos, el Papa fue nuevamente directo, diciendo que Jesús “no escucha las oraciones de los que hacen la guerra, sino que las rechaza”. Hegseth continuó con otro servicio religioso en el Pentágono, donde nuevamente oró por una “violencia abrumadora” en nombre de Cristo.

El profesor John Mearsheimer ha afirmado precisamente que los crímenes que ahora cometen Trump y Netanyahu son los mismos por los que la cúpula nazi fue ahorcada en Núremberg: guerra de agresión, anexión de territorio extranjero, ataques deliberados contra infraestructura civil y castigo colectivo. Esto no es mera retórica. Son categorías jurídicas. El Tribunal de Núremberg denominó al crimen de agresión el «crimen internacional supremo», aquel que «contiene en sí mismo la maldad acumulada de todo», porque es el crimen que posibilita todos los demás.

Los mecanismos institucionales que existen para prevenir precisamente este tipo de catástrofe, incluidos el Consejo de Seguridad de la ONU, la Corte Penal Internacional , el régimen de no proliferación y las leyes de los conflictos armados, están siendo activamente socavados por Estados Unidos.

Sin embargo, los líderes mundiales deben intentar frenar esta locura. El esfuerzo multilateral en Islamabad, que incluye a los ministros de Asuntos Exteriores de Pakistán , Turquía , Egipto y Arabia Saudita, en colaboración con la iniciativa de paz de cinco puntos entre China y Pakistán, es un comienzo importante. A este esfuerzo deberían sumarse todos los países BRICS, la Asamblea General de la ONU y todos los Estados que deseen vivir en un mundo regido por normas y no por las fantasías de dos narcisistas malintencionados.

Cuando líderes desquiciados invocan la catástrofe divina como instrumento político, no solo sus enemigos son los perjudicados. Todos seremos víctimas de las plagas de Netanyahu y del bombardeo de Irán por parte de Trump, a menos que otros líderes pongan límites a estos dos dementes." 

(Jeffrey D. Sachs, Jaque al neoliberalismo, 17/04/26,  fuente Common Dreams

11.2.26

Andrea Zhok: una advertencia sobre cómo se va a tratar el escándalo Epstein... con la táctica de la 'dilución'... consiste en desacreditar por completo las «supuestas verdades» que han salido a la luz con el escándalo... primero se difunden mezclas de verdades y mentiras, se involucra en una sospecha generalizada incluso a personas insospechables... y después se lanzan fáciles desmentidos... se busca provocar en la mente de la mayoría una capa de duda generalizada: «Ya no se entiende nada, ya no se puede distinguir el bien del mal»... se basa en el gusto popular por las narrativas apocalípticas y en el placer inherente que muchos sienten al ver caer a quienes antes se consideraban héroes... sobre esta base psicológica, la difusión de mentiras retractables y de culpabilizaciones indiscriminadas se inflama rápidamente, y tras una gran llamarada se apaga con la misma rapidez... esta táctica está entrando en pleno funcionamiento estos días, solo que aún no somos plenamente conscientes de ello... es el momento en el que no hay que dejarse llevar por la furia sagrada de quemarlo todo, de inmediato y de forma indiscriminada... una de las tendencias es la de involucrar de forma sensacionalista a personajes «por encima de toda sospecha», como Stephen Hawking, Noam Chomsky, Woody Allen y otros... en todos estos casos, lo que ha salido a la luz hasta ahora se enmarca en las categorías de «relaciones cuestionables», «bromas inapropiadas», etc... Personalmente, no me interesa defender a ninguno de esos personajes. Ninguno de ellos se encuentra entre mis «figuras de referencia»... al generalizar el indignación, al meter en el mismo saco la pedofilia y las «frases sospechosas» todo el asunto pasará al departamento de «leyendas urbanas»... la complacencia en destruir a los «héroes» del pasado es el mejor cómplice psicológico de quienes quieren inculcar la resignación, de quienes quieren seguir detentando el poder sin ser molestados

 "ADVERTENCIA

En los grandes escándalos públicos, el poder utiliza tres tácticas sucesivas para limitar los daños.

La primera táctica es la más obvia: la NEGACIÓN, el recurso a la «negabilidad plausible». Simplemente se afirma que todo es falso y que no ha pasado nada. Si la gente está lo suficientemente distraída y los medios de comunicación complacientes hacen su trabajo, el encubrimiento funciona.

La segunda táctica es más elaborada y es la DESVIACIÓN, la mentira engañosa: se admite que algo ha sucedido, pero se atribuye a motivos y causas que no tienen nada que ver, con el fin de limitar los daños y tal vez golpear en el camino a algún enemigo de larga data.

La tercera táctica entra en juego cuando las dos primeras han fracasado; podemos llamarla la táctica del DILUCIÓN. Consiste en desacreditar por completo las «supuestas verdades» que han salido a la luz con el escándalo. Este resultado se obtiene en dos fases: en la primera se alimentan rumores exagerados, se difunden mezclas de verdades y mentiras, se involucra en una sospecha generalizada incluso a personas insospechables; en la segunda fase se aplasta la pelota así lanzada, mediante fáciles desmentidos. El resultado que se quiere obtener es provocar en la mente de la mayoría una capa de duda generalizada: « Sí, algo ha pasado, pero quién sabe cuánto de lo que dicen es cierto»; «Ya no se entiende nada, ya no se puede distinguir el bien del mal».

La primera táctica apela a la tendencia de la mayoría a querer confiar en el sistema (porque admitir su maldad es demasiado fatigante e inquietante).

La segunda táctica apela a la misma tendencia psicológica, pero desviando su interpretación.

La tercera táctica se basa en el gusto popular por las narrativas apocalípticas y en el placer inherente que muchos sienten al ver caer a quienes antes se consideraban héroes: sobre esta base psicológica, la difusión de mentiras retractables y de culpabilizaciones indiscriminadas se inflama rápidamente, y tras una gran llamarada se apaga con la misma rapidez.

En el escándalo Epstein, la primera táctica resistió durante años, prácticamente hasta hace unos meses. Había quienes estaban alerta, pero para el gran público se trataba o bien de una invención de la prensa sensacionalista o bien de una historia de libertinaje común, como tantas otras que se oyen, materia de crónica negra.

La segunda táctica ha surgido recientemente, tan pronto como la primera comenzó a demostrarse insuficiente, sobre todo tratando de acreditar la versión de que detrás de todo está el proverbial «villano» del Occidente decente, es decir, Putin y el Kremlin.

La tercera táctica está entrando en pleno funcionamiento estos días, solo que aún no somos plenamente conscientes de ello. Dada la naturaleza tentacular de los documentos, la dificultad de explorarlos y la falta de fiabilidad de las fuentes oficiales, los archivos Epstein se prestan a convertirse en el lugar ideal para hacer circular bocados mixtos de verdad y mentira, de documentación y conjeturas, que primero deben calentar el debate público al rojo vivo disparando a quemarropa contra todo y todos, para luego lanzar desmentidos selectivos, como cubos de agua helada que apagan en la opinión pública tanto lo falso como lo verdadero.

Creo que este es el momento en el que no hay que dejarse llevar por la furia sagrada de quemarlo todo, de inmediato y de forma indiscriminada, porque el gran riesgo es diluir todo el edificio de verdades inquietantes, hacer que degenere en un ruido de fondo: «Sí, todo es posible, pero se dicen muchas cosas».

En el contexto de esta última táctica, una de las tendencias que veo con preocupación es la de involucrar de forma sensacionalista a personajes «por encima de toda sospecha», cuya participación documentada entra en la categoría de «relaciones dudosas», pero que la inclinación plebeya de arrastrar por el barro a los héroes del pasado alimenta con facilidad. Pienso en algunos nombres que circulan mucho estos días, como Stephen Hawking, Noam Chomsky, Woody Allen y otros.

Ahora bien, es perfectamente lógico que si salieran a la luz actos manifiestamente inmorales o sustancialmente ilegales relacionados con cualquiera de estos personajes públicos, se sacarían las consecuencias del caso. Sin embargo, en todos estos casos, lo que ha salido a la luz hasta ahora se enmarca en las categorías de «relaciones cuestionables», «bromas inapropiadas», etc. Por supuesto, hoy en día hay muchas más cosas que parecen cuestionables que hace meses o años, cuando todavía se utilizaba la táctica mediática de la «negabilidad plausible»

Personalmente, no me interesa defender a ninguno de esos personajes «por encima de toda sospecha». Ninguno de ellos se encuentra entre mis «santos», entre mis «figuras de referencia».

Pero recuerdo que, hasta ahora, los archivos de Epstein son una cantidad colosal de palabras por verificar, de afirmaciones que cualquier abogado podría desestimar como malentendidos, palabras en libertad, confabulación y mitomanía. Si no se llevan a cabo investigaciones y búsquedas de pruebas, todo este enorme material no conducirá literalmente a nada. Y para que no pase a la fase de investigación, las presiones son y serán enormes. Lo único que está del lado de la búsqueda de la verdad es la presión de una opinión pública convencida de su verosimilitud.

En este contexto, recomiendo encarecidamente ir con cuidado con las conjeturas a ultranza, y ello por dos razones.

El primero ya se ha mencionado en parte anteriormente: al generalizar el indignación, al meter en el mismo saco la pedofilia y las «frases sospechosas», los proyectos de cambio de régimen y la «insuficiente distancia», etc., se acaba creando un inmenso caldo de cultivo melodramático en el que todo se confunde y en el que, en cuanto algo empiece a no cuadrar, todo el asunto pasará al departamento de «leyendas urbanas».

La segunda razón es que la complacencia en destruir a los «héroes» del pasado es el camino directo que conduce al populismo (como si necesitáramos más populismo). El sutil placer plebeyo de poder decir que, al fin y al cabo, «ya ves, todo es un magna magna, todos son iguales, todo es una porquería, el más limpio tiene sarna, predican bien y practican mal», y así sucesivamente con los lugares comunes, es el mejor cómplice psicológico de quienes quieren inculcar la resignación, de quienes quieren seguir detentando el poder sin ser molestados."

(Andrea Zhok, Facebook, 10/02/26) 

4.1.26

Rusia invade Ucrania alegando que hay una fuerza de la OTAN directamente en su frontera = Loco. Malvado. Peor que Hitler... EE. UU. invade Venezuela alegando que China está haciendo acuerdos energéticos allí a miles de kilómetros de la frontera estadounidense. Bien. Normal. Doctrina Monroe. Ojalá le hubiera preguntado al Congreso (Caitlin Johnstone)

Caitlin Johnstone @caitoz

Rusia invade Ucrania alegando que hay una fuerza de la OTAN directamente en su frontera = Loco. Malvado. Peor que Hitler. 

EE. UU. invade Venezuela alegando que China está haciendo acuerdos energéticos allí a miles de kilómetros de la frontera estadounidense. Bien. Normal. Doctrina Monroe. Ojalá le hubiera preguntado al Congreso.

(Russia invades Ukraine claiming there's a NATO proxy force directly on its border = Crazy. Evil. Worse than Hitler. US invades Venezuela claiming China is making energy deals there thousands of miles from US border = Fine. Normal. Monroe Doctrine. Just wish he'd asked Congress.)

9:29 p. m. · 4 ene. 2026 265 Visualizaciones

3.11.25

Conflicto generacional, un debate tramposo... El argumento de que el gasto en pensiones va en detrimento de otras necesidades parte de la tramposa premisa de que la riqueza no puede crecer y no se puede distribuir más equitativamente vía un mercado de trabajo más justo y una fiscalidad más redistributiva... A partir de una realidad indiscutible, la precarización laboral y vital de buena parte de las personas jóvenes, se enfrenta a estos con los mayores en una lógica de agravio comparativo, que hace desaparecer las clases sociales y el conflicto entre capital y trabajo de los análisis... En el imaginario de la confrontación intergeneracional como epicentro del conflicto social, la clase y la responsabilidad del capital, en forma de precariedad laboral o especulación, no existen, han desaparecido... En términos económicos lo que resulta insostenible es que por la vía de los beneficios fiscales las arcas públicas dejen de ingresar unos 45.000 millones de euros (PGE 2023), eso sin sumar los de las CCAA. Son recursos que en parte podrían servir para paliar los niveles de pobreza infantil extrema... Debemos preguntarnos: ¿Es posible aumentar la riqueza que generamos como sociedad? ¿Es posible reducir los niveles de pobreza infantil y juvenil? ¿Qué modelo productivo necesitamos para ello? Si se pretende sinceramente abordar la precariedad vital de las personas jóvenes urge transformar un sistema socioeconómico que ha convertido un derecho fundamental como la vivienda en un bien de inversión sometido a las lógicas de mercados globales (Joan Coscubiela)

 "El argumento de que el gasto en pensiones va en detrimento de otras necesidades parte de la tramposa premisa de que la riqueza no puede crecer y no se puede distribuir más equitativamente vía un mercado de trabajo más justo y una fiscalidad más redistributiva

En los últimos tiempos proliferan análisis que sitúan la confrontación entre generaciones como el epicentro del conflicto social. A partir de una realidad indiscutible, la precarización laboral y vital de buena parte de las personas jóvenes, se enfrenta a estos con los mayores en una lógica de agravio comparativo, que hace desaparecer las clases sociales y el conflicto entre capital y trabajo de los análisis. 

Este imaginario forma parte de la estrategia del neoliberalismo, que ha impuesto su hegemonía ideológica, incluso entre sectores de la izquierda, hasta hacernos creer que los conflictos de clase son cosas de nostálgicos izquierdosos anclados en el pasado. 

Es cierto que las sociedades y sus conflictos se han hecho más complejas, aunque en realidad siempre lo fueron, como saben bien las mujeres. Entre esta complejidad aparecen fracturas generacionales fruto de un aumento de los desequilibrios en el reparto de la riqueza entre trabajo y capital, especialmente el rentista. 

Pero clases sociales “haberlas haylas”. Lo explicó con provocadora sinceridad el magnate Warren Buffet: “Hay una guerra de clases, es cierto, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que está haciendo la guerra. Y vamos ganando. La clase trabajadora está perdiendo” 

Se utiliza la precariedad laboral y vital de los jóvenes como coartada para presentar a las personas jubiladas como privilegiadas -los más descarados incluso les culpan de la precariedad de sus hijos y nietos. En estos análisis se presenta la generación cómo una categoría social compacta sin diversidad en su composición. 

Es cierto que en los últimos años se ha reducido la tasa de pobreza de las personas mayores mientras aumenta la infantil y juvenil, especialmente en familias monomarentales con un solo ingreso. Pero ese cambio no responde a lógicas de vasos comunicantes. Mientras la reducción de la pobreza entre los pensionistas se ha conseguido gracias a políticas progresistas concertadas con el sindicalismo confederal, los recursos públicos destinados a reducir la pobreza infantil y juvenil han sido insuficientes ante un “libre mercado” que fabrica precariedad laboral, habitacional y vital a espuertas. 

Con los datos en la mesa no se puede afirmar que los pensionistas estén sobreprotegidos. En agosto 2025 el 48,6% del total de pensiones (el 63,3% en las mujeres) es inferior a 1.000 euros/mes. En las de jubilación la pensión media está situada en 1.507,63 euros/mes (1.572 los hombres y 1.081,33 euros/mes las mujeres) mientras un 39% (el 60% las mujeres) de los jubilados perciben menos de 1.000 euros/mes. 

Por supuesto no ignoro las dificultades -casi imposibilidad- de acceder a una vivienda por parte especialmente de los jóvenes, pero aquí también son evidentes las diferencias de clase. Mientras muchos jóvenes ven como se atrasa cada vez más la edad de su emancipación, algunos disfrutan por 2.000 euros al mes de una plaza en residencias de estudiantes. Al tiempo que la precariedad habitacional afecta también a personas mayores con bajos ingresos como se comprueba en las imágenes de algunos desahucios.

En el imaginario de la confrontación intergeneracional como epicentro del conflicto social, la clase y la responsabilidad del capital, en forma de precariedad laboral o especulación, no existen, han desaparecido de sus tramposos análisis.

En realidad, el debate está siendo instrumentalizado al servicio de otro dogma, el de la insostenibilidad económica del sistema de seguridad social, por la imposibilidad, se afirma, de dedicar tantos recursos a pagar las pensiones públicas. 

Aunque el resultado final va a depender de la evolución económica y demográfica, las previsiones de gasto para el 2050, incluyendo pensiones no contributivas y clases pasivas, se sitúan entre el 15,8% y el 17% del PIB. La sociedad española debe decidir si considera oportuno dedicar esta proporción de la riqueza a financiar las pensiones de una población que en el 2050 será el 30% del total. 

El argumento de que el gasto en pensiones va en detrimento de otras necesidades parte de la tramposa premisa de que la riqueza no puede crecer y no se puede distribuir más equitativamente vía un mercado de trabajo más justo y una fiscalidad más redistributiva.  

En términos económicos lo que resulta insostenible es que por la vía de los beneficios fiscales las arcas públicas dejen de ingresar unos 45.000 millones de euros (PGE 2023), eso sin sumar los de las CCAA. Son recursos que en parte podrían servir para paliar los niveles de pobreza infantil extrema

Lo que es insostenible socialmente es obligar a las personas jubiladas a continuar trabajando para complementar sus pensiones de mínimos, como ya sucede en Alemania con más de un millón de “minijobs” de 556 euros al mes.

Otra de las trampas del debate sobre la sostenibilidad de las pensiones consiste en presentar nuestro sistema de seguridad social con la lógica actuarial de los seguros privados. Se afirma que los ingresos por cotizaciones son insuficientes para garantizar las pensiones, obviando que en ningún sitio está escrito -el Pacto de Toledo dice justo lo contrario- que la financiación de la seguridad social deba recaer exclusivamente en el factor trabajo. Recordemos que las cotizaciones, también las empresariales, son salario. 

Presentan la aportación fiscal del estado como déficit cuando en realidad se trata de implicar –aún de manera insuficiente- a otros factores productivos en la financiación de una estructura social como las pensiones.

En esta maraña en la que se mezclan análisis serios, se comparta o discrepe de ellos, con “cuñadísmo retribuido”, algunas voces han planteado una reformulación del debate. ¿Qué sistema de jubilación podemos permitirnos hoy con la riqueza que generamos? 

Sugiero recoger el guante, aunque como el orden de las preguntas determina siempre el terreno del debate y condiciona las respuestas propongo ordenarlo a partir de estos otros interrogantes. 

¿Es posible aumentar la riqueza que generamos como sociedad? ¿Es posible reducir los niveles de pobreza infantil y juvenil? ¿Qué modelo productivo necesitamos para ello? ¿Es sostenible económica ecológica y socialmente nuestro sistema socioeconómico?

Creo que sí, que tenemos margen para aumentar la riqueza colectiva, también para dedicar más recursos públicos a reducir la pobreza infantil y juvenil, aunque sea difícil mientras se mantengan las lógicas de “libre mercado” que tanta precariedad laboral y vital están provocando. 

Para conseguirlo hay que abordar algunas transformaciones de calado. Entre ellas, trabajar para que nuestro sistema productivo deje de malgastar tanto potencial humano, después de los esfuerzos personales y colectivos dedicados a la formación. O combatir la idea de que las empresas para subsistir requieren de precarización salarial y vital, con largas jornadas de trabajo. 

Para aumentar la riqueza es imprescindible mejorar la productividad del capital, incrementando la inversión. Pero eso casa mal con un sistema productivo en el que los beneficios empresariales en sectores como el turismo son muy superiores a otros que requieren de niveles mucho más importantes de inversión y riesgo. 

Para que este crecimiento de la riqueza sea sostenible hay que abandonar un modelo de competitividad construido sobre la externalización de riesgos y costes sociales y ecológicos a terceros. Como sucede, entre otros, en el sector de la logística, con los explotados autónomos del transporte y el uso ineficiente de la carretera en detrimento del ferrocarril.

Si se pretende sinceramente abordar la precariedad vital de las personas jóvenes urge transformar un sistema socioeconómico que ha convertido un derecho fundamental como la vivienda en un bien de inversión sometido a las lógicas de mercados globales.

Si se quiere hacer debates rigurosos sobre la precarización laboral y vital de los jóvenes y sobre la sostenibilidad del gasto en pensiones, sin utilizar la tramposa confrontación entre generaciones, hagámoslos. Con algunas condiciones, que la clase social y los conflictos entre capital y trabajo no desaparezcan del debate y que no eludamos las preguntas sobre la sostenibilidad de nuestro sistema socioeconómico. "

(Joan Coscubiela, eldiario.es) 

17.9.25

Resulta que el jubilado alemán es el causante de la miseria de sus nietos... ahora resulta que los "baby boomers" viven por encima de sus posibilidades... así que proponen un "impuesto de solidaridad para la generación del baby boom", un gravamen especial del 10% sobre todos los ingresos de las personas mayores de 65 años... La justificación sería la supuesta "ruptura del contrato intergeneracional"... y también introducir un servicio social obligatorio para los baby boomers después de la jubilación, quizás en el ámbito de la enfermería o el servicio público... o sea, que son los jubilados los culpables de la precariedad, y no los conflictos geopolíticos y geoeconómicos, peligros derivados del progreso tecnológico, retroceso de la democracia y manipulación por parte de los superricos (Peter Bofinger

 "Criticar a la generación del baby boom se ha convertido en la última moda intelectual en Alemania. En su nuevo libro ‘Nach uns die Zukunft’ (Después de nosotros, el futuro), Marcel Fratzscher, presidente del Instituto Alemán de Investigación Económica, lanza una contundente acusación: casi ninguna generación desde la Ilustración y la Revolución Industrial ha privado a sus hijos y nietos de tantas oportunidades para una vida buena y autodeterminada como la generación de los baby boomers de hoy. Declara que el contrato intergeneracional está roto, esa promesa fundamental de que cada generación estaría mejor que la anterior.

Una crítica tan fundamental exige pruebas contundentes. Sin embargo, la comparación histórica de Fratzscher invita inmediatamente al escepticismo: ¿ha pasado por alto de alguna manera las dos guerras mundiales? En su libro, Fratzscher destaca que el 84% de los alemanes, incluida la gran mayoría de los propios baby boomers, creen que las generaciones futuras estarán peor que las actuales. Él lo llama "una señal de alarma". Sin embargo, para un científico, parece extraño pronosticar el desarrollo económico a través de encuestas de opinión en lugar de teorías y hechos.

El argumento se derrumba por sus propias inconsistencias lógicas. Muchas de las amenazas que Fratzscher identifica —conflictos geopolíticos y geoeconómicos, peligros derivados del progreso tecnológico, retroceso de la democracia, manipulación por parte de los superricos— no pueden atribuirse razonablemente a la generación de los baby boomers alemanes. Además, debemos preguntarnos cuánta responsabilidad tienen realmente los "baby boomers", nacidos entre 1955 y 1969, por el bienestar de las generaciones futuras. Si el contrato intergeneracional implica que los hijos deben prosperar más que sus padres, entonces los hijos de la generación baby boomer, que ahora tienen entre 30 y 40 años, ya han tenido éxito.

La paradoja de la prosperidad

Las evidencias económicas cuentan una historia sorprendentemente diferente a la narrativa de Fratzscher. Entre 1980 y 1991, el producto interno bruto real per cápita de Alemania Occidental aumentó un 17 por ciento. Desde 1991, ha aumentado otro 41 por ciento en toda la Alemania unificada. Consideremos las transformaciones cotidianas: hace cuatro décadas, las llamadas de larga distancia eran prohibitivamente caras, y mucha gente hacía cola en las cabinas telefónicas porque los teléfonos privados seguían siendo un lujo. El acceso a la música era prácticamente inasequible para los ciudadanos más pobres: en 1980, un LP costaba alrededor de 36 euros en poder adquisitivo actual.

Los baby boomers contribuyeron a lo largo de sus vidas laborales a la creación de la prosperidad material sustancialmente mayor de hoy en día. A cambio, aceptaron jornadas laborales más largas que las que afrontan los empleados de hoy en día.

Los "baby boomers" alemanes también ahorraron considerablemente más que sus vecinos franceses o los hogares estadounidenses, lo que contradice las afirmaciones de Monika Schnitzer, presidenta del Consejo Alemán de Expertos Económicos, de que los "baby boomers" vivían por encima de sus posibilidades.

 Esta responsabilidad fiscal se refleja claramente en la balanza por cuenta corriente de Alemania, que muestra el superávit de ingresos sobre gastos del país. Desde 1980, ha mostrado superávits muy elevados en su mayor parte. Solo entre 1991 y 2001 aparecieron déficits relativamente pequeños, directamente atribuibles a los costes extraordinarios de la reunificación alemana.

Uno de los logros históricos de los baby boomers fue la reunificación alemana. En 1991, aproximadamente 61 millones de alemanes occidentales tuvieron que integrar económicamente a 16 millones de ciudadanos de Alemania Oriental de la noche a la mañana, garantizándoles desde el primer día las elevadas prestaciones sociales de la República Federal. A esto le siguieron inversiones masivas en la infraestructura obsoleta del este de Alemania.

Estas cargas exigieron sacrificios extraordinarios. Los tipos del impuesto sobre la renta se dispararon; en 1997, el tipo máximo, incluyendo el recargo de solidaridad, llegó a casi el 57 por ciento. Las contribuciones a la seguridad social aumentaron considerablemente para financiar las prestaciones del este. Sugerir, como hace Fratzscher, que los "baby boomers" 'se regodearon en la gloria de su éxito económico' equivale a un insulto, particularmente para los trabajadores de bajos ingresos que soportaron estos costes.

La llegada a la edad de jubilación de la generación del baby boom sin duda planteará considerables desafíos financieros. Sin embargo, la edad media de jubilación ha aumentado significativamente, pasando de 62,3 años en 2000 a 64,7 en 2023. Simultáneamente, el nivel de las pensiones ha disminuido del 52,9% al 48%. La edad de jubilación seguirá aumentando hasta 2031.

El legado de una década dorada

A pesar de su retórica crítica contra la generación del baby boom, incluso Fratzscher debe reconocer que esta generación deja Alemania en una situación notablemente buena. En los últimos 15 años, casi todas las regiones han experimentado un crecimiento económico significativo. “Alemania nunca ha tenido más gente trabajando que ahora”, admite. “La economía alemana experimentó una década dorada en los años posteriores a 2010…” Numerosas empresas obtuvieron beneficios. Los grupos industriales lograron aumentar sus cuotas de mercado globales, y en algunos casos los salarios también aumentaron significativamente. A pesar de muchos pronósticos funestos, aún no hay señales de desindustrialización.

En este contexto, las propuestas políticas de Fratzscher parecen cada vez más extrañas. Sugiere introducir un servicio social obligatorio para los baby boomers después de la jubilación, quizás en el ámbito de la enfermería o el servicio público. Su "solución sencilla" movilizaría a los "baby boomers" que completaron el servicio militar para defender Europa, una propuesta que ya ha sido objeto de burlas en el programa satírico Heute-Show.

Aún más problemático es su propuesto "impuesto de solidaridad para la generación del baby boom", un gravamen especial del 10% sobre todos los ingresos de las personas mayores de 65 años. Implementar esto de manera consistente requeriría gravar no solo las pensiones, sino todos los ingresos, incluyendo los activos y las participaciones en empresas. Esto violaría el principio fundamental de la tributación según la capacidad económica. La justificación constitucional basada en la supuesta "ruptura del contrato intergeneracional" por parte de Fratzscher parece altamente improbable.

 El libro de Fratzscher logra precisamente lo que pretende combatir: envenenar los debates sobre el estado del bienestar con un peligroso populismo que enfrenta a los grupos vulnerables entre sí. Divide la sociedad entre los "baby boomers" y sus supuestas víctimas. La acusación de que los "baby boomers" han roto el contrato intergeneracional, un cargo grave que se suele utilizar mal en el debate público, se vuelve particularmente negligente cuando se basa en pura especulación en lugar de en hechos económicos.

El propio Fratzscher reconoce que explotar los miedos conlleva consecuencias catastróficas. Polariza a la sociedad y dificulta cada vez más la búsqueda de compromisos y soluciones. Sin embargo, su propio trabajo ejemplifica este mismo problema, sustituyendo el enfrentamiento generacional por los debates políticos serios que Alemania necesita sobre pensiones, inversión y cohesión social.

El verdadero desafío intergeneracional no radica en asignar culpas, sino en reconocer cómo las contribuciones y sacrificios de cada generación han dado forma a la prosperidad actual. El legado de la generación baby boomer alemana es complejo: ni el desastre que describe Fratzscher ni una historia de éxito inmaculada. Comprender este matiz, en lugar de caer en la búsqueda de chivos expiatorios generacionales, ofrece el único camino hacia políticas que puedan garantizar verdaderamente la prosperidad para todas las generaciones."

(Peter Bofinger , IPS, 16/09/25, traducción Quillbot) 

5.7.25

Más de 100 trabajadores de la BBC firmaron el 3 de julio una carta abierta dirigida al director general, Tim Davie, en la que acusan a la cadena de no cumplir sus propias normas editoriales y de actuar como «portavoz» del gobierno israelí en su cobertura de la guerra de Gaza... Citando a 13 miembros actuales y anteriores del personal, un informe afirmaba que el editor de la BBC Raffi Berg debilita rutinariamente el contenido que es «demasiado crítico con Israel.»... «Todo el trabajo de este tipo consiste en suavizarlo todo», afirmó un ex periodista... Otros describieron una cultura de «propaganda israelí sistemática» y de control editorial, incluida la dilución de las acusaciones de genocidio de Amnistía Internacional (The Cradle)

 "Más de 100 trabajadores de la BBC firmaron el 3 de julio una carta abierta dirigida al director general, Tim Davie, en la que acusan a la cadena de no cumplir sus propias normas editoriales y de actuar como «portavoz» del gobierno israelí en su cobertura de la guerra de Gaza.

La carta, firmada también por más de 300 profesionales de los medios de comunicación, entre ellos los actores Miriam Margolyes y Charles Dance y el director Mike Leigh, afirmaba que la cobertura de la BBC «se queda corta» a la hora de representar la crisis humanitaria en Gaza, con contenidos que a menudo se asemejan a «relaciones públicas para el gobierno y el ejército israelíes».

Los firmantes citaron la censura interna y la interferencia editorial. Según la carta, los empleados de la BBC fueron acusados de parcialidad por compartir artículos críticos con Israel en las redes sociales, y los colaboradores denunciaron haber sufrido presiones editoriales en nombre de la neutralidad.

La decisión de cancelar el documental "Gaza: Doctors Under Attack", a pesar de contar con la aprobación de altos cargos de la política editorial.

La BBC alegó que la película no había superado los últimos controles editoriales y que corría el riesgo de crear «una percepción de parcialidad», pero fuentes internas afirmaron que en la decisión influyeron las declaraciones públicas de la periodista Ramita Navai, que se ha referido a Israel como «un Estado canalla». La película fue adquirida posteriormente por Channel 4.

La carta también pedía la dimisión de Robbie Gibb, miembro del consejo de administración de la BBC, citando sus vínculos con el Jewish Chronicle, al que los firmantes acusaban de publicar contenidos antipalestinos.

La BBC negó su implicación en la decisión de retirar el documental y afirmó que su Comité de Normas y Directrices Editoriales no desempeñó ningún papel en el asunto.

Un portavoz de la BBC respondió subrayando la importancia de los «sólidos debates» en la redacción y reafirmó el «pleno compromiso de la cadena con la cobertura imparcial del conflicto», citando coberturas galardonadas como «Vida y muerte en Gaza» y «Gaza 101».

El 1 de mayo, el corresponsal de la BBC Rami Ruhayem envió un correo electrónico a Davie y a otros altos cargos, advirtiendo de «un colapso en la aplicación de las normas y estándares básicos del periodismo» y afirmando que la BBC no había abordado «una masa de críticas basadas en pruebas» sobre su cobertura de los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 y los días posteriores.

Publicado por Jadaliyya el 18 de junio, el correo electrónico de Ruhayem añadía que la dirección había optado por «supervisar la continuación de la dirección editorial que la BBC ha tomado desde octubre».

Un informe del 28 de diciembre de Drop Site News afirmaba que el editor de la BBC Raffi Berg controla la cobertura en línea de la guerra en Gaza y desempeña un papel clave a la hora de restar importancia a las críticas a Israel. Citando a 13 miembros actuales y anteriores del personal, el informe afirmaba que Berg debilita rutinariamente el contenido que es «demasiado crítico con Israel.»

«Todo el trabajo de este tipo consiste en suavizarlo todo», afirmó un ex periodista. Otros describieron una cultura de «propaganda israelí sistemática» y de control editorial, incluida la dilución de las acusaciones de genocidio de Amnistía Internacional.

En otro incidente citado por los críticos, la BBC retransmitió en directo una actuación de Bob Vylan en Glastonbury, durante la cual el artista coreó «Muerte a las FDI», lo que desató la polémica sobre las decisiones de retransmisión.

El 3 de marzo, el presidente de la BBC, Samir Shah, y el director general, Tim Davie, se disculparon ante el Parlamento por incluir en un documental al palestino Abdullah al-Yazouri, de 13 años.

Shah lo calificó de «momento muy, muy malo» y de «puñal al corazón» de la pretensión de imparcialidad de la BBC. Davie admitió un «fallo grave», pero dijo que la productora Hoyo Films había ocultado los «posibles vínculos familiares del chico con Hamás»."

(The Cradle, 04/07/25, traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com, enlaces en el original)

31.5.25

Miguel Tellado, la ambición del converso... Sí, sí, era muy próximo al nacionalismo de Xosé Manuel Beiras... El acercamiento de Tellado al Partido Popular ocurre cuando encuentra un hueco en el Ayuntamiento de Ferrol, gobernando en 2003 por el PP de Juan Juncal, estrecho colaborador del narco Marcial Dorado y gran amigo de Feijóo, Manolo Cruz... Juncal participó en la venta de una empresa inactiva al testaferro de Dorado y que terminó en manos del narco para blanquear dinero procedente del narcotráfico (Cristina Marcote)

 "Alberto Núñez Feijóo acaba de hacer toda una declaración de intenciones. Ha nombrado portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso a Miguel Tellado Filgueira, conocido por sus polémicas declaraciones de estos últimos meses. Es quizás ese verbo agresivo el que el líder del PP ha valorado para hacer frente a una legislatura que  se prevé agitada. En Galicia lo conocen como El guardaespaldas por su lealtad y la férrea defensa de su líder.  

Miguel Tellado inició su carrera política como activista de izquierdas en Santiago de Compostela como estudiante. En los noventa, su espectro ideológico estaba muy alejado del que ahora presume. Era un activista del Movemento Estudiantil Universitario, una escisión de los Comités Abertos de Facultade (CAF) que, por entonces, orbitaban en torno al ala más dura del Bloque Nacionalista Galego. Sí, sí, como leen, era muy próximo al nacionalismo de Xosé Manuel Beiras

Cuando finaliza sus estudios, ya licenciado en Ciencias Políticas y Sociales, regresa a Ferrol, donde nació. Allí colabora con diferentes medios como Radio Fene (emisora municipal de un ayuntamiento feudo del BNG) y una publicación local liderada por el presentador de Saber Vivir, Manuel Torreiglesias.

El acercamiento de Tellado al Partido Popular ocurre progresivamente, cuando encuentra un hueco en el Ayuntamiento de Ferrol, gobernando en 2003 por el PP. Hasta 2007 fue su jefe de prensa, de la mano de Juan Juncal, su mentor y en aquel entonces alcalde y que fue apoderado de un estrecho colaborador del narco Marcial Dorado y gran amigo de Feijóo: Manolo Cruz. 

Juncal participó en la venta de una empresa inactiva al testaferro de Dorado y que terminó en manos del narco para blanquear dinero procedente del narcotráfico.

Entre 2007 y 2009 dirigió la comunicación de la Diputación de A Coruña, un puesto que encadena con la jefatura de gabinete de la Consellería de Traballo e Benestar (2009-2011). Tellado llega al Parlamento de Galicia en 2012 y solo dos años después se hace con la portavocía parlamentaria. Posteriormente fue secretario general del PPdeG.

Su meteórica carrera le lleva cinco años más tarde a ingresar en el Comité Ejecutivo Nacional del PP y, precisamente, el año pasado se convirtió en el vicesecretario de la Organización de los populares

Entró como senador en el año 2022 junto a Feijóo, por designación autonómica. Curiosa coincidencia que nos traslada en el tiempo. Muy poca gente sabe que Miguel Tellado, junto a Feijóo, Pedro Puy Fraga (sobrino de Manuel Fraga) y Alfonso Rueda (actual presidente de la Xunta de Galicia) tumbaron la celebración de un importante Pleno del Parlamento de Galicia tras registrar una solicitud de aplazamiento. Por primera vez en la historia, se impedía la designación de un candidato a senador autonómico en Galicia. Esa persona era José Ramón Gómez Besteiro. Les suena, ¿verdad? Contamos aquí la persecución política y judicial a la que fue sometido.

Miguel Tellado ha tenido en el pasado sonadas disputas dialécticas en la red social Twitter tanto con Pepe Blanco, vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, como con el anterior líder del PSdeG, Gonzalo Caballero.

Las más sonadas han sido recientes. Tellado ha hecho públicamente una defensa acérrima del acosador del ministro Óscar Puente. Ha defendido la actitud de una persona violenta, que  había sido detenida en varias ocasiones y con antecedentes penales, denunciado por sus propios progenitores. 

Y la última fue cuando realizó unas polémicas declaraciones sobre Pedro Sánchez, al que calificó como "el mayor peligro para la democracia" así como que "debería irse del país en un maletero".

Abróchese los cinturones que se avecinan turbulencias. El nuevo portavoz parlamentario del PP promete."               (Cristina Papin Marcote  , InfoLibre, 27/11/23)

14.5.25

La BBC mistifica la hambruna en Gaza... Se puede apreciar cuán graves son ahora los niveles de hambruna en Gaza, porque la semana pasada la BBC finalmente dedicó una parte importante de su principal programa de noticias, el Noticias a las diez, a la cuestión... la mayor parte del segmento estuvo, por supuesto, dedicada a confundir a la audiencia, al darle una doble cara al programa genocida de Israel de matar de hambre a más de dos millones de civiles palestinos... proporcionó una cronología del intensificado bloqueo israelí, que logró atribuir la culpa no a Israel, a pesar de ser el que bloquea toda la ayuda, sino implícitamente a Hamás... El reportero afirmó que, a principios de marzo, Israel “bloqueó la ayuda humanitaria, exigiendo que Hamás extendiera el alto el fuego y liberara a los rehenes restantes”... Los espectadores quedaron —presumiblemente intencionadamente— con la impresión de que Hamás había rechazado la continuación del alto el fuego y se había negado a liberar a los últimos rehenes. Nada de eso es cierto. De hecho, Israel nunca respetó el alto el fuego. Continuó atacando Gaza y asesinando civiles en todas partes... Israel rompió el alto el fuego precisamente para tener el pretexto que necesitaba para volver a dejar morir de hambre a los civiles de Gaza —y a los rehenes cuya seguridad dice preocuparle— como parte de sus esfuerzos para desesperarlos tanto que estén dispuestos a arriesgar sus vidas forzando la apertura de la corta frontera con el vecino Sinaí, sellada por Egipto. La semana pasada, un ministro del gobierno israelí volvió a dejar claro cuál ha sido el plan desde el principio. «Gaza será completamente destruida», declaró Bezalel Smotrich, ministro de finanzas... En cualquier otra circunstancia, a los espectadores les parecería obvio que matar de hambre a niños en masa es moralmente aborrecible, y que cualquiera que lo haga, o lo justifique, es un monstruo. El papel de la BBC es convencerlos de que lo que debería ser obvio para todos nosotros es, de hecho, más complejo de lo que pueden apreciar... Puede que haya bebés en los huesos, pero también hay rehenes. Puede que haya decenas de miles de niños masacrados, pero también existe el riesgo de antisemitismo. Puede que las autoridades israelíes exijan la erradicación del pueblo palestino, pero el Estado judío que dirigen debe preservarse a toda costa. Si pudiéramos pasar cinco minutos en Gaza sin las constantes y balbuceantes distracciones de estos supuestos periodistas, la verdad sería evidente. Es un genocidio. Siempre fue un genocidio (Jonathan Cook)

"Se puede apreciar cuán graves son ahora los niveles de hambruna en Gaza —mientras la población allí inicia el tercer mes de un bloqueo total de ayuda por parte de Israel— porque la semana pasada la BBC finalmente dedicó una parte importante de su principal programa de noticias, el Noticias a las diez, a la cuestión.

Pero aunque se mostraron imágenes perturbadoras de un bebé de cinco meses en piel y huesos, la mayor parte del segmento estuvo, por supuesto, dedicada a confundir a la audiencia, al darle una doble cara al programa genocida de Israel de matar de hambre a más de dos millones de civiles palestinos.

Particularmente impactante fue que la BBC, en este extenso informe, no mencionara ni una sola vez que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lleva meses prófugo de la Corte Penal Internacional, que lo quiere juzgar por crímenes de lesa humanidad. ¿Por qué? Por usar la hambruna como arma de guerra contra la población civil.

Todavía no he visto a la BBC, ni a ningún otro medio de comunicación británico importante, añadir la categoría de "sospechoso de crímenes de guerra buscado" al mencionar a Netanyahu en sus artículos. Esto resulta aún más inadmisible en esta ocasión, en una noticia directamente relacionada con el problema —el hambre de la población civil— del que se le acusa.

¿Se evitó mencionar la orden de arresto en su contra porque podría indicar demasiado claramente que las más altas autoridades legales del mundo atribuyen la hambruna en Gaza directamente a Israel y su gobierno, y no la ven —como aparentemente hacen los medios del establishment británico— como una consecuencia “humanitaria” continua y desafortunada de la “guerra”?

Como era de esperar, la BBC también fue engañosa. El aporte de Hamas proporcionó una cronología del intensificado bloqueo israelí, que logró atribuir la culpa no a Israel, a pesar de ser el que bloquea toda la ayuda, sino implícitamente a Hamás. 

El reportero afirmó que, a principios de marzo, Israel “bloqueó la ayuda humanitaria, exigiendo que Hamás extendiera el alto el fuego y liberara a los rehenes restantes”. Luego, saltó al 18 de marzo, declarando: “Israel reanudó las operaciones militares”.

Los espectadores quedaron —presumiblemente intencionadamente— con la impresión de que Hamás había rechazado la continuación del alto el fuego y se había negado a liberar a los últimos rehenes.

Nada de eso es cierto. De hecho, Israel nunca respetó el alto el fuego. Continuó atacando Gaza y asesinando civiles en todas partes. Pero peor aún, la supuesta "prórroga" de Israel fue en realidad su violación unilateral del alto el fuego al insistir en cambios radicales en los términos ya acordados, que incluían la liberación de los rehenes por parte de Hamás.

Israel rompió el alto el fuego precisamente para tener el pretexto que necesitaba para volver a dejar morir de hambre a los civiles de Gaza —y a los rehenes cuya seguridad dice preocuparle— como parte de sus esfuerzos para desesperarlos tanto que estén dispuestos a arriesgar sus vidas forzando la apertura de la corta frontera con el vecino Sinaí, sellada por Egipto.

La semana pasada, un ministro del gobierno israelí volvió a dejar claro cuál ha sido el plan desde el principio. «Gaza será completamente destruida», declaró Bezalel Smotrich, ministro de finanzas. La población de Gaza, añadió, se vería obligada a «irse en masa a terceros países»; en otras palabras, Israel pretende llevar a cabo lo que todos llamaríamos una limpieza étnica de los palestinos, como lo ha venido haciendo continuamente durante ocho décadas.

¿Qué sentido tiene que la BBC tenga un... ¿Un servicio —que supuestamente está ahí para verificar los hechos y garantizar que los espectadores reciban solo la verdad sin adornos— cuando su propio equipo está difundiendo graves distorsiones de la verdad?

La BBC y sus Verificar. Los servicios no mantienen informados a los espectadores. Los inculcan en la creencia de que un claro crimen de lesa humanidad por parte de Israel es, en realidad, una geopolítica sumamente compleja que el público no puede comprender.

El objetivo de los medios de comunicación tradicionales es confundir tanto al público que se rinda y diga: "¡Al diablo con Israel y los palestinos! Son tan malos como los demás. Que los políticos y diplomáticos lo resuelvan".

En cualquier otra circunstancia, les parecería obvio que matar de hambre a niños en masa es moralmente aborrecible, y que cualquiera que lo haga, o lo justifique, es un monstruo. El papel de la BBC es convencerlos de que lo que debería ser obvio para ustedes es, de hecho, más complejo de lo que pueden apreciar.

Puede que haya bebés en los huesos, pero también hay rehenes. Puede que haya decenas de miles de niños masacrados, pero también existe el riesgo de antisemitismo. Puede que las autoridades israelíes exijan la erradicación del pueblo palestino, pero el Estado judío que dirigen debe preservarse a toda costa.

Si pudiéramos pasar cinco minutos en Gaza sin las constantes y balbuceantes distracciones de estos supuestos periodistas, la verdad sería evidente. Es un genocidio. Siempre fue un genocidio. "

( Jonathan Cook , Consortium News, 12/05/25, fuente Jonathan Cook.net.)

12.5.25

Las naciones rusa y china fueron las que más sufrieron durante la Segunda Guerra Mundial. Se estima que la peor conflagración militar de la historia de la humanidad dejó un saldo de muertos de alrededor de 80 millones. Más de la mitad de esas víctimas pertenecían a la Unión Soviética y a China... Resulta inquietante que un episodio tan trascendental se haya convertido en una fecha cada vez más anodina en el calendario oficial occidental... es explicable. La supuesta "victoria aliada" sobre la Alemania nazi y el Japón imperial siempre fue una farsa... Estados Unidos y Gran Bretaña, aliados nominales de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron marginalmente a la derrota de la Alemania nazi. El hecho indiscutible de que la Wehrmacht nazi perdiera el 80% de sus bajas totales luchando contra la Unión Soviética... La Segunda Guerra Mundial dio paso inmediatamente a la Guerra Fría, con Estados Unidos y Gran Bretaña rehabilitando los restos del régimen nazi... los estadounidenses y los británicos tenían planes encubiertos y diabólicos para atacar a la Unión Soviética con armas atómicas tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el desarrollo posterior de la bomba atómica por parte de los soviéticos en 1949 impidió que las potencias occidentales llevaran a cabo la aniquilación de Rusia... La victoria del Ejército Rojo Soviético contra la Alemania nazi en 1945 fue trascendental. Liberó a Europa de un régimen atroz. Pero lo más importante es que la guerra no destruyó el fascismo. El fascismo fue hábilmente redistribuido por sus promotores en el sistema capitalista occidental y se manifestó en la Guerra Fría e innumerables guerras neoimperialistas en todo el planeta... El sistema de guerra continúa imparable y libra hoy un exterminio genocida de palestinos, cuyas tierras fueron robadas en 1948 por el proyecto colonial sionista, respaldado por Occidente (Editorial de Strategic Culture )

 "Ochenta años después de la derrota de la Alemania nazi, esta semana el mundo presenció un evento espectacular, solemne y jubiloso para conmemorar ese logro histórico. El desfile de la victoria en la Plaza Roja de Moscú fue un espectáculo glorioso sin igual.

Y con razón, porque la derrota de la Alemania nazi el 9 de mayo de 1945 fue en gran medida el resultado de los heroicos sacrificios de los pueblos soviético y ruso.

La conmemoración anual sigue siendo tan conmovedora y orgullosa para los rusos como siempre.

Este año, el presidente ruso, Vladimir Putin, estuvo acompañado por numerosos dignatarios internacionales para observar el desfile. Cabe destacar que, con honrosas excepciones, los líderes occidentales estuvieron ausentes, impedidos por su tóxica propaganda rusófoba y sus contradicciones históricas.

El presidente de China, Xi Jinping, ocupó un lugar destacado en la tribuna de la Plaza Roja. Una vez más, con razón.

Las naciones rusa y china fueron las que más sufrieron durante la Segunda Guerra Mundial. Se estima que la peor conflagración militar de la historia de la humanidad dejó un saldo de muertos de alrededor de 80 millones. Más de la mitad de esas víctimas pertenecían a la Unión Soviética y a China.

El Día de la Victoria, el 9 de mayo, suele conmemorarse como el fin de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el Japón Imperial, aliado de la Alemania nazi en el Eje, no fue derrotado hasta agosto de 1945. La guerra del Japón Imperial en China se libró con la misma barbarie genocida que la de la Alemania nazi en la Unión Soviética.

Resulta profundamente revelador que el fin de la Segunda Guerra Mundial sea ahora, en gran medida, un acontecimiento silenciado en las naciones occidentales de Estados Unidos, Gran Bretaña y el resto de Europa. Resulta inquietante que un episodio tan trascendental se haya convertido en una fecha cada vez más anodina en el calendario oficial occidental. En cambio, en Rusia, el aniversario de la victoria de la Gran Guerra Patria es más relevante y venerado que nunca.

La diferencia es explicable. La supuesta "victoria aliada" sobre la Alemania nazi y el Japón imperial siempre fue una farsa. Ochenta años después, la farsa ha quedado más expuesta que nunca, hasta el punto de volverse insostenible y embarazosa para los estados occidentales.

El Ejército Rojo Soviético y el pueblo ruso ganaron la guerra contra el Tercer Reich nazi con un gran sacrificio humano. La derrota de Japón fue provocada por Estados Unidos en un cobarde y despreciable acto de genocidio al lanzar dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.

Estados Unidos y Gran Bretaña, aliados nominales de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron marginalmente a la derrota de la Alemania nazi. El hecho indiscutible de que la Wehrmacht nazi perdiera el 80% de sus bajas totales luchando contra la Unión Soviética, y el alzamiento de la hoz y el martillo sobre el búnker de Hitler en Berlín, son testimonio de quiénes fueron los vencedores decisivos.

Apenas derrotado el régimen nazi, las potencias occidentales comenzaron sus actos de traición contra la Unión Soviética. La Segunda Guerra Mundial dio paso inmediatamente a la Guerra Fría, con Estados Unidos y Gran Bretaña rehabilitando los restos del régimen nazi. El lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón no pretendía tanto aplastar al enemigo japonés como cometer un acto de terror calculado para intimidar a la Unión Soviética.

Como relata el autor Ron Ridenour en su libro, La amenaza rusa a la paz, los estadounidenses y los británicos tenían planes encubiertos y diabólicos para atacar a la Unión Soviética con armas atómicas tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el desarrollo posterior de la bomba atómica por parte de los soviéticos en 1949 impidió que las potencias occidentales llevaran a cabo la aniquilación de Rusia.

La traición de Occidente coincidió con la fundación de las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, se habló de respeto por el derecho internacional y la soberanía de las naciones. Pero todo fue un engaño.

Lamentablemente, la guerra para acabar con todas las guerras y crear la paz internacional fueron una ilusión.

Para comprender el engaño y la contradicción, es necesario comprender que el auge del fascismo durante la década de 1930, que condujo a la Segunda Guerra Mundial, fue producto del imperialismo capitalista. La Alemania de Hitler y el Japón imperialista se distinguían, sin duda, por su barbarie y propensión genocida. Sin embargo, no se diferenciaban cualitativamente de los estados imperialistas occidentales como Gran Bretaña y Estados Unidos. Ambos regímenes llevaron a cabo guerras genocidas de forma rutinaria en sus territorios coloniales durante el siglo XIX y principios del XX.

El Reich nazi fue un hijo bastardo del imperialismo occidental. Los gobernantes capitalistas estadounidenses y británicos patrocinaron el régimen alemán y otros fascistas europeos con el objetivo principal de infligir una derrota estratégica a la Unión Soviética, considerada un bastión contra la dominación occidental.

Hoy en día, Rusia puede no ser la Unión Soviética, pero todavía constituye un obstáculo para los designios imperialistas occidentales de dominación global, al igual que la República Popular China.

En las ocho décadas transcurridas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el mundo ha presenciado decenas de guerras y conflictos en todos los continentes, la mayoría de los cuales han sido instigados por Estados Unidos y sus "aliados" occidentales bajo diversos pretextos y falsas excusas, incluyendo, risiblemente, la "defensa del mundo libre contra la invasión soviética" o la "protección de los derechos humanos y la democracia". ¡Qué absurdo! Pero, amparados por la maquinaria de propaganda de los medios occidentales, ocultan los crímenes regurgitando y dando crédito a los falsos pretextos. El número total de muertes y destrucción de estas guerras neocoloniales o neoimperialistas de las últimas ocho décadas es comparable a la Segunda Guerra Mundial.

Con frecuencia escuchamos a los estadounidenses y a algunos políticos quejarse del fenómeno de las "guerras interminables". Rara vez escuchamos la simple pregunta de por qué Estados Unidos es un estado belicista tan implacable.

La victoria del valiente Ejército Rojo Soviético contra la Alemania nazi en 1945 fue trascendental. Liberó a Europa de un régimen atroz. Pero lo más importante es que la guerra no destruyó el fascismo. El fascismo fue hábilmente redistribuido por sus promotores en el sistema capitalista occidental y se manifestó en la Guerra Fría e innumerables guerras neoimperialistas en todo el planeta.

El sistema de guerra continúa imparable y, de hecho, con aún más vigor y una encarnación grotesca. El llamado Estado judío de Israel, supuestamente creado en reparación por el Holocausto nazi, libra hoy un exterminio genocida de palestinos, cuyas tierras fueron robadas en 1948 por el proyecto colonial sionista, respaldado por Occidente. La hambruna y el bombardeo deliberado de bebés palestinos se llevan a cabo con armas y apoyo político estadounidense y europeo, mientras la maquinaria propagandística occidental, conocida como los medios de comunicación, ignora de forma condenatoria el horror. Distorsionando, minimizando, oscureciendo y encubriendo la realidad, como de costumbre.

Esta semana, en una pálida imitación de un "desfile de la victoria" en Londres, la realeza, los políticos y el ejército británicos se unieron a las fuerzas neonazis ucranianas que ondeaban sus odiosas banderas de Wolf Hook. En esencia, la guerra indirecta de cuatro años en Ucrania contra Rusia, instigada y utilizada como arma por las potencias occidentales, no es más que una continuación de la Segunda Guerra Mundial. Esta vez, sin embargo, no hay pretensiones de qué lado están las potencias occidentales.

En Occidente, la historia está muerta porque se utiliza para enterrar crímenes pasados y presentes.

Para Rusia y otros pueblos que buscan la verdad y una paz internacional genuina, la historia está muy viva y vale la pena luchar por ella."

( Jaque al neoliberalismo, 11/05/25, fuente: Editorial Strategic Culture )

2.5.25

To er mundo e güeno... El gran apagón fue «una lección de ciudadanía a tanto defensor del sálvese quien pueda»... millones de personas esforzándose por naturalizar y ayudar a los demás en una situación inesperada, sin desconfianza, sin miedo... Restaurantes, comercios, taxistas…que dejaban comprar o consumir fiando a sus clientes. Ni robo, ni asaltos, ni pillaje... Coches y peatones conviviendo en las calles sin semáforos ni accidentes... Vecinos disfrutando juntos de las calles para alejar la preocupación y la incertidumbre... Sin televisión, redes sociales ni panfletos digitales para esparcir bulos la gente tuvo que informarse por la radio, por periodistas. Información frente a intoxicación, muy vintage todo. Ojalá vuelva esa moda, como los chándals, las hombreras o las riñoneras... En esta crisis algunos de la derecha y la ultraderecha, valga la redundancia, también han invocado al Ejército, su comodín cuando una situación les supera o simplemente se vuelve más democrática de lo que están dispuestos a soportar... como escribió ayer mismo el guionista Eduard Sola, atrapado en un tren en medio de la nada: «Cuando la situación se complica, lo humano prevalece… con algunos defectos y muchas virtudes. A esto lo llamo yo estar vivo y pertenecer a un grupo llamado humanidad» (Javier Durán)

 "To er mundo e güeno es el título de una película del infravalorado director Manuel Summers. Se trataba de una serie de cámaras ocultas en la que gente reaccionaba a situaciones tan surrealistas como encontrarse a un león en los baños públicos del Retiro.

Tuvo tanto éxito que dió lugar a una trilogía: To er mundo é mejó y To er mundo é demasiado.

La crítica dijo que «es la fotografía de la sociedad española recién salida de una dictadura. Y, en efecto, en esta película todo el mundo es bueno, o al menos lo parece. Todo el mundo hace un esfuerzo por entender al que tiene delante, sin desconfianza, sin miedo, con ánimo de ayudar».

Una fotografía que podría ser la de ayer durante el Gran Apagón (por cierto, si no habéis escuchado el pódcast homónimo del talentoso José Antonio Pérez Ledo estáis tardando, obra maestra del audiovisual patrio), millones de personas esforzándose por naturalizar y ayudar a los demás en una situación inesperada, sin desconfianza, sin miedo.

Una lección de ciudadanía a tanto defensor del sálvese quien pueda. La sociedad funciona como ente solidario. Somos más y somos mejores.

El apagón nos ha demostrado que somos una sociedad empática:

  • Coches y peatones conviviendo en las calles sin semáforos ni accidentes.
  • Personas compartiendo sus radios a pilas para que el resto estuvieran informados.
  • Restaurantes, comercios, taxistas…que dejaban comprar o consumir fiando a sus clientes. Ni robo, ni asaltos, ni pillaje.
  • Gente dejando sus casas para que viajeros que se quedaron tirados pudieran dormir.
  • Vecinos disfrutando juntos de las calles para alejar la preocupación y la incertidumbre.

Sin televisión, redes sociales ni panfletos digitales para esparcir bulos la gente tuvo que informarse por la radio, por periodistas. Información frente a intoxicación, muy vintage todo. Ojalá vuelva esa moda, como los chándals, las hombreras o las riñoneras.

Por cierto, la película de Summers se estrenó en 1982. Poco después de que un mamarracho vestido de guardia civil entrara en el Congreso a punta de pistola para intentar dar un golpe de Estado, otra situación surrealista que parecía sacada de una cámara oculta y que el tiempo ha convertido de tragedia en comedia.

Las dos Españas, una vez más.

En esta crisis algunos de la derecha y la ultraderecha, valga la redundancia, también han invocado al Ejército, su comodín cuando una situación les supera o simplemente se vuelve más democrática de lo que están dispuestos a soportar.

A pesar de ellos y como escribió ayer mismo el guionista Eduard Sola, atrapado en un tren en medio de la nada: «Cuando la situación se complica, lo humano prevalece… con algunos defectos y muchas virtudes. A esto lo llamo yo estar vivo y pertenecer a un grupo llamado humanidad».

To er mundo e güeno."                         ( Javier Durán , La Marea, 29/04/25)

27.4.25

La hipocresía de los amigos del Papa Francisco... El sábado media Europa acudía a Roma para el funeral del Papa Francisco. Pero durante su vida, la UE no quiso saber nada de él... ¿Ya lo olvidaron? El primer viaje del Papa Francisco fue a la isla italiana de Lampedusa en 2013, donde criticó la «indiferencia» del mundo ante la muerte masiva de refugiados en el Mediterráneo... La UE respondió con el silencio y las muertes continuaron... «Estoy consternado por la reanudación de los intensos bombardeos israelíes en Gaza, que han causado numerosos muertos y heridos», escribió en marzo. Israel protestó... Francisco pidió a Ucrania en 2024 que izara una «bandera blanca» y negociara el fin de la guerra con Rusia... La UE no ha hecho nada para facilitar las negociaciones y llevar la paz a Ucrania o Gaza... el Presidente del Bundestag, Klöckner, dijo que la Iglesia debería centrarse en prestar apoyo espiritual a los fieles y hacer menos política... Sin embargo, esto no impedirá que Klöckner viaje el sábado a Roma para el funeral, al igual que el canciller Scholz, el líder de la CSU, Söder, y la presidenta de la Comisión, von der Leyen. Durante su vida, ignoraron las palabras y los actos de Francisco. Ahora lo celebran como modelo e inspiración. ¡Qué hipocresía…! (Eric Bonse)

 "¿Ya lo olvidaron? El primer viaje del Papa Francisco fue a la isla italiana de Lampedusa en 2013, donde criticó la «indiferencia» del mundo ante la muerte masiva de refugiados en el Mediterráneo.

Diez años después, describió el Mediterráneo como la tumba de la dignidad humana. Desde la isla griega de Lesbos, llevó a Roma a doce refugiados de Siria. La UE respondió con el silencio y las muertes continuaron.

Sus llamamientos a la paz tampoco fueron escuchados. «Estoy consternado por la reanudación de los intensos bombardeos israelíes en la Franja de Gaza, que han causado numerosos muertos y heridos», escribió en marzo. Israel protestó.

Hubo indignación cuando Francisco pidió a Ucrania en 2024 que izara una «bandera blanca» y negociara el fin de la guerra con Rusia. «No os avergoncéis de negociar antes de que empeore».

Y ha empeorado.

La UE no ha hecho nada para facilitar las negociaciones y llevar la paz a Ucrania o Gaza. Nuestra ministra de Asuntos Exteriores Baerbock, «orientada hacia los valores», se distanció del jefe de la Iglesia católica.

Poco antes de su muerte, el Presidente del Bundestag, Klöckner, también se sumó a las filas de los críticos. Según el político de la CDU, la Iglesia debería centrarse en prestar apoyo espiritual a los fieles y hacer menos política.

Sin embargo, esto no impedirá que Klöckner viaje el sábado a Roma para el funeral, al igual que el canciller Scholz, el líder de la CSU, Söder, y la presidenta de la Comisión, von der Leyen. Durante su vida, ignoraron las palabras y los actos de Francisco. Ahora lo celebran como modelo e inspiración. ¡Qué hipocresía…!"

(Eric Bonse, en Rafael Poch, blog , 26/04/25, fuente: Die Heuchelei der Papst-Freunde | Lost in EUrope )

22.2.25

Israel necesita seguir "descubriendo" nuevas atrocidades de Hamás a partir de 2023 porque, de lo contrario, parece que Israel ha cometido atrocidades unilaterales durante todo este tiempo. Primero fueron los bebés decapitados, luego fue "Hemos descubierto que Hamás cometió violaciones en masa", ahora son los niños de Bibas los que Israel afirma que fueron asesinados con salvajismo a mano limpia en noviembre de 2023. Necesitan hacer esto porque el ataque de Hamás fue la última vez que ocurrió algo en lo que Israel pudo enmarcarse como víctima, por lo que han estado exprimiendo el asunto una y otra vez durante el mayor tiempo posible mientras cometían abusos de órdenes de magnitud peores en Gaza. Todo está diseñado para atraer simpatía hacia Israel y alejarla de las víctimas obvias a las que Israel ha estado abusando, desplazando y asesinando en masa durante un año y medio (Caitlin Johnstone, periodista australiana independiente)

 Caitlin Johnstone @caitoz

Israel necesita seguir "descubriendo" nuevas atrocidades de Hamás a partir de 2023 porque, de lo contrario, parece que Israel ha cometido atrocidades unilaterales durante todo este tiempo. Primero fueron los bebés decapitados, luego fue "Hemos descubierto que Hamás cometió violaciones en masa", ahora son los niños de Bibas los que Israel afirma que fueron asesinados con salvajismo a mano limpia en noviembre de 2023. Necesitan hacer esto porque el ataque de Hamás fue la última vez que ocurrió algo en lo que Israel pudo enmarcarse como víctima, por lo que han estado exprimiendo el asunto una y otra vez durante el mayor tiempo posible mientras cometían abusos de órdenes de magnitud peores en Gaza. Todo está diseñado para atraer simpatía hacia Israel y alejarla de las víctimas obvias a las que Israel ha estado abusando, desplazando y asesinando en masa durante un año y medio.

(Israel needs to keep "discovering" new Hamas atrocities from 2023 because otherwise it just looks like one-sided atrocities being committed by Israel this whole time. First it was beheaded babies, then later it was "We've discovered Hamas did mass rapes!", now it's the Bibas kids that Israel is claiming were murdered with bare-handed savagery in November 2023. They need to do this because the Hamas attack was the last time anything happened where Israel could frame itself as the victim, so they've been milking it and milking it and milking it for as long as possible while committing orders of magnitude worse abuse in Gaza. It's all designed to draw sympathy toward Israel and away from the obvious victims who Israel has been abusing, displacing and mass murdering for a year and a half.)

11:41 p. m. · 21 feb. 2025 61,2 mil Visualizaciones

7.2.25

Robert de Niro: He pasado mucho tiempo estudiando a los hombres malos. He examinado sus características, sus gestos, la absoluta banalidad de su crueldad. Sin embargo, hay algo diferente en Donald Trump. Cuando lo miro, no veo a un hombre malo. De verdad. Veo a un malvado... A lo largo de los años, he conocido a gánsteres aquí y allá. Este tipo intenta ser uno, pero no lo logra. Existe algo llamado “honor entre ladrones”. Sí, incluso los criminales suelen tener un sentido del bien y del mal. Si hacen lo correcto o no es otra historia, pero tienen un código moral, por muy retorcido que sea. Donald Trump no lo tiene. Es un tipo duro en potencia sin moral ni ética. Sin sentido del bien y del mal. No tiene ningún respeto por nadie más que por sí mismo, ni por las personas a las que se supone que debe dirigir y proteger, ni por las personas con las que hace negocios, ni por las personas que lo siguen, ciega y lealmente, ni siquiera por las personas que se consideran sus “amigos”. Siente desprecio por todos ellos.

 “He pasado mucho tiempo estudiando a los hombres malos”, dijo el actor de “El Padrino” (Robert de Niro) en una declaración leída por el exfuncionario de la administración Trump, Miles Taylor, el miércoles en la “Cumbre Stop Trump” de The New Republic en Nueva York y compartida en X, antes Twitter, por varios usuarios. (...)

 “He pasado mucho tiempo estudiando a los hombres malos. He examinado sus características, sus gestos, la absoluta banalidad de su crueldad. Sin embargo, hay algo diferente en Donald Trump.

Cuando lo miro, no veo a un hombre malo. De verdad.

 
Veo a un malvado.
 
A lo largo de los años, he conocido a gánsteres aquí y allá. Este tipo intenta ser uno, pero no lo logra. Existe algo llamado “honor entre ladrones”.
Sí, incluso los criminales suelen tener un sentido del bien y del mal. Si hacen lo correcto o no es otra historia, pero tienen un código moral, por muy retorcido que sea.
 
Donald Trump no lo tiene. Es un tipo duro en potencia sin moral ni ética. Sin sentido del bien y del mal. No tiene ningún respeto por nadie más que por sí mismo, ni por las personas a las que se supone que debe dirigir y proteger, ni por las personas con las que hace negocios, ni por las personas que lo siguen, ciega y lealmente, ni siquiera por las personas que se consideran sus “amigos”.
 
Siente desprecio por todos ellos.
 
Los neoyorquinos lo conocimos a lo largo de los años, porque envenenó la atmósfera y llenó nuestra ciudad de monumentos a su ego. Sabíamos de primera mano que era alguien a quien nunca se debería considerar para un puesto de liderazgo.
 
Intentamos advertir al mundo en 2016.
 
Las repercusiones de su turbulenta presidencia dividieron a Estados Unidos y sacudieron a la ciudad de Nueva York más allá de lo imaginable. Recuerden cómo nos sacudió la crisis a principios de 2020, cuando un virus arrasó el mundo. Vivimos con el comportamiento grandilocuente de Donald Trump todos los días en el escenario nacional y sufrimos al ver a nuestros vecinos amontonarse en bolsas para cadáveres.
 
El hombre que se suponía que debía proteger a este país lo puso en peligro debido a su imprudencia e impulsividad. Fue como si un padre abusivo gobernara a la familia mediante el miedo y la violencia. Esa fue la consecuencia de que se ignorara la advertencia de Nueva York. La próxima vez, sabemos que será peor.
 
No nos equivoquemos: Donald Trump, que ha sido sometido a juicio político en dos ocasiones y ha sido procesado en cuatro ocasiones, sigue siendo un tonto. Pero no podemos permitir que nuestros compatriotas estadounidenses lo descarten como tal. El mal prospera a la sombra de la burla desdeñosa, por lo que debemos tomar muy en serio el peligro que representa Donald Trump.
 
Así que hoy lanzamos otra advertencia. Desde este lugar donde Abraham Lincoln habló, aquí mismo, en el corazón palpitante de Nueva York, al resto de Estados Unidos:
 
Esta es nuestra última oportunidad.
 
La democracia no sobrevivirá al regreso de un dictador en potencia.
 
Y no vencerá al mal si estamos divididos.
 
¿Qué hacemos entonces al respecto? Sé que estoy predicando a los ya convencidos. Lo que estamos haciendo hoy es valioso, pero tenemos que llevar el presente al futuro, llevarlo fuera de estos muros.
 
Tenemos que acercarnos a la mitad de nuestro país que ha ignorado los peligros de Trump y, por la razón que sea, apoya su ascenso de nuevo a la Casa Blanca. No son estúpidos y no debemos condenarlos por tomar una decisión estúpida. Nuestro futuro no depende sólo de nosotros. Depende de ellos.
 
Acerquémonos a los seguidores de Trump con respeto.
 
No hablemos de “democracia”. La “democracia” puede ser nuestro santo grial, pero para otros es sólo una palabra, un concepto, y en su aceptación de Trump, ya le han dado la espalda.
 
Hablemos de lo correcto y lo incorrecto. Hablemos de humanidad.
 
Hablemos de amabilidad. Seguridad para nuestro mundo. Seguridad para nuestras familias. Decencia.
 
Dejémosles volver a recibirlos.
 
No los conseguiremos a todos, pero podemos conseguir suficientes para poner fin a la pesadilla de Trump y cumplir la misión de esta “Cumbre para detener a Trump”."

22.1.25

Casi 15 meses después, el genocidio de Gaza se ha vuelto completamente normal... no se puede hacer que un genocidio que se desarrolla a plena luz del día parezca normal sin que los medios institucionales hagan un enorme esfuerzo para cerrar los ojos a sus audiencias y hipnotizarnos hasta la indiferencia. Demasiados de nosotros somos susceptibles a este proceso... es parte de nuestra configuración psicológica que no podamos mantener la atención en las malas noticias indefinidamente. Ver cómo se desarrolla un genocidio semana tras semana, mes tras mes, y no poder hacer nada para detenerlo, tiene un efecto terrible en nuestra salud mental y nos mantiene en un estado permanente de ansiedad. Las estructuras corporativas que supervisan nuestros medios de comunicación lo entienden muy bien, y por eso cultivan una sensación de impotencia entre sus audiencias... Cada vez que el buen Occidente intenta resolver un problema, aparece otro topo malvado, ya sean terroristas de Hamás, terroristas de Hezbolá, el ex dictador sirio Bashar al-Assad o los locos mulás de Irán... En un momento se producirá otra crisis que exigirá igualmente nuestra atención. Y así será, porque así es precisamente como funcionan los medios corporativos... El papel de los medios de comunicación –la razón por la que los Estados y las corporaciones ejercen un control tan estricto sobre ellos– es impedir que tengamos una visión más amplia del mundo, una visión en la que nuestras manos se vean mucho más ensangrentadas que las de los "terroristas" a los que juzgamos, una visión en la que una poderosa élite occidental, cuyo imperio corporativo tiene su sede en Estados Unidos, dirige el planeta como si no fuera más que una máquina de extracción de riqueza... Israel está cometiendo genocidio. Occidente bosteza ante esto (Jonathan Cook)

Jonathan Cook @Jonathan_K_Cook

 La semana pasada, algunos denunciantes salieron a la luz para revelar que tanto la BBC como la emisora ​​alemana Deutsche Welle estaban distorsionando considerablemente su cobertura para presentar a Israel de la mejor manera posible y ocultar el genocidio en Gaza.

 De manera similar, se supo que Meta, la empresa propietaria de Facebook e Instagram, había manipulado intencionalmente sus algoritmos para suprimir informes de las principales fuentes de noticias palestinas, mientras permitía que los medios israelíes aumentaran sus audiencias.

 Informes anteriores de personal de denuncia han expuesto la forma en que otros medios importantes, desde CNN hasta el New York Times y la agencia de noticias Associated Press, han distorsionado su cobertura, siempre a favor de Israel. 

En realidad, la misma agenda informativa tendenciosa se puede encontrar en todas las salas de redacción de todos los medios corporativos. Solo hace falta que los denunciantes se presenten y que haya alguien dispuesto a escuchar y en condiciones de publicar. 

¿Por qué? Porque no se puede hacer que un genocidio que se desarrolla a plena luz del día parezca normal sin que los medios institucionales hagan un enorme esfuerzo para cerrar los ojos a sus audiencias y hipnotizarnos hasta la indiferencia. Demasiados de nosotros somos susceptibles a este proceso, y por diversas razones.

 En parte, porque todavía confiamos en estas instituciones, aun cuando su función principal es persuadirnos de que están allí para nuestro beneficio, en lugar de la realidad de que sirven a los intereses de las estructuras corporativas más grandes a las que pertenecen. Esas estructuras occidentales invierten en el robo de recursos, el despojo de activos y la concentración de la riqueza (todo ello, por supuesto, a expensas del Sur global) y en las industrias bélicas necesarias para hacer posible ese saqueo. 

Pero también es parte de nuestra configuración psicológica que no podamos mantener la atención en las malas noticias indefinidamente. Ver cómo se desarrolla un genocidio semana tras semana, mes tras mes, y no poder hacer nada para detenerlo, tiene un efecto terrible en nuestra salud mental y nos mantiene en un estado permanente de ansiedad. Las estructuras corporativas que supervisan nuestros medios de comunicación lo entienden muy bien, y por eso cultivan una sensación de impotencia entre sus audiencias.

 El mundo se presenta como un lugar desconcertante, donde hay inexplicables fuerzas del mal que actúan sin ninguna causalidad comprensible para destruir todo lo que es bueno y saludable. Los medios de comunicación sugieren que los asuntos internacionales no son muy distintos de un juego de golpear al topo. 

Cada vez que el buen Occidente intenta resolver un problema, aparece otro topo malvado, ya sean terroristas de Hamás, terroristas de Hezbolá, el ex dictador sirio Bashar al-Assad o los locos mulás de Irán. Con este marco de referencia para el genocidio de Gaza, el público se queda con la sensación de que lo que les está sucediendo a los palestinos, por horrible que sea, puede ser merecido o de que dedicarle demasiada atención es una pérdida de tiempo y energía. 

En un momento se producirá otra crisis que exigirá igualmente nuestra atención. Y así será, porque así es precisamente como funcionan los medios corporativos: ofrecen una cadena de malas noticias, un acontecimiento desconcertante tras otro, ya sea una celebridad deshonrada, una colegiala asesinada o el estallido de una guerra. 

El papel de los medios de comunicación –la razón por la que los Estados y las corporaciones ejercen un control tan estricto sobre ellos– es impedir que tengamos una visión más amplia del mundo, una visión en la que nuestras manos se vean mucho más ensangrentadas que las de los "terroristas" a los que juzgamos, una visión en la que una poderosa élite occidental, cuyo imperio corporativo tiene su sede en Estados Unidos, dirige el planeta como si no fuera más que una máquina de extracción de riqueza. 

Y así nosotros, los públicos occidentales, nos encogemos de hombros una vez más: ante “la inhumanidad del hombre hacia el hombre”, ante “el ciclo de violencia”, ante “los bárbaros en las puertas”, ante “la carga del hombre blanco”. 

Casi 15 meses después, el genocidio de Gaza se ha vuelto completamente normal, se ha convertido en otra noticia menor y rutinaria que queda sepultada en las páginas interiores. Más de mi último artículo Otro informe de expertos concluye que Israel está cometiendo genocidio. Occidente bosteza ante esto:

The West yawns here: https://middleeasteye.net/opinion/gaza-israel-another-expert-report-committing-genocide-west-yawns

(Last week whistleblowers came forward to reveal that both the BBC and the German broadcaster Deutsche Welle were heavily skewing their coverage to present Israel in the best light possible and obscure the genocide in Gaza. Similarly, it emerged that Meta, the company that owns Facebook and Instagram, had intentionally rigged its algorithms to suppress reports from the biggest Palestinian news sources, while allowing Israeli outlets to grow their audiences. Earlier reports from whistleblowing staff have exposed the way other major outlets, from CNN to the New York Times and the Associated Press news agency, have distorted their coverage – always in Israel’s favour. In reality, the same biased news agenda can be found in every newsroom in every corporate media outlet. It just requires whistleblowers to come forward, and for there to be someone willing to listen and in a position to publish. Why? Because a genocide unfolding in plain sight cannot be made to appear normal without an enormous expenditure of effort from institutional media to close the eyes of their audiences. To hypnotise us into indifference. Too many of us are susceptible to this process – and for a number of reasons. In part, because we still trust these institutions, even though their chief function is to persuade us that they are there for our benefit – rather than the reality that they serve the interests of the larger corporate structures to which they belong. Those western structures are invested in resource theft, asset-stripping and wealth concentration – all, of course, pursued at the expense of the global south – and the war industries needed to make this pillage possible. But also, it is part of our psychological makeup that we cannot sustain attention on bad news indefinitely. To watch a genocide unfold week after week, month after month, and be unable to do anything to stop it, takes a terrible toll on our mental health. It keeps us in a permanent state of anxiety. The corporate structures that oversee our media understand this only too well. Which is why they cultivate a sense of powerlessness amongst their audiences. The world is presented as a baffling place, where there are inexplicable forces of evil that act without any comprehensible causation to destroy all that is good and wholesome. The media suggest international affairs are little different from a game of whack-a-mole. Whenever the good West tries to solve a problem, another evil mole pops up its head, whether it be Hamas terrorists, Hezbollah terrorists, Syria’s former dictator Bashar al-Assad, or the mad mullahs of Iran. With this as the framework for the Gaza genocide, audiences are left sensing either that what is happening to Palestinians, however horrifying, may be deserved or that investing too much concern is a waste of energy and time. Another crisis will be along in a moment equally demanding of our attention. And so it will. Because that is precisely the way the corporate media works. It offers a conveyor belt of bad news, one bewildering event after another – whether it be another disgraced celebrity, or murdered schoolgirl, or an outbreak of war. The media’s role – the reason states and corporations keep such a tight grip on it – is to stop us from gaining a wider picture of the world, one on which our hands look far more bloodied than the "terrorists" we sit in judgment on. One where a powerful western elite, its corporate empire headquartered in the US, runs the planet as nothing more than a wealth-extraction machine. And so we, the publics of the West, shrug our shoulders once again: at “man’s inhumanity to man”, at “the cycle of violence”, at “the barbarians at the gate”, at “the white man’s burden”. Nearly 15 months on, the Gaza genocide has become entirely normal, it has become just another minor, routine news item to be buried on the inside pages. More from my latest article Another expert report finds Israel is committing genocide.)

3:12 a. m. · 25 dic. 2024 205,9 mil Visualizaciones