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6.10.17

El pánico no está aún desbocado. Pero ya ha empezado... y el terror del dinero se acelera en décimas de segundo... el dentífrico (la ruina catalana) empieza a salir del tubo

"El pánico no está aún desbocado. Pero ya ha empezado, y el terror del dinero es de esos que se acelera en décimas de segundo.

Cae la cotización de la banca catalana (los afectados matizarán); se desploman reservas turísticas en la seductora capital de Cataluña (los perjudicados suavizarán); se paralizan inversiones (los grandes despachos no concretarán); se largan sedes de compañías punteras, Oryzon, Naturhouse, hasta (con coartada de fusiones) la Coca-Cola de Sol Daurella, esposa del chófer de Jordi Pujol, Carles Vilarrubí.

¿Conspiración? No: Oriol Junqueras.

Rebobinemos. Venía Junqueras, carlista y con castillo, recorriendo el vía crucis de embajadores y banqueros. Les susurraba a los católicos que cómo sospechaban de él, si él era de misa, no diaria, pero de misa, y pues, rechazaba revoluciones, solo era un reformista social.

Le creyeron, alguno apostó por él como recambio del Astut Mas, una fundación/fondo reservado financió digitales secesionistas y de repente, ay, compuestos y sin novio.

Vuelta al presente. El 20 de septiembre, día del registro a su Departamento de Economía (responsable logístico del referéndum del 1-O), tras ver que el juez ha hecho detener a todo su equipo, Junqueras escribe, como ha contado Claudi Pérez (EL PAÍS, 29/9/2017).

¿A quién? A Mario Draghi, presidente del BCE, minutos después de que lo hiciera otra empleada suya. Es un memorial de agravios políticos y reclamaciones del referéndum, tipo abate Sieyès, en comarcal.

Pero se focaliza en la intervención de las finanzas autonómicas por el Ministerio de Hacienda, como “un acto altamente irresponsable” que “amenaza al sistema de pagos”, la “financiación del gasto público” y, quietos parados, “la estabilidad del sistema financiero de la eurozona”, augurando estampidas de depositantes y alzas de los costes bancarios.

Nada de eso sucede enseguida, hasta el día D+1, el 2-O. Pero Junqueras lo tenía perfectamente previsto y programado, aunque acabase culpando a Hacienda del desaguisado.

El 13 de noviembre de 2013, en Bruselas, donde cobraba de eurodiputado, ya amenazó con que podría “parar la economía catalana durante una semana”, lo que finalmente concretó anteayer, de momento por una jornada: el ensayo de suicidio económico.

El envite era afectar a la “estabilidad” de los mercados financieros y perjudicar a toda España: “¿Qué impacto tiene [por tendría] sobre el PIB español, qué opinión tendrán los acreedores de la deuda española?”.

Lo ratificó en Barcelona, ante empresarios catalanes (el 27/1/2015): “Continuaré afirmando lo mismo”, aseguró.

El cauteloso gobernador del Banco de España, Luis Linde, avisó (21/9/2015) de que la secesión podría generar un posible “corralito”.

Le zumbaron. El consejero proseparatismo del mismo banco central, Guillem López Casasnovas, se burló de él: “Todo es posible, también un terremoto”, dijo. Artur Mas le acusó de “indecencia”. Linde ha vuelto a advertir con sordina del riesgo económico “por las tensiones políticas en Cataluña” (28/9/2017).

Ahora ya ni le insultan. Pero el dentífrico (la ruina catalana) empieza a salir del tubo."           ( , El País, 05/10/17) 

Los efectos económicos de la secesión... a corto plazo: casi un punto del PIB

"El desafío independentista de Cataluña ha vuelto a desatar el temor hacia nuestro país entre los inversores internacionales, un nerviosismo no visto desde los años de la crisis, cuando los cuarteles generales de Londres y Nueva York pedían diariamente a sus equipos en la Península reportes sobre el riesgo de salir del euro, al tiempo que apretaban el botón de venderlo todo en la piel de toro.

Ahora, la situación es menos crítica, pero el miedo vuelve a extenderse a gran velocidad entre los fondos extranjeros, que desde las semanas previas al referéndum ilegal del 1-O estaban pidiendo informes a Madrid y Barcelona sobre todos los posibles escenarios. 

Pero la realidad que se está viviendo desde el pasado domingo ha superado hasta los peores augurios, y sus consecuencias económicas se están dejando notar ya tanto en las bolsas como en la economía real. Algunos servicios de estudios empiezan a cifrar el impacto de una prolongación de la tensión durante meses en casi un punto del PIB.

El Ibex sufrió ayer la mayor caída desde el Brexit, del 2,85%, con lo que perdió los 10.000 puntos, y la prima de riesgo se fue hasta 132 puntos básicos, máximos desde marzo, pese a los esfuerzos del BCE para taponar la hemorragia.

 “Aunque en España los brókeres estaban ayer encantados con el discurso del Rey y pensaban que con eso se iba a acabar el problema, en Londres, de lo único que se hablaba era del anuncio de declaración de independencia que hizo Puigdemont en la BBC, y eso da pánico a los inversores”, explica un 'trader' español afincado en la capital británica.

Los analistas y gestores de fondos de la City han decidido poner la bolsa española en cuarentena y reducir posiciones, ante el miedo a que el conflicto en Cataluña tenga consecuencias para el país; mientras que las inversiones directas en la comunidad autónoma se han congelado prácticamente por completo, a la espera de acontecimientos, según reconocen varias firmas de capital riesgo.

La inversión en Cataluña, congelada

Uno de los mejores escenarios para medir la subida de temperatura de los inversores internacionales hacia nuestra economía ha sido la feria inmobiliaria Expo Real, que se celebra esta semana en Múnich, donde el 'stand' de Cataluña apenas recibió ayer visitas, según han confirmado varios asistentes a la cita inmobiliaria a este medio.

"Aquí, la lectura que estamos sacando es: 'Ni un duro para Barcelona y focalizarse en Madrid'. El 70% de los fondos ha decidido parar operaciones en Cataluña, salvo los oportunistas, que van a tratar de aprovechar la situación para comprar chollos", señala un directivo español presente en la feria y que pide guardar el anonimato. 

"Ahora mismo, no puedo presentar a mis inversores ninguna operación de compra en Cataluña, quieren mantenerse fuera hasta que vuelva la normalidad", señalan desde uno de los 15 mayores fondos de inversión inmobiliaria del mundo.  (...)"               (El confidencial, 05/10/17)