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6.10.24

"Hoxe en día os prezos das drogas baixaron e isto elevou as cifras de narcotráfico" (Fernando Iglesias, Aduanas)

 "(...) -Dentro das competencias que ten Vigilancia Aduanera, cal é o delito que máis se ten incrementado?   

A nivel global hai un incremento no tráfico de drogas. Hai unha baixa nos prezos e isto fai que se incremente a produción en orixe de cocaína e hachís. Isto tradúcese en que o narcotraficante vai traballar con máis cantidade porque a el vaille custar menos comprala ainda que tamén lle vai sacar menos rendemento. En 2023 o SVA apreixou 90 toneladas de cocaína. Os controis aumentaron no porto de Vigo e o ano pasado capturamos máis de 7.000 quilos de cocaína nunha operación conxunta coa Policía Nacional. 

Sobre o tabaco fanse estudos sobre a incidencia do contrabando en determinadas áreas e no caso de Galicia non temos altos números en relación ao contrabando de tabaco, mais continuamos moi activos, así o ano pasado fixemos un operativo coa Garda Civil en Muros.

 Tamén temos funcionarios despregados no aeroporto de Santiago onde se realizan algúns apreixamentos. Non temos grandes problemas co tabaco, mais iso non significa que non haxa contrabando de tabaco, cambian as formas, hoxe en día o que hai son fábricas clandestinas que se van movendo dun lugar a outro. 

Así resulta máis simple burlar os controis, traen as follas de tabaco a través das fronteiras da UE, porque hai libre circulación de mercadorías e son tratadas en fábricas que cambian de ubicación, son itinerantes. A maioría destas fábricas ilegais están vinculadas a mafias do Leste."

( Entrevista a Fernando Iglesias, xefe de Área Regional de Vigilancia Aduanera de Galicia, Moncho Mariño, Galicia Confidencial, 20/09/24)

6.7.17

Un gran cartel colombiano blanqueaba 800.000 euros mensuales del tráfico de droga

"Aquí en España todos le llamaban "Pepe", para abreviar el nombre compuesto que le puso su madre cuando nació, hace 50 años, en Bogotá (Colombia). Tras una larga residencia en España, hace tres años que se trasladó a vivir a Zaragoza con su familia. Y, de cara a la galería, abrieron otro locutorio. Él era el gerente y su mujer su ayudante.

 El negocio daba, aparentemente, para vivir holgadamente con sus dos hijos. Cada 15 o 20 días, cuando Pepe tenía que viajar, ella se quedaba a cargo de todo y, cuando su marido regresaba, mandaba puntualmente una buena cantidad de dinero a Colombia. También fue detenida el pasado mes de mayo por la policía, junto a su marido y a otras 18 personas en distintos puntos de España, acusados de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico.  (...)

La operación, llamada "KEKO" y llevada a cabo por la Unidad GRECO de Galicia, ha sido dada a conocer este viernes y ha dado en la línea de flotación y financiación de uno de los más importantes cárteles colombianos. También en Colombia, la policía ha realizado detenciones y asestado un fuerte golpe al narco.

"Les hemos hecho mucho más daño que si les hubiésemos intervenido 5.000 kilos de coca", asegura uno de los investigadores. "Hemos roto su sistema de financiación", señalan sin querer desvelar de que cartel se trata.

Pepe, "un hombre serio, correcto y nada llamativo", era el contacto de la línea de blanqueo. En Galicia estaba el responsable de la línea de distribución. "Suelen ser independientes para dificultar las investigaciones", señalan fuentes policiales del caso. 

Contraseña: "Te llamo de parte de Elena"

Cada 15 o 20 días Pepe recibía una llamada en el locutorio: "Te llamo de parte de Elena". Entonces ya sabía que tenía que despedirse unos días de su familia y alquilar un apartamento en Barcelona, Valencia o algún otro punto de España.

 "Al día siguiente de su llegada, aparecía el contacto (muchas veces proveniente de Holanda o Reino Unido) con la pasta, entre 100.000 y 300.000 euros cada vez". Le entregaba el dinero y se iba. Y era entonces cuando Pepe empezaba a trabajar. Contactaba con entre 10 y 15 personas, gerentes de otros locutorios repartidos por toda la geografía española. Repartía el dinero, envuelto cuidadosamente en papel transparente y oculto en cajas de cereales.

 A cada uno le daba sus cajas y él se guardaba las suyas. En los días siguientes todos harían llegar el dinero a Colombia en envíos de un máximo de 3.000 euros a nombre de diferentes personas y empresas interpuestas. Y Listo: de nuevo vuelta a la vida de ciudadano normal, hasta dentro de 15 o 20 días.

Un "pitufeo" de millones de euros

Aparte de lo que obtenían de sus respectivos negocios —puestos por "la organización"—, los implicados en esta extensa red de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, se llevaban un porcentaje del dinero enviado. En ocasiones llegaban a enviar hasta 800.000 euros al mes. La policía calcula que han podido blanquear por este sistema de "pitufeo" millones de euros.  (...)"          ( , El País, 30/06/17) 

4.4.13

Si legalizase las drogas, Estados Unidos podría ahorrar entre 85.000 ya 90.000 millones de dólares al año

"Jeffrey Miron, de 56 años, se considera un liberal acérrimo. Ha estudiado los efectos de la criminalización de las drogas durante 15 años, piensa que estos se han exagerado siempre y que todos los tipos de drogas deberían legalizarse. (...)

Pregunta. ¿Por qué deberían ser legales la heroína, la cocaína y la marihuana?

Respuesta. La prohibición de las drogas es la peor solución para prevenir su consumo. En primer lugar, trae consigo un mercado negro corrupto y que cuesta vidas humanas. En segundo lugar, impone limitaciones a personas que no consumirían drogas. En tercer lugar, prohibir las drogas es caro.

P. ¿Cómo de caro?

Miron: Si legalizase las drogas, Estados Unidos podría ahorrar entre 85.000 ya 90.000 millones de dólares al año. En torno a la mitad de eso se gasta en las actuales políticas antidrogas y la mitad de eso se pierde en impuestos con los que el Estado podría gravar drogas legales.

P. En el lado de la balanza, hay muchas personas que se volverían adictas a las drogas.

R. Supongamos que el consumo de drogas aumentase como consecuencia de la legalización. ¿Sería malo? Si aplicamos las normas de la economía, eso es (al menos en parte) algo bueno. Cualquier política que me impida hacer lo que quiero empaña mi felicidad.

P. Las drogas conducen a la adicción. Empañan la felicidad de las personas.

R. La adicción no es el problema. Muchas personas son adictas a la cafeína y a nadie le preocupa. Muchas personas son adictas a los deportes, la cerveza o la comida. Al Estado tampoco le molesta eso.

P. ¿El Estado debería tratar los deportes y la cocaína de la misma forma?

R. Los efectos de la cocaína se describen de un modo tremendamente exagerado. Hay banqueros de Wall Street que esnifan cocaína; tienen ingresos altos, acceso a un buen sistema sanitario, están casados y tienen una situación vital estable. Muchos de ellos dejan de tomar cocaína posteriormente.

 Me da la impresión de que estas personas disfrutan consumiéndola. Luego están las personas que fuman crack y llevan vidas que son muy diferentes de las de los agentes de Bolsa; son personas con pocos ingresos, sin trabajo y con mala salud. Muchas de estas personas tienen un final lamentable. Pero la cocaína no es la culpable de eso. La culpa es de las pésimas vidas que llevan esas personas.

P. ¿Intenta decir que el crack no es nocivo?

R. ¿Es posible consumir crack durante mucho tiempo y luego dejarlo? Desde luego, y hay datos que lo respaldan. Los lobbies prohibicionistas exageran considerablemente para lograr sus objetivos. Las drogas son mucho menos peligrosas de lo que la gente piensa. 

No está claro que consumir marihuana o cocaína tenga efectos negativos importantes si el producto es asequible, si no tenemos que arriesgar la vida para conseguirlo y si el producto no ha sido diluido en secreto con matarratas.

P. ¿Pretende afirmar que no es peligroso inyectarse heroína?

R. La inyección está tan extendida porque, con la prohibición, la heroína es cara y la inyección hace que quienes la usan se coloquen por menos dinero. Si las drogas fuesen mucho menos caras, la mayoría de las personas probablemente fumarían heroína en vez de inyectársela.

P. Una vez más: ¿piensa que sería positivo que la legalización condujese a un aumento del consumo de drogas?

R. Si creen ustedes en todo eso en lo que los estadounidenses afirman creer – libertad, individualidad, responsabilidad personal —, tienen que legalizar las drogas. La máxima debería ser que a cada cual se le permita hacer lo que quiera mientras no perjudique a nadie más. 

Se da por supuesto que uno hace daño a alguien cuando consume drogas, pero los datos científicos no respaldan esta hipótesis.

P. La cocaína hace que la gente se vuelva agresiva.

R. Las pruebas científicas de eso son muy débiles. La mayoría de las pruebas que indican una relación entre la violencia y las drogas se refieren al alcohol. ¿Significa eso que debería prohibirse el alcohol? De hecho, la legalización de todas las drogas reduciría drásticamente la cantidad de violencia que hay en Estados Unidos.

P. ¿Cómo?

R. La prohibición conduce a la violencia. Al hacer que el mercado negro sea inevitable, se genera violencia porque los conflictos entre las partes implicadas en el tráfico de drogas no pueden resolverse por medios legales dentro del sistema judicial. Se ven obligadas a vivir en un mundo de penumbra en el que tienen que matarse unas a otras en vez de contratar a abogados y llevar los problemas a los tribunales.

P. ¿Entonces el Estado debería permitir que los cárteles siguieran adelante con lo suyo sin más?

R. Hay estudios que demuestran que el nivel de violencia ser reduce cuando el Estado deja de intervenir en el tráfico de drogas, debido a que se producen menos disputas entre los narcotraficantes. Las últimas pruebas provenientes de México lo confirman. Por supuesto, la violencia relacionada con las drogas hace mucho que existe. 

Pero no hubo un aumento repentino y una escalada de la violencia hasta que el presidente, Felipe Calderón, declaró la gran guerra contra las drogas en 2006. Hemos calculado que la tasa de asesinatos en Estados Unidos podría disminuir cerca de un 25 % si las drogas fuesen legales.

P. ¿De qué modo variarían los precios de las drogas como consecuencia de la legalización?

R. Los precios de la marihuana apenas variarían. Si comparamos los precios del mercado negro con los precios de aquellos lugares en los que la marihuana es prácticamente legal hoy, por ejemplo Holanda, son muy similares. Los precios que se pagan por la cocaína podrían bajar considerablemente.

P. Entonces todo el país esnifaría cocaína.

R. El consumo de las drogas más inocuas probablemente aumentaría. Y habría un número mayor de personas que ocasionalmente consumirían alguna droga. Pero cuando el whisky de malta sin mezclar volvió a ser legal después de que terminase la prohibición del alcohol en Estados Unidos, el país entero no se volvió adicto al whisky.

P. Como democracia, ¿no tenemos la obligación de proteger a las personas de sí mismas?

R. Creo que las personas que se hacen daño a sí mismas con las drogas lo seguirán haciendo, independientemente de que sean legales o no.

P. ¿No tenemos una obligación moral?

R. Si un amigo suyo hace alguna estupidez, ¿cree que el hecho de intervenir mejoraría o empeoraría la situación? Puede que meter a su amigo en la cárcel y obligarle a someterse a terapia no sea la mejor solución. Quizás sea mejor hablarle de manera tranquila y serena.

P. ¿Hablar es la solución para el problema de las drogas?

R. Desde luego, la prohibición no es la solución.

P. ¿Por qué están prohibidas las drogas entonces?

R. Las personas ingenuas creen que si algo es ilegal, la gente ya no lo hará. Está claro que eso no es cierto. Otros piensan que si lo ilegalizamos, el precio subirá y habrá menos personas que consuman la droga. Pero para algunos el precio no es un factor.

P. ¿Cómo sería un mundo en el que las drogas fuesen legales?

R. Como Portugal. Allí, hace varios años que el consumo es legal y apenas ha habido variaciones en la magnitud del uso de drogas. La legalización no haría que aumentara en gran medida la tasa de consumo. Y si la gente empezase a fumar marihuana, tampoco pasaría nada. Es asunto suyo.

P. ¿En serio quiere que las drogas se vendan en los supermercados?

R. Sí.

P. ¿La prescripción de drogas sería una posibilidad?

R. Una ley de prescripción muy laxa como la de California no hace ningún daño, porque cualquiera consigue una receta. Pero siendo así, ¿qué ventaja tiene? Si existe una ley de prescripción muy estricta, volverá a surgir un mercado negro.

P. ¿Qué pasaría con el mercado negro si se legalizasen las drogas?

R. Uno tendría elección. Podría comprar la cocaína en un supermercado o comprársela a un misterioso traficante mexicano en una esquina que podría matarle. Eso terminaría con el mercado negro.

P. ¿Qué pasaría con los cárteles de la droga?

R. Si las drogas se legalizasen, muchos de los cárteles de México intentarían aprovechar su experiencia creando una empresa legal de inmediato. Querrían ser los primeros y tendrían buenos productos y una buena red de distribución. Sigue sin estar nada claro que los cárteles de la droga quieran la legalización.

 El Chapo Guzmán, el jefe de cártel más poderoso del mundo, tiene una ventaja innata porque es un criminal muy experimentado; por eso es tan rico. Si ya no hubiese un mercado negro de drogas, Guzmán perdería su ventaja.

P. ¿Deberían gravarse las drogas?

R. Un impuesto elevado es una mala idea porque haría aumentar los incentivos para volver a crear un mercado negro.

P. ¿Por qué nadie está poniendo en práctica sus propuestas?

R. Muchos miles de personas que ocupan cargos públicos se quedarían sin trabajo como consecuencia de la legalización. Los centros de rehabilitación perderían muchos clientes porque muchas de las personas que acuden a ellos lo hacen obligadas por el sistema judicial.

 Las personas que construyen cárceles también tienen interés en que haya un gran número de presos. Además de eso, a la Iglesia no le gustan las drogas y en Estados Unidos la Iglesia es poderosa.

P. ¿Usted consume drogas?

R. No. Fumé algo de hierba cuando era estudiante, pero eso fue todo. Pero si mañana se legalizasen las drogas, saldría y las probaría todas. Dudo que las consumiese más de una vez; pero después de todo lo que he investigado sobre este asunto, siento curiosidad."      ( , El País,  15 MAR 2013 )

11.11.08

Drogas baratas, baratas...



"Éxtasis a un euro. A dos, a tres, a cinco a lo sumo. Incluso se puede conseguir una pastilla gratis si se compra cocaína o se adquiere la solución de éxtasis que se chupa y que se conoce como cristal. Ésta, a su vez, se puede conseguir a 20 euros el medio gramo, porque ha perdido del todo la pátina de glamour que tenía pocos años atrás, cuando apareció en España. El compuesto anfetamínico speed, preparado para esnifar, se vende entre 10 y 16 euros el gramo. El LSD a 15 euros. El anestésico ketamina cuesta 25 euros medio gramo mezclado con cocaína, para aguantar la fiesta.

Con la crisis, las drogas cuestan menos dinero. A veces con calidad bajo cero. Pero efectivas para la evasión brutal. "Más o menos todas las drogas han descendido el precio", explica Juan José Llopis, psiquiatra especialista en conductas adictivas y coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Castellón. "El consumidor recreativo, el mayoritario entre los jóvenes de España, está apuntándose a las drogas cuyo efecto, con menos dosis, dura más tiempo. Por ello, lo que percibimos paulatinamente", añade, "es la existencia de un arco de consumidores a partir de los 16 años que puede espaciar las salidas festivas para ahorrar dinero, pero que busca el desfase duro rápido. Ahora los consumidores beben en los aparcamientos para ahorrar, pero mezclan más sustancias que en otros tiempos".

De hecho, se conoce como puchero a la mezcla literal de cuatro de estas sustancias: éxtasis en pastilla, éxtasis cristalizado, cocaína y ketamina. En una pandilla, se reparte el gasto de esta compra, y luego se ingiere. Los efectos son brutales.

"La cocaína se llega a vender hoy con un poco de heroína para fumarla en las horas finales de la fiesta y poder dormir", indica Llopis. Y a precios ridículos comparados con tiempos pasados, como 40 o 50 euros el gramo.


Los precios en la calle

- Marihuana: hay en la calle abundante marihuana para vender y comprar. El gramo cuesta entre 3 y 4,5 euros.

- Cocaína: la más cara cuesta 80 euros, pero ahora se puede conseguir por la mitad. No faltan traficantes que regalan heroína para sobrellevar mejor el

bajón. Antes se regalaba coca a los compradores de heroína.

- 'Speed': sustancia anfetamínica veterana que hoy está convirtiéndose en la cocaína barata. Cuesta a partir de 10 euros el gramo.

- 'Éxtasis': las pastillas se expanden en fiestas de botellón, aparcamientos nocturnos, polígonos y centros de ocio. Su precio normal es de cinco euros, aunque se consiguen por uno.

- Ketamina: peligroso anestésico para animales que entró por los circuitos gay y hoy está en las macrodiscotecas. Ha bajado hasta a 20 euros por medio gramo.

- 'Cristal': éxtasis cristalizado. Muy común, se chupa, se fuma, se esnifa. Soluciones potentes se venden a 20 euros el medio gramo. Pese a su alto riesgo, se consume mezclado con cualquier cosa.

- Heroína: en teoría, vale igual que la cocaína, pero no es extraño conseguirla a mitad de precio. Fuera del circuito marginal, se está empezando a fumar hacia el final de la noche." (El País, ed. Galicia, 10/11/2008, p. 30/1)