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18.5.21

Dónde están diez años después Democracia Real Ya, Juventud sin Futuro y la galaxia de colectivos que llenaron Sol

 "Dónde están diez años después Democracia Real Ya, Juventud sin Futuro y la galaxia de colectivos que llenaron Sol.

 (...) El 7 de abril, un mes antes de la toma de Sol, alrededor de dos millares de estudiantes marcharon por la capital convocados por el colectivo Juventud Sin Futuro (JSF), un sujeto activo gestado en el ámbito universitario que no tardó en ganarse los apoyos de otros tantos colectivos de la sociedad civil. “Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo” podía leerse en la pancarta que abría la manifestación. (...)

 Pero un par de meses antes de aquello, algo se estaba gestando ya en las redes sociales. En febrero, un joven abogado puso en marcha la “Plataforma de coordinación de grupos pro movilización ciudadana”. Un grupo en Facebook que terminó convirtiéndose en el germen de Democracia Real Ya (DRY), encargada de convocar las manifestaciones del 15M en diversas ciudades españolas. Al colectivo se fueron acercando Juventud Sin Futuro y otros tantos movimientos como Attac o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). (...)

Una década después de que Sol se convirtiese en una suerte de ciudad indignada dentro de la capital, JSF ha desaparecido. La que fuera una de las semillas del 15M dijo adiós una vez saltó por los aires el sistema bipartidista en las elecciones generales de 2015. “Hoy nos despedimos siendo conscientes de que aún miles de jóvenes de todo el país siguen sufriendo la precariedad laboral, siguen encadenando becas por trabajo, siguen sin poder acceder a una vivienda, siguen sin poder acceder a la universidad, siguen haciendo la maleta y dejando atrás su vida para buscar esa oportunidad que aquí no tienen. Pero, a pesar de esto, nos despedimos sabiendo que hoy día esos problemas no se sufren en silencio”, señalaban en el artículo “Quisieron robarnos el futuro, pero nos quitaron el miedo”, publicado en marzo de 2017 en elDiario.es y que sirvió como carta de despedida del colectivo.

 Democracia Real Ya: de la división a la inactividad

Mucho más complicada fue la etapa post 15M en la marca Democracia Real Ya. Solo once meses tardó la unidad en saltar por los aires. Cuando apenas quedaban tres semanas para el primer aniversario del movimiento, el colectivo se partió en dos tras una asamblea extraordinaria en la que se decidió convertir a DRY en una asociación sin ánimo de lucro. La parte encabezada por Fabio Gándara, el abogado que puso en marcha el grupo en redes sociales en febrero de 2011, consideraba necesario cambiar la estructura para dejar atrás la parálisis generada por algunos procesos asamblearios. La otra, sin embargo, restaba legitimidad a aquel encuentro y creía que el cambio de estatus jurídico significaría una pérdida de la horizontalidad

Al final, Gándara y otros cuatro de los miembros que trataron de impulsar la reconversión de la plataforma fueron expulsados de la misma. Surgió así la Asociación DRY, que un año después contaría con el espaldarazo explícito desde Italia del Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo. “Aquella asociación no tuvo mucho recorrido. De hecho, algunos de sus impulsores pronto se quitaron de en medio”, cuenta Francisco Jurado, entonces miembro del sector crítico con la idea de cambiar el estatus jurídico y hoy responsable de Sociedad y Participación de Más País Andalucía.

 El letrado Eric Sanz de Bremond cuenta a infoLibre que estuvo en la Puerta del Sol “desde la primera noche”. Entonces, tenía 27 años. Ahora, con 37, sigue trabajando, además de en la cooperativa de abogados madrileña Red Jurídica, en la Comisión Legal Sol, un grupo que se dio cita desde el primer momento en el kilómetro cero para asesorar a los participantes en lo referido a los derechos de reunión, a las comisiones y grupos de trabajo en la formulación jurídica de sus propuestas o para personarse en la defensa de los detenidos y lesionados aquel mes de mayo de 2011 y que todavía sigue funcionando.

“Seremos entre diez y veinte personas, nos reunimos semanalmente y damos apoyo a quien nos pida cobertura”, cuenta. (...)

El 15M terminó originando un enorme entramado de colectivos. “No desapareció el movimiento, sino que se difundió por el tejido social, con asambleas de barrio, acciones de defensa contra las injusticias y extensión de prácticas económicas alternativas”, reflexionaba el sociólogo Manuel Castells en “¿Adónde van los ‘indignados’?”, un artículo publicado en La Vanguardia un par de meses antes del primer aniversario del movimiento.

Al calor de aquel mayo de 2011 nació, por ejemplo, 15MpaRato, la plataforma ciudadana impulsada por el colectivo Xnet que se querelló contra el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato y propició el estallido del caso Bankia o las tarjetas black. O cogieron impulso las famosas mareas ciudadanas en defensa de los servicios públicos –la verde para la educación y la blanca para la sanidad, entre otras–, unas marchas que fueron multitudinarias, aunque poco a poco han ido perdiendo fuelle, y que solía amenizar la Solfónica, el coro de los indignados que floreció en la asamblea de Cultura del 15M y que, todavía en la actualidad, sigue ensayando.

 Una década después también siguen trabajando a pleno rendimiento otras organizaciones que, aunque ya estaban constituidas antes de que se tomara la Puerta del Sol, contribuyeron al impulso del movimiento. Una de ellas es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que echó a andar en Barcelona en 2009 cogiendo el testigo del colectivo conocido como V de Vivienda y llegó a Madrid en febrero de 2011. Diez años más tarde, solo distribuidas por la geografía madrileña tienen casi una treintena de nodos, que van desde Carabanchel o Vallecas hasta Móstoles, Torrejón de Ardoz o la Sierra Norte. Más de dos centenares de delegaciones distribuidas por todo el país que han conseguido paralizar algo más de dos millares de desahucios, según las cifras de la propia organización. (...)

En artículo de despedida, Juventud Sin Futuro recordaba que había nacido “con el ansia de fracturar un régimen” que no les “representaba”, promoviendo “un cambio político”. “Ahora hay otros espacios en los que se puede militar, todo lo que teníamos que hacer ya lo hemos hecho”, decían. Algunos de los integrantes del colectivo estuvieron en el nacimiento de Podemos. De hecho, al menos siete formaron parte de la primera dirección –Consejo Ciudadano Estatal– de la formación morada, de los cuales algunos se encuentran hoy formando parte de Más Madrid: Miguel Bermejo, Rita Maestre, Sara Bienzobas, Eduardo Fernández Rubiño, Miguel Ardanuy, Segundo González y Jesús Gil Molina. Juventud Sin Futuro fue, del mismo modo, cantera de otros dirigentes políticos como el exsecretario general del partido en la Comunidad de Madrid Ramón Espinar o la diputada madrileña Isa Serra.

Podemos fue, en parte, fruto de aquel descontento político que cristalizó en el 15M. Los impulsores del partido morado supieron leer bien el momento y canalizar ese hartazgo social que se respiraba en el ambiente. Algo que otros no supieron hacer. Un ejemplo de ello se encuentra en el Partido X, impulsado en 2013 por personas que participaron activamente en el movimiento indignado. En las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, las primeras a las que concurrieron, cosecharon algo más de 100.000 papeletas, un 0,64%.

 Unos meses más tarde, anunciaban que no se presentaría a los siguientes comicios. “Estamos aportando nuestro método de trabajo y nuestra competencia a muchos grupos ciudadanos que se organizan para acabar con el caciquismo y conseguir una democracia real”, exponían.(...)"        (Álvaro Sánchez Castrillo, InfoLibre, 15/05/21)

28.5.14

Carabanchel, a la vanguardia... pueden

"Carabanchel es uno de los distritos del sureste de Madrid que siempre han desprendido un aura de conciencia y movimiento social, como Aluche, Usera, o el paradigmático Vallecas. 

 Ese aura fue evidente en un tejido vecinal articulado en espacios como el Centro Social Casa del Barrio, la Asamblea de Trabajadores de Carabanchel (Atraka) o la lucha contra el cierre del centro ocupacional Magerit, que se hizo fuerte en 2011, pero creció con la ola de organización desde abajo propiciada por el movimiento 15M

 “Se nota el crecimiento exponencial del movimiento social en Carabanchel desde que el 15M decidió trasladarse a las periferias desde la acampada en Sol”, comenta una vecina del barrio. Ese movimiento se traduce en multitud de proyectos con organización horizontal e inclusiva, en ámbitos muy variados. 

La Asamblea Popular de Carabanchel (APC) fue una de las más de cien que se crearon el 28 de mayo de 2011, por iniciativa de la comisión de Extensión de la Asamblea de Sol, y desde entonces continúa reuniéndose semanalmente en la plaza de Oporto. 

Entre las comisiones de la APC hay una que aglutina a más personas: “Se denominaba comisión social e inició su andadura parando redadas racistas en el barrio”, comenta Irina, integrante, “pero los vecinos comenzaron a acudir con órdenes de desahucio y, aunando esfuerzo con la PAH, empezó a centrarse en vivienda”. 

En ella son principalmente las propias personas afectadas las que se organizan para, entre todas, buscar solución habitacional.

El empoderamiento ha dejado fuera de la ecuación el término ‘caridad’, según cuenta Irina: “en Carabanchel se trabaja de manera horizontal, aplicando apoyo mutuo entre las personas afectadas. 

Así se están consiguiendo grandes éxitos, hemos parado cientos de desahucios, haciendo realidad el lema ‘sólo no puedes, con amigos sí’”. Irina destaca que la fórmula “aporta soluciones y además pone en un brete al poder, al visibilizar una contradicción entre el acaparamiento inmobiliario por parte de los bancos y las necesidades básicas de la gente”.

 Marcheline representa uno de los casos de empoderamiento más claros de Carabanchel: acudió a la APC y a la PAH en 2011 por un problema habitacional y se ha convertido en una de las cabezas visibles del activismo en el barrio: “Estaba desesperada, había acudido a los servicios sociales, a la Iglesia y a todo tipo de organizaciones sin obtener ni ayuda, ni consuelo. Con la asamblea, comenzamos a acudir a los medios de comunicación, lo que propició la paralización del desahucio, y le arrancamos al banco un alquiler social”.

 Madre de tres hijos y residente en el Estado español desde hace 20 años, comenta que antes se sentía “como una inmigrante” y ahora “como una ciudadana más”. Carabanchel es el distrito con más migrantes de Madrid, un 28% de un total de 256.000 habitantes. 

Marcheline prosigue: “Yo antes era una ignorante política, ahora hago política a diario. Nos hemos dado cuenta que en colectivo, tejiendo redes, somos capaces de vencer el miedo y hemos recobrado la esperanza debido a la confianza y a la solidaridad”.

 María, otra migrante afectada por su hipoteca, cuenta otro éxito: “En mi caso logramos que un juez paralizara la subasta de la vivienda y estoy en proceso de conseguir alquiler social”. María pone en valor el refuerzo moral de colectivizar los problemas: “Sentía una vergüenza muy grande por el tema del piso, me sentía culpable.

 Hemos convertido esa vergüenza en rabia traduciéndola en organización para defendernos entre todas”. La campaña Obra Social de la PAH se ha materializado en Carabanchel en Izan & Britanny, un edificio propiedad de la Sareb, liberado el pasado octubre para realojar a seis familias, sobre el que ya pesa una orden de desalojo. Además, está habiendo decenas de ocupaciones de pisos, menos mediáticas pero con notable apoyo del vecindario.

El recrudecimiento de la crisis arrojó en Carabanchel nuevos problemas relacionados con las necesidades más básicas, como alimentación o vestimenta. Así surgió la Red de Derechos Sociales (RDS), en la que los vecinos con necesidades trabajan de manera colaborativa. “No queremos que ninguna persona en el barrio malviva por culpa de un sistema que le ha dejado sin trabajo, sin casa y sin recursos”, explica Javier, que participa en la RDS. 

Algunas de sus acciones: stop desahucios, elaboración y reparto de cestas de comida, mercadillos de intercambio de libros de texto, donación y colectivización de juguetes y ropa, ferias en las que se comparten habilidades laborales... Javier habla de las “tiendas amigas”, comercios del barrio “que hacen descuentos a personas desempleadas y donan alimentos para que los colectivicemos”.
 
Gran parte de la ebullición de Carabanchel se observa fácilmente en sus centros sociales autogestionados, ya sean ocupados o de alquiler. El Espacio Sociocultural Liberado Autogestionado Eko (ESLA Eko) nació a finales de 2011 por iniciativa de la APC, que liberó un edificio abandonado durante una década, lo acondicionó y lo puso a disposición de los colectivos y vecinos del barrio.

 Entre las iniciativas dispares que acoge están la Universidad Popular de Carabanchel, la asesoría de ocupación, clases de apoyo a menores y de idiomas, serigrafía, teatro, agrupaciones de bailes tradicionales latinoamericanos y espacios para ensayo y reuniones.

En la órbita del Eko han surgido el Nodo de Producción y Autoconsumo y la red de huertos urbanos, que cultiva en solares de la zona. Otros espacios son el CSOA La Gatonera, okupado desde 2008; Vaciador34, un lugar donde se trabaja y politiza “la cuestión estética” de manera cotidiana; y La Nave, proyecto de vivienda colectiva y autoempleo de reciente creación. 

La lista no para de crecer y hace que este distrito sea, probablemente, el que resiste con más fuerza a los estragos del urbanismo neoliberal que practican las administraciones públicas madrileñas.

Tres proyectos muy del barrio

Casa del Barrio

Centro social autogestionado desde 2009. Lo alquila una asociación con el objetivo de “dar salida a las inquietudes sociales, construir barrio, generar y promover cultura, transmitir lecturas diferentes de la realidad, fomentar un pensamiento crítico, encontrarnos y conocernos”. Es la sede de varios colectivos como el Ateneo Republicano o del Grupo Antimilitarista del distrito. Está en la avenida de Carabanchel Alto, 64.

Atraka

La Asamblea de Trabajadores de Carabanchel (Atraka) surgió con la organización de trabajadores para la huelga general del 29 de septiembre de 2010. Pretende cubrir los espacios vacíos dejados por los sindicatos y aglutinar a colectivos, centros de trabajo y trabajadores a nivel de barrio. Disponen de un servicio de asesoría laboral, todos los martes de 19 a 21h en Casa del Barrio.

Carabancheleando

Proyecto de investigación militante que analiza las periferias urbanas después del estallido de la burbuja inmobiliaria, articulado con paseos para generar conocimiento colectivo, desde abajo y que sirva para la transformación social. Tras más de un año de trabajo, parte de los resultados se han reflejado en la web carabancheleando.wordpress.com."            (Diagonal, 28/05/2014)

15.5.14

El 15-M vuelve a tomar las plazas en su tercer aniversario

 Mapa de los distintos colectivos surgidos del 15-M a los largo de estos años.- TOMA LA PLAZA

" (...) Para celebrar estos tres años de vida, el 15-M vuelve a los lugares que nunca ha abandonado: las plazas y las conciencias, a esos "espacios de debate y acción que propicien el intercambio de ideas y el cambio social", explica la plataformas Democracia Real Ya! (...)

Pero el plato fuerte del aniversario será el fin de semana, cuando se celebrarán unas jornadas abiertas que tendrán lugar durante todo el día en el Campo de la Cebada de Madrid. En ellas el se expondrán los logros  y trabajos del movimiento durante estos tres años y se debatirá sobre nuevas protestas, con la participación de intelectuales como Carlos Taibo o la militante feminista y profesora en la Hofstra University de Nueva York, Silvia Federici.

Alrededor de 70 colectivos han comunicado su participación, con unas  50 mesas informativas,  40 talleres, coloquios y asambleas temáticas, música en directo, exposiciones, proyección de cortos y documentales o animación infantil. (...)"       (Público, 15/05/2014)



"En mayo del año 2011 surgió el movimiento 15-M. En los meses siguientes se consolidó un amplio proceso de protesta social cuyo elemento identificador fue la indignación. Se trata de un movimiento popular masivo, con un carácter social y democratizador. 

Convergían tres fenómenos: un amplio descontento popular, en muchos aspectos de la mayoría de la sociedad, que venía de antes y que ya expresaba su desacuerdo con la involución socioeconómica y su desconfianza con la clase política gobernante; una masiva y contundente participación de centenares de miles de personas en la movilización ciudadana, y numerosos grupos de activistas y organizaciones sociales que sirvieron de cauce para la expresión de esa indignación. 

El acierto del movimiento 15-M fue que supo vincular sus objetivos y actividades con las aspiraciones y demandas de esos dos niveles de la sociedad: la gente indignada, que los veía con simpatía, y la ciudadanía activa, que participaba de alguna manera en las movilizaciones públicas.(...)

 Al cabo de tres años de experiencia podemos hacer una reflexión de sus características y su impacto sociopolítico y cultural. La actitud ciudadana de indignación social se conforma en varias etapas, con la combinación de dos tipos de motivos y demandas populares –socioeconómicas y democráticas- y se combina con la expresión de una masiva protesta social progresista con nuevos y renovados sujetos sociopolíticos. (...)

Es decir, permanece un amplio movimiento de protesta social, pero han variado la composición y la forma de su representación social u organismos promotores. Así, han sido diversas plataformas convocantes, con el apoyo de cientos de grupos sociales, las que han encauzado las últimas grandes movilizaciones populares: Marea Ciudadana (23-F), Cumbre Social (23-N), Marcha de la Dignidad (22-M)… Todo ello junto con una ampliación de actividades locales y sectoriales, entre las que cabe destacar la Plataforma contra los desahucios. 

En su conjunto, persiste el desafío de la configuración de un liderazgo social, unitario y respetuoso con el pluralismo interno. Capaz, por una parte, de articular grandes movilizaciones populares por objetivos comunes, y por otra parte, coordinar actividades descentralizadas, con reivindicaciones muy concretas y favoreciendo el arraigo de un denso tejido asociativo de base.

Por otro lado, el éxito o el fracaso de una dinámica de indignación y protesta social se deben medir en una doble dimensión: conquista reivindicativa a corto plazo; avances y retrocesos de las fuerzas en presencia, de sus capacidades y legitimidad, manifestados también de forma concreta e inmediata, y que favorecen o perjudican las transformaciones a medio plazo. 

Es verdad que este proceso de protesta social (incluido las huelgas generales) no ha conseguido avances reivindicativos relevantes, sólo algunas victorias parciales que han tenido un gran valor simbólico. Es la parte de la realidad que puede generar cierta frustración y abandono entre los sectores más cortoplacistas o con menor compromiso público. 

El bloque del poder institucional y financiero es muy fuerte y es difícil su derrota a corto plazo; entre gente indignada, a veces, aparece el cansancio o la impotencia. Pero los poderosos tienen un gran punto débil: su escasa legitimidad ciudadana. Al contrario, lo fuerte para el movimiento popular es su apoyo social y legitimidad que siguen siendo muy amplios.(...)

 Sintetizamos su impacto positivo en los ámbitos social y cultural. Estamos ante un nuevo ciclo sociopolítico, en una pugna social prolongada derivada, por una parte, de una ofensiva antipopular del poder económico e institucional y, por otra parte, de una resistencia cívica con una nueva y heterogénea dinámica de movilización social. 

Este proceso se ha configurado con la interacción de tres dinámicas paralelas: una amplia indignación popular; una nueva dimensión de la protesta colectiva, y la expresión de distintos grupos de activistas o representantes sociales como cauce y orientación para expresar públicamente ese descontento.(...)"              (Antonio Antón, Rebelión, 15/05/2014)

22.4.14

“No está usted deprimida, es que su banco la engaña”

"Llevaba la prescripción de su psiquiatra escrita en un papel: “Stop Desahucios. Asamblea de Vivienda de Lavapiés. 15M”. La mujer que llegó a esta asamblea demandando apoyo se había encontrado a todas luces con una terapeuta excepcional. 

Cuando le contó que se sentía deprimida porque la habían desahuciado de su casa y encima tenía que pagar la hipoteca, la psiquiatra le aclaró: “Mire, usted no está deprimida, es que su banco la engaña”, y le indicó dónde pedir otro tipo de ayuda.

Muchos problemas sociales están llegando a las consultas médicas en forma de úlceras, depresión, ansiedad y otros trastornos de sintomatología difusa...El primer dique de contención del malestar es la Atención Primaria. De allí sí se puede salir con un papelito que ponga Diazepam, Orfidal (ansiolíticos) o fluoxetina (Prozac, por su primer nombre comercial). 

Es lo que se conoce como la medicalización del sufrimiento. No es que la relación entre prescripción de psicofármacos y problemas sociales haya comenzado con la crisis. Según un estudio publicado en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, en el año 2004 ya se estimaba que el 50% de las personas que acudían a Atención Primaria lo hacía como consecuencia de un factor psicosocial. La crisis no ha hecho sino empeorar esta situación.
 
“En Europa, de 2000 a 2010 el consumo de antidepresivos creció por encima del 80% de media, y en España el crecimiento ha sido superior al 120%”, apunta la psicóloga María Reneses, especializada en antropología médica. 

Y explica: “Aunque el aumento de la prescripción de psicofármacos es una tendencia global, el mayor incremento de éste en España está relacionado con la gestión que se está realizando de la crisis económica”. Esta investigadora también recuerda el sesgo de género a la hora de recetar estos medicamentos: con similar diagnóstico y número de consultas, las mujeres reciben más psicofármacos que los hombres.

No obstante, el psiquiatra y ensayista Guillermo Rendueles señala que, en la sanidad pública, las consultas al psiquiatra y al psicólogo por “patologías menores”, como la ansiedad y la depresión, han disminuido dado el riesgo de despido que supone la baja laboral.
 
A menudo, además, las situaciones de precariedad que pueden originar estos trastornos son vividas con vergüenza y culpabilidad, con sentimientos de inferioridad y de fracaso personal, como si fuera responsabilidad propia que te echen de tu casa, no conseguir un empleo o el trabajo deseado o tener que pensar demasiado en el dinero porque nunca cuadran las cuentas. En el caso de los desahucios esto se conoce como el estigma del deudor.

“Hay un juicio social a los deudores. Se ahonda en la idea de que se ha llegado a esa situación porque se ha vivido por encima de sus posibilidades. Cuando la persona está en situación de impago de su hipoteca se considera la única culpable y responsable y se invisibiliza la responsabilidad del Estado y otros agentes, como los bancos”, describe la médica de familia comunitaria Elena Ruiz en su estudio Desahuciar, desalojar, ejecutar. Cuando la política callejera se convierte en medicina.

“La depresión se puede entender como el reverso de la lógica neoliberal que encontramos en la llamada a la iniciativa personal”, cuenta Reneses a DIAGONAL. En una modernidad en la que cada cual se hace cargo de una vida cada vez más incierta, con la exigencia actual de aprovechar las crisis como oportunidades, de convertirnos en nuestra propia empresa y ser personas autosuficientes y autónomas, o eres emprendedor o perdedor, ambos solos frente al mundo

Rendueles, crítico con la psiquiatría ortodoxa, añade que las terapias no siempre ayudan: “Las consultas ‘psi’ solo ofrecen un refuerzo de la individuación y el casi mandato de gozar que, dadas las circunstancias actuales, es un mandato imposible”.

 Para este psiquiatra, la clave está en acabar con la indefensión aprendida: una persona puede ‘aprender’ a comportarse pasivamente cuando cree que no puede hacer nada para cambiar una situación. Movimientos como el de Stop Desahucios, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), han conseguido romper con esta indefensión y con el silenciamiento. Socializar el sufrimiento se convierte en un motor para la movilización. El “sí se puede” como proceso también terapéutico.
 
Es lo que se encontró Elena Ruiz al realizar su trabajo de campo con la Plataforma 15M Stop Desahucios de Córdoba: “El grupo proporciona una atención y cuidado colectivos que desmedicalizan, desestigmatizan a las personas afectadas. Se trata de una apuesta por otros modos de expresión, comprensión y atención a los desahucios, diferentes a los de la enfermedad, el aislamiento y la asistencia médico-psicológica”.

Del apoyo mutuo y la fraternidad surgen nuevos relatos de potencia personal. Es el caso, entre otros muchos, y por terminar con otro ejemplo inspirador, de Grupo Hombres del Siglo XXI, una asociación de hombres desempleados que tienen entre 40 y 60 años. 

Después de que un equipo de profesionales de la intervención social, psicológica y comunitaria realizara una intervención con ellos a finales de 2012, se organizaron de forma autónoma con el objetivo de asesorar, ayudar y apoyar a otros hombres en la misma situación, como puede verse en el documental El Silencio Roto, de Nacho Sánchez ‘Balancín de Blancos’.

“Este grupo nos ha servido para sentirnos valorados y ver que hay cosas más importantes que estar diez horas trabajando en una fábrica”, dice uno de los miembros de la asociación. “El apoyo de todos los demás también le sirve a uno mismo para tirar para adelante”, resume otro."            (BELÉN MACÍAS MARÍN, Diagonal, 21/04/2014)

16.5.13

Decenas de proyectos gestados al calor del 15M

"El 15M es marea, es clima y es un estado de ánimo que quiere cambio; es abstracción, un concepto, algo complicado de concretar, un modelo nuevo para vivir la política. Pero también es una suma de pequeñas acciones concretas, muchas poco mediáticas y pequeñas pero que han cambiado vidas, que nacieron entonces y que ahora suman dos años de vida. 

No componen el gran cambio de sistema que el movimiento pretendía en sus inicios, pero sí son logros, una montaña de granitos de arena. Son los hijos del 15-M, que ya andan solos y van camino de emanciparse.
  
Movimiento antidesahucios

 (...) La PAH no es tanto 'hija' del 15M, es más bien un matrimonio perfecto. El apoyo del movimiento a la convocatoria que consiguió paralizar eldesahucio de Anwar y Tatiana en junio de 2011 en Madrid fue fundamental para visibilizar el problema y situarlo en la agenda pública. Desde entonces, la PAH ha conseguido paralizar decenas de desahucios y renegociar hipotecas y daciones en pago.

 “El encuentro entre la PAH y el 15M fue el encuentro perfecto”, explica Ada Colau. “La PAH había desarrollado ya sus propuestas, discurso y campañas, pero para crecer y consolidarse era necesario un movimiento descentralizado con presencia en todo el territorio”. 

La proximidad de las asambleas del 15M fue fundamental para el éxito de la campaña 'Stop desahucios' que ha paralizado 650 ejecuciones hipotecarias. “Al 15M también le vino bien el encuentro con la PAH porque necesitaba un discurso y unas propuestas cuando se entró en una fase más propositiva”, indica Colau. (...) 

Legal Sol

 Legal Sol se ha convertido en el paraguas jurídico de numerosos colectivos dentro y fuera de la capital. Con un aviso previo, han prestado su asistencia a cientos de marchas y acciones. A sus tareas originales se han sumado las campañas a favor de la identificación de los policías o las acciones para hacer frente al más de un millar de sanciones administrativas a las que se han enfrentado los activistas.

 También forma parte de Legal Sol el grupo de agredidas, formado por psicólogos, médicos y asistentes sociales, que ayudan a los detenidos a superar el shock postraumático que acompaña a los arrestos. (...) 

Graba tu pleno

 De algo aparentemente sencillo pero complicado en la práctica como es grabar los plenos municipales surgió una plataforma que reivindica estas grabaciones como forma de mejorar la transparencia y la participación ciudadana. Graba tu pleno busca grabar los plenos sin pedir permiso con antelación y difundirlos en cualquier formato y extensión. La plataforma se ha encontrado con que muchos municipios prohiben estas grabaciones e incluso han llegado expulsar a ciudadanos que se han atrevido a hacerlo. (...) 

Transparencia

  El 15M despertó un nuevo interés por la política e iniciativas como Qué hacen los diputados monitorizan la labor de los legisladores para acercarla a través de herramientas digitales a los ciudadanos. 'Qué hacen' ha puesto en marcha recientemente una campaña de financiación a través de goteo.org para desarrollar una herramienta abierta que permita recopilar información, hacerla accesible y cruzar datos.

 A la espera de una ley de transparencia que responda a las demandas ciudadanas, otras plataformas como sueldos públicos o cuentas clarasagrupan la escasa información disponible sobre los salarios públicos o las cuentas de los partidos.    (...) 

Partidos

  Una constelación de iniciativas intentan dar con la clave ante la sensación de emergencia en una parte del 15-M: que ha llegado el momento de presentar sus ideas en unas elecciones. Ese cambio de chip, del "no nos representan" a pensar en unas elecciones, atraviesa todavía una fase muy inicial, donde también intervienen otros partidos ya consolidados.

 Nadie pretende ser "el partido del 15-m", pero todos quieren arrastrar su legitimidad, ante el hundimiento del bipartidismo y la sensación de que IU no despega lo rápido que podría.  (...) 

15mPaRato

  "¿Por qué Bankia en su breve existencia bajo la presidencia de Rodrigo Rato ha sido el banco más implacable con los hipotecados? ¿Era necesario convertir a Bankia en líder en desahucios de familias? ¿Por qué se ha permitido que lo hiciera con dinero público? ¿Cómo puede ser que Rodrigo Rato deje su cargo sin más, a toda prisa y recibiendo una indemnización millonaria sin que nadie haya exigido ninguna investigación". 

Estas son algunas de las preguntas por las que el colectivo 15MpaRato interpuso una querella contra el consejo de administración de Bankia, aceptada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. Para esta campaña de trabajo de activismo legal, 15mPaRato consiguió algo sin precedentes: reunir 15.000 euros en 24 horas a través de una campaña de crowdfunding.

El juez ha citado como imputados a decenas de personas relacionadas con la entidad, el Gobierno y los organismos competentes. Es el caso del propio Rodrigo Rato, pero también del exministro Ángel Acebes, Arturo Fernández, Julio Segura o Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ex gobernador de Banco de España. 

Oficina precaria

 Juventud Sin Futuro y a otros colectivos del 15M crearon la Oficina Precaria en Madrid. Desde allí, asesoran a cualquier persona que lo necesite sobre sus derechos laborales.  Varios abogados llevan a cabo asesorías varios días a la semana de forma gratuita y un grupo de voluntarios apoyan en campañas y acciones para denunciar los abusos laborales, la precariedad y las prácticas y becas fraudulentas.

 “La idea surgió como forma de que la precariedad laboral se incluyera con fuerza en la agenda del 15M”, cuenta Ángela, una de las participantes.

Uno de sus grandes logros ha sido la reciente sentencia del Juzgado de lo Social número 2 bis de Móstoles (Madrid), que obliga a una empresa de limpieza a readmitir a Estela Mendo, a la que despidió por hacer huelga el 14N. Detrás de su defensa estuvo precisamente la Oficina Precaria.

 Cooperativismo

 El 15M ha reivindicado y promovido el cooperativismo como fórmula de organización empresarial, un modelo que prima el mantenimiento del empleo y la toma horizontal de decisiones. Por ley, una parte de los beneficios no puede repartirse y tiene que revertir en la actividad. Inspirados por su filosofía han nacido varios proyectos.

 Es el caso de 'La Huerta del Sol', una frutería y tienda de productos ecológicos y de proximidad que pusieron en marcha un grupo de personas que participaban en la asamblea de desempleados de Sol y en el grupo de trabajo sobre cooperativas.

"Las cooperativas existían desde hace mucho, pero está claro que el 15M las ha reivindicado: el sistema está agotado y en su búsqueda de alternativas, el movimiento ha señalado fórmulas que ya existían para reivindicar otra forma de hacer las cosas, también en lo laboral", dice Pablo Ascasíbar, miembro de Cooperama, la nueva unión de cooperativas de Madrid.
  
Centros sociales

 La idea de ocupar espacios vacíos para darles usos sociales y culturales ya existía mucho antes del 15M, pero el movimiento reavivó esta filosofía. Y la unió, además, al problema de los desahucios: convirtió así espacios en desuso en viviendas provisionales para familias que se quedaban en la calle.

Entre las decenas de centros repartidos por España está Corrala La Utopía, en Sevilla, nacida de la labor de la Intercomisión de Vivienda de la ciudad.  (...)

Yayoflautas

 “Hablo en nombre de los yayoflautas y estamos hasta las narices”. Con esa contundencia resumía Félix el sentimiento del colectivo que reúne a los más veteranos del movimiento en la rueda de prensa de presentación de los actos del 12M-15M en Barcelona. La primera 'travesura' de los 'iaioflautas' catalanes -los pioneros con i latina- se remonta a octubre del año 2011. 

Entonces, ocuparon la central del Banco Santander en la ciudad. Después, han protagonizado protestas en lugares emblemáticos como la bolsa de Barcelona o la sede del Departamento de Justicia de la Generalitat, situándose a la vanguardia de la defensa de derechos y libertades básicas.  (...)

Bookcamping

 “¿Y tú qué libro te llevarías a tu plaza/acampada/bookcamping?” Esta pregunta lanzada en Twitter en pleno 15M y sus cientos de respuestas con la etiqueta bookcamping están en el origen de esta biblioteca digital colaborativa

"Fue algo muy espontáneo, agrupé todas esas respuestas en estanterías y escribí un post en mi blog", cuenta Silvia Nanclares, autora de la pregunta e impulsora del proyecto. Después llegarían un amigo programador, un dominio, una web y una comunidad. "La idea era que la gente subiera sus aportaciones, que hicieran el proyecto suyo con la cultura de horizontalidad del 15M", explica. 

Hoy, bookcamping cuenta con más de 800 usuarios y 2.500 referencias de textos, audios y vídeos 100% libres. Una campaña de crowdfounding a través de goteo.org permitió dar el paso hacía la cultura abierta. "Nos hemos convertido en una especie de núcleo de investigación editorial y también en una herramienta para hacer política desde la cultura libre", señala Nanclares.   (...)

Medios

 El desarrollo de medios de comunicación propios fue una de las necesidades que detectaron pronto las acampadas. Una de las primeras respuestas fue la creación de Ágora Sol Radio. Promovida desde la comisión de comunicación de Acampada Sol, inició sus emisiones el 26 de mayo de 2011, con las tiendas de campaña aún instaladas. “Nos sorprendemos de lo bien que ha ido el proyecto”, explica Sofía de Roa, una de las promotoras.

 La radio sigue sumando nuevos contenidos a su docena de programas y cuenta con un equipo de unas 25 personas que aportan 10 euros al mes para su funcionamiento. “La clave es el compromiso”, señala de Roa antes de añadir, no sin satisfacción, que “ahora la radio va casi sola”.

Casi un año después, en marzo de 2012, nacía tomalatele con el objetivo de convertirse en una plataforma audiovisual para que las asambleas pudieran difundir sus mensajes. Además, servía de espacio para alojar los 'streamings' que han hecho de los diferentes colectivos y usuarios ojos de las protestas en Internet para el mundo.

 En su primer año de vida no ha dejado de crecer y se ha convertido en lo que sus promotores denominan “un magazine audiovisual de información crítica” que incluye reportajes, documentales e incluso informativos y programas propios.

15Mpedia

Si wikipedia es la enciclopedia libre que todos pueden editar, 15MPediaes la enciclopedia libre y abierta del 15M. Integrada en el proyecto 15M.cc. impulsado por Stephane M.Grueso, Patricia Horrillo y Pablo Soto, esta web nació inicialmente como vía para el desarrollo de un wikilibro asociado al proyecto. 

“Llegó un momento en el que nos preguntamos por qué no hacer una 15Mpedia para las entradas que la wikipedia no acepta porque no abordan cuestiones enciclopédicas y decidimos ponerlo en marcha”, explica Horrillo.

El proyecto vio la luz en junio de 2012 y en menos de un año ha alcanzado los 7.500 artículos y los dos millones y medio de visitas. El wikipedista Emilio Rodríguez y Patricia Horrillo gestionan el día a día de lo que es ya un espacio de referencia para aglutinar acampadas, mareas, plataformas y sus actividades.

 Frente a la wikipedia, la 15Mpedia recoge información en tiempo real de acciones que en ocasiones duran unas horas o agrupa los desahucios en un mapa. “Es un espacio muy vivo”, señala Horrillo. “Ha tenido mucha acogida, pero es necesario que la gente lo asuma como propio. Estamos poco acostumbrados al desarrollo colaborativo”. 

Oiga.me

 Se definen como una “herramienta de movilización ciudadana a través de la red”. Oiga.me funciona como una plataforma basada en el apoyo masivo a causas compartidas. No es una empresa, sino una organización sin ánimo de lucro que no hace uso de los datos de los usuarios y que usa software libre.

“Las acciones que se lanzan tienen un componente participativo e inacabado: No se trata de sumar adhesiones a un escrito cerrado, sino de multiplicar fuerzas. Por eso existe una casilla para que cualquiera pueda modificar el escrito o los argumentos de una campaña”, explican sus miembros.

Algunas de sus campañas más emblemáticas han sido la petición para liberar a Hervé Falciani, el informático del banco HSBC que fue detenido por liberar datos de defraudadores y evasores de impuestos o la que pedía la destitución de Felipe González del consejo de Doñana."    (eldiario.es, 12/05/2013)

12.4.13

La idea es esta, el cooperativismo y la ayuda mutua en la microempresa. Tenemos muchísimos proyectos muy buenos, aunque falla la financiación

"– ¿Cuántos son en Adesorg?

– Somos unos 35.000 . No puedo dar la cifra exacta porque hemos tenido problemas con el mantenimiento de la web por falta de pago y se nos escapan muchos datos. La tenemos paralizada temporalmente.

– Entiendo que los asociados no pagan cuota.

– Ni un euro. Si pagásemos un euro por barba… Una mujer con un euro hace maravillas. (...)

– ¿No cree que 35.000 asociados son muy pocos en un país con más de seis millones de desempleados? ¿Fallan los objetivos de la asociación?

– Cuando una persona se queda en paro también se queda solo, aislado. Su problema no interesa al de al lado. Lamentablemente, en España funcionamos así, no hay una organización que ayude a romper ese aislamiento y nosotros pensamos que estamos haciendo lo que es lógico. Tenemos buenos proyectos, no sólo de búsqueda, sino de creación de empleo.

– ¿Por ejemplo?

– Ponemos en contacto a personas con personas: un carpintero con un montador de persianas y con un agente comercial. Te hablo del caso real de un carpintero muy bueno haciendo y montando persianas, pero absolutamente negado para las relaciones humanas. Estaba claro que su pequeña empresa necesitaba un comercial experto en relaciones sociales. La idea es esta, el cooperativismo y la ayuda mutua en la microempresa. Tenemos muchísimos proyectos muy buenos, aunque falla la financiación.

– ¿Un Inem, un servicio de empleo alternativo?

– El proyecto es más profundo.

– ¿En qué consiste?

– Tenemos una idea que los sindicatos nos han puesto en bandeja al desentenderse del problema del paro, y que consiste en conseguir la cohesión suficiente entre los desempleados para crear un sindicato-cooperativa o un sindicato con cooperativas de trabajadores en paro capaces de asociarse para emprender una actividad.

– ¿Han hablado con los sindicatos?

– Sí, y no quieren saber nada. En este terreno no son muy diferentes de los políticos, que tampoco están dispuestos a escucharnos por más que el antepenúltimo ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, entendió perfectamente nuestro planteamiento.

– ¿Qué opinión le merece el abuso del término emprendedor?

– Yo creo que están deteriorando el significado del emprendedor, que es el valiente que crea y desarrolla. Están denostando a los emprendedores haciendo creer a la sociedad todas esas medidas de ayuda que, a la hora de la verdad, no son reales, sino pura propaganda porque falla lo esencial: la financiación.

– Un sistema cooperativo como el que propone para el ejército de parados recuerda un poco al de Tito en la antigua Yugoslavia.

– Participamos en el 15M y no nos adscribimos a ninguna ideología; también hay gente del PP en el paro, autónomos, empresarios…

– ¿Tienen relaciones con las organizaciones empresariales y de autónomos?

– Ninguna.

– ¿La desesperación del paro engendra violencia?

– Sí, hemos tenido que parar a la gente para que no utilice la violencia; hasta ahora hemos conseguido frenar la violencia, pero nos hemos dado un plazo hasta finales de este año para cambiar de postura si las cosas siguen así."             (Luis Díez, Cuarto Poder, Rebelión, 25/03/2013)

14.5.12

Los del 15-M se dedican a fundar cooperativas en los barrios

 

"Corría mediados de julio, pleno verano en Madrid, y la asamblea de San Blas se reunía, como cada lunes, a las seis de la tarde. La de San Blas es una de esas asambleas de barrio del 15-M que han permanecido activas —el movimiento decidió descentralizarse y trasladar la acción a los barrios al poco de nacer, a las primeras de cambio—.

Unas cuarenta personas se congregaron en la Plaza Blanca para abordar la creación de un banco del tiempo, un sistema para intercambiar servicios entre los vecinos sin necesidad de una moneda. Israel, informático, empezó a aplicarlo ese mismo día. Necesitaba arreglar unas cortinas en su casa. (...)

Corría mediados de julio, pleno verano en Madrid, y la asamblea de San Blas se reunía, como cada lunes, a las seis de la tarde. La de San Blas es una de esas asambleas de barrio del 15-M que han permanecido activas —el movimiento decidió descentralizarse y trasladar la acción a los barrios al poco de nacer, a las primeras de cambio—.

Unas cuarenta personas se congregaron en la Plaza Blanca para abordar la creación de un banco del tiempo, un sistema para intercambiar servicios entre los vecinos sin necesidad de una moneda. Israel, informático, empezó a aplicarlo ese mismo día. Necesitaba arreglar unas cortinas en su casa. (...)


Cada asamblea de cada barrio significa que, cada semana, un grupo de gente se reúne para buscar soluciones; la interconexión de cerebros genera nuevas ideas, nuevas iniciativas; así ocurre, semana a semana, en cada asamblea, en cada plaza. Basta con entrar en la página tomalaplaza.net para observar el gran número de iniciativas que se han ido generando en el año de vida del movimiento. (...)

Así está funcionando el 15-M: miles de cerebros conectados, en las plazas y en las redes, remendando las costuras de un colchón contra la crisis. En días en que el Estado del Bienestar se desvanece, justo cuando el paciente más lo necesita, se atisba el embrión de una economía paralela, subterránea, alternativa. Son tiempos duros: un cuarto de la población está en paro. Frente al sálvese quien pueda, el 15-M ofrece espíritu colaborativo, acción en red.

En el barrio de San Blas están pensando incluso en crear su propia moneda para regular los intercambios de servicios. Y ya saben cómo se llamará su divisa: el blasón. (...)


Israel está encantado con el modelo de economía alternativa que está germinando en el barrio. “Yo sabía que el INEM no me iba a resolver la papeleta, que había que cortar por lo sano”. 

Su cooperativa es una de las muchas redes de autoapoyo que han nacido de la mano del 15-M; como la Red de Ayuda Mutua del madrileño barrio de Aluche: los jueves y viernes, recolecta excedentes de comercios y restaurantes y el viernes por la tarde los reparten entre los vecinos más necesitados; las iniciativas de los rurales enredados, que están tendiendo puentes entre ciudades y pueblos para desarrollar huertos ecológicos que reduzcan la dependencia alimentaria; o los mercadillos de trueque, como el que organiza la Asamblea del madrileño barrio de la Concepción— que también ha puesto en marcha un huerto ecológico— : el último domingo de cada mes, los vecinos acuden al parque Calero e intercambian —libros, juguetes, ropa, de todo— sin que medie el dinero. (...)

La gente se organiza también para otros fines. Para frenar operaciones policiales contra inmigrantes, como hacen las brigadas de observación de derechos humanos del barrio de Lavapiés. O para hacer frente a los bancos, como las cooperativas de deudores de Catalunya (CASX, Cooperativas de Autofinanciación Social en Red), en las que los deudores se agrupan para responder en bloque frente a la entidad financiera acreedora.

“Este va a ser el año de las cooperativas”, vaticina Arturo de Bonis, activista del 15-M y miembro de la Cooperativa de Sinergias. “Existe una necesidad de autoorganizarse; es una forma de salir adelante”, explica. De Bonis es ingeniero industrial, tiene 55 años y ha trabajado de economista para el Banco Mundial. Reivindica esta manera alternativa de funcionar como cauce para hacer frente “al desapego de los trabajadores y de los propios empresarios hacia sus propias empresas”. 

Y se explica: “Los empresarios ya no sienten las empresas como suyas, sino como un puro vehículo para el beneficio: si tienen que vender el suelo sobre el que se asienta la fábrica, lo venden”. (...)


Ese grupo de Economía se dividió en distintos subgrupos, uno de ellos, el de Empleo. De la asamblea de desempleados nació el grupo de cooperativas y autoempleo. De allí surgió una nueva ramificación, la Cooperativa de sinergias, cuyo fin era crear redes económicas alternativas. Esta propuesta nacida al calor de Sol se acabó descentralizando hacia los barrios; y en cada barrio van floreciendo ahora cooperativas como la de San Blas. (...)

El empleo está centrando ahora gran parte de los esfuerzos y reflexiones de los activistas. El martes pasado, en una lluviosa tarde del 1º de mayo, se presentaba una iniciativa más, la llamada Oficina Precaria, una herramienta de defensa de los desempleados. “Estamos cubriendo el vacío que dejan los sindicatos, intentando llegar a donde no llegan”, cuenta Abel Martínez, de Juventud Sin Futuro, uno de los impulsores de este proyecto.

 Economista y periodista de 24 años, explica en qué consiste el invento mientras rula un cigarrillo: la Oficina Precaria (www.oficinaprecaria.net) se ocupará sobre todo de los que no tienen empleo, de los becarios explotados, de los falsos autónomos; ofrece asesoría legal; y anima al empleo cooperativo.

Se inspira en la lucha contra los desahucios, gran caballo de batalla del 15-M, y, en ese sentido, usa las redes sociales para señalar a las empresas que incurren en abusos. Y pretende que se visibilicen los atropellos que cometen las empresas en materia laboral.
La lucha contra el desahucio, mientras tanto, sigue su curso. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) existía antes del 15 de mayo. 

Se fundó en noviembre de 2010. Pero de los más de 250 desahucios que ha conseguido parar, más de 180 se han frenado con el apoyo del 15-M. “En los primeros desahucios teníamos que fletar autobuses para recabar apoyos”, recuerda Ada Colau, portavoz de la PAH, en conversación telefónica desde Barcelona. Sostiene que el apoyo del 15-M lo cambió todo de un día para otro. “Vimos cómo un río de gente se sumaba a esta causa. Hacía falta una red de proximidad”. (...)



“El 15M ha revitalizado la cultura política de una manera asombrosa”, declara Víctor Sampedro, catedrático de Opinión Pública de la Universidad Rey Juan Carlos. El debate sobre la transparencia; sobre la dación en pago; sobre el trato privilegiado a los bancos; la defensa de los derechos de los ciudadanos con la marea verde (educación); la marea azul (contra la privatización de agua); la marea roja (en apoyo a los desempleados); el cuestionamiento de la ley electoral. 

“Se está produciendo un auténtico cuestionamiento de la gestión de la crisis por parte de socialdemócratas y conservadores”, argumenta el sociólogo Miguel Martínez. “Han entrado nuevas voces, nuevos temas”, dice Sampedro. “Se ha roto con los pactos y silencios obligados de la cultura de la transición. El problema es que mucha gente mira con ojos del siglo XX expresiones que anticipan la democracia del siglo XXI”.

La expansión continúa. Hay una auditoria ciudadana de la deuda en marcha. Y está a punto de presentarse el Tribunal Popular Indignado, con el que se pretende que gente de la calle juzgue las acciones de la clase política y económica. Más allá de esa parafernalia, explica una de sus impulsoras, se pretende convertir ese tribunal en una herramienta de recuperación de pruebas que puedan ser presentadas ante la justicia ordinaria."              (El País, 05/05/2012 y El País, fotogalería, 12/05/2012)