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4.5.26

Andrew Korybko, analista estadounidense radicado en Moscú: La disputa hispano-estadounidense podría provocar el desmoronamiento de la OTAN... Es manejable por ahora, pero si se convierte en un problema prolongado y Estados Unidos traslada sus bases de España a Marruecos, un "Aliado Mayor No OTAN", entonces Estados Unidos y la UE podrían encontrarse apoyando lados opuestos en una futura guerra marroquí-española por las posesiones restantes de España en el norte de África

"Es manejable por ahora, pero si se convierte en un problema prolongado y Estados Unidos traslada sus bases de España a Marruecos, un "Aliado Mayor No OTAN", entonces Estados Unidos y la UE podrían encontrarse apoyando lados opuestos en una futura guerra marroquí-española por las posesiones restantes de España en el norte de África.

Un memorándum filtrado del Pentágono sugería que Estados Unidos buscara la suspensión de España de la OTAN por negarse a permitirle derechos de acceso, estacionamiento y sobrevuelo (ABO) durante la Tercera Guerra del Golfo. El primer ministro español, Pedro Sánchez, lo desestimó, mientras que un funcionario de la OTAN dijo que no hay ninguna disposición para suspender a los miembros. Los aliados de la OTAN se unieron a España, como señaló la BBC en su informe, que también recordó a todos que Sánchez criticó anteriormente los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y se negó rotundamente a la exigencia de Trump de gastar el 5% del PIB en defensa.

Desde la perspectiva de Trump, España ya era un aliado desleal por ser el único que rechazó su demanda de gasto, pero negarse a permitir los derechos de sobrevuelo de EE. UU. durante la Tercera Guerra del Golfo cruzó una línea roja. No obstante, como dijo el funcionario de la OTAN mencionado anteriormente, no existe ninguna disposición para suspender a los miembros. Por lo tanto, si Trump aún decide implementar la sugerencia del memorándum, esencialmente estará obligando al bloque a elegir entre Estados Unidos y España: puede ignorar a España o perder el apoyo de Estados Unidos.

Desde la perspectiva de la OTAN, mantener la unidad es primordial frente a lo que (posiblemente de manera errónea) se percibe como la llamada "amenaza rusa" (que incluso Estonia, tradicionalmente antirusa, ya no cree inminente), por lo que cualquier movimiento de este tipo por parte de Trump la pondría en un dilema. No obstante, si se les presiona a elegir, es más importante para ellos permanecer en el lado bueno de Trump, sin lo cual no pueden seguir alimentando el conflicto ucraniano hasta 2029 con la esperanza de que un demócrata regrese a la Casa Blanca.

Se espera así que España sea "dejada de lado" por la OTAN, pero todo lo que eso significaría en la práctica es que Estados Unidos no proporcionaría ningún apoyo del Artículo 5 en caso de que Marruecos intente arrebatar por la fuerza el control de las varias posesiones españolas en el norte de África que Rabat considera territorio ocupado. Sin embargo, los principales países de la UE aún podrían intentar disuadir a Marruecos por medios híbridos económico-militares, e incluso podrían intervenir en apoyo de España contra él en el escenario de una guerra por estas tierras.

Curiosamente, Estados Unidos podría respaldar a Marruecos, su "Aliado Mayor No OTAN", en ese caso si se transfieren allí sus bases aéreas y navales desde España, lo cual es posible a la luz de la nueva hoja de ruta de defensa estadounidense-marroquí de 10 años. En ese caso, Estados Unidos y la UE podrían encontrarse en lados opuestos de una futura guerra hispano-marroquí a pesar de ser ambos miembros de la OTAN, lo que podría agravar aún más las tensiones dentro del bloque hasta el punto de una ruptura irreconciliable. Estados Unidos podría intentar tomar Groenlandia si eso sucede.

Desde la perspectiva de España, preservar sus posesiones en el norte de África es una cuestión de prestigio, pero no se puede descartar que la creciente población extranjera de España pueda conducir finalmente a una inversión de la política. Los 10 millones que ya están en España ahora representan una quinta parte de todos los residentes. Añadió ~700.000 solo el año pasado, un tercio del aumento de la UE en 2025, y Sánchez acaba de decidir legalizar a ~500.000 inmigrantes ilegales. Por lo tanto, es posible que Marruecos obtenga esos territorios pacíficamente en su lugar.

Reflexionando sobre la disputa hispano-estadounidense: 1) España está siendo castigada por desafiar a Estados Unidos; 2) Se espera que la OTAN apoye a Estados Unidos sobre España si se ve obligada a elegir; y 3) Estados Unidos podría trasladar sus bases de España a Marruecos y luego apoyar a Rabat contra Madrid si entran en guerra por las posesiones de España en el norte de África. En cuanto a la unidad de la OTAN, esta disputa definitivamente presenta un desafío para ella, pero por ahora sigue siendo manejable. Si se convierte en un problema prolongado, sin embargo, podría llevar potencialmente al desmoronamiento de la OTAN."

 (Andrew Korybko , blog, 03/05/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)  

16.11.25

50 años de ocupación marroquí del Sahara Occidental... Estados Unidos, Reino Unido y Francia están ejerciendo cada vez más presión sobre la comunidad internacional para que legitime la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, que a su vez está entregando los recursos ocupados para que los países occidentales los saqueen... la resolución, que prorroga el mandato de la MINURSO y, al mismo tiempo, socava el mandato de celebrar un referéndum al inclinarse por la propuesta de autonomía de Marruecos, fue posible porque Estados Unidos es el redactor del expediente del Sáhara Occidental... Es una de las absurdidades del orden internacional, dado que fue Estados Unidos quien armó y financió la ocupación del Sáhara Occidental desde el principio... «Occidente» está violando flagrantemente «las leyes internacionales que ellos mismos han redactado... El imperialismo ya no necesita una apariencia de legalidad para justificar su explotación de los pueblos y el saqueo de sus recursos. Está viviendo una etapa de barbarie absoluta... Esta situación representa un momento crítico» no solo para el futuro del Sáhara Occidental, sino también «para la credibilidad» de la propia ONU, «la cuestión del Sáhara Occidental servirá como prueba definitiva para la ONU» ( Pavan Kulkarni)

 "El 6 de noviembre, los saharauis conmemoraron 50 años de ocupación por parte del reino de Marruecos y la continua resistencia de los activistas, que se arriesgan a sufrir violencia callejera, detenciones, torturas bajo custodia, desapariciones forzadas y violaciones por parte de las fuerzas de seguridad de la ocupación.

El aniversario llegó en un momento ominoso para la causa de la liberación saharaui. Estados Unidos, Reino Unido y Europa, especialmente Francia, están ejerciendo cada vez más presión sobre la comunidad internacional para legitimar la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, que a su vez está entregando los recursos ocupados para que los países occidentales los saqueen.

Intensificando la resistencia armada, el Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS) del Frente Polisario (FP), único representante del pueblo saharaui reconocido por la ONU, ha estado lanzando ataques diarios contra las fuerzas de ocupación desde el territorio liberado en el este.

El sábado 8 de noviembre, el SPLA bombardeó el centro de mando, control y comunicaciones del ejército de ocupación marroquí en el sector de Haouza, en su cuarto día consecutivo de ataques, tras golpear sus posiciones de artillería y una base de suministros en el sector de Guelta los días 6 y 7 de noviembre. Anteriormente, el 5 de noviembre, el SPLA atacó las trincheras de los soldados marroquíes en el sector de Mahbas.

Los ataques han causado «grandes pérdidas en vidas y equipos», según el Ministerio de Defensa de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), nombre oficial del Sáhara Occidental. Su Gobierno, encabezado por el PF, que lideró la lucha por la independencia contra la colonización española, solo controla una quinta parte de su territorio en el extremo oriental, recuperado en 1979 de Mauritania, que lo había ocupado en connivencia con España en 1976.

Sin embargo, la ocupación marroquí del 80 % de esta tierra rica en fosfatos a lo largo de la costa atlántica, rica en pesca, está protegida por un terraplén de 2700 km de longitud construido por las empresas estadounidenses Northrop y Westinghouse. El segundo muro más largo del mundo, reforzado con el campo de minas más largo, es una de las infraestructuras militares más grandes del planeta, construido para proteger a las fuerzas de ocupación de los ataques guerrilleros del Polisario.

«Una desviación muy peligrosa y sin precedentes»

Los disparos del SPLA a través de este muro se han intensificado en los últimos días a raíz de lo que el PF describió como «una desviación muy peligrosa y sin precedentes» del «estatus internacional del Sáhara Occidental como cuestión de descolonización» en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 31 de octubre.

La resolución fue adoptada para renovar el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Sin embargo, la resolución socava el propósito mismo de la misión: organizar un referéndum para permitir a los saharauis ejercer su derecho a la autodeterminación. En cambio, especula que la propuesta marroquí de autonomía bajo su soberanía «podría representar el resultado más factible».

A continuación, insta a Marruecos y a la PF a negociar «sin condiciones previas, tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que contemple la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental».

La declaración es contradictoria, ya que la «propuesta de autonomía» cede la soberanía sobre el Sáhara Occidental a Marruecos, mientras que la «autodeterminación» conduce al Estado soberano de la RASD.

La resolución fue redactada por Estados Unidos. Su representante ante la ONU la calificó de «votación histórica» y describió la propuesta marroquí de autonomía bajo su soberanía como «la única base para una solución justa y duradera de la controversia».

Los representantes del Reino Unido también se sumaron a esta opinión, describiéndola como «la base más creíble, viable y pragmática para una solución». El delegado francés insistió en que «la autonomía bajo la soberanía marroquí es el marco en el que debe resolverse esta cuestión».

«Me complace compartir con ustedes mi satisfacción por el contenido de la última resolución del Consejo de Seguridad», declaró el rey Mohammed VI en un discurso pronunciado poco después, en el que agradeció al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y «también» a los «amigos» del Reino Unido, España y, «en particular, Francia».

«Estamos viviendo un momento crucial y un punto de inflexión decisivo en la historia del Marruecos moderno», declaró. «A partir de ahora, habrá un antes y un después del 31 de octubre de 2025».

La fecha ha sido declarada día festivo en Marruecos. Minutos después de que se aprobara la resolución, estallaron las celebraciones en todo Marruecos. Sin embargo, el ondear de banderas, el claxon de los coches, los altavoces a todo volumen y las consignas en las calles de varias ciudades de Marruecos pueden haber sido prematuros.

Aunque se trata de un impulso diplomático para la ocupación marroquí, el rey exageró enormemente cuando afirmó en su discurso: «Ha llegado el momento de un Marruecos unido, que se extiende desde Tánger hasta Lagouira, donde nadie se atreverá a violar sus derechos ni a transgredir sus fronteras históricas».

Las reivindicaciones de soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental rechazadas por el derecho internacional

El derecho internacional no reconoce tales derechos ni fronteras históricas. «Los materiales y la información presentados […] no establecen ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el Reino de Marruecos o la entidad mauritana», opinó la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en 1975, desestimando las reivindicaciones de los dos vecinos.

Aunque su opinión era consultiva, su conclusión se ha mantenido desde entonces, incluso en varias sentencias recientes. En múltiples sentencias desde 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha considerado ilegal la inclusión de los recursos del Sáhara Occidental en los acuerdos comerciales de Europa con Marruecos, porque Marruecos no tiene soberanía sobre el territorio del Sáhara Occidental.

Del mismo modo, el Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido (UKHCJ) dictaminó en 2019 que el trato preferencial otorgado por el Servicio de Impuestos y Aduanas del Reino Unido a las mercancías procedentes del Sáhara Occidental en virtud del acuerdo de la UE con Marruecos violaba el derecho internacional.

En 2022, el Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos reiteró que «tanto la ONU como la UA [Unión Africana] reconocen la situación de la RASD como una situación de ocupación y consideran su territorio como uno de aquellos cuyo proceso de descolonización aún no ha concluido por completo». Añadió que «aunque Marruecos siempre ha reivindicado el territorio que ocupa, su afirmación nunca ha sido aceptada por la comunidad internacional».

La RASD es miembro de pleno derecho y fundador de la Unión Africana (UA), y fue acogida en su predecesora, la Organización para la Unidad Africana (OUA), en 1984. Tras retirarse de la OUA en señal de protesta, Marruecos solicitó sin éxito la adhesión a las Comunidades Europeas, que más tarde se convirtieron en la Unión Europea (UE). No fue hasta 2017 cuando Marruecos se adhirió a la UA.

Sin embargo, su admisión en la Unión se produjo sin ningún reconocimiento de los derechos territoriales sobre la RASD. La ONU sigue incluyendo el Sáhara Occidental en la lista de «territorios no autónomos» que aún no han sido descolonizados.

Ninguno de estos hechos del derecho internacional ha cambiado ni ha sido anulado por la resolución contradictoria aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 31 de octubre. Al pedir a la FP que negocie sobre la base de la propuesta de autonomía de Marruecos y especular con que «podría representar el resultado más factible», la resolución sesga la negociación a favor de Marruecos.

Sin embargo, aclara que el objetivo final de las negociaciones es «una solución política definitiva y mutuamente aceptable que contemple la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental», lo que contradice las reivindicaciones de soberanía de Marruecos.

En su respuesta, el FP reafirmó «su disposición constante a participar de forma constructiva en el proceso de paz patrocinado por las Naciones Unidas». Sin embargo, añadió que «no participará en ningún proceso político ni en ninguna negociación basada en propuestas […] que tengan por objeto «legitimar» la ocupación militar ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos y privar al pueblo saharaui de su derecho inalienable e innegociable […] a la autodeterminación y la soberanía sobre su patria».

En la práctica, el FP ha rechazado el llamamiento de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a negociar la propuesta de autonomía bajo la soberanía marroquí. El hecho de que dicha resolución se aprobara sin oposición en el Consejo de Seguridad no significa que sus 15 miembros apoyen las propuestas marroquíes.

Argelia, que ha apoyado sistemáticamente al FP y la lucha por la liberación del Sáhara Occidental, no participó en la votación. « Con esta ausencia, y con plena responsabilidad, Argelia ha querido demostrar su distancia respecto a un texto que no refleja fielmente la doctrina de la ONU sobre la descolonización. Sí, estamos hablando de descolonización», afirmó su representante permanente ante la ONU, Ben Jamaa.

Quejándose de que el texto final de la resolución «no está a la altura de las expectativas y aspiraciones legítimas del pueblo del Sáhara Occidental, representado por el Frente Polisario», insistió: «Este pueblo, que lleva más de 50 años resistiendo… debe tener voz y voto sobre su propio destino».

Mientras que tres de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Reino Unido y Francia) se han unido en sus intentos de legitimar la colonización marroquí del Sáhara Occidental, Rusia y China se abstuvieron en la votación.

«No podíamos apoyar un texto tan desequilibrado», afirmó Rusia.

«No podíamos apoyar un texto tan desequilibrado», que representa «un retroceso en los principios rectores establecidos por la ONU para la solución del Sáhara Occidental», a saber, la autodeterminación y la descolonización, afirmó el embajador ruso Vassily Nebenzia.

Criticando a los Estados Unidos por utilizar «el Consejo de Seguridad para promover» su propia «agenda nacional», expresó su esperanza de que «el enfoque cowboy de sus colegas estadounidenses no reavive el conflicto que lleva latente desde hace un par de décadas».

Sin embargo, explicó que Rusia decidió no votar en contra de la resolución para no bloquear la prórroga del mandato de la MINURSO, «con el fin de dar una oportunidad más al proceso de paz».

Entre los diez miembros no permanentes restantes, Pakistán también se abstuvo alegando que el texto no abordaba plenamente el principio fundamental de la autodeterminación. Los nueve restantes que votaron a favor de la resolución también aclararon que su voto no significaba un respaldo a la reivindicación de soberanía de Marruecos.

Sudáfrica: «Apoyaremos cualquier decisión final que tomen los saharauis sobre esta cuestión»

Reafirmando que «la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental es primordial», el representante permanente adjunto de Sudáfrica ante la ONU, Marthinus van Schalkwyk, dijo: «Apoyaremos cualquier decisión final que tomen los saharauis sobre esta cuestión».

A continuación, expresó su decepción por el hecho de que, apartándose de las anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que, desde 2007, «han reconocido y aceptado tanto la propuesta de autonomía marroquí como la del pueblo saharaui, la última resolución haya dado el desafortunado paso de apoyar la celebración de negociaciones basadas únicamente en el plan marroquí, dejando de lado la autodeterminación y las propuestas del pueblo saharaui».

Aunque votó a favor de la resolución para renovar el mandato de la MINURSO, Sudáfrica insistió en que, a través de esta misión, las Naciones Unidas «deben tomar medidas urgentes para celebrar el referéndum de autodeterminación prometido desde hace tiempo, de modo que el pueblo saharaui pueda decidir su destino. Se trata de un derecho fundamental que le asiste en virtud del derecho internacional».

El acuerdo definitivo debe ser «uno que contemple la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental», subrayó el representante de Guayana. Somalia y Grecia también destacaron que la solución debe ser mutuamente aceptable.

No es un reconocimiento de la soberanía marroquí

«También tenemos claro que no interpretamos el texto aprobado hoy como una decisión sobre la cuestión de la soberanía», añadió el embajador de Eslovenia, Samuel Žbogar. «El derecho a la autodeterminación, dicho de forma sencilla, «la libertad de elegir por sí mismo», está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. Es un derecho que no se le puede quitar a ningún pueblo, ni al Consejo de Seguridad ni a los Estados miembros», insistió. «Eslovenia votó a favor de la resolución… debido a nuestro firme apoyo a la MINURSO y al papel de las Naciones Unidas», aclaró Žbogar.

La representante permanente de Dinamarca, Christina Lassen, también aclaró que su voto a favor de la resolución «no constituye un reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, ya que cualquier solución debe ser acordada entre las partes y de conformidad con la Carta y los principios de las Naciones Unidas, incluido el derecho a la autodeterminación».

El Colectivo de Defensores Saharauis de los Derechos Humanos (CODESA) explicó que «la motivación principal de la mayoría de los Estados miembros del Consejo de Seguridad que votaron a favor de la resolución es la prórroga del mandato de la MINURSO, más que el texto de la resolución en sí».

Esta resolución, que prorroga el mandato de la MINURSO y, al mismo tiempo, socava el mandato de celebrar un referéndum al inclinarse por la propuesta de autonomía de Marruecos, fue posible porque Estados Unidos es el redactor del expediente del Sáhara Occidental.

Estados Unidos sigue saboteando el referéndum, pendiente desde 1992

Es una de las absurdidades del orden internacional, dado que fue Estados Unidos quien armó y financió la ocupación del Sáhara Occidental desde el principio. Fue Estados Unidos quien obligó a España a dividir el territorio del país entre Marruecos y Mauritania, en lugar de cumplir con su responsabilidad legal como antigua potencia colonizadora de celebrar un referéndum para permitir la autodeterminación.

Son los Estados Unidos quienes han estado ayudando a Marruecos a sabotear el mandato de la MINURSO de celebrar un referéndum. Creada en 1991, cuando se acordó un alto el fuego entre Marruecos y el PF, la MINURSO tenía inicialmente la misión de celebrar el referéndum en 1992. En 2007, cuando Marruecos propuso la autonomía del Sáhara Occidental bajo su soberanía, la MINURSO se había reducido a una fuerza de mantenimiento de la paz.

Pero tampoco fue capaz de mantener la paz. El alto el fuego se rompió en 2020 cuando las tropas marroquíes cruzaron el territorio ocupado y entraron en la zona de amortiguación patrullada por la ONU en la ciudad sudoriental de Guerguerat para desalojar a los manifestantes saharauis desarmados que bloqueaban una carretera ilegal que Marruecos había construido hacia Mauritania.

La MINURSO tampoco fue capaz de exigir responsabilidades por las violaciones de los derechos humanos de los civiles ocupados. No obstante, la renovación de su mandato sigue siendo imprescindible para mantener abierta la posibilidad de una resolución pacífica.

Sin embargo, al tener la pluma para redactar la resolución de renovación del mandato de la MINURSO, Estados Unidos, principal patrocinador de la ocupación, sigue socavando la posibilidad de un referéndum, esta vez sesgando explícitamente la resolución a favor del ocupante.

Al mismo tiempo, Estados Unidos también ha puesto en marcha un proceso de legitimación diplomática de la ocupación. A pesar de financiar y armar la ocupación, Estados Unidos no había reconocido oficialmente la reivindicación de soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental hasta 2020. En diciembre de ese año, la primera administración Trump proclamó que Estados Unidos «reconoce la soberanía marroquí sobre todo el territorio del Sáhara Occidental», después de que Marruecos firmara los Acuerdos de Abraham para normalizar las relaciones diplomáticas con Israel.

A su vez, Israel reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental en 2023. España también siguió su ejemplo en 2022, y Francia en 2024. En junio de este año, el Reino Unido amplió su apoyo al plan de autonomía de Marruecos.

«Occidente» está violando flagrantemente «las leyes internacionales que ellos mismos han redactado», afirmó el presidente de CODESA, Babouzeid Lebbihi. «El imperialismo ya no necesita una apariencia de legalidad para justificar su «explotación de los pueblos y el saqueo de sus recursos. Está viviendo una etapa de barbarie absoluta».

«Esta situación representa un momento crítico» no solo para el futuro del Sáhara Occidental, sino también «para la credibilidad» de la propia ONU, afirmó CODESA en un comunicado, añadiendo que «la cuestión del Sáhara Occidental servirá como prueba definitiva para la ONU»." 

( Pavan Kulkarni ,  peoples dispach, 14/11/25, traducción DEEPL)

6.11.25

Marruecos: ¿Qué quiere el movimiento GenZ 212? Apareció como respuesta a la muerte de ocho mujeres en la misma semana durante cesáreas en el Centro Hospital Regional. Esto llevó a los residentes a llamarlo el «hospital de la muerte» y a organizar movilizaciones a gran escala... Mientras que el sector público se enfrenta a profundas insuficiencias, el neoliberalismo continúa produciendo sus efectos al favorecer el desarrollo de la prestación privada de atención médica a costes particularmente altos... las poblaciones más vulnerables y de clase trabajadora se ven excluidas de este sistema debido a su coste, lo que a veces las obliga a pedir préstamos o vender sus pertenencias para recibir tratamiento. En consecuencia, la situación de los hospitales, a la que podemos añadir la falta de recursos en el sistema educativo, resuena en un contexto social marcado por una tasa de desempleo que alcanza el 36,7 % en el grupo de edad de 15-24 años, precisamente la «Generación Z»... la educación privada, en fuerte expansión durante la última década, se ha convertido en un mercado lucrativo que debilita al sector público... este movimiento es la expresión de un conflicto social en torno a los significados del «desarrollo»... los jóvenes destacan precisamente las contradicciones que los acompañan: la persistencia de las desigualdades sociales y espaciales, territorios marginados con respecto a los beneficios del «desarrollo», el desempleo y las disfunciones en los servicios públicos, incluso cuando el país se prepara para albergar la Copa del Mundo en 2030, que ciertas consignas denuncian... los protagonistas tienen un alto nivel de educación que se traduce en su capacidad para estructurar los espacios de discusión de una manera muy avanzadasus demandas se estructuraron en torno a tres ejes: salud, educación y la lucha contra la corrupción (Charif Elalaoui)

 "Desde finales de septiembre, Marruecos ha sido sacudido por un movimiento social a gran escala. Movilizando a una juventud que aboga por la justicia social y el fin de la corrupción, las manifestaciones, sin embargo, han chocado con la represión. Charif Elalaoui, doctor en sociología política y especialista en movilizaciones sociales y ambientales en Francia y Marruecos, ofrece sus conclusiones analíticas basadas en investigaciones en ciencias sociales realizadas en Marruecos. En esta entrevista de Vincent Bollenot para Contretemps, comparte sus observaciones y discute los orígenes y la estructura del movimiento, así como sus desafíos actuales, después de casi tres semanas de movilización sin precedentes.

¿Cómo comenzó el movimiento GenZ212 en Marruecos? ¿En qué situación social surge?       

El movimiento «GenZ212» surgió oficialmente en las calles el sábado 27 de septiembre de 2025, pero su estructura se estableció por primera vez en Discord [1]. Esta plataforma es utilizada por los jóvenes para coordinar, planificar lugares de protesta, discutir reivindicaciones e invitar a personalidades conocidas por su compromiso o experiencia en áreas específicas. Por lo tanto, este movimiento forma parte de acciones colectivas que se estructuraron primero en plataformas digitales, de manera descentralizada y sin un «líder» identificable.

Varias razones explican su aparición, relacionadas con elementos estructurales y contextuales. En cuanto a este último aspecto, cabe señalar que desde finales de agosto y principios de septiembre, la ciudad de Agadir, ubicada en el suroeste de Marruecos, fue escenario de una tragedia tras la muerte de ocho mujeres en la misma semana durante cesáreas en el Centro Hospital Regional. Esto llevó a los residentes a llamarlo el «hospital de la muerte» y a organizar movilizaciones a gran escala, como el 14 de septiembre. Algunos protagonistas de esta movilización se encontrarían más tarde en el movimiento.

La situación de los hospitales en Marruecos es bien conocida por los marroquíes: falta de personal y equipo, múltiples disfunciones y una experiencia hospitalaria a menudo vivida como traumática por la población. Además de la infraestructura hospitalaria, las instituciones oficiales como la Alta Comisión de Planificación [2] señalan una densidad médica muy baja en relación con el número de habitantes, particularmente en comparación con las normas internacionales. Estas insuficiencias se documentan y experimentan en las grandes ciudades, pero también en las zonas rurales con una situación aún más alarmante.

Mientras que el sector público se enfrenta a profundas insuficiencias, el neoliberalismo continúa produciendo sus efectos al favorecer el desarrollo de la prestación privada de atención médica a costes particularmente altos. Esta dinámica acentúa las desigualdades en el acceso a la atención. Por lo tanto, las poblaciones más vulnerables y de clase trabajadora se ven excluidas de este sistema debido a su coste, lo que a veces las obliga a pedir préstamos o vender sus pertenencias para recibir tratamiento. En consecuencia, la situación de los hospitales, a la que podemos añadir la falta de recursos en el sistema educativo, resuena en un contexto social marcado por una tasa de desempleo que alcanza el 36,7 % (HCP, 2024) en el grupo de edad de 15-24 años, precisamente la «Generación Z».

Desde el surgimiento de esta acción colectiva, sus demandas se estructuraron en torno a tres ejes: salud, educación y la lucha contra la corrupción. En el ámbito de la salud, la movilización exige una reforma profunda del sistema de salud con presupuestos adecuados, hospitales debidamente equipados que preserven la dignidad de los usuarios, así como un acceso equitativo a la atención. En cuanto al sector educativo, las demandas se centran en reformas exhaustivas que garanticen un sistema de calidad, libre e igualitario, que valore la escolarización pública. La insistencia en el carácter público se deriva del hecho de que el sector de la educación privada, en fuerte expansión durante la última década, se ha convertido en un mercado lucrativo que debilita al sector público. Finalmente, en el contexto de la lucha contra la corrupción, el movimiento se dirige a las instituciones públicas exigiendo medidas contra el favoritismo, garantizando la igualdad de oportunidades y fortaleciendo la rendición de cuentas.

Por lo tanto, cuando observamos cuidadosamente lo que estos jóvenes representan, una de las posibles hipótesis para interpretar este movimiento consiste en ver en él la expresión de un conflicto social en torno a los significados del «desarrollo». Marruecos está involucrado en vastos proyectos de «desarrollo», en particular «sostenibles», pero los jóvenes destacan precisamente las contradicciones que los acompañan: la persistencia de las desigualdades sociales y espaciales, territorios marginados con respecto a los beneficios del «desarrollo», el desempleo y las disfunciones en los servicios públicos, incluso cuando el país se prepara para albergar la Copa del Mundo en 2030, que ciertas consignas denuncian.

Es a partir de esta imagen global que los problemas del movimiento toman forma. El código telefónico ’212’ en ’GenZ212’ también sugiere una versión marroquí de lo que está sucediendo internacionalmente, asociada con la Generación Z.

¿Cuáles son las fuerzas involucradas, en términos de organización y composición social, y sus reivindicaciones? En particular, ¿cuáles son sus vínculos con las organizaciones marroquíes de izquierda o progresistas?

Una de las propiedades del movimiento es que quiere ser independiente de cualquier organización. Sus miembros afirman no tener afiliación partidista, ni ninguna orientación política definida. Esta autonomía es una dimensión defendida con pasión en los comunicados y en las declaraciones públicas de los protagonistas.

Parte de la izquierda marroquí, por supuesto, ha dado su apoyo al movimiento. Es una izquierda percibida como creíble y que defiende un proyecto de cambio social, que participa activamente en los movimientos sociales. En el campo político, la Federación Democrática de la Izquierda [3] ha publicado varios comunicados de apoyo y algunos miembros están movilizados en varios lugares. Lo mismo ocurre con ciertas figuras del Partido Socialista Unificado (PSU) [4]. Algunas personalidades políticas de izquierda, como el ex diputado Omar Belfrej, gozan de cierta popularidad entre los jóvenes. Recientemente (8 de octubre de 2025) fue invitado a Discord, en un evento que causó saturación del servidor debido al alto número de participantes. Otros actores anclados en la izquierda también han apoyado el movimiento en el sector asociativo (como la Asociación Marroquí para los Derechos Humanos - AMDH [5]), el periodismo, la sociedad civil o el movimiento sindical, etc. Por lo demás, el espacio político marroquí sigue marcado por una fuerte descomposición, y los jóvenes desconfían particularmente de los partidos políticos.

La base social del movimiento está constituida por jóvenes de la «Generación Z» (nacidos entre finales de la década de 1990 y principios de la de 2010). Es interesante observar que los protagonistas tienen un alto nivel de educación que se traduce en su capacidad para estructurar los espacios de discusión de una manera muy avanzada. Además, después de cientos de horas de debates, los primeros datos de mi investigación (entrevistas, observaciones, etc.) destacan una conciencia social crítica, marcada por una cultura de intercambio, directamente correlacionada con su nivel de educación. Como sociólogo de movimientos sociales, observo dos fenómenos importantes. El primero, ya señalado en mi trabajo anterior sobre movilizaciones en Francia, se refiere al hecho de que algunos protagonistas insisten en la idea de que sus reivindicaciones «no son ni de izquierda ni de derecha» o de que «no estamos haciendo política», para distanciarse de las organizaciones políticas tradicionales, a las que responsabilizan de la situación del país. Este distanciamiento no significa una ausencia de conciencia política como he oído decir. Por el contrario, va acompañado de una politización en la acción, cuando los protagonistas diagnostican la situación con mucha precisión y operan generalizaciones. La vida cotidiana está conectada aquí con elementos estructurales. El segundo fenómeno es procesal. Aunque no fue una reivindicación inicial, el movimiento llamó en mitad de la primera semana de movilización a la dimisión del gobierno. Esta dinámica se explica por la falta de interacciones públicas rápidas de las autoridades con los protagonistas mientras miles de jóvenes estaban en la calle, combinada con la represión experimentada como injusta y sufrida desde el primer día de movilización. Esta economía moral de movilización podría resumirse además en uno de los eslóganes escuchados durante las movilizaciones y que no es nuevo: كرامة, حرية, عدالة اجتماعية (dignidad, libertad, justicia social). Una expresión pública de una generación del Sur Global, confrontada con las grandes transformaciones de su época, política, social y ecológica, y animada por una fuerte aspiración de libertad y justicia.

¿Qué formas toma el movimiento en sus acciones? En particular, hemos visto escenas de violencia: ¿cuál es la actitud del movimiento sobre esto?

El movimiento ’GenZ212’ moviliza los repertorios de acción disponibles de los movimientos sociales: manifestaciones, sentadas o círculos de discusión. Los días de movilización se deciden en Discord a través de un sistema de votación para garantizar una toma de decisiones que sea lo más horizontal posible. Esto no impide, desde una perspectiva de la sociología crítica, observar que las preguntas se formulan de cierta manera en lugar de otra, y que las modalidades de respuesta siguen siendo limitadas en las encuestas publicadas. Sin embargo, el nuevo elemento reside en el hecho de que todas estas modalidades propuestas en Discord son objeto de discusión colectiva. Este es un hecho nuevo en el contexto de las acciones colectivas en Marruecos. Este aspecto es tanto más interesante ya que, en comparación, el movimiento del 10 de septiembre en Francia [6] también había utilizado en gran medida las encuestas para deliberar sobre el seguimiento de sus acciones. Discord también constituye un espacio descentralizado donde los debates se llevan a cabo de forma permanente, en particular en canales de voz (VC) organizados por región, o dentro de grupos de trabajo temáticos dedicados a cuestiones específicas como la salud, la justicia, etc. Asambleas generales en línea donde los protagonistas presentan sus visiones del mundo, a un ritmo denso y difícil de seguir.

Por lo tanto, la movilización sigue una dinámica nacional, al tiempo que sigue sujeta a ajustes regionales resultantes de las relaciones de poder local, la presencia de actores más politizados u organizaciones que dan a cada movilización tonalidades específicas. Estas particularidades se manifiestan notablemente a través de eslóganes: por ejemplo, aquellos que expresan solidaridad con los prisioneros del Rif [7], pancartas y los mensajes que transmiten.

En su configuración actual, en el momento en que estamos hablando, aunque existen ajustes, son de hecho los coordinadores de Discord (los «administradores») quienes marcan el tono, basándose en numerosas consultas, informando de comentarios formulados en VCs, recurriendo sistemáticamente a la votación y siguiendo los avances sobre el terreno, etc. Por lo tanto, hay una dimensión relacional en este trabajo que no se lleva a cabo de forma aislada.

A principios de octubre, el movimiento estuvo marcado por episodios significativos de violencia. Escenas de disturbios acompañadas de destrucción y la muerte de tres personas en la provincia de Chtouka-Aït Baha [8].

Sin embargo, la constante que caracteriza a los llamados a la movilización reside en el deseo de preservar el carácter pacífico de las acciones. Esta orientación debe interpretarse a la luz del contexto marroquí. Es una posición destinada a permanecer irreprochable y no alienar ni al poder ni a la población en general.

¿Cuáles son las reacciones del poder gobernante? Más allá de la feroz represión y el discurso de seguridad, ¿están apareciendo márgenes de actuación?

Desde un punto de vista cronológico, debe especificarse que la represión ocurrió desde el primer día de la movilización. La hipótesis que podría formularse es que las autoridades probablemente habían apostado a extinguir rápidamente el movimiento a través de arrestos, condenas y enjuiciamientos judiciales. Sin embargo, se produjo el efecto opuesto, ya que el movimiento logró imponerse en el panorama público. Después de un período de gran silencio, los canales de televisión pública dieron a los jóvenes la palabra para criticar al gobierno, una situación sin precedentes desde el movimiento del 20 de febrero de 2011 [9]. Después de la violencia y los arrestos, se volvió a un momento de observación, y las manifestaciones tuvieron lugar bajo la supervisión de las fuerzas del orden, sin intervención por su parte.

Sin embargo, los jóvenes aún no han logrado su objetivo, en particular la dimisión del gobierno. Noté cierta decepción después del discurso real del 10 de octubre. La reacción de los protagonistas aquí también encaja en un momento crucial de su socialización política, que los lleva a adoptar formas de activismo y a proyectarse en una movilización política que el Makhzen [10], entendido aquí en el sentido amplio como la estructura de poder de Marruecos, no aprecia.

¿Cuáles son las perspectivas, pero también las trampas del movimiento?

El movimiento aún está en curso, y se planea un gran día de movilización para el 18 de octubre, después de una votación en Discord. Hay que seguir interpretándolo en caliente, dados los datos disponibles y los límites que las herramientas de ciencias sociales imponen a cualquier investigador.

Lo que se puede decir es que en los últimos quince años, ha habido dos secuencias importantes: el movimiento del 20 de febrero, nacido en el contexto de los llamados levantamientos árabes, y el movimiento del Rif en 2016, específico por su anclaje geográfico. El movimiento ’GenZ212’ encaja bien en este linaje. Sus movilizaciones se construyen desde abajo, llevadas por protagonistas para quienes es su primera experiencia de movilización, y se caracterizan por tal intensidad que logran abrir un debate político dentro de la sociedad marroquí. Al mismo tiempo, este movimiento es diferente de sus dos predecesores.

Se distingue del movimiento del Rif por su dispersión territorial y la ausencia de un líder «carismático». Durante los días de movilización, se extendió a otras localidades: entre el 27 de septiembre y el 6 de octubre, se añadieron no menos de diez nuevas localidades, lo que eleva el número total de lugares de movilización a 23. Este fenómeno no es insignificante y revela una dinámica profunda.

En mi trabajo, siempre he insistido en el papel de los márgenes para descentrar la mirada. Es crucial para entender la dinámica social en Marruecos cuestionar lo que está sucediendo en los espacios rurales ubicados fuera de las grandes ciudades que se benefician de la cobertura de los medios internacionales como Casablanca y Rabat. Estos espacios predominantemente rurales se caracterizan por un fuerte control social y una represión de bajo nivel, que van desde las autoridades hasta las familias que ejercen presión sobre sus hijos. Los perfiles de quienes se movilizaron en la provincia de Chtouka-Aït Baha para tomar solo este ejemplo y los de Casablanca no comparten, más allá de su juventud, los mismos entornos de vida, y probablemente ni las mismas relaciones con la política, ni la educación ni la visión de futuro. Los antirracistas están acostumbrados a decir que los barrios de clase trabajadora francesa no son desiertos políticos. Yo diría lo mismo de estos espacios. Allí se lleva a cabo movilizaciones, como lo demuestra la movilización de mujeres contra la explotación en invernaderos agrícolas de esta provincia.

La movilización actual también se distingue del movimiento del 20 de febrero porque su base inicial aún se mantiene. En el momento en que estamos hablando, todavía no hay amplias convergencias similares a las del movimiento del 20 de febrero de 2011, que reunió a actores históricos de la oposición en Marruecos, la izquierda radical, los islamistas de Al Adl Wal Ihsane [11], el componente Amazigh [12], así como asociaciones y actores de la sociedad civil comprometidos en varios aspectos de la vida social: derechos humanos, feminismo, democracia, etc. Todavía es demasiado pronto para medir las profundas consecuencias de este movimiento en la sociedad marroquí, y hay que tener cuidado con la interpretación exagerada de este evento de protesta. La investigación debe seguir su curso para comprender mejor sus manantiales y contribuciones. Sin embargo, una cosa es cierta: el movimiento ha aportado aire fresco a una sociedad marroquí marcada por la atonía del espacio político, donde las figuras políticas se suceden entre sí como en una obra de teatro donde cada actor desempeña un papel preciso.

Como sociólogo, diría que cada movimiento social comete errores. Esto es característico de una experiencia de socialización, característica de las movilizaciones desde abajo en contextos restringidos. Se estableció temporalmente un cierto discurso estigmatizante hacia los espacios rurales y las poblaciones menos favorecidas por la educación (como el uso del término «Al Awbach» [13]), después de días de gran violencia. Pero se corrigió rápidamente. Queda por observar cronológicamente si el reenfoque alrededor de grandes espacios urbanos no podría haber producido efectos limitantes en el movimiento. Sin embargo, una de las especificidades de los jóvenes es su reflexividad. Dentro del propio movimiento, los intensos debates se centran en la descentralización de las decisiones, en el papel de los facilitadores y en la organización de las siguientes etapas. Otro punto importante se refiere a las dimensiones de género del movimiento. Las declaraciones públicas y los invitados siguen siendo en gran medida hombres. Sin embargo, las mujeres constituyen una proporción significativa de los participantes, y un movimiento de esta escala debería ser capaz de corregir este desequilibrio.

¿Cuáles son las reacciones internacionales al movimiento y se han observado formas de solidaridad?

El movimiento ha recibido una fuerte solidaridad internacional: en Europa, Estados Unidos y Canadá, que emana esencialmente de la diáspora marroquí, pero también de organizaciones progresistas, colectivos de barrio de clase trabajadora y espacios donde reside la diáspora marroquí.

En Bruselas, Marsella y especialmente París, los marroquíes de la diáspora se han movilizado para apoyar el movimiento en Francia. Debido a la fuerte presencia de esta diáspora en el país, el debate también se ha abierto allí, hasta el punto de que las noticias de televisión France 2 de las 8 pm le dedicaron un informe de varios minutos. Un hecho interesante: después de haber investigado el 10 de septiembre el movimiento francés «¡Bloquear todo!» , por citar solo un ejemplo reciente, no creo que este programa de noticias le hubiera dedicado tanto tiempo en hora de máxima audiencia.

Por parte de las organizaciones progresistas comprometidas con la democracia, el mejor apoyo para los jóvenes consiste, me parece, en partir de sus propias consignas, evitando imponer marcos interpretativos en un contexto específico, porque ellos y solo ellos conocen plenamente las realidades sobre el terreno. Sobre este tema hay obras interesantes como las de Mounia Bennani-Chraïbi [14], o colegas (Boutaleb, Vannetzel y Allal, 2018) que han demostrado bien, por ejemplo, que las llamadas sociedades árabes posteriores a 2011 no están necesariamente estructuradas a partir de una oposición binaria entre «el pueblo» y «el régimen», sino a través de diversas interacciones en su relación con el estado.

Como cualquier movilización social importante, diría que la solidaridad internacional desempeña un papel importante en hacer visibles los problemas del movimiento y proporcionar herramientas de apoyo, pero debe desplegarse respetando la independencia del movimiento y en estrecha coordinación con los movilizados, como es el caso en Francia." 

(Charif Elalaoui, CADTM, 20/10/25)

5.11.25

El abandono a su suerte del pueblo saharaui... también por parte de China... este giro (aunque no declarado oficialmente) cabe interpretarlo en el más amplio contexto de sus intereses económicos y diplomáticos en Marruecos y en el Magreb... La propuesta de autonomía se basa en la suposición de que el Sáhara Occidental forma parte de Marruecos, una afirmación que ha sido rechazada desde hace tiempo por la propia Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, la Unión Africana y por un amplio consenso de la opinión jurídica internacional. De hecho, el Sáhara Occidental es un Estado miembro de pleno derecho de la Unión Africana, y las Naciones Unidas lo reconocen como territorio no autónomo. En su momento, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue reconocida por más de 80 países... Numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) han afirmado el “derecho inalienable del pueblo del Sáhara Occidental” a la autodeterminación y la independencia... pero la aprobación de la resolución, auspiciada por Estados Unidos, supone un giro histórico para el conflicto del Sáhara Occidental al apostar por el plan marroquí (Xulio Ríos)

 "El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el viernes 31 de octubre una resolución, auspiciada por Estados Unidos, que supone un giro histórico para el conflicto del Sáhara Occidental al apostar por el plan marroquí. La resolución salió adelante con once votos a favor, tres abstenciones (Rusia y China, que renunciaron al veto) y Argelia, que se negó a participar.

La resolución aboga por renovar la misión de mantenimiento de la paz de la ONU (MINURSO) por otro año en la excolonia española, como ha ocurrido durante más de tres décadas. Esta vez, sin embargo, desaparece la alusión a un referéndum. El borrador estadounidense fue suavizado para que Rusia y China no vetaran pero, aun así, fulmina las bases históricas establecidas para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental, decantándose por el plan de autonomía marroquí (2007) como la “solución más factible” y duradera.

La propuesta de autonomía se basa en la suposición de que el Sáhara Occidental forma parte de Marruecos, una afirmación que ha sido rechazada desde hace tiempo por la propia Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, la Unión Africana y por un amplio consenso de la opinión jurídica internacional. De hecho, el Sáhara Occidental es un Estado miembro de pleno derecho de la Unión Africana, y las Naciones Unidas lo reconocen como territorio no autónomo. En su momento, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue reconocida por más de 80 países. En los últimos años, muchos de ellos han “congelado” o retirado su reconocimiento. En la propia África, reconocen activamente a la RASD en torno a la tercera parte de los países.  

La “solución” impide la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, un derecho que ha sido reconocido por la Corte Internacional de Justicia en su opinión consultiva de 16 de octubre de 1975 y respaldada por varios Estados miembros. Numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) han afirmado el “derecho inalienable del pueblo del Sáhara Occidental” a la autodeterminación y la independencia.

Descrito como un territorio no autónomo del noroeste de África que lucha por la descolonización, el Sáhara Occidental es el último territorio colonial africano que aún no ha conseguido la independencia y es conocido como “la última colonia de África”.

Antigua colonia española, fue anexionada por Marruecos en 1975. Desde entonces, ha sido objeto de una larga disputa territorial entre Marruecos y su pueblo originario saharaui, liderado por el Frente Polisario.

 Marruecos, que reclama la soberanía sobre el territorio, ha recibido el apoyo de un número cada vez mayor de Estados miembros en los últimos años (incluidos muchos países de la UE, como España). Rabat controla más de tres cuartas partes del territorio del Sáhara Occidental y ha realizado importantes inversiones en la región, incluido un proyecto portuario de 1.200 millones de dólares en Dajla. Los colonos de origen marroquí representan casi dos tercios de los aproximadamente medio millón de residentes del Sáhara Occidental, en una estrategía del gobierno de Rabat para limitar el dominio de los saharauis del territorio.

Sobran motivos para desconfiar de que Marruecos cumpla sus promesas de conceder una autonomía genuina al Sáhara Occidental. Su propuesta plantea dudas sobre el nivel competencial que se ofrece realmente. Cuestiones importantes como el control de los recursos naturales del Sáhara Occidental y la aplicación de la ley (más allá de las jurisdicciones locales) siguen siendo ambiguas.

China en el Consejo de Seguridad a propósito del Sahara Occidental

La postura de la RASD y el Frente Polisario sobre la autodeterminación del Sáhara Occidental ha sido respaldada públicamente en diversas ocasiones por China. Beijing apoya “un arreglo justo, duradero y mutuamente aceptable” basado en las resoluciones del Naciones Unidas para el Sáhara Occidental. En sus intervenciones oficiales, China ha señalado que se opone al colonialismo y aboga por que los países implicados en el conflicto, junto con el pueblo del Sáhara Occidental, lleguen a una solución mediante consultas amistosas. Simultáneamente, subscribe la política de no-interferencia en los asuntos internos de otros países, lo cual aplica también al conflicto del Sáhara Occidental.

Aunque los principios oficiales de China han apuntado claramente a favor de una solución mediante la autodeterminación, en la práctica, con el tiempo, su actuación se ha vuelto más ambigua y pragmática. China ha promovido excelentes relaciones con Marruecos, incluyendo acuerdos estratégicos, lo que sugiere, adicionalmente, un acercamiento diplomático hacia la postura marroquí respecto al Sáhara Occidental. Marruecos y China acordaron principios comunes como la “integridad territorial” y el rechazo al separatismo en su diálogo estratégico.

A su vez, China se ha abstenido de reconocer formalmente la soberanía marroquí del Sáhara Occidental, y no ha cambiado públicamente su apoyo a la normativa de la ONU sobre autodeterminación. También ha mostrado respaldo a los esfuerzos de la MINURSO a través de participación en observación militar, etc. En foros multilaterales, ha adoptado igualmente una actitud cautelosa: se abstiene de vetar resoluciones clave, pero tampoco hace declaraciones de apoyo explícito a la independencia saharaui o al Frente Polisario. La ambigüedad es deliberada: manteniendo relaciones tanto con Marruecos como con países que apoyan al Frente Polisario/Argelia, aumenta su margen de maniobra.

Pero análisis recientes ya sugerían que China parecía inclinarse —por razones económicas y geopolíticas— hacia una solución que privilegie la autonomía bajo soberanía marroquí, en lugar de una independencia plena del Sáhara Occidental, aunque nunca lo ha anunciado oficialmente.

El interés chino en Marruecos (como plataforma estratégica en África y el Mediterráneo) y en recursos naturales del Sáhara Occidental (fosfatos, tierras raras, etc.) motivan que Beijing favorezca la estabilidad regional como condición para sus inversiones.

China en la ONU a propósito del Sáhara Occidental

El Sáhara Occidental ha sido objeto de varias resoluciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) y la AGNU. En el caso de China, la votación no ha sido siempre del mismo signo. En octubre de 2023, por ejemplo, votó a favor de la renovación del mandato de la MINURSO. En 2018, en la votación de la resolución 2414 que renovaba el mandato, se abstuvo.

China no se opone sistemáticamente a resoluciones relacionadas con el Sáhara, pero su voto puede variar (a favor o abstención) dependiendo del texto concreto, de si  siente que las consultas han sido amplias o de si el lenguaje refleja adecuadamente los principios que ella considera importantes (por ejemplo, diálogo entre partes iguales, autodeterminación, etc.).

Cuando China emite una explicación de voto lo hace por escrito y suele subrayar tres ideas: (i) apoyo al mandato operativo de MINURSO; (ii) necesidad de consultas amplias y lenguaje equilibrado; (iii) defensa de una solución política aceptable para las partes conforme a las resoluciones de la ONU.

La abstención de China en la resolución del 31 de octubre de 2025 refleja que no rechaza la iniciativa que favorece la propuesta de autonomía marroquí, dándole vía libre aunque no la apoye de manera entusiasta o sin reservas.

China y la MINURSO

La MINURSO fue creada para supervisar el alto el fuego en el Sáhara Occidental, y para organizar y facilitar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui. Su mandato se ha venido renovando cada año por el CSNU, y en las últimas prórrogas también se pide que las partes retomen negociaciones políticas para una solución del conflicto.

China ha declarado que la MINURSO “implementa diligentemente el mandato que le confirió el Consejo de Seguridad y por tanto hace una contribución positiva a los esfuerzos para lograr una solución política al asunto del Sáhara Occidental y al mantenimiento de la estabilidad general de la región”. En ese marco, ha realizado visitas de delegaciones militares (o alto nivel) para evaluar sobre el terreno el trabajo de la MINURSO y sus operaciones.

Aunque siempre ha apoyado la continuidad del mandato de la MINURSO, en ocasiones se ha mostrado crítica respecto al lenguaje o la forma de las resoluciones  señalando que ciertos textos no son lo bastante “equilibrados” o no reflejan adecuadamente el principio de autodeterminación del pueblo saharaui.

La relación entre Marruecos y China es cada vez más estrecha y estratégica.

La relación entre Marruecos y China ya no es meramente diplomática o simbólica, sino estratégica y operativa. China considera a Marruecos como un socio clave — una “puerta de entrada” hacia África y Europa, un hub industrial/logístico, un aliado diplomático fiable — y por ello le presta gran importancia.

Marruecos y China establecieron relaciones diplomáticas en 1958. En 2016 se firmó un “acuerdo de asociación estratégica multidimensional” entre ambos países, lo que elevó la relación a un nivel más profundo que meramente comercial. En 2025 se estableció un mecanismo de diálogo estratégico entre los ministerios de Asuntos Exteriores de ambos países, demostrando el interés compartido en institucionalizar aún más la cooperación y comunicación diplomática.

China ha declarado que Marruecos tiene un “importante valor estratégico” por su ubicación, su papel regional y su función de puente hacia África. En el plano económico-comercial, China ya es el principal socio asiático de Marruecos y uno de sus socios clave globales. Por ejemplo, en 2024 el volumen de comercio bilateral alcanzó aproximadamente 9,04 mil millones de dólares.

China tiene varias motivaciones estratégicas para estrechar su relación con Marruecos. En primer lugar, Marruecos está situado en el noroeste de África, con salida al Atlántico y al Mediterráneo, lo que lo convierte en un punto de conexión entre África, Europa y Oriente Medio. China lo ve como una puerta de entrada para extender sus inversiones e influencia hacia África y también hacia Europa. En segundo lugar, es una valiosa plataforma industrial y para la inversión. Marruecos ha desarrollado zonas industriales, incentivos para inversión extranjera, buenas conexiones logísticas (puertos, ferrocarriles) y una política abierta para empresas extranjeras. China aprovecha este marco para instalarse, producir y luego exportar hacia Europa o África. Por ejemplo, compañías chinas especializadas en automoción, baterías o componentes industriales planean establecerse en Marruecos.  La magnitud de la inversión china aún no es comparable con la que tiene en otros países africanos más grandes o con más recursos naturales pero en 2022 se registraron inversiones chinas por valor de más de 56 millones de dólares en sectores como industria, transporte, energía y minería.

En tercer lugar, China está interesada en la diversificación de socios y rutas comerciales. Mientras mantiene sus relaciones tradicionales (con Asia-Pacífico, África subsahariana, Oriente Medio), ampliarse hacia el Magreb mediante Marruecos le permite diversificar rutas, evitar cuellos de botella geopolíticos y establecer hubs alternativos.  En cuarto lugar, la cooperación en sectores estratégicos. La colaboración abarca varios sectores: infraestructuras (transportes, puertos, ferrocarriles), energías renovables, tecnologías digitales y salud. Este tipo de diversificación es típica de la estrategia china de “asociarse ampliamente” para influir, acceder a recursos y mercados, y reforzar su posición internacional. Y, finalmente, en lo diplomático, el apoyo recíproco en los litigios de esta naturaleza tiene alto valor para China. Marruecos ha reafirmado su adhesión a la política de “Una sola China” (Taiwán), lo que es un punto importante de confianza para Beijing en sus relaciones diplomáticas.

Conclusión

China, con una larga y reivindicada trayectoria de lucha contra el colonialismo, sigue manteniendo el discurso de que los pueblos tienen derecho a la autodeterminación. En relación al Sáhara Occidental, formalmente respalda los principios de la ONU de autodeterminación y arreglo negociado, pero en la práctica se inclina hacia una solución favorable a Marruecos: autonomía bajo soberanía marroquí, estabilidad territorial, sin independencia plena inmediata. La resolución del 31 de Octubre marca un punto de inflexión. La posición de equilibrio estratégico sobre el Sáhara Occidental se ve alterada sustancialmente. Este giro (aunque no declarado oficialmente) cabe interpretarlo en el más amplio contexto de sus intereses económicos y diplomáticos en Marruecos y en el Magreb."

(Xulio Ríos , Observatorio de la política china, 03/11/25) 

4.11.25

Hospitales frente a estadios... A pesar de su furia contra el Gobierno y la élite política, el movimiento expresa una firme lealtad a la monarquía y a la identidad nacional. Esto puede suponer una diferencia estratégica con respecto a anteriores oleadas de protestas... los manifestantes entienden que el rey, como jefe de Estado, sigue siendo la única figura con autoridad para implementar un cambio significativo desde arriba. Su objetivo no es trastocar el orden existente, sino obligar a actuar, y con urgencia... GenZ212 marca una ruptura... Rechaza rotundamente la jerarquía. Horizontal, sin líderes y escéptico con respecto a las instituciones heredadas, el movimiento canaliza un impulso generacional para cuestionar y desafiar todas las formas de autoridad. También siente un profundo desprecio por los principales medios de comunicación de Marruecos, que muchos manifestantes consideran cómplices del statu quo. En su lugar, su coordinación se lleva a cabo en Discord, donde su servidor público actúa como sede digital del movimiento. Las decisiones se votan mediante encuestas... Se trata de una máquina sorprendentemente organizada y descentralizada, diferente a cualquier otra formación de protesta que haya visto el país. Más de 180 000 personas se han unido al servidor Discord para coordinar las manifestaciones... las pancartas pintadas a mano mostraban contrastes mordaces: «Al menos los estadios de la FIFA tendrán botiquines de primeros auxilios, nuestros hospitales no»... Los miembros de la selección nacional de fútbol de Marruecos han expresado su solidaridad con los manifestantes (Omar Kabbadj)

 "Mientras Marruecos se prepara para acoger la Copa Africana de Naciones y la Copa del Mundo de 2030, un movimiento juvenil descentralizado exige una inversión real en servicios públicos en lugar de en espectáculos deportivos.

«Las imágenes se están difundiendo por todo el mundo, justo cuando Marruecos se prepara para acoger la Copa Africana de Naciones en diciembre», afirma Othman, periodista y director de cine afincado en Rabat. Durante seis días, se desarrollaron manifestaciones pacíficas lideradas por la Generación Z de Marruecos en todo el país. Pero el martes 30 de septiembre, las tensiones se intensificaron y se produjeron enfrentamientos con la policía. El Ministerio del Interior informó de 409 detenciones y alrededor de 300 heridos, la mayoría de ellos entre las fuerzas del orden.

El miércoles 1 de octubre, tres personas murieron a manos de la policía tras intentar asaltar una comisaría de la gendarmería. El movimiento de protesta, bautizado como GenZ212 —en referencia tanto a la Generación Z (los nacidos entre 1996 y 2011) como al código telefónico de Marruecos—, ha dirigido sus reivindicaciones directamente al primer ministro Aziz Akhannouch, pidiendo su dimisión e insistiendo en que el movimiento actúa «por amor al país y al rey».

A pesar de su furia contra el Gobierno y la élite política, el movimiento expresa una firme lealtad a la monarquía y a la identidad nacional. Esto puede suponer una diferencia estratégica con respecto a anteriores oleadas de protestas, como el Movimiento 20 de febrero de 2011 y el levantamiento Hirak de 2016 en el Rif, que fueron acusados de antimonarquismo o tendencias separatistas.

Esa aparente contradicción refleja algo esencial sobre el poder en Marruecos: los manifestantes entienden que el rey, como jefe de Estado, sigue siendo la única figura con autoridad para implementar un cambio significativo desde arriba. Su objetivo no es trastocar el orden existente, sino obligar a actuar, y con urgencia.

Aunque Marruecos ha vivido importantes ciclos de protestas en el pasado, especialmente en 1981 y 2011, estos solían estar respaldados por partidos políticos, sindicatos u organizaciones de la sociedad civil. GenZ212 marca una ruptura. Rechaza rotundamente la jerarquía. Horizontal, sin líderes y escéptico con respecto a las instituciones heredadas, el movimiento canaliza un impulso generacional para cuestionar y desafiar todas las formas de autoridad. También siente un profundo desprecio por los principales medios de comunicación de Marruecos, que muchos manifestantes consideran cómplices del statu quo.

En su lugar, su coordinación se lleva a cabo en Discord, donde su servidor público actúa como sede digital del movimiento. Las decisiones se votan mediante encuestas. Las horas y los lugares de las manifestaciones se comparten en canales específicos con solo unas horas de antelación. Las imágenes de la violencia policial se suben a otro hilo. Incluso hay una red de apoyo legal para los detenidos por la policía. Se trata de una máquina sorprendentemente organizada y descentralizada, diferente a cualquier otra formación de protesta que haya visto el país.

Más de 180 000 personas se han unido al servidor Discord para coordinar las manifestaciones. La gran mayoría sigue haciendo hincapié en el carácter pacífico del movimiento. Sus demandas son claras: sanidad y educación públicas de calidad y el fin de la corrupción institucional. Algunos manifestantes incluso piden un boicot a la Copa Africana de Naciones a menos que se tomen en serio estas demandas.

Es una reprimenda a las prioridades del Estado. Marruecos ha invertido fondos en proyectos de infraestructura deslumbrantes, pero sigue sin estar dispuesto o sin poder invertir en su juventud. Más de 10,9 millones de marroquíes tienen menos de 35 años, lo que representa casi el 30 % de la población.

En 2024, el Consejo Económico, Social y Medioambiental de Marruecos informó de que al menos 4,3 millones de jóvenes no estaban escolarizados, ni recibían formación, ni tenían empleo. El rey Mohammed VI, en un discurso reciente, declaró que «no hay lugar para un Marruecos de dos velocidades». Sin embargo, este es precisamente el sentimiento que anima a muchos de los jóvenes del país en la actualidad. Las apuestas políticas son cada vez mayores: el mandato del Gobierno termina en septiembre de 2026 y las próximas elecciones legislativas marcarán el rumbo del país de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2030, que Marruecos coorganizará.

La actual ola de protestas se desarrolla en un contexto de creciente indignación pública. En las últimas semanas, ocho mujeres embarazadas fallecieron tras ser ingresadas para someterse a cesáreas en un hospital público de Agadir. En respuesta, el director del centro y varios funcionarios locales fueron destituidos, se inició una investigación interna y el Gobierno prometió nuevas inversiones. Pero estas medidas llegaron demasiado tarde para calmar la indignación. A mediados de septiembre, se produjeron enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que protestaban por las pésimas condiciones del hospital, incluida la falta de equipos y medicamentos básicos. Una semana más tarde, las autoridades prohibieron dos sentadas en Tiznit y Essaouira. Una docena de manifestantes, entre ellos miembros de la ONG local de derechos humanos Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad.

¿Puede Marruecos realmente acoger la Copa Africana de Naciones mientras reprime a sus propios jóvenes? Es una pregunta que se cierne sobre el momento. Para muchos manifestantes, la Copa Africana de Naciones se ha convertido en un símbolo de la creciente desigualdad del país.

Durante las manifestaciones, las pancartas pintadas a mano mostraban contrastes mordaces: «Al menos los estadios de la FIFA tendrán botiquines de primeros auxilios, nuestros hospitales no». «Los estadios están listos, pero ¿dónde está el hospital?».

En preparación para el torneo de 2025, se han renovado seis estadios con un coste de 900 millones de euros. Mientras tanto, se prevé que el Gran Estadio de Casablanca, que acogerá los partidos de la Copa del Mundo de 2030, cueste 470 millones de euros adicionales.

Al mismo tiempo, los proyectos de modernización urbana están desplazando a los más vulnerables del país. En Rabat y Casablanca, miles de familias están siendo reubicadas en las afueras, mientras que los centros de las ciudades se someten a una remodelación de alto nivel. En Casablanca, un proyecto de gentrificación a gran escala que afecta al núcleo urbano está desplazando a unas 16 000 familias.

El gasto desenfrenado también ha puesto de manifiesto graves fallos de gobernanza. En Rabat, el Théâtre Royal —diseñado por la fallecida superestrella de la arquitectura Zaha Hadid y terminado hace tres años con un coste de más de 200 millones de euros— sigue cerrado. Fue inaugurado solemnemente en octubre de 2024 durante la visita de Emmanuel Macron, con la presencia de Brigitte Macron y la princesa Lalla Hasna, pero aún no se ha abierto al público.

En Casablanca, otro gran teatro, diseñado por el arquitecto francés Christian de Portzamparc, lleva seis años inactivo desde su finalización, con un coste de 130 millones de euros. Estos dos «elefantes blancos» culturales cuestan juntos tres veces el presupuesto anual del Ministerio de Cultura de Marruecos. Según un estudio, solo el 10,2 % de los marroquíes asiste a representaciones teatrales.

Los miembros de la selección nacional de fútbol de Marruecos han expresado su solidaridad con los manifestantes. «Mi corazón está con todo lo que está sucediendo», dijo el defensa del Olympique de Marsella Nayef Aguerd, pidiendo que el movimiento siga siendo pacífico. El portero del Al Hilal y héroe nacional Yassine Bounou publicó una foto con la leyenda: «Por nuestros derechos, por la dignidad, por la salud y la educación». La imagen fue rápidamente compartida por ocho de sus compañeros de equipo, entre ellos la superestrella Hakim Ziyech, ya conocido por su apoyo vocal a Palestina durante el asalto de Israel a Gaza. Incluso el entrenador de la selección nacional, Walid Regragui, se pronunció al respecto. «No hay un solo marroquí en el mundo que no quiera una mejor educación y enseñanza», afirmó en una rueda de prensa. «Lo que queremos es que todo esto se haga con respeto y sin violencia».

El movimiento ha puesto de manifiesto los profundos fallos del modelo político marroquí. Mientras los políticos siguen celebrando la histórica clasificación para el Mundial de 2022, las desigualdades básicas que marcan la vida cotidiana siguen sin abordarse. Para muchos de estos jóvenes, y para quienes los observan, la Copa Africana de Naciones y el Mundial de 2030 se están promocionando como soluciones mágicas. Una especie de lógica del espectáculo: si se organizan suficientes torneos y se construyen suficientes estadios, Marruecos finalmente será considerado una de las naciones desarrolladas del mundo.

La primera respuesta oficial del Gobierno se produjo casi una semana después del inicio de las protestas. «El jefe del Gobierno ha expresado claramente su comprensión de estas demandas y su voluntad de entablar un diálogo serio y responsable», declaró el portavoz del Gobierno.

Pero la naturaleza de ese diálogo, tal y como se ha propuesto, suscita dudas. Los funcionarios quieren que sea «institucional», «cara a cara» y «completamente transparente»: un proceso de negociación formal en el que los manifestantes presenten su lista de demandas, reciban las respuestas del Gobierno y hagan un seguimiento de los avances mediante un calendario de aplicación acordado. Sin embargo, GenZ212 es un movimiento que cuestiona la propia legitimidad de las instituciones políticas. No está nada claro que esta oferta de diálogo vaya a conducir a alguna parte.

Hace dos semanas, cuando el Parlamento reanudó su sesión de otoño, el país esperaba con ansiedad las primeras declaraciones públicas del rey Mohammed VI sobre los disturbios. Pero la montaña parió un ratón. En su discurso, el monarca reafirmó las «cuestiones prioritarias» habituales: apoyo a las iniciativas locales, creación de empleo para los jóvenes, mejora de la educación y la salud, y desarrollo regional equilibrado. Pero, a pesar de la extraordinaria coyuntura, su discurso solo incluyó una mención a los «jóvenes» y ninguna al movimiento GenZ212 que había sacudido al país en las últimas semanas.

Fue un silencio estudiado, una negativa a romper con los códigos del discurso real. Muchos esperaban algo más: un gesto dramático, un llamamiento a la renovación nacional o incluso la destitución del Gobierno. En cambio, la respuesta fue más de lo mismo: un monarca que se refugió en un lenguaje simbólico en un momento en el que se exigía claridad real.

Para muchos, el discurso real fue una decepción. Este sentimiento se vio agravado por las sentencias dictadas por los tribunales contra varios manifestantes unos días después: se impusieron penas que sumaban un total de 162 años de prisión a 17 personas procesadas por su participación en disturbios violentos en el municipio de Aït Amira, en las afueras de Agadir. Tres personas fueron condenadas a 15 años de prisión, otra a 12 años, mientras que nueve acusados fueron condenados a 10 años cada uno. Los delitos imputados incluyen: «incendio de un vehículo», «daños a la propiedad pública y privada» y «obstrucción de la vía pública con barricadas». Los hechos tuvieron lugar la noche del 1 de octubre, al margen de las manifestaciones convocadas por el movimiento GenZ212.

Esta frustración solo podía conducir a un resultado: el regreso a las calles. Se celebraron manifestaciones, aunque pequeñas, en las principales ciudades del reino. Esta vez, la respuesta del Palacio fue rápida. El domingo, finalmente llegó la respuesta adecuada del rey a las protestas. Presidió una decisiva reunión del Consejo de Ministros, apenas unas semanas antes de la votación del presupuesto para 2026 y menos de un año antes de las elecciones generales. Los anuncios son significativos: 15 000 millones de dólares destinados a la educación pública y la salud, lo que supone un aumento de aproximadamente el 18 % con respecto a 2025. Esto permitiría la contratación de 27 000 nuevos empleados en estos dos sectores. Las futuras elecciones legislativas excluirán a cualquier persona condenada por fraude o violación de la integridad, y se endurecerán las sanciones contra cualquier manipulación del voto. Una nueva ley introducirá una medida para animar a «los jóvenes menores de 35 años a entrar en política» simplificando las «condiciones para su candidatura, tanto dentro como fuera del marco de los partidos». Esta ley prevé «ofrecer importantes incentivos económicos para ayudarles a sufragar los gastos de la campaña electoral, ofreciéndoles una ayuda económica que cubra el 75 % de los gastos de su campaña electoral».

¿Será eso suficiente para calmar la ira de los jóvenes? En Discord, la sensación general es: «¡Lo hemos conseguido!». Pero la mayoría de los miembros siguen creyendo que estos anuncios no son más que tinta sobre papel hasta que se erradique la corrupción. Mientras tanto, la generación Z de Marruecos sigue impresionando: la selección nacional de fútbol sub-20 de Marruecos acaba de ganar la Copa Mundial Sub-20, tras derrotar a Argentina en la final (2-0). Es todo un símbolo." 

(Omar Kabbadj , Africaisacountry, 23/10/25, traducción DEEPL)

14.9.25

Marruecos: ¿Cómo se manifiesta la nueva crisis de la deuda que afecta a los países del Sur? Desde la pandemia de la Covid-19, los países del Sur se enfrentan a una explosión de su deuda pública. En Marruecos, esta situación es aún más crítica debido a una persistente sequía hídrica, que está aumentando las presiones económicas y sociales... Este aumento se explica, en particular, por el uso masivo del endeudamiento para hacer frente a la crisis sanitaria y económica en un contexto de subida de los tipos de interés en los mercados financieros internacionales. Esta deuda genera un servicio de la deuda que ha aumentado del 13% del PIB en 2019 al 19% del PIB en 2023. Esto reduce los presupuestos sociales: el servicio de la deuda equivale a más de 9 veces el presupuesto de salud pública en 2023... Marruecos se prepara para albergar dos prestigiosos eventos deportivos: la Copa Africana en 2026 y la Copa del Mundo en 2030. Detrás de estos grandes proyectos de infraestructura hay un proceso programado de disipación de recursos públicos... Estas inversiones solo sirven a los grandes inversores capitalistas, las multinacionales y para ofrecer una visión de marketing de país «emergente». Es un Marruecos falsamente modernizado, escenario de inversores extranjeros, mientras la mayoría del pueblo sufre... Nos enfrentamos a una situación en la que las prioridades se invierten, la deuda se vuelve más importante que la vida, la imagen más importante que la justicia social... En ATTAC- CADTM Marruecos consideramos que las deudas públicas y privadas de los hogares obreros son deudas ilegítimas (Asma El Mandour)

 "Situación de la deuda en Marruecos

Desde la pandemia de la Covid-19, los países del Sur se enfrentan a una explosión de su deuda pública. En Marruecos, esta situación es aún más crítica debido a una persistente sequía hídrica, que está aumentando las presiones económicas y sociales.

Marruecos, como muchos otros países, ha visto aumentar su deuda pública total (externa, interna y garantizada) del 78% del PIB en 2019 (antes de la COVID) al 91% del PIB en 2023 (datos del Ministerio de Finanzas marroquí).

Este aumento se explica, en particular, por el uso masivo del endeudamiento para hacer frente a la crisis sanitaria y económica en un contexto de subida de los tipos de interés en los mercados financieros internacionales.

Esta deuda genera un servicio de la deuda que ha aumentado del 13% del PIB en 2019 al 19% del PIB en 2023. Esto reduce los presupuestos sociales: el servicio de la deuda equivale a más de 9 veces el presupuesto de salud pública en 2023.

Una fuerte intervención de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI)

El FMI y el Banco Mundial intervinieron en Marruecos con el pretexto de apoyar la recuperación económica y social. En realidad, sus líneas de financiación y crédito han servido principalmente para garantizar la estabilidad macroeconómica y tranquilizar a los mercados financieros, a costa de una nueva deuda masiva. Detrás de este discurso de ayuda hay condicionalidades y reformas estructurales que acentúan la liberalización, debilitan la soberanía económica y hacen que las clases trabajadoras carguen con el costo de la crisis. La intervención de estas instituciones ha reforzado el control de Marruecos sobre la deuda y la dependencia de los dictados neoliberales: recortes en los presupuestos sociales, recortes de puestos de trabajo en la función pública, generalización de los contratos de duración determinada, congelación y reducción de salarios, pensiones y subvenciones para los principales productos de consumo, desmantelamiento de los servicios públicos en beneficio de las grandes empresas extranjeras y locales a través de la gestión delegada y la asociación público-privada (APP), facilitación para que los grandes capitalistas monopolicen los recursos naturales del mar, la tierra (minas y agua) y el cielo (plantas de energía solar y eólica) en detrimento de las poblaciones locales, orientación de la producción hacia la exportación y destrucción de la agricultura de subsistencia...)

Estas dos instituciones han elegido Marruecos para acoger sus reuniones anuales celebradas en Marrakech en octubre de 2023. Es una decisión política para promover el modelo de desarrollo neoliberal seguido por el régimen de Marruecos.

ATTAC CADTM Marruecos, la red CADTM Internacional y varios socios en la lucha iniciaron una contracumbre a estas asambleas que reunió en Marrakech a más de 300 representantes de movimientos sociales de cuatro continentes: Europa, África, Asia y América. Fue un espacio real para discutir, desde el punto de vista de la gente, la dictadura financiera del FMI-BM y sus impactos sociales y ambientales, las crisis del capitalismo y las alternativas.

Una aguda crisis social: las mujeres y los jóvenes son los más afectados

Son las mujeres y los jóvenes los que están pagando el precio más alto por esta crisis. Para las mujeres, ya sobrecargadas de trabajo invisible, la eliminación de los servicios públicos, el descuido de los cuidados o de las infraestructuras básicas, es una forma constante de violencia.
En cuanto a los jóvenes, su futuro ha nacido muerto: empleos inexistentes, educación descuidada y precariedad exacerbada.

El verdadero costo de esta deuda se puede medir sobre el terreno:

  • La tasa de desempleo general alcanzó el 13,3% en 2024 [1], con un 36,7% entre los jóvenes [2]. Para los graduados, es del 19,6% [3] y para las mujeres del 19,4%. [4]
  • En el mercado laboral, casi 8 millones de mujeres no tienen un empleo remunerado, a pesar de tener a veces un alto nivel de educación.
  • Los jóvenes son víctimas de las políticas públicas fallidas y las mujeres se ven afectadas por los recortes en los servicios sociales, ya sea salud, educación o asistencia básica.

Los microcréditos en Marruecos

Los dictados neoliberales impuestos por las instituciones financieras internacionales y aplicados por el régimen en beneficio de una minoría, han acentuado el deterioro de las condiciones de vida de amplias capas populares: aumento del desempleo, caída de los ingresos, precariedad, colapso de microproyectos y pequeñas actividades de subsistencia... Todo ello en un contexto marcado por el aumento de los precios de los alimentos y los servicios esenciales. Hoy en día, la mayoría de los hogares de clase trabajadora luchan para satisfacer sus necesidades diarias más básicas y se encuentran sobreendeudados con las instituciones de microcrédito.

En 2011, el sector del microcrédito experimentó un gran movimiento de protesta con una mayoría de mujeres (más de 4.500), particularmente en el sureste de Marruecos, una de las regiones más pobres del país. Estas víctimas denunciaron las tasas de interés exorbitantes (30 a 40% y a veces más) y los abusos de las instituciones de microcrédito.

ATTAC-CADTM Marruecos y la red internacional CADTM llevaron a cabo grandes muestras de solidaridad y apoyo a las luchas de las víctimas de microcréditos de 2011 a 2015. ATTAC- CADTM Marruecos ha realizado y publicado un estudio sobre el sistema de microcréditos en Marruecos. La red CADTM ha producido un gran número de análisis publicados en su sitio web y ha organizado varios seminarios internacionales, regionales y nacionales en África y Asia del Sur para consolidar la formación, compartir experiencias de lucha y estudiar alternativas contra el microcrédito y las deudas ilegítimas.

Costosas puestas en escena: eventos deportivos y deudas

Marruecos se prepara para albergar dos prestigiosos eventos deportivos: la Copa Africana en 2026 y la Copa del Mundo en 2030. Detrás de estos grandes proyectos de infraestructura hay un proceso programado de disipación de recursos públicos.

Estas inversiones solo sirven a los grandes inversores capitalistas, las multinacionales y para ofrecer una visión de marketing de país «emergente». Es un Marruecos falsamente modernizado, escenario de inversores extranjeros, mientras la mayoría del pueblo sufre.

Es esta puesta en escena la que nos asfixia, un desarrollo de fachada, financiado por una deuda que las generaciones tendrán que pagar.

Hacia un cambio radical

Nos enfrentamos a una situación en la que las prioridades se invierten: la deuda se vuelve más importante que la vida, la imagen más importante que la justicia social.

Deudas ilegímas

En ATTAC- CADTM Marruecos consideramos que las deudas públicas y privadas de los hogares obreros son deudas ilegítimas. Exigimos la cancelación de estas deudas ilegítimas para recuperar nuestra soberanía popular y alimentaria. También exigimos la ruptura de los vínculos de dependencia con los centros de decisión externos, ya sean instituciones financieras y comerciales internacionales o las diversas fuerzas imperialistas.

Auditar la deuda para abolirla

El papel de la auditoría de la deuda pública es determinar sus diversas partes para repudiarlas. La auditoría de la deuda es un paso necesario para una amplia movilización contra la deuda y sus implicaciones y para preparar las condiciones subjetivas para exigir la cancelación de la deuda pública.

Anclar la demanda de abolición de la deuda en el centro de las protestas populares y obreras.

Nuestro desafío fundamental en ATTAC- CADTM Marruecos sigue siendo nuestra capacidad y la de las organizaciones obreras y populares de lucha para anclar la demanda de auditoría de la deuda, para abolirla, en el corazón de las protestas y luchas populares y obreras contra el despotismo, el alto costo de la vida y la austeridad y trabajar para que sea asimilada por las diversas víctimas del sistema de la deuda. ATTAC- CADTM Marruecos está tratando de contribuir a este trabajo con sus modestas capacidades."

(Asma El Mandour , CADTM, 11/09/25) 

25.5.25

Marruecos: Crisis alimentaria y estrés hídrico en el contexto de la crisis económica, la deuda y la presión de las instituciones financieras globales... Décadas de políticas neoliberales, bajo la égida de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI), han modelado la economía marroquí y profundizado su dependencia del mercado capitalista mundial a todos los niveles... Marruecos vende 8.000 millones de dólares en verduras, frutas y cítricos (que están saturados de agua y consumen año tras año el 80% de nuestros menguantes recursos hídricos) para comprar 9.000 millones de dólares en cereales... es el fruto amargo de una política consciente para beneficiar a los grandes inversores agroalimentarios privados locales y extranjeros... Es el resultado de la política agrícola neoliberal dictada por las IFI, conocida como Plan Marruecos Verde, en virtud del cual, entre otras opciones, se decidió reducir la superficie de cultivo de cereales de 6 millones de hectáreas a 1,5 millones de hectáreas y sustituirlos por cultivos de sandías, aguacates, tomates... de país exportador de cereales, ha pasado a depender en gran medida del mercado internacional... el gobierno actual sigue aplicando las nefastas recomendaciones del BM y del FMI, que han llevado a Marruecos a una degradación de las condiciones de vida y de trabajo de la inmensa mayoría de la población... La austeridad presupuestaria ha tenido graves consecuencias... El endeudamiento de los hogares, sobre todo entre los pobres, ha aumentado y la tasa de emigración ha crecido entre los jóvenes que buscan escapar del infierno del desempleo masivo... el subdesarrollo se ha agravado y nuestra clasificación se ha deteriorado en términos de indicadores de desarrollo humano... El país se enfrenta a una disyuntiva histórica: mantener su dependencia y seguir sirviendo a los intereses de las empresas multinacionales, o romper el círculo vicioso de la deuda y el libre comercio que obstaculiza su desarrollo. El país debe encontrar su propio camino (Mohamed Hadi )

 "Tras los años de crisis provocados por la pandemia del Covid-19, la economía marroquí sigue enfrentándose a una situación extremadamente difícil.

 Mayor dependencia

La economía marroquí está estrechamente vinculada a la situación en Europa. Europa es el primer socio comercial, financiero y económico del Reino. Absorbe casi el 60% de las exportaciones marroquíes y proporciona el mismo porcentaje en importaciones. Es el destino de las principales remesas de los nacionales marroquíes en el extranjero, y es la fuente de ingresos procedentes del turismo, la ayuda al desarrollo y los préstamos, etc. La economía marroquí es, por tanto, muy dependiente de Europa. La economía marroquí es, por tanto, muy dependiente de la Unión Europea y de las crisis que pueda sufrir. Lo hemos visto con la ralentización que afecta actualmente a Europa -sobre todo debido a las repercusiones de la guerra en Ucrania-, que está provocando una caída de la demanda de productos extranjeros, incluidos los marroquíes.

Según el Banco Mundial, Marruecos es actualmente uno de los países con economías más abiertas al exterior, con una tasa de apertura superior al 65% para el periodo 2008-2013, superior a la de Egipto (39,5%), India (36,6%), Argentina (35,8%) o Turquía (43,6%), y con un nivel de importaciones muy superior al de exportaciones.

Décadas de políticas neoliberales, bajo la égida de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI), han modelado la economía marroquí y profundizado su dependencia del mercado capitalista mundial a todos los niveles, conduciendo incluso a la pérdida de su soberanía para elaborar sus propias políticas económicas y sociales...

 Decadente soberanía alimentaria

Desde 2022, Marruecos sufre una crisis inflacionista, con tasas de inflación de los precios de los alimentos básicos que oscilan entre el 5% y el 30%. Además, según el Banco Mundial (enero de 2023), «la caída de las precipitaciones muy por debajo de la media amenaza al sector agrícola [marroquí] con la sequía por sexto año consecutivo». A mediados de enero, la tasa de llenado de los embalses era muy baja (23,3%, frente al 31,5% a mediados de enero de 2023), lo que pone en peligro los cultivos y la producción alimentaria local [1].

Mientras que la factura alimentaria del país aumentó en más de 3.000 millones de dirhams (300 millones de euros) en 2023, todos los productos alimenticios que Marruecos compra en el extranjero experimentaron un aumento significativo, tanto en valor como en volumen. Según las estadísticas oficiales, la factura de importación de animales vivos (es decir, el rebaño de ovejas y vacas que Marruecos acabó trayendo del extranjero tras décadas de autosuficiencia) costó unos 3.000 millones de dirhams (300 millones de euros).

Por ejemplo, la balanza comercial de Marruecos [2] pone de relieve el hecho chocante de que el país vende 8.000 millones de dólares en verduras, frutas y cítricos (anegados y que consumen año tras año el 80% de nuestros menguantes recursos hídricos) para comprar 9.000 millones de dólares en cereales.

Desde la independencia formal de Marruecos [3], el sector agrícola ha absorbido una parte muy importante de las ayudas bajo distintas formas: en infraestructuras, presas, insumos y equipos, además de ayudas financieras y exenciones fiscales, etc. A esto se añade el hecho de que en el sector se mantienen salarios bajos y duras condiciones de trabajo.

Todo esto es el fruto amargo de una política consciente para beneficiar a los grandes inversores agroalimentarios privados locales y extranjeros. Es el resultado de la política agrícola neoliberal dictada por las IFI, conocida como Plan Marruecos Verde (2008-2018) [4] y ahora como Generación Verde (2020-2023) [5]. Una política en virtud de la cual, entre otras opciones, se decidió reducir la superficie de cultivo de cereales de 6 millones de hectáreas a 1,5 millones de hectáreas y sustituirlos por cultivos de sandías, aguacates, tomates... y Marruecos, que hasta finales de los años 60 era principalmente un país exportador de cereales, ha pasado a depender en gran medida del mercado internacional.

 Una aguda crisis del agua

«Mientras que se espera que las necesidades de agua de los cultivos aumenten entre un 8 y un 27%, el rendimiento de los cultivos de secano, sobre todo cereales y hortalizas, podría disminuir entre un 5 y un 30%».

Un estudio comparativo de los países del Magreb pone de relieve la especial vulnerabilidad de Marruecos al cambio climático. La subida de las temperaturas y el consiguiente aumento de la evapotranspiración, combinados con la disminución de las precipitaciones, aumentarán la presión sobre los recursos hídricos, mientras que en algunas zonas los balances de aguas subterráneas ya son deficitarios [6]. [6]. Un aumento de la temperatura de 2 °C con respecto al periodo 1980-2010 provocaría una disminución del 30% de los caudales de agua de aquí a 2050 y un aumento del 50% de la frecuencia de los días de sequía de aquí a finales de siglo.

La importancia de la agricultura de secano (95% de la superficie agrícola total utilizada) y la captación de agua para actividades agrícolas (87% de la captación total) son factores decisivos en las tendencias de la productividad. Mientras que se prevé que las necesidades de agua de los cultivos aumenten entre un 8% y un 27%, el rendimiento de los cultivos de secano, sobre todo cereales y hortalizas, podría disminuir entre un 5% y un 30%, según un estudio de la FAO, entre otros. La vulnerabilidad también tiene en cuenta la importancia económica del sector agrícola en Marruecos, tanto en términos de PIB (17% del PIB) como de empleo (casi el 45% del empleo) [7].

 El sobreendeudamiento y la cura neoliberal

Marruecos es actualmente uno de los países más endeudados, el tercero del mundo árabe después de Egipto y Argelia en términos de deuda exterior. Se ha vuelto incapaz de embarcarse en un programa sin pedir prestado al extranjero. A cambio de estos préstamos, las IFI recomiendan que el país revise radicalmente el fondo de compensación, lo que llevaría a su eliminación y amenazaría seriamente las subvenciones a los alimentos básicos de los que depende la gran mayoría de la población.

Mientras tanto, el gobierno actual sigue aplicando las nefastas recomendaciones del BM y del FMI, que han llevado a Marruecos a una degradación de las condiciones de vida y de trabajo de la inmensa mayoría de la población. Según estas instituciones, la salida del callejón sin salida es que Marruecos prosiga y profundice las mismas políticas aplicadas durante los años del programa de ajuste estructural y de apertura al mercado mundial. Aún más privatizaciones y orientación a la exportación, menor gasto público, deducciones fiscales a costa de las clases trabajadoras, etc.

La austeridad presupuestaria ha tenido graves consecuencias. Las infraestructuras sociales, como escuelas y hospitales, y los servicios que prestan, se han deteriorado. Lo mismo ocurre con otras infraestructuras como carreteras, redes de agua y electricidad, etc. El endeudamiento de los hogares, sobre todo entre los pobres, ha aumentado y la tasa de emigración ha crecido entre los jóvenes que buscan escapar del infierno del desempleo masivo. Las clases trabajadoras se han visto especialmente afectadas por la subida de los precios y el elevado coste de la vida.

Este es un resultado amargo y catastrófico para nuestro pueblo, ya que el subdesarrollo se ha agravado y nuestra clasificación se ha deteriorado en términos de indicadores de desarrollo humano (nivel de educación, salud y renta per cápita), a veces superada por países en situación de guerra e inestabilidad. La política de endeudamiento ha intensificado la dependencia de los países imperialistas, agravando la pérdida de soberanía política, económica, financiera, alimentaria, medioambiental y cultural de Marruecos.

 Liberarse del yugo de la dependencia y el subdesarrollo

El país se enfrenta a una disyuntiva histórica: mantener su dependencia y seguir sirviendo a los intereses de las empresas multinacionales y los países imperialistas, o romper el círculo vicioso de la deuda y el libre comercio que obstaculiza su desarrollo. El país debe encontrar su propio camino. Para ello, hay que acabar con el sistema de despotismo político y corrupción, instaurar un Estado de derecho y de justicia social, poner en marcha una política que favorezca el desarrollo industrial del país y unas estructuras agrícolas adecuadas, etc. Hay que implantar políticas que protejan al ser humano y a la naturaleza, y fomentar la buena gestión de los recursos naturales, su explotación y transformación... todo ello en beneficio de la población trabajadora.

Una vez reunidas estas condiciones y puestas en práctica por una autoridad popular al servicio de las clases trabajadoras, se podrá sacar al país del subdesarrollo y activar su desarrollo económico, lo que a su vez liberará los recursos necesarios para poner en marcha un sistema de políticas sociales coherentes y eficaces que satisfagan las necesidades de bienestar del conjunto de la población.

Para avanzar hacia la soberanía alimentaria, necesitamos :

-    Situar la agroecología en el centro de las políticas gubernamentales. La agroecología es una alternativa al modelo productivista neoliberal. Garantiza los derechos colectivos de los campesinos, protege la biodiversidad, fortalece los sistemas alimentarios locales y valora el trabajo de las mujeres, que es literalmente vital.

-    La puesta en marcha de una reforma agraria popular y global, que acabe con el acaparamiento del agua, las semillas y la tierra por parte de las empresas transnacionales, y que garantice a los pequeños productores derechos justos sobre los recursos productivos.

-    Una gobernanza alimentaria basada en los intereses de los pueblos y no en los de las empresas transnacionales. A escala mundial, regional, nacional y local, debemos poner fin al dominio de las multinacionales sobre la gobernanza alimentaria y situar los intereses de las personas en el centro. Debe reconocerse a los pequeños productores un papel clave en todas las instancias de gobernanza alimentaria;

-    Acabar con el círculo vicioso de la deuda pública ilegítima, que es uno de los principales obstáculos para satisfacer las necesidades humanas básicas, incluido el acceso a una alimentación digna. La satisfacción de las necesidades humanas básicas debe primar sobre cualquier otra consideración, ya sea geopolítica o financiera. En términos morales, los derechos de los acreedores, rentistas y especuladores no están a la altura de los derechos fundamentales de ocho mil millones de ciudadanos, pisoteados por el implacable mecanismo que es la deuda [8]."

( Mohamed Hadi  , CADTM, 23/05/25, traducción DEEPL, notas en el original)