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27.9.23

Cómo el “mundo libre” perdió la riendas... Por qué el polo mundial liderado por China está más capacitado que Occidente para la reforma mundial... Muchos nos preguntamos sobre los signos de miopía que Occidente, y en especial la Unión Europea, está emitiendo en la crisis ucraniana. Medio siglo de capitalismo neoliberal convirtieron a los estados occidentales en algo débil e impotente... Hoy la capacidad de gobierno es tan reducida que complica las posibilidades de planificación a medio y largo plazo, así como cualquier propósito público de cambio estratégico... en la España de hace cuarenta, el Estado tenía el control de las telecomunicaciones (Telefónica), la importación, distribución y suministro de hidrocarburos (Campsa, Repsol), la electricidad (Endesa)... Con esas riendas en sus manos, había capacidad de gobierno. El vaciado de lo público es una de las razones de la decadencia política y económica de los regímenes oligárquicos occidentales que conocemos como “democracias” neoliberales. Su clase política está dando muestras de niveles sin precedentes de incompetencia... Lo que presenciamos actualmente en Alemania es seguramente el mejor ejemplo, por tratarse del suicidio de la primera potencia de la UE, ingenuamente considerada hasta ahora como “faro” de las demás. Ante este panorama, llama mucho la atención el dinamismo y la capacidad de gobierno no solo de países como China, y hasta cierto punto Rusia, que han conservado (el segundo las ha restablecido) las riendas políticas de la economía... Cada vez está más claro que la solución que Occidente propone a la crisis del siglo XXI es la de un mundo en el que una minoría geográfica y social de digamos el 20% de la humanidad continuaría viviendo en las insostenibles condiciones actuales, mientras que el 80% restante estaría condenada a la miseria y a lidiar con las consecuencias de la crisis climática bajo la forma de pobreza, guerra y genocidio... Comparen las conclusiones de la última cumbre del G-7 con las de la última cumbre de los BRIC´s, y, seguramente, deducirán que la victoria de los emergentes es condición para un mundo menos injusto e inviable (Rafael Poch de Feliu)

 "Muchos nos preguntamos sobre los signos de debilidad y miopía que Occidente, y en especial la Unión Europea, está emitiendo en la actual crisis ucraniana. Cinco décadas (medio siglo) de capitalismo neoliberal convirtieron a los estados y gobiernos de los regímenes políticos occidentales en algo muy débil e impotente. La transferencia a manos privadas del grueso del patrimonio económico nacional a partir de finales de los años setenta con Reagan y Thatcher, privó a los gobiernos de riendas fundamentales para gobernar. 

La lógica del beneficio determinó luego, además, la deslocalización industrial hacia Oriente. Hoy la capacidad de gobierno es tan reducida que complica sobremanera las posibilidades de planificación a medio y largo plazo, así como cualquier propósito público de reforma y cambio estratégico. Es decir de aquello que es fundamental para afrontar la crisis del antropoceno.

Cristina Ridruejo La España soviética de los ochenta – LoQueSomos nos recordaba hace poco la situación en la España de hace cuarenta o cincuenta años, donde el Estado tenía el control de las telecomunicaciones (Telefónica), la importación, distribución y suministro de hidrocarburos con su red de gasolineras (Campsa, Repsol), la gran compañía eléctrica (Endesa), las líneas aéreas y ferroviarias nacionales (Iberia, Renfe) con sus infraestructuras correspondientes, la compañía nacional de tabacos (Tabacalera) y buena parte de la automoción (Seat) y la construcción naval y aeronáutica. 

Entonces existían bancos públicos importantes, las cajas de ahorro no eran especulativas y el principal medio de comunicación, la televisión, consistía en dos canales públicos. Con todas esas riendas en sus manos, había capacidad de gobierno y capacidad de informar sobre las políticas y estrategias a adoptar.

El vaciado de lo público es, sin duda, una de las razones de la decadencia política y económica de los regímenes oligárquicos occidentales que conocemos como “democracias” neoliberales. Su clase política está dando muestras de niveles sin precedentes de incompetencia. Lo que presenciamos actualmente en Alemania con la gestión del trío formado por el canciller Scholz, y sus ministros de exteriores Baerbock y economía Habeck, es seguramente el mejor ejemplo. No solo por la manifiesta deficiencia de inteligencia de esos personajes, sino por tratarse del suicidio de la primera potencia de la Unión Europea, ingenuamente considerada hasta ahora como “faro” de las demás.

Ante este panorama, llama mucho la atención el dinamismo y la capacidad de gobierno no solo de países como China, y hasta cierto punto Rusia, que han conservado (el segundo las ha restablecido) las riendas políticas de la economía. En este momento es cuando muchos cortos de miras alegarán encendidos el problema de la falta de “democracia” en esos países. En tal alegato suele fallar no tanto la crítica a los sistemas de esos países, legítima y necesaria, como la ciega y tonta presunción de inocencia hacia los sistemas occidentales, que son oligarquías neoliberales en las que el voto no decide casi nada y donde el “poder del pueblo” (“democracia”) brilla por su ausencia.

Dice, con razón, Craig Murray Craig Murray: Democracy’s Demise (consortiumnews.com) que votar por Clement Attlee en la Inglaterra de la posguerra tuvo sentido y pudo abrir la puerta a las reformas sociales que siguieron. En general, “lo que teníamos aproximadamente entre 1920 y 1990, cuando votar realmente podía marcar la diferencia, no es lo que tenemos ahora. Ahora vivimos en una sociedad postdemocratica”, dice. 

En España ni siquiera tuvimos esa franja, pues de la dictadura pasamos a la postdemocracia sin apenas transición. Hoy, cuando el BCE manda en política monetaria, la OTAN en política exterior y militar y la Comisión Europea en casi todo lo demás (y se trata de tres instituciones no electas y puramente oligárquicas), la pregunta sobre lo que queda de soberanía y margen de juego para que la población cambie algo las cosas, es puramente retórica.

Así que el sistema occidental, que está derivando hacia la “ultraderechización de Goldman Sachs” es mucho menos superior en libertades a lo que nuestros corífeos del establishment pretenden y pregonan. Y además está mucho menos capacitado para gobernar el cambio hacia la sociedad más modesta y nivelada que la crisis del antropoceno exige que sus rivales emergentes. Como decía Frédéric Lordon, no hay lucha contra el calentamiento global sin renuncia al “I Phone- 24” y los demás cachivaches que el sistema brinda al consumidor para compensar su frustración. 

El sujeto del sistema occidental “realmente existente” ya no es el ciudadano, sino un individuo reducido a consumidor. La hipótesis de que este sujeto, espoleado por los medios de comunicación oligárquicos y las redes sociales censuradas, se oponga con uñas y dientes al cambio hacia una vida mas modesta y austera, que se requiere, no es ninguna tontería. Lo más probable es que cualquier gobierno occidental que formule un programa de decrecimiento cosechará una reacción, de los poderes fácticos del capitalismo, mediática y social, irresistible.

Cada vez está más claro que la solución que Occidente propone a la crisis del siglo XXI es la de un mundo en el que una minoría geográfica y social de digamos el 20% de la humanidad continuaría viviendo en las insostenibles condiciones actuales, mientras que el 80% restante estaría condenada a la miseria y a lidiar con las consecuencias de la crisis climática bajo la forma de pobreza, guerra y genocidio, algo que ya sugería abiertamente el “Informe Lugano” de Susan George en 1999, hace un cuarto de siglo. Un orden para preservar el capitalismo no muy diferente al que propugnaba Hitler, como decía Immanuel Wallerstein.

El actual pulso mundial entre el mundo occidental y los países emergentes liderados por China y Rusia, del que la guerra de Ucrania podría ser el aperitivo, tiene algo de esto. Comparen las conclusiones de la última cumbre del G-7 con las de la última cumbre de los BRIC´s, y, seguramente, deducirán que la victoria de los emergentes es condición para un mundo menos injusto e inviable."                  (Rafael Poch de Feliu , blog, 18/09/23)

9.3.21

La “guerra híbrida” de Estados Unidos contra China tiene tres grandes vectores: la presión militar y política desde países vecinos, la “política de derechos humanos”, la utilización propagandística y selectiva de las fechorías del adversario vía campañas de medios de comunicación con especial concentración en el fomento del separatismo, y la presión económica comercial y tecnológica

 "(...) En la relación de Estados Unidos y sus aliados militares contra China la “guerra híbrida” tiene tres grandes vectores: la presión militar y política desde países vecinos, la “política de derechos humanos”, es decir la utilización propagandística y selectiva de las fechorías del adversario vía campañas de medios de comunicación con especial concentración en el fomento del separatismo, y la presión económica comercial y tecnológica

Dentro de estos tres vectores generales, en la actualidad podemos distinguir nueve frentes de acción abiertos. (1)

 1- Cerco militar. Desde su fundación, la República Popular China ha estado rodeada de un cerco militar de bases y recursos estacionados en todo su perímetro. (...)

2- Incursiones y patrullas aeronavales periódicas de Estados Unidos en el Mar de China Meridional. (...) Las actuales incursiones han dado lugar a fricciones y son una peligrosa fuente de posibles accidentes y conflictos militares en el futuro.

3- Intensa actividad de espionaje de la CIA en China. (...) Como ejemplo el informe del New York Times de mayo de 2017 en el que se daba cuenta de la detención y/o ejecución de “más de una docena” de informantes de la CIA entre 2010 y 2012. El espionaje en China es “una de las principales prioridades” de la agencia, señalaba el informe, según el cual la operación de los chinos paralizó las actividades de la CIA en el país durante años. (2) 

4- Hackeo generalizado de la CIA de industrias y agencias chinas. En marzo de 2020, la empresa de seguridad china Qihoo 360 anunció el descubrimiento de una acción generalizada de piratería informática iniciada en 2008 por la CIA contra empresas energéticas, de aviación e Internet, así como instituciones científicas y agencias gubernamentales. (...)

5- Campañas mediáticas. La creación y fomento de un estado de opinión desfavorable a China, enfatizando los aspectos más negativos y marginando los positivos, ha creado en los últimos años toda una escuela que recuerda a la creada contra la URSS en medios de comunicación, universidades y laboratorios de ideas durante la guerra fría.  (...)

6- Apoyo y fomento del separatismo en Hong Kong y Taiwán. Crear inestabilidad en el antiguo enclave colonial británico es fundamental no solo en sí mismo, sino, sobre todo, para complicar cualquier horizonte de reunificación nacional con Taiwán, el único territorio chino desgajado por el colonialismo y aún no incorporado a la RPCH. En Taiwán ha nacido una identidad y personalidad diferenciada de China continental, por lo que cualquier escenario de reunificación pasa por un acuerdo que incluya una marcada autonomía para la isla. 

Desde ese punto de vista, Hong Kong, que es territorio autónomo de la RPCH, puede considerarse un espejo para Taiwán. La desestabilización del territorio tiene, por tanto, consecuencias inmediatas para los taiwaneses. Pese a que reconoce el principio de “una sola China” que en Pekín se considera sagrado por razones históricas (cerrar las herencias del colonialismo y de la guerra civil), Estados Unidos apadrina, militar y políticamente, la independencia de Taiwán. (...)

7- Desestabilización en Xinjiang. Desde 2018 está en marcha una intensa campaña propagandística para desestabilizar la región nor-occidental de China, el Xinjiang, hogar de la etnia uigur. (...) 

El foco de la campaña consiste en denunciar el internamiento de “más de un millón” de uigures en “campos de concentración” (5), operación calificada de “genocidio” por el ex secretario de Estado Mike Pompeo en 2019 y comparada con la persecución nazi de los judíos en la prensa de Estados Unidos. (...)

El gobierno chino lleva a cabo una dura campaña de desradicalización en “centros” que presenta como de “educación”, con manifiesta violación y abuso de derechos básicos. La región es puerta de salida hacia Asia Central de la Nueva Ruta de la Seda (B&RI), la gran estrategia de proyección euroasiática de China.

 Desestabilizar Xinjiang obstaculizaría, por tanto, un vector importante de esa proyección. La oposición uigur está amparada y patrocinada por el NED, la ONG de la CIA. En Munich se encuentra la sede de los separatistas uigures de Xinjiang, cuya ideología oscila entre un supremacismo racista túrquico y el tradicionalismo integrismo islámico.

 8- Guerra tecnológica. China mantiene una aguda dependencia de Occidente en alta tecnología, sin embargo está progresando con grandes inversiones en ese ámbito y algunas de sus empresas han alcanzado posiciones internacionales significativas. Cortar la comunicación entre esas empresas y el resto del mundo es vital para detener el avance de China. En 2018 las leyes de seguridad nacional de Estados Unidos (NDAA) establecieron restricciones comerciales contra cinco de las mayores empresas de telecomunicaciones chinas.

 En 2018 se prohibió la compra de equipos a Huawei, líder en tecnología 5G, y ZTE en Estados Unidos. En una acción sin precedentes, ese mismo año la directiva de Huawei, Meng Wanzhou (6), fue detenida en Canadá a petición de Estados Unidos, lo que ha creado un considerable escándalo en Canadá. En 2020 la compañía ZTE fue declarada “amenaza para la seguridad nacional”. Washington presiona a la Unión Europea para que renuncie a la tecnología 5-G de Huawei.

9- Guerra comercial. A partir de 2028, el Presidente Trump estableció una cascada de tarifas y barreras comerciales a China denunciando sus “prácticas comerciales abusivas”. China ha replicado con contramedidas. La mayoría de las quejas de Estados Unidos apuntan a debilitar el sector público chino, así como el control estatal de la economía, uno de los pilares del éxito económico de China en las últimas décadas."                (Rafael Poch, blog, 18/02/21)

28.1.14

Europa ha sido mansa y apática, a excepción de Grecia. Si hubiésemos tenido tres Grecias, Bruselas y Berlín no hubieran sido capaces de imponer sus políticas

"(...) Merkel parece contenta con la política de Mariano Rajoy. En su discurso de investidura felicitó a España.

La narrativa, como se dice ahora, de todo lo que está pasando exige determinados ritos. Uno de ellos es que, partiendo de la base de que no se reconoce el desastre que ha provocado esta política, efectivamente un día u otro saldremos de la crisis, porque todas tienen un componente cíclico. (...)

Y en esa narrativa, hay unos alumnos disciplinados, y España ha jugado ese papel del buen alumno dentro de esa comedia absolutamente surrealista.
¿El ciudadano medio alemán se siente seguro frente a las políticas neo­liberales que se aplican en los PIIGS: Portugal, Italia, Grecia, Espa­ña?
El gran 'capital' de Merkel es que, pese a que la mayoría de los alemanes no están nada contentos porque en lo sociolaboral su vida va a peor en los últimos años, la situación de Alemania es mucho mejor que la de los países del sur. Por tanto, la plegaria es: “Virgencita que me quede como estoy”. Por eso Merkel ha ganado las elecciones. (...)
¿El nivel de contestación de los alemanes es comparable con el de los ciudadanos del Estado español ante la pérdida de derechos?
Son dos países muy diferentes. España es un país muy politizado y Alemania está mucho menos politizado, pero las instituciones del Estado gozan de una presunción de inocencia y un prestigio desconocido en España. Dicho esto, la profunda polarización española no tiene consecuencias, el español grita mucho pero hace muy poco. El alemán no grita, pero sí protesta cuando los asuntos le conciernen direc­ta­mente, son batalla­dores dentro de su des­politi­zación.

 Hay otra diferen­cia fundamental: la regre­sión que hay en Es­paña es mucho más brutal que la que hay en Alemania y el Gobierno alemán se da cuenta de hasta dónde puede llegar y hasta dónde no. Por ejemplo, se han tomado medidas de carácter social desde que Merkel está en el poder hace años, porque la base de esos recortes la hicieron los gobiernos anteriores...

No es como en España, que cada semana tenemos una involución más. Pero, en España como en Alemania, lo que cuenta son las consecuencias. Y ni en España ni en Alemania las fuerzas sociales están poniendo en peligro el orden establecido, con la diferencia de que en Ale­mania hay menos razones para revelarse.
Entonces, ¿cómo saldremos de esta crisis?
Como se explica en el libro, la crisis tiene tres niveles, y el financiero que estamos viviendo, es, quizás, el más anecdótico. El nivel más grave es esta crisis de civilización, del despilfarro de recursos, de la insostenibilidad del modelo económico... La crisis ha venido para quedarse y va ir a peor. La manera de vivir, de producir, tiene que cambiar y la historia demuestra que los resultados dependen siempre de la resistencia de las fuerzas sociales.

Si la gente se moviliza y consigue impedir determinados procesos, éstos no tendrán lugar. Si no se hace nada y los procesos se aceptan, continúa la ofensiva. El continente europeo ha sido siempre manso y apático, a excepción de Grecia, que ha tenido casi 20 huelgas generales en los últimos años y ha creado nuevas fuerzas políticas hoy a punto de ser hegemónicas. 

Si en Europa hubiéramos tenido tres Grecias, si hubiera pasado lo mismo en otros dos o tres países, Bruselas y Berlín no hubieran sido capaces de imponer las políticas que se han impuesto. Al final, es todo una cuestión de correlación de fuerzas."                   (Entrevista a Rafael, Diagonal, 25/01/2014)

15.4.12

Dos son los enemigos de esa coalición de incompetentes (Berlín y la Comisión Europea): la soberanía nacional y la democracia. Pero, aunque cada vez más hundida en su condición de protectorado, en España todavía hay elecciones, huelgas y ciudadanía. Por eso está en el punto de mira

"El Directorio siente que el suelo tiembla bajo sus pies. Con Francia temporalmente fuera de juego por elecciones, su eje ya no es Merkozy, sino Berlín y la Comisión Europea. No les gusta lo que asoma en España, la gente vota equivocado y hace huelga, así que le aprietan la soga. 

Merkel no quiere intervenir a España, pero hay un antes y un después con Madrid y su nuevo gobierno conservador. En marzo ha pasado de niño bonito obediente, a ser visto con desconfianza y prevención. (...)

Este Directorio germano-europeo no sólo exige austeridad, sino que no tolera chulerías. La chulería podría ser preludio de indisciplina y hay que atarla corto. Se trata de la declaración del 2 de marzo de Mariano Rajoy, quien, invocando la “soberanía nacional”, anunció unilateralmente una reducción del objetivo de déficit.

“Intolerable”, dicen en Francfort fuentes del lobby bancario europeo en condiciones de anonimato. “Un país no puede siquiera apuntar que se salta algo, o que lo hace invocando la soberanía nacional”. “Es la forma lo que asusta”, dicen. (...)

“La ingerencia en los asuntos españoles muestra el nerviosismo que hay: Monti, que aún no ha hecho en su país la reforma laboral que va a provocar una rebelión sindical en Italia, debe mantener la tensión”, señala la prensa económica alemana. (...)

Si el pacto fiscal se hunde, será en Francia. En el escenario de un asalto ciudadano a la Bastilla neoliberal, en la pesadilla de una Convención ciudadana que ponga en cuestión el actual edificio europeo, puede que España, Portugal e Italia aporten la infantería –Grecia lleva tiempo en ese papel en solitario-, pero la caballería institucional será francesa. 

Una burocracia no electa y el errático nacionalismo económico alemán, cuyo único programa es que Merkel logre mantenerse en el poder tras las generales de otoño de 2013, tiemblan sólo de pensarlo. (...)

Dos son los enemigos de esa coalición de incompetentes: la soberanía nacional y la democracia. (...)

Asustó el referéndum griego que no fue, dice Fricke, las elecciones helenas que están por venir, y las presidenciales francesas, porque las puede ganar un socialista escéptico con el pacto fiscal.(...)

  “El mensaje es claro: la democracia es algo estúpido”, dice Fricke.
Sin embargo a nadie se le escapa ya la estupidez de la política de ese Directorio de inútiles al servicio del sector financiero y sus intereses (“los mercados”). 

Cuando recetaron austeridad a ultranza en 2010 se levantó un coro de economistas que advirtieron que llevaría a más deuda y la recesión. Lo ignoraron. En Grecia ocurre precisamente eso: entonces la deuda era del 120% del PIB, ahora es el 170%. Y la vida de la gente cae en barrena. (...)

Los bancos de Alemania y otros países del Norte que contribuyeron a la deuda privada del Sur europeo invirtiendo decenas de miles de millones de su superavit comercial en nuestras criminales fantasías inmobiliarias, redujeron un asunto claramente interrelacionado a un problema de “virtuosos y manirrotos”. 

Lo inaudito no ha sido el patoso y descarado nacionalismo alemán en todo esto, sino el servilismo y vasallaje de los políticos del Sur ante ese discurso.  (...)

España ha llegado a la situación de Grecia en 2010. A partir de ahora una rápida bajada. Con su perspectiva griega de degeneración social para la mayoría, sus millones de parados, su juventud sin futuro, sus mayores más amenazados que nunca, en pensiones y puestos de trabajo de libre despido, reúne condiciones para que tome fuerza  su 15-M cívico-laboral. Por eso está en el punto de mira. El Directorio ya habla de intervención. (...)

“Grecia solo era el principio, Portugal ya está en quiebra, pero lo que  amenaza de verdad a Europa es España, incomparable con los otros dos”, dice Die Welt.
Es la soberanía y la democracia lo que molesta a “los mercados”. 

 Pero, aunque cada vez más hundida en su condición de protectorado, en España todavía hay elecciones, huelgas y ciudadanía. La hora de la verdad se acerca para Europa, y España podría ser el eslabón débil de la cadena. Por eso está en el punto de mira."             ("España en el punto de mira", de Rafael Poch, Diario de Berlín, La Vanguardia, 01/04/2011)

8.7.11

En 2009 el grueso de la deuda griega estaba en manos privadas. Hoy el 37% es responsabilidad de instituciones públicas, como el BCE y el FMI

"Las propuestas de “quiebra suave” para Grecia con participación voluntaria de los bancos en el rescate, presentadas por Alemania a principios de mes y que ahora están en el centro del agitado debate europeo sobre la crisis del euro, fueron obra del Deutsche Bank.

Las líneas maestras de la carta enviada el 6 de junio al Banco Central Europeo y al Ecofin por el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, fueron confeccionadas por el principal banco alemán, bajo la dirección de su jefe, Josef Ackermann. (...)

Durante el último año, el sector público ha venido comprando la deuda griega de la banca, las cajas de pensiones y las compañías de seguros, en lo que no es más que la continuación del salvamento de los bancos practicado en la primera fase de la crisis.

En este proceso la banca alemana se ha desprendido de mucha más deuda griega que la francesa. Gracias a este proceso, la siempre popular “participación del sector privado” alemán en el rescate griego, relacionada con el monto de deuda que posee, se ha podido convertir en un asunto muy barato para el sector financiero alemán, tal como muestran las estadísticas. (...)

En 2009 el grueso de la deuda griega estaba en manos privadas. Hoy el 37% es responsabilidad de instituciones públicas, como el BCE y el FMI. Con cada tramo del rescate europeo que se da a Grecia, disminuye el peso de la deuda de bancos, cajas y fondos privados, y aumenta la parte sostenida por instituciones públicas europeas.

Se estima que para 2015 esa parte habrá aumentado a un 56%, mientras que los bancos sólo tendrán un 8% y las aseguradoras privadas un 11%.

En lugar de afrontar el problema griego con una enérgica reestructuración, los ministros de finanzas de la UE y el Banco Central Europeo juegan a ganar tiempo. Ese tiempo se dedica a alterar la estructura de la deuda griega, mediante su nacionalización a cargo del contribuyente europeo.

Europa está poniendo dinero público en una deuda cuyo pago es más que problemático. El único sentido de la operación es continuar subvencionando al sector financiero.

Esta nacionalización de los riesgos ha sido maquillada en Alemania por la retórica de “implicar al sector privado en el salvamento de Grecia” (...)

“Debemos intentar poner fin al jueguecito según el cual unos se embolsan los beneficios y cuando las cosas no salen bien, pagan los contribuyentes”, explicó Schäuble en una entrevista con el Bild am Sontag.

Sin embargo esta popular voluntad de “poner en cintura a los bancos” no es más que una comedia. Una comedia ideada y originada por el primer banco alemán, representante de un sector que se desprende de su riesgo griego transfiriéndoselo al sector público. (...)

Según el diputado del Partido verde Sven Giegold, la polémica sobre la participación del sector privado en el rescate griego es “absurda”, lo que está pasando, dice, es que el sector financiero está dictando la agenda política europea. (...)

“Es inaudito que una de las partes interesadas, el Deutsche Bank, claramente involucrado en el sector financiero, presente una propuesta y que ésta se adopte sin más y se presente como la posición de Alemania en Europa”, dice Carsten Schneider, diputado del SPD.

“Eso quiere decir que no se están representando los intereses generales, sino los de una gran corporación alemana”, dice. " (Rafael Poch, 'La "quiebra suave" de Grecia fue idea del Deutsche Bank', La Vanguardia, 18/06/2011)

1.10.10

"La fiesta continuará en España hasta el 2020"... decía el Deutsche Bank...

"La nueva tesis teológica es que la crisis del euro fue ocasionada por el desbarajuste presupuestario de los países de la Europa meridional. Su verdadero origen parece haberse volatizado: la irresponsabilidad financiera de los bancos y de los inversores.

Aquél auténtico contexto general, que envolvía, tanto a las estúpidas inversiones especulativas del capital obtenido por Alemania gracias a su egoísta estrategia exportadora, o a las correspondientes inversiones de los bancos franceses, como al ladrillo español o a los engaños presupuestarios griegos, que se citaba en los medios como obviedad en otoño de 2008, ha sido sustituido por una pesadilla que tiene a la deuda en el centro.

La deuda pública creada por los millones dedicados a salvar a los bancos se presenta como la causa de todos los males, pero ya no se atribuye ni a los bancos, ni a las políticas neoliberales de los últimos veinte años, que redujeron los impuestos a empresas y a los más ricos de la forma más desvergonzada.

En los últimos doce años, los impuestos a empresas se redujeron en Europa un 12%. En Alemania la reducción fue del 27% en veinte años. Desde 1990, los impuestos a los más ricos se redujeron un 9,5% en Alemania, un 13% en Francia y España, y un 6% en Italia....

Nada de todo eso tiene que ver con la deuda, contraída, se dice, porque "vivimos por encima de nuestras posibilidades", por lo que, se concluye, la crisis debe combatirse con una combinación de recortes sociales y del sector público, y de aumento de impuestos al consumo, lo que prepara el terreno para la recesión y el estancamiento.

Los periodistas continúan leyendo los mismos informes de bancos, a los mismos "expertos", y a los mismos medios de prensa "de referencia", que demostraron su completa incompetencia, su cinismo, o las dos cosas a la vez, antes de la crisis.

Para valorar los mensajes que hoy nos están lanzando, simplemente hay que recordar los disparates que nos lanzaban antes de la quiebra, cuando el "servicio de estudios" del Deutsche Bank aseguraba, por ejemplo, que; "España, la fiesta continuará hasta el 2020", o cuando San Rodrigo Rato, considerado poco menos que un genio por la derecha de Madrid, proclamaba, en calidad de Director del FMI durante su visita a Pekín en vísperas de la quiebra, la "excelente salud" de la economía mundial. (...)

La impresión es clara: la derecha utiliza la crisis para imponer su programa a nivel global, y parece que con eso nos arrastra a un segundo batacazo, pero su líder en Europa ya no es Estados Unidos, sino Alemania, un país que quiere, "aprovechar la crisis para salir fortalecida en el G-20", como dice la Canciller Angela Merkel. " (Sin Permiso, 25/07/2010, citando a 'Directorio alemán: progresa el uso y abuso de la crisis a cargo de gobiernos y sectores sociales', de Rafael Poch)

30.9.10

China... ¿todavía un tigre de papel?

"La leyenda actual, la del siglo XXI, podríamos decir, tiene que ver con la obsesión por buscar enemigos y amenazas que tiene un sistema fundamentalmente agresivo y belicista.

China tenía todos los números para ser declarada “siguiente enemigo” (...)

En cualquier caso, en el momento actual la leyenda afirma que mientras la crisis hace estragos en la potencia occidental la superpotencia china está avanzando aun más posiciones en la globalización. Ese discurso afirma lo siguiente:

-Que China ha superado a Alemania como primer exportador mundial.

- Que su PIB ya es el segundo del mundo, por delante de Japón.

- Que tres bancos chinos ocupan los primeros puestos mundiales en capitalización.

-Y Que las empresas chinas están aprovechando la crisis y sus fabulosas reservas de divisas de 2,3 billones de dólares, las mayores del mundo, para comprarlo todo. Es lo que ilustra el titular de la revista “Fortune” de noviembre del año pasado: “Los chinos se van de compras, ¿está su empresa, o su país, en la lista?”.

Todo es verdad menos lo último, pero incluso lo que es verdad hay que saber leerlo.

China es una gran potencia exportadora, pero su posición en la globalización , por más que pueda mejorar con la crisis (toda propaganda se basa en algún momento real) sigue siendo muy débil, y no parece que la crisis vaya a alterar ese problema fundamental. Veamos algunos datos significativos que nos ofrece Peter Nolan (1):

- El capitalismo actual se caracteriza por un vivo proceso de concentración empresarial y tecnológico: empresas grandes que se comen a las más pequeñas y controlan los mercados. La crisis ha sido aprovechada para incrementar ese proceso, mediante fusiones y adquisiciones. En 2007-2008 se produjeron 169 operaciones de concentración empresarial, pero las empresas chinas –ni las de los países en desarrollo en general- no figuran en ninguna de ellas.

En el grupo de las 1400 empresas más punteras, las de Estados Unidos, Japón y Europa forman el 80%. Es verdad que China tiene las mayores reservas de divisas, pero:

1- si esos 2,3 billones se reparten per cápita, resultan 1800 dólares (Corea, 5600$ per capita, Japón 8400$).

2-solo las diez principales empresas de Estados Unidos ya superan en capital de mercado esa suma

Y,3-Los 500 principales administradores de activos, de los que el 96% pertenecen a empresas de la tríada (EE.UU, UE, Japon), manejan 64 billones de dólares, es decir 27 veces más del capital de la reserva china.

En la construcción de empresas globales, China está en pañales. Hay algunas empresas que han logrado determinados nichos en el mercado global (Huawei telecom/ Haier Linea Blanca/Lenovo ordenadores personales), pero son excepciones y en nichos no estratégicos. Huawei, seguramente la más notable de ellas podría acabar fusionándose con alguna empresa occidental mayor...

Los bancos chinos son grandes, pero tampoco están en el mundo: no figura ni un sólo banco chino entre los 50 principales por su presencia mundial.

- Esa realidad contrasta mucho con el ruido que se hace cuando una empresa china, sea en Estados Unidos, en Rusia o Kazajstán, pretende hacerse con una empresa local. Leyendo la prensa mucha gente puede tener la sensación de que los chinos se nos van a comer. Hasta la entrada de China en África, -donde ha invertido 7800 millones en un año (2009) una cantidad moderada y en países relativamente abandonados por la tríada por su ruina o peligrosidad- es objeto de leyendas sobre “el nuevo colonialista”. (...)

Es inimaginable que la CCTV, la tele china, determine los menús informativos, lo que es noticia y lo que no lo es, en Australia, en el Golfo Pérsico, en África o en Europa.

- Las inversiones directas en el extranjero del conjunto de los BRIC, sumados, (Brasil, Rusia, India y China), representan menos que las de Holanda. El monto total de las inversiones que China realiza en el extranjero es inferior al realizado por Rusia, Brasil o Singapur.

En 2009 su monto de inversiones FDI en los países desarrollados ascendió a 17.500 millones, es decir menos de un 5% de lo que China recibe en inversiones, procedentes en su mayoría de la tríada y de Asia Oriental. Es decir: las transnacionales están muy metidas en China, pero las empresas chinas NO existen en el mundo desarrollado.

La realidad es que China sigue siendo un país en desarrollo y la prueba es que con una población que supera en 300 millones a los 1000 millones de los países más ricos, su PIB es una quinta parte, y sus exportaciones una décima parte, del PIB de aquellos. Así que la conclusión sigue siendo la de que el éxito de China es el de una hábil administración de su debilidad en la globalización.

Si hay que quedarse con una simple imagen, la afirmación de que China es taller mundial de productos de escaso valor añadido y que cambia millones de pares de zapatos por un solo Boeing 747, es más realista que lo de “próxima e inminente superpotencia”.(Sin Permiso, 26/09/2010, citando a "China en la crisis: cuatro aspectos de su actualidad", de Rafael Poch )

5.3.08

El imperialismo de los E.U. de A. en cifras

“Esa es la consecuencia de ser una potencia imperialista (es decir con tendencias dictatoriales y enormes violaciones de derechos humanos hacia fuera), que siempre ha estado en guerra desde 1941, con 201 intervenciones y operaciones militares desde 1945 hasta 2001, que mantiene tropas en 93 países del mundo, e importantes bases militares en muchos de ellos.” (Rafael Poch: Gastándoselo en armas. La Vanguardia, 05/03/2008)