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2.12.24

Lo que principalmente se interpone entre nosotros y la próxima pandemia mundial es la suerte... La gripe aviar H5N1, tras mutar entre especies, está haciendo estragos sin control entre el ganado del país, infectando aproximadamente a un tercio de los rebaños lecheros solo en California... Hasta ahora, los trabajadores agrícolas han evitado la tragedia porque el virus aún no ha desarrollado las herramientas genéticas para propagarse entre los humanos. Pero Un estudio reciente de 115 trabajadores agrícolas descubrió que alrededor del 7 por ciento de ellos mostraban signos de una infección reciente por H5N1 no detectada... la gripe estacional aumentará mucho las posibilidades de que eso ocurra... también es posible que todo salga bien. No siempre los virus logran adaptarse a las nuevas especies, a pesar de todas las oportunidades. Pero si se produce una pandemia de gripe aviar pronto, será una de las catástrofes más previsibles de la historia (Zeynep Tufekci, Un. Princeton)

 "Casi cinco años después de que la covid irrumpiera en nuestras vidas, lo que principalmente se interpone entre nosotros y la próxima pandemia mundial es la suerte. Y con la llegada de la temporada de gripe, esa suerte podría estar agotándose.

La gripe aviar H5N1, tras mutar entre especies, está haciendo estragos sin control entre el ganado del país, infectando aproximadamente a un tercio de los rebaños lecheros solo en California. Hasta ahora, los trabajadores agrícolas han evitado la tragedia porque el virus aún no ha desarrollado las herramientas genéticas para propagarse entre los humanos. Pero la gripe estacional aumentará mucho las posibilidades de que eso ocurra. A medida que el clima más frío nos lleva a todos al interior de nuestras casas y lugares de trabajo mal ventilados, estaremos asumiendo una apuesta extraordinaria para la cual el país no está preparado en absoluto.

Todo eso ya sería malo, pero nos enfrentamos a estas amenazas muy perjudicados por el fracaso del gobierno de Joe Biden —incluso podría decirse que por su negativa— a responder de manera adecuada a esta enfermedad o a prepararnos para los brotes víricos que puedan sobrevenir. Y Estados Unidos acaba de registrar su primer caso conocido de una cepa excepcionalmente grave de viruela símica.

Por muy malo que haya sido el gobierno de Biden en materia de prevención de pandemias, por supuesto, está a punto de ser sustituido por algo mucho peor. Robert F. Kennedy Jr., el líder elegido por Donald Trump para dirigir la enorme agencia de salud pública del país, ya ha declarado que no le dará prioridad a la investigación ni a la distribución de vacunas si nos enfrentáramos a otra pandemia. Es posible que Kennedy incluso pueda acelerar la llegada de esta con su defensa de la leche cruda, que puede portar altos niveles del virus H5N1 y se considera un posible vector para su transmisión.

Sin embargo, también es posible que todo salga bien. No siempre los virus logran adaptarse a las nuevas especies, a pesar de todas las oportunidades. Pero si se produce una pandemia de gripe aviar pronto, será una de las catástrofes más previsibles de la historia.

Las devastadoras pandemias de gripe suelen surgir porque el virus siempre está buscando una manera de entrar, cambiando de forma para saltar entre las especies de maneras cada vez más novedosas. Los virus de la gripe tienen un truco especial: si dos tipos distintos infectan al mismo huésped —como un trabajador agrícola con gripe común que también contrae el H5N1 de una vaca—, estos pueden intercambiar segmentos enteros de su ARN, creando potencialmente un virus completamente nuevo y mortal que tiene la capacidad de propagarse entre los humanos. Es probable que la pandemia de gripe de 1918, por ejemplo, empezara como un virus de gripe de origen aviar que saltó a un nuevo huésped que fue un cerdo en el este de Kansas. Es probable que, desde allí, haya infectado a su primera víctima humana antes de dar la vuelta al mundo en un viaje mortal que mató a más personas que la Primera Guerra Mundial.

Y por eso es una tragedia que el gobierno de Biden no hiciera —o no pudiera hacer— todo lo necesario para acabar con la infección del ganado lechero estadounidense cuando el brote era más pequeño y más fácil de abordar.

El invierno pasado, cuando el ganado del Panhandle de Texas empezó a enfermar, no fueron los canales de salud pública establecidos los que lo descubrieron. Fueron los esfuerzos de una sola veterinaria, Barb Petersen, que tuvo la previsión y la determinación de obtener algunas muestras y enviárselas a un amigo de la Universidad Estatal de Iowa que podía hacer pruebas de gripe aviar.

Los resultados, y lo que se ha sabido desde entonces sobre la rapidez de la propagación, deberían haber activado todas las alarmas imaginables.

Sin embargo, incluso ahora apenas se realizan pruebas rutinarias a los trabajadores agrícolas y casi no se rastrean los contactos estrechos de quienes enferman. Todavía tenemos muy poca información sobre cómo se propaga realmente el virus entre las vacas. Sus secuencias genéticas se publican muy tarde, si es que se publican, y sin el tipo de datos necesarios para comprender y rastrear el brote. Y la forma en que el virus se propaga de rebaño en rebaño deja claro que las vacas infectadas siguen siendo trasladadas en lugar de aisladas.

Un estudio reciente de 115 trabajadores agrícolas descubrió que alrededor del 7 por ciento de ellos mostraban signos de una infección reciente por H5N1 no detectada. Habían estado haciendo su vida normal —visitando mercados, iglesias, otros hogares— mientras albergaban la semilla potencial de una nueva pandemia.

El año pasado, cuando una cepa más leve de viruela símica llegó por primera vez a Estados Unidos, vimos un atisbo de lo que es una respuesta eficaz de salud pública. La Casa Blanca nombró a Robert Fenton, un experimentado administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, y a Demetre Daskalakis, un alto funcionario de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), para dirigir la respuesta. Daskalakis tiene amplia experiencia en la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual que afectan desproporcionadamente a la comunidad gay. Aunque algunos críticos de derecha se obsesionaron con sus tatuajes, ambos dirigieron una inteligente campaña de vacunación y educación, que puso fin eficazmente al brote.

Sin embargo, para el brote de H5N1 entre el ganado lechero, los CDC tienen poderes limitados. Este asunto lo conduce el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, dirigido bajo el mandato de Biden por Tom Vilsack, un antiguo pupilo del gobierno de Obama que entre esos dos cargos se dedicó a ocupar un poderoso puesto en la industria láctea. La agencia ya se había visto debilitada por los ataques a su vertiente científica durante el primer mandato de Trump. Esta vez, en un momento crítico, ha dado más valor a las ganancias a corto plazo de la poderosa industria láctea que a la salud de miles de millones de personas.

Mientras tanto, siguen apareciendo señales preocupantes.

Hace solo unas semanas, se descubrió que un cerdo de una granja doméstica de Oregón tenía gripe aviar. Parece que se contagió de aves de corral enfermas de la misma granja. Los cerdos causan especial preocupación porque se considera que son recipientes de mezcla ideales para que varios virus de gripe animal se adapten y se propaguen entre los humanos. La semana pasada, se detectó el virus en una bandada de patos en una feria de animales de Hawái, el único estado en el que no se había detectado ningún caso anteriormente, probablemente transmitido por aves silvestres, que siguen propagando la enfermedad por todas partes. De los 34 individuos que habían estado expuestos en esa feria de animales de compañía, incluidos 13 que tenían síntomas respiratorios, a todos se les ofrecieron pruebas voluntarias. Cinco se negaron.

Se infectó un adolescente en Canadá, y el virus mostró algunas mutaciones clave que lo acercan a la adaptación para propagarse entre humanos. Hasta ahora, este brote ha sido mayoritariamente leve en humanos, pero históricamente ha sido mortal, y nuevas mutaciones podrían volver a hacerlo. Ese canadiense se encuentra en estado crítico, incapaz de respirar de forma independiente.

También hay un niño infectado en California de quien no se sabía que hubiera estado en contacto con ningún animal enfermo, lo que plantea la aterradora posibilidad de que se contagiara de otro ser humano. Y los niveles del virus en las aguas residuales de varios estados siguen aumentando.

Es cierto que enfrentarse a los poderosos intereses de la agricultura industrial le habría ocasionado dificultades políticas al gobierno de Biden. Tal vez incluso sea cierto que si hubiera hecho lo correcto y hubiera actuado de manera agresiva para acabar con el brote en el ganado, les podría haber costado a los demócratas la presidencia, la Cámara de Representantes y el Senado… bueno, no importa.

Solo me queda esperar que sigamos teniendo suerte. No tenemos mucho más a nuestro favor.

Bueno, sí tenemos una cosa. Biden es presidente durante otras siete semanas más o menos. No es demasiado tarde para que le haga un regalo de despedida al país. Podría empezar a tomarse estos riesgos tan en serio como debería haberlo hecho cuando se descubrieron por primera vez las infecciones del ganado. Podríamos tomarnos en serio las pruebas obligatorias a las vacas, la leche y los trabajadores agrícolas, y aislar a los rebaños infectados, como ya hacemos con las aves y los cerdos. Podríamos acelerar el desarrollo de la vacuna que ya está en marcha para las vacas, y agilizar todas las precauciones también para los humanos. Es cierto que no se obtiene el crédito adecuado y oportuno por las catástrofes evitadas. Pero la historia, con el tiempo, dará su veredicto."

( , Un. Princeton, The New York Times, 30/1/24)

8.9.24

Antonio Alcamí, virólogo: "A emerxencia polo mpox vainos chegar, non hai dúbida, e debemos estar preparados"... o feito de que a África non chegasen todas as vacinas precisas para protexer contra o virus mpox aos milleiros de persoas que forman a poboación dos países máis afectados foi o gran problema. "Eu dixen dende o principio que a solución pasaba por vacinar e vacinar alí onde o virus estaba"

 "O mpox, coñecido popularmente como varíola do mono, é actualmente o virus que máis preocupa a científicos e sociedade. Despois de que a Organización Mundial da Saúde (OMS) declarase a emerxencia internacional o pasado 14 de agosto, a preocupación entre a poboación é máxima, pois non queda tan lonxe o recordo da pandemia do coronavirus. A comunidade científica atópase nestes momentos vixiando moi de preto a evolución deste virus que se espalla rapidamente polo continente africano, así como preparando as ferramentas precisas para facerlle fronte da maneira o máis eficaz posible cando chegue a España a un nivel máis preocupante que o actual. "A emerxencia polo mpox vainos chegar, diso non hai dúbida, e debemos estar preparados", asegura Antonio Alcamí, virólogo do CSIC participante no XVII Congreso Nacional de Viroloxía que se está a celebrar esta semana en Santiago, nunha entrevista co Galicia Confidencial. Descubrimos da man deste investigador cales son as claves para entender esta ameaza e poñerlle freo.

O último reporte da Organización Mundial da Saúde (OMS) fala de que só na República Democrática do Congo rexistráronse 7.851 casos e 384 mortes entre o 1 de xaneiro e o 26 de maio deste ano 2024. Estes casos detectáronse en 177 das 519 zonas de saúde nas que se divide o país (no 34 %) e en 22 das 26 provincias que o compoñen (no 85 %). No 2023 informárase dun total de 14.626 casos de mpox no país e de 654 mortes. Ata que punto son fiables estes datos? "A capacidade de diagnóstico en países como este é moi baixa, polo que moi posiblemente a cifra real sexa de tres veces máis casos que non chegaron a ser reportados", apunta o investigador do CSIC, que cre que "as porcentaxes de mortalidade publicadas (do 4,6 % na poboación xeral) poden estar sobreestimadas, xa que se refiren a un total de casos menor dos reais".

Aínda con todo, e por alarmantes que poidan semellar estas cifras, Alcamí cre que "a varíola do mono non será unha pandemia da envergadura da do covid". Sen embargo, amósase convencido de que "nalgún momento vai chegar a España con maior gravidade, vai ser inevitable co movemento tan grande de persoas que hai cada día no mundo e aínda que se estea vixiando moito para que non se dea esa situación". "Vainos chegar, está claro, diso non hai dúbida, e o que debemos é estar preparados para poder cortar rapidamente as cadeas de transmisión, esa será a forma de facerlle fronte", plantexa o científico. "Temos que estar vixiantes, ter vacinas suficientes e efectivas e a todo o persoal médico moi preparado para reaccionar canto antes", alega.

Segundo a última actualización do Ministerio de Sanidade, publicada o pasado 28 de agosto, o número de infeccións en España é de 334 no que vai de ano. Con respecto ao informe anterior, publicado o 19 de agosto, o número de casos subiu nun 20 %, con 67 novos. Por comunidades, é a Comunidade de Madrid a que rexistra máis casos (144), seguida de Andalucía (79) e Cataluña (54). Só catro comunidades aínda non rexistraron casos: Aragón, Asturias, Navarra e A Rioxa. En Galicia hai 6 casos coñecidos. A maior parte dos infectados son homes (o 98,1 %) con idades comprendidas entre os 6 e os 76 anos, cunha mediana de idade de 37 anos. O 63,5 % dos casos tiña entre 30 e 49 anos; e o 48,1 % eran persoas nadas en España. Corenta dos casos rexistrados referiron antecedentes de viaxe nos 21 días previos á data de comezo dos síntomas, aínda que só 9 foron clasificados como casos importados: dous de Marrocos, un de Andorra, un da República Checa, un de Hungría, un de Serbia e un dos Estados Unidos.

O MPOX É NUN 85 % SEMELLANTE A NIVEL XENÉTICO AO VIRUS DA VARÍOLA HUMANA

Unha das cousas máis destacables, como resalta Alcamí, é que o virus da varíola do mono é, a nivel xenético, un 85 % idéntico ao da varíola humana, única enfermidade que se logrou erradicar a nivel mundial, no ano 1980. O que sabemos ata o momento é que a varíola do mono é causada por un virus que chegou a nós dende un reservorio natural da selva africana. Como explica Alcamí, "o primeiro caso rexistrado é a infección no ano 1958 dun macaco nun laboratorio de investigación de Dinamarca, de aí o nome do virus: mpox ou 'monkey pox'". O primeiro caso descrito en humanos foi o dun neno infectado na República Democrática do Congo no ano 1970. Ao investigalo, "viuse que o virus proviña de África, onde se atoparon máis monos infectados, pero realmente os científicos pensan que realmente non son os monos os hóspedes orixinais, senón os roedores". Do mesmo xeito, e aínda que a orixe da varíola humana é descoñecida, pois xurdiu miles de anos atrás e non se conta con información ao respecto, tamén se sospeita que puido ser un virus orixinado polos roedores.

Polo tanto, e tendo en conta que ese primeiro caso detectado en humanos data do ano 1970, "xa fai moitos anos que os científicos tiñamos coñecemento deste virus". O que aconteceu foi que non lograra saltar ao ser humano ata fai ben pouco: no ano 2022. Foi nesa data cando apareceu a variante coñecida como Clado IIb e que, segundo indica Alcamí, "é unha variante máis atenuada que a nova, e que produce lesións na pel máis localizadas e con gran carga viral". No caso da nova variante detectada neste ano 2024, o Clado Ib, pola que a OMS declarou a recente emerxencia internacional, "trátase dunha variante máis semellante á da varíola humana, producindo unha infección moito máis sistémica e máis postular en diferentes partes da pel". En definitiva, conta cunha maior virulencia.

Con todo, os datos sobre esta variante e a súa virulencia aínda deben collerse con pinzas, pois "tradicionalmente falábase de que o Clado I, o máis virulento, causaba en África unha mortalidade da orde do 10 %, mentres que o Clado II rondaba o 1 %", pero "a detección do grao de virulencia tamén dependerá do número de casos diagnosticados: se non diagnosticamos moitos casos perdemos parte da realidade". De feito, no caso do Clado II, segundo apunta o investigador do CSIC, "sabemos que cando chegou a Europa e a América, o novo Clado IIb baixou o grao de mortalidade ao 0,1 %, moito menos que o que tiña en África". Hai que entender que é complicado estudiar e medir sobre o terreo as infeccións dun virus en África, un continente no que a maioría dos países non contan cos recursos sanitarios nin científicos suficientes para poder rexistrar todas as infeccións. O que é innegable e sábese con certeza é que agora mesmo no continente están circulando ambas as variantes do mpox.

"SE O VIRUS SE PODE TRANSMITIR POR AEROSOIS, ALGO QUE DEBEMOS ESTUDAR, HABERÍA QUE TOMAR MÁIS PRECAUCIÓNS"

Despois da súa declaración como emerxencia internacional, non tardou en xerarse un rebumbio de informacións ao redor do virus que rematou por causar certa confusión entre a poboación, especialmente no referido ás vías e á rapidez de transmisión do virus. Alcamí explica que hai unha diferenza na forma de transmisión entre as variantes. "Coa información que temos de infeccións pasadas, semella que o Clado II é menos trasmisible en humanos, de tal xeito que cando salta de animal a persoa, practicamente córtase aí a cadea de transmisión", apunta. Pola contra, "no Clado I, sabemos que cando salta do animal á persoa si se dan máis casos de contaxios, é dicir, ten unha maior capacidade infecciosa". Ata o de agora, as cadeas de transmisión do Clado I tamén se lograran cortar en humanos, pero "na actualidade o problema está en que o virus cambiou e estase transmitindo máis entre os humanos". A variante denominada Clado IIb foi quen puido facelo no 2022, e o Clado Ib estao a facer no 2024.

Entendido isto, tamén é importante coñecer cales son as vías de contaxio deste virus. O investigador do CSIC afirma que "o contacto é a forma principal de transmisión, porque as pústulas conteñen moito virus e resultan moi infecciosas, de tal xeito que unha persoa infectada que toca a outra pode pasarlle o virus, ou deixar o virus depositado tras tocar unha superficie coa zona infectada". Ademais, Alcamí tamén asegura que "sabemos que hai unha gran presenza de virus na saliva da persoa infectada co Clado IIb e, aínda que non sabemos a ciencia certa se ocorre o mesmo co Clado Ib, supoñemos que si". Isto supón unha verdadeira preocupación para os científicos, porque "o virus tamén podería transmitirse en gotículas de gran tamaño que viaxan curtas distancias". 

Nesta liña, dende o CSIC, "gustaríanos poder investigar se os aerosois, que chegan máis lonxe viaxando polo aire que esas grandes gotículas, tamén son unha posible vía de transmisión do Clado Ib do virus, como xa vimos que acontecía no caso do covid". E é que, no caso do Clado IIb, "a vía de transmisión sabemos que realmente foi por contacto, é dicir, precisábase de contacto físico da persoa infectada para derivar en contaxio". "A preocupación agora está en que o Clado Ib é máis transmisible e, aínda que queda moito por estudar del, ao tratarse dunha variante totalmente nova e descoñecida, é posible que conte con máis medios de transmisión, como as gotículas e os aerosois", explica Alcamí, que prevé que, "de ser así, imos ter que intensificar a vixilancia". E é que, dentro do malo, "o contacto era algo relativamente fácil de conter, pero a transmisión dun virus por aire obríganos a tomar máis precaucións, como xa vimos co coronavirus". 

"PRECISAMOS UNHA MOSTRA DA VARIANTE CLADO IB PARA O ESTUDO, ALGO QUE NOS LEVARÁ UNS 2 MESES CONSEGUIR, COMO POUCO"

Para poder estudar esta cuestión, o principal é contar cunha mostra do virus, algo que polo de agora "non temos". "Son mostras moi complicadas e conseguir e, aínda que dende o CSIC temos a capacidade de traballar con estes virus, porque temos laboratorios de alta seguridade nos que xa estudamos o Clado IIb, non vai ser sinxelo nin rápido dispor do Clado Ib para a súa análise", afirma Alcamí, que explica que "habería que illalo moi ben para poder transportalo sen risco a España, en condicións moi seguras, dende un país africano". Así as cousas, o investigador estima que "pódenos levar 2 meses conseguir a mostra, como pouco". Por sorte, tamén asegura que "xa comezamos a colaborar con laboratorios que traballan na República do Congo e na veciña República Democrática do Congo, onde está a orixe do problema, compartindo información con investigadores que están sobre o terreo". 

Co que sabemos a día de hoxe, é posible combater a varíola do mono? Como nos explica Alcamí, "a vacina antiga do virus da varíola humana que se dispensou no seu momento ás persoas que agora contan con máis de 50 anos funciona e protexe tamén contra a varíola do mono, iso é algo que temos claro e, innegablemente, danos unha vantaxe". Por estudos realizados sobre a memoria inmunolóxica "sabemos que segue mantendo unha resposta bastante activa fronte ao virus da varíola que nos protexe tanto con anticorpos como con resposta celular". De feito, os propios científicos están asombrados de que siga tendo unha efectividade tan alta 40 anos despois de ser administrada, nun momento no que "un dos grandes problemas das vacinas está en lograr que a memoria inmunolóxica sexa duradeira, e non como no caso do coronavirus, no que vemos que segue sendo preciso revacinar cada pouco tempo".

"NO 2022 O GRUPO DE RISCO REDUCÍASE AO COLECTIVO HOMOSEXUAL, AGORA XA HAI UN 66 % DE CASOS EN MENORES DE 15 ANOS"

A parte negativa está en que esa vacina foi administrada a unha parte da poboación que a día de hoxe é moi pequena, polo que hai unha gran parte das persoas que non dispoñen desa protección. Entón, cales son os grupos de risco fronte a este virus? Alcamí explica que "no ano 2022 o grupo de risco estaba nun colectivo social relativamente reducido: homes que mantiñan sexo con homes". A día de hoxe o perigo segue estando nese colectivo, pero nesta nova variante "xa hai un 66 % de casos (5.254 dos 7.851 totais) diagnosticados neste 2024 en nenos menores de 15 anos na República Democrática do Congo", con 321 falecementos, polo que "se o virus comeza a infectar a outros grupos poboacionais haberá que ampliar os grupos de risco contemplados".

Sobre os síntomas, a enfermidade pasa por diferentes fases. Dende que unha persoa se infecta do virus ata que este se manifesta e comezan a aparecer os seus primeiros síntomas poden pasar entre unha semana e dúas, dependendo da variante. "Posiblemente entre unha semana e dez días sexan suficientes para comezar a ver as primeiras manifestacións: febre, reaccións... As pústulas si poden tardan algo máis en saír", apunta o investigador. Así as cousas, hai que pensar neste tipo de síntomas en persoas de países nos que a esperanza de vida é menor e a porcentaxe de poboación que esta vacinada contra a varíola humana é practicamente nulo, polo que "o virus tivo máis oportunidades de dar o salto aos humanos".

"EU DIXEN DENDE O PRINCIPIO QUE A SOLUCIÓN PASABA POR VACINAR E VACINAR ALÍ ONDE O VIRUS ESTABA"

Para Antonio Alcamí non hai dúbida de que o feito de que a África non chegasen todas as vacinas precisas para protexer contra o virus mpox aos milleiros de persoas que forman a poboación dos países máis afectados foi o gran problema. "Eu dixen dende o principio que a solución pasaba por vacinar e vacinar alí onde o virus estaba", reivindica o investigador, que asegura non entender "por que non se fixo". Como case todo neste mundo agocha razóns económicas detrás, Alcamí sostén que "se botasen contas os países máis desenvolvidos, seguramente lles compensase ter doado 200 millóns de dosis de vacinas para protexer á poboación deses países do virus, porque terían prevido o aumento da transmisión e evitado que o mpox chegase a eles, algo que xerará un impacto económico moi grande". 

Pero sabendo que a vacina contra a varíola humana tamén protexe contra o mpox, por que non aplicala a persoas que non conten con ela? O investigador do CSIC explica que "as vacinas da varíola tradicionais, as que puxeron aos maiores de 50 anos cando eran nenos, xa non están recomendadas para este virus, porque eran vacinas moi reactoxénicas, que tiñan moitos efectos secundarios adversos e que, aínda que foron estupendas no seu día e grazas a elas se logrou erradicar a enfermidade, agora hai moitas máis esixencias a nivel de seguridade á hora de deseñar vacinas". Quere iso dicir que non hai forma de protexernos? Non, a poboación de risco xa se está vacinando, pero estao a facer cunha nova vacina da varíola, "máis atenuada e moito máis segura, tanto que ata se pode aplicar sen risco a persoas con inmunodeficiencias ou infectados co VIH". Alcamí anticipa que, "aínda que temos doses, creo que haberá que mercar máis"."                     (Ángela Precedo, Galicia Confidencial, 07/09/24)

13.12.21

Branko Milanović: Cómo compartir las vacunas entre los pobres y los ricos... los incentivos para compartir las vacunas con los países pobres disminuyen considerablemente porque no se puede predecir el número de oleadas. Si creemos que vamos a recorrer todo el alfabeto griego y más, entonces el almacenamiento de vacunas beneficia totalmente a los ricos... la mejor opción con diferencia, es aumentar la producción de vacunas en los países pobres. Esto aumenta la capacidad global y no lleva a los países ricos a tener que hacer la díficil elección entre la población nacional y la extranjera... a menos que descentralicemos la producción de vacunas, la brecha seguirá existiendo, y ningún excedente de los países ricos les llevará (racionalmente) a compartir las vacunas con los pobres

 "Hasta que un amigo me preguntó ayer, no había pensado mucho en la brecha de las vacunas entre los países ricos y los pobres. Mi "línea de negocio" es la desigualdad global; así que estoy acostumbrado a que la diferencia de ingresos per cápita entre los países ricos y los pobres sea enorme, que la diferencia de sus emisiones de CO2 per cápita sea igualmente grande, y no me sorprendió ni presté mucha atención a la brecha de las vacunas.

Pero su pregunta me llevó a pensar un poco más detenidamente. Y aquí hay un pequeño "modelo" que creo que explica esa brecha. Pido disculpas si alguien ya ha elaborado algo similar o mejor. Si no es así, creo que este pequeño modelo, que puede mejorarse mucho con la introducción de datos reales, puede ser útil como base de un buen artículo.

¿Cómo funciona el modelo? En primer lugar, supongamos que sólo los países ricos producen vacunas; los países pobres pueden comprarlas o recibirlas. Supondremos que se las dan. Luego, supongamos que todos los gobiernos prefieren dar las vacunas a sus propios ciudadanos que a los extranjeros. Esto es, creo, obvio: los ciudadanos votan al gobierno y esperan cosas de él, no de los extranjeros. En tercer lugar, introduzca las externalidades de la pandemia. La pandemia no habrá terminado hasta que todo el mundo esté vacunado y a salvo. (Sí, podría acabarse también para los ricos si sigue siendo endémica en algunas partes del mundo, pero dado el nivel de infecciosidad del covid, podemos descartar esta posibilidad). Así pues, digamos que de cada vacuna administrada a los extranjeros, el país rico obtiene una pequeña ganancia α: sus propias infecciones se reducen también si menos personas de los países pobres se contagian de cóvida.

Ahora, después de haber establecido tan bien los supuestos, dejemos que el país rico produzca vacunas. Al principio, el número de vacunas comparado con las necesidades totales, es decir, con la población de un país rico, es pequeño: puede tener suficientes para vacunar sólo al 10% de la población nacional. En ese momento, los elementos domésticos dominan totalmente. Se da el 100% de las vacunas a la población local. ([sic] ver gráfico en el artículo original). Esta situación se mantendrá durante un tiempo: sólo proporcionará vacunas a la población nacional. 

Pero hay que tener en cuenta que, a medida que nos acercamos al 100% de cobertura nacional, la ganancia de la cobertura nacional adicional puede ser menor (...)

¿Por qué? Porque el número de infecciones nacionales puede reducirse más ayudando a controlar la propagación de la enfermedad en otros lugares que vacunando a un ciudadano nacional más. (...) después de ese punto, el país rico pasa a estar dispuesto a dar vacunas a los pobres. Por lo tanto, parece que finalmente todos los países ricos, después de vacunar (digamos) al 80% de su población, alcanzarán el punto en el que comenzará el flujo de vacunas hacia el mundo pobre.

Pero, ¿es esto cierto? No hemos tenido en cuenta que la pandemia no es un evento único (por así decirlo). Hay nuevas oleadas del virus, y todo el mundo necesita vacunas de refuerzo adicionales. Por lo tanto, aunque al final de la primera oleada, el país rico terminara con una cobertura de casi el 100% de la población nacional y, por lo tanto, estuviera dispuesto a compartir las vacunas con el mundo pobre, la siguiente oleada lo hará retroceder inmediatamente al principio, (...) A medida que avanza la segunda ola, el país rico recorrerá exactamente el mismo camino que en la primera ola, llegará de nuevo al punto (...) empezar a compartir las vacunas, pero la tercera ola le hará retroceder (...)

Después, las cosas se ponen aún peor. Como no sabemos cuántas olas puede haber, tiene sentido acumular reservas de vacunas: por tanto, tiene sentido, como han hecho algunos países ricos, tener un 200% de ratio de vacunas/población simplemente porque no se sabe cuántas olas (y refuerzos) puede haber. La conclusión es que los incentivos para compartir las vacunas con los países pobres disminuyen considerablemente porque no se puede predecir el número de oleadas. Si creemos que vamos a recorrer todo el alfabeto griego y más, entonces el almacenamiento de vacunas beneficia totalmente a los ricos.

¿Cómo se puede cambiar esto? En mi opinión, hay tres posibilidades. En primer lugar, las nuevas olas podrían ser más infecciosas. Esto, curiosamente, hará que (...) los países ricos estén más interesados en compartir porque pueden estar menos aislados del impacto. 

En segundo lugar, el mundo puede dividirse en regiones mayoritariamente incomunicadas. Esto, a su vez, reduce la ventaja para el país rico de controlar el brote en un país pobre y hace que el reparto de vacunas sea menos probable. Si, por ejemplo, un país queda totalmente aislado, no tiene ningún incentivo para dar vacunas a nadie. Por último, y la mejor opción con diferencia, es aumentar la producción de vacunas en los países pobres. Esto aumenta la capacidad global y no lleva a los países ricos a tener que hacer la invidiosa elección entre la población nacional y la extranjera. 

Pueden dar todo lo que producen a los nacionales sólo mientras los países pobres puedan, y se les permita, producir vacunas en casa. Sin embargo, para ello es necesario renunciar a los derechos de patente de los fabricantes de vacunas o compensarlos (por parte de los países ricos). Por lo tanto, me parece que, a menos que descentralicemos la producción de vacunas, la brecha seguirá existiendo, y ningún excedente de los países ricos les llevará (racionalmente) a compartir las vacunas con los pobres."

( , Brave new Europe, 05/12/21; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

24.11.21

En España y Alemania el perfil político mayoritario entre los no vacunados: votante de Vox... la alta tasa de contagios de COVID se vincual al apoyo a la extrema derecha... ya tenemos datos suficientes para afirmar que la culpabilidad social en la extensión de la pandemia esta estrechamente relacionada en España con la extrema derecha... Es hora de que la sociedad les empiece a exigir responsabilidades

Lucio Martínez Pereda @anluma99

 El CIS da para España los mismos resultados que en Alemania: El perfil político mayoritario entre los no vacunados: votante de Vox.

Una investigación alemana vincula la alta tasa de contagios de COVID y el apoyo a la extrema derecha.

En las circunscripciones en las que la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) cosechó más votos en 2017 se produjeron más contagios por COVID en 2020, según un estudio publicado este viernes.

Los datos del CIS demuestran que los votantes menos dispuestos a vacunarse son los de extrema derecha (57,9%)

Ahora ya tenemos datos suficientes para afirmar que la culpabilidad social en la extensión de la pandemia esta estrechamente relacionada en España con la extrema derecha.

Son datos suficientes para demostrar la relación entre extrema derecha y extensión de la pandemia en Europa. Es hora de que la sociedad les empiece a exigir responsabilidades.

Esta relación entre extrema derecha y extensión de la pandemia ya está demostrada en Alemania. Los autores del trabajo de investigación del Instituto Helmholtz de Múnich analizaron 411 circunscripciones electorales y una muestra de 3.000 personas.

En los estados de Sajonia y Turingia (este), donde la extrema derecha consigue resultados electorales mejores, la incidencia es particularmente elevada.

En las circunscripciones donde la extrema derecha sacaba 1 punto porcentual más de votos la incidencia durante la fase inicial de la primera ola fue, de media, 2,2 puntos mayor

(...)

Las zonas más afectadas en Alemania por la segunda y tercer ola de la pandemia- las peores en el país- son bastiones de extrema derecha, opuestas a las restricciones, y fácilmente manipulables por teorías conspirativas.

Estas zonas, en ambas olas, tuvieron la tasa de incidencia más alta de Alemania, 319,4 casos por 100.000 habitantes, cuando el promedio federal se eleva a 114,2, según el instituto Robert Koch.

* Una precisión de índole personal: carezco de la más mínima aversión hacia los votantes de Vox. Los considero víctimas de las campañas de intoxicación informativa y fabricaciones de fake llevadas a cabo el partido del señor Abascal.

Me merecen el mismo respeto y cariño que un analfabeto funcional o un niño incompletamente escolarizado: no los considero responsables de sus carencias.

En cualquier caso los datos sobre España apuntan a validar los resultados procedentes de Alemania.

Los datos del CIS sobre la escala ideológica de los no vacunados en España- principales responsables actuales de la transmisión de la pandemia- son muy evidentes: crece hacia la derecha y se intensifica entre la extrema derecha de Vox.

En España, en cuanto a irresponsabilidad social en la lucha contra la pandemia, la relación entre votante de izquierda( 1,5%) y votante de extrema derecha (9,9%) es más de 4 veces superior en la segunda opción política.

La conclusión estadística es rotunda : los votantes de la extrema derecha de Vox concentran el mayor grado de causalidad en la transmisión de la pandemia.

7:19 a. m. · 23 nov. 2021
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1.10.21

Profesores da USC: "As variantes de SARS-CoV-2 necesitan de supercontaxios para lograr éxito epidemiolóxico"... as ondas importantes nos distintos países do mundo "xurdiron despois de momentos de gran relaxación das restricións e confinamentos, tales como épocas festivas, vacacións de verán, grandes eventos deportivos"... Todas elas "víronse atenuadas cando se recuperaron as medidas restritivas"... De feito, "se unha variante emerxe nun momento de restricións, probablemente non chegue a ter éxito"

 "Os profesores da Universidade de Santiago (USC) Antonio Salgas e Federico Martinón explican no seu último artigo publicado en 'Trends in Genetics' como as variantes de SARS-CoV-2 "necesitan da acción de eventos de supercontaxio para lograr éxito epidemiolóxico" pois, son estes "a verdadeira gasolina" coa que "o incendio está garantido".

"Un supercontaxiador tería un efecto comparable co de prender lume a un monte seco usando sustancias acelerantes como a gasolina", advirten Salas e Martinón no seu traballo. Para estes investigadores, o "triunfo dunha variante depende en gran medida "desta forza motriz" porque, segundo explican, "un só evento de supercontaxio pode causar un dano rexional terrible ao facer crecer os contaxios de maneira exponencial, iniciando en moi pouco tempo brotes repentinos que son difíciles de controlar ao perderse a posibilidade de trazar as transmisións".

Segundo manifestan os autores, "os supercontaxiadores actúan de maneira independente á variante do virus, trátase dun fenómeno universal e que estivo a mover a pandemia de forma permanente".

Estes dous profesores da USC chegaron a esta conclusión tras analizar máis de 1,4 millóns de secuencias do virus, dispoñibles grazas á colaboración de miles de laboratorios de xenética e microbioloxía en todo o mundo. O grupo de Salas e Martinón comezou a traballar nesta liña no inicio da pandemia e, desde entón, foron chegando evidencias sobre a dinámica do virus e de Covid-19 publicadas en revistas internacionais como as que agora acaban de ver a luz en 'Trends in Genetics'.

Xa en marzo de 2020, este equipo de investigación da USC propuxera que os supercontaxiadores "eran os grandes motores da pandemia", explica a USC nun comunicado. Desde entón xurdiron numerosos estudos doutros grupos de investigación que defenden a mesma hipótese.

CAPACIDADE INFECCIOSA

Ademais, este novo traballo introduce dúbidas sobre a maneira na que se mide a capacidade infecciosa do virus, apuntan. Así, Salas indica que "existen evidencias razoables que permiten concluír que variantes de risco tan populares como alpha e delta dificilmente poderían ter o éxito poboacional que tiveron se non fosen catapultadas polo efecto catalizador dos eventos de supercontaxio".

A favor desta hipótese apunta a observación de que todas as ondas importantes nos distintos países do mundo "xurdiron despois de momentos de gran relaxación das restricións e confinamentos, tales como épocas festivas, vacacións de verán, grandes eventos deportivos, ou manifestacións de diversa índole". Todas elas, subliñan estes investigadores, "víronse atenuadas cando se recuperaron as medidas restritivas".

O seu artigo defende, ademais, que os eventos de supercontaxio "necesitan da intervención de persoas supercontaxiadoras, porque este modo de transmisión deixa unha pegada nos xenomas dos virus que non se podería explicar sen a súa intervención".

"ALARMA INNECESARIA"

Os autores deste traballo tamén reflexionan sobre a taxa de cambio do xenoma do virus. Respecto diso, Salas afirma que "existiron moitas variantes preocupantes desde o inicio da pandemia" e non só na actualidade.

De feito, mentres moitos especialistas "acollíanse ao discurso de que o SARS-CoV-2 mutaba moi pouco", eles informaban, lembran "de que o coronavirus tiña unha capacidade de cambio lixeiramente inferior pero comparable con outros virus RNA (como o da gripe e o VIH) cando se ponderaba polo tamaño dos seus xenomas", continúa o profesor da USC. Tal e como afirma este profesor da Facultade de Medicina, "se unha variante emerxe nun momento de restricións, probablemente non chegue a ter éxito".

CONTRA AS MENSAXES CATASTROFISTAS

O traballo cuestiona as interpretacións e mensaxes catastrofistas que frecuentemente acompañan a aparición destas mutacións, explicaron. "A miúdo as interpretacións son excesivamente prematuras e crean unha alarma social innecesaria baseada nunha boa dose de incerteza, en datos insuficientes e especulacións científicas aínda inmaturas", sostén Salas.

Os autores defenden que "moitas desas mutacións potencialmente perigosas xurdiron moito antes da aparición dos brotes polos que se fixeron famosos", pero que no seu momento non causaron ningún dano ou nalgúns casos foi "autolimitado e anecdótico", consistente en brotes que non chegaron a ter unha maior repercusión.

Por iso é polo que o novo estudo defende que esas variantes por si soas non terían éxito epidemiolóxico de non ser catalizadas polo comportamento social.

NENOS

Este aspecto é importante porque apuntaría a que non é só o ambiente o que determina o éxito dun supercontaXio, senón tamén a facilidade que teñen algunhas persoas de transmitir o virus a outras, esxplican. A este respecto, Martinón indica que "os nenos non parece que sexan os supercontaxiadores".

"Hai uns meses xurdiron publicacións que suxerían algúns factores de risco que poderían favorecer que unha persoa fose supercontaxiadora, entre os que se atopa a idade e a obesidade, pero é difícil identificar a priori ao supercontaxiador", matiza. "Como non podemos intervir selectivamente sobre os supercontaxiadores, é necesario realizar medidas xerais", conclúe."     
                 (Galicia Confidencial, 27/09/21)

18.8.21

¿La globalización hace inevitable la "covidización"? Es evidente que nos encontramos en una "era de pandemias". Es probable que lleguen en oleadas de pesadilla de mayor frecuencia e intensidad, a menos que la cordura ecológica se imponga milagrosamente a la avaricia estructural apenas disimulada que guía la maquinaria económica mundial... el "capital natural" per cápita ha disminuido un asombroso 40% desde principios de los años 90

 "(...) Vivimos en una época empapada de propaganda. ¿Podría ser la realidad mucho más sencilla de lo que se nos hace creer hoy en día? 

En otras palabras, ¿no es poco más que sentido común obvio que muchos agentes patógenos han sido, están siendo y serán desalojados sumariamente por las fuerzas agresivas y expansivas de la globalización competitiva de sus antiguos hogares en ecosistemas remotos: en cuevas de montaña, cerca de los casquetes polares, o en las selvas tropicales, o incluso quizás en los fondos marinos de los océanos? ¿Y que ésta es, en el fondo, la principal causa impulsora de esta pandemia y de las muchas que vendrán?

 Señalemos por adelantado que es posible que el Covid-19 sea en realidad el producto de una fuga de laboratorio de Wuhan en China. Esta posibilidad tan inquietante también arroja una luz muy tenue sobre la suposición tácita de nuestra civilización arrogante de que podemos actuar como si fuéramos dioses, sin temor a las consecuencias. En otras palabras: Si esto resultara ser el verdadero origen de este coronavirus mortal, nuestro diagnóstico básico no se vería afectado.

 Este artículo trata del profundo peligro al que nos hemos expuesto al ponernos en contra de la naturaleza, y al convertir la tecnología y la economía en pseudodioses. Se trata de cómo nuestra civilización globalizadora crea sistemáticamente el tipo de riesgo que hemos sufrido gravemente durante el último año. 

Ya sea por la falta de humildad implícita en la construcción de virus mortales en los laboratorios, o por la falta de humildad explícita en la destrucción de los ecosistemas, la artificialización de gran parte de la Tierra y los estragos climáticos, estamos manifestando un modo de ser que es incompatible con la seguridad y con la riqueza de la vida de las especies de larga duración. Y la civilización global que hemos creado es fundamentalmente frágil. Se mueve y multiplica los problemas mortales a su alrededor a la velocidad de los aviones.

Nuestro argumento fundamental en este artículo es que hay que elegir: se puede tener un mundo relativamente seguro y relocalizado, o se pueden tener pandemias. en un mundo de "crecimiento" esporádico e inquieto. Lo que no se puede tener es nuestro sistema de crecimiento, tecnófilo, materialista y económicamente globalizado y estar relativamente libre del riesgo de pandemias.

(...) los "desbordamientos" de los llamados virus "zoonóticos" son cada vez más frecuentes de lo que solían ser en un mundo más lento, menos globalizado y de aspiraciones materiales moderadas, que implicaba muchas menos perturbaciones en los ecosistemas remotos.

¿No podría ser todo tan sencillo como esto? Al fin y al cabo, toda criatura, incluso un virus que sólo cobra vida en un entorno celular vivo, anhela prosperar reproduciéndose. Si se le saca a la fuerza de su hábitat habitual, seguramente buscará un nuevo hogar, al igual que los indígenas desarraigados por el mismo monstruo de la modernización acaban por abarrotar nuestras congestionadas ciudades con la esperanza de encontrar un nuevo techo. La pandemia actual puede ser parte del precio creciente de la modernización triunfalista del mundo.

 Si todo esto es cierto, ¿no deberíamos rechazar de plano cualquier conversación sobre un mundo "post-Covid"? Al menos mientras las fuerzas no reguladas de la globalización competitiva gobiernen el mundo en la era de los imperios corporativos, cada uno de los cuales está deseoso de extraer las riquezas de la tierra para su propia explotación exclusiva, antes de que cualquiera de sus rivales se lleve el premio gordo.

 Porque, mientras la agresión comercial competitiva apoyada por un utopismo tecnológico miope siga siendo la forma de vida humana dominante en la Tierra, cabe esperar que los microbios que de otro modo estarían alejados de los seres humanos o serían inofensivos para ellos se vuelvan patógenos y generen consecuencias de largo alcance para la sociedad global y la salud humana. Los peligros que acechan no se disiparán ni siquiera si esta pandemia de coronavirus en particular termina.

 (...) Lo que los economistas no tienen en cuenta es la creciente violencia que los procesos rutinarios del crecimiento económico moderno y competitivo suponen para las ecologías de la Tierra. La expansión e intensificación de la agricultura, la extracción a ultranza de recursos minerales para la fabricación y el crecimiento de las infraestructuras (como la construcción de carreteras, presas, aeropuertos, puertos y centrales eléctricas) implican la deforestación y la destrucción del hábitat a gran escala. (...)

 Algunos economistas, como Partha Dasgupta, han empezado a tomar nota de la destrucción rutinaria e insostenible de la naturaleza como resultado del crecimiento económico. La contabilidad medioambiental que llevan a cabo es arriesgada: tratar la propia naturaleza como si fuera una especie de capital no es más que una forma novedosa de la degradación que denunciamos en este ensayo. El valor de la naturaleza está profundamente mal entendido y mal caracterizado si lo contabilizamos en libras y céntimos. Pero tomemos su falsa moneda por verdadera, por un momento: incluso en sus propios términos, tales cuentas muestran claramente la gran ilusión en que se ha convertido el crecimiento económico global.  (...)

Los datos del PNUMA demuestran que la reserva mundial de "capital natural" per cápita ha disminuido un asombroso 40% desde principios de los años 90, mientras que el capital producido se ha duplicado y el capital humano sólo ha crecido un 13% desde entonces.

La rápida deforestación no sólo ha provocado una enorme pérdida de biodiversidad, flora y fauna, sino que también ha puesto a la humanidad (como veremos) en contacto mucho más estrecho con nuevos y desconocidos patógenos transportados por criaturas más pequeñas, como roedores, ratas y murciélagos, desplazados o abandonados por la destrucción y modificación del hábitat. Esta es una gran fuente de zoonosis, ya que muchos microbios desconocidos, con los que los sistemas inmunitarios humanos no están familiarizados por la evolución, han entrado en contacto estrecho con la sociedad humana por primera vez. (...)

Según el PNUMA, tres cuartas partes de las enfermedades infecciosas emergentes que afectan a la salud de la humanidad se originan ahora en los animales. Por lo tanto, no podemos ser indiferentes a los "desbordamientos" cuyo origen es la deforestación y la destrucción o degradación del hábitat. (...)

Cuando la transmisión de persona a persona es posible, un virus puede propagarse rápidamente por nuestro mundo globalizado. La globalización, con el creciente y rápido movimiento de personas y bienes a través de grandes distancias, ha hecho que la difusión de enfermedades a través del mundo sea una preocupación cotidiana. La actual pandemia es una amplia demostración de la facilidad con la que una infección peligrosa puede propagarse en un mundo interconectado y global a través de vectores y vías a veces misteriosas. En cuestión de horas, un virus puede viajar de un continente a otro.  (...)

En tercer lugar, el comercio internacional de animales ha crecido enormemente con la llegada de la última fase de la globalización.  (...)

En cuarto lugar, apenas es secundario el peligro para la salud pública que supone para la sociedad humana la producción industrial masiva de carne a través de la ganadería y los mataderos. La mayor parte de la carne que se consume hoy en día en el mundo se cría en fábricas. Los animales están estrechamente empaquetados, tanto en su transporte como en su cría. Como dice Michael Greger (autor de Bird Flu: A Virus of Our Own Hatching), "a los animales también les vendría bien un poco de distanciamiento social". 

Viven en condiciones duras e insalubres de espacio reducido, y con aire y luz solar limitados. El estrés que sufren los animales, sobre todo cuando ven cómo se maltrata a sus parientes, se les retira o se les sacrifica ante sus ojos, debilita su sistema inmunitario. Todo ello facilita la propagación de infecciones microbianas. (...)

El biólogo evolutivo Rob Wallace subraya que "las grandes granjas hacen grandes gripes".  (...)

En quinto lugar, consideremos además los hábitos alimentarios en un mundo globalizado. Las dietas están cambiando rápidamente con la globalización. Hay una creciente demanda de carne por parte de los grandes países en desarrollo, especialmente India y China, a medida que sus clases medias se hacen más ricas y desean emular los hábitos alimentarios de las culturas más ricas.  (...)

Este cambio en la dieta mundial no es sostenible desde el punto de vista de los recursos planetarios y del clima. (...)

La sinergia de las causas de las pandemias relacionadas con la aceleración de la globalización

Lo que es común a todas las causas de las pandemias crecientes que se han discutido anteriormente es la relación brutalmente rota entre la humanidad metropolitana y el mundo natural, sobre la que se asienta la arquitectura de la globalización.

 Es especialmente peligroso que las causas actúen de forma conjunta. Así, la deforestación y la degradación de los ecosistemas, al acabar con la fauna y las especies y zonas de amortiguación, exponen a la humanidad precisamente a las especies portadoras de microbios -como las ratas y los murciélagos- que albergan patógenos ajenos y peligrosos para el sistema inmunitario humano. La velocidad y la escala de la globalización hacen que los encuentros entre la humanidad y esos patógenos sean aún más repentinos y peligrosos. (...)

Kate Jones, catedrática de ecología y biodiversidad del University College de Londres, califica las enfermedades infecciosas emergentes transmitidas por animales como una "amenaza creciente y muy importante para la salud, la seguridad y las economías mundiales". La consiguiente transmisión de enfermedades de la fauna silvestre a los humanos, afirma, es ahora "un coste oculto del desarrollo económico humano".     (...)

Lo peor está por llegar

Por último, es necesario señalar en una época de solucionismo negacionista que muchas de las llamadas "soluciones" a los grandes retos ecológicos, como el peligroso cambio climático provocado por el hombre, pueden agravar en gran medida el peligro de las crecientes pandemias, creando nuevos problemas, a menudo sin solución.

Para ilustrar este punto, consideremos las implicaciones de cambiar los patrones de uso de la energía hacia una mezcla más deseable ("verde"). (...)

 Se recurrirá cada vez más a las fuentes de energía renovables. Es decir, la producción de electricidad a partir de ellas se producirá en proporciones cada vez mayores.  (...)

Todo, desde los vehículos eléctricos de Elon Musk hasta los ordenadores y los teléfonos inteligentes, funcionará con baterías. Las cantidades crecientes de litio, níquel, cobalto, manganeso, cobre, grafito y tierras raras como el titanio, el molibdeno y el vanadio son, por tanto, fundamentales para el funcionamiento de una economía mundial que se descarboniza. (...)

La destrucción de hábitats y ecosistemas remotos es una consecuencia necesaria de la búsqueda incesante de estas tierras raras y metales.  (...)

 Según los investigadores asociados al Servicio Geológico de Estados Unidos, las profundidades marinas contienen en innumerables nódulos polimetálicos más metales "críticos" y de tierras raras, necesarios para las aplicaciones de la "tecnología verde", que todas las reservas terrestres juntas. (...)

La mayoría de los microbios de las profundidades, según entienden los científicos, se alojan en los mismos nódulos metálicos que los mineros están deseando extraer. El oceanógrafo Jeff Drazen dice: "Cuando los sacas del fondo marino, estás eliminando un hábitat que tardó 10 millones de años en crecer". 

Alterar un ecosistema tan primitivo, y además en nombre del "reverdecimiento" del planeta, está plagado de peligros microbianos del tipo que ya están causando estragos mortales en el mundo terrestre. Los microbios desalojados de su hábitat marino habitual seguramente buscarán nuevos hogares. Si las zanjas de hadal también van a ser perturbadas de la paz de los milenios, quién sabe qué nuevos peligros para la salud pública invitará inadvertidamente tal mega-aventura minera a la humanidad.

¿Un mundo covidizado?

Las violaciones estructurales rutinarias de los nichos ecológicos que constituyen la causa fundamental de las pandemias son concomitantes con las fuerzas de la globalización corporativa competitiva.

 Estas peligrosas transgresiones no cesarán a menos que la propia globalización se detenga. Deberíamos esperar que la globalización de la vida económica vaya acompañada de un crecimiento y una escalada permanentes de las pandemias mundiales. (...)

Es evidente que nos encontramos en una "era de pandemias". Es probable que lleguen en oleadas de pesadilla de mayor frecuencia e intensidad, a menos que la cordura ecológica se imponga milagrosamente y la avaricia estructural apenas disimulada que guía la maquinaria económica mundial se reconozca como un hábito de rebaño suicida al que hay que poner fin.

Esto puede parecer un sueño, dados los millones de cambios y ajustes que implicará un cambio tan radical en los asuntos humanos. Pero la realización de ese "sueño" es la única forma de salir de las pesadillas que, de otro modo, acechan al presente y al futuro de la humanidad. Como dice el refrán de la salud pública, "una onza de prevención vale más que una libra de cura". Está en juego la propia civilización. (...)

La salud de la humanidad depende directamente de la salud de la naturaleza. La salud de la naturaleza ES la salud de los humanos.  (...)

Hoy, cuando la verdad ha llegado a casa para muchos de nosotros, estamos sufriendo la pérdida de parientes cercanos, y como todos nos vemos en la necesidad de entrar en arresto domiciliario periódico con cada ola de la pandemia, es hora de que despertemos a la realidad de que la libertad humana, y la supervivencia misma, descansa simbióticamente en la liberación del mundo natural que ha estado bajo asalto incesante durante los últimos dos siglos de exceso industrial.  (...)

Es hora de volver a la vida. El único mundo post-Covid es un mundo post-globalizado. El único futuro para nosotros es crear una nueva civilización a partir de las ruinas acumuladas de la actual. La revolución industrial debe ser superada por una revolución ecológica. Sólo esto puede renovar nuestras esperanzas de libertad en un futuro que aún se vislumbra débilmente."               

(Aseem Shrivastava, Ashoka University, India; Rupert Read, Philosophy at the University of East Anglia, UK, Brave new europe, 02/07/21)

7.7.21

Unha investigación sobre o ébola da USC axudará a tratar e previr a propagación de virus mortais

 "Científicos da USC descobren os complexos mecanismos moleculares do virus que poderían abrir novas vías preventivas e terapéuticas.

 Investigadores do grupo ‘Virus e Cancro’ do Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular e Enfermidades Crónicas da USC (CiMUS), acaban de descubrir os complexos mecanismos moleculares que poderían axudar a explicar a elevada patoxenicidade do virus do ébola nos seres humanos, así como as posibles vías de tratamento e prevención. Nun estudo publicado en mBio, o equipo mostra como unha proteína deste virus, coñecida como  VP24, interactúa cos compoñentes da membrana que rodea o núcleo celular —coñecida como envolta nuclear— provocando un dano significativo ás células e posibilitando a replicación do virus e a progresión da enfermidade.

 “O virus do ébola é extremadamente hábil para esquivar as defensas antivirais do organismo e no noso estudo caracterizamos un mecanismo a través do cal esta evasión ocorre: a ruptura da envolta nuclear pola proteína  VP24 do virus”, explica o investigador Santiago Vidal. "Esa rotura é bastante dramática e  replica enfermidades xenéticas raras coñecidas como  laminopatías, que poden derivar en graves complicacións musculares, cardiovasculares e neuronais", engade.

Tras aparecer por primeira vez en 1976 en África, o virus do ébola asociouse a importantes gromos de febre  hemorráxica nese continente. O máis grave foi en 2014-2016 en África Occidental, cunha taxa de mortalidade do 50%. O virus transmítese ás persoas a partir de animais salvaxes e propágase nas poboacións humanas por transmisión de persoa a persoa.

No traballo de laboratorio, os científicos identificaron os compoñentes da membrana nuclear cos que interactúa  VP24 para provocar a ruptura da mesma. "Cremos que o noso descubrimento das novas actividades da proteína  VP24 do virus do ébola e o dano severo que causa ás células infectadas, axudará a promover máis investigacións sobre formas efectivas de tratar e previr a propagación de virus mortais, quizais a través dun novo  inhibidor", asegura a investigadora do CiMUS Carmen Rivas. "De feito, é de esperar que esas investigacións consigan identificar con maior precisión os mecanismos moleculares mediante os cales virus como o do ébola invaden o corpo e atopan formas sofisticadas de evitar o sistema inmune", conclúe.

O traballo desenvolveuse en colaboración con socios da Escola de Medicina Monte Sinai, en Nova York; del Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical en Hamburgo, Alemaña; a Universidade San Luis en Misuri, así como investigadores do Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) e da Universidade de Liverpool."                 (Galicia Confidencial, 06/07/21)

20.5.21

Los sistemas de salud en los países con mejores resultados en la pandemia. “La plantilla de sanitarios en los países de alto rendimiento se amplió mediante la reasignación y la contratación y contó con apoyos financieros y sociales”... lo más parecido a estas medidas, Valencia... lo peor, Madrid... en general, “Después de años de recortes, España tenía unas plantillas debilitadas y han tenido que hacer un esfuerzo titánico para paliar y dar el mejor servicio posible”

 "(...) La revista Nature Medicine publica ahora un estudio que vuelve a insistir en esta idea: los gobiernos que dieron mejor respuesta acometieron múltiples intervenciones en muchos ámbitos, atentos a las nuevas evidencias científicas y protegiendo a los profesionales, para mejorar la fortaleza de sus sistemas de salud.

 El artículo es el resultado de las investigaciones del panel independiente designado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para examinar la respuesta global e institucional a la pandemia. (...)

Para este estudio pusieron la lupa en 28 países, también España; y los dividieron en tres bloques en función de la cantidad de muertos por 100.000 habitantes que han sufrido: los que mejor resultado han tenido (como Vietnam y Tailandia), los que peores cifras tienen (EE UU, Brasil, Reino Unido o México) y los que han tenido un saldo intermedio (Singapur o Japón, por ejemplo). 

La experta señala que los Estados que mejor respondieron actuaron decididamente y de inmediato, sus gobiernos estuvieron bien coordinados y con consenso entre los diferentes niveles, y también procedieron rápidamente a asignar más recursos financieros y humanos a la salud pública y la asistencia sanitaria.

 El factor humano es uno de los que más se resaltan en este estudio, que contó con entrevistas con muchos de los profesionales que actuaron en primera línea de respuesta. “Los sistemas de salud resilientes manejan las crisis contando con una fuerza laboral adecuada, capacitada y dispuesta”, señala el análisis. 

Y añade: “La plantilla de sanitarios en los países de alto rendimiento se amplió mediante la reasignación y la contratación y contó con apoyos financieros y sociales”. El estudio señala muchas actuaciones que se pusieron en marcha en los países mejor parados para proteger a sus profesionales, como ampliar plantillas (incluso recurrir a estudiantes y jubilados), reorganizar turnos para evitar horas extendidas sin descanso, otorgar permisos para la recuperación física y mental, proveer alojamiento cerca de sus lugares de trabajo para proteger a sus familias y cuidado de sus hijos.

Legido-Quigley destaca la importancia de estos apoyos financieros, sociales y psicológicos, junto con una formación continua, para que las plantillas estuvieran en condiciones de hacer frente a la pandemia. “Los profesionales de la salud han tenido que hacer unos esfuerzos increíbles en situaciones muy difíciles siendo la parte más positiva de esta pandemia junto con la colaboración científica y el descubrimiento de la vacuna”, asegura la experta, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. 

Pero advierte del peligro de un desgaste que todavía se da hoy en día: “En nuestros encuentros con enfermeras de todo el mundo, muchas reconocían cansancio emocional y mencionaban que estaban pensando dejar la profesión”. También ha funcionado implicar a la sociedad civil en la respuesta, como en países africanos y asiáticos, como Tailandia, que cuenta con una red de un millón de trabajadores comunitarios que han desarrollado tareas cruciales de salud pública. (...)

En el otro extremo, las medidas de austeridad de los años previos a la pandemia afectó a su desempeño en otros estados. Algunos de estos países tenían un sistema “más debilitado” y “las plantillas estaban reducidas debido a los recortes”, señala Legido-Quigley.

España, que figura entre los países con peores resultados, contaba con un buen sistema, pero debilitado por las medidas de austeridad, según Legido-Quigley: “Después de años de recortes, tenía unas plantillas debilitadas y han tenido que hacer un esfuerzo titánico para paliar y dar el mejor servicio posible”. Sin embargo, el estudio reconoce algunas acciones tomadas por España como reciclar médicos de otras especialidades para aumentar la capacidad de atención de personas con covid grave y que se considere accidente laboral la infección de los sanitarios en contacto con enfermos. 

Además, el estudio aplaude a los países que han adoptado medidas de apoyo económico para empresas, para proteger los puestos de trabajo o para los hogares de bajos ingresos, porque “ayudan a las personas a adherirse a las pautas de salud pública, con el objetivo de prevenir infecciones y, a su vez, mitigar la tensión en el sistema de salud”.

El efecto de la pandemia ha puesto de manifiesto los puntos donde el sistema es más débil, por eso estos expertos proponen una transformación sistémica de los sistemas de salud, para que se centren en la resiliencia, las personas y en combatir las desigualdades en salud.

 “La salud es más que atención médica y se necesita un enfoque desde todo el gobierno para crear poblaciones saludables capaces de prevenir y responder colectivamente a las crisis, sin dejar a nadie atrás”, afirma Legido-Quigley. Y termina: “Aunque la atención primaria necesita más inversión, está demostrando su capacidad para organizar uno de los mejores sistemas de vacunación, gracias a ser un sistema público y al liderazgo de las enfermeras, a las que vamos a tener que cuidar mucho como ellas han hecho con nosotros”.             (Javier Salas, El País, 17/05/21)

31.3.21

Servaas Storm: La austeridad ha provocado la gran mortandad por covid... Lecciones para la era de las consecuencias

 "Vivimos en la era de las consecuencias. El brote de SARS-CoV-2 descubrió las debilidades estructurales preexistentes de nuestras sociedades, que fueron el resultado de una indiferencia política generalizada hacia la desigualdad, combinada con décadas de recortes a las protecciones sociales más básicas y a los salarios, dejando grandes segmentos de nuestras poblaciones trágicamente vulnerables a la llegada de este virus.

 Por supuesto, las consecuencias macroeconómicas de cuatro décadas de gestión neoliberal de las economías de la OCDE ya estaban ahí para que todos las vieran: disminución del crecimiento a largo plazo (también conocido como `` estancamiento secular ''), sofocado por las crecientes desigualdades en ingresos y riqueza y por una obsesión -austeridad fiscal compulsiva por parte de los gobiernos, pero apenas mantenida con vida por el aumento del endeudamiento (público y privado) y las burbujas cuasipermanentes de los precios de los activos ("financiarización").

 El modelo neoliberal sufrió una primera experiencia cercana a la muerte en 2008, en la forma de la Crisis Financiera Global de 2008 y la consiguiente no tan Gran Recesión. Sobrevivió milagrosamente, ayudado por el apoyo masivo (de los contribuyentes) de los gobiernos y los bancos centrales y más por la suerte que por la habilidad. Pero en el proceso, envenenó aún más, a medida que se profundizó la austeridad, y esto impulsó el crecimiento del populismo (en su mayoría de derecha), desestabilizando antiguas democracias estables, en particular Gran Bretaña ("Brexit") y Estados Unidos ("Trump").

 Por lo tanto, cuando, a principios de 2020, dejamos que el coronavirus ingresara a nuestras sociedades por la puerta principal, el virus encontró rápidamente un camino mortal a través de las desigualdades y vulnerabilidades socioeconómicas preexistentes, con los individuos y las familias en la parte inferior de la escala social. y escala económica, que ya se estaban perdiendo mucho antes de la emergencia sanitaria, sufriendo proporcionalmente más, perdiendo su salud, trabajos, vidas, seguridad alimentaria y oportunidades educativas. A medida que aumentaron las infecciones diarias y aumentaron los recuentos de muertes, la mayoría de los gobiernos respondieron irregularmente imponiendo distanciamiento social, uso de máscaras y encierros e introduciendo medidas de gasto para amortiguar el golpe económico de la emergencia sanitaria.

 La escala de la intervención no tiene precedentes. Se estima que las medidas fiscales anunciadas al 11 de septiembre de 2020 equivalen a 11,7 billones de dólares a nivel mundial (o cerca del 12% del PIB mundial). Estas medidas y la recesión mundial han llevado la deuda pública mundial a un máximo histórico cercano al 100% del PIB mundial en 2020 (FMI 2020).

 Durante más de un año hemos vivido esta emergencia sanitaria y crisis económica y es hora de mirar hacia atrás y hacer un balance. ¿Cuáles son las lecciones que los macroeconomistas deben aprender de la crisis del SARS-CoV-2? Identifico cuatro lecciones principales en un nuevo documento de trabajo de INET. Antes de esbozar estas lecciones, primero consideraré algunos hechos estilizados sobre los impactos y las respuestas a la crisis de COVID-19, basados ​​en evidencia empírica para una muestra de 22 países de la OCDE.

 Hechos 

 Para el mundo en su conjunto, la mortalidad acumulada confirmada por SARS-CoV-2 ascendió a 2.476.526 muertes el 23 de febrero de 2021, que es cuando el número de muertos por coronavirus en EE. UU. superó la trágica marca de 500.000 muertes.

(...) los impactos de mortalidad acumulada relativa de COVID-19 varían enormemente entre países: desde 0,5 muertes por cada 100.000 personas en Nueva Zelanda hasta más de 190 muertes por cada 100.000 personas en Bélgica. Y US y el Reino Unido tienen 149 y 178 muertes por cada 100.000 personas en sus respectivas poblaciones. (...)

 Por lo tanto, más importantes que la "geografía" han sido otros tres factores: 

(1) diferencias en la competencia en salud pública;  

(2) variaciones en las vulnerabilidades socioeconómicas estructurales al SARS-CoV-2;

(3) la presencia o ausencia de restricciones fiscales.

 La respuesta de salud pública

 (...) Como concluye la Comisión Lancet: “Muchos de los casos y muertes fueron evitables. En lugar de impulsar a la población estadounidense a luchar contra la pandemia, el presidente Trump desestimó públicamente su amenaza (a pesar de reconocerla en privado), desalentó la acción a medida que se propagaba la infección y evitó la cooperación internacional. Su negativa a desarrollar una estrategia nacional agravó la escasez de equipos de protección personal y pruebas de diagnóstico. El presidente Trump politizó el uso de máscaras y las reaperturas de las escuelas y convocó eventos en el interior a los que asistieron miles, donde se desalentó el uso de máscaras y el distanciamiento físico era imposible ".

 (...) Existe una relación negativa estadísticamente significativa entre el gasto público adicional y las tasas de mortalidad por COVID-19. Por ejemplo, países como Alemania, Canadá, Japón y Nueva Zelanda, que pudieron aumentar el gasto en alivio del COVID-19 en más que el promedio, experimentaron tasas de muerte por debajo del promedio. 

Por el contrario, países con más restricciones fiscales como Francia, Italia, Portugal y España, que no pudieron aumentar el gasto adicional en la misma medida, experimentaron tasas de mortalidad superiores a la media.

 Un grupo, que incluía a Dinamarca, Finlandia, Noruega y Corea del Sur, experimentó una mortalidad por COVID-19 significativamente por debajo del promedio mientras incurría en gastos adicionales por debajo del promedio en medidas de ayuda. Estos países parecen haber gestionado la emergencia sanitaria comparativamente bien (hasta ahora) en términos de salud pública y finanzas públicas (centrándose en "aplastar la curva" en lugar de "aplanar la curva"). No se puede decir lo mismo del otro grupo que incluye el Reino Unido y los EE. UU. 

Ambas economías anglosajonas experimentaron tasas de muerte de COVID-19 significativamente superiores al promedio, a pesar de incurrir en gastos de ayuda adicionales considerables por encima del promedio. El gobierno de Johnson y la administración de Trump se destacan por su costosa mala gestión de la emergencia de salud pública, tanto en términos de vidas como de costos para los contribuyentes.  (...)

El Reino Unido, España, Italia, Portugal y Francia sufrieron un exceso de mortalidad y caídas por encima del promedio del PIB real, mientras que Dinamarca, Finlandia, Noruega y también Alemania experimentaron una mortalidad por debajo del promedio y recesiones por debajo del promedio. El Reino Unido es probablemente el ejemplo más claro de cómo un país puede terminar en el peor resultado posible debido a una respuesta política a medias, reactiva y politizada. De ello se desprende que no existe un compromiso ineludible entre "salvar la economía" y "salvar a la gente", porque los resultados dependen de la calidad y la coherencia de las intervenciones de salud pública y de la gestión macroeconómica.

 Diferencias estructurales en vulnerabilidades socioeconómicas

 La inquietante verdad es que las muertes excesivas por COVID-19 en el Reino Unido y los EE. UU. Ocurrieron a pesar de los considerables gastos de ayuda, debido a fallas profundas y de larga data en las políticas económicas, de salud y sociales británicas y estadounidenses. Estas fallas estructurales eran evidentes, mucho antes de que llegara el SARS-CoV-2, en el estancamiento de la longevidad, y también en las brechas de mortalidad que se amplían crónicamente en las clases sociales, los grupos étnicos y la geografía. 

La emergencia sanitaria está reforzando estas antiguas desigualdades económicas y sanitarias, a menudo impulsadas por disparidades raciales en materia de vivienda, ingresos y riqueza, empleo y derechos sociales y políticos. En los EE. UU., Las muertes, hospitalizaciones y casos de COVID-19 han afectado de manera desproporcionada a las personas negras, latinas e indígenas, que soportan una mayor carga de enfermedades crónicas por vivir en comunidades desinvertidas con opciones de alimentos deficientes y calidad del aire envenenado y tienen menos acceso a la atención médica. 

Desde la década de 1980, detalla la Comisión Lancet, "la disparidad entre las clases sociales y económicas se ha ampliado" a medida que los sindicatos fueron aplastados, la automatización y la globalización destruyeron empleos bien remunerados al agrietar el lugar de trabajo y los impuestos, mientras que las políticas sociales han "favorecido cada vez más a los ricos" "El sufrimiento y la dislocación infligidos por COVID-19", resume la Comisión Lancet, "ha puesto de manifiesto la fragilidad del orden social y médico de Estados Unidos".

 Restricciones fiscales 

 El gasto de socorro público acumulado para amortiguar los impactos negativos de la emergencia sanitaria para los hogares y las empresas vulnerables (registrado hasta enero de 2021) varía 815 € por persona en España y 5490 € per cápita en Australia (ver Figura 5). El gasto de ayuda acumulado promedio es de 2778 € para las 22 economías de la OCDE en el panel. Sobre una base per cápita, Alemania y Finlandia gastaron más de 5 veces más en alivio del COVID-19 que Grecia y España, y más de 2½ que Italia. Las diferencias en el gasto de ayuda per cápita no siempre se deben a restricciones fiscales, como lo demuestran Dinamarca, Corea y Nueva Zelanda, que tienen fondos de ayuda por persona por debajo del promedio en combinación con tasas de muerte de COVID-19 relativamente bajas.

 Pero en países como Francia, España e Italia, donde el gasto per cápita era relativamente bajo y la mortalidad por COVID-19 relativamente alta, la capacidad fiscal del gobierno para aumentar el gasto para amortiguar el impacto económico de la emergencia de salud se vio comprometida, porque estos  gobiernos (que ya estaban muy endeudados) tenían acceso limitado a los mercados financieros (de bonos) y no tenían un prestamista de última instancia nacional. (...)

Corea, Finlandia, Noruega y Japón lograron contener las muertes por COVID-19 a niveles bajos de gasto de ayuda per cápita; Australia y Nueva Zelanda también lograron proteger la salud pública, pero con niveles mucho más altos de gasto público (comparable al de EE. UU.) Esto refuerza la conclusión de que la 'calidad' de la intervención pública es importante y la salud pública proactiva y consistente las respuestas contienen impactos en la salud a costos manejables.

 Lecciones para la era de las consecuencias 

Ahora, con las vacunas en funcionamiento, se habla de volver a la "normalidad". Pero lo "normal" que existía en febrero de 2020 y antes no es normal ni aceptable. Debemos construir una sociedad más saludable, más resiliente y, por lo tanto, más igualitaria. Esto solo será posible si los macroeconomistas aprenden de sus errores pasados ​​y cambian, de ser parte del problema a contribuir a la solución. A continuación, se describen en pocas palabras las principales fallas de la macro.

 1. Un énfasis mortal en la austeridad fiscal, que consiste en un conservadurismo dogmático de presupuesto equilibrado, utilizado para justificar décadas de subinversión en infraestructura de salud pública (incluida la prevención de enfermedades y promoción de la salud) y protección social. 

La austeridad debilitó las economías y los gobiernos, aumentó la fragmentación social y política y, al agravar las desigualdades económicas y de salud, hizo que las poblaciones fueran significativamente más vulnerables al coronavirus, como ha sido clínicamente documentado para Inglaterra por la Comisión Marmot y para los EE. UU. Comisión Lancet. 

 2. Una creencia tonta de que las políticas redistributivas dañarán el crecimiento económico, lo que explica la obstinada falta de voluntad para revertir o reducir las disparidades sociales, económicas y de salud que han dejado a los desfavorecidos de la sociedad tan profundamente desprotegidos. 

La creencia en esta compensación ha tenido efectos tóxicos, pero la mayoría de los macroeconomistas "serios" la defienden obstinadamente, muy en línea con el aforismo de Friedrich Nietzsche de que "una mala conciencia es más fácil de afrontar que una mala reputación".

 En el documento de trabajo, muestro que las economías más desiguales sufrieron una recesión más profunda debido a la emergencia sanitaria COVID-19 y que los países más igualitarios fueron más "eficientes", en términos de costos macroeconómicos, para responder a la emergencia. Por ejemplo, Estados Unidos, relativamente desigual, sufrió 70 muertes por COVID-19 más (por cada 100.000 habitantes) que una Alemania más igualitaria, mientras que gastaba casi el doble de la cantidad de dinero en alivio del COVID-19 (porcentaje del PIB) que Alemania.(...)

 3. Una obsequiosidad de Uriah Heepish a la racionalidad supuestamente superior de los poco funcionales especuladores financieros, que está permitiendo que la clase rentista se lo cocine y se lo coma todo. 

En respuesta a la emergencia de salud del SARS-CoV-2, los bancos centrales se han esforzado en el respaldo incondicional de los mercados financieros privados, por temor a la inestabilidad financiera y sin otros cursos de acción.

 Pero las acciones de los bancos centrales para contener el pánico financiero proporcionando liquidez y respaldo han tenido el efecto perverso de convertir los mercados financieros en un estado de "manía perpetua". Los bancos centrales están rescatando las finanzas globales, mientras que los gobiernos no están en condiciones de reformarlas. La emergencia sanitaria del SARS-CoV-2 ha acentuado como nunca el poder opresor de lo que Keynes (1936, p. 376) llamó, "inversores financieros inútiles" sobre los banqueros centrales, los funcionarios del tesoro, los políticos y la economía real.

 Este capitalismo rentista es, de manera bastante directa, el culpable del estancamiento económico y las crecientes desigualdades socioeconómicas y de salud que aumentaron la vulnerabilidad mortal de grandes grupos en nuestras economías a la infección por SARS-CoV-2 (como se argumenta en el documento de trabajo).

 4. Una aversión profundamente arraigada a aumentar los impuestos, impulsada por la deslegitimación del papel del Estado inspirada en Reagan-Thatcher ("no existe tal cosa como la sociedad") en la financiación de gastos sociales, económicos y sanitarios fundamentales.

 Los impuestos son indispensables no solo por razones de redistribución microeconómica, sino aún más fuertemente para frenar la preferencia de liquidez extrema de los inversores sin funciones. Combinada con salarios reales más altos (Taylor 2020) y más poder compensatorio para los trabajadores, esta redistribución es necesaria para reactivar la demanda agregada y eliminar el dominio de los superricos y las grandes corporaciones en la formulación de políticas monetarias y fiscales. 

 Tal fue la 'sabiduría convencional' en macroeconomía que, durante décadas, la macroeconomía dominante actuó como “el aliado influyente e invaluable de aquellos cuyo ejercicio del poder depende de un público aquiescente” (Galbraith 1973), legitimando políticas macroeconómicas equivocadas y neutralizando cualquier sospecha de que pueden existir alternativas viables.

 Para resolver esta crisis de un imaginario colectivo corrupto, la macroeconomía debe reformarse, deshaciéndose de sus anteojeras ideológicas que le impiden comprender que la desigualdad, la distribución del ingreso y la demanda son importantes para el crecimiento, a corto y largo plazo; que no existe nada parecido a una compensación ineludible entre igualdad y eficiencia; que el gasto público en salud y protección social no es un "costo", pero es fundamental para mantener la estabilidad social y fortalecer la resiliencia social e individual frente a patógenos mortales; que la desigualdad extrema es un derroche económico, socialmente destructivo y políticamente peligroso; que nuestro sistema financiero actual está canibalizando nuestra economía real; que en lugar de permitir que los inversores financieros irracionales y codiciosos sin función "disciplinen" a los gobiernos, debemos poner el sistema financiero bajo control democrático y abolir la especulación financiera socialmente derrochadora; que la extrema preferencia por la liquidez de los inversores sin funciones es nuestro mayor problema social y económico y debe ser anulado;(...) que no es necesario equilibrar los presupuestos gubernamentales; y que la tributación redistributiva es fundamental, no solo para invertir en servicios generales sociales que mejoran la productividad laboral, reducen los costos de reproducción de la mano de obra y, por lo tanto, aumentan la tasa de ganancia, sino, lo que es más importante, para reasignar el ingreso y la demanda, lejos de las finanzas especulativas. y hacia la inversión en capacidades productivas, protección social, educación, salud pública y otras actividades socialmente útiles."                (Servaas Storm , Brave New Europe, 26/03/21 ; traducción google)