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24.7.24

El Vaticano encubrió los abusos de Maciel, líder de los Legionarios de Cristo, durante 50 años... tiempo en el que continuó impunemente con sus abusos y agredió a decenas de menores, protegido por potentes personalidades de la Curia

 "El Vaticano conoció ya en 1956, con Pío XII, los abusos de menores de Marcial Maciel, el sacerdote mexicano fundador de los Legionarios de Cristo fallecido en 2008, depredador sexual con relaciones estables con mujeres, hijos secretos y que hacía uso de drogas, que no fue castigado hasta 2006, medio siglo y cuatro papas después, cuando llegó al poder Benedicto XVI. Es decir, el Vaticano lo encubrió durante 50 años, tiempo en el que continuó impunemente con sus abusos y agredió a decenas de menores, protegido por potentes personalidades de la Curia. Así lo constatan documentos del Archivo Secreto del Vaticano ―desde 2019 se llama Archivo Apostólico―, que ha publicado este domingo el diario italiano Corriere della Sera.

Un documento fechado el 1 de octubre de 1956, del entonces número tres de la Congregación para los Religiosos, Giovanni Battista Scapinelli, refiere que Maciel ha llegado a Roma, tras ser suspendido por el Papa como superior de la orden, “por motivos conocidos por el Santo Padre”, y con el objetivo de “obligarlo a curarse”. Anota que cuando se presente le ordenará “irse a curar y abandonar cualquier contacto con sus alumnos (religiosos)”. “Si no se presenta, dentro de dos días”, añade el escrito, se le dirá que, o se somete a una curación, o será suspendido a divinis, por las “graves razones” expuestas. Es un documento que da detalles inéditos de algo que ya se conocía, una primera investigación abierta en 1956 en el Vaticano contra Maciel, tanto por pederastia como por su dependencia de las drogas, que se quedó en nada en 1959, tras la muerte de Pío XII en 1958.

Que la Santa Sede conocía desde hace décadas la conducta de Maciel y contó con poderosos aliados que le protegieron era algo sabido, pero estos documentos lo corroboran, y revelan el encubrimiento que puso en marcha con las primeras denuncias. El Corriere, por ejemplo, contrasta sus documentos con los que ya se conocían a través de una página web de víctimas de Maciel, llamada La voluntad de no saber, extensión de un libro de investigación del mismo título publicado en 2012. El documento desvelado ahora ya se encontraba ahí, pero es una versión posterior y aparece censurado, con partes tachadas. Este libro, obra de Alberto Athié, José Barba y Fernando M. González, reveló 211 documentos, filtrados desde el Vaticano, y denunció que ya había denuncias contra Maciel desde 1944, a los tres años de fundar los Legionarios de Cristo, desoídas por las autoridades eclesiásticas. En 2019, el cardenal brasileño Joao Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, admitió a la revista española Vida Nueva que el Vaticano tenía desde 1943 pruebas sobre los abusos de Maciel que fueron ocultadas. “Quien lo encubrió era una mafia, no representaba la Iglesia”. La pregunta, aún sin responder, es cuántos y quiénes componían esa mafia, y qué medidas se han tomado con ellos. Las nuevas revelaciones permiten hacerse una idea de sus inicios.

La comparación de la versión retocada y el original del texto que ahora se conoce refleja el inicio del encubrimiento del caso, según el Corriere della Sera, porque los tachones y anotaciones posteriores a mano del autor reflejan que al día siguiente, 2 de octubre de 1956, este alto cargo vaticano se reunió con Maciel y su protector, el cardenal ultraconservador Giuseppe Pizzardo, como estaba previsto, y el documento es modificado: se emborronan las partes más controvertidas y desaparecen las órdenes iniciales. Simplemente se queda en que se le ordena curarse. Además, este cardenal, el primero de uno de sus muchos protectores, alega en otro documento que el arzobispo de México “es hostil” a Maciel, porque se había opuesto a su nombramiento.

Posteriormente en otro texto se acusa a Federico Domínguez, secretario personal del religioso en sus inicios y uno de los primeros en denunciarle, de ser “el alma negra de la conjura contra Maciel”. Es decir, ya se fraguó una teoría de la conspiración y según los documentos, existía entre quienes lo defendían un “alfabeto secreto” para comunicarse entre ellos. Pío XII murió en 1958 sin que se concluyera nada, y posteriormente ―con Juan XXIII, Pablo VI, el breve pontificado de Juan Pablo I y Juan Pablo II― las altas esferas de la Curia continuaron protegiéndolo. El Corriere indica que el número dos de la Secretaría de Estado con Juan XXIII, Angelo Dell’Acqua, le convenció para no suspender a Maciel, y después otros altos cargos siempre se ocuparon de desactivar cualquier acusación que llegara a Roma.

La oficina internacional de comunicación de los Legionarios de Cristo ha valorado de este modo a EL PAÍS las nuevas revelaciones: “Hoy sabemos que la información sobre la doble vida de Maciel es cierta. Esta información de la que se habla es coherente con las razones, ya conocidas, por las que la Santa Sede en 1956 apartó a Marcial Maciel del gobierno de la Congregación y realizó dos investigaciones a la misma (dos visitas apostólicas). Es información que ya fue publicada en internet en 2012, por fuentes no oficiales. En la Legión de Cristo no cesamos en nuestro deseo de conocer cualquier revelación sobre nuestro pasado que nos permita conocer y poder vivir en la verdad sobre nuestra historia, y agradecemos a la Santa Sede la apertura en 2020 de estos archivos y la posibilidad de acceso a los mismos”.

El Corriere, tras visionar documentos del Archivo Secreto, y expresar las dudas sobre si puede haber más archivos que puedan aportar más información, apunta tres razones para que el encubrimiento se extendiera durante cinco décadas. Una, que Maciel era un gran reclutador de vocaciones y sacerdotes en un momento de crisis de vocaciones en México, un país fuertemente anticlerical. Dos, que el líder de los Legionarios atribuía las acusaciones a conspiraciones de comunistas. Y tres, y una de las más importantes, que Maciel se convirtió en una máquina de recaudar dinero con el que, además de abrir seminarios y centros, compraba voluntades en el Vaticano, su red de protección.

Tres protectores clave en la Curia

Una investigación del medio estadounidense National Catholic Reporter en 2010 señaló como los tres principales aliados de Maciel en la Curia, receptores de sus sobres con dinero, a tres altos cargos situados en puestos clave: Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano entre 1990 y 2006; Estanislao Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II; y el cardenal español Eduardo Martínez Somalo, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada de 1992 a 2004.

En este cuadro emerge especialmente la responsabilidad de Juan Pablo II, pues fue bajo su pontificado, de 1978 a 2005, cuando llegaron numerosas denuncias y los casos comenzaron a aparecer en la prensa, uno de los argumentos de los críticos con su canonización, celebrada en 2014 por Francisco. Y también queda bajo sospecha la actuación de su sucesor, Benedicto XVI, pues en el mandato de Wojtyla fue el prefecto de Doctrina de la Fe, el organismo disciplinario vaticano donde llegaba las denuncias, desde 1981 a 2005. Las reconstrucciones publicadas estos años describen a un Juan Pablo II que se niega a creer las acusaciones hasta sus últimos años, mientras Ratzinger intenta investigarlas pero acata órdenes. De hecho, es él quien toma la primera medida al año de ser elegido Papa, en mayo de 2006, aunque fuera tardía, muy suave y simbólica: ordenó a Maciel retirarse a “una vida reservada de oración y penitencia”. Una nota del Vaticano explicó que no se le abría un proceso canónico por razones de edad y de salud. Falleció dos años después.

La versión oficial de ese comunicado sobre lo ocurrido en los años anteriores ya admitía una asombrosa lentitud en la gestión del caso. Explicaba que “a partir de 1998, la Congregación para la Doctrina de la Fe recibió acusaciones, ya en parte hechas públicas”, contra Maciel; en 2002 el religioso publicó una declaración para negarlas y en 2005 dejó su cargo de superior de la orden por motivos de edad. Entretanto, Ratzinger ordenó abrir una investigación que culminó en 2006, siendo ya Papa, y se tradujo simplemente en la decisión de invitarle a retirarse.

En mayo de 2010, cuando Maciel ya llevaba dos años muerto y 12 años después del año en que el Vaticano admite conocer denuncias, una investigación a fondo de la orden determinó sus “gravísimos y objetivamente inmorales comportamientos” que manifestaban “una vida sin escrúpulos y sin auténtico sentimiento religioso”. Un comunicado de la Santa Sede explicaba que Maciel “hábilmente había sabido crearse coartadas” y creó a su alrededor “un mecanismo de defensa que lo convirtió durante mucho tiempo en intocable”.

En el libro entrevista con Benedicto XVI que publicó en 2010 el periodista alemán Peter Seewald, el pontífice argumentó sobre el caso: “Por desgracia hemos afrontado la cuestión con mucha lentitud y con gran retraso. De alguna manera estaba bien cubierta y solo desde 2000 hemos empezado a tener puntos de referencia concretos. Era necesario tener pruebas ciertas para estar seguros de que las acusaciones tenían fundamento”. Benedicto XVI dimitió tres años más tarde, incapaz de hacer limpieza en el Vaticano en este y otros asuntos."

(Íñigo Domínguez , El País, 22/07/24)

28.10.21

La relación entre el PP, Ana botella, Aznar, Esperanza Aguirre, Acebes con los Legionarios de Cristo y su fundador, el pederasta Maciel

 "Los Papeles de Pandora han sacado a la luz las finanzas de uno de los grupos eclesiásticos más polémicos de la Iglesia católica. La orden religiosa ha desplegado en la última década una opaca red de fideicomisos y empresas subsidiarias que opera desde un paraíso fiscal sin dejar rastro de quién está detrás. La congregación creó una estructura
offshore con 295 millones de dólares en activos.

Sacerdotes y empresarios cercanos a la institución crearon entre 2010 y 2011 el entramado opaco que aglutinaba inversiones en sectores como el inmobiliario, el tecnológico o el petrolero y, en 2010, el Vaticano, bajo el mandato de el papa Benedicto XVI, inició una investigación capitaneada por el cardenal Velasio de Paolis, que tenía la misión de sanear los Legionarios de Cristo y poner en orden su enorme patrimonio.

Sin embargo, que los Legionarios de Cristo llegasen hasta donde llegaron fue porque alguien les facilitó el camino. Las relaciones políticas y económicas de la congregación entre políticos del PP como José María Aznar o Esperanza Aguirre con los legionarios de Cristo y con la red Atlas Network es cuanto menos llamativa. Pero empecemos por el principio:

La fundación de la Legión de Cristo

Una de las razones de por qué el Vaticano saneo a la congregación es Marcial Maciel Degollado. Fue un sacerdote mexicano, fundador de la asociación seglar Regnum Christi y de la Legión de Cristo, que falleció en 2008 a la edad de 87 años. En Veracruz, el 3 de enero de 1941, Maciel fundó los Misioneros del Sagrado Corazón y la Virgen de los Dolores, congregación que pasaría a denominarse Legión de Cristo, y diez años después (en 1951) el movimiento de apostolado Regnum Christi.

Cuando Maciel visitó al papa Pío XII en 1946, este acogió con especial interés su proyecto apostólico y educativo, y bendijo la nueva congregación. Cuatro años más tarde, Maciel instauró el Centro de Estudios Superiores de la Legión de Cristo en Roma. Fue Pablo VI quien en 1965 concedió a la congregación de los Legionarios de Cristo el «Decreto de Alabanza», por el que la congregación fue plenamente reconocida en el derecho universal de la Iglesia católica. Reconocido y admirado, Maciel no dejaba de crecer en la Iglesia.

 Maciel acompañó a Juan Pablo II en los viajes que este realizó a México en 1979, 1990 y 1993. Durante el pontificado de Juan Pablo II, Maciel fue parte de varios grupos de trabajo eclesial, entre ellos, la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la formación de los candidatos al sacerdocio en las circunstancias actuales (1991), la Comisión Interdicasterial para la Justa Distribución del Clero (1991), la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (1992), el Sínodo de los Obispos sobre la Vida Consagrada y su Misión en la Iglesia y en el Mundo (1993). Fue consultor permanente de la Congregación para el Clero (1994) y miembro de la Asamblea Especial para América del Sínodo de los Obispos (1997).

Marcial Maciel, el pederasta

En 1997 se derrumbó el castillo de naipes que Maciel había construido. En 1997, a través de una carta abierta al papa Juan Pablo II, ocho exmiembros de la Legión de Cristo acusaron a Maciel de haber abusado sexualmente de ellos y de que ni la congregación ni otros miembros de la jerarquía católica les habían atendido hasta el momento.

Todo avanza despacio en la Iglesia, por lo que 7 largos años después de enviar la carta, Maciel dejó la dirección de la Legión de Cristo en 2004. Tiempo después Joseph Ratzinger, el futuro Papa, permitió continuar la investigación canónica contra él por acusaciones de abuso sexual contra niños, así como hacia sus compañeros. En 2005, Ratzinger encargó a Charles Scicluna, entonces promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que recogiera los testimonios de abuso sexual cometidos por Maciel.

Sin embargo, en 2006, cuando Ratzinger ya era papa, anunció el cierre de la investigación sobre Maciel debido a su avanzada edad y quebrantada salud, ordenándole el retiro del sacerdocio público para consagrarse a una vida de «oración y penitencia». La Santa Sede no dio detalles, pero el semanario dijo que la orden afectaba a la actividad pública de Maciel, incluida su capacidad para celebrar misas públicas o dar conferencias, presentaciones públicas o entrevistas. Dos años después, Maciel moría sin ser juzgado.

Financiación

En cuanto a cómo se financian, lo hacen de las mejores familias: «En los mejores tiempos o en tiempos muy buenos conseguían hasta 86 millones de euros anuales de buenas familias, preferentemente de familias latinoamericanas y preferentemente de familias mexicanas, donde surge el movimiento. Algunos de estos benefactores son Carlos Slim, que aportó 52.000 millones de euros; Lorenzo Servijet, fundador del grupo Bimbo; o la familia Gaza, la primera fortuna de México que apareció en la revista Forbes», explicó el periodista José María Rivero durante un programa especial sobre los Legionarios de Cristo en La Sexta.

«A cambio, estos contribuidores obtienen el Cristo que quieren, la religión que quieren , le ofrecen el Dios que a ellos les da la gana. Y es que el movimiento surgió cuando la iglesia latinoamericana viraba mucho hacia los pobres y empezaba a exigir responsabilidades sociales a los ricos. Entonces, los multimillonarios buscaron una iglesia cómoda y su iglesia cómoda se la ofrecen los Legionarios de Cristo», señaló.

PP y Legionarios de Cristo

También se ha vinculado a Los Legionarios de Cristo personajes relevantes de la política española con ellos, como Ana Botella, exalcaldesa de Madrid, y el exministro Ángel Acebes. Ambos aparecieron en el libro de ‘La prodigiosa aventura de los Legionarios de Cristo’.

El periodista Jesús Rodríguez, explica en el libro «La confesión. Las extrañas andanzas de Marcial Maciel y otros misterios de la Legión de Cristo», publicado por la editorial Debate, como Botella, esposa del entonces presidente del gobierno, José María Aznar, jugó un papel clave desde finales de los noventa en el vertiginoso ascenso de los Legionarios en España

«En aquella época, Botella aún no había iniciado una carrera política propia pero sí empezó a gestar una estructura de acción pública en materia social y de ONG en la que contó como principal asesor con el empresario Daniel Sada, a la sazón ‘el hombre con corbata’ de los Legionarios en España. Y esas conexiones perviven en la actualidad».

«La hermana de Ana Botella, Macarena, es la actual directora de relaciones institucionales de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, universidad puesta en marcha por la Legión, y la esposa del ex-ministro Angel Acebes, es la directora de la carrera de Enfermería en esa misma universidad», señala.

«Yo creo que hay una cercanía evidente, más allá de la adscripción concreta a la Legión de Cristo o al Regnum Christi, que es el movimiento laico , creo que hay una comunión de ideas casi teocrática: no al aborto, no al matrimonio entre personas del mismo sexo, no a la investigación con células madre, hay una línea política y una línea religiosa que se entrecruzan», continúa la explicación de Rodríguez."                     (Javier F. Ferrero, Contrainformación, 06/10/21)

6.10.21

Las finanzas del cielo: la millonaria red de los Legionarios de Cristo en un paraíso fiscal

 "La congregación creó una estructura ‘offshore’ con 295 millones de dólares en activos mientras el Vaticano investigaba la opacidad de sus cuentas. Los ‘Papeles de Pandora’ contradicen a la entidad religiosa, que había asegurado que ya no contaba con ese tipo de arquitectura financiera 

 Los Legionarios de Cristo no acostumbran a hablar de dinero. Dentro de esta congregación católica, una de las más ricas del mundo, son pocos lo que conocen la dimensión de su imperio económico. Los Papeles de Pandora, la última filtración a la que ha tenido acceso el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), abren una ventana a las finanzas del cielo: las altas esferas de la orden religiosa han desplegado en la última década una opaca red de fideicomisos y empresas subsidiarias que opera desde un paraíso fiscal sin dejar rastro de quién está detrás. 

Sacerdotes y empresarios cercanos a la institución crearon entre 2010 y 2011 un intrincado esquema que en pocos años acumuló más de 295 millones de dólares (254 millones de euros) en activos con inversiones en sectores como el inmobiliario, el tecnológico o el petrolero. La congregación admite haber creado parte de la estructura para “recibir donaciones”, pero rechaza tener control sobre los fideicomisos utilizados para invertir en una treintena de empresas.

La millonaria estructura financiera fue creada durante la intervención del Vaticano hace una década. Los escándalos por abuso sexual y la opacidad de las finanzas de los Legionarios de Cristo habían estado macerándose durante años como un cóctel explosivo que finalmente había estallado. Los titulares de los periódicos de todo el mundo se acumulaban por decenas. Tenían que limpiar la casa y, en julio de 2010, el papa Benedicto XVI inició una investigación. El elegido para la misión fue el cardenal Velasio de Paolis, entonces responsable de las finanzas vaticanas y hombre de confianza del Pontífice. Debía sanear la congregación y poner en orden un enorme patrimonio económico. El proceso duró dos años y medio, y el informe final prometía la renovación de la institución. Los Papeles de Pandora revelan ahora cómo, mientras presumían de tener la casa limpia, montaron un esquema para absorber dinero a través de tres fideicomisos en Nueva Zelanda. Un destino regular para aquellos que buscan evadir impuestos sobre la riqueza.

 El 6 de julio de 2010, tres días antes del nombramiento público de De Paolis, cuando el Papa ya había notificado internamente a la institución religiosa el nombre del interventor, la congregación abrió un fideicomiso irrevocable (un tipo de estructura que no se puede modificar ni rescindir sin el permiso del beneficiario, en este caso, los Legionarios de Cristo). La entidad, llamada The Retirement and Medical Charitable Trust (Fideicomiso Caritativo Médico y de Jubilación, RMCT), estaba diseñada para “recaudar donaciones y hacer inversiones” y, con ese dinero, “asistir financieramente a miembros retirados, afectados mentalmente, o heridos en algún accidente”, de acuerdo con el acta de creación. Detrás de la fachada benefactora, sin embargo, se erigía una estructura formada por otros dos fideicomisos que invertía millones de dólares cada año en una cartera demasiado exótica para una congregación conocida por su doctrina ultraconservadora.

 La apertura de RMCT en un paraíso fiscal desmiente las promesas lanzadas por los Legionarios de Cristo en 2017. Tras la revelación de otro entramado en paraísos fiscales en los Paradise Papers, la congregación había asegurado que ya no contaban con ese tipo de arquitectura financiera, sino que era algo propio de los tiempos de Marcial Maciel, el fundador con múltiples denuncias de pederastia que falleció en 2008. “Hoy la Legión de Cristo no tiene compañías offshore [en paraísos fiscales] ni tiene recursos en compañías offshore”, afirmó entonces el portavoz global, Aaron Smith. “Fueron creadas cuando el padre Marcial Maciel era administrador general, y luego fueron cerradas”, agregó.

El fideicomiso RMCT se nutría de otros dos, establecidos también en Nueva Zelanda con el mismo agente y bajo la misma dirección que el primero. El histórico arquitecto de las finanzas legionarias, el sacerdote mexicano Luis Garza Medina, y dos de sus hermanos empresarios abrieron el 15 de noviembre de 2011 Salus Trust y AlfaOmega Trust, dos fideicomisos que se utilizaban para invertir en cientos de proyectos en todo el mundo. En esa estructura inyectaron millones de dólares que, según explican, provenían de “una herencia familiar”. De acuerdo con las actas de creación, ambos contaban con 100 dólares de capital inicial y los fondos incorporados posteriormente consistían en “transferencias bancarias” de dinero en efectivo y posiblemente acciones del grupo empresarial mexicano ALFA, fundado por la familia de Garza Medina.

 Pese a que aseguran que el dinero inicial inyectado en estos fideicomisos era propio, los millonarios beneficios que generaban las inversiones iban a parar a RMCT, el fideicomiso de la congregación religiosa. Al tratarse de dos estructuras irrevocables, los activos son inaccesibles para todos, excepto para el beneficiario, en este caso, los Legionarios de Cristo. El protector de las entidades, una especie de vigilante que controla al administrador con el fin de proteger los activos, era el mexicano Alejandro Páez Aragón, cuñado de Garza Medina y miembro del Regnum Christi, el movimiento laico de la congregación. Su sucesor era Evaristo Sada Derby, uno de los históricos sacerdotes de la Legión. Sada ha asegurado que nunca tuvo “ningún rol activo” en AlfaOmega y Salus, y que fue removido como parte de la estructura en 2014. Páez Aragón fue contactado por su participación en este esquema, pero no ha respondido.

Consultada sobre esta estructura fiscalmente opaca, la orden religiosa ha justificado la creación de RMCT por tratarse de “un instrumento legalmente establecido”. Pero rechazó ser propietaria o tener control de AlfaOmega y Salus, donde no hay rastro directo de la institución, sino solo de sus miembros. “Sería incorrecto atribuir cualquier decisión, inversión o actividad de estos fideicomisos a la congregación”, ha dicho el portavoz de la institución. Para los Legionarios de Cristo, los millonarios beneficios que reciben desde hace una década de los fideicomisos de Garza Medina son una generosa contribución sobre la que ellos no tienen gerencia. “No es poco común que miembros [de la orden religiosa] y sus familias decidan libremente dar donaciones a la congregación o a otras causas religiosas y de beneficencia”, ha dicho Smith.

Pese al empeño en separar el fideicomiso RMCT de los otros dos, los más de mil correos, contratos, registros financieros o propuestas de inversión que forman parte de esta investigación establecen lazos directos entre las estructuras. Por ejemplo, el fideicomiso de los Legionarios de Cristo presentó un formulario el 6 de noviembre de 2018 ante la Agencia Tributaria de Nueva Zelanda en el que reporta que el despacho Aspen Trust, en nombre de AlfaOmega, es uno de los que ha constituido RMCT junto con la congregación. La ley local establece la obligación de reportar acuerdos económicos y distribuciones recibidas. Bajo esa medida fue que RMCT presentó otro formulario ante la misma agencia en el que informaba de la recepción de 605.690 dólares (522.232 euros), por parte de AlfaOmega el 26 de enero de 2017, transferencia que quedó registrada en el informe financiero de ese año.

No está comprobado si el Vaticano sabía de estos fideicomisos en Nueva Zelanda. Los Legionarios de Cristo han explicado que “las instituciones religiosas no tienen la obligación de enviar información detallada al Vaticano sobre la organización o decisiones financieras internas”. La Santa Sede, por su parte, declinó responder las preguntas, pero aclaró en un escueto mensaje que la intervención que realizaron “se centró principalmente en la figura del fundador y la estructura de la congregación”.

Las inversiones: de pollo frito a bienes raíces

A partir de la creación, el monto de dinero dentro de la estructura basada en estos dos fideicomisos creció a una velocidad vertiginosa. Para 2017, seis años después de su creación, AlfaOmega contaba con activos por 148 millones de dólares (127.583.353 euros) y Salus, por unos 147 millones. El dinero fluía a través de cuentas en cuatro bancos suizos hacia inversiones principalmente en América y Europa. Lo hacía por medio de dos compañías radicadas en Reino Unido: AOG Investments y LUS Investments, encargadas de llevar adelante las operaciones comerciales.

 Dónde y cuándo colocaban el dinero estaba determinado por las recomendaciones de la empresa española Proaltus Capital, que operaba como el agente inversor de los fideicomisos. Las apuestas financieras incluyen desde proyectos petroleros en el Caribe hasta propuestas de desarrollo de tecnología biomédica. Para 2019 habían invertido al menos 59,2 millones de dólares (51.029.536 euros) a través de las dos subsidiarias, según reportaron ante el registro comercial británico.

Un millón de dólares, por ejemplo, fue invertido en franquicias de Kentucky Fried Chicken, la cadena estadounidense de pollo frito. Sin embargo, gran parte del dinero se utilizó para comprar propiedades residenciales en una decena de ciudades de Estados Unidos. Muchas de las empresas que recibían inversiones de esta estructura fiscalmente opaca conocían el origen de los fondos. Aspen Trust, la compañía que administraba los fideicomisos, enviaba correos a los posibles destinatarios de inversiones en los que afirmaba que el beneficiario de AlfaOmega o Salus, según qué fideicomiso usaran para la transacción, era RMCT, que a su vez había sido creado por los Legionarios de Cristo.

Todas las propuestas de inversión quedaban registradas en resoluciones que emitía Aspen Trust. El 5 de junio de 2013, por ejemplo, reportaron una propuesta para invertir 800.000 dólares en Cordea Savills, un fondo de desarrollo inmobiliario en Londres. El 8 de mayo de 2015, la propuesta de inversión fue de 750.000 dólares para el desarrollo inmobiliario Barrington Place en Florida. Ese mismo día, Aspen emitió una resolución para poner 750.000 dólares en Optimum Europe, un proyecto de renovación de transportes europeos.

La millonaria estructura no parece diseñada para beneficiar a los miles de miembros de la institución, sino a unos pocos, aquellos considerados consagrados. Para llegar a esa categoría se necesita una fidelidad y una entrega superior al resto, explica el exlegionario Erick Escobar. En la escala de la consagración existen tres niveles, dice. “Si eres de primer grado, te pedirán que aportes económicamente a la casa local. Si eres de segundo grado, te pedirán que pongas tus bienes a disposición del Regnum Christi o de la Legión, algunos incluso nombran administradores de sus bienes a Legionarios de Cristo. Si eres de tercer grado, dejas a tus padres, tu profesión, tus bienes y te vas a vivir a las casas de los consagrados del Regnum Christi”.

Esta política hacía que el patrimonio de grupos adinerados de México, históricos benefactores de la congregación, terminara fusionándose con el dinero de la orden. Es el caso del arquitecto de las finanzas de los Legionarios de Cristo. Descendiente de una de las familias más prominentes del norte mexicano y heredero de una de las fortunas más grandes del país, Luis Garza Medina destacaba dentro de la congregación por su inteligencia y habilidad con los números. Era parte del círculo más cercano a Marcial Maciel y desde su posición construyó una estructura económica tan rentable que le dio a la organización el poder para comprar el silencio del Vaticano durante décadas. El papa Juan Pablo II ignoró durante años las cientos de denuncias que llegaban a su mesa contra el fundador de la orden, uno de sus predilectos gracias a las cuantiosas donaciones que repartía dentro de la curia.

 El conglomerado ALFA, un enorme grupo empresarial de México que se dedica principalmente a la industria petroquímica, fue fundado por la familia Garza Medina a inicios de los años setenta en el Estado de Nuevo León. Décadas después, el límite entre la fortuna familiar y el dinero de la congregación se volvió muy difuso. En una carta enviada por Garza Medina en 2013 a Aspen Trust, el sacerdote exigía que de los cuatro protectores de los fideicomisos se eligiera siempre a un legionario, a una persona del Regnum Christi y a dos miembros de su familia.

“En la Legión, cada miembro continúa siendo propietario de sus posesiones, pero tiene que poner a alguien más a cargo de la administración”, ha justificado el portavoz de la congregación. Aunque no es el caso de los Garza Medina, que no tienen acceso al dinero que han inyectado en la estructura fiscalmente opaca. “Los activos han sido donados irrevocablemente a los fideicomisos y, por lo tanto, la familia no tiene acceso a ellos”, ha explicado John Lovallo, el vocero de los Garza Medina.

Con la intervención de De Paolis en 2010, muchos legionarios que habían formado parte del círculo cercano de Maciel, como Garza Medina, fueron desplazados de los cargos clave. Tras su salida, el esquema financiero de RMCT se acomodó con nombres nuevos. La mayoría de los sacerdotes elegidos por De Paolis para encabezar la nueva era de la congregación en la vida pública tomaron también el mando de las finanzas en paraísos fiscales. Un documento de Aspen Trust data la salida de Garza Medina como fideicomisario de la entidad en 2012. En su lugar detalla la entrada del sacerdote alemán Sylvester Heereman, quien se convirtió en director de la congregación aquel año.

El poder que había amasado Garza Medina dentro de los Legionarios de Cristo era tal que aún hay dudas sobre su actual papel dentro de las finanzas. Su hermana, la periodista mexicana Roberta Garza Medina, asegura que nunca dejó de tener el mando de las cuentas. “No puede ser destituido. Él sabe dónde están los fondos, él tenía la firma para acceder a esas cuentas. La mayoría de los activos no están a nombre de la Legión, sino a nombre de los prestanombres de mi hermano. No le pueden quitar eso”. Solo después de la muerte de Luis Garza Medina y su hermana Paulina, también parte de la congregación, los recursos de los fideicomisos serán totalmente entregados a los Legionarios de Cristo, detallan algunos documentos.

En la Iglesia católica, donde el simbolismo siempre encuentra habitación, los legionarios eligen las palabras con mucha precisión. “De alfa a omega” es un sinónimo de eternidad, explica el exlegionario Erick Escobar. “Significa que Cristo es eterno, que vivirá por siempre”. Otros lectores de la Biblia interpretan la unión entre la primera y la última letra del abecedario griego como la eternidad de Dios. Resulta paradójico que la estructura fiscalmente opaca que alimentó durante las últimas dos décadas las finanzas de los Legionarios de Cristo haya sido bautizada con las mismas letras: las que representan la eternidad.

En la elaboración de esta investigación colaboraron Spencer Woodman (ICIJ), Andrea Cárdenas (Quinto Elemento Lab), Mathieu Tourliere (Proceso), Leo Sisti (L’Espresso)."          

(Georgina Zerega, El País, 04/10/21)

18.5.20

El oscuro legado de Juan Pablo II en la Iglesia de hoy

"Obsesionado con el comunismo, el Papa polaco fue clave en el final de la Guerra Fría, pero también en la restauración de un modelo de Iglesia ortodoxa y rígida, frente a los vientos de reforma surgidos tras el Concilio Vaticano II.

Y es que, a lo largo de tres décadas, Juan Pablo II –con la inestimable ayuda de su mano derecha y sucesor, Joseph Ratzinger– se dedicó a fondo a dinamitar esa Iglesia 'en salida' que hoy trata de reivindicar el Papa Francisco, entre crecientes dificultades por los grupos más ultraconservadores.

 Los 'perdedores del Concilio' entre los que se encontraban Wojtyla y Ratzinger, consiguieron encumbrar las tesis más conservadoras, y acabar con las esperanzas de renovación de la Iglesia católica. Al menos hasta ahora.

El 'legado' de Wojtyla

¿Cuál es el legado, hoy, del Papa viajero? En opinión del teólogo Juan José Tamayo, "Juan Pablo II, con el asesoramiento ideológico del cardenal Ratzinger, convirtió la primavera teológica del Vaticano II en un largo invierno. Condenó las tendencias más creativas de la teología: teología de la liberación, teología feminista, teología del pluralismo religioso, impuso censura a los libros de estas teología, retiró de la cátedra a nuestros libros, nos retiró de las cátedras".

Junto a ello, Wojtyla entregó el poder de la Iglesia a los movimientos más conservadores, desde el Opus Dei al Camino Neocatecumenal, pasando por Comunión y Liberación o los Legionarios de Cristo, a cuyo líder, el pederasta Marcial Maciel, el Papa polaco llegó a considerar 'apóstol de la juventud', haciendo oídos sordos a las crecientes acusaciones de abuso sexual contra el religioso mexicano.

Porque, además de perseguir a los teólogos progresistas, la otra gran herencia de Juan Pablo II fue el silencio ante el drama de la pederastia en la Iglesia. Durante décadas, la jerarquía eclesiástica minusvaloró y ocultó los abusos a menores por parte de clérigos en todo el mundo, y protegió a los abusadores. El de Maciel fue el caso más paradigmático, pero la lista de depredadores que salieron indemnes durante los años de pontificado de Juan Pablo II (1978-2005) resulta innumerable.

Su pontificado estuvo marcado por la lucha de bloques: comunismo-capitalismo, conservadores-progresistas, recta ortodoxia-teología de la Liberación. Juan Pablo II fue un Papa recto, duro, con las ideas muy claras. "¡No tengáis miedo!", proclamaba al comienzo de su Papado. Pero hubo muchos que acabaron temiendo, y mucho, a Wojtyla.

Eliminar la disidencia

Ambos, Wojtyla y Ratzinger, se volcaron en eliminar toda disidencia, especialmente en Latinoamérica, donde la Teología de la Liberación se había convertido en un peligro para los vientos que, entonces, soplaban en Roma. Famosas fueron sus 'broncas' con el arzobispo Óscar Romero –justo antes de su asesinato, en El Salvador– o con el recientemente fallecido Ernesto Cardenal por formar parte del Gobierno sandinista en Nicaragua, o su falta de reacción ante los asesinatos de Ellacuría y compañeros jesuitas en la UCA en 1989.

Juan Pablo II fallecía el 2 de abril de 2005, después de varios meses de intenso sufrimiento. Tras su muerte, la proclamación como 'santo súbito', su pronta beatificación y posterior canonización lo convertían en un ser mítico. La elección de Ratzinger como su sucesor parecía suponer que todo estaba atado y bien atado en la Iglesia, pero la histórica renuncia de Benedicto XVI posibilitó un cambio en la Capilla Sixtina.

Francisco es, probablemente a su pesar, una suerte de 'revancha' de la Historia de la Iglesia, que está volviendo, medio siglo después (los tiempos de la institución son un misterio) a ese Concilio que quedó congelado durante las décadas de poder de Wojtyla.
Paralelamente, la imagen de un Papa santo se ha visto opacada por el drama de los abusos sexuales, y la sensación –cada vez más, la certeza–, de que Roma sabía y que no quiso hacer nada al respecto más que lavar los trapos sucios.

El ejemplo del depredador Marcial Maciel, amigo y colaborador del Papa Wojtyla es el más evidente de una lista de casos que, hoy lo sabemos, contaron con el cerrojazo del Vaticano. Nadie investigó, nadie quiso saber. ¿De verdad Juan Pablo II no supo nada?, se preguntan las víctimas, que han llegado a exigir que se revoque su declaración de santidad, algo imposible (e impensable) en la Iglesia católica. 

¿Merece ser santo?

El domingo Francisco celebró su misa matutina –la última en ser transmitida online, pues las iglesias italianas y vaticanas vuelven a abrir este lunes– en el altar de su santo antecesor. Pero, ¿merece seguir siendo considerado santo?

El sacerdote Celso Alcaina fue funcionario del Vaticano en la década de los 70. Encargado, entre otras cuestiones, de las causas de beatificación romanas, opina que "no se ha tenido en cuenta la repulsa de muchos fieles hacia Juan Pablo II, particularmente –pero no sólo– por la involución operada respecto al Concilio Vaticano II. También por su conocida desidia o complacencia en el tratamiento de eclesiásticos pederastas".

"Era un hombre de Dios, pero no es necesario hacerlo santo", llegó a decir el cardenal jesuita Carlo María Martini, el único contrapeso con cierto nivel que, durante décadas, tuvo el tándem Wojytla-Ratzinger en Italia. El arzobispo de Milán fue uno de los 114 testigos llamados a prestar declaración durante el proceso de canonización de Juan Pablo II y, tal y como revela el historiador Andrea Riccardi, observaba con recelo el que Juan Pablo II fuera a ser proclamado santo. El propio Bergoglio, que finalmente fue quien firmó el decreto de canonización de Wojytla, prestó en su día testimonio en el proceso de canonización y admitió no compartir muchas cosas del Papa polaco.

Con su canonización, pareciera que se bendecía todo un pontificado, marcado por la represión de los teólogos progresistas, la restauración del modelo anterior al Concilio y el surgimiento de una Iglesia de la condena en lugar de la propuesta.

Para Tamayo, la canonización de Juan Pablo II "no le libera de esos gravísimos errores que tuvo a lo largo de sus 33 años de pontificado". "Los dos comportamientos más perversos del último siglo en la Iglesia católica fueron el silencio del Pío XII ante el Holocausto, y el silencio y la complicidad del Vaticano, y de amplios sectores de todo el mundo, en relación con la pederastia".

Para el teólogo, "los abusos fueron un cáncer con metástasis que empezó en la década de los 40 y que nunca se llegó a extirpar. Ambos comportamientos reflejan una falta de misericordia y de compasión con las víctimas que necesitan una condena de la historia".              (Jesús Bastante, eldiario.es, 18/05/20; fuente: religiondigital.org)

2.3.20

Con el fallecimiento de Ernesto Cardenal es imposible no recordar esta icónica imagen de la visita de Juan Pablo II a la Nicaragua de los inicios de la revolución sandinista. Karol Wojtyła fue un ser humano deplorable...



Juan Pablo II recrimina a Ernesto Cardenal


Juan Pablo II bendice a su protegido, el pederasta Marcial Maciel

Daniel Bernabé   @diasasaigonados
Con el fallecimiento de Ernesto Cardenal es imposible no recordar esta icónica imagen de la visita de Juan Pablo II a la Nicaragua de los inicios de la revolución sandinista. La guerra fría en la que el polaco se empleó a fondo para acabar con los movimientos católicos de base.

11:18 p. m. · 1 mar. 2020Twitter Web App

En respuesta a  @diasasaigonados
Karol Wojtyła fue muchas cosas, un anticomunista furibundo entre ellas, pero por encima de todas estaba que fue un ser humano deplorable.


En respuesta a  @diasasaigonados
Ahora se les está llenando latinoamérica de evangélicos


"(...) Nadie hizo nada por frenar a Maciel, que contaba con el total apoyo de Wojtyla (Juan Pablo II), hasta el punto de que el Papa hizo caso omiso a las denuncias que, desde 1988, lanzaron algunos de los primeros integrantes de la Legión de Cristo. 

Entre ellos, el sacerdote Félix Alarcón: "Todos en el Vaticano lo sabían, y nadie hizo nada", asegura este octogenario, una de las primeras víctimas del depredador Maciel. (...)

La primera vez en que las denuncias llegaron a Roma fue desde España. Dos jesuitas de Comillas enviaron en 1948 sendos informes a la entonces llamada Sagrada Congregación de Religiosos. En 1954, apuntan los documentos, fue el Arzobispado de México quien pidió informes sobre el fundador al legionario Federico Domínguez, quien habló por primera vez de la adicción a la dolantina (un opiáceo) de Maciel. El informe llegó hasta el Vaticano.

Dos años después, el arzobispo de México y el nuevo obispo de Cuernavaca denunciaron por pederastia y adicción a las drogas a Maciel, pidiendo su suspensión temporal. Durante algunos años (al final del pontificado de Pío XII y el de Juan XXIII) Maciel fue apartado temporalmente de la dirección del instituto. (...)

Los documentos muestran que la Santa Sede estaba enterada del abuso de drogas por parte de Maciel, de sus abusos sexuales y las irregularidades financieras desde 1956, cuando ordenó una investigación inicial. Sin embargo, durante décadas y gracias a la habilidad de Maciel de mantener silenciados a sus propios sacerdotes, su habilidad para colocar a legionarios confiables en puestos clave en el Vaticano y su cuidadoso cultivo de relaciones con los cardenales vaticanos, obispos mexicanos y católicos poderosos y acaudalados, Roma prefirió mirar hacia otro lado.  (...)

Hasta 1976 no se produjo una nueva denuncia, cuando dos exlegionarios lo hicieron en Estados Unidos, enviando copia de la demanda a Roma. Finalmente, en febrero de 1997, un grupo de ocho exlegionarios –entre ellos Félix Alarcón y Juan José Vaca– lograron que la denuncia contra Maciel alcanzara los medios de comunicación internacionales.

De todos modos, Juan Pablo II ordenó bloquear el asunto en Doctrina de la Fe en 1999. También se permitió entonces que Maciel construyera su entramado empresarial para evadir impuestos entre los años 1990 y 1992, cuando todavía gozaba de la protección del Vaticano. Según publicó El Confidencial en su investigación de los Papeles de Panamá, el negocio de las universidades vinculadas a la congregación religiosa con más de 300 millones de patrimonio, se administró desde territorios opacos.

Entre 2002 y 2005, el entonces prefecto (y futuro Benedicto XVI), Joseph Ratzinger, trabajó privadamente en un grueso informe con todas las denuncias recibidas y, en 2006 (ya siendo Pontífice), suspendió definitivamente a Maciel.

Muerto el depredador, no se acabó la enfermedad, sino que continuó emergiendo con más fuerza. Y es que la Legión de Cristo, uno de los movimientos más importantes de la Iglesia neoconservadora, tuvo que comenzar en 2010 un proceso de purificación que acabó, hace pocos años, con la reestructuración completa de la rama sacerdotal, la laica (el Regnum Christi) y las consagradas. (...)"           (eldiario.es, 02/01/19)


"Fallece el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, figura clave de la Teología de la Liberación.

 El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal ha fallecido este domingo en Managua a la edad de 95 años a causa de daños renales y cardiacos, informaron fuentes cercanas al literato, uno de los principales exponentes de la poesía latinoamericana. Cardenal era uno de los más destacados representantes de la llamada Teología de la Liberación.

 Su compromiso político le hizo apoyar la lucha armada contra la dictadura de Somoza, una dinastía que gobernó Nicaragua por más de 40 años, y más recientemente plantar cara al Gobierno del presidente Daniel Ortega, cuyos desmanes y arbitrariedades denunciaba allá donde viajaba a presentar su poesía.

 Su compromiso con los más pobres y contra las injusticias lo convirtieron en la voz moral de la revolución sandinista, un proyecto con el que se comprometió a fondo y le valió la reprimenda del papa Juan Pablo II, para quien un sacerdote no podía inmiscuirse en los asuntos políticos. “¡Nicaragua sin Guardia Nacional, veo el nuevo día! Una tierra sin terror. Sin tiranía dinástica”, había escrito en uno de sus poemas más celebrados, Canto Nacional. (...)

El mismo Cardenal se definía como el fundador de un nuevo estilo, lo que él llamó en entrevista con EL PAÍS “poesía científica”. “Creo que soy el único poeta, o al menos el único que yo conozco, que está haciendo poesía sobre la ciencia, poesía científica. Para mí es casi como una oración leer libros científicos. Veo en ellos lo que algunos han dicho que son huellas de la creación de Dios”. (...)"                    (Carlos Salinas, El País, 02/03/20)

14.1.20

De víctimas a victimarios: las cadenas de abuso sexual en los Legionarios de Cristo. Algunos sacerdotes acusados de pederastia fueron primero víctimas de abuso y después se convirtieron en cómplices. Hay víctimas de primera generación, de segunda y de tercera.

"En mayo de 2019, cuando Ana Lucía Salazar denunció públicamente al sacerdote mexicano Fernando Martínez por haber abusado de ella en un colegio de los Legionarios de Cristo en Cancún, aún no sabía que él también había sido víctima de abuso.

 Dos meses antes, cuando la justicia italiana sentenció al exsacerdote mexicano Vladimir Reséndiz por abusar de dos niños, algunos de sus antiguos compañeros de la Legión se enteraron de que, antes de ser victimario, él había sido víctima de abuso. “Es parte de la metodología de la Legión: prepararte para el abuso, abusarte y volverte cómplice”, dice Erick Escobar, un exlegionario que se fue de ese movimiento para iniciar una lucha contra los casos de pederastia.

A fines de diciembre, la Legión de Cristo, una de las congregaciones más poderosas de la Iglesia católica, sorprendió al mundo cuando divulgó un informe en el que admitía 175 casos de abuso a menores dentro de la orden fundada por el sacerdote mexicano Marcial Maciel en 1941, gran parte de ellos cometidos por su propio fundador y desde el momento mismo de la fundación. 

Sin embargo, lo más revelador no era la constatación de las vejaciones que habían sido denunciadas por distintas víctimas a lo largo de ocho décadas, sino aquello que el informe dejaba entrever: que la pederastia dentro de la Legión no era el resultado de la perversión de algunos sacerdotes, sino parte de una dinámica fundacional que alcanzaba a todos los niveles y que garantizaba espacios de poder a aquellos dispuestos a participar o a callar.

“Es emblemático que 111 de los menores abusados fueron víctimas de Maciel, de una de sus víctimas o de una víctima de sus víctimas”, dice el informe de la Legión, que habla explícitamente de “cadenas de abuso”. Para poder entender los eslabones de estas cadenas que se remontan mayoritariamente al fundador, el exlegionario Escobar habla de las víctimas de abuso en términos de generaciones. “Hay víctimas de primera generación, de segunda y de tercera”, comenta.

 José Antonio Pérez Olvera, un abogado mexicano de 80 años que estuvo entre los primeros legionarios en denunciar abiertamente a Maciel (en 1997), explica que aquellos que habían sufrido abusos por parte de él solían ser premiados con cargos de poder. “Había una característica común a aquellas víctimas de Maciel que no hablaban, y era que él las ponía como superiores de las casas o seminarios de la Legión”, dice. Ese fue el caso de Fernando Martínez, a quien Pérez Olvera recuerda por los “excesivos” abusos que sufrió en manos del fundador de la orden durante los años 50 en un seminario en Roma.

 Martínez fue víctima y se convirtió en victimario. Las acusaciones de pederastia que acumuló a lo largo de su recorrido dentro de la Legión (una investigación interna reconoce al menos tres denuncias entre 1969 y 1990 en distintos lugares de México, una de ellas por abusar de un niño de entre cuatro y seis años) no impidieron que siguiera ocupando cargos de poder. Su último puesto fue en el Instituto Cumbres de Cancún, donde lo designaron como director en 1991. Dos años después, la Legión lo trasladó a Salamanca, en España, después de que algunas madres lo acusaran de abusar de sus hijas.

“Ellos sabían que si violaban no les pasaba nada porque contaban con el respaldo de toda la institución”, explica Ana Lucía Salazar, una presentadora de radio mexicana, de 36 años, que en mayo del año pasado, casi tres décadas después de los hechos, denunció en redes que había sido abusada por Martínez cuando era alumna del Instituto Cumbres en Cancún. Su acusación destapó el caso públicamente, que hasta entonces se había manejado internamente en la congregación. 

Cuando tuiteó el nombre y la foto del sacerdote, Salazar se enteró por excompañeros de Martínez que él había sido también víctima de pederastia. “A mí me abusa alguien que vivió abusos por parte de Maciel”, dijo. “Eso figura en una de las cartas de los primeros denunciantes. Ellos son víctimas de la década de los cuarenta, nosotros de la del noventa”.

La psicóloga mexicana Amaya Torre, especializada en abuso sexual, explica que la pederastia puede ser transgeneracional, sobre todo cuando se da en determinadas condiciones. “Se repite de generación en generación porque el adulto es abusado, no cuidaron de él y no sabe cómo cuidar a otros”, dice. Entre los factores que llevan a reproducir esta conducta, el “gran cáncer” es el secreto, el silencio, asegura: “Si no se habla, la víctima lo normaliza, cree que así funciona el mundo y cuando crece hace lo mismo”. 

Así funcionaba el mundo literalmente dentro de la Legión, que hasta hace algunos años obligaba a sus miembros a hacer votos en los que se comprometían a “nunca criticar hacia el exterior actos de gobierno o la persona de cualquier director o superior a través de la palabra, escrito o cualquier otro medio”, según explica el sociólogo especializado en religiones Bernardo Barranco en un artículo publicado en 2007.

La ruptura de este silencio en los últimos años ha permitido que exlegionarios puedan ir desentrañando las cadenas de abuso y complicidad dentro de la congregación. Eso ocurrió en marzo del año pasado, cuando la justicia italiana condenó al sacerdote mexicano Vladimir Reséndiz a siete años de prisión por abusar de dos niños. Cristian Borgoño, un exlegionario que se ordenó sacerdote junto con él, recuerda que tras la sentencia algunos antiguos compañeros le contaron que Reséndiz también había sido víctima de abusos por parte de un superior cuando estudiaba en el seminario del Ajusco, en Ciudad de México, a principio de los noventa.

Borgoño es uno de los fundadores de Legioleaks, un grupo de Facebook creado por exlegionarios para denunciar casos de abuso sexual dentro de la congregación y discutir la pederastia clerical. Borgoño atribuyó los abusos que había sufrido Reséndiz al sacerdote español José María Sabín, que fue rector durante 17 años de la Universidad Anáhuac Mayab de Yucatán, una de las instituciones de la amplia red educativa de la congregación, y que a fines de 2014 anunció repentinamente que abandonaba la Legión de Cristo y el sacerdocio y regresaba a su España natal sin dar a conocer los motivos. (...)

El miércoles 8 de enero, la justicia italiana confirmó la sentencia contra el exlegionario mexicano Vladimir Reséndiz por abusar de dos menores en 2008, cuando era director de un seminario de la Legión de Cristo en el norte de Italia. “Cuando un sacerdote abusado tiene un cargo de poder, repite el mismo patrón y abusa de quienes tiene a cargo como abusaron de él sus superiores”, dice Escobar mientras repasa los rostros de seminaristas en viejas fotografías. “En la Legión te preparan para ser abusado”. (...)"                    (Georgina Zerega, El País, 13/01/20)

23.12.19

Los Legionarios de Cristo admiten que su fundador, Marcial Maciel, violó a más de sesenta menores durante décadas

"Ha sido el mayor depredador en la Iglesia católica. Y el más poderoso. Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo, violó a más de 60 menores, niños y niñas, durante varias décadas. Muchos de ellos, después, se convirtieron en sacerdotes, que a su vez abusaron de otros menores, en una espiral de pederastia y ocultamiento que se prolongó durante ocho décadas.

Así lo ha reconocido la propia Congregación, en un informe oficial, que ofrece una cifra escalofriante. Desde 1941 a la actualidad, 175 menores de edad fueron víctimas de abusos sexuales, cometidos por un total de 33 sacerdotes de la congregación. Once de ellos pasaron de ser violados por Maciel a convertirse en abusadores.

Más de dos tercios de estos abusos fueron cometidos "por Maciel, por una de sus víctimas o por una víctima de sus víctimas", lo que demuestra que la pederastia se arraigó entre los Legionarios durante generaciones.

Una cadena de abusos

Un total de 11 víctimas de Maciel se ordenaron sacerdotes legionarios, y acabaron convirtiéndose en abusadores, que a su vez violaron a decenas de menores. "Hoy por hoy, ninguno de los 11 sacerdotes involucrados en esta cadena ejerce públicamente el ministerio sacerdotal en la Congregación. Tres de ellos han fallecido", admite el estudio. Todo ello, con el silencio, cuando no la cerrada defensa, de la curia vaticana.

El informe se conoce el mismo día en que el cardenal Angelo Sodano, a sus 92 años, ha dimitido como decano del Colegio cardenalicio. Un Sodano que durante sus años como secretario de Estado de Juan Pablo II, protegió a Maciel  (Wojtyla denominó al depredador 'guía eficaz de la juventud') 'y a su cohorte de pederastas. Sólo la actuación de Benedicto XVI, que condenó al religioso a una vida de oración y promovió la reconstrucción de la orden, puso coto a los abusos. Pero hasta ahora, con Francisco, no se ha reconocido la magnitud de la tragedia.

18 curas siguen en la congregación

Los 33 sacerdotes representan el 2,44% de los 1.353 legionarios ordenados a lo largo de la historia de la Congregación, admite el informe, que añade que de ellos seis han fallecido, ocho dejaron el sacerdocio, otro dejó la orden y 18 siguen en la Congregación. Todos ellos, con las nuevas normas implantadas por Francisco, han sido apartados del trato pastoral con menores, mientras cuatro de ellos tienen restricciones al ministerio sacerdotal (y un plan de seguridad), y los otros 14 no pueden ejercer el sacerdocio en público. (...)"                (Jesús Bastante, eldiario.es, 21/12/19)

16.1.19

El Vaticano ocultó la pederastia del fundador de los Legionarios de Cristo durante 63 años... Juan Pablo II fue el gran protector con la idea de utilizar a los Legionarios para desplazar a la Teología de la liberación e implantar su modelo ultraconservador. En cuanto funda la orden en 1946 forma una especie de harén y empieza a abusar sistemáticamente desde el principio. Le gustaban rubios y blanquitos. Marcial Maciel, en España, cuenta entre sus seguidores a Ana Botella o los exministros del Partido Popular José María Michavila y Ángel Acebes...

 "Sanjuana Martínez es periodista freelance, nacida en Monterrey (México) y ganadora del Premio Ortega y Gasset de periodismo en 2008. 

Colabora con La Jornada de México. Entre otras cosas. Quienes conocen su trayectoria la definen como periodista de investigación experta en derechos humanos, inmigración y género. Pero su vida viene marcada estos últimos años por la pederastia clerical. Hasta el punto de recibir amenazas de muerte y perder su empleo en una revista mexicana que se dice de izquierdas.

No buscaba el tema, sino que éste la encontró. Hace seis años, investigaba sobre inmigración irregular en la frontera con Estados Unidos y dio con los abusos que sacerdotes católicos infligían a niños y niñas. Lo recogió, entre otros, en el libro ‘Prueba de Fe’ (Planeta, 2007). Pero no acaba ahí. Tiene mucho que contar sobre pederastia y los Legionarios de Cristo, una de las congregaciones más poderosas e influyentes dentro de la Iglesia católica y fuera de ella.

Hablamos con ella aprovechando su reciente participación en la Semana Negra de Gijón. Afirma Martínez que con las denuncias sobre pederastia dentro de la Iglesia que están aflorando “se tambalea por primera vez uno de los grandes imperios de la civilización actual, y todo ello por unos delitos que se han cometido por los siglos de los siglos y que ahora salen a la luz gracias al valor de las víctimas para exigir justicia y reparación”. Sanjuana Martínez es más que directa y habla de “delitos sistemáticos y continuados cometidos a lo largo y ancho del mundo”.

Entre los perpetradores “hay un personaje paradigmático, Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Orden surgida en Monterrey (México) e implantada en España, donde cuenta entre sus seguidores a Ana Botella o los exministros del Partido Popular José María Michavila y Ángel Acebes.

¿Quién es Marcial Maciel?

Primero de todo, cómo me alegro de que se hable de los Legionarios, ya era hora. Porque los Legionarios tienen mucha influencia en las élites españolas. Maciel es un personaje de terror, hablamos de la perversidad más grande. En cuanto funda la orden en 1946 forma una especie de harén y empieza a abusar sistemáticamente desde el principio. Le gustaban rubios y blanquitos.

 Les hacía ir a su habitación y les decía que tenía permiso del Papa para que le dieran masajes. Esas víctimas eran demasiado pequeñas para entender qué sucedía. Les decía que el Papa le daba permiso para que lo masturbaran. Algunas de las víctimas fueron violadas a partir de los ocho años y de manera sistemática durante diez o quince años. Era morfinómano y eran testigos de cómo se inyectaba.

Esos niños lo denunciaron años después ante el Vaticano, que los ignoró y permitió seguir la carrera meteórica y multimillonaria de Maciel, gracias al poder que iba adquiriendo con las élites en México y España. Maciel llegó a Monterrey, México, donde estaba el dinero y la oligarquía, y les prometió una parcela en el cielo a cambio de su dinero, que usó como quiso.

Ahora ese dinero está en paraísos fiscales, práctica habitual del Vaticano. Se calcula que la Legión tiene cuatrocientos mil millones de dólares. Hace un año conocí a los hijos de Maciel. Porque además de morfinómano y pederasta tenía hijos carnales. El mayor me confesó que abusó de él desde los siete a los once años.

La faceta más oscura de Maciel ha salido a la luz, pero aún queda por investigar qué hizo con las grandes cantidades dinero que durante años le dieron familias oligárquicas de México y España.

Con esto construyó un imperio educativo de 200 escuelas privadas y 20 universidades, consiguió implantar un nuevo modelo educativo de evangelización ultraconservadora que tras 50 años está muy implantado en México y que padecemos, tras la idea que tuvo Juan Pablo II de utilizar a los Legionarios para desplazar a la Teología de la liberación e implantar su modelo ultraconservador. Maciel murió hace dos años y nunca fue juzgado por sus crímenes.

¿Por qué el Vaticano sabiéndolo, no hizo nada?

Juan Pablo II fue el gran protector de Marcial Maciel , que siempre llevó grandes cantidades al Vaticano y el Papa prefirió admitir ese camino de abuso en lugar de apartarlo y someterlo al estado laical como hizo Benedicto XVI. Las primeras denuncias por abusos sexuales se dieron en los 50 pero el Vaticano las ignoró.

 Realizó una investigación superficial y las segundas denuncias llegaron en los 80. En ese momento Maciel tenía una posición de poder en el Vaticano y le bastó entregar sobres con dinero a la Secretaría de Estado o la Congregación para la Doctrina de la Fe, que estaba dirigida por el actual Papa. Con ese dinero dedicado a realizar las obras más pías logró mantenerse.
¿Cuál es la importancia e influencia de los Legionarios?

Tienen un plan muy bien estructurado a nivel educativo. Su objetivo principal es expandir su propio modelo conservador a las élites dominantes de los países, tanto de México, USA o España. Y lo han logrado. La implantación de este modelo educativo ha producido generaciones que hoy en día dominan México. Es un modelo centrado en los valores más tradicionales familiares y en la inequidad de la distribución de la riqueza. A pesar de que el modelo legionario insta a hacer buenas obras de caridad con los pobres, su objetivo final es ir reclutando adeptos más y menos influyente, para aumentar sus huestes. Así ha desplazado a los jesuitas en Latinoamérica.

Además, desde el Vaticano se apoya a los Legionarios como estrategia para neutralizar a la Teología de la liberación en Latinoamérica

Exacto. Wojtyla se obsesionó con los teólogos de la liberación. Su papado se caracteriza por la persecución contra ellos. Insistía en que todos ellos eran marxistas y que esto estaba en contra del catolicismo. No le gustó que buscaran la liberación de los pobres en América Latina. Y la fórmula que encontró fue apoyando a los Legionarios. No sólo para desplazar a los jesuitas del entorno educativo, que controlaban de manera exitosa.

Además, estaban muy lejos de los Legionarios y otros grupos conservadores desde la óptica del cristianismo. Cuando empezó a sentirse la fuerza e influencia que la teología de la liberación iba tomando a nivel social y político en México y Centroamérica, Juan Pablo II vio en el modelo implantado por Maciel una gran oportunidad como arma para desplazar a la teología.

La desactivó, fue removiendo curas, castigándolos. Ahí está el caso de Leonardo Boff, que tuvo que colgar los hábitos por la presión. Juan Pablo II arrasó con los aires de progreso que había traído Juan XXIII, y los Legionarios fueron pieza clave.

Ahora los Legionarios están en las élites. ¿Dónde los encontramos?

En México tenemos un modelo educativo implantado hace 50 años y que lleva dos décadas dando frutos. Están en la oligarquía mexicana. Empezando por el hombre más rico del mundo, Carlos Slim, que es mexicano y legionario. Las elites mexicanas y españolas siguen aportando dinero a pesar de que hoy el Vaticano ha denostado a Maciel. Tienen el dinero repartido en paraísos fiscales y miles de propiedades distribuidas por el mundo.

¿Qué ha hecho el Vaticano para investigar a los Legionarios?

Destituye a Corcuera e impone a un experto en finanzas. Este tiene la misión de recoger todo el dinero, analizar las finanzas. Pero dudo que lo restituyan a las víctimas. El Vaticano pretende quedarse con el botín legionario y tal vez desaparecer la orden. Oficialmente dicen que la van a refundar para que no cunda el pánico, puesto que hablamos de miles de seguidores.

 Pero el modelo implantado por Maciel a sus sacerdotes, casi mil, es muy fuerte. Ves a uno y estás viendo a Marcial Maciel. ¡Son iguales! ¿Cómo renegar de su fundador? Lo más sano sería que lo desaparecieran.

¿Es una secta?

La definición se adapta perfectamente a su realidad de funcionamiento. Las familias entregan a sus hijos e hijas, los niños y niñas no tienen derecho a comunicarse con sus familias. El hijo o hija cede su patrimonio a la Legión, el lavado de cerebro es absoluto. He entrevistado a muchos padres que cuentan cómo la Legión les robó. Maciel es la figura predominante y el hombre que está incluso por encima de Dios; le llamaban mon père, nuestro padre.

¿Esta manipulación funciona también entre las élites formadas?

Sí, porque están ávidas de limpiar su conciencia y por eso dan dinero a la Legión. Aceptan el fanatismo como una defensa de los valores más tradicionales de la familia. Maciel celebraba sus bautismos, bodas, los llevaba al Vaticano etc. Había todo un culto a su personalidad.

¿Qué opinas de las investigaciones impulsadas por Benedicto XVI? Ha nombrado cinco emisarios, entre ellos Blázquez, antiguo obispo de Bilbao

Está obligado a hacerlo porque el coste es muy alto. El Vaticano vive su peor crisis en la historia reciente, tanto que ellos pueden caer. Maciel es el gran paradigma de la pederastia clerical. Han de hacer público el caso Legionario y mostrase muy estrictos. Por eso estos cinco visitadores que investigaron. Para mostrar que va a hacer justicia. Pero Maciel murió impune sin ser juzgado por la justicia, sin ser investigado. Ni siquiera le aplicaron el derecho canónico. Ahora intenta dar una imagen

¿Qué pasará con los sacerdotes?

Los mil sacerdotes serían reducidos al estado laical , ya no lo son. Igual las monjas, que son como esclavas.

¿Y los colegios y universidades?

El modelo educativo no lo quiere tocar nadie. Es el modelo neoconservador de Ratzinger y lo quieren obviar. Nadie lo menciona y es un semillero de más legionarios.

Desaparece la orden pero siguen impartiendo la doctrina

Exacto. Han quitado las fotos y los libros de Maciel. Han retirado su visión de la educación, pero es mentira. El espíritu de Maciel sigue ahí, forma parte de la escuela legionaria y siempre lo hará.

¿Cuáles son los centros en España?

Hay varios colegios y está la Universidad Francisco de Vitoria. En México dirigen la Universidad de Anagua, una de las más influyentes y donde se educan las élites

Has trabajado durante mucho tiempo la pederastia clerical. ¿Nuevos proyectos?

Ahora quiero cambiar pero ¡el tema me persigue! Estoy investigando la violencia del narco, para darle un poco de relax a mi vida. También investigo la trata de personas y de niñas y niños. En México desaparecen al año cien mil niñas y niños, la mayoría para adopciones ilegales, tráfico de órganos y explotación laboral. Hay muchos temas que requieren de investigación."              (Entrevista a Sanjuana Martínez,  Anaitze Agirre Larreta , Rebelión, 07/01/19)

 "El prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, el cardenal João Braz de Aviz, reconoce ahora que el Vaticano tenía desde 1943 documentos sobre la pederastia del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel. 

El religioso fue investigado entre 1956 y 1959. “Quien lo tapó era una mafia, ellos no eran Iglesia”, ha dicho al ser entrevistado por la revista católica Vida Nueva. João Braz estuvo en Madrid hace un mes para clausurar la asamblea general de la Confederación Española de Religiosos (Confer). “Tengo la impresión de que las denuncias de abusos crecerán, porque solo estamos en el inicio. Llevamos 70 años encubriendo, y esto ha sido un tremendo error”, sostiene.

 Presentado durante años por Juan Pablo II como apóstol de la juventud y mimado por incontables obispos y cardenales, muchos de ellos españoles, Benedicto XVI le conminó en 2006, meses después de la muerte del Pontífice polaco, a retirarse a México el resto de su vida, dedicado “a la penitencia y la oración”.

 Murió sin pedir perdón dos años más tarde, cuando una comisión de investigación ya había desvelado sin ningún género de dudas sus actividades delictivas y una vida de crápula tolerada por el Vaticano.
 
EL PAÍS publicó en 2006 que el fundador legionario había sido investigado entre octubre de 1956 y febrero de 1959 por encargo del cardenal Alfredo Ottaviani, entonces el gran inquisidor romano. Maciel había estudiado en la Universidad Pontificia de Comillas, entonces con sede en Cantabria, de donde fue expulsado con alguno de sus compañeros sin que los jesuitas tomasen medidas adicionales. 

La inspección del Vaticano la supervisó el claretiano vasco y futuro cardenal Arcadio Larraona. Durante ese tiempo, Maciel fue suspendido como superior general, y expulsado de Roma. Larraona envió a sus inspectores al seminario de Ontaneda, entre otros centros. No resolvió nada y Maciel volvió a las andadas, con más poder. Tampoco actuó en 1999 Ratzinger, pese a las evidencias depositadas sobre su mesa de presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Santo Oficio de la Inquisición del pasado.

Las denuncias de sus incontables víctimas, a las que se unieron más tarde las de las mujeres con las que el sacerdote Maciel había tenido hijos, arreciaron hasta hacerse insoportables para el Vaticano. Nadie tomó medidas. “No se procesa a un amigo del Papa”, argumentaron quienes debían intervenir, en primer lugar el cardenal Josep Ratzinger, hoy Papa emérito. Maciel también era su amigo, además de confesor del Papa polaco en muchas ocasiones.

 "Esperaban a que Dios les sacara del atolladero con la muerte de Juan Pablo II o la del acusado", dijo en 1999 una de sus víctimas y denunciante, Alejandro Espinosa, que tuvo la desgracia de ser presa predilecta del fundador legionario en el frío caserón del seminario de Ontaneda (Cantabria).

Marcial Maciel Degollado (Cotija, Estado de Michoacán. México, 1920-2008), iba para santo hasta que varios de los seminaristas de los que abusó se unieron para clamar desesperadamente ante el Vaticano. "Es un guía eficaz de la juventud", opinaba de Maciel Juan Pablo II cuando las denuncias eran ya públicas. Apenas una semana antes de que Ratzinger notificase la apertura de una investigación, el célebre fundador festejó sus 60 años de sacerdocio en un acto al que asistieron el Papa y su secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano.

Maciel llegó a España a finales de los años 40 del siglo pasado para extender su fundación, protegido por el entonces ministro de Asuntos Exteriores del dictador Francisco Franco, el democristiano Alberto Martín Artajo. Venía avalado por el papa Pío XII, que lo recibió en 1941, nada más fundar, con apenas 21 años, los Legionarios de Cristo y el Regnum Christi, inicialmente con el nombre de Misioneros del Sagrado Corazón y la Virgen de los Dolores.

Ricardo Blázquez, cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), fue uno de los cinco inspectores encargados en 2010 por Benedicto XVI de depurar la organización, en la que hicieron carrera otros pederastas junto al fundador. Algunas de las víctimas creyeron entonces que el Papa eliminaría a los Legionarios tal como funcionaban entonces, para refundarlos con otro carisma. Así lo declaró a EL PAÍS el sacerdote Félix Alarcón, exdirigente legionario en varios países, él mismo víctima de abusos cuando era niño.

 “El Vaticano recibió 240 documentos que evidenciaban que la situación se conocía mucho antes de que se reconociese que se conocía. Nuestra denuncia es del año 1988, y mientras Ratzinger estuvo de cardenal, se pasaban esta terrible patata caliente unos a otros, sin tomar ninguna medida. Creo que la Legión tal como la entendíamos debería ser eliminada”, declaró en su casa de Madrid.

Había un antecedente, con el Vaticano en primera línea de la culpa y la penitencia por encubrir una cadena de pedófilos en las Escuelas Pías del aragonés san José de Calasanz, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Pobres, conocidos ahora como escolapios. Uno de los pedófilos, el padre Stefano Cherubini, tuvo tanto poder de encubrimiento que llegó a ser superior de la orden, arrinconando al fundador. Los escolapios fueron castigados con la extinción y Calasanz murió a los 91 años en Roma todavía en desgracia. Ocho años después, se rehabilitó la congregación. El escándalo no impidió que Calasanz fuera elevado a los altares. En 1948 fue declarado patrono universal de las Escuelas cristianas por Pío XII."               (Juan G. Bedoya, El País, 02/01/19)


"(...) De todos modos, Juan Pablo II ordenó bloquear el asunto en Doctrina de la Fe en 1999.

 También se permitió entonces que Maciel construyera su entramado empresarial para evadir impuestos entre los años 1990 y 1992, cuando todavía gozaba de la protección del Vaticano. Según publicó El Confidencial en su investigación de los Papeles de Panamá, el negocio de las universidades vinculadas a la congregación religiosa con más de 300 millones de patrimonio, se administró desde territorios opacos.

Entre 2002 y 2005, el entonces prefecto (y futuro Benedicto XVI), Joseph Ratzinger, trabajó privadamente en un grueso informe con todas las denuncias recibidas y, en 2006 (ya siendo Pontífice), suspendió definitivamente a Maciel.  (...)"                   (eldiario.es, 02/01/19)