Juan Pablo II recrimina a Ernesto Cardenal
Juan Pablo II bendice a su protegido, el pederasta Marcial Maciel
Daniel Bernabé @diasasaigonados
Con el fallecimiento de Ernesto Cardenal es imposible no recordar esta icónica imagen de la visita de Juan Pablo II a la Nicaragua de los inicios de la revolución sandinista.
La guerra fría en la que el polaco se empleó a fondo para acabar con los movimientos católicos de base.
En respuesta a @diasasaigonados
Karol Wojtyła fue muchas cosas, un anticomunista furibundo entre ellas, pero por encima de todas estaba que fue un ser humano deplorable.
En respuesta a @diasasaigonados
Ahora se les está llenando latinoamérica de evangélicos
"(...) Nadie hizo nada por frenar a Maciel, que contaba con el total apoyo de
Wojtyla (Juan Pablo II), hasta el punto de que el Papa hizo caso omiso a
las denuncias que, desde 1988, lanzaron algunos de los primeros
integrantes de la Legión de Cristo.
Entre ellos, el sacerdote Félix
Alarcón: "Todos en el Vaticano lo sabían, y nadie hizo nada", asegura
este octogenario, una de las primeras víctimas del depredador Maciel. (...)
La primera vez en que las denuncias llegaron a Roma fue
desde España. Dos jesuitas de Comillas enviaron en 1948 sendos informes a
la entonces llamada Sagrada Congregación de Religiosos. En 1954,
apuntan los documentos, fue el Arzobispado de México quien pidió
informes sobre el fundador al legionario Federico Domínguez, quien habló
por primera vez de la adicción a la dolantina (un opiáceo) de Maciel.
El informe llegó hasta el Vaticano.
Dos años después,
el arzobispo de México y el nuevo obispo de Cuernavaca denunciaron por
pederastia y adicción a las drogas a Maciel, pidiendo su suspensión
temporal. Durante algunos años (al final del pontificado de Pío XII y el
de Juan XXIII) Maciel fue apartado temporalmente de la dirección del
instituto. (...)
Los documentos muestran que la Santa Sede estaba enterada del abuso de
drogas por parte de Maciel, de sus abusos sexuales y las irregularidades
financieras desde 1956, cuando ordenó una investigación inicial. Sin
embargo, durante décadas y gracias a la habilidad de Maciel de mantener
silenciados a sus propios sacerdotes, su habilidad para colocar a
legionarios confiables en puestos clave en el Vaticano y su cuidadoso
cultivo de relaciones con los cardenales vaticanos, obispos mexicanos y
católicos poderosos y acaudalados, Roma prefirió mirar hacia otro lado. (...)
Hasta 1976 no se produjo una nueva denuncia, cuando dos
exlegionarios lo hicieron en Estados Unidos, enviando copia de la
demanda a Roma. Finalmente, en febrero de 1997, un grupo de ocho
exlegionarios –entre ellos Félix Alarcón y Juan José Vaca– lograron que
la denuncia contra Maciel alcanzara los medios de comunicación
internacionales.
De todos modos, Juan Pablo II ordenó
bloquear el asunto en Doctrina de la Fe en 1999. También se permitió
entonces que Maciel construyera su entramado empresarial para evadir
impuestos entre los años 1990 y 1992, cuando todavía gozaba de la
protección del Vaticano. Según publicó El Confidencial en
su investigación de los Papeles de Panamá, el negocio de las
universidades vinculadas a la congregación religiosa con más de 300
millones de patrimonio, se administró desde territorios opacos.
Entre
2002 y 2005, el entonces prefecto (y futuro Benedicto XVI), Joseph
Ratzinger, trabajó privadamente en un grueso informe con todas las
denuncias recibidas y, en 2006 (ya siendo Pontífice), suspendió
definitivamente a Maciel.
Muerto el depredador, no se
acabó la enfermedad, sino que continuó emergiendo con más fuerza. Y es
que la Legión de Cristo, uno de los movimientos más importantes de la
Iglesia neoconservadora, tuvo que comenzar en 2010 un proceso de
purificación que acabó, hace pocos años, con la reestructuración
completa de la rama sacerdotal, la laica (el Regnum Christi) y las
consagradas. (...)" (eldiario.es, 02/01/19)
"Fallece el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, figura clave de la Teología de la Liberación.
El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal ha fallecido este domingo en Managua a la edad de 95 años a causa de daños renales y cardiacos, informaron fuentes cercanas al literato, uno de los principales exponentes de la poesía latinoamericana. Cardenal era uno de los más destacados representantes de la llamada Teología de la Liberación.
Su compromiso político le hizo apoyar la lucha armada contra la dictadura de Somoza, una dinastía que gobernó Nicaragua por más de 40 años, y más recientemente plantar cara al Gobierno del presidente Daniel Ortega, cuyos desmanes y arbitrariedades denunciaba allá donde viajaba a presentar su poesía.
Su compromiso con los más pobres y contra las injusticias lo convirtieron en la voz moral de la revolución sandinista, un proyecto con el que se comprometió a fondo y le valió la reprimenda del papa Juan Pablo II, para quien un sacerdote no podía inmiscuirse en los asuntos políticos. “¡Nicaragua sin Guardia Nacional, veo el nuevo día! Una tierra sin terror. Sin tiranía dinástica”, había escrito en uno de sus poemas más celebrados, Canto Nacional. (...)
El mismo Cardenal se definía como el fundador de un nuevo estilo, lo que él llamó en entrevista con EL PAÍS “poesía científica”. “Creo que soy el único poeta, o al menos el único que yo conozco, que está haciendo poesía sobre la ciencia, poesía científica. Para mí es casi como una oración leer libros científicos. Veo en ellos lo que algunos han dicho que son huellas de la creación de Dios”. (...)" (Carlos Salinas, El País, 02/03/20)
"Fallece el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, figura clave de la Teología de la Liberación.
El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal ha fallecido este domingo en Managua a la edad de 95 años a causa de daños renales y cardiacos, informaron fuentes cercanas al literato, uno de los principales exponentes de la poesía latinoamericana. Cardenal era uno de los más destacados representantes de la llamada Teología de la Liberación.
Su compromiso político le hizo apoyar la lucha armada contra la dictadura de Somoza, una dinastía que gobernó Nicaragua por más de 40 años, y más recientemente plantar cara al Gobierno del presidente Daniel Ortega, cuyos desmanes y arbitrariedades denunciaba allá donde viajaba a presentar su poesía.
Su compromiso con los más pobres y contra las injusticias lo convirtieron en la voz moral de la revolución sandinista, un proyecto con el que se comprometió a fondo y le valió la reprimenda del papa Juan Pablo II, para quien un sacerdote no podía inmiscuirse en los asuntos políticos. “¡Nicaragua sin Guardia Nacional, veo el nuevo día! Una tierra sin terror. Sin tiranía dinástica”, había escrito en uno de sus poemas más celebrados, Canto Nacional. (...)
El mismo Cardenal se definía como el fundador de un nuevo estilo, lo que él llamó en entrevista con EL PAÍS “poesía científica”. “Creo que soy el único poeta, o al menos el único que yo conozco, que está haciendo poesía sobre la ciencia, poesía científica. Para mí es casi como una oración leer libros científicos. Veo en ellos lo que algunos han dicho que son huellas de la creación de Dios”. (...)" (Carlos Salinas, El País, 02/03/20)


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