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1.9.25

El auge de la extrema derecha en Francia ha ido acompañado del crecimiento de tendencias racistas y autoritarias entre los autodenominados centristas como Emmanuel Macron... En las últimas décadas, hemos asistido a un empeoramiento constante de las condiciones de trabajo y de vida de millones de trabajadores; a un estado de emergencia utilizado para impedir la movilización social; al uso de procedimientos autoritarios para socavar los derechos laborales y las pensiones; a políticas migratorias y de seguridad cada vez más indistinguibles de las defendidas por la extrema derecha; y a una islamofobia que hoy en día es endémica en la sociedad francesa... Estos cambios fueron impulsados por el partido gaullista bajo Chirac y luego Nicolas Sarkozy, por el Partido Socialista bajo Hollande y Manuel Valls (entre otros) y, desde 2017, también por el macronismo. Todo ello ha debilitado la sensibilidad del público ante la amenaza real que supone el FN/RN... ¿No ha tomado prestado ya la clase dirigente francesa, liderada por Macron y sus ministros, gran parte del lenguaje neofascista cuando habla de «creciente salvajismo», «incivilización», «gran sustitución» o de una Francia «ahogada por la migración»? Para oponerse al FN/RN necesitamos algo más que los «valores republicanos» —que la experiencia cotidiana de la mayoría de la gente demuestra que están lejos de ser una realidad— o un «frente republicano» formado por organizaciones directamente responsables de la destrucción de los derechos sociales y democráticos, de la trivialización del racismo y, en consecuencia, del auge de la extrema derecha... El antifascismo solo tiene posibilidades de éxito si abandona una postura estrictamente defensiva. Su acción debe formar parte de la construcción paciente pero decidida, unida pero radical, de un amplio movimiento capaz de poner fin a las políticas neoliberales, autoritarias y racistas (Ugo Palheta)

 "El texto que sigue es un fragmento adaptado de Why Fascism Is on the Rise in France: From Macron to Le Pendisponible en Verso Books.

" El voto de extrema derecha ha aumentado de forma constante en todas las elecciones francesas desde 2012, alcanzando el 41,5% en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022. No se trata de un fenómeno aislado.

La derecha tradicional se ha vuelto extremista; las libertades civiles se han restringido en nombre de la lucha contra el terrorismo; en los últimos diez años se han prohibido cada vez más manifestaciones y se ha criminalizado cada vez más toda disidencia; las leyes y decretos islamófobos han ido acompañados de campañas mediáticas dirigidas contra los musulmanes; y se ha desarrollado un movimiento reaccionario masivo contra la igualdad de derechos y los programas educativos que promueven la igualdad de género.

En la Francia actual, los migrantes son sistemáticamente perseguidos y golpeados por la policía (por orden de los sucesivos gobiernos), cuando no son secuestrados, apaleados y abandonados a su suerte por turbas violentas. Los observadores cuentan un número cada vez mayor de agresiones físicas por parte de grupos de extrema derecha contra miembros de minorías étnicas y activistas involucrados en movimientos sociales.

Una gama cada vez más amplia de publicaciones en todas las plataformas —desde artículos en línea hasta vídeos, podcasts, libros, etc.— promueven un racismo conspirativo (la teoría del «gran reemplazo») y piden el establecimiento de un gobierno autoritario capaz de contraatacar a las minorías y a la izquierda («el partido de los extranjeros»). Hay un acoso público constante a los musulmanes y a los activistas antirracistas, feministas y LGBTQ.

Todo ello se completa con la intensificación de la represión policial en los barrios obreros y la impunidad estructural de la violencia policial. El fascismo está anunciando su llegada, no como una hipótesis abstracta, sino como una posibilidad concreta. Aquí hemos mencionado algunas de sus formas dispares, aún embrionarias, y el mero hecho de enumerarlas pone de manifiesto la esclerosis de la política francesa en la era neoliberal.

«Nunca más»

Los comentaristas suelen descartar de plano este posible retorno del fascismo: ¿cómo podría la República Francesa, autoproclamada patria de los derechos humanos, dar lugar a la barbarie fascista? ¿No fue Francia «alérgica» al fascismo a lo largo del siglo XX, como han sostenido durante mucho tiempo muchos historiadores franceses convencionales?

¿No afirma el Frente Nacional (FN), devenido en Rassemblement National (RN) en 2018, haber abandonado el proyecto político que defendía desde su fundación en 1972? ¿No ha alcanzado este partido un techo de cristal electoral, como se ha afirmado habitualmente durante las últimas tres décadas? ¿No estamos asistiendo en realidad a un renacimiento del capitalismo francés, liderado por un joven presidente que por fin está llevando a cabo las «reformas» que supuestamente necesita Francia?

El fascismo en Francia se encarna actualmente en organizaciones como el FN/RN (un partido que ya tiene más de cincuenta años), Reconquête (fundado en 2021 por el comentarista islamófobo Éric Zemmour) y otros movimientos y sectas (Action française, los Identitaires, los «nacionalistas revolucionarios», etc.). Esto no significa que alguna de estas organizaciones sea un movimiento fascista de masas en toda regla. Sin embargo, cada una de ellas es un vehículo —o, más precisamente, un productor, organizador y amplificador colectivo— de los deseos, ideas, estrategias y prácticas fascistas.

La idea es difícil de aceptar, porque probablemente hemos dado demasiado crédito a la idea de «nunca más». O más bien, porque mucha gente la malinterpretó: debería haberse visto como una llamada a la acción, destinada a oponerse a todo resurgimiento del fascismo que acecha en el corazón del capitalismo. En cambio, se ha confundido con una promesa o una garantía de que las «democracias» que derrotaron al fascismo nazi en 1945 no podían, por su propia naturaleza, dar lugar al fascismo. No hemos tomado lo suficientemente en serio la advertencia del dramaturgo Bertolt Brecht: «El útero sigue siendo fértil, de ahí surgió la bestia inmunda».

Después de 1945 y de décadas en las que los herederos de Adolf Hitler y Benito Mussolini fueron marginales, el fascismo ha sobrevivido y ha renacido. Lo ha hecho deshaciéndose de los rasgos externos del fascismo particular que se desarrolló en el contexto de entreguerras: el estilo con el que el fascismo se asocia tan obstinadamente en vuestras mentes, porque era tan evocador, pudo ser abandonado o considerablemente reformulado.

Desde este punto de vista, hay que reconocer que ni Marine Le Pen, ni Zemmour, ni sus respectivos lugartenientes, ni los youtubers e influencers de extrema derecha que han surgido en los últimos años son aficionados a las camisas marrones y las esvásticas.

Pero se presentan como los diversos avatares de un neofascismo para el momento actual y, más exactamente, en el caso del FN/RN, como una rama más institucional del fascismo, tal y como siempre ha existido dentro de esta corriente política. De hecho, ya está presente en el corazón de la sociedad francesa (y, más ampliamente, del capitalismo neoliberal), esperando el momento oportuno y preparando el terreno para convertirse en una práctica de poder.

Fascistización

Pero el fascismo no se limita a estas organizaciones. También se manifiesta a través de una serie de cambios y transformaciones moleculares, tanto a nivel ideológico como institucional, que allanan el camino tanto para una victoria electoral de la extrema derecha como para una transformación cualitativa del Estado en una dirección autoritaria y racista. Estos cambios y transformaciones pueden resumirse en el concepto de fascistización.

Desde 2007-2008, con la gran crisis financiera y sus secuelas, el capitalismo se ha sumido en una crisis de la que solo los expertos más ciegos de la prensa económica creen ver la salida. De hecho, este régimen de crisis parece haberse convertido en la forma normal de gestionar la economía y la sociedad. Sin duda, una expresión de esta crisis es el debilitamiento de lo que llamamos instituciones democráticas.

En Francia, las libertades civiles y los derechos sociales conquistados por la clase obrera y sus organizaciones durante los dos últimos siglos han sido erosionados por una serie de gobiernos. Los mecanismos tradicionales de la democracia parlamentaria son sistemáticamente socavados, marginados o vaciados de contenido por la propia clase dominante, en favor de órganos o procedimientos no elegidos que eluden sus procesos (por ejemplo, el artículo 49.3 de la Constitución, utilizado para aprobar leyes sin votación, o el gobierno por decreto).

En otras palabras, las formas políticas actuales de dominación capitalista, que garantizaban ciertos derechos a la protesta social o a la oposición parlamentaria, y cuya función principal era construir amplios compromisos sociales que pudieran tener un efecto estabilizador, se están desmoronando. Además, el racismo es cada vez más visible en la esfera pública, especialmente en forma de xenofobia contra los inmigrantes y de islamofobia.

Los ideólogos reaccionarios, omnipresentes en la actualidad, justifican la discriminación sistémica contra los inmigrantes no europeos y sus descendientes al tiempo que introducen la idea de la posible deportación de millones de musulmanes (ahora rebautizada como «remigración»). Por último, las fuerzas de extrema derecha han obtenido importantes avances electorales en Francia y otros países.

Chantaje

Sin embargo, durante los últimos diez años, la posibilidad de una amenaza fascista se ha descartado con demasiada facilidad, simplemente por la forma en que se ha utilizado este espectro durante varias décadas. De hecho, ha sido utilizado cínicamente por un Parti Socialiste (PS) que se volvió social-liberal en la década de 1980 y luego liberal-autoritario bajo François Hollande en la década de 2010, pero también por la derecha, particularmente en la época de Jacques Chirac.

«Si no votas por nosotros en la primera o en la segunda vuelta, el retorno del fascismo pesará sobre tu conciencia», nos han dicho constantemente sus líderes. Este chantaje, combinado con las políticas aplicadas por estos partidos (que en muchos aspectos se inspiran en el programa de la extrema derecha), ha tenido el efecto de trivializar el peligro específico que representa el FN/RN: ¿de qué sirve dar la voz de alarma, si quienes hablan de una amenaza y pretenden evitarla también están trabajando claramente para que se haga realidad?

Basta con comparar la reacción popular masiva cuando Jean-Marie Le Pen llegó a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en 2002 y la menor respuesta cuando su hija hizo lo mismo en 2017 y 2022, a pesar de que la puntuación de esta  última acabó siendo mucho más alta (41,5% en 2022 frente al 18% en 2002), para ver que este pseudo-antifascismo electoral está perdiendo cada vez más fuerza.

En las últimas décadas, hemos asistido a un empeoramiento constante de las condiciones de trabajo y de vida de millones de trabajadores; a un estado de emergencia utilizado para impedir la movilización social y luego para gestionar la pandemia; al uso de procedimientos autoritarios para socavar los derechos laborales y las pensiones; a políticas migratorias y de seguridad cada vez más indistinguibles de las defendidas por la extrema derecha; y a una islamofobia que hoy en día es endémica en la sociedad francesa.

Estos cambios fueron impulsados por el partido gaullista bajo Chirac y luego Nicolas Sarkozy, por el Partido Socialista bajo Hollande y Manuel Valls (entre otros) y, desde 2017, también por el macronismo. Todo ello ha debilitado la sensibilidad del público ante la amenaza real que supone el FN/RN, incluso entre aquellos que sin duda son los que más tienen que temer de la dinámica neofascista actual en Francia.

¿Por qué debería alguien temer a un partido que es conocido por su violenta hostilidad hacia los movimientos de liberación, los extranjeros y los musulmanes, y en general hacia las minorías, cuando los sucesivos gobiernos ya han sentado las bases para una legislación de emergencia dirigida contra los llamados «enemigos internos»? Estas políticas han afectado a los musulmanes, los romaníes, los migrantes, los residentes de barrios obreros e inmigrantes, pero también a aquellos a quienes la derecha macronista ha descrito en los últimos años como «ecoterroristas» o «islamoizquierdistas».

Una estrategia perdedora

Complacer al electorado del FN/RN durante todo el año para luego denunciar la amenaza de la extrema derecha en los días previos a una segunda vuelta electoral decisiva ha sido una estrategia perdedora. Esto lo demuestra de forma bastante inequívoca el avance electoral de Marine Le Pen y su partido. ¿No fue el propio Hollande quien legitimó al FN/RN al invitarlo al Palacio del Elíseo tras los atentados terroristas de noviembre de 2015? ¿No respaldó Emmanuel Macron a la extrema derecha al conceder una larga entrevista a Valeurs actuelles, una revista semanal reaccionaria recientemente condenada por insultos racistas a la diputada de La France Insoumise, Danièle Obono?

¿No ha tomado prestado ya la clase dirigente francesa, liderada por Macron y sus ministros, gran parte del lenguaje neofascista cuando habla de «creciente salvajismo», «incivilización», «gran sustitución» o de una Francia «ahogada por la migración»? ¿Es de extrañar que queden muy pocas personas que piensen que vale la pena enfrentarse de frente a la extrema derecha y que la proporción de votantes dispuestos a votar en su contra en la segunda vuelta se esté reduciendo de forma lenta pero segura?

Votar al partido de Macron, Renaissance, y más aún al partido tradicional de derecha Les Républicains (LR), que se ha hundido cada vez más en una fusión de neoliberalismo y política identitaria nacionalista, solo puede alejar temporalmente el peligro. Es una ilusión esperar algo de ellos.

A largo plazo, la lógica del «mal menor» es desarmadora porque pospone sistemáticamente cualquier intento de desarrollar y aplicar una política emancipadora. Esa alternativa debe tener su centro de gravedad entre las clases trabajadoras, ya sometidas a unas condiciones de vida cada vez peores, pero también entre quienes se enfrentan a todas las formas de opresión.

Inevitablemente, a medida que las ilusiones se desvanecen, el llamamiento al «voto pragmático» o al «voto para bloquear a la extrema derecha» tiene cada vez menos influencia sobre las poblaciones a las que se supone que debe movilizar. El PS supuso durante mucho tiempo que esta era la forma de hacer retroceder a la extrema derecha y mantener unida su propia base electoral, a pesar de su historial de utilizar al FN para dividir al campo de la derecha.

Pero ha fracasado claramente en dos aspectos. En primer lugar, porque su electorado y su base activista (reducida más o menos a sus representantes locales y su séquito) se han agotado hasta un punto que habría sido difícil de imaginar hace solo unos años. En segundo lugar, porque el FN/RN ha seguido creciendo, aunque todavía esté lejos de ser un movimiento de masas.

Renovar el antifascismo

La instrumentalización electoral de la lucha contra la extrema derecha se ha vuelto en contra de sus promotores (tanto del PS como de la derecha): las clases trabajadoras y los sectores de las clases medias que se encuentran en una situación cada vez más precaria ahora pueden ver fácilmente a través de su artimaña. Porque es demasiado obvio que su función es hacer que la gente se olvide de una política que hace todo lo posible por servir a los dictados del capital y a los intereses de las clases propietarias.

La lucha antifascista necesita, por tanto, una renovación urgente. Sin embargo, esto significa en primer lugar abandonar ciertas ideas cómodas pero impotentes sobre cómo combatir la extrema derecha. Para oponerse al FN/RN necesitamos algo más que los «valores republicanos» —que la experiencia cotidiana de la mayoría de la gente demuestra que están lejos de ser una realidad— o un «frente republicano» formado por organizaciones directamente responsables de la destrucción de los derechos sociales y democráticos, de la trivialización del racismo y, en consecuencia, del auge de la extrema derecha.

El antifascismo solo tiene posibilidades de éxito si abandona una postura estrictamente defensiva. Su acción debe formar parte de la construcción paciente pero decidida, unida pero radical, de un amplio movimiento capaz de poner fin a las políticas neoliberales, autoritarias y racistas; detener el empobrecimiento de las clases trabajadoras; y, más profundamente, romper con la organización capitalista de nuestras vidas."

( , JACOBINLAT, 28/08/25) 

22.6.24

El nuevo Frente Popular no es, sin duda, un remake de su predecesor... pero, como él, está abierto a todas las posibilidades. Por su propia naturaleza y por el impulso que puede generar, sin duda hace honor a su nombre... no es un refrito nostálgico de una consigna olvidada: es una categoría política viva... Durante años, la ausencia de una alternativa creíble en la izquierda francesa ha sido un cerrojo político de hierro. Con el nuevo Front Populaire, en el momento en que más se necesita, con los neofascistas a las puertas del poder, esta alternativa creíble existe... El programa marca direcciones apasionantes y justifica ampliamente el apoyo al nuevo Frente Popular, para su extensión, su ampliación, con un número creciente de organizaciones, asociaciones y grupos diversos que componen el tejido de la sociedad civil... contra la extensión del racismo, en particular del racismo islamófobo, desde principios de siglo, y la tendencia reforzada del extremo centro hacia el antiliberalismo, la represión más feroz y la intransigencia de clase

"El llamamiento a construir un «Nuevo Frente Popular» ha tenido un amplio eco en la izquierda en lucha, frente a una extrema derecha en ascenso y un Gobierno de Macron agonizante. Laurent Lévy analiza el significado de esta referencia a los años 30, mostrando que la singularidad del «Frente Popular» era precisamente que no se reducía a una simple alianza entre aparatos políticos, sino que implicaba la intervención activa de movimientos sociales (sindicatos, colectivos, asociaciones). También subraya la novedad de la situación: por primera vez desde hace varias décadas, está tomando forma una alternativa de izquierdas creíble.

El anuncio, al día siguiente de las elecciones europeas, de que las principales organizaciones de la izquierda política formarían un nuevo Frente Popular suscitó inmediatamente un entusiasmo por cuya magnitud nadie habría apostado la víspera. El análisis de esta oleada es sin duda más para los historiadores del futuro que para los observadores de hoy, pero ya podemos constatar que el respaldo al Frente Popular o la afirmación inmediata de apoyo por parte de decenas de organizaciones políticas y de movimientos sociales -las mismas que una tradición establecida hace décadas se habían abstenido hasta entonces de tomar posiciones explícitamente «políticas»- ya es un acontecimiento. -ya están haciendo olas. Y aunque el reto de transformar este acontecimiento en una victoria en un plazo especialmente breve es titánico, el mero hecho de que parezca sostenible hasta el punto de suscitar tanto entusiasmo -y tanto temor en el mundo financiero- no dejará de tener consecuencias duraderas.
 
Regreso a los años 30

Sin embargo, puede sorprender el resurgimiento de la expresión anticuada Front Populaire, una referencia a un acontecimiento que tuvo lugar hace noventa años y del que ya no hay protagonistas ni testigos directos -aunque sí moldeó el imaginario de las primeras generaciones que lo siguieron. Ciertamente, la expresión no tiene derechos de autor. Sin embargo, en esta ocasión, las palabras parecen haber sido bien elegidas. Mientras que una frase como «Unión Popular» puede haber sido utilizada sin referencia a lo que podría haber significado en la década de 1970, a lo que estamos asistiendo es a la rápida aparición de un auténtico Frente Popular.

Desde hace años, algunas voces señalan regularmente las similitudes entre nuestra época y los años treinta: las del ascenso del fascismo, pero también las del histórico Front Populaire. Siempre es fácil objetar que las circunstancias son tan diferentes que las comparaciones son arriesgadas y no pueden conducir a análisis políticos rigurosos. Esto no significa, sin embargo, que las comparaciones sean irrelevantes, siempre que no conduzcan a identificaciones precipitadas.

A principios de los años 30, la izquierda -a pesar del intenso malestar social- estaba dividida como nunca se ha visto desde entonces: los militantes del PCF y de la SFIO, de la CGTU y de la CGT, llegaban fácilmente a las manos. Del lado comunista, en particular, fue la época de la estrategia sectaria de «clase contra clase» y de la denuncia del llamado «socialfascismo», que equiparaba a fascistas y socialdemócratas. Del lado socialista, fue la retórica del «totalitarismo comunista» y la denuncia del «maximalismo» del PCF. Y en el debate público, floreció la denuncia del «judeo-bolchevismo».

Por su parte, la extrema derecha tenía el viento a favor. Cada vez organizan más manifestaciones, a veces violentas, su prensa es muy activa y denuncian la corrupción de una República que quieren derribar. Entonces llegó el 6 de febrero de 1934, que parecía un intento fascista de derrocar al gobierno. Y luego vino la respuesta a ese intento: menos de una semana después, el 12 de febrero, la voluntad unida de las masas trabajadoras obligó a las direcciones de sus organizaciones políticas y sindicales a llegar a un acuerdo[1]. Cualquier parecido con la situación actual sería el resultado, no de la casualidad, sino de fuertes tendencias en la vida política: son las masas las que hacen la historia, y su aspiración a la unidad, multiplicada por diez ante el peligro fascista, es lo suficientemente poderosa como para romper los diques del sectarismo.

El proceso duró unos meses. En julio de 1934, Maurice Thorez, Secretario General del Partido Comunista, tras proponer en junio un pacto de acción unitaria impensable pocos meses antes, declaró tras su éxito: «Hemos lanzado la idea de una vasta concentración popular». Al informar sobre su discurso, L’Humanité tituló: «Pour un large Front populaire antifasciste» («Por un amplio Frente Popular antifascista»). La frase había nacido, probablemente de Paul Vaillant-Couturier. Pasaría a formar parte del vocabulario cotidiano y daría la vuelta al mundo. Inicialmente destinada a designar la unión para la resistencia al fascismo, llegó a designar toda una política de reformas sociales y democráticas que, en el entusiasmo de luchas intensas y alegres, dieron lugar a avances considerables que el mundo obrero y la opinión progresista recordarían durante mucho tiempo.

La principal característica política del Front Populaire, que lo distingue de anteriores experimentos de unidad de la izquierda como el «Cartel des gauches», aparte de su alcance, que se extiende desde el Partido Radical hasta el Partido Comunista, es que no se concibe ante todo como una alianza electoral de organizaciones políticas, sino como una reunión muy amplia de múltiples movimientos, sindicatos, asociaciones y diversas estructuras de la sociedad civil, con el antifascismo en su centro. La medida emblemática de su programa, aunque limitado, es la disolución de las ligas fascistas. No es casual que los acuerdos que lo ponen en práctica se firmaran en la sede de la Liga de Derechos Humanos.
 
Tiempo de unidad

Si todo esto hace tiempo que pasó, si el agua ha corrido bajo el puente, si la memoria histórica de lo que fue el Front Populaire se desvanece de forma natural y ya no aparece a las jóvenes generaciones como algo más que un punto en la historia, hay que decir que la propia expresión Front Populaire ha conservado un cierto calor político. Cuarenta años después, sigue siendo una referencia. Pero tuvieron que pasar otros cincuenta años para que saliera de las cajas y viniera a designar la unión montada a toda prisa por los partidos de izquierda tras las elecciones europeas y en la urgencia del calendario impuesto por el poder de Macron tras la disolución de la Asamblea Nacional.

La formación de este nuevo Frente Popular ha sido posible gracias a una serie de acontecimientos en la vida política de los últimos años. Estas evoluciones, algunas contradictorias, otras convergentes, cristalizaron tras las elecciones europeas y desembocaron en una alianza sin precedentes entre formaciones políticas de todo el espectro de la izquierda, desde el Partido Socialista hasta el NPA-L’Anticapitaliste, en torno a un programa en general muy avanzado, mucho más cercano al de sus corrientes más izquierdistas que al de sus corrientes social-liberales, aniquiladas ideológicamente, aunque hayan mostrado cierta resistencia electoral en algunas elecciones.

Las principales causas de estos cambios son :

– El aumento de poder de la extrema derecha neofascista, cuyo peligro es más tangible cada año y cada elección que pasa. Este ascenso está a su vez vinculado a una serie de factores no exclusivos de la extrema derecha, como la extensión del racismo, en particular del racismo islamófobo, desde principios de siglo, y la tendencia reforzada del extremo centro hacia el antiliberalismo, la represión más feroz y la intransigencia de clase.

También ha contribuido la incapacidad de la izquierda para presentar una alternativa creíble al poder absoluto de la burguesía y las finanzas, una alternativa que requeriría tanto un paquete de medidas convincente como una dinámica política con atractivo mayoritario. Por supuesto, la extrema derecha política tampoco se ha quedado de brazos cruzados, adaptando su retórica y su discurso para «desdemonizarse». – con la ayuda eficaz de los medios de comunicación, algunos de los cuales se concentran en manos de sus partidarios. El electroshock de su resultado en las elecciones europeas y la posibilidad real de su rápido acceso al poder tras la disolución fueron decisivos.

– El creciente deseo de unidad de la izquierda, en los círculos más diversos, que cobró cierto impulso con la unidad sindical lograda durante el movimiento contra la reforma de las pensiones. Aunque no hiciera ceder a Macron, fue una experiencia del poder de la unidad para cientos de miles de personas.

– Un cierto reequilibrio de la izquierda desde hace unos diez años, en beneficio de sus sectores más claramente antineoliberales o anticapitalistas: éste es el resultado más positivo y también uno de los motores del auge de LFI y del lugar que ha adquirido en la izquierda, tomando en cierto modo el relevo político de un altermundialismo que empezaba a agotarse.

– El impasse probado de la voluntad dominante de esta misma organización, que al mismo tiempo ha hecho avanzar en el debate público los temas más propiamente radicales y ha acelerado el deseo de unidad en su propio detrimento, a veces a su pesar o incluso en su contra. Uno de los efectos de esta paradoja es la combinación de la instalación de algunas de sus propuestas como dados públicos en amplios sectores de la opinión pública y el refuerzo, entre los mismos sectores, de una cierta irritación con su retórica y su actitud general hacia las demás fuerzas de la izquierda política y social.

– La conciencia del movimiento social y de muchas de sus organizaciones de que tiene un papel político que desempeñar por derecho propio, de que la política no debe ser propiedad privada (defensa de la entrada) únicamente de los partidos y organizaciones políticas, y de que el papel de la «sociedad civil» y de los «organismos intermediarios» puede y debe afirmarse en el debate y en la acción política. 
 
Cuestiones históricas

Cuando todo esto confluye, las condiciones están maduras para un nuevo Frente Popular que pueda afirmarse y establecerse a largo plazo. Por supuesto, esto no pone fin en absoluto a los debates y enfrentamientos ideológicos en el seno de la izquierda, que no pueden sino continuar e incluso intensificarse a medida que avance el Frente: ese no es ni su propósito ni su vocación. En cambio, permite que esos debates y confrontaciones adquieran una nueva dimensión estratégica, al frenar aquellos enfrentamientos que se expresarían como conflictos de precedencias u oposiciones políticas además de ideológicas: en definitiva, les da el marco que les falta para que su necesario desarrollo no sea al mismo tiempo un obstáculo para la dinámica política unitaria.

Durante años, la ausencia de una alternativa creíble en la izquierda francesa ha sido un cerrojo político de hierro. Con el nuevo Front Populaire, en el momento en que más se necesita, con los neofascistas a las puertas del poder, esta alternativa creíble existe. Para los menores de sesenta años, es la primera vez en su vida que esto ocurre.

Cabe señalar que sólo después de que las organizaciones políticas concluyeran su acuerdo de principio -cuyo objetivo primordial era presentar un frente unido contra la amenaza neofascista- pudieron ponerse de acuerdo, en un plazo muy breve y con el aliento de sectores cada vez más amplios del movimiento social y de la opinión pública de izquierdas, sobre un programa de buena calidad, que no es ni la suma ni el mayor denominador común de los programas de sus distintos componentes, y que, en sus disposiciones económicas y sociales, lleva en gran medida la impronta del de LFI, es decir, de su componente más radical (hay que señalar que el NPA-L’Anticapitaliste no se unió a la manifestación hasta el día siguiente).

En cierto sentido, el Partido Socialista, por hablar sólo de sí mismo, fue a Canossa y tuvo que resignarse apresuradamente, al menos durante un tiempo, al equilibrio real de poder dentro de la Izquierda -del mismo modo que en 1935-1936 el ala derecha del Partido Radical tuvo que resignarse durante un tiempo a la alianza con los comunistas. Por supuesto, podemos descubrir que una medida concreta no está a la altura, o que una formulación concreta es inadecuada. La importancia de esto es menor. La existencia del programa no impide que todos y cada uno de nosotros -ya se trate de los partidos firmantes o de las organizaciones políticas o de movimientos sociales que han decidido contribuir a la dinámica- luchemos por nuestros propios objetivos. El Front Populaire de los años 30 ni siquiera llevaba en su programa las vacaciones pagadas o las cuarenta horas semanales, ni casi ninguna de las medidas que aún se recuerdan y que se impusieron a través de la lucha.

Tal como está, este programa marca direcciones apasionantes y justifica ampliamente el apoyo al nuevo Frente Popular, su extensión, su ampliación, el número creciente de organizaciones, asociaciones y grupos diversos que componen el tejido de la sociedad civil, y la acción decidida del mayor número de personas para asegurar su triunfo, sabiendo que son las luchas populares las que harán avanzar concretamente, hoy, mañana y pasado mañana.

El nuevo Front Populaire marca también el regreso de la bipolaridad a la vida política francesa, una bipolaridad que forma parte del funcionamiento mismo de la V República. Tras décadas de oposición «izquierda/derecha», conoció un breve paréntesis a partir de 2017, y la intervención de «recién llegados» tras la destrucción de la izquierda por François Hollande: el extremo centro, personalizado por Macron, pero que venía abriéndose paso mucho antes que él, y la extrema derecha, que también llevaba años arando su surco, de modo que dio paso brevemente a una especie de tripolarización: pero esta no pudo mantenerse estable en el marco de estas instituciones.

Era simplemente la manifestación de las turbulencias ligadas a la transición de una bipolarización a otra, y toda la cuestión del periodo era saber qué polo se convertiría en marginal; podría haber sido la izquierda, como en Italia, pero el efecto de las luchas ideológicas, sociales y políticas del último periodo produjo un resultado diferente. La nueva bipolarización es ahora, como ya predijo Jean-Luc Mélenchon en 2012, la que se da entre la izquierda y la extrema derecha. Esta situación política es mucho más inestable que su predecesora, como una guerra civil desarmada. Es una situación llena de peligros, pero también de oportunidades, si las fuerzas de la izquierda política y social pueden mantener su unidad de acción, y si sus corrientes radicales pueden evitar perder su influencia de liderazgo.

Así pues, lo que está en juego en estas elecciones es, por una vez, bastante histórico, ya que la extrema derecha podría estar en condiciones de ejercer el poder. También podría, y esto depende de su campaña y de su unidad, ser la izquierda: una izquierda dentro de la cual el equilibrio de poder ha cambiado, y donde las corrientes más radicales han ganado mucha influencia desde el final del triste mandato de Hollande. También podemos acabar en una situación ingobernable, en la que el presidente de la República sea incapaz de formar un gobierno a salvo de una moción de censura, ya que la suma de los dos bloques dominantes, izquierda y extrema derecha, supera con creces la del pequeño pantano que los separa, que tendrá por tanto que aliarse, si no consigue romper la unión, con uno de los dos. Hay pocas dudas de que Macron elegirá entonces la extrema derecha: a la prensa le gusta decir que «los extremos» se unen, y este es el caso de la extrema derecha y el extremo centro.

El nuevo Frente Popular no es, sin duda, un remake de su predecesor, pero, como él, está abierto a todas las posibilidades. Por su propia naturaleza y por el impulso que puede generar, sin duda hace honor a su nombre. Si esta vieja fórmula ha podido emerger sin que se le sonría, es porque no es un refrito nostálgico de una consigna olvidada: es una categoría política viva."                               (Laurent Lévy , Contretemps, 20/06/24, traducción DEEPL)

18.6.24

Francia: Programa de legislatura del Nuevo Frente Popular: primeros 15 días... La Ruptura: Bloquear los precios de los bienes de primera necesidad, precio mínimo y remunerado a los agricultores, aumento de salarios... Parte 2... Los primeros 100 día... Las Bifurcaciones: gran conferencia social sobre salarios, empleo y cualificación, polo público de medicamentos, Reducir el número de alumnos por clase, plan climático, Abolir los privilegios de los multimillonarios... Parte 3... Los meses siguientes... Las transformacinones: estados generales de los barrios populares y los estados generales de los espacios rurales para construir una verdadera igualdad territorial, Construir 200.000 viviendas públicas al año durante cinco años, policía de proximidad, plan de reconstrucción industrial, un tercio de los escaños en los Consejos de Administración para empleados, derecho de prelación para permitir a los empleados asumir su empresa en forma de cooperativa, polo bancario público basado en la caja de ahorros y consignaciones y la banca pública de inversión

 "Tras la victoria de las extremas derechas en Francia en las elecciones al parlamento europeo, el presidente Macrón, principal derrotado, ha convocado elecciones legislativas anticipadas, a dos vueltas, el domingo 30 de junio y el domingo 7 de julio, a pocos días de la inaguración de los Juegos Olímpicos en París. Ante el abismo de una victoria de las extremas derechas, en especial de Reagrupamiento Nacional de Le Pen, de un giro drástico a la derecha, las izquierdas francesas -socialdemócratas, insumisos, verdes, comunistas, ecosocialistas y anticapitalistas- se han reagrupado en un Nuevo Frente Popular. Habrá un solo candidato de la izquierda en cada circunscripción electoral y todos los elegidos formarán parte de un grupo parlamentario, cuyo programa de legislatura reproducimos. SP

 Parte 1

Los primeros 15 días

LA RUPTURA

El gobierno del Nuevo Frente Popular debe tener una sola prioridad desde su llegada al gobierno: responder a las emergencias que dañan la vida y la confianza del pueblo francés. Acabaremos con la brutalización y el maltrato de los años de Macron. Adoptaremos inmediatamente 20 medidas de ruptura para responder a la emergencia social, al desafío climático, a la recuperación de los servicios públicos, para abrir un camino de apaciguamiento en Francia y en el mundo. Para que la vida cambie a partir del verano de 2024.

Decretar el estado de emergencia social

*Bloquear los precios de los bienes de primera necesidad en alimentos, energía y combustibles por decreto, y reforzar el escudo calidad-precio para los territorios de ultramar

*Derogar inmediatamente los decretos de aplicación de la reforma de Emmanuel Macron que sube la edad de jubilación a 64 años, así como la reforma del seguro de desempleo

*Aumentar el mínimo contributivo a nivel del SMIC (salario minimo interprofesional) y el mínimo de vejez al nivel del umbral de la pobreza

*Aumentar los salarios por el aumento del salario mínimo a 1600 € netos, el aumento del 10% del punto de índice de los funcionarios (compensado en su totalidad para las autoridades territoriales), el aumento de las indemnizaciones de los becarios en prácticas, del salario de los aprendices y los alternantes (contratos de trabajo/formación)

*Iniciar negociaciones comerciales garantizando un precio mínimo y remunerado a los agricultores y gravando los superbeneficios de los agroindustriales y de la gran distribución

Revalorizar las APL [Ayuda personalizada a la vivienda] en un 10%

Afrontar el desafío climático

*Decretar una moratoria sobre los grandes proyectos de infraestructuras de autopistas

*Adoptar una moratoria sobre las mega-cuencas hidrológicas

*Establecer reglas precisas de uso y reparto de agua en todas las actividades

Defender el derecho a la vivienda

*Relanzar la construcción de la vivienda social revirtiendo los recortes de Macron para la promoción de HLM de 1,4 mil millones de euros anuales

*Crear las plazas de acogida de alojamiento de emergencia que permitan una acogida incondicional y proceder en situaciones de emergencia a la requisa de las viviendas vacías necesarias para alojar a las personas sin hogar

Reparar los servicios públicos

*Organizar una conferencia de rescate del hospital público para evitar la saturación durante el verano, proponer la revalorización del trabajo nocturno y del fin de semana para su personal

*Devolver a la escuela pública su objetivo de emancipación derogando el “choque de saberes“ de Macron, y preservar la libertad pedagógica

*Dar los primeros pasos para la gratuidad completa en la escuela: cantina escolar, suministros, transporte, actividades extracurriculares

*Aumentar el importe del Pass'Sport a 150 euros y extender su uso al deporte escolar en el próximo curso

Apaciguar

*Relanzar la creación de empleos subvencionados para asociaciones, especialmente deportivas y de educación popular

*Despliegue de los primeros equipos de policía de proximidad, prohibir LBD (pelotas y balas de goma) y granadas mutilantes, y desmantelar las BRAV-M [brigada de represión de la acción violenta motorizada]

Recuperar la paz en Kanaky-Nueva Caledonia

*Abandonar el proceso de reforma constitucional dirigido a la ampliación del censo electoral. Solo un fuerte gesto de apaciguamiento permitirá recuperar el camino del diálogo y la búsqueda del consenso. A través de la misión de diálogo, volver a la promesa del “destino común”, en el espíritu de los acuerdos de Matignon y de Nouméa y la imparcialidad del Estado, apoyando la búsqueda de un proyecto de acuerdo global que inicie un verdadero proceso de emancipación y descolonización.

Poner en la agenda de los cambios en Europa

*Rechazar las restricciones austeritarias del pacto presupuestario

*Proponer una reforma de la Política Agrícola Común (PAC)

La urgencia de la paz

Hacer propuestas para una diplomacia de promoción de los bienes comunes planetarios:

*Una diplomacia que preserve nuestro medio ambiente: reconocimiento del crimen de ecocidio, protección del fondo marino, defensa de la gestión de los polos como bienes comunes de la humanidad, apoyar la creación de un tribunal internacional de justicia climática y ambiental

*Una diplomacia al servicio de la salud: defender el levantamiento de patentes sobre vacunas y medios médicos para combatir las pandemias

*Una diplomacia que garantiza la desmilitarización y la descontaminación del espacio

*Adoptar una diplomacia feminista aumentando la financiación internacional para los derechos de las mujeres e impulsando la adopción de la cláusula de la legislación más favorecida en Europa

*Hacer cumplir el compromiso de Francia de asignar el 0,7% de su PIB a la ayuda pública al desarrollo

Promover la diplomacia francesa al servicio de la paz

Por la derrota de la guerra de agresión de Vladimir Putin, y que responda por sus crímenes ante la justicia internacional: defender inquebrantablemente la soberanía y la libertad del pueblo ucraniano, así como la integridad de sus fronteras, mediante la entrega de armas necesarias, la cancelación de su deuda externa, la incautación de los activos de los oligarcas que contribuyen al esfuerzo de guerra ruso en el marco del derecho internacional, el envío de cascos azules para asegurar las centrales nucleares, en un contexto internacional de tensiones y guerra en el continente europeo y trabajar por el regreso de la paz.

Por un alto el fuego inmediato en Gaza y por una paz justa y duradera

*Romper el apoyo culpable del gobierno francés al gobierno supremacista de extrema derecha de Netanyahu para imponer un alto el fuego inmediato en Gaza y hacer cumplir la orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que evoca, sin ambigüedades, un riesgo de genocidio

*Actuar por la liberación de los rehenes detenidos desde las masacres terroristas de Hamás, cuyo proyecto teocrático rechazamos, y por la liberación de los presos políticos palestinos

*Apoyar a la Corte Penal Internacional (CPI) en sus demandas contra los líderes de Hamás y el gobierno de Netanyahu

*Reconocer inmediatamente al Estado de Palestina junto al Estado de Israel sobre la base de las resoluciones de la ONU

*Decretar un embargo sobre las entregas de armas a Israel

*Imprimir sanciones al gobierno de extrema derecha de Netanyahu mientras éste no respete el derecho internacional en Gaza y Cisjordania

*Solicitar la suspensión del Acuerdo de Asociación Unión Europea - Israel, condicionado al respeto de los derechos humanos

*Permitir la organización de elecciones libres bajo control internacional para permitir a los palestinos decidir su destino

*Hacer respetar la soberanía del Líbano y la protección de los 700 franceses comprometidos como cascos azules con el derecho internacional

 Parte 2

Los primeros 100 días

EL VERANO DE LAS BIFURCACIONES

Pasados los primeros 15 días, se abrirá una sesión extraordinaria en la Asamblea Nacional, donde los grupos del Nuevo Frente Popular son mayoría, y luego una segunda a la vuelta del verano, tras el final de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. El Parlamento ocupa un lugar mucho mas importante en el tipo de gobierno promovido por el Nuevo Frente Popular.

Los diputados estarán particularmente asociados a la iniciativa de 5 paquetes legislativos para iniciar las grandes bifurcaciones que el país necesita. Primero, tras las medidas de emergencia por decreto, la presentación de una gran ley que permita compensar y mejorar la situación social de los franceses muy empobrecidos por 7 años de macronismo y 3 años de inflación. Dos grandes leyes permitirán iniciar la reconstrucción de los dos servicios públicos más cruciales: salud y educación.

Una ley de energía climática sentará las bases de la planificación ecológica. Finalmente, se presentará el primer proyecto de ley de finanzas correctiva para abolir los privilegios de los multimillonarios.

Hacer una gran ley para el poder adquisitivo

*Organizar una gran conferencia social sobre salarios, empleo y cualificación

*Indexar los salarios a la inflación y aumentar el Subsidio de Autonomía para la Discapacidad (AAH) al nivel del SMIC

*Abolir el impuesto Macron del 10% sobre las facturas de energía, cancelar el aumento programado del precio del gas el 1 de julio, limitar los costes bancarios, hacer los primeros kWh gratuitos, abolir los cortes de electricidad, calor y gas (excluyendo la tregua de invierno), cancelar las reformas de Macron de la renta de solidaridad activa (RSA)

Hacer una gran ley de salud

*Regular la instalación de los médicos en los desiertos médicos y restablecer las urgencias de los cuidadores privados en los centros de salud

*Condicionar la apertura de las clínicas privadas a su participación en las urgencias y a la garantía de una parte a coste cero

*Iniciar un plan plurianual de contratación de profesionales sanitarios y médico-sociales (médicos, enfermeros, cuidadores, personal administrativo) y de revalorización de los oficios y los salarios

*Crear un polo público de medicamentos con el fortalecimiento de las obligaciones de inventario en farmacias

*Prohibir todos los contaminantes eternos (PFAS) para todos los usos, incluidos los utensilios de cocina

Hacer una gran ley de educación

*Reducir el número de alumnos por clase por debajo de la media europea de 19 alumnos

*Modular las dotaciones de las escuelas, incluidas las privadas, en función de su cumplimiento de los objetivos de mezcla social

*Democratizar la universidad suprimiendo Parcoursup (selectividad electrónica) y la selectividad en la universidad pública, instaurar la comida a 1 euro en los Crous [Centros Regionales de Obras Universitarias y Escolares]

*Invertir en la Educación Nacional a la altura de las necesidades iniciando la revalorización de las tablas salariales, reinvirtiendo en los locales escolares, reforzando el personal de sanidad escolar - garantizando el número de personal por institución - y de la vida escolar reconociendo su papel pedagógico, creando un servicio público de acompañamiento de los alumnos con discapacidad, formando y titulando a los actuales acompañantes de alumnos con discapacidad (AESH)

*Establecer una garantía de autonomía que complemente los ingresos de los hogares situados por debajo del umbral de pobreza (accesible a partir de los 18 años para las personas independientes fiscalmente y a partir de los 16 años para los estudiantes de educación profesional)

Iniciar la planificación ecológica

*Hacer que se apruebe una ley de energía y clima

*Inscribir el principio de la regla verde

*Implementar un plan climático para la neutralidad de carbono en 2050

*Garantizar el aislamiento completo de las viviendas, reforzando las ayudas para todos los hogares y garantizando su gratuidad completa para los hogares modestos

*Acelerar la renovación de edificios públicos (escuelas, hospitales, etc)

*Fortalecer la estructuración de las cadenas francesas y europeas de producción de energías renovables (de la fabricación a la producción)

*Hacer de Francia el líder europeo en energías marinas con la energía eólica en el mar y el desarrollo de las energías hidroeléctricas

*Revertir la fusión de la Agencia de Seguridad Nuclear (ASN) y el Instituto de Investigación de Seguridad Nuclear (IRSN)

*Rechazar la privatización de las presas hidroeléctricas

Luchar contra todas las formas de racismo, contra el antisemitismo y la islamofobia

En el momento en que la extrema derecha amenaza, recordamos que el discurso y los actos racistas, antisemitas e islamófobos se están extendiendo por toda la sociedad y están experimentando una explosión preocupante y sin precedentes. No puede haber tolerancia ante estas amenazas y comportamientos de donde quieran que vengan.

Atacar a nuestros compatriotas por su color de piel o su religión supuesta o real es atacar a la República. Ver a algunos irse o querer salir de nuestro país es un fracaso colectivo.

Nos comprometemos a:

*Dar a la justicia los medios para procesar y sancionar a los autores de discursos o actos racistas, islamófobos y antisemitas

*Establecer una Comisaría para la Igualdad dotada de un Observatorio de la Discriminación y de antenas especializadas dentro de los servicios públicos y los tribunales de apelación

*Adoptar e implementar un plan de lucha contra la discriminación, en particular en la contratación, la salud y la vivienda, y el endurecimiento de las sanciones

El antisemitismo tiene una historia trágica en nuestro país que no debe repetirse. Todos los que propagan el odio a los judíos deben ser combatidos.

*Propondremos un plan interministerial para comprender, prevenir y luchar contra el antisemitismo en Francia, especialmente en la escuela y contra sus efectos en la vida de las poblaciones que lo sufren.

*Otro odio se dirige especialmente a los musulmanes o a las personas asimiladas a esta religión. Se deriva en particular de la omnipresencia de discursos islamófobos en ciertos medios, prensa escrita o audiovisual.

*Propondremos un plan interministerial para comprender, prevenir y luchar contra la islamofobia en Francia, y contra sus efectos en quienes la sufren.

Garantizaremos la seguridad de los lugares de culto y culturales (judíos, musulmanes, cristianos) de nuestro país reforzando, si es necesario, todas las medidas de protección policial de las que se benefician.

Abolir los privilegios de los multimillonarios

Adoptar un proyecto de ley de financiación correctiva el 4 de agosto, para dotarse de una política fiscal justa con, en particular, las siguientes medidas:

*Aumentar la progresividad del impuesto sobre la renta a 14 tramos

*Hacer que la CSG [Contribución social generalizada] sea progresiva

*Restablecer un impuesto de solidaridad sobre la riqueza (ISF) reforzado con un componente climático

*Eliminar el impuesto plano y restablecer el impuesto de salida [que pueda aplicarse cuando un contribuyente francés transfiere su domicilio fiscal fuera de Francia]

*Eliminar los nichos fiscales ineficaces, injustos y contaminantes

*Reformar el impuesto sobre la herencia para hacerlo más progresivo centrándose en los patrimonios más altos e instaurar una herencia máxima

*Establecer un impuesto kilométrico sobre los productos importados.

Parte 3

Los meses siguientes

LAS TRANSFORMACIONES

Una vez estén en marcha estas grandes transformaciones, ¡todo queda por hacer para cambiarlo todo! Será la tarea del gobierno y de los diputados del Nuevo Frente Popular, en constante relación con la sociedad movilizada, en particular los sindicatos, asociaciones, colectivos.

El ambicioso programa legislativo de transformación que el Nuevo Frente Popular se fija para los meses siguientes se deriva en gran medida de las propuestas y demandas producidas por esta sociedad movilizada. Su coherencia global es la aplicación plena y completa del siguiente programa: libertad, igualdad, fraternidad. Su objetivo es la armonía de los seres humanos entre ellos y con la naturaleza.

El servicio público está de vuelta

*Iniciar la recuperación de los puestos que faltan de funcionarios en los hospitales públicos, en el cuidado sanitario y médico-social, en la escuela pública, en la justicia, en los servicios y agencias estatales, revalorizando los oficios y los salarios

*Garantizar el acceso a los servicios públicos a todos sin condición de nacionalidad y en todo el territorio mediante un plan de inversión: nadie debe vivir a más de treinta minutos de una recepción física de los servicios públicos

*Garantizar el acceso de cada familia a un modo de cuidado adaptado gracias a un servicio público de la primera infancia que abra 500.000 plazas de guardería u otra solución de cuidados infantiles

*Organizar estados generales de los barrios populares y los estados generales de los espacios rurales para construir una verdadera igualdad territorial, especialmente en los servicios públicos

*Iniciar un plan de la tercera edad renovando los EHPAD, aumentando y formando a los profesionales de la vejez

*Prohibir las ubicaciones hoteleras en el marco de la Ayuda Social a la Infancia y prohibir la salida a los 18 años de los mecanismos de inserción sin acompañamiento

*Hacer una ley de programación de la investigación más ambiciosa

Garantizar el derecho a la vivienda

Construir 200.000 viviendas públicas al año durante cinco años con los estándares ecológicos más ambiciosos

Adoptar una gran ley para garantizar el derecho a la vivienda efectiva que incluya, en particular:

*La derogación de la ley Kasbarian que criminaliza a los inquilinos y la prohibición de los desalojos por impago de alquiler sin alternativa de reubicación

*La regulación de los alquileres de forma obligatoria en las zonas tensionadas, así como los precios de las parcelas

*La garantía universal de los alquileres para asegurar a propietarios e inquilinos

*Ningún cuestionamiento de la ley SRU [Ley de Solidaridad y Renovación Urgente] y el empeoramiento de las sanciones contra los municipios fuera de la ley

*La apertura de préstamos a tipo cero a todos los hogares de primera compra sin distinción geográfica o entre nuevo o antiguo

El nuevo derecho a la jubilación

Reafirmar el objetivo común del derecho a la jubilación a los 60 años

*Restablecer los factores de penalización eliminados por Emmanuel Macron

*Tener en cuenta el RSA para validar trimestres con vistas a la jubilación

*Indexar el importe de las pensiones con los salarios

*Someter a cotización los dividendos, la participación, el ahorro salarial, las compras de acciones, las horas extras

*Aumentar 0,25 puntos al año durante 5 años las cotizaciones a la vejez y modular las cotizaciones sociales patronales

*Crear una sobrecotización de los altos salarios

Hacia una VI República

Abolir la monarquía presidencial en la práctica de las instituciones:

*Establecer la proporcionalidad

*Revitalizar el parlamento

*Derogar el artículo 49.3

*Defender la descentralización efectiva fortaleciendo la democracia local en la unidad de la República

Establecer el referéndum de iniciativa ciudadana (RIC) y fortalecer el referéndum de iniciativa compartida bajando en particular el umbral de firmas ciudadanas necesarias para su activación

Pasar a una VI República mediante la convocatoria de una asamblea constituyente ciudadana elegida

Garantías, Seguridad y Justicia

*Garantizar la seguridad de la población mediante el restablecimiento de la policía de proximidad, la supresión de la reforma Darmanin que ha debilitado a la policía judicial, el mantenimiento de todas las gendarmerías, el aumento del personal de policía judicial, técnica, científica, de inteligencia, de las unidades encargadas del narcotráfico, la delincuencia financiera, el tráfico de seres humanos y el desmantelamiento de las redes mafiosas

*Revisar y alargar la formación de los policías

*Establecer un nuevo código de ética, eliminar la IGPN [Inspección General de la Policía Nacional] y la IGGN [Inspección General de la Gendarmería Nacional] y reemplazarlos por un nuevo organismo independiente, vinculado al Defensor de los Derechos

*Aumentar los medios de la justicia para garantizar un tratamiento justo y en un plazo razonable de todos los procedimientos, en particular mediante la contratación de magistrados, secretarios, agentes de la protección judicial de la juventud

*Actuar contra la superpoblación carcelaria, garantizar condiciones dignas de detención y dar los medios a la administración penitenciaria y judicial para llevar a cabo su misión con total seguridad

*Establecer los envios de atestados a las personas afectadas por los controles de identidad

Hacer bifurcar la economía y reindustrializar Francia

*Iniciar un plan de reconstrucción industrial para poner fin a la dependencia de Francia y Europa en áreas estratégicas (semiconductores, medicamentos, tecnologías de vanguardia, coches eléctricos, paneles solares, etc.)

*Realizar un diagnóstico previo de los recursos naturales antes de la implantación industrial

*Enmarcar la subcontratación, garantizar la responsabilidad del contratista y establecer cuotas de subcontratistas procedentes del tejido de TPE/PYME y de la artesanía local

*Condicionar las ayudas a las empresas al cumplimiento de criterios medioambientales, sociales y de lucha contra la discriminación en la empresa. Inscribirlos en una estrategia industrial pública. Exigir el reembolso de las ayudas en caso de incumplimiento de las contrapartes

*Hacer de los empleados verdaderos actores de la vida económica, reservándoles al menos un tercio de los escaños en los Consejos de Administración y ampliando su derecho de intervención en la empresa

*Regular la banca y las finanzas para evitar nuevas crisis y financiar la economía real:

+Aumentar las reservas de los bancos para hacer frente a los riesgos climáticos

+Cero financiación de los bancos para los combustibles fósiles comenzando con los nuevos proyectos

+Impuesto reforzado de las transacciones financieras

*Crear un derecho de prelación para permitir a los empleados asumir su empresa en forma de cooperativa

*Acompañar las adquisiciones de las empresas en SCOP por parte de los empleados

*Crear un polo bancario público basado en la caja de ahorros y consignaciones y la banca pública de inversión que, en particular, tendrá la tarea de asignar la recaudación de ahorros regulados hacia las necesidades sociales y ecológicas

Defender los derechos de los trabajadores

*Organizar una conferencia nacional sobre el trabajo y la dificultad para el restablecimiento de la duración efectiva semanal del trabajo de 35 horas, el paso a las 32 horas en los oficios arduos o nocturnos inmediatamente y su extensión mediante la negociación colectiva

*Adoptar un plan de acción “cero muertes en el trabajo” mediante el restablecimiento de los comités de higiene, seguridad y condiciones de trabajo (CHSCT), la contratación de inspectores de trabajo y médicos del trabajo, la actualización de la tabla de enfermedades profesionales integrando en particular el síndrome del trabajador quemado"

Desarrollar el transporte público y ecológico

*Garantizar tarifas accesibles y medidas de gratuidad selectivas (jóveres, precarios, etc.) en el transporte público y reducir el IVA de la tarifa del transporte público al 5,5%

*Establecer un plan ferroviario y de mercancías, crear servicios expresos regionales, adoptar una moratoria sobre el cierre de las pequeñas líneas y reabrirlas lo antes posible, revertir la privatización de Fret SNCF

Conservar la biodiversidad

*Defender las zonas agrícolas, naturales y los humedales, duplicar y mejorar la protección de las zonas marítimas protegidas

*Proteger el bosque garantizando la diversidad de las especies, con una cadena forestal respetuosa con la biodiversidad y el suelo, garantizando las cualificaciones y los empleos de los agentes forestales

*Restablecer los miles de puestos eliminados en el servicio público de seguimiento y protección de la naturaleza: en la Oficina Nacional de Bosques, en la Oficina Francesa de Biodiversidad, en Météo France, en el Cerema [Centro de Estudios y Experiencia sobre Riesgos, Movilidad y Planificación]

El agua, nuestro bien común

*Pasar a la gestión 100% pública del agua en las redes locales: para la gratuidad de los primeros metros-cubicos indispensables para la vida y la tarificación progresiva y diferencial según los usos

*Alcanzar durante el mandato el muy buen estado ecológico y químico de todos los cursos de agua (ríos, arroyos) y reservas subterráneas y hacer que las industrias contribuyan a la descontaminación de capas y suelos

*Crear una red en el territorio de fuentes de agua, duchas y sanitarios públicos y gratuitos

Por una agricultura ecológica y campesina

*Cancelar el acuerdo económico y comercial global entre Canadá y la Unión Europea (CETA); renunciar al acuerdo del Mercosur y proteger a nuestros agricultores de la competencia desleal

*Prohibir la importación de cualquier producción agrícola que no respete nuestras normas sociales y medioambientales

*Luchar contra el acaparamiento de tierras y permitir que cada agricultor que desee establecerse acceda a una explotación para preservar el modelo agrícola familiar

*Apoyar el sector del bio y la agroecología, fomentar la conversión en bio de las explotaciones transfiriendo su deuda a una caja de ahorros nacional y garantizar una salida a los productos ecológicos en la restauración colectiva

*Restablecer el plan Ecophyto, prohibir el glifosato y los neonicotinoides con acompañamiento financiero a los campesinos afectados

Por la emancipación de la juventud

*Acabar con el Servicio Nacional Universal (SNU) para apoyar nuevamente a las asociaciones de juventud y educación popular

*Crear un dispositivo de billete único abierto a los jóvenes que permita acceder a todos los trenes, transporte público, así como a las bicicletas y coches de autoservicio  en el territorio francés

Ampliar los derechos de las mujeres y las personas LGBTQI

*Adoptar una ley integral para luchar contra la violencia de género y sexual aumentando el presupuesto a 2,6 mil millones de euros según lo solicitado por las asociaciones

*Establecer la igualdad salarial y crear un permiso menstrual en empresas y administraciones

*Que la Seguridad Social asuma los productos de higiene menstrual y sancionar a los fabricantes que no respeten el control sanitario y la regulación de precios

*Establecer la filiación por reconocimiento como principio por defecto, reembolsar la reproducción asistida (PMA), hacerla accesible a las personas trans

*Implementar un plan de erradicación de la violencia contra las personas LGBTQI

*Autorizar el cambio de estado civil, de forma libre y gratuita ante un funcionario de registro civil

*Hacer frente a la ofensiva transfóbica: luchar contra la transfobia y aumentar los medios sanitarios para las transiciones

Romper con el maltrato animal

*Acabar con las granjas-fábricas, mejorar el bienestar animal y prohibir la cría en jaulas antes del final del mandato

Un servicio público de las artes y la cultura y los medios de comunicación al servicio de la emancipación

*Fortalecer el presupuesto público dedicado al arte, la cultura y la creación para elevarlo al 1% del PIB por año

*Limitar estrictamente la concentración en las industrias culturales y los medios de comunicación en manos de algunos propietarios y excluir de las ayudas públicas a los medios de comunicación condenados por incitación al odio o violación de la dignidad de las personas

*Defender la independencia de las redacciones frente a sus propietarios

*Garantizar la sostenibilidad de un servicio público audiovisual estableciendo una financiación sostenible, legible, socialmente justa y garantizando su independencia

*Ampliar la gratuidad en todos los museos nacionales, garantizar un precio asequible en las instituciones públicas y regular las tarifas abusivas de los centros privados

*Defender y mejorar el régimen de los precarios intermitentes y avanzar hacia la creación de un nuevo régimen para los artistas-autores

Una República laica

*Garantizar un amplio plan de formación de los funcionarios en el laicismo, en los principios jurídicos de la ley de 1905, fortalecer la pedagogía del laicismo en la Educación Nacional para acompañar a los profesores

*Aumentar los medios de la Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra las Derivas Sectarias (Miviludes) y ampliar su área de intervención al campo de la formación profesional y la salud pública

*Rechazar la financiación pública para la construcción de nuevos edificios religiosos, dedicados a actividades de culto o de establecimientos confesionales

Por un deporte popular

*Fijar la práctica de la EPS en cuatro horas semanales a lo largo de la escolarización y crear una asociación deportiva en todos los centros escolares de primer grado

*Aprobar un plan de 10.000 equipos deportivos adicionales, pensado para favorecer la práctica del deporte femenino y del paradeporte.

*Renovar los equipos deportivos existentes, especialmente en las universidades

*Aumentar los recursos del Ministerio de Deportes al 1% del presupuesto del Estado

*Desarrollar casas de Sport-Santé en todo el país y reembolsar el deporte con receta médica

Los Territorios de Ultramar, puestos avanzados de la planificación ecológica

*Regular las tarifas de los servicios aéreos

*Establecer un nivel máximo de azúcar en los alimentos procesados

*Organizar un congreso general de territorios remotos e insulares para establecer un plan de acción compartido para la igualdad y la autonomía en los territorios de ultramar sobre la base de sus reivindicaciones y los “planes de país” y la puesta en marcha de un plan quinquenal de inversión

*Organizar la distribución de botellas de agua y limitar el precio del agua donde el servicio de agua potable falle mediante la modificación del plan ORSEC-eau, e implementar grandes obras de renovación de las tuberías

*Crear un fondo de indemnización y prevención contra la contaminación para indemnizar y garantizar la atención médica de las víctimas de la clordecona y el sargazo e invertir en la descontaminación de suelos y aguas (clordecona y glifosato en las Antillas, mercurio en Guyana, pruebas nucleares en Polinesia...)

*Dejar de hacer de Mayotte un territorio de segunda de la República. Ampliar la ayuda médica estatal, alinear los niveles de RSA y SMIC con el resto del país y educar sistemáticamente a todos los niños

*Tener en cuenta sistemáticamente a los ciudadanos de ultramar en cada texto legislativo

*Luchar contra las situaciones de monopolio en ultramar

*Proponer un principio de favor para los ciudadanos de ultramar en los puestos de responsabilidad y favorecer el retorno de los funcionarios estatales

*Favorecer la enseñanza de las lenguas regionales en los territorios de ultramar

*Lanzar un plan específico de recuperación en materia de desbloqueo de carreteras y ferrocarriles en Guyana

Garantizar una acogida digna

*Derogar las leyes de asilo e inmigración de Macron

*Establecer una agencia de rescate en mar y en tierra, a la espera de su creación a nivel europeo y en apoyo de la Agencia de la Unión Europea para el Asilo

*Garantizar el acompañamiento social y la autorización para trabajar para los solicitantes de asilo

*Facilitar el acceso a los visados, regularizar a los trabajadores, estudiantes, padres de niños escolarizados e instituir la tarjeta de residencia de diez años como permiso de residencia de referencia

*Crear un estatuto de desplazado climático

*Mejorar las condiciones de acogida de los exiliados en Mayotte y suprimir las condiciones que impiden el desplazamiento entre Mayotte y el resto del territorio

*Crear vías legales y seguras de inmigración

*Revisar el pacto de asilo de inmigración europea para una acogida digna de los migrantes

*Poner fin a las medidas derogatorias sobre el estudio de la solicitud de asilo

*Fortalecer las políticas de co-desarrollo al servicios de las poblaciones

*Garantizar el acceso a la asistencia médica estatal

*Garantizar el derecho pleno a la nacionalidad de los niños nacidos en Francia y facilitar la obtención de la nacionalidad francesa

Defender las libertades públicas

*Derogar el contrato de compromiso republicano liberticida para las asociaciones

*Organizar Estados Generales sobre las libertades públicas

*Derogar las disposiciones liberticidas de las leyes de seguridad global, sobre el separatismo y las leyes que establecen un estado de emergencia permanente y socavan nuestras libertades individuales y colectivas, y revisar la ley y la doctrina sobre la utilización de armas de fuego para que cesen los muertos por negarse a obedecer

*Prohibir el reconocimiento facial y evaluar de forma independiente los dispositivos de videovigilancia relacionados con el defensor de los derechos

*Proteger a los denunciantes

*Defender y fortalecer las libertades sindicales y asociativas y acabar con su represión

Europa

*Rechazar el pacto de estabilidad presupuestaria

*Proponer un pacto europeo para el clima y la emergencia social

*Proponer una reforma de la Política Agrícola Común (PAC)

*Poner fin a los tratados de libre comercio

*Establecer un proteccionismo ecológico y social en las fronteras de Europa

*Adoptar un mecanismo de armonización social desde arriba entre los Estados para poner fin a las políticas de dumping social y fiscal

*Reindustrializar Europa: digital, industria farmacéutica, energía, etc.

*Establecer una regla verde para priorizar las inversiones verdes

*Tributar a los más ricos a nivel europeo para aumentar los recursos propios del presupuesto de la Unión Europea

*Generalizar la tributación de los superbeneficios a nivel europeo

*Modificar el derecho de la competencia en Europa para garantizar el derecho de monopolio público a nivel nacional

*Pasar a la votación por mayoría cualificada en el consejo para cuestiones fiscales

De acuerdo con lo que nuestros grupos votaron en la Asamblea Nacional, rechazaremos, para la aplicación de nuestro programa legislativo, el pacto presupuestario, el derecho de la competencia cuando cuestione los servicios públicos y rechazaremos los tratados de libre comercio."

(Sin Permiso,  15/06/24, fuente alencontre)

16.6.24

Enric Juliana: El regreso del Frente Popular... Es la primera vez que en Francia vuelve a utilizarse ese nombre para definir una alianza de partidos de izquierda... Después de varios años de ostracismo, los socialistas franceses le dan su apoyo... La rapidez de este acuerdo ha cogido por sorpresa a Macron, que esperaba poder formar un gran bloque electoral de centro con parte de la izquierda. En paralelo, la Agrupación Nacional (antiguo Frente Nacional) ha efectuado una veloz maniobra de aproximación al viejo movimiento gaullista (Los Republicanos) que ha supuesto la ruptura del mismo... Si el general De Gaulle levantase la cabeza… Frente Nacional versus Frente Popular. Este choque podría laminar a la plataforma liberal-centrista de Macron... lo que ocurra en Francia, como ha pasado casi siempre, tendrá influencia en España

 "En Francia regresa el Frente Popular. Este es el nombre que ha adoptado la coalición electoral formada a toda prisa por el Partido Socialista, el movimiento Francia Insumisa (con ecos de Podemos), el Partido Comunista y los ecologistas, con el apoyo de diversas agrupaciones de izquierda de carácter menor. 'Le nouveau Front Populaire'.

El nuevo Frente Popular dice el cartel de la coalición, rememorando la unión de comunistas y socialistas en noviembre de 1935 ante el auge del fascismo y el nazismo en Europa. Esa coalición ganó las elecciones parlamentarias francesas de mayo de 1936 y gobernó el país hasta 1938, bajo la presidencia del socialista Léon Blum, que fue objeto de una salvaje campaña de calumnias por su ascendencia judía. La fórmula del Frente Popular, aplaudida por la Internacional Comunista después de haber calificado insensatamente de “traidores” a los socialdemócratas europeos, se repitió en España, dando lugar a la coalición que ganó las elecciones legislativas de febrero de 1936, tres meses antes que en Francia, bajo la batuta de Manuel Azaña (Izquierda Republicana) y del Partido Socialista Obrero Español, con una presencia muy minoritaria de los comunistas hasta bien iniciada la Guerra Civil. En Catalunya esa alianza adoptó el nombre de Front d’Esquerres, liderada por Esquerra Republicana. La fórmula del Frente Popular trataba de establecer una alianza entre las fuerzas obreras y los sectores de la pequeña burguesía opuestos al fascismo.

Es la primera vez que en Francia vuelve a utilizarse ese nombre para definir una alianza de partidos de izquierda. En los años setenta surgió la Unión de las Izquierdas basado en un ‘programa común’ entre socialistas y comunistas, con clara preeminencia de los primeros. Con el apoyo de esta alianza, François Mitterrand conquistó la presidencia de la República en 1981. Hubo ministros comunistas en el primer gobierno nombrado por Mitterrand, que tuvo como primer ministro al socialista Pierre Mauroy. Esa alianza se rompió en 1984 y fue retomada por Lionel Jospin en 1997 con el nombre de ‘izquierda plural’.

Después de varios años de ostracismo, los socialistas franceses  dan apoyo al nuevo Frente Popular, después de ‘resucitar’ en las recientes elecciones europeas con un 13,8% de los votos en coalición con un grupo denominado Place Publique (Plaza Pública). En esas elecciones el PS aceptó como jefe de lista a Raphaël Gluksmann, hijo del filósofo André Gluksmann, compañero de Bernard-Henri Lévy y Pascal Brukner, entre otros, en la generación de los Nuevos Filósofos que en los años setenta rompieron con el marxismo. Al igual que su padre, André Gluksmann (Boulogne-Villancourt, 1979), periodista y activista político, defendió en su día la invasión de Irak, apoyó públicamente a Nicolas Sarkozy en su primera fase presidencial y se implicó en favor de las manifestaciones ucranianas del Maidán (la revuelta anti-rusa en Kyiv en 2013), evolucionando del liberalismo a posiciones más de izquierda, hasta fundar el movimiento Place Publique con el que se ha incorporado a las listas del PS con un notable éxito en las elecciones del pasado domingo. Todo muy francés. Todo muy parisino.

Tras la vertiginosa decisión adoptada el pasado domingo por el presidente Emmanuel Macron de disolver el Parlamento y convocar elecciones legislativas para los próximos días 30 de juno y 7 de julio, Raphaël Gluksmann ha acabado dando apoyo al Frente Popular, pese a sus reticencias iniciales. El nombre evoca los años treinta, pero en esta ocasión nadie les podrá acusar de complicidad con Rusia. Uno de los puntos del programa común dice lo siguiente: “Hay que defender a Ucrania y la paz en el continente europeo. Defenderemos de manera indefectible la soberanía y la libertad del pueblo ucraniano, así como la integridad de sus fronteras, mediante la entrega de las armas necesarias”.

Sobre Israel y Gaza el programa del nuevo Frente Popular francés dice: “Reconoceremos de manera inmediata al estado palestino y romperemos de manera inmediata con el apoyo culpable del gobierno francés a los gobiernos supremacistas de extrema derecha de Beniamin Netanyahu, para imponer un alto el fuego inmediato y hacer respetar el dictamen de la Corte Penal Internacional que habla sin ambigüedades del riesgo de un genocidio. Trabajaremos para la liberación de los rehenes capturados después de la masacre terrorista de Hamas…”

Firman estos puntos el Partido Socialista, la Francia Insumisa de Jean-Luc Melenchon, el Partido Comunista y los ecologistas. Cerraron el pacto programático en cuatro días, llegando también a un rápido acuerdo sobre el reparto de los candidatos para cada circunscripción. El punto sobre Ucrania era una de las líneas rojas planteadas por Gluksmann inicialmente refractario a alcanzar un pacto con el movimiento de Jean-Luc Melenchon. No se ha señalado el nombre de un posible primer ministro en caso de victoria electoral. Gluksmann ha dicho que no debería ser Melenchon, 

La rapidez de este acuerdo ha cogido por sorpresa a Macron, que esperaba poder formar un gran bloque electoral de centro con parte de la izquierda. En paralelo, la Agrupación Nacional (antiguo Frente Nacional) ha efectuado una veloz maniobra de aproximación al viejo movimiento gaullista (Los Republicanos) que ha supuesto la ruptura del mismo. El presidente de los Republicanos, Eric Ciotti, firmó en secreto un acuerdo de coalición con el partido de Marine Le Pen, que fue rechazado el miércoles por la dirección gaullista. Al verse expulsado, Ciotti se encerró en la sede nacional de Los Republicanos, formación adherida al Partido Popular Europeo. Si el general De Gaulle levantase la cabeza…

Frente Nacional versus Frente Popular. Este choque podría laminar a la plataforma liberal-centrista de Macron, que toma el nombre de Renaissence (antes En Marche y la Repúblique en Marche) que se halla en sus horas más bajas. Hemos de recordar que las elecciones legislativas se llevan a cabo en Francia con el procedimiento de dos vueltas. Vienen unas semanas políticas muy interesantes en Francia.

Italia adelanta muchos acontecimientos, por eso hablamos del Laboratorio Italia, título de un reciente y espléndido libro de la corresponsal de La Vanguardia en Roma, Anna Buj. Italia nos está mostrando en estos momentos como la extrema derecha de origen fascista puede convertirse en mainstream, influyendo en la derecha tradicional. Es fascinante ver cómo la prensa conservadora de Madrid está beatificando estos días a Giorgia Meloni, equiparándola con Isabel Díaz Ayuso. Italia experimenta y Francia marca tendencias. De Francia puede salir un gobierno de extrema derecha que cohabite con el liberal Macron durante los dos últimos años de su presidencia, y puede surgir también una súbita reacción electoral en favor del nuevo Frente Popular. En ambos casos, lo que ocurra en Francia, como ha pasado casi siempre, tendrá influencia en España.

En España no sería fácil reflotar el nombre del Frente Popular, por los ecos de la Guerra Civil. Tampoco sería fácil que se diese un acuerdo de ese tipo en sólo cuatro días y aún sería más difícil un pronunciamiento sobre Ucrania tan claro como el de la izquierda francesa. La última experiencia unitaria de la izquierda española lleva el sedoso nombre de Sumar, con decepcionantes resultados en las recientes elecciones. No es probable que veamos un nuevo Frente Popular en España, pero sí podríamos ver nuevas fórmulas de acuerdo en el ámbito de la izquierda, según como vayan las cosas en Francia. Una futura alianza electoral entre el PSOE y Sumar, o con una parte de Sumar, por ejemplo. Para ello aún falta tiempo. Quizá mucho tiempo. Primero habrá que digerir los resultados de las recientes elecciones europeas con sus múltiples variables y repercusiones. No perdamos de vista que en estos momentos están en crisis los dos principales gobiernos de la Unión Europea, los gobiernos de Alemania y Francia."                (Enric Juliana , La Vanguardia, 15/06/24)

11.6.24

La Francia Insumisa, los socialistas, los verdes y los comunistas, la izquierda francesa, propone crear un Frente Popular contra la ultraderecha para las elecciones legislativas... "Presentaremos un programa de ruptura para los 100 primeros días de Gobierno del nuevo Frente Popular"

 "Los partidos de izquierda de Francia anunciaron el lunes por la noche un principio de acuerdo para crear un "Frente Popular" contra la ultraderecha de cara a las elecciones legislativas anticipadas convocadas por Emmanuel Macron el domingo por la noche tras su derrota en las elecciones europeas y la victoria incontestable de Agrupación Nacional (Rassemblement National), el partido encabezado por Marine Le Pen.

Ante este empuje de la ultraderecha, los principales partidos de izquierda de Francia coincidieron este lunes en la necesidad de presentar una candidatura única en cada circunscripción para las legislativas francesas que se celebran el 30 de junio y el 7 de julio."Hemos negociado hoy para abordar la situación histórica del país, tras los resultados de las elecciones europeas y la disolución de la Asamblea Nacional. Llamamos a la creación de un nuevo Frente Popular que reúna de una nueva forma a todas las fuerzas humanistas, sindicales, asociativas y ciudadanas de izquierda", afirman en un comunicado publicado tras una reunión que mantuvieron representantes de La Francia Insumisa (LFI), los socialistas, los verdes y los comunistas.

El comunicado habla del "deseo de presentar un programa de rupturas sociales y ecológicas" que "haga frente al proyecto macronista" y al "racista" de la extrema derecha.

Las cuatro fuerzas políticas de la izquierda francesa tienen aún que negociar el programa y decidir qué candidatos presentarán, un trámite que se augura arduo. La presentación de las candidaturas para los comicios acaba el 16 de junio.

"Presentaremos un programa de ruptura para los 100 primeros días de Gobierno del nuevo Frente Popular", en alusión a la coalición de izquierdas que gobernó en  Francia entre 1936 y 1938, indicó la carta.

"Nuestro objetivo es gobernar para responder a emergencias democráticas, ecológicas, sociales y de paz. (...) En la forma en que gobernaremos, con un rumbo claro, queremos construir este nuevo frente popular con las fuerzas que comparten esta ambición y esta esperanza", han señalado.

Apelación a la unidad

Nada más conocerse el adelanto electoral anunciado el domingo por el presidente, Emmanuel Macron, tras el arrollador triunfo de la ultraderecha de Marine Le Pen, la izquierda francesa, en horas bajas desde el último quinquenio del socialista François Hollande (2012-2017), se apresuró a lanzar un llamamiento a la unidad para reeditar la efímera fórmula de la coalición progresista NUPES.

Esta alianza se estrenó en las legislativas de 2022, con unos resultados por debajo de las expectativas -lejos de la mayoría que se habían propuesto-, e integró a La Francia Insumisa, los socialistas, los verdes y los comunistas, aunque quedó rápidamente disuelta por disensiones internas.

La victoria de Agrupación Nacional en las elecciones europeas y el adelanto electoral ha obligado a todos los partidos a mover ficha en Francia. Los partidos aliados de Macron tienen una mayoría simple actualmente en la Cámara Baja y, a tenor de los resultados de las europeas, parece difícil que puedan ampliar su margen de maniobra.

Las próximas elecciones presidenciales no están previstas hasta 2027, calendario que se mantiene por ahora. La pérdida de la mayoría en la Asamblea Nacional no implicaría necesariamente la renuncia de Macron, pero el presidente puede verse forzado a una 'cohabitación', que es la convivencia forzosa entre presidente y Gobierno de distinto signo político."             (Público, 11/06/24)