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13.7.26

Los éxitos del alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani: Liberó 73 millones de dólares para un programa de cuidado de niños de 2 años. Se espera que pronto alcance los 425 millones de dólares, lo que permitirá el cuidado de 12.000 niños, y cubrirá a todos los niños susceptibles de participar en un plazo de cuatro años. También ha instaurado una congelación sin precedentes de los alquileres para aproximadamente un millón de apartamentos neoyorquinos con alquileres regulados. Pero Mamdani no ha obtenido suficiente apoyo financiero del Estado de Nueva York para establecer el transporte público gratuito, que sigue siendo su objetivo... y reforzó las políticas de “ciudad santuario” al prohibir que las agencias municipales cooperen con el ICE... La cuestión es si la influencia de Mamdani, así como la política y la capacidad de organización de la DSA, pueden realmente ir más allá de Nueva York y afectar al Partido Demócrata a nivel nacional, dominado por políticos profesionales moderados y donantes de grandes empresas (Dan La Botz)

"Zohran Mamdani, de 34 años, alcalde de Nueva York, miembro de los Socialistas Democráticos de América (DSA), que asumió el cargo el 1 de enero de 2026, ya ha avanzado en su programa y se ha establecido como un hacedor de reyes. Había hecho campaña prometiendo el cuidado universal de las y los niños, la reducción de los alquileres y la gratuidad de los autobuses. No lo ha conseguido todo, pero va por buen camino. Al mismo tiempo, dominó las recientes elecciones en Nueva York

 Compromisos cumplidos

Mamdani ha logrado establecer una asociación con la gobernadora del Estado de Nueva York, Kathy Hochul, para liberar 73 millones de dólares para un programa de cuidado de niños de 2 años. Se espera que pronto alcance los 425 millones de dólares, lo que permitirá el cuidado de 12.000 niños, y cubrirá a todos los niños susceptibles de participar en un plazo de cuatro años. También ha instaurado una congelación sin precedentes de los alquileres para aproximadamente un millón de apartamentos neoyorquinos con alquileres regulados. Pero Mamdani no ha obtenido suficiente apoyo financiero del Estado de Nueva York para establecer el transporte público gratuito, que sigue siendo su objetivo.

El alcalde ha demandado la abolición de la agencia federal de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y reforzado las políticas de “ciudad santuario” al prohibir que las agencias municipales cooperen con el ICE.

Mamdani, él mismo musulmán, también se ha pronunciado con fuerza contra el antisemitismo y la islamofobia. Fue acusado injustamente de antisemitismo por 600 rabinos judíos y por los medios conservadores por decir que el Comité de Asuntos Públicos de Israel de Estados Unidos (AIPAC), el grupo de presión sionista, es «un monstruo» que intenta controlar la legislación. También es personalmente víctima de ataques islamófobos, como el del senador de Alabama Tommy Tuberville, que publicó una foto de Mamdani junto al ataque terrorista contra las torres gemelas del 11 de septiembre, con la leyenda: “El enemigo está dentro”.

Espectaculares éxitos electorales

Más allá de los ataques personales y políticos, Mamdani ha utilizado su influencia política y la notable capacidad de movilización de los DSA para obtener victorias espectaculares en las recientes primarias demócratas en Nueva York. Apoyó para el Congreso a Brad Lander, ex rival en la carrera por la alcaldía y ex controlador de finanzas, que había sido el máximo funcionario judío de la administración de Nueva York. Lander venció al saliente Dan Goldman, apoyado por el lobby israelí.

Las otras candidatas al Congreso apoyadas por Mamdani, ambas miembros de la DSA y casi desconocidas, también ganaron. Claire Valdez, de 36 años, elegida para la Asamblea del Estado, y Darializa Avila Chevalier, de 32 años, activista estudiantil, han derrotado a poderosos rivales progresistas. Valdez venció a Antonio Reynoso, presidente del distrito de Brooklyn, y Chevalier ganó al representante Adriano Espaillat, influyente presidente del Congressional Hispanic Caucus. Tras su victoria en las primarias, estas candidatas están casi seguras de ser elegidas para el Congreso, dada la notoria debilidad del Partido Republicano en Nueva York.

Mamdani y su equipo derrotaron a los líderes demócratas establecidos desde hace mucho tiempo, a los progresistas apoyados por el Working Families Party y a los candidatos apoyados por la burocracia sindical. Las victorias de Mamdani y las y los DSA sacudieron al Partido Demócrata local, pero también a los progresistas de la ciudad.

Estas victorias demuestran que los socialistas democráticos están construyendo una coalición ganadora”, dijo Grace Mausser, copresidenta de las DSA de Nueva York. “Mientras que el establishment democrático y los fascistas MAGA ignoran las necesidades de los trabajadores, los socialistas democráticos se dirigen a una base electoral cada vez más amplia que exige el fin de la guerra, la abolición del ICE, la tributación de los ricos y la conquista de un sistema de salud universal. »

La cuestión es si la influencia de Mamdani, así como la política y la capacidad de organización de la DSA, pueden realmente ir más allá de Nueva York y afectar al Partido Demócrata a nivel nacional, dominado por políticos profesionales moderados y donantes de grandes empresas. ¿Pueden Mamdani y los DSA llegar al corazón del país?" 

(Dan La Botz , CADTM, 13/07/26)

22.12.25

Podemos comprobar que a nuestro alrededor hay multitud de experiencias que nos demuestran que los seres humanos podemos satisfacer las necesidades de forma menos costosa y mucho más eficiente, libre y pacífica cuando nos guiamos por principios distintos a los que rigen en el capitalismo... En el mundo hay más de tres millones de cooperativas que emplean a más del 10% del empleo mundial y que -a pesar de tener que hacerlo en un medio ambiente desfavorable- funcionan igual o mejor que las empresas de propiedad privada. La sanidad pública funciona mejor, es más barata y no produce las muertes evitables de la privada. Según la OCDE, en en 2023 había 126 empresas públicas (no guiadas, por tanto, por el afán de lucro capitalista) entre las 500 empresas más grandes del mundo, 92 más que en 2000. En 2024 había 1.115 bancos públicos en todo el mundo manejando 91 billones de dólares de activos, prácticamente el mismo volumen del PIB mundial... casi 1.000 millones de personas mayores de 15 años realizan mensualmente algún tipo de trabajo voluntario en todo el mundo... Para transformar de verdad el mundo hay que descubrir todo ese abanico de experiencias, aprender de ellas, reproducirlas y hacer que la gente de nuestro alrededor se movilice y empodere anticipando el futuro, construyéndolas y comprobando así que vivir en un mundo distinto al de ahora le conviene más y le satisface mejor... Es preciso construir desde abajo. Traer el futuro a la sociedad real poniendo en marcha nuevo tipos de empresas, con formas de propiedad y gestión alternativas; canales de distribución de los bienes y servicios que no obliguen a gastar improductivamente más de lo que valen; organizar el consumo racional y sosteniblemente; gestionar lo común y no destruirlo… Nada de eso es inalcanzable ni utópico. Lo tenemos a nuestro alrededor en multitud de experiencias y lugares del. mundo (Juan Torres López)

 "La última edición del informe sobre desigualdad mundial vuelve a mostrar que las brechas entre ricos y pobres en el planeta no sólo son gigantescas, sino que aumentan sin cesar. Los datos son una vez más escalofriantes y la desigualdad se manifiesta no sólo en términos de ingresos y riqueza personal:

– Unos 56.000 multimillonarios, entrarían en un campo de fútbol, controlan actualmente tres veces más riqueza que la mitad de la humanidad en su conjunto.

– El 10% más rico de la población mundial gana más que el 90% restante, mientras que la mitad más pobre de la población mundial capta menos del 10% del ingreso global total.

– Las mujeres ganan solo el 32 % de lo que ganan los hombres por hora de trabajo, considerando tanto las actividades remuneradas como las no remuneradas; y el 61 % si sólo se toma en cuenta el trabajo remunerado.

– La diferencia de gasto en educación llega a ser de 40 a 1 entre diferentes lugares del mundo.

– El 10% más rico es responsable del 77% de las emisiones asociadas con la propiedad de capital privado, y el 1% más rico por sí solo el 41%, casi el doble que el 90% más pobre en conjunto.

Según la revista Forbes,  en 2025 hay 3.028 empresarios, inversores y herederos milmillonarios en todo el mundo con un patrimonio total de 16,1 billones de dólares, dos más que en 2024. Por cierto, habiendo aumentado en este año mucho más que nunca la cantidad recibida por herencia por cónyuges e hijos, según el informe Billionaire Ambitions Report, publicado hace unos días por la firma de gestión financiera y patrimonial UBS.

La concentración tan inmensa de riqueza que se da en nuestro tiempo no es un hecho natural, ni fruto de la casualidad. Es el resultado de aplicar políticas que desde hace años vienen desmantelando derechos e instituciones de representación, control y contrapoder. Pero ninguna de ellas hubiera sido exitosa sin añadir un enorme poder mediático y cultural al financiero, económico y político del que dispone ese grupo de milmillonarios que dominan el mundo. No es casualidad que también en nuestros días se esté dando la mayor apropiación de medios de comunicación de la historia por parte de las personas más ricas.

Y ese poder mediático y cultural se orienta principal y prioritariamente a un objetivo: hacer creer a la gente que el mundo en el que vivimos es el no va más, el fin de la historia, el modo de vida y el sistema económico natural que no se puede cambiar.

Es lógico que quienes obtienen sus privilegios del capitalismo quieran convencernos de que no hay otra posible forma de organizar la economía y la sociedad. No se les puede criticar por ello. Es lo que necesitan y hay que reconocer que lo hacen magníficamente bien.

La desgracia es que los partidos que operan en la vida política con el supuesto fin de enfrentarse a todo eso no hacen mucho por ofrecer un horizonte alternativo, un modelo social y económico diferente al capitalismo. Operan en el corto plazo, se concentran en mover piezas y hacen ajustes en el sistema, sin duda necesarios, pero a la vista está que insuficientes para lograr que se frene la concentración de riqueza que deteriora las economías, desestabiliza y rompe a las sociedades, y destruye el medio ambiente. Ni siquiera en su denominación se percibe que luchen por una fórmula específica de sociedad distinta a la actual. Podemos o Sumar se podrían llamar Partido Popular o Vox. Ninguno de esos términos tiene sustancia identificativa. Sólo la mantiene el Partido Socialista (el comunista se esconde tras otras siglas) pero ¿cuándo hemos oído a alguno de sus dirigentes decir que luchan por traer el socialismo como alternativa del capitalismo?

La renuncia a definir y proponer un modo diferente de sistema económico y social por parte de las organizaciones políticas que se consideran transformadoras es una verdadera tragedia. Lo quieran o no, así ayudan decisivamente a que esos grandes multimillonarios puedan convencer a la gente de que ya nada se puede cambiar.

Es una tragedia, además, fruto de un tipo singular de ceguera, la que se produce por no mirar más allá de lo que se tiene a un palmo de nuestras narices, como el borracho que sólo busca las llaves perdidas junto al farol que lo alumbra. Cuando se mira algo más lejos, ni siquiera mucho, podemos comprobar que a nuestro alrededor hay multitud de experiencias que nos demuestran que los seres humanos podemos satisfacer las necesidades de forma menos costosa y mucho más eficiente, libre y pacífica cuando nos guiamos por principios distintos a los que rigen en el capitalismo.

En el mundo hay más de tres millones de cooperativas que emplean a más del 10% del empleo mundial y que -a pesar de tener que hacerlo en un medio ambiente desfavorable- funcionan igual o mejor que las empresas de propiedad privada. La sanidad pública funciona mejor, es más barata y no produce las muertes evitables de la privada. Según la OCDE, en en 2023 había 126 empresas públicas (no guiadas, por tanto, por el afán de lucro capitalista) entre las 500 empresas más grandes del mundo, 92 más que en 2000. En 2024 había 1.115 bancos públicos en todo el mundo manejando 91 billones de dólares de activos, prácticamente el mismo volumen del PIB mundial. Hace unos años, Naciones Unidas calculó que el trabajo no remunerado equivalía al empleo de 2.000 millones de personas a tiempo completo, la cuarta parte la población mundial. Y se calcula que casi 1.000 millones de personas mayores de 15 años realizan mensualmente algún tipo de trabajo voluntario en todo el mundo.

En mi último libro menciono, además, otras muchas experiencias de vida económica y social organizada bajo principios de ahorro, circularidad, solidaridad, cooperación, afecto, cuidado a las personas y a la naturaleza, defensa de lo común, democracia y codecisión… Todas ellas tienen, además, un rasgo en común: aprovechan mejor los recursos y satisfacen las necesidades proporcionando más bienestar, relaciones sociales menos conflictivas y paz.

Para transformar de verdad el mundo hay que descubrir todo ese abanico de experiencias, aprender de ellas, reproducirlas y hacer que la gente de nuestro alrededor se movilice y empodere anticipando el futuro, construyéndolas y comprobando así que vivir en un mundo distinto al de ahora le conviene más y le satisface mejor. El trabajo político en las instituciones es importante, fundamental si se quiere, pero no puede ser el único que se realice, como le está pasando desde hace décadas a los partidos de izquierdas. Es preciso construir desde abajo. Traer el futuro a la sociedad real poniendo en marcha nuevo tipos de empresas, con formas de propiedad y gestión alternativas; canales de distribución de los bienes y servicios que no obliguen a gastar improductivamente más de lo que valen; organizar el consumo racional y sosteniblemente; gestionar lo común y no destruirlo… Nada de eso es inalcanzable ni utópico. Lo tenemos a nuestro alrededor en multitud de experiencias y lugares del. mundo. Y la mejor prueba de su brío, de su utilidad, de su fuerza o de su entidad es que hayan brotado y no dejen de crecer en todo el planeta a pesar del contexto tan adverso en el que nos encontramos."        (Juan Torres López, 21/12/25)

20.11.25

Cómo Zohran Mamdani triunfó... ese trabajo fue realizada por los Democratic Socialists of America (DSA) de la ciudad de Nueva York (NYC-DSA)... La NYC-DSA ha desarrollado a lo largo de los años una ética de campaña única, centrada en el «campo», es decir, el puerta a puerta realizado por miles de voluntarios individuales... es una forma de incorporar a la gente común directamente en la campaña como un proyecto colectivo, como participantes y coorganizadores, más que como observadores y simpatizantes... su operación de 90 000 voluntarios fue clave para su éxito... No ha habido un momento en que la brecha entre el deseo politizado de la gente (trabajar colectivamente para cambiar el mundo) y las oportunidades que se le ofrecen haya sido mayor... la capacidad de la campaña de Mamdani para ofrecer a las personas no solo esperanza, sino también la posibilidad de trabajar por el cambio y construir lazos con sus vecinos, ha resultado revolucionaria... Los votantes no estaban cansados de los extremos y buscando el centro; no estaban cansados del progresismo de Biden y buscando sentido común; estaban cansados de un statu quo que claramente no funciona ni como política (no pueden pagar el alquiler) ni como política institucional (gobernados por fascistas), y buscaban algo agresivamente nuevo. Zohran ofreció eso... Esta dimensión de la campaña no puede entenderse al margen de la guerra en Gaza. Resultó ser un poderoso activo... su exigencia de igualdad de derechos para los palestinos se convirtieron en una señal de su valentía y autenticidad, no solo respecto a Israel-Palestina, sino de manera más general (Michael Kinnucan)

 "Zohran Mamdani llevó a cabo una excelente campaña. Pero su victoria fue posible gracias a una década de arduo trabajo electoral por parte de los socialistas democráticos de la ciudad de Nueva York y a la disfunción estructural del establishment político.      

La asombrosa victoria de Zohran Mamdani en las elecciones a la alcaldía de la ciudad de Nueva York electrificará a la izquierda en todo el país —como debe ser—. Pero ¿qué significa esta victoria para los socialistas? Siempre resulta tentador leer los resultados electorales en términos ideológicos amplios, como un índice del estado de ánimo nacional o una reivindicación de una ideología. Todos recordamos hace menos de un año, cuando la derrota de Kamala Harris mostró que una nación cada vez más antiinmigrante se desplazaba hacia la derecha —y los lectores mayores incluso recordarán que, hace cuatro años, el centrismo represivo contra el crimen de Eric Adams era el futuro del Partido Demócrata—. (Ahora la gente dice lo mismo sobre Zohran).

Pero las elecciones nunca son referendos ordenados sobre una ideología o un programa. Están determinadas en gran medida por los talentos y defectos de quien resulte ser candidato. Si Mamdani no hubiera sido elegido para la legislatura del estado de Nueva York en 2020, no habría estado en posición de postularse, y ningún candidato de talento y compromiso similares lo habría reemplazado. Si Eric Adams no hubiera sido notoriamente corrupto, bien podría estar ahora navegando hacia la victoria, y quizás no habría surgido ningún candidato serio para desafiarlo. No había ninguna garantía de que se presentara la oportunidad de postular a un socialista democrático para la alcaldía de Nueva York en 2025, ni de que, cuando esa oportunidad surgiera, existiera un candidato preparado para aprovecharla.

Precisamente por esa contingencia, el trabajo que posicionó a la izquierda para aprovechar esa oportunidad fue crucial. Una parte significativa de ese trabajo fue realizada por los Democratic Socialists of America (DSA) de la ciudad de Nueva York (NYC-DSA), que durante la última década se ha dedicado a elegir candidatos como Mamdani para el concejo municipal y la legislatura estatal. Este capítulo y su capítulo hermano del valle de Mid-Hudson han elegido a nueve legisladores estatales y dos concejales, todos comprometidos con la causa de la clase trabajadora. Las elecciones para la alcaldía no formaban parte del plan de la NYC-DSA hace ocho años, pero si nuestro capítulo no hubiera trabajado incansablemente en las trincheras de las carreras para la asamblea estatal, la capacidad organizativa, las relaciones de coalición, la credibilidad y, lo más importante, el candidato, no habrían existido para una contienda como esta.

Esa capacidad organizativa también ha moldeado la forma en que se llevó a cabo la campaña. La NYC-DSA ha desarrollado a lo largo de los años una ética de campaña única, centrada en el «campo» —es decir, el puerta a puerta realizado por miles de voluntarios individuales—. Para la NYC-DSA, el puerta a puerta no es simplemente una táctica para ganar votos (aunque también lo es); es una forma de incorporar a la gente común directamente en la campaña como un proyecto colectivo, como participantes y coorganizadores, más que como observadores y simpatizantes. Mamdani entiende claramente que su operación de 90 000 voluntarios fue clave para su éxito, y no es casualidad que esa operación haya sido dirigida por la veterana militante de DSA Tascha Van Auken; la campaña se apoyó (y mejoró) en una ética organizativa y una pericia técnica desarrolladas a lo largo de años de campañas ganadas y perdidas dentro de la DSA.

Esta ética de participación masiva explica más de lo que la mayoría de los observadores externos entenderán sobre el poder de la campaña de Mamdani. No ha habido en mi vida un momento en que la brecha entre el deseo politizado de la gente (trabajar colectivamente para cambiar el mundo) y las oportunidades que se le ofrecen haya sido mayor. En estas circunstancias, la capacidad de la campaña de Mamdani para ofrecer a las personas no solo esperanza, sino también la posibilidad de trabajar por el cambio y construir lazos con sus vecinos, ha resultado revolucionaria.

Aun así, la campaña bien podría haberse hundido ante oponentes más fuertes. He oído decir a muchas personas este ciclo que Zohran ha tenido suerte con sus rivales: suerte de que Adams fuera corrupto y estuviera endeudado con Trump, y suerte de que Andrew Cuomo fuera un exgobernador desacreditado, dotado de una especie de anticarisma esquelético, que cayó en desgracia por acoso sexual y cuyas políticas durante sus años como gobernador son en gran parte responsables de todo lo que hoy está mal en la ciudad de Nueva York.

Ciertamente, si los donantes multimillonarios que respaldaron primero a Adams y luego a Cuomo hubieran encontrado un mejor abanderado, la contienda podría haber sido diferente. Pero les propongo que su fracaso no se debe exactamente —o no exclusivamente— a la mala suerte. Hay razones estructurales por las cuales los candidatos centristas son tan malos, razones que también quedaron muy en evidencia en la campaña presidencial del año pasado.

Un Partido Demócrata cada vez más desconectado de cualquier base significativa y desprovisto incluso de una estructura interna coherente termina dominado por quien esté en la cima y quien pueda recaudar más donaciones; no es casualidad que esas personas resulten ser candidatos mediocres, desconectados, propensos al escándalo y a la corrupción, ni es casualidad que, incluso cuando los donantes centristas pueden ver que se avecina un desastre para ellos (Joe Biden en el verano de 2024, Cuomo inmediatamente después de las primarias de este año), carezcan de la capacidad colectiva para detenerlo. Esta forma de fracaso está incorporada al sistema; el sistema es lo que es y eleva sistemáticamente a personas como Adams y Cuomo al poder.

Más sorprendente, al menos para mí, fue el éxito de Zohran en dominar el ala progresista en las primarias. Este es el punto en el que más me tienta alzar las manos y culpar a la contingencia: por razones que la ciencia aún no comprende del todo, algunas personas simplemente son más carismáticas que otras.

Eso explica parte —pero no todo—. Un amplio espectro de políticos incluso progresistas está atrapado en un modelo mental en el que los votantes se ubican en un espectro de izquierda a derecha; en ese modelo, si los votantes se desplazan hacia la derecha (como parecía suceder en 2024), entonces uno también se mueve hacia la derecha. Actualmente existe una pequeña industria de comentaristas demócratas que insisten en que, si los demócratas quieren vencer a Trump, deben concentrarse en los temas prácticos de la vida cotidiana; en estos tiempos sin precedentes, dicen, es demasiado arriesgado aspirar a medidas sin precedentes.

Esta visión del mundo genera resultados cada vez más absurdos (Trump está ganando porque se concentra en los «temas cotidianos», como secuestrar trabajadores de la construcción y contagiar de sarampión a los niños). Pero los candidatos «progresistas» compartían esta visión, y eso los llevó a malinterpretar profundamente el momento político. Los votantes no estaban cansados de los extremos y buscando el centro; no estaban cansados del progresismo de Biden y buscando sentido común; estaban cansados de un statu quo que claramente no funciona ni como política (no pueden pagar el alquiler) ni como política institucional (gobernados por fascistas), y buscaban algo agresivamente nuevo. Zohran ofreció eso.

Esta dimensión de la campaña no puede entenderse al margen de la guerra en Gaza. Cuando Mamdani anunció su candidatura, su apoyo rigurosamente principista y público a los derechos palestinos fue considerado su mayor desventaja como candidato —incluso más que su compromiso socialista democrático—. Resultó ser todo lo contrario: un poderoso activo. Muchos votantes (particularmente, aunque no exclusivamente, jóvenes y musulmanes) estaban cada vez más disgustados por la evidente apología deshonesta de los demócratas tradicionales ante el genocidio israelí; la negativa de Mamdani a comprometerse en este tema y su exigencia de igualdad de derechos para los palestinos se convirtieron en una señal de su valentía y autenticidad, no solo respecto a Israel-Palestina, sino de manera más general. Muchos votantes tal vez no tuvieran una postura clara sobre la solución de dos Estados, pero estaban hartos de las mentiras y evasivas.

¿Qué pasa ahora? La elección de Mamdani representa un éxito más allá de los sueños más ambiciosos de la mayoría de los socialistas neoyorquinos de hace ocho, cuatro o dos años. Pero, como muchos han señalado, esto es solo el comienzo de la lucha. Mucho dependerá de lo que logremos hacer juntos como ciudad en los próximos cuatro años, tanto para ofrecer soluciones públicas a crisis como la vivienda y el cuidado infantil como, ante todo, para proteger a los cientos de miles de inmigrantes de Nueva York de la campaña de limpieza étnica de Trump.

Ciertamente no hay ninguna garantía de éxito. Pero para los neoyorquinos, una administración Mamdani ofrece la oportunidad de contraatacar —y para los socialistas de todo el país, su campaña ofrece un modelo para construir la infraestructura necesaria para conquistar el poder." 

( , Miembro de los Socialistas Demócratas de América (DSA) que vive en Brooklyn, JACOBINLAT, 05/11/25) 

5.11.25

POLITICO: Mandani se convertirá en el primer alcalde musulmán de la ciudad y el segundo en la historia moderna, en identificarse como socialista democrático... "Dedos magullados por levantar cajas en el suelo del almacén, palmas callosas por las entregas en bicicleta, nudillos marcados por quemaduras de cocina," dijo Mamdani. "Estas no son manos que se les haya permitido sostener el poder, y sin embargo, en los últimos 12 meses, se han atrevido a alcanzar algo más grande. Esta noche, contra todo pronóstico, lo hemos conseguido"... "Si bien emitimos nuestros votos solos, elegimos la esperanza juntos. Esperanza sobre la tiranía, esperanza sobre el gran dinero y las pequeñas ideas, esperanza sobre la desesperación"... Además de las amenazas de Trump de enviar a la Guardia Nacional y cortar los fondos a su antigua ciudad natal, Mamdani tendrá que abogar de inmediato por los autobuses gratuitos y el cuidado infantil universal... y presionar a la Junta de Normas de Alquiler para congelar los precios de los alquileres... La coalición que impulsó a Mamdani hacia la victoria resultó ser histórica, compuesta por bastiones progresistas en Brownstone Brooklyn y bloques de votantes como los sudasiáticos que normalmente no acudían a las elecciones municipales... Para los republicanos y el presidente Donald Trump, los resultados les entregan de manera ideal un blanco perfecto de cara a las elecciones de medio término del próximo año, ya que buscan pintar a sus adversarios como izquierdistas desconectados de la realidad... pero, mientras tanto Trump y los republicanos se echan la culpa unos a otros de la paliza recibida

 "Zohran Mamdani culminó una campaña agresiva para la alcaldía de Nueva York el martes por la noche con una victoria histórica, consolidando al socialista democrático como una estrella en ascenso y una figura divisiva en el Partido Demócrata.

Para los republicanos y el presidente Donald Trump, los resultados les entregan de manera ideal un blanco perfecto de cara a las elecciones de medio término del próximo año, ya que buscan pintar a sus adversarios como izquierdistas desconectados de la realidad.

Con casi todos los votos contados, Mamdani había obtenido poco más del 50 por ciento de los votos, según datos de la Junta de Elecciones de la Ciudad de Nueva York. Eso fue suficiente para vencer al exgobernador Andrew Cuomo, quien perdió ante Mamdani en las primarias demócratas de junio y llevó a cabo una campaña electoral general cada vez más amarga y negativa como independiente, que ganó el apoyo de Trump en las últimas horas de la carrera.

El 1 de enero, Mamdani se convertirá en el primer alcalde musulmán de la ciudad y el segundo en la historia moderna, después de David Dinkins, en identificarse como socialista democrático. Tendrá el apoyo de un ejército de voluntarios dedicados, los principales sindicatos laborales y la mayor parte del Partido Demócrata del estado mientras busca implementar una agenda ambiciosa que requiere importantes concesiones de Albany.

Pero las profundas divisiones expuestas durante la carrera probablemente persistirán: La campaña del vencedor fue impulsada por votantes jóvenes de izquierda que apoyaban su mensaje de asequibilidad. Los republicanos, moderados, demócratas mayores y aquellos cautelosos con las posturas de Mamdani sobre Israel, por su parte, apoyaron a Cuomo. Cómo el alcalde electo navegará esas divisiones mientras se defiende de una esperada incursión de Trump y cumple con las ambiciosas promesas de campaña se convertirá en una característica definitoria de su mandato.

Esos desafíos estaban lejos de ser lo más importante en la mente de Mamdani cuando subió al escenario en un lugar de conciertos de Brooklyn ante una multitud jubilosa.

"Amigos, hemos derrocado una dinastía política," dijo Mamdani entre aplausos ensordecedores.

El alcalde electo centró gran parte de su discurso de victoria en las necesidades de los neoyorquinos que trabajan en empleos de bajos salarios, a quienes prometió que recibirían más asistencia de su Ayuntamiento.

"Dedos magullados por levantar cajas en el suelo del almacén, palmas callosas por las entregas en bicicleta, nudillos marcados por quemaduras de cocina," dijo Mamdani. "Estas no son manos que se les haya permitido sostener el poder, y sin embargo, en los últimos 12 meses, se han atrevido a alcanzar algo más grande." Esta noche, contra todo pronóstico, lo hemos conseguido.

Mamdani agradeció a sus seguidores y al equipo de campaña mientras trolleaba repetidamente a Cuomo — en un momento citó al padre del exgobernador, Mario Cuomo — mientras acusaba nuevamente a la campaña de su adversario de degenerar en islamofobia.

"Si bien emitimos nuestros votos solos, elegimos la esperanza juntos," dijo Mamdani. "Esperanza sobre la tiranía, esperanza sobre el gran dinero y las pequeñas ideas, esperanza sobre la desesperación."

El socialista democrático caracterizó su elección como un camino para derrotar a Trump, a quien llamó un déspota.

"Donald Trump, como sé que estás viendo, tengo cuatro palabras para ti: Sube el volumen," dijo Mamdani mientras la multitud rugía.

Y argumentó que su ascenso trazó un camino para que los demócratas recuperaran el poder político del Partido Republicano.

"Si esta noche nos enseña algo, es que la convención nos ha frenado," dijo. "Nos hemos inclinado ante el altar de la precaución, y hemos pagado un precio muy alto." Demasiados trabajadores no pueden reconocerse en nuestro partido. Y demasiados entre nosotros se han vuelto hacia la derecha en busca de respuestas sobre por qué han quedado atrás.

Minutos antes, Cuomo apareció en el escenario con sus hijas en una fiesta electoral sombría en Midtown Manhattan para ceder ante el socialista democrático por segunda vez en menos de cinco meses.

"Esta campaña fue para cuestionar las filosofías que están dando forma al Partido Demócrata, al futuro de esta ciudad y al futuro de este país," les dijo a los partidarios. "Y esta coalición trascendió la política partidista normal." Reunió a demócratas, republicanos e independientes, unidos por el simple hecho de que su primera lealtad es como ciudadanos de la ciudad de Nueva York.

Cuomo señaló que casi la mitad de los neoyorquinos no votaron por Mamdani y enfatizó la necesidad de la seguridad pública y de combatir el antisemitismo. Y reprendió a la multitud cuando los seguidores abuchearon al mencionar el nombre de Mamdani.

Muchos en la sede de Cuomo culparon al candidato republicano Curtis Sliwa de jugar el papel de spoiler, pero el último conteo de votos encontró que incluso si Sliwa hubiera prestado atención a las constantes llamadas para que se retirara de la carrera en las últimas semanas, no habría sido suficiente para impulsar a Cuomo a la victoria.

Adams, en un video publicado en las redes sociales, felicitó a Mamdani y dijo que su equipo estaría preparando materiales para ayudar al alcalde electo a asumir el cargo en enero.

Con la victoria en la mano, el hombre de 34 años ahora tiene menos de dos meses para formar un comité de transición y construir un gobierno que enfrentará enormes obstáculos desde el primer día.

Además de las amenazas de Trump de enviar a la Guardia Nacional y cortar los fondos a su antigua ciudad natal, Mamdani tendrá que abogar de inmediato en Albany por muchas de sus principales prioridades, siendo los autobuses gratuitos y el cuidado infantil universal las más destacadas. El socialista democrático también ha reflexionado sobre debilitar el control del alcalde sobre el sistema de escuelas públicas, un punto de fricción importante en las negociaciones con los legisladores estatales, pero ha proporcionado poca claridad sobre los detalles.

Mamdani ganó el apoyo de la mayoría del establecimiento demócrata del estado.

"Un gigante dormido se ha despertado," dijo la Fiscal General del Estado Letitia James. "Y la política del miedo y el odio nunca funciona."

La gobernadora Kathy Hochul y los líderes legislativos también han respaldado a Mamdani y han expresado su apoyo a sus planes. Pero si estarán dispuestos a desembolsar los miles de millones de dólares necesarios para llevarlos a cabo es otra cuestión. Hochul ha dicho repetidamente que no aumentará los impuestos a los trabajadores de altos ingresos.

El alcalde electo también tiene la intención de crear un Departamento de Seguridad Comunitaria, una nueva división de la ciudad que se encargará de las llamadas de salud mental en lugar de depender únicamente del NYPD. Requerirá una reestructuración sísmica del gobierno de la ciudad y será una tarea enorme. Su equipo ya ha comenzado a hacer lobby con el Ayuntamiento para sentar las bases.

Además, Mamdani se ha comprometido a presionar a la Junta de Normas de Alquiler para congelar los precios de las unidades con alquileres estabilizados el próximo año, aunque el actual alcalde, Eric Adams, podría usar su poder decreciente para cambiar la composición de la junta y desbaratar los planes de Mamdani.

Aunque los alcaldes de la ciudad de Nueva York tienen poco poder más allá de los cinco distritos, la carrera se convirtió en una prueba de fuego para las divisiones dentro del Partido Demócrata en general.

La capacidad de Mamdani para centrarse en la economía doméstica y entusiasmar a los votantes jóvenes ha sido vista por las facciones de izquierda del partido como un camino a seguir, mientras los demócratas buscan estrategias para recuperar el poder en Washington, que ahora está controlado por los republicanos.

Pero la renuencia del líder de la minoría de la Cámara, Hakeem Jeffries, a apoyar a Mamdani, la decisión del líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, de no participar en la carrera y el respaldo del representante demócrata de Long Island, Tom Suozzi, a Cuomo indican que muchos en el partido aún creen que el socialista democrático está demasiado a la izquierda para atraer a votantes moderados cruciales, y que su alcaldía terminará siendo un saldo neto negativo en las disputadas carreras de la Cámara el próximo año.

La candidatura de Mamdani comenzó como una apuesta arriesgada.

En el otoño de 2024, las primeras encuestas lo situaban en un solo dígito mientras los observadores políticos de la ciudad se preparaban para lo que en ese momento parecía inevitable: el regreso de Cuomo al poder tras una renuncia ignominiosa a raíz de acusaciones de acoso sexual cuatro años antes — acusaciones que él niega. Incluso Mamdani inicialmente dudaba de la viabilidad de su campaña. Él y sus aliados veían su candidatura más como un vehículo para promover el capítulo de la ciudad de Nueva York de los Socialistas Democráticos de América, el grupo de izquierda hiperorganizado que se convirtió en un componente crítico de su victoria.

Sin embargo, para la primavera, Mamdani comenzó a destacarse entre un grupo de candidatos como el único que estaba ganando terreno frente al exgobernador.

El Contralor de la Ciudad, Brad Lander, entró en la carrera desde una posición privilegiada y con profundas raíces en el movimiento progresista de la ciudad. Sin embargo, un cambio calculado hacia el centro resultó ser un error, costándole gran parte de su base en la izquierda mientras le ganaba pocos nuevos seguidores moderados.

El predecesor de Lander, Scott Stringer, intentó un regreso propio después de una calamitoso intento de candidatura a la alcaldía en 2021. Esta vez, le faltaba el grupo de validadores de centro-izquierda que tenía cuatro años antes, y su campaña nunca ganó impulso.

Adams, el titular, hizo posible toda la carrera.

El demócrata amigable con MAGA soportó años de encuestas de récord bajo, redadas del FBI y acusaciones dirigidas a sus principales colaboradores, además de un caso federal de soborno de cinco cargos en su contra que lo dejó vulnerable a un desafío. Su caso criminal ahora extinto y la extraordinaria intervención de Trump y el Departamento de Justicia dejaron un sabor amargo en la boca de los votantes y los reguladores de financiamiento de campañas, quienes le negaron millones en fondos públicos de contrapartida, lo que perjudicó críticamente su capacidad para postularse.

En abril, solo unos días después de que el DOJ lograra con éxito desestimar el caso, Adams se retiró por completo de las primarias demócratas y lanzó una candidatura de larga distancia como independiente, un esfuerzo que más tarde también abandonaría antes de respaldar a Cuomo antes del Día de las Elecciones.

A pesar de todo, Cuomo llevó a cabo una campaña de Jardín de Rosas, evitando a los reporteros y apoyándose fuertemente en su experiencia dirigiendo el gobierno estatal durante 11 años.

Mientras tanto, Mamdani estaba construyendo un ejército.

El miembro de la asamblea estatal basó su campaña en un puñado de promesas simples y populistas: congelar el alquiler, proporcionar un servicio de autobús rápido y gratuito e implementar cuidado infantil universal. Los promovió en astutos videos en las redes sociales. Y una legión de encuestadores llevó su mensaje directamente a las puertas de los neoyorquinos con la ayuda de su familia política, los Socialistas Democráticos de América.

Al ceñirse a sus políticas económicas en un momento en que la mayoría de los votantes consideraban la asequibilidad como su principal preocupación, Mamdani pudo evitar las trampas de otros candidatos de izquierda que se presentaban en electores más moderados. Para financiar todo, planeaba convencer a Hochul, una demócrata, de aumentar los impuestos a pesar de un inminente desafío de la derecha que enfrenta en su campaña de reelección el próximo año.

A lo largo de la campaña, Mamdani fue bombardeado con una lista aparentemente interminable de preguntas sobre su inexperiencia, cómo lucharía para doblegar a Albany a su voluntad, su crítica pasada al NYPD, sus declaraciones criticando a Israel y su ocupación de Gaza, y su negativa a condenar la frase "globalizar la intifada".

Esas preocupaciones hicieron poco para frenar su impulso, que culminó el 24 de junio cuando sorprendió tanto al exgobernador como al mundo político al lograr una victoria en las primarias demócratas tan decisiva que no fue necesario esperar a que el sistema de votación por orden de preferencia de la ciudad arrojara el resultado final. Cuomo concedió antes de la medianoche.

La coalición que impulsó a Mamdani hacia la victoria resultó ser histórica, compuesta por bastiones progresistas en Brownstone Brooklyn y a lo largo del malecón de Brooklyn-Queens, y bloques de votantes como los sudasiáticos que normalmente no acudían a las elecciones municipales en números significativos.

Sin embargo, para un candidato que prometía centrar sus esfuerzos en la clase trabajadora, perdió a los residentes de bajos ingresos y a los votantes negros de la ciudad ante Cuomo durante las primarias. El exgobernador pronto resurgió bajo una línea de boleta independiente para una revancha de elecciones generales que mostró poco movimiento en las encuestas pero ataques cada vez más acerbos, con Mamdani acusando a Cuomo de islamofobia y el exgobernador golpeando al líder de la carrera por su retórica sobre Israel y su inexperiencia.

A medida que avanzaba la carrera, Mamdani fue ganando lentamente el apoyo de todo el Partido Demócrata de Nueva York, en parte moderando muchas de sus posturas anteriores y expresando su deseo de mantener a la Comisionada del NYPD, Jessica Tisch.

Con esos demócratas del establishment fuera de la contienda, Cuomo buscó despojar de votos al candidato republicano Curtis Sliwa después de que los esfuerzos para que el republicano con boina se retirara de la carrera fracasaran. El exgobernador recibió ayuda de los niveles más altos del partido: Trump publicó en las redes sociales apoyando la candidatura de Cuomo la noche anterior al Día de las Elecciones, mientras que Elon Musk y el asesor político Stephen Miller también animaron a sus seguidores a votar por Cuomo.

Pero los esfuerzos del exgobernador fueron demasiado poco y demasiado tarde, como lo evidencian los resultados de la noche del martes.

Durante las elecciones generales, Mamdani evadió rutinariamente preguntas directas sobre sus posturas en temas como la despenalización de la prostitución, cómo manejaría las protestas en la ciudad de Nueva York, sus opiniones sobre el control del alcalde y su opinión sobre varias propuestas en la boleta que afectarían la capacidad de la ciudad para producir vivienda asequible. Pero con pocos neoyorquinos indecisos, la ventaja de Mamdani se mantuvo.

La dinámica de la carrera se encapsuló en los últimos días.

El 26 de octubre, Cuomo celebró un modesto mitin en Queens junto a varios líderes de la comunidad judía alarmados por el ascenso de Mamdani. Más tarde esa noche, Mamdani habló junto al Senador Bernie Sanders y la Representante Alexandria Ocasio-Cortez ante una multitud de alrededor de 10,000 personas que llenaron un antiguo estadio de tenis cercano, un evento de energía y estatura inusuales para una campaña municipal.

"Me gustaría que se dijera de nuestra campaña que, en ella, las fuerzas del egoísmo y la lujuria por el poder encontraron su igual," dijo Mamdani a la multitud. "Y me gustaría que se dijera de nuestro Ayuntamiento que, en él, estas fuerzas encontraron a su maestro."

(Joe Anuta , POLITICO, 04/11/25, traducción Quillbot, enlaces en el original)

 

"Donald Trump atribuyó en parte las pérdidas de los republicanos el martes por la noche a su ausencia en la boleta.  

Algunos de sus aliados más cercanos culparon la baja calidad de los candidatos. Un republicano dijo que el GOP no logró abordar el aumento de los costos.

Todo se tradujo en una noche de acusaciones y recriminaciones por parte de los republicanos, quienes buscaron echar la culpa por sus resonantes pérdidas en Virginia, Nueva Jersey, California y varias otras elecciones estatales en la primera gran elección desde que Trump asumió el cargo en enero.

"'TRUMP NO ESTABA EN LA BOLETA, Y EL CIERRE, FUERON LAS DOS RAZONES POR LAS QUE LOS REPUBLICANOS PERDIERON LAS ELECCIONES ESTA NOCHE,' según los encuestadores," escribió Trump en mayúsculas en Truth Social poco después de que se proyectara a los demócratas como ganadores en Virginia, Nueva Jersey y la ciudad de Nueva York.

Las elecciones de años impares a menudo demuestran ser un referéndum temprano sobre cómo se sienten los votantes respecto al desempeño de la Casa Blanca. Trump en gran medida se negó a entrar en la contienda en nombre de los candidatos del GOP en todas las boletas este año, y los republicanos se apresuraron a atribuir los sombríos resultados de la noche del martes a un factor de motivación demócrata en los estados inclinados hacia el azul en lugar de a la insatisfacción con el propio Trump, amortiguando el golpe de lo que los resultados de 2025 podrían significar para las cruciales elecciones de medio término del próximo año, mientras reconocían algunas señales de advertencia.

"No es el fin del mundo, pero tampoco es un buen augurio." No es una gran noche si estás en el partido del presidente. Pero también es un año electoral atípico,” dijo un aliado de la Casa Blanca, que recibió anonimato para discutir abiertamente los resultados de las elecciones. "Parte de esto es la lucha que siempre ha existido: ¿cómo transfieres a sus votantes a otras elecciones?" Hay personas que solo votan cuando él está en la boleta.

"La gente no siente que se cumplan las promesas," añadió la persona. "Ganaste en reducir costos, devolviendo más dinero a los bolsillos de la gente." Y la gente no lo siente en este momento.

Las pérdidas para los republicanos, sin embargo, fueron drásticas. Los demócratas ganaron las tres elecciones estatales en Virginia y cambiaron 13 escaños en la Cámara de Delegados del estado; la demócrata Mikie Sherrill venció al republicano Jack Ciattarelli por 13 puntos y los demócratas se llevaron varios condados. Trump ganó en 2024; tres jueces demócratas del Tribunal Supremo mantuvieron sus asientos en el alto tribunal de Pensilvania; y los votantes de California aprobaron la Proposición 50, que redibujará los mapas congresionales del estado para favorecer a los demócratas.

En Georgia, que tiende hacia el rojo, los demócratas incluso destituyeron a dos republicanos en una elección estatal para la Comisión de Servicios Públicos de Georgia.

Vivek Ramaswamy, un estrecho aliado de Trump que se postula para gobernador en Ohio, ofreció una evaluación directa, culpando en parte la mala actuación del GOP a la falta de atención del partido a los costos crecientes.

"Nos dieron una paliza," dijo en un video publicado en X.

Los asesores cercanos a Trump señalaron a Winsome Earle-Sears y Ciattarelli, los dos candidatos del Partido Republicano que fueron derrotados en las elecciones gubernamentales en Virginia y Nueva Jersey, lo que hizo que los republicanos, al menos en Nueva Jersey, se sintieran optimistas al inicio de sus campañas. Chris LaCivita, un exgerente de campaña de Trump y veterano operativo de campaña en Virginia, resumió el pobre desempeño de Earle-Sears como un desastre de su propia creación.

"Un mal candidato y una mala campaña tienen consecuencias - la carrera por la gobernación de Virginia es el ejemplo número 1," escribió en las redes sociales poco después de que los medios de comunicación declararan la victoria de la oponente de Winsome-Sears, la demócrata Abigail Spanberger.

Alex Breusewitz, jefe de un super PAC alineado con Trump y exasesor de la campaña y la Casa Blanca de Trump, acusó a Earle-Sears de no ser "amiga del presidente Trump" mientras instaba a los candidatos republicanos a abrazar más fuertemente al presidente para ganar elecciones.

Tanto Earle-Sears como Ciattarelli presumieron de su apoyo a Trump durante sus campañas, pero Trump mantuvo su distancia con la virginiana en particular, quien lo criticó repetidamente en los años entre su presidencia.

"Esta noche fue una gran lección para el Partido Republicano: postular a Rs blandos que son tibios con Trump y MAGA, incluso en estados 'púrpuras', no funciona," escribió Breusewitz en las redes sociales. "Tu candidato necesita ser capaz de movilizar a TODAS LAS FACCIONES de nuestro partido, y lo hacen siendo MAGA en todo momento."

"Para ser claros, NJ no es un referéndum sobre Trump," dijo Mike Hahn, un estratega del GOP basado en Nueva Jersey que asesoró a un candidato que Ciattarelli derrotó en las primarias y ex miembro del equipo de campaña de Trump. "Es un reflejo de Jack Ciattarelli, quien ahora ha perdido tres veces y siempre fue vulnerable."

Pocos republicanos culparon al presidente por su decisión de mantenerse alejado de las elecciones en Virginia, Nueva York y California, un reconocimiento tácito de que involucrarse en campañas en estados históricamente demócratas podría salir mal. Pero los telerallies de última hora de Trump para los republicanos el lunes pusieron de manifiesto lo poco que apoyó a los candidatos más destacados del partido.

Andrew Kolvet, el portavoz de Turning Point USA, dijo en una transmisión en vivo en el canal de Youtube de Charlie Kirk que cree que Trump debería haber ofrecido más apoyo a Ciattarelli, quien parecía ser el candidato republicano más probable para obtener una victoria de cara al Día de las Elecciones. A diferencia de Earle-Sears, Trump había respaldado específicamente al republicano de Nueva Jersey por su nombre.

¿Creo que Trump debería haber salido en Nueva Jersey? Sí. Trump debería haber estado absolutamente en Nueva Jersey,” dijo Kolvet. "Las personas que aman a Trump, se habrían sentido motivadas por eso."              

( Aaron Pellish, Dasha Burns and Alec Hernandez , POLITICO, 05/11/25, traducción Quillbot, enlaces en el original)

14.9.23

Micheal Hudson: el socialismo "con características euro-asiáticas" es el futuro

 "(...) Así que el dólar está subiendo, el euro está bajando, otras divisas están bajando. Eso está creando una ola de impagos en las deudas del Sur Global. Si hay un impago de la deuda externa, eso también va a perjudicar a los bancos y a los tenedores de bonos. Así que de repente esta deuda que se ha acumulado desde 2009, durante los últimos 14 años, todo esto de repente está bloqueando cualquier tipo de recuperación en absoluto. (...)

Pero cuando el euro baje de valor, ¿qué es lo que realmente va a perder?Sus salarios van a bajar porque la mano de obra ahora va a tener que pagar mucho más dinero por lo que importa del Sur Global para sus materias primas, de China para sus bienes de consumo."

Así que vas a tener una depresión crónica extendiéndose por toda Europa de la que nadie en Europa es capaz de ver cómo puede salir.Ciertamente, la industria europea dice: "Ya no vamos a conseguir gas ruso barato.Tenemos que elegir. O nos trasladamos a Estados Unidos que tiene gas a bajo precio, o nos trasladamos a Rusia y China, o a Irán o a uno de estos otros países. ¿A dónde se van a trasladar?" Porque Europa es una zona muerta ahora. Estados Unidos ha ganado la guerra ucraniana contra Europa Occidental. (...)

KC: Con la caída de Europa, ¿qué va a pasar ahora con la desdolarización?

Europa no se va a desdolarizar. La desdolarización no es simplemente una salida del dólar.Es una reestructuración de la estructura comercial.El comercio va a ser cada vez más entre los países euroasiáticos y entre Eurasia y el Sur Global, África y Sudamérica.El comercio se financiará mediante intercambios de divisas entre países, del mismo modo que Arabia Saudí y China se intercambian divisas para su comercio de petróleo y productos manufacturados. Tendremos este tipo de acuerdos con países africanos y con países como Brasil.
El problema que hay que resolver es que algunos países van a tener déficits, especialmente déficits con China para los fabricantes y con Rusia para las materias primas. ¿Cómo van a financiar esos déficits? (...)

Lo primero que sustituirá al dólar será el oro. Toda Eurasia está acumulando reservas de oro y reduciendo sus reservas de dólares. Está gastando sus dólares en cosas que se compran con dólares: materias primas y otras cosas.Pero no está reemplazando estas reservas de dólares.Está utilizando sus ingresos para comprar oro.

Están intentando crear una alternativa al Fondo Monetario Internacional.Lo llaman el Banco de los BRICS, pero va a ser más que un Banco de los BRICS.Va a ser capaz de crear su propio oro de papel, su propia versión de derechos especiales de giro, su propia idea de lo que John Maynard Keynes llamó Bancor en 1944. Será un tipo de crédito que los países con superávit concederán a los países con déficit para permitirles incurrir en déficits hasta que China y otros países construyan sus infraestructuras, construyan sus economías para ser autosuficientes y formar parte de esta nueva zona euroasiática de comercio y divisas. Será una organización comercial, monetaria y militar.

El mundo entero se reorientará de forma que se evite la economía estadounidense y europea. La economía de EE.UU. y Europa se convertirá en una unidad, junto con Australia y Nueva Zelanda como las partes de habla inglesa del mundo. El resto del mundo seguirá su propio camino. El mundo se dividirá en dos partes diferentes con filosofías diferentes.Occidente va a ser una zona financiarizada, donde la planificación central se concentra en Wall Street. ¿Quién se va a llevar el mérito, y para qué?¿Cómo vamos a asignar el dinero y el crédito?

Eurasia y el resto del mundo van a ser cada vez más industrial-socialistas.La forma en que el mundo estaba evolucionando justo antes de la Primera Guerra Mundial y luego se detuvo para Occidente.Asia va a recoger este ideal de capitalismo industrial que evoluciona hacia el socialismo, tratando el dinero como una utilidad pública en manos del gobierno, no en manos de un 1% privado. Tendremos una política militar que proteja a toda la región, una especie de homólogo euroasiático de la OTAN para protegerse de las bases militares estadounidenses.

El comercio va a encajar. La producción y el consumo van a encajar entre los países de forma equilibrada a medida que otros países desarrollen su propia capacidad para alimentarse, para satisfacer sus necesidades básicas. Tratarán la sanidad como un derecho público, como un servicio público y un derecho humano. Tratarán la vivienda como un derecho público y la alimentación como un derecho público.No habrá gente muriéndose de hambre en la calle o en el metro como vemos en Nueva York cuando no tienen trabajo.Todo el mundo estará protegido en lugar de polarizarse.

Lo que se espera será que los estándares aumenten en Eurasia y en el Sur Global. Aumentará la producción, aumentará la productividad.La mano de obra estará más sana, mejor alimentada y mejor educada en estas regiones.Y lo contrario ocurrirá en Estados Unidos.Se polarizará más. Aquí las ciudades están prácticamente en quiebra, sobre todo porque se están abandonando las propiedades comerciales.La base impositiva de las ciudades está bajando y tienen que recortar gastos en transporte porque la gente ahora trabaja desde casa en vez de coger el metro o los trenes o autobuses para ir a las ciudades.Se está produciendo toda una reestructuración económica, tanto en Asia como en Estados Unidos, pero esta reestructuración va en direcciones opuestas.

KC: Michael, has presentado muy bellamente una posibilidad proyectada para el desarrollo de Eurasia. ¿Cuál sería tu consejo o tu advertencia sobre el tipo de relaciones entre los diferentes países con diferentes recursos y niveles de desarrollo? ¿Qué advertirías contra una cierta repetición del tipo de relaciones hegemónicas dentro de este bloque euroasiático?

Hay que empezar por darse cuenta de que estos países son diferentes entre sí.

Como son diferentes, el problema a la hora de crear un banco BRICS o cualquier organización internacional es quién va a tener el control.Los estadounidenses siempre han insistido en que no se unirán a ninguna organización en la que no tengan poder de veto. Empezando por las Naciones Unidas y luego el voto americano en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, pueden vetar cualquier cosa, según las reglas que establecen estas organizaciones.En Eurasia tienen que darse cuenta de que los países son muy diferentes.Eso va a hacer políticamente difícil decidir cuándo asignamos estos créditos para cubrir sus déficits comerciales y de balanza de pagos.¿Quién va a recibir cuánto crédito?¿Hay un límite?

¿Cómo vamos a permitir que los países paguen? Si un país va a tener un superávit sostenido, como China, y otros países son deficitarios, ¿cómo evitamos que los países deudores acaben como han acabado hoy, debiendo deudas en dólares en América Latina y otros países? ¿Cómo creamos un sistema financiero que no vaya a utilizar las finanzas como la nueva forma de guerra económica para hacerse con el control del gobierno? ¿Cómo vamos a hacer que se dirija políticamente en beneficio de la economía real de producción y consumo, en lugar de en beneficio de los inversores financieros que se encargan de comprar y privatizar estos medios de producción?

América y Europa van a privatizar cada vez más el dominio público, tal como Margaret Thatcher comenzó en Inglaterra.América y Europa acabarán como Inglaterra después de Margaret Thatcher y el Partido Laborista cuando Tony Blair fue aún más lejos.¿Cómo evitar la privatización?Garantizando ciertos derechos económicos a todo el mundo.¿Cómo se garantiza la asistencia sanitaria, la vivienda y la alimentación?

Todo esto requiere una ideología económica, una doctrina. No se puede hacer ad hoc. Al principio, se hace ad hoc. Lo haces sobre la marcha, ves cuál es la línea de menor resistencia, qué es lo más fácil de hacer. Pero en algún momento tiene que haber un debate sobre qué es el socialismo hoy. Tal vez no quieras llamarlo socialismo.Lo llames como lo llames, podría ser Eurasia con características euroasiáticas.Hay que tener una declaración de derechos básicos y una guía constitucional, no como la Constitución estadounidense, que está grabada en piedra y nunca se cambiará, sino una constitución que se actualizará continuamente, que se modificará continuamente, que avanzará.

¿Cómo crear una estructura institucional flexible que pueda evolucionar en el futuro para satisfacer las crecientes y cambiantes necesidades de las sociedades que intentan industrializarse, que intentan hacer frente a problemas medioambientales como el calentamiento global y las condiciones meteorológicas extremas? ¿Cómo van a hacer frente a las nuevas enfermedades?¿Cómo van a enfrentarse a Estados Unidos y mantenerlo fuera de su región?¿Cómo va a tener Eurasia su versión de la Doctrina Monroe diciendo: Eurasia para los euroasiáticos.

No hay necesidad de que los norteamericanos estén cerca de Asia.Podéis tener vuestro propio continente y destruirlo todo lo que queráis, pero manteneos fuera de nuestro territorio, igual que nosotros nos mantenemos fuera del vuestro. (...)

Queremos aprender de Estados Unidos, pero no queremos aprender a ser como Estados Unidos. Queremos aprender a evitar los problemas que se han producido en Estados Unidos. Así que se utiliza a Estados Unidos y a Europa como ejemplo de lo que se quiere evitar.

La cuestión es cómo crear un grupo de organizaciones internacionales libres de la polarización económica, la privatización y la financiarización que han destruido las economías estadounidense y europea.

KC: Entonces, ¿lo caracterizaría como "socialismo con características euroasiáticas"?

Sí, o el "futuro". Se podría decir simplemente "el futuro con características euroasiáticas". No importa cómo lo llame, pero será una economía mixta. Mucha gente tiene la idea de que el socialismo significa que el gobierno hace toda la planificación. El socialismo no es eso.

Por supuesto, habrá una economía mixta. Por supuesto que habrá empresas privadas. Por supuesto que habrá propiedad individual, pero estará sujeta a restricciones sociales para que las fortunas que haga algún particular no se obtengan a costa del resto de la sociedad.Habrá límites y regulaciones para que las ganancias privadas se consigan de forma que se generen ganancias sociales y económicas en el proceso, no a expensas de la economía y la sociedad.

 Hay que coordinar los sectores privado y público. En vez de como en América y Europa, donde el objetivo del sector privado es apoderarse del gobierno para privatizar y vender el dominio público. Tienes una economía unidimensional, privatizada y financiarizada. Asia hará algo muy parecido a lo que ha estado haciendo China: una economía mixta. El papel del gobierno es proporcionar servicios y bienes que de otro modo serían monopolios. No quieres monopolios.

No quieres una clase que busque rentas. No se quiere una clase que obtenga ingresos y riqueza sin trabajar ni proporcionar ningún producto económico. Eso es una sociedad rentista. Eso es una sociedad rentista. Eso es lo que era una sociedad de terratenientes en Europa hasta el siglo XIX, y lo que es una sociedad de búsqueda de beneficios económicos en el siglo XX en Norteamérica.

Hay que evitar el rentismo económico, el rentismo inmobiliario y el rentismo monopolista.Los sectores de las finanzas, la tenencia de la tierra, la investigación y el desarrollo y la sanidad pública deben ser de dominio público, no privatizarse.De lo contrario, acabas pareciéndote a Inglaterra después de que Margaret Thatcher privatizara la vivienda social y expulsara a la población de Londres porque no podía permitirse las viviendas sociales privatizadas que se compraron y financiaron.Mira lo que pasó en Londres y Thatcher.¿Por qué no funciona la economía neoliberal?

 Hay que tener una alternativa para decir que existe una alternativa a la economía neoliberal. Podemos ver que hemos estado inventando la alternativa sin tener realmente un modelo de cómo hacerlo. Pero ahora que hemos visto lo que está empezando a funcionar, ciertamente en China, podemos desarrollar una especie de modelo básico para una alternativa a lo que está sucediendo en el Occidente financiarizado y privatizado.

TY: Michael, ¿cuándo crees que estas instituciones de los BRICS van a ser lo suficientemente sólidas como para al menos hacer realidad lo que dices?

No hay forma de saberlo. No formo parte del proceso de implementación, y teniendo 84 años y evitando COVID, todo lo que puedo hacer es hacer comentarios desde donde estoy en Nueva York. (...)

El objetivo clásico de un mercado libre es hacer que los mercados estén libres de renta económica, libres de renta de la tierra, libres de renta de monopolio y libres de sobrecarga financiera. Estos objetivos de los economistas clásicos del siglo XIX, Adam Smith, John Stuart Mill y Marx deberían ser la guía de lo que está ocurriendo.

 Para ello, hay que conocer la historia económica. Eso es lo que he estado escribiendo. (...)

Jade: Michael, tengo una pregunta sobre la desdolarización.Y ahora estamos debatiendo sobre la vinculación del RMB.¿Cómo se vincula a los recursos naturales?Creo que cuando se habla de vincular el nuevo dinero artificial que se utilizará entre los gobiernos, ¿cómo se va a tasar este Nuevo Derecho Especial de Giro?Parece justo fijarlo en función del valor de los recursos naturales, porque ahora mismo eso es lo que produce el Sur Global.Y hay que ponerle un precio que proporcione suficiente crédito a los exportadores de recursos naturales para que puedan ampliar su economía y no se queden en un agujero en el suelo cuando sus recursos naturales desaparezcan, sino que utilicen sus exportaciones de recursos naturales para sustituirlos por medios de producción industriales, agrícolas o comerciales.

¿Cómo se les permite realmente utilizar sus exportaciones de materias primas, para las que obtendrán créditos titulizados que podrán canjear por ayuda en la creación de un tipo de economía industrial, como ocurre obviamente en China, pero también en otros países que han ido más allá de ser productores de recursos naturales y quieren acabar con una economía que sea continua y autosuficiente en lugar de vaciarse en un agujero en el suelo?

No sé cómo elaborarlo más, pero eso es lo más lejos que puede llegar ahora mismo. A grandes rasgos, se quiere que estos países se conviertan en economías globales equilibradas.No queremos que sean monocultivos. Los monocultivos se deformaron de la forma en que están debido al apoyo del Banco Mundial únicamente a los sectores exportadores de materias primas, no para que se alimenten con sus propios cereales, no para que produzcan sus propios bienes de consumo, sino para que se conviertan en dependientes comerciales de Estados Unidos para alimentos y bienes de consumo.

Quieres independizar al resto del mundo de Norteamérica y de Europa, su colonia, para que Estados Unidos y Europa ya no puedan amenazarte con sanciones, ya no puedan desestabilizar tu economía simplemente no vendiéndote comida y te mueras de hambre. Los países pueden producir sus propios alimentos, como cuando Estados Unidos sancionó a Rusia, y Rusia acabó siendo capaz de producir sus propios alimentos, queso, vino y otras producciones agrícolas. Y quiere asegurarse de que las sanciones para perturbar las economías no tendrán ningún efecto en las economías euroasiáticas, sino que sólo afectarán a Europa, que es la parte del mundo que Estados Unidos está tratando de encerrar en la dependencia como antes encerró en la dependencia a América Latina.

Lo difícil será conseguir que América Latina se integre en el crecimiento mundial en lugar de romper con el imperialismo financiero estadounidense. En algún momento estos países tendrán que dejar de pagar su deuda en dólares.Tendrán que decir que la deuda que tenemos con los tenedores de bonos extranjeros era una deuda depredadora, una mala deuda de un gobierno de ocupación.No vamos a pagar al Banco Mundial. No vamos a pagar al FMI y no vamos a pagar a los tenedores de bonos.Ahora formamos parte de un mundo diferente.Hemos dejado el mundo del dólar para entrar en lo que es el nuevo mundo del siglo XXI.

KC: Creo que Michael acaba de señalar un punto muy importante, a saber, que en este nuevo bloque, tal vez lo que llamamos el bloque BRICS o el bloque euroasiático, las relaciones entre los diferentes países deberían ser diferentes, que no se repetiría simplemente el statu quo de uno proporcionando sólo materias primas y recursos naturales y otros aprovechándose. Creo que esto también tiene que ver con lo que Samir Amin proponía sobre la desvinculación, que cada país establezca su propio programa de desarrollo e industrialización y no esté sujeto a la lógica o a las normas de las potencias hegemónicas en la división mundial del trabajo. Así que lo que usted está diciendo es que propone un tipo diferente de relaciones y un paradigma diferente de desarrollo. ¿Podría explicarlo un poco más? Creo que es muy importante lo que acabas de decir, que no se trata simplemente de construir un bloque contrario al bloque Europa-Estados Unidos, sino de repetir el mismo tipo de lógica.

El problema es que las burocracias y los departamentos administrativos de los gobiernos de toda América Latina, África y Asia han sido formados no sólo en Estados Unidos, sino como parte de una doctrina económica, una teoría neoliberal que ha sido promovida por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el sistema escolar de Estados Unidos y las personas que conceden el Premio Nobel al pensamiento neoliberal financiarizado de la Escuela de Chicago. Necesitas tener una burocracia que esté capacitada para darse cuenta de que hay una forma alternativa de desarrollo. Lo que no quieres es que Eurasia y la mayoría global digan simplemente que vamos a ser independientes de América y Europa, pero que vamos a ser como América y Europa. Vamos a intentar hacerlo mejor.

Eso sería un desastre porque entonces en Asia y la mayoría global acabarían igual que han acabado Estados Unidos y Europa, sin industria, económicamente polarizados con unos pocos multimillonarios en la cima de su economía, señoreando sobre la empobrecida economía endeudada en general.

Así que lo que se necesita es toda una estructura administrativa, una organización de agencias gubernamentales y burocracias que tengan como objetivo crear un tipo de sociedad muy diferente a la que se tiene en Estados Unidos y Europa. No se trata simplemente de desdolarizarse, de ser como Estados Unidos y Europa pero utilizando su propia moneda. Se trata de ser una nueva civilización, un nuevo tipo de civilización diferente del desvío que ha tomado la civilización occidental. (...)

Hay que asegurarse de que todo el mundo pueda cubrir sus necesidades básicas sin endeudarse. Si alguien tiene que endeudarse para recibir atención médica, para alimentarse, para conseguir una vivienda, como ocurre en Estados Unidos, acabará siendo una clase dependiente y perderá su libertad. Quieres crear un tipo de sociedad alternativa, no sólo una economía diferente, sino una sociedad diferente en la que la gente no pierda su libertad.Será un derecho público tener sanidad pública, la capacidad de tener una vivienda propia, de tener una educación propia sin endeudarse.

El endeudamiento de por vida se da en Estados Unidos, donde endeudarse de por vida significa que tienes que aceptar un trabajo, por poco que te paguen y acabar trabajando básicamente en la versión financiera de la dependencia de la deuda y el feudalismo. Occidente se ha hundido de nuevo en una especie de feudalismo, feudalismo financiarizado, neofeudalismo. Quieres una economía que no tenga una sociedad feudal rentista, y lo haces impidiendo que las familias y las empresas se enriquezcan mediante la búsqueda de rentas, enriqueciéndose sin producir nada, sino simplemente por medios de explotación.
Quieres hacer estadísticas económicas que distingan la explotación depredadora de la obtención real de beneficios.

No quieres considerar que lo que obtiene un arrendador ausente se añade al producto nacional, porque eso en realidad es desviar los ingresos de los arrendatarios. Quieres que todo el mundo pueda tener su propia propiedad, en última instancia sin endeudarse.

La mejor manera de hacerlo, en lugar de financiar la propiedad con créditos hipotecarios, es aplicar un impuesto sobre los recursos que producen rentas. Se necesita un impuesto sobre la tierra, un impuesto sobre los monopolios, un impuesto sobre los recursos naturales y un impuesto financiero.

El sistema fiscal es absolutamente fundamental para crear un verdadero "mercado libre" como el que pretendían crear los economistas clásicos. Es lo contrario del tipo de mercado libre del que hablan Estados Unidos y Europa, es decir, un mercado libre para que Wall Street haga lo que quiera con el resto de la economía, libre para que los monopolistas cobren lo que quieran, libre para que los acreedores ejecuten la propiedad de sus deudores. Tienes un concepto totalmente diferente de lo que es un mercado libre, un concepto diferente de lo que es la libertad, un concepto diferente de lo que son los derechos humanos y los derechos naturales, y un concepto diferente de lo que deberían ser las infraestructuras públicas.

Todo esto es una forma diferente de pensar sobre cómo evoluciona el mundo, y hay que desarrollar esa alternativa y compartirla para que otros países puedan darse cuenta de que "sí, hay una alternativa a la economía dirigida por los bancos estadounidenses". Este es el esbozo de una alternativa y nuestros gobiernos van a crear agencias administrativas y principios reguladores que promuevan el bienestar general, no simplemente el bienestar financiero. La economía real, no las demandas financieras sobre la economía real."         (Michael Hudson, blog, 20/06/23; traducción DEEPL)

4.1.21

El año en el que EEUU le abrió las puertas al socialismo... 2020 ha sido el año de la muerte del ‘reaganismo’

"(...) Sea cual fuere la causa, el domingo Trump firmó por fin una ley de alivio económico que prolongará las ayudas unos cuantos meses. Los trabajadores en paro no fueron los únicos en suspirar aliviados. El mercado de futuros —que no es una medida del éxito económico, pero aun así— subió. Goldman Sachs modificó al alza sus previsiones de crecimiento económico para 2021. 

De modo que este año se cierra con una segunda demostración de la lección que deberíamos haber aprendido en primavera: en época de crisis, la ayuda del Gobierno a la gente en apuros es buena, no solo para quienes la reciben, sino para el país en su conjunto. 

O por decirlo de manera un poco diferente, 2020 ha sido el año de la muerte del reaganismo.

Lo que yo entiendo por reaganismo va más allá de la economía vudú, o la afirmación según la cual las reducciones de impuestos tienen poderes mágicos y pueden resolver todos los problemas. Nadie cree en ello aparte de un puñado de charlatanes y chiflados, además de todo el Partido Republicano. 

No, a lo que yo me refiero es a algo de mayor alcance, a saber, la creencia de que ayudar a los necesitados siempre resulta contraproducente, y de que la única manera de mejorar la vida de la gente corriente es hacer más ricos a los ricos y esperar que los beneficios goteen hacia abajo. Esta creencia quedó condensada en la famosa sentencia de Ronald Reagan según la cual las palabras más aterradoras en inglés son “soy del Gobierno y estoy aquí para ayudar”.

Pues bien, en 2020 el Gobierno estuvo ahí para ayudar, y eso fue lo que hizo. Es verdad que ha habido quien ha defendido la política del goteo, incluso frente a la pandemia. Trump presionó para que se rebajase el impuesto sobre la nómina, lo cual no tiene utilidad para ayudar directamente a los desempleados, aunque intente (sin éxito) reducir la recaudación fiscal vía acción ejecutiva. Ah, y las nuevas medidas de recuperación incluyen una rebaja de impuestos multimillonaria a las comidas de negocios, como si los almuerzos regados con Martini fuesen la respuesta a la depresión económica creada por la pandemia.

La animadversión reaganiana a ayudar a las personas necesitadas también ha persistido. Ha habido políticos y economistas que han seguido insistiendo, contra toda evidencia, en que la ayuda a los parados genera desempleo. Pero, en general —y, en cierto modo, sorprendentemente—, la política económica estadounidense respondió bastante bien a las necesidades reales de un país obligado a confinarse. La ayuda a los desempleados y la condonación de las deudas de las empresas si el préstamo se utilizaba para seguir pagando las nóminas, limitaron el sufrimiento. Los cheques directos no han sido la mejor medida de todos los tiempos, pero sirvieron para animar a las personas.

Toda esta intervención del Gobierno a gran escala funcionó. A pesar de un confinamiento que eliminó temporalmente 22 millones de empleos, el hecho es que la pobreza se redujo mientras duró la ayuda.

Y no ha tenido un lado negativo visible. No ha habido indicios de que ayudar a los desempleados disuadiese a los trabajadores de aceptar un empleo. El crecimiento del empleo desde abril hasta julio, cuando nueve millones de estadounidenses volvieron a trabajar, sucedió mientras el aumento de las ayudas seguía en vigor. El enorme endeudamiento público tampoco tuvo las consecuencias nefastas que los cascarrabias del déficit siempre predicen. Los tipos de interés siguieron bajos, mientras que la inflación permanecía estática.

Así que el Gobierno estuvo ahí para ayudar y, efectivamente, lo hizo. El único problema es que suprimió la ayuda demasiado pronto. Las medidas extraordinarias deberían haber continuado mientras el coronavirus siguiese descontrolado, como reconoce de manera implícita la disposición de ambos partidos a aplicar un segundo paquete de rescate, y el hecho de que Trump consintiese a regañadientes en firmar la ley. (...)

La oposición a las ayudas a los desempleados y a los pobres nunca se ha basado en pruebas. Siempre ha tenido su origen en una mezcla de elitismo y hostilidad racial. Por eso seguiremos oyendo hablar del poder milagroso de las rebajas de impuestos y los males del Estado del bienestar. Pero, si bien el reaganismo seguirá existiendo, ahora, más que nunca, será un reaganismo zombi, una doctrina que debería haber muerto en su choque con la realidad, aunque vaya arrastrando los pies y comiendo el cerebro a los políticos. 

 La lección de 2020 es que, en una crisis, e incluso en épocas de más calma, el Gobierno puede hacer mucho para mejorar la vida de la gente. Lo que más deberíamos temer es un Gobierno que se niegue a hacer su trabajo."              (Paul Krugman, El País, 02/01/21)

  "(...)  Una encuesta del Pew Research Center de 2019 dio como resultado que la mitad de los adultos jóvenes menores de 30 años expresaron opiniones positivas sobre el socialismo, casi tanto como el 52 % que se decantaba a favor del capitalismo. (...)"                (Panam post, Carlos flores, 31/12/20)

" En los últimos tiempos, el término «socialismo» ha ganado una inédita popularidad en Estados Unidos, especialmente entre los jóvenes. 

Más allá de los múltiples sentidos de este significante, a menudo asociado a un Estado de Bienestar de tipo europeo, lo cierto es que la izquierda estadounidense muestra una renovada vitalidad y nuevas figuras vienen transformando el paisaje político, el Congreso y los medios de comunicación. Con un pie adentro y otro afuera del Partido Demócrata, una variedad de corrientes están construyendo una izquierda renovada y cercana a la «gente común».

 En su discurso anual sobre el Estado de la Unión de 2019, el presidente Donald Trump hizo del «socialismo» un enemigo principal en el extranjero, cuando describió una Venezuela donde «las políticas socialistas llevaron a la nación más rica de Sudamérica a un estado abyecto de pobreza y desesperación». 

Pero también apuntó contra el socialismo en casa al señalar: «Aquí, en Estados Unidos, nos alarman los recientes llamados a adoptar el socialismo. eeuu se fundó sobre la base de la libertad y la independencia, no sobre la coerción, la dominación y el control del gobierno. Nacimos libres y nos mantendremos libres». Fox News, el canal de noticias de derecha profundamente alineado con la Casa Blanca, también ha hecho de los ataques al socialismo un eje de su programación1.  (...)

Lo novedoso de los últimos años en la política estadounidense no es que la derecha haya venido atacando al socialismo, sino que la mayor parte de la izquierda no se haya sentido amedrentada por esos ataques. Bernie Sanders se postuló abiertamente como socialista democrático en las primarias del Partido Demócrata de 2015-2016 y mostró que la identidad socialista podía ser estimulante en lugar de alienante. 

También lo hizo Alexandria Ocasio-Cortez, quien desde su inesperada victoria en las primarias en su distrito de Nueva York y su posterior elección para la Cámara de Representantes se convirtió en una de las legisladoras más destacadas del país. Tanto Ocasio-Cortez como Rashida Tlaib, de Detroit, también nueva en la Cámara de Representantes, pertenecen a los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (dsa, por sus siglas en inglés), quienes multiplicaron por diez su número de integrantes en los últimos años.

La opinión pública también ha cambiado. Entre los miembros del Partido Demócrata, existe una opinión más positiva sobre el socialismo que sobre el capitalismo. Lo mismo ocurre con los estadounidenses de entre 18 y 29 años: en 2018, 51% tenía una visión positiva del socialismo, frente a 45%, que tenía una visión positiva del capitalismo4. Cuando Fox News publicó un gráfico en el que se enumeraban las propuestas de Ocasio-Cortez, entre ellas la atención médica universal financiada por el Estado, la joven diputada no tuvo problema en retuitearla y usarla como publicidad5.

Este cambio no es una ilusión. El espectro político estadounidense está cambiando, y el país está ahora más abierto a la izquierda y a sus ideas que en ningún otro momento de las últimas décadas. Sin embargo, la izquierda todavía enfrenta importantes obstáculos institucionales y estructurales. Su impacto en los próximos años dependerá de las estrategias que utilice para enfrentar esos desafíos y de las fuerzas que pueda congregar para superarlos. (...)"                          (Patrick Iber , Nueva Sociedad, NUSO Nº 281 / Mayo - Junio 2019)

27.11.19

La política económica del Laborismo

"Sea el que sea el gobierno que se forme en el Reino Unido después de las elecciones del 12 de diciembre, se enfrenta a un inmenso desafío. La economía británica está hecha un desastre y su sociedad está completamente dividida.

Después de diez años de políticas de austeridad bajo gobiernos conservadores / liberal-demócratas, los servicios públicos y los beneficios del estado de bienestar se han reducido hasta la médula. ¡La pensión estatal británica es la más baja de Europa! La sanidad pública, el NHS, después de haber sido vaciado a golpe de subcontrataciones y privatizaciones de servicios,  y asfixiado financieramente, está de rodillas. 

La atención social a ancianos y enfermos ha sido diezmada y / o es terriblemente costosa. El tamaño de las aulas escolares es mayor que nunca, las universidades están en bancarrota y los estudiantes acumulan enormes deudas. 

La escasez de viviendas es tan grave que los jóvenes se ven obligados a vivir en casa de sus padres o en alojamiento de alquiler privados, abarrotados e inadecuados. El transporte es una pesadilla cara: los precios del ferrocarril, la energía y el combustible se encuentran entre los más altos de Europa.

La desigualdad de riqueza e ingresos es tan alta como en la década de 1930. Mientras que Gran Bretaña se jacta de tener 135 mil millonarios, 14 millones de británicos están oficialmente clasificados como pobres y 4 millones de niños viven en la pobreza. (...)

Millones trabajan como autónomos mal remunerados en la nueva ‘gig’ economía, y un millón de personas trabajan con contratos precarios por debajo del salario mínimo oficial; mientras que los discapacitados y enfermos se ven obligados a trabajar con salarios bajos porque se les eliminan los beneficios.

Todo esto mientras la gente en Gran Bretaña se divide sobre si es mejor abandonar la Unión Europea o no; si Escocia e Irlanda del Norte deberían romper con la Unión; y si la inmigración es buena o mala para la economía y la sociedad.

Más importante aun, en el frente económico, el crecimiento de la producción nacional de 
Gran Bretaña se está desacelerando aunque la población crece, lo que hace cada vez más difícil proporcionar los recursos para enfrentar estos desafíos. El crecimiento económico de Gran Bretaña está desapareciendo rápidamente.  (...)

Esto se debe a que la inversión de las grandes empresas se está contrayendo, en parte debido a la incertidumbre de lo que sucederá después del Brexit y en parte porque los inversores nacionales y extranjeros ya no esperan un gran retorno de su inversión en Gran Bretaña. Con la caída de la inversión viene un bajo crecimiento de lo que cada trabajador en Gran Bretaña puede producir. Y el bajo crecimiento de la productividad significa un bajo crecimiento económico permanente. (...)

El capitalismo británico es una "economía rentista", concentrada en servicios financieros, inmobiliarios y comerciales, más que cualquier otra economía importante. Después de haber ayudado a desencadenar el colapso financiero mundial y la Gran Depresión en 2008-2009, la ciudad de Londres no ha hecho nada desde entonces para apoyar a las empresas del Reino Unido, especialmente las más pequeñas. Los préstamos a pequeñas empresas han caído. En cambio, los préstamos bancarios se han volcado en bienes raíces. 

Así que, ¿qué hacer? El manifiesto electoral del Partido Laborista del Reino Unido asume el desafío. La cuestión subyacente clave de la que todo depende es encontrar la manera de aumentar la inversión en proyectos que mejoren la productividad y en una fuerza laboral mejor capacitada y cualificada, con trabajo decente y salarios que permitan vivir dignamente. En este sentido, los laboristas están haciendo serios intentos para revertir el declive de la industria británica.

Primero, buscan lanzar un New Deal verde que redirija recursos de las actividades improductivas y, en cambio, sirvan para frenar la aceleración del calentamiento global invirtiendo en proyectos de energía renovable que faciliten cientos de miles de trabajos que permitan especializarse en proyectos ecológicos.

En segundo lugar, buscan recuperar la propiedad pública de las compañías clave de energía y agua, poniendo fin a la estafa del público por parte de los actuales monopolios privados. El transporte ferroviario y en autobús también volverá a ser público, terminando así con la derrochadora anarquía de las rutas franquiciadas y unos servicios de autobuses locales ineficientes y costosos. 
Y los laboristas prometen ofrecer Internet de banda ancha súper rápido y gratuito a cada hogar dentro de diez años, a la mitad del coste del sector privado, al hacerse cargo del departamento de banda ancha de BT. Y Royal Mail volvería a ser la propiedad pública. Las compañías más grandes tendrán que repartir a sus trabajadores acciones de la compañía con derechos de representación en sus directorios. Y se restablecerían los derechos de negociación colectiva, revirtiendo las leyes antisindicales de Thatcher. Estas medidas proporcionarían un nuevo impulso para la inversión y el empleo.

Y tercero, los laboristas ampliarían la inversión pública para compensar la falta de inversión de las empresas privadas. El Partido Laborista crearía una Junta de Inversión Estratégica para coordinar I + D, servicios comerciales y flujos de información. Establecería un banco de inversión estatal para invertir £ 25 mil millones al año en proyectos e infraestructura. Introduciría un nuevo servicio bancario para pequeñas empresas basado en las oficinas de correos.

¿Cómo se pagará todo esto? En las condiciones existentes, el Partido Laborista planea aumentar los impuestos de IRPF al 5% más rico (es decir, más de £ 80,000 al año); y quiere recuperar los impuestos que actualmente no pagan las grandes empresas y los ricos a través de paraísos fiscales y la evasión, ¡que se estima en unos 25 mil millones de dólares al año! Los laboristas estarían dispuestos a aumentar la deuda del gobierno para financiar más gastos en salud, educación y algunos de los proyectos a más largo plazo. 

Dado que las tasas de interés están en su punto más bajo en 60 años, el coste de esta nueva deuda supondría poco a los costes del presupuesto anual. Además, las inversiones planificadas deberían generar mayor productividad y crecimiento y, por lo tanto, más ingresos fiscales. Se estima que el coste de nacionalizar la energía, los ferrocarriles, el agua y las telecomunicaciones se cubriría con los ingresos de estos sectores dentro de siete años.

Contrariamente a la reacción de los medios, esto no supondría que el Reino Unido tuviera el mayor gasto público de las principales economías. Como demuestra la Fundación Resolución, elevaría el tamaño del gasto público como parte del gasto anual total a alrededor del 45% del PIB, en el rango medio de las economías de la OCDE.

Como dice Simon Wren-Lewis, en un artículo bastante explicativo, "otra forma de decirlo es que el Reino Unido se acercará más al promedio europeo y se distanciará del nivel de EEUU / Canadá".

¿Puede funcionar este plan para convertir a Gran Bretaña en una sociedad más próspera, más igualitaria y más unida? Mucho depende de tres cosas. 

Primero, ¿bastará un banco estatal y una junta de inversión para reconvertir la economía rentista de Gran Bretaña y reorientarla hacia áreas más productivas para el empleo? El Partido Laborista no propone nacionalizar y controlar los cinco grandes bancos o las principales compañías de seguros y fondos de pensiones

Sin embargo, estos continuarán proporcionando la mayor parte de los posibles fondos de inversión (alrededor del 15% del PIB en comparación con el 4% del estado, en el mejor de los casos). Eso debilitará la capacidad de un gobierno laborista para ofrecer mejoras reales en inversiones, servicios e ingresos. La reforma fiscal y otras medidas laboristas para redistribuir los ingresos y la riqueza de los súper ricos al resto también son muy limitados. 

De hecho, aunque el Partido Laborista planea aumentar el gasto en el NHS un 4% anual, sigue siendo menos que bajo el gobierno de Blair y apenas es suficiente para satisfacer las necesidades de una población que envejece rápidamente. Las medidas laboristas solo harían una pequeña mella en los niveles extremos de desigualdad.

En segundo lugar, está la reacción inevitable de las grandes empresas y los medios de comunicación. Harán lo imposible para bloquear y revertir los planes laboristas y aprovecharán cualquier señal de fracaso para ello. Por lo tanto, existe un grave riesgo de que los planes relativamente modestos del Partido Laborista para reequilibrar la riqueza y el poder dentro del país puedan fracasar 

Las grandes empresas y los ricos ya han amenazado con llevarse su inversión y dinero a otra parte y la llegada al poder de un gobierno laborista radical puede provocar lo que se llama una 'fuga de capitales', provocando una caída del valor de la libra y elevando las tasas de interés. El Partido Laborista quizás tenga que tomar medidas más drásticas como controles de capital. Pero sin el control de los principales bancos, la moneda estaría amenazada por este terrorismo financiero.

Y tercero, y más importante, es la alta probabilidad de una nueva caída mundial de la producción, la inversión y el empleo. Han pasado diez años desde el final de la Gran Recesión, la mayor depresión mundial desde la década de 1930.

 Se avecina una nueva recesión, ya que las principales economías se están desacelerando significativamente y la guerra comercial y tecnológica entre Estados Unidos y China se está intensificando, destruyendo el crecimiento del comercio mundial. Para el año próximo, el nuevo gobierno británico podría enfrentarse a la quiebra de empresas británicas, el despido de trabajadores y una huelga de inversiones.

La única forma de reducirse el impacto de semejante recesión sería que los laboristas tomaran el control de lo que solía llamarse “los puestos de mando de la economía": los bancos, las compañías de seguros, los fondos de pensiones y las compañías estratégicas manufactureras clave en Gran Bretaña, la energía y otros sectores productivos. Solo entonces sería posible un plan nacional de inversión y empleo y para combatir el cambio climático, porque no dependería de la inversión capitalista. 

Las políticas económicas actuales del Partido Laborista se quedan muy cortas. En cambio, los líderes y asesores del Partido Laborista descartan de antemano medidas tan drásticas porque piensan que no serán necesarias y, en cambio, que "un capitalismo regulado y administrado" aún puede satisfacer las necesidades de los británicos. La historia nos dice lo contrario."                     (Michael Roberts , Sin Permiso, 23/11/19