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5.5.17

Macron: todo sigue igual. El problema de Francia no es su sector público, sino su sistema bancario, quebrado de facto. Necesitan políticos sumisos para rescatar el sistema bancario a costa de reducir el sector público

"Las economías occidentales cerraron en falso La Gran Recesión. En vez de haber reestructurado el sector bancario a un tamaño más acorde con la economía real prefirieron mirar para otro lado. Utilizaron a los contribuyentes para sufragar las pérdidas derivadas de esa juerga loca en la que se embaucaron los banqueros de medio mundo.

Como consecuencia, han alimentado aún más los bancos sistémicos, aquellos excesivamente grandes para quebrar. En este contexto, obviamente, eso de implementar quitas de deuda para empresas y familias, “rien de rien”. (...)

Pero las élites continúan en sus trece, siguen invirtiendo en política. Les aterra que llegue al poder un nuevo Frank Delano Roosvelt. Y todo aquel que no siga sus directrices, ya saben, populistas de tomo y lomo. Lo último, el intento de encumbrar a la presidencia francesa a Enmanuel Macron. Puro marketing. 

Objetivo, proteger un sistema bancario, el francés, extremadamente frágil; y sostener la Unión Europea tal como está, sin cambios. Porque el problema de Francia no es su sector público, sino su sistema bancario, quebrado de facto. 

Y para ello necesitan políticos sumisos, de manera que cuando vengan mal dadas “sepan lo que tienen que hacer”, rescatar el sistema bancario francés a costa de intentar reducir el sector público. Luego lo envuelven en ese papel de celofán llamado modernización, y aquí paz y después gloria. Son lobos vestidos de corderos. 

Pero además Macron, si finalmente acaba siendo el presidente de la República de Francia, no va a cambiar nada en la Unión Europea, lo cual es terrible para el sur de Europa. Circula una foto estos días donde se le ve conversando animadamente con uno de sus mentores, el economista Jacques Attali. 

Este individuo, en su época de asesor de Francois Miterrand, fue el responsable “académico” de imponer objetivos de déficit público y deuda pública ad-hoc en la Unión Europea. Pero es además el autor de una frase terrible, “¿Qué se cree la “plebaglia” europea, qué el euro ha sido creado para su felicidad?”, tal como nos recuerda otro asesor de Mitterand, Alain Parguez.

 Y esta es la alternativa que nos ofrecen hoy las élites -Fillon iba demasiado por libre- para frenar a la neofascista Marine Le Pen. Ah, por cierto, que bien les salió la manipulación de las encuestas situando en un principio al mismo nivel a Benoit Hammon y a Jean Luc Melenchon para que no hubiera una candidatura conjunta de izquierdas. De nuevo lo han vuelto a hacer, porque para la superclase el problema es Bernie Sanders, Jean Luc Melenchon, Jeremy Corbin, Podemos…  (...)"                 (Juan Laborda, Vox Populi, 27/04/17)

12.12.16

Fillon, el enésimo error de las élites europeas... en este caso, de las éites bancarias francesas... su banca es, quizás, la más insolvente de Europa... su déficit de capital ronda los 300.000 millones

"La elección de Francois Fillon por parte del centro derecha francés es el enésimo error de las élites europeas. Pone de manifiesto la profunda crisis, ya no solo de la socialdemocracia europea, sino también del centro derecha clásico europeo. 

No se enteran de nada. Mejor dicho, sí, saben lo que se hace, pretenden seguir como hasta ahora, que la población sigan pagando los destrozos que sus élites han generado. En este caso, como demostraremos, las élites bancarias francesas.

 Es patético ver como esa misma banca de inversión europea que jadeaba el “austericidio” (aún no se han enterado de lo que es una recesión de balances), que tanto daño ha hecho a la idea de una Europa unida y solidaria, nos venda ahora que la elección del “Thatcher” francés es buena para Europa. Pero los franceses, al igual que los estadounidenses y británicos, volverán a hacerles el enésimo corte de mangas. 

El problema es que si nadie lo remedia será mediante la elección de Marie Le Pen. Aún confío en una reacción de última hora de la izquierda francesa, desaparecida en combate, una vez que esa calamidad llamada Francois Hollande ha hecho su mejor servicio a la izquierda gala, no presentarse. 

En el verano de 2015 participé en la universidad de verano de ATTAC Francia, que ese año se celebró en Marsella. Pude exponer y compartir mi visión de la crisis de deuda privada europea, origen de la Gran Recesión. También les expliqué, para su sorpresa -porque la mayoría de ellos lo desconocía-, que el sector más endeudado de su país es la banca, una bomba de relojería. (...)

Pero no es baladí el entorno económico de la actual Francia para poder entender por qué las élites francesas han recurrido y promocionado a Francois Fillon. El problema de Francia es la deuda privada, no la pública, y el sector bancario, quizás el más insolvente de Europa. Esa es la razón. La banca francesa es una bomba de relojería. 

Por eso, cómo señalaba recientemente el periodista y articulista inglés Paul Mason, autor de PostCapitalism: A Guide to Our Future: “¿Qué noticia podría ser mejor para la comunidad bancaria inversora que tener obligados a todos los votantes no fascistas, de izquierda, centro y derecha, a votar por un político que quiere recortar el Estado de bienestar, despedir a los trabajadores y alargar la jornada laboral?”

 Pero Marie Le Pen, políticamente mucho más hábil que todos aquellos que han encumbrado a Fillon, lo está celebrando: "Nunca ningún candidato había ido tan lejos en la sumisión a las exigencias ultraliberales de la Unión Europea". 

Ha mordido en carne viva, y no va a soltar la presa. Solo una reacción de última hora de la izquierda francesa podrá evitar lo inevitable. Como apuntaba el mismo Paul Mason: “Podemos pararlo; pero solo si rechazamos la demanda incesante de austeridad, privatización, jornadas más largas, salarios más bajos y el robo del futuro a una generación más joven.

Esa es la razón por la que el centro izquierda, en el breve plazo disponible, debe encontrar a alguien mejor que Fillon para el pueblo francés”.

Francia es un país con una economía muy intervenida, donde el gasto público juega un papel predominante. Siempre, desde posiciones ortodoxas neoclásicas, se ha considerado al país galo como una economía en declive o decadencia. Sin embargo, y paradójicamente, es el peso del sector público francés, en una recesión de balances privados, el que ha evitado hasta ahora una más que segura intensa contracción económica. 

Por eso quieren asaltarlo, especialmente aquellos que están quebrados de facto, la banca francesa. Y de paso si se rebajan salarios y se empeoran las condiciones laborales de los trabajadores franceses, matamos dos pájaros de un tiro, debió pensar algún lince. De ahí el apoyo miope de la patronal gala a Fillon.

De nuevo el conchabe entre un sector financiero insolvente y un sector real cuyas cúpulas solo piensan en sus bonus y en sus opciones sobre acciones. Se llama financiarización de la economía. Y es una pena, porque Francia es una economía basada en la producción y la industria, con un posicionamiento mundial muy superior a la española. 

Por eso la tasa de población activa en Francia supera el 70%, y se mantiene muy estable, mientras que en el caso español apenas llega al 60%, con una tasa de empleo que no alcanza el 50%.

 El problema de Francia es otro, la brutal deuda privada del sector bancario. Los bancos galos son auténticas bombas de relojería. Son muy recomendables los análisis de Anat Admati, profesora de la Universidad de Standford. 

Cuando analiza la banca sistémica global siempre aparecen cuatro bancos europeos, dos de ellos franceses, como aquellos donde el volumen de créditos y préstamos sobre total activos son los más bajos, puros hedge funds.

 Y si tienen alguna duda acudan a los cálculos realizados y actualizados continuamente por Centre for Risk Management HEC: el déficit de capital total de la banca francesa ronda los 300.000 millones de euros. ¿Entienden ahora la elección de Fillon? Si la izquierda no lo remedia, Marie Le Pen tiene su objetivo, la presidencia de la Republique, al alcance de su mano."                   (Juan Laborda, Vox Populi, 04/12/16)

22.2.16

Deutsche Bank, Santander o BNP son los bancos que peligran

"La situación dentro del sector financiero europeo ha cambiado radicalmente desde que estallara la crisis en 2008. Los bancos que se señalaron como problemáticos durante los primeros años de la crisis ahora se muestran sólidos, sin embargo, otras entidades que no fueron señaladas han comenzado a dar problemas en la actualidad y podrían estar detrás de parte de las turbulencias financieras de las últimas semanas.

 El desplome de los bonos convertibles contingentes de Deutsche Bank refleja los posibles problemas de estas entidades, unos problemas que se podían haber limpiado hace tiempo.  

(...) el mismo informe señala a Deutsche Bank, Santander o BNP como bancos a los que aún "les queda mucho por hacer para conseguir un estado estable (…)


Santiago Carbó, director de Estudios Financieros en Funcas y profesor de Economía en la Bangor Business School, explica en el blog de Funcas que "cuando se rescató a Hypo Real State (entidad financiera alemana) en 2008, muchos vieron que, en realidad, se trataba de evitar un efecto contagio hacia otras entidades.

 El mercado sospechaba que a la banca teutona le llegaban los productos estructurados de las hipotecas subprime hasta las barbas".

¿Por qué esos bancos son ahora un problema?

Carbó explica que "hoy, ocho años más tarde, aún no hemos conocido la verdadera magnitud de esos riesgos. También le pasa a las entidades financieras italianas, con una debilidad sempiterna ante la cual las autoridades europeas no muestran la capacidad de disciplina aplicada en otros países  (…)

"Lo que de verdad escuece desde el sur es que se presionara tanto a algunos países para desnudar los balances de sus entidades financieras (con la banca española siendo especialmente transparente) y obligando a reestructurar y asumir pérdidas a algunos bonistas, mientras que a otros países parece que se les exime. Se puede hablar claramente de un trato desigual, que ya existía antes de la crisis".

El experto español asegura que "alguna noticia apunta que Deutsche Bank tiene productos derivados por valor de unos 50 billones de euros, unas 17 veces el PIB alemán, con un elevado grado de apalancamiento financiero.

 Esto no quiere decir que ese necesariamente sea el riesgo total asumido por estos productos pero sí es indicativo de la magnitud de cuánto parece jugar a esa especie de Monopoly esta entidad". 

Las agencias de rating han comenzado a castigar con fuerza la calificación de la deuda con más riesgo emitida por Deutsche Bank. Los bonos convertibles contingentes (cocos) de Deutsche Bank han sido degradados por la agencia de rating Standard & Poor's hasta B+ desde BB-, por lo que quedan calificados varios escalones por debajo de lo que convierte a un bono en basura.

La misma agencia de calificación ha explicado que las dudas sobre la solvencia del banco alemán si el escenario macroeconómico se complica han dejado congelado el mercado de este tipo de deuda.

 La agencia de calificación crediticia ha advertido de que los bancos europeos han intentado obtener 40.000 millones de euros mediante bonos contingentes convertibles pero el "temor" ante el alto riesgo que conllevan ha tenido como consecuencia la "congelación del mercado" de bonos desde principios del mes de febrero.  (…)”    (El Economista,    Jaque al neoliberalismo, 18/02/16)

15.6.12

Los bancos de Alemania y Francia se juegan 730.000 millones en España e Italia

"Los ciudadanos españoles lo pasarán muy mal si las turbulencias no remiten y la situación se sigue tensando. Y también los italianos tienen un calvario por delante. Pero la onda expansiva salpicará de lleno al sistema financiero alemán y francés si la escalada no se frena y la Europa del sur acaba en el abismo. Lo mismo pasaría con Estados Unidos.

 ¿Por qué Obama está tan preocupado por la salud europea? No es solo un contagio de la desaceleración continental lo que teme, sino que a sus bancos les estallen miles de millones en derivados y garantías comprometidos en el Viejo Continente.

Así lo ponen de manifiesto los datos del Banco Internacional de Pagos (el BIS, por sus siglas en inglés) en el informe recién publicado sobre el sistema financiero mundial, que usa cifras del cierre de 2011. 

Por mucho que el dinero extranjero haya huido de España e Italia ante el aumento del riesgo, los bancos germanos y galos siguen atrapados con ingentes cantidades de dinero. De hecho, su exposición a las economías española e italiana suma 730.000 millones de euros.

Mucho de ello viene de la deuda pública, de donde los bancos extranjeros han intentado salirse a marchas forzadas en los últimos meses. Pero también están expuestos a través de préstamos a otros bancos nacionales, a entidades públicas y a particulares, así como a través de derivados y de garantías.

El sistema financiero que peor lo pasaría con una caída de España es Alemania, que es dueña de casi el 20% de los 740.517 millones de euros que debe el país a bancos internacionales. Francia se queda en el 15%. En ambos casos, la deuda pública es casi lo de menos. La exposición francogermana es mucho mayor a los bancos nacionales, a organismos o empresas del Estado y a los particulares.

En el caso de Italia, la relación con sus vecinos europeos es distinta y más letal para ellos. Debe 996.270 a la banca mundial y el 32% es de Francia. Una caída italiana sería demoledora para la banca gala. Mientras, Alemania es titular de un 26% de sus pasivos. Además, estos dos países todavía son dueños de una buena porción de deuda pública romana. De los bancos italianos, en cambio, huyeron hace ya mucho tiempo.

La suma de España e Italia da como resultado una exposición de tal calibre que el problema griego palidece en comparación. La banca alemana y francesa se juega mucho en ambos países. Incluso un impago reducido podría ser letal. 

Sí, existe el temor a una salida helena del euro y nadie se lo plantea con España e Italia, pero la situación europea se está degradando hasta tal punto que ya hay pocos imposibles. Sobre todo porque Grecia es rescatable, una cualidad que no puede aplicarse a las economías española e italiana; y mucho menos si sucumben a la vez."           (Cinco días, 15/06/2012)

16.5.12

El programa político de François Hollande ¿podrá salvar a Francia y a toda Europa?

"Este es el programa político de François Hollande, un auténtico orgullo para Francia y que puede salvar a toda Europa. Destacan la atención al crecimiento, la creación de los eurobonos y la subida de impuestos a los más ricos, pero hay mucho más:

1. Subida de impuestos para los millonarios: el tipo máximo del IRPF será del 75% para las rentas por encima del millón de euros al año.

2. Rebajar la edad de jubilación desde los 62 a los 60 años (para los trabajadores con 41,5 años cotizados).

3. Subir el salario mínimo por encima de la inflación. Ahora es de 1.200 euros al mes.

4. Derogar la subida del IVA que preparaba Sarkozy.

5. Que las rentas del capital paguen lo mismo que las rentas del trabajo.

6. Legalizar el derecho al matrimonio y la adopción de los homosexuales.

7. Que las empresas que se lleven sus fábricas fuera de Francia tengan que devolver las ayudas públicas recibidas.

8. Pedir a la UE una reforma de los estatutos del BCE para que el crecimiento y el empleo sean también un mandato prioritario en la política monetaria. Poner en marcha los eurobonos. Apoyar la creación de una tasa a las transacciones financieras.

9. Crear un banco público de inversión para el desarrollo de las pequeñas empresas.

10. Reducir la producción de electricidad a través de energía nuclear del 75% al 50% para el año 2025, cerrando las centrales más anticuadas, y potenciar las energías renovables.

11. Cambiar la ley Hadopi contra las descargas en Internet. Buscar un modelo que concilie los derechos de los creadores y el acceso a Internet fácil y seguro.

12. Reformar la Constitución para incluir en ella los principios de laicidad y la separación entre Iglesia y Estado.

13. Rebajar un 30% el sueldo al presidente de la República y a sus ministros.

14. Que los responsables de la televisión y la radio públicas dependan de una autoridad independiente del Gobierno.

15. Subir el sueldo a los médicos de la sanidad pública.

16. Construir 2,5 millones de viviendas de protección oficial para estudiantes y rentas bajas durante los próximos cinco años.

17. Rebajar los sueldos de los directivos de las empresas públicas.

18. Limitar la acumulación de cargos públicos.

19. Derecho a voto en las municipales para los extranjeros que vivan en Francia desde hace más de cinco años.

20. Contratar a 60.000 nuevos profesores.

21. Regular la eutanasia.

22. Subida del 15% en el impuesto a la banca.

23. Prohibir las stock-options, excepto para empresas recién nacidas.

24 Prohibir a los bancos tener sucursales en paraísos fiscales.

25. Obligar a que la banca de inversión –la especulativa– y la de ahorro –la de las libretas y créditos– estén separadas.

26. Multas para los partidos políticos que no respeten la paridad entre mujeres y hombres.

27. Los políticos condenados por corrupción quedarán inhabilitados por diez años.

28. Aumentar las ayudas para las familias con hijos en edad escolar.

29. Subir el impuesto de sucesión y el de patrimonio.

30. Retirada de las tropas en Afganistán"           (Jaque al neoliberalismo, 07/05/2012)

25.10.11

" Entre inyecciones directas de capital y compra de activos dañados, la banca europea unos 400.000 millones de los contribuyentes a lo largo de esta crisis."

" Entre inyecciones directas de capital y compra de activos dañados, la banca europea unos 400.000 millones de los contribuyentes a lo largo de esta crisis." (El País, 10/10/2011, p. 18)

"Los Gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo acordaron ayer el desmantelamiento de Dexia como única solución para asegurar la supervivencia de las tres entidades resultantes. La operación supondrá un coste de más de 100.000 millones de euros en dinero público (en forma de recapitalizaciones y garantías), y supondría dividir el banco en tres entidades con la creación de un banco malo para asumir los activos dañados." (El País, 10/10/2011, p. 19)

"En menos de tres años, Bélgica habrá perdido dos de sus principales instituciones financieras. Primero fue Fortis, que cayó tras la desgraciada privatización de la prestigiosa Caja General de Pensiones, que tras una enloquecida expansión tuvo que ser rescatado por el Estado para acabar en manos de BNP Paribas.

Ahora los contribuyentes deberán rescatar por segunda vez a Dexia, sin saber cuál será el futuro que espera a la entidad. En 2008, fue el quinto banco europeo que recibió más ayudas públicas para no quebrar.

Los Gobiernos de Bélgica, Francia y Luxemburgo acordaron una inyección de capital de 6.400 millones de euros, unas garantías de 150.000 millones y una línea de liquidez de 13.000 millones para adquirir activos dañados.

A raíz de la intervención, el Estado belga es propietario del 5,7% del capital, las tres regiones belgas controlan otro 5,7% y un paquete igual está en manos de Francia." (El País, 10/10/2011, p. 19)

24.10.11

“La exposición de los bancos norteamericanos a los bancos europeos es de 640 mil millones de dólares, según el Congreso de Estados Unidos"

"Las negociaciones para encarar una mega-operación de 'rescate' bancario anuncian algo nuevo que, sin embargo, ya era conocido. En efecto, el desplazamiento de la atención hacia los bancos significa que se ha aceptado el 'defol', por lo menos el de Grecia, así como también los de Portugal e Irlanda.

La 'recapitalización' de los bancos sería el blindaje que recibirían para aguantar una quita de la deuda griega superior al 70%. (...)

La llamada 'recapitalización' de los bancos es una nueva bicicleta financiera a costa del dinero público. El problema no es siquiera el capital de los bancos, que es siempre una fracción mínima del movimiento financiero actual.

El problema reside en los activos de esos bancos, que son en su mayor parte incobrables, y en los fondos paralelos creados por esos mismos bancos, los cuales operan sin supervisión, con activos cien veces mayores que el capital de los bancos.

El sistema financiero mundial se encuentra, simplemente, en bancarrota y el reconocimiento de esta situación significaría un desplome de las relaciones financieras, sociales y económicas del capitalismo tal como fueron desarrolladas a lo largo de los últimos treinta años.

De cualquier modo, la 'recapitalización' es inviable: por un lado, porque nadie está dispuesto a poner capital nuevo cuando ocurre precisamente lo contrario: que han cesado los préstamos a corto plazo entre bancos y cae el número de fusiones y adquisiciones de empresas.

Por otro lado, los bancos no aceptan, salvo excepciones, la nacionalización parcial que implica la incorporación de capital por parte del Estado. Por si eso fuera poco, hay una confrontación inevitable sobre el procedimiento de la 'recapitalización', porque Alemania, por caso, no está dispuesta a 'rescatar' bancos franceses (se menciona al Société Générale y al Paribas), salvo que el paquete de rescate incluya una ventaja para los bancos alemanes sobre sus rivales.

El conjunto del sistema financiero europeo se encuentra, adicionalmente, bajo una fuerte presión de los fondos de dinero de Estados Unidos, los que cubren con préstamos de corto plazo el financiamiento, por ejemplo, de los bancos franceses.

“La exposición de los bancos norteamericanos a los bancos europeos es de 640 mil millones de dólares, según el Congreso de Estados Unidos (Ámbito Financiero, 12/10). La señora Merkel, por eso, no sólo está sometida a los ruegos de su colega francés, sino a las presiones brutales de Obama y el capital norteamericano." (Jaque al Neoliberalismo, 15/10/2011)

12.10.11

Lo que nos costaron los bancos europeos... "La ayuda pública efectiva empleada entre octubre de 2008 y diciembre de 2010, para salvar a 220 bancos ha sido de 1,24 billones de euros". Y esto no ha acabado

"Poco a poco se van conociendo más detalles del coste de la crisis bancaria en Europa y qué  países son más ineficientes. El vicepresidnete de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, dio ayer las últimas cifras que han pasado bastante desapercibidas.

La ayuda pública efectiva empleada entre octubre de 2008 y diciembre de 2010, para salvar a 220 bancos ha sido de 1,24 billones de euros, repartidos en 757.000 millones en garantías, 303.000 en inyecciones de capital, 104.000 en compra de activos dañados y 77.000 millones en medidas de liqudez.

El 60% de la ayuda total fue aportada por los contribuyentes de Reino Unido, Alemania y Francia. Diez bancos se llevaron más de la mitad del pastel. Los británicos Royal Bank of Scotland y el Lloyds Banking Group consumieron ellos solos en conjunto el 19% del total de las subvenciones. Dos alemanes, el Hypo Real State y el HSH Nordbank, conjuntamente el 13%. Otras 20 entidades, recibieron un cuarto de ayudas y el 25% restante se distribuyó entre 190 bancos. 

Y esto no ha acabado. Dexia, el cuarto banco que ha recibido más apoyo público precisará otro esfuerzo de los ciudadnos belgas y franceses pronto. Una cifra comparativa. El presupuesto de la UE de este año es de unos 140.000 millones y cada vez que se habla de su raquítica cuantía dicen que no hay dinero para más. 

Bueno, lo dicen sobre todo Reino Unido y Alemania, que no han dudado en gastárelo en salvar a sus bancos y banqueros. Es difícil entender que cuando se habla de competitividad y eficiencia se habla tanto de salarios y tan poco de bancos."         (El País, blog 'La larga marcha de la UE', 05/10/2011)
 

5.10.11

Despúes de la quiebra de Dexia, las siguientes son las de BNP Paribas y Societe Generale. Nos vamos a divertir.

"Lo mas relevante detrás de esta historia tiene que ver con la dependencia de financiamiento de corto plazo denominada en dólares por parte de Dexia. A lo largo de la década pasada, Dexia consolido un modelo de negocios basado en la utilización de financiamiento de corto plazo a bajo costo para la compra de activos de largo plazo y mayores rendimientos.

Dichos activos se encontraban denominados en dólares, por lo cual el banco belga debió utilizar de forma creciente swaps y otros derivados financieros para mantener las posiciones en su hoja de balance. Sin embargo, como se explico en un anterior articulo, este modelo de negocios colapso con el congelamiento de los mercados de financiamiento de corto plazo tras la desaparición de Lehman Brothers.

De esta forma, no resulta sorprendente encontrar que en el ultimo cuarto del 2008, Dexia fue el principal receptor de créditos de emergencia en dólares de la zona Euro por parte de la FED por un valor total de 58.5 millardos de dólares. Los créditos de la FED continuaron hasta el 2010 alcanzando un total de 159 millardos de dólares para Julio de ese año.

Sin estos recursos, Dexia hubiera sido forzado a vender sus posiciones de largo plazo a precios de liquidación lo cual no solo hubiera adelantado en el tiempo la necesidad de reestructurar su hoja de balance, sino que también hubiera incrementado la volatilidad en los mercados financieros internacionales. Fue precisamente la necesidad de evitar este escenario la que impulso a la FED a incrementar de forma gradual sus créditos al banco europeo.

A pesar de los esfuerzos de los principales bancos centrales de esconder los problemas de solvencia de instituciones como Dexia a través de la provisión masiva de liquidez, la gravedad de la situación asociada a las perdidas tanto en portafolios de activos denominados en dólares como de créditos a la periferia europea han hecho la situación insostenible.

En este sentido la atención debe desplazarse hacia las siguientes fichas del domino financiero europeo que están en riesgo de caer. Una guía practica para este fin, es el análisis de la dependencia de bancos de la zona euro de financiamiento a corto plazo, medida tanto a través de su uso de wholesale funding |2|, como de los créditos recibidos de la FED tras la crisis del 2008.

Un análisis de este tipo revela que las instituciones financieras que enfrentan los mayores riesgos, son los bancos franceses BNP Paribas y Societe Generale. Para el segundo cuarto del 2011, en ambos casos el financiamiento al por mayor con vencimiento inferior a un año, representa poco mas del 70% de su financiamiento.

Como referencia, esta cifra para Dexia representaba un numero cercano al 50% |3|. Lo que este indicador nos muestra es la necesidad de retornar de forma regular a los mercados financieros para buscar financiamiento. Un numero alto, como el que presentan este grupo de bancos, indica una alta vulnerabilidad en caso de incrementos de la volatilidad y por ende del costo de financiamiento.

Por otra parte, si se compara la liquidez de los activos comprados con este financiamiento, menos del 40% tiene vencimiento inferior a un año para BNP y SG. Esta cifra representaba alrededor del 10% para Dexia.

Este indicador muestra la capacidad de los bancos de liquidar sus activos para hacer frente a sus obligaciones en caso de perder su acceso a financiamiento. Un numero bajo indica que los bancos tienen poca capacidad de acceder a recursos frescos a través de la venta de sus activos, lo cual incrementa la fragilidad financiera de la institución.

Sin embargo, los preocupantes paralelos no terminan ahí. De acuerdo a los datos suministrados por la reciente auditoria realizada a la FED, para investigar los destinos de los créditos otorgados por el banco central norteamericano en el marco de la crisis financiera, tanto BNP como SG ocupan lugares prominentes en la lista de instituciones financieras beneficiadas por dichos programas. Entre 2007 y 2010, BNP recibió créditos por parte de la FED por un valor de 175 millardos de dólares. Mientras tanto, SG, obtuvo 125 millardos de dólares |4|.

La clara debilidad de estas instituciones ante ataques especulativos que retiren el financiamiento al por mayor en dólares del cual dependen, permite entender la rápida caída que han presentado los precios en sus acciones a lo largo del ultimo año, en ambos casos superiores al 50%. De esta forma esta claro que el proceso de nacionalización de Dexia, es solo la primera fase de una nueva virulenta fase de colapsos de instituciones financieras que a diferencia de lo ocurrido del 2008, parece se concentrara en Europa. 

Sin embargo en la actual circunstancia la posibilidad y disponibilidad de socializar las perdidas de los bancos no parece ser la misma que hace un par de años. Esto sumado a la dificultades por las cuales atraviesa la zona euro, auguran un periodo volátil y marcado por el miedo en los mercados financieros."                 (Rebelión, 05/10/2011, 'Los dominós financieros empiezan a caer en Europa', de Daniel Munevar,CADTM)

4.10.11

El banco ya fue rescatado por Francia y Bélgica en el 2008. Aprobó los controles europeos. Y vuelta a empezar... ¡marchando otro billón (de pesetas)!

"Dexia aumenta su desplome en Bolsa por su problemas en Grecia. La crisis de deuda soberana pone a la entidad que ya fue rescatada en 2009 de nuevo al borde de la asfixia. -Sus acciones llegan a caer un 38% tras dejarse ayer un 10%.

El recrudecimiento de la crisis de deuda soberana y la posibilidad de una quita de la deuda griega han puesto al banco francobelga Dexia al borde del ahogo financiero. El Consejo de Administración de la entidad de bancaseguros, que ya fue rescatada por Francia y Bélgica en 2008, se reunió ayer con urgencia para estudiar diversas opciones, en una jornada en la que las acciones cayeron un 10% por el miedo a la necesidad de un segundo rescate.

Hoy, sus títulos prorrogaban el desplome y han llegado a dejarse un 38% en los primeros instantes de cotización, con lo que han bajado a los niveles de marzo de 2009. A partir de ese momento de pánico, ha frenado el correctivo hasta el 22,5%.

El ministro de Finanzas de Bélgica, Didier Reynders, aseguró que Francia y Bélgica no dejarían caer al banco. Curiosamente, Dexia fue uno de los bancos que mejor nota sacó en las pruebas de resistencia europeas a la banca del pasado julio: superaría el escenario más adverso contemplado con una solvencia del 10,38%.

Entre las entidades con más de 100.000 millones de euros en activos ponderados por riesgo, solo otras dos (Rabobank y Danske Bank) superaron esa nota. Pero los resultados de las pruebas no contemplaban una posible quita de la deuda griega. Dexia publicó en agosto unas pérdidas récord de 4.030 millones en el segundo trimestre provocadas por la deuda griega. (...)

Dexia planeó por en la reunión del Eurogrupo. También analizaron distintas fórmulas para flexibilizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y ampliarlo hasta los 440.000 millones. La idea es que el fondo pueda adquirir deuda soberana en los mercados secundarios, recapitalizar a los bancos y ayudar preventivamente a los países con posibles problemas."                  (El País, 04/10/2011)