1.7.16

FMI: el Deutsche Bank es el banco que más riesgo presenta para el sistema financiero internacional. Tranquilos estamos...

"Deutsche Bank se sitúa en la primera posición de las entidades financieras que más riesgo presenta para el sistema financiero internacional, según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), que advierte del alto grado de interconexión del sector financiero alemán.

Este comentario, que se suma al suspenso registrado por la filial estadounidense en los test de estrés de la Reserva Federal, lleva hoy a las acciones del banco alemán a sus mínimos de los últimos 30 años. 

En su programa de evaluación sobre el sistema financiero de Alemania, la institución presidida por Christine Lagarde incide en que, entre los bancos sistémicos más importantes del mundo, “parece que Deutsche Bank es el contribuyente neto más importante a los riesgos sistémicos, por delante de HSBC y Credit Suisse”.

Los bancos sistémicos son aquellos cuyos problemas de solvencia pueden hacer tambalear el sistema financiero internacional, aquellos a las que en el argot financiero anglosajón se les conoce como TBTF (Too Big To Fail).

Por su parte, Santander, el único banco sistémico español, aparece en la octava posición de la lista sobre riesgo sistémico elaborada a partir de los cálculos de los trabajadores del FMI, por detrás de JPMorgan, Goldman Sachs, Bank of América y BNP Paribas.

En su informe, el FMI añade que el grado de efectos colaterales derivados de una crisis es el sistema financiero alemán sería más elevado fuera que dentro del país.

“En particular Alemania, Francia, Reino Unido y EEUU son los países que pueden provocar más efectos colaterales externos en términos de pérdidas de capital como consecuencia de un shock financiero en sus sistemas bancarios”, apunta el FMI.

En su estudio, el fondo cree que la “relativa importancia” de Deutsche Bank subraya la necesidad de una gestión del riesgo, de la “intensa” supervisión de los bancos sistémicos y de la monitorización de sus exposiciones externas.

En este sentido, la Reserva Federal estadounidense (Fed) informó este miércoles que las filiales estadounidenses de Deutsche Bank y Santander fueron las dos únicas entidades norteamericanas, de un total de 33, que suspendieron los test de resistencia cualitativa ante una posible crisis financiera."          (Cinco Días, 30/06/16)

España necesita un Kennedy que haga lo que necesita el país, pero ha ganado las elecciones un Frank Underwood de House of Cards, cuyo único objetivo es sobrevivir políticamente

"(...)  Los jóvenes sufren la precariedad e infrasalarios. Desde la reforma laboral de 2012 se han perdido 20.000 mill en salarios y son los jóvenes los que sufren principalmente el problema. 

(...) en Madrid el PP y Ciudadanos perdonan al 0,2% de madrileños más ricos 600 mill mientras hay miles de familias con niños que no comen las proteínas suficientes, que no llevan calzado adecuado al colegio y que no tienen un lugar adecuado para estudiar. (...)

Si Rajoy quiere empezar a hablar con el Psoe y recuperar los canales de comunicación totalmente rotos para abordar cambios en la Constitución, debe pedir perdón. Que explique a los pensionistas que se encontró las cuentas de la Seguridad Social sin déficit y 66.000 mill en la hucha tras la gestión de Zapatero.

 También el porqué ha dejado un agujero de 15.000 mill en 2015 y se ha pulido la hucha. Que explique qué ha pasado desde 2011 y qué va a hacer para solucionarlo.

Que explique a los jóvenes que su reforma laboral es la causa de su precariedad y que la cambie. Que explique que la burbuja se formó desde 1998 hasta 2004 con gobiernos de Aznar, y aumente el presupuesto en educación y en I+D+i para recuperar los niveles que dejó Zapatero. 

Que explique que cuando llegó a Moncloa en 2011 Zapatero le dejó 30.000 mill en la cuenta del Banco de España y que la crisis de Bankia se pudo evitar.  (...)

La recaudación de impuestos cae un 3% y Rajoy dijo en el presupuesto que aumentaría un 4%. En octubre hay que recortar 8.000 mill en el presupuesto de 2017 y Rajoy ha vuelto a mentir a sus votantes como en 2011 diciendo que bajaría los impuestos.

España necesita un Kennedy que haga lo que necesita el país, pero ha ganado las elecciones un Frank Underwood de House of Cards, cuyo único objetivo es sobrevivir políticamente. (...)"           (José Carlos Díez, 30/06/16)

Las dos Españas. Mientras en las zonas más desarrolladas y urbanas se pide cambio, las zonas rurales son abandonadas en manos del PP

Las dos Españas. Mientras en las zonas más desarrolladas y urbanas se pide cambio, en las zonas rurales cuesta horrores penetrar. 

Sean redes clientelares o envejecimiento de la población, la realidad es que en Castilla y León (por poner el ejemplo más sangrante) la hegemonía conservadora es absoluta. Algunos sostendrán que el patrón de transformación social se produce siempre con las grandes ciudades y núcleos urbanos como vanguardia política que posteriormente se extenderá al resto del país.

Así ha ocurrido siempre, pero la argumentación es tramposa y tiene poco recorrido, básicamente por motivos históricos. En la actualidad no va a producirse ningún proceso de industrialización ulterior o revolución burguesa o de las luces. La modernidad como fenómeno histórico y cultural ya pasó por nuestro país. Por supuesto que la ley electoral beneficia esta realidad, pero es lo que tenemos y es con lo que hay que trabajar.

 Un buen comienzo pasaría por, durante la campaña electoral, no abandonar a las ciudades y zonas en las que se espera poco voto, tampoco ayuda centrarse en problemas exclusivamente urbanos como las pymes, el exilio de los mejor preparados, la educación universitaria o los becarios. Conviene recordar que cerca de la mitad de españoles carece de correo electrónico, por muy brillante que sea la campaña en redes, tiene un techo de cristal.

Hay quien habla YPP (Yerno Perfecto Progresista) que se traduce en los Garzón, los Bustinduy, los Errejón: currículos académicos interminables pero una sensibilidad inequívocamente urbanita que no conecta con otras realidades existentes en nuestro país. Los baños de masas en los grandes núcleos urbanos refuerzan el espíritu y generan ilusión, pero hay que bajar al barro. Por otra parte, conviene recordar que ese apoyo en los grandes núcleos se ha producido principalmente en Euskal Herria y Catalunya (...)

La calle.

A la calle gritan muchas voces, hay que volver a la calle. Parecen olvidar que sí hubo calle, hubo 15M, mareas de sanidad, educación y justicia, movilización minera. Hubo Rodea el Congreso, Marchas de la dignidad, escraches a políticos y, como siempre, hostias, multas y cárcel para quién habló de más.

 Y tras tanto dolor y movilización, no nos engañemos, el resultado fue el mismo: la ofensiva neoliberal contra las clases populares continuó su curso implacable, ya fuera en lo puramente social empobreciendo más si cabe las condiciones de vida las clases populares o en lo político, con sucesivas victorias de la derecha. La disociación entre calle y poder político encontró su cenit en el barrio de Gamonal: el Partido Popular venció en el mismo barrio que de forma tan heroica había luchado frente a sus políticas municipales.

 No deja de resultar irónico que los mismos que hoy piden la vuelta a la calle, eran los que criticaban esas mismas movilizaciones en la calle por considerarlas demasiado lights, reformistas o tibias. Hay que volver a la calle sí, pero entender la calle más allá de esos ateneos, centros sociales, okupas o manis asustaviejas que no dejan de ser espacios de confort donde no hay que enfrentar la realidad con un pueblo que tiene miedo a los radicalismos políticos; se trata de salir a la calle para crear tejido social, poder popular en los barrios, penetrar en las asociaciones de vecinos, en las AMPAS, en las fiestas populares y en los centros de trabajo.

Hacer mucha pedagogía, con mucha mano izquierda. Y explicarle a tu vecino que la nacionalización de sectores estratégicos no implica que nos vayamos a quedar sin papel del culo y que la renta básica no es un salvavidas para vagos. Así, cuando las sucesivas ofensivas mediáticas azuzando el miedo se produzcan, estaremos en una posición de ventaja y nuestros representantes políticos no tendrán que hacer peripecias verbales ni jugar al escondite con la ambigüedad política.

La única victoria posible puede darse con la concatenación de ambos espacios: una lucha en la calle potente que se pueda traducir electoralmente para poder legislar en favor de las clases populares y más castigadas que consiga resistir los envites del miedo a los radicalismos azuzados por la prensa servil. La maquinaria electoral ha tocado techo, ahora toca crear base, sin base es ya imposible que siga creciendo.

Nadie dijo que fuera fácil. 

Llevamos toda la vida luchando, no nos asustan las derrotas, los palos en la rueda o los severos reveses. Hay que seguir galopando, hay que seguir llamando a las puertas del cielo."              (Nega, Público, 27/06/16)

Causas de la abstención de los votantes de Podemos

"(...) se infravaloró que una parte del voto de Podemos seguía siendo un voto de castigo a las políticas de otros partidos, especialmente al PSOE, que ha demostrado que no está muerto. Esto es vital comprenderlo, esperábamos que estas elecciones fuesen la certificación de su pérdida de raíces, pero no ha sido así.

 Por una parte, su arraigo histórico es más profundo de lo que podía parecer y, complementariamente, es claro que no hemos conseguido dirigirnos correctamente a los sectores de la clase trabajadora que siguen viendo al PSOE como su partido. Sigue siendo una asignatura pendiente. 

Las principales causas del resultado podrían resumirse en los siguientes puntos: 
 
1. Se ha pagado el haber perdido la ocasión de ir juntos en diciembre de 2015, aprovechando el impulso y la ilusión que aún había de la victoria en las municipales de mayo. No se ha podido recrear con una campaña electoral aquella situación producto de un contexto histórico concreto. Aquel ambiente era consecuencia de un proceso de lucha y participación en la sociedad que no hemos sabido mantener. 

2. También se ha pagado un precio por haber desmovilizado durante estos últimos dos años, centrando toda la atención en el frente electoral. Desde la posición de las instituciones se debía haber llamado a la movilización contra el PP, con una exigencia a las direcciones sindicales a ponerse al frente de la lucha. 

Parece paradójico, pero el “electoralismo” es el camino que lleva a las derrotas electorales de la izquierda. Los mensajes ingeniosos en las redes sociales ayudan, sobre todo a la militancia, pero no pueden por si mismos competir con las armas del sistema. 

3. La unidad se llevó a cabo de forma cupular y rompiendo con la dinámica de participación que se había generado en los años anteriores. La ausencia de primarias para elegir las candidaturas no es un factor secundario, ha tenido mucha repercusión. 

Una campaña para elegir la cabecera de la lista hubiese sido un revulsivo, aumentado la participación y las expectativas, formando parte de la campaña electoral. En lugar de eso la designación de candidaturas a dedo y negociaciones, incluidos “cuneros”, ha sido un grave error, y lo hemos aceptado sin mostrar públicamente nuestro rechazo y nuestra propuesta de alternativa. 

4. La forma de afrontar la constitución de un gobierno tras el 20D también ha pasado factura: el error de haber puesto por delante los ministerios a un plan claro y concreto de mejora de las condiciones de vida que dejara en evidencia al PSOE y a su acuerdo con Ciudadanos. 

5. Plantear la campaña en términos de pretender ser una fuerza socialdemócrata, con continuos guiños al PSOE (“Zapatero ha sido el mejor presidente de la democracia”) que han dado una imagen oportunista (después del episodio de la cal viva…). 

En lugar de radicalizar a nuestra base social, tras un programa firme de cambios sociales que deberían garantizar unas condiciones de vida dignas, se ha querido aparecer más moderados y “dentro del sistema”. 

El efecto es el contrario: para la derecha seguimos siendo “rojos peligrosos” con piel de cordero, pero no somos capaces de entusiasmar y movilizar a los nuestros. Es el mismo dilema que se vive en los ayuntamientos “del cambio”: moderarnos para no dar “miedo” ni “excusas” a la derecha, o lanzar una lucha consecuente que movilice a la clase trabajadora. 

6. No haber proyectado ilusión y movilización desde los ayuntamientos del cambio, a pesar de esfuerzos parciales. Sin duda los medios de comunicación ocultan logros y magnifican defectos, pero debiéramos ser capaces de superar ese obstáculo. (...)"            (Jordi Escuer/Alberto Arregui , Rebelión,  29/06/16)

Polarización del voto entre las zonas pobres y la más ricas... en el 'brexit', en las elecciones romanas. Se llama revuelta contra las élites

"(...) ¿Será una casualidad que los trabajadores y barrios populares hayan votado mayoritariamente por el Leave, mientras que los barrios burgueses y acomodados hayan hecho exactamente lo contrario? Ahora alguien, de "izquierda", nos dirá que el malestar social no depende sólo de la Unión Europea. Gracias, ya lo sabíamos. Pero esa '' Europa” que tanto amas, ¿no es quizás la que mejor garantiza el predominio del capital, la explotación de los trabajadores, el pleno despliegue de la desigualdad social ? 

De esto también hay que estar informado. Por lo menos tanto como los millones de proletarios que - menospreciando la posición patética de Corbyn - han votado por la salida de la UE. Pintoresco, desde este punto de vista, la actitud de muchos comentaristas que ayer - mientras tenía lugar la votación - no sabían explicarse el por qué de esta polarización de clase, en su opinión un "mundo al revés", ya que de acuerdo con su relato " Europa protege a los más débiles ". 

Pequeña digresión en clave italiana: esta notable polarización del voto entre las zonas pobres y la más ricas, no es casual que recuerde la victoria del Partido Demócrata en los Parioli (barrio rico) y la del M5S en los suburbios romanos? Es evidente que el fenómeno es el mismo, y se llama revuelta contra las élites, en contra de la verdadera casta social que siempre se las arregla para imponer sus privilegios, en contra de la clase política que representa los intereses de esa élite. 

Ahora pretenden distraernos con los movimientos de los mercados financieros, violentas fluctuaciones, pero normales, puesto que los amos de las finanzas tenían puestas sus ilusiones, hasta ayer por la noche, en el éxito del Remain. Pero si sus señorías tiemblan, es por otra razón, puramente política. 

Todo el mundo sabe que la UE tiene ahora la pelota, y que esto podría ser sólo el comienzo de un proceso disgregador sin fin. Y todo el mundo sabe que el resultado del referéndum británico no es el resultado peculiar de un pueblo extraño, sino un síntoma inequívoco de la incurable enfermedad representada por el cáncer europeísta. 

Y entonces, ¿dónde está lo extraño? Por supuesto, a los Euristas no les gusta recordar, pero cada vez que la gente fue capaz de expresarse (Francia, Holanda, Irlanda, Grecia) han dicho que no siempre a la Unión y sus tratados. ¿Una casualidad? ¿Mala percepción de los pueblos "poco preparados para la democracia "? ¡Pero, por favor ...!  (...)"            (Emmezeta, en Rebelión, 30/06/16)

Varoufakis: tras el 'brexit', dos posibilidades: o Alemania impone una jaula de hierro austericida, o esa jaula se rompe por la salida de la UE de Italia o Finlandia

"(...) Hice campaña a favor de un voto radical por el Remain, por quedarse, haciéndome eco de los valores de nuestro movimiento paneuropeo Democracy in Europe Movement (DiEM25). Visité distintas ciudades en Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte, buscando convencer a los progresistas de que disolver la UE no era la solución. 

Sostuve que su desintegración desencadenaría fuerzas deflacionarias tales, que muy probablemente significarán por doquiera una nueva vuelta de tuerca de la austeridad y que terminarán favoreciendo al establishment y a sus adláteres xenófobos. Junto con John McDonell, Caroline Lucas, Owen Jones, Paul Mason y otros, abogué por una estrategia de permanecer, pero contra el orden y las instituciones establecidos.

Contra nosotros se levantaba una alianza fraguada entre:

- David Cameron, cuyos amaños con Bruselas traen a la memoria de los británicos todo lo que desprecian en la UE;
- el Tesoro y su grotesco alarmismo pseudoeconométrico;
- la City, cuya insufrible arrogancia ensimismada puso a millones de votantes contra la UE;
- Bruselas, tenazmente empleada en aplicar su última tortura del “submarino” y el simulacro de asfixia a la periferia europea;
- el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, cuyas amenazas a los votantes británicos galvanizaron el sentimiento antialemán;
- el penoso gobierno socialista francés;
- Hillary Clinton y sus alegras muchachos atlantistas, dibujando una UE incluida en otra peligrosa “coalición de voluntades”;
- y el gobierno griego, cuya persistente capitulación ante la punitiva austeridad de la UE tan difícil nos hacía convencer a la clase obrera británica de que sus derechos estaban protegidos por Bruselas. (...)

Las repercusiones del voto serán calamitosas. Pero no serán aquellas contra las que repetidamente advirtían Cameron y Bruselas. Los mercados no tardarán en estabilizarse, y las negociaciones probablemente llevarán a una solución de tipo noruego, lo que permitirá al próximo parlamento británico encontrar la vía hacia algún tipo de arreglo tomado de común acuerdo. Schäuble y Bruselas patalearán y resoplarán, pero, inevitablemente, buscarán un compromiso de este tipo con Londres.  (...)

Sin embargo, a pesar de la relativa tranquilidad que seguirá al actual shock, se activarán fuerzas subterráneas insidiosas dotadas de una formidable capacidad para infligir daños a Europa y a la Gran Bretaña.

Ni Italia, ni Finlandia, ni España, ni Francia ni, desde luego, Grecia son sostenibles bajo las actuales condiciones. La arquitectura del euro es garantía de estancamiento y está profundizando la espiral deflacionaria de deuda que fortalece a la derecha xenófoba. Los populistas en Italia, en Finlandia, posiblemente en Francia, exigirán referéndums u otras sendas de desconexión.

El único hombre con un plan es el ministro alemán de finanzas. Schäuble ve en el pánico post-Brexit su gran oportunidad de poner por obra una unión permanentemente austeritaria. Las zanahorias vienen en forma de un pequeño presupuesto de la eurozona destinado cubrir parcialmente el desempleo y los seguros de los depósitos bancarios. El palo será un poder de veto sobre los presupuestos nacionales.

Si yo estoy en lo cierto y el Brexit lleva a la construcción de una jaula de hierro austeritaria permanente para los estados miembros que permanecen en la UE, hay dos posibles resultados. 

Uno es que la jaula de hierro se sostenga, en cuyo caso la austeridad institucionalizada exportará deflación a Gran Bretaña, pero también a China (cuyo ulterior desestabilización tendrá a su vez negativas repercusiones en Gran Bretaña y en la UE).

Otra posibilidad es que la jaula se rompa (por abandono de Italia o de Finlandia, por ejemplo), resultando finalmente en el abandono por parte alemana de una eurozona en colapso. 

Pero eso convertirá a la nueva zona Deutschmark –que probablemente se extenderá hasta la frontera ucraniana— en una gigantesca máquina generadora de deflación (puesto que la nueva moneda se disparará al alza, y las fábricas alemanas perderán mercados internacionales). Gran Bretaña y China tendrían, bajo ese escenario, mayores posibilidades aún de ser alcanzadas por un shock deflacionario todavía mayor.

El horror de esos posibles desarrollos, de los que el Brexit no protegerá a Gran Bretaña, es la razón principal de que yo y otros miembros del DiEM25 hayamos tratado de salvar a la UE del establishment que está llevando al europeismo al abismo.  (...)

Aunque yo sigo convencido de que el Leave era la opción equivocada, me congratulo de la determinación del pueblo británico para enfrentarse a la disminución de soberanía democrática causada por el déficit democrático de la UE. Y me niego a sentirme abatido, aun contándome entre los perdedores del referéndum.

Lo que ahora deben hacer los demócratas británicos y europeos es aprovechar ese voto para enfrentarse al establishment en Londres y en Bruselas con más ahínco que antes.  (...)"         (Varoufakis, Sin Permiso, 26/06/16)

El debate sobre el 'brexit' entre los trabajadores no tiene que ver con la inmigración, pese a la retórica. Tiene que ver con la precariedad y el miedo... El referéndum se ha convertido en una forma de hacer oír su voz

"He vivido toda mi vida en comunidades de clase trabajadora, (...) el debate del referéndum sobre la UE ha abierto una caja de Pandora de ira y frustración de la clase trabajadora. Está claro que los politicos de Westminster se sienten bastante desconcertados con esto. 

Yo misma estoy sorprendida hasta qué punto el referéndum ha captado la atención y la imaginación de la misma gente que el año pasado, sin ir más lejos, me decía que no tenía interés en las elecciones generales “porque son todos ‘ellos’ lo mismo”.

Unos trece meses después me preguntan qué es lo que pienso y debaten conmigo acerca de las razones más sutiles del Brexit. En las comunidades de clase trabajadora, el referéndum sobre la EU se ha convertido en un referéndum sobre casi todo.  (...)

En la ciudad minera de la que yo provengo, el debate se centra de nuevo en el Brexit, y hasta los antiguos mineros huelguistas están por votar a favor de marcharse. Las comunidades mineras también están preocupadas por la falta de empleo remunerado y seguro, el cierre de los pubs y la pobreza que ha vuelto al norte.

 No se habla de forma tan preponderante de la inmigración ni destaca tanto en la lista de miedos como a ciertos sectores de la prensa les gustaría hacernos creer. Las cuestiones en torno a la inmigración siempre forman parte del debate, pero rara vez de forma exclusiva.  

A juzgar por mis investigaciones, yo sostendría que el debate del referéndum en el seno de las comunidades de clase trabajadora no tiene que ver con la inmigración, pese a la retórica. Tiene que ver con la precriedad y el miedo. 

Tal como me dijo un grupo de mujeres del este de Londres: “Estoy harta de que me llamen racista porque me preocupo de mi madre y de mi propio hijo”, y “No le envidio a nadie que necesite un techo y no se lo pueda permitir tampoco”. 

En los últimos treinta años ha habido un ataque sostenido a la gente de clase trabajadora, a sus identidades, a su trabajo y a su cultura por parte de la política de  Westminster y de la burbuja mediática que lo rodea. 

Como consecuencia de ello, han dejado de escuchar a los politicos y a Westminster y están haciendo lo que todo politico teme: utilizan su propia experiencia para juzgar qué es lo que opera a favor suyo y en su contra.  

En las últimas semanas de la campaña, la retórica ha subido de tono y ha empezado el juego de las culpas. Si dejamos la UE, será por culpa de la clase trabajadora “estúpida”, “ignorante” y “racista”. Cada vez que la gente de clase trabajadora ha intentado hablar de los efectos de la inmigración en su vida, gritarles “retrógrado” y “racista” se ha convertido en un pasatiempo de clase media.

La gente de clase trabajadora del Reino Unido puede otear una posibilidad de que algo cambie para ellos si votan por irse de la UE. Las mujeres del este de Londres y los hombres de las ciudades mineras me cuentan todos que lo peor es que las cosas siguen igual.. 

El referéndum se ha convertido en una forma de hacer oír su voz, y están diciendo colectivamente que sus vidas han sido mejores de lo que son hoy. Y tienen razón. Gritarles “racistas” e “ignorantes” más alto no va a servir de nada: han dejado de escuchar.

Para ellos, hablar de inmigración y temerla tiene que ver con la precariedad que supone ser de clase trabajadora, cuando ya no están seguras las necesidades básicas de la gente, y quieren cambio.   (...)"                                      ( Lisa Mckenzie , Sin Permiso, 26/06/16)

El 'brexit' debería haber sido contra la globalización salvaje, el declive industrial, la pérdida de sueldos y empleo seguro, los recortes, la austeridad... no sobre estar dentro o fuera de una institución

"(...) 6. Los líderes europeos no han captado el mensaje del Brexit: en vez de escuchar a los ciudadanos y ofrecer soluciones decentes a los problemas, echan la culpa a la fórmula del referéndum y a la imprudencia de Cameron por convocarlo. (...)

8. El referéndum debería haber sido contra la globalización salvaje, el declive industrial, la pérdida de sueldos y empleo seguro, los recortes, la austeridad, la TTIP, etc., que no sobre estar dentro o fuera de una institución, pues la clase capitalista europea, desde su sede en Bruselas, o desde la GB “independiente”, continuará sus ataques contra los logros históricos de los trabajadores.

9. La disfuncionalidad de la UE, donde el Brexit es sólo uno de sus síntomas, plantea la utilidad y la viabilidad de entidades supranacionales y no sólo porque además suelen estar bajo el control de la clase poderosa.  (...)

10. El avance imparable y consentido de la extrema derecha nacionalista puede poner en peligro el principal logro de la UE: la paz entre sus socios y también en el interior de sus países.

11. La salida de GB aumentará el poder de una Alemania que está ampliando su influencia en el escenario mundial. Sus militares ya participan en unas 30 misiones, incluido en el convulso Oriente Próximo.  GB podrá acercarse aun más a EEUU, creando un contrapeso a la asociación franco-alemana.  (...)

14. Una de las principales víctimas del Brexit es EE.UU. Obama había amenazado a los británicos con que les “trasladaría a la parte final de la cola” de los acuerdos comerciales si salían de la Unión. EEUU tiene 588 millones de dólares en inversiones en GB y exporta sus productos a la UE y a otros países. GB era la principal voz (otros dirían La Quinta Columna) de Washington en Bruselas, al igual que es su mano derecha en la OTAN y en el Consejo de Seguridad de la ONU. 

Ante la realidad actual, ambos países se verán forzados a consolidar sus “relaciones especiales” dentro de asociaciones estratégicas formales y quizás firmando un Tratado de Libre Comercio bilateral. Incluso la Reserva Federal puede tomar medidas para paliar los desequilibrios financieros de su “aliadísimo”. GB sabe que podrá contar con la superpotencia.  (...)"          (Nazaním Armanian, 28/06/16)

¿Qué piensan los árabes del Brexit? Es como si Europa volviera a encaminarse hacia tremendas tormentas, que comienzan con la economía pero avanzan hacia temas nacionales... hoy contra la inmigración árabe, mañana contra los judíos, como nos enseña la historia… Qué lástima haber vivido… atestiguar este triste final de la historia

"Es desconcertante vivir en Medio Oriente en un tiempo en que árabes mueren por millares para llegar a la Unión Europea mientras Gran Bretaña comete suicidio económico para abandonarla. (...) 

Jamal Kashoggi, uno de los periodistas más conocidos del país –por cierto, el hombre que me presentó con Osama Bin Laden en Sudán–, comentó que Vladimir Putin estaba feliz de haber logrado desmembrar la Unión Europea con la crisis de refugiados creada en Siria.  (...)

Brexit, tuiteó un egipcio, me recuerda la situación aquí en Egipto: los viejos decidiendo el destino de los nuevos. (...)

Quizá el intercambio personal más conmovedor y extraordinario que haya sido provocado por la Brexit en Medio Oriente fue el ocurrido entre el líder druso libanés Walid Jumblatt y Uri Avnery, el filósofo, activista de izquierda y ex soldado israelí de 92 años (en la guerra de independencia israelí de 1948, que los palestinos llaman Nakba o catástrofe).

 Jumblatt es el mayor nihilista del mundo, como se lo he dicho, y Avnery, quien salió de la Alemania nazi en 1933, es hoy día uno de los faros de pensamiento de Israel y uno de los más destacados defensores de la libertad palestina dentro de un Estado palestino, razón por la cual ha soportado calumnias de sus conciudadanos. Los dos hombres han trabado una amistad perdurable.

 Jumblatt recordó los acuerdos Sykes-Picot y Balfour de la Primera Guerra Mundial y la declaración del Estado de Israel en 1948, que causó tanto sufrimiento a los árabes, y continuó: “La historia del conflicto árabe-israelí no puede separarse de la moderna historia europea y sus implicaciones durante el siglo XX… 

Sabiendo que usted es, en cierta forma, una memoria de la mayor parte del siglo pasado, uno de los judíos de ese siglo y esa terrible experiencia, llegué a esta conclusión después de la elección en Gran Bretaña: 

100 años después de la Primera Guerra Mundial, es como si Europa volviera a encaminarse hacia tremendas tormentas, que comienzan con la economía pero avanzan hacia temas nacionales. La identidad europea es demasiado débil para confrontar a los demonios del nacionalismo…”

Un siglo después de la guerra de 1914-18, concluyó Jumblatt, “los partidos derechistas y xenófobos en toda Europa están en ascenso, hoy contra la inmigración extranjera, sobre todo de árabes y musulmanes, mañana contra los judíos, como nos enseña la historia… Qué lástima haber vivido… tantos sucesos y verse obligado a atestiguar, en lo que queda de vida, este triste final de la historia. Alguien dijo que la historia se repite”. 

El druso se despidió con una expresión de profunda consideración a Avnery.

El intelectual israelí respondió en unas horas: “Estimado Walid, la historia se repite, pero también cambia todo el tiempo. La Brexit es un gran paso atrás, pero espero que Europa siga marchando adelante pese a todo. ¡Mantengamos la esperanza! Salamaat, Uri. Salamaat es saludos (o buena salud) en árabe.

Supongo que no hay muchos británicos, partidarios de salir o permanecer, que se dirijan palabras así este día."                       (Robert Fisk, The Independent , tomado de La Jornada  , en Jaque al neoliberalismo, 29/06/16)

Un tsunami de plebiscitos en Europa... un ¿tsunami de 'brexits'?

"(...) el Brexitpodría ser el temblor inicial que desencadene un tsunami de referendos en Europa durante los próximos años. En toda Europa, hay 47 partidos políticos que hacen que la política vaya de cabeza. Se están haciendo con el control de la agenda política, dándole forma según sus intereses. 

Y ganan poder en el proceso. En un tercio de los Estados miembros de la UE, esos partidos forman parte de los gobiernos de coalición, y su éxito ha impulsado a los partidos tradicionales a adoptar algunas de sus posiciones. (...)

El arma favorita de estos partidos es el referéndum, ya que mediante los referendos pueden obtener rápidamente apoyo popular para sus pequeños temas. De acuerdo con el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, hay 32 convocatorias solicitadas de referendos en 18 países de la UE. 

Algunos, como el Partido Popular Danés, quieren seguir el ejemplo de Reino Unido y realizar una votación sobre la pertenencia a la UE. Otros quieren escapar de la eurozona, o bloquear la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP) con Estados Unidos, o restringir la movilidad laboral.

El esquema de reubicación de los refugiados de la UE ha demostrado ser un tema particularmente divisor. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha declarado que va a celebrar una votación sobre las cuotas propuestas. Y, el partido de la oposición polaca Kukiz’15 está recogiendo firmas para su propia consulta sobre el tema.

Devolver el poder a las masas a través de la democracia directa puede realmente ser la propuesta más revolucionaria que ofrecen estos partidos. De hecho, refleja una comprensión de las frustraciones que han impulsado una oleada mundial de protestas populares durante los últimos años. Unas protestas que, en el mundo árabe, provocaron auténticas revoluciones. 

El mismo espíritu de protesta que condujo, por ejemplo, a españoles, griegos, y neoyorquinos a salir a las calles —en verdad con diferentes demandas— está alimentando el apoyo a estos nuevos referendos y a los nuevos partidos que los provocan. 

 (...) para la UE, esta dinámica es exponencialmente más difícil; de hecho, anula los cimientos de la Unión Europea. La UE es, al fin y al cabo, la máxima expresión de la democracia representativa. Se trata de un organismo ilustrado que se sustenta sobre valores liberales básicos, tales como los derechos individuales, la protección de las minorías,y una economía basada en el mercado. 

Pero las capas de la representación sobre las que se asienta la UE han creado la sensación de que una especie de élite-sobre-la-élite es la que está al mando. Una élite que está muy alejada de los ciudadanos comunes.  (...)

Ahora que los euroescépticos se han salido con la suya en el Reino Unido, la vetocracia se hará más fuerte que nunca. Las votaciones directas sobre temas como las normas de comercio o la política de inmigración destriparán la democracia representativa de Europa, de la misma forma que las votaciones directas sobre pertenencia amenazan las entrañas de la propia UE. 

En una novela popular escrita por el premio Nobel José Saramago, la península Ibérica se desprende de la parte continental de Europa y se aleja flotando por el mar. Con un tsunami de plebiscitos sobre al continente, esta puede llegar a ser una metáfora profética."           (Mark Leonard, El País, 30/06/16)

Brexit: Decir a la gente que sus puestos de trabajo están amenazados no es ninguna novedad para quien se halla constantemente bajo la amenaza de que su contrato no sea renovado

" Hace seis meses, un experto me dijo que era “absolutamente claro” que el Reino Unido no iba a abandonar la Unión Europea. Con “experto” quiero decir uno formado en Cambridge y ahora jefe de un think tank  al que consultan ávidamente políticos y periodistas. Muy probablemente, el hombre ni siquiera conocía a nadie dispuesto a votar en favor del Brexit. (...)

Hace un mes, siendo yo un activista en favor de permanecer en el UE, un coordinador de campaña me dijo que el local al que iba a hacer proselitismo estaría atestado de partidarios de la permanencia, porque el grueso de los allí presentes eran votantes del Partido Laborista y, por lo tanto, partidarios de seguir en la UE. Con lo que me encontré es con una gran mayoría de la audiencia partidaria del Brexit.

Odio decirlo, pero lo cierto es que estas dos anécdotas son parte de una imagen de conjunto que viene a confirmar el mensaje de Nigel Farage, según el cual la campaña de la permanencia estaba dirigida por una “élite metropolitana” incapaz de entender a la gente normal.

Una y otra vez, la campaña por la permanencia en la UE lanzó mensajes que carecían de todo sentido para la gente del común:
  • Decir a la gente que sus puestos de trabajo están amenazados no es ninguna novedad para quien se halla constantemente bajo la amenaza de que su contrato no sea renovado, de no tener horas de trabajo la semana que viene, y cuyo empleo apenas le deja un poco mejor que si viviera del paro.
  • Decir a la gente que los precios podrían dispararse no es ninguna novedad para gentes que han visto dispararse sus alquileres hasta niveles totalmente desproporcionados en relación con sus ingresos.
  • Decir que los derechos de los trabajadores están amenazados no dice nada nuevo a quien, de todas formas, ha visto ya convertidos sus derechos en papel mojado.
  • Y decirle a la gente que los líderes empresariales, los dirigentes políticos, los mejores economistas y las grandes celebridades quieren seguir en la UE no es sino avalar el relato de que los ricos y los poderosos son quienes se han beneficiado de estar en la UE a expensas del resto de nosotros.
A veces me entrenía observando a mis compañeros de campaña, esos activistas de clase media que no conseguían persuadir a las gentes de la clase obrera. Y no podía evitar acordarme de la célebre canción Common People de los Pulps: esas gentes del común que “jamás entenderán cómo se siente uno viviendo la propia vida, una vida sin sentido y sin control, y sin tener adonde ir”.

A veces, esa incomprensión les llevaba al enojo: como aquellos, cuyo esnobismo educativo y cultural en Twitter puede apreciarse en el hashtag “#cosasqueestanbienbrexit”, destinado a burlarse  de la gente que “dice que los inmigrantes deberían ´hablar inglés’, cuando ellos ni siquiera pueden expresar o construir una oración correctamente”. 

A burlarse del ”Expresso, de los carteles decorativos sobre vinos y/o amigos, de las fotografías impresas, del queso chédar suave y del programa basura televisivo] This Morning”.

Millones de gentes del común tienen buenas razones para creer que las élites empresariales, políticas y mediáticas los ven con desprecio. Quienes,  desde la izquierda política, se ven a sí mismos como los campeones de la clase obrera y hablan de “falsa consciencia” (que se traduce por: “estupidez y prejuicio que yo he conseguido superar”) no hacen sino revelar su propia estupidez y sus propios prejuicios. 

Hay una ubicua cultura empresarial que distingue entre “la gente que cuenta, el talento superior”, y el resto de la fuerza de trabajo, clientes y comunidad. Pero en las pasadas semanas las élites han demostrado una vez más que no siempre disciernen mejor: que el talento superior no siempre es superior. 

Ha llegado la hora de que las élites metropolitanas abandonen sus prejuicios, presten oídos, cierren el pico y se comprometan con la “gente normal y corriente” como iguales. Como si contaran."                  ( Duncan Exley, Sin Permiso, 26/06/16)

30.6.16

El 'brexit' resultó decisivo... el sábado, en pocas horas, pudo consolidarse el porcentaje de electores dispuestos a cambiar su voto

"(...) El Brexit, que al principio pareció un factor de escasa relevancia electoral, puede haber acabado resultando decisivo. 

En la tarde noche del viernes, y según un sondeo de Metroscopia concluido entonces, apenas el 1% de los votantes potenciales (el 1,4% exactamente: unas 350.000 personas) señalaba que el Brexit le haría, con total seguridad, cambiar el sentido de su voto. 

Un 3% adicional (es decir, unas 750.000) consideraba poco probable que eso ocurriera, pero tampoco lo descartaba. 

Pero algo pasó, sin duda, en un sábado de reflexión, pero que, informativamente, supuso un aluvión sobre las múltiples y graves posibles consecuencias que el Brexit podría suponer para Reino Unido, para la UE… y para España. 

La atención pública se abrió abruptamente a un nuevo contexto referencial, en el que el atractivo de apoyar lo nuevo y de infligir un castigo a lo viejo cedió el paso a la prudencia que parecía imponer la, hasta ese momento inadvertida, gravedad de los hechos al otro lado del Canal de la Mancha.

Si las aguas resultan de pronto dispuestas a bajar más turbias, mejor dejar los cambios y las apuestas de futuro para otra ocasión.

 Y así, quizá, pudo consolidarse en pocas horas el porcentaje dispuesto a cambiar su comportamiento electoral: una parte del voto más inquieto y rupturista se desmovilizó y optó por la abstención; una parte del voto regenerador ideológicamente más moderado creyó más oportuno buscar refugio en aquella de las dos opciones clásicas de probada consistencia que, pese a sus achaques, le resultaba más cercana y tranquilizadora ante inesperadas turbulencias. 

En números redondos, los votos perdidos por PSOE y Ciudadanos presentan una magnitud equivalente a los votos adicionales que ha conseguido el PP, así como los perdidos por Podemos (ahora UP) equivalen a lo que ha crecido la abstención (entiéndase que pretendo solo comparar magnitudes, sin prejuzgar el destino y origen final real de los trasvases y pérdidas de votos). 

Y cabe pensar, además, que este cambio de última hora no puede haber afectado, lógicamente, a quienes votaron por correo antes del Brexit: en caso contrario, lo que ha acabado ocurriendo habría sido más sonado. (...)

Tanto el PP como el PSOE cometerían un grave error si concluyesen ahora que lo peor ha pasado y que los problemas que angustiaban a los españoles han quedado orillados. No hay duda de que se ha producido un brusco frenazo en la consolidación del ascenso de los dos nuevos partidos, pero está por ver que no estemos solamente ante un transitorio compás de espera. (...)"              (Juan José Toharia, El País, 28/06/16)

Monedero: Podemos se ha creído las encuestas porque decían lo que quería oír. Hay una España que vive en el miedo y el egoísmo. Pero como tienen hijos y nietos que sufren las políticas de ajuste, irán dándose cuenta. El futuro de la izquierda es un Frente Amplio con Podemos de nave nodriza. A partir de ahora, lo que le toca es crecer

"Una vez más Podemos ha sido rehén del infantilismo y se ha creído las encuestas. Sólo porque las encuestas decían lo que quería oír. Cosas de juventud. 

Como se ha medido con las expectativas, un resultado que es objetivamente espectacular -71 diputados en la primera/segunda vez que acude a las elecciones- siembra la idea de fracaso. Sin hacer valer que tiene un grupo electoral potente para demostrar su capacidad de ser una fuerza política alternativa. 

El único que en un par de meses va a demostrar que iba en serio en su lucha contra las políticas de ajuste. Tras mucho repetir que cogían las encuestas con prudencia, al final las han tomado como la palabra de Dios. Y la palabra de Dios, teñida de miedo y de Brexit, ha rugido que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. (...)

No es que Unidos Podemos se haya equivocado. Es que hay un país real que sigue rehén del pasado y deprime. Si algo permanece de la idea de las dos Españas es que hay una que vive en el miedo y el egoísmo. Pero como tienen hijos y nietos que sufren las políticas de ajuste, irán dándose cuenta. Falta que vean la alternativa. 

De momento, el PP ha perdido la mayoría absoluta. No anda lejos de la caspa el PSOE, que mide su resultado en virtud de las supervivencias internas. Como ha evitado el sorpasso, anda feliz como un niño con zapatos nuevos. Todos mirando a ver cómo quedan en la pelea de dentro.  (...)

En el enfado de la ciudadanía hay mucho de rabia contra los excesos del sistema, no contra el sistema. Eso hace ser muy vocinglero y bramar contra los gobernantes. Pero a la hora de la verdad, te das cuenta de que no tienes demasiados argumentos contra los que pensabas que desprecias y que tampoco tienes claro cuál es el modelo alternativo.

 No te los han dado o no has llegado a entenderlos. Terminas diciendo: son unos hijos de puta pero son nuestros hijos de puta.  (...)

No basta hacer un discurso hueco, adornado con una labia simpar y embellecido con el oropel de las televisiones si no planteas una alternativa clara y, al tiempo, insistes en el problema que tienen los partidos con los que confrontas. Como vengo insistiendo, si no das herramientas para movilizar a tus votantes, tus votantes no se van a movilizar. (...)

Les entusiasma la idea del catálogo, pero quieren ver cómo queda el mueble montado. O verte con las herramientas en la mano –aunque sea llave alen- apretando turcas. De nada sirve una campaña de sonrisas si no estás con las víctimas. 

Y si no le muestras los dientes a los culpables concretos de los dolores concretos. Al miedo no lo vences presentándote como un león enjaulado, sino ganando a la gente para tu ejército.
El mito de las dos Españas solo ha servido para justificar el autoritarismo de una minoría contra las mayorías. 

Pero hoy es cierto que hay una España mayor, socializada en el franquismo, rehén del miedo, con una idea muy débil de lo que debe ser la ciudadanía (me da igual que los políticos roben si a mí me va bien) y que se moviliza contra cualquier cambio; y otra España emergente que espera -me temo que no siempre de manera activa- una política que se parezca a ellos. 

Esta España más fresca se ha cansado del espectáculo estrictamente parlamentario de los últimos meses -hasta las actividades de calle de Podemos han sido parlamentarias-, de los debates desdentados, de la falta del coraje que te cuenta que debes formar parte de una pelea dura porque te estás jugando un país. 

Y han desertado del voto mientras que las personas mayores, con el miedo acrecentado con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, han vuelto a colgar en su salón el bordado que dice “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.  (...)

Los medios siguen queriendo domesticar a Podemos. Y van a intentar convertirlo en una muleta del PSOE. Lo de siempre. Por eso quieren decir que Pablo Iglesias es responsable único de un resultado espectacular que solamente es malo si se le mide con las expectativas de las encuestas-trampa. Olvidan que toda la Ejecutiva apoyó la confluencia con Izquierda Unida. Y que las bases apoyaron de manera contundente, con el 98%, esa confluencia. (...)

Los partidos políticos son instituciones cada vez más caducas, y en el siglo XXI vamos a caminar hacia formaciones más “líquidas”. El futuro del espacio antaño llamado izquierda va a ocuparlo una suerte de Frente Amplio donde Podemos va a ser la nave nodriza pero solamente eso. De manera que la confluencia con IU va caminando en la dirección correcta. Ahora bien, esa nostalgia de IU por lo pretérito es excesiva.(...)

A Podemos le falta calle. Le falta movilización popular, identificarse en los problemas sociales, estar con las protestas laborales, discutir más con los sindicatos, con los estudiantes, con los dependientes, con las mareas, con los autónomos, con los damnificados de las multinacionales. A Podemos le hace falta menos ser brillante en la televisión –ya lo es de sobra- y más ser útil para la gente en la calle. 

Por eso mucha gente no ha entendido la firmeza a la hora de no ceder a un gobierno de Rivera presidido por Sánchez. Aunque Sánchez mienta y diga que iba a poner en marcha un gobierno de izquierdas. Porque hoy ya estaría justificando los recortes con la excusa de los 8.000 millones que esta misma mañana estaría reclamando Bruselas.

 Si Podemos se mimetiza con los demás partidos, va a ser medido como los demás partidos. Y Podemos se ha mimetizado. En la tediosa discusión parlamentaria para formar gobierno, en el tedioso debate a cuatro, en la estricta presencia parlamentaria, en la falta de originalidad en la organización interna. No se trata de ser izquierdistas sino de ser originales.  (...)

Los paniaguados del bipartidismo piden dimisiones porque saben que Podemos es la única fuerza que va a hacer valer los intereses de la mayoría. Y que saben que Pablo Iglesias es uno de los políticos con mayor fuerza y preparación de la historia reciente de España. El PSOE va a demostrar a partir de ahora que una cosa es predicar y otra dar trigo.

 La socialdemocracia europea piensa que el trabajo estable es una reliquia del pasado, negocia el TTIP con los Estados Unidos y está de acuerdo con las políticas de austeridad. Son los mismos que quieren ejecutar a Jeremy Corbyn en Gran Bretaña porque les parece un radical y que presenciaron alegres cómo azotaban a Grecia por ser rebelde. 

En cuanto el PSOE demuestra quien en verdad es –algo que siempre oculta en las elecciones- aparecerá Unidos Podemos como la única fuerza que puede representar los intereses de la mayoría. Sólo falta que haga un ejercicio de madurez y, pasadas las elecciones, pase a hacer política en serio. A partir de ahora, lo que le toca es crecer."                 (Juan Carlos Monedero, Público, 27/06/16)

El gobierno portugués amenaza con un referéndum para salir del euro si la UE le impone sanciones por el déficit. ¡Bravo! Ése es el espíritu...

"(...) El líder comunista -su formación integra el acuerdo de izquierdas que sostiene al actual Gobierno socialista luso- calificó el Brexit de "victoria sobre el miedo", además de interpretarla como una señal de rechazo a las políticas de austeridad implementadas en Europa.

 En su opinión, Portugal "necesita prepararse y estar preparado para liberarse de la sumisión del euro", pero sin necesidad de referéndum.

Jerónimo de Sousa habló de esta salida del euro como "un proceso" y no "un acto súbito", y consideró que no sería necesario convocar un referéndum, ya que las instituciones nacionales "tienen legitimidad" para tomar ese tipo de decisiones. 

En este sentido, recordó que la adhesión a la antigua Comunidad Económica Europea (CEE) se produjo sin consulta popular, por lo que podría aplicarse ese mismo modelo en este caso. Las palabras del secretario general del PCP se produjeron horas después de que la líder del Bloque de Izquierda -también aliado del Ejecutivo socialista-, Catarina Martins, advirtiera de que su formación propondrá un referéndum en caso de que la Comisión Europea apruebe sanciones a Portugal por incumplir las metas de déficit. 

El Bloque de Izquierda portugués, una de las fuerzas firmantes del acuerdo que sostiene al actual Gobierno socialista luso, advirtió de que propondrá un reférendum si la Comisión Europea sanciona a su país por incumplir el déficit. 

La advertencia fue lanzada por la líder de la formación -hermanada con Podemos y Syriza en el Parlamento europeo-, Catarina Martins, durante la jornada de cierre de la convención que celebró el partido este fin de semana y en la que decidió su estrategia de cara a los dos próximos años. 

Martins consideró que la imposición de sanciones por el incumplimiento del déficit de 2015 supondría "una declaración de guerra a Portugal", y recordó que hasta noviembre pasado hubo un Ejecutivo conservador que aplicaba las políticas de austeridad recomendadas por la troika, formada por la propia Comisión Europa. el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

 "En ese caso, Portugal sólo puede contestar rechazando las sanciones y anunciando que está dispuesto a colocar dentro del orden del día un referéndum para tomar posición contra el chantaje", subrayó la líder del Bloque (BE en sus siglas en portugués). Martins, que no dio más detalles sobre cuál sería la cuestión a colocar en el referéndum, incidió en que cualquier tipo de multa sería "inédita, inaceptable y provocadora". 

Alertó, asimismo, contra un intento por parte de la CE de exigir nuevos ajustes al Gobierno luso de cara a los Presupuestos de 2017 con el objetivo de dar más garantías de que cumplirá con sus metas de reducción del déficit. "Dejamos un aviso claro: La UE no nos va a continuar pisando", resaltó Martins, quien instó al Ejecutivo socialista a defender los intereses de Portugal en el próximo Consejo Europeo del mes de julio, donde se prevé que las sanciones a España y Lisboa vuelvan a estar encima de la mesa. 

Portugal cerró 2015 con su déficit en el 4,4 % del PIB -cuando su meta era dejarlo por debajo del 3 %-, agravado por el millonario coste de la resolución del Banco Internacional de Funchal (Banif). Sobre el Brexit, la líder del Bloque de Izquierda consideró que su país "no tiene que asistir en silencio a una venganza" contra el Reino Unido por haber decidido salir del proyecto europeo, y destacó el carácter democrático de la consulta."              (Libremercado, 27/06/16)

El 'derecho a decidir' ha apartado a una parte de los electores de Unidos-Podemos, especialmente en Madrid, en las comunidades más pobres y también en el País Valenciano, dónde el anexionismo catalán es visto con recelo

"(...) Lo más intrigante de estas elecciones es que los resultados se alejan de forma significativa de lo vaticinado por todos los sondeos, incluidos los realizados a pie de urna inmediatamente después de que los ciudadanos emitieran su voto.

La situación ha creado tal inseguridad que nadie se atreve aún a dar una explicación de lo que ha sucedido.(...)

(1) El intento de formación de un gobierno con Ciudadanos por parte de Pedro Sánchez situó a Podemos frente a la encrucijada de apoyarlo de forma pasiva -absteniéndose en las investidura- o bien votando en contra de dicha investidura. La dirección de Podemos decidió no apoyarlo, lo cual llevó a la repetición de las elecciones.  (...)

(2)  Unidos Podemos no ha desarrollado una estrategia destinada a explorar de forma sistemática las zonas y ambientes políticos -sobre todo localidades medias y pequeñas- en las que el PSOE conserva una reserva importante de votos.

 La teoría del “desbordamiento ciudadano”, que ha funcionado en parte en las grandes ciudades y que sugería la posibilidad de un sorpasso recurriendo solamente a los discursos electorales, no ha sido suficiente. 

La razón es que, si bien existe una crisis del sistema de partidos, esta  no es comparable a la que se dio en los países latinoamericanos.  En vez de darle visibilidad y protagonismo a los espacios de los socialistas disidentes como Alternativa Socialista, se ha intentado reforzar el referente socialista de la coalición recurriendo a personas que nunca han sido socialistas.

 De esta forma la coalición ha subestimado la importancia del factor identitario entre una parte del electorado socialista. Esto ha facilitado el rearme identitario del PSOE, sobre todo en algunas provincias andaluzas dónde el voto socialista o se ha mantenido o, incluso, ha aumentado como en Córdoba, Málaga o Cádiz. Nuestra reiterada insistencia en este asunto (por ejemplo  http://asteinko.blogspot.com.es/2016/03/dos-flecos-sueltos-la-hegemonia-en-la.html) ha caído en saco roto. 

(3) La indefinición de la propuesta de configuración estatal-territorial, que lleva a plantear el  “derecho a decidir” de forma intransitiva (paradigmática aquí la posición de Vicenç Navarro) ha apartado a una parte de los electores de Unidos-Podemos, especialmente en Madrid, en las comunidades con la renta per capita más baja y también en el País Valenciano  donde la dinámica independentista en Cataluña es vista en parte con recelo debido a su vinculación a una suerte de neoexpansionismo catalán a algunas zonas del antiguo reino de Aragón.  

Pero esto no ha sido así en aquellas zonas del Estado donde la población ya vive en un entorno con una identidad plural y bilingüe que permite superar los asfixiantes enfrentamientos identitarios entre españolistas e independentistas y encauzar un nuevo proyecto identitario compartido y solidario. 

En estos territorios Unidos Podemos y sus confluencias han conseguido o bien mantener los resultados del 20-D como en Cataluña, o incluso mejorarlos ligeramente en Euskadi (+0,18) y, sobre todo, en Navarra (+1,23). En Galicia, las pérdidas de votos han sido menores que la media del Estado y en el País Valenciano  están ligeramente por encima de dicha media probablemente debido al factor señalado (-2,89 y -3,89 respectivamente).

 En general el voto independentista ha disminuido en Euskadi y Navarra, y en Cataluña se ha redistribuido entre Convergència y Esquerra. El que las confluencias en estos territorios hayan salido reforzadas abre la puerta a un proceso esperanzador de refundación identitaria y territorial de todo el Estado que permitirá plantear el “derecho a decidir” de forma transitiva. 

Por ahora ese proyecto no se ha puesto en marcha, lo cual seguirá creándole inseguridad a una parte del electorado potencial opuesto al neoliberalismo.

 (4) Se puede especular razonablemente sobre la posibilidad de que los que han encargado las encuestas electorales le hayan pedido a las empresas de demoscopia que sobrerrepresenten en su muestra a aquellos territorios en los que Unidos Podemos tienen más apoyos electorales. 

El objetivo podría ser movilizar a los electores más conservadores, incluidos a los electores socialistas que no simpatizan con Podemos utilizando el argumento del miedo. Dado lo ajustado de los resultados sería suficiente con que este mensaje calara en una parte pequeña de estos electores para alcanzar los objetivos. Si fuera así, la estrategia habría dado resultado. 

En en un sentido similar -movilizar al votante potencialmente asustado- habría actuado el resultado del referendum del Brexit. El carácter imprevisible de las consecuencias de esta consulta podría haber asustado a una parte de los electores sobre las consecuencias, también imprevisibles, de una “consulta” intransitiva tal y como la ha venido planteado Podemos en los últimos meses como propuesta de solución al problema nacional. (...)"               (Armando Fernández Steinko, 28/06/16)

Podemos se quedó con el grueso de las nuevas clases medias y los jóvenes y el PSOE con los jubilados y las amas de casa... un conflicto generacional que enfrenta a las clases pasivas con las clases activas que se mueven en el precariado

"(...) aquella mayoría de 11 millones de votantes socialistas de 2008 se partió por la mitad siete años más tarde, de tal manera que una mitad se quedó en el PSOE y la otra mitad emigró a Podemos.

A la hora de hacer el reparto, Podemos se quedó con el grueso de las nuevas clases medias y los jóvenes en tanto que el PSOE se quedó con los jubilados y las amas de casa. 

Por su parte, la clase obrera (los trabajadores manuales) se quedó a medio camino, sin decantarse en un sentido u otro. Nos encontramos así en un escenario postclasista, en el que al tradicional conflicto de clases entre trabajadores manuales y clases medias profesionalizadas le sucede ahora un conflicto de corte generacional que enfrenta a las clases pasivas de jubilados y amas de casa con las clases activas que se mueven en el agitado mercado de trabajo de la postcrisis y que financian con sus impuestos las prestaciones sociales de aquellas.  (...)

Llegado el fin de ciclo, tal como quedó visualizado en las elecciones de diciembre, una coalición de clases pasivas cerró filas en torno a los partidos del establishment en tanto que los sectores jóvenes servían de plataforma a la nueva política encarnada por Ciudadanos y Podemos. 

Era el momento de la triangulación, es decir de que los nuevos partidos promovieran con el concurso del PSOE un nuevo pacto intergeneracional que, sin poner en peligro las legítimas conquistas de los mayores, concediera a los jóvenes un nuevo horizonte de oportunidades vitales. (...)

El problema es que la coalición a la que se enfrenta no es tanto una oligarquía perversa como un desequilibrio demográfico que hace que el día de las elecciones las urnas se conviertan en una gerontocracia. Basta cualquier señal de que sus intereses están en peligro para que la tal coalición redoble su apuesta por la seguridad. Esta vez la señal ha sido el Brexit y la apuesta ha sido a favor de Rajoy."             (Juan Jesús González, El País, 29/06/16)

Mucha gente quiere que vuelvan los días de vino y rosas del crédito fácil, de la casa y las vacaciones en el extranjero financiadas

"(...) Pienso que está muy claro, y ha quedado reflejado en el resultado, que la llamada mayoría social sigue pensando que es posible la vuelta atrás y que no desea cambios radicales que podrían alejarle de los días de vinos y rosas del crédito fácil y de la casa y las vacaciones en el extranjero, por supuesto, financiadas. 

Si no se tiene claro eso se puede caer en crear falsas ilusiones lo cual puede tener un efecto frustrante de cara a la necesidad de abordar un trabajo más a largo plazo. 

(...)  muchas veces nos preguntamos porque la gente no participa, porque la gente tiene esa costumbre pertinaz de delegar. Creo que la respuesta está bastante clara: el capitalismo es una forma de vida, mucho más que un sistema simplemente económico.

 Y en este sistema-forma de vida-cultura, lo que se fomenta es la representación y la delegación. A la propia reproducción del sistema no le interesa la participación y pone todas las trabas, más evidentes o más ocultas, para que la gente se haga dueña de su propio destino. Este es el terreno de juego en el que trabajamos, al menos no lo confundamos."               (Carlos Gutiérrez, Rebelión, 29/06/16)


Así vemos el Brexit desde EEUU: Europa se va por el desagüe... y el gran beneficiado es Trump

"En los años por venir, el referéndum del Brexit podría verse como el día en que entramos en el ojo de un huracán que amenaza con causar una enorme destrucción. Parece que su consecuencia inmediata será un crisis financiera, pero incluso si ésta logra, evitarse no será posible frenar los otros 'costes' de la ruptura con el bloque comunitario.

La economía de Europa ya estaba en el círculo exterior del huracán. El Brexit solo la ha empujado hacia el centro, acelerando el proceso a través del cual la alienación social y los resultados económicos negativos producen consecuencias políticas negativas, las cuales generan aún peores resultados económicos y más alienación social.  

 os mercados financieros serán la punta del iceberg de todo lo que se avecina. Incluso si se contiene la sangría inmediata, es razonable prever turbulencias a la baja significativas durante los próximos meses, que afectarán a la economía real

 Además, un baño de sangre ahora no degenerará en pánico. En cambio, puede ser justificado racionalmente por las previsiones políticas y económicas y por el hecho de que los mercados de valores ya estaban profusamente valorados. 

Los mercados financiero británicos y la economía del Reino Unido serán el epicentro. El castigo a la bolsa londinense golpeará a la riqueza y a la confianza de las familias, lo que tendrá un impacto negativo en el consumo y en la economía real del Reino Unido.

Las empresas reducirán considerablemente sus inversiones en Reino Unido porque a las compañías no les gusta la incertidumbre. Las inversiones de calado se mantendrán a la espera de que se esclarezca cuál será el acceso del Reino Unido a los mercados de Europa. Todas estas consecuencias se ramificarán hacia el exterior, golpeando a otras economías, incluida la de EEUU.

 Los mecanismos son contagio financiero, turbulencias en las divisas e incertidumbre, y todos ellos generarán efectos negativos en la demanda agregada que se verán multiplicados por el proceso de contracción. De hecho, el Brexit ha supuesto una bandera verde para separatismos de toda condición.

 Ello tiene implicaciones adversas para el euro, que ya sufre la amenaza de un Grexit. En consecuencia, la debilidad de la libra esterlina se verá acompañada de un declive del euro, lo que crea una vía adicional para que las ondas del Brexit se extiendan por la economía global. En relación a la política en EEUU, las repercusiones económicas negativas del Brexit afectarán a la candidata Hillary Clinton y beneficiarán a Donald Trump. 

Más allá de dichas repercusiones, el Brexit esconde lecciones políticas vitales para la Administración Obama y la campaña de Clinton, quienes no deben dar más razones a los votantes estadounidenses para despreciar el 'establishment'. El Brexit tiene similitudes estructurales con el auge de Trump.

 Es la consecuencia lógica de la estrategia política del Partido Conservador de los últimos veinte años. Los conservadores han utilizado a la Unión Europea como chivo expiatorio para aplicar sus políticas económicas neoliberales 'Thatcher-Reagan'. 

El Partido Laborista ha defendido a las minorías, pero no a la UE ni se ha enfrentado adecuadamente al neoliberalismo. En EEUU, Trump es el candidato "exit". Su ascenso es la consecuencia lógica de 30 años, durante los cuales los Republicanos han utilizado el racismo y la cultura de la guerra para aplicar su agenda económica neoliberal que ha traído la destrucción de la prosperidad compartida.

 Los demócratas han plantado cara al racismo y a la cultura de la guerra, pero también han sido complices en la promoción del neoliberalismo. El neoliberalismo es la causa del desprecio al 'establishment'. Puede que el racismo, la inmigración y el nacionalismo sean la cerilla que ha prendido el fuego anti-establishment; el estancamiento de los salarios y la deslocalización de puestos de trabajo son el combustible.

 En cuanto a la Administración Obama, la lección esta en el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP). En ambos bandos, los votantes de EEUU han rechazado el TPP, pero el Gobierno de Obama sigue presionando. 

Y ello desacredita al establishment y beneficia a Trump, que es el candidato 'outsider'. Clinton es la 'insider' que abiertamente ha difundido sus vínculos con Obama. En este contexto, el esfuerzo de la Administración Obama en pos del TTP es una temeridad política irresponsable que nos envía hacia el ojo del huracán." (Thomas Palley, El Confidencial, 28/06/16)

En Inglaterra y en España han ganado... los mayores

"Hasta hace poco se les tachaba de pasotas. Los jóvenes no se sentían en general muy concernidos por los asuntos públicos y su participación en las elecciones era baja. De repente han podido comprobar que si no votan, otros deciden por ellos. Y en algunos casos, contra ellos. 

Esta es la impresión que ahora tienen muchos jóvenes que no fueron a votar en el referéndum del Brexit, en el que se decidía la permanencia de Reino Unido en la UE. Cuando en la mañana del viernes, 24, vieron con estupor que había ganado el Brexit,era ya demasiado tarde.

 La generacional es una de las grandes brechas que el referéndum ha abierto en la sociedad británica. Mientras el 75% de los jóvenes de 18 y 24 años votaba por la permanencia, en las franjas de mayor edad, una proporción similar votó por abandonar la Unión.

El problema es que la abstención fue muy alta entre los jóvenes, y ahora la prensa británica aparece llena de lamentos de jóvenes que acusan a sus mayores de haberles segado el futuro. Ellos viajan y se mueven por Internet en un mundo sin fronteras, justo cuando los de mayor edad quieren levantarlas. 

Ellos creen en el futuro y piensan en lo mucho que tienen por delante y por ganar. Los mayores piensan sobre todo en el pasado y en lo que pueden perder. Ellos están ilusionados; los mayores, atemorizados. Esos dos estados de ánimo se han confrontado en el referéndum, y han ganado los mayores. (...)

Pero la brecha generacional no solo se ha manifestado en Reino Unido con el Brexit. También hay una gran brecha generacional en los países golpeados por la crisis. En Grecia, Portugal o España, los jóvenes son los grandes perdedores de la crisis y ven que su futuro ha quedado truncado por decisiones políticas que han tomado sus mayores.  (...)

La brecha adopta muchas formas. Por ejemplo, el Informe de Coyuntura Económica del área de Barcelona revela que el porcentaje de personas en situación de pobreza que tiene título universitario ha pasado durante la crisis del 4,3% al 18,4%. 

Es decir, que casi uno de cada cuatro pobres tiene estudios superiores. Obviamente, la mayoría son jóvenes que no tienen trabajo o que si lo tienen es tan precario que no salen de pobres. Y las perspectivas no son buenas 

(...)  mientras el PP y el PSOE se nutren de electores de más de 55 años, los partidos emergentes tienen el grueso de sus votantes entre los jóvenes. De momento, el 26-J, también en España, han ganado los mayores. "                     (Milagros Pérez Oliva, El País, 29/06/16)

Los británicos han dado una lección de democracia al mundo, y probablemente han cambiado también nuestro futuro... para mejor

"La votación del jueves 23 de junio tiene importancia histórica. Es un gran momento para la democracia. Al votar los británicos en un 51,9% por salir de la Unión Europea han dado una lección de democracia al mundo, y probablemente han cambiado también nuestro futuro. 

Una lección de democracia

Esta lección de democracia, se aprecia en varios niveles; en primer lugar en la disposición del primer ministro británico, David Cameron, que admitió que posiciones divergentes se expresarán en su propio partido (partido conservador) y en su propio gobierno. Del mismo modo hay que saludar la madurez de los votantes británicos, que legítimamente conmocionados por la tragedia que representó el asesinato de Jo Cox, no se dejaron abrumar por la emoción y mantuvieron sus posiciones por la salida de la UE.

Por supuesto, no todo fue perfecto en esta campaña. Ha habido excesos y mentiras, como las del Ministro de Hacienda George Osborne [1], que con licencia de Bruselas, anunció una catástrofe. Aunque la cobertura de los medios fue sesgada a favor de la “permanencia”, fue menos de lo que habría ocurrido si dicha votación se hubiera llevado a cabo en Francia [2].

Es notable cómo la comunidad financiera realizó una campaña histérica para que el Reino Unido siguiera perteneciendo a la UE. Estos círculos tienen un solo interés, el dinero. Pero los votantes no se dejaron impresionar ni por el dinero ni por los argumentos de autoridad que se vertían en los medios de comunicación.

El éxito de la “salida” en el referéndum, puede ser comparado con el éxito del “no” en el referéndum sobre el proyecto de Constitución Europea en Francia en 2005. En ambos casos, el electorado y los trabajadores resistieron la presión de los periodistas de pago y de las autoproclamadas “élites”.  (...)

Por último, en esta lección de democracia, David Cameron se ha comprometido a respetar la decisión del pueblo británico, y del procedimiento legal de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Una vez más, este hecho contrasta fuertemente con el comportamiento de las élites políticas francesas que han negado constantemente a ejecutar la decisión de los votantes por el NO a la Constitución europea. (...)

Esta lección de democracia tendrá consecuencias importantes para el futuro. No tanto consecuencias financieras. Las turbulencias en los mercados financieros tendrán una duración de unos pocos días y luego se calmarán cuando los operadores adviertan que la votación no interrumpirá el flujo de bienes o de servicios. Si uno cree que las estadísticas económicas a Noruega y Suiza que no son miembros de la UE no les va nada de mal. Las consecuencias más importantes son, obviamente, políticas. (...)

Más allá de la victoria de los llamados “populistas” (el M5S de Beppe Grillo) en las elecciones locales italianas, o el fracaso del candidato del partido de la libertad en las elecciones presidenciales en Austria hay de hecho una forma de rebelión contra la Unión Europea.

 Este sentimiento está acreditado por un estudio realizado por el Centro de Investigación – PEW- que nos mostró cómo las opiniones adversas a la UE superan a las opiniones favorables en 4 países: España, Grecia, Francia y el Reino Unido [3].

El voto británico no se produce por casualidad, pone en evidencia la magnitud de la negación de la realidad que practican las élites Europeas, para quienes el resultado de la votación no debería haber sido una sorpresa. La política de la negación, siendo lo que es, cuestiona seriamente a las personas que han llevado a cabo estas opciones.

Por tanto, es probable que estamos asistiendo, en las próximas semanas, una intensa campaña de estas élites políticas. Pero los hechos son tozudos: ningún compromiso hacia una mayor “federalismo” o más opciones “supranacionales” tendrán resultado. Sólo producirán más resistencia por parte de la ciudadanía. Es de esperar que se encuentran una solución rápida, ya que en caso contrario esta resistencia podría tomar formas violentas.

El voto británica nos lleva a la convicción que hay que implementar otro proyecto europeo. La lógica y el sentido común nos dicen que tomemos nota; es necesario el retorno a formas más respetuosas de la soberanía y de la democracia en las naciones que conforman Europa. 

Hay una última lección. La victoria de la “salida” fue posible en Gran Bretaña porque una parte del electorado del Partido Laborista ha votado en contra de las instrucciones dadas por la dirección de su partido. Esto lleva a dos observaciones.

La primera es el grado de ceguera de las direcciones de los partidos socialdemócratas que se niegan a admitir que las consecuencias prácticas de la UE son negativas para las clases populares. Y que los tratados europeos han sido el caballo de Troya de la desregulación y la financiarización de las economías nacionales.

Continuar hoy pretendiendo cambiar la UE desde el interior para mantener un discurso sobre “Europa social” es una mentira como un callejón sin salida. Esta mentira debe ser denunciada sin descanso si queremos que quede un día en un punto muerto.(...)"            (Jacques Sapir, Rebelión, 29/06/16)