20.1.17

El 'momento María Antonieta': el orden liberal global está colapsando porque la clase dominante global dejó de percibir el sentimiento del pueblo hacia el mundo"... un ejemplo: "el 94% del aumento de puestos de trabajo (10 millones) en la década pasada en EE. UU. fue en calidad de 'trabajo alternativo... o sea, trabajo basura

"Sin embargo, después de dos décadas de la nueva 'Pax americana' y su orden global neoliberal, estos empezaron a colapsar y se inició una crisis global por el poder caracterizada por el descontento, la decepción y el desengaño, canalizados en EEUU con la elección de Donald Trump como presidente. 

A tal extremo llegó la crisis global neoliberal que hasta los dos acérrimos veteranos partidarios y promotores del mundo unilateral Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger tuvieron que reconocer que para salir de la crisis actual era necesario crear una conexión trilateral entre EEUU, China y Rusia.(...)

 Los estudiosos de todos los países del mundo tratan de encontrar las causas del fracaso del actual orden global neoliberal. El editor asociado de Financial Times, Wolfgang Münchau, en su artículo 'The elite's Marie Antoinette moment' (27-11-16) afirmó que el "orden liberal global está colapsando porque la clase dominante global dejó de percibir el sentimiento del pueblo hacia el mundo". 

Según Münchau, "la insurrección popular" tanto en EEUU como en la UE "está creciendo porque la gente tiene miedo a la reducción de protección de los consumidores y el aumento del poder de las transnacionales". 

En la percepción de este analista, la globalización neoliberal empezó a adquirir el carácter caótico y violento debido a la distribución extremadamente desigual de los ingresos impulsada por la elite mundial y por su política de "flujos incontrolables de capital y personas".

Münchau considera que "la acción más correcta sería dejar de insultar a los votantes, solucionar los problemas del sector financiero que está fuera de control, de los flujos de capital y personas y la distribución desigual de ingresos". Sin embargo, el 1% de los ricos y poderosos que controlan el mundo occidental jamás aceptará estas soluciones a la actual crisis neoliberal. 

Dale Carnegie, en su libro 'Cómo ganar amigos e influir sobre las personas' (1936) anotó que "solamente el 15% de los más ricos y poderosos lo lograron a través de su conocimiento científico o técnico, mientras que el 85% restante obtuvieron su riqueza debido a la manipulación psicológica de la gente o usando lo que se llama 'la Ingeniería Psicológica'".

Refiriéndose a EEUU, el país está en manos, según los científicos políticos norteamericanos Martin Gilens (Princeton University) y Benhamin Page (Northwest University), de la plutocracia corporativa y financiera que excluyó a los ciudadanos ordinarios de la participación en las decisiones del Gobierno, especialmente en los últimos 20 años, lo que produjo descontento popular.

 En realidad, Donald Trump y su equipo han utilizado precisamente los postulados de la Ingeniería Psicológica para lograr el voto de la clase obrera blanca y los sectores empobrecidos por la política de globalizadores acentuada especialmente desde la Presidencia de Bill Clinton en 1993. (...)

La recuperación económica de la que hablan los medios globalizados de comunicación sigue siendo un deseo y no una realidad. De acuerdo al expresidente del Council of Economic Advisers bajo Obama, Alan Krueger, "el 94% del aumento de puestos de trabajo —unos 10 millones— en la década pasada fue en calidad de 'trabajo alternativo'", es decir, empleo a tiempo parcial, contratistas o trabajo independiente que en la mayoría de los casos no aporta ningún beneficio.  (...)

No le queda otra alternativa a Donald Trump que seguir el camino del mundo multipolar, por lo menos mientras esté tratando de recuperar la economía norteamericana. (...)"               (Vicky Peláez

La gran crisis de las pensiones... de las privadas... y en todo el mundo

"Los lobistas de las pensiones privadas llevan toda una vida augurando la inminente crisis del modelo público. Y ahora que la hucha de las pensiones está bajo mínimos, resulta que lo que amenaza de verdad con estallar son los sistemas privados. Y en todo el mundo. (...)

Hace años que los economistas críticos advierten de que los peligros que acechan a los modelos públicos por el envejecimiento de las sociedades afectan igual a los modelos de capitalización, que tienen compromisos de pago inasumibles. El mayor fondo estadounidense —el de los funcionarios de California, Calpers— es un buen ejemplo. 

Según The Wall Street Journal, el fondo tiene hoy un gran agujero: sólo cuenta con activos para abordar el 68% de los compromisos adquiridos. Y la situación empeorará pronto, puesto que ahora gasta en las pensiones el 20% de lo que ingresa, pero el envejecimiento de sus clientes le obligará a duplicar los pagos en apenas cinco años.

Símbolos en la picota

El primer fondo europeo — el holandés ABP— está en una situación parecida: su agujero es del 10% y va empeorando con rapidez, puesto que hoy sólo el 40% de sus clientes aportan ingresos y el resto cobra pensión. Hace una década que sus pensiones están congeladas y el debate es ya reducirlas.
En Chile —el gran símbolo del modelo privado, impuesto por Augusto Pinochet— la situación es tan mala que el pasado verano hubo  manifestaciones masivas exigiendo cambios. La pensión media apenas supone el 34% del último salario percibido.

Además del envejecimiento, los modelos privados tienen otros dos problemas adicionales: las elevadas comisiones que cobran los gestores bancarios de los planes y que están completamente expuestos a los vaivenes de los mercados financieros: los ahorros de toda una vida pueden esfumarse ante una mala inversión.

La situación provocada por los bajos tipos de interés ha añadido nubarrones: ahora es mucho más difícil conseguir rentabilidades que permitan afrontar el pago de cada vez más pensiones. Las cifras que aporta el  último informe de la OCDE sobre el mercado de pensiones, de julio pasado con datos de 2015, son impresionantes: la rentabilidad neta (tras descontar la inflación) a diez años de los fondos de pensiones se ha desplomado en un santiamén y en todos los países: en Dinamarca ha pasado del 16,6% de 2014 al 0,8% en 2015; en Holanda, del 15,1% al 0,6%, y en varios países los últimos datos agregados son incluso negativos: en Polonia (-6,1%), Turquía (-5,9%) y hasta EE UU (-1,1%).

En España, la rentabilidad ha pasado del 8% al 2%, la sexta peor caída entre los 35 países de la OCDE. Pero según sucesivos estudios de Pablo Fernández, el profesor del IESE que más ha analizado los fondos españoles, las comisiones aquí suelen rondar precisamente el 2%, con lo que se comerían esta exigua rentabilidad. 

El profesor divulga cada año un informe y el último, con datos de 2015, fue tan deprimente como de costumbre: entre los 322 fondos con más de 15 años de historia, apenas dos lograron una rentabilidad superior a la evolución del Ibex 35, y sólo uno superó la de los bonos del Estado, mientras que hasta 47 tuvieron una rentabilidad promedio negativa."                  (Pere Rusiñol - eldiario.es , en Attac España, 05/01/17)

Roberto Savio: 2017 probablemente será el peor que veré en mi vida desde la Segunda Guerra Mundial

"(...)  Así como la desnudez revela nuestro desamparo y miserias, el 2017 se perfila como un año desnudo. “Probablemente será el peor que veré en mi vida desde la Segunda Guerra Mundial”, dice a Portafolio Roberto Savio, reconocido analista internacional, fundador de la agencia internacional de noticias Inter Press Service (IPS) y del portal Other News.

Le preocupa el resurgimiento de la carrera por las armas nucleares, que de nuevo amenaza la paz mundial; la eliminación del multilateralismo como paradigma de las relaciones internacionales, al Donald Trump focalizar su gobierno hacia y para Estados Unidos, y la creación de una internacional de la derecha populista, nacionalista y xenófoba, como lo ha anunciado Steve Bannon, su asesor estratégico.

También le quitan el sueño los grandes desafíos del 2017. “No hay un plan ni propuesta global para las migraciones, un fenómeno que seguirá creciendo por los estragos de la globalización neoliberal y de los conflictos raciales, muchos de ellos provocados por Europa y Estados Unidos, como en Irak, Liria, Siria y ahora Yemen. A eso se suma la explosión demográfica en África, que doblará de 1.000 a 2.000 millones en el 2050 y que hará de Nigeria un país más grande que Estados Unidos”.

La carga del 2017 aumenta con la aparición de los refugiados climáticos que, según Naciones Unidas, serán, por lo menos, 50 millones al final de la década, si no se controla el clima de inmediato; también, con la creciente ola de partidos populistas y xenófobos, con las próximas elecciones en Alemania, Francia y Holanda y con la no iniciación inmediata de la discusión sobre la cuarta revolución industrial: la robotización.

“Segun el Foro de Davos, vamos a pasar pronto del actual 17 % de la producción de bienes y servicios, a casi el 50 %. Esto significa adoptar un plan global para ver cómo reciclar a todos los que van a ser eliminados del mercado de trabajo. Si este debate no se abre en el 2017, después será demasiado tarde”, afirma.

Aunque el FMI y Naciones Unidas pronosticaron un repunte de la economía mundial en el 2017, Savio cree que es una falla ver las cosas desde el punto macroeconómico y estima que habría que regresar a la microeconomía, abandonada por la globalización neoliberal.

“Si la economía crece mundialmente el 1,5 %, pero la brecha de ilegalidad interna aumenta o, en otras palabras, crece el numero de pobres y el de ricos (el famoso 1 % de la población), en terminos políticos esto significa un aumento de las razones de conflictos internos y del miedo”, agrega. (...)

Para completar el panorama, “el 2017 se inicia con una Europa sin Gran Bretaña, una Italia enferma y con las perspectivas de que en el 2017 surja una derecha más fuerte tras las elecciones en Alemania, Francia y Holanda. Además, la cosa se complica con Japón, Rusia, China y, ahora, Estados Unidos, agitando las banderas del nacionalismo”, resalta Savio.

Afirma que “el mundo perdió el norte”, pero admite que el 2017 será especialmente importante porque, “probablemente, pase a la historia como el principio de un nuevo ciclo”.             (Gloria Helena Rey, Other news, 18/01/17)

El precio de la luz llega al nivel que provocó la intervención del Gobierno en 2013, pero los precios no reflejan en absoluto los costes

"Competencia debería expedientar inmediatamente a las eléctricas por la subida de la luz”

El economista Jorge Fabra Utray (Madrid, 1949) es una de las voces más críticas con el funcionamiento del sistema eléctrico español, un “disparate” cuyo carácter “ oligopolístico” ha denunciado en repetidas ocasiones. Primer presidente de Red Eléctrica de España (1998-1997), entre 2005 y 2011 fue consejero de la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE) y actualmente preside la junta directiva de Economistas Frente a la Crisis.

Fabra, que atiende por teléfono a eldiario.es, asiste con preocupación a la escalada de precios de la luz en plena ola de frío. 

El precio del mercado mayorista marca una subida de otro 8% para este jueves. ¿Va a seguir subiendo la luz?

El mercado de la electricidad tal y como está diseñado es un completo disparate, y cada año que pasa se pone de manifiesto que esto es insostenible. Algo van a tener que hacer; otra cosa es que quieran. Es necesaria una auditoría porque los precios no reflejan en absoluto los costes. Y los incentivos para alterar al alza los precios son enormes. Los costes de nucleares e hidroeléctricas pueden estar en torno a 10 y 22 euros por megavatio hora, respectivamente. Imagine los márgenes escandalosos que deben estar teniendo las empresas [el precio para este jueves es de 85 euros].

Los precios los están marcando los ciclos combinados, centrales de gas cuyo precio está indexado al del petróleo, que está subiendo. Pero hay mucho interés en que haya muy pocos ciclos funcionando para que los que marquen el precio sean los más caros. El incentivo es clarísimo. Hay muy pocos ciclos funcionando cuando deberían estar en marcha.

 Lo previsible es que [los operadores del sector] estén cortos de gas. Endesa tiene todos sus ciclos parados, menos uno; Viesgo, todos; Hidrocantábrico, sólo dos grupos. Otros operadores pequeños sí están funcionando: los que no tienen un mix energético en su cartera que les interese precios altos. Los de Iberdrola también están funcionando.

Lo grave, lo gravísimo, es que si estuvieran cortos de gas, como parece, estas centrales reciben un pago fijo, los pagos por capacidad, para garantizar que están disponibles con todas sus capacidades. Esto tiene aspecto, porque no puedo decir naturalmente otra cosa, de que se están burlando de la regulación de mala manera. 

Y se atreven a anunciar aumentos del 8% en sus dividendos como ha hecho Iberdrola, que controla más del 50% de la hidroeléctrica y buena parte de la nuclear. Esta es la situación que estamos viviendo. Obviamente hace frío, hay demanda, y seguramente las centrales están paradas por falta de gas. Un escándalo que se suma a un mercado completamente disparatado.

Lo que hay que preguntarse es: a estos precios, ¿por qué no están funcionando esos ciclos? Si pueden funcionar a partir de 40 euros, ¿por qué los tienen parados? Repito: no puedo decir que [las empresas] estén ejerciendo su poder de mercado, pero el incentivo es clarísimo.

Usted fue consejero de la CNE. ¿Cree que hay motivos para que la CNMC abra un expediente sancionador?

Inmediatamente. Pero al final lo que hacen las empresas es utilizar la regulación al máximo. Esto que están haciendo, excepto que se pusiera de manifiesto una concertación para alterar artificialmente los precios, lo pueden hacer. Pueden ofertar lo que quieran, al precio que quieran y en el momento que quieran. (...)"                   (Entrevista al economista Jorge Fabra Utray, eldiario.es, 18/07/17)


"El precio de la luz llega al nivel que provocó la intervención del Gobierno en 2013.

 Desde finales del pasado año, y con mayor intensidad en estas primeras semanas transcurridas de 2017, los hogares españoles están pagando la luz a niveles que hace tres años provocaron la intervención del Gobierno y la posterior eliminación del antiguo y perverso sistema de formación de precios en el sector. La escalada tocará hoy su cota máxima a las ocho de la tarde, cuando el coste por megavatio/hora se situará por encima de los 95 euros. Todo un récord nefasto que pasará su factura en el recibo de la luz de este mes de enero. (...)

Las autoridades energéticas y los defensores de la competencia destacaron además la transparencia que brindaba el nuevo modelo a la hora de programar el uso de los electrodomésticos en las franjas horarias de reducida demanda y, por lo tanto, de inferior precio. El eslogan más popular en aquellos primeros meses de 2014 venía a sugerir que 'las lavadoras son para las madrugadas', dado el menor coste energético de las llamadas horas valle.

Todo el magnetismo social del sistema de formación de precios se ha desplomado como un castillo de naipes en la misma medida en que los precios de la luz han empezado a provocar serios calambres con la llegada del 'general invierno'

El ministro de Energía, Álvaro Nadal, fue el primero en ponerse la venda cuando a finales de diciembre hizo un llamamiento al presidente de la CNMC, José María Marín Quemada, para que el supervisor analice el trasfondo de lo que está ocurriendo en el mercado. (...)

La respuesta está aún en el aire, y tras la misma existe la sospecha, realmente poco fundada, de posibles movimientos interesados por parte de los operadores eléctricos. El PVPC desalienta dichas prácticas, por cuanto que ahora los precios cambian cada día; en este caso, y como se está comprobando, en detrimento de la mayor parte de los consumidores, que ahora tendrán que rascarse el bolsillo para afrontar la factura de la luz. 

El propio ministro fijaba ayer en una cifra de 100 euros el encarecimiento medio que este año tendrán que soportar los hogares vinculados al actual precio minorista de la electricidad.  (...)"                 (El Confidencial, 19/01/17)

May lanza veladas y temerarias advertencias a la UE porque afirma que la UE tiene más que perder que el Reino Unido... ¿y si la City se va a Francfort?

"La primera ministra británica Theresa May ha enseñado sus cartas sobre el Brexit y con un tono firme y amenazante ha dicho que el Reino Unido ‘no aceptará un mal acuerdo’ con la UE y que en ese caso habrá ruptura sin acuerdo. 

En suma que Gran Bretaña rompe los tratados con la UE y quiere sacar ventaja de esa fractura, o como dicen los franceses May ‘quiere la mantequilla y el dinero de la mantequilla’. Y por ese trágala la UE no va a pasar porque de hacerlo otros países de la Unión Europea seguirían los pasos del Reino Unido.

Lo que sí hubo ayer fue una clarificación oficial de la posición de Londres ante el inicio de las negociaciones de ruptura que durarán dos años y cuyo resultado May someterá a votación de las cámaras de los Comunes y Lores pero sin decir si esas votaciones serán vinculantes. 

Y todavía falta por ver si antes del inicio del proceso de ruptura, previsto para el mes de marzo, el Tribunal Supremo británico decide en próximos días que el inicio del Brexit sea sometido al voto del Parlamento.

El núcleo duro de la ruptura del Brexit lo constituyen el comercio y el poder financiero de la City de Londres. Sobre ambas cuestiones May lanza veladas y temerarias advertencias a la UE porque afirma que la UE tiene más que perder que el Reino Unido si Bruselas no acepta, como exige May, que el Reino Unido abandone la Unión Aduanera de la UE y firme un acuerdo de libre comercio con Londres.

 Lo que permitiría a los ingleses poner fin a la libre entrada de ciudadanos de la UE en su territorio (lo que fue el trampolín del Brexit), salir de la Corte Europea de Justicia y firmar nuevos acuerdos comerciales con otros países y especialmente con EE.UU.

Pues para empezar debemos señalar que los 27 países de la UE reciben el 46 % del total de las exportaciones británicas mientras los 27 solo envían al Reino Unido el 5 % de sus exportaciones. Con lo que si no hay acuerdo Gran Bretaña será la perdedora comercial del Brexit. 

En cuanto a las cuestiones financieras Londres amenaza a la UE con convertir la isla en un gran ‘paraíso fiscal’ bajando sus impuestos, pero los ingleses perderán a la City como gran centro financiero y más de la mitad de ese súper negocio financiero se irá a Fráncfort (sede del BCE).

Además Londres tiene dos problemas internos importantes con Irlanda del Norte y Escocia que votaron contra el Brexit. Y se equivoca May cuando dice que a la Europa continental le conviene el acuerdo con Londres porque el Reino Unido tiene, como Francia, armamento disuasorio nuclear. A lo que el general Charles De Gaulle, que siempre dijo que Inglaterra era ‘el caballo de Troya de los Estados Unidos en Europa’ y acertó, habría respondido con una sonrisa y un ‘mire cómo tiemblo, señora May’.

Gran Bretaña no está en posición de fuerza frente a la UE sino más bien de debilidad y la ruptura les saldrá muy cara, porque jugar a la alternativa de potenciar la ‘especial relación’ de Londres y Washington en tiempo de Donald Trump es como jugar a la ‘ruleta rusa’ y nunca mejor dicho lo de Rusia. (...)"                 (Pablo Sebastián , República de las ideas, en Rebelión, 19/01/17)

Zygmunt Bauman: "Para aquellos a los que les ha fallado la civilización, los bárbaros son los salvadores"... por eso le votaron a Trump

"(...) La respuesta mayoritaria entre la “izquierda liberal”, tanto en Europa como en Estados Unidos, frente al éxito electoral de Donald Trump es el miedo. “Es un momento de grandes riesgos”, “la victoria de Donald Trump cuestiona el modelo democrático occidental”, nos llevará “a una nueva etapa política, una política posneoliberal, posfin de la historia, que ningún otro presidente imaginable”, “la elección de Donald Trump como presidente es nada más y menos que una tragedia para la república estadounidense, para la Constitución…”.

 ¿Está de acuerdo con este tipo de respuesta apocalíptica?

Las visiones apocalípticas afloran siempre que la gente penetra en el “gran territorio desconocido”: estar seguro de que nada, o no mucho, seguirá siendo como hasta ahora, y que no se tiene ningún indicio sobre lo que puede suceder o sobre lo que posiblemente sustituirá lo que dejamos atrás.

Las reacciones a la victoria de Trump, como bien sabe, fueron instantáneas y prolíficas, pero sorprendentemente todas fueron consensuales, muy parecido a lo que sucedió en el caso del brexit, e interpretaron el voto por Trump como una protesta popular contra el poder establecido y contra las élites políticas del país, hacia las cuales una gran parte de la población ha madurado una creciente frustración por haber desatendido las expectativas y por no haber mantenido las promesas realizadas. No sorprende que tales interpretaciones hayan sido comunes entre los liberales, que son los que tienen los mayores intereses en mantener las actuales estructuras de poder.

Al no ser parte de la élite, ni haber ocupado nunca un cargo electo, venir de “fuera del aparato político establecido”, y haberse enemistado hasta con el partido del que era oficialmente miembro (desde 2009, cuando se reincorporó a sus filas después de pasar cinco años con los demócratas), Trump representaba una oportunidad magnífica y única para realizar una condena sin apelaciones a todo el sistema político en su conjunto. 

De igual manera que el referéndum británico en el que todos los partidos políticos principales (conservadores, laboristas y liberales) se unieron para pedir el voto de permanencia y, por tanto, los ciudadanos pudieron usar su voto para expresar su disgusto por el sistema político al completo.

Otro factor complementario ha sido el llamativo afán de la población por reemplazar las constantes aunque ineficaces e impotentes rencillas parlamentarias por la voluntad indómita e inexpugnable de un “hombre fuerte” (o mujer) con determinación y capacidad para imponer de inmediato, sin titubeos ni dilaciones, soluciones rápidas, atajos y verdaderas decisiones personales. Trump ha construido de manera muy hábil su imagen pública como la de una persona con las cualidades que soñaba una gran parte del electorado…

Seguramente, estos no son los únicos factores que han contribuido al triunfo de Trump, pero son sin duda cruciales. La pertenencia de Clinton durante treinta años a la élite dominante, además de su agenda vaga y fragmentada, han jugado en contra de la popularidad de su candidatura.

Lo que yo creo es que estamos siendo testigos de una evisceración de los principios de la democracia que pensábamos que eran intocables, aunque no creo que el término en sí vaya a desaparecer como denominación de un ideal político, ese “significante” como lo habría definido Ferdinand de Saussure, ha absorbido y continúa generando múltiples y diferentes “significados”. 

Sin embargo, existe una posibilidad real de que los tradicionales mecanismos de salvaguarda (como la división de Montesquieu en tres poderes autónomos, legislativo, ejecutivo y judicial, o el sistema británico de “checks and balances”) pierdan aceptación por parte del público, sean despojados de su significado y sean reemplazados explícitamente o de hecho por una concentración de poder según un modelo autoritario o incluso dictatorial. 

Los casos que has nombrado son algunos de los numerosos síntomas de una tendencia, por decirlo de alguna manera, a retirar el poder de las nebulosas cumbres elitistas en las que ha estado instalado o donde ha sido arrastrado y traerlo de nuevo a “casa”: es decir, a una comunicación directa entre la persona fuerte situada a la cabeza y el agregado de sus seguidores/sujetos que cuentan con las “redes sociales” como instrumento para adoctrinar y  sondear la opinión. 

Aunque Trump insistió en temas raciales y en un nacionalismo insular y discriminatorio, no fue el único punto en el que basó su apelación. Muchos analistas han subrayado que, aparte de una serie de actitudes regresivas hacia la diferencia, la carta más fuerte de Trump ha sido la ansiedad económica de los ciudadanos estadounidenses que se han sentido marginados por la globalización. 

Los dos aspectos, ansiedad económica y ansiedad hacia los Otros, ¿están relacionados? Y si así es, ¿de qué manera?

El truco ha sido conectar ambos, hacer que fueran uno solo, que fueran inseparables y se reforzaran recíprocamente. Y esto es precisamente lo que Trump, un genio de los embustes (aunque no sea el único en el panorama político mundial), ha sido capaz de conseguir.

 Me animo incluso a ir un paso más allá del manido matrimonio entre política identitaria y ansiedad económica, para sugerir que ha sido capaz de condensar todos los aspectos y sectores de la incertidumbre existencial que persigue a lo que queda de la vieja clase trabajadora y antigua clase “media”, y adoctrinar a los que sufren con la idea de que la expulsión de los extranjeros, de todos los que son étnicamente distintos, de los extranjeros recién llegados, representa la tanto añorada “solución urgente” que podría acabar de un solo golpe con toda su ansiedad e incertidumbre.

Algunas de las personas que votaron por Trump pertenecen a la categoría de los “expulsados”: aquellos que formaban parte de un “contrato social” y que han sido marginados o expulsados por la fuerza, junto con los jóvenes y aquellos que nunca han formado parte y dudan de que algún día formarán parte en el futuro (lo que Boaventura de Sousa Santos llama “pos y pre contractualismo”).

 ¿Está de acuerdo con esos académicos, como Saskia Sassen, que dicen que la victoria de Trump representa el fin del modelo económico inclusivo de posguerra, keynesiano, que será sustituido por otro modelo marcado por una tendencia opuesta, excluyente? 

La transición de una visión del mundo, de una mentalidad y de una política económica inclusiva a una exclusiva no es algo nuevo. Esta transición se ha sincronizado estrechamente con otro salto cualitativo, el de una sociedad de productores a una sociedad de consumidores, que no habría sido posible sin la marginación, o más bien sin la creación de una “clase inferior” que no solo ha sido degradada con respecto a la sociedad de clases, sino que ha sido completamente exilada, una especie de “consumidores fallidos” tan excluidos que no pueden ser readmitidos. 

 La tendencia actual a “titularizar” los problemas sociales añade leña al fuego y amplifica las redes de exclusión, y transfiere a los que acaban en estas redes de una categoría menor, aunque con cualidades positivas, a una división mórbida, aunque siniestra, tóxica y mortal.

En algunos de sus libros, por ejemplo En busca de la política (Fondo De Cultura Económica, 2001), ha analizado lo que llama “trinidad malvada”: incertidumbre, inseguridad y vulnerabilidad, el sentimiento de personas que viven en un mundo en el que se ha producido un divorcio entre el poder y la política. ¿Es inevitable que este divorcio conduzca al “hombre fuerte” y al populismo?

Sí, me temo que así es. El divorcio al que hace referencia deja un espacio, cada vez más grande y alarmante, del que emana la combinación envenenada entre desesperación e impotencia. Los instrumentos ortodoxos, que considerábamos familiares y que pensábamos que estaban ahí para combatir los problemas y las ansiedades que nos atenazaban, ya no existen, o más bien, ya no creemos que puedan cumplir su promesa. 

En una sociedad en la que cada vez menos personas recuerdan de primera mano lo que significaba vivir bajo los encantos de un régimen totalitario o dictatorial, el “hombre fuerte” (que todavía no hemos experimentado) no supone un veneno, sino un antídoto: por su supuesta capacidad para saber hacer las cosas, por las soluciones rápidas e instantáneas y por los efectos inmediatos de las cosas que promete llevar a cabo en su nombre.

Beppe Grillo, el líder del italiano Movimento Cinque Stelle (Movimiento Cinco Estrellas), escribió un pequeño comentario tras la victoria de Trump en el que enfatizaba las similitudes entre el éxito de su propio partido en Italia y el éxito de Trump en EE.UU., con la siguiente afirmación: “Son los que osan, los obstinados, los bárbaros, los que sacarán adelante el mundo. ¡Y nosotros somos los bárbaros!”. 

 Estamos acostumbrados a englobar todas las fuerzas antigrupos de poder bajo el paraguas del populismo, pero ¿no cree que a menudo el populismo es etiqueta multiusos que utilizan unas élites confiadas para no tener que comprender quiénes son los bárbaros y qué es lo que quieren? ¿Debería ser interpretada la elección de Trump como un mensaje a las élites?

En Europa, los diversos Grillos son muy numerosos. Para aquellos a los que les ha fallado la civilización, los bárbaros son los salvadores. En algunos casos, esto es lo que ellos mismos se esfuerzan en hacer creer para convencer a los crédulos de que así es. 

En otros casos, eso es precisamente lo que desean fervientemente creer aquellos que han sido abandonados y olvidados durante el reparto de los grandes dones de la civilización. Algunos miembros del poder establecido podrían estar deseando aprovechar esta oportunidad, puesto que ciertas personas que creen en la vida póstuma estarían dispuestas a suicidarse."                  

 (Entrevista a Zygmunt Bauman, este texto se publicó originalmente en L'Espresso. Esta es la traducción de de Alvaro San Jose de la versión inglesa publicada por Social Europe. , Giuliano Battiston, CTXT, 11/01/17)

¿Esta UE es reparable, o hay que demolerla para reconstruirla? No hay que demolerla porque ya lo está...

"En el universo de los think tanks , el LEAP (Laboratoire Européen d’Anticipation Politique) es una rara avis: es independiente. De ahí su heterodoxia e interés. En 1998 adelantó el regreso al viejo continente de los “nietos de Hitler, Franco, Mussolini y Petain”, en 2006 predijo la crisis de las subprimes y desde hace muchos años predice el fracaso de la Unión Europea si no se democratiza. (...)

 ¿Esta UE es reparable, o hay que demolerla para reconstruirla?

No hay que demolerla porque ya lo está. Treinta años de completo desvío del proyecto original de construcción europea en beneficio de una serie de intereses esencialmente económicos y desconectados de los ciudadanos, han conducido al Brexit que marca la muerte de la UE tal como la conocíamos. 

Es una ironía de la historia que hayan sido los británicos quienes hayan acabado con la Europa que deseaban, pues, efectivamente, las derivas a las que me he referido están esencialmente vinculadas a la visión de la Europa económica propugnada por el Reino Unido y su patrón americano. (...)

Hace muchos años que ustedes advirtieron contra la transformación de la Comunidad en Unión, y dicen que el enredo de la crisis europea comienza en 1992, ¿podría explicarlo?

En 1992 el tratado de Maastricht aumentó considerablemente el presupuesto y los ámbitos de competencias de Europa. Tendría que haber impuesto un cambio completo del método de gobernanza fundado sobre la afirmación de los principios de transparencia, eficacia y democratización (lo que Franck Biancheri llamaba TED en los años 90).

En eso fracasó. Junto con ese incremento de responsabilidades se hizo el cambio de nombre: de la “Comunidad Europea” a “Unión Europea”. Piense en Unión Soviética, Estados Unidos, Reino Unido… y comprenderá por qué Biancheri advertía desde 1992 contra los riesgos de deriva en relación años principios de los padres fundadores, a saber: puesta en común de riquezas -carbón y acero puestos en común en el cuadro de la CECA, después abandonado-, respeto de la diversidad, especialmente lingüística -las instituciones europeas desconectadas de los ciudadanos solo hablan inglés-, y equilibrio y complementariedad entre el nivel supranacional y los estados miembros, en lugar de esta guerra a los estados miembros librada por la UE en asociación con los neoliberales, guerra perdida de antemano porque los estados siguen estando en la cumbre de la pirámide democrática y son, por tanto, dueños de los pueblos europeos, como se ve actualmente.

La única manera de hacer armonioso el vínculo entre el nivel europeo y el nacional era democratizar el primero, lo que habría fortalecido las democracias nacionales en lugar de debilitarlas.  (...)

 Los estados han retomado considerablemente la gestión del continente, de ahí las divergencias observadas entre Alemania y Grecia a propósito de la crisis griega, entre el grupo de Visegrado y Alemania sobre la crisis de los emigrantes, etc. 

Y esos populismos nacionalistas en ascenso son el signo cierto de que los estados están retomando las riendas y de que la construcción europea vuelve a politizarse. (...)"                        (Entrevista a Marie Helene Caillol, presidenta de LEAP, RAFAEL POCH, París, periodista de La Vanguardia, en Salir del euro)

19.1.17

Solución: imponer a los gobiernos la obligación de mantener el gasto en el nivel para el cual la demanda total del sistema no origina ni inflación ni deflación, alcanzando el pleno empleo

"(...) Atendiendo a un principio contable básico como es que el gasto de un agente es el ingreso de otro y que un Estado soberano no puede ser insolvente en la propia moneda que emite, el euro en el caso de la Unión Europea y Monetaria; en vez de mantener el gasto público en el nivel en que es igual a los ingresos, se podría imponer a los gobiernos la obligación de mantener el gasto en el nivel para el cual la demanda total del sistema no origina ni inflación ni deflación, alcanzando el pleno empleo.

No estando empleados por el sector privado, el capital humano parado sin crear riqueza podría ponerse a funcionar a través de un Plan de Empleo de Transición o Trabajo Garantizado diseñado para hacer frente a las amenazas que motivaron que estos tres movimientos floreciesen, transformando radicalmente las relaciones del sistema y satisfaciendo unas necesidades que se dejan sin cubrir habiendo medios para ello y que la iniciativa privada no emplea porque no le es rentable. 

Hace falta mucha pedagogía para convencer de que la estrategia de socializar la inversión a través de programas de empleos directos es más efectiva que la tradicional política “keynesiana” de cebar la demanda agregada subvencionando los beneficios privados, pero incluso la izquierda que debería hacer bandera del debate de ideas hasta ahora parece ser esquivo al mismo. 

El déficit del sector gubernamental es el superávit del sector no gubernamental, no sirve de nada seguir mareando la perdiz con plazos y velocidades a las que ajustar el presupuesto entretanto se plantean estériles maniobras neomercantilistas. 

El presupuesto debería ser usado como lo que es, una herramienta para una Hacienda Funcional y no una restricción, la izquierda necesita aprender de la Teoría Monetaria Moderna."                  (Esteban Cruz Hidalgo. Economista y vicepresidente de la Asociación por el Pleno Empleo y la Estabilidad de Precios (APEEP), Econonuestra, 31/12/16)

El Partido Republicano se asemeja a un Estado fallido, y Trump es su señor de la guerra... su 'napoleón'

"(...) El colapso del Partido Republicano, como con mucha perspicacia supo ver William Saletan en Slate Magazine, se asemeja a un Estado fallido, y Trump es su señor de la guerra.

 Los Estados fallidos son aquellos en donde la autoridad central y legítima es incapaz de asegurar la integridad y bienestar de sus ciudadanos, así como el cumplimiento de la ley y de las prerrogativas gubernamentales. 

Un Estado que no puede comportarse como tal, y que por tanto ve aparecer en su seno una multitud de poderes menores oportunistas que arrebatan trozos de poder al Estado, gobernándolos como sus reinos de taifas. 

Lo habitual en estas situaciones es que el Estado desaparezca dando lugar a nuevas realidades políticas (como ocurrió en los Balcanes), que el poder central acabe por retomar el control con el tiempo (caso de Colombia), o que uno de los sujetos oportunistas acabe avasallando a los demás y tome el poder central para sí (como hizo Putin en Rusia).

 Este es el caso también de Trump con el Partido Republicano (quizás por eso él y Putin se entienden tan bien) y lo habitual cuando un señor de la guerra toma un Estado es que repueble el gobierno con sus vasallos leales y adeptos.

Richard B. Spencer, el brillante y peligroso líder intelectual de la facción Radix de la Alt Right, la nueva extrema derecha americana, comparó a Trump con la figura de Napoleón. Napoleón tomó oportunistamente el poder cuando los elementos en conflicto de la Revolución Francesa se destruyeron entre sí, corporeizando en su figura una visión autoritaria de la revolución. Trump se alza de las cenizas del Partido Republicano para corporeizar una visión más autoritaria del American Way & Dream cuando este parece herido de muerte.

 Napoleón con sus conquistas exportó el modelo de la Revolución Francesa por toda Europa. Donald J. Trump es ahora presidente de la primera potencia mundial en decadencia, ¿exportará con su victoria también una nueva revolución conservadora?"                 (Marcos Reguera, CTXT, 14/01/17)

¿20.000 millones menos de ingresos? No pasa nada: tiramos de deuda

"Mariano Rajoy lanzó ayer a los capos autonómicos reunidos en Madrid una ducha fría capaz de hacer reflexionar, no digamos ya reaccionar, a un país formado por una ciudadanía mayor de edad que sabe dónde le aprieta el zapato. 

Dijo el gallego que la recaudación fiscal en 2017, aunque creciendo, seguirá quedándose 20.000 millones por debajo de la que se alcanzó en 2007, justo hace una década, en tanto que el gasto en pensiones habrá aumentado en 40.000 millones más. (...)

Parece evidente que, a pesar de los esfuerzos de Montoro, la burra de los ingresos no da más de sí en un escenario de normalidad inmobiliaria, sin boom del ladrillo. Habrá que operar sobre la variable de los gastos, más aún en la perspectiva de un crecimiento menguante, con aumento de tipos de interés, precios del crudo y amenaza de proteccionismo. (...)

¿Tomará medidas este hombre tras semejante revelación? Pues va a ser que no. De acuerdo con la crónica que David Martínez publicaba ayer en este diario, Rajoy anunció que “existen compromisos ineludibles con Bruselas y hay que seguir reduciendo el déficit público, lo que mengua el margen de maniobra de las administraciones. (...)

Las pensiones, por ejemplo, ¿quién dijo miedo? ¿Quién habló de que el sistema puede quebrar, cuando se pueden seguir pagando tranquilamente con deuda? Sí, con deuda. Sale uno al mercado y pide prestado, se endeuda sin problemas, que ahí está el anuncio jubiloso de todas las semanas: “El Tesoro coloca con éxito –atención a lo del “éxito”- 6.000 millones de euros en el mercado”. 

Ergo, podemos seguir tirando de la deuda, ¿por los siglos de los siglos? ¡Ah, ojo, un momento!, porque puede que un día esos mercados, esos bancos, llamen a la puerta diciendo que ya no nos prestan más porque lo nuestro ha pasado de castaño a oscuro… Y entonces del graderío llega rugiendo un oleaje de abucheos y gritos de aguafiestas, cenizo, gafe, mamón… 

Que siga la fiesta, sí, paguemos las pensiones con una deuda que ya alcanza el 100% del PIB, ya no podemos más, estamos al límite, pero habrá que poder, camina o revienta y que le den a las nuevas generaciones, españolito que vienes al mundo, la juerga patria debe continuar.  (...)

El gobierno del PP se encuentra cómodo en su falsa balsa de aceite. Hay dinero sin cuento a tipos bajos gracias al BCE y su inagotable quantitave easing. Se puede seguir gastando. (...)

Pero todo es frágil e inestable. Cualquier cambio en la coyuntura internacional podría poner al Reino contra las cuerdas en un abrir y cerrar de ojos, llevando la prima de riesgo otra vez por las nubes, con lo que ello supondría en términos de encarecimiento de una deuda ya mastodóntica. 

Los desequilibrios presupuestarios no están controlados y, lo que es peor, no hay expectativa razonable en el medio plazo, tal vez incluso en el largo, de un Gobierno capaz de coger el toro por los cuernos, sin pusilánimes, sin pesebres intocables, y hacer lo que habría que hacer. Trump, Brexit, crisis de la UE… Demasiados riesgos para un Gobierno que aparentemente solo tiene un plan: que no se pare la música (...)"         (Jesús Cacho, Vox Populi, 18/01/17)

Desahuciados por el sueño ecologista. La idea de conservar la naturaleza creando "áreas libres de humanos"... "¿Es justo hacer esto a 1.600 familias por unos cuantos leones?”... WWF es muy agresiva y en los últimos 20 años ha trabajado con los gobiernos para echar a los pigmeos de sus bosques y conservar a las especies"

"En la primavera de 2003 alrededor de 8.000 personas de la región de Kuno, en la India, fueron expulsadas de sus hogares y trasladadas a los límites de una nueva reserva donde albergar a seis leones asiáticos importados.
 
 “Incluso los hombres lloraron aquel día", recuerda el jefe de la comunidad. "¿Es justo hacer esto a 1.600 familias por unos cuantos leones?”. Su caso es uno de los muchos desahucios colectivos en el país, donde se calcula que otras 100.000 familias han sido víctimas de una reubicación forzosa solo para 'salvar' a los tigres. Y es uno más entre las decenas de expulsiones y reubicaciones de comunidades humanas en nombre de la conservación de la naturaleza y el bien del planeta.

La idea de conservar la naturaleza creando "áreas libres de humanos" nació a finales del siglo XIX con el impulso de John Muir y otros pioneros de la conservación en EE.UU., y se materializó por primera vez en el parque de Yosemite, en California, de donde se expulsó a las tribus indígenas que lo habitaban para salvaguardar el entorno. Las principales organizaciones conservacionistas nacieron abrazadas a esta idea, al tiempo que muchos países copiaron el modelo y crearon reservas naturales de las que expulsaron a sus habitantes primigenios
 
Así sucedió con los masáis, a quienes las autoridades sacaron masivamente de sus tierras para crear los parques de Ngorongoro, Sererengeti o Amboseli, los pigmeos Batwa, expulsados de sus bosques para proteger a los gorilas, o los bosquimanos del Kalahari, expulsados por el gobierno de Bostwana de una región que casualmente es rica en diamantes. Una historia que comienza con hombres armados que meten a la gente en furgonetas y se los llevan forzosamente a vivir a otra región y que, por sorprendente que parezca, se sigue repitiendo en nuestros días.

"Yo esto lo he visto en África y está sucediendo en todo el mundo, también en Asia", explica Fiona Watson, directora del Departamento de Investigación y Campañas de Survival International, ONG que lleva años denunciando que estos abusos tienen lugar con la complicidad de las grandes organizaciones de conservación de la naturaleza, como WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) o Conservation International
 
"Es un escándalo, que las propias ONG estén expulsando a la gente, que son los dueños de la tierra", asegura. "WWF es muy agresiva y en los últimos 20 años ha trabajado con los gobiernos para echar a los pigmeos de sus bosques y conservar a las especies", señala. En su opinión, estas organizaciones están ejerciendo un nuevo tipo de colonialismo: llegan de los países industrializados para hacer y deshacer sin tener en cuenta a la población local.
 
 "Recuerdo el caso de una ONG holandesa de conservación que firmó un contrato con el gobierno de Etiopía que le daba poderes increíbles como poder llevar armas, detener a los indígenas o mandarles a la cárcel si los encontraban matando un antílope", explica a Next. "En el contrato vimos que la ONG tenía poderes que corresponden al Estado para crear un área de conservación a costa de los indígenas".

Desde que se inició la idea de los santuarios de la naturaleza libres de hombres se han creado en el mundo unos 6.000 parques nacionales y 100.000 áreas protegidas, el equivalente a un 13 por ciento de la superficie de la Tierra. Como explica Mark Dowie en su libro "Conservation refugees" (Refugiados de las conservación), la idea está asentada sobre un concepto erróneo de la naturaleza, que ignora que los seres humanos llevan habitando todos los rincones del mundo desde hace miles de años y modelando los ecosistemas, a veces para bien.
 
 En 1964 esta idea quedó plasmada en la propia Ley de la Naturaleza de EE.UU., que definió los espacios naturales como “un área en la que la tierra y los seres vivos no han sido perturbados por el hombre, y donde el propio hombre es un visitante que no se queda”. Esta filosofía ha permitido echar a los Ogiek y a los pigmeos de sus territorios en África, a los Karen en Tailandia y a los Adevasis en la India sin plantearse problemas morales y bajo acusaciones falsas o absurdas. 
 
El gobierno de Uganda expulsó a los pigmeos Batwa de sus bosques acusándoles falsamente de matar a los gorilas, cuando ellos nunca matarían a los que llaman “monos con caras humanas”, y los baigas han sido expulsados en India en nombre de la conservación de tigres cuando no cazan este animal que para ellos es “su hermano pequeño”. 
 
En ocasiones los engaños son flagrantes, como en el caso de la ONG holandesa APF, que en 2005 reunió a un grupo de ancianos Mursi, en Etiopía, y les convenció para que estamparan sus huellas dactilares en un documento que resultó ser el permiso de cesión de sus tierras y que ellos no sabían leer.

La principal denuncia de Survival internacional contra las ONG conservacionistas (llamadas BINGO por sus siglas en inglés, Big International NGOs) es que financian a los ‘ecoguardias’ que vigilan las zonas protegidas y detienen y maltratan a los indígenas que encuentran en la zona. En Camerún, denuncian, los indígenas bakas son víctimas de las patrullas financiadas por WWF. Estos guardas arrestan y golpean a los pigmeos a los que los acusan de “furtivos” porque cazan para alimentar a sus familias.
 
 “Cuando vinieron a golpearme aquí, en mi hogar, mi esposa y yo estábamos durmiendo”, relata un hombre baka. “Los mangos caen en el bosque y tenemos miedo de ir a recogerlos. ¿A dónde se supone que iremos? ¿Dónde se supone que nos quedaremos? Si nos aíslan del bosque, ¿a dónde podemos ir?”, relata otro miembro de la comunidad.

Cuando se le pregunta sobre el tema, WWF echa balones fuera. "Hay que recordar que la responsabilidad legal de estos temas es de los gobiernos, defendemos los derechos humanos de los baka y de cualquier otro grupo", asegura Frederick Kwame Kumah, director de WWF en África. En su opinión, es posible que algún guarda forestal haya cometido excesos, pero la vigilancia corresponde a las autoridades de Camerún, no a WWF. 
 
Además, insiste, en la mayoría de los casos Survival no ha dado ningún detalle de lo que denuncia, así que no pueden defenderse. Respecto al tema de fondo, Kwame sostiene que la conservación de la fauna es un bien común.
 
 "En ningún sitio la gente puede ir por ahí disparando animales sin una licencia", explica a Next. "No hay ninguna comunidad que se pueda imponer a los derechos de otros, incluida la caza de animales. Si una comunidad quiere matar a todos los animales no podemos permitirlo porque esos animales no son suyos, sino patrimonio de la humanidad".

Lo llamativo es que la fauna y los bosques que se quieren conservar solo han sobrevivido en las zonas del planeta donde las comunidades indígenas han vivido durante miles de años sin agotar los recursos. Para Fiona Watson, es irónico que la sociedad industrializada, que ha destruido su entorno inmediato, acuda ahora a los territorios indígenas a dar lecciones
 
. "Cuando nos trasladamos a estas selvas hace más de doscientos años, Bangkok era solo una pequeña aldea rodeada de abundante vegetación", explicaba un miembro de la tribu de los Karen, expulsados del santuario de Thung Yai, en Tailandia, para recalcar la contradicción. 
 
"Después de todos estos años, nosotros los Karen hemos protegido nuestros bosques por respeto a nuestros ancestros y a nuestros hijos. Puede que si hubiéramos cortado los bosques, destruido la tierra y construido una gran ciudad como Bangkok no estaríamos condenados ahora a una posible expulsión".

La soberbia paternalista alcanza a veces límites insultantes. En Botsuana, donde el Tribunal Supremo dictaminó que los bosquimanos tenían derecho a vivir y a cazar en su tierra, la Reserva de Caza del Kalahari Central, el gobierno no solo ignora la sentencia, sino que considera a los indígenas una especie de raza inferior.
 
 “Tenemos la obligación de integrar a los bosquimanos en la modernidad”, aseguraba James Kilo, representante del gobierno en New Xade, la reserva donde trasladaron a la fuerza a miles de bosquimanos. “¿Cómo podemos seguir teniendo criaturas de la edad de piedra en la era de los ordenadores?”.

Además del racismo paternalista también está ampliamente extendida la idea de que los seres humanos somos una plaga y que debemos poner la naturaleza como bien superior. William Cronon, por ejemplo, habla de la “enfermedad humana” que “ha infectado la Tierra”.
 
 Kent Redford, de la Wildlife Conservation Society, asegura sobre los indígenas que “puede que hablen en nombre de su visión del bosque, pero no hablan en nombre del bosque que queremos conservar” y John Terborgh propone la creación de un ejército que proteja la naturaleza de los hombres. 
 
En ocasiones las afirmaciones son aún más contundentes, como Holmes Rolston, de la Universidad de Colorado. “Yo pongo a los tigres por delante”, escribió en 1998, “y apruebo moralmente las políticas actuales, basada en que los tigres, como especie, no deben ser sacrificados en el altar de los errores humanos”.

El problema, sin embargo, no es solo que se esté poniendo a los animales por delante de los seres humanos, sino que se pone a unos humanos (los occidentales) por encima de otros (los indígenas locales). Así lo demuestra el hecho de que mientras se prohíbe la caza de subsistencia a los grupos expulsados de los parques naturales, se expenden licencias para visitantes extranjeros que pueden cazar a placer esos mismos animales en peligro, como elefantes, leones o rinocerontes. 
 
El director de Survival, Stephen Corry, pone como ejemplo lo que está sucediendo en Kanha, en India. “Miles de turistas transitan por el parque en ruidosos vehículos, provocando un gran bullicio en su ansiedad por sacar fotos a los asediados tigres”, asegura. “Mientras, las comunidades baigas que durante generaciones han gestionado cuidadosamente el hábitat de los tigres están siendo aniquiladas a causa de las expulsiones forzosas”.

Los datos, además, indican que la estrategia no funciona, y que las especies siguen disminuyendo en número a pesar de la política de expulsiones, mientras que en la zona donde los indígenas conviven con los animales estos tienen menos problemas.
 
 “Los datos no muestran que el tigre aumenta su número sin los indígenas, al contrario, donde hay indígenas hay más tigres, no tiene sentido echarlos desde el punto de vista de la conservación”, insiste Watson. Lo relevante, como recalca Mark Dowie en su libro, es que todas estas ideas se han mostrado equivocadas a la hora de salvar la biodiversidad, que retrocede a ojos vista en todos los ecosistemas. 
 
Algunas voces, incluso, acusan a organizaciones como WWF, que reciben dinero de las grandes multinacionales que contaminan el planeta, de estar actuando como cómplices de estos abusos. “El modelo de conservación recreativa inspirado por Yosemite ha fracasado a la hora de proteger la diversidad biológica”, escribe Dowie. “Si de verdad queremos que la gente viva en armonía con la naturaleza, la historia está demostrando que lo más estúpido que podemos hacer es expulsarlos de ella”.

¿Es esto el desarrollo?

En un discurso ante el Parlamento sueco en Estocolmo, el representante de las tribus del Kalahari, Roy Sesana, se quejaba de que su gente terminaba en situaciones de marginalidad o alcoholismo cuando los llevaban a aldeas nuevas, fuera de su territorio, con la supuesta intención de “civilizarlos”. 
 
“¿Qué clase de desarrollo es ese en el que la gente vive vidas más cortas que antes? Ahora enferman de sida. Nuestros hijos son agredidos en los colegios y no quieren ir. Algunos se prostituyen. No se les permite cazar. 
 
Se pelean porque están aburridos y se emborrachan. Están empezando a suicidarse. Nunca hemos visto algo así. Duele decir esto. ¿Es esto desarrollo?”, se preguntó. “Nuestra intención es presentar a los indígenas como gente, no como especies exóticas a ser preservadas”, concluye Fiona Watson. “Ni son buenos ni malos, es gente como tú y yo, que viven de manera diferente pero es tan válida como nuestro modo de vivir. 
 
Y ellos saben vivir de forma sostenible, mucho más que nosotros”. Las palabras finales de Sesana lo reflejan mejor: “No somos primitivos”, aseguró ante los parlamentarios suecos. “Vivimos de una manera diferente a la vuestra, pero no vivimos exactamente como lo hicieron nuestros abuelos, como vosotros tampoco. ¿Fueron vuestros antepasados primitivos? No lo creo. Nosotros respetamos a nuestros antepasados. Queremos a nuestros hijos. Esto es igual para todas las personas”. (Antonio Martínez Ron, Vox Populi, 27/12/17)

Es probable que veamos en los próximos años la creación de grandes mercados continentales... El llamado “nacionalismo económico” sólo puede realizarse en ellos

"(...) Tanto en China como en Rusia hay mucha especulación con la posibilidad de desacoplarse del sistema dólar. 

Pienso que la cuestión es más complicada que eso. El euro se ha depreciado en los últimos años, la libra esterlina también, ahora la pregunta es ¿qué divisa se depreciará antes, el dólar o el yuan? Ésa es la verdadera pregunta. 

Los debates sobre alejarse del sistema dólar son, por ahora, mera especulación. China busca apoyar la estabilidad del yuan porque si su moneda cae, la crisis en China se manifestará de manera más clara y se extenderá a Rusia, golpeando a su economía. Pero si el dólar baja, el yuan caerá con él. Por ahora el dólar se mantiene, mientras el yuan se deprecia gradualmente. 

De momento no hay signos de un alejamiento del dólar. Los chinos, en cualquier caso, buscan convertir el yuan en un sistema análogo al dólar. Veamos si ello ocurre. Yo, personalmente, no lo creo. (...)

¿Ve tendencias aislacionistas o proteccionistas a nivel global? 

 Es probable que veamos en los próximos años una mayor desintegración de los bloques económicos neoliberales y la creación de grandes mercados continentales. El llamado “nacionalismo económico” sólo puede realizarse en grandes naciones con grandes mercados.

 Los grandes mercados requieren normativas y aranceles, que funcionan como protección contra los competidores. También de una diferente estrategia interna, consistente en un incremento de la demanda interna. La victoria de Trump en EEUU demuestra que una política así sólo será posible si hay una dura lucha política interna.

También se habla de guerras comerciales, especulación de divisas e inclusos nuevas burbujas.

Hay una batalla en curso entre las bolsas china y estadounidense. En Europa hay una burbuja financiera. El crédito barato, como la tasa del 0% del BCE, infla estas burbujas. También hay una burbuja industrial en China, creada después de que el país atrajese al capital especulador internacional con la emisión de bonos. 

Rusia tiene un sistema parecido. La caída de mercados de materias primas es inminente, al igual que la depreciación del dinero, en particular del euro. El debate sobre una nueva política económica ganará actualidad. La victoria de Donald Trump demuestra que ese debate es posible. 

Todos los demás están buscando soluciones externas a sus problemas e ignoran sus cuestiones internas, las causas de la crisis. La política de la UE es una expansión de su capital hacia el Este; la política de Rusia es mantener altos los precios de las materias primas y un alto nivel de exportación de las mismas a China; la política de China es encontrar inversiones extranjeras para mantener su burbuja industrial. 

Estas estrategias no ofrecen ninguna salida a la crisis. Ignoran a los consumidores, a la gente. Lo único que ofrecen son nuevos créditos, y eso no es ninguna solución."           (Entrevista al economista Vasili Koltashov, Ángel Ferrero) , La Marea, en Rebelión, 16/01/

Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha): más del 90% de la evasión fiscal no fue detectada en 2015

"El Ministerio de Hacienda español ha pinchado en hueso en su lucha contra la evasión fiscal. Así lo ha considerado el colectivo de Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) que ha denunciado que “más del 90% de la evasión fiscal no fue detectada en 2015”. 

En concreto, han señalando “que en el mejor de los años, la Agencia Tributaria sólo fue capaz de llegar al 9,65% de la evasión tributaria total que se cometió en España”.

La lucha fiscal se ha convertido en una de las piezas que defiende este colectivo y más al ver que el Gobierno de Mariano Rajoy ha apostado por la subida de impuestos para intentar reducir el déficit, en vez de decantarse por la pelea contra la evasión.

 “Es mejor recuperar ingresos evadidos que aumentar IRPF e IVA, como recomiendan las instituciones internacionales y las organizaciones empresariales, y aplauden el consenso de los grupos políticos”, han recalcado desde Gestha.

Y el margen de mejora es mayúsculo, según el colectivo. Porque, como recogen los resultados logrados por la Agencia Tributaria, la lucha contra la evasión es “desastrosa” al ver que apenas representó el 8,47% de la evasión total estimada entre 2012 y 2015.

 A pesar de que supone, como han sentenciado los expertos, “una mejora respecto al trienio anterior”, en Gestha han presenciado que los datos dejan “al descubierto un enorme agujero en la administración tributaria por el que se escapa el fraude y un grado de ineficacia muy elevado”.

Pero esta ineficacia no es la única característica del departamento que dirige Montoro, según los Técnicos de Hacienda. Desde Gestha han afirmado que la evolución que ha seguido la deuda liquidada media en 2012, 2013 y 2014 demuestra que la Agencia Tributaria “centró la investigación en los contribuyentes de escasos recursos (pymes, autónomos y trabajadores), a los que se descubre un menor importe defraudado; mientras que la investigación sobre los grandes patrimonios y corporaciones –que a día de hoy suponen el 70% del fraude fiscal en España-, es decir, el fraude sofisticado, ha decaído”.

Un fraude fiscal a gran escala que no se persigue y que se aprecia, según el colectivo, en que los “delitos fiscales descubiertos por la Agencia Tributaria cayeron un 57% en la última década”. De hecho, los datos hablan por sí solos: “En 2015, se tramitaron únicamente 341 denuncias por delito fiscal, frente a los 793 de 2005 y muy lejos del récord de 1.014 delitos fiscales denunciados en 2011”. 

Un “desplome” que, “entre otras causas”, se debe, como ha denunciado Gestha, a la “limitación de las competencias de los técnicos para investigar estos delitos tras aprobarse una resolución interna por la que los técnicos dejaron de tener control sobre el expediente en los casos de especial dificultad sobrevenida”.

Una “falta de ambición de la dirección actual de la Agencia Tributaria” que también se aprecia en que “ordena realizar investigaciones parciales, es decir, investigaciones de un hecho o elemento concreto, por lo que es más difícil descubrir fraudes superiores a 120.000 euros, cantidad a partir de la cual se configura el delito fiscal”.               (Librered, en Rebelión, 14/01/17)

OCDE: el gasto y la fiscalidad griega era homologable a los países de la zona euro... es falso afirmar que el gobierno griego no recaudara y que gastara de forma absurda. Entonces, ¿por qué se la destrozó?

"En la resaca de la crisis, muchos ciudadanos parecen pensar que Grecia se buscó sus problemas y no tenemos que enredar más: en Grecia no se pagaban impuestos y el gasto público se distribuía de manera irresponsable.

 Sin embargo, pese a las barbaridades que se han dicho sobre Grecia como causante de una crisis de deuda que casi se lleva al euro por delante, y pese a lo que se ha dicho de las decisiones económicas de los griegos de llevar al límite el consumo basado en deuda, y de no haber invertido en estructuras ni en mejorar la capacidad productiva del país, los datos sobre fiscalidad y gasto que proporciona la OCDE dicen que Grecia es completamente homologable a los países de la zona euro: es falso afirmar que el gobierno griego no recaudara y que gastara de forma absurda.

Si es así, también debemos preguntarnos por qué hubo tantas informaciones insistiendo en crear una imagen de caos fiscal y de abuso en el consumo de bienes de lujo financiados con deuda. Fue el ruido de una fiesta que no está claro en los datos que resultara tan alegre. Hay que sacar una lección, pues el papel de la prensa económica es algo que debe preocuparnos si los ciudadanos han de tener voz y voto en una crisis que no está cerrada. 

¿Era Grecia un país donde no se recaudaba? La tabla 1 deja claro que no era así. Grecia no da el mínimo en ninguna categoría de impuestos entre los países de la OCDE. Es más, Grecia ostenta impuestos más altos que Alemania, tanto sobre el consumo como sobre el trabajo. Los datos son de 2001, fecha de la introducción de la circulación del euro (1 de enero de 2002). 

Tabla 1
Tipos fiscales efectivos más importantes para algunos países de la OCDE en el año 2001 

Los tipos efectivos son números únicos que expresan de una forma muy eficaz los impuestos que se aplican a cada base imponible. Por ejemplo, el cociente entre ingresos por IVA y el consumo agregado nos da el tipo de IVA efectivo que se aplica en esa economía. Su significado es muy claro: si cada ciudadano se gasta un euro más en consumo, el número calculado nos dice cuánto ingresa el gobierno en concepto de IVA. 

Esta medición es inmune al fraude fiscal, elimina la complejidad inherente a la existencia de tramos, es sencilla y produce valores comparables, pues se estiman de acuerdo con metodologías estandarizadas. Por estas razones, son los valores que se usan en los modelos macroeconómicos

Los ingresos del gobierno más importantes provienen del IVA, de las rentas del trabajo y de las rentas del capital, de los que cualquier economía de la OCDE tiene una buena estimación. Podemos calcular los tipos efectivos correspondientes de la misma manera. Conocemos la masa salarial de un país, así como el total de ingresos que el Estado recibe en concepto de dicho impuesto.

 Al hacer el cociente de éste último sobre el primero, obtenemos cuánto dinero recauda el gobierno si a cada trabajador se le sube el salario en un euro, el tipo efectivo medio. Igualmente podemos operar con las rentas del capital. El tipo efectivo aplicado es el cociente entre los ingresos del gobierno por gravar al capital y la renta total atribuida al capital. 

¿Era Grecia un país despilfarrador e irresponsable? Observemos la distribución de su gasto y comparémoslo con el de Alemania, el país de referencia por ser, de lejos, la primera economía de Europa, además de ser el gobierno que suele ponerse como modelo de virtud fiscal y de economía en el gasto. Sin embargo, la tabla 2 revela que, según cálculos propios, el gasto público griego no era menos virtuoso que el alemán.
Tabla 2

Distribución del gasto público en Grecia y Alemania en las distintas categorías para los años 2002-2006.  ( Fuente: “Fiscal Discipline and Defaults”. Fernández de Córdoba, Pujolas y Torres, 2017.  Review of Economic Dynamics.)

Los números que aparecen en la tabla 2 son fracciones del gasto total en cada categoría de gasto y por esa razón suman 100.  Durante el periodo 2002 a 2006, es decir, durante el periodo de vigencia del euro y previo a la crisis, el volumen total de deuda como fracción del PIB no varió en ninguno de los países, de modo que tanto Grecia como Alemania mantuvieron presupuestos equilibrados. Por tanto, la cuantía total del gasto se mantuvo en línea con los ingresos. (Cálculos aquí). 

A la luz de los distintos comentarios vertidos sobre Grecia parece que las distintas formas de gasto se pueden ordenar por su mayor o menor virtud económica. Al parecer, la forma menos virtuosa de gasto es la de pagar sin contraprestación, es decir, la transferencia pura. 

Esta categoría de gasto cubre a los pensionistas y parados, así como a la población que percibe algún tipo de paga sin que se produzca ningún valor añadido: es dinero de unos en manos de otros. Resulta que Alemania es un país mucho más transferidor que Grecia, de modo que las historias sobre pensionistas muertos que seguían cobrando su pensión es algo anecdótico y que no aparece en los datos. 

Otra forma de gasto muy criticada ha sido la de los elevados salarios de los funcionarios griegos, de modo que entiendo que la siguiente categoría poco virtuosa de gasto es el pago a profesores y médicos.  (...)

Una forma más virtuosa de gasto son los consumos del gobierno. Estos gastos son parte de la demanda final y representan, por tanto, un ingreso para alguna empresa del país (este razonamiento está en el núcleo de la política fiscal keynesiana). Además, en la forma en la que tenemos conceptualizados los consumos públicos, inciden directamente en el bienestar de la población. En esta categoría están casi completamente igualados Alemania y Grecia. 

Sin embargo, la forma más virtuosa de gasto es la inversión pública. Genera actividad económica al ser otro componente de la demanda final (mismo argumento keynesiano), pero además mejora el equipamiento y las infraestructuras proporcionando al sector privado una ventaja competitiva. En esta categoría, Grecia gana con claridad. 

El resultado de la comparación de los gastos del sector público griego y alemán y de la comparación de los ingresos entre Grecia y un conjunto de países de la OCDE, es que Grecia surge como un país normal, alejado de la fantástica Larissa, isla Barataria con más coches de lujo que contribuyentes, de tener demasiados funcionarios cobrando demasiado dinero, o donde las transferencias  improductivas devoran los ingresos fiscales. 

Al contrario, Grecia no solo es comparable en su dimensión fiscal con el resto de las economías, sino que, además, realiza un esfuerzo apreciable de inversiones en estructuras. La orgía de consumo no debió hacerse tan famosa: es un fraude.  

¿Qué es lo que estaba mal en Grecia entonces? El problema de Grecia fue su alto nivel de endeudamiento al comenzar la crisis financiera, es decir, es un problema que traía de antes de su inclusión en el euro.

 El gran fallo de diseño de la zona euro nos hace entender que una deuda elevada puede resultar desestabilizadora bajo un régimen de tipos de cambio fijos, y es sobre este diseño sobre el que tenemos que intensificar nuestro esfuerzo de comprensión. 

¿Por qué hubo, en fin, tantas informaciones insistiendo en crear una imagen de caos fiscal y de abuso en el consumo de bienes de lujo financiados con deuda? 

Quizá la dureza del ajuste de los sucesivos MoUs ( Memorandum of Understanding) necesitara acompañarse de una imagen de culpa grave para que éstos no parecieran injustos: si los gobiernos griegos habían mentido y habían despilfarrado obscenamente el dinero, entonces un duro programa de ajustes no solo era necesario para salvaguardar la estabilidad del euro, sino que, además, era merecido. 

Pero no es menos inquietante la posibilidad de que, contrariamente a lo que indico, lejos de buscar la justificación de los MoUs, ni siquiera haya sido idea de nadie. Quizá tan solo el sensacionalismo se haya cebado en el temor -ese sí, razonable- a los efectos que habría tenido en el euro una quiebra desordenada de Grecia.  (...)

El escándalo de los Porches Cayene en la isla de Larissa, es suficiente para explicar lo que estoy señalando: miles de informaciones y opiniones sobre un mismo tema que acaban injustamente con la imagen de un país.  (...)

Dar el enfoque correcto y poner el énfasis en las cuestiones fundamentales es difícil en momentos de confusión, pero es esencial hacerlo porque es la viabilidad del euro lo que está en juego.  
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Fe de errores. A lo largo de hoy hemos aprendido que Larissa no es una isla. Hasta eso tenían mal."            (Gonzalo Fernández de Córdoba, eldiario.es, 11/01/17)

18.1.17

La erosión de la clase media es una tendencia a largo plazo en todos los países occidentales... el millón de titulados que cada año producen las universidades españolas, ¿emigrarán? Este es el “factor material” del 15M

"(...) un problemilla impide la vuelta a lo de antes: la caída de la clase media. ¿Puede estabilizarse el régimen político sin una clase media estable? ¿Volverán los desclasados de clase media a protagonizar otro estallido como el 15M?

R. La erosión de la clase media, ya sea como representación social mayoritaria, ya como realidad material, es una tendencia a largo plazo en todos los países occidentales. Es el resultado de la caída histórica de los salarios, de la proletarización del empleo profesional y de la crisis del Estado del bienestar. 

En España estos factores se ven además agravados por su especialización económica en el turismo y en la captación de capitales en su casi siempre activo mercado inmobiliario. Con esos mimbres difícilmente se puede crear empleo estable, bien remunerado y que ocupe al millón largo de nuevos titulados que cada año producen las universidades españolas. Este es el “factor material” del 15M.

¿Qué tipo de sociedad se puede prever para las próximas décadas? Seguramente una no muy halagüeña y con condiciones de vida que serán de todo menos estables y garantizadas. 

Parece difícil que con esos mimbres y en el marco de un espacio político y económico (Europa) que resulta mucho más determinante que el del Estado español, se pueda estabilizar algo parecido a lo que se consiguió en los años ochenta bajo la batuta del PSOE y luego del turno con el PP. (...)"           (Entrevista al historiador Emmanuel Rodríguez, El Confidencial, en Rebelión, 17/01/17)

Donald Trump en la Casa Blanca ¿Que va a pasar? Una vuelta al liberalismo económico clásico, eso sí, ahora con nacionalismo comercial.

"(...) -¿Según tú las presidenciales de Estados Unidos fueron un circo?

 -La composición, aún en marcha de lo que será la administración Trump marca el camino de lo que va a ser la nueva agenda económica estadounidense: bajada de impuestos a la clase media, desmontar la ley Dodd-Frank que buscaba articular cierta regulación sobre los grandes emporios financieros tras la crisis subprime y una nueva etapa proteccionismo que conllevará algunas guerras comerciales con otros países y bloques regionales. 

Dentro del patio de comedias en que se ha convertido la política gringa podemos ver en la actualidad como Goldman Sachs, uno de los bancos más importante del planeta, ha pasado de ser el más odioso aliado de Hillary Clinton a convertirse en una de las canteras de lo que será el nuevo gobierno de Trump. 

En resumen, mientras durante la campaña electoral Trump acusaba a la candidata del Partido Demócrata de favorecer a las grandes empresas y a las mafias de Wall Street en detrimento de las medianas y pequeñas compañías, a la hora de la verdad vemos como la nueva administración no significará más que una vuelta al liberalismo económico clásico, nada nuevo en Estados Unidos, aunque eso sí, ahora con cierto énfasis en el nacionalismo comercial.

-¿No generará un caos económico mundial una nueva era de aislacionismo comercial estadounidense?

 -La teoría del caos tiene un carácter multidisciplinar y genera conductas complejas e impredecibles pero que derivan en ecuaciones o algoritmos bien definidos matemáticamente. Estados Unidos ha aplicado políticas proteccionistas desde los orígenes de su historia y para el subconsciente colectivo de sus ciudadanos, fueron los altos aranceles establecidos durante el siglo XIX los que permitieron su revolución industrial y eje motriz que les convirtió en potencia mundial. 

En este sentido el discurso de Donald Trump ha sido de corte clásico y eso de hacer a “América grande otra vez” se resumen en un imaginario de protección de industrias consideradas estratégicas, desarrollo de industrias emergentes, fomento de la reindustrialización y vuelta de las empresas en el exterior con el consiguiente crecimiento del empleo nacional. 

En definitiva y siguiendo las simplistas tesis trumpianas, bastaría con repetir esa política para conseguir los mismos efectos en el actual momento de globalización económica.

El caos al que haces referencia no creo que vaya a derivar de las políticas de Trump, sino que más bien serán el fruto del desequilibrio económico actualmente existente en el sistema mundo. Desde la crisis del 2008 estamos asistiendo a un aumento imparable de la deuda global, hablamos de un monto aproximado a 200 billones de dólares, tres veces el tamaño de la economía global. 

Sin embargo, la capacidad de endeudamiento en las economías capitalistas están vinculadas a sus niveles de competitividad y crecimiento, ambos indicadores en cuestión en la economía global en su momento actual.

¿-Y China?

-Pues China más de lo mismo. Su economía representa el 17% de la economía global y su deuda total china, la pública más la privada, alcanza ya cuotas del 270% de su PIB. 

El endeudamiento privado chino, sostenido en muchos casos por más de seis mil bancos subterráneos cuyos préstamos ocultos no forman parte de los balances de préstamos del sistema financiero convencional, se eleva a unos dos billones de dólares, es decir, cinco veces más que el volumen de préstamos de alto riesgo que tenía Estados Unidos al comienzo de la crisis subprime.

-¿Cambiarán las tendencias en la geopolítica estratégica mundial tras la elección de Trump?

-Eso ya es un hecho ¿no te parece una novedad que un presidente estadounidense haya sido elegido con el apoyo indirecto de Rusia o de WikiLeaks? (...)"

(Entrevista a Decio Machado, coautor junto a Raúl Zibechi del libro “Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo”, Aldhea, en Rebelión, 16/01/17)

El FROB manejó decenas de miles de millones, sin reglas, para regalar las Cajas de Ahorro a grupos económicos afines... en eso consistió el 'rescate'


 Hasta la fecha, y de acuerdo con el último informe del Tribunal de Cuentas, la jugada nos ha salido por 60.718 millones de euros, unos 3.300 euros por familia española. El coste todavía no es definitivo: y no solo porque, como le gusta repetir al Gobierno y a su prensa afín, pueda terminar rebajándose en unos pocos miles de millones a través de la privatización de Bankia y de Banco Mare Nostrum, sino porque también podría terminar aumentando como consecuencia de la imputación de nuevas pérdidas a los esquemas de protección de activos otorgados por el Tesoro a los compradores de las entidades financieras rescatadas. 

No en vano, estos esquemas de protección de activos ya nos han costado hasta la fecha 10.389 millones de euros, y hay otros 10.900 millones que podrían verse afectados durante los próximos años.

 Y he ahí el auténtico escándalo destapado por el Tribunal de Cuentas que debería haber copado la atención de todos los medios de comunicación: no el cálculo preciso del coste provisional del rescate bancario —algo que, 'grosso modo', ya conocemos desde hace años—, sino las irregularidades, torpezas y arbitrariedades detectadas por el Tribunal en el comportamiento del FROB y que bien podrían haber encarecido artificial e innecesariamente la factura del rescate injustamente soportado por todos los españoles.

Así, según denuncia el Tribunal de Cuentas, el FROB ni siquiera aprobó un protocolo de actuación que contuviera las pautas básicas a seguir en el proceso de privatización de las entidades rescatadas: “Excepto en los casos de NCG y CX, el FROB no aprobó durante el periodo fiscalizado un procedimiento que estableciera las reglas básicas aplicables a cada una de las ventas de entidades de crédito”. 

O dicho de otra manera, el FROB actuó de manera completamente libérrima a la hora de vender las cajas recapitalizadas con dinero público a otras entidades financieras: actuó libérrimamente, por tanto, a la hora de escoger al comprador, de fijar el precio y de determinar las condiciones de la operación.

Imaginen por un momento el gigantesco poder que detentaron los miembros del FROB sin siquiera hallarse sujetos a los más mínimos controles: manejaron decenas de miles de millones de euros de los contribuyentes para reflotar a compañías quebradas que luego pudieron regalar a grupos económicos afines. 

En ningún momento, pues, se sometieron a un procedimiento reglado que pusiera coto a su arbitrariedad, de modo que el riesgo de abuso de poder resulta demasiado grande como para poderlo soslayar. Un auténtico festín de potencial corrupción.

De hecho, una de las rúbricas donde mayores destrozos pudo haber generado el FROB es, justamente, el de los ya mencionados esquemas de protección de activos (EPA). Los EPA son garantías frente a pérdidas que otorgó el Estado a los compradores de cajas quebradas para que aceptaran adquirirlas. 

Por ejemplo, el Banco Sabadell compró la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) a cambio de un euro, ya que aceptó hacerse cargo de todas las deudas de la CAM. Sin embargo, para que la transacción le resultara suficientemente atractiva al Sabadell, el Estado le prometió que cubriría todas las pérdidas que se derivaran de los activos más problemáticos de la CAM hasta un importe de 16.600 millones de euros. 

Es decir, en realidad, el Estado pagó al Sabadell para que se hiciera cargo de la CAM. Lo que ahora nos está diciendo el Tribunal de Cuentas es que el FROB no se sometió a ningún control a la hora de determinar qué precio debíamos abonar entre todos al Sabadell (o a otros bancos que se beneficiaron de los EPA). Lean el rapapolvo que al respecto recibe el FROB:

El FROB no determinó los criterios financieros, fiscales y de oportunidad que debían aplicarse para valorar, ordenar y seleccionar cada uno de los instrumentos de apoyo financiero que cabría adoptar en cada proceso, especialmente en los de resolución y venta de entidades; criterios que resultaban esenciales para poder conseguir el objetivo de asegurar la utilización más eficiente de los recursos públicos, minimizando los apoyos financieros públicos, establecido en el artículo 3 de la Ley 9/2012.

A tenor de las graves irregularidades detectadas por el Tribunal de Cuentas en el manejo del rescate bancario, urge una investigación mucho más profunda que permita aclarar si hubo o no administración desleal por parte del FROB y de sus superiores políticos.

 Como decíamos, el rescate estatal a cargo del contribuyente jamás debería haberse producido: pero, una vez tuvo lugar, las administraciones públicas encargadas de gestionarlo deberían haber orientado todos sus esfuerzos en minimizar el quebranto que iba a suponer para el contribuyente

El Tribunal de Cuentas acaba de revelar que no se siguieron los procedimientos mínimamente exigibles para hacerlo. Toca clarificar y, en su caso, depurar responsabilidades. Ya basta de que la oligarquía político-financiera juegue con las cartas marcadas, de que les paguemos la fiesta y de que, para más inri, nos inflen descaradamente las facturas."             (Juan Ramón Rallo, El Confidencial, 13/01/17)