"El 12 de noviembre de 2025 el Consejo de Gobierno de la Comunidad
acordó autorizar la modificación del presupuesto de explotación y de
capital de la empresa Planifica Madrid, Proyectos y Obras M.P., S.A.,
con un incremento de su importe global en 9.052.666,86 euros. ¿Para qué?
No se ha explicado ni reflejado en las cuentas, ni en la auditoría.
«No,
todavía no», contestó la diputada del Partido Popular, Cayetana Álvarez
de Toledo, cuando el pasado sábado le preguntaron si entendía «lo de
Isabel Díaz Ayuso y el ático» que ha comprado la Comunidad de Madrid en
el barrio de Chamberí por 6,3 millones de euros.
Uno suele decir que «no entiende» algo cuando, por ejemplo, quien se explica resulta confuso.
Pero también se utiliza la expresión en sentido moral o de reproche: «¡No entiendo cómo se puede hacer algo así!».
No parece que la diputada, a quien le sobran recursos ante la prensa,
quisiera evitar un titular que perjudica a una presidenta de la
Comunidad acostumbrada a exigir una lealtad incondicional.
Según
el economista Carlos Sánchez Mato, exdelegado del Área de Gobierno de
Economía y Hacienda y exconcejal del Ayuntamiento de Madrid, los fondos
para la operación de compra del ático de la calle Martínez Campos, en el
barrio de Chamberí, fueron autorizados por el Consejo de Gobierno de la
Comunidad de Madrid el 12 de noviembre de 2025. La cantidad ascendía a
9.052.666,86 euros.
Hasta ahora se asumía que la compra del
ático, formalizada el 14 de abril de 2026 por 6,3 millones de euros, no
se incluyó en el presupuesto de 2026.
A la pregunta de cómo
sabe que precisamente esos fueron los fondos presupuestados, el
economista responde que dos fuentes así se lo han asegurado.
Los más de nueve millones presupuestados en 2025 superan ampliamente los 6,3 millones finalmente pagados.
La inmobiliaria Promora, que vendió el ático de la escritora Astrid
Gil-Casares, exesposa del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, ha
informado de que la operación de venta comenzó en enero de 2026.
Parece
difícil que la Comunidad de Madrid aprobara esos fondos el 12 de
noviembre de 2025, a menos que ya conociera con información privilegiada
la intención de vender el inmueble.
Pero, si la operación se
cerró el 14 de abril, como parece aceptarse, tampoco se ha informado de
cuándo dotó la Comunidad de Madrid a Planifica Madrid de los fondos para
que efectuara la compra.
El acuerdo de gobierno brilla por su ausencia.
Además, antes del cierre del trato debieron de producirse las
negociaciones habituales: reserva, arras, contrato de compraventa y
comisión de la agencia.
Nada de esto se conoce. Tampoco las
cuentas de Planifica Madrid reflejan ninguna nota posterior a las
presentadas a finales de febrero de 2026 ni, por supuesto, existe rastro
alguno en la auditoría.
El presidente de la Cámara de Cuentas
de la CAM, el economista Joaquín Leguina, quizá debería abrir una
rendija de luz sobre todo esto ¿no?
Se ha tratado, pues, de una operación secreta de Estado.
Por ello, como ha respondido Cayetana Álvarez de Toledo, no se entiende.
Si no se quiere, claro, entender.
Lo que sí se entiende, en cambio, es que todo secretismo obedece a
algún propósito. Y, sobre todo, delatan los objetivos inconfesables de
la operación las falsedades difundidas al ser descubierta. Primero la
campaña contra la prensa, segundo la defensa de la compra y tercero, la
intención de pasar página con el anuncio de que el ático se pone a la
venta para reunir dinero destinado a los afectados por los incendios.
Muerto el perro se acabó la rabia.
¿Ante qué estamos?
Vamos a ver cómo unimos los cabos.
Isabel Díaz Ayuso y su pareja, Alberto González Amador, han puesto a
la venta su piso y su ático en el barrio de Chamberí. Están a la espera
de obtener una importante plusvalía.
Aparece el ático de Astrid
Gil-Casares. La escritora se niega a hablar del asunto porque ha
firmado un acuerdo de confidencialidad.
Díaz Ayuso ha
sostenido desde hace tiempo que a diferencia de otros presidentes de
Comunidades Autónomas, la Comunidad de Madrid no destina una vivienda
para quien ejerce la presidencia.
Una primera explicación
oficial -tras atacar a la prensa- fue que el ático tendría un uso
temporal como oficina para reuniones mientras se desarrollan obras
previstas de rehabilitación en la sede de la CAM de Puerta del Sol.
Eso no es posible porque se trata de un edificio en la que la
actividad de oficina solo sería factible en la planta baja y primera
planta.
Pero en la mentira puede estar la maquinación de Isabel Díaz Ayuso.
A saber: lo usamos para determinadas reuniones y vamos creando una
situación de hecho hasta que en cierto momento el ático será utilizado
como la vivienda que según Díaz Ayuso sería necesaria para la
presidencia de la CAM.
La primera instrucción: no perder el ático de Martínez Campos.
Ya se vería después qué hacer.
De momento, se aparca el ático.
Y, en eso, en plenos incendios: ¡bum!
Ahora es el incendio político del ático soñado de Díaz Ayuso."
(Ernesto Ekaizer , blog, 05/08/26)