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2.11.12

Existe un mecanismo aplicable y eficaz para poner término a la evasión fiscal legal. Vincular la imposición a la nacionalidad

"Bernard Arnaud, primera fortuna europea y cuarta fortuna mundial con 40.000 millones de euros, cuyo salario anual se eleva a 10 millones de euros y cuyas inversiones generan cada año 200 millones de euros de ganancias, pidió su naturalización con el fin de conseguir la nacionalidad belga (...)

Entre 1988 y 2006, el 0,01% de los franceses más ricos, alrededor de 3.500 familias, vieron sus ingresos reales aumentar un 42%. A guisa de comparación, en el mismo periodo, el 90% menos pudiente sólo se benefició de un alza de 4,6% (...)

En Suiza, en algunos cantones, los residentes extranjeros no pagan impuestos sobre sus ingresos o su patrimonio sino únicamente sobre sus gastos, lo que vuelve muy atractivos esos territorios para los más acaudalados. En este país, donde residen cerca de 2.000 exilados fiscales franceses, las 43 familias más adineradas acumulan una fortuna de 36.500 millones de euros (4).

Para responder a la problemática del exilio fiscal, el argumento dominante en Francia, que defienden el mundo económico, la derecha y una parte del centro-izquierda, consiste en promover una disminución de la tasa tributaria para las categorías más acaudaladas. Así, tras su elección en 2007, el antiguo presidente Nicolas Sarkozy adoptó el escudo fiscal, un dispositivo tributario según el cual no se pueden gravar los ingresos de un contribuyente más de un 50% (5).

No obstante, existe un mecanismo aplicable y eficaz para poner término a la evasión fiscal legal. Actualmente, la imposición está vinculada al lugar de residencia. Así, un exilado fiscal francés que elige vivir más de seis meses al año en Suiza se convierte automáticamente en contribuyente suizo y se beneficia de su legislación ventajosa. Sucede lo mismo para el francés que se instalase en Luxemburgo, Reino Unido o Bélgica.

Para poner fin a este abuso que priva de importantes recursos al Estado francés, y por consiguiente a los ciudadanos, bastaría simplemente con vincular la imposición a la nacionalidad, y no al lugar de residencia, y aplicar una tasación diferencial. Este dispositivo acabaría automáticamente con esta plaga.
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 Así, un contribuyente francés refugiado en Suiza que sólo pagara un 35% de impuestos en su nuevo lugar de residencia, en vez de un 41% en Francia por ejemplo, se vería obligado legalmente a pagar la diferencia al Estado francés, es decir un 6%, lo que haría inútil toda expatriación por razones de orden fiscal.

Esta práctica existe en países como Estados Unidos. Los ciudadanos estadounidenses instalados en el exterior pagan exactamente los mismos impuestos, conseguidos en cualquier parte del mundo, que sus compatriotas que viven en el territorio nacional. 

Desde un punto de vista técnico, todos los países del mundo entregan cada año al Departamento del Tesoro una lista de los estadounidenses que viven dentro de sus fronteras. Así, el exilio fiscal ya no resultaría posible y la única alternativa para escapar de los impuestos sería la evasión fiscal ilegal.

Para contrarrestar este tipo de delito, el Congreso estadounidense adoptó una ley que permite a toda persona –en particular los empleados de los grandes bancos– que ofrezca información sobre los casos de fraude fiscal conseguir hasta el 30% de las sumas que recupera el Estado.

 Así, Bradley Birkenfeld, antiguo empleado del banco suizo UBS, obtuvo la suma de 104 millones de dólares por suministrar información, “excepcional a la vez por su tamaño y su alcance”, sobre los delitos de evasión fiscal que cometieron los clientes estadounidenses del Banco. Esta información permitió a los servicios tributarios estadounidenses recuperar la suma de 5.0000 millones de dólares y conseguir la lista de todos los delincuentes que tenían una cuenta en UBS (6)."                (Jaque al neoliberalismo, 28/10/2012)

1.8.12

Una solución al fraude fiscal y al blanqueo de capitales


"El dinero no tiene fronteras. Ahora menos que nunca. Las fronteras son para los pobres. Otra cosa es el parné, que ése sí que viaja que da gusto por todo tipo de países en forma de efectivo, divisas o apuntes cibernéticos. Por si ello no fuera suficiente facilidad, existen los paraísos fiscales, lugares donde se ocultan y limpian capitales de todos los colores.

¿Acaso no es posible ponerles veto a estos chiringuitos fraudulentos y dejarlos fuera del sistema bancario internacional? ¿No existe un consorcio llamado SWIFT (precisamente radicado en Bruselas) por donde pasan todas las transacciones internacionales para poder controlarlas?... todos los sectores económicos deben dirigirse a los mercados financieros para conseguir capitalización: los Estados para financiar su déficit, las empresas para desarrollarse, los particulares para conseguir bienes de consumo, vivienda, etcétera.

Esta Europa de cuentas numeradas, de enjuagues de billetes y de ingeníeria financiera es utilizada por organizaciones criminales asegurando la impunidad de los defraudadores, mientras la gran mayoría de los ciudadanos temblamos con el repunte del Euríbor.- Juan Torres Alzu"      (El País, 17/12/2007)

24.10.11

Una tasa del 20% sobre la riqueza del diez por ciento más rico de Inglaterra... recaudaría unos 800.000 millones de libras. Suficiente para "repagar la deuda nacional"

"¿Por qué no exigir, se pregunta Toynbee, una tasa única del 20% sobre la riqueza total que tiene el diez por ciento más rico del país, "graduada" de modo que nos aseguremos que el 1 por ciento más rico paga bastante más que los hogares que estén en la parte baja de ese 10 por ciento?
Esta tasa única "sobre ganancias inesperadas", sugiere Toynbee, podría ayudar a "salvar servicios, salvar empleos, acabar con el déficit nacional, relanzar el crecimiento, y poner a la economía en la senda de la recuperación".
"La peor de todas las crisis", añade, "necesita mejores soluciones que cualquiera de las que se están ofreciendo para la lúgubre década que empieza". (...)
El 10 por ciento más rico de las personas que viven en Inglaterra acumula actualmente unos 4 billones de libras – unos 6,3 billones de dólares – del total de 9 billones en riqueza personal que hay en el país. Una tasa del 20% sobre esos 4 billones recaudaría unos 800.000 millones de libras, según Philo suficiente para "repagar la deuda nacional" y "evitar la necesidad de duros y profundos recortes" en los servicios públicos.
La propuesta de Philo se encuentra con una objeción inmediata. Muy pocas familias ricas tienen suficiente liquidez para disponer del 20% de su riqueza en efectivo. Tienen mucha de su riqueza en forma de propiedades de distinto tipo que deberían ser vendidas, posiblemente con una gran pérdida de su valor si todos tuviesen que empezar a venderlas a la vez.
Pero no hay problema. Esta tasa sobre la riqueza, según el plan de Philo, no debería abonarse toda de golpe. Pero si una familia rica quiere aplazar el pago, deberá pagar intereses sobre el remanente de impuesto por pagar que le quede.
"Funcionaría como una especie de préstamo para estudios" dice Philo "pero aplicado a los ricos".
Una tasa del 20% sobre la riqueza del diez por ciento más rico de Inglaterra, señala Polly Toynbee en el Guardian, básicamente se encargaría de "devolver hacia abajo el dinero que se han llevado los de arriba durante la última década". (...)
Una tasa única del 20% sobe la riqueza, concluye Philo, "ofrece una alternativa real" que "permitiría eliminar el déficit de las cuentas del gobierno, utilizando dinero que está en su mayor parte retenido en el mercado inmobiliario, y de gente que no lo necesita". (...)

En el Reino Unido, el 10 por ciento más rico posee el 44% del total de la riqueza personal que hay en el país. En los EEUU, los estudios y trabajos del Economic Policy Institute publicados a principios de este año indican que solamente el 5 por ciento más rico poseía en 2009 el 63,5% de la riqueza nacional. Solamente el 1% más rico posee el 35,6%.
En abril de 2001, según informaban la semana pasada el economista de la New York University Nouriel Roubini y dos de sus colegas, la riqueza total de los hogares de los EEUU ascendía a 56,8 billones de dólares. Si asumimos que la distribución de la riqueza no haya variado mucho desde 2009, el última año para el que disponemos de datos sobre la distribución de la riqueza, entonces hoy en día el 10 por ciento de los más ricos poseerían un 75,1% de la riqueza de la nación, es decir 42,7 billones de dólares.
Una tasa del 20% sobre esa acumulación de riqueza conseguiría recaudar 8,5 billones de dólares, una cifra que representa casi el 85% de toda la deuda pública que tiene actualmente el país.
¿Y el 1% más rico de los americanos? ¿Cómo quedarían si les aplicásemos esa tasa única del 20% sobre su riqueza? Pues de media la riqueza que les quedaría seguiría siendo mayor, ajustando por la inflación, que la que tenía el 1% más rico de 1983. De hecho, podrían pagar hasta un 25% y seguirían teniendo más riqueza que la que tenían en 1983.
Esta década que empieza no tiene porqué ser tan lúgubre. Lo que tiene que ser es más igualitaria." (Sin Permiso, 23/10/2011, 'Una tasa única sobre la riqueza: qué aportaría', de Sam Pizzigati )

28.10.10

Los recortes ingleses

"La retórica generalmente tiesa de Osborne comenzó a patinar visiblemente cuando entró en una serie de precisiones técnicas, el impacto de las cuales era todo menos técnico. Por ejemplo: las ayudas a la incapacidad se recortan en otro año, más recortes en las ayudas para vivienda y un recorte neto drástico en los créditos fiscales asociados a los hijos.

Quienes al final pagarán la factura del desplome causado por los bancos serán las mujeres, las familias y los enfermos, además de los adolescentes de clase baja y los trabajadores del sector público. Millones y millones de personas. Claro que Cameron y Osborne esperan que los consejos locales carguen con las culpas de unos recortes del 30%; que las universidades carguen con las culpas de unos recortes del 40% en la financiación de la enseñanza superior; y que los operadores locales se hagan responsables de un recorte del 20% en los subsidios para autobuses.

En lo tocante a gasto social y bienestar, el cálculo es cínicamente expedito. Los más pobres y vulnerables han perdido todo favor político, mientras que se mima a los militares y a la mayoría de los pensionistas, gentes que acuden mayoritariamente a votar y que por eso mismo son comparativamente tratadas con guante de seda.

La insistencia de Osborne ayer de que quienes tienen "las espaldas más anchas" han de "cargar con el mayor peso" y de que estos recortes afectan sobre todo a los más ricos es totalmente ridícula. Una afirmación de parecido tenor realizada cuando presentó sus presupuestos en junio no tardó en revelarse como lo exactamente opuesto a la verdad.

Las propias cifras del ministro de finanzas muestran que el 10% más pobre soportará la mayor carga de los recortes de gasto anunciados ayer. Incluso tomando en consideración todas las medidas de gasto y todas las medidas fiscales, los más pobres son los segundos afectados entre todos los grupos de ingresos, y eso sólo porque los cálculos del gobierno hinchan indebidamente el impacto en el 10% más rico al incluir la tasa fiscal laborista del 50%.

Y si hablamos de los ricos en serio, obviamente los recortes y los cambios fiscales de la coalición liberal-conservadora apenas les afectan. La recaudación bancaria de Osborne apenas iguala el recorte en las ayudas a los niños, mientras que los impuestos a las empresas se reducirán años tras año. Y quienes realmente causaron la crisis que provocó un agujero en las finanzas públicas se les pide que paguen… ¡prácticamente nada!" (Sin Permiso, 24/10/2010, citando a 'Reino Unido: la coalición liberal-conservadora se apresta a terminar lo que Thatcher empezó', de Seumas Milne)

14.10.10

Ahorro en móviles... excepto bomberos o ambulancias... que cada uno lo pague de su bolsillo

"Pero lo están consiguiendo: por lo pronto han logrado reducir el déficit del 45% al 11%. "Aprobamos una legislación de emergencia que nos permitiera disponer del efectivo para pagar la nómina de aquel mes y tomamos medidas drásticas", recuerda.

"Aumentamos los impuestos voluntarios sobre el tabaco y el alcohol -voluntarios porque quien no quiere pagarlos no tiene más que no consumir- y subimos por un periodo de tres años los impuestos sobre los ingresos más altos y las propiedades de mayor valor, es decir, aumentamos la presión fiscal sobre las clases económicas que mejor podían aguantar el cantazo. Son impuestos temporales que probablemente podamos eliminar antes de los tres años previstos".

Por otra parte redujeron el gasto, no solo con una disminución de casi un 10% de la plantilla de 200.000 servidores públicos, sino con ahorros tan concretos como las comunicaciones. "Estoy en España sin teléfono móvil, porque entre otras medidas los eliminamos todos. Cada uno tiene el suyo y lo paga de su bolsillo", explica." (KENNETH McCLINTOCK. Secretario de Estado de Puerto Rico: "Todavía somos una colonia". El País, internacional, 08/10/2010, p. 6)

2.12.09

La Tasa Tobin es posible... deseable... y una solución muy prácitica... que xa existe en varios países...

"Ideas ambiciosas, como la de la tasa, tipo Tobin, sobre las transacciones financieras internacionales (FTT, en sus siglas en inglés) o el debate sobre la limitación de los sueldos de altos directivos, se abren camino en el debate político y económico internacional. (...)

A finales del verano, lord Turner, presidente de la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros (FSA, en sus siglas en inglés) del Reino Unido, criticaba públicamente el carácter "socialmente inútil" de los mercados financieros y se posicionaba a favor de tasar las transacciones financieras internacionales. Curiosamente, este tipo de declaraciones provenían, en esta ocasión, de un exitoso financiero de la City y no de un agricultor barbudo francés o un trotskista antiglobalizador. Tras él, eminentes líderes mundiales, desde Nicolas Sarkozy a George Soros, pasando por Joseph Stiglitz o (recientemente) Gordon Brown, han declarado estar a favor de la aplicación de una FTT.(...9

La idea, que desde su concepción ha sufrido de mucho contrabando semántico, es poderosa actualmente por su doble dimensión: un simple parámetro podría contribuir a estabilizar las finanzas globales, penalizando los movimientos especulativos a corto plazo (afectando al comercio de manera prácticamente imperceptible) y como recurso potente para ayudar a paliar los costes de la crisis o financiar bienes públicos globales, como la lucha contra la pobreza y el cambio climático. El Instituto Austríaco de Investigaciones Económicas estima que una tasa global de 0,05% podría recaudar hasta 690.000 millones de dólares anuales, lo que equivale aproximadamente al 1,4% del PIB mundial. (...)

En contra de lo que se piensa, tasas sobre el sector financiero existen en varios países de la UE: Austria, Irlanda, Grecia o Francia. En el Reino Unido, por ejemplo, la Stamp Duty, que existe desde hace más de 100 años, reporta unos beneficios de 7.000 millones de dólares anuales y no podría decirse, precisamente, que la tasa haya expulsado a los inversores de la City. El desarrollo de la tecnología ha permitido que este tipo de tasas sean una fuente de ingresos estable, barata, predecible y eficiente, dado que al dejar las transacciones financieras un recorrido electrónico, son muy difíciles de evadir.

Habida cuenta que la crisis ha costado de media a los trabajadores de los miembros del G-20 más del 30% del PIB es hora de que los responsables de la crisis empiecen a pagar por sus errores. Especialmente cuando, en un marco de verdadera crisis social, los causantes de la crisis están volviendo al business as usual. Son incontables los casos de entidades todavía sostenidas con dinero público que están repartiendo bonus millonarios a sus directivos. (...)

Parece como si en esta era de lo posible, en donde lo antes utópico ahora es considerado razonable, la izquierda estuviese agazapada a la espera de pistas que le indiquen por qué latitudes se dibujará el camino hacia un mundo más justo. Por el momento, podría comenzar por abanderar la defensa de iniciativas como la FTT o la necesidad de impregnar de un valor moral las abrumadoras diferencias salariales, para que, al menos, la distancia entre las expectativas de cambio que ha despertado la crisis y los cambios reales sea razonable." (ANTONIO ROLDÁN MONÉS Y CARLOS CARNICERO URABAYEN. La era de lo posible. El País, ed. Galicia, Opinión, 13/11/2009, p. 31)

7.5.09

Obama anuncia medidas contra la fuga de empresas y los paraísos fiscales

"Barack Obama anunció ayer una reforma del sistema impositivo que pretende hacer más difícil el traslado de empresas norteamericanas a otros países con mano de obra más barata, así como perseguir el uso de paraísos fiscales por parte de los contribuyentes estadounidenses. "El propósito es restaurar la justicia y el equilibrio de nuestro sistema fiscal", manifestó el presidente al hacer pública su propuesta. (...)

Para ello, el Gobierno tiene todavía que vencer una fuerte resistencia de las grandes corporaciones, que advierten que sus beneficios pueden verse gravemente afectados por estas medidas (...)

De acuerdo con la ley actual, las empresas con inversiones en otros países no están obligadas a pagar impuestos en EE UU a menos que se traigan los beneficios obtenidos. Si no lo hacen, pueden evitar al fisco norteamericano eternamente. Actualmente se calcula que las compañías estadounidenses mantienen en esas condiciones en el exterior alrededor de 700.000 millones de dólares.

La reforma anunciada ayer, todavía carente de detalles específicos, pretende actuar sobre esas cantidades y eliminar algunas otras ventajas fiscales que obtenían dentro de un sistema que Obama calificó ayer de "roto". Gracias a esas ventajas, empresas como General-Electric, Google, Cisco o Hewlett-Packard, consiguen actualmente reducir sus impuestos en porcentajes que podían oscilar del 15% al 27%, según un cálculo de The Wall Street Journal.

Obama anunció también medidas para evitar la salida de dinero de particulares hacia los paraísos fiscales. En estos momentos, básicamente, cualquier estadounidense puede invertir en cualquier lugar del mundo si no se demuestra que está cometiendo un delito. Si esta reforma es aprobada, la carga de la prueba será al revés: el inversor tendrá que demostrar que no está trabajando con una entidad o un país opaco para el fisco norteamericano para que su inversión sea legal. En cualquier otra circunstancia, la actuación en un paraíso fiscal será tratada por las autoridades como un acto ilegal." (El País, ed. Galicia, Economía, 05/05/2009, p. 23)