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22.7.21

Rajoy endeudó a España en 400 mil millones y nadie sabe donde está ese dinero ni que se hizo. Ese es el problema. Ni dieron ayudas a las familias, ni a los trabajadores, ni a empresas... solamente ejecutaron los mayores recortes sociales y económicos de toda la democracia

Carlos Cagigal @CcagigalNeira

 Si el problema no es que ahora España se esté endeudando por la Covid-19, ahora sabemos donde se está metiendo el dinero. El problema es que en la crisis financiera Rajoy endeudó a España en 400 mil millones y nadie sabe donde está ese dinero ni que se hizo. Ese es el problema.

Ni dieron ayudas a las familias, ni a los trabajadores, ni a autónomos o empresas... solamente ejecutaron los mayores recortes sociales y económicos de toda la democracia reciente y nos endeudaron en 400 mil millones que nadie sabe en qué se utilizaron. 

6:18 p. m. · 21 jul. 2021
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kk @kk40012715

 En respuesta a @CcagigalNeiraTodo el mundo sabe dónde está el dinero de Rajoy, corrupción y sobres B, rescate bancario no devuelto y sueldos millonarios de banqueros codiciosos. Otra cosa es que las puertas giratorias y medios de comunicación comprados impidan y oculten la información

12.7.17

¿Por qué Rajoy no habla nunca de la inmensa deuda pública que ha generado? ¿ Por qué no habla de los 326.000 millones de euros en que ha subido la deuda del país? Y que nos llevará a la ruina tan pronto el BCE suba los tipos de interés... ¿en 2019?

"Cada  vez  que  oigo  a  Rajoy  Brey  refugi a rse en  el  éxito  de  la  economía  española,  hace  que  me ponga  de  mala  leche.      No  llego a  entender  como  nadie  de  la  oposición puede  permitir  que  use  la  economía  como  su  salvavidas político.

 ¿Está saliendo la economía española de la crisis económica?

Rajoy Brey dice que sí, pero yo digo que  NO .   Sí es cierto que la economía  crece,  eso  es  algo  innegable . Es  cierto  que  se  crece  y  se  crea  empleo,  nunca  comentan el  tipo  de  empleo  que  se  crea  que  nos  relaciona  con  las épocas de finales del siglo XIX .   De esta precariedad laboral nunca habla,  ni de sus sueldos, ni de los derechos laborales y sociales perdidos.   

Como  buen burócrata , nos inunda de cifras y de datos , pero nunca los analiza y lo que significan. La economía crece pero el país se empobrece y se está asentando la futura  crisis que Rajoy genera.  (...)

En primer  lugar , el aumento imparable de la deuda pública.  Recuerdan la  modificación del artículo 135 de la Constitución donde tiene preferencia el pago  de  la  deuda  ante  otras  cuestiones  del  país. (...)

Empezaré con  la  Deuda  Pública,  que  ha  pasado  de  744.000  millones  de  euros el 70,5% del PIB a finales de 2011 hasta los 1.070.000 millones y el  101%  del  PIB  en  2016  y  subiendo. 

 Unido  al  alto  endeudamiento  público  debemo s  añadir  el  privado,  con  lo  que  el  conjunto  del  país  debe  más  del  310%  del  PIB,  cantidad  difícilmente  pagable  cuando  suban  los  tipos  de  interés y estos se normalicen.   

Si  ahora  los  tipos  están  en  el  0%  y  tenemos  dificultad  para  pagar  ¿qué  pasará cuando  e stén  entre  el  2,5  y  3  % ? E stá  clarísimo,  provocará nuevos  recortes  sociales  en  educación , sanidad,  estado  del  bienestar,  porque  para  eso  se  modificó  el  artículo  135  de  la  Constitución 

 ¿No  pensarán que se subirá los impuestos a los ricos para poder pagar ? La deuda pública es uno de los factores de mayor vulnerabilidad de nuestra  economía.      No  se  ha  tomado  ni  una  sola  medida  seria  por  part e  del  gobierno  de  Rajoy.    Esto  nos  llevará a  graves  convulsiones  financieras  en  torno  a  mitad  del  año  2019 .     

 Hemos  de  r ecordar , que  el  periodo  de  gobierno de  Rajoy ha  coincidido  para  su  fortuna  política , con  un  gran  abaratamiento de los costes financieros, gracias a la política expansiva del  BCE. Debería  haberse  aprovechado  para  bajar  la  deuda  pública  con  los  crecimientos que hemos tenido los tres últimos años, pero Rajoy ha hecho  lo contrario, es decir , crecerla de forma desmedida.

Se sabe que el BCE va a subir los tipos de interés a mediados de 2018, lo  que repercutirá fuertemente en el coste de la elevadísima deuda pública.   A  esto  hay  que  añadir  un  debilitamiento  de  los  bancos  españoles,  que  están  llenos de deuda pública. 

¿Qué se hará para poder pagar a los bancos extranjeros? Lo  que  propondrán  tanto  PP  como  Ciudadanos  es  rebajar  ya  la  escasa  financiación   e   inversión en   políticas   sociales   (sanidad,   educación,  pensiones,  servicios sociales....).   Los años 2016, 2017  y  2018    hubiera n sido un buen momento para empezar a solucionar el gravísimo problema de  la deuda pública y las consecuencia las pagaremos los de siempre. 

El  gran  `problema  de  nuestra  economía  no  está  solo  en  la  Deuda  Pública   sino también en la privada, pues en su conjunto debemos nada  menos que  el  310%  del  PIB.      Para  que  entiendan  el  problema  es  que  para  finales  de  marzo  del  2017,  la  deuda  público/privada que  debemos  a  los  extranjeros  supone  el  170%  del  PIB,  que  en  dinero  supone  1.911.000  millones  de  euros.      Esto   nos   convierte   en   uno   de   los   países   más   débiles financieramente. El  140%  restante  se  le  debe  a  las  entidades  financieras  privadas españolas y a  particulares del país .

 Hasta el propio gobernador del Banco de España, sumiso al poder  del PP,  ve  la  situación  muy  comprometida  cuando  dice : ”El endeudamiento neto  exterior  sigue siendo  muy  elevado.      Su  reducción  exige  el  mantenimiento  persistente  de  superávits  exteriores,  lo  que  se  vería  dificultado  en  un  contexto  de  contracción  de los  flujos  comerciales  o  de  eventuales subidas  de los tipos de interés”.

¿Por  qué  Rajoy  no  habla  nunca  de  la  inmensa  deuda  pública  que  ha  generado? ¿ Por qué no habla de los 326.000 millones de euros en que ha  subido la deuda del país? ¿Qué coño hace la oposición callada? (...)"                   (Edmundso Fayanás, Rebelión, 06/07/17)

19.1.17

¿20.000 millones menos de ingresos? No pasa nada: tiramos de deuda

"Mariano Rajoy lanzó ayer a los capos autonómicos reunidos en Madrid una ducha fría capaz de hacer reflexionar, no digamos ya reaccionar, a un país formado por una ciudadanía mayor de edad que sabe dónde le aprieta el zapato. 

Dijo el gallego que la recaudación fiscal en 2017, aunque creciendo, seguirá quedándose 20.000 millones por debajo de la que se alcanzó en 2007, justo hace una década, en tanto que el gasto en pensiones habrá aumentado en 40.000 millones más. (...)

Parece evidente que, a pesar de los esfuerzos de Montoro, la burra de los ingresos no da más de sí en un escenario de normalidad inmobiliaria, sin boom del ladrillo. Habrá que operar sobre la variable de los gastos, más aún en la perspectiva de un crecimiento menguante, con aumento de tipos de interés, precios del crudo y amenaza de proteccionismo. (...)

¿Tomará medidas este hombre tras semejante revelación? Pues va a ser que no. De acuerdo con la crónica que David Martínez publicaba ayer en este diario, Rajoy anunció que “existen compromisos ineludibles con Bruselas y hay que seguir reduciendo el déficit público, lo que mengua el margen de maniobra de las administraciones. (...)

Las pensiones, por ejemplo, ¿quién dijo miedo? ¿Quién habló de que el sistema puede quebrar, cuando se pueden seguir pagando tranquilamente con deuda? Sí, con deuda. Sale uno al mercado y pide prestado, se endeuda sin problemas, que ahí está el anuncio jubiloso de todas las semanas: “El Tesoro coloca con éxito –atención a lo del “éxito”- 6.000 millones de euros en el mercado”. 

Ergo, podemos seguir tirando de la deuda, ¿por los siglos de los siglos? ¡Ah, ojo, un momento!, porque puede que un día esos mercados, esos bancos, llamen a la puerta diciendo que ya no nos prestan más porque lo nuestro ha pasado de castaño a oscuro… Y entonces del graderío llega rugiendo un oleaje de abucheos y gritos de aguafiestas, cenizo, gafe, mamón… 

Que siga la fiesta, sí, paguemos las pensiones con una deuda que ya alcanza el 100% del PIB, ya no podemos más, estamos al límite, pero habrá que poder, camina o revienta y que le den a las nuevas generaciones, españolito que vienes al mundo, la juerga patria debe continuar.  (...)

El gobierno del PP se encuentra cómodo en su falsa balsa de aceite. Hay dinero sin cuento a tipos bajos gracias al BCE y su inagotable quantitave easing. Se puede seguir gastando. (...)

Pero todo es frágil e inestable. Cualquier cambio en la coyuntura internacional podría poner al Reino contra las cuerdas en un abrir y cerrar de ojos, llevando la prima de riesgo otra vez por las nubes, con lo que ello supondría en términos de encarecimiento de una deuda ya mastodóntica. 

Los desequilibrios presupuestarios no están controlados y, lo que es peor, no hay expectativa razonable en el medio plazo, tal vez incluso en el largo, de un Gobierno capaz de coger el toro por los cuernos, sin pusilánimes, sin pesebres intocables, y hacer lo que habría que hacer. Trump, Brexit, crisis de la UE… Demasiados riesgos para un Gobierno que aparentemente solo tiene un plan: que no se pare la música (...)"         (Jesús Cacho, Vox Populi, 18/01/17)

11.1.16

Deuda Externa de España: El peso muerto sobre la economía del país... que según el FMI, podría llegar al 168% del PIB en 2020. Y al tercer mundo...

"(...) Luis de Guindos advirtió sobre los riesgos asociados a la deuda externa española, la cual alcanzo 160.1% del PIB al cierre del 2014 |1|.  (...)

En el caso de la reciente evolución de la deuda externa española, es necesario recordar que su rápido crecimiento estuvo fundamentalmente asociado a la intermediación de créditos por parte del sistema financiero español. De acuerdo a datos del Banco de España, el incremento de la deuda externa de la banca del país en este periodo alcanzo los 417 mil millones de Euros. 

Ello no habría sido un problema si la banca española hubiera dirigido estos recursos a actividades productivas que generaran los rendimientos necesarios para pagar a los acreedores internacionales. Sin embargo, como es bien conocido, la mayor parte de estos recursos fueron destinados a la especulación inmobiliaria con las consecuentes perdidas, bancarrotas y rescates bancarios derivados de ello.

El problema estructural asociado a esta situación es el hecho que independiente de la destinación y resultado original de los créditos externos recibidos en España, estos representan un drenaje permanente de recursos asociados a su pago.

Ante los problemas de solvencia del sector privado, esta situación se ha resuelto de manera temporal por medio de la transformación de deuda privada en deuda publica: entre 2008 y 2015 mientras la deuda externa del sector financiero español se redujo en 275 mil millones de euros, la deuda externa de las administraciones publicas se incremento en 340 mil millones de euros. 

Dicha transformación, facilitada por las políticas del BCE, solo ha pospuesto el reconocimiento de la insolvencia de los diferentes agentes de la economía española originados en los primeros años del Euro. La negativa a reconocer esta situación implica que la deuda externa representa un peso muerto sobre la economía española el cual seguirá impidiendo su completa recuperación. 

(...) es llamativo que el mismo FMI en su ultimo informe sobre España reconoce que de mantenerse los patrones históricos de comportamiento de la economía del país la deuda externa del país seguiría creciendo hasta alcanzar un 168% del PIB en 2020 |3|. 

 En un contexto en el cual el PP se ha comprometido a mantener una política de austeridad de manera indefinida es imposible vislumbrar como se puede llevar a cabo la transformación productiva que el país necesita para mantener en el mediano plazo tasas de crecimiento anuales de 3%, requisito básico para asegurar la reducción de la deuda externa, cuando la tasa potencial de crecimiento del PIB solo alcanza un 0.7%. (...)"            (Daniel Munevar, Economía crítica y crítica de la economía, 05/12/15)

21.9.15

El Gobierno se endeudará en 630,57 millones para pagar la paga extra a los funcionarios

"El Gobierno central se endeudará en 630,57 millones de euros adicionales para poder pagar a los funcionarios del Estado un 'cuartillo' de la paga extraordinaria de la Navidad de 2012 que se les eliminó, así como para afrontar otros gastos.

Así consta en la memoria de impacto que acompaña al decreto ley con el que se autoriza la devolución a la Función Pública, a comienzos de octubre, de un 26,23% de la paga extra navideña y los días de asuntos propios que fueron eliminados al inicio de la legislatura, documento al que ha tenido acceso Europa Press. 

El grueso de esos 630,57 millones de euros se destinará precisamente al pago de esa cuarta parte de la extraordinaria a los funcionarios, que sólo al Estado le costará 251,86 millones de euros según el decreto ley, que será convalidado en la Cámara Baja a final de mes. 

Los funcionarios autonómicos y locales no tienen garantizado el cobro, ya que sólo se realizará si las diferentes administraciones tienen capacidad económica para afrontarlo. En caso contrario, deberá realizarse en el primer ejercicio en que haya disponibilidad presupuestaria. (...)"             (Expansión, 20/09/2015)

18.6.14

En los 2000 se perdieron 28.000 millones de euros al año, por bajadas de impuestos a los ricos. La deuda es en gran parte, dinero que antes se recaudaba con impuestos

"Cuando las administraciones públicas (Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos) no tienen suficientes ingresos para cubrir sus gastos, deben recurrir a pedir dinero prestado. 

Una alternativa sería que el banco central correspondiente creara dinero nuevo para cubrir esta brecha, pero esto es algo que ni está al alcance de la economía española (puesto que no tiene poder sobre el Banco Central Europeo), ni está en la agenda de los poderes europeos.(...) 

El dinero que se pide prestado en absoluto viene del futuro, sino que existe en el presente y además con unas características muy particulares. 

En primer lugar, es dinero que le sobra al que lo presta; es dinero ocioso, cuyo propietario prefiere prestarlo para que pasado un tiempo aumente su valor a dejarlo inactivo en una caja fuerte.

 En segundo lugar, es dinero que pertenece en su inmensa mayoría a individuos muy adinerados, a través de fondos de inversión (a algunos sólo se puede acceder si se posee al menos 500.000 euros), de planes de pensiones privados o de entidades financieras (bancos y aseguradoras). 

 En tercer lugar, es dinero tanto de personas extranjeras como de ciudadanos con nacionalidad española, aunque éste último es mayoritario al suponer cerca del 60% de todo el dinero que piden prestado las administraciones públicas.

En otras palabras, el sector público hoy día necesita pedirle dinero a los sectores más acaudalados de la sociedad española, aunque también de la extranjera. Y vaya, ¡qué casualidad! Resulta que son los mismos sectores que han estado pagando cada vez menos impuestos debido a las reformar impositivas de los sucesivos gobiernos. 

 Algunos datos: una persona que ingrese más de 300.000 euros al año ha visto reducir sus impuestos durante el periodo en que España estuvo gobernada por Aznar y por Zapatero un 37%, mientras que la gran mayoría de la población apenas notó esta bajada. (...)

Incluso el señor Alfredo Pérez Rubalcaba reconoció que a lo largo de la década de 2000 se habían perdido, por sucesivas bajadas de impuestos, 28.000 millones de euros al año, en cifras constantes.

En consecuencia, resulta que el dinero que hoy día piden prestado las administraciones públicas es en muy buena parte dinero que antes recaudaban por impuestos. Los sucesivos gobiernos de Aznar y Zapatero desarmaron y debilitaron al sector público obligándolo a tener que cubrir sus gastos mediante un endeudamiento que en última instancia es un negocio muy lucrativo para, especialmente, las capas altas de la sociedad.

 Una estrategia perfecta para que la élite económica no sólo redujese su contribución en la financiación del Estado del Bienestar, sino también para que se lucrara a su costa.

(...) las administraciones públicas no deberían pedir “por favor” el dinero que les sobra a los más acaudalados sino que deberían obtenerlo utilizando su poder coactivo: la recaudación fiscal. (...)"            (Eduardo Garzón, Attac España, 07/05/2014)

11.6.14

Gran parte de la deuda contraída por nuestro gobierno se ha destinado a ser prestada a terceros. Es deuda ilegítima

"Si analizamos la composición del Ibex 35, la situación es para echarse a llorar. Predominan antiguos monopolios naturales, básicamente empresas eléctricas, petroleras, y del sector de telecomunicaciones.

 Junto a ellos, el sector inmobiliario, ligado al BOE, y el bancario, insolvente. A estos sectores, junto a su brazo político, les fue muy bien durante la gran mentira, la burbuja inmobiliaria del período 1997-2007. Se forraron como jamás antes nadie lo hizo en nuestra querida España.

Sin embargo, ninguna situación se eterniza en el tiempo, y menos cuando hablamos de burbujas. Y un día ésta explotó. Todo parecía irse al garete. Pero estas élites no estaban dispuestas a perder ni un euro y ni un ápice de su poder. Para ello, a base de puertas giratorias y de legislación, impusieron su ajuste.

 Así se entiende el porqué cuando el riesgo de impago radicaba principalmente en el sector privado, y no en el público, las élites patrias, junto a los acreedores internacionales, presionaban al Gobierno de turno para impulsar sus reformas, término eufemístico con el que se referían a la imposición de recortes, privatizaciones y empobrecimiento salarial de sus conciudadanos. Todo por la patria.

El hecho que el gobierno de turno se mostrara dispuesto a avalar y garantizar gran parte de la deuda privada de los bancos y otros sectores supuso que el mercado, es decir, los acreedores de la deuda española, enfocara su presión sobre las finanzas públicas, para que éstas estuvieran más saneadas que nunca, por si finalmente el Estado tuviera que salir al rescate de impagos del sector bancario o de otros oligopolios financiados por la banca.

Como consecuencia de estas políticas, nuestra deuda pública se ha disparado desde el origen de la crisis, en realidad se ha más que duplicado y ya supera el 100% de nuestro PIB. Y una gran parte de la deuda contraída por nuestro gobierno de turno se ha destinado no a sufragar gastos operativos corrientes o de capital, sino a ser nuevamente prestados a terceros.

 El origen de esta conducta es que el Estado pide prestado para luego, a su vez, prestar a terceros y favorecer a intereses privados espurios al margen de la ciudadanía. Se trata de deuda ilegítima. Y el contador suma y sigue (déficit tarifario, autopistas, etc.).

Permítanme por lo tanto que dude de todos aquellos que hablan de recuperación económica. Sólo quieren ganar tiempo, adormilarnos para continuar con lo suyo. Tenemos un volumen de deuda privada y pública que no se va a poder pagar, salvo que se pretenda arruinar las expectativas de vida de los españoles. Las dinámicas de ambas ya están fuera de control. (...)"         (Juan Laborda, blog, Vox Populi, 14/05/2014)

3.6.14

Rajoy “el austero” ha incrementado en más de 400.000 millones la deuda. En una proporción casi idéntica, se ha reducido la deuda de los bancos

"(...) No hay ningún proceso de recuperación en ciernes, ni lo habrá, mientras no se reduzca de manera drástica, bien por reestructuración o bien por extinción, el volumen de deuda total de nuestro país. Y da igual lo que afirme el gobierno de turno o cualquiera de los instrumentos de control masivo por parte de la superclase –organismos multilaterales, agencias de calificación estadounidenses, bancos centrales… (...)

Lo que empezó siendo una crisis de deuda privada acabó transformándose en un problema de deuda soberana.

Bajo este análisis es vital seguir, actualizar y analizar la evolución de la deuda de nuestro querido país a partir de los datos publicados por Banco de España y recogidos, dentro del apartado de estadísticas, en el epígrafe cuentas financieras de la economía española, concretamente en el capítulo 2. En los cuadros 1 y 2 presentamos los datos actualizados con los últimos datos disponibles.

Cuadro 1.- Evolución Deuda de España por sectores, período 2007-actualidad (millones de euros)

 Cuadro 2.- Evolución Deuda de España por sectores en el período 2007-actualidad (%PIB)


Como se puede observar en los cuadros adjuntos 1 y 2 la deuda total de la economía española supera los 4,3 billones de euros, más de un 425% de nuestro PIB.

 La cifra está claramente por encima del stock de deuda en el inicio de la crisis en 2008. Pero sin duda alguna lo más destacado es el aumento exponencial de la deuda pública, especialmente bajo el gobierno del actual ínclito monclovita.

 Si en el período 2007-2011, en cuatro años, la deuda pública se expandió en algo menos de 400.000 millones de euros; en los dos años de Rajoy “el austero” se ha incrementado en más de 400.000 millones. ¡Y luego algunos hablan de la herencia recibida!

Si analizamos en profundidad los cuadros, bajo Rajoy “el austero”, en una proporción casi idéntica al incremento de la deuda pública, se ha ido reduciendo la deuda privada, muy especialmente la del sector bancario. 

¿Paradójico, verdad? Luego el lobby bancario y sus servicios de estudios nos hablarán de la ineficiencia del sector público y exigirán recortes adicionales del gasto en educación, sanidad, dependencia, y demás “despilfarros”.

La actual dinámica de deuda es insostenible

¿Cómo es posible semejante incremento de la deuda pública cuando se hunde el gasto social, las inversiones en infraestructuras, y el gasto en investigación, por ejemplo? Muy sencillo detrás de la tan cacareada política de austeridad solo existe un ajuste de cuentas de las élites gobernantes y económicas patrias contra sus conciudadanos con el fin de mantener sus privilegios.

Los gobiernos de turno se han dedicado a avalar y garantizar gran parte de la deuda privada de los bancos y otros sectores. Como consecuencia, los mercados financieros, es decir, los acreedores de la deuda española, enfocaron su presión sobre las finanzas públicas, para que éstas estuvieran más saneadas que nunca, por si finalmente el Estado tuviera que salir al rescate de impagos del sector bancario o de otros oligopolios financiados por la banca.

Como ya avisamos desde el inicio de este blog, el problema de deuda privada de nuestro país, que es el origen de nuestra actual recesión de balances, está transformándose en un problema de deuda pública, porque en realidad aquellos que siempre han jugado con las cartas marcadas, los muy patriotas, no quieren asumir las consecuencias de sus actos.

Al final habrá reestructuración de nuestra deuda, pero mal, desordenada, y tarde, con lo fácil que hubiese sido una quita ordenada de la misma que además conllevara una reducción de la carga financiera mediante el oportuno control de capitales. ¡Porca miseria!"               (Juan Laborda, blog, Vox Populi, 24/05/2014)

23.4.14

El truco de Rajoy: nos carga de deuda pública para que no se dispare el déficit... total, la pagaremos con más recortes

"Moody’s y ‘The Economist’ alertan sobre la deuda española y desmontan el ‘España va bien’ de Rajoy.

Era cuestión de tiempo que tanto las agencias de calificación como los centros financieros comenzaran a situar el foco de alarma sobre la elevada deuda pública española. La razón es sencilla, en solo dos años de gobierno de Rajoy la deuda pública ha crecido tanto como durante los ocho años de Gobierno de Zapatero, crisis incluida. (...)

El Gobierno de Rajoy ha recurrido a un truco, tanto el plan de pago a proveedores como el plan de liquidez a Comunidades Autónomas se cargan a deuda pública para que no dispare el déficit, pero al final es dinero que España pide prestado en las subastas que acude el Tesoro y que hay que devolver. Ya en los Presupuestos Generales del Estado se contempla la mayor partida de la historia reciente solo para pagar deuda.

Pero además fondos, gobiernos y medios de comunicación extranjeros saben que Rajoy a disparado la deuda pública después de haber recortado 73.000 millones de euros del presupuesto y haber disparado los impuestos, luego algo falla en la gestión o sencillamente la economía no tira como debiera. (...)

La agencia de calificación señala que la economía va por la senda correcta (es firme defensora del austericidio), pero ya coloca la lupa en la deuda y avisa de lo que va a venir: más recortes. Concretamente el informe de Moody’s asegura que la deuda pública seguirá creciendo hasta el 2016, advierte que por culpa de un “prolongado período de baja inflación” será “difícil y doloroso” reducirla.

Además la agencia afirma que la necesidad de desendeudamiento de todos los sectores de la economía española (públicos y privados) “limitará la velocidad de la recuperación”.

The Economist pinta un panorama muy negro

El último número de The Economist se publicó en plena Semana Santa española e incluye un análisis duro sobre la situación de la deuda soberana de la periferia europea, es decir considera que la prima de riesgo de los países del Sur está artificialmente baja y su situación es un espejismo.

 Concretamente la prestigiosa revista considera que los tipos de interés históricamente bajos (a cero en Estados Unidos y Reino Unido y al 0,5 en la zona euro), así como el temor a la deflación en la zona euro, lleva a los inversores a comprar deuda de España, Italia, Grecia o Portugal porque pagan mayores intereses.

Lo que explica es que los tipos de interés que paga el Tesoro por emitir deuda siguen siendo los más altos del mundo desarrollado, mientras que en España el Gobierno consigue colar titulares de gran demanda o el interés más bajo desde 2011. No se compara con los demás."             (El Plural, 22/04/2014)

9.1.14

La deuda nos ahoga...rá

"(...)  Desde el comienzo de la crisis la deuda pública no ha dejado de aumentar de una forma alarmante. Aunque al comienzo (2008) estaba en torno al 40 % del PIB hemos pasado a un 93 % del PIB en el primer semestre del presente año. 

Si partíamos como uno de los países con menos deuda hemos sido unos auténticos campeones al situarnos entre el pelotón de cabeza. Sólo en la etapa del PP la deuda pública española ha crecido más de 209.000 millones de euros, situándose en 943.702 millones de euros.(...)

 Este inasumible desequilibrio de las cuentas públicas se ha originado por el aumento del gasto público y la disminución de los ingresos. ¿Por qué ha aumentado tanto el gasto y, por tanto, la deuda pública? Lógicamente hay un gasto que el estado debe afrontar para mantener la producción de bienes y prestación de servicios (sanidad, educación, dependencia, jubilaciones, desempleo o subvenciones a la economía productiva…), pero lo que realmente ha disparado nuestra deuda ha sido la desorbitada cantidad de intereses que estamos pagando.

Según el economista Juan Torres (¿Quién vive gratis en España? Público, 17-11-13) “casi el 70 % de lo que hoy debe el Estado español es por concepto de intereses y este concepto es lo que hace que hoy día deba 4,5 veces lo que debía en 1989. 

Mientras que si los déficits de gastos e ingresos corrientes generados desde 1989 se hubieran financiado por un banco central con los mismos tipos de interés con que el Banco Central Europeo financia a la banca privada, nuestra deuda ahora no llegaría ni al 15% del PIB”.

De esta afirmación podemos sacar tres conclusiones:
 
1ª- La inmensa mayoría de la deuda pública corresponde a intereses (más de 105 millones diarios).

2ª- Esta deuda pública no se ha generado por los gastos ocasionados por el estado de bienestar, sino por la ayuda económica que ha tenido que proporcionar el Estado a la banca en crisis para evitar su quiebra, que desde el 2009 se cifra en 246.000 millones de euros (según el FMI), con los correspondientes intereses.

3ª- Si nuestro país hubiera mantenido su Banco Central propio hoy no tendría ningún problema de liquidez y de deuda pública. Debemos recordar que mientras el Banco Central Europeo presta el dinero de todos los europeos a la banca privada a menos del 1 %, ésta dedica ese préstamo a adquirir deuda pública al 3, 4, 5, ó 6 %. 

Por otra parte, el dinero directo que el Banco Central Europeo ha prestado para el rescate de la banca (más de 61.000 millones de euros) no ha ido directamente a ella, sino que se ha canalizado a través del FROB (Fondo de Reestruturación Ordenada Bancaria), dependiente del Ministerio de Economía, y, por tanto, ha pasado directamente a engrosar la deuda pública.

Sin embargo, los ingresos en estos años de crisis han caído constantemente debido, sobre todo, a la disminución de ingresos por el IVA (la fuerte caída del consumo interno por bajada de salarios y el elevado nivel paro), al mantenimiento de una fiscalidad injusta que recae sobre todo en los asalariados, reducida tributación de las grandes empresas y multimillonarias fortunas y al enorme fraude fiscal anual (unos 80.000 millones de euros). (...)"                   (Mesa Estatal del Frente Cívico Somos Mayoría, Público, 07/01/2014)

5.11.13

Una vez que se crea deuda privada, los bancos centrales y los Tesoros están bajo la presión de crear la deuda pública con que respaldarla.

"(...) Lo último han sido las declaraciones del señor Botín: “es un momento fantástico, llega dinero de todas partes”. Si vamos a los últimos datos disponibles, publicados por Banco de España, las inversiones de cartera –acciones, bonos y obligaciones-, que son a las que se refiere el señor Botín, de enero a julio de 2013 han descendido en algo más de 15.000 millones de euros

Entonces, por qué realiza esas aseveraciones. Desde mi modesto punto de vista, y, por lo tanto, es una opinión, por la situación de la banca española. Con el fin de recapitalizarse han adquirido en los últimos años una cartera de deuda pública soberana descomunal, de manera que si los mercados de deuda entran en una fase bajista y además aumenta la aversión al riesgo se retroalimentará de nuevo el circulo vicioso crisis bancaria-deuda pública. Pero el problema real es de carácter global, mucho más profundo todavía. (...)

Desde que se cedió al chantaje de los grandes lobbies bancarios, acabando con la Ley Glass-Steagall, la nueva moneda reserva mundial la emiten los mercados y los bancos privados: la deuda. Se trata de una moneda de reserva mundial que hace tiempo reemplazó al dólar. (...)

Lo que nuestros políticos parecen reacios a entender es que en el momento actual ni la Reserva Federal ni el BCE, ni ninguna otra autoridad central, puede limitar la cantidad de deuda emitida en los mercados globales. Los bancos y los mercados emiten la deuda, no los gobiernos.

 Pero esa deuda hace que en períodos de incertidumbre el mercado exija que esté respaldada por moneda nacional. Y esto crea la presión sobre los bancos centrales para que compren los títulos de deuda soberana emitidos por los respectivos Tesoros para respaldar la deuda ya creada. Por lo tanto, una vez que se crea deuda privada, los bancos centrales y los Tesoros están bajo la presión de crear la deuda pública con que respaldarla. (...)

Pero están atrapados en un dilema. Saben que no tienen el poder para decir a los mercados cuánta deuda es suficiente porque en realidad son los mercados y no los bancos centrales quienes deciden la cantidad de deuda que es buena para ellos. Aunque nominalmente los Bancos Centrales trabajan para el gobierno, la lógica que los controla se encuentra en los mercados y las palancas están en los bancos privados. (...)

 La emisión de deuda pública continuará debido a que el sistema económico actual, alimentado por la deuda, requiere de un crecimiento por encima de los tipos de interés que se están cobrando entre sí. En tiempos de auge económico, el crecimiento garantiza la sostenibilidad de esta parodia.

 En períodos de crisis como la actual el estímulo lo “debe” proporcionar la deuda pública. Así que la deuda pública crecerá y mucho más de lo que los patanes de la austeridad presuponen.

Por eso exigen desmantelar el Estado del Bienestar

Pero mientras crece la deuda pública, otras partes del sistema económico y sus amigos políticos se quejarán del tamaño de la misma. Así que seguirá habiendo una presión para detener una deuda "fuera de control". Pero la respuesta de los mercados y de la banca privada es muy clara: la deuda pública creada para respaldar deudas privadas será necesaria para crecer. 

Eso sí, la deuda pública para otras cosas, como el bienestar de los ciudadanos, se verá sometida a fuertes presiones por parte de estos grupos para que se recorte. Y es aquí donde nos encontramos de lleno con el drama actual.

Las sumas de dinero ahorradas vía "austeridad" son insuficientes para contentar a este monstruo, que no duden ustedes exigirá nuevos sacrificios y ahorros. Irán a degüello a por lo poco que queda del menguante Estado del Bienestar, exigirán que el Estado no financie ni la salud ni las pensiones. Entonces estas partidas que forman parte del pasivo del Estado como futuras deudas al privatizarlas se convierten en beneficios futuros en lugar de deudas futuras.

No importa que la gente no pueda ser capaz de pagarlos. La idea es seguir liberando deuda pública para bombearla al sector financiero privado. La deuda pública siempre es vista por el mundo financiero como un drenaje, una obligación. Por lo tanto vamos a asistir en los próximos años a un ataque total sobre todos los aspectos de la prestación del servicio público. ¡Paremos esta dinámica! (...)

El gobierno tiene que asumir la responsabilidad final de la economía mediante el uso de sus poderes para equilibrar la oferta y la demanda. También tendría que exigir a los directivos de las grandes corporaciones que sus actuaciones sean de conformidad con normas de codificación de los derechos colectivos de los grupos de interés y las responsabilidades sociales más amplias de las empresas.

Hoy más que nunca es necesaria una fuerte supervisión pública de los mercados financieros y del sistema bancario, barriendo esa creencia de que éstos pueden autorregularse. (...)"              (Juan Laborda, Vox Pópuli, 19/10/2013)

25.10.13

Es a los bancos a donde irán a parar los 37.000 millones presupuestados para pagos de intereses de deuda pública en 2014

"¿En qué momento la crisis española se convirtió en una crisis de deuda?
La economía española basó su supuesta “época dorada” en un incremento insostenible del endeudamiento, sobre todo contraído por empresas de los sectores constructor/inmobiliario y financiero. Desde esta perspectiva, la crisis de sobreendeudamiento viene gestándose como mínimo desde mediados de los años noventa.
El próximo año la deuda pública española alcanzará el 100% de PIB, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Es un techo, puede seguir aumentando, hay algún punto de no retorno?
Si el origen del endeudamiento fue sobre todo el comportamiento de empresas y bancos, una vez que la situación se vuelve crítica los gobiernos de Zapatero y Rajoy comienzan a traspasar deuda privada, sobre todo del sector financiero, al Estado. Este trasvase, junto con los efectos lógicos de la crisis económica (incremento del gasto en subsidios de desempleo, por ejemplo, pero sobre todo la brutal caída de los ingresos públicos), deterioran a gran velocidad unas cuentas públicas que hasta entonces estaban muy saneadas: si en 2007 la deuda pública sobre el PIB era de aproximadamente el 44%, en 2011 ya suponía más del 77%.
Si el curso de las cosas no se altera -la recesión se profundiza y la recaudación fiscal sigue hundiéndose, seguimos inyectando recursos públicos al sector financiero privado, etc-, por muchos recortes de gasto público que se acometan las cuentas del Estado seguirán deteriorándose irremediablemente. Aunque el origen del problema no fue el endeudamiento público, ahora mismo la situación fiscal ya sí es problemática y seguirá empeorando.

 Con las graves consecuencias que ello conlleva: pensemos por ejemplo que los recientemente aprobados presupuestos para 2014 ya prevén gastar del orden de un 25% más de recursos públicos en abonar intereses de deuda pública (36.590 millones de euros), que en financiar subsidios de desempleo (26.696 millones).
¿A quién debemos?
Según los datos que publica el Banco de España (incompletos y poco desagregados, todo hay que decirlo), prácticamente el 95% de los títulos de deuda pública están en manos de entidades financieras, españolas o extranjeras. Es a los bancos, fundamentalmente, a donde irán a parar esos casi 37.000 millones de euros presupuestados para pagos de intereses de deuda pública en 2014.

Pensemos, entonces, que son mayoritariamente esas entidades, a las que estamos regalando recursos públicos y a las que el BCE (una institución pública, no lo olvidemos) le concede crédito en condiciones privilegiadas, las que ingresan los intereses de deuda pública. Es decir, usan dinero público para lucrarse gracias al problema fiscal que ellos mismos han contribuido a generar.
¿Qué papel ha jugado el rescate bancario en la acumulación de esa deuda pública?
Los cálculos no son fáciles. Por un lado, porque hay que contabilizar partidas de muy distinta naturaleza: transferencias directas, avales, créditos a tipos de interés preferente… No todo puede contabilizarse como si de cantidades homogéneas se tratara. Por otro, hay que tener en cuenta que el rescate bancario dista mucho de haber concluido.

Teniendo en cuenta estas limitaciones, haciendo estimaciones que se pueden considerar conservadoras a partir de los cálculos del economista Carlos Sánchez Mato, tendríamos que hasta finales de 2012 el total de ayudas bancarias generadoras de deuda pública rondarían los 138 mil millones de euros. Es decir, como poco estaríamos hablando de algo más del 13% del PIB del país.
Para el rescate bancario ha sido todavía más costoso. Un estudio que publicó en agosto el FMI cifraba el total de la ayuda bancaria (no sólo la generadora directa de deuda pública) en 246.441 millones de euros: aproximadamente un 25% del PIB.

Cuando hablamos de deuda, tendemos a pensar en deuda pública, pero, ¿qué pasa con la deuda privada? ¿Y la deuda de las familias?
Como decíamos, el origen del problema de sobreendeudamiento actual, y aún a día de hoy el mayor volumen de deuda, se concentra en el sector privado; y no precisamente en las familias. Incluso ahora que el Estado ya arrastra una deuda pública importante, al final de 2012 suponía un poco menos de la cuarta parte de la deuda total: un 24%.

La deuda de las familias, por su parte, no era más que el 19%. Son las empresas del sector no financiero (con un 31% de la deuda) y las entidades financieras (con un 27%) las que siguen acumulando la mayor parte del endeudamiento: casi el 60% del total."              (Entrevista con Bibiana Medialdea, eldiario.es, 06/10/2013)

22.10.13

¿Habría perdido su casa alguna familia por no pagar la hipoteca, si hubiera tenido una tarjeta de crédito con saldo ilimitado hasta el valor del inmueble, otorgada por el BCE?

"¿A qué volumen ascienden las ayudas públicas al sistema financiero español?
 
A finales de diciembre de 2012, las ayudas públicas totales a favor de las entidades financieras españolas ascendían a más de 1,42 billones de euros. Solamente una pequeña parte de esas ayudas lo han sido en forma de capital (87.357 millones de euros) mientras que el resto (1,33 billones de euros) son medidas para paliar su falta de liquidez. Las ayudas públicas suponen el 136% del PIB español, es decir, supera ampliamente el volumen anual de riqueza producida en el país en un año.

¿Puedes poner algún ejemplo de lo que representa en términos comparativos?

Por realizar una comparación que deje clara la absoluta desproporción, las ayudas son seis veces superiores a la recaudación impositiva anual de todas las Administraciones Públicas o más de 40 veces el coste anual de las prestaciones por desempleo. 

Del total, poco más del 6% son medidas de capitalización mientras que el 94% restante corresponden a medidas de liquidez o facilitación de la misma.

-¿Qué significa esto, en términos sencillos?

Eso quiere decir que solamente se han desembolsado una parte de las mismas mientras que el resto son medidas para paliar su falta de liquidez (préstamos, adquisición de activos, garantías y avales). Eso facilita a los responsables políticos que camuflen las mismas con la excusa de que “no tienen por qué suponer un quebranto para las arcas públicas”. 

Sin embargo, negar a estas alturas que los préstamos del Banco Central Europeo o el aval estatal a los depósitos no son ayudas públicas es mentir a los ciudadanos. El sector bancario es adicto al dinero y a las garantías estatales. Sin ese apoyo no podría funcionar ni un solo día.

-Se dice que las ayudas han sido únicamente para las cajas de ahorro, gestionadas por políticos manirrotos y corruptos. ¿Qué ayudas han recibido específicamente los bancos?

No es fácil el desglose dado que una parte significativa de las ayudas públicas son los avales a los depósitos inferiores a 100 mil euros y las entidades no desglosan el porcentaje de sus depósitos garantizados por el Estado. (...)

 -También se suele afirmar que “todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. ¿Qué porcentaje de la deuda es pública y qué parte privada?

Nada hay más necesario para el sistema en la situación actual que culpabilizar al conjunto de la población de la situación creada por las élites. De otra forma, sería complicado que aceptasen pagar los platos rotos de una burbuja de la que no se han beneficiado.

 El proceso de sobreendeudamiento hasta 2007 estuvo ligado a un fortísimo crecimiento de la deuda de instituciones financieras, grandes empresas y, en menor medida, de las familias. Incluso después del desaforado crecimiento de la deuda pública posterior a 2007, la deuda de la economía española en el primer trimestre de 2013 arroja datos esclarecedores: Únicamente el 24% del total es deuda pública siendo el 76% privada.

-¿Qué parte corresponde a familias y qué parte a empresas?

Las empresas no financieras acumulan el 35% de la deuda total, las entidades bancarias el 24% y las familias (esas que han vivido por encima de sus posibilidades) el 17%. Aún así, en el período de máxima virulencia de la crisis es de destacar que el comportamiento de la deuda de los sectores privados no ha sido homogéneo. 

El sector financiero ha incrementado su endeudamiento en más de 157 mil millones de euros que ha sido compensado con el desapalancamiento de las empresas no financieras y los hogares1.

Sin embargo ese elemento es fundamental para comprender la actual situación. Sin la garantía estatal y con un Fondo de Garantía de Depósitos en quiebra, los ahorradores no dejarían sus ahorros a un mínimo coste en las entidades bancarias. Por ese aval estatal, las entidades no pagan nada. Si eso no es ayuda pública…

-¿Y en cuanto al resto de ayudas públicas?

Del resto de ayudas, que ascenderían a 632 mil millones de euros (diciembre de 2012), un tercio han tenido como beneficiarios a los bancos. La mayor parte corresponde a préstamos del Banco Central Europeo que les han permitido obtener jugosas rentabilidades comprando con estos fondos deuda pública. 

No ha habido una actuación sustancialmente diferente por parte de bancos o cajas de ahorro. Han cometido el mismo tipo de errores pero las entidades bancarias han disimulado mucho mejor su situación de insolvencia.

-Además, últimamente los economistas críticos (tú te encuentras entre ellos) están denunciando un sutil y bien disimulado apoyo a los bancos ¿Por ejemplo?

Todo el proceso de reestructuración del sector financiero ha seguido una pauta muy clara en cuanto a culpabilizar a solo una parte del mismo de la mala situación. Eran las cajas las que tenían dificultades y por lo tanto la reducción de capacidad de un sector sobredimensionado debía hacerse a su costa. 

Las entidades bancarias privadas han actuado hábilmente con la colaboración del anterior y del actual gobierno para hacerse con un botín considerable: la mitad de los ahorros de la sociedad depositados en las cajas de ahorro. Utilizar dos varas de medir no parece un criterio justo a la hora de comparar la solvencia de las entidades.

-Pero se continúa hablando de una “banca sana”…

Las entidades, fundamentalmente las que son calificadas como “sanas”, siguen ocultando su morosidad con mecanismos más o menos complejos que quedan en evidencia cuando se realizan análisis comparativos y detallados de sus carteras de créditos. 

Si los bancos que presumen de fortaleza de sus balances hubieran reconocido pérdidas en línea con las reconocidas por las entidades después de ser nacionalizadas, hubieran quebrado de forma irremisible. 

La estrategia pasa por dar tiempo a los bancos a que generen beneficios que les permita ir reconociendo pérdidas de manera gradual. Además el proceso se complementa con la entrega de la banca nacionalizada a estas entidades, con elevadísimas ayudas públicas para mejorar su deteriorada situación. Se contribuye de esta forma a crear un oligopolio privado con el dinero de los contribuyentes. (...)

-¿Cuál es la situación de las entidades financieras, incluidos los grandes bancos? En sus balances declaran grandes beneficios….

En España el proceso es imparable: en los dos últimos años ha crecido el activo de las entidades bancarias pero ha disminuido sensiblemente los activos ponderados por riesgo. Por lo tanto, con el mismo patrimonio neto que antes, pueden alcanzarse los nuevos requerimientos de capital. 

 Se trata de declarar grandes beneficios sí, pero sin computar los quebrantos que siguen ocultando en sus balances. Si se vuelve a generar confianza, podrán volver a financiarse con normalidad en los mercados y digerir en unos años las enormes pérdidas sufridas.

-¿Qué papel desempeña en la actual crisis de las deudas el Banco Central Europeo?

Está claro que cumple un papel fundamental. Por mucho que presuma el señor Rajoy, la mejora en la prima de riesgo tiene mucho más que ver con la “amenaza” de intervención del BCE que con la mejora de expectativas que los acreedores pueden atisbar. 

Lo que de alguna manera ha hecho el Banco Central Europeo es ofrecer un seguro a los inversores en deuda pública de los países con especial riesgo ya que, si vienen mal dadas, ahí estará el señor Draghi para adquirir los títulos de deuda. Inevitablemente eso mejora las perspectivas a la hora de colocar nuevas emisiones.

 Además su papel se complementa con el apoyo inigualable que ha proporcionado a las entidades bancarias europeas a las que ha proporcionado liquidez ilimitada evitando cualquier quiebra. Hagamos un paralelismo que todo el mundo comprenderá fácilmente: 

¿Habría perdido su casa alguna familia por no pagar la hipoteca, si hubiera dispuesto de una tarjeta de crédito con saldo ilimitado hasta el valor teórico del inmueble otorgada por el Banco Central Europeo? Claramente no.

-Por último, ¿Es el sector financiero el único sector rescatado?

No es el único caso. Las autopistas de peaje que han caído en concurso de acreedores serán reflotadas con dinero público, las infladas tarifas del regulado sector eléctrico también son avaladas por el Estado (déficit de tarifa). La verdad es que el empresariado, para ser tan reticente a la actuación pública, no parece rechazar los fondos estatales cuando el camino se hace tortuoso…"              (Entrevista a Carlos Sánchez Mato, Attac Madrid, 21/10/2013)

9.9.13

Con Rajoy la deuda pública sobre PIB ha registrado el mayor incremento de nuestra historia reciente

"(...) Con Rajoy la deuda pública sobre PIB ha registrado el mayor incremento de nuestra historia reciente. La explicación es muy sencilla.

 La reducción masiva de salarios, los aumentos de los impuestos y de los precios regulados, la brutal carga financiera de nuestro stock de deuda, los rescates bancarios y el mantenimiento de los privilegios conseguidos durante muchos años por los lobbies de turno, unido todo al hundimiento del gasto social, han provocado una fuerte contracción del crecimiento económico real.

 Da igual, por mucho que jueguen con las cifras, en la situación actual para cualquier carga financiera el volumen de deuda es insostenible, se hace explosivo. (...)"        (Juan Laborda, Vox Pópuli, 24/08/2013)

5.7.13

El aumento de deuda se debe a las ayudas a la banca, no al gasto público. En 4 años, se incrementó un 44% del PIB

"Todavía los hay que no son capaces de ver que si hoy día el Estado español presenta un elevado nivel de deuda pública (aunque todavía inferior al de otros países importantes, como Francia o Bélgica) es debido fundamentalmente a las ayudas públicas al sector bancario español (a cajas de ahorros, pero también a bancos) y a los desmedidos pagos por intereses de deuda pública, y no porque el Estado tenga un gasto corriente (gasto social, gasto en educación, gasto en sanidad, gasto en pensiones, gasto en administraciones…) excesivo. 

Esto último es el mensaje que se transmite, a través de los grandes medios de comunicación, desde los grandes grupos económicos y políticos interesados en camuflar la crisis financiera y hacerla pasar por una crisis fiscal. Mensaje que, desgraciadamente, está calando en buena parte de la población.

Pero vamos a refutar esta falsa creencia.

A finalizar el año 2008, cuando en España todavía no se había ayudado con dinero público a ninguna entidad financiera, la deuda pública alcanzaba los 358.425 millones de euros (el 40,20% del PIB; un nivel más que razonable). A finales de 2012, esta cantidad casi se había duplicado al presentar 688.231 millones de euros (un 84,20% del PIB). Es decir, en cuatro años el volumen de deuda pública se incrementó en 329.806 millones de euros (un aumento del 44% del PIB) (1).
 
Vamos a ver ahora por qué se tuvo que endeudar tanto el Estado español. Por un lado, se endeudó para inyectar dinero en las entidades financieras. Por otro lado, se tuvo que endeudar para pagar los intereses de esa deuda que iba aumentando rápidamente. Por último, también se tuvo que endeudar para suplir los gastos corrientes que no cubría con los escasos ingresos fiscales (gasto social, gasto en educación, etc).

Calculamos primero la cantidad total de dinero tomó prestado el Estado para ayudar al sector financiero español (2).
  • En concepto de inyecciones directas de capital (consistentes en aportar dinero directamente a las entidades), el Estado español ha gastado 59.130 millones de euros.
  • En concepto de adquisición de activos (consistentes en comprarle a las entidades una serie de activos, como los tóxicos acaparados por el banco malo), el Estado español ha gastado 71.821 millones de euros.
  • En concepto de créditos por parte del ICO y del FROB (consistentes en otorgar préstamos a las entidades), el Estado español ha gastado 3.099 millones de euros.
  • En concepto de participaciones y bonos preferibles convertibles (consistentes en financiar a las entidades a través de títulos de renta fija), el Estado español ha gastado 2.033 millones de euros.
En total, desde 2009 hasta finales de 2012, el Estado español se ha endeudado en 136.083 millones de euros para ayudar al sector bancario. Esto supone que de todo lo que se ha endeudado el Estado desde entonces, un 41,26% ha sido para dárselo a las entidades financieras españolas.

Ahora veamos cuánto se ha tenido que endeudar el Estado para poder pagar los intereses de deuda pública que tiene que abonar cada año (3).

En 2009 el Estado tuvo que pagar 17.400 millones de euros; en 2010, 23.200 millones de euros; en 2011, 27.400; y en 2012, 28.848. Esto hace un total de 96.848 millones de euros. Es decir, de todo lo que se ha endeudado el Estado desde 2009, un 29,38% ha sido para dárselo a los acreedores de la deuda pública española en concepto de intereses.

El resto, 96.875 millones de euros, (un 29,36% de todo el aumento de deuda desde 2009) es la cantidad que ha tenido que tomar prestada el Estado para suplir sus gastos corrientes.

Grosso modo, y para hacernos una idea aproximada, podemos decir que desde 2009 a finales de 2012, la cantidad de deuda pública ha aumentado aproximadamente un 18% sobre el PIB debido a las ayudas a la banca; un 13% sobre el PIB debido al pago de intereses de deuda pública, y otro 13% sobre el PIB al gasto corriente que excede los exiguos ingresos fiscales.

En conclusión, el vertiginoso aumento de deuda pública no se debe al excesivo gasto público corriente, como reza el mantra al que nos tienen acostumbrados, sino que se debe a la acción conjunta de las ayudas a la banca –fundamentalmente–, al pago de intereses de deuda pública, y al gasto corriente que excede los escasos ingresos fiscales.
Notas:
(1) Datos de Eurostat. Disponibles en http://appsso.eurostat.ec.europa.eu/nui/print.do?print=true
(2) Todos los datos de ayuda a la banca son oficiales y han sido consultados en el magnífico documento realizado por el compañero de ATTAC-Madrid Carlos Sánchez Mato. Sánchez, C. (2013): Las ayudas públicas al sector bancario español. Disponible en http://matoeconomia.blogspot.es/img/aypub2012.pdf
(3) Datos recogidos de los libros amarillos de los Presupuestos Generales del Estado. Disponibles en http://www.sepg.pap.minhap.gob.es/sitios/sepg/es-ES/Presupuestos/PresupuestosEjerciciosAnteriores/Paginas/PresupuestosEjerciciosAnteriores.aspx
(   , La Marea, 24/06/2013)

11.6.13

El problema no es la deuda pública sino la deuda privada. El caso español es un ejemplo claro, la deuda privada supera el 353% del PIB, mientras la pública llega al 60,4%

El Wall Street Journal ha publicado un mapa interactivo con la evolución de la deuda pública y privada como porcentaje del PIB desde 1990 hasta 2012, para una importante cantidad de países, incluyendo a los más grandes y endeudados como Estados Unidos, Japón, Holanda, Reino Unido, Alemania, España e Italia, que he reunido en esta gráfica. 

La evolución de la deuda pública y privada se puede apreciar aquí, y es un dato que confirma lo que hemos señalado en varias ocasiones: el problema no es la deuda pública sino la deuda privada. El caso español es un ejemplo claro de los problemas de una deuda privada que supera el 353% del PIB, mientras la deuda pública llega al 60,4 por ciento (fines de 2012). 

Esto demuestra que el análisis de la deuda realizado por Reinhart y Rogoff es perfectamente incompleto dado que rinde única importancia al endeudamiento público (de ahí la exigencia de los planes de austeridad) y no dice ni una sola palabra de los peligros de la deuda privada

Se hace necesario insistir una vez más en la absoluta vanalidad de un “informe”, con más de ideología que de auténtica teoría económica, que permitió instaurar los planes de austeridad que hoy tienen a Europa en una recesión tan brutal como innecesaria. Lo insólito, es que Reinhart y Rogoff siguen gozando de tribuna en la prensa española dado que al parecer nadie ha sido capaz de decirles que su burdo engaño quedó al descubierto. 

Nadie pregunta por qué dejaron fuera la deuda privada, que es la que hoy tiene paralizada la economía por el efecto del desapalancamiento. A continuación cuelgo una imagen capturada del mapa interactivo publicado por el Wall Strreet Journal


Este gráfico ofrece la opción de conocer la evolución de la deuda pública y privada para un país o un conjunto de países desde 1990 hasta 2012. Mientras más a la derecha se encuentre un país en la gráfica, mayor será su endeudamiento privado (3,5 o 4 veces el PIB) caso de España, Holanda y Dinamarca.

 A su vez, mientras más arriba de este mapa se encuentre, como Japón o Italia, mayor será su endeudamiento público (1,9 o 2 veces el PIB). Nótese que los países ubicados abajo y a la izquierda del mapa, como Rusia, Brasil, Chile o Arabia Saudi, tienen un bajo nivel de endeudamiento público y privado. 

La evolución de la deuda permite ver que en países como Estados Unidos, Japón, España o el Reino Unido se ha producido una transferencia de deuda privada a deuda pública por la vía de los rescates y los planes de flexibilización cuantitativa. Este fenómeno ha aumentado la carga de deuda y los déficit de los países sin que operen mecanismos de compensación que permitan restablecer los equilibrios financieros. 

De ahí que los ajustes y planes de austeridad han atornillado al revés, como ha comenzado a reconocer el FMI, cuando señaló que subestimó los multiplicadores fiscales, hasta admitir que subestimó el daño que los planes de austeridad provocarían en Grecia. Ha sido la fuerte contracción del crédito en el sector privado la que tiene hoy a la economía estancada y envuelta en una nueva recesión."        (El blog salmón, 06/06/2013)

5.6.13

¿Sabías que lo que llamamos “deuda española” es fundamentalmente “deuda privada”?

"En los medios de comunicación se suele responsabilizar al endeudamiento público de la actual crisis financiera (la llamada crisis de deuda soberana).

Nos dicen constantemente que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, que “no podemos permitirnos el actual nivel de gasto público”, que las prestaciones actuales del llamado Estado de bienestar están “más allá de nuestras posibilidades”. En definitiva: hay que recortar.

Pero esto es falso. Si miramos los datos del Tesoro Público o el Banco de España veremos de forma clara que el sobreendeudamiento es fundamentalmente de origen privado y no público. A finales de 2012, el 77% de la deuda total de la economía española (3.992.431mill de €) había sido generada por agentes privados: empresas, bancos y hogares,  mientras que únicamente el 23% restante (1.174.227 mill de €) era deuda adquirida por las diferentes administraciones públicas.
  
El origen de la enorme deuda privada se debe en gran medida a la burbuja inmobiliaria, es decir, a la especulación. Tras el estallido de la crisis, las arcas públicas acudieron en ayuda de la banca que no podía responder a sus pagos (aunque no fue lo mismo para las familias y  las pequeñas y medianas empresas).Y así, la deuda pública ha aumentado un 135% desde el 2008. 

En el año 2012 hemos superado el billón de euros por primera vez. Y no porque hayamos gastado  por encima de nuestras  posibilidades… si no porque empezamos a asumir las deudas del sector privado (bancos).

Estamos viviendo un proceso de “socialización” de las pérdidas del sector privado como si esas pérdidas fueran nuestras y rescatando a  la banca a cambio de lastrar a las Administraciones Públicas con descomunales compromisos para el  futuro (Avales, Compra de activos tóxicos, MEDE, Banco Malo…)

¿Acaso cuando la banca ganaba dinero lo repartía con nosotros/as?
¿Por qué se nos recorta para pagar una deuda que no es nuestra?"    (Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda)

28.5.13

Mas acusó de la mala situación al despilfarro propio de la herencia recibida. Cuando el aumento promedio de la deuda catalana fue de un ridículo 0,15% anual

"El Gobierno de Mas había tenido que lidiar hasta ese momento con una severa crisis financiera de la Generalitat. El endeudamiento a final de 2010, cuando entró en funciones, se situaba en 34.697 millones de euros, un 17,8% de su PIB, el segundo mayor de las comunidades autónomas, salvo la Comunidad Valenciana (19,3%). Como es costumbre, el nuevo Gobierno acusó de la mala situación al despilfarro propio de la herencia recibida.

En realidad, la deuda y el creciente déficit llegaban, más que por un gasto creciente —que también lo hubo, sobre todo sanitario y educativo, por efecto de la explosión demográfica y por voluntad del Gobierno tripartito de compensar la atonía inversora del periodo de Jordi Pujol— por el desplome de los ingresos. 

Y este se debía a la profunda recesión iniciada después de la crisis de Lehman Brothers en septiembre de 2008. Cataluña creció dos décimas menos que España entre 2001 y 2007, y fueron bastante emparejadas desde entonces.

 La crisis de la economía real arrancaba de un sector de la construcción desmesurado (que alcanzó el 11% del valor añadido bruto en 2006 para capotar después), siempre un punto por detrás del global español, compensado por dos puntos más de peso de la industria, que también sucumbió a la crisis.

“Es decir, todo el mayor déficit es explicable por esta sola razón: por la caída de los ingresos”, estimó el exconsejero de Economía, Antoni Castells. El peso de la recaudación proveniente de la burbuja inmobiliaria en la financiación pública provocó en buena parte, al cabo, el desplome de la misma.

Contra esa explicación, los nacionalistas e incluso sus economistas más destacados, durante una temporada apoyados por el discurso del PP local, han opuesto la tesis de la herencia: “El primer gran responsable de la deuda de la Generalitat es la propia Generalitat y su dispendio descontrolado durante los años de la burbuja”, naturalmente bajo los mandatos de izquierdas.

 Porque el tripartito habría “dilapidado” sin cuento, llevando a cabo un “vergonzoso despilfarro”. Es la tesis del reputado neoliberal Xavier Sala i Martín, amparada en que entre 2003 y 2008 la deuda pública catalana aumentó en un 50%, de 10.918 millones a 15.776. 

Datos ciertos y útiles para la tertulia política, pero que obvian lo principal, a saber, que el punto de partida era muy modesto si se aplica el criterio europeo de deuda en relación con el PIB: a final de 2003 era del 7,4% y había aumentado a solo el 8% en 2008, las fechas que Sala utilizaba como indicativo de la mala gestión. Es decir, el aumento promedio de la deuda fue de un ridículo 0,15% anual."     ( , El País,  26 MAY 2013 )

13.5.13

Las grandes empresas y fortunas son responsables de la deuda, no los ciudadanos... no por necesidad sino para incrementar la rentabilidad

"-¿Qué políticas defiende la organización Attac frente a la actual coyuntura económica?

-Nosotros defendemos una forma de salir de esta compleja situación con un modelo solidario y justo para que el peso recaiga sobre aquellos que pueden poner solución y que, en definitiva, son responsables últimos de la crisis. Los gobiernos actuales abogan por salvar los organismos financieros con tal de asegurar la estabilidad del euro y de los mercados absorbiendo recursos de la mayoría de los ciudadanos a través de recortes y aumento de impuestos.

-¿Cuál es la fórmula de su organización para superar la crisis?

-En primer lugar, debería hacerse una auditoría pública de la deuda de los estados para ver qué compromisos tenemos y reestructurar una deuda que, en algunos casos, puede ser considerada ilegítima. Lo que no tiene sentido es que, hoy por hoy, los ciudadanos nos apretemos el cinturón para devolver una deuda que irá a parar a los bancos alemanes y franceses. Si España no se quita de en medio esa carga financiera por muy revolucionario que fuese el gobierno que estuviese en el poder.

-¿Qué hacemos con la política fiscal?

-Sería la segunda medida, una reforma fiscal progresiva y profunda para que paguen más aquellas fortunas y grandes empresas que las capas populares. Algunos dicen que esto no puede hacerse, pero se trata de una excusa y un problema que pueden resolver los técnicos del Ministerio de Hacienda para reducir el déficit público.

-Hemos oído hablar de la reforma fiscal a algunos partidos, pero no de la revisión de la deuda, ¿no se atreven?

-Sí hay partidos políticos pequeños que defienden ambas medidas, pero no tienen repercusión en los altavoces de los medios. Desde muchos círculos académicos se reivindica la revisión de la deuda, algo que se pedía ya en los años ochenta para los países del Tercer Mundo.

-Deuda, déficit, euro, prima de riesgo… ¿realidades o excusas?

-Son excusas descaradas. Con el estallido de la crisis financiera, se sabía, se culpó en exclusiva a los bancos y se omitieron los excesos de deuda pública de los estados.

-¿Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades?

-En absoluto. Cuando uno atiende a los datos del Banco de España, ve que quienes más han recurrido al endeudamiento son las grandes empresas y fortunas, no por necesidad sino para incrementar la rentabilidad."             (Saque de esquina, Attac España, 07/05/20º3)