"¿A qué volumen ascienden las ayudas públicas al sistema financiero español?
A finales de diciembre de 2012, las ayudas públicas totales a favor
de las entidades financieras españolas ascendían a más de 1,42 billones
de euros. Solamente una pequeña parte de esas ayudas lo han sido en
forma de capital (87.357 millones de euros) mientras que el resto (1,33
billones de euros) son medidas para paliar su falta de liquidez. Las
ayudas públicas suponen el 136% del PIB español, es decir, supera
ampliamente el volumen anual de riqueza producida en el país en un año.
¿Puedes poner algún ejemplo de lo que representa en términos comparativos?
Por realizar una comparación que deje clara la absoluta
desproporción, las ayudas son seis veces superiores a la recaudación
impositiva anual de todas las Administraciones Públicas o más de 40
veces el coste anual de las prestaciones por desempleo.
Del total, poco
más del 6% son medidas de capitalización mientras que el 94% restante
corresponden a medidas de liquidez o facilitación de la misma.
-¿Qué significa esto, en términos sencillos?
Eso quiere decir que solamente se han desembolsado una parte de las
mismas mientras que el resto son medidas para paliar su falta de
liquidez (préstamos, adquisición de activos, garantías y avales). Eso
facilita a los responsables políticos que camuflen las mismas con la
excusa de que “no tienen por qué suponer un quebranto para las arcas
públicas”.
Sin embargo, negar a estas alturas que los préstamos del
Banco Central Europeo o el aval estatal a los depósitos no son ayudas
públicas es mentir a los ciudadanos. El sector bancario es adicto al
dinero y a las garantías estatales. Sin ese apoyo no podría funcionar ni
un solo día.
-Se dice que las ayudas han sido únicamente para las cajas de
ahorro, gestionadas por políticos manirrotos y corruptos. ¿Qué ayudas
han recibido específicamente los bancos?
No es fácil el desglose dado que una parte significativa de las
ayudas públicas son los avales a los depósitos inferiores a 100 mil
euros y las entidades no desglosan el porcentaje de sus depósitos
garantizados por el Estado. (...)
-También se suele afirmar que “todos hemos vivido por encima de
nuestras posibilidades”. ¿Qué porcentaje de la deuda es pública y qué
parte privada?
Nada hay más necesario para el sistema en la situación actual que
culpabilizar al conjunto de la población de la situación creada por las
élites. De otra forma, sería complicado que aceptasen pagar los platos
rotos de una burbuja de la que no se han beneficiado.
El proceso de
sobreendeudamiento hasta 2007 estuvo ligado a un fortísimo crecimiento
de la deuda de instituciones financieras, grandes empresas y, en menor
medida, de las familias. Incluso después del desaforado crecimiento de
la deuda pública posterior a 2007, la deuda de la economía española en
el primer trimestre de 2013 arroja datos esclarecedores: Únicamente el
24% del total es deuda pública siendo el 76% privada.
-¿Qué parte corresponde a familias y qué parte a empresas?
Las empresas no financieras acumulan el 35% de la deuda total, las
entidades bancarias el 24% y las familias (esas que han vivido por
encima de sus posibilidades) el 17%. Aún así, en el período de máxima
virulencia de la crisis es de destacar que el comportamiento de la deuda
de los sectores privados no ha sido homogéneo.
El sector financiero ha
incrementado su endeudamiento en más de 157 mil millones de euros que ha
sido compensado con el desapalancamiento de las empresas no financieras
y los hogares1.
Sin embargo ese elemento es fundamental para
comprender la actual situación. Sin la garantía estatal y con un Fondo
de Garantía de Depósitos en quiebra, los ahorradores no dejarían sus
ahorros a un mínimo coste en las entidades bancarias. Por ese aval
estatal, las entidades no pagan nada. Si eso no es ayuda pública…
-¿Y en cuanto al resto de ayudas públicas?
Del resto de ayudas, que ascenderían a 632 mil millones de euros
(diciembre de 2012), un tercio han tenido como beneficiarios a los
bancos. La mayor parte corresponde a préstamos del Banco Central Europeo
que les han permitido obtener jugosas rentabilidades comprando con
estos fondos deuda pública.
No ha habido una actuación sustancialmente
diferente por parte de bancos o cajas de ahorro. Han cometido el mismo
tipo de errores pero las entidades bancarias han disimulado mucho mejor
su situación de insolvencia.
-Además, últimamente los economistas críticos (tú te encuentras
entre ellos) están denunciando un sutil y bien disimulado apoyo a los
bancos ¿Por ejemplo?
Todo el proceso de reestructuración del sector financiero ha seguido
una pauta muy clara en cuanto a culpabilizar a solo una parte del mismo
de la mala situación. Eran las cajas las que tenían dificultades y por
lo tanto la reducción de capacidad de un sector sobredimensionado debía
hacerse a su costa.
Las entidades bancarias privadas han actuado
hábilmente con la colaboración del anterior y del actual gobierno para
hacerse con un botín considerable: la mitad de los ahorros de la
sociedad depositados en las cajas de ahorro. Utilizar dos varas de medir
no parece un criterio justo a la hora de comparar la solvencia de las
entidades.
-Pero se continúa hablando de una “banca sana”…
Las entidades, fundamentalmente las que son calificadas como “sanas”,
siguen ocultando su morosidad con mecanismos más o menos complejos que
quedan en evidencia cuando se realizan análisis comparativos y
detallados de sus carteras de créditos.
Si los bancos que presumen de
fortaleza de sus balances hubieran reconocido pérdidas en línea con las
reconocidas por las entidades después de ser nacionalizadas, hubieran
quebrado de forma irremisible.
La estrategia pasa por dar tiempo a los
bancos a que generen beneficios que les permita ir reconociendo pérdidas
de manera gradual. Además el proceso se complementa con la entrega de
la banca nacionalizada a estas entidades, con elevadísimas ayudas
públicas para mejorar su deteriorada situación. Se contribuye de esta
forma a crear un oligopolio privado con el dinero de los contribuyentes. (...)
En España el proceso es imparable: en los dos últimos años ha crecido
el activo de las entidades bancarias pero ha disminuido sensiblemente
los activos ponderados por riesgo. Por lo tanto, con el mismo patrimonio
neto que antes, pueden alcanzarse los nuevos requerimientos de capital.
Se trata de declarar grandes beneficios sí, pero sin computar los
quebrantos que siguen ocultando en sus balances. Si se vuelve a generar
confianza, podrán volver a financiarse con normalidad en los mercados y
digerir en unos años las enormes pérdidas sufridas.
-¿Qué papel desempeña en la actual crisis de las deudas el Banco Central Europeo?
Está claro que cumple un papel fundamental. Por mucho que presuma el
señor Rajoy, la mejora en la prima de riesgo tiene mucho más que ver con
la “amenaza” de intervención del BCE que con la mejora de expectativas
que los acreedores pueden atisbar.
Lo que de alguna manera ha hecho el
Banco Central Europeo es ofrecer un seguro a los inversores en deuda
pública de los países con especial riesgo ya que, si vienen mal dadas,
ahí estará el señor Draghi para adquirir los títulos de deuda.
Inevitablemente eso mejora las perspectivas a la hora de colocar nuevas
emisiones.
Además su papel se complementa con el apoyo inigualable que
ha proporcionado a las entidades bancarias europeas a las que ha
proporcionado liquidez ilimitada evitando cualquier quiebra. Hagamos un
paralelismo que todo el mundo comprenderá fácilmente:
¿Habría perdido su
casa alguna familia por no pagar la hipoteca, si hubiera dispuesto de
una tarjeta de crédito con saldo ilimitado hasta el valor teórico del
inmueble otorgada por el Banco Central Europeo? Claramente no.
-Por último, ¿Es el sector financiero el único sector rescatado?
No es el único caso. Las autopistas de peaje que han caído en
concurso de acreedores serán reflotadas con dinero público, las infladas
tarifas del regulado sector eléctrico también son avaladas por el
Estado (déficit de tarifa). La verdad es que el empresariado, para ser
tan reticente a la actuación pública, no parece rechazar los fondos
estatales cuando el camino se hace tortuoso…" (Entrevista a Carlos Sánchez Mato, Attac Madrid, 21/10/2013)
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