Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
16.2.16
Desde hace bastante tiempo ya, en el mundo se destruyen más puestos de trabajo de los que se crean
29.1.16
La ‘Cuarta Revolución Industrial’ eliminará 7 millones de empleos hasta 2020
7.3.14
Gracias a la 'tarifa plana', las grandes empresas y las rentas más altas han logrado que les dejen prácticamente gratis el factor trabajo durante tres años
6.3.14
¿Cuántos años necesitaremos, a ese ritmo, para absorber los 6 millones de parados?... 20 años
Todo ello lleva aparejado, además de los evidentes problemas sociales, dos problemas económicos no menores: el alza en la demanda de consumo de las familias, que es lo que mueve el PIB hacia tasas positivas, tiene limitado su recorrido al alza, pues muchas familias seguirán sin mejorar su renta disponible durante mucho tiempo.
13.10.13
El FMI afirma que España no bajará del 25% de paro hasta el 2018
Si se analiza la serie histórica de datos de crecimiento del PIB y crecimiento de empleo, España necesita crecer un 3% anual como mínimo para reducir de manera significativa el paro. Y hasta el mismísimo Gobierno, en sus optimistas previsiones, reconoce que de haber crecimiento en los próximos años ni de lejos se acercará no ya al 3%, ni siquiera al 2.
23.6.11
"Las quejas sobre una supuesta escasez de mano de obra calificada en Alemania distraen la atención"... del paro masivo y estructural alemán
Actualmente nos encontramos en una situación en la que el discurso de la escasez de mano de obra calificada no puede ser el eje de nuestra economía: la relación entre las vacantes notificadas y los parados registrados es de 1 por cada 8. El problema es de escasez masiva de trabajo, no de trabajos calificados. (...)
Con todo, existe una reserva: es posible que, a pesar del paro masivo, haya, en algunos trabajos concretos, menos candidatos que vacantes. Pero la oferta de la fuerza de trabajo no coincide con la oferta de trabajos calificados en trabajos concretos.
Sólo un detallado estudio de la situación del mercado laboral a partir de categorías laborales concretas permite poder realizar esta afirmación. Karl Brenke, del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW, por sus siglas originales), ha publicado recientemente una investigación sobre la situación de los oficios industriales y científico-técnicos con el título: "Una escasez de mano de obra de trabajo a corto plazo no es aún visible" [PDF – 350 Kb].
Se trata de una variante "censurada", según el presidente de la DIW, Klaus Zimmerman, del artículo original, que llevaba por título: "Escasez de mano de obra calificada en Alemania: una Fata Morgana"...
Brenke demuestra (también en la versión revisada), que, en consecuencia, no puede ser éste el discurso principal "habida cuenta de que, en la práctica, el número de desempleados es mayor que el de vacantes ofrecidas en todos los campos de trabajo calificado." Las cuentas sólo les salen para vulcanizadores de neumáticos, electricistas y médicos. (...)
3.5.11
"El desempleo es ahora de gran magnitud y ha dejado de ser sólo cíclico para demostrar que es un problema estructural de la economía"
¿Cuales son los elementos que han disparado al desempleo y han sumergido a la economía global en una crisis sin salida? Lo primero a comprender es que el problema va en expansión, y así como en todo barco que se hunde la atención se centra en tapar las perforaciones visibles, las mútliples perforaciones invisibles comienzan a ser vistas en forma tardía y sólo a medida que se hunde el barco. Lo segundo a comprender es que se agotaron todos los esfuerzos en cubrir los primeros agujeros… (...)
El mundo, sin embargo, vivió una transformación en la cual interesaron sólo los precios, dejando variables como empleo y el crecimiento a los dictados del mercado. Y como los intereses de las políticas monetarias son opuestos a los interesas de las políticas pro-empleo, la brecha entre ambas se disparó a niveles alarmantes, pero nadie hizo nada.Con su objetivo de control de precios los bancos centrales dieron rienda suelta a la vorágine de los capitales especulativos que podían desplazarse con plena libertad por el mundo, sirviéndose a sí mismos pero no a la economía productiva. (...)
Uno de los factores relevantes a la hora de considerar el alto desempleo y por qué este se mantendrá elevado, es la innovación tecnológica que permitió reemplazar a muchos trabajadores en su fuente de trabajo. Así como la tecnología ha facilitado muchas actividades humanas, también ha sustituído la necesidad de trabajadores en múltiples industrias.
Ahora que el problema de desempleo se extiende también hacia China e India, se comienza a detectar la desagradable e inusual realidad: no hay creación de empleo.
El desempleo es ahora de gran magnitud y ha dejado de ser sólo cíclico para demostrar que es un problema estructural de la economía. Además, el desempleo involucra un profundo problema humano y social y su no resolución adquiere magnitudes de múltiples consecuencias como las tensiones sociales y políticas. (...)
Llegó la hora de comprender que el empleo es el problema central de la economía, y que las acciones de política deben orientarse a la creación de empleo de largo plazo. Esto implicará olvidar algunos tratados comerciales, pero hay que hacerlo antes que sea demasiado tarde." (El blog salmón: Líderes del mundo deben asumir que el desempleo es el problema central de la economía. Marco Antonio Moreno 2 de mayo de 2011 | 08:30)
6.7.10
De cabeza... a la depresión
Ni la Larga Depresión del siglo XIX ni la Gran Depresión del XX fueron épocas de declive ininterrumpido sino que, por el contrario, en ambas hubo periodos en los que creció la economía. Pero estos episodios de mejoría nunca bastaban para compensar el daño causado por la crisis inicial, e iban seguidos de recaídas.
Me temo que ahora estamos en las fases iniciales de una tercera depresión. Es probable que esta acabe pareciéndose más a la Larga Depresión que a la mucho más grave Gran Depresión. Pero el coste -para la economía mundial y, sobre todo, para los millones de vidas arruinadas por la falta de puestos de trabajo- será inmenso de todos modos.
Y esta tercera depresión será, por encima de todo, un fracaso político. En todo el mundo -hace muy poco en la profundamente desalentadora reunión del G-20 del fin de semana pasado- los Gobiernos están obsesionados con la inflación, cuando la verdadera amenaza es la deflación, e insisten en la necesidad de apretarse el cinturón cuando el problema real es el gasto insuficiente.(...)
Así que no creo que la cuestión sea realmente Grecia, y ni siquiera cualquier valoración realista del equilibrio entre déficit y empleo. En lugar de eso, es el triunfo de una ortodoxia que tiene poco que ver con el análisis racional, y cuyo principal dogma es que imponer sufrimiento a otras personas es el modo de demostrar liderazgo en épocas difíciles.
¿Y quién pagará el precio de esta victoria de la ortodoxia? La respuesta es decenas de millones de trabajadores desempleados, muchos de los cuales seguirán en paro durante años, y algunos de los cuales no volverán a trabajar nunca más." (PAUL KRUGMAN. La tercera depresión. El País, Negocios, 04/07/2010, p. 24)
26.1.10
O siguen los estímulos a la demanda... o se hunde todo...
Y la respuesta no es optimista, especialmente para los países con un alto PIB per cápita: esa fecha será el año 2013 a menos que se tomen medidas más decisivas para crear puestos de trabajo. Lo que significa que, en materia de empleo, la crisis podría durar entre un lustro y un septenio, dependiendo de cuándo se considere su punto de partida. En los países en vías de desarrollo la situación se reconducirá a los niveles anteriores a la crisis, en el año 2011. (...)
La situación se ha paliado por la adopción de las medidas de expansión de la demanda que con carácter mayoritario se han tomado en el planeta: millones de trabajadores han mantenido sus puestos de trabajo en las empresas gracias a los planes de estímulo, aunque muchos de ellos se encuentren en situación de jornada reducida, desempleo parcial o trabajo a tiempo parcial involuntario. A esto se refería el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, cuando en la presentación del informe de la economía española, el pasado jueves, cifraba en unas 500.000 personas las que se habían mantenido activas gracias al Plan E.
Por ello, concluye la OIT, una retirada prematura de las medidas de estímulo adoptadas como respuesta a la crisis económica podría retrasar por años la recuperación del empleo y hacer que el incipiente repunte de la economía sea débil y parcial. Si se retiran esos estímulos keynesianos, más de 40 millones de personas más podrían abandonar el puesto de trabajo." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: Salidas duales. El País, Domingo, 13/12/2009, p. 21)