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16.2.16

Desde hace bastante tiempo ya, en el mundo se destruyen más puestos de trabajo de los que se crean

"Desde hace bastante tiempo ya, en el mundo se destruyen más puestos de trabajo de los que se crean. ¿Ello se debe tan solo a los efectos de la crisis económica y a las políticas austeridad, o hay otros elementos como, por ejemplo, lo que se está denominando cada vez con más frecuencia “la cuarta revolución industrial”? (...)

La OIT ha hecho públicas hace unos días las Tendencias sociales y del empleo en el mundo. Según este informe, hay desempleadas más de 27 millones de personas más en el planeta desde que comenzó la Gran Recesión en 2007, y el paro continuará aumentado al menos durante este año y el próximo, hasta llegar a unos 200 millones. 

Hay al menos tres características que conviene subrayar: deficiencias crecientes en el trabajo decente (bien pagado y con una cierta seguridad); se ha detenido el progreso en la reducción de la pobreza; y, lo más espectacular, la economía sumergida (sin derechos sociales) supera el 50% en la mitad de los países con datos comparables, y en un tercio de éstos la protagoniza un 65% de los trabajadores.

Hay que insistir en la cuestión inicial: estas tendencias ¿son efecto único de las recesiones y el estancamiento o juegan en ellas otros factores como la digitalización de una economía de servicios que avanza con mucha rapidez? 

(...)  por cada siete millones de puestos de trabajo que se pierden, tan solo se recuperan dos, casi siempre de peor calidad que los anteriores. La “destrucción creativa de empleo”, siguiendo el símil de Schumpeter, no está funcionando. No se equilibra la balanza.

Asuntos como la desaparición de la intermediación en muchos negocios y sectores (gasolineras, supermercados, grandes superficies), la extensión del comercio electrónico, etcétera, suponen la desaparición de centenares de miles de empleos. 

La nueva estructura productiva, independientemente de la coyuntura, condiciona la cantidad y calidad del trabajo. Algunos de los inventos más prodigiosos de la digitalización (Instagram, WhatsApp,...), que han sido adquiridos por las empresas más potentes del sector por paladas de dinero, apenas dan trabajo a centenares de personas.   (...)

Si se elaborase una relación de empleos que: 

a) existan o puedan existir en breve (no los que podrían darse si hubiéramos actuado de otra forma en el pasado); 

b) que se ofrezcan en suelo español (no en California o China, ni siquiera en Alemania); y 

c) que estén sin ocupar a causa de la supuesta falta de formación de los millones de personas no empleadas y subempleadas que tenemos, la lista sería muy corta.

 Y habría que abrir, con la misma jerarquía que la política económica y los aspectos centrales de las reformas laborales, otros asuntos como la duración de la jornada laboral y el reparto del trabajo disponible."                      ( . El País, 25 ENE 2016)

29.1.16

La ‘Cuarta Revolución Industrial’ eliminará 7 millones de empleos hasta 2020

"(...) un informe sobre los efectos de la denominada Cuarta Revolución Industrial. 

Tras la automatización de la industria en el siglo XVIII (considerada Industria 1.0), la división del trabajo y la producción en cadena de principios del siglo XX (Industria 2.0), y la revolución tecnológica de finales del siglo XX (Industria 3.0), ahora estamos hablando de la digitalización de los sistemas de producción que impactará enormemente en las empresas y en la manera en la que la economía afecta a las personas, la sociedad y los países.

El documento de Davos analiza las transformaciones que la economía mundial y el mercado de trabajo padecerán en el próximo lustro. Entre sus advertencias se afirma que, a causa de la automatización, se perderán el mundo unos siete millones de empleos “de oficina”. 

El estudio predice el desarrollo en las áreas de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología e impresión 3D. Esta transformación provocará que algunos empleos sean superfluos e innecesarios, pero al mismo tiempo abrirá la oportunidad a otra gran gama de empleos.

Los economistas que firman el estudio advierten que esta pérdida se compensará con la creación de otros dos millones de nuevos empleos en las áreas de computación, ingeniería, arquitectura y matemática. La entidad basa su análisis en decenas de entrevistas a directores de recursos humanos de una quincena de países que cuentan con el 65% del mercado laboral mundial.

No obstante, la diferencia entre creación de nuevos empleos y destrucción de oficios obsoletos se salda con una destrucción neta de empleo. Caminamos, pues, hacia el modelo que se ha descrito como sociedad 20-80. En la que bastará el trabajo del 20% de la población activa para hacerla funcionar. 

Esa minoría de trabajadores cualificados será suficiente para asegurar el control de las máquinas y procesos productivos. El 80% restante de la población sólo tendrá acceso a empleos de bajísima cualificación, serviles en su mayoría, o se verá condenada al desempleo estructural.

Es obvio que hay que definir otro modelo de reparto de la riqueza generada gracias al imparable avance tecnológico. Sin necesidad de ser profeta, simplemente observador de la realidad, en este blog ya hemos comentado que las cúpulas dirigentes del mundo son perfectamente conscientes de la colosal avería sufrida por el artefacto convencional del empleo. 

Y son conscientes también de que, tarde o temprano, tendrán que establecerse sistemas de rentas mínimas extensibles a sectores mucho más amplios que los contemplados por las actuales rentas de indigencia.  (...)"            (Cive Pérez, Attac España; 26/01/16)

7.3.14

Gracias a la 'tarifa plana', las grandes empresas y las rentas más altas han logrado que les dejen prácticamente gratis el factor trabajo durante tres años

"(...) A partir de estos datos, resultó llamativo las medidas propuestas por el Presidente del Gobierno para relanzar el mercado laboral, en particular su medida estrella, una tarifa plana de 100€ de cotización para los empleos indefinidos nuevos que supongan un aumento de plantilla y se mantenga durante tres años. 

Esto supone considerar al empleo una variable exógena y contemporáneo al crecimiento, sin entender que el empleo siempre retrasa al ciclo económico. Por ello, y sin que la demanda interna se recupere, será muy complicado que la mera reducción de la tarifa a la Seguridad Social pueda relanzar el empleo, máxime si tiene una serie de restricciones que a quien más benefician son a las cotizaciones más altas. (...)

Por un lado, hay que poner en claro que, por ejemplo, la cuota empresarial para un salario de 20.000€ será de 205€, no 100€, como se anunció en el Parlamento. En segundo lugar, la reducción de la cuota es manifiestamente asimétrica entre las bases máximas y mínimas de cotización. 

Para las bases máximas de cotización, la reducción es del 75%, mientras que para las bases más bajas, la reducción es del 47%, por lo que se produce una subvención encubierta de todos los españoles a las grandes rentas y a las grandes empresas. 

Esta medida favorece sobre todo a las bases máximas de cotización

Por otro lado, el RD plantea y permite que las empresas puedan despedir objetivamente y disciplinariamente, salvo que los tribunales lo anulen, mientras se benefician de esta medida, por lo que muchas empresas pueden estar despidiendo trabajadores con costes elevados y sustituirlos por estos trabajadores más baratos durante tres años.

 Esto será así siempre que las expectativas de ingresos y beneficios a lo largo de ese periodo sea positivo, algo fuera el espectro de la gran mayoría de empresas de este país. Otro dato relevante, respecto al anuncio en el Parlamento, es que podrán despedir al cabo del primer año, devolviendo el 50% del ahorro y al tercer año, devolviendo el 33%, lo cual, de nuevo, favorece, a las grandes empresas.

El RD permitirá seguir despidiendo a las empresas mientras se benefician de la tarifa plana

Lo que no calibra el Presidente es que las empresas pueden salir ganando si contratan a tiempo parcial, pero obligan a trabajar horas extras sin cobrar, que es legal según la Reforma Laboral, y así no se tienen que comprometer durante tres años.

En resumen, las grandes empresas y las rentas más altas han logrado que les dejen prácticamente gratis el factor trabajo durante tres años, lo cual es contradictorio con las necesidades de empleo de la gran mayoría de parados cuya formación y cualificación es medio-bajo.(...)

Si a esto añadimos que las bases de cotización están cayendo más que lo que demuestran las estadísticas de salarios, tenemos ante nosotros un gran quebranto de las arcas de la Seguridad Social, sin que esta medida vaya a mejorar las cifras de empleo. Para ello, es necesario reducir drásticamente el endeudamiento de los hogares e impulsar la demanda interna. "               (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 02/03/2014)

6.3.14

¿Cuántos años necesitaremos, a ese ritmo, para absorber los 6 millones de parados?... 20 años

"Dicen los que saben que en 2014, con un crecimiento medio del PIB del 0,9%, crearemos hasta 60.000 empleos (BBVA Research).(...)
¿cuántos años necesitaremos, a ese ritmo, para absorber los casi seis millones de parados que nos ha dejado la crisis? O, enfocado de otro modo, aceptando que las reformas han hecho posible crear empleo con tasas de crecimiento del PIB más bajas que antes, ¿cuánto tenemos que crecer para reducir todo el paro acumulado, en un tiempo razonable, digamos, diez años?

 Al final, se mire como se mire, nos vamos a los veinte años como el plazo previsible para regresar a la tasa de paro previa a la crisis (un 7%), (...)

A pesar de ello, hay dos reflexiones que conviene adelantar, ahora que se ha producido el primer cambio de tendencia en nuestro mercado laboral: con una economía que saldrá de la crisis siendo más intensiva en capital y con menor pujanza que en el pasado, ¿cuánto trabajo y de qué tipo podemos esperar?

 Segundo, mientras tanto, ¿cómo transitaremos los años necesarios hasta alcanzar una tasa de paro europea? Empezando por lo inmediato, hay cuatro rasgos de la situación actual que merecen ser destacados: empiezan a generalizarse los “trabajadores pobres”, mucho “menos que mileuristas”, trabajando horas extras por el mismo sueldo, cuyo único soporte efectivo sigue siendo la familia; el empleo que se crea en muy precario (temporal y a tiempo parcial (...)

Todo ello lleva aparejado, además de los evidentes problemas sociales, dos problemas económicos no menores: el alza en la demanda de consumo de las familias, que es lo que mueve el PIB hacia tasas positivas, tiene limitado su recorrido al alza, pues muchas familias seguirán sin mejorar su renta disponible durante mucho tiempo. 

Si, además, contemplamos el inmenso esfuerzo por desapalancarse, todavía pendiente entre las familias, no se puede ser demasiado optimista a medio plazo. Los millones de personas que tienen medio trabajo y medio sueldo, solo podrán consumir a medias y llevar una media vida durante, al menos, una década. (...)

El segundo impacto de la situación laboral descrita es la tremenda dificultad con que encontraran trabajo un elevado porcentaje de los actuales parados que por su elevada edad, escasa cualificación y persistencia en la situación de desempleo, corren el riesgo de desprofesionalizarse. Eso plantea un riesgo de exclusión laboral permanente, de dimensiones desconocidas. (...)"             (Jordi Sevilla, 03/03/2014, El Mundo, 16/02/2014)

13.10.13

El FMI afirma que España no bajará del 25% de paro hasta el 2018

"(...) El Fondo estima que cuando termine este año el desempleo en España será del 26,9% de la población activa, lo que implica que seguirá como ahora (27%, la mayor tasa de la Democracia). 

Pero es que para el año que viene sitúa la tasa de desempleo en el 26,7%, cifra la destrucción de puestos de trabajo en 123.000 y calcula que el número de personas ocupadas en 16,4 millones de personas, lo que significa un retroceso de 10 años cuando la población española en su conjunto era menor (unos 8 millones menos de habitantes).

Si se analiza la serie histórica de datos de crecimiento del PIB y crecimiento de empleo, España necesita crecer un 3% anual como mínimo para reducir de manera significativa el paro. Y hasta el mismísimo Gobierno, en sus optimistas previsiones, reconoce que de haber crecimiento en los próximos años ni de lejos se acercará no ya al 3%, ni siquiera  al 2

Según el FMI el crecimiento de la economía española no superará el 1% y el paro no bajará del 25% hasta el 2.018. Cabe recordar que en el año 2.007 (Gobierno Zapatero) la tasa de paro se situó en el 8%, la más baja de la Democracia. El aumento brutal del paro en cinco años de crisis da idea de la magnitud de la caída. Según el FMI el paro en España rondará los cinco millones durante los próximos tres años. Como mínimo."                 (El Plural, 09/10/2013)

23.6.11

"Las quejas sobre una supuesta escasez de mano de obra calificada en Alemania distraen la atención"... del paro masivo y estructural alemán

"Seamos claros desde buen comienzo: aquí la realidad se tergiversa radicalmente. Las quejas sobre una supuesta escasez de mano de obra calificada en Alemania distraen la atención de que la situación general del mercado laboral en Alemania es marcadamente mala...

Actualmente nos encontramos en una situación en la que el discurso de la escasez de mano de obra calificada no puede ser el eje de nuestra economía: la relación entre las vacantes notificadas y los parados registrados es de 1 por cada 8. El problema es de escasez masiva de trabajo, no de trabajos calificados. (...)

Con todo, existe una reserva: es posible que, a pesar del paro masivo, haya, en algunos trabajos concretos, menos candidatos que vacantes. Pero la oferta de la fuerza de trabajo no coincide con la oferta de trabajos calificados en trabajos concretos.

Sólo un detallado estudio de la situación del mercado laboral a partir de categorías laborales concretas permite poder realizar esta afirmación. Karl Brenke, del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW, por sus siglas originales), ha publicado recientemente una investigación sobre la situación de los oficios industriales y científico-técnicos con el título: "Una escasez de mano de obra de trabajo a corto plazo no es aún visible" [PDF – 350 Kb].

Se trata de una variante "censurada", según el presidente de la DIW, Klaus Zimmerman, del artículo original, que llevaba por título: "Escasez de mano de obra calificada en Alemania: una Fata Morgana"...

Brenke demuestra (también en la versión revisada), que, en consecuencia, no puede ser éste el discurso principal "habida cuenta de que, en la práctica, el número de desempleados es mayor que el de vacantes ofrecidas en todos los campos de trabajo calificado." Las cuentas sólo les salen para vulcanizadores de neumáticos, electricistas y médicos. (...)

El debate sobre la supuesta escasez de mano de obra calificada en Alemania es también un debate fantasma. Lo es, porque distrae la atención de los problemas reales del desempleo masivo crónico, de la creciente precarización del trabajo y del incremento de las desigualdades sociales." (Sin Permiso, 10/06/2011, citando a 'El mito de la escasez de mano de obra calificada en Alemania', de Blätter für deutsche und internationale Politik)

3.5.11

"El desempleo es ahora de gran magnitud y ha dejado de ser sólo cíclico para demostrar que es un problema estructural de la economía"

"El desempleo es hoy una de las mayores dificultades que enfrentan los países del mundo y también una de las principales fuentes de profundización de la actual crisis global. A medida que la crisis se extiende, lejos de encontrar vias de salida, la situación se profundiza porque no se asume que el desempleo es el problema central de la economía y no un problema “transitorio” como expresa la corriente teórica dominante de las últimas tres décadas.(...)

¿Cuales son los elementos que han disparado al desempleo y han sumergido a la economía global en una crisis sin salida? Lo primero a comprender es que el problema va en expansión, y así como en todo barco que se hunde la atención se centra en tapar las perforaciones visibles, las mútliples perforaciones invisibles comienzan a ser vistas en forma tardía y sólo a medida que se hunde el barco. Lo segundo a comprender es que se agotaron todos los esfuerzos en cubrir los primeros agujeros… (...)

El mundo, sin embargo, vivió una transformación en la cual interesaron sólo los precios, dejando variables como empleo y el crecimiento a los dictados del mercado. Y como los intereses de las políticas monetarias son opuestos a los interesas de las políticas pro-empleo, la brecha entre ambas se disparó a niveles alarmantes, pero nadie hizo nada.

Con su objetivo de control de precios los bancos centrales dieron rienda suelta a la vorágine de los capitales especulativos que podían desplazarse con plena libertad por el mundo, sirviéndose a sí mismos pero no a la economía productiva. (...)

Uno de los factores relevantes a la hora de considerar el alto desempleo y por qué este se mantendrá elevado, es la innovación tecnológica que permitió reemplazar a muchos trabajadores en su fuente de trabajo. Así como la tecnología ha facilitado muchas actividades humanas, también ha sustituído la necesidad de trabajadores en múltiples industrias.

Ahora que el problema de desempleo se extiende también hacia China e India, se comienza a detectar la desagradable e inusual realidad: no hay creación de empleo.

El desempleo es ahora de gran magnitud y ha dejado de ser sólo cíclico para demostrar que es un problema estructural de la economía. Además, el desempleo involucra un profundo problema humano y social y su no resolución adquiere magnitudes de múltiples consecuencias como las tensiones sociales y políticas. (...)

Llegó la hora de comprender que el empleo es el problema central de la economía, y que las acciones de política deben orientarse a la creación de empleo de largo plazo. Esto implicará olvidar algunos tratados comerciales, pero hay que hacerlo antes que sea demasiado tarde." (El blog salmón: Líderes del mundo deben asumir que el desempleo es el problema central de la economía. Marco Antonio Moreno 2 de mayo de 2011 | 08:30)

6.7.10

De cabeza... a la depresión

"Las recesiones son habituales; las depresiones son raras. Que yo sepa, solo ha habido dos épocas de la historia de la economía que en su día se describieron de forma generalizada como depresiones: los años de deflación e inestabilidad que llegaron tras El Pánico de 1873 y los años de paro masivo que siguieron a la crisis financiera de 1929-1931.

Ni la Larga Depresión del siglo XIX ni la Gran Depresión del XX fueron épocas de declive ininterrumpido sino que, por el contrario, en ambas hubo periodos en los que creció la economía. Pero estos episodios de mejoría nunca bastaban para compensar el daño causado por la crisis inicial, e iban seguidos de recaídas.

Me temo que ahora estamos en las fases iniciales de una tercera depresión. Es probable que esta acabe pareciéndose más a la Larga Depresión que a la mucho más grave Gran Depresión. Pero el coste -para la economía mundial y, sobre todo, para los millones de vidas arruinadas por la falta de puestos de trabajo- será inmenso de todos modos.

Y esta tercera depresión será, por encima de todo, un fracaso político. En todo el mundo -hace muy poco en la profundamente desalentadora reunión del G-20 del fin de semana pasado- los Gobiernos están obsesionados con la inflación, cuando la verdadera amenaza es la deflación, e insisten en la necesidad de apretarse el cinturón cuando el problema real es el gasto insuficiente.(...)

Así que no creo que la cuestión sea realmente Grecia, y ni siquiera cualquier valoración realista del equilibrio entre déficit y empleo. En lugar de eso, es el triunfo de una ortodoxia que tiene poco que ver con el análisis racional, y cuyo principal dogma es que imponer sufrimiento a otras personas es el modo de demostrar liderazgo en épocas difíciles.

¿Y quién pagará el precio de esta victoria de la ortodoxia? La respuesta es decenas de millones de trabajadores desempleados, muchos de los cuales seguirán en paro durante años, y algunos de los cuales no volverán a trabajar nunca más." (PAUL KRUGMAN. La tercera depresión. El País, Negocios, 04/07/2010, p. 24)

26.1.10

O siguen los estímulos a la demanda... o se hunde todo...

"Ante ese panorama, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaba de publicar su última cartografía, titulada Informe sobre el trabajo en el mundo. Crisis mundial de empleo y perspectivas, muy útil para analizar algunas de las secuelas de la Gran Recesión. La principal pregunta que se hace es cuándo volverá el empleo a los niveles anteriores a la crisis.

Y la respuesta no es optimista, especialmente para los países con un alto PIB per cápita: esa fecha será el año 2013 a menos que se tomen medidas más decisivas para crear puestos de trabajo. Lo que significa que, en materia de empleo, la crisis podría durar entre un lustro y un septenio, dependiendo de cuándo se considere su punto de partida. En los países en vías de desarrollo la situación se reconducirá a los niveles anteriores a la crisis, en el año 2011. (...)

La situación se ha paliado por la adopción de las medidas de expansión de la demanda que con carácter mayoritario se han tomado en el planeta: millones de trabajadores han mantenido sus puestos de trabajo en las empresas gracias a los planes de estímulo, aunque muchos de ellos se encuentren en situación de jornada reducida, desempleo parcial o trabajo a tiempo parcial involuntario. A esto se refería el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, cuando en la presentación del informe de la economía española, el pasado jueves, cifraba en unas 500.000 personas las que se habían mantenido activas gracias al Plan E.

Por ello, concluye la OIT, una retirada prematura de las medidas de estímulo adoptadas como respuesta a la crisis económica podría retrasar por años la recuperación del empleo y hacer que el incipiente repunte de la economía sea débil y parcial. Si se retiran esos estímulos keynesianos, más de 40 millones de personas más podrían abandonar el puesto de trabajo." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: Salidas duales. El País, Domingo, 13/12/2009, p. 21)