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14.5.25

Un banco postal en cada rincón de España. Cómo hacerlo posible. Propuestas y debate... España es un caso anómalo en Europa: no tiene banca pública, ni cajas de ahorro en la práctica. Pero tenemos a Correos, que es una empresa pública, con 2.388 oficinas digitalizadas y un total de 8.267 puntos de atención al público... El banco postal será público, de todos, porque Correos es una sociedad mercantil pública, lo que justifica la participación de los ciudadanos en su gestión... es indispensable que los trabajadores tengan la vocación de servidores públicos y que crean en su misión de sacar adelante ese banco postal. Por eso, los trabajadores tendrán que pasar una prueba que capte esa sensibilidad hacia lo público... La libreta A francesa es un ejemplo de cuenta de ahorros que recoge unos 500.000 millones de euros, que se remuneran al 3% y que está destinada principalmente a la economía social y solidaria y a préstamos a la vivienda social en alquiler (Aurora Martínez Hernández. Coordinadora de la Plataforma por una Banca Pública)

 "El 23 de abril tuvo lugar en el Centro de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid una jornada de la Plataforma por una Banca Pública con el título «Un banco postal en cada rincón de España. De todos. para todos. Cómo hacerlo posible. Propuestas y debate» y ese fue el objeto de esta presentación, dirigida de forma especial a los sindicatos y trabajadores de Correos. Porque el objetivo de la reunión era que sirviera para promover e impulsar la creación de un banco postal en España, tan necesario…y sobre todo, posible.

Porque ¿Cómo no va a salir adelante un banco que llegue a todos los rincones de España, que se va a financiar principalmente con los ahorros de los ciudadanos (no con fondos extranjeros),  que va a invertir en las verdaderas necesidades de sus ciudadanos y que los bancos desatienden, y que no va a pagar sueldos millonarios a sus directivos, ni dividendos a los accionistas, que tiene que ser  eficaz, como exige el artículo 103 de la Constitución Española, guiado por los principios de la banca ética y los de la antigua Caja postal y siendo sus trabajadores verdaderos servidores públicos, unidos en su misión de sacar adelante ese banco postal? 

El sistema financiero español, contexto del deseado banco postal.

España es un caso anómalo en Europa: no tiene banca pública, ni cajas de ahorro en la práctica. Pero tenemos a Correos, que es una empresa pública, con 2.388 oficinas digitalizadas y un total de 8.267 puntos de atención al público.  

Las consecuencias de  esa anomalía del sistema financiero español se traduce en la existencia de un oligopolio bancario, lo que supone un riesgo de inestabilidad financiera (Santander, BBVA, CaixaBank  y Sabadell copan el 75% de los depósitos), incapacidad de fomentar el ahorro, exclusión financiera y territorial, abandono del medio rural, y falta de inversiones. Esta falta de inversiones se dan tanto en la economía real (pymes y autónomos), como en proyectos capaces  de satisfacer necesidades estratégicas del país, no cubiertas por los bancos. Ejemplos tenemos: gestión de los bosques para evitar los fuegos, infraestructuras del agua, para poder regar en caso de sequía;  rehabilitación de viviendas rurales, recuperación de trenes locales o la industria de la lana de oveja, que actualmente se tira. Antonio Turiel propone garantizar las cosas más simples y imprescindibles, como es el suministro de alimentos y el agua limpia, relocalizar el trabajo o trabajar con materiales de proximidad.

La conclusión es que necesitamos un banco postal, con un mandato de servicio público recogido en una Ley con un doble objetivo: por una parte asegurar el acceso a todos los ciudadanos a los servicios básicos de banca minorista y, por otro, obtener beneficio para contribuir a la  sostenibilidad económica de Correos.

Características del banco postal.

Comentaremos tres características: Fomentar el ahorro, descentralización y gestión democrática y control social. 

Hutchinson en su libro «Why and how britain developed the industrial revolution» explica cómo el ahorro que generaron las  800 «saving banks» en Gran Bretaña permitió la revolución industrial (en la segunda mitad del siglo XVIII). Así mismo, la Caisse des Depots et Consignations en Francia y la Cassa  Deposite e Prestiti en Italia permitieron en el siglo XIX financiar el desarrollo de esos países.  También nuestra Caja Postal tuvo esa capacidad de generar ahorro, y teniendo un tamaño mucho menor que el de los grandes bancos, su cuota de mercado -el 19% -era mucho mayor que la de ellos y con rentabilidades de hasta el 39%.

¡Y ahora, en los informes Dragui, Letta y OCDE  descubren que Europa necesita más ahorro ciudadano, asegurado por el Estado y bien remunerado para financiar la transición verde y tecnológica, aumentar la productividad y no depender de la financiación extranjera!. Y un banco postal es el mejor instrumento para asegurar ese ahorro nacional, porque los bancos tradicionales no invierten correctamente los ahorros. 

Sobre la descentralización, decir que tanto las «saving banks» como las cajas de ahorro o las Sparkassen han sido esencialmente regionales y rurales. Y sobre la gestión democrática y el control social, el banco postal deberá tener dos órganos de gobierno: un Consejo de Administración y Supervisión y una Junta Directiva. El Consejo de Administración será el órgano de control de la Junta Directiva y elaborará los planes anuales y estratégicos y estará formado por los representantes del Estado, del Parlamento, de los trabajadores y de los ciudadanos…y de su presidente, que tendrá que presentar el informe anual del banco postal en el Parlamento. Por otra parte, la Junta Directiva se encargará de la gestión del banco. Y estará bajo el control del Consejo de Administración, pero no estará bajo el control del gobierno de turno.  

De todos, para todos.

Josep Fontana escribió: «Y lo que no puede ser compartido con los más, por razonable que parezca, está condenado a quedar en el terreno de la utopía, que es necesaria para alimentar nuestras aspiraciones a largo plazo, pero inútil para la lucha política cotidiana».

El banco postal será público, de todos, porque Correos es una sociedad mercantil pública, lo que justifica la participación de los ciudadanos en su gestión. Antonio Palazuelos considera que para que se produzca un nuevo orden social y , en nuestro caso, para que salga adelante el  proyecto de un banco postal, se necesita: voluntad política, una base material (la financiación, inversiones en locales, mobiliario..) y una base social, que presione: los ciudadanos organizados y mayoritarios, los trabajadores y los usuarios.

Dentro de los trabajadores tendremos que considerar dos clases de trabajadores: los trabajadores que provienen de  Correos, que necesitarán formación bancaria; y los nuevos trabajadores, los especialistas y los formadores de los trabajadores. En todo caso, los trabajadores serán trabajadores de Correos, evitando contratar a empresas consultoras que realicen los primeros trabajos de puesta en marcha.

Los usuarios e impositores proporcionarán la fuente característica de financiación del banco postal: sus ahorros. Para conseguir fomentar un ahorro, es necesario que esté garantizado por el Estado y recibir por él una buena rentabilidad merecida, lo que dará al ahorro estabilidad. Porque gracias al ahorro de los ciudadanos, los bancos consiguen sus beneficios. La libreta A francesa es un ejemplo de cuenta de ahorros que recoge unos  500.000 millones de euros, que se remuneran al 3% y que está destinada principalmente a la economía social y solidaria y a préstamos a la vivienda social en alquiler. 

La voluntad política

La voluntad política es condición necesaria e imprescindible, pero no suficiente porque necesita de la participación ciudadana para que el proyecto de banco postal salga bien. Mariana Mazzucato propone para el sector público un Estado emprendedor, y unos gobiernos que vayan más allá de repartir subvenciones. Y promuevan proyectos concretos, como es la creación de un banco postal. Proyectos bien planificados, orientado por los resultados mediante una evaluación continua y rendición de cuentas.

Cómo hacerlo posible: mi propuesta y la necesidad del debate.

José Santos Pulido sintetiza como sigue el proceso de puesta en marcha del banco postal: 1º. Decisión del Presidente de Correos de crear un banco postal. 2º. Aprobación por el Gobierno de crear un banco postal. 3º. Consulta al Banco de España sobre lo que se necesita. 4º. Preparación de la documentación para un plan de negocio a tres años. 5º. Aprobación por el Banco de España y por el Banco Central Europeo de la puesta en marcha del banco postal. 6º Comienzo de la actividad.

La propuesta que elegí para comentar y para que al banco postal le vaya bien, es considerar como objetivo estratégico principal conseguir una plantilla de trabajadores excelentes y el cómo conseguirlo sería preparando la máxima calidad en la selección del personal. Christoph Scherrer, coordinador del libro «Public Banks in the age of financialization«, considera que es indispensable que los trabajadores tengan la vocación de servidores públicos y que crean en su misión de sacar adelante ese banco postal. Por eso, además de seleccionar a los trabajadores de acuerdo con los criterios de igualdad, mérito y capacidad tal como se exige en el artículo 103 de la CE y en la Ley 40/2025 del Régimen Jurídico del Sector Público (que además exige a los directivos experiencia) los trabajadores tendrán que pasar una prueba que capte esa sensibilidad hacia lo público. Junto a esto, también hay que tener en cuenta la Ley del Estatuto del Empleado Público que en su artículo 20 exige la evaluación del desempeño (Por supuesto, el desempeño de los cargos directivos también).Esta reunión pretendió iniciar el debate de la necesidad de un banco postal. No todos los presentes  llevaron  una propuesta para que tengamos el banco postal que necesitamos y que es posible. Pero vamos por el buen camino del proponer, no sólo  del «Hay que…»"

( Aurora  Martínez Hernández. Coordinadora de la Plataforma por una Banca Pública , attac España, 13/05/25)

8.9.20

Fusión CaixaBank / Bankia, ¿final de las esperanzas de una Banca Pública? ¿Para qué sirve la banca pública? Con los 140.000 M€ dirigidos a nuevos sectores estratégicos marcaría el nuevo modelo productivo. Como hará Italia a través de la suya

"Un gobierno de izquierdas va a tener la responsabilidad de aprobar una operación que puede acabar definitivamente con la posibilidad de una banca publica, justo en un momento en que el papel de lo público para definir e impulsar sectores estratégicos se considera esencial, justo en el momento también en el que el Estado debe aumentar su capacidad de intervención si quiere impulsar las transiciones tecnológicas y medioambientales que España necesita. (...)

Y es que, controlando el 62% del capital social de Bankia a través del FROB, no se entiende que no haya ejercido el poder que le corresponde cuando necesitaba un banco público con red suficiente para garantizar una gestión rápida de los programas de avales y subvenciones, y que se haya “olvidado” de utilizarlo como palanca ante las evidentes dificultades del ICO.

Una fusión bancaria que podría ayudar a impulsar sectores estratégicos.

El gobierno va disponer de 140.000 M€ dirigidos a nuevos sectores estratégicos procedentes de la UE. Su reparto, decidir en donde y cuanto se invierte en cada proyecto, se convierten en la operación más importante de las últimas décadas y marcará el devenir del modelo productivo.

Pero no solo es el reparto. Se necesita de actores profesionales capaces de canalizarlos y gestionarlos y, en particular, se necesitan actores financieros que asuman roles concretos. Italia lo acaba de demostrar en una operación en la que ha utilizado la Caja de Depósitos y Préstamos (CDP), banca semipública italiana, para impulsar el 5G y extender la fibra óptica a todo el país en una alianza con TIM, la antigua compañía telefónica estatal, privatizada en los años noventa.

El Estado español no está inerte ante esos retos. Tiene capacidad para condicionar su aprobación blindando su participación en el banco resultante mediante cualquier fórmula que garantice un papel relevante en la definición de la política crediticia a favor de los sectores estratégicos así definidos. Si no se aprovecha esta oportunidad la capacidad para impulsar un actor financiero publico se habrá diluido para siempre jamas.  (...)

El aumento de la concentración en el sector bancario español y como consecuencia, el aumento de la exclusión bancaria para los usuarios de buena parte de la España vaciada, sin acceso a sucursales bancarias cercanas, será un daño colateral difícil de digerir por un gobierno de izquierdas.  (...)

El tercer factor asociado a la fusión es su oportunidad como tabla de salvación de un equipo directivo, capitaneado por Goirigolzarri, que ha destacado por dirigir durante ocho años un gran banco que ha perdido valor en los mercados en mucha mayor dimensión que la media del sector. Así lo señalaba mi compañero de EFC Jose Manuel Gomez de Miguel en un reciente artículo en el que apuntaba que, desde comienzos de 2015, la acción de Bankia ha perdido el 80% de su valor frente al 65% de media del sector. Aún más: si elimináramos los últimos meses asociados al coronavirus, la situación sería todavía peor pues Bankia ha perdido el 57% de su valor frente al 26% de la media del sector.

La dudosa gestión de los gestores se puede medir también en su incapacidad para cumplir los objetivos de su propio Plan Estratégico, de los que ya se encontraban muy alejados. La razón central es que Bankia sigue manteniendo en cartera un elevado nivel de activos improductivos y préstamos dudosos.

La singularidad de esta gestión es la absoluta libertad con la que se ha producido. Y es que la participación del Estado en Bankia la detentaba el FROB, organismo encargado del saneamiento y resolución de bancos, y no la SEPI, encargada de gestionar las participaciones empresariales del Estado y controlar a sus ejecutivos. Significa que Goirigolzarri es el único CEO que ha gobernado una banca, con un accionista ausente,  cuyo único mandato era deshacerse de su participación, desinteresado de marcar directrices de actuación ni siquiera en un contexto de crisis aguda que ha necesitado como nunca de una red que acercara la banca a los usuarios.

Pues bien, esa misma persona es la llamada para dirigir la fusión como presidente del mayor banco del país y, por lo tanto, de una dimensión que lo coloca en los niveles de banco sistémico,  “demasiado grande para caer”, una condición que tendrá que aprobar el FSB (Consejo de Estabilidad Financiera) y, que de ser aprobada, pasará a ser controlado directamente por Banco Central Europeo (BCE) a través del Mecanismo Único de Supervisión. De modo que tenemos un gestor santificado y salvado por la operación que ha pilotado. (...)"                    (Ignacio Muro, Economistas frente a la crisis, 04/09/20)

14.6.16

Valencia ha creado un banco público cuya principal misión será apoyar a las pymes valencianas que quieran crecer, innovar e internacionalizarse

"La Comunidad Valenciana es el mejor ejemplo del desastre de la burbuja inmobiliaria. El PP valenciano privatizó el mercado del suelo hasta donde Reagan y Thatcher no se atrevieron. 

El resultado fue: todas las cajas de ahorro quebradas, todos los españoles seguiremos pagando 1.000 millones anuales durante la próxima década por la CAM, la comunidad más endeudada de España, 300% de deuda sobre ingresos anuales, similar a Portugal y sólo superada por Grecia, el déficit sigue en el 3% del PIB tras el brutal recorte de gasto público nominal próximo al 20% y la única región europea junto con Grecia sancionada por Eurostat por ocultación sistemática de déficit desde el año 2000. (...)

 Hoy los valencianos tienen un Gobierno honesto liderado por Ximo Puig que ha conseguido un pacto estable en el Parlament. Puig es un socialdemócrata convencido consciente de que Valencia necesita modernizar su parque empresarial, tras 20 años de burbuja, para crear más empleos con mejores salarios. 

Para ello ha creado un banco público cuya principal misión será apoyar a las pymes valencianas que quieren crecer, innovar e internacionalizarse con necesidad de capital y financiación. El banco busca atraer capital internacional de fondos privados y soberanos a la Comunidad Valenciana. 

A la vez, como buen socialdemócrata, busca regenerar la educación y la sanidad, claves para garantizar la riqueza de Valencia en el futuro y garantizar la igualdad de oportunidades para un sociedad más justa y cohesionada. 

Pero tras la desastrosa gestión del PP, con la mayoría de sus líderes imputados o en la cárcel, Valencia está rescatada por el Ministerio de Hacienda. Portugal, también rescatada, tiene su deuda financiada a largo plazo con tipos reducidos, y el BCE compra bonos para financiar su déficit público. 

Valencia ha mejorado su financiación desde la reforma de Zapatero del modelo de financiación autonómica en 2009. Valencia está en el 95% de la media de financiación por habitante. Sin esa reforma seguiría en el 90%. Pero, como el resto de comunidades autónomas, tras el rescate y la recesión de 2012 sus ingresos siguen siendo insuficientes para financiar la educación y la sanidad mermadas por los recortes.

La Comunidad Valenciana necesita un mecanismo de financiación estable que no esté al arbitrio del ministro de Hacienda de turno. Y necesita un Gobierno español que defienda con uñas y dientes en Bruselas el desarrollo del arco mediterráneo.  (...)"            (José Carlos Díez, El País, 10/06/16)

13.6.16

Podemos pondrá en marcha una potente banca pública a partir de Bankia, Banco Mare Nostrum, y del ICO... una práctica común de la socialdemocracia en Noruega, Suecia y Dinamarca

"(...) Miremos en primer lugar lo que dice el programa de Unidos Podemos sobre la banca. En la sección sobre la banca se dice lo siguiente:

 “En esta nueva política industrial cobran un mayor peso los instrumentos financieros públicos para crear sinergias entre las capacidades innovadoras y financieras del sector privado y del sector público.

 Con el fin de que España cuente también con una importante red de banca pública para llevar a cabo estas políticas, el Gobierno renegociará los términos del Memorando de entendimiento firmado con la UE para poner en marcha una potente y eficaz banca pública a partir de las entidades ya nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum, que no serán reprivatizadas, y del ICO”.

Puede verse que lo que Unidos Podemos está proponiendo es que los bancos que se han rescatado con dinero público (bancos que habían colapsado por la incompetencia, cuando no corrupción, de su gestión privada) se mantengan en el sector público para desarrollar una función pública proveyendo crédito a las familias y a las empresas (sobre todo pequeñas y medianas empresas) que lo necesiten. 

Esta propuesta es opuesta a la del PSOE, que pretende privatizar de nuevo tales bancos, poniéndolos otra vez en manos de banqueros y accionistas que consideraran su objetivo principal el optimizar sus intereses, es decir, sus beneficios, a costa de los intereses de la ciudadanía, medida que va precisamente en contra del principio socialista de anteponer el bien común sobre el beneficio privado. 

Es un indicador más del abandono del proyecto socialista por parte del PSOE que critique ahora a Unidos Podemos por hacer lo que la socialdemocracia hizo siempre. Es un indicador más de la renuncia del PSOE al ideario socialista.

Las propuestas que hace Unidos Podemos, que ahora ridiculiza el PSOE, las llevaron a cabo partidos socialistas cuando gobernaron

Otra propuesta que hace Unidos Podemos es utilizar el ICO, el Instituto de Crédito Oficial, como institución bancaria pública que expandiría sus responsabilidades crediticias, propuesta muy necesaria que ya hicimos el Profesor Juan Torres y yo cuando apuntamos las líneas generales de un programa económico progresista, que Podemos hizo suyo.

 De nuevo, es importante señalar que cuando hicimos tal propuesta, el economista del PSOE y también gurú mediático de El País (y de La Sexta), el Sr. José Carlos Díez, la ridiculizó, ignorando que lo que estábamos proponiendo era una práctica común en muchos países de Europa, incluidos países de tradición socialdemócrata, como son Noruega, Suecia y Dinamarca. 

En realidad, España es uno de los países con uno de los sectores bancarios público más pequeños, siendo ello causa de que exista en España una hipertrofia del sector bancario privado (tres veces mayor que en EEUU, en términos proporcionales). 

Este intento de ridiculizar una medida tradicionalmente socialdemócrata es un indicador más de la renuncia del PSOE a sus principios socialdemócratas, renuncia que es constante en su discurso y práctica política. (...)"            

(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 9 de junio de 2016, en www.vnavarro.org, 09/06/16)

1.2.16

Una nueva crisis financiera internacional aparece en el horizonte... las consecuencia para España serían dramáticas. Solución: banca pública

"(...) la presunta recuperación económica —en realidad bonanza macroeconómica y miseria microeconómica— está basada en la inyección billonaria de dinero en el sistema financiero internacional.

 Los principales bancos centrales del mundo desarrollado han abierto una barra libre de liquidez que ha inundado el sistema financiero y ha animado los mercados durante los últimos años. Subieron las bolsas, bajó la prima de riesgo y, en suma, aquellos actores que operaban en el sistema financiero vieron cómo continuaba el flujo de dinero —y de especulación— y con ello también sus ganancias. 

Pero por lo general ese dinero no ha bajado a la economía real, que sigue asolada por el paro, la precariedad y la desigualdad, y estas prácticas solo han servido para mantener los indicadores macroeconómicos aparentemente sanos.

 Pero lo que realmente hay de fondo es la crudeza de las burbujas financieras, y las tensiones y las contradicciones no tardarán mucho en estallar. De hecho, ya vemos algunas señales en la situación reciente de las bolsas en Estados Unidos y China. 

Una nueva crisis financiera internacional es una hipótesis cada vez más plausible, y las condiciones objetivas ya se dan. Las consecuencias para una economía como la nuestra serían dramáticas, más aún cuando los últimos años no han sido aprovechados para fortalecer los instrumentos públicos. 

Sin embargo, estamos a tiempo de responder si un nuevo Gobierno manifiesta y pone en marcha tal voluntad política. Y la propuesta aquí es clara: paralizar de forma inmediata el proceso de privatización de las entidades financieras nacionalizadas y aprovechar la situación actual para conformar y extender un polo de banca pública que permita afrontar con mayores garantías los retos próximos.  (...)

Hay que revertir esa desconexión que existe entre el mundo financiero y la economía real. Al tiempo que es fundamental que exista un polo de banca pública con la que poder proteger a la ciudadanía y a nuestros ahorros, facilitar una política de alquiler público barato, reducir el imponente poder de la oligarquía financiera, establecer líneas de crédito a sectores productivos relevantes y transformar nuestro modelo productivo. Todo eso es necesario pero también posible… si se quiere."                  (   , El País , 1 FEB 2016

7.9.15

La Banca Pública que nos puede sacar de la crisis

"Recientemente el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, el presidente de la patronal bancaria AEB, José María Roldán, e incluso el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri se han mostrado contrarios a la creación de una banca pública en España. "La experiencia es mala. Puede existir alguno que funcione bien, pero no es probable", afirmó Linde. "No conozco ningún banco público que sea sostenible en el tiempo", dijo el ejecutivo vizcaíno.

Causa estupor que algunas de las personas que en nuestro país más deberían saber sobre el sistema bancario sean unos absolutos legos en lo que sucede en otros países europeos. ¿O tal vez sea que las orejeras ideológicas no les permiten percibir toda la realidad?  (...)

La banca pública que no existe en Alemania

Una de las fortalezas de la economía alemana está en su Mittelstand, empresas pequeñas y medianas con gran capacidad de innovación y exportación a las que apoya un fuerte sistema bancario público de ámbito regional, que financia sus necesidades de investigación e internacionalización. La banca pública alemana también financia viviendas sociales e infraestructuras públicas, como escuelas, centros de tercera edad, etc. Actualmente la cuota de mercado de la banca pública alemana está en el 24%.  (...)


Las dos entidades financieras públicas más importantes en Francia son la Caisse des Dépôts y la Banque Postale, hay más.

La Caisse des Dépôts es una entidad de depósito, que compite en igualdad de condiciones con la banca privada. Además participa al 50% (el otro 50% es aportación del Estado francés), en la Banca Pública de Inversión (BPI). Esta fue creada en 2012 y su capital social ascendió en 2013 a 21 mil millones de €. Entre sus objetivos está la inversión de 8.000 millones de € hasta 2017 para impulsar la capacidad de innovación y exportación de las empresas francesas. 

La BPI ha integrado a Oseó (la banca de financiación de pymes), CDC Empresas (la filial de La Caisse), el Fondo Estratégico de Inversiones, y el Fondo Estratégico de Inversiones-Regiones, (estos dos últimos creados por el Estado francés en 2008).

Banque Postale fue creada en 2006 a partir del servicio público postal, La Poste. Es una banca de depósito minorista que también se dedica a la gestión de activos y a los seguros, tiene más de 10 millones de clientes. Desde 2007 está autorizada a conceder créditos al consumo.

La banca pública que no existe en Italia

Banco Posta, de forma similar a la Banque Postale francesa, fue un banco creado a partir del servicio postal italiano, la Poste Italiane. Sus características son muy similares a la Banque Postale, aunque merece la pena destacar que también es propietario de la Banca del Mezzogiono-MedioCredito Centrale, cuyo objetivo es el desarrollo de inversiones en el sur de Italia.

Caja de Depósitos y Préstamos (CDP) es un banco público italiano fundado en 1850. El 80% de su capital pertenece al Estado, y el 20% restante a varias fundaciones relacionadas con la banca privada. Su objetivo es ofrecer financiación barata a los gobiernos estatales y regionales, a las autoridades locales y a organismos públicos. Su volumen total de activos en 2013 era de 339 mil millones de €.

En 2011 se creó el Fondo Estratégico Italiano (FSI), el 80% del capital pertenece al CDP y el 20% al Banco de Italia, entidad similar a nuestro Banco de España. El FSI es un fondo soberano de 4.000 millones de €, creado a semejanza de la BPI francesa, cuyo objetivo es invertir, incluso entrando en el capital, en empresas italianas rentables para ayudarlas a competir a escala mundial. Es decir, es un instrumento de política industrial similar a la BPI francesa.

La banca pública que no existe en Suiza

En este país existen 24 bancos cantonales públicos con un total de 19.000 empleados y suponen un 13% del total de activos bancarios del país. Varios de estos bancos participan en unas 15 joint ventures  financieras, interregionales, nacionales e internacionales.

La banca pública que no existe en los Países Bajos

El Estado es el dueño del 50% del capital del BNG Banco Nederlanse Gemeenten y el resto pertenece a diversos municipios y provincias. Es el cuarto banco de los Países Bajos por volumen de activos. Es, según la revista Global Finance, el segundo banco más seguro del mundo. NWB Nederlanse Waterschapsbank.. 

Este banco es propiedad, en un 81%, de las Juntas de Agua de los Países Bajos (Waterschappen) y el resto está en manos del Estado holandés y las provincias. Es el sexto banco del mundo más seguro lo que facilita su acceso a la financiación internacional. Se dedican a proporcionar financiación barata y a largo plazo a entidades públicas, o semipúblicas, para infraestructuras sanitarias, educativas y de vivienda social.

La banca pública que no existe en los países nórdicos

El Estado sueco conserva, quince años después de su creación, un 13,5% del capital de Nordea, el gran banco nórdico surgido de la fusión de varias entidades suecas, finlandesas, danesas y noruegas (Nordbanken, Merita Bank, Unibank y Kreditkassen) a finales de los años noventa, y uno de los principales bancos a escala europea. 

La creación de este banco, que en la actualidad es uno de los diez bancos europeos más rentables, según Bloomberg, fue fruto de la reestructuración que hizo el gobierno sueco del sistema bancario para hacer frente a su particular crisis financiera de principios de los noventa. Un ejemplo de lo que podría hacerse con Bankia.

Bancos públicos destinados a financiar las entidades locales también existen en Suecia (Kommuninvest en una entidad cooperativa formada por 276 ayuntamientos y entidades locales), Dinamarca (KommuneKredit), Noruega,  (Kommunalbanken y KLP Kommunekredit) y Finlandia.

La banca pública que no existe en EEUU

El ejemplo del Banco Público de Dakota del Norte (BND) es paradigmático, es uno de los Estados de EEUU con menor nivel de desempleo, superávit presupuestario y una de las mejores calificaciones de deuda.  

En este banco, por ley, el Estado deposita todos los ingresos que recibe, su objetivo es impulsar la economía de Dakota del Norte y tiene prohibido invertir fuera del estado y dedicarse a actividades financieras especulativas. En la actualidad unos veinte Estados de EEUU han iniciado trámites para constituir bancas públicas similares a la de Dakota del Norte.  (...)

6.9.15

Es vital la existencia de banca pública que aproveche los intereses mínimos del BCE para prestar a pymes y familias

"(...) Las cajas de ahorros no eran bancos públicos (...)

Las cajas de ahorro no eran propiedad de accionistas que cotizaran en el mercado bursátil, ni tampoco eran propiedad de una autoridad pública a la cual rindieran cuentas. (...)

Las cajas eran instituciones privadas, parecidas a las fundaciones, sin que estuvieran sujetas al régimen jurídico de las fundaciones. Según las leyes que regularon su gobernanza (leyes aprobadas en 1985 y en 2002), sus órganos de gobierno tenían tres grupos de propietarios (o accionistas en la narrativa de la banca privada). 

Uno eran personajes procedentes de administraciones públicas (que no debían representar un porcentaje mayor del 50% del Consejo Directivo); otros eran los clientes-impositores (que debían ser entre un 25 y un 50% de tales cargos); y otros eran los trabajadores de la entidad (que representaban entre un 5 y un 15%).

Tal diversidad de tipo de “accionistas” (diversidad que se incrementaba al incluir personajes de opciones políticas existentes dentro del grupo asignado a la administración pública) facilitó la concentración del poder en manos de los gestores de las cajas, que llegaron a tener un enorme poder, que muchos utilizaron de forma clientelar e incluso corrupta, como fue el caso del Presidente de Caja Madrid. 

Fue esta enorme concentración de poder en los presidentes de las cajas, con limitada presión para rendir cuentas, lo que creó el supuesto fracaso de estas (en aquellas que fracasaron, y que no fueron todas. En realidad muchas cajas, como La Caixa, continuaron siendo altamente exitosas).

En realidad, la experiencia con los bancos públicos ha sido muy limitada en España. El ICO (Instituto de Crédito Oficial), una agencia pública, no es una banca pública pues, aun siendo una institución pública de crédito, su actividad crediticia se realiza a través de la banca privada, hecho que encarece el crédito innecesariamente y desplaza a la banca privada la gestión del crédito. 

 En nuestro documento para Podemos hicimos la recomendación, ridiculizada por los gurús mediáticos, afines al capital financiero, de que el ICO actuara como un banco público, pidiendo prestado dinero del BCE y ofreciéndolo directamente a las pequeñas y medianas empresas, sin externalizar su gestión.

La experiencia internacional

Sorprenderá al lector que en el mundo hay muchos más bancos públicos que privados. En realidad, la banca pública existe ampliamente en Europa, y, como he documentado en otros artículos, ha jugado un papel clave en las economías que se consideran más exitosas. Los bancos públicos han sido, por ejemplo, centrales en el éxito del mal llamado milagro económico alemán. 

Un tanto igual ocurre en Francia, Italia, Reino Unido, Suiza, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Austria, EUUU y Canadá. En todos estos países, estos bancos públicos (tanto a nivel central como regional e incluso urbano) han sido elementos fundamentales del desarrollo económico. 

No en España, donde la banca pública apenas existe, y ello como consecuencia del enorme poder (a todas luces claramente exagerado) político y mediático que la banca privada, y muy en particular los tres grandes bancos, Santander, BBVA y CaixaBank, que controlan más del 60% del mercado financiero, tiene. 

En realidad, es práctica común que los dirigentes de estos bancos tengan relaciones preferenciales con los gobiernos españoles, tanto centrales como autonómicos, instruyendo a los gobernantes sobre qué políticas públicas deben aplicarse. 

Son también los bancos privados los que canalizan predominantemente el enorme fraude fiscal realizado (el 73%) por las grandes fortunas y por las grandes empresas, que detraen del fisco casi 43.000 millones de euros al año. Hoy la banca privada, en complicidad con los paraísos fiscales, juega un papel central en el fraude fiscal. El mayor fraude que existe en España está también relacionado con la excesiva extensión de su banca privada (casi tres veces superior en proporción que en EEUU).

 Pero la situación es todavía peor; la banca privada, incluyendo los tres grandes bancos citados en el párrafo anterior, ha conseguido millones y millones de euros prestados del Banco Central Europeo (que no es un banco central, sino un enorme lobby de la banca privada) a unos intereses bajísimos (menos de un 1%).

 Con este mismo dinero, en lugar de ofrecer crédito, ha comprado deuda pública que tenía una enorme rentabilidad, pues la compraba a unos intereses del 6, 8, o incluso 12% en el caso de los bonos públicos del Estado griego. 

Es el chollo del siglo. Imagínese usted, lector, que recibe dinero a unos intereses bajísimos, y con este dinero prestado se compra algo que le da unos intereses muchísimas veces superiores a los que usted pagó. Se haría millonario en pocos días. Pues esto fue lo que ocurrió con la banca privada española.  (...)

La complicidad entre el Banco Central Europeo y la banca privada ha alcanzado niveles escandalosos. Pero lo que es incluso más indignante es que, cuando los bancos privados, incluidos los tres grandes, comenzaron a comprar tanta deuda pública (incluyendo de Grecia) que podrían incluso colapsar en caso de que los Estados, como Grecia, no pudieran pagarles, entonces el BCE, el FMI y los gobiernos de la UE les compraron la deuda pública a fin de que no perdieran y salieran dañados. 

La famosa deuda pública griega se debe ahora no a los bancos privados, sino a las autoridades públicas que gastaron el dinero de los contribuyentes del erario público de cada país para salvarlos del colapso.

 Y para colmo de desfachatez, ahora los gobiernos que ayudaron de una manera descarada a la banca, como fue el gobierno español, movilizan a la opinión popular para atacar al gobierno Syriza diciéndole que deben pagarles la deuda, la cual ha hecho mucho daño a Grecia, y cuyo rescate para salvar a los bancos también se ha hecho a costa de más y más recortes en los países cuyos gobiernos ayudaron a la banca privada. En Europa, hoy, el que no está indignado es porque no conoce lo que pasa en su entorno."         

(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 25 de junio de 2015, en vnavarro.org, 25/06/2015)

10.5.15

El Banco del Agua del Canal de Isabel II financiará la reconversión económica y productiva de Madrid

"Hace una semana se presentaba en Madrid el Banco del Agua, una propuesta de Podemos para generar “instrumentos públicos de financiación de la innovación que permitan acelerar el cambio de modelo productivo”. 

En palabras de su candidato a la presidencia regional, José Manuel López, se requieren iniciativas como esta porque “la Comunidad de Madrid necesita un proyecto integral de reconversión económica y productiva, que camine hacia la reindustrialización inteligente, la innovación y la sostenibilidad ambiental”.

Aprendiendo de la experiencia del Nederlanse Waterschapsbank, un banco holandés creado hace sesenta años con el objetivo de financiar proyectos de innovación a partir de los beneficios obtenidos por la gestión pública de las infraestructuras de canales y diques, el Banco del Agua se basa en una idea similar: utilizar el excedente que pueda generar el Canal de Isabel II y la venta de sus activos en el extranjero para crear un instituto público de crédito que, a su vez, sirva para impulsar el cambio de la matriz productiva en la región.

A pesar de que su presentación en sociedad quedó eclipsada por la dimisión de Juan Carlos Monedero, la propuesta ha suscitado bastante interés en buena parte de las personas que en estos días de campaña electoral asisten a los actos de Podemos y Ahora Madrid, a la vez que ha servido para generar debate dentro de diferentes plataformas y movimientos sociales madrileños.  (...)

creemos que es indispensable plantear alternativas concretas que confronten la centralidad de las grandes empresas en el sistema económico, aquí y ahora, pensamos que vale la pena apoyar esta propuesta. Veamos algunas razones.

Aunque, a primera vista, la idea de fundar un “banco del agua” parecería remitir a la creación de más instrumentos para continuar con la mercantilización del derecho humano al abastecimiento y saneamiento del agua, en realidad es justo al revés: la propuesta de Banco del Agua parte de asumir que el agua es un bien público que no puede ser privatizado

No se trata de fundar un banco para la especulación con un bien básico para la vida en el planeta, sino de todo lo contrario: crear una entidad pública que reinvierta el excedente generado por el Canal de Isabel II en la transformación de un modelo económico que se ha sostenido sobre la base de la expansión del crédito, el cemento y el ladrillo.

Reinversión de los beneficios

Ahora mismo, el Canal de Isabel II tiene grandes beneficios anuales porque ha venido aplicando una agresiva política de “reducción de costes”, externalizando tareas y rebajando las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras. Así, apenas se ha invertido en el mantenimiento de las redes de agua y ha prevalecido el criterio de la rentabilidad del negocio. 

De cara a la creación del Banco del Agua, hay que tener en cuenta que tales niveles de beneficio ya no van a ser posibles, porque son imprescindibles tres cuestiones: invertir en el mantenimiento y la mejora de las infraestructuras y servicios del agua, contar con una plantilla con plenas garantías salariales y derechos laborales, y reformar la política tarifaria para garantizar a toda la población el derecho humano al agua. 

De todos modos, después de acometer esas inversiones, el excedente que quede sí puede ser utilizado para financiar otras iniciativas que apunten a cambiar el modelo desde la raíz. 

Desinversión en América Latina

(...) El Canal de Isabel II, aún siendo una empresa pública, ha participado de esta lógica de expansión internacional con unos resultados e impactos análogos a los del resto de multinacionales españolas. 

Por eso, la venta de sus filiales latinoamericanas en Colombia, Brasil, Ecuador y República Dominicana sería una buena noticia, ya que permitiría devolver la soberanía sobre el agua a las comunidades y poblaciones afectadas —habría que garantizar que, en su momento, la venta de estas compañías se hiciera preferiblemente a instituciones públicas locales, tras una auditoría socioeconómica y a un precio justo para todas las partes—, a la vez que proporcionaría fondos para impulsar el Banco del Agua.

 “Recuperaremos el Canal de Isabel II como empresa pública, fuerte y solvente”, ha dicho José Manuel López. Se trata, efectivamente, de impedir la descapitalización y la posterior privatización de una compañía pública que ha demostrado su eficacia en la gestión sostenible del ciclo del agua, evitando prácticas como la externalización de la atención telefónica a terceros países y la venta del patrimonio inmobiliario del Canal a grandes especuladores y fondos buitre.

Cambio del modelo productivo. El objetivo final del Banco del Agua, según recoge la web de Podemos, es “acelerar el cambio de modelo productivo hacia una mayor eficiencia energética, hacia actividades empresariales que utilizan más intensivamente el conocimiento y que crean empleo de mayor calidad”.  (...)

Precisamente, ahí radica el interés de esta propuesta, en el hecho de que significa un avance en la formulación de alternativas concretas que le disputen la centralidad del sistema económico a las grandes corporaciones. 

Seguro que en los próximos tiempos, fruto de la interacción con las personas, organizaciones y plataformas sociales que están trabajando en el ajuste fino del Banco del Agua, podrán concretarse aún más los números y su diseño en detalle. 

En todo caso, porque supone un paso adelante a la hora de repensar cómo pueden funcionar otros modelos de empresa e instituciones públicas, estamos ante una iniciativa que merece ser apoyada. ¿Cómo era eso de que no hay alternativa?"     (Pedro Ramiro, La Marea, 08/05/2015)

3.5.15

Podemos quiere crear un "banco del agua" en Madrid con el Canal de Isabel II. Que pediría 300 millones al Banco Europeo de Inversiones para proyectos sociales. Como colocar paneles solares en los edificios madrileños

"No abundan las propuestas concretas en los programas electorales y Podemos se ha mojado en lanzar una especialmente arriesgada y poco conocida.

 La candidatura que defiende José Manuel López para la Asamblea ha proyectado crear un banco del agua tomando como base la actual empresa pública del Canal de Isabel II. Esta empresa gestiona el agua de la comunidad y aunque en ocasiones se ha especulado con su venta sigue por ahora bajo el control público.

Aunque Podemos presentará el jueves con más detalle la propuesta, ya se conocen las líneas maestras del que parece ser la medida estrella de la agrupación en Madrid.  En un debate con otros candidatos organizado por Attac, Alternativas Económicas y eldiario.es, López reveló que se ha inspirado en un banco del agua que ya existe en Holanda. 

El Nederlandse Waterschapsbank, con sede en La Haya, es un banco que se creó a mediados del siglo pasado para rentabilizar las infraestructuras ya existentes, básicamente diques. Podemos se ha reunido con sus gestores y pretenden traer la idea, que ha convertido a la entidad holandesa en el  sexto banco más seguro del mundo, a Madrid.

La idea es crear un instituto de crédito 100% público -Instituto de Crédito para la Innovación- que nazca con una aportación inicial de la Comunidad de Madrid y otra del actual Canal de Isabel II. López cree que el Canal puede aportar hasta 150 millones de euros que surgirían de desinversiones fuera de su actividad principal y de sus negocios en América Latina ( Haití, Colombia y Ecuador) y también se recurriría a la tesorería.

 "El Canal tiene unos beneficios de 340 millones de euros al año. Hasta ahora se ha repartido más dividendos de lo que era sostenible. Muy por encima de lo que sería normal, vaciando los balances del canal", asegura. Este montante se multiplicaría con el apalancamiento con fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

El banco holandés solo presta dinero a entidades públicas, y algo similar sugiere el candidato a la Asamblea aunque con matices. López quiere que el crédito fluya especialmente hacia la innovación y los laboratorios de ideas de las universidades madrileñas, incluso a fondo perdido. En su opinión, esto generaría un cambio de modelo productivo en la comunidad y dinamizaría su actividad económica. "En 20 años se podría cambiar la lógica", aseguró.

8.1.15

La creación de banca pública y bancos ciudadanos de interés público significa cooperativas financieras de cercanía, vinculadas a colegios profesionales, universidades y barrios

"(...) En consecuencia de todo ello, en el marco del sistema financiero creemos que hay que tener en cuenta y desarrollar medidas como las siguientes:

Puesta en claro cuando antes de la situación patrimonial real del sector financiero y particularmente la de las entidades que han recibido cualquier tipo de ayuda por parte del sector público, que es como decir todas ellas.
Establecimiento de un régimen de buenas prácticas y de ética bancaria que deberá ser asumido, al menos, por las entidades que se beneficien de ayudas públicas o que mantienen relación comercial con el sector público.

Reconocimiento en nuestra Constitución de un principio que consagre el crédito y la financiación a la economía como un servicio público esencial, obligando a que su disposición necesariamente responda al interés general y no se resuelva en función del lucro de la banca privada, única forma de evitar los problemas y costes provocados por las sucesivas crisis bancarias que se han producido en España en la reciente etapa democrática, durante los años 70, 90 y en esta última crisis.

En virtud de este principio, creación de banca pública y bancos ciudadanos de interés público sujetos a condiciones estrictas que garanticen su sometimiento al anterior principio y al control ciudadano para evitar la corrupción que se ha generalizado en los últimos años. 

Debe estudiarse el procedimiento concreto que mejor garantice su constitución más solvente y rápida para garantizar que la financiación fluya cuanto antes a la economía.

Igualmente, debe mejorarse el funcionamiento del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para que los préstamos que recibe del Banco Central Europeo se produzcan en las mismas condiciones que la banca privada, y pueda así asegurar que la financiación llegue a las pequeñas y medianas empresas y a las familias que lo necesitan con tanta urgencia.

Utilización estratégica de los depósitos y liquidez de las administraciones públicas como instrumento para consolidar la creación y funcionamiento de este nuevo tipo de banca pública y ciudadana.

Puesta en marcha de nuevas formas de intermediación financiera para solventar las limitaciones que supone el modelo dominante de banca global y a imagen y semejanza de experiencias que se han desarrollado en otros lugares de Europa o Estados Unidos: cooperativas financieras de cercanía, centrales de depósitos, cajas o cooperativas de ahorros y crédito vinculadas a corporaciones y colegios profesionales, universidades, barrios y otros grupos de población.

En particular, debe estudiarse con detenimiento la posibilidad de crear un banco ciudadano de depósitos con el fin de separar la función de captación de ahorro de la de financiación, una forma que muchos especialistas empiezan a considerar como muy útil para evitar los efectos negativos de la actual práctica bancaria y que además podría tener una gran utilidad para hacer más sostenible la deuda y paliar más fácilmente los déficit públicos al abaratar la carga de intereses.
Promover la más amplia discusión posible a nivel nacional e internacional sobre la necesidad de una reforma profunda del sistema bancario para encontrar fórmulas que acaben con el sistema de reservas fraccionaria que concede a la banca privada el privilegio de crear dinero emitiendo deuda y que es el que está en la base de la insostenible situación en la que se encuentran las finanzas internacionales y de la mayoría de los estados (...)"          (PODEMOS, Un proyecto económico para la gente, pág. 43)

22.12.14

Los taxis son privados, pero la autorización para que puedan ejercer está supeditada a que se comprometan a realizar una función pública. Lo mismo debería ocurrir con los bancos

"(...) España es hoy uno de los países de la Unión Europea de los Quince (UE-15, el grupo de países más ricos de la UE) que tiene menos banca pública, y no es casualidad, también, que sea uno de los países de dicha comunidad donde las familias, así como las pequeñas y medianas empresas, tienen más dificultades para conseguir crédito, es decir, para poder conseguir dinero prestado. 

España es también uno de los países de la UE-15 donde hemos visto un mayor número de burbujas (basadas, por definición, en inversiones especulativas por parte de la banca privada) y una mayor inestabilidad financiera. 

Y España es también uno de los países de la UE-15 donde la banca privada tiene mayor influencia sobre los medios de comunicación y sobre las instituciones políticas llamadas representativas. (...)

Banca pública es aquella que es propiedad de una autoridad pública, lo cual no quiere decir que esta autoridad tenga el 100% de la propiedad de la banca, sino que tenga aquel porcentaje que le permita el control de tal institución.

 La gran mayoría de países del mundo tienen sistemas bancarios predominantemente públicos, siendo Alemania uno de los países de la UE-15 que tiene un sistema bancario público más extenso. En este país hay una red pública bancaria que consiste en 11 bancos regionales, Landesbanken, cada uno de los cuales está conectado a miles de cajas de ahorro de propiedad municipal.

 Según consta en su reglamento, tienen como objetivo servir a los intereses públicos en lugar de optimizar los beneficios privados. Esta red juega un papel clave y central en el desarrollo económico alemán. 

Si a esta red le sumamos los bancos hipotecarios públicos, resulta que la mayoría de los activos bancarios en Alemania son públicos. Existen también las cooperativas de crédito, que son públicas sin ser estatales (centrales, regionales o municipales), las cuales desempeñan también una función social.(...)

 El caso alemán no es único. Francia es otro país con un gran sector público bancario. Y lo que también es interesante señalar es que cuando en un país de la Unión Europea la situación financiera es inestable y los ahorradores perciben el peligro de perder sus ahorros, los trasladan a la banca pública, como ha ocurrido en la mayoría de países europeos durante los momentos de crisis en los últimos años.

 El caso más estudiado es el ocurrido en el Reino Unido, analizando el flujo de depósitos durante la crisis bancaria, cuando se vio un flujo intenso y rápido de depósitos al Northern Rock, en aquel momento el mayor banco público británico. Una situación semejante ha ocurrido en otros países europeos. (...)

Es lógico que la banca pública sea mejor que la privada, pues esta última tiene como objetivo (muy legítimo) optimizar los intereses de los banqueros y de los accionistas de la banca. Ahora bien, no puede asumirse que los intereses de los banqueros (entre los mejor retribuidos en la UE-15 en el caso de España) y accionistas sean los mismos que los de la mayoría de los ahorradores o del Estado.

 En muchísimas ocasiones, los intereses no solo no coinciden, sino que son contrapuestos. Por ejemplo, las actividades especulativas de la banca privada pueden ser más rentables que las inversiones en la economía productiva (donde los bienes y servicios se producen). 

Pero, por definición, tales actividades se basan en la existencia de riesgo. De ahí que sean más inseguras. Y pueden llevar a un desastre (como ha ocurrido en España), saliendo perjudicados los ahorradores. (...)

Por cierto, en EEUU, uno de los poquísimos Estados que no ha tenido problemas durante la Gran Recesión ha sido el Estado de North Dakota, que es el único Estado de EEUU que tiene un banco público. El PIB del Estado ha crecido, desde el año 2000, un 56%; la renta per cápita un 43%; sus salarios un 34%; y su presupuesto estatal ha tenido un superávit de 1.300 millones de dólares. Una característica de ese banco público es que todas las inversiones y préstamos los hace dentro del Estado.  (...)

Estas notas deberían ayudar a entender que España no puede continuar con la situación anterior. Es necesario 

1º) expandir el sector bancario público, manteniendo en este sector aquellos bancos que han recibido máxima ayuda pública; 

2º) asegurarse de que todo el sistema bancario, incluyendo el privado, sea considerado un servicio público, lo cual no quiere decir que se nacionalice toda la banca, sino que la banca privada tenga que funcionar dentro de unos parámetros y con unos objetivos que sirvan al bien común. 

Los taxis son privados, pero tienen una función pública en el sistema de transporte de un país. La autorización para que puedan ejercer su función está supeditada a que se comprometan a realizar una función pública. Lo mismo debería ocurrir con los bancos privados. 

De ahí que el profesor Juan Torres y yo hayamos propuesto un cambio en la Constitución Española que establezca la banca, incluyendo la privada, como un servicio público, con la función de servicio a la ciudadanía, incluyendo la oferta de crédito, propuesta que ha sido también maliciosamente interpretada como una medida extrema encaminada a nacionalizar toda la banca, lo cual no es lo que nosotros apoyamos. Pero sí que creemos que debe haber un cambio muy profundo del sector bancario, que debe estar al servicio de la población. (...)"           

(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 11 de diciembre de 2014, en www.vnavarro.org, 11/12/2014)

5.12.14

Banca pública... pero controlada por los ciudadanos

"El documento de medidas económicas que usará Podemos  para elaborar su programa electoral recoge la necesidad de introducir en la Constitución española un principio que consagre el crédito y la financiación a la economía "como un servicio público esencial, obligando a que su disposición necesariamente responda al interés general y no se resuelva en función del lucro de la banca privada". (...)

Como medida para desarrollar el principio de acceso al crédito que proponen introducir en la Constitución, los economistas apuestan por crear "una banca pública y bancos ciudadanos de interés público". Estos bancos deberán estar sometidos al control ciudadano "para evitar la corrupción que se ha generalizado en los últimos años".

Estos bancos también deberán cumplir una serie de "condiciones estrictas", reguladas por un "régimen de buenas prácticas y de ética bancaria" que deberá ser asumido también "por las entidades que se beneficien de ayudas públicas o que mantienen relación comercial con el sector público".

También señalan la necesidad de poner en claro cuando antes "la situación patrimonial real del sector financiero y particularmente la de las entidades que han recibido cualquier tipo de ayuda por parte del sector público". "Que es como decir todas ellas", ironizan.

Son partidarios asimismo de que mejorar el funcionamiento del Instituto de Crédito Oficial (ICO) "para que los préstamos que recibe del Banco Central Europeo se produzcan en las mismas condiciones que la banca privada, y pueda así asegurar que la financiación llegue a las pequeñas y medianas empresas y a las familias que lo necesitan con tanta urgencia".  (...)"             (, 28 Noviembre 2014)


4.12.14

Una red de banca pública contribuiría al relanzamiento del flujo crediticio y con ello al crecimiento y desapalancamiento de las cuentas del sector privado y del Estado

"(...) P- Ustedes propugnan conservar y potenciar los bancos nacionalizados para crear una red de banca pública…
 
R- Si, efectivamente, entre nuestras propuestas –con todos los matices que existen en la pluralidad interna que caracteriza a Economistas Frente a la Crisis- puede encontrarse una posición favorable a la recuperación de la presencia del sector público en los sectores estratégicos, no solo en el bancario también en el sector energético.

El expolio de ENDESA por ENEL, en el que ha acabado la privatización culminada en 1997 de la empresa energética de referencia e instrumento precioso para la política energética española, avala nuestra preocupación por la pérdida de la presencia del Estado como actor económico e industrial en este sector estratégico.

También el sector bancario ha asistido, a lo largo de muchos años, a la completa desaparición de la banca pública. (...)

El sector bancario es un sector, como el energético, también sistémico y la presencia del sector público debiera actuar como testigo y revulsivo de la gestión de este sector, centro de la crisis que vivimos. 

Ello se puede lograr por medio de una agencia pública especializada  en la financiación de la inversión. Para ello sería necesario disponer de un  ICO redimensionado, más transparente y que preste directamente a los prestatarios finales. Una segunda vía complementaria sería mantener una participación de control público en Bankia y BMN.
 
Pero obviamente, muchas otras medidas son necesarias. Pongamos una de ella sobre la mesa: garantizar la independencia y recuperar la especialización de los órganos reguladores que existen, precisamente, porque en la economía existen sectores estratégicos que afectan a la sociedad de manera sistémica.

P- ¿No generaría esto un mayor déficit presupuestario y un aumento de la deuda pública?

R- Nada de esto tiene que ver con el aumento del déficit y de la deuda pública. Al contrario, contribuiría al relanzamiento del flujo crediticio y con ello al crecimiento y desapalancamiento de las cuentas del sector privado y del Estado.

 Y si hablamos del sector eléctrico, no hay duda alguna de que la presencia pública del Estado en una empresa como ENDESA hubiera permitido tener la información necesaria para derogar la regulación que ha encarecido la electricidad a empresas y familias en detrimento de la competitividad de la economía y del bienestar de las familias. (...)

P- Y relanzar la inversión pública ¿tampoco generaría esto un mayor déficit y un aumento de la deuda?

R- También –obvio- la inversión y el gasto público tienen que ver con el déficit y la deuda. Pero una vez más hay que advertir aquí, que lo que parece intuitivo no es cierto.

Uno de los conceptos que a los estudiantes de economía les empieza a cambiar su cultura de ciudadanos corrientes -que en sus inicios de economía no tienen más noción que la que se intuye a través de las economías “caseras”-  es el concepto del “Multiplicador del Gasto Público”. 

Se trata de un efecto, paradójico, poco intuitivo, según el cual, bajo determinadas condiciones, un incremento del gasto público desencadena un proceso de incrementos sucesivos de la producción de bienes y servicios que permiten al Estado aumentar sus ingresos y disminuir su gasto en las prestaciones sociales hasta el punto en que puede llegarse a contrarrestar el incremento del gasto si este va dirigido hacia sectores con altos multiplicadores. 

Las cuentas públicas acaban reequilibrándose al nivel inicial impulsando una espiral virtuosa de crecimiento y mejora del bienestar de los ciudadanos. Olivier Blanchard, Economista Jefe del FMI, ha recalculado el valor medio del multiplicador del gasto en esta fase del ciclo y ha reconocido su minusvaloración por la UE y resto de instituciones financieras internacionales. Están empezando a reaccionar, además del FMI, la OCDE y algunos gobiernos de los Estados miembros de la UE. Lástima que este inicio en las rectificaciones llegue tan tarde.

Y lástima porque este efecto opera igualmente, aunque en sentido contrario, si se trata de una reducción del gasto público . La restricción del gasto tiene límites difícilmente sorteables en compromisos de corto plazo y tiende a centrarse sectores de alto valor añadido: investigación, enseñanza, sanidad… y acaba impulsando una espiral viciosa de decrecimiento con pérdida no sólo del bienestar de los ciudadanos, también de la capacidad potencial de crecimiento. 

Es decir, empobrece en todos los sentidos el país. En fin, la reducción del gasto no implica la pretendida reducción del déficit presupuestario. De hecho la curva de crecimiento de la deuda se ha acelerado durante estos años gestionados por la mal llamada austeridad.

Así es que, ambos fenómenos, aumentos y disminuciones del gasto incorporan consecuencias poco intuitivas, contrarias a lo que, sin conocimientos suficientes, cualquier ciudadano podría esperar. (...)"           (Entrevista a Jorge Fabra Utray, Economistas frente a la crisis, 28/11/2014)

20.10.14

La banca privada nos arruina con nuestro dinero

"Si las Administraciones Públicas se financiaran a un precio similar al tipo de interés oficial del dinero al que el Banco Central Europeo presta a las entidades bancarias, el gasto financiero para las mismas habría sido inferior en 103.177 millones de euros con respecto al que realmente han soportado en el período 2007-2013.

Este sobre-coste es 5 veces superior a los recortes en sanidad y educación sufridos en esta crisis."       (

12.10.14

Rajoy utiliza la banca pública (la que queda, el ICO) … pero se lo calla

"(...) A menudo numerosas organizaciones civiles así como determinadas agrupaciones políticas le han exigido al Gobierno español (tanto del PP como del PSOE) instaurar y desarrollar una banca pública. La idea esencial es que de esta forma la banca pública podría financiarse de forma barata en el BCE y luego volver a prestar el dinero al Estado o a cualquier administración pública pero al mismo coste, mucho más reducido que el que tiene que asumir por pedir dinero a la banca privada (puesto que por su carácter privado necesita obtener beneficios para sobrevivir, algo que no le ocurre a una entidad pública). Sin embargo, ningún Gobierno ha querido escuchar las demandas, alegando que la banca pública es cosa del pasado y mucho más ineficaz, costosa e ineficiente que la banca privada.
Pero eso de cara a la galería, claro, porque el Gobierno de Rajoy hace tiempo que decidió recurrir a lo poco de banca pública que aún queda en España para intentar sortear los obstáculos que le impone la banca privada. Eso sí, por la puerta de atrás para que nadie le pueda echar en cara que se esté aprovechando de las ventajas de la banca pública cuando no se cansan de repetir que ésta sólo presenta inconvenientes frente a la privada.
A comienzos de 2012, en plena crisis de la deuda pública, cuando la prima de riesgo alcanzó cotas inimaginables y cuando el coste de financiación de las administraciones públicas era estratosférico, al Gobierno de Rajoy se le ocurrió que podían utilizar una entidad pública de crédito (el Instituto de Crédito Oficial –ICO–) para que las administraciones públicas se financiaran.

 El punto 2 del artículo mencionado aclara que la prohibición no afecta a las entidades públicas de crédito, por lo que éstas pueden obtener dinero a un coste reducido en el BCE y luego utilizarlo para prestarlo a cualquier agente económico, también a un precio reducido. 

Por lo tanto, el ICO acudió en 2012 a la ventanilla del BCE para pedir prestados 20.000 millones de euros con los que financió al Estado y a las comunidades autónomas. Un atajo muy útil para obtener financiación a un coste bajo.

Pero no quedó ahí la cosa. En 2013 y 2014 los problemas de financiación de las administraciones locales se redujeron notablemente, por lo que no fue necesario volver a acudir a este pequeño banco público. Sin embargo, lo que sí seguía (y sigue) suponiendo un grave problema es que los bancos privados apenas dan préstamos a las familias y empresas. 

De nuevo al Gobierno de Rajoy se le ocurrió una excelente idea: recurrir otra vez a la banca pública. Durante todo 2013 el ICO ofreció créditos por valor de 22.000 millones de euros a las empresas. Hasta mediados de septiembre de 2014 la entidad pública de crédito ha concedido 14.630 millones de euros en más de 197.000 operaciones, más del doble que durante el mismo período del año anterior.

 Precisamente ésta es la explicación de que el hundimiento del crédito en España se haya frenado desde 2013(aunque la caída continúa). Lo llamativo de esto es que el Gobierno venda como una buena noticia que 2013 y 2014 no estén siendo años tan malos en cuanto a créditos a familias y empresas, sin especificar que ha sido gracias a un banco público.

La hipocresía de este Gobierno es máxima: reniega oficialmente de la banca pública por considerarla peor herramienta que la banca privada pero al mismo tiempo recurre a los canales de la primera cuando la segunda resulta inservible o muy costosa. 

Todo esto no hace sino reforzar la idea de que para poder gestionar la economía de forma que sea útil a la mayoría de la población necesitamos una potente banca pública que permita una mejor financiación bancaria, a menor coste y sin necesidad de hacer de oro a una minoría de la población a costa del resto."         ()

6.10.14

El crédito ni está ni se le espera. Los bancos recibieron el dinero y lo utilizaron para comprar deuda pública a unos intereses elevadísimos del 4 ó el 6%. Alternativa, banca pública como en North Dakota

"Una de las principales causas de la crisis de la banca privada es la actividad especulativa de las instituciones financieras, consecuencia de la desregulación del sistema financiero, resultado de la aplicación de las políticas neoliberales llevada a cabo por gobiernos a los dos lados del Atlántico Norte, es decir, EEUU y la Unión Europea (y muy en especial en los países de la Eurozona). 

La paralización de la actividad crediticia (es decir, que los bancos dejaran de prestar dinero) contribuyó enormemente a la crisis económica. (...) 

  Y se dieron millones y millones de euros públicos a la banca privada (solamente España, entre 2009 y 2012, comprometió unos 108.000 millones de euros públicos en ayudas según el Tribunal de Cuentas, lo que representaba casi un 10% del PIB de 2012). Puede que la expresión “se dieron” sea un pelín exagerada. 

Pero el Banco Central Europeo (BCE) ha estado prestando a los bancos privados europeos, a unos intereses irrisorios, cientos de miles de millones. Solo este año ya hay previsto inyectar 400.000 millones de euros a la banca para intentar que fluya el crédito. (...)

Y a pesar de ello, el crédito ni está ni se le espera. Los bancos recibieron el dinero y lo utilizaron para otros propósitos, como por ejemplo, comprar deuda pública a unos intereses elevadísimos del 4 ó el 6% (en el caso de Grecia, 13%, cifra que se alcanzó en 2011), lo que ha significado uno de los negocios más redondos que uno pueda imaginarse. 

Suponga que usted recibe millones de euros a unos intereses más bajos del 1%, y compra bonos que le generan unos intereses del 4 ó el 6% con solo apretar un botón. Pues bien, se lo crea o no, esto es lo que la banca privada ha estado haciendo.

La pregunta que debería hacerse el lector es: ¿por qué el BCE le presta dinero a la banca privada y no a la banca pública y a los Estados para que estos no tengan que pedir prestado dinero a los bancos privados, que les exigen unos intereses elevadísimos, creando una enorme deuda?

El hecho de que el Estado tenga que pagar unos intereses tan elevados es porque no tiene otra manera de poder conseguir dinero en la UE que no sea a través de la banca privada.  (...)

La situación actual es insostenible. El BCE continúa “regalando” (400.000 millones de euros solo este año), es decir, prestando, dinero a la banca privada a unos intereses bajísimos (0,05%) y, sin embargo, se continúa sin generar crédito. Pero hay una alternativa fácil de ver: que todo este dinero que se ha gastado el BCE vaya a un banco público en cada Estado, garantizado por el Banco Central Europeo, que debería tener como misión facilitar el crédito.

 Esto es lo que ocurre en muchos países como, por ejemplo, EEUU, el cual tiene un Banco Central (el Federal Reserve Board) que ejerce tal función: garantizar el crédito al Estado federal y a los Estados. Este Banco Público Central podría incluso ir más allá, y crear bancos públicos a base de los depósitos del Sector Público. Por ejemplo, el Estado de North Dakota, en EEUU, tiene un banco público en el que el Estado invierte, por ley, todos sus ingresos públicos. 

No es un banco de accionistas. Fue fundado en 1919 por inmigrantes escandinavos (noruegos en particular), que eran muy críticos con la banca privada y con Wall Street, el centro financiero de aquel país. Su función principal es ofrecer y garantizar el crédito a las instituciones del Estado. Y así se ha conseguido que sea el único Estado que no ha tenido un problema grave de crédito en EEUU durante la crisis. 

Ha podido así permanecer en un equilibrio fiscal (con superávit en sus cuentas), siendo North Dakota uno de los Estados con menos desempleo. Pero North Dakota no es una excepción en el mundo. En realidad, el 40% de todos los bancos en el mundo son públicos, incluidos los bancos de los altamente exitosos BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Y en Europa y en la UE, el sector bancario público es extenso y juega un papel clave en el sector financiero de los países.

En realidad, varios estudios recientes escritos por los profesores Von Mettenheim y Andrianova han mostrado que, en general, aquellos países que tienen un sistema bancario público han crecido más rápidamente que los países con sistemas bancarios privados. Y lo que es incluso más importante es que tales bancos públicos han sido, en general, menos corruptos y especuladores que los bancos privados, y han tenido mayores beneficios. 

En base a esta experiencia, sería de desear que el BCE se convirtiera en un banco público que prestara a los Estados a través de los bancos centrales de cada país, y que estos también ofrecieran crédito a las pequeñas y medianas empresas. Los bancos públicos podrían complementarse con cooperativas de crédito, banca ética y otras formas de instituciones financieras que no tienen la usura como objetivo central. Que ello es posible queda demostrado con esta experiencia internacional. 

¿Por qué, pues, no se hace? Pues porque la banca privada domina hoy el poder político de los Estados. Si no se lo cree, vea la reacción de los políticos y de los medios a la muerte del mayor banquero de España, el Sr. Botín. La cobertura y homenaje a su figura fue la apropiada casi para un Jefe de Estado. ¿Se da cuenta? (...)"            (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 2 de octubre de 2014. en www.vnavarro.org, 02/10/2014)

18.7.14

Casi la mitad del beneficio que la banca reparte entre sus accionistas depende del negocio que hacen con las administraciones públicas tanto españolas como europeas

"(...) Con los datos en la mano, sin el funcionamiento de los mecanismos públicos de sostenimiento de la banca privada, ésta no gana dinero. De ese modo se ha manifestado el economista de Attac y miembro de la Plataforma por una Banca Pública en el Taller de Economía de las Jornadas Programáticas de EUPV-IU. 

Sánchez Mato es además coautor del libro “¡Banca pública, rescatemos nuestro futuro!” (Icaria). Sus análisis y comentarios pueden seguirse en el blog http:/matoeconomia.blogspot.com.es

Esto ya ocurría antes de la crisis. Según cifras del Banco de España, del beneficio contable (casi 78.000 millones de euros) que tuvieron entre 2000 y 2008 todas las entidades bancarias del estado español (cajas de ahorro, bancos privados y cooperativas de crédito), 31.955 millones de euros procedieron de ayudas públicas. 

Se entiende por “ayudas públicas” los intereses que el gobierno central, las administraciones autonómicas y corporaciones locales pagan por créditos que les conceden las entidades financieras, y por los intereses de la deuda pública que han adquirido estas entidades.

Es decir, incluso en los periodos de auge, “casi la mitad del beneficio que la banca reparte entre sus accionistas depende del negocio que hacen con las administraciones públicas tanto españolas como europeas, y que les concedemos de manera graciosa”, subraya Carlos Sánchez Mato.

Entre los años 2007 y 2013 (de lleno en la crisis financiera), se produce un desequilibrio “fabuloso” porque el conjunto de las entidades bancarias perdieron 13.000 millones de euros, pero tuvieron unos beneficios por “ayudas Públicas” de 91.000 millones de euros. 

Si se considera el conjunto del periodo (2000-2014), incluidas las fases de expansión y crisis, las entidades bancarias ganaron 65.000 millones de euros con unos beneficios por “ayudas públicas” de casi el doble (123.000 millones de euros). En conclusión, “la banca no puede ser sino pública dado que los ingresos y beneficios vienen indefectiblemente unidos al sostenimiento de las administraciones públicas”.

El gobierno del PP ha nacionalizado entidades bancarias. Actualmente el 20% del sistema bancario a nivel estatal tiene un carácter público. Sin embargo, en la práctica no se ha producido una “socialización”, ya que la actuación de estas entidades no se corresponde con el interés general. Por ejemplo, a pesar de ser una entidad pública, Bankia continúa promoviendo desahucios. (...)"             (Carlos Sánchez Mato, en Enric Llopis, Rebelión, 15/07/2014)

17.2.14

¿Qué soluciones hay? Veamos algunas

"(...) ¿Tiene solución esta dura crisis? Sólo si la inmensa mayoría de los ciudadanos toman conciencia de la situación, se unen y obligan a los poderes políticos a cambiar la situación, acabando con este sistema injusto, corrupto y antidemocrático.

¿Qué soluciones hay? Vamos a enumerar algunas:

- Como muchos economistas argumentan (Pedro Montes, Ramón Franquesa, Juan Francisco Martín Seco, Alberto Montero, Juan Torres…) la salida del euro y la recuperación de nuestra autonomía monetaria (Banco Central español) son imprescindibles.

 El euro y su implantación, con todo el tinglado montado a su alrededor (Troyka), ha propiciado en gran parte la desastrosa situación que padecemos.

- Son totalmente necesarias, tanto la recuperación de una fiscalidad progresiva (que pague más quién más tiene), como la persecución del fraude fiscal.

- Hay que implantar una banca pública (ya existe) que posibilite préstamos a PYMES y a familias para facilitar el consumo y exigir a la banca privada la devolución del dinero prestado.

- Se deben establecer un salario mínimo interprofesional (SMI) de acuerdo con los que tienen los países de nuestro entorno (Alemania, Francia, Italia,…) y una renta mínima garantizada para todos los ciudadanos.

- Nuestra deuda pública es impagable. Por ello, debemos negarnos a pagar la alta deuda ilegítima, negación respaldada por el derecho internacional.

- Tenemos que recuperar los derechos laborales y sociales perdidos en las últimas décadas.

- Hay que fomentar una fuerte inversión pública, tanto para mantener los servicios sociales esenciales como para potenciar el desarrollo de una economía productiva.

- Debemos recuperar unos salarios dignos, estabilidad en el empleo, convenios colectivos y una jubilación mínima equivalente al SMI.

¡La unión y la lucha de toda la ciudadanía son más necesarias que nunca! Si no, cuando nos impongan que hemos salido de la crisis, será con unas condiciones sociales y laborales tercermundistas, retrocediendo en derechos fundamentales muchas décadas."               (Mesa Estatal del Frente Cívico Somos Mayoría, Público, 07/01/2014)