- la demanda de total transparencia en las instituciones responsables del gobierno de la Eurozona, con la publicación de las notas y actas de sus reuniones y/o cualquier tipo de trabajo;
- la utilización de tales instituciones para responder a las necesidades populares; y
- la convocatoria de una Asamblea Constituyente que daría paso a la Europa democrática, con un Parlamento Europeo soberano en el año 2025.
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
18.10.16
El objetivo de Varoufakis es crear movimientos paneuropeos que llegue a alcanzar tales dimensiones que desarrolle un sujeto soberano, el nuevo Parlamento Europeo, del cual derive todo el poder
3.10.16
La crisis de la socialdemocracia en Europa, en España, en Estados Unidos...
Este argumento ignora, sin embargo, varios hechos. Uno de ellos es que en la mayoría de países de la UE hay más personas que se definen como pertenecientes a la clase trabajadora que a la clase media, siendo en los países nórdicos escandinavos (que tienen el mayor nivel de riqueza de Europa) donde tales porcentajes son mayores.
El argumento más utilizado por aquellos partidos políticos, en justificación de su abandono de las políticas socialdemócratas, fue que la globalización imposibilitaba el desarrollo de tales políticas. Anthony Giddens, entre otros, repitió esta argumentación en todos sus trabajos. Tal globalización –se nos decía- hacía imposible la continuación de aquellas políticas socialdemócratas.
Una vez ganadas las elecciones, el Presidente Clinton no cumplió ninguna de estas promesas. Convirtiéndose en el Presidente del Partido Demócrata más próximo al capital financiero que haya existido en EEUU (tal como ha indicado su Ministro de Trabajo Robert Reich), puso los intereses del capital financiero en el centro de sus políticas públicas, reduciendo el gasto público y favoreciendo al capital financiero, llegando a eliminar la Ley Glass Steagall (que, aprobada por el Presidente Roosevelt en 1933, había prohibido que los bancos comerciales pudieran también ser de inversión), abriendo así la puerta a la especulación y a la crisis financiera actual. (...)
Estas políticas fueron muy impopulares entre sus bases electorales, lo que explica el gran descenso de su apoyo electoral. Pasó de obtener el 33% del total del electorado en 1997 a un 25% en 2001 y un 22% en 2005. Si Gran Bretaña hubiera tenido un sistema electoral proporcional, habría perdido la mayoría ya en la segunda convocatoria electoral desde que ganó la primera vez en 1997.
Ahora bien, en 1993 (cuando el déficit de gasto público social había ya sido reducido a la mitad) hubo un cambio político muy importante, con consecuencias en las políticas públicas, tanto económicas como sociales.
En su segundo mandato, iniciado en 2008, el gobierno Zapatero viró a la derecha, buscando el apoyo de la derecha nacionalista catalana, siempre afín al equipo económico del gobierno, que continuó siendo neoliberal.
7.9.12
¿Por qué la crisis no se resolverá? Porque no hay respuesta social ni política
En realidad, en los países de la UE, y muy en especial en los países de la Eurozona, las intervenciones públicas van claramente en sentido opuesto a lo que debería hacerse.
Además de estas políticas públicas, contribuyeron a esta reducción de las rentas del trabajo (causada primordialmente por la reducción de los salarios), la revolución tecnológica en el mundo del trabajo, sustituyendo fuerza de trabajo por tecnología y la globalización económica con la desregulación de la movilidad de capitales y movilidad del trabajo. El desplazamiento de áreas de producción a China, por ejemplo, ha facilitado la reducción de los salarios en ambos lados del Atlántico Norte. (...)
La riqueza producida en la sociedad durante los últimos treinta años, consecuencia primordialmente del aumento de la productividad, ha ido más encaminado a aumentar las rentas del capital que las del trabajo. (...)
No hay demanda con lo cual la economía productiva, donde se producen los bienes y servicios, está estancada. Ello explica que su rentabilidad es menor que la alcanzada en actividades especulativas como la propiedad inmobiliaria o los sectores de alto riesgo (o Hedge Funds), que es donde el gran capital (cuyas rentas han ido creciendo en dimensiones superlativas) está invirtiendo.
De ahí la gran expansión de las actividades especulativas dentro del sector financiero (sobre todo bancos, compañías de seguros y fondos de alto riesgo), actividades facilitadas por la desregulación de los mercados financieros. Consecuencia de ello es que las rentas del 1% de renta superior en ambos lados del Atlántico Norte se han disparado, invirtiéndose primordialmente en actividades especulativas.
Todos los mayores medios de información españoles, por ejemplo, están profundamente endeudados. Muchos de los rotativos de mayor difusión tienen banqueros o personal próximo al capital financiero en sus consejos de dirección. (...)
Parte de su debilidad está basada en su adaptación e incluso incorporación al pensamiento neoliberal (como ha ocurrido en los partidos afines a la Tercera Vía, tales como Partido Socialdemócrata Alemán, el Partido Laborista Británico y el PSOE durante el gobierno Zapatero).
Contribuye a este debilitamiento la ausencia de países con experiencias que pudieran considerarse alternativas y amenazantes para el sistema actual. Es importante entender que la salida de la Gran Depresión en EEUU fue consecuencia de una enorme agitación social, dirigidas por partidos como el partido comunista y el partido socialista, inspirados por la Revolución Bolchevique y la Unión Soviética, que causó la respuesta del presidente Franklin Roosevelt, (cuya esposa Eleanor Roosevelt alentó tal agitación), con el New Deal. Hoy no existe una agitación de tales dimensiones que represente una amenaza para el sistema, lo cual explica la falta de respuesta de las estructuras de poder a las demandas populares a favor del cambio." (Artículo publicado por Vicenç Navarro, 22 de agosto de 2012, en www.vnavarro.org, 22/08/2012)
5.9.12
La bajada de los costes de producción puede hacerse a base de reducir los beneficios empresariales, en lugar de los salarios
3.8.12
¡Sí que hay dinero!
La causa de que todos estos países tengan estos puntos en común es que todos ellos tienen un contexto político semejante. Durante su reciente historia (los últimos cincuenta años) las fuerzas conservadoras han tenido una enorme influencia sobre sus Estados. Fueron gobernados por muchas décadas por gobiernos ultraconservadores. (...)
Pero no se los gasta, no porque no existan. Sí que existen. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Y ahí está el punto clave que no se cita. La regresividad de la política fiscal que España tiene en común con todos los países intervenidos. Han tenido que pedir prestado dinero porque el Estado no recoge el suficiente.
Los orígenes del déficit público del Estado español (tanto central como autonómico) que no se debe primordialmente al aumento del gasto público sino a la reducción de impuestos que tuvo lugar en tiempos de bonanza, durante la burbuja inmobiliaria, y que creó un déficit estructural
Tal argumento fue promovido extensamente a pesar de que la evidencia existente claramente lo cuestiona. En realidad, el Estado español, cuando se inició la crisis, estaba en superávit, y la deuda pública era de las más bajas de la Eurozona.
El crecimiento tan acentuado del déficit no se debió a que se disparara el gasto público, sino a la bajada de impuestos que había creado el déficit estructural, incrementada esta bajada por la enorme disminución de la actividad económica y del empleo, puesto que, al depender de una manera tan acentuada los ingresos al Estado de las rentas del trabajo, el elevadísimo desempleo -que el estallido de la burbuja produjo- se tradujo en una gran disminución de los ingresos al Estado. (...)
4.3.11
"El New York Times... documenta la escandalosa situación que tiene lugar en España cuando una persona no puede pagar una hipoteca"
En la mayoría de países, tanto en EEUU como en la UE-15, cuando una persona se encuentra en tal situación puede declararse en bancarrota y recibir el apoyo legal que la proteja de las medidas recaudatorias abusivas, permitiéndole además devolver las llaves al banco que le vendió la hipoteca sin tener que devolver el resto de la deuda hipotecaria. (...)
No así en España. La ley excluye las hipotecas de ser bienes sujetos a la protección del que se declara en bancarrota, exclusión que refleja el enorme poder de la banca en el desarrollo de la legislación hipotecaria.
Otro indicador de tal poder es que, cuando la persona devuelve al banco las llaves de su piso, comienza en realidad su calvario, pues tal persona continúa debiendo al banco la hipoteca, lo cual es una enorme sobrecarga, pues en muchos casos queda endeudada para el resto de su vida, al igual que sus avalistas.
Es difícil diseñar un sistema que proteja tanto a la banca y tan poco al ciudadano. (...)
Y todavía otro indicador más del enorme poder de la banca son los intereses variables pagados en las hipotecas, que varían del 2% al 6%. A diferencia de lo que ocurre en otros países desarrollados, los bancos españoles tienen incluso el poder de, previo permiso judicial, acceder automáticamente al salario de la persona que debe la hipoteca, exigiendo un pago mensual detractado de su nómina.
Debido a esta excesiva protección de la banca, conseguida a costa del ciudadano, no ha habido todavía ningún colapso de un banco español, hecho que, paradójicamente, ha sido motivo de gran orgullo por parte del Gobierno de Zapatero.
Como ha señalado The New York Times, el orgullo del presidente del Gobierno está basado en el hecho de que el sistema bancario español es de los menos amistosos y sensibles (user’s friendly) a las necesidades del ciudadano. (...)
Una última observación. La enorme crisis de legitimidad de las instituciones representativas en España se debe precisamente a esta percepción generalizada de que sus representantes están excesivamente influenciados por intereses económicos y financieros a los cuales temen enfrentarse.
Y la banca es uno de ellos. ¿No se dan cuenta los representantes políticos, en general, y las izquierdas gobernantes, en particular, de lo que ello supone? El descrédito del establishment político español es uno de los más acentuados en la UE-15.
Y la causa de tal descrédito es la percepción generalizada de que tal establishment es más sensible a los intereses financieros y económicos que a la voz de sus electores. ¿Hasta cuando continuarán ignorando los gobernantes a los gobernados?" (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 3 de marzo de 2011, en www.vnavarro.org, 03/03/2011)
16.2.11
¿Y si España saliera del euro? Pues los banqueros alemanes se echarían a temblar
Si la situación no cambia tiene que pensarse muy seriamente que lo mejor para muchos estados, incluyendo el español, es que abandonen el euro. Pues, en este momento la población española está sufriendo enormemente para salvar el euro, dominado por el capital financiero, sobre todo alemán.
En realidad, la amenaza de que España pudiese abandonar el euro sería una táctica de presión, pues lo último que quieren oír los bancos alemanes es que España se retira del euro. Ello implicaría enormes pérdidas para el capital financiero alemán.
La situación actual es enormemente injusta para las clases populares de los llamados países periféricos. Se tiene que decir que sí a Europa pero no a esta Europa que no es la Europa de los ciudadanos sino la Europa del capital.
Tal como he documentado la integración de España al euro se hizo a costa del subdesarrollo social de España.
Y ahora se quiere salvar al euro, cuyas dificultades han sido causadas por la banca, mediante el sacrificio de las clases populares en general y de la clase trabajadora en especial." (Entrevista al Profesor Navarro en la Revista Temas para el Debate sobre el gobierno económico de la Unión Europea. En wwwvnavarro.org, 08/02/2011)
9.2.11
Las pensiones del 'baby boom'
Pero, como bien señala el informe del EPI, el impacto de la jubilación del baby boom se está exagerando, pues es transitorio y significaría sólo un ascenso del gasto relativamente menor (0.6% del PIB).
Lo que debiera hacerse es facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo exigiendo además que se pague a la mujer como al hombre, (impidiendo el crecimiento de las desigualdades que están empobreciendo a la Seguridad Social) y asegurarse que el crecimiento de la productividad se traduzca en un incremento salarial en lugar del crecimiento de las rentas del capital.
El crecimiento salarial determinaría el crecimiento de las contribuciones de la Seguridad Social." ('El retraso obligatorio en la edad de la jubilación', Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 7 de febrero de 2011, en www.vnavarro.org, 07/02/2011)
El retraso de la jubilación es un error
Este informe documenta que el retraso obligatorio de la edad de jubilación, además de dañar el bienestar social de las clases populares, tiene un impacto menor a la hora de garantizar la solvencia del sistema público de pensiones que otras medidas que ni siquiera han sido consideradas por el Gobierno español, tales como incrementar la progresividad del sistema tributario y del sistema de financiación de la Seguridad Social.
Ambos sistemas son de los más regresivos existentes en la UE-15. Asimismo, señala el incremento de las desigualdades de renta, con un aumento desmesurado de las rentas del capital (que no cotizan a la Seguridad Social) a costa de las rentas del trabajo (que son las únicas que cotizan) y una polarización de estas últimas, con un ascenso de los salarios altos de una minoría (cuya cotización a la Seguridad Social es menor que en la mayoría de cotizantes) y el estancamiento, e incluso reducción, de los salarios de la mayoría de cotizantes.
Esto ha generado el descenso de los ingresos a la Seguridad Social en EEUU, por lo que el informe señala que su corrección eliminaría la necesidad del retraso obligatorio de la edad de jubilación. Una situación semejante ocurre en España." ('Contra el retraso en la jubilación', Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 3 de febrero de 2011, en www.vnavarro.org, 03/02/2011)
"Los supuestos sobre los que se basaban sus propuestas, incluyendo la de retrasar obligatoriamente la edad de jubilación, no tenían credibilidad científica y era fácilmente demostrable que no las tenían.
Los argumentos que se utilizaron constantemente de que la población de pensionistas se doblaría en cuarenta años, requiriendo un gasto en pensiones que alcanzaría el 15% del PIB (presentando este porcentaje como inviable en nuestra economía), ignoraban la evidencia científica presentada por expertos críticos de tales medidas que mostraban que la sociedad española dentro de cuarenta años tendría un PIB más del doble del actual (como ha ocurrido en los cuarenta años pasados) y que un número menor de trabajadores podrían sostener (bien a través de cotizaciones, bien a través de impuestos) el aumento del número de pensionistas, como resultado del crecimiento de la productividad y de los salarios.
En realidad, el número de pensionistas se había más que doblado en los últimos cuarenta años en España sin que el sistema de pensiones se hubiera colapsado (tal como habían predicho los “expertos” promocionados por tales medios) y ello debido a que la riqueza del país también había aumentado." ('El debate de las pensiones', Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 4 de febrero de 2011, en www.vnavarro.org, 04/02/2011)
27.1.11
La esperanza de vida de las pensiones
Se dice constantemente que el hecho de que la esperanza de vida de la población española haya crecido cuatro años en los últimos veinte años hace que, extrapolando este crecimiento al futuro, resulta que el sistema de Seguridad Social no podrá pagar las pensiones de los años extra que la ciudadanía vive ahora sobre los años que vivían sus antepasados.
EL ERROR DEL ARGUMENTO
Tal argumento ignora qué es y cómo se calcula la esperanza de vida. Supongamos que España tuviera sólo dos ciudadanos: uno, Pepito, que muere al día siguiente de nacer, y otro, la señora María, que muere a los 80 años. En esta España imaginaria, la esperanza de vida promedio de la ciudadanía española es de (0+80)/2=40 años.
Pero, supongamos que en el país vecino, Vecinolandia, hay también sólo dos ciudadanos: uno, Juanito, que en lugar de morir al día siguiente como Pepito, vive veinte años. La otra persona, la señora Julia, sin embargo, vive, como la señora María, 80 años.
En este segundo país, Vecinolandia, la esperanza de vida es de (20+80)/2= 50 años, es decir, diez años más que España. Pero esto no quiere decir que la Sra. Julia haya vivido diez años más que la Sra. María (como constantemente se interpreta). Lo que ocurre es que en Vecinolandia los niños viven más años.
Pues bien, esto es lo que ha ocurrido en España durante los últimos cincuenta años. Los infantes y adolescentes viven más años ahora que antes. Y lo mismo ocurre en la mayoría de grupos etarios. En realidad, el mayor crecimiento de los años de vida ha sido en las edades tempranas y adultas, más que en las edades tardías.
Naturalmente que ello implica que viven más personas que alcanzan la ancianidad. Pero el incremento de los años de vida una vez alcanzada la ancianidad, no ha sido muy notable. En realidad, han aumentado mucho más los años de vida en la época de prejubilación que en la época posjubilación.
Así, en EEUU, en la primera mitad del siglo XX, los hombres vieron aumentar sus esperanzas de vida 22 años y las mujeres 21 años. Pero en cambio, el aumento de los años de vida de las personas por encima de los 65 años aumentó sólo cinco años para los hombres y sólo 2,5 años para las mujeres. (...)
Puede verse, pues, que el mayor incremento de los años de vida han sido en el periodo de prejubilación, no en la posjubilación, la cual ha sido relativamente menor. Es importante, pues, saber cómo se miden los años de vida extra.
No se puede calcular este número sumando todos los años que la gente vive y dividiéndolo por el número de personas (como constantemente se hace). Hay que calcular los años de vida por cohortes de la misma edad en dos generaciones distintas.
Haciéndolo de esta manera se ve que el incremento ha sido menor. En realidad, la transición demográfica trabaja a favor, en lugar de en contra, del sostenimiento de las pensiones, pues el número de años trabajados (número de horas trabajadas multiplicado por el número de trabajadores) ha ido aumentando en los grupos prejubilados. (...)
Pero la situación es incluso más preocupante e injusta, pues el alargamiento de los años de vida ha sido muy desigual en España, según la clase social a la cual pertenece el ciudadano. En España, un burgués vive diez años más que un trabajador no cualificado con más de dos años en paro. La obligatoriedad, por lo tanto, impuesta de manera que todos retrasen dos años más su edad de jubilación, afecta muy desigualmente a las distintas clases sociales.
Para la burguesía, pequeña burguesía y clases medias profesionales, tal alargamiento puede ser positivo, pues tales grupos sociales, además de vivir más años que los demás, tienen un tipo de trabajo estimulante, agradable y beneficioso para su propia existencia, una situación muy distinta, sin embargo, que la de la clase trabajadora, la mayoría de la cual hace un trabajo poco estimulante, repetitivo y más manual que intelectual.
Tratar a todos por el mismo rasero es profundamente injusto." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 17 de enero de 2011: 'Demografía y pensiones; en www.vnavarro.org, 17/01/2011)
El timo de la quiebra de las pensiones...
Se dice, por ejemplo, que el número de pensionistas actual se doblará, pero se asume que el número de cotizantes continuará igual, lo cual es absurdo.
Ahora, el porcentaje de la población adulta que trabaja y cotiza es sólo del 59,8% (2009) de la población, y ello como resultado del bajo porcentaje de mujeres en el mercado de trabajo (uno de los más bajos de la UE-15).
Es impensable que este porcentaje no aumente, pues es más que probable que el porcentaje de la mujer en el mercado de trabajo irá asemejándose más y más al porcentaje existente en el promedio de la UE-15 y con ello, el porcentaje de la población adulta que trabaja y cotiza en la Seguridad Social llegue a ser un 70 o un 75%.
Ello quiere decir que el número de cotizantes por pensionista será mucho mayor de lo que el editorial y sus expertos vaticinan.
En realidad, los famosos “expertos” ya habían predicho en 1995 déficits en el sistema de pensiones públicas en la primera década del siglo presente al subestimar el crecimiento de los cotizantes. Predijeron que habría en 2010 14.4 millones de afiliados (cotizantes a la Seguridad Social) y 8.7 millones de pensionistas.
En realidad el número de pensionistas fue ya en 2007 de 8.4 millones (un número muy próximo al que habían estimado existiría en 2010), pero el número de afiliados fue de 17.6 millones, mucho mayor de lo estimado por los catastrofistas.
Como consecuencia, la tasa pasó de ser 2.05 afiliados por pensionista en 1995 a 2.55 en 2010, y ello resultado de la entrada de la mujer y de la inmigración al mercado de trabajo. (...)
Pero, además del incremento del número de cotizantes (que La Vanguardia ignora para poder llegar a su tesis de insostenibilidad) hay que considerar también el aumento de las cotizaciones (en caso de que se continúe financiando las pensiones con sistemas de reparto) o de los impuestos, como resultado del incremento de los salarios, resultado del incremento de la productividad, dato también ignorado por la sabiduría convencional reflejada en aquel editorial.
En realidad, la riqueza (PIB) del país depende del número de trabajadores y de su productividad. El hecho de que los dos hayan aumentado explica que el PIB haya ido aumentando en España (excepto en estos últimos años de la Gran Recesión).
Pues bien, el aumento de la productividad implica que un trabajador produce cada vez más, y que puede sostener a más pensionistas que ahora.
Si sumamos, pues, el incremento del número de cotizantes al incremento de la capacidad de cada cotizante para poder sostener a un pensionista, resulta claro que las cifras del editorial de LA VANGUARDIA son insuficientes para llegar a la conclusión a la que el editorial llega. Y tenemos evidencia de ello, si miramos lo que ha ido ocurriendo en los últimos 15 años. (...)
Pues, no sólo no colapsó, sino que en 2009 tenía superávit. ¿Qué había ocurrido? Pues muy fácil.
Aunque el número de pensionistas aumentó enormemente, el PIB aumentó también considerablemente, de manera que si en 1995 España se gastaba 8.3% del PIB en pensiones (y las cotizaciones alcanzaban el 9.4% del PIB), en el 2008 el PIB había subido mucho más, de manera que cubrir aquel número mucho mayor significó en realidad un porcentaje incluso menor del PIB, un 7.8%, mientras que las cotizaciones subieron un 9.6%.
La Seguridad Social no sólo no había colapsado, sino que estaba en superávit.
Basados en estos datos podemos ver lo erróneo de predecir el futuro en tono catastrofista. Si el incremento de la productividad fuera de un 2% por año (la cifra que el nuevo Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, utilizó en su entrevista a EL PAÍS, 12.12.10), resultaría que el PIB dentro de cuarenta años sería 2.2 veces mayor que ahora.
Si a ello se suma el incremento de la población, resulta que este porcentaje puede ser incluso mayor. ¿Cuál es, pues, el problema?" (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista SISTEMA DIGITAL el día 14 de enero de 2011, 'Los errores de la sabiduría convencional sobre las pensiones; en www.vnavarro.org, 14/01/2011)
13.1.11
La crisis es una crisis de demanda... de falta de consumo
La encuesta realizada por el Banco de Inglaterra entre los inversores señala que “muchos inversores relacionan su baja confianza en la economía, en los recortes del gasto público que interpretan se traducirá en una gran bajada de la demanda” (citado en el Financial Times por Daniel Pimlott. 18.08.10).
El gasto público es uno de los determinantes más importantes para configurar la demanda, en momentos de recesión como ahora. Es más, la enorme polarización de las rentas que ha ocurrido en los últimos años, en parte como consecuencia de las políticas fiscales regresivas, ha conducido a un descenso notable de la demanda, no sólo como consecuencia del descenso de la masa salarial (como porcentaje del PIB), sino también como resultado de que los ricos consumen mucho menos que la clases populares (es más, tienen tanto dinero que sólo consumen una parte del mismo, al revés que el trabajador, que consume casi toda la renta que recibe), con lo cual, al incrementarse el porcentaje de la renta nacional que va a los ricos, se ha disminuido todavía más la demanda.
En EEUU, por ejemplo, el 1% de renta superior que tenía el 9% de la renta nacional en 1997, ha pasado a tener el 21%, reduciendo significativamente la renta disponible para consumo." (Por qué las políticas de austeridad de gasto público son erróneas, de Vicenç Navarro, en www.vnavarro.org, 11/01/2011. Publicado en EL PLURAL por Vicenç Navarro, 10 de enero de 2011.)
10.1.11
La pobreza... la nuestra...
Mírese como se mire, las desigualdades de renta son de las mayores existentes en la UE-15. Por ejemplo, la renta disponible de la decila superior en España es 10.3 veces mayor que las rentas de la decila inferior, una de las desigualdades más altas de la OCDE (el club de países más ricos del mundo).
En Finlandia es 5.6 veces, en Suecia 6.2, en Alemania 6.9, y así una larga lista de países que son menos desiguales que España. Más desiguales son EEUU, 15 veces, y Gran Bretaña, 13.8.
Si en lugar de este indicador consideramos el indicador más utilizado en la literatura económica (el Gini Coefficient), entonces España tiene un coeficiente de Gini de 0.347, uno de los más altos de los países de la OCDE (cuanto más cercana sea la cifra a 1, mayor desigualdad).
La gran mayoría de países están por debajo del de España. Algunos, de nuevo EEUU, con 0.408,y Gran Bretaña con 0.360, están por encima, es decir, son más desiguales.
Si en lugar de renta hablamos de propiedad, la situación es incluso peor. La concentración de la riqueza en España es de las más acentuadas en la OCDE. Así, el 10% de las familias (households) posee el 58% de toda la propiedad. En realidad, el 1% de la población de renta superior posee el 18% de toda la propiedad.
La gran mayoría de la población tiene escasísima propiedad (como máximo: casa y coche). Como punto de comparación, en Finlandia el 1% de la población más rica posee el 10% de la propiedad, y el 10% posee el 45% de la propiedad. Estados Unidos es incluso más desigual. El 1% de la población más rica posee el 33% y el 10% más rico posee el 71% de la propiedad.
Una consecuencia de estas desigualdades es que a mayor desigualdad mayor nivel de pobreza. Y de ahí que España sea uno de los países con mayor pobreza en la OCDE. El 15% de los niños viven en familias pobres (cuyo nivel de renta está por debajo de la mitad de la mediana de renta del país).
De nuevo, la mayoría de países de la UE-15 tienen unos niveles de pobreza infantil mucho más bajos. Dinamarca (el más bajo) 2.4%, Finlandia 3.4%, Noruega 3.6%, Suecia 3.6%, Francia 7.3%, Holanda 9%, Alemania 10.9%,y así un largo etcétera. Gran Bretaña 16.2% y EEUU 21.7% tienen mayor pobreza. (...)
En España la causa del subdesarrollo social y del enorme crecimiento de las desigualdades se basa predominantemente en tres hechos. Uno, es la dictadura fascista, enormemente represiva (según el profesor Malekafis, Catedrático de Historia Europea, y uno de los mayores expertos en fascismo en Europa, por cada asesinato que cometió Mussolini, Franco cometió 10.000), y que careció de sensibilidad social.Era una dictadura de clase en frente de la clase trabajadora, y cuando el dictador murió, España se gastaba en su estado del bienestar sólo un 14% de su PIB. El promedio de los países que más tarde constituyeron la Unión Europea de los Quince (UE-15) era ya el 22% del PIB. Este enorme retraso social era la causa del enorme retraso económico de España. (...)
La otra causa de las elevadas desigualdades es la manera como se realizó la integración de España a la UE y a la Eurozona, lo cual se hizo a base de aumentar el déficit de gasto público social por habitante entre España y el promedio de la UE-15. (...)
He escrito extensamente sobre este punto (ver mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias. Anagrama. 2006), mostrando que la reducción del déficit público del estado (necesario para alcanzar el criterio de Maastricht, que era que tal déficit no podía ser superior al 3% del PIB) se hizo a costa de reducir el gasto público social, primero en términos absolutos, en la etapa 1993-1995, y más tarde en términos relativos (del 1995, último año del gobierno PSOE, al 2004, último año del gobierno PP) permitiendo un crecimiento del gasto público social mucho más reducido que el promedio de la UE-15. (...)
Una tercera causa de las desigualdades era la política fiscal (que aumentó su regresividad en el periodo 1993-2004) resultado del descenso de los impuestos directos (durante la alianza PSOE-CiU en el periodo 1993-1996, PP-CiU en 1996-2000 y gobierno PP en 2000-2004), y de la desregulación del mercado laboral (con notable descenso del porcentaje que las rentas del trabajo supusieron sobre las rentas totales).
El proceso de acumulación de capital se basó en unos salarios bajos, en una política fiscal regresiva, y en un escaso desarrollo del estado del bienestar español. (...)
Por otro lado, la enorme concentración de las rentas del capital (que se consiguió a costa de las rentas del trabajo), fue responsable del comportamiento especulativo de la banca, estableciendo el complejo bancas-inmobiliarias-construcción, que fue el motor del mal llamado milagro español de creación de empleo.
La banca española estaba, a su vez, profundamente endeudada con la banca alemana y francesa que poseían el 62% de la deuda bancaria exterior." (Cómo lo político y social determina lo económico. Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista TEMAS PARA EL DEBATE, enero de 2011, en www.vnavarro.org, 05/01/2011)
30.12.10
La enorme desigualdad de la distribución de la renta es la causa de la crisis económica mundial
Y, desde 1999, el crecimiento de tal salario ha descendido notablemente, mientras que el crecimiento de la productividad ha continuado creciendo. Ello significa que las rentas generadas por el incremento del producto no han ido tanto a los salarios como a la clase empresarial y a la clase financiera, que guarda y especula con estas rentas.
La evidencia científica muestra que, a mayor desigualdad de rentas en un país, mayor es el desarrollo del sector financiero. Es decir, que a mayor concentración de las rentas y de la riqueza en un país, mayor es el ahorro y la especulación.
El porcentaje de las rentas nacionales derivadas del trabajo ha ido descendiendo en EEUU y en la mayoría de países de Europa (incluyendo España), mientras que las rentas del capital han ido aumentando. (...)
La concentración de la riqueza en España es de las más acentuadas en la OCDE. Así, el 10% de las familias posee el 58% de toda la propiedad. En realidad, el 1% de la población de renta superior posee el 18% de toda la propiedad.
La gran mayoría de la población tiene escasísima propiedad. Como punto de comparación, en Finlandia el 1% de la población más rica posee el 10% de la propiedad, y el 10% posee el 45% de la propiedad.
Esta concentración de la riqueza, que se realiza a costa del bienestar de la mayoría de la población, explica el relativo empobrecimiento de las clases populares y también, por cierto, las crisis que estamos viviendo. El enorme endeudamiento de estas clases populares se debe a la pérdida de su capacidad adquisitiva.
Y las enormes crisis bancarias se deben a la enorme concentración de la riqueza y de las rentas y su utilización en actividades especulativas." (Vicenç Navarro:Polarización Social y Crisis; en www.vnavarro.org, 23/12/2010)
Las causas de la deuda pública... y las soluciones
¿Hay alguna otra manera de reducir el déficit?
Aumentando los impuestos. Se dice que los gobiernos son reacios a aumentar los impuestos porque es una medida muy impopular. Pero esto es una enorme simplificación, pues depende de qué tipo de impuestos, de quién paga estos impuestos y con qué objetivos. No puede ponerse todo bajo el mismo lema.
Por ejemplo, si usted pregunta a la ciudadanía “¿apoyaría usted que el estado incrementara los impuestos del 1% de la población más rica del país para tener más dinero para las pensiones, o para la sanidad, o para cualquier otro servicio del estado del bienestar?”, la respuesta es abrumadoramente positiva.
Si en EEUU, por ejemplo, se incrementara un 15% los impuestos del 1% de la población que tiene mayor renta, el estado ingresaría -tal como ha documentado el economista Rich Wolf de la Universidad de Massachussets- la misma cantidad de dinero que la que el gobierno federal tiene que pagar en intereses de su deuda.
En realidad, este 15% de incremento sería menor que la disminución de impuestos que el Presidente Bush junior aprobó para tales rentas superiores, que fue de un 20%. (...)
La ciudadanía no estaría en desacuerdo en aumentar más los impuestos si se destinaran a sostener el estado del bienestar. La evidencia de ello es abrumadora. Más de un 72% de la población aprobaría, por ejemplo, que se aumentaran los impuestos del tabaco para financiar la sanidad.
El 78% de la población está de acuerdo en que se pagara un euro por noche en los hoteles si ello fuera a financiar servicios domiciliarios a los ancianos, o aumentar el número y la calidad de las escuelas de infancia –llamadas guarderías- en España. Y así un largo etcétera. (...)
Los técnicos del Ministerio de Hacienda del Estado español (GESTHA) han mostrado como el estado podría incrementar inmediatamente en 30.000 millones de euros sus ingresos revirtiendo las reformas fiscales regresivas llevadas a cabo por los gobiernos de Aznar y de Zapatero, un número que es el doble de la cantidad de fondos -15.000 millones- que el gobierno desea ingresar mediante sus medidas de austeridad (tales como congelar las pensiones o reducir el salario de los empleados públicos)." (Entrevista al Profesor Vicenç Navarro sobre la crisis actual. Realizada por la “Asociación de Estudiantes progresistas de la Universitat Pompeu Fabra”. en www.vnavarro.org, 22/12/2010)
20.12.10
Los países serán cada vez más ricos... y sus trabajadores cada vez más pobres ¿¿ ?? ... ¿Quién gana?
Y a pesar del bajón del PIB per cápita que varios países han experimentado durante estos años de recesión, es más que probable que para la gran mayoría de países de la OCDE, el PIB per cápita continuara creciendo, señalando así que la riqueza de tales países continuará aumentando. De esta realidad, uno podría concluir que el nivel de vida de la población crecerá en prácticamente todos los países más desarrollados económicamente.
Pero, por otra parte, leemos también artículos de grandes gurús económicos (la mayoría de persuasión neoliberal), que dicen que la gente tiene que ir haciéndose a la idea de que su standard de vida y el de sus hijos bajará. En realidad, a la juventud, tales autores le van insistiendo en que a partir de ahora su nivel de vida será menor que el de sus padres.
Este mensaje se repite tanto y en tantos medios, que ha llegado a calar. Según una encuesta reciente, un 46% de jóvenes estadounidenses y un 42% de jóvenes europeos (el promedio de la UE-15) cree que su nivel de vida va a se menor que el de sus padres.
Nos encontramos, pues, en esta paradoja de que los datos objetivos macroeconómicos nos dicen que los países serán más y más ricos y, en cambio, la población, y muy en especial las clases populares, serán cada vez más pobres.(...)
La frase de moda en círculos económicos y mediáticos es que “nos tenemos que ir acostumbrando a que el futuro no será como ha sido el pasado”. Lo que es también interesante de subrayar es que pocas voces se preguntan en los mayores medios de información: ¿y por qué no?
Veamos, sin embargo, los datos. (...)
En EEUU, la productividad por hora trabajada ha ido creciendo más rápidamente que el salario horario desde 1995. Y desde 1999, el crecimiento de tal salario ha descendido notablemente, mientras que el crecimiento de la productividad ha continuado creciendo.
Si la producción continúa creciendo y en cambio los salarios crecen poco o están estancados, nos tenemos que hacer la pregunta ¿a dónde van las rentas generadas por el incremento del producto, si no van a los salarios? Y la respuesta es, que van a la clase empresarial y a la clase financiera, que guarda y especula con estas rentas. (...)
Los costes humanos de esta situación son enormes. Cada crecimiento del desempleo de un 1% (equivalente a 1.5 millones de trabajadores sin trabajo), origina un exceso de 47.000 muertes (26.000 infartos, 1.200 suicidios y 831 asesinatos). (...)
Este aumento de la productividad, sin embargo, ha repercutido casi exclusivamente en un gran incremento de los beneficios empresariales. Tales beneficios han aumentado un 57% desde el 2008 al 2010, un aumento sin precedentes en la historia económica de EEUU, mientras que los salarios han bajado un 2% durante el mismo periodo (Andrew Sum y Joseph McLaughlin “The massive Shedding of Jobs in America”. Challenge. Nov.Dec. 2010, pp 62-76).
Estos beneficios se han acumulado como liquidez (cash), siendo depositados en la banca y en fondos de elevado riesgo (hedge funds), con lo cual, el capital financiero se ha beneficiado enormemente de esta situación. Según la agencia Moody’s, “el dinero no escasea en las grandes empresas. Nunca habían tenido tanto antes”.
(Es importante subrayar que a mayor desigualdad, mayor es el tamaño del sector bancario en la economía de un país)." (Vicenç Navarroa: La polarización de las rentas y su impacto en la crisis; en www.vnavarro.org, 17/12/2010)
14.12.10
La mejor sulución a la crisis... aumentar los impuestos a los ricos... porque con ese dinero, el estado podría aumentar la demanda
Según el Centro de Estudios Fiscales, Tax Policy Center, la eliminación de estos recortes fiscales al 1% más rico significaría una pérdida de ingresos al estado federal de EEUU de nada menos que 680.000 millones de dólares. Como bien ha señalado Bradley Hitchings en una carta de protesta publicada en Dollar and Sense. Oct/Nov 2010, esta medida, además de ser enormemente regresiva y de empobrecer las arcas del Estado Federal, perjudicará enormemente la recuperación económica de EEUU (y también de Europa), pues los ricos consumen mucho menos que la gente normal y corriente.
Sustraer 680.000 millones de dólares de la demanda en un momento en que el mayor problema es la escasez de demanda, es una medida enormemente negativa. Estos hechos prueban, entre otros, que las agencias están al servicio de la banca y de los ricos, y que sus propuestas benefician a éstos a costa de los intereses y bienestar de las clases populares en EEUU y en Europa.
Vemos pues que las medidas que tales mercados están imponiendo incrementan todavía más las desigualdades sociales que obstaculizan la recuperación económica.
10.12.10
Culpables de la crisis: los bancos centrales... soluciones a la crisis: las de los bancos centrales
La arrogancia e incompetencia del BCE (y del Banco de España) alcanzó niveles exuberantes. Como bien ha escrito recientemente el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, “no sólo los banqueros, sino también sus reguladores debieran haber terminado en la cárcel”.
Y mientras, tenemos que soportar al Sr. Trichet, del BCE, y al Sr. Fernández Ordóñez, del Banco de España, pontificando acerca de cómo resolver la crisis que ellos provocaron, a base de proponer políticas de austeridad que están dañando a las clases populares, con la intención de salvar a los bancos. El elevado desempleo en Irlanda y en España se debe, en parte, al comportamiento de la banca y de sus supuestos supervisores. (...)
Y un banco central nunca tiene escasez de dinero, pues tiene la imprenta donde se imprime. Con este dinero compra la deuda pública del estado federal y puesto que los intereses se los queda el propio estado, la deuda disminuye. Pero un banco central puede hacer incluso más, tal como garantizar el crédito. El éxito de los países escandinavos se debe, en gran manera, a que, durante muchos años el crédito era un derecho garantizado por el Banco Central de cada país.
Hay que recordar que durante la “época dorada del capitalismo”, 1945-1970, la mayoría de países tenían bancas públicas que garantizaron la existencia de crédito. E incluso ahora, en EEUU, los estados de aquel país que han tenido menos problemas en la provisión del crédito, han sido aquellos estados que han tenido un banco público.
Fíjense el ahorro que hubiera supuesto para el gobierno de la Generalitat de Catalunya si se hubiera ahorrado el 3% de comisión a los bancos para vender sus bonos, si hubiera tenido una banca pública.
Si el Banco Central Europeo fuera un banco central (que hoy no es), podría prevenir fácilmente la especulación de los mercados financieros, comprando deuda pública a los estados, revirtiendo los intereses a los mismos estados. Esta medida sería equivalente a proveer liquidez a los estados para evitar la especulación.
Que ello no se haga se debe al excesivo poder que la banca (y muy en especial la alemana) tiene sobre las instituciones europeas. En otras palabras, el problema que tenemos no es financiero, sino político. Es este enorme poder de la banca lo que explica que sean los mercados financieros los que decidan lo que tienen que hacer los estados, y no al revés, que sean los estados los que limiten, regulen y controlen (y desincentiven a que especulen) a los mercados financieros (ver mi artículo “No a los mercados financieros”, Público, 02.12.10)
Como bien decía mi maestro Gunnar Myrdal, detrás de cada problema económico y financiero hay un problema político." (Vicenç Navarro:Otras políticas financieras son posibles; en www.vnavarro.org, 03/12/2010)
Soluciones lógicas a la crisis española de la deuda
A esta cantidad podría añadirse la recuperación del impuesto sobre el patrimonio, cuya eliminación en 2008 favoreció enormemente a los sectores más pudientes de la sociedad. Con tal medida, el Estado podría ingresar otros 2.120 millones de euros.
Si, por otra parte, se recuperara el tramo que pagaban las grandes empresas en su impuesto de sociedades, pasando del 30% al 35%, el Estado recuperaría 5.300 millones de euros (afectando únicamente a un 0,12% del total de las empresas, que son las que tienen una base impositiva superior a 30 millones). Otra cantidad recuperable podría conseguirse aumentando el tributo de un 1% a un 5% en las sociedades de capital variable, las famosas Sicav.
Y la respetada asociación de técnicos tributarios del Ministerio de Hacienda, Gestha, ha indicado que, a través de medidas creíbles e inmediatas, se podría reducir en un 5% del PIB el tamaño de la economía sumergida. Ello significaría un aumento de 12.700 millones más para las arcas públicas, que deberían incrementarse a 6.155 millones más si eliminaran los paraísos fiscales que están siendo utilizados ampliamente por la banca y por las grandes empresas.
Todas estas y otras medidas que deberían tomarse no afectarían a la gran mayoría de las clases populares, recaudándose 35.235 millones de euros, más del doble que los fondos que el Gobierno español intenta conseguir mediante las medidas que están dañando las clases populares.
Ni qué decir tiene que ninguna de estas propuestas fueron sugeridas por los grupos de empresarios que visitaron al presidente y al rey pidiendo dureza." (Vicenç Navarro: Existen alternativas a los recortes; en www.vnavarro.org, 09/12/2010)