Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
5.5.10
El ataque a la deuda española
Posición corta
¿Qué es una posición corta? Todos estamos acostumbrados a entender que se puede comprar una cosa por 10, venderla por 14 y por lo tanto ganar 4. Una posición corta o emitir órdenes de venta es al revés : firmar un contrato en el que se vende algo por 10 para luego comprarlo por 6 y por lo tanto ganar 4.
Los especuladores, a la cárcel
En el caso que aquí nos ocupa en relación a lo que sucedió el pasado martes, cuatro de mayo, voy a ser bien clarito: alguien tiene que acabar en la cárcel y no es nada difícil localizar quien es el ganzúa. Yo ya tengo tres o cuatro nombres en la cabeza y les voy a contar la forma que este humilde economista tiene de localizarlos: hay que poner bajo investigación a todos aquellos que abrieron fuertes posiciones cortas antes de que se disparase un rumor tan falso como absurdo sobre la Deuda soberana de España.
Hechos y rumores malintencionados
Los hechos se produjeron de la siguiente manera. Primero, un grupo de inversión abrió numerosas posiciones cortas u órdenes de venta sobre la Deuda Pública española.
Segundo, ese mismo grupo lanzó el rumor de que España había pedido ayuda para su Deuda Pública, concretamente un rescate, ¡un rescate!, a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional por valor de 286.000 millones de euros: no cabía mayor y falso disparate ; comenzó a producirse el pánico y por lo tanto a forrarse aquellos que tenían posiciones cortas, es decir, el grupo que anteriormente había emitido tan numerosas órdenes de venta y tan burdo rumor.
Tercero, apareció el tonto útil, el imbécil de turno, un anormal de serie, ese político alemán que sugirió que la mitad de los países de la zona euro tenían que hacer una declaración ordenada de insolvencia, precipitando aún más las órdenes de venta.
Cuarto, Moody´s declaró, a su vez, que la crisis no terminaría en Grecia.
Y quinto, alguien –posiblemente el primero que he citado-, lanzó el segundo rumor de que la agencia de calificación Fitch iba a rebajar la calificación de España.
Todo mentira
Pues bien, ni España necesita rescate, ni Fitch ha rebajado la calificación de nuestra Deuda, sin embargo, por el camino, alguien se ha forrado. Literalmente forrado. Es menester abrir una investigación en profundidad en el seno de la Unión dado que es bien fácil de reducir la muestra de los sospechosos de engañar al mercado: aquellos que tenían masiva y misteriosamente abiertas tantas posiciones cortas.
Europa no existe
Pero una investigación pública, en este caso policial, no puede exigirse a una clase política europea entretenida en colocar la diana por donde pasa la flecha. Una clase política, encabezada por la miopía de Merkel, que ha permitido que Grecia sucumba, a la espera de que pasen las elecciones alemanas. La conclusión es clara: Europa no existe. (...)
Consecuencias del ataque a España
Un ataque contra la Deuda y los bancos españoles que ha supuesto que el diferencial con el Bono alemán se haya disparado a 113 puntos básicos, que el seguro contra la quiebra (sí, un seguro para asegurar que un Estado puede quebrar, algo tan irrisorio como irreal como reconoce el propio Krugman) se elevó en el caso español 212 puntos básicos, el euro se depreció con contundencia, el precio del cobre alcanzó mínimos de los últimos siete meses y se desplomaron las bolsas europeas: el Eurostoxx un –3,9%, el MIB italiano un –4,7%, el CAC de Paris un –3,6% y el Ibex español un –5,4% dado que los bancos pesan más en su ponderación, siendo precisamente los más castigados.
No se salva nadie
Aquí no se salvó nadie: el Deutsche Bank –relevante tenedor de Deuda griega-, se desplomó el mismo martes un –9,8%, para que vaya tomando nota la intrépida política amazona financiera Ángela Merkel. Bancos como el BBVA o el Santander se desplomaron un –7,6% y un –7,1% respectivamente, así como aquellas compañías muy endeudadas que van a ver encarecerse sus constes financieros : Sacyr que se desplomó un –10,2% o Ferrovial que cayó un –6%." (El Plural.com, 05/04/2010)
15.2.10
En términos económicos, el corazón de la crisis está en España...
Así que pensé que podría ser útil explicar, a partir de un puñado de gráficos, cómo se metió España en la situación actual (toda la información que manejo procede de la base de datos del FMI “World Economic Outlook Database”). En la historia que voy a contar hay cierta simplicidad clásica -prácticamente se trata de un ejemplo de manual-; desgraciadamente, millones de personas están sufriendo sus consecuencias.
La historia empieza con la burbuja inmobiliaria. En España, al igual que en otros varios países, incluido el nuestro, los precios de los bienes raíces se dispararon a partir del año 2000. Esto llevó a masivas entradas de capital. De este modo, en Europa, mientras que Alemania lograba un enorme superávit por cuenta corriente, España y otros países periféricos sufrían un déficit enorme. Presento a continuación la comparación del saldo por cuenta corriente como porcentaje del PIB de Alemania y de España entre 2000 y 2009:


¿Qué papel juegan los déficits presupuestarios en todo esto? La situación presupuestaria española gozaba de muy buen aspecto durante los años del boom. Ahora se enfrenta a enormes déficits, pero esto es una consecuencia, y no la causa, de la crisis: la renta ha caído en picado y el gobierno ha gastado mucho dinero tratando de paliar el paro. Veámoslo en este gráfico, en el que se muestra el saldo presupuestario como porcentaje del PIB de los dos países considerados:

¿Estoy haciendo, pues, un llamamiento al desmantelamiento del euro? No: los costes de deshacer el desaguisado serían inmensos y altamente perjudiciales. Creo que Europa se encuentra ahora atrapada en su propia creación -el euro-, y necesita avanzar tan rápido como sea posible hacia el tipo de integración fiscal y de los mercados laborales que haría de tal creación una opción algo más factible.
Pero ¡ay! ¡Menudo desastre!
(Sin Permiso, 14/02/2010, artículo: 'Anatomía de un eurodesastre ' de Paul Krugman; en http://krugman.blogs.nytimes.com, 9 febrero 2010)