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30.5.26

"Demostramos con hechos que la tesis neoliberal es completamente falsa": la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se atribuye el mérito del éxito del modelo social español... El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección... «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica... Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo, pero hoy la OCDE, el FMI e incluso la propia Comisión Europea subrayan que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo... La otra pieza clave es nuestra reforma laboral, que también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos... El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal… Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente (Luis Reygada, L'Humanité)

"«Con los hechos demostramos que la tesis neoliberal es totalmente falsa»: la ministra de Trabajo Yolanda Díaz reivindica el éxito del modelo social español**

*Enfrentamientos con Bruselas, tensiones con los socialistas, resistencia ante Washington… Principal figura del ala izquierda del gobierno de coalición, Yolanda Díaz, segunda vicepresidenta del gobierno español, ministra de Trabajo y Economía Social, repasa las lecciones que extraer de los éxitos españoles frente al neoliberalismo. Entrevista exclusiva con «L'Humanité magazine».*

**Con sus buenos resultados macroeconómicos, España se está convirtiendo en una referencia para la izquierda europea. ¿Está su gobierno demostrando que el crecimiento puede ir de la mano de más derechos y progreso social para los trabajadores y las trabajadoras, a contracorriente de las políticas promovidas por la UE?**

**Yolanda Díaz**  

Los neoliberales tienen un axioma que dice –desde hace más de treinta años– que si se protege demasiado no puede haber ni crecimiento ni eficiencia económica. El éxito español, resultado en muy gran parte de las políticas que hemos diseñado desde este ministerio, demuestra que esta afirmación es científicamente falsa.

El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección. Los tecnócratas de Bruselas, «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica, y los efectos sociales fueron terribles. Aquí era la derecha –el Partido Popular (PP)– quien dirigía el país en aquella época, y el resultado de sus políticas fue más déficit público, menos servicios públicos, un paro del 27%…

**Está claro que España sigue hoy otro camino…**

Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo. No solo no ha sido así, sino que hoy la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el FMI (Fondo Monetario Internacional) e incluso la propia Comisión Europea subrayan justamente que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo.

La otra pieza clave es nuestra reforma laboral adoptada en 2022. Esta también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos; acaba de publicar un nuevo informe elogioso sobre la transformación estructural del mercado de trabajo que estamos llevando a cabo. Hemos establecido un marco que da más estabilidad a los trabajadores y trabajadoras, más poder de negociación, más fuerza a los sindicatos. Nuevas reglas que incluyen mecanismos que protegen tanto el empleo como el salario, impidiendo su devaluación. El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal…

Así, con los hechos, demostramos que la tesis neoliberal es fundamentalmente falsa y que es protegiendo y dando más derechos a los trabajadores y trabajadoras como la economía crece. Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente.

**La lección, para los vecinos europeos, ¿es que hay que atreverse a enfrentarse a Bruselas?


Absolutamente. La reforma laboral que he impulsado desde este ministerio implicó un duelo con los tecnócratas de Bruselas –que son quienes realmente orientan las decisiones. Tuvimos que negociar duramente. Tuve más de 60 reuniones con ellos, fue difícil pero al final ganamos, y pudimos implementar una reforma innovadora en muchos aspectos.

La lección a extraer es, por tanto, que sí, hay que luchar por el modelo social que queremos, y me preocupa ver el camino opuesto que muchos siguen en Europa: regresión social, desregulación, austeridad… España demuestra que la vía progresista puede tener éxito.

**Llevar a cabo esta reforma también implicó una lucha interna: no todos eran favorables a ella dentro del gobierno…**

Efectivamente, fue una batalla que también implicó agudos debates dentro del gobierno, que casi estalla porque el Partido Socialista (PSOE) no quería esta reforma. Digamos las cosas claramente: España ya había conocido 52 reformas laborales, todas llevadas a cabo por el PSOE o el PP, y siempre en la misma dirección. La única que busca un progreso social y que resulta realmente eficaz para resolver nuestros problemas es la nuestra, y creo que podemos decir, con toda humildad y honestidad, que los grandes cambios realizados recientemente en nuestro país, y los éxitos de los que hoy presume el presidente del gobierno Pedro Sánchez, vienen de Sumar (el partido político que representa a la izquierda del gobierno – NDLR).

En este mismo momento, tenemos una gran discusión dentro del gobierno sobre uno de los principales problemas que enfrenta España: el de la vivienda. Por nuestra parte, consideramos que el Estado tiene la obligación de intervenir en los precios de los alquileres, considerando la vivienda como un derecho fundamental.

**A pesar de todas estas tensiones internas, ¿cuál ha sido la receta del éxito para mantener este gobierno de coalición?**

Tenemos las ideas claras sobre lo que queremos hacer. Por mi parte, vengo al gobierno para representar a los trabajadores y trabajadoras de mi país, y estoy muy orgullosa de ser la primera ministra que baja a la calle para manifestarse cada 1º de Mayo. También es la primera vez que tenemos un Ministerio de Trabajo que no está bajo la tutela del Ministerio de Economía. Mi misión es diáfana. Partiendo de ahí, no hay otro camino que negociar… Con los agentes sociales, con los otros miembros de la coalición, con la patronal… Es muy duro pero necesario, y nuestra determinación es total porque nos anima el objetivo de hacer avanzar los derechos sociales de la población.

**Está claro que este gobierno, y particularmente su ala izquierda, se esfuerza por hacer de los derechos sociales los pilares de sus políticas, y que sus resultados son contundentes. Sin embargo, observamos que la derecha y la extrema derecha siguen fortaleciéndose en España, a pesar de que tienen una agenda antisocial. ¿Cómo se explica?**

Como mencionaba anteriormente, el neoliberalismo está intelectualmente derrotado, pero el desafío, ahora, para nosotros los de izquierdas, es derrotar a sus representantes en las urnas. Es un tema muy complejo. La extrema derecha, aquí y en otros lugares, ha sabido aprovecharse políticamente del malestar social existente, canalizándolo a través de una lectura simplificada –y manipuladora– de la realidad.

Desde un punto de vista global, nuestras sociedades se encuentran no solo en un momento terrible a causa de las guerras, sino también marcado por una gran incertidumbre. Vivimos un cambio de época con profundas conmociones tecnológicas, climáticas… Cuando se pregunta a los españoles sobre las reformas llevadas a cabo por este ministerio, comprobamos que nuestras medidas son muy positivamente evaluadas, por todos los votantes, de manera transversal. Entonces, ¿cómo es posible que personas –jóvenes, migrantes, trabajadores– que son agredidas por las políticas defendidas por las extremas derechas puedan votar por ellas? Ahí hay un gran desafío para las izquierdas, pero me parece claro que como actores políticos debemos transformar las políticas públicas en acciones con resultados que mejoren concretamente la vida de los ciudadanos, refutando con los hechos los discursos manipuladores de las derechas.

**Menciona el contexto internacional. Su gobierno y usted misma han adoptado una posición firme frente al presidente de Estados Unidos. ¿Está España mostrando al resto de Europa que es posible decir no a Washington?**

Decir no a Washington no solo es posible, sino también imperativo, y responde a un imperativo democrático mayor. No somos vasallos de Trump, y nadie en este continente debería aceptar la forma en que se ha comportado la Comisión Europea. El comportamiento de sumisión que ha adoptado la Sra. von der Leyen frente al presidente de Estados Unidos debería ser inaceptable para la Unión Europea. Somos un pulmón, un espacio político, económico y social de primera importancia en el mundo. Por nuestra parte, no aceptamos ninguna actitud de vasallaje.

**Es imposible no hablar de Palestina. Su gobierno ha adoptado posiciones particularmente valientes frente a Israel, distinguiéndose una vez más a nivel europeo… ¿Qué les impulsa a actuar así, casi en solitario?**

No olvidemos que nosotros –Sumar– habíamos incorporado la cuestión del reconocimiento del Estado palestino, tras intensas negociaciones con el PSOE, en las discusiones que permitieron el acuerdo de gobierno de julio de 2023, es decir, antes de la guerra criminal iniciada en octubre de ese año. Partiendo de ahí, hemos seguido ganando terreno. El primer paso fue reconocer que estábamos ante un genocidio. El segundo fue sumarnos a la denuncia presentada por Sudáfrica ante la Corte Penal Internacional. ¿Acaso nuestros vecinos han olvidado que Benjamin Netanyahu es objeto de una orden de arresto internacional? La semana pasada, recibimos de nuevo a la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, y coincidíamos en que no puede haber, a nivel internacional y cuando se habla de sanciones, dos varas de medir. Debemos romper radicalmente las relaciones comerciales con Israel. Por lo demás, desde el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo que dirige Pablo Bustinduy, presionamos y sancionamos a las empresas españolas que comercian con Israel, porque este país viola el derecho internacional.

**Pedro Sánchez promueve la anulación del acuerdo comercial entre Israel y la Unión Europea…**

Evidentemente, y si no lo consigue, le empujaremos a tomar medidas unilaterales. Seguiremos empujando a los socialistas y al presidente para que estén a la vanguardia en el dossier palestino. Por lo demás, no hay nada revolucionario en lo que hacemos: simplemente defendemos la legalidad internacional. La historia nos juzgará a todos. El pueblo palestino está siendo masacrado, niños siguen muriendo cada día, los funcionarios de la ONU son maltratados. Israel está cometiendo lo que nunca hubiéramos imaginado ver en el siglo XXI. Ante esto, nos gustaría hacer mucho más. Pero la verdadera pregunta debería ser: ¿por qué los demás no actúan?" 

(Entrevista aYolanda Díaz, Luis Reygada  , L'Humanité, 29/05/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

27.5.26

Yolanda Díaz: En España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar... Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política... Estamos ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo... Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos... Nosotros decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre... las tasas de temporalidad nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días... La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo... La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida... estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido... Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida

"Durante muchos años, en España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar.

Esa forma de entender la economía también marcó la vida de millones de personas. Detrás de cada contrato temporal había un joven que no podía emanciparse, detrás de cada salario bajo, familias que no llegaban a fin de mes, y detrás de cada despido, proyectos de vida que se rompían. Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política. Y, sobre todo, que era posible ganar esa batalla cultural frente a un discurso neoliberal que había conseguido presentarse como la única alternativa.

Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida. No estamos simplemente ante un ciclo económico favorable, sino ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo.

Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos y tardó más de once años en recuperarlos. Aquella crisis dejó una huella profunda: una generación entera marcada por la precariedad.

Nosotras decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre. También el de miles de autónomos que pudieron mantener su actividad, gracias a las prestaciones extraordinarias y no tuvieron que cerrar definitivamente sus negocios.

Algo similar ocurrió con la temporalidad, que durante décadas se asumió como una característica inevitable de nuestra economía. Entre 2014 y 2019 nuestra economía creció, sí, pero consolidando un modelo basado en la precariedad, con tasas de temporalidad que nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días, personas que no podían acceder a una hipoteca, con angustia cotidiana.

La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo. La prueba de que cuando se ordena el mercado laboral, las empresas responden creciendo, invirtiendo y generando empleo más estable.

Salario mínimo

La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida. Detrás de ese porcentaje hay trabajadores que han dejado de elegir entre pagar el alquiler o llenar la nevera, jóvenes que han podido independizarse, familias que han recuperado margen para vivir con algo más que lo justo.

Pero hay un dato especialmente relevante: el impacto en las mujeres. La subida del SMI y la reforma laboral han contribuido a reducir la brecha retributiva, porque eran ellas quienes estaban sobrerrepresentadas en los salarios más bajos y en los empleos más precarios.

Además, estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido.

Con todo, sería irresponsable no mirar también lo que queda por hacer. La vivienda se ha convertido en el principal factor de desigualdad y en una fuente creciente de angustia para millones de personas. Hoy, incluso con empleo, muchas familias no pueden acceder a un hogar digno. Esto no es solo un problema económico, es una cuestión de país. Afrontarlo exige actuar con determinación sobre el mercado del alquiler, frenar la especulación y desplegar una política pública de vivienda asequible que esté a la altura del desafío.

En el ámbito laboral, persiste una realidad profundamente injusta: cada semana se realizan en España 2,5 millones de horas extraordinarias no pagadas. Son horas y dinero robado a la gente trabajadora. Por eso, el registro de jornada no es una cuestión burocrática, sino una herramienta para devolver ese tiempo y ese salario a quienes lo generan.

Cada una de las decisiones que hemos tomado en estos años fue recibida con el mismo argumento: que no era posible, que iba contra la economía. Sin embargo, la experiencia ha demostrado lo contrario. Hemos cambiado el marco del debate y demostrado que había otra forma de hacer política económica. España ha logrado crecer más, crear más empleo y mejorar su calidad al mismo tiempo. Hemos demostrado que cuando la economía se pone al servicio de la mayoría, los datos mejoran porque mejora la vida de la gente.

Queda legislatura. Y quedan muchas vidas que mejorar. Por eso vamos a seguir."

(Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Expansión, 27/05/26) 

13.5.26

Un informe europeo subraya que el plan de recuperación y la reforma laboral han mejorado la economía española, y aprecia signos de una “transformación estructural” en los últimos años... existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional... la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española (Emilio Sánchez Hidalgo)

 "Menos temporalidad en los contratos, menos paro juvenil y señales de una “transformación estructural gradual” de la economía española. Estos son algunos de los principales efectos positivos que un estudio publicado esta semana vincula con las políticas económicas de España de los últimos años, especialmente con la reforma laboral y los fondos europeos del plan de recuperación por la crisis del coronavirus. El informe El Plan de Recuperación y Resiliencia de España: abordando los desafíos estructurales del mercado laboral ha sido distribuido por la Comisión Europea y emana de uno de sus organismos, aunque el propio Ejecutivo comunitario especifica que se trata de un trabajo académico que no tiene por qué reflejar la posición oficial de Bruselas.

El estudio, a cargo de la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros de la Comisión Europea, empieza destacando que España ha combinado durante mucho tiempo “un desempleo estructural muy superior a la media de la UE” con niveles “excepcionalmente altos de empleo temporal”, “políticas de activación débiles” y “desajustes persistentes de competencias” de los trabajadores. Con ese escenario, los autores recuerdan que el plan de recuperación iniciado en 2021 “buscó abordar estas debilidades acumuladas mediante un amplio paquete de reformas regulatorias”.

“Estas reformas”, continúan los autores, “se implementaron en un contexto de fuerte dinamismo macroeconómico, con un crecimiento del empleo y del PIB en España que superó de forma constante la media de la zona euro entre 2021 y 2025″. Creen que ese contexto “favorable” se explica en parte por la dinámica global posterior a la pandemia, pero a la vez destacan que “el desempeño del mercado laboral español durante este periodo fue notablemente más sólido que la media de la UE”. Los datos de Eurostat indican que el desempleo de España se contrajo del 13,3% al 10,2% entre finales de 2021 y de 2025. En ese mismo periodo, la media de paro de los Veintisiete pasó del 6,4% al 6%.

“Por primera vez, la regulación laboral se reformó junto con un conjunto más amplio de reformas e inversiones complementarias destinadas a abordar debilidades estructurales”, agregan los autores, antes de señalar que el cambio más “tangible” es la mejora de la temporalidad de los contratos. “Desde la entrada en vigor de la reforma de 2021, la composición de las nuevas contrataciones ha cambiado notablemente hacia contratos indefinidos, con una caída de alrededor de 30 puntos porcentuales en la proporción de contratos temporales en los flujos anuales, y una reducción de 10,5 puntos porcentuales en el stock de empleo temporal", subrayan.

Los autores apuntan que estos efectos de la reforma laboral han sido “particularmente visibles” en actividades como la agricultura o la construcción. El cambio, añade el estudio, “se ha traducido en una mejora de la resiliencia financiera de los hogares” y “ha contribuido a reducir una de las distorsiones más persistentes del mercado laboral español”.

El estudio advierte que hay otros “signos alentadores” más allá de la contracción de la temporalidad de los contratos: “El desempleo juvenil ha disminuido considerablemente, los indicadores de educación y formación han mejorado y existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional”. El Gobierno insiste muchísimo en este último punto, al observar un mayor protagonismo de los sectores de alto valor añadido y una contracción de los menos productivos en el conjunto del empleo. “La combinación de una menor dualidad, mejores políticas de activación, una oferta de competencias más sólida y una transformación estructural continua podría, si se mantiene, apoyar un mercado laboral más resiliente y una reducción gradual del desempleo estructural a medio plazo”, considera el estudio europeo.

Problemas a mejorar

El análisis no solo consiste en alabanzas: también advierte que persisten “desafíos e incertidumbres”. En ese sentido, destaca que la temporalidad en la Administración pública sigue siendo muy elevada y que, aunque los contratos que se firman son más estables, “la evidencia sobre la estabilidad laboral en sentido amplio sigue siendo más ambigua, ya que algunas empresas podrían estar adaptando las formas contractuales sin modificar las relaciones laborales”. Esto, destacan, “ha dado lugar a una disminución de la tasa de supervivencia de los contratos indefinidos tras la reforma de 2021″.

Los autores finalizan insistiendo en sus dos conclusiones principales. En primer lugar, dicen que “la reforma integral del mercado laboral” ya ha producido “resultados tangibles en la reducción de la dualidad del mercado laboral, especialmente en el sector privado y en sectores previamente caracterizados por un uso intensivo de contratos temporales”. Además, concluyen que ”la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española”.

Los autores del estudio son Gonzalo López Molina, David Martínez Turégano, Victor Pedrero Bohnet y José Salvado Garcia. “Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente las de sus autores y no deben considerarse representativas de la posición oficial de la Comisión Europea”, señala el informe." 

(Emilio Sánchez Hidalgo , El País, 13/05/26)

6.4.26

Tenía ganas de acostumbrarme a leer cosas así: El empleo desata la euforia y los "22 millones de afiliados"... 211.000 trabajadores más y el paro más bajo en 18 años... En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie (Roberto Ugena)

 "El empleo ha registrado el mejor mes de marzo de toda su historia. La Seguridad Social ha sumado a sus filas 211.510 trabajadores en tan solo un mes, la mayor cifra para el tercer mes del año, desde que hay registros. Los datos revelados este lunes se llevan la afiliación media hasta los 21,88 millones de afiliados, más de medio millón por encima que hace un año, y el paro a su nivel más bajo de los últimos 18 años, desatando la euforia en el Gobierno de coalición.

El propio jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales poco más de una hora antes de conocerse los datos. “22”, ha compartido el líder socialista en Twitter, lo que hacía entrever, al conocerse la fecha de publicación de los datos, que se refería a la cifra de empleo. Poco después, un vídeo publicado en esta y otras plataformas, terminaba por confirmar las tesis iniciales. España ha superado, por primera vez en su historia, los 22 millones de afiliados; si bien este dato responde al ajuste desestacionalizado.

La Seguridad Social, descontando los efectos del calendario, ha superado la barrera histórica que persigue desde que se aprobase la reforma laboral de 2021. “España tiene el mejor equipo”, ha celebrado Sánchez, ataviado con una camiseta de la selección de fútbol -la segunda equipación blanca que tanto ha triunfado- con el número 22. “Sois quienes levantáis las persianas, quienes cuidáis, enseñáis, servís, emprendéis; quienes empezáis y quienes ya lleváis un tiempo trabajando; quienes labráis, empujáis, levantáis y construís este país. Somos un equipo que está haciendo historia”, ha proseguido.

“Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados en alta en la Seguridad Social. Juntos hacemos el mejor país de la historia. 22 millones de empleos”, ha culminado, antes de girarse y mostrar el dorsal número 22 de la camiseta de la selección. Unos datos que suponen un aumento de 3,4 millones de trabajadores desde 2018, momento en el que Sánchez llegó a la Moncloa. Suma que, a su vez, representa un ritmo de crecimiento por encima del medio millón anual.

Es más, en 2025, el país protagonizó la mitad de la creación de empleo de toda la Unión Europea y el Ejecutivo de los Veintisiete estima que el ritmo será similar para este curso. Trabajos que, además, son de una mayor calidad gracias al cambio de normativa laboral. El número de trabajadores indefinidos ha crecido en cinco millones desde 2018 y la tasa de temporalidad ha caído 13 puntos desde la llega de la reforma laboral, variables que han mejorado especialmente entre los jóvenes.

“Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país: hemos superado el hito histórico de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 2,2 millones de empleos desde la reforma laboral y 3,3 millones desde 2018”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “En menos de dos años, hemos sumado dos millones de afiliados de media. Es un dato muy positivo que incluye varias cifras récord. En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie”, ha destacado."              ( , El Plural, 06/04/26) 

21.12.25

En este momento, Europa mira con admiración, incluso con envidia, a España, especialmente Francia... La verdadera pregunta es, por lo tanto, entender por qué solo España, entre los grandes países europeos, compite en términos de tasa de crecimiento con la de Estados Unidos, más del 2% anual desde la pandemia... La cuestión es importante, en un momento en que el tema del declive de Europa es popular, especialmente en la Casa Blanca... En tres áreas, el gobierno español ha llevado a cabo una política favorable al crecimiento: el mercado laboral, la inmigración y la energía... La reforma laboral favoreció los contratos indefinidos y aumentó la flexibilidad para las empresas en dificultades... Pedro Sánchez sacó este comodín, la inmigración sudamericana, que fue fundamental para permitir el crecimiento del PIB en un contexto donde el ingreso per cápita no progresa... España se desconectó en el momento oportuno del mercado europeo de electricidad y pudo escapar del aumento del precio de la energía como consecuencia de la guerra en Ucrania. El precio de la electricidad es un 17% inferior al de Francia, por no hablar de Alemania y Gran Bretaña. El país está cosechando aquí los dividendos de una política a largo plazo de diversificación de las fuentes de energía no carbonizada (solar, eólica)... La baja exposición a los choques externos resultó oportuna, ya que España exporta poco a China, Estados Unidos y Rusia, y las dificultades alemanas repercuten mucho menos que en Francia o Italia... Aún así, había que usar bien el dinero, y eso es lo que está haciendo España al promover las energías renovables y la innovación en las tecnologías de la información. Se estima que el plan europeo se tradujo en una ganancia de crecimiento acumulado de entre el 1,3% y el 1,7%, y permitió al país entrar en la carrera del sector tecnológico (con Indra y Amadeus). Ahí reside la esperanza de un crecimiento futuro que finalmente eleve el PIB per cápita, una esperanza que sigue amenazada por el cuello de botella del sector de la vivienda y los efectos del calentamiento global en el suministro de agua y en la agricultura... Sin solidaridad con Ucrania, gasto militar anémico y un gobierno que le hace ojitos a Pekín, por ejemplo, absteniéndose cuando Europa pone sobre la mesa un aumento del 35% de los aranceles sobre los coches chinos, porque espera inversiones industriales... Habrá que esperar un poco más para ver si España se mantiene a la cabeza de la clasificación de las mejores economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, según The Economist (Cecilia García-Peñalosa, Le Monde)

 "En este momento, Europa mira con admiración, incluso con envidia, a España, especialmente Francia, que puede preguntarse si la gestión presupuestaria ibérica es extrapolable. Con un parlamento dividido, las Cortes [Senado y Congreso de los Diputados] no han votado un presupuesto en tres años, pero, sorprendentemente, la inestabilidad política no se ha traducido en inestabilidad económica. Dado que los gastos se prorrogan de un año a otro, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) ha permitido aumentar los ingresos fiscales y cubrir el déficit, lo que es bien recibido por las agencias de calificación, los mercados financieros y la Comisión Europea. Al menos, mientras haya crecimiento.

La verdadera pregunta es, por lo tanto, entender por qué solo España, entre los grandes países europeos, compite en términos de tasa de crecimiento con la de Estados Unidos – más del 2% anual desde la pandemia. ¿Ha encontrado el gobierno del socialista Pedro Sánchez un as bajo la manga del que la izquierda francesa podría inspirarse? La cuestión es importante, en un momento en que el tema del declive de Europa es popular, especialmente en la Casa Blanca. Las elecciones fueron acertadas, pero las circunstancias también ayudaron.

En tres áreas, el gobierno español ha llevado a cabo una política favorable al crecimiento: el mercado laboral, la inmigración y la energía. El primero se caracterizó por fuertes rigideces que llevaron a las empresas a promover los contratos de duración determinada, convirtiendo a España en la campeona europea de este tipo de contratos. La reforma laboral adoptada en 2021 simultáneamente dificultó la justificación del uso de contratos temporales al favorecer los contratos indefinidos y aumentó la flexibilidad para las empresas en dificultades. El aumento del salario mínimo en un 61% tuvo poco efecto negativo en el empleo, ya que solo el 7% de los trabajadores perciben este nivel, que sigue siendo 400 euros inferior al salario mínimo bruto francés, lo que hace que España siga siendo atractiva para las empresas. La participación en el mercado laboral se vio así alentada.

Este aumento de la oferta de trabajo se ha acompañado de una apertura a la inmigración procedente de Sudamérica. Financieramente, resultó poco costosa porque, a diferencia de otros países europeos, obtener un permiso de trabajo es rápido y los inmigrantes no plantean un problema de integración cultural. Ocupan empleos poco remunerados – especialmente en servicios personales y en la construcción – que los españoles no aceptarían.

Los historiadores y economistas aún se preguntan si España se benefició realmente, en términos económicos, de su imperio colonial. Cinco siglos después, este mapa de una reserva de mano de obra barata, que no competía con los trabajadores nacionales, esperaba ser jugado. Pedro Sánchez sacó este comodín, que fue fundamental para permitir el crecimiento del PIB en un contexto donde el ingreso per cápita no progresa.

Último factor que hay que mencionar, España se desconectó en el momento oportuno del mercado europeo de electricidad y pudo escapar del aumento del precio de la energía como consecuencia de la guerra en Ucrania. El precio de la electricidad es un 17% inferior al de Francia, por no hablar de Alemania y Gran Bretaña. El país está cosechando aquí los dividendos de una política a largo plazo de diversificación de las fuentes de energía no carbonizada (solar, eólica), donde España ha construido una base industrial, hidráulica y nuclear.

Esta política económica inspirada también se benefició de circunstancias favorables. Los turistas, desde la pandemia de Covid-19, prefieren España. La baja exposición a los choques externos resultó oportuna, ya que España exporta poco a China, Estados Unidos y Rusia, y las dificultades alemanas repercuten mucho menos que en Francia o Italia. Y no se puede pasar por alto el tesoro de fondos [del plan de recuperación europeo] NextGenerationEU, que asciende al 11% del PIB a largo plazo. Hay que decirlo aquí: Emmanuel Macron y Angela Merkel [entonces canciller alemana] llevaron a cabo una política inteligente para que España e Italia no se derrumbaran después del Covid-19, que había golpeado duramente a estos dos países, mientras luchaban por recuperarse de la crisis de la deuda soberana.

Aún así, había que usar bien el dinero, y eso es lo que está haciendo España al promover las energías renovables y la innovación en las tecnologías de la información. Se estima que el plan europeo se tradujo en una ganancia de crecimiento acumulado de entre el 1,3% y el 1,7%, y permitió al país entrar en la carrera del sector tecnológico (con Indra y Amadeus). Ahí reside la esperanza de un crecimiento futuro que finalmente eleve el PIB per cápita, una esperanza que sigue amenazada por el cuello de botella del sector de la vivienda y los efectos del calentamiento global en el suministro de agua y en la agricultura.   

España es un gran país europeo. Extrañamente, hoy se comporta políticamente como un país pequeño. Sin solidaridad con Ucrania, gasto militar anémico y un gobierno que le hace ojitos a Pekín, por ejemplo, absteniéndose cuando Europa pone sobre la mesa un aumento del 35% de los aranceles sobre los coches chinos, porque espera inversiones industriales. Ciertamente, este no es el aspecto más agradable de la política española en los últimos años. Habrá que esperar un poco más para ver si España se mantiene a la cabeza de la clasificación de las mejores economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, según The Economist."

(Cecilia García-Peñalosa es directora de investigación en el CNRS, directora de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) y miembro de la Escuela de Economía de Aix-Marseille; Alain Trannoy es director de estudios en la EHESS y miembro de la Escuela de Economía de Aix-Marseille... Revista de prensa, 20/12/25, fuente Le Monde)

24.10.25

Tenía ganas de seguir leyendo cosas como ésta; España marca nuevo récord de empleo con más de 22,3 millones de trabajadores... "Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones"

 "El mercado laboral sumó 118.400 empleos en el tercer trimestre del año, hasta marcar un nuevo récord de ocupación con 22.387.100 afiliados, si bien el comportamiento del empleo ha sido el más moderado en este periodo desde 2019.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de desempleados subió en 60.100 personas, hasta situarse en los 2.613.200, de forma que la tasa de paro aumentó en 17 centésimas, hasta el 10,45%.

El incremento del empleo es compatible con el aumento del paro debido a que la población activa creció en 178.500, hasta superar los 25 millones de personas activas, es decir, que trabajan o buscan empleo.

El Ministerio de Economía ha subrayado que las cifras del tercer trimestre "corroboran el dinamismo del mercado de trabajo" con récord de empleo y de población activa.

En los últimos doce meses, el empleo ha crecido en 564.100 personas (a un ritmo del 2,58 %), en tanto que el paro se ha reducido en 140.900 (a una tasa del –5,12 %).

"Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones" ha destacado en declaraciones remitidas a los medios la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien han puesto en valor políticas como la reforma laboral o las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI).

El sector servicios supera los 17 millones de ocupados

Al detalle del empleo en el trimestre, creció fundamentalmente entre los hombres, con 107.100 ocupados más, y solo en 11.300 mujeres.

La ocupación aumentó en la industria (64.100 más), los servicios (39.100) y la construcción (32.600), mientras bajó en la agricultura (17.400 menos).

Con este avance, el empleo en el sector servicios superó, por primera vez, los 17 millones de ocupados.

El número de asalariados subió en 129.200 -los que tenían contrato indefinido aumentaron en 74.800 y los de contrato temporal en 54.400-, mientras que el número de autónomos disminuyó en 10.500 personas.

El empleo a tiempo completo creció en 314.500 personas y el de tiempo parcial bajó en 196.100.

La tasa de temporalidad se sitúo así en el 15,6 %, dos décimas más que en el segundo trimestre; y la de parcialidad en el 12,9 %, un punto menos que el trimestre anterior.

Por empleador, el empleo privado se incrementó este trimestre en 107.600 personas, hasta un nuevo récord con 18.854.400; y el público aumentó en 10.800, hasta 3.532.700.

La tasa de temporalidad en el sector privado fue del 12 % y del 27 % en el público.

Más desempleo en los servicios y entre las mujeres

El incremento del desempleo se concentró en el sector servicios (con 75.700 más), seguido de lejos por la agricultura (10.800), mientras que disminuyó en la industria (16.600 menos) y la construcción (10.300 menos).

Por sexo, el número de hombres en paro disminuyó en 22.600 mientras que el de mujeres aumentó en 82.700, de forma que sigue habiendo más desempleadas (1,43 millones y una tasa de paro del 12,11 %) que desempleados (1,18 millones y una tasa del 8,97 %).

La tasa de paro de los hombres bajó así, por primera vez, del 9 % en más de 17 años.

Por nacionalidad, el paro subió entre los españoles –incluye doble nacionalidad– en 59.600 en tanto que apenas varió entre los extranjeros (600 más).

El desempleo de larga duración (aquellos que llevaban más de un año) disminuyó en 48.900, mientras que aumentó en 49.400 entre las personas que buscan su primer empleo."

( InfoLibre, 24/10/25)

6.10.25

Tenía ganas de leer cosas como ésta: El milagro económico español está supercertificado. España se asienta como líder en crecimiento de sus pares europeos, y en el grupo de cabeza de los desarrollados... las agencias de calificación lo corroboran con sus ratings... esta bonanza es positiva: aumenta el atractivo para la inversión exterior. Abarata el coste de la deuda (el Tesoro ya ha recortado en 5.000 millones la emisión prevista para este año), lo que afianza la consolidación fiscal, clave para hacerla sostenible, inmune a percances, y para el nivel de gasto/inversión pública... Las tres agencias clásicas coinciden en dos motivos principales: un modelo de crecimiento más equilibrado, que ha “superado las expectativas” de crecimiento propias (al 2,6% o el 2,7% este año), y comparativas, en su calidad de líder europeo. Y el “dinamismo del mercado laboral” gracias a la inmigración y a la reforma laboral que reduce el empleo temporal. La fortaleza de la exportación, de la banca y los servicios, o el saneamiento de familias y empresas, así como el despertar de inversión y productividad son otros hilos conductores comunes... ¿Por qué al milagro macroeconómico le flanquea un enquistado malestar social? El pecado de la economía española no proviene ni de una falta de crecimiento (un mayor PIB es condición necesaria pero no suficiente para permear a toda la sociedad) ni de un exceso de reparto social. Sino de la (todavía) insuficiente redistribución... la brecha entre el disparo exponencial de beneficios bancarios y empresariales y la modesta alza en rentas salariales (salvo el SMI) o familiares (Xavier Vidal-Folch)

 "El milagro económico español está supercertificado. España se asienta como líder en crecimiento de sus pares europeos, y en el grupo de cabeza de los desarrollados. Lo avisaron las instituciones: FMI, OCDE, Comisión Europea siguieron al Gobierno en sus verificaciones y pronósticos de crecimiento, y su continua corrección al alza. Ahora, las agencias de calificación lo corroboran con sus ratings, que miden la capacidad de un país de cumplir con sus compromisos financieros.

Esas calificaciones contradicen al catastrofismo. Y se erigen en factor de influencia procíclica. Cuando la Gran Recesión/crisis de la deuda soberana, eran negativas: agravaron la coyuntura española. En esta bonanza, son positivas: aumentan el atractivo para la inversión exterior. Abaratan el coste de la deuda (el Tesoro ya ha recortado en 5.000 millones la emisión prevista para este año), lo que afianza la consolidación fiscal: clave para hacerla sostenible, inmune a percances, y para el nivel de gasto/inversión pública.

En septiembre, las cuatro grandes (S&P, Moody’s, Fitch y la europea Scope) han elevado su nota, hasta la A (a secas, o plus), que es la división de honor, la recomendable para invertir en un país. Importa su historia. De 1988 a 2012, España ya gozó de esta nota. Capotó entre 2012 y 2017 a la segunda división, la B, con variantes. Y se elevó a la A (con signo minus) desde 2018 a la actual. Interesante incitación para politólogos.

Tanto como el qué de la mejora es ilustrativo su porqué. Las tres agencias clásicas coinciden en dos motivos principales: un modelo de crecimiento más equilibrado, que ha “superado las expectativas” de crecimiento propias (al 2,6% o el 2,7% este año), y comparativas, en su calidad de líder europeo. Y el “dinamismo del mercado laboral” gracias a la inmigración y a la reforma laboral que reduce el empleo temporal. La fortaleza de la exportación, de la banca y los servicios, o el saneamiento de familias y empresas, así como el despertar de inversión y productividad son otros hilos conductores comunes. Y también los puntos débiles: lentitud en la rebaja de la deuda, debilidad parlamentaria, incertidumbre presupuestaria.

Las biblias de la prensa económica liberal prodigan parecido reconocimiento, a veces trufado de críticas políticas a Gobierno y oposición. Abrió fuego The Economist (12/12/2024) con su Which economy did the best que eligió a España como la economía de mejor desempeño en todo el mundo, combinando cinco indicadores: PIB, Bolsa, inflación, desempleo y política fiscal. Y que completó con What Spain can teach the rest of Europe, sosteniendo que su lección al resto de Europa es el impulso reformista (laboral, financiero, energías renovables). Ahora, Financial Times se une a este enfoque con el editorial: España se ha convertido en la economía más destacada de Europa (28/9): en sintonía con los demás, subraya que su “principal motor ha sido la inmigración”.

¿Por qué al milagro macroeconómico le flanquea un enquistado malestar social? Por un triple agravio. Uno, el menor ritmo de recuperación salarial que el de la inflación, aunque el saldo se está equilibrando. Dos, el mayor ritmo de los precios alimentarios (igual que la media europea) y de la vivienda (peor, como peor es su acceso) que el del reequilibrio del poder adquisitivo. Tres, la brecha entre el disparo exponencial de beneficios bancarios y empresariales y la modesta alza en rentas salariales (salvo el SMI) o familiares.

Conclusión sintética: el pecado de la economía española no proviene ni de una falta de crecimiento (un mayor PIB es condición necesaria pero no suficiente para permear a toda la sociedad) ni de un exceso de reparto social. Sino de la (todavía) insuficiente redistribución." 

(Xavier Vidal-Folch , El País, 04/10/25) 

28.7.24

Los cambios estructurales de una economía española al alza... hay tendencias inéditas, como el fuerte aumento de las exportaciones de servicios no turísticos desde 2019... o el importante incremento de la inversión en “propiedad intelectual”... o el desendeudamiento de familias y empresas de la última década, lo que permite descartar otra burbuja o “desequilibrio” ... las exportaciones de servicios no turísticos han crecido un 34,4%, con avances destacados en telecomunicaciones, informática e información y técnicos relacionados con el comercio y otros servicios empresariales... El gran cambio estructural de nuestra economía está en el mercado laboral, está siendo crucial para el consumo agregado de las familias la menor precariedad en general, que está directamente vinculada con la caída de la temporalidad y la mayor estabilidad de los puestos de trabajo, gracias a la reforma laboral de 2022.. y por un incremento de la creación de puestos de trabajo en sectores privados con mejores salarios, como “las actividades profesionales, científicas o técnicas”... La incorporación de los efectos esperados de las reformas previstas en el ámbito laboral al escenario macroeconómico permite proyectar nuevos máximos de ocupación, continuado crecimiento del poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la tasa de paro hasta cifras inferiores al 9% en el horizonte de previsión... tenía ganas de leer algo así

 "La economía de España está afianzando transformaciones estructurales que impulsan el crecimiento de la actividad y las positivas previsiones de los próximos años. Las más visibles para las familias son las que tienen que ver con el mercado de trabajo tras la reforma laboral de 2022, como el ritmo récord de creación de puestos de trabajo o la caída de la temporalidad.

Pero hay otras tendencias inéditas en nuestro país que, igualmente, favorecen la buena salud de la economía en general. Por ejemplo, el fuerte aumento de las exportaciones de servicios no turísticos desde 2019. O el importante incremento de la inversión en “propiedad intelectual”, también desde la pandemia. O el desendeudamiento de familias y empresas de la última década.

El próximo martes 30 de julio, el INE (Instituto Nacional de Estadística) publicará el dato de inflación en este mes de julio y la Contabilidad Nacional del segundo trimestre (es decir, el crecimiento del PIB), y se espera que ambos sigan apuntando en la misma dirección. En los últimos años, prácticamente cada cifra ha sorprendido al alza, superando las expectativas de organismos nacionales e internacionales y del propio Gobierno de coalición y liderando al resto de economías avanzadas.

No todo son buenas noticias. El problema del acceso a la vivienda, directamente relacionado con el estancamiento de la construcción, la asfixia de la inflación, el todavía elevado paro estructural y las desigualdades de riqueza y de género ensombrecen las conquistas 'macro'. Mientras, empresas, los centros de análisis más ortodoxos y las visiones neoliberales enfocan sus críticas al débil crecimiento de la productividad del trabajo, con la que niegan las propuestas de reducir la jornada laboral, de seguir aumentando el Salario Mínimo (SMI) y el resto de sueldos o de reforzar los impuestos a los beneficios de las empresas para mejorar las condiciones de los hogares y el Estado de Bienestar y los servicios públicos.

El sector exterior

El 'boom' del turismo en España está generando lo que los economistas denominan como “externalidades negativas”, cuya mayor expresión es “el alquiler de uso turístico” y su impacto en la vida de los barrios de las grandes capitales y de los principales destinos de los viajeros y en los precios del mercado de la vivienda. En cifras de Contabilidad Nacional, el turismo supera en 16 puntos porcentuales el nivel previo al histórico shock de la COVID, según se observa en el gráfico.

“Se aprecia una mayor afluencia de turistas extranjeros fuera de la temporada estival, una mayor diversificación de los países de origen y un incremento del gasto medio por turista. El PIB turístico, que mide la contribución económica de esta actividad al PIB de la economía española, ascendió casi al 13% del PIB total en 2023 superando los registros previos a la pandemia”, resume un informe reciente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

El turismo vuelve a ser clave en la importancia del sector exterior en el conjunto de la actividad y del empleo. Sin embargo, otros servicios se han sumado a este 'motor' de la economía. “Las exportaciones de otros servicios no turísticos mantienen un dinamismo acusado [se puede observar en el gráfico]”, continúa el documento de la AIReF.

“Desde 2019, las exportaciones de servicios no turísticos han crecido un 34,4%, con avances destacados en telecomunicaciones, informática e información y técnicos relacionados con el comercio y otros servicios empresariales. Todo ello compensa la atonía que mantienen las exportaciones de bienes en un contexto de relativa debilidad de las economías del área del euro, pese a su mejoría más reciente, y de paulatino aumento del proteccionismo y fragmentación geográfica del comercio mundial”, incide la Autoridad fiscal.

Endeudamiento de familias y hogares

Una transformación estructural clave es el desendeudamiento de familias y empresas en la última década, después de los máximos registrados en la burbuja inmobiliaria. Esta tendencia permite descartar otra burbuja o “desequilibrio”, como viene comentando el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.

Más allá, destaca que tanto familias como empresas han reducido mucho más su deuda en España que en el conjunto de la eurozona, según se puede ver en el segundo gráfico de esta información, quedándose por debajo en ambos casos.

Inversión en propiedad intelectual

La debilidad de la inversión de las empresas es una de las grandes dudas de la evolución de la economía de España. De la inversión depende buena parte del crecimiento futuro, y algunos sectores no han llegado despertar desde 2020. Principalmente, por el encarecimiento del crédito provocado por las subidas de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE).

Ni siquiera con el estímulo que supone el despliegue del Plan de Recuperación, sobre el que también se ha vertido incertidumbre respecto a su impacto real en la actividad. Este mismo viernes, el Gobierno anunció el desembolso por parte de la Comisión Europea del cuarto pago de los fondos europeos.

En este contexto, uno de los destinos de la inversión destaca sobre el resto, y como nunca: el de “productos de las propiedad intelectual” —en el lenguaje del INE—, directamente relacionado con la innovación, la investigación y con sectores de alto valor añadido.

“En un contexto de sólido crecimiento estructural, la inversión y el consumo privado serán los principales motores de demanda entre 2024 y 2027. El escenario macroeconómico contempla una aceleración de la inversión en el horizonte de proyección, en especial de los bienes de equipo, gracias a la recuperación de los niveles de confianza empresarial y el continuado impulso del Plan de Recuperación”, explica el equipo de expertos del Ministerio de Economía.

Mercado laboral

El gran cambio estructural de nuestra economía está en el mercado laboral. Primero, por el récord de personas que trabajan, que se renueva trimestre tras trimestre. Este viernes, según la EPA (Encuesta de Población Activa), se supo que al cierre del segundo trimestre eran ya 21,68 millones en total.

En segundo lugar, está siendo crucial para el consumo agregado de las familias la menor precariedad en general, que está directamente vinculada con la caída de la temporalidad y la mayor estabilidad de los puestos de trabajo —más contratos indefinidos—, gracias a la reforma laboral de 2022.

Pero también, en tercer lugar, con un incremento de la creación de puestos de trabajo en sectores privados con mejores salarios, como “las actividades profesionales, científicas o técnicas”.

Por último, la AIReF señala que “dos tercios del crecimiento de la ocupación EPA se concentra en trabajadores extranjeros y de doble nacionalidad. Estos incrementos de la oferta de trabajo podrían tener implicaciones en relación con la evolución de los salarios reales y de la productividad. En particular, en términos sectoriales, los ocupados de nacionalidad extranjera y doble nacionalidad han tenido una mayor contribución al aumento del empleo en sectores como hostelería, transporte y comercio, construcción, servicios de hogar y manufacturas. Estos sectores se caracterizan, con la excepción de las manufacturas, por un menor nivel de productividad”.

Eso sí, ni el peso del sector público se ha elevado —se mantiene estable en el 16% del empleo total—, ni tampoco el de la hostelería —que se mueve entre el 8% y el 9%—.

“En el medio plazo, el despliegue de los efectos de las reformas permitirá compatibilizar el descenso de la tasa de desempleo con ganancias de poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la jornada media. La incorporación de los efectos esperados de las reformas previstas en el ámbito laboral al escenario macroeconómico permite proyectar nuevos máximos de ocupación, continuado crecimiento del poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la tasa de paro hasta cifras inferiores al 9% en el horizonte de previsión”, detalla el último informe de previsiones del Ministerio de Economía."             

(Daniel Yebra / Victòria Oliveres , eldiario.es, 27/07/24, gráficos en el original)

Economistas frente a la crisis: Sobre la EPA 2º trimestre 2024... Continúa el crecimiento del empleo. Más allá de los factores estacionales, se sostiene una tendencia de fondo de empuje del empleo. La tasa interanual mantiene aún un incremento del 2%... La práctica totalidad del empleo creado lo ha sido a tiempo completo... La casi totalidad del empleo creado se ha producido en el sector privado de la economía... El incremento global del empleo se ha producido de forma paralela a la incorporación de 212.000 nuevas personas al mercado de trabajo (nuevos activos)... Este crecimiento de la fuerza de trabajo indica claramente el dinamismo que mantiene en esta etapa el mercado de trabajo español, lo cual es un dato positivo de enorme importancia... con máximos nunca alcanzados por la economía española y el mercado de trabajo en los niveles de ocupación y actividad: 21.685.000 y 24.440.000, respectivamente... y extraordinaria importancia del fortísimo y continuado incremento de la incorporación al mercado laboral de las mujeres... Los avances –imposibles de creer hace solo unos años, tras décadas de reformas laborales equivocadas y fallidas- en la estabilidad del empleo constituyen uno de los cambios estructurales más importantes que, tras décadas, ha acometido la sociedad española. Sin que se produzcan trastornos en el funcionamiento productivo y del mercado de trabajo. Muy al contrario, se han producido en paralelo a una mejora nunca antes registrada de los niveles de competitividad y de equilibrio exterior de la economía española

 "Los datos más relevantes de esta nueva Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2024 son los siguientes:

1- Continúa el crecimiento del empleo. Más allá de los factores estacionales que tradicionalmente empujan al alza el empleo en este trimestre, el crecimiento desestacionalizado del empleo en el trimestre (+0,37%) muestra que se sostiene además una tendencia de fondo de empuje del empleo. La tasa interanual mantiene aún un incremento del 2%.

2- En cuanto a las características del incremento de 435.000 personas ocupadas, destacan las siguientes:

a –Más de la mitad (232.000) corresponde a las mujeres. Seis de cada diez empleos creados en el último año han correspondido a mujeres.

b- Aparte del incremento mayor del empleo en los Servicios, los crecimientos son asimismo relevantes en la Construcción y en la Industria, y en menor grado en el sector primario.

c- La práctica totalidad del empleo creado lo ha sido a tiempo completo, manteniéndose el empleo a jornada parcial prácticamente sin variación. El 85% del empleo creado en los últimos doce meses corresponde al tiempo completo.

d- Siete de cada diez empleos de los 377.000 en los que crece el empleo asalariado son indefinidos, lo cual es relevante en un trimestre en el que tradicionalmente crecía siempre la tasa de temporalidad. En los últimos doce meses los empleos indefinidos han aumentado en prácticamente 650.000 y los temporales se han bajado en casi 210.000.

e- La tasa de temporalidad aumenta por la estacionalidad del trimestre en tres décimas, pero es -por efecto de la reforma laboral- un punto y medio inferior a la del mismo trimestre y con la misma estacionalidad del año anterior.

f- La casi totalidad del empleo creado se ha producido en el sector privado de la economía.

3- El incremento global del empleo se ha producido de forma paralela a la incorporación de 212.000 nuevas personas al mercado de trabajo (nuevos activos). Cifra que asciende a 373.000 personas en los últimos doce meses. Este crecimiento de la fuerza de trabajo indica claramente el dinamismo que mantiene en esta etapa el mercado de trabajo español, lo cual es un dato positivo de enorme importancia.

4- A pesar de que el intenso crecimiento de la población activa aminora los efectos del crecimiento del empleo sobre el volumen de desempleo, este se ha reducido en 223.000 personas y la tasa de paro, en parte por efecto del aumento del empleo y en parte por el crecimiento de la población activa, se ha reducido en un punto porcentual, quedando en el 11,3%.

Crear más y mejor empleo reduciendo la tasa de paro al tiempo que crece con fuerza la población activa es la mejor prueba del buen funcionamiento del mercado de trabajo español.

Por otra parte, además de lo que se ha señalado, EFC quiere aprovechar la ocasión para resaltar –con una perspectiva temporal más amplia- a la sociedad española los aspectos positivos más estructurales que se reflejan en los datos de la EPA.

  1. Los máximos nunca alcanzados por la economía española y el mercado de trabajo en los niveles de ocupación y actividad: 21.685.000 y 24.440.000, respectivamente.
  2. Los efectos positivos del crecimiento general de la población, y la forma en que los flujos migratorios impulsan ese incremento (independientemente de la necesidad de continuar mejorando su regulación y funcionamiento) compensando la debilidad del crecimiento natural de la población, y con ello elevando el empleo, la producción y la renta.
  3. La extraordinaria importancia del fortísimo y continuado incremento de la incorporación al mercado laboral de las mujeres, como se ve en los últimos años y en el nivel de actividad alcanzado. La brecha de actividad laboral entre los sexos se ha reducido de forma muy intensa y continua en los últimos años, hasta llegar al punto actual en el que ambas tasas de actividad y el correspondiente porcentaje de las mujeres en la población activa total está muy cerca de igualarse.

Resulta absolutamente necesario, desde un punto de vista de equilibrio e igualdad social y económica que al mismo tiempo se cierren las restantes brechas entre mujeres y hombres en el trabajo, y en la atención a todos los aspectos de la vida.

  1. Al enorme impulso al empleo en estos años han contribuido tanto el sector privado, de forma claramente mayoritaria, como el público, tanto tiempo necesitado de un fortalecimiento aún incompleto.

Las críticas acerca de un pretendido antagonismo entre la creación de empleo público y privado resultan, en un ámbito más, completamente falsas. Al contrario, ambos empleos se refuerzan, son compatibles y necesarios.

  1. Los avances –imposibles de creer hace solo unos años, tras décadas de reformas laborales equivocadas y fallidas- en la estabilidad del empleo constituyen uno de los cambios estructurales más importantes que, tras décadas, ha acometido la sociedad española. Sin que se produzcan trastornos en el funcionamiento productivo y del mercado de trabajo.

Muy al contrario, se han producido en paralelo a una mejora nunca antes registrada de los niveles de competitividad y de equilibrio exterior de la economía española. A nuestro juicio, esta compatibilidad sólo es uno de los aspectos positivos que traerá la estabilidad del empleo. La magnitud de los cambios que está produciendo en la gestión y organización del trabajo en las empresas y en sectores enteros, más allá de mostrar que la temporalidad era innecesaria y excesiva, indican que son esperables resultados mucho mayores.

Esos resultados no sólo concernirán al mundo de la empresa y de la productividad, sino también a las condiciones de vida sobre todo de las generaciones más jóvenes, que son las más intensamente beneficiadas.

Finalmente, resulta imprescindible completar con urgencia la reforma estructural hacia la estabilidad del empleo en el sector público, cuyas tasas de temporalidad carecen por completo de justificación."

(

2.7.24

Tenía ganas de leer algo así... El paro baja a niveles de hace 16 años y el empleo roza los 21,4 millones de afiliados... Desciende el desempleo en junio en todos los sectores, comunidades y edades. Se afianza la contratación estable: el 41,2% de los contratos firmados en junio son indefinidos... hay 3,6 millones de indefinidos más desde la reforma laboral

 "El empleo se suma a la larga lista de variables que vienen dando buenas noticias al Gobierno en las últimas semanas. La llegada de la época estival trae aparejada su habitual aumento de la contratación, pero en esta ocasión, los datos desestacionalizados -que no tienen en cuenta los contratos firmados por razones de la temporada- también han mejorado. El paro baja en casi 50.000 personas (46.783) y se sitúa en los 2,5 millones, su nivel más bajo para un mes de junio desde 2008, hace 16 años.

La Seguridad Social ha vuelto a engrosar sus filas en el sexto mes del año y acumula ya 50 consecutivos de ascensos. Con todo, el número de afiliados al sistema crece en 71.095 personas, hasta alcanzar los 21.392.889 trabajadores. La barrera de los 21,4 millones se ha superado entre el 10 y el 20 de junio y desde el Ejecutivo de coalición luchan por consolidar esta cifra de cara a las próximas entregas estadísticas, que dará a conocer la Seguridad Social en plena época veraniega.

 En términos desestacionalizados, el paro registra una caída de 4.145 personas en el mes de junio. Por su parte, la Seguridad Social suma 31.311 ocupados en el sexto mes del año y 324.218 en el primer semestre sin atender a los efectos del calendario. Los efectos de la reforma laboral continúan desplegándose y lejos de ralentizarse, como apuntaban las diferentes previsiones, las diferencias con los datos de hace un año son sustanciales.

El desempleo registra a 127.775 menos que hace un año, lo que representa un descenso del 4,75% en comparación con junio de 2023, según los datos publicados este martes por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). “El empleo vuelve a batir récords”, ha valorado la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. “Una vez más, el empleo aumenta y el paro disminuye en todos los sectores y en todas las comunidades autónomas”, ha destacado.

Asimismo, la evolución de la Seguridad Social es más notable, dado que la fotografía comparada deja medio millón de afiliados más que hace un año. Concretamente, el número de trabajadores ha superado los datos de junio del pasado curso en 522.949 personas. Además, este aumento del empleo beneficia a los sectores más damnificados, aspecto ha querido destacar la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

 “Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, la afiliación entre los menores de 30 años ha aumentado a un ritmo mucho más elevado que el crecimiento medio”, ha valorado Elma Saiz, que ha querido destacar el dato concreto: “el empleo entre los más jóvenes ha aumentado un 16,3%, frente al 7,9% que lo hizo el conjunto”. Más empleo y de mayor calidad, destacan desde ambas carteras, poniendo el valor la cifra de indefinidos y la caída de la temporalidad.

3,6 millones de indefinidos más desde la reforma laboral

Uno de los principales objetivos de la normativa laboral aprobada años atrás con el apoyo de los sindicatos y la patronal era poner coto a la elevada temporalidad del mercado laboral español. Algo más de dos años después, el número de trabajadores con una relación contractual indefinida es 3,6 millones superior. Más de 14 millones de personas disfrutan de este tipo de contrato, entre los cuales 9,6 millones lo hacen con jornadas a tiempo completo.

En el último año, los afiliados con contratos indefinidos a tiempo completo crecen en 369.407, muy por encima del crecimiento de trabajadores que tienen contratos a tiempo parcial, que son 88.994 más, o de los famosos fijos discontinuos (12.873 más). En junio se han registrado 576.885 contratos indefinidos, un 41,15% del total. Todo ello, apuntan desde Seguridad Social, está contribuyendo a reforzar la sostenibilidad del sistema de pensiones y la ratio cotizante por pensionista se sitúa en 2,45, el nivel más alto desde 2011.

Todos los territorios y sectores reducen su paro

Junio ha sido positivo para todos los sectores económico y para todas las comunidades autónomas. En comparación con el mes anterior, en los Servicios el paro baja en 37.025 personas (-1,98%), en Industria en 4.388 personas (- 2,15%), en Construcción en 2.954 personas (-1,47%) y en Agricultura en 267 personas (-0,29%). Además, entre el colectivo Sin Empleo Anterior disminuye en 2.149 personas (-0,89%).

Lo mismo sucede entre los diferentes territorios, destacando las caídas totales de Andalucía (-8.746 personas), Cataluña (-5.816 personas) y en la Comunidad Valenciana (-4.929). Atendiendo a la reducción porcentual, más fiel al atender a las diferencias poblacionales, destacan las caídas de Castilla y León (-4,4%), Galicia (-3,4%) y Cantabria (-3,3%).

Atendiendo al número de trabajadores sumados a la Seguridad Social, el sector que más crece con respecto a mayor es la Hostelería, con 32.030 afiliados más (un 2,01%), como es habitual en este mes. Le sigue Comercio (30.304). Todas las actividades del Régimen General crecen salvo Educación, Actividades Artísticas y Actividades de Organizaciones y Organismos Extraterritoriales.

No obstante, la Educación es la que más crece en comparación con el año anterior, con 155.160 afiliados más (14,5%). También se incrementan especialmente en el último año Actividades Sanitarias y Servicios Sociales, con 73.616 ocupados más (4,04%), y Hostelería, con 68.331 (4,4%)."                   (Roberto Ugena, El Plural, 02/07/24)

5.6.24

Tenía ganas de leer algo así... La temporalidad, el factor crucial que ha reducido la brecha de género en el mercado laboral... la reforma laboral ha beneficiado notablemente a un grupo de población especialmente vulnerabilizado: las mujeres, quienes superaron por primera vez los 10 millones de ocupadas el pasado mes de abril

 "El contexto laboral en España ha experimentado algunos cambios significativos tras la reforma impulsada por Yolanda Díaz desde el Gobierno de coalición y aprobada en diciembre de 2021. Los principales avances que introdujo la nueva legislación están relacionados con la limitación de la temporalidad, el fomento de contratos indefinidos y la restricción de la subcontratación.

Una serie de medidas contra la precariedad que han beneficiado notablemente a un grupo de población especialmente vulnerabilizado: las mujeres, quienes superaron por primera vez los 10 millones de ocupadas el pasado mes de abril. Lo que no quita que persistan desafíos importantes que requieren todavía una atención continua.

Las diferencias de género han ido reduciéndose gradualmente desde que se aprobó la tan ansiada reforma por parte de las izquierdas. Esta tendencia se consolida a medida que la población joven se va incorporando al mercado de trabajo y los trabajadores de edades más avanzadas −con una desigualdad de género más marcada− se van retirando.

Emma Rodríguez: "Al reducirse la temporalidad, las mujeres, uno de los colectivos más afectados, han visto una mejora significativa en su situación"

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones indican que la tasa de desempleo de las mujeres ha descendido al 14,5% en mayo de 2024, comparado con el 18,5% en 2021. Mientras que la tasa de participación laboral se ha incrementado al 58,0%, desde el 55,2% que reflejaban los registros antes de que entrara en vigor la reforma. Cifras que reflejan esta mejora sustancial en su inclusión y estabilidad laboral.

Emma Rodríguez, profesora de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Vigo, destaca que la reducción de la temporalidad ha sido un factor crucial. "Al reducirse la temporalidad, las mujeres, uno de los grupos más afectados por el empleo temporal, han visto una mejora significativa en su situación laboral," señala la especialista. Además, apunta que la reforma ha fortalecido los convenios colectivos sectoriales sobre los de empresa, "beneficiando a las trabajadoras con mejores condiciones laborales y salariales".

Por su parte, Carolina Vidal, secretaria confederal de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo en CCOO, subraya que "tenemos más mujeres trabajando que nunca y más mujeres con contratos indefinidos que nunca". A su juicio, la subida del salario mínimo interprofesional también ha jugado un papel crucial, ya que muchas mujeres ocupan puestos de trabajo donde pagan esta cuantía, lo que ha redundado en una mejora de sus condiciones económicas.

 Cristina Antoñanzas: "Tres de cada cuatro contratos a tiempo parcial lo tiene una mujer y ahí es donde se profundiza en la brecha de género"

Si comparamos la situación actual con la del pasado 2023, se puede observar cómo el paro masculino se ha reducido en 47.117 (un 4,35%) y el femenino ha caído en 84.143 (un 5,08%) desde entonces. Sin embargo, el número de paradas (1.570.884) sigue siendo bastante superior al de parados (1.036.966), pese a que esta brecha se ha reducido un 14,1% desde 2021, cuando el número de mujeres en situación de desempleo era 2.201.471 y el de hombres 1.579.779.

"Aunque mejoramos poco a poco, todavía nuestra posición no es igual que la de nuestros compañeros. Es importante también poner el foco en el tipo de contrato, según sean a jornada completa o parcial. Si miramos esto, vemos que tres de cada cuatro contratos a tiempo parcial lo tiene una mujer y ahí es donde se profundiza en la brecha de género", explica Cristina Antoñanzas, vicesecretaria general de UGT UGT.

El lastre de la división sexual del trabajo

Con todo, la discriminación sigue siendo un problema que persiste, especialmente en lo relativo a la segregación ocupacional (la asignación de las tareas laborales estereotipadas según el género). Esta diferenciación, tal y como argumentan las expertas, termina "limitando sus oportunidades de empleo y de promoción profesional". En este sentido, Rodríguez señala que dicha segregación "viene definida fundamentalmente por el tema de los cuidados y quién se ocupa de las tareas reproductivas". Por lo tanto, "si neutralizamos esa esa diferencia, estaremos avanzando hacia la igualdad", opina.

Para continuar avanzando en la igualdad laboral, la profesora considera esencial implementar políticas que promuevan la conciliación laboral y familiar. "Al final, somos nosotras las que cuidamos y eso indirectamente nos termina discriminando. Si no podemos viajar porque somos las que nos hacemos cargo de nuestras familias, difícilmente podremos acceder a cargos de responsabilidad. Por eso, incluso en sectores ampliamente feminizados, seguimos encontrando que los cargos directivos son mayoritariamente hombres", argumenta en sintonía Añoranzas."               (María Martínez Collado, Público, 04/06/24)