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22.2.26

Un buen resumen de las medidas tomadas por el gobierno de Pedro Sánchez, ahora que hasta se niega la mayor, la trascendental relegación de las políticas de austeridad que empobrecieron al país en 2010–2014; las decisivas: ... Protección de millones de empleos mediante los ERTE, reconocidos internacionalmente como buena práctica... Impulso sin precedentes a las energías renovables, con récords de potencia instalada... Excepción ibérica que rebajó el precio de la electricidad frente al resto de Europa... Modernización industrial y digital mediante los PERTE (automoción, microchips, hidrógeno verde, salud…)... Reforma laboral que reduce drásticamente la temporalidad: los contratos indefinidos pasan del 10% a más del 40%... Reducción del paro a mínimos no vistos desde antes de la crisis de 2008... España como uno de los países con mejor desempeño social tras el shock COVID... Reforma del sistema público de pensiones que garantiza su sostenibilidad sin recortes nominales... Estabilidad institucional pese a crisis múltiples: pandemia, guerra, inflación (Julen Bollain)

Julen Bollain @JulenBollain

Ante tanta tontería, aquí dejo algunos de los logros de los gobiernos desde 2018 a 2025: 

– Subida del Salario Mínimo Interprofesional de 735€ en 2018 a 1.221€ en 2026 (+66%), beneficiando especialmente a personas jóvenes y mujeres. 

– Reforma laboral que reduce drásticamente la temporalidad: los contratos indefinidos pasan de ~10% a más del 40%.             

– Revalorización de las pensiones conforme al IPC, blindando el poder adquisitivo tras años de congelaciones. 

– Reforma del sistema público de pensiones que garantiza su sostenibilidad sin recortes nominales. 

– Eliminación del copago farmacéutico para colectivos vulnerables. 

– Aprobación de la Ley de Eutanasia, ampliando derechos civiles fundamentales. 

– Aprobación de la Ley Trans y LGTBI, reforzando derechos y reconocimiento legal. 

– Aprobación de la Ley de Vivienda, la primera estatal, que permite limitar precios del alquiler en zonas tensionadas. 

– Regulación del alquiler y refuerzo de derechos de las personas inquilinas. 

– Subidas récord de las becas públicas y ampliación de beneficiarios. 

– Implantación del escudo social durante la pandemia: ERTE, moratorias, ayudas a autónomos. 

– Protección de millones de empleos mediante los ERTE, reconocidos internacionalmente como buena práctica. 

– Creación del Ingreso Mínimo Vital, primera red estatal de garantía de rentas en España. 

– Gestión de la pandemia con vacunación masiva líder en Europa. 

– Aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. 

– Impulso sin precedentes a las energías renovables, con récords de potencia instalada. 

– Reducción de la dependencia energética exterior. 

– Excepción ibérica que rebajó el precio de la electricidad frente al resto de Europa. 

– Control del precio del gas y mitigación del impacto inflacionario energético. 

– Reforma fiscal progresiva: impuestos a grandes fortunas, banca y energéticas. 

– Recepción y despliegue del mayor volumen de fondos europeos Next Generation de la UE. 

– Modernización industrial y digital mediante los PERTE (automoción, microchips, hidrógeno verde, salud…). 

– Reindustrialización verde y apuesta por sectores estratégicos. 

– Aumento histórico de la inversión pública. 

– Crecimiento económico sostenido por encima de la media europea tras la pandemia. 

– Reducción del paro a mínimos no vistos desde antes de la crisis de 2008. 

– Especial reducción del paro juvenil y femenino. 

– Recuperación del papel activo del Estado en política económica.

 – Avances en memoria democrática y reparación de víctimas del franquismo. 

– Exhumación de Franco del Valle de Cuelgamuros. 

– Refuerzo del papel de España en la UE, con liderazgo en agenda social y energética. 

– Presidencia española del Consejo de la UE con agenda social y verde. 

– Política exterior europeísta y multilateral. 

– Mejora de la imagen internacional de España tras años de irrelevancia. 

– Aprobación de la Ley de Educación (LOMLOE), revirtiendo recortes y segregación. 

– Aumento del gasto social hasta máximos históricos. 

– Reducción de la desigualdad tras transferencias públicas. 

– Protección de consumidores frente a abusos financieros. 

– Regulación del teletrabajo. 

– Subidas salariales en el sector público. – Impulso a la igualdad de género con legislación y presupuestos específicos. 

– España como uno de los países con mejor desempeño social tras el shock COVID. 

– Capacidad de gobernar en coalición, algo inédito y estable en democracia reciente. 

– Estabilidad institucional pese a crisis múltiples: pandemia, guerra, inflación. 

– Evitar políticas de austeridad que empobrecieron al país en 2010–2014.

10:00 a. m. · 18 ene. 2026 171,5 mil Visualizaciones

28.11.25

Keir Starmer quiere crecimiento; quizá debería aprender español... El gobierno socialista español ha logrado un crecimiento económico tres veces más rápido que el británico; el Partido Laborista haría bien en estudiar cómo... ¿pueden los parlamentarios británicos, funcionarios y líderes empresariales tragarse un poco de orgullo nacional y aprender de España? Las razones del éxito del crecimiento de España se pueden enumerar bajo tres Ds: demografía, descentralización y trato digno a los trabajadores... España ha decidido que para hacer crecer la economía es necesario hacer crecer la población... España recibió 1,3 millones de inmigrantes en 2023; el año pasado, Gran Bretaña acogió a 43,650 migrantes... Sánchez y su decidida ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, han impulsado leyes de justicia laboral que reducen la jornada laboral, eliminan los contratos de cero horas e introducen la llamada "Ley de Riders", que estipula que los trabajadores de entrega tienen los mismos derechos que los empleados a tiempo completo. Esto llevó a Deliveroo a abandonar España de manera pomposa, pero su trabajo fue asumido por otras empresas de entrega. En contraste, los empleadores británicos y la mayor parte de la prensa del Reino Unido insisten en que tratar a los trabajadores de manera justa dañará la economía... y la descentralización da resultados... La política de España está lejos de ser perfecta, pero si el Partido Laborista británico realmente quiere seguir el mantra de "crecimiento, crecimiento, crecimiento" repetido sin cesar, lo mejor que podría hacer es estudiar cómo el gobierno socialista español ha convertido el deseo político de crecimiento en una realidad gubernamental (Denis MacShane)

 "La economía del Reino Unido se estanca en noviembre mientras el impulso de crecimiento del Partido Laborista fracasa" era un titular común en los periódicos británicos en la víspera del presupuesto de noviembre del gobierno laborista. Desde que asumió el gobierno hace casi un año y medio, el Partido Laborista ha insistido en que el crecimiento es la prioridad número uno para alcanzar sus objetivos políticos y económicos—y para mantenerse en el poder. Mientras tanto, en España, con su gobierno de izquierda democrática, el primer ministro de habla inglesa, Pedro Sánchez, en el poder desde 2018, no habla de crecimiento: lo hace. ¿Es hora de que Sir Keir Starmer aprenda español?

El PIB de España creció un 2,3 por ciento en 2023, en comparación con el 0,3 por ciento en Gran Bretaña. En 2024, el crecimiento del Reino Unido fue del 1,1 por ciento, mientras que la economía española creció un 3,1 por ciento. En 2025, se estima que el crecimiento del Reino Unido alcanzará el 1,5 por ciento; Sánchez espera lograr un crecimiento del 2,9 por ciento en la economía española este año. Entonces, la pregunta para Gran Bretaña—y especialmente para el gobierno laborista—es esta: ¿pueden los parlamentarios británicos, funcionarios y líderes empresariales tragarse un poco de orgullo nacional y aprender de España?

Las razones del éxito del crecimiento de España se pueden enumerar bajo tres Ds: demografía, descentralización y trato digno a los trabajadores.

El dividendo migratorio

A diferencia de la patología británica del siglo XXI sobre los migrantes, España—que tiene el mismo nivel de voces populistas demagógicas antiinmigrantes en la política y los medios que Gran Bretaña—ha decidido que para hacer crecer la economía es necesario hacer crecer la población.

España recibió 1,3 millones de inmigrantes en 2023, frente a los 920,000 en 2017. Cerca de la mitad vino de América Latina, incluyendo 250,000 hispanohablantes solo de Colombia y Venezuela. Pero también había 123,458 inmigrantes musulmanes de Marruecos, así como migrantes económicos de Rumanía y ucranianos que llegaban como refugiados de guerra dispuestos a trabajar duro por una vida mejor. España también acogió a 64,000 migrantes indocumentados en 2024, incluidos 46,843 personas que llegaron en barco a las Islas Canarias. El año pasado, Gran Bretaña acogió a 43,650 migrantes indocumentados a pesar de tener una población mucho mayor—casi 70 millones en comparación con los 48 millones de España.

Sánchez y su decidida ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, han impulsado leyes de justicia laboral que reducen la jornada laboral, eliminan los contratos de cero horas e introducen la llamada "Ley de Riders", que estipula que los trabajadores de entrega tienen los mismos derechos que los empleados a tiempo completo. Esto llevó a Deliveroo a abandonar España de manera pomposa, pero su trabajo fue asumido por otras empresas de entrega. En contraste, los empleadores británicos y la mayor parte de la prensa del Reino Unido insisten en que tratar a los trabajadores de manera justa dañará la economía. España demuestra que es todo lo contrario. De hecho, a lo largo de la historia del mercado laboral, los trabajadores que tienen más dinero en sus bolsillos y no son explotados utilizarán su tiempo libre gastando dinero en las economías locales.

Como estado miembro de la Unión Europea, a España se le han asignado 176 mil millones de euros del presupuesto de Next Generation. Gran Bretaña, al dar la espalda a Europa, no tiene esa suerte.

La descentralización da resultados

España es un reino pero en realidad una república descentralizada, con 17 regiones autónomas incluyendo Cataluña y el País Vasco, cada una con su propia asamblea y gobierno elegidos. Estas autoridades regionales están mucho más cerca de los actores económicos y tienen una percepción más aguda de lo que se necesita invertir para hacer crecer la economía que el altamente centralizado sistema de Gran Bretaña, dominado por el Tesoro en Whitehall.

El sur de Madrid es un gigantesco sitio de construcción de nuevas viviendas asequibles y un nuevo túnel de cinco kilómetros para que el tráfico salga de la capital. Los ministros laboristas se morirían por poder mostrar una inversión así. Pero las rigideces de Whitehall y la oposición de los concejales locales del Partido Laborista, los Liberal Demócratas, los Verdes y los Conservadores a nuevas viviendas y nuevas inversiones en transporte impiden que Gran Bretaña crezca.

La política de España está lejos de ser perfecta, y hay tanta pobreza laboral—especialmente en los sectores de salud y educación—como en Gran Bretaña. Sánchez no tiene mayoría para su Partido Socialista en las Cortes y depende de partidos como los separatistas catalanes y vascos. La corrupción también sigue siendo un problema generalizado; según el académico con sede en Madrid, el profesor Nigel Townson, en su Penguin History of Modern Spain, los procedimientos legales relacionados con la corrupción han involucrado a cientos de figuras políticas.

Pero si el Partido Laborista británico realmente quiere seguir el mantra de "crecimiento, crecimiento, crecimiento" repetido sin cesar por Sir Keir Starmer y Rachel Reeves, podrían hacer mucho peor que estudiar cómo el gobierno socialista de un gran país europeo ha convertido el deseo político de crecimiento en una realidad gubernamental." 

(Denis MacShane , Social Europe, 28/11/25, traducción Quillbot)  

4.10.25

Antonio Maestre: “Después de leerme el informe de la UCO sobre el patrimonio de José Luis Ábalos puedo aseverar que es tan bluff con respecto a lo que esperaban que la UCO tenía que incluir algo para la manipulación y han elegido incluir una foto de un sobre”... ese detalle gráfico no tendría más objetivo que alimentar titulares y polémicas... no existe en el documento ni una sola prueba de pagos ocultos del PSOE a ninguna trama, como había publicado El Mundo, el propio documento en negrita lo deja claro. “NADA. Es otro bulo”... En toda la documentación revisada por la UCO, que abarca una década (2014-2024), el único descuadre detectado asciende a 505 euros... y cita literalmente el informe policial: “Teniendo en cuenta todo lo anterior, el análisis de las evidencias ha permitido constatar que determinados pagos coinciden con los declarados por dicho partido” (página 118). Para Maestre, esa frase demuestra que la historia del sobre ha sido magnificada sin sustento real

 "El periodista Antonio Maestre no ha tardado en reaccionar al último informe de la UCO sobre el patrimonio de José Luis Ábalos, publicado el pasado 3 de octubre, y sus conclusiones no dejan indiferente a nadie. En una serie de mensajes en la red social X - antes Twitter -, el analista desmonta lo que, a su juicio, es una operación mediática para “dar de comer a la fachosfera y al PP”.

“Después de leerme el informe de la UCO sobre el patrimonio de José Luis Ábalos puedo aseverar que es tan bluff con respecto a lo que esperaban que la UCO tenía que incluir algo para la manipulación y han elegido incluir una foto de un sobre”, escribió Maestre. Según denuncia, ese detalle gráfico no tendría más objetivo que alimentar titulares y polémicas.

El periodista subrayó que no existe en el documento ni una sola prueba de pagos ocultos del PSOE a ninguna trama, como había publicado El Mundo. “NADA. Es otro bulo”, sentenció.

“Un sobre con devoluciones de gastos”

Sobre la imagen del sobre, Maestre aclaró que el dinero en cuestión corresponde a devoluciones de gastos del PSOE a Ábalos y a su colaborador Koldo García. “De hecho lo indica el mismo informe hasta en los mensajes que incluye de Koldo”, insistió, remarcando que el propio documento en negrita lo deja claro.

En toda la documentación revisada por la UCO, que abarca una década (2014-2024), el único descuadre detectado asciende a 505 euros: una entrega en efectivo a Ábalos vinculada a gastos de su cargo que no se correspondía con los justificantes aportados por el partido. “Es hasta llamativo que solo se le haya encontrado a Ábalos un total de 60.000 euros de ingresos sin justificar en diez años. Eso no llega ni siquiera a delito fiscal”, ironizó Maestre.

La propia UCO admite coincidencias con el PSOE

El periodista fue más allá y citó literalmente el informe policial: Teniendo en cuenta todo lo anterior, el análisis de las evidencias ha permitido constatar que determinados pagos coinciden con los declarados por dicho partido (página 118). Para Maestre, esa frase demuestra que la historia del sobre ha sido magnificada sin sustento real.

Además, compartió una imagen incluida en el documento - “un gráfico incomprensible”, lo llamó - sobre supuestos pagos de hoteles y restaurantes al exministro que no habrían encontrado registro documental. “No hay más en todo el informe. Un bluff absoluto”, concluyó.

Como colofón, Maestre lanzó otra sospecha: el número dos de Alberto Núñez Feijóo y ex portavoz en el Congreso de los Diputados, Miguel Tellado, conocía desde la mañana que el informe de la UCO saldría a la luz ese mismo día. Para el periodista, esto confirmaría la conexión entre la filtración mediática y la estrategia de la derecha."

(J. H. , El Plural, 04/10/25) 

1.8.25

Después de Sánchez, ¿qué? El fin del gobierno de Sánchez puede ser el fin de la izquierda en nuestro país... ¿Hay un plan alternativo para revertir la situación? ¿Resistir por resistir? El escenario europeo e internacional no invita al optimismo. La palabra clave es militarización de la política y de la sociedad, rearme general, incremento de la deuda pública y cuestionamiento a fondo de lo que va quedando del Estado Social... hace falta entender cuatro asuntos: el agotamiento histórico de lo que fue el 15M y el fracaso de Podemos... el secesionismo catalán y el surgimiento de un nacionalismo español de masas entorno a Vox... las derechas mayoritarias en la sociedad y en la política, y el gobierno a la defensiva y sin proyecto... unos poderes facticos que han decidido poner fin a este gobierno para entran en una nueva etapa... Estamos, aquí y ahora, ante un proceso destituyente... ¿Por qué los poderes facticos han decido poner fin al gobierno de Pedro Sánchez? Los que mandan han decido que hace falta alinearse con una UE en proceso, el enésimo, de refundación y giro radical, insisto, hacia la militarización; ese es el dato políticamente relevante y que marcará la fase, porque es necesario y urgente un giro radical hacia la derecha, cumplir las directivas que vienen de arriba (OTAN, UE, EEUU), imponer políticas de austeridad para garantizar el rearme y, sobre todo, reducir el gasto social. A mi juicio, este gobierno de VOX y del PP buscará limitar el poder contractual de las clases populares, debilitar aún más el papel de los sindicatos y acelerar la deconstrucción del Estado Social... Trump, Meloni, Abascal ganan fuerza, obtienen votos por oponerse a las consecuencias de las políticas neoliberales y, paradoja de las paradojas, que ellos defienden mucho más allá que los (neo)liberales. Ellos, las derechas extremas, son el recambio necesario de esta UE dirigida por la OTAN... O el gobierno pasa a lo ofensiva en los temas centrales (guerra, rearme, derechos sociales y laborales, democratización del poder judicial) o pasar a la oposición... hay que dar una señal clara de que se está por otra cosa y que se afrontan los retos de frente, con coraje y con firmeza (Manolo Monereo)

"Parece que la mayoría de gobierno y aquellos que lo apoyan se han tranquilizado; Pedro Sánchez, cada vez más demacrado, resiste y no habrá elecciones. Tezanos sabe su oficio: ir a las urnas ahora es dar el gobierno a las derechas unificadas. Todo menos eso, se repite una y otra vez. La pregunta hay que hacerla: ¿hay un plan alternativo para revertir la situación? ¿Resistir por resistir? ¿El tiempo todo lo cura? No sabemos las dimensiones de la corrupción y hasta qué punto el PSOE está implicado; también desconocemos si algunos de los procesados “colaborará” con la fiscalía y delatará a posibles cómplices. Todo está muy abierto. Feijóo actúa con fiereza, mordiendo a una presa que cree, ¡por fin!, abatible. Abascal a lo suyo: apostando al medio plazo y, sobre todo, intentando crear un espacio político propio autónomo de la “derechita cobarde”. Hay una pequeña luz en el túnel: el ínclito Montoro ha sido procesado. Resistencia ante unos telediarios cada vez más adversos.       

Pensar al ritmo de los medios, dejarse mover por un día a día cada vez volátil, no tener criterios claros para la fase política que vivimos es ir derechos a la derrota. No hay estrategia y se va por detrás de los acontecimientos, que, a su vez, los gobiernan los juzgados. Esto ya lo conocimos con el PSOE y con el PP. Tiempo, ¿para qué? El escenario europeo e internacional no invita al optimismo. La palabra clave es militarización de la política y de la sociedad, rearme general, incremento de la deuda pública y cuestionamiento a fondo de lo que va quedando del Estado Social. Putin como enemigo está funcionando bien, hasta muy bien; las élites dirigentes siguen pensando que es una buena cobertura para legitimar una mayor centralización del poder en una Unión Europea dirigida políticamente por la OTAN, reconvertir el viejo aparato productivo del núcleo central dominado por Alemania y, sobre todo, alinearse más que nunca con unos EEUU que exigen apremiantemente el pago inmediato del coste de su protección pasada, presente y futura. Nada es gratis.

No hace mucho, Wolfgang Mönchau hablaba, en otro contexto, de la importancia de tener estrategia clara y poner a su servicio una táctica adecuada, de no dejarse gobernar por una agenda impuesta por las varias oposiciones. Desde la izquierda alemana, Michael Brie reclamaba un debate estratégico ante un cambio de época. De eso se trata. Y del fin, digámoslo con franqueza, del ciclo político del gobierno de Pedro Sánchez. Hay que hacerse las preguntas adecuadas: ¿qué quedará del PSOE? ¿Qué quedará de lo poco que hay ya a su izquierda? ¿Cómo afrontar la reconstrucción de un proyecto alternativo de poder y de sociedad en las condiciones de una larga, agotadora y compleja travesía del desierto? Ahora se juega a verlas venir dirigidos y al lado del superviviente Sánchez. Todo menos elecciones. Ganar tiempo, ¿para qué? El debate hay que abrirlo ahora. El problema es claro y distinto: el fin del gobierno de Sánchez puede ser el fin de la izquierda en nuestro país. Se puede vivir sin izquierda; miremos a nuestro alrededor.

Para entender lo que pasa hace falta entender cuatro asuntos que andan sueltos y que conviene volverlos a relacionar. Primero, el agotamiento histórico de lo que fue el 15M y el fracaso de Podemos como alternativa al bipartidismo. Segundo, el secesionismo catalán y el surgimiento de un nacionalismo español de masas entorno a Vox. Tercero, las derechas mayoritarias en la sociedad y en la política, y el gobierno a la defensiva y sin proyecto. Cuarto, unos poderes facticos que han decidido poner fin a este gobierno para entran en una nueva etapa. Son cuatro cuestiones, dos del reciente pasado que determinan, en gran medida, el presente y dos sobrevenidas que lo cambian. Siempre se puede afinar más. ¿Qué las une? La crisis de régimen. Se puede decir que eso ya pasó; no lo creo, sigue ahí, pero en otra clave. Dicho de otra forma, ya no viene por la izquierda, por la defensa y desarrollo de la democracia, ahora viene por la derecha, por el cambio de la Constitución real y por la restricción de las libertades públicas y los derechos sociales. Estamos, aquí y ahora, ante un proceso destituyente y mientras, lo que queda de la izquierda, mirando al cielo y rogando a los dioses que Pedro Sánchez dure. No parece mucho.

El régimen del 78 lleva cambiando desde hace tiempo y dentro de poco, cambiará más. Está pasando en todas partes, en todos los Estados. La Unión Europea juega su papel hacia dentro (derogando el constitucionalismo social e imponiendo un liberalismo cada vez más autoritario) y hacia afuera (militarizándose y profundizando en la dependencia de los EEUU). Es curioso, tanto hablar de Europa y blandir el europeísmo como arma, para no relacionar, en lo concreto, la UE y sus políticas, y la crisis de las democracias constitucionales en los Estados individualmente considerados. Con la erosión y la desintegración de la soberanía popular las democracias realmente existentes se convierten en “comunidades autónomas” de una forma de dominio (la Unión Europea) esencialmente autoritaria, firmemente controlada por los grandes poderes corporativos financieros y cada vez más subalterna de un Occidente colectivo dirigido por Donald Trump. Para (re)comenzar hay mirar la realidad tal como es y no confundir deseos con realidades.

Hay que ir al fondo: ¿por qué los poderes facticos han decido poner fin al gobierno de Pedro Sánchez? La respuesta inmediata: porque no están de acuerdo con sus políticas. No hablo del tema de la corrupción; para los que mandan y no se presentan a las elecciones, la corrupción es funcional a sus intereses y la vienen practicando desde siempre. Periódicamente sus medios, siempre sus medios, la hacen emerger y consiguen intervenir decisivamente en la vida pública. El negocio es completo: comprando a los políticos consiguen amplios beneficios, neutralizan a los partidos críticos con el sistema de poder y, maravilla, ponen de manifiesto ante las clases populares que la política es corrupta por definición; que todos son iguales y que lo mejor es el sálvese quien pueda. Idea central: en la política no hay salvación y en la acción colectiva, menos. Rizando el rizo: ¿por qué no votar a los ricos? ¿Por qué no votar a los señoritos? ¿Por qué no votar a los que ya tienen poder? Ellos se corrompen, sí, sin duda, pero al menos hacen algo. El “Estado de Obras” dejó poso cultural y siempre vuelve cuando la política, la de verdad, como ética de lo colectivo, como autodeterminación democrática y programa, entra en crisis.

El asunto, parece claro: los que mandan han decido que Pedro Sánchez ya ha cumplido su papel y que hace falta alinearse con una UE en proceso, el enésimo, de refundación y giro radical, insisto, hacia la militarización; ese es el dato políticamente relevante y que marcará la fase. No hay que engañarse ni engañar. No echan al gobierno de coalición porque haya realizado políticas que democraticen sustancialmente las relaciones sociales de poder, que modifiquen en sentido progresivo el modelo productivo dominante, que promoviera los derechos de las mayorías sociales o una redistribución real de la renta y la riqueza del país. Ellos, los que mandan, saben que no es así. Lo echan porque es necesario y urgente un giro radical hacia la derecha, cumplir las directivas que vienen de arriba (OTAN, UE, EEUU), imponer políticas de austeridad para garantizar el rearme y, sobre todo, reducir el gasto social. A mi juicio, este gobierno de VOX y del PP buscará limitar el poder contractual de las clases populares, debilitar aún más el papel de los sindicatos y acelerar la deconstrucción del Estado Social. VOX, desde el gobierno o desde la oposición, le dará un sesgo especial; a saber, profundizar desde el gobierno la batalla cultural desde posiciones nacional-católicas, promover y ejercer un fuerte “liberalismo autoritario” combinado, como siempre, con nacionalismo español de consumo interno y dependencia, clara y nítida, de la UE y, sobre todo, de EEUU y de la OTAN. Georgia Meloni, enseña mucho.

Siempre se olvida un dato esencial. El neoliberalismo fue y es una (contra)revolución de masas contra las conquistas históricas de las clases trabajadoras. Su objetivo conseguir que su modelo económico y de poder fuese irreversible. Lo lograron en todas partes. Lo que viene ahora es otra cosa, una forma de liberalismo fuertemente autoritario que pretende cancelar a las clases trabajadoras como sujeto político y cultural, poner fin al conflicto social y a los derechos laborales en la empresa. El nuevo régimen que llega se parecerá mucho a una “democracia militante” que prohíba las fuerzas extremistas y que deje a Santiago Abascal la definición de lo que es o debería ser una democracia puesta al día.

El “soberanismo” de las derechas duras es postizo: oponerse a los efectos y defender fanáticamente las causas. Trump, Meloni, Abascal ganan fuerza, obtienen votos por oponerse a las consecuencias de las políticas neoliberales y, paradoja de las paradojas, que ellos defienden mucho más allá que los (neo)liberales. Ellos, las derechas extremas, son el recambio necesario de esta UE dirigida por la OTAN. Los llamados federalistas europeos no acaban de entender (el PSOE el primero) que ellos legitiman una “Europa otra” que conduce inevitablemente a gobiernos “pro Trump”. ¿Quién mejor que ellos para representarlo?

Vuelvo al principio. Sigo debatiendo mucho sobre el gobierno de Sánchez en estos días. Escucho el mismo discurso: Sánchez es fundamental y debe continuar sí o sí; todo menos elecciones. ¿Tiene algún plan? No parece. ¿Pasará a la ofensiva? No está claro. Lo de Montoro , creen que le da un poco de oxígeno, se gana tiempo. ¿Tiempo para hacer qué cosa? No podemos ir por separado a las elecciones, sería una tragedia. Los más realistas, apuestan por aprovechar este tiempo para construir algo. Hay coincidencia en el diagnóstico: por abajo hay cada vez menos organización, menos militancia y los vínculos sociales se están perdiendo. La economía de la organización es debilísima y lo único, que nos queda –poco- es los medios de comunicación ligados a la acción de gobierno.

Hay que tomar decisiones. O el gobierno pasa a lo ofensiva en los temas centrales (guerra, rearme, derechos sociales y laborales, democratización del poder judicial) o mejor dejarlo ya y pasar a la oposición. No es fácil, pero hay que dar una señal clara de que se está por otra cosa y que se afrontan los retos de frente, con coraje y con firmeza. No se trata de dejar caer al gobierno sino de defender una propuesta coherente y, lo fundamental, dedicar todas las energías de las que se disponen en la construcción de un programa alternativo. Es el momento, luego será demasiado tarde. ¿Construir sobre la derrota? ¿Se lo imaginan?

El ¿qué hacer? es ahora dramático. El problema más complejo es afrontar un cambio de época que obliga a un nuevo comienzo, a la fundación de un entero proyecto histórico y, a la vez, responder a las necesidades, urgentes y decisivas, de un fin de ciclo político español marcado por la debilidad, la fragmentación y la carencia de ideas. Algunos piensan que no hay mimbres. No lo creo. La primera tarea será poner fin a la resignación, romper con la consciencia de que no hay alternativa y que estamos condenados, una vez más, a perder.

Hace una semana Héctor Illueca hablaba de construir un “tercer espacio” político frente al bibloquismo partidista dominante. Hay mucha verdad en ello. Ahora es el momento de la autonomía, de la unidad y de la diferenciación, de la construcción de un nuevo sujeto político, de un espacio democrático-socialista, republicano y plebeyo. En su centro: un programa para la acción consciente, colectivamente organizado y una propuesta unitaria solvente. Las batallas que no se dan se pierden siempre. Seguimos."

3.7.25

En condiciones normales podría suscribir la necesidad de que Pedro Sánchez dimitiera... En las condiciones actuales de debilidad, ceder el poder de manera voluntaria adelantando las elecciones es una irresponsabilidad de tal calibre que solo puede ser defendida por los beneficiarios económicos de ese cambio, pero desde luego tiene poco de izquierdas... No se puede ser de izquierdas entregando de manera voluntaria los resortes del poder a quien los usará contra todos los colectivos vulnerables y que destruirán todas las medidas de justicia social por las que se vienen luchando en los últimos cuarenta años de democracia. No hay un solo derecho a salvo. Ni uno solo, hasta aquel que crean más blindado... Javier Cercas tendría razón hace diez años en pedir que el presidente dimitiera en una situación como la actual, pero en las actuales circunstancias no es más que la opinión de un escritor pontificando desde su torre de cristal (Antonio Maestre)

 "En condiciones normales podría suscribir la necesidad de que Pedro Sánchez dimitiera y hubiera que convocar elecciones por la gravedad del caso de corrupción que afecta al PSOE. No es algo baladí que su número 2 está en la cárcel y el anterior esté inmerso en un grave caso de corrupción económica y moral que afecta a lo más troncal del pensamiento socialista. En condiciones normales Javier Cercas tendría razón y yo lo apoyaría. Pero no estamos en condiciones normales y pedirlo es una muestra soberbia de privilegio de escritor blanco, rico y sin contacto con las minorías en riesgo.

No podemos ejercer doctrina sin considerar nuestra posición de partida. Nuestros determinantes tienen una poderosa fuerza a la hora de opinar sobre el camino a seguir de un gobierno y la posible llegada de un ejecutivo con los ultras con todo el poder y las ganas por disciplinar a mujeres, inmigrantes, al colectivo LGTBI, activistas de izquierdas y todo aquel colectivo vulnerable al margen de lo que ellos consideran la familia correcta y los roles que la tradición les asigna.

La agenda rabiosa con la que la extrema derecha llegará al gobierno es posible que no vaya a tocar en nada los privilegios de Javier Cercas más allá de un sentimiento burgués de culpa por el sufrimiento ajeno. Los derechos reproductivos de la mujer, de las familias no aceptadas por el credo religioso y de las minorías serán caza mayor, solo hay que mirar a Hungría e Italia para saber que será lo primero que derruirán.

No voy a entrar a valorar los argumentos que mezclan el caso de corrupción escandaloso de los Cerdán y Ábalos con las campañas de lawfare que sustentan las investigaciones prospectivas del juez Peinado contra Begoña Gómez y Félix Bolaños porque es de una indigencia mental que en un tipo listo como Javier Cercas solo tiene la intención de ganarse el aplauso de la derecha mediática para ir tomando posiciones de cara al nuevo ciclo electoral.

Nos viene una década ominosa en la que la agenda ultra provocará un retroceso en los seis primeros meses de todos los avances logrados en los últimos 20 años. En las condiciones actuales de debilidad ceder el poder de manera voluntaria adelantando las elecciones es una irresponsabilidad de tal calibre que solo puede ser defendida por los beneficiarios económicos de ese cambio, pero desde luego tiene poco de izquierdas.

No se puede ser de izquierdas entregando de manera voluntaria los resortes del poder a quien los usará contra todos los colectivos vulnerables y que destruirán todas las medidas de justicia social por las que se vienen luchando en los últimos cuarenta años de democracia. No hay un solo derecho a salvo en una situación de shock emocional y político con todas las defensas de la izquierda derribadas. Ni uno solo, hasta aquel que crean más blindado.

Javier Cercas tendría razón hace diez años en pedir que el presidente dimitiera en una situación como la actual, pero en las actuales circunstancias no es más que la opinión de un escritor privilegiado pontificando desde su torre de cristal rodeada de libros y protegido de los terribles días que vendrán. La doctrina marxista exige el análisis concreto de la situación concreta y en la actualidad estos derrotistas que trabajan para el advenimiento ultra son solo cómplices de la reacción."                   (Antonio Maestre , blog, 01/07/25)

2.7.25

Pedro Sánchez ante el nuevo momento político... La semana pasada fue positiva para él... La reacción tan hostil que provocó en Trump la posición española vino a echar un cable al gobierno socialista y contribuyó a reforzar el papel de dique contra la extrema derecha que Sánchez se atribuye. Es el centro de su programa... el PSOE sabe que está obligado a retomar la iniciativa tras los escándalos de corrupción. También ha constatado que cada vez que toma una posición de izquierdas bien definida, con el 5%, con Palestina o con la excepción ibérica, le ha salido bien respecto de su electorado potencial... este es un instante político... Ya no estamos en la era de los Excel y de los gráficos, de las medidas que se explican con cifras, sino en el de la política pura y dura... Sumar presentó su programa de vivienda, 'Si se puede gastar el 2% en defensa, por qué no el 1% en vivienda', argumentan... entienden que este es un momento idóneo para recuperar la iniciativa a través de medidas de izquierdas en el plano social... Podría esperarse que el tiempo que esté en el gobierno veamos más posiciones de esa clase, ya que le permitiría poner el foco fuera de la corrupción y centrarse en asuntos electoralmente rentables (Estaban Hernández)

 "La semana pasada fue positiva para Pedro Sánchez: logró situar la corrupción en un espacio secundario gracias a su posición explicitada y públicamente difundida respecto del gasto en la OTAN. Se ha insistido mucho en que la reacción del gobierno tuvo un marcado componente interno, y es cierto, ya que la aceptación del 5% conllevaría la pérdida de legitimidad del gobierno frente a los suyos y supondría una piedra definitiva en su hundimiento. Pero también existe un componente objetivo: una elevación del gasto de esa magnitud sería muy dañina para España, porque obligaría a subir los impuestos y a recortar los presupuestos, y causaría un gran daño a la economía española. Feijóo no lo pasaría nada bien si fuera presidente de España, por ejemplo el año que viene, y tuviera que aplicar este programa. Como sentencia acertadamente Wolfgang Münchau, que extiende su diagnóstico a una mayoría de países europeos, nos atacarían mucho antes los mercados de bonos que los rusos.

La reacción tan hostil que provocó en Trump la posición española vino a echar un cable al gobierno socialista y contribuyó a reforzar el papel de dique contra la extrema derecha que Sánchez se atribuye. Es el centro de su programa, la idea fuerza que le sostuvo el 23-J y que le proporciona algo de aliento en este instante. El PSOE está navegando por aguas agitadas gracias a sus enemigos, y las declaraciones del presidente estadounidense dieron mucho viento a sus velas.

La táctica y la tecnocracia

Sánchez insiste una y otra vez en que aguantará hasta 2027. Son declaraciones que deben ponerse entre paréntesis, y no porque la voluntad del presidente no sea esa, sino porque existen demasiados factores inciertos como para diseñar un plan estático. Hoy declara Santos Cerdán y se puede esperar cualquier cosa en cualquier sentido. Las investigaciones judiciales avanzan y se desconoce si habrá descubrimientos que dañen seriamente al gobierno. La macroeconomía va bien, pero no sabemos durante cuánto tiempo, ya que las sacudidas internacionales pueden afectar mucho. También puede ocurrir que la situación se estabilice en el frente judicial, que la economía siga marchando bien y que Sánchez, en un contexto que perciba favorable, decida adelantar las generales. Demasiadas incertidumbres.

En todo caso, el PSOE sabe que está obligado a retomar la iniciativa tras los escándalos de corrupción. También ha constatado que cada vez que toma una posición de izquierdas bien definida, con el 5%, con Palestina o con la excepción ibérica, le ha salido bien respecto de su electorado potencial. Podría esperarse que el tiempo que esté en el gobierno veamos más posiciones de esa clase, ya que le permitiría poner el foco fuera de la corrupción y centrarse en asuntos electoralmente rentables.

En la mayoría de las ocasiones, el PSOE ha actuado reactivamente: solo cuando la táctica y la ortodoxia se enfrentaron optó por la primera

Moncloa es un entorno difícil para tomar las riendas en ese sentido, ya que domina una mentalidad claramente tecnocrática, producto de los perfiles que integran el equipo del presidente, pero también fruto de una visión política de la que Sánchez ha querido rodearse en sus siete años. La conexión con Europa ha sido fundamental, y eso implica dominar un lenguaje y centrarse en un tipo de medidas que encajen bien con la tecnocracia dominante en el continente. Hay también algo de convicción: el PSOE de la última década, con el emergente Podemos, quiso mantener el aliento socioliberal que ha caracterizado a la socialdemocracia europea de las décadas anteriores para diferenciarse de opciones más de izquierdas.

Sin embargo, las circunstancias no han sido las más idóneas para seguir la ortodoxia. Las exigencias de los equilibrios internos han llevado a tomar decisiones claramente políticas, por ejemplo respecto a Cataluña, que encajaban mal en ese marco. También ha habido rebeliones contra la tecnocracia bruselense que salieron bien, como la excepción ibérica, o medidas sociales, como el aumento del salario mínimo, que partieron de ese entorno, ya que la UE lo promovió. En la mayoría de las ocasiones, el PSOE ha actuado reactivamente: entre las necesidades tácticas y la ortodoxia, optaron por las primeras. Se alejaron en asuntos concretos de la tecnocracia, convencidos o arrastrando los pies, pero se alejaron.

Las derechas y el marco general

Lo que ocurre en España debe enmarcarse en una tendencia internacional ineludible. La derecha es la fuerza revolucionaria, la que está transformando Occidente, mientras que las izquierdas han adoptado un perfil más conservador. La diversidad es un buen ejemplo: el mensaje que transmiten continuamente es de la conservación de unos derechos que pueden perderse por la acción reaccionaria de las derechas. También lo es el estado de bienestar, ya que la posición de las izquierdas es la de defender unas prestaciones públicas que están en riesgo y que han perdido buena parte de su músculo en las últimas décadas. La argumentación de Sánchez para justificar el no al 5% ha sido la de conservar un estado de bienestar que sufriría un enorme golpe si hubiera que gastar año tras año cantidades elevadas en armamento. En el entorno continental el mensaje no cambia: hay que conservar las instituciones europeas que están bajo ataque a causa de Trump y de los partidos afines. Las formaciones de izquierda suelen tener propuestas defensivas que tiende hacia la conservación del statu quo en asuntos como las estructuras europeas, el estado del bienestar, los derechos identitarios y los de los inmigrantes. No juegan al ataque. Las nuevas derechas, por el contrario, han exhibido un perfil rupturista desde el inicio, con un ideario claramente antitecnocrático. Ese es el marco general.

Al PSOE le hace falta algo más en un momento de desgaste por la corrupción. Y no lo puede aportar la tecnocracia: este es un instante político

El mensaje de Sánchez se ancla en ese núcleo: hay que combatir a las extremas derechas para preservar lo ganado. El problema es que esa posición, por relevante que sea electoralmente, ya no alcanza. Hace falta algo más, en especial cuando el PSOE sufrirá el coste de la corrupción, las izquierdas distan mucho de estar asentadas electoralmente y cuando acciones claramente políticas, como las llevadas a cabo respecto de Cataluña han generado desgaste en otras zonas de España. Pero ese plus imprescindible no lo puede aportar la mirada tecnocrática: este es un instante decididamente político. Retomar la iniciativa tiene una condición de posibilidad, constatar que la aportación de los llamados Tecos (los Técnicos Comerciales y Economistas del Estado) no constituye un programa: son técnicos y su papel debería limitarse a esa función. Ya no estamos en la era de los Excel y de los gráficos, de las medidas que se explican con cifras, sino en el de la política pura y dura.

Sumar presentó la semana pasada su programa de vivienda, ya que entienden que es, junto con los jóvenes, el asunto central de esta legislatura, una visión que el PSOE comparte. Las propuestas de Sumar son más atrevidas, ya que incluyen instrumentos de planificación pública para la construcción de vivienda. Pretenden aprovechar los créditos blandos que los fondos Next Generation aportan. Creen que, de esa manera, se pondría en marcha un plan público de construcción con una inversión que podría devolverse fácilmente y que aliviaría los problemas de muchos lugares. Si se puede gastar el 2% en defensa, por qué no el 1% en vivienda, argumentan. Es una cuestión relevante: el pasado fin de semana Vox presentó su programa económico y la vivienda fue uno de los temas centrales.

Sánchez ha sido muy efectivo a la hora de navegar por aguas turbulentas, pero mucho menos en el largo aliento

El propósito de Sumar va más allá: entienden que este es un momento idóneo para recuperar la iniciativa a través de medidas de izquierdas en el plano social, lo que permitiría poner el foco en asuntos importantes para los ciudadanos y además relegarían los escándalos de la corrupción a un segundo plano.

Sánchez y el momento de la política

Sean o no adecuadas las propuestas de los de Yolanda Díaz, lo cierto es que este es un momento que exige a las izquierdas recobrar un impulso que han perdido. Y, salvo en el inicio, los gobiernos de Sánchez no han sabido tomar las riendas de la política. Han sido muy efectivos en lo que respecta a navegar por aguas turbulentas y a tomar decisiones que evitasen naufragios; se han manejado a la hora de solventar los problemas semanales, pero no en un marco de mayor aliento. Han tomado decisiones forzados por la coyuntura, y en general han tenido éxito, lo que explica su permanencia en el gobierno. Pero, cada vez más, dependen de errores de sus enemigos para cobrar impulso, y la pasada semana fue un buen ejemplo: sin la reacción de Trump, una medida correcta, como la de no alcanzar el 5%, les habría generado poco rédito.

La mezcla de tacticismo y tecnocracia ya no es suficiente. La división en Moncloa entre los perfiles más ideológicos y los más tecnocráticos se ha decantado hacia los segundos durante mucho tiempo. El momento internacional es cada vez más político y mantenerse en la ortodoxia da ya poco rédito. Ni siquiera los partidos populares europeos están en ella, aunque afirmen lo contrario. Al PSOE, y a las izquierdas en general, les tocará transitar por un camino diferente, pero están poco equipados para el nuevo contexto. Y es muy probable que Sánchez sea más consciente que su equipo del momento presente, lo que no deja de resultar significativo."                  (Esteban Hernández, El Confidencial, 30/06/25)

1.7.25

Cerdán a la cárcel, Ábalos y Koldo, no... Mariano Rajoy y la cúpula del PP, pillados en los 'Papeles de Bárcenas' en 2013 (el extesorero nacional llegó a acumular en Suiza una fortuna de 42,8 millones de euros) no tiraron la toalla... Sánchez tampoco lo hará a la espera del horizonte judicial de las investigaciones

 "El informe de la Unidad Operativa de la Guardia Civil del 5 de junio pasado no llevó ni a la Fiscalía Anticorrupción ni al juez instructor del Tribunal Supremo Leopoldo Puente a impulsar la prisión incondicional de Koldo García y de José Luis Ábalos, pero, en cambio, sí ha provocado la solicitud de esa prisión por parte de la Fiscalía, las acusaciones coordinadas por el Partido Popular, y condujo este lunes 30 de junio al juez Puente a concederla con un auto prolijamente preparado -20 folios razonados con detalles precisos no se escriben en el rato posterior a una declaración- con anterioridad, y completado a la luz de la declaración prestada a su letrado, Benet Salellas, por el defenestrado secretario de Organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Santos Cerdán.   

El puzle no deja de ser extraño. Koldo García, el autor de las grabaciones halladas en su domicilio en enero de 2024 y reproducidas 16 meses después el 5 de junio de 2025, solicitó aplazar su declaración el lunes 23 de junio y al no conseguirlo se acogió a su derecho a no declarar. Ábalos declaró aunque de una manera particular ese mismo día.

La petición de prisión sin fianza para ambos cursada por la acusación popular en la causa, que dirige el PP, no fue secundada por la Fiscalía Anticorrupción.

El juez Puente tampoco consideró que el informe de la UCO debía reflejar un cambio en la situación personal de ambos.

Por no declarar, Koldo García ni siquiera ha dicho nada sobre los audios que él mismo grabó a lo largo de cinco años (2018-2023), algo que es sobre todo llamativo.

Porque no ha adverado -es decir, ha certificado o confirmado- la autenticidad de las grabaciones halladas por la UCO en enero de 2024 y afloradas el 5 de junio de 2025. Ni consta un acta con el volcado de las mismas, como esgrimió Salellas.

A todo esto, quien recaudaba las comisiones o mordidas, según la versión de la UCO, de la mano de las constructoras -que han negado públicamente haber pagado-, era Santos Cerdán.

Y por ello, según el juez Puente, requería ser enviado a la cárcel, habida cuenta de que podría destruir pruebas.

Durante meses han circulado rumores sobre el informe de la UCO en el que estaría implicado Cerdán, como ahora mismo hay versiones de que dicha unidad elabora un informe sobre el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y la presidenta de las Cortes, Francina Armengol.

Se cruzan apuestas incluso sobre si esos informes serán hechos públicos de aquí al sábado 5 de julio, cuando ha sido convocado el Comité Federal del PSOE. O después.

Por tanto, la idea de que enviar a Cerdán a prisión evitará destruir pruebas u ocultarlas parece ciertamente difícil de creer.

Ya ha tenido tiempo suficiente para hacerlo.

¿Qué participación en el reparto del dinero que canalizaba Cerdán -620.000 euros según la UCO- a Koldo García y a Ábalos se quedó el entonces secretario de Organización del PSOE?

Beneficio para sí o para terceros

"Parece razonable considerar también, siempre en los términos indiciarios en los que se desarrolla el discurso, que Cerdán obtendría también alguna clase de beneficio para sí y/o para terceros. Así invita a considerarlo tanto la relación vertical que con los otros dos investigados pudiera haber mantenido como la elemental circunstancia de que parece descartable que actuara exclusivamente en beneficio de aquellos dos, García y Ábalos, de forma, por parte de Cerdán, completamente desinteresada” escribe el magistrado Puente en la página 19 de su resolución.

Veamos esta frase porque es reveladora del estado inicial, como repite varias veces el juez, de la investigación sobre la participación de Cerdán.

El juez Puente no cree que Cerdán recibiese las mordidas solamente para repartirlas con sus dos secuaces.

Si Santos Cerdán pudo repartir 620.000 euros a Koldo García y a Ábalos, UCO 'dixit', también él debió de quedarse con una parte.

Le falta decir al juez Puente: ¡Elemental mi querido Watson!, frase que se adjudica al parecer sin fundamento al detective Sherlock Holmes.

Pero lo cierto es que el informe de la UCO no lo afirma.

Ni en el auto de prisión incondicional lo indica Puente.

El magistrado apunta a la existencia de que aparte de Koldo García y Ábalos habría más personas, físicas o jurídicas, que se han beneficiado ilícitamente.

"En el contexto descrito, solo la persona que, según parece resultar, se encargaba de realizar las gestiones oportunas con los pagadores, estaría en la mejor disposición para conocer también este último extremo, en el caso de que así hubiera tenido lugar, y correlativamente de ocultar, alterar o hacer desaparecer las pruebas que pudieran existir al respecto, así como acerca del modo en que se articulaban los ilícitos pagos", señala el magistrado.

Aquí te pillo, aquí te mato

¿A qué nos conduce todo esto?

A que, como afirma el magistrado, la investigación sobre Cerdán está en sus comienzos, sobre la base de audios y mensajes cruzados con Koldo García.

El problema es que la coalición de fuerzas que forman el arco de los disidentes del PSOE, el PP y Vox, han encontrado el momento aquí te pillo, aquí te mato para acabar con Pedro Sánchez.

Mariano Rajoy y la cúpula del PP, pillados en los 'Papeles de Bárcenas' en 2013 (el extesorero nacional llegó a acumular en Suiza una fortuna de 42,8 millones de euros) no tiraron la toalla.

Sánchez tampoco lo hará a la espera del horizonte judicial de las investigaciones." 

(Ernesto Ekaizer , blog, 30/06/25) 

26.6.25

Laudatio a Pedro Sánchez... en el País que acaba de defenestrar a Pepa Bueno, por hablar demasiado del novio de Ayuso... ¡Como está el patio! Y dice Jesús Caldera: siempre me he comportado del mismo modo: juzgando a las personas por sus acciones. Y de ese juicio, que creo ecuánime e imparcial, concluyo que Pedro Sánchez merece la confianza del país, y la mía propia... Un número considerable de medidas (el escudo social), protege a los más necesitados... la sociedad catalana no está de salida... España gana, día a día, peso en el concierto internacional. Influimos y se nos escucha... Y, si mi criterio sirve de algo, rodéese el presidente de muchas más mujeres en los principales puestos de responsabilidad. En la triste geografía española de la corrupción, los protagonistas fueron siempre hombres, con escasísimas excepciones, lo que unido al talento, capacidad de trabajo y determinación de estas, resultarán la mejor solución para nuestros males

 "Me considero librepensador. Nunca acepté imposiciones ni decisiones que se apartaran de la deliberación racional, de los principios que inspiran el partido al que pertenezco (PSOE) o los compromisos programáticos que figuran en sus programas electorales.

Soy un simple militante de base, sin cargo orgánico alguno, tras una larga vida dedicada al servicio público. Diputado durante 33 años, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso en 2000, miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE durante 12 años y ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en 2004.

Abandoné la vida pública en 2015, reingresando en mi puesto de trabajo como secretario del Ayuntamiento de Ávila, donde ejerzo mis funciones. Nada quiero y a nada aspiro, salvo, claro está, el respeto de los míos por la coherencia con que me he conducido en ese trayecto (otra cosa son los aciertos o los errores).

Creo en la alternancia, esencial en una sociedad democrática madura. Pero esta se obtiene construyendo y no destruyendo, sirviendo al país cuando estás en la oposición del mismo modo que lo harías desde el Gobierno. Es lamentable que la oposición actual no cumpla, ni de lejos, ese patrón.

Mi partido goza de una enorme democracia interna. No voté a Pedro Sánchez ni en las primarias de 2014 (apoyé a Eduardo Madina), ni en las de 2017 (mi voto fue para Susana Díaz); pero respeté los resultados de las mismas. Y como digo lo que pienso y pienso lo que digo, siempre me he comportado del mismo modo: juzgando a las personas por sus acciones. Y de ese juicio, que creo ecuánime e imparcial, concluyo que Pedro Sánchez merece la confianza del país, y la mía propia.

Del trato que he mantenido con él, en el plano personal, en el pasado, concluyo que es una persona honesta, rigurosa en su trabajo y con una sólida preparación. De una ambición limpia, acreditada en el modo en que obtuvo primero el apoyo de los militantes socialistas y luego el de la mayoría del Parlamento.

El mismo juicio positivo merece su gestión como presidente del Gobierno de España. No comparto todas las decisiones de su Gobierno (las menos, varias de ellas fruto de los equilibrios que exige un Gobierno que no dispone de mayoría suficiente y debe alcanzar acuerdos de coalición), pero sí las más relevantes.

Todo responsable público debe aspirar a unir, y no a desunir. A tender puentes, y no a separar orillas. Nadie podrá negar cómo ha mejorado la convivencia entre catalanes y entre estos y el resto de los españoles. Hoy, la sociedad catalana no está de salida, bien al contrario, muestra mayoritariamente su deseo de seguir perteneciendo a la comunidad que se llama España. Preside un Gobierno con buenos resultados económicos: el mayor número de ocupados de la historia, los mejores datos de crecimiento económico de la Unión Europea, una corrección de las desigualdades. El Fondo Monetario Internacional prevé que este año España superará a Corea del Sur en PIB per capita, cuando ese país está considerado como parte del milagro asiático de crecimiento y bienestar. Desde luego, aún tenemos serios problemas económicos y sociales, que serían mayores con las políticas que pregona la oposición. ¿Se imaginan lo que ocurriría si estos resultados se produjeran bajo un Gobierno conservador en España? El sonido atronador de las trompetas de Jericó y los gritos de sus soldados dañarían irremediablemente y para siempre nuestros tímpanos.

Un número considerable de medidas (el escudo social), protege a los más necesitados, las prestaciones por ingresos mínimos (a pesar de los problemas en su tramitación), alcanzan a la inmensa mayoría de quienes las necesitan; se han mejorado las prestaciones por desempleo y se aprobó un plan de choque en 2021 para recuperar ayudas y coberturas en relación con la ley de dependencia después de los severos recortes de los gobiernos conservadores del señor Rajoy, plan que, por sí mismo, justifica toda una legislatura. Se ha consolidado nuestro sistema de Seguridad Social, garantizando que las pensiones no pierdan poder adquisitivo, incluso ganándolo. Para ello ha sido preciso derogar el llamado factor de sostenibilidad y los criterios de revalorización (0,25% anual) que impuso el anterior Gobierno del PP, que, de haberse mantenido, hubieran provocado un severo recorte de las prestaciones de nuestros mayores.

España gana, día a día, peso en el concierto internacional. Influimos y se nos escucha. La digna y humanitaria posición española se abre camino en la Unión Europea frente al genocidio que el Gobierno de Israel (no el Estado, pues no todos los israelíes comparten las decisiones de Benjamín Netanyahu) está cometiendo contra el pueblo palestino. No me queda duda: millones de personas comparten las decisiones y el liderazgo que nuestro presidente está ejerciendo. La política se hace con decisiones y virtudes, y también con sentimientos. Y estos están con quien defiende la vida de los inocentes borrados de la faz de la tierra.

Tenemos problemas de otro orden, claro está, en relación con la condición humana y la corrupción. El último caso conocido exige una respuesta firme y contundente. Es evidente que las cosas están difíciles, pero me pregunto: ¿cuándo no lo han estado en España para la izquierda? Este es un país poblado por estamentos y corporaciones de orientación conservadora que siempre obstaculizan la acción de un Gobierno progresista. Por eso, la mejor respuesta es la lucha (democrática y con respeto a las instituciones), que es la vía elegida por el presidente. El PSOE no es propiedad de sus militantes, sino patrimonio de la sociedad española, del que unos cuantos corruptos (pues lo han reconocido) no pueden privar.

A la espera de lo que determinen los tribunales, este caso (llamado Koldo, o Cerdán, o como se quiera) demuestra un talante ético inaceptable para cualquier socialista. Eso basta para su expulsión de nuestras filas. En cuanto a la responsabilidad penal, la justicia la determinará. En todo caso, los hechos hasta ahora conocidos demuestran más bien el correcto funcionamiento de nuestro sistema de contratación pública, al amparo de la Ley de Contratos del Sector Público, basada en directivas europeas. Una ley completa, rigurosa, exigente, con respeto a la transparencia. Presido la Mesa de Contratación de un ayuntamiento de 60.000 habitantes, con unas 80 licitaciones anuales y puedo asegurar que el fraude es, si no imposible, casi. Los mecanismos de control, la publicidad del proceso, la publicación de todas las actas, la existencia de tribunales de recursos contractuales, ágiles y poco formalistas y, sobre todo, la legitimación para recurrir de todos los licitadores que se presentan a estos procesos, arrojan unas garantías muy notables.

Si lo que conocemos se adecua a la realidad, y teniendo en cuenta la actitud de los presuntos comisionistas, algunos de los cuales no se han privado en proclamar que necesitaban mucho más dinero (José Luis Ábalos dixit) que el que proporcionaba su remuneración legal, y el empeño que habrán puesto en obtener, se supone, el máximo posible (ocupando un ministerio inversor por excelencia), parece que la mordida de 620.000 euros en comisiones (y una deuda, según ellos, de 400.000) resulta una escasa cantidad en relación con los volúmenes de contratación, lo que demuestra la solidez de las instituciones y sus mecanismos de control. En todo caso, caiga todo el peso de la ley sobre quienes así se comportan.

Y tome el Gobierno todas las medidas precisas para que así sea, en el campo de la regeneración democrática, de la agenda social y reformista que le ha caracterizado, renueve un acuerdo de confianza con los socios parlamentarios que hasta ahora lo han apoyado, porque para la sociedad española sin duda será mejor alternativa que la que representa el actual PP y su socio Vox. Y, si mi criterio sirve de algo, rodéese el presidente de muchas más mujeres en los principales puestos de responsabilidad. En la triste geografía española de la corrupción, los protagonistas fueron siempre hombres, con escasísimas excepciones, lo que unido al talento, capacidad de trabajo y determinación de estas, resultarán la mejor solución para nuestros males." 

(Jesús Caldera , Jesús Caldera Sánchez-Capitán fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 2004 y 2008.  El País, 26/06/25) 

13.6.25

Jesús Maraña: sin rodeos, el informe de la UCO implica a Santos Cerdán en la trama de Koldo y Ábalos... sabemos en un sólo documento, más que en meses y meses de instrucción de casos como el que tiene a un paso del banquillo al Fiscal General del Estado... Pedro Sánchez ha asegurado que no supo de los indicios contra Cerdán hasta la misma mañana de este jueves (como nos pasó a muchísimos periodistas)... Donde se mide la honestidad de un partido o de un gobierno es en la contundencia a la hora de gestionar la reacción a los casos de corrupción... Ha acertado Sánchez (tampoco tenía otra) al exigir la dimisión inmediata de todos sus cargos a Cerdán... ¿Acciona no tiene nada que decir sobre los sólidos indicios que la señalan en presuntos sobornos a dirigentes políticos y responsables institucionales?... Feijóo, alentado por estas filtraciones que se reciben en Génova antes que en ninguna otra parte, decidió elevar el listón (si es que era posible) en la estrategia de deslegitimación del Gobierno, y en la deshumanización de Pedro Sánchez... Le puede la ansiedad forzada por esa pinza que forman Ayuso desde dentro del partido y Abascal desde fuera (como hijo pródigo radicalizado al que Aznar, y Ayuso, y Aguirre, y Cayetana… pretenden rescatar como sea)... Que el PP y Feijóo no tengan la menor credibilidad a la hora de erigirse en la fortaleza de la anticorrupción (con la mochila llena de actuaciones meridianamente “mafiosas” desde el poder, algunas aún pendientes de juicio, como la trama Kitchen) no quiere decir que Sánchez haya completado sus deberes, si aspira a algo más que encastillarse en el Gobierno... Acierta pidiendo reiteradas disculpas a la ciudadanía y a la militancia socialista, y encargando una auditoría externa que clarifique el perímetro de las tropelías de Cerdán, Ábalos y Koldo... Pero también urge recuperar la iniciativa política, con una renovación en la dirección del PSOE y una crisis de Gobierno que consiga transmitir confianza y fortaleza para abordar soluciones a los problemas de la ciudadanía... basta con que se perciban la sinceridad de unos sentimientos y la racionalidad de unos argumentos basados en datos y no en bulos, como la de la presidenta navarra, María Chivite, llorando de impotencia ante las cámaras

"Sin rodeos: el informe 96/2025 de 490 folios firmado por dos agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre “irregularidades en contratación pública”, con fecha 5 de junio y conocido este jueves, contiene indicios contundentes de la implicación de Santos Cerdán en la trama de presunta corrupción hasta ahora protagonizada por Koldo García, José Luis Ábalos y el empresario Víctor de Aldama. Hay conversaciones transcritas en ese informe (aún no hemos escuchado los audios) que dejan cero lugar a la duda sobre el comportamiento del ya ex secretario de Organización del PSOE (ver aquí). Por eso, porque ya no cabe confiar en absoluto en la presunción de inocencia (política) de Cerdán, Pedro Sánchez ha hecho lo que debía hacer exigiéndole la dimisión inmediata de todos sus cargos (ver aquí). Y algo incluso más importante: anuncia una auditoría externa para comprobar todas las cuentas del partido que pasaron por sus manos, con el fin de que quede claro que el asunto se ciñe a unos mangantes y no afecta a la financiación socialista.

Es mucho aún lo que no sabemos de este entramado, pero conocemos ya lo suficiente para asentar algunas conclusiones provisionales y urgentes:

1.- En un solo documento (ese informe de la UCO) hay indicios más sólidos sobre irregularidades en altas instancias de un servicio público que en meses y meses de instrucción de casos como el que tiene a un paso del banquillo al Fiscal General del Estado o el que mantiene bajo presión permanente a la esposa del presidente del Gobierno o el que directamente procesa al hermano de Pedro Sánchez. Dicho de otra forma: la consolidación de elementos probatorios de la existencia de organización criminal y cohecho en las andanzas de Koldo, Ábalos, Aldama y Cerdán no justifica en absoluto procesos de investigación prospectiva, tan repletos de decisiones “creativas” como ausentes de una mínima apariencia de imparcialidad, utilizados sin disimulo con la intencionalidad política de criminalizar al entorno familiar del presidente del Gobierno.

2.- Resulta destacable y significativo que las conversaciones transcritas apunten a que el verdadero “jefe” de esta banda era el propio Santos Cerdán, por encima de Ábalos. Se sabía que fue Cerdán quien se trajo a Madrid a Koldo desde Navarra, quien le presentó a Ábalos y quien lo apadrinó para que pasara de conductor de un coche con misiones añadidas de seguridad a convertirse en asesor y mano derecha del ministro de Fomento. La calaña del personaje queda requeteconfirmada por el simple hecho de que al menos desde 2019 ya grababa las conversaciones que mantenía con sus “jefes”, amigos y compañeros de partido.

3.- Lo cierto es que en toda aquella tropa de militantes socialistas que apoyaron ya en 2014 la candidatura de Pedro Sánchez contra el “aparato” de la vieja guardia es evidente que se colaron unos cuantos elementos más entusiastas del progreso personal que del colectivo. Nada menos que los dos secretarios de Organización de los mandatos de Sánchez como secretario general han caído ya por presuntas corrupciones. No parece Sánchez buen ojeador de la decencia política en la sala de máquinas de Ferraz.

4.- Ha asegurado el presidente que no supo de los indicios contra Cerdán hasta la misma mañana de este jueves (como nos pasó a muchísimos periodistas) y que incluso en esas horas el número tres del partido negaba las acusaciones. Ha acertado Sánchez (tampoco tenía otra) al exigir en cualquier caso la dimisión inmediata de todos sus cargos a Cerdán, incluida la entrega de su acta de diputado (cosa que no consiguió con Ábalos). Las corrupciones son inevitables en todo sistema político. Donde se mide la honestidad de un partido o de un gobierno es en la contundencia a la hora de gestionar la reacción a los casos de corrupción. A veces no es fácil ejercer el respeto a la presunción de inocencia de cualquiera al tiempo que se protege la credibilidad de un proyecto, un liderazgo y una organización. En infoLibre siempre hemos mantenido que la responsabilidad jurídica no es paralela, ni mucho menos previa, a la política, pero que esta debe asumirla cualquier cargo público al margen de su derecho a la defensa.

5.- A menudo los grandes casos de corrupción quedan en la memoria colectiva ligados exclusivamente a personajes de la política. Pero no hay corrompidos sin corruptores. En el que nos ocupa, esos 490 folios desgranan múltiples indicios que señalan a empresas concretas, pero muy especialmente a Acciona, como el “pagador” de mordidas a cambio de adjudicaciones de contratos públicos. Hemos escuchado a Sánchez, a Cerdán, a Ábalos, etc., etc., ¿pero acaso Acciona no tiene nada que decir sobre los sólidos indicios que la señalan en presuntos sobornos a dirigentes políticos y responsables institucionales? Si uno lee atentamente el informe de la UCO, cabría definir a Santos Cerdán como el ‘hombre de Acciona’ en el círculo de influencia de Fomento.

6.- Durante horas, este jueves, no pocos dirigentes de la oposición política, económica, judicial y mediática salivaron (una vez más) con la caída inmediata del Gobierno progresista vía convocatoria de elecciones anticipadas. Parece que no aprenden, ni del talante de Sánchez (acostumbrado a moverse al borde del precipicio) ni de la evidencia de lo que significa la fragmentación parlamentaria que caracteriza nuestro sistema político desde el fin del bipartidismo. No es sólo que no interese a Pedro Sánchez convocar unas elecciones para perderlas (cosa que no ha hecho nunca presidente alguno en democracia, salvo quizás Zapatero en 2011), sino que ninguno de los socios de investidura tiene ahora mismo alicientes racionales para poner fin a la legislatura.

7.- Alberto Núñez Feijóo ha querido vender la piel del oso… desde que aterrizó en Madrid llegado de Galicia. Y se le está haciendo largo el camino. Quizás alentado por filtraciones que se reciben en Génova antes que en ninguna otra parte, decidió hace semanas elevar el listón (si es que era posible) en la estrategia de deslegitimación del Gobierno de coalición y en la deshumanización de Pedro Sánchez. Ya en vísperas del congreso nacional del PP, decidió nada menos que definir como “mafia” al Gobierno y como “capo” de la misma al propio Sánchez (ver aquí). Boicoteó la Conferencia de Presidentes y convocó una concentración en Madrid bajo el lema de “Mafia o democracia”. Si uno es coherente con todo eso, más que exigir elecciones anticipadas lo que debe es presentar denuncia en el juzgado de guardia y reclamar prisión para el “capo”. Le puede la ansiedad forzada por esa pinza que forman Ayuso desde dentro del partido y Abascal desde fuera (como hijo pródigo radicalizado al que Aznar, y Ayuso, y Aguirre, y Cayetana… pretenden rescatar como sea).

y 8.- Que el PP y Feijóo no tengan la menor credibilidad a la hora de erigirse en la fortaleza de la anticorrupción (con la mochila llena de actuaciones meridianamente “mafiosas” desde el poder, algunas aún pendientes de juicio, como la trama Kitchen) no quiere decir que Sánchez haya completado sus deberes, si aspira a algo más que encastillarse en el Gobierno con el arma de la potestad exclusiva para la convocatoria de elecciones anticipadas. Acierta pidiendo reiteradas disculpas a la ciudadanía y a la militancia socialista por este nuevo bochorno; también lo hace encargando una auditoría externa que clarifique el perímetro de las tropelías de Cerdán, Ábalos y Koldo; y expulsando de todo cargo público a su ya ex secretario de Organización. Pero también urge (incluso antes de este jueves negro en Moncloa y en Ferraz) una hoja de ruta que intente recuperar la iniciativa política, que logre ocupar la conversación pública con lo que se hace más que con lo que se dice (algo nada sencillo ante el paisaje mediático y sus dependencias). Lo cual incluye más pronto que tarde una renovación en la dirección del PSOE y una crisis de Gobierno que consiga transmitir confianza y fortaleza para abordar soluciones a los problemas de la ciudadanía, antes que a los que preocupan a quienes han traicionado los principios éticos de una militancia política honrada y un servicio público honesto.

Si hay una imagen que concentra la hecatombe que supone el daño causado por quienes se han dedicado a llenar su buchaca en lugar de atender sus obligaciones cívicas, políticas y legales es, a mi entender, la de la presidenta navarra, María Chivite, llorando de impotencia ante las cámaras (ver aquí). No hay que gritar ni actuar para ganar la confianza de la ciudadanía o la credibilidad de un proyecto: basta con que se perciban la sinceridad de unos sentimientos y la racionalidad de unos argumentos basados en datos y no en bulos. La democracia no acabará nunca con la corrupción, pero está obligada a castigarla con absoluta dureza, caiga quien caiga y cueste lo que cueste."   (Jesús Maraña , InfoLibre, 11/06/25)

13.2.25

Pedro Sánchez está intentando convertirse en el líder europeo del proyecto que antes encabezaban los demócratas estadounidenses. La insistencia en la agenda 2030, en las políticas climáticas, en la lucha cultural y en la integración europea son parte de su intención de convertirse en la cara visible de un entorno político derrotado. La debilidad de Macron, de los socialdemócratas alemanes y de los italianos, deja un hueco a Sánchez para convertirse en la figura que defienda en Europa ese proyecto. El anuncio del presidente del pasado martes, en el que señala a las grandes empresas que están olvidando sus objetivos de diversidad y de igualdad, es una piedra más en ese camino... y en la UE, Sánchez propone que se duplique el presupuesto europeo, a través de préstamos mancomunados. Esa expansión presupuestaria sería, útil, desde la perspectiva del gobierno, tanto para impulsar la economía de la eurozona como para afrontar tanto las presiones del nuevo gobierno estadounidense... por eso Patriotas lo ha identificado el mayor enemigo. Las referencias al presidente español durante el encuentro del pasado fin de semana no estaban destinadas únicamente a apoyar a un aliado... El PSOE ha adoptado una posición combativa y exigente, que tendrá buenos o malos resultados, pero que defiende el tipo de valores por los que abogaban la administración Biden y los progresistas europeos, mientras el grupo de Abascal apuesta por el programa que defiende la administración Trump (Esteban Hernández)

 "España está presionando para que se duplique el presupuesto europeo; quiere que alcance una cifra que supera los dos billones de euros. La intención es que se financie, como ocurrió durante la pandemia, a través de préstamos mancomunados. Esa expansión presupuestaria sería, útil, desde la perspectiva del gobierno, tanto para impulsar la economía de la eurozona como para afrontar tanto las presiones del nuevo gobierno estadounidense.

La posición española puede ser bien vista en países del sur de Europa, como Italia, Francia o Grecia, pero Alemania y el norte europeo son contrarios a ella. Es una derivada, aunque de mayor envergadura y ambición, de las tensiones vividas en la UE en los últimos años. Hay Estados que quieren mantenerse firmes en la idea de los presupuestos nacionales equilibrados y que son profundamente contrarios a mancomunar deuda, mientras otros entienden que este es un momento de dar un impulso vigoroso a la UE. Además, la propuesta española solicita reprogramar la deuda ya existente, de modo que “alivie la presión fiscal a corto plazo, garantice la liquidez en el mercado de bonos de la UE y permita inversiones continuas para el futuro modelo económico europeo”,

El dilema existencial europeo

El mero hecho de la existencia de la propuesta española es señal de que algo se está moviendo en Europa, alentado por la llegada de Trump. No es solo el gobierno español. Hay muchas voces dentro de Europa que ven imprescindible una mayor integración. Enrico Letta, decano de la Escuela de Política, Economía y Asuntos Globales de IE, presidente del Instituto Jacques Delors, y autor del informe sobre el mercado único que ha servido, junto con el informe Draghi, como inspiración para el Brújula de la Competitividad, es uno de ellos. Letta pone el acento en otro ámbito, el de la integración de los mercados de capitales y del ahorro. Sería necesario para movilizar inversiones imprescindibles para el continente, pero también sería muy útil para hacer frente a los EEUU de Trump. Letta sugiere que, de existir aranceles en el ámbito productivos que perjudiquen a la UE, se reaccione imponiendo aranceles e impuestos a las empresas financieras estadounidenses en Europa. Y tampoco hay que olvidar que gran parte del dinero de los ahorros europeos acaba en la esfera financiera estadounidense, por lo que la unión de los mercados de capitales permitiría que permanecieran aquí.

O la UE da pasos en la dirección de una mayor integración o afloja los lazos y permite un mayor margen de acción a los Estados

Ambas posturas ahondan en el dilema que debe resolver la UE, y es cada vez más urgente tomar decisiones en ese sentido: o Europa da pasos adelante en la dirección de una mayor integración, y la fiscal y la de los capitales forman parte de ello, o da marcha atrás y afloja su presión, de manera que los gobiernos nacionales tengan un ámbito de acción bastante mayor. La Comisión, según Financial Times, está apostando por adoptar ambas decisiones a la vez, como queda patente en su visión para los nuevos presupuestos, que acordarían un “único plan para cada país con reformas e inversiones clave”, incluidos fondos regionales y subsidios agrícolas, pero permitiendo que los Estados decidan qué proyectos van a apoyar. La Comisión fijaría la dirección, pero existiría un ámbito discrecional más amplio para los Gobiernos.

Sánchez es el enemigo

No es suficiente, y es probable que una postura de esa clase no contente a nadie. La UE vive en un complicado equilibrio, ya que trata de frenar tanto las pulsiones unionistas como las disgregadoras, lo que será complicado de mantener durante mucho tiempo. Hay actores políticos muy relevantes que tratan de inclinar la balanza hacia un lado u otro. En este orden, la reunión de Patriotas por Europa en Madrid la semana pasada fue muy expresa en cuanto a sus intenciones. Los soberanistas, en la línea de Trump, aspiran a que los Estados tengan un poder de decisión mayor, y van a presionar para que la UE afloje el lazo. Al otro lado de la línea, estaría el Gobierno de Sánchez, con propuestas que tienden hacia la unión, como la del presupuesto. Y no es solamente cuestión de oportunidad: Patriotas lo ha identificado el mayor enemigo. Las referencias al presidente español durante el encuentro del pasado fin de semana no estaban destinadas únicamente a apoyar a un aliado.

Sánchez quiere convertirse en el líder internacional del proyecto que han encabezado los demócratas estadounidenses

Desde Vox explican que el presidente español, “en su huida hacia adelante”, está intentando convertirse en el líder europeo del proyecto que antes encabezaban los demócratas estadounidenses. La insistencia en la agenda 2030, en las políticas climáticas, en la lucha cultural y en la integración europea son parte de su intención de convertirse en la cara visible de un entorno político derrotado. La debilidad de Macron, de los socialdemócratas alemanes y de los italianos, deja un hueco a Sánchez para convertirse en la figura que defienda en Europa ese proyecto. El anuncio del presidente del pasado martes, en el que señala a las grandes empresas que están olvidando sus objetivos de diversidad y de igualdad, es una piedra más en ese camino.

Esa es también la causa, aseguran desde Vox, de que demande un presupuesto mayor: “Está impulsando que la UE tape los huecos que ha dejado el Gobierno americano”. Se refieren a programas como USAID, “que antes estaban repartidos entre la administración Biden y Bruselas, y que ahora quieren que cubra la UE”. Alertan, además, de los intentos de censura en las redes que pueden vivirse a partir de ahora en Europa, y que fueron señalados expresamente en la reunión de Patriotas del pasado fin de semana.

Los populares como eje

En ese reparto de posiciones, con el grupo europeo de Abascal alineado con Trump, y Sánchez intentando ejercer de líder progresista en Europa, hay un espacio todavía por definir, el del Partido Popular Europeo: “La intervención de Matteo Salvini el pasado fin de semana fue muy clara en ese sentido; el PPE tiene que decidir con quién va a intentar sumar, si con los progresistas o con nosotros”. Vox prolonga el argumento para traerlo a la escena nacional, ya que la tensión creciente del PP parte, más allá de asuntos coyunturales, de esa impronta ideológica: “Feijóo tiene que decidir si va a seguir pactando todo con Sánchez, o lo va a hacer con Vox”.

El PP tiene un dilema similar al alemán, porque la derecha liberal tiene que ver cómo integra y/o combate a libertarios y soberanistas

En Génova tienen clara cuál es la posición de su partido: “El PP defenderá a España en Europa y a Europa en el mundo”. Pero ese propósito tiene tintes ambiguos todavía. La CDU de Merz y los populares españoles son las dos mayores fuerzas del grupo europeo. La vieja democracia cristiana ha desaparecido y los partidos de la derecha liberal están en retroceso frente a los libertarios y los soberanistas. La probable victoria de Merz en las elecciones alemanas afianzará ese alineamiento entre Alemania, la Comisión y el partido de Feijóo. Sin embargo, lo que está por definirse es la posición ideológica que adoptará ese bloque.

Merz quiere reducir el gasto público, pero también debe mantener a la industria alemana, por lo que invertirá en energía, especialmente en gas. Eso supone gasto. Al mismo tiempo, recortará ayudas, pero afirma que solo en aquellas destinadas al mercado laboral, de manera que expulsen del sistema a aquellos que no quieren trabajar. Necesita invertir en defensa, lo que supone más gasto, algo que su Tribunal Constitucional limita a través de un tope al déficit. Son demasiadas cosas a la vez, y algunas de ellas contradictorias, especialmente si no se ven los impuestos con buenos ojos, como es el caso. Y todo esto bajo la presión inmigratoria de AfD y con su afición a la motosierra que alaba Musk. En España, el PP tiene dilemas similares, porque la derecha liberal tiene que ver cómo integra y/o combate a los libertarios, muy crecidos con la legislatura de Milei, y a los soberanistas, que están creciendo en todas partes.

La clave de la lucha ideológica en las derechas

Esa posición intermedia también afecta a los populares en otras áreas. Si Feijóo llega al gobierno, el aumento de los presupuestos solicitado por Sánchez le vendría muy bien para impulsar la economía española y para asentarse en La Moncloa. El PPE, por tradición política pero también por los intereses de los países que lo componen, es mayoritariamente contrario no solo a un presupuesto común más elevado, sino a la posición mantenida por los países del sur, la que apuesta por una deuda común. Es un espacio en la que lo ideológico y lo nacional chocan.

En ese escenario, el diagnóstico de los Patriotas es correcto. El PSOE ha adoptado una posición combativa y exigente, que tendrá buenos o malos resultados, pero que defiende el tipo de valores por los que abogaban la administración Biden y los progresistas europeos, mientras el grupo de Abascal apuesta por el programa que defiende la administración Trump. En medio, están los populares, que mandan en la Comisión, que son la mayor fuerza en el Europarlamento, que gobernarán Alemania y son el partido más votado en España. Tendrán que definir cuál es el lugar que ocuparán en los próximos años y cuáles serán sus socios prioritarios. Esta pelea es la que está de fondo en la tensión renovada entre PP y Vox, y la que sostiene la lucha por el apoyo a los presupuestos de las comunidades autónomas que están en el aire."                 (Esteban Hernández , El Confidencial, 13/02/25)

31.1.25

Jaime Miquel: La foto electoral hoy... y qué hacer para impedir un gobierno PP-Vox... Irene Montero como cabeza de lista por Madrid de Podemos pasaría de 930.000 votos a 300.000 y como mucho, un escaño... la alta valoración que tiene Yolanda Díaz como ministra de Trabajo se ve penalizada por su baja valoración como líder de un espacio político inexplicado... un acuerdo del PP con Junts secundado por Vox para encaramar a los populares al gobierno de España, es una gilipollez, no va a suceder nunca... hay que recuperar territorios, especialmente la Comunidad Valenciana, e invertir tendencias y sensación social... abriendo un cauce amplio a la oferta electoral definitiva para las elecciones generales con un nuevo liderazgo de Unidad Popular tan indiscutible y prestigiado que quien no participe en él se quedará sin votos... Los números son sencillos: se empata a 175 escaños con el PSOE en 7,1 millones de votos y la candidatura de Unidad Popular en 3,2 millones, es decir, con medio millón de votos y cuatro escaños menos que el 23J

 "Si mañana se celebrasen elecciones generales, ganaría el Partido Popular con 7,8 millones de votos y 140 escaños (+3), para totalizar 177 y mayoría absoluta con Vox, que repetiría los 3 millones de votos del 23J pero ahora con 37 escaños (+4). Estos números son indiscutibles y se deducen de las tablas de resultados del barómetro de enero del CIS, la misma información con la que Tezanos sitúa al PSOE por delante, seguro que por incompetencia porque sería tramposo tratar de beneficiar a su partido. 

En cualquier caso, Sánchez no se guía por estas estimaciones de voto de Tezanos, sino por las que realizan los técnicos de la unidad de Análisis y Estudios de su Gabinete y otras del Departamento de Innovación, Análisis y Nuevas Audiencias  de Ferraz (DIANA), dirigido por Juanmi Becerra en dependencia directa del secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán. Pedro Sánchez, que no es ningún lince en materia electoral, está asesorado por algunos altos cargos que, lejos de hacer caso a los datos de sus técnicos, pueden estar confundiéndole en su toma de decisiones.   

Así, por ejemplo, Sánchez ha promocionado a la secretaría general del PSPV-PSOE  a la gandiense Diana Morant, cuando la valenciana Pilar Bernabé le da cien mil vueltas como candidata a la presidencia de la Generalitat Valenciana. Otro ejemplo es la elección de María Jesús Montero como candidata a la Junta de Andalucía, sin caer en la cuenta de que pertenece a una clase política detestada por decenas de miles de votantes del PSOE que ya están votando a Juanma (ni al PP ni a Moreno Bonilla). Que Sánchez es torpe en esta materia y además está muy mal asesorado lo certifica la idea de hacer coincidir las elecciones generales con los comicios andaluces. Cualquiera que vea los datos de valoración que le da el CIS a Pedro Sánchez en Andalucía concluirá que esta idea es un disparate. Hay muchos ejemplos de ocurrencias presidenciales de este estilo: Juan Espadas sería un revulsivo y Lobato un gran candidato, pero ambos fueron errores garrafales. Óscar López, al menos, sabe cómo apretarle las tuercas a Ayuso, pero es un paracaidista de color caoba y subraya mejor que otros el abuso que hace el presidente de la autoritaria designación digital. Y así, Alegría para Aragón y lo que se le ocurra, que suele ser simplón, pijo o superficial y nadie se atreve a discutir. En este orden de cosas, algunos figurones le aseguran a Sánchez que el PSOE puede alcanzar el 35% de los votos válidos, lo que viene a ser unos 8,5 millones de votos y 140 escaños para una participación del 69% del Censo de Electores Residentes (CER). Con esto y con cierto aporte de Podemos e Izquierda Unida, además de los socios del ámbito autonómico, la aritmética parlamentaria estaría resuelta: toda una burrada. 

Dicho esto, conviene señalar que la continuidad del gobierno de coalición no depende de los resultados del PSOE, que a día de hoy son suficientemente buenos —7,1 millones de votos, 30% y 126 escaños (+5)—, sino de la reparación del espacio que fracturó Podemos a continuación de las elecciones del 23J. Recordemos que el resultado de Sumar en esas elecciones, con Podemos dentro pese al veto a Irene Montero, fue muy importante, tanto en términos cuantitativos —3 millones de votos, 12,3% y 31 escaños—, como cualitativos, porque sin ese resultado estaría gobernando ahora mismo el PP. Podemos no podía cargar con la culpa de un gobierno de la derecha pero fracturó el espacio después del 23J, lo que quedó certificado en las urnas y visibilizado en las elecciones europeas del año pasado, con Sumar con tres eurodiputados, Izquierda Unida extraparlamentaria y los de Irene Montero con dos. En la actualidad, Podemos sumaría alrededor de 930.000 votos, el 3,9% y 3 actas en unas elecciones generales, mientras que Sumar defendería hacia los 1,5 millones, el 6,3% y 9 escaños. Es decir, donde hubo 31 escaños el 23J ahora tenemos 12 (-19), luego lo conseguiste, Podemos, destruiste la aritmética; con 12 escaños en ese espacio, un gobierno del PP condicionado por Vox está asegurado. 

A diferencia del período preelectoral del 23J, ahora a Podemos le da lo mismo que gobierne la derecha, lo que nos hacen saber cada vez que hacen referencia al malmenorismo: si votáis por el mal menor, estáis trabajando para el mal mayor; naturalmente, cualquier opción de la izquierda del ámbito estatal y otras autonómicas, como Más Madrid o Compromís, son el mal menor. Todas, excepto Podemos. El descubrimiento de Iglesias es una doble idiotez. Primero, porque los electorados de Izquierda Unida, Compromís o Más Madrid son una realidad, luego así aseguramos, precisamente, la fractura y el éxito del mal mayor —PP+VOX—. Y segundo, porque en el mercado electoral existe el voto útil, que consiste, precisamente, en votar a una segunda opción personal para evitar el éxito del mal mayor —PP+VOX—.  Nadie compra Pepsi para fastidiar a Coca-Cola, pero mucha gente de la izquierda vota al PSOE para fastidiar al PP, particularmente donde se reparten pocos escaños y elegir la primera opción personal es tirar el voto: por ejemplo, votar a Podemos en Ávila. 

Lo que nos dice Podemos con el malmenorismo es que le importa un comino quién gobierne en España, lo que nos proporciona un dato fijo para construir la solución que necesita la izquierda impura o malmenorista: Podemos concurrirá a las elecciones generales próximas por separado, con Irene Montero como cabeza de lista por Madrid. Un dato importante porque ayuda a definir el trabajo que tenemos por delante: construir una oferta electoral de un prestigio tal que quien no participe se quede sin votos. Dicho de otra forma, si ahora Podemos se está llevando 930.000 votos (CIS), buena parte del trabajo consistirá en que la nueva oferta rebaje esa cifra a 300.000 votos y, como mucho, a un escaño por Madrid. 

Ahí los ves manguera en mano llenando piscinas tan vacías como un acuerdo del PP con Junts secundado por Vox para encaramar a los populares al gobierno de España. Esto es, sencillamente, una gilipollez, no va a suceder nunca

Si Podemos hubiera tenido una trayectoria exitosa en el mercado electoral, Sumar no habría existido. En abril de 2021 UP no garantizaba el umbral de los 35 escaños que vamos a construir de nuevo —no les quepa duda—, pero Yolanda Díaz tenía una valoración de 6,9 puntos entre votantes del PSOE cuando Sánchez tenía 6,4 (CIS), y superaba igualmente al madrileño en el total de la población de 18 y más años de edad: tenía la valoración más alta de todas y todos en España. Esa valoración la había conseguido como ministra de Trabajo y su liderazgo proporcionaba la expectativa más razonable para asegurar la continuidad del gobierno de coalición. Se creó Sumar y funcionó. Sin embargo, Sumar no ha construido un espacio electoral propio desde el 23J y es percibido en el mercado electoral como la coalición de partidos que concurrió en las elecciones generales del 2023. O, como mucho, un PSOE con matices o la operación reformista de los Comunes, la coalición de diseño barcelonés. Si Sumar no representa el consenso plurinacional de los demás que delimita o indica al PSOE las políticas que puede desplegar, deja de ser útil y esto ya ha sucedido. Las  consecuencias son inmediatas. Por un lado, se activan transferencias de voto al PSOE y a Podemos, reduciéndose  su potencia a los electorados que integran la coalición por separado, esto es, a los 1,5 millones de votos actuales. Por otro, la alta valoración que tiene Yolanda Díaz como ministra de Trabajo se ve penalizada por su baja valoración como líder de un espacio político inexplicado. ¿Quién está peleando en la actualidad por la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales? La misma Yolanda Díaz de la reforma laboral, pero no lo rentabiliza; Mónica García ya no va por la vida apartando los árboles a puñetazos y  Ernest Urtasun nos parece más finolis que pueblo. 

Hay periodistas y tertulianos supuestamente amigos que tienen que hacer coincidir la realidad con sus análisis y no al revés, y ahí los ves manguera en mano llenando piscinas tan vacías como un acuerdo del PP con Junts secundado por Vox para encaramar a los populares al gobierno de España. Esto es, sencillamente, una gilipollez, no va a suceder nunca: ni señales, ni medios plazos, ni pistas de aterrizaje ni historias. Los votantes de Junts no tienen nada que ver con la derecha autoritaria española, pero además, los votantes del PP y los de Vox lo que quieren es ver a los dirigentes de Junts en la cárcel y, repetimos por enésima vez: este mercado es de demanda, lo que significa que haz de tu capa un sayo y verás dónde terminas.      

Que estos del PSOE son trileros lo sabe cualquiera, pero no resolvemos nada diciéndolo. Del mismo modo, no nos aporta nada recordarle a quien exhibe las plumas más coloridas que sus votos son igual de importantes que los de las plumas pardas: sería del género idiota y tendría todo el coste electoral para Junts dejar caer a este gobierno, Miriam Nogueras. Primero, porque siete de cada diez votantes de Junts prefieren presidente de España a Pedro Sánchez. Y, segundo, porque las Cortes Españolas han aprobado una ley de amnistía que exonera de responsabilidades penales a cientos de personas implicadas en los sucesos del 1-O: esa es la voluntad popular y ese es el norte también para el poder judicial. 

Por lo tanto, hay tiempo. Nos olvidamos de las elecciones generales con las andaluzas, porque seguiría gobernando Moreno Bonilla y además Feijóo, y dejaremos pasar los comicios autonómicos y municipales de 2027, porque hay que aprovechar esas elecciones para recuperar territorios, especialmente la Comunidad Valenciana, e invertir tendencias y sensación social. Unos comicios, los autonómicos, donde el espacio situado a la izquierda del PSOE presentará novedades importantes, abriendo un cauce amplio a la oferta electoral definitiva para las elecciones generales: un nuevo liderazgo tan indiscutible y prestigiado que quien no participe se quedará sin votos. Para llegar hasta allí harán falta presupuestos y acción legislativa y, desde luego, menos circo.  

Los números son sencillos: se empata a 175 escaños con el PSOE en 7,1 millones de votos y la candidatura de Unidad Popular en 3,2 millones, es decir, con medio millón de votos y cuatro escaños menos que el 23J. "      (Jaime Miquel , InfoLibre, 30/01/25)

16.12.24

Los datos del CIS de noviembre recogen el impacto en la intención de voto de los casos Ábalos y Errejón, la gestión de la dana y la victoria de Trump en las elecciones norteamericanas... el electorado socialista está inmunizado ante el acoso permanente del PP... porque nadie en su sano juicio es capaz de pensar, por ejemplo, que Mazón no tuvo nada que ver con los más de 200 fallecidos en Valencia pero Teresa Ribera sí, luego todo lo que digan en el PP sobre el caso Ábalos o sobre otro asunto será recibido en el otro lado como una sobreactuación, acusación infundada o directamente mentira. Por lo tanto, el CIS de noviembre explica que el PSOE defiende perfectamente su posición a pesar del caso Ábalos, de su gestión de la post-dana y de cualquier otro asunto que surja y esto es consecuencia de la difamación continuada, estúpida e infantil patrocinada por Feijóo... Del mismo modo, el caso Errejón no parece haber deteriorado la posición de Sumar, que permanece en el umbral del 7%, algo por encima de los 1,5 millones de votos y 10 escaños, y lo mismo sucede con Podemos... el contexto de la desafección es favorable a la extrema derecha, y así es la victoria de Abascal sobre Feijóo, que ya es material fungible... El problema que hay que resolver es la continuidad del gobierno de coalición. Y este problema está localizado en que sólo quedan 12 escaños de los 31 que obtuvo Sumar el 23J... si Podemos hubiera sido sobre todo amable, y a pesar de la persecución sufrida, no habría fracasado en el mercado electoral y no habría hecho falta Sumar. Sí, a pesar de la persecución, porque a los que votábamos a Podemos no nos importaba ni nos importa nada lo que digan El Mundo, Ferreras o Federico sobre cualquier asunto de la izquierda... La causa para la que hay que trabajar consiste en la creación de unas listas de unidad popular, con un liderazgo nuevo y respetado por todos... es la creación de una oferta electoral completamente nueva, es decir, partido o coalición, programa y liderazgo nuevos (Jaime Miquel)

 "Los datos del CIS de noviembre recogen el impacto en la intención de voto de los casos Ábalos y Errejón, la gestión de la dana y la victoria de Trump en las elecciones norteamericanas.

La situación actual

Con los números de noviembre, el PSOE obtendría 6,9 millones de votos, el 29,9% y 128 escaños (+7), y esto sucede con un incremento de la abstención de origen socialista del entorno de los 240.000 electores —efecto Ábalos—, una cifra pequeña que subraya la resistencia de este electorado ante todo tipo de dificultades coyunturales. Esta resistencia no es casual. Se puede decir que el electorado socialista está inmunizado ante el acoso permanente del PP, una táctica errónea la de atribuir los contratiempos propios y los ajenos al gobierno social-comunista, bilduetarra, populista y separatista, porque nadie en su sano juicio es capaz de pensar, por ejemplo, que Mazón no tuvo nada que ver con los más de 200 fallecidos en Valencia pero Teresa Ribera sí, luego todo lo que digan en el PP sobre el caso Ábalos o sobre otro asunto será recibido en el otro lado como una sobreactuación, acusación infundada o directamente mentira. Por lo tanto, el CIS de noviembre explica que el PSOE defiende perfectamente su posición a pesar del caso Ábalos, de su gestión de la post-dana y de cualquier otro asunto que surja y esto es consecuencia de la difamación continuada, estúpida e infantil patrocinada por Feijóo.  

Del mismo modo, el caso Errejón no parece haber deteriorado la posición de Sumar, que permanece en el umbral del 7%, algo por encima de los 1,5 millones de votos y 10 escaños, y lo mismo sucede con Podemos, que defiende sus números habituales con algo menos de 900.000 votos, el 3,7% y dos escaños. Lo que nos está explicando la ausencia de impacto del caso Errejón no es que no merezcan credibilidad ni reproche los testimonios conocidos sobre su conducta presuntamente criminal, sino más bien que en el mercado electoral no está penalizada la ausencia de herramientas eficaces para la detección preventiva de casos individuales.  

Por otro lado, nadie duda que el gobierno valenciano no avisó a la población para que se pusiera a salvo, pero el PP defiende 7,4 millones de votos en España (-718.000), el 31,9% y 139 escaños (+1): el PP se está defendiendo perfectamente en términos de escaños. Sin embargo, Abascal supera a Feijóo como presidente preferido entre los españoles de 18 a 45 años de edad, la fidelidad de voto de los populares ha caído por debajo del 70% y la presidenciabilidad de Feijóo (38,6%) está por debajo del valor más bajo de Casado (41%) entre los votantes del PP. Sobre lo primero —la resistencia en escaños del PP—, se puede decir que este electorado también es rocoso, aunque por factores distintos que el socialista. Todos conocemos a votantes del PP y podemos afirmar que, para los más mayores, hay una especie de cuestión de clase o incluso de familia que está explicando ese voto. Incluso un sentido de pertenencia al conjunto de buenos españoles, aquellos que ganaron la guerra, y no esos rojos, un concepto totalizador, uniforme, hostil y sobre todo obtuso. Se puede decir que todos conocemos a votantes antiguos del PP que votan a este partido por autopercepción social, por tradición, sin saber por qué y en la mayoría de los casos contra sus intereses. Especialmente llamativo es el caso de los jubilados que votan contra la revalorización de sus pensiones.

Ahora bien, hay otras personas más jóvenes que lo hicieron todo bien en este lado del mundo que es el de los ricos, pero la acumulación desigual de la propiedad y la riqueza son crecientes y el sistema no les ha agradecido ni retribuido ninguno de sus esfuerzos. Es la crisis de las democracias del primer mundo, y ahí se explican los resultados electorales de la extrema derecha en Europa y los de Vox en España. Con los datos del CIS, Vox progresa por encima del PP en la mitad más joven del censo y suma 3,3 millones de votos en este mes de noviembre, el 14,4% y 44 escaños (+11), y esta progresión de Vox coincide con una caída de 3,8 puntos en la de participación general (de 70,4% a 66,6% sobre censo CER). Por lo tanto, el CIS también explica que la abstención ha aumentado en 1,3 millones de electores respecto al 23J, y esto correlaciona con un incremento notable de la desafección política en este mes de noviembre. De hecho, la suma de sus distintos componentes lidera de nuevo la lista de los problemas del país. Conductas violentas como la de Errejón, negligentes como la de Mazón, falsarias como la de Feijóo, y en todo caso ceñidas al guión de la confrontación, producen el desencuentro y la trifulca política que persigue el PP y no sabe evitar un PSOE de Sánchez que cae una y otra vez en el tacticismo y la descalificación gruesa que les aleja del interés general. Sin embargo, el contexto de la desafección es favorable a la extrema derecha y la victoria de Trump en EEUU también es la victoria de Abascal sobre Feijóo, que ya es material fungible.            

Se puede decir que los dirigentes del entorno de Feijóo son malos, en el sentido de malas personas, mientras que los del PSOE son malos en el sentido de incompetentes para contrarrestar la táctica bumerang o espejo del PP: lo que les reproches (incompetencia y dimisión de Mazón), te lo devuelven de forma idéntica, inmediata y amplificada, contando incluso con el poder judicial (dimisión y ya veremos si imputación de Teresa Ribera). Y en la defensa de lo razonable y la verdad –la gente murió en la dana porque el gobierno valenciano no les avisó para que se pusieren a salvo—, la confrontación y la desafección política.

El problema: asegurar la continuidad del gobierno de coalición 

Hoy nadie defiende la idea de cuatro iluminados que conocemos bien, de que un PSOE en el 35%, apoyado por Podemos, permitiría reeditar el gobierno de coalición frente a otro del PP apoyado directa o indirectamente por Vox. Esto es importante, porque define con precisión el problema que hay que resolver para frenar la llegada del autoritarismo al gobierno de España, supuesto que una gran coalición entre el PSOE y el PP es imposible —lo que no deja de ser una anomalía democrática—.

El problema que hay que resolver es la continuidad del gobierno de coalición. Y este problema está localizado en que sólo quedan 12 escaños de los 31 que obtuvo Sumar el 23J (-19), diez los obtiene esta coalición y Podemos consigue dos. La causa principal de esta pérdida de escaños es la desagregación de Podemos con un número de alrededor de 900.000 votantes, un movimiento destructivo que ha propiciado un retroceso adicional de la coalición Sumar de medio millón de votos, para quedar reducida a 1,6 millones. Totalizando lo que obtienen ambas formaciones en la actualidad nos quedamos en 2,5 millones de votos y 12 actas, frente a los 3 millones y 31 actas del 23J. 

Pero el problema es más difícil de resolver si no lo tenemos claro en la izquierda. Nos guste o no, cualquier solución de continuidad de un gobierno no autoritario en España pasa por un PSOE hegemónico liderado por Pedro Sánchez. Y esto choca frontalmente con el rechazo al malmenorismo, el último descubrimiento de Pablo Iglesias. A mí no me gusta el viejo PSOE y menos aún el arrogante Sánchez, pero si no sujetamos esto, ¿entonces, qué? Cuando Iglesias explica que votar por el mar menor termina beneficiando a quien suponemos que es el mal mayor, lo que nos está diciendo es que hay que votar a Podemos, que es la única opción de izquierda auténtica o verdadera –Podemos no es el mal menor—, aunque esto signifique que alcancen el gobierno el PP y Vox. Para ese viaje no hacen falta alforjas: votad a favor de la moción de censura que propone Feijóo y acabamos antes, porque una cosa es que Podemos no haya muerto y otra muy distinta es que pueda remontar hasta los 3,1 millones de votos del 10N de 2019. Sobre todo, porque las elecciones de la Comunidad de Madrid del año 2021 objetivaron el potencial de este partido. En esas elecciones, en las que un prestigioso analista me decía que Podemos quedaría por delante de Más Madrid, Iglesias obtuvo el 7,2% de los votos válidos, un resultado que equivale a un 4,5% en España y dos diputados, los mismos que obtendría ahora con el 3,7%: no hay más cera que la que arde. Lo que me recuerda que nadie quiso dar continuidad a la revista Triunfo porque era mucho más sencillo inventarse Cambio 16 o Tiempo, y por esto Sumar. Es decir, si Podemos hubiera sido sobre todo amable, y a pesar de la persecución sufrida, no habría fracasado en el mercado electoral y no habría hecho falta Sumar. Sí, a pesar de la persecución, porque a los que votábamos a Podemos no nos importaba ni nos importa nada lo que digan El Mundo, Ferreras o Federico sobre cualquier asunto de la izquierda.

Volviendo al tema, con los números de noviembre, el PP (139), y Vox (44), alcanzan 183 escaños y fin de la historia.

La suma lineal de Podemos y Sumar no es suficiente

No vamos a ser exhaustivos con esto: la suma lineal de Podemos y Sumar, es decir si se reunificaran aportando los valores que obtienen por separado en noviembre, eso daría 2,5 millones de votos, el 10,8% y 25 escaños, un número de asientos insuficiente para impedir la mayoría absoluta del PP (135), y Vox (43), ahora con 178 escaños. Digamos que hace falta algo más para frenar la barbarie o, por decirlo a las claras, una solución del estilo lidera Irene Montero que además será ministra si salen los números sería la enésima mala solución de la izquierda y no sirve.

La única solución

La única solución para completar la aritmética de la izquierda y dar continuidad al gobierno actual o algo parecido es la creación de una oferta electoral completamente nueva, es decir, partido o coalición, programa y liderazgo nuevos. Sumar, que defendió la aritmética del 23J con 31 escaños, no ha definido una posición política propia desde el 23J, lo que tiene que ver con la inexplicable cercanía de Yolanda Díaz a Pedro Sánchez y la colonización de Sumar por parte de los Comunes. Aparentemente, Sumar es un apéndice del PSOE o, alternativamente o además, la operación reformista o la operación Roca de los Comunes, un partido de diseño barcelonés saltando al ámbito estatal –nos da igual que sea una coalición, lo llamamos partido porque los normales no matizamos tanto—.

El lugar que hay que ocupar es muy simple: el que represente el consenso de los demás que obliga al PSOE a hacer determinadas políticas. Dado que los acuerdos que le permiten a Sánchez ser presidente son inequívocamente plurinacionales, esas políticas que hay que desplegar tienen que transitar hacia una comprensión de España que es confederal.

La causa para la que hay que trabajar consiste en la creación de unas listas de unidad popular, y la solución de su liderazgo no puede ser un encaje entre los desencontrados jefes y jefas actuales o un sorprendente Broncano o Wyoming, porque dejaría vivos a los del malmenorismo. La única solución pasa por un liderazgo nuevo y respetado por todos, tan respetado que quien no quiera participar no tenga espacio alternativo y fracase electoralmente. Este líder existe y no vamos a decir quién es, él lo sabe.

Podemos leer esto y continuar cada cual a lo suyo. Sería un error, porque en esta ocasión no se trata de la alternancia democrática, sino de la defensa, precisamente, de los valores democráticos. Un gobierno de España en manos del PP y Vox podría actuar en el borde de la legalidad creando casos y, visto lo visto, parece que sobran jueces dispuestos a llevarnos p’alante. A todos y todas. Lo de "¡que viene la ultraderecha!" queda superado, sí. Porque ya está aquí."

 ( Jaime Miquel , analista electoral, Info Libre, 26/11/24)