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25.10.18

¿Dónde está el límite de la prima de riesgo de Italia? La banca colapsaría en los 400 puntos básicos

"Desde que en el mes de mayo se vio con claridad que el nuevo Gobierno en Italia se gestaría en un acuerdo entre la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, la banca del país ha sufrido un fuerte varapalo en bolsa, con una caída del 36%. Y, ahora, la disputa entre la Comisión Europea (CE) y el Gobierno transalpino amenaza con hacer descarrilar completamente al sector.

Con la industria en mínimos no vistos desde diciembre del año 2016, los expertos miran con preocupación a la prima de riesgo del país, que se sitúa en la zona de los 320 puntos y que podría poner en jaque a la banca. Según explican desde Credit Suisse, un spread superior a los 400 puntos básicos no sería sostenible para los bancos italianos. 

"La correlación negativa entre la prima de riesgo y los bancos italianos ha sido evidente. Esta se puede atribuir a la alta exposición del sector a los bonos soberanos (suponían el 156% del capital tangible en el segundo trimestre)", señalan desde la entidad helvética.

En concreto, un aumento de 200 puntos básicos en la prima de riesgo consumiría de media 66 puntos básicos de capital para el sector, lo que, de acuerdo con los cálculos de la entidad helvética, podría desencadenar la necesidad de realizar ampliaciones de capital.

De momento, Moody's ha recortado la calificación de la deuda del país hasta Baa3, solo un escalón por encima de la deuda basura debido al miedo a que el nuevo presupuesto erosione la fortaleza fiscal y detenga las reformas estructurales del país.(...)

 Mientras, la tensión también se ha dejado sentir en el mercado de deuda. El seguro de impago de Banca Monte dei Paschi di Siena se ha elevado en 268 puntos básicos en el último medio año, alcanzando los 414 puntos básicos. Por su parte, el de BPM se ha tensado en 228 puntos, hasta los 355 puntos básicos. 

Mientras, los seguros de impago de Intesa Sanpaolo, Unicredit y Mediobanca se han ampliado entre 130 y 135 puntos básicos, moviéndose entre los 200 y los 230 puntos básicos."                   (Carlos Jaramillo, El Economista.es, 23/10/18)

28.6.18

Todas las instituciones financieras de la zona euro siguen estando muy infracapitalizadas. Los préstamos son débiles y siguen dependiendo totalmente de la financiación barata del BCE. Por eso, las fusiones bancarias no salvarán la eurozona...

"(...) un banco italiano, sin duda, se metería en el top cinco de las cosas en las que hay que evitar invertir. (...)

Sin embargo, eso no parece haber disuadido a la Société Générale. El segundo banco más grande de Francia pasó gran parte del año 2017 discutiendo una fusión con la mayor institución financiera de Italia, Unicredit. Puede que no esté solo. Ya se ha informado de una vinculación entre el Deutsche Bank alemán y el Commerzbank, y no sería sorprendente ver más fusiones financieras en toda la zona euro durante el próximo año. El problema es que eso no es más que una solución a corto plazo para los desafíos de la zona.  (...)

Si sucede, contaría como un acuerdo importante. SocGen tiene un valor de mercado de 30.000 millones de euros y Unicredit de 32.000 millones de euros. Entre ambos, los dos bancos tienen activos por valor de 2,5 billones de dólares, lo que pondría a SocUni - o como decidan llamarlo - al mismo nivel que HSBC en el escenario mundial. 

Y lo que es más importante, ayudaría a solucionar la lamentable subcapitalización del sistema bancario italiano. Dos décadas de crecimiento cero desde que el país tomó la fatídica decisión de unirse a la moneda única han creado una montaña de deudas malas y deterioradas, no porque los préstamos hayan sido especialmente temerarios, sino porque eso es lo que ocurre en las economías de crecimiento cero.

 Con bancos más fuertes, sería más fácil para Italia permanecer en el euro. De hecho, la fusión es tan conveniente que es difícil creer que el presidente francés Emmanuel Macron, fervientemente pro-europeo y exbanquero, no haya estado presionando enérgicamente por ella entre bastidores. 

Nada sucede en la industria bancaria francesa sin contar con la aprobación tácita del Gobierno, y si Francia controlara efectivamente el banco más grande de Italia, haría mucho más difícil que este o algún futuro Gobierno populista se retirara del euro (tenga en cuenta que Unicredit posee más de 50.000 millones de euros de deuda de Italia). 

Aparte de eso, dista mucho de ser la única gran fusión bancaria europea en juego. El Deutsche Bank sigue en una condición crítica, con el precio de sus acciones cayendo a nuevos mínimos la semana pasada (justo por encima de los 9 euros, frente a los 80 euros de antes del desplome). Se ha informado que está considerando la posibilidad de fusionarse con Commerzbank para salir de sus problemas. Ciertamente necesita hacer algo el que siempre fue el banco más grande de Europa.

La entidad más fuerte es ahora una sombra de su antiguo yo, recortando personal, reduciendo sus operaciones y hablando de supervivencia en lugar de crecimiento. 

En términos más generales, todas las instituciones financieras de la zona euro siguen estando muy infracapitalizadas. Los préstamos son débiles y siguen dependiendo totalmente de la financiación barata del BCE. "Los bancos europeos apenas conceden préstamos, y la tasa anual de préstamos -especialmente a las empresas- está cayendo de nuevo", argumentó High-Frequency Economics en una nota publicada esta semana. "Los balances del banco no son lo suficientemente sólidos como para soportar nuevos préstamos sin romper los elevados techos regulatorios. Sin crecimiento del crédito, ninguna economía puede crecer".

Las fusiones son una forma de salir de esa situación. Un banco fusionado tiene un balance general más sólido, más capital y algo de espacio para reducir costos y aumentar el margen y las ganancias. Cuando hay uno o dos bancos malos, a menudo son la mejor solución. ¿Pero para todo un continente?  (...)

Macron ha estado argumentando a favor de un sistema común para rescatar a cualquier banco que se meta en problemas, pero los alemanes no están dispuestos a asumir las deudas de lo que ellos ven como mediterráneos irresponsables (aunque puede que algún día se den cuenta de que tienen que hacerlo). Sin eso, y parece poco probable que una Angela Merkel debilitada lo imponga en un país en el que la Alternativa anti-euro para Alemania se está haciendo cada vez más fuerte, el sistema bancario estará permanentemente débil.  (...)

Algunas de esas deudas incobrables italianas serán lavadas más fácilmente dentro de una institución mucho más grande. Pero dentro de unos años solo significará un banco más grande y problemático. El euro sigue siendo una moneda disfuncional, con enormes desequilibrios entre economías desajustadas. Los bancos lisiados son una consecuencia inevitable de ello, y ni siquiera un centenar de fusiones comenzarán a solucionarlo."               (Matthew Lynn , El Economista, 07/06/18)

26.6.18

JP Morgan sugirió, en un estudio sorprendente, que la mejor solución sería que Italia saliera del euro... una medida drástica que afectaría más a otras economías que a la suya, por lo que el euroescepticismo italiano es, por tanto, justificado y razonable

"Italia, fundadora y tercera mayor economía post-Brexit de la UE, era la imagen feliz de la posguerra: un sistema bipartidista consolidado, una economía creativa y exportadora, un europeismo glamouroso. 

Ahora, tras veinte años de euro, tiene un PIB per cápita inferior al del comienzo del siglo, aún no se ha recuperado de una década de recesión, acumula la tercera mayor deuda pública del mundo, su sistema político se ha desintegrado y se ha convertido en el país más euroescéptico. ¿Alguien todavía insiste en que no hay un síntoma italiano? (...)

Italia debería quejarse de uno de los monstruos de la UE, la Unión Bancaria, que agrava los desequilibrios y los riesgos globales. Esa unión se impuso sin garantía de depósitos común y sin cálculos precisos: deja de lado a los bancos regionales alemanes y protege a su campeón, el Deutsche Bank. Ambas decisiones son erróneas, pero al final de la partida siempre gana Alemania.

La Unión Bancaria solo fue aprobada después de la recapitalización del Banco Central Europeo. Por ejemplo, al Grupo de Bienes Raíces Hypo el Gobierno alemán le dio una garantía de 145 mil millones de euros, lo que ha costado más de 20 mil millones. 

Ningún gobierno podría ahora hacer lo mismo. Otras reglas son instrumentales: los 417 bancos regionales alemanes, que representan el 22,3% del crédito total del país y están estrechamente vinculados al partido de Merkel, sólo uno está sujeto a la supervisión del BCE.

El caso del Deutsche Bank también es esclarecedor. Como las autoridades europeas no se hacen cargo de los riesgos del mercado, solo de los riesgos crediticios, ignoran las amenazas sistémicas. Protegen así al mayor banco de Europa, con pies de barro. 

La autoridad supervisora europea incluso reconoció que "ni siquiera se le preguntó cuál era el valor (real) de su cartera de derivados" (con un valor nominal de 42 billones de euros), porque cree que estas preguntas son descorteses. 

Pero Italia podría quejarse de las dificultades de negociar con las autoridades europeas el rescate de algunos de sus bancos, o de ver reducido el valor de su sistema financiero en un 35% entre 2015 y 2016.

El desmantelamiento de Italia

Con 426 mil millones de deuda con el Eurosistema (el saldo de su TARGET2), Italia es un ejemplo de cómo la política del BCE favorece a los mercados financieros alemanes. Las compras de activos por parte del Banco de Italia, bajo el programa del BCE, resultan en transferencias de liquidez a Alemania, que tiene un superávit de mil millones de euros. 

Por eso, JP Morgan sugirió, en un estudio sorprendente, que la mejor solución sería que Italia saliera del euro.

El razonamiento es el siguiente: con la moneda única, ninguna economía en dificultades puede monetizar la deuda o utilizar la depreciación del tipo de cambio, sólo puede recurrir a la cancelación de la deuda o la devaluación interna. Grecia utilizó poco la primera solución y mucho la segunda, y el resultado es deplorable. 

Ahora, Italia tiene una posición de caja neta de inversión internacional poco negativa y, por tanto, una medida drástica de salida del euro afectaría más a otras economías que a la suya. Según JP Morgan, el euroescepticismo italiano es, por tanto, justificado y razonable."              

(Francisco Louça, catedrático de economía de la Universidad de Lisboa, Sin Permiso, 16/06/18)


Como alternativa a la salida del euro y para conseguir la soberanía financiera:  europeseta electrónica

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )
 
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 
 
Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
 
Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  
 
Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
 
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
 
 
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

14.3.18

El caos político es reflejo del caos de la economía italiana, en la que los bancos empiezan a quebrar. Los políticos no tienen hasta el momento soluciones. Se acercan los idus de marzo...


"(...) Es un desastre político. Pero refleja el caos que es la economía italiana. La economía de la zona euro ha experimentado una recuperación modesta en los últimos 18 meses y la zona euro en su conjunto está creciendo más rápido incluso que los EE.UU. y el Reino Unido. Pero Italia no. 

Todavía es miembro del G7 de las economías capitalistas avanzadas, pero su población activa está disminuyendo, a pesar de la llegada de inmigrantes en los últimos años, y la productividad de la fuerza de trabajo se ha estancado.

El desempleo sigue siendo alto en comparación con otras economías de la UE.

 Si de suma el bajo crecimiento de empleo con el bajo crecimiento de la productividad de la fuerza de trabajo, la economía italiana tiene una tasa de crecimiento potencial a largo plazo baja, de no más de un 1% anual.

 El crecimiento de la productividad se ha estancado porque el capital italianao no está invirtiendo productivamente lo suficiente.

 ¿Y por qué ocurre? Porque la rentabilidad del capital es baja. La rentabilidad del capital italiano alcanzó un mínimo histórico a principios de los años 1980, como en la mayoría de las economías capitalistas. 

Durante el período neoliberal, la rentabilidad aumentó de manera significativa y con el desarrollo completo de la Unión Europea, la rentabilidad italiana volvió a los máximos de la década de 1960. Pero al unirse a la zona euro sufrió una brusca caída.

 Las empresas italianas tuvieron que competir directamente con el capital franco-alemán. Italia tiene una alta proporción de empresas pequeñas y medianas con mercados particulares y éstas tuvieron problemas.  La Gran Recesión y la consiguiente Larga Depresión agravaron esta debilidad y muchas empresas italianas acumularon enormes deudas con los bancos cada vez más difíciles de pagar.

 Los bancos italianos empezaron a quebrar y, pese a los recientes rescates del gobierno, los bancos italianos tienen todavía más "malas deudas" en sus libros que el resto de la zona euro en su conjunto.

 La actual reactivación de las economías de la zona euro puede ayudar a mantener justo a flote la economía italiana, pero el ingreso per capita sigue cayendo y el desempleo sigue siendo alto.

 La deuda pública en relación con el PIB es la más alta de Europa después de Grecia y la carga de la deuda empresarial privada sigue siendo enorme. Una nueva crisis mundial supondría serios problemas para el capital italiano.

 La parálisis política actual muestra que los políticos no tienen hasta el momento soluciones. Se acercan los idus de marzo."                  (Michael Roberts  , Sin Permiso, 11/03/2018)

8.1.18

A Rajoy en Bruselas le llaman la cuchara: ni pincha, ni corta... sabía Rajoy que un tercio del dinero del Banco Popular lo sacó la Tesorería de la Seguridad Social, ¿sabía que iba a ser intervenido cuando sacó el dinero? ¿Provocó su gobierno el pánico que llevó a su intervención?

"Carlos Segovia en El Mundo ha publicado un documento interno del Popular en el que detallan la fuga de depósitos de más de 10 millones de euros los días antes a su intervención y nos permite hacer un análisis forense. Pero antes de entrar en detalle y responder a la pregunta de qué pasa con el Banco Popular que tantos españoles se hacen, echemos la vista atrás en el tiempo… (...)

1. ¿Quienes son los culpables de la quiebra del Banco Popular?

El Banco de España obligaba a las entidades a publicar un informe de exposición al ladrillo y sus provisiones. Bastaba con subir el porcentaje de provisiones del Banco Popular a niveles de Santander o BBVA y faltaban 8.000 mill. Curiosamente la misma cantidad que tuvo que meter Santander para evitar la quiebra del Popular tras su intervención.

Por lo tanto, los culpables de la quiebra son los que dieron esos créditos a promotores durante la burbuja que no cobraron y se quedaron con suelo cuyo valor era, en media, un 80% inferior a la deuda.

Yo soy cliente del Popular y mantuve mis depósitos. Mucha gente me preguntó si había que sacarlos y les dije que estaban cubiertos por el seguro de depósitos y que sacar el dinero por pánico podría provocar una quiebra desordenada y contagiar al resto del sistema. Eso fue lo que provocaron Rajoy y Guindos en 2012 con la intervención de Bankia y por eso tuvieron que pedir un rescate internacional por primera vez en España desde 1960.

2. Un tercio del dinero del Banco Popular lo sacó la Tesorería de la Seguridad Social

Por eso debo reconocer que me ha sorprendido leer la lista forense de la fuga de depósitos. La mayor sorpresa es que un tercio del dinero lo sacó la Tesorería de la Seguridad Social. Las empresas y las instituciones no están protegidas por el Fondo de Garantía de Depósitos. Para evitar riesgos de impago hay un mercado muy desarrollado de repos.

Un repo es un préstamo a Barata, igual que el que concedían los judíos en la Edad Media, en el que le prestas al Banco Popular con la garantía de un bono de deuda pública. Si el Popular quiebra te quedas con el bono y el dinero de los pensionistas está protegido.

La ministra Báñez debería comparecer urgentemente en el Congreso para explicarnos si esa enorme cantidad de dinero efectivamente estaba en un depósito sin garantías. Si es así ¿cómo es posible que con el dinero de nuestros pensionistas sea posible que se asuman estos riesgos totalmente innecesarios con una entidad con dudas de solvencia existiendo el mercado de repos?

La ministra además tiene que explicar si ella autorizó un movimiento tan brutal de fondos. Y si De Guindos la había informado de la intervención del Banco Popular. Que los ciudadanos en masa por pánico provoquen la quiebra de un banco es un problema, pero que lo haga el gobierno es de juzgado de guardia. Es como poner a un pirómano a cuidar los montes.

2.1 Luis de Guindos y el Banco de España consiguieron un trato de excepción para el Banco Popular

Popular debió ser rescatado en 2012 y debió pasar activos dañados al banco malo. Sorprendentemente Guindos y el Banco de España consiguieron un trato de excepción para Banco Popular con respecto al resto de bancos con problemas durante el rescate.

Cinco años después a este economista observador le sorprendió la improvisación durante esa semana, tanto del Banco de España como del Gobierno. Tras el rescate de 2012, no habíamos aprendido nada. Me sorprendió aún más en un viaje a Bruselas (unos días antes) comprobar que la MUR no tenía protocolos de intervención claros de la entidad.

Me sorprendió muchísimo más que a la vez que Bruselas obligaba a liquidar al Popular, permitía al gobierno Italiano intervenir Monti de Paschi con dinero público y evitando la intervención de la MUR que obliga a hacer quitas a los bonistas y depositantes no cubiertos por el Fondo de garantía.

2.2 A Rajoy en Bruselas le llaman la cuchara: ni pincha, ni corta

Los italianos han conseguido hacer el rescate de sus bancos bajo su control y España -como sucedió en 2012- es una cobaya con la que los funcionarios de Bruselas experimentan sus procedimientos de intervención. Somos la cuarta economía de Europa pero a Rajoy en Bruselas le llaman la cuchara: ni pincha, ni corta.

Por fortuna, España pertenece al euro y nuestros bancos pueden acceder a liquidez ilimitada en el BCE a tipos del 0%. Tenemos un seguro de depósitos que evitó una fuga de depósitos minoristas que habría agravado la crisis. Estas dos medidas no existían en la Edad Media ni el siglo pasado, y han evitado otra crisis bancaria en España que habría provocado de nuevo contracción de crédito y más desempleo.

Otro cambio es tener dos grandes bancos como Santander y BBVA. Es un problema en caso de que esos bancos tengan problemas, ya que el gobierno con su deuda pública tendría problemas para rescatarlos.

Por eso los economistas priorizamos el desarrollo de unión bancaria europea y por eso somos tan críticos con la chapucera intervención del Banco Popular por parte de la MUR y del BCE. Pero en este caso, tener un banco como el Santander, que en pocos días puede hacer una ampliación de capital de 8.000 mill captando ahorro internacional para inyectarlo en el Banco Popular, ha evitado otra crisis económica
 
3. Los contribuyentes ya hemos pagado 500 mill del crédito fiscal que Guindos y Rajoy avalaron al Popular en 2012

Hoy sabemos que BBVA pidió garantías en caso de pérdidas. Así se compró Catalunya Caixa, y Santander accedió a quedarse la entidad sin exigir garantías y sin hacer una due dilligence en profundidad como exige el propio BCE y las reglas de estabilidad bancaria y financiera.

El problema ahora es si Santander saca rentabilidad a esos 8.000 mill invertidos. Pero eso es un problema de sus accionistas, no de los contribuyentes.

Los contribuyentes ya hemos pagado 500 mill del crédito fiscal que Guindos y Rajoy avalaron a Popular en 2012. Por lo tanto, como advirtió este economista observador, es falso que el rescate del Banco Popular no haya costado nada a los contribuyentes.

Con 500 mill, por ejemplo, el estado podría modernizar y adecuar las vías que conectan el puerto de Algeciras por donde pasa la gran autopistas del comercio mundial con Europa, lo cual aumentaría la competitividad de nuestra industria y permitiría aumentar el empleo y los salarios de los trabajadores.

4. Qué pasa con el Banco Popular, sí, pero también merecemos respuestas a más preguntas ¿Sabía Báñez que el Popular iba a ser intervenido cuando la Seguridad Social sacó el dinero?

¿Está autorizado que la Tesorería de la Seguridad Social invierta una cantidad tan elevada en depósitos sin garantía los ahorros para pagar las pensiones? ¿Cómo es posible que mucha gente, incluido colegas economistas, siga diciendo que el PP gestiona bien la economía?" (José Carlos Díez, 02/01/18)

10.7.17

Tenemos otro rescate bancario, italiano, nueve años después de la crisis financiera global, que nacionalizó las pérdidas causadas... lo que las reglas de la Unión Bancaria de la UE pretendían evitar, pero no evitan

"El gobierno italiano ha desembolsado 17 mil millones de euros de fondos públicos (del ‘árbol mágico de dinero') para rescatar a dos bancos venecianos. Los bancos no serán nacionalizados, sino entregados a Intesa Sanpaolo Spa, el mayor banco de Italia, por la suma simbólica de ¡un euro! 

Intesa garantizará los depósitos en efectivo de los bancos venecianos, pero va a despedir a varios miles de empleados del banco, a pesar de obtener 900 nuevas sucursales y mil millones en garantías financieras del gobierno. Intesa se hará cargo de todos los préstamos “buenos” de los bancos venecianos, mientras que el estado se queda con todos los “malos”, que deberán ser cancelados y dados por perdidos o cobrados, si se puede, a largo plazo.

Así que una vez más, las actividades imprudentes de algunos bancos y el estancamiento de la economía que hizo que muchas empresas no pudiesen pagar sus deudas han de ser 'rescatadas' por el estado con dinero en efectivo. El rescate equivale al 1% del PIB de Italia, aumentando el tamaño de la deuda del sector público, ya masiva, de Italia, que alcanza el 135% del PIB.

 Intesa consigue unos bancos saneados por sólo 1 euro, al igual que JP Morgan consiguió la red bancaria de Bear Stearns en la crisis financiera global por 1 dólar - todo pagado con impuestos o préstamos del gobierno. El estado y la gente no reciben nada por sus  17 mil millones de euros.

Lo más irónico es que el acuerdo italiano rompe las reglas bancarias establecidas por los gobiernos de la UE después de la crisis financiera mundial para evitar que los inversores tenedores de bonos bancarios fueran rescatados a costa del contribuyente. En virtud de la “Directiva de recuperación y resolución bancaria de la UE” (BRRD), los rescates primero deben ser financiados por los tenedores de bonos bancarios, incluyendo los llamados bonos senior, y sólo después, en última instancia, con fondos de la UE. 

Pero la Junta de Resolución Única de la UE aceptó, bajo la presión del gobierno italiano, que no se trataba de una auténtica 'crisis bancaria' que requiriese la intervención de la UE y que Italia podía sola resolver el problema.

Después de todo, los bancos venecianos suponen sólo el 2% del sistema bancario. Pero lo que no se tuvo en cuenta fueron las enormes pérdidas que ya habían asumido otros bancos italianos, como Monte dei Paschi.   De hecho, Italia tiene 300 mil millones de euros de créditos “malos” en sus libros de contabilidad, un 20% del PIB. 

Una solución según las reglas de la UE habría requerido que Italia encontrase otros 12 mil millones de euros para el fondo de garantía de depósitos del país. Y UniCredit, Monte dei Paschi di Siena y UBI Banca habrían tenido que realizar nuevas ampliaciones de capital y es probable que los inversores no hubieran acudido a ellas.

El acuerdo ha sido mal recibido por Alemania, ya que infringe las nuevas normas bancarias hasta el punto de hacerlas irrelevantes - pero el jefe del BCE, Mario Draghi, es italiano y fue el anterior director del Banco Central de Italia. Para los alemanes, es una señal de que una mayor integración económica en la zona euro es imposible si los estados nacionales rompen las reglas de manera flagrante. 


Si los bancos hubieran quebrado, los depósitos se hubieran perdido y los tenedores de bonos hubieran visto sus activos cancelados – algo malo electoralmente porque muchos tenedores de bonos son pequeños empresarios convencidos por los bancos para invertir en preferentes. La noticia del acuerdo ha sido recibida con entusiasmo por el mercado de valores.

Por lo tanto tenemos otro rescate bancario, nueve años desde la crisis financiera global que nacionalizó las pérdidas causadas por los banqueros que quebraron y privatizó los beneficios para los banqueros restantes: exactamente lo que las reglas de la Unión Bancaria de la UE pretendían evitar.

 Miles de empleados bancarios se quedarán sin trabajo; pero los inversores bancarios y los tenedores de bonos están encantados con la fórmula del nuevo banco. El estado acumula más deuda y por lo tanto aumenta la presión para implementar más austeridad para pagar la deuda. Y otros banqueros saben que, si vuelven a liarla, pueden escaparse con un rescate estatal y continuar como antes.

No hay la menor consideración en este acuerdo de la posibilidad de que la gente a través del estado hubiera podido quedarse con estos bancos (y los otros grandes bancos) transfiriéndolos en propiedad pública y convirtiendo a la banca en un servicio público para los hogares y las pequeñas empresas y no un medio de especulación imprudente, codicia y corrupción. Por el contrario, este “trabajito” italiano es business as usual."                         (Michael Roberts  , Sin Permiso, 01/07/2017)

14.6.17

¿Por qué en España quiebran bancos y en Italia y Alemania no se hunde ninguno a pesar de que están mucho peor?

"26 días. Un mes menos cuatro días. Este es el tiempo record que ha durado exactamente la agonía del Banco Popular. Una rocambolesca sucesión de hechos que ha desembocado con la que, posiblemente sea, la liquidación financiera más rápida de la historia. (...)

Pero la operación sorprende mucho más cuando comparamos el modus operandi de los reguladores europeos con el ya difunto Banco Popular frente a lo que se hace en países de vecinos con entidades e incluso sectores financieros en condiciones de solvencia mucho peores que las del Popular.
Sin ir más lejos. Ahí está, Deutsche Bank y toda la banca italiana con Monti dei Paschi a la cabeza. 

Hace justo un año, el FMI bautizó al Deutsche Bank como "el banco más peligroso del sistema financiero", el de mayor riesgo sistémico. La noticia provocó una debacle para el supuesto buque insignia de las finanzas alemanas. Como mostraba esta imagen publicada por El Confidencial entonces, la cotización del banco se hundía a mínimos históricos. 

En julio de 2016, la presentación de sus resultados hizo saltar todas las alarmas. Sus beneficios cayeron un 67%, la facturación se desplomó un 20%... El banco alemán tenía todas las papeletas para desatar el pánico financiero en todo el mundo. Pero el ruido no pasó de la tormenta mediática. 

Apenas un mes después, en julio de 2016 la Autoridad Bancaria Europea publicó sus test de estrés. Ese examen que se supone enfrenta a los bancos en situaciones extremas y deducen si están o no en condiciones de superarlas. Pues bien, Deutsche Bank a pesar de sus problemas superó el examen, como también lo hicieron todos los bancos españoles.El Popular, eso sí, por los pelos.

La realidad, según se conoció tres meses después, es que el examen no había sido igual para todos y que Deustche Bank había tenido un trato de favor en ese proceso de supervisión. En Estados Unidos, donde no hubo esa condescendencia, Deutsche Bank suspendió

 También las agencias de rating dudaban pasado el verano de 2016 de la calidad de los activos del Deutsche Bank y le añadían el riesgo añadido de la debilidad de todo el sistema financiero alemán.(...)

Es decir, estamos hablando de serías dudas sobre la solvencia de uno de los gigantes de la banca mundial, cuya debilidad amenaza directamente la de todo el sistema financiero germano, pero aún más la de todo el sistema financiero mundial.Un problema demasiado grande como para estrenar el recién creado Mecanismo de Resolución Europeo.
 
Fráncfort y Berlín no iban correr riesgos excesivos. Cuando tres meses después las dudas volvieron a arreciar sobre el Deutsche Bank, la actuación para cortar los rumores fue contundente. El banco lanzó una compra masiva de bonos en los mercados y se lanzó el mensaje de que Angela Merkel y su Gobierno ya tenían preparado el plan B para rescatar al Deutsche Bank.
 
Un proceso de alrededor de cuatro meses de margen de actuación y acciones contundentes por parte de la dirección del banco y el Gobierno que le respaldaba. Ninguno de esos elementos se ha visto en la crisis de Banco Popular.

Mucho mayor ha sido el periodo de gracia que se le ha concedido al italiano Monti dei Pachi. El suspenso más destacado de los test de estrés de julio de 2016, no ha sido rescatado hasta el pasado mes de junio.

 El modelo final del rescate se conoció apenas dos días antes del de Banco Popular. Casi un año ha estado batallando el Gobierno italiano con la Unión Europea para gestionar la quiebra del Monte dei Paschi. Las primeras alarmas saltaron en julio de 2016 cuando el Banco Central Europeo solicitó a este banco italiano reducir su cartera de préstamos improductivos un 30%, para lo cual le dio un plazo de tres años

La situación del Monti die Paschi era mucho peor que la del Banco Popular con una cartera de activos mucho más deteriorada. A pesar de ello, no ha llegado a ser declarado " en quiebra" en ningún momento del último año, ni siquiera antes de ser rescatado.

En ningún momento el italiano permitió que se agotaran las líneas de liquidez de emergencia del Banco Central de Europeo. Porque en ningún momento se le negaron los avales, como si ha ocurrido con Banco Popular. El Tesoro italiano, con consentimiento del BCE, ha sido la garantía del Monti Dei Pachi para evitar que haya sido catalogado como insolvente.

¿Alguien duda que si los políticos hubieran querido, la máquina de hacer dinero del BCE no hubiera tenido músculo suficiente como pasar cubrir las necesidades del Popular? (...)

Otra de las grandes contradicciones en la operación italiana es que se ejecuta con el Mecanismo Único de Resolución europeo en plena vigencia. Es decir, con la prohibición expresa de que los contribuyentes asuman pérdidas derivadas de la mala gestión de los bancos. Aún así, a Italia se le ha permitido, sin ningún pudor, rescatar al Monti de Paschi con dinero público.

Un aval similar por parte del Estado español hubiera salvado al Banco Popular. Y, si su negocio es tan atractivo como el Banco Santander ha explicado a los analistas tras su adquisición, según se puede consultar en el documento presentado a la CNMV, tal vez con algo más de tiempo y una gestión adecuada el vetusto banco del Opus español no sería ya un episodio más de historia económica. 

Pero. ¿quién sabe si con el paso de los años los libros de Historia Económica contarán que el Banco Popular fue el cabeza de turco utilizado por Europa para salvar la dignidad de un Mecanismo Único de Resolución que en su estreno con Monti dei Paschi había fracasado estrepitosamente? 

Europa tenía ante sí una complicada decisión: dejar caer al Monti Dei Paschi cumpliendo las reglas oficiales del Mecanismo Único de Resolución podría destapar la caja de pandora de la inestable banca italiana que ha esquivado toda la crisis sin hacer sus deberes. Además, está la tensión que podría provocar las masivas pérdidas de los tenedores de deuda de los bancos italianos que son los pequeños ahorradores. 

Italia ha llegado a reconocer el fraude de los bancos italianos colocando deuda a sus clientes, de manera similar a como lo que ocurrió en España con las preferentes. Y la actuación del Moti dei Paschi no es una excepción, la mayoría de los bancos italianos hicieron lo mismo. 

La caída del Monti dei Paschi podría desatar una tensión financiera que ni Italia ni Europa están dispuestas a asumir. (...)

La duda es... ¿alguien esperaba el rápido contagio al sector financiero español? ¿Estaba en la hoja de ruta de la operación el desplome de Liberbank? (...)

Solo quienes el 7 de junio diseñaron la resolución del Popular saben si ese es o no solo el principio de un nuevo ajuste del sistema financiero español y ya tiene pautado un rescate de Liberbank por otro de los grandes.

De lo que no hay duda, es de que en el juego de la banca de la Europa unida, a la unión de las reglas del juego todavía le queda mucho recorrido."                     (  , El blog salmón,  10/06/17)

20.3.17

Los problemas del Deutsche Bank y el rescate del Banco Monte dei Paschi de Siena son síntomas de que el sistema bancario europeo sigue sin digerir sus 'derivados', los causantes de la crisis

"Los problemas del Deutsche Bank y el rescate del Banco Monte dei Paschi de Siena son síntomas de que el sistema bancario europeo sigue sin haber digerido la crisis; y de su fragilidad frente a los avatares propios de la financiarización de la banca. 

Porque las mediáticas reformas funcionales no han aportado la estabilidad y la transparencia necesarias. Los analistas apuntan, en particular, a los  bancos italianos y portugueses que suscitan inquietudes, dado el volumen de sus préstamos con riesgo de impago y las operaciones financieras opacas de alto riesgo. 

Ciertamente la fragilidad del sistema bancario es una preocupación en la eurozona, según corroboran analistas críticos, que se acrecienta con los anuncios del nuevo inquilino de la Casa Blanca.  Esta incertidumbre mantiene alta la predisposición de los gobiernos a los rescates bancarios a cargo de los contribuyentes para hacer frente al riesgo sistémico incontrolado. 

Es decir, los rescates de los bancos a cargo de dinero público sigue siendo una práctica gubernamental ordinaria. Prosigue, pues, la política de socialización de las pérdidas de los bancos por el temor al contagio sistémico incontrolado por las autoridades nacionales y europeas

 En Italia, el 23 de diciembre de 2016, con una inyección de 21.000 millones de euros el gobierno aprobaba el rescate de la Banca Monte dei Paschi di Siena para evitar su quiebra dadas las pérdidas ocultadas durante años por operaciones con derivados. Y este no es un  banco cualquiera sino el tercer banco del país (...)

Hace casi cuatro años, en 2013 los negocios con derivados financieros del Banco de Siena provocaron un escándalo de grandes proporciones, que no solo involucró a los ejecutivos sino también a Mario Draghi y al Deustche Bank por ocultar información y hacer préstamos fraudulentos. Según fuentes fiables, todo comenzó con la acumulación de riesgos por parte del Banco Monte dei Paschi di Siena, siguiendo el modelo de los grandes bancos como Goldman Sachs que logran altas rentabilidades de los mercados financieros de alto riesgo.

 La fuerte especulación en estos mercados por parte del Monte dei Paschi tuvo la aprobación del entonces Ministro de Finanzas y luego gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi. Gran parte de esas operaciones de préstamo se gestaron a través de la banca alemana, principalmente el Deutsche Bank, que le había ayudado a tapar las pérdidas sufridas con la crisis y la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008.

Pero el tsunami de Lehman Brothers y las pérdidas acumuladas por los derivados financieros, le obligaron en el 2009 a pedir al gobierno italiano un rescate de 1.900 millones de euros; y en 2012 logro otro segundo rescate oficial de 500 millones de euros, acumulando 3.900 millones de euros entre los rescates del Banco de Italia y el “rescate” de tapadillo por parte del Deutsche Bank.

 El gran problema es que el Monte dei Paschi nunca reveló los 1.500 millones de euros que el Deutsche Bank le había prestado en 2008, y esa revelación en 2013 provocó una enorme sacudida financiera porque mostraba una vez más la  poca transparencia de la banca europea. 

Las pérdidas millonarias de este banco italiano fueron ocultadas mediante préstamos secretos del Deutsche Bank alemán y el Nomura Bank japonés, gracias a mecanismos financieros similares a los que Goldman Sachs ayudó a Grecia durante años a ocultar los déficit fiscales, como he analizado en El casino que nos gobierna. (...)

 Minado por todas las operaciones de derivados que ocultaron las pérdidas, según Bloomberg para 2016 Monte dei Paschi había recibido 4.000 millones de euros en rescates financiados por los contribuyentes, la mayoría de los cuales los había reembolsado más 8.000 millones de euros aportados por los inversores desde 2009. 

El Monte dei Paschi fue considerado el banco más débil de Europa en los stress tests o pruebas europeas de resistencia de julio de 2016 y el Banco Central Europeo le requirió para que limpiara su balance. La firma debía recaudar 5 billones de euros de fondos frescos para aumentar su capital a finales de año; y cubrir las pérdidas generadas por la eliminación de los préstamos incobrables. Pero no lo consiguió.  (...)

 Las previsiones de una próxima falta de liquidez pero, sobre todo, los temores de que la quiebra anunciada desencadenara otras quiebras bancarias en Italia e incluso una potencial nueva crisis en Europa, según la prensa internacional, fundamentaron la decisión del gobierno italiano.

 Los bancos italianos están luchando bajo el peso de una montaña de 360.000 millones de euros de préstamos incobrables, según Bloomberg, una situación que ha erosionado la rentabilidad y socavado la confianza de los inversores. 

La nacionalización de Monte Paschi podría ser seguida de rescates para prestamistas como Veneto Banca SpA y Banca Popolare di Vicenza como parte del paquete gubernamental. Porque está demostrado que la acumulación de riesgos sistémicos garantiza los rescates de la banca financiarizada."                 (Attac España, 02/02/17)

26.1.17

Le llegó el turno a Italia... en la cola para la salida de la eurozona

"De susto en susto y de tropiezo en tropiezo ha permanecido la Unión Europea desde que en 2008 se inició la crisis económica mundial de la cual aún no se ha podido recuperar. Ahora le tocó el turno a uno de sus principales miembros, Italia.(...)

La aprobación del brexit en el referendo realizado en Gran Bretaña ha causado una especie de terremoto económico y político en la Unión. Sobre la posibilidad de una consulta popular parecida al brexit, ya se escuchan voces en importantes naciones del bloque como Francia, Italia, Países Bajos, entre otros. 

Después de Grecia, España, Portugal, Irlanda, Bulgaria y Rumania, Italia se ha convertido ahora en la nueva hija mala de la Unión Europea, al presentar un débil crecimiento, alto endeudamiento, crisis bancaria e inseguridad política, ingredientes que han llevado una crisis que ya perdura varios años. 

Para este 2017, el gobierno solo prevé un crecimiento del 1 %, mientras clasifica como el segundo miembro más endeudado de Europa equivalente a más del 130 % de su Producto Interno Bruto, comprometido en pasivos públicos. La tasa de desempleo se mantiene en 11,9 % de la población, mientras que entre los jóvenes asciende al 39 %, el más alto después de España y Grecia. 

Los infinitos problemas sociales y la crisis política que vive el país, han agravado los cuestionamientos sobre la factibilidad de continuar en ese bloque. 

A las grandes adversidades se suma el riesgo político tras el fracaso del referendo que provocó la salida del primer ministro Matteo Renzi, el cual motivó el ascenso de los partidos más de derecha que pregonan escepticismo sobre el proyecto de Unión y presionan para que Italia lo abandone.
Esta nación transalpina que aparece como la cuarta economía de esa integración, arrastra una década de crisis y los analistas aseguran que no habrá mejoras hasta 2024. 

La mayoría de los bancos del país aparecen con números rojos y salvarlos de una posible quiebra representaría aumentar en cerca de un 4 % el ya alto déficit público.
Tras el referendo de diciembre pasado, la agencia de calificación crediticia Moody´s, rebajó de estable a negativa la perspectiva de los bancos italianos ante la falta de capitales. 

El primer ministro entrante, Paolo Gentiloni aprobó un plan de rescate de 20 000 millones de dólares con el que, según anunció, espera recuperar la confianza de los mercados y sanear las dificultados de la banca que acumula créditos en mora que superan los 360 000 millones de euros, igual al 22 % del PIB del país y un tercio de la morosidad conjunta de los países integrantes de la zona euro. 

La Unión Europea teme que esa situación pueda producir una caída en serie de la frágil arquitectura financiera de la región. (...)

El gobierno de Gentiloni reconoce el alcance que puede conllevar esos desajustes y para tratar de contrarrestarlo tratará de mejorar la reestructuración de créditos, fomentar la consolidación bancaria y facilitar titulación y venta de créditos. 

Como con esas medidas no puede solventar el grave problema, también autorizó a otorgar a los bancos, 20 000 millones de euros del tesoro público cuyo mayor monto de 8 800 millones de euros se destinará al Banco Monte dei Paschi di Siena, el más antiguo del mundo fundado en 1472, y que no ha podido conseguir un inversor foráneo que sostuviese su recapitalización. 

Como es lógico, quienes pagarán por esa decisión serán los ciudadanos pues los analistas aseguran que el salvataje bancario costará a cada uno de los 26 millones de italianos, 330 euros, incluidos los recién nacidos y los jubilados.
Como ya es costumbre en el sistema neoliberal global que se ha impuesto en el mundo, los pueblos son los que tienen que pagar los grandes huecos financieros en que caen cíclicamente los bancos capitalistas. 

A los italianos, como es de suponer, les esperan nuevamente la reducción de los programas sociales, incremento del desempleo, aumento de los precios de los productos con la consecuente inflación, y otros que atentarán contra los trabajadores y las clases más desfavorecidas. 

En sentido general, al no llegar los créditos al consumidor y a las empresas productivas de la economía real, varias naciones miembros de la Unión Europea continuarán caminando hacia una nueva crisis financiera mucho más peligrosa, la cual podría alcanzar no solo a los bancos y compañías privadas sino también a varios Estados. 

Esa inseguridad económica y social ha destapado la caja de Pandora y puede arrastrar a la vez a otros países del bloque a seguir el ejemplo británico y zafarse de las ataduras de la Unión."           (Hedelberto López Blanch , Rebelión,  25/01/17)

 Alternativa a la salida del euro:  europeseta electrónica de circulación interna

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )


Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 
 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:



Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

20.12.16

La crisis italiana... ¿nueva crisis del euro? Si quiebra la banca italiana, quiebra la banca alemana...

"(...) El domingo 4 de diciembre el pueblo italiana voto NO en el referéndum sobre el cambio constitucional que pretendía centralizar poder y favorecer la gobernabilidad de la República de Italia en mayor sincronía con los mercados financieros. 

Los inversores privados que se habían comprometido hace unos meses a poner 5.000 millones de euros para recapitalizar el banco Monte dei Paschi di Siena (MPS) -tercer banco italiano por volumen de activos y en quiebra técnica desde 2014- si la propuesta de Renzi en el referéndum tenía éxito retiraron su compromiso después de la derrota. 

Esta situación genera un riesgo sistémico para la banca italiana, por lo que debió formarse un gobierno provisional rápidamente para solucionar la crisis bancaria y llevar a cabo reformas que estabilicen la situación bancaria. (...)

Las autoridades italianas quisieron aprovechar el vacío de poder como pretexto para postergar la reestructuración del banco MPS, evitando así el rescate público con bail-in, el cual supondría cargar pérdidas de alrededor de 2.000 millones de euros sobre los 40.000 pequeños inversores en deuda subordinada, que ostentan la mayor parte de tal deuda del banco. 

Por ello la administración italiana solicitó la semana pasada al supervisor bancario europeo posponer este proceso de reestructuración hasta mediados de enero, argumentando que la formación de un gobierno dará garantías de estabilidad y permitirá atraer de nuevo a inversores privados -principalmente el fondo soberano de Qatar-, evitando el rescate público con bail-in. 

Para ejercer presión sobre las instituciones la administración italiana amenazó repetidamente con culparlas -principalmente al Banco Central Europeo (BCE)- si no se proporcionaba una vía de rescate blando que protegiera a los pequeños inversores.

 Parece que la amenaza ha dado cierto resultado, dado que el brazo supervisor del BCE, a pesar de que en un principio pareció denegar esta petición el pasado viernes 9 diciembre según la agencia de noticias Reuters, ha ofrecido hasta final de año a la dirección del MPS para que intente encontrar capital privado para reestructurar el banco.

Paralelamente el jueves el Consejo del BCE envío dos mensajes intentando reconciliar a las distintas partes europeas de esta crisis cada vez más irresoluble: en el corto plazo continúan las compras de bonos de deuda en cantidades de 80.000 millones de euros mensuales, y a partir de abril se reducirán las compras a 60.000 millones de euros mensuales hasta final del próximo año.

Con la primera parte se intenta estabilizar la situación italiana, manteniendo el margen amplio de intervención del BCE en los mercados para contener los tipos de interés de los bonos de deuda pública de los estados de la periferia europea. 

Las compras de bonos deben llevarse a cabo de forma proporcional para todos los estado miembros, por lo que existe el riesgo de no poder comprar deuda periférica en suficiente cantidad para contener las ventas de bonos italianos si no existe suficiente deuda soberana de estados del centro de Europa disponible para comprar.

 Un pérdida de confianza repentina en la capacidad de intervención del BCE combinada con un deterioro de las perspectivas de solvencia de los estados periféricos podría generar una crisis que escapara al control del banco central. Si la crisis no pudiera ser sofocada, seguramente llevaría a la quiebra financiera de uno o varios estados periféricos, y generaría una crisis aún sin precedentes en la zona euro y la UE.

 De momento dos de las tres grandes agencias de calificación de deuda han lanzado sus avisos y han bajado la perspectiva de la deuda italiana, lo que supone situarla a un paso del bono basura. Italia tiene una posición deudora en el sistema de pagos bancario europeo Target 2 de 359.000 millones de euros, más elevada que en el pico de la crisis del euro de 2012. 

Esto podría significar que la huida de capitales ya está sucediendo de forma silenciosa, aunque aún es pronto para afirmarlo. La contraparte de tal deuda es principalmente Alemania, que tiene una posición acreedora de 754.000 millones de euros, lo cual supone que la quiebra de Italia podría llevar a la quiebra a la banca alemana, y podría acabar con el proyecto europeo. Sin embargo el gobierno alemán no muestra atisbos de duda. El ministro Schäuble no se desvía del guión: «reformas, reformas o reformas».

 En este mismo sentido el segundo objetivo de la declaración de Draghi es contentar al establishment alemán, que presiona para que cese el programa de compras de bonos del BCE. Esto parece no haber dado resultado si uno observa las publicaciones de la prensa posteriores a la declaración del banco: desde la prestigiosa publicación especializada en finanzas Handelsbatt hasta el tabloide demagogo y populista Bild atacaron descarnadamente a Draghi y alertaron de que el programa del BCE supone una bomba de relojería para Europa y en especial para Alemania. 

En el último Eurogrupo del pasado martes el ministro de finanzas alemán usó de nuevo a Grecia para mandar un aviso a navegantes: «O cumple con los compromisos o deberá salir de la eurozona».

Los retos de los dirigentes en Italia y Europa para sortear la crisis italiana y salvar el euro son varios: en primer lugar formar gobierno, cosa que ya ha sucedido con nombramiento del ministro de exteriores de Renzi, Paolo Gentiloni, como nuevo primer ministro. 

En segundo lugar hay que llevar a cabo la reestructuración del MPS y posiblemente de otros bancos, que posiblemente deba hacerse aplicando el bail-in, para retornar la confianza a los mercados y cumplir con las exigencias europeas. Si esto es así, sin duda podría generar un gran enfado entre parte de la población que guarda sus ahorros en la banca, por las razones descritas anteriormente.

 Cabrá ver si la dirección de MPS es capaz de encontrar el capital privada para evitar el bail-in, y en caso contrario si una reestructuración de una parte pequeña del sistema bancario con bail-in generará una crisis de confianza entre los pequeños inversores y depositantes del resto de entidades, que haga que saquen el dinero de sus bancos, como hicieron los griegos durante los distintos momentos de crisis en los últimos años, por miedo a ser los siguientes en ver como se esfuman sus ahorros.

El tercer reto, en vistas de todo este descontento popular, será pararle los pies a las formaciones que plantean la salida de Italia de la Eurozona. La amenaza más clara en este sentido es la formación de Beppe Grillo, el Movimiento 5 Estrellas, que aboga por consultar a la población sobre la permanencia de Italia en la zona euro.

 También la xenófoba Liga Norte plantea la salida directa del euro si gana las elecciones. Cosa poco probable. Con el actual sistema electoral Italicum Grillo podría ostentar una mayoría cómoda en la Cámara de Diputados, la Cámara baja, en las próximas elecciones, dado que este sistema premia a la formación más votada. 

El rechazo a la reforma constitucional, la cual hubiera completado la reforma electoral cambiando también el sistema de representación para el Senado haciéndolo no electivo, deja en el limbo el sistema electoral.

 Si se llevara a cabo la reforma de la ley electoral que elimine el premio a la primera fuerza los de Grillo tendrán combustible que alimente su causa. Si además se impide que se lleven a cabo elecciones cuanto antes estarán preparando el terreno para que los de Grillo ganen las siguientes elecciones con mayor márgen. 

Sin embargo, aunque los de Grillo ganarán las elecciones con comodidad hay un hecho que impide formalmente el referéndum sobre la permanencia en la Eurozona. Para modificar los tratados internacionales italianos hace falta cambiar la Constitución, por lo que no se puede hacer un referéndum sobre el Euro sin cambiar antes la Constitución.

 Algunos analistas predicen que solo el hecho de poner en duda el euro, con la llegada de un gobierno de Movimiento 5 Estrellas ya podría generar una profecía autocumplida, generándose una huida de capitales y la quiebra financiera del estado y de su banca. Otros viendo la importancia del euro para el proyecto de la UE apuestan a que el establishment noratlántico pondría todos los mecanismos monetarios necesarios para evitar la caída de Italia.

En la UE se está convirtiendo en habitual hacer todo tipo de triquiñuelas políticas para mantener el proyecto europeo en pie, y se hace demasiado a menudo desoyendo la voz de los más perjudicados y enfadados por la crisis económica. Las medidas económicas y los remiendos políticos para salvar el euro están llevando a Europa por una senda cada vez más peligrosa alejada de los principios democráticos y sociales.

 Todo indica que la actual dinámica está alimentando un sentimiento contra la UE que puede acabar con el proyecto, además de generar nacionalismos y otros movimientos reaccionarios. Sin embargo, aunque los dirigentes europeos superaran todos los problemas financieros y políticos italianos sin que sucediera ningún accidente, esto no solucionaría el problema principal de Italia, que es la brecha de competitividad de su economía con respecto a Alemania, la cual genera estancamiento o déficit en la balanza por cuenta corriente, o las dos cosas a la vez. 

Mientras Italia no cierre esta brecha, o mientras Alemania no acepte establecer un sistema de transferencias fiscales y financieras para compensar los desequilibrios de las balanzas comerciales, la Eurozona seguirá encaminándose al colapso, o hacia una muerte económica y democrática de su periferia.

 Un cambio de rumbo alemán no parece probable. Alemania vertebra su posición geopolítica en su modelo de desarrollo mercantilista que le proporciona enormes exportaciones y sitúa al euro como moneda de uso mundial en un nuevo entorno multipolar.

Sin anticipar acontecimientos primero habrá que ver hasta qué punto el experimento euro es capaz de superar las numerosas pruebas de estrés que le esperan en el vertigionoso 2017."             (Sergi Cutillas , El salmón contracorriente"