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4.2.26

Lecciones norteamericanas sobre la legalización del cannabis recreativo, de uso lúdico, ya no medicinal... Es decir, se legaliza el cannabis recreativo en el contexto de sociedades de consumo... delitos relacionados con el cannabis se han desplomado entre un 70 % y un 90 %... aumentan los ingresos fiscales y la posibilidad de someter al cannabis a controles sanitarios, etiquetado y límites de contaminantes, lo que reduce los riesgos asociados al producto adulterado o contaminado, comunes en el mercado negro... pero la legalización depende en gran medida de cómo se diseñe, implemente y supervise... requiere periodos de transición y campañas sobre sus riesgos, así como marcos regulatorios sólidos que controlen el producto y su precio, restrinjan la publicidad e impidan el acceso a menores (Luis Sordo)

 "La legalización del cannabis recreativo (hablamos solo del uso lúdico, no del medicinal) es una realidad consolidada en parte de Norteamérica. Tanto Canadá como 24 estados de EE. UU. (además de tres territorios y el distrito de Columbia) permiten este tipo de consumo. Esta coexistencia ha creado un laboratorio natural que permite observar los efectos sociales, sanitarios y económicos de la legalización en contextos culturales muy semejantes.

Aumento del consumo y sus consecuencias

Uno de los aspectos observados tras la legalización es un aumento del uso de cannabis en algunos segmentos de la población, tanto de manera esporádica como frecuente. Este cambio pueden inferirse de encuestas de consumo, pero también de consecuencias derivadas del mismo. En Canadá, tras un periodo de contención inicial, las urgencias médicas y los ingresos hospitalarios relacionados con el cannabis y los brotes psicóticos inducidos por esta droga aumentaron. En parte podría explicarse por la disminución de la percepción de riesgo.

Alteración en la percepción del riesgo

Cuando un producto pasa de la ilegalidad a la venta regulada, la percepción social del riesgo tiende a disminuir y se produce un proceso de normalización que afecta especialmente a los jóvenes, favoreciendo la iniciación o el aumento del consumo. La legalización del cannabis no elimina sus efectos adversos, ampliamente documentados a nivel físico y mental, pero puede contribuir a ocultarlos bajo una apariencia de sustancia “segura” o “natural”. Así ocurrió históricamente con el alcohol y el tabaco, cuya integración en el mercado legal fue acompañada de estrategias que minimizaron sus riesgos.

Cambios en el mercado legal

Más allá del cambio en la percepción, la gran transformación está en el mercado. Sus principales consecuencias son tres:

  1. La legalización ha hecho más accesibles y visibles los lugares de venta.

  2. El porcentaje del compuesto del cannabis responsable de los efectos que busca el consumidor recreativo (THC) ha aumentado. Es decir, mismas cantidades tienen más efectos psicoactivos, aumentando los casos de intoxicación por su uso.

  3. La venta legal ha impulsado la aparición de una gran variedad de formas de administrar el cannabis: flores, aceites, comestibles, extractos y, quizá lo más preocupante, bebidas que empiezan a ser muy populares entre la población joven. Ya no solo se fuma y eso abre un nuevo horizonte a las empresas que lo comercializan. Es decir, se ha legalizado el cannabis recreativo en el contexto de sociedades de consumo.

Persistencia del mercado negro

Uno de los propósitos más importantes de la legalización era reducir el mercado negro. Aunque la comercialización legal supone muchas ventajas que veremos más adelante, no ha eliminado la venta ilegal. De hecho, en lugares como Nueva York, el cannabis más consumido se sigue consiguiendo de forma clandestina. Al no estar controlado con impuestos, el producto se vende más barato, haciendo que las ventajas de la legalización se diluyan. En Canadá, se estima que el porcentaje de consumo ilegal está en torno al 30 %.

Buenas noticias

Existen elementos positivos de la legalización. La evidencia es clara: se ha registrado una reducción de los delitos relacionados con el cannabis. Tanto en Canadá como en los estados de EE. UU. donde se ha aprobado, los arrestos y detenciones por delitos relacionados con el cannabis se han desplomado entre un 70 % y un 90 %, lo cual libera recursos para delitos de mayor gravedad, reduce la carga policial sobre sectores poblacionales más penalizados por infracciones menores y facilita su reinserción laboral y educativa (en muchos estados, los delitos previos a la legalización han sido borrados).

Las otras buenas noticias derivan del aumento de ingresos fiscales y la posibilidad de someter al cannabis a controles sanitarios, etiquetado y límites de contaminantes. Esto reduce los riesgos asociados al producto adulterado o contaminado, comunes en el mercado negro. Además, la legalización ha abierto espacio para un discurso más racional y menos estigmatizante sobre el consumo y sus riesgos, favoreciendo políticas de reducción de daños más realistas. Y permitiendo investigar mejor los efectos de su consumo.

La legalización sin simplismos

La legalización no es intrínsecamente negativa o positiva: depende en gran medida de cómo se diseñe, implemente y supervise. En Norteamérica, los beneficios esperados (recaudación fiscal, reducción del mercado ilegal, mejora del control del producto y disminución de condenas penales) están presentes, aunque el balance es incierto.

La implantación de la venta legal requiere periodos de transición y campañas sobre sus riesgos, así como marcos regulatorios sólidos que controlen el producto y su precio, restrinjan la publicidad e impidan el acceso a menores. En Europa, solo Alemania, desde 2024, permite el uso recreativo (en Países Bajos, no es exactamente legal). Pronto veremos qué lecciones sacar de su experiencia." 

( , The Conversation  , 02/02/26)

7.12.25

La industria del cannabidiol, o CBD, está floreciendo y, según cálculos conservadores, se esperaba que alcanzara los 16.000 millones de dólares en Estados Unidos para 2025. El extracto de la planta ya se está incorporando a hamburguesas con queso, palillos de dientes y aerosoles para el aliento. Más del 60 por ciento de los consumidores de CBD lo han tomado para la ansiedad... El CBD se promociona como un alivio para la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés postraumático. También se comercializa como ayuda para dormir. Parte de la popularidad del CBD radica en que afirma ser “no psicoactivo”, lo que permitiría obtener beneficios para la salud sin el efecto psicoactivo de la marihuana... La FDA aprobó el Epidiolex, un extracto purificado de CBD, para tratar trastornos convulsivos raros en pacientes de 2 años o más, después de tres ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo realizados con 516 pacientes que demostraron que el fármaco, administrado junto con otros medicamentos, ayudaba a reducir las convulsiones (Dawn MacKeen, The New York Times)

 "La industria del CBD está floreciendo y, según cálculos conservadores, se esperaba que alcanzara los 16.000 millones de dólares en Estados Unidos para 2025. El extracto de la planta ya se está incorporando a hamburguesas con queso, palillos de dientes y aerosoles para el aliento. Más del 60 por ciento de los consumidores de CBD lo han tomado para la ansiedad, según una encuesta realizada a 5000 personas por Brightfield Group, una empresa de investigación del mercado del cannabis. Le siguen el dolor crónico, el insomnio y la depresión. Kim Kardashian West, por ejemplo, recurrió al producto cuando “estaba enloqueciendo” ante el nacimiento de su cuarto bebé. El golfista profesional Bubba Watson se queda dormido gracias a él. Y el bulldog francés de Martha Stewart también lo consume.

¿Qué es el CBD?

El cannabidiol, o CBD, es el hijo menos conocido de la planta de cannabis sativa; su hermano más famoso, el tetrahidrocannabinol, o THC, es el componente activo de la marihuana que produce su efecto psicoactivo en quienes la consumen. Con raíces en Asia Central, se cree que la planta se utilizó por primera vez con fines medicinales —o para rituales— hacia el 750 a. C., aunque existen otras estimaciones.

El cannabidiol y el THC son solo dos de los más de 100 cannabinoides de la planta. El THC es psicoactivo, y el CBD puede serlo o no, algo que aún se debate. El THC puede aumentar la ansiedad; no está claro qué efecto tiene el CBD, si es que tiene alguno, en reducirla. El THC puede causar adicción y generar ansias de consumo; el CBD se está estudiando como posible ayuda para quienes están en recuperación.

El cannabis que contiene un 0,3 por ciento o menos de THC se considera cáñamo. Aunque la Ley Agraria de 2018 legalizó en Estados Unidos el cáñamo según la ley federal, también mantuvo la supervisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos sobre los productos derivados del cannabis.

¿Cuáles son las afirmaciones?

El CBD se promociona como un alivio para la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés postraumático. También se comercializa como ayuda para dormir. Parte de la popularidad del CBD radica en que afirma ser “no psicoactivo”, lo que permitiría obtener beneficios para la salud sin el efecto psicoactivo de la marihuana (ni los antojos de pizza a medianoche).

Así como los cultivos de cáñamo están brotando por todo Estados Unidos, también lo hace su mercadotecnia. Desde aceites y aerosoles nasales hasta paletas y supositorios, parece que ningún espacio es demasiado sagrado para el CBD. “Es el monstruo que se adueñó de la habitación”, dijo Brad Ingram, profesor asociado de pediatría en el Centro Médico de la Universidad de Misisipi, sobre todos los usos disparatados que se le están dando al CBD. Dirige un ensayo clínico sobre la administración de CBD a niños y adolescentes con epilepsia resistente a los medicamentos.

¿Funciona el CBD?

“Es prometedor en muchas vías terapéuticas diferentes porque es relativamente seguro”, dijo James MacKillop, codirector del Centro Michael G. DeGroote de Investigación del Cannabis Medicinal de la Universidad McMaster de Hamilton en Ontario.

La FDA aprobó el Epidiolex, un extracto purificado de CBD, para tratar trastornos convulsivos raros en pacientes de 2 años o más, después de tres ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo realizados con 516 pacientes que demostraron que el fármaco, administrado junto con otros medicamentos, ayudaba a reducir las convulsiones. Este tipo de estudios son el estándar de oro en medicina, en los que los participantes se dividen al azar, y ni el sujeto ni el investigador saben qué grupo toma el placebo o la medicación.

Aunque hay esperanzas de tratar otras afecciones con el extracto vegetal, el Epidiolex sigue siendo el único fármaco derivado del CBD aprobado por la FDA. La mayor parte de las investigaciones sobre el cannabidiol se han realizado en animales, y su popularidad actual ha superado a la ciencia. “Aún no tenemos resuelto el curso básico sobre el CBD”, dijo Ryan Vandrey, profesor asociado de Ciencias del comportamiento y psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.

¿El CBD ayuda con la ansiedad y el TEPT?

Para los estudiantes con ansiedad social generalizada, una charla de cuatro minutos, con un tiempo mínimo para prepararse, puede resultar debilitante. Pero un pequeño experimento publicado en la revista Neuropsychopharmacology descubrió que el CBD parecía reducir el nerviosismo y el deterioro cognitivo en pacientes con ansiedad social en una tarea simulada de hablar en público.

Sin embargo, un estudio doble ciego reveló que los voluntarios sanos a los que se administró CBD experimentaron poco o ningún cambio en su reacción emocional ante imágenes o palabras desagradables, en comparación con el grupo placebo. “Si se trata de un fármaco calmante, debería modificar sus respuestas a los estímulos”, dijo Harriet de Wit, coautora del estudio y profesora del Departamento de psiquiatría y neurociencia del comportamiento de la Universidad de Chicago. “Pero no fue así”.

Muchos soldados regresan a casa atormentados por la guerra y el trastorno de estrés postraumático, y suelen evitar ciertas actividades, lugares o personas asociadas con sus experiencias traumáticas. El Departamento de Asuntos de Veteranos está financiando su primer estudio sobre el CBD, combinándolo con la psicoterapia.

“Nuestras terapias intentan romper la asociación entre los recuerdos del trauma y la respuesta de miedo”, dijo Mallory Loflin, profesora adjunta de la Universidad de California en San Diego e investigadora principal del estudio. “Creemos que el CBD, al menos en modelos animales, puede acelerar mucho ese proceso”. Si bien se están realizando ensayos clínicos a gran escala, los psicólogos afirman que aún no hay evidencia concluyente que demuestre si este es un tratamiento viable.

¿El CBD ayuda con el sueño y la depresión?

¿Despierto a altas horas de la madrugada, viendo videos de perritos? El CBD podría ser prometedor como ayuda para dormir; uno de los efectos secundarios observados en los ensayos de Epidiolex para la epilepsia fue la somnolencia, según MacKillop, coautor de una revisión sobre los cannabinoides y el sueño. “Si estás buscando nuevos tratamientos para dormir, eso podría ser una pista”, dijo.

Pero advierte que los efectos secundarios podrían deberse a una interacción con otros medicamentos que los niños tomaban para controlar las convulsiones. Hasta ahora no se ha realizado ningún ensayo aleatorizado, controlado con placebo y doble ciego (el estándar de oro) sobre los trastornos del sueño y el CBD.

Una revisión reciente de expedientes de 72 pacientes psiquiátricos tratados con CBD encontró que la ansiedad mejoró, pero no el sueño. “En general, no nos pareció que fuera un tratamiento útil para el sueño”, dijo Scott Shannon, profesor clínico adjunto de psiquiatría de la Universidad de Colorado en Denver, y autor principal de la revisión en The Permanente Journal.

El sueño puede verse alterado por muchas razones, incluida la depresión. Los roedores parecieron adaptarse mejor a condiciones estresantes y exhibieron un comportamiento menos depresivo después de tomar CBD, según una revisión en Journal of Chemical Neuroanatomy. “Sorprendentemente, el CBD parece actuar más rápidamente que los antidepresivos convencionales”, escribió una de las autoras de una nueva revisión, Sâmia Joca, investigadora del Instituto Aarhus de Estudios Avanzados de Dinamarca y profesora asociada de la Universidad de São Paulo, Brasil, en una entrevista por correo electrónico. Claro que es difícil detectar la depresión en animales, pero los estudios que Joca y sus colegas revisaron sugirieron que, en modelos de exposición crónica al estrés, los ratones y ratas tratados con CBD fueron más resilientes.

Pero sin ensayos clínicos en humanos, los psicólogos afirman que el efecto del CBD sobre la depresión sigue siendo una hipótesis, y no un tratamiento basado en pruebas.

¿Es perjudicial el CBD?

“Si tomas CBD puro, es bastante seguro”, dijo Marcel Bonn-Miller, profesor adjunto de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania. Entre los efectos secundarios observados en el ensayo de Epidiolex se encontraron diarrea, somnolencia, fatiga, debilidad, erupciones cutáneas, disminución del apetito y niveles elevados de enzimas hepáticas. Además, aún se desconoce cuál es la cantidad segura para consumir en un día, o si es seguro consumirlo durante el embarazo.

Recientemente, la FDA envió una carta de advertencia a Curaleaf Inc. sobre sus “afirmaciones sin fundamento” de que el extracto de la planta trata diversas afecciones, desde la ansiedad y la depresión en mascotas hasta el cáncer y la abstinencia de opioides. (En un comunicado, la empresa dijo que algunos de los productos en cuestión habían sido retirados y que estaba colaborando con la FDA).

Smita Das, presidenta del grupo de trabajo sobre cannabis del Consejo de Psiquiatría de Adicciones de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, no recomienda el CBD para la ansiedad, el TEPT, el sueño o la depresión. Dado que los pacientes recurren a estos productos sin eficacia comprobada, le preocupa que puedan retrasar la búsqueda de una atención médica adecuada para la salud mental: “Me preocupa doblemente cómo la exposición a los productos de CBD puede llevar a alguien a seguir consumiendo cannabis”.

Algunos productos con CBD pueden contener sorpresas indeseadas. Toxicólogos forenses de la Virginia Commonwealth University analizaron nueve líquidos para cigarrillos electrónicos que se anunciaban como extractos de CBD 100 por ciento naturales. Encontraron uno con dextrometorfano, o DXM, utilizado en medicamentos sin receta para la tos y considerado adictivo cuando se abusa de él; y cuatro con un cannabinoide sintético, a veces llamado Spice, que puede causar ansiedad, psicosis, taquicardia y la muerte, según un estudio publicado el año pasado en Forensic Science International.

Una investigación anterior encontró que menos de un tercio de los 84 productos analizados contenían la cantidad de CBD indicada en sus etiquetas. Algunos usuarios de CBD también han fallado pruebas de detección de drogas cuando el producto contenía más THC del señalado.

Este año, 1090 personas se han puesto en contacto con centros de control de intoxicaciones por casos relacionados con el CBD, según la Asociación Estadounidense de Centros de Control de Intoxicaciones. Se estima que más de un tercio recibió atención médica, y 46 fueron ingresadas en una unidad de cuidados intensivos, posiblemente debido a la exposición a otros productos o interacciones con medicamentos. Además, se reportó preocupación por 318 animales al Centro de Control de Envenenamiento Animal de la Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad contra los Animales.

¿El CBD es una estafa o no?

 “El CBD no es una estafa”, dijo Yasmin Hurd, directora del Instituto de Adicciones del Monte Sinaí de Nueva York, quien dirigió un estudio doble ciego con 42 heroinómanos en recuperación y descubrió que el CBD reducía tanto los antojos como la ansiedad provocada por estímulos, ambas capaces de empujar a las personas de vuelta al consumo. “Puede tener un valor medicinal potencial, pero cuando lo metemos en el rímel y en los tampones, por el amor de Dios, para mí eso ya es una estafa”.


27.5.25

Los Mossos alertan de "brotes de narcosociedad" en Catalunya... profesiones legales que caen en la red de la marihuana... desde electricistas a agentes inmobiliarios o jardineros, acaban atrapados en las redes criminales a cambio de un "beneficio rápido y alto"... por ejemplo, ferreterías o abogados. También se convierten en cooperadores del narcotráfico los transportistas... hay inmobiliarias que trabajan casi en exclusiva para los delincuentes... "Hemos llegado a arrestar a ingenieros eléctricos" (Germán González)

 "Desde hace más de una década Catalunya se ha convertido en uno de los principales productores y exportadores de marihuana para toda Europa. El negocio del narcotráfico no es cosa únicamente de criminales, sino que sus tentáculos se han extendido a profesiones que sin ser conscientes de ello contribuyen al negocio y se benefician de él. Los Mossos d'Esquadra definen este fenómeno como "brotes de narcosociedad" y advierten de que empieza a ser "preocupante" por cómo estos profesionales, desde electricistas a agentes inmobiliarios o jardineros, acaban atrapados en las redes criminales a cambio de un "beneficio rápido y alto".

De esta manera, remarcan los agentes a EL PERIÓDICO, negocios que son legales, como ferreterías, empresas de sistemas de refrigeración o de regadío, o 'grow shops' acaban quedando vinculadas, a través del dinero, con una actividad ilegal como es el narcotráfico.La policía ve "preocupante" cómo estos negocios legales acaban atrapados en redes criminales

"La paradoja que se da con la marihuana es que sus efectos no son tan perjudiciales como la heroína o la cocaína pero es la que da más problemáticas sociales, no únicamente por la violencia asociada con narcoasaltos, sino por la estructura económica que se ha creado alrededor de las plantaciones", señalan desde Mossos. Recuerdan que los traficantes de heroína o cocaína suelen tener una trayectoria criminal importante, pero en el negocio de la marihuana hay quien colabora con los delincuentes sin ser consciente de que se está convirtiendo en colaborador necesario para cometer el delito.

El ejemplo más claro son los electricistas. Los Mossos han detenido a profesionales por hacer grandes instalaciones en una plantación. No únicamente conectan irregularmente el suministro de energía de la nave o el piso en el que está la marihuana a la red externa, lo que supone un delito de fraude eléctrico, sino que colocan el sistema de regadío, el de ventilación, control de temperatura y el de luces. 

"Hemos llegado a arrestar a ingenieros eléctricos", remarcan fuentes policiales. Los narcotraficantes suelen buscar este tipo de profesionales, con conocimientos técnicos muy especializados, a los que ofrecen grandes sumas de dinero en negro. Los Mossos advierten del riesgo de quedar atrapado en la red criminal. En este sentido, se han encontrado casos en los que electricistas aceptan realizar la instalación de una plantación a cambio de una importante cantidad de dinero, pero cuando la banda les propone volver a hacerlo recurre a la extorsión para que acepten.

Se ha dado el caso de profesionales que han quedado "atrapados" al tener como única fuente de ingresos a esta organización criminal. Tampoco pueden dejarlo yr, ya que han sido cooperadores necesarios en un delito de tráfico de droga, destacan los Mossos: "Es gente sin vinculación delincuencial que empieza a trabajar para estas mafias sin ser consciente de que es un delito y acaban en una telaraña porque estas bandas son muy peligrosas".

Otra de las profesiones que se benefician del 'boom' de la marihuana en Catalunya son los agentes de la propiedad inmobiliaria. Muchos, sin saberlo, acaban buscando casas o naves industriales de alquiler para narcos. Los delincuentes son 'clientes fáciles': no suelen discutir el precio, por muy elevado que sea, y suelen pagar al contado, señalan los Mossos. Los policías se han encontrado con inmobiliarias que trabajan casi en exclusiva para los delincuentes.

El dinero de los narcos también entra en la sociedad en las compras que las bandas hacen, por ejemplo, a ferreterías o en el pago de abogados. También se convierten en cooperadores del narcotráfico los transportistas, tanto los que conducen camiones como los que alquilan furgonetas o camiones vacíos. Además, hay jardineros que se dedican a cultivar esquejes de marihuana para que las bandas puedan aligerar el proceso de cultivo. "Igual que te venden plantas de hortalizas también hay de marihuana", destacan desde la policía catalana.

Aquí señalan que existe una paradoja con la legislación, ya que si bien el cultivo de marihuana está castigado por el Código Penal, con alguna excepción para el autoconsumo muy restrictiva, comprar semillas no lo está. Se pueden adquirir en 'grow shops', que son tiendas legales, en las que además ofrecen sistemas de ventilación o de regadío, así como variedad de marihuana.

"Una actividad ilegal se vincula a una legal", advierten los Mossos, que destacan que el tráfico de marihuana empieza a tener una importante afectación en la economía, ya que al ser mercado negro "no paga impuestos". "Son lo que llamamos 'brotes de narcosociedad', el dinero de los delincuentes sirve para pagar actividades aparentemente legales", destacan fuentes policiales. Cada año los Mossos desmantelan una media de más de 400 plantaciones en Catalunya.

Sin competencia

Para los agentes esta "profesionalización" de la producción y distribución de la marihuana en Catalunya hace que el coste de la droga sea bajo y que otras partes del mundo no puedan competir con el precio. "Es difícil encontrar personas que puedan hacer una instalación eléctrica o que te encuentren una nave industrial para ubicar un cultivo o que luego lo transporten. Aquí tenemos de todo", remarcan desde Mossos. También favorece esta situación que el coste de la vida es más bajo en España en comparación con otros países europeos y que existe legislación que favorece el autoconsumo o la creación de clubs cannábicos.

Por estas condiciones, Catalunya se ha convertido en un mercado atractivo para las grandes organizaciones criminales que deciden instalarse para el tráfico de marihuana. Algunas no la producen, sino que la roban en los llamados 'narcoasaltos', lo que genera un incremento de la violencia, con uso de armas de fuego. En 2024, se registraron 79 narcoasaltos en Catalunya, de los que un 34% fueron con arma de fuego y un 11% con armas blancas."

(Germán González, El Periódico, 26/05/25)

17.5.25

¿Quieres cannabis más seguro? ¡Retíralo de las calles y ponlo en el mostrador! A diferencia del alcohol y muchas otras sustancias psicoactivas, la marihuana es incapaz de provocar una sobredosis letal. Sin embargo, siguen proliferando los relatos sensacionalistas de sobredosis por productos de marihuana supuestamente adulterados... Eso no quiere decir que algunos productos de cannabis no regulados no tengan sus propios problemas de control de calidad... Además, estos productos no regulados contienen a menudo porcentajes muy superiores o inferiores de los ingredientes activos identificados en sus etiquetas. Como resultado, los consumidores pueden estar recibiendo mucho más -o en otros casos, mucho menos- de lo que esperaban... La solución a estos problemas de control de calidad es eliminar la exposición de los consumidores a productos potencialmente adulterados o mal etiquetados legalizando y regulando la fabricación y venta de cannabis... Según una encuesta de 2023, el 52% de los consumidores que residen en estados legales afirmaron que adquirían sus productos de cannabis principalmente en establecimientos físicos. Por el contrario, sólo el 6 por ciento de los encuestados dijeron que compraban principalmente cannabis a un «distribuidor». En Canadá, que legalizó la venta de cannabis en todo el país hace cinco años, alrededor del 70% de los consumidores afirman adquirir productos de marihuana exclusivamente en el mercado legal... al retirar los productos de cannabis de las esquinas y colocarlos detrás del mostrador, los legisladores están proporcionando a los consumidores de cannabis experiencias más seguras y reduciendo en gran medida el riesgo de verse expuestos inadvertidamente a productos contaminados (Paul Armentano)

 "A diferencia del alcohol y muchas otras sustancias psicoactivas, la marihuana es incapaz de provocar una sobredosis letal. Sin embargo, siguen proliferando los relatos sensacionalistas de sobredosis por productos de marihuana supuestamente adulterados.

Una y otra vez se desmienten estas afirmaciones. Pero muy poca gente se entera de las inevitables retractaciones.

Un ejemplo de ello: La policía de Warwick, Rhode Island, se retractó recientemente de sus afirmaciones de que la exposición a «cannabis con fentanilo» fue la causa de la trágica muerte por sobredosis de una mujer de la localidad. Aunque el fentanilo callejero puede sin duda ser mortal, la sustancia rara vez o nunca está presente en el cannabis.

Sin embargo, siguen abundando los titulares alarmistas y los testimonios policiales dudosos que afirman lo contrario.

Por ejemplo, la policía de Brattleboro, Vermont, generó titulares en 2021 cuando detuvo a varias personas acusadas de distribuir cannabis contaminado con fentanilo. Días después, sin embargo, las pruebas de laboratorio confirmaron que no había fentanilo en ninguna de las muestras de marihuana incautadas por las fuerzas del orden.

En Connecticut se produjo un caso similar, muy publicitado, en el que las autoridades alegaron que la marihuana mezclada con fentanilo era responsable de más de tres docenas de casos de sobredosis. Los análisis forenses determinaron posteriormente que sólo en uno de esos casos se había ingerido fentanilo. (Ese caso, según las autoridades sanitarias, fue probablemente el resultado de una contaminación accidental).

Estas declaraciones sensacionalistas, seguidas de refutaciones mucho menos publicitadas, no son nada nuevo.

 Según un informe de 2023 publicado por la Oficina de Gestión del Cannabis del Estado de Nueva York: «La desinformación relacionada con el peligro de sobredosis accidental debido al cannabis “contaminado” con fentanilo sigue estando muy extendida». Estas afirmaciones «siguen siendo falsas, a fecha de esta publicación».

De hecho, un estudio reciente de la Facultad de Medicina de Harvard reveló que los laboratorios forenses casi nunca encuentran fentanilo en las incautaciones de cannabis ilícito. «Nuestros resultados no muestran pruebas de que el fentanilo esté muy extendido junto con el cannabis», concluyeron los autores del estudio.

Eso no quiere decir que algunos productos de cannabis no regulados no tengan sus propios problemas de control de calidad.

Por ejemplo, un reciente análisis científico de flores de cannabis no reguladas incautadas por la policía determinó que el 16% de las muestras «tenían niveles detectables de micotoxinas y metabolitos fúngicos».

Se ha descubierto que algunos productos cannabinoides derivados del cáñamo, que suelen venderse en gasolineras y «fumaderos» y no suelen estar sujetos a ninguna normativa estatal o federal, contienen agentes de corte sin etiquetar y metales pesados potencialmente peligrosos, como magnesio, cromo, níquel y mercurio.

También se ha descubierto que algunos productos de CBD disponibles en el mercado, que tampoco están regulados en su mayor parte, contienen aditivos psicoactivos, como el dextrometorfano, un antitusígeno común.

 Además, estos productos no regulados contienen a menudo porcentajes muy superiores o inferiores de los ingredientes activos identificados en sus etiquetas. Como resultado, los consumidores pueden estar recibiendo mucho más -o en otros casos, mucho menos- de lo que esperaban.

La solución a estos problemas de control de calidad no es amplificar las afirmaciones sensacionalistas (y a menudo ficticias) sobre hierba contaminada. Es eliminar la exposición de los consumidores a productos potencialmente adulterados o mal etiquetados legalizando y regulando la fabricación y venta de cannabis.

En virtud de la normativa estatal que regula los mercados del cannabis medicinal y para adultos, los productos se ponen a la venta en tiendas minoristas autorizadas por el Estado a través de fabricantes con licencia. Este cannabis se cultiva, y estos productos se fabrican, de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación. Los productos se someten a pruebas de laboratorio y se etiquetan en consecuencia, lo que garantiza que los consumidores tengan acceso a productos de pureza y potencia verificadas.

A medida que estos mercados legales estatales maduran, alteran el mercado no regulado del cannabis. Según una encuesta de 2023, el 52% de los consumidores que residen en estados legales afirmaron que adquirían sus productos de cannabis principalmente en establecimientos físicos. Por el contrario, sólo el 6 por ciento de los encuestados dijeron que compraban principalmente cannabis a un «distribuidor».

 En Canadá, que legalizó la venta de cannabis en todo el país hace cinco años, alrededor del 70% de los consumidores afirman adquirir productos de marihuana exclusivamente en el mercado legal. Además, en las jurisdicciones que han legalizado los mercados de marihuana se observa un descenso del consumo de productos de cannabis derivados del cáñamo, tanto sintéticos como no regulados.

¿Acabará la crisis del fentanilo con la legalización de la marihuana? Pero al retirar los productos de cannabis de las esquinas y colocarlos detrás del mostrador, los legisladores están proporcionando a los consumidores de cannabis experiencias más seguras y reduciendo en gran medida el riesgo de verse expuestos inadvertidamente a productos contaminados."

(

28.1.25

“Los grandes capos están sentados en una mesa en Dubái observando las operaciones en España”... es enorme cantidad de –todas– las drogas tradicionales que se mueve en los mercados clandestinos españoles. La cocaína se paga a mínimos históricos, por lo que ya no es un negocio tan rentable. El hachís sólo cuesta 1.400 euros el kilo, un 50% menos que años atrás. Y la marihuana, sustancia que se producía en masa en la Península Ibérica hasta hace pocos meses, también pierde rentabilidad... se han detectado “graves problemas relacionados con el crimen organizado en Europa que se van a extender a España... Existe un riesgo cierto, hay “un claro incremento de la presencia de armas”

 "Otro narcosubmarino. Un mercante marcado por la DEA de EEUU (Drug Enforcement Administration). Ambos consiguieron descargar la cocaína. En el otro lado del tablero, dos organizaciones albanesas, las más importantes de Europa en la actualidad, despojadas de sendos alijos y debilitadas. La guerra contra las drogas está más viva que nunca en España, en general, y en Galicia, en particular. La Policía Nacional lo sabe, y pone todos los medios de los que dispone. Emilio Rodríguez lidera con éxito los Greco Galicia (Grupos de Respuesta contra el Crimen Organizado) en la Comisaría de Pontevedra. Alberto Morales ha sido promocionado, ya como comisario, al frente de la Brigada Central de Estupefacientes. Antonio Duarte lo coordina todo desde la jefatura de la Udyco Central (Unidad de Droga y Crimen Organizado) en Madrid. Todos ellos integran la cúpula de la la Policía Nacional española en la lucha contra el narcotráfico y repasan un escenario de grandes cambios para Narcodiario, socio de infoLibre. “En Galicia jamás hemos bajado la guardia. Nunca. Los malos lo saben y por eso nos temen. Llevan décadas sin descansar tranquilos”, advierten. Pero ahora el narco español ya es sólo “un peón para el serbio o el albanés”. Los balcánicos rivalizan con los mexicanos por el control absoluto del mercado mundial.

La conversación, que tiene lugar con el semisumergible recién hundido y los motores de la planeadora blanca con la que los balcánicos llegaron a Vilanova de Arousa (Pontevedra) aún calientes, ofrece varias novedades. La más importante, la enorme cantidad de –todas– las drogas tradicionales que se mueve en los mercados clandestinos españoles. La cocaína se paga a mínimos históricos, por lo que ya no es un negocio tan rentable. El hachís sólo cuesta 1.400 euros el kilo, un 50% menos que años atrás. Y la marihuana, sustancia que se producía en masa en la Península Ibérica hasta hace pocos meses, también pierde rentabilidad. La regularización en terceros países ha llevado a los albaneses, históricos dueños de las plantaciones, a dejarla de lado en favor de la droga colombiana. Por último, también se han producido alteraciones en el negocio de la heroína. Países Bajos y Reino Unido se quedan con una sustancia que escasea en España, lo que deja un hueco para la posible aparición del opioide sintético más temido: el fentanilo.

En todo este escenario, Galicia sigue siendo la Champions League en el negocio de la cocaína, al que están saltando de forma paulatina las organizaciones del sur de España, rivalizando en cantidades con sus amigos del noroeste peninsular. “Nos estamos centrando en frenar el avance de la cocaína, de los laboratorios, de la metanfetamina, pero estamos muy preocupados ante la posibilidad de que, en algún momento, debido a la reducción de la oferta de heroína, las organizaciones puedan avanzar hacia los opioides sintéticos, y ahí aparece el fentanilo”, abre fuego Antonio Duarte, jefe de la Udyco Central.

Gente de dentro del puerto de Vigo es la que ahora ofrece sus servicios a organizaciones de tráfico de cocaína

“Las rutas de la heroína que históricamente veíamos a través de los países del Este han cambiado. Hay otro tipo de sustancias copando el mercado europeo. El 90% de la heroína está acabando ahora en el mercado británico y en el holandés. Al resto de los países llegan pequeñas cantidades. Sobre el fentanilo, las 130.000 pastillas que incautamos hace unos meses estaban rociadas, por lo que aparece un leve rastro”, opina Alberto Morales, nuevo jefe de la Brigada Central.

Acercándonos a la actualidad más reciente, se abre el debate sobre la mafia albanesa y su reciente aparición en la provincia de Pontevedra. Morales explica que “ya en 2018 se detectó una organización en Madrid, a la que se intervino un millón y medio de euros en efectivo. Tienen un poderío desmesurado. Son los únicos que tienen tanto el efectivo como la capacidad para superar al resto de las organizaciones europeas, pero no sólo eso. Han pegado el salto a Latinoamérica. Nos encontramos con grandes mafias albanesas operando en Ecuador y Colombia. En esos países crean empresas y logística, todo lo que es necesario para llevar a cabo estas operaciones de tráfico de cocaína. En los contenedores, pero también en embarcaciones. Los hemos visto en veleros, en mercantes o en pesqueros, pero donde verdaderamente actúan es en contenedores. En España, además de la aparición en Galicia, se mueven especialmente en Levante y Cataluña. Allí hay grandes poblaciones de albaneses”, detalla.

“Hemos visto pisos por los que pasaban 20 o 30 albaneses en sólo un mes. Tienen bases logísticas, hacen sus negocios de narcotráfico y se van a un tercer país. Es muy difícil que podamos identificarlos, muchas veces tienen documentación falsa, sobre todo italiana, y lo más importante de todo: son muy cerrados. Intentan hacer todo el negocio solos, por eso han saltado a Latinoamérica a hacer tratos con los proveedores. Ahora mismo, en el paraguas del cártel de los Balcanes, las albanesas son las organizaciones más potentes de Europa. Me atrevería a decir que están al nivel de las organizaciones mexicanas, ellas en el entorno de Estados Unidos y éstas en Europa”.

Uno de los responsables de la doble operación en Galicia fue Emilio Rodríguez, jefe de los Greco de la Policía Nacional en Pontevedra. “No es anecdótica la presencia de albaneses en Galicia. Los vimos en 2023 importando de cocaína. En aquel caso, el barco gallego ya estaba ocupado por albaneses, y la organización en tierra también era albanesa. Era el pesquero Bestazurra, que pudimos intervenir. Es cierto que utilizan la estructura de los gallegos, pero intentan hacer todo lo que pueden ellos solos. A finales de 2023 intervenimos un barco que salió de Guyana, otro país emergente en el narcotráfico. El Mathieu tenía una tripulación 100% albanesa y su destino era Galicia. Ésa fue la segunda evidencia. Así llegamos a 2025. Nos hemos encontrado con que al menos en dos ocasiones han intentado botar una lancha e ir en busca de la mercancía desde Vilanova, con una diferencia de dos o tres meses. Tenían estructura como para recibir droga en altamar de forma cíclica”.

En la operación de Rego do Alcalde, la más reciente en la ría de Arousa, el jefe de los Greco de Pontevedra explica que “la organización se apoyaba en personal gallego de segundo nivel, para echar la lancha al agua. Pero los alijadores eran también albaneses. Una cosa que nos llamó la atención el día de los hechos fue la nula seguridad que tenían del entorno. Teníamos miedo de que nos detectasen esa noche, por lo que montamos un dispositivo muy lejano, arriesgándonos a perder la mercancía, para que no nos detectasen, pero no era necesario”. El jefe de la Brigada Central, por su parte, explica que estas bandas albanesas forman parte del cártel de los Balcanes y recuerda una operación en la que un serbio y un gallego acabaron enfrentándose con armas, de la que dio cuenta en primicia Narcodiario. “Son organizaciones muy cerradas. No se delatan unos a otros. Un ejemplo más fue la operación Grajuela, en el sur de España. Una lancha recogió un alijo de un mercante de ganado vivo, el Bader. En ella viajaba un serbio junto a los gallegos. Cuando detectaron la presencia policial, volvieron a altamar. El gallego le indicó al balcánico que había que tirar la droga, y el serbio se negó, hasta el punto que apuñaló a uno de los tripulantes. Ellos le lanzaron al agua y tiraron algunos fardos antes de continuar la marcha. Son herméticos, siempre rige la omertá, el silencio entre ellos, y se adaptan fácilmente a cualquier entorno”.

Sobre Galicia y la cocaína, Antonio Duarte descarta la opción de un Plan Especial para la comunidad autónoma como una opción a corto plazo. “Están aflorando operaciones gracias a la presión policial. En Galicia no se puede combatir el narcotráfico de forma torpe y brusca. Hay que seguir apostando por el trabajo conjunto de las distintas Udyco y por la investigación de la mano de la Fiscalía”, explica.

Lo que ocurría en el Campo de Gibraltar se ha trasladado al Guadalquivir y su desembocadura

Alberto Morales ofrece su visión acerca de la recientísima aparición de un nuevo narcosubmarino en las costas gallegas. Recuerda que desde 2003, la Udyco Central ya alertaba de la existencia de sumergibles o semisumergibles: “En 2023 apareció el Poseidón, con la quilla fuera del agua, en Vilagarcía. Nos había coronado [en la jerga del narcotráfico, cuando la cocaína llega a su destino], lo mismo que ocurrió hace un par de días en Camariñas (A Coruña). Volvemos a ratificar que es un sistema utilizado por estas organizaciones. Los construyen en la selva con plenas garantías, los trasladan hacia España y los descargan. Es una historia que, desafortunadamente, está creciendo poco a poco. No llegamos al nivel de Colombia, pero les cuesta 600.000 euros cada artefacto. Los construyen en zonas de seguridad y los lanzan, como mínimo, con tres toneladas. El del otro día, por mucho que nos duela, nos coronó. Lo hicieron la noche anterior a su hallazgo. Las huellas que se vieron en la playa eran muy recientes”.

Así que, añade Duarte, “vuelve a demostrarse la importancia de la Costa da Morte, un enclave histórico desde la época del hachís y el tabaco, y ahora de la cocaína. Los narcos se sienten mucho más impunes a la hora de hacer una descarga. Allí hay escasa vigilancia y las organizaciones están prestas a trabajar en cualquier momento”.

Sobre otra de las acciones policiales recientes en la provincia de Pontevedra, la detención de seis albaneses y tres belgas en relación con un contenedor en el puerto de Vigo, Emilio Rodríguez advierte de que “las grandes organizaciones tienen capacidad para introducir la droga y, en ocasiones, dan todos los pasos hasta el puerto español, donde cuentan con personal corrupto. Pero también se da el caso inverso. El ejemplo de Vigo revela que ha sido la gente de dentro del puerto, la que tenía el contacto para sacar la droga, la que ha ofrecido esa posibilidad a las grandes organizaciones. Una vez que saben de la posibilidad de encontrar un hueco en un puerto, todas ellas van ahí. Una unidad corrupta en un puerto tiene muchas facilidades para trabajar”.

Cocaína en el sur

Una de las grandes novedades que expone el jefe de la Udyco Central es el salto del hachís a la cocaína en el sur de España. “Las organizaciones han visto que la cocaína es mucho más rentable y se dedican a ello. Además, temiendo que otros grupos del este de Europa o la Mocro Maffia busquen operar en la misma zona, están acompañados de muchas armas. Por ahora no han atacado a policías ni ciudadanos, pero podría pasar en un momento determinado. Ésa es nuestra preocupación. Son organizaciones autóctonas, de transporte, como ocurre en Galicia. Detrás de ellas están los colombianos, los albaneses o los serbios, ubicados en Málaga o en Madrid. Lo que ocurría antes en el Campo de Gibraltar se ha trasladado al Guadalquivir y su desembocadura. Es muy complicado seguir a estas lanchas. Es un periodo de cambio, de salto del hachís a la cocaína”.

Por su parte, Alberto Morales expone novedades en todos los mercados de las drogas en España. “La cocaína está a precios irrisorios, a 17.000 euros el kilo en España y a 22.000 libras [26.143 euros] en Reino Unido. Ha bajado mucho. El hachís se está vendiendo a 1.400 euros el kilo. Si este precio baja tanto es porque hay mucha mercancía, y sigue entrando. Es una amenaza completa contra la seguridad del Estado. No sólo son drogas, son armas, es violencia. Hay mucha oferta, muchos robos, y al estar inmersos en conflictos armados, es mucho más fácil acceder a armamento militar. El conflicto de Ucrania se lo permite. No hay operación sin esta clase de armas, AK-47, granadas..., una barbaridad”.

A ello se añade lo que ocurre con la marihuana, un negocio que ha dejado de ser rentable para las grandes mafias albanesas ante la llegada de partidas por contenedor desde países en los que se ha legalizado, como Canadá. Más cambios en el horizonte.

El policía más pegado al territorio gallego es Emilio Rodríguez. “Hay pocas organizaciones gallegas con capacidad para adquirir la cocaína en origen, pero siguen completamente activas. Tienen contactos en Colombia, en Madrid y en la Costa del Sol, y operan de forma autónoma. En un segundo escalón están las organizaciones criminales de logística, dedicadas al transporte, descarga y almacenamiento de la droga para llevarla al resto de Europa. Trabajan a requerimiento, siempre tras un contacto de las grandes organizaciones”, revela el jefe de Greco Galicia, al tiempo que avanza un salto hacia adelante de los grupos criminales. “Tenemos que olvidarnos de los alijadores para una noche o de alijadores que frecuentan los bares, o alijadores con vehículos de alta gama. Eso ya no existe”.

Sobre las redes gallegas, Duarte, jefe de la Udyco Central, se manifiesta preocupado por situaciones inusuales que se están viviendo en algunos procesos judiciales que se desarrollan en la provincia de Pontevedra. “Estamos observando con tristeza en algunos juicios que los traficantes, convertidos por sus abogados en payasos, banalizan y juegan con el drama del narcotráfico. Y que desgraciadamente algún personaje sin mucha preparación se hace eco de ello, algo que la ciudadanía observa con sorpresa”.

Rodríguez, por su parte, pone en valor las incautaciones de droga, aunque en el primer momento no se logren detenciones en tierra. “En ciertos ámbitos se menosprecia la intervención de barcos y la caída de droga sin detenidos, y no es un éxito pequeño. Ahora, tras la desencriptación de las comunicaciones, hemos podido vincular a grandes organizaciones, grandes capos, con droga intervenida años antes. Nuestro objetivo es desarticular organizaciones, pero también intervenir una droga que posteriormente, en un futuro, podamos vincular a la organización”.

Duarte analiza con detalle lo que sucede en otros países, y advierte de que se han detectado “graves problemas relacionados con el crimen organizado en Europa que se van a extender a España. Desde la Comisaría General de Policía Judicial se anticipa su llegada aquí. No podemos bajar la guardia. Tenemos que luchar contra los principales actores en lugares como los puertos. Existe un riesgo cierto”, A su juicio, hay “un claro incremento de la presencia de armas”. “Presionamos todas las zonas calientes y buscamos atacar los objetivos más importantes con el apoyo de jueces y fiscales. Tenemos que ampliar la presión a otras zonas”, alienta.

“El gallego no pasa de moda. Nunca descendió de división

El jefe de la Udyco señala sus principales objetivos. “Junto a otras policías de Europa”, detalla, “seguimos luchando contra las mafias del tráfico de drogas allá donde estén. Investigamos a los líderes de las organizaciones, tanto en el sur de España como en Galicia. Esta presión los sitúa al margen de la actividad criminal, porque saben que estamos encima de ellos constantemente. Los buscamos en Dubái, en Turquía, en Marruecos, en Italia, allí donde estén. Normalmente los grandes capos trabajan desde fuera de nuestro país. Aquí están los peones. El español es un peón para el serbio o el albanés. Ellos mismos van a origen y gestionan la carga, el transporte, la recepción. Necesitan a gente local para cuestiones menores”.

Para Alberto Morales, jefe de la Brigada Central, en cualquier caso, “el gallego no pasa de moda. Nunca descendió de división. Sigue siendo la Champions League en el tráfico de cocaína. Por suerte, la sociedad gallega está muy concienciada en el narcotráfico, lo que hace que las operaciones tengan un eco muy importante. Las organizaciones siguen aprovechando su estructura, pero estamos encima. Los albaneses intentan operar de forma autónoma… pues nosotros los descubrimos”.

También describe el modus operandi de los auténticos dueños de los alijos. “Los grandes capos no están en España. Se reúnen tres o cuatro grupos que invierten, se sientan en una mesa a la espera de que una operación se desarrolle. Esa mesa suele estar en Dubái, un país que por determinados delitos sí entrega a personas, pero por narcotráfico es complejo. Tenemos objetivos pendientes de detener en esa zona y también en Turquía. [Los capos] Están viviendo allí en una jaula de oro, no tengo la más mínima duda. Ellos invierten en la operación y, como tienen una gran estructura, pagan la mercancía en origen, suministrada por los colombianos. La droga está pasando la frontera hasta Ecuador y es desde allí desde donde la están lanzando”.

Y lo hacen desde un lugar estratégico, por un motivo que para Alberto Morales es evidente. “Ecuador es un país en un momento difícil por la corrupción, los cambios de gobierno continuos, con puertos con pocas medidas de seguridad y corruptos, lo que permite a los narcos realizar grandes cargas de cocaína sin problema”, lamenta.

En este momento, el comisario recuerda lo que ha ocurrido en España, con la reciente caída de miembros de las fuerzas de seguridad, uno en Madrid y otro en Valencia, por colaborar con el narco. “Esa corrupción también ocurre en los puertos europeos, eso es indudable. Lo hemos visto en el caso del inspector jefe [detenido con 20 millones en efectivo escondidos en una pared de su casa] o del teniente de la Guardia Civil [responsable del puerto de Valencia]. Las unidades antidroga estamos muy pendientes de cualquier caso de este tipo”."

( Narcodiario, InfoLibre, 26/01/25)

1.10.24

Sanidad permitirá usar el cannabis como último recurso contra el dolor crónico y los efectos de la quimioterapia

 "Un paso más cerca del uso terapéutico (muy moderado) del cannabis. El Ministerio de Sanidad ha sacado a consulta pública el texto íntegro del Real Decreto por el que el departamento que dirige Mónica García pretende crear por fin un programa de cannabis medicinal. Siguiendo los postulados que adelantó en el proyecto de Real Decreto publicado hace casi ocho meses, la propuesta del Ministerio limita los usos de la planta a las “fórmulas magistrales” (aceites a partir de principios activos del cannabis) y deja fuera las flores de la marihuana (los cogollos), una decisión que no ha sentado bien a las principales asociaciones de pacientes.

De hecho, el ministerio solo habla de un “real decreto que regula la dispensación de formulas magistrales de estandarizados de cannabis con fines terapéuticos”; no utiliza el término programa ni alguno similar. En el texto se especifican las patologías que podrán beneficiarse de los preparados a base de aceites, única forma de consumo de cannabis terapéutico contemplada por el momento. Las patologías incluidas en el texto son “aquellas para las que existe evidencia científica de beneficio terapéutico del cannabis y sus extractos”, según Sanidad.

En concreto, se permitirá su uso para espasticidad por esclerosis múltiple: rigidez y espasmos musculares asociados a la esclerosis múltiple; para formas graves de epilepsia refractaria (ciertos tipos de epilepsia que no responden a los tratamientos convencionales); contra las náuseas y vómitos por quimioterapia; y contra el dolor crónico refractario (dolor persistente que no se alivia con los tratamientos habituales).

La lista, añade el ministerio, “podría ampliarse o modificarse, con la necesaria agilidad en función de la evidencia científica”. Además, explica el ministerio, se creará un registro de los preparados estandarizados. Pero –y este es un “pero” en el que los pacientes ponen mucho énfasis– las “fórmulas magistrales tipificadas se usarán cuando no existan medicamentos autorizados o estos no se ajusten a las necesidades del paciente”.

En España ya existen al menos un par de medicamentos basados en cannabis aprobados y de venta al público (el más famoso es Sativex). Los médicos solo podrán recetar preparados magistrales cuando el Sativex no funcione o no aplique, y habrán de justificar su decisión. “Deberá documentarse en la historia clínica la justificación del tratamiento con fórmulas magistrales tipificadas de preparados estandarizados de cannabis, en relación con otros tratamientos que haya recibido el paciente. Deberá igualmente informarse al paciente sobre la evidencia clínica disponible, los beneficios esperables y los posibles riesgos”, según el RD.

El RD también confirma otras cuestiones relevantes que ya figuraban en el primer borrador, como que el cannabis solo podrá ser recetado por médicos especialistas y no de atención primaria y que solo se dispensará en farmacias hospitalarias, no en las comunitarias, ambas cuestiones un error para las asociaciones de pacientes porque suponen, afirman, limitar el acceso.

Avance, pero lento

Con la publicación del Real Decreto, el Ministerio sigue quemando etapas hacia una regulación del cannabis medicinal, un proceso que empezó en 2021 con una subcomisión en el Congreso de los Diputados. Pero la regulación avanza a un ritmo más lento de lo que los pacientes querrían y también con menor ambición de la deseada por las asociaciones, que señalan cómo otro países europeos están legalizando ya el uso lúdico de la planta mientras aquí el uso de las flores (los cogollos) ni siquiera pasa el corte de un programa médico.

También hay protestas con las escasas indicaciones de uso aceptadas por Sanidad. “Nos congratulamos por este primer paso, pero esperamos que las indicaciones y las vías de administración se puedan abrir pronto”, valora Carola Pérez, presidenta del Observatorio Español del Cannabis Medicinal (OECM), una de las asociaciones de pacientes que más lobby ha hecho por una regulación. “Duele ver que enfermedades neurodegenerativas como la ELA o los cuidados paliativos se quedan fuera. Es gente que no tiene ninguna opción más y hay que darle toda la calidad de vida posible”, añade.

Tampoco están de acuerdo desde el OECM con que solo los especialistas puedan recetar y las farmacias hospitalarias dispensar. “Esperamos que tanto las listas de espera de especialistas como la farmacia hospitalaria cuenten con la formación adecuada y tengan la capacidad suficiente para dar abasto con este asunto”, espera Pérez. De lo contrario, estos límites al acceso puede empujar a los posibles usuarios a seguir en el mercado negro como hasta ahora, advierte."             (Daniel Sánchez Caballero / Sofía Pérez Mendoza , eldiario.es, 30/09/24)

17.5.24

La decisión del Gobierno federal de reconocer finalmente el cannabis como agente terapéutico legítimo es histórica... es el principio del fin de la prohibición del cannabis... este cambio de política modifica radicalmente el debate político en torno al cannabis. En concreto, deslegitima muchos de los tropos históricamente explotados por los opositores a la reforma de la política sobre la marihuana. Las afirmaciones de que el cannabis plantea daños únicos para la salud, o que no es útil para tratar el dolor crónico y otras dolencias, ahora han sido rechazadas por las mismas agencias federales que anteriormente las perpetuaron

 "Por primera vez en su historia, el Departamento de Justicia está pidiendo un cambio en el estatus legal federal del cannabis, que actualmente está clasificado como una de las drogas más peligrosas de Estados Unidos.

La oficina del Fiscal General confirmó recientemente que está haciendo circular una propuesta para reclasificar la marihuana de la Lista I a la Lista III de la Ley Federal de Sustancias Controladas. La medida, que confirma una recomendación anterior del Departamento de Salud y Servicios Humanos y de la FDA, supone un giro radical para las burocracias que tradicionalmente han mantenido una perspectiva «plana» de todo lo relacionado con el cannabis.

Según las directrices federales, las sustancias de la Lista I «no tienen un uso médico aceptado actualmente en Estados Unidos» y «carecen de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica». Por el contrario, las sustancias de la Lista III, como la ketamina y los esteroides anabolizantes, tienen un uso médico bien establecido y un perfil de seguridad aceptable para los pacientes.

La decisión del Gobierno federal de reconocer finalmente el cannabis como agente terapéutico legítimo es histórica.

Durante décadas, los funcionarios federales difamaron a los pacientes y médicos que hablaban de los beneficios del cannabis. Un antiguo zar federal de la droga llegó a acusar a los médicos que apoyaban la marihuana medicinal de practicar la «medicina de Cheech & Chong».

 Durante años, el gobierno hizo campaña activamente contra las iniciativas de legalización del cannabis medicinal en todo el estado, e incluso llegó a intentar privar a los médicos de sus licencias médicas por atreverse a hablar de la terapia con cannabis con los enfermos y moribundos.

Ya no es así.

Según el HHS, se calcula que unos 30.000 profesionales de la salud en Estados Unidos autorizan actualmente la marihuana medicinal para sus pacientes. El departamento también reconoció que «la gran mayoría de las personas que consumen marihuana lo hacen de una manera que no conduce a resultados peligrosos para sí mismos o para otros.»

La sorprendente marcha atrás del gobierno valida las experiencias de decenas de millones de estadounidenses. Pero sigue estando muy lejos de los cambios necesarios para llevar la política federal sobre la marihuana al siglo XXI. En concreto, el cambio propuesto no armoniza la política federal sobre la marihuana con las leyes sobre el cannabis de la mayoría de los estados de EE.UU., en particular los 24 estados que han legalizado su consumo y venta a adultos.

Estas jurisdicciones regulan la marihuana de una manera mucho más parecida al alcohol -una sustancia omitida en la Ley de Sustancias Controladas- que a un medicamento de venta con receta. Como resultado, la industria del cannabis para adultos con licencia estatal -y quienes la patrocinan- seguirá operando en un limbo legal, sin ninguna orientación clara por parte del gobierno federal.

No obstante, como primer paso adelante, este cambio de política modifica radicalmente el debate político en torno al cannabis.

 En concreto, deslegitima muchos de los tropos históricamente explotados por los opositores a la reforma de la política sobre la marihuana. Las afirmaciones de que el cannabis plantea daños únicos para la salud, o que no es útil para tratar el dolor crónico y otras dolencias, ahora han sido rechazadas por las mismas agencias federales que anteriormente las perpetuaron. En el futuro, estas alegaciones engañosas deberían estar ausentes de cualquier conversación seria en torno al cannabis y a la mejor forma de regular su uso.

Por supuesto, la prolongada politización del cannabis no desaparecerá de la noche a la mañana. Durante décadas, los críticos de la marihuana se han burlado tanto de la planta como de sus consumidores. Sin duda, algunos seguirán intentándolo a pesar de la decisión del gobierno federal de cambiar de rumbo. Pero sus afirmaciones caerán cada vez más en saco roto.

Tras casi un siglo de criminalización del cannabis, la prohibición está llegando a su fin."

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3.4.24

La legalización de la marihuana a nivel estatal en Estados Unidos ha sido un éxito sorprendente... el consumo de cannabis entre los adolescentes no ha aumentado paralelamente a la legalización... los estados en los que el cannabis es legal no presentan niveles más elevados de psicosis que los de los estados en los que no es legal... La legalización también está consiguiendo desbaratar el mercado ilícito...La legalización no creó ni normalizó el mercado de la marihuana en Estados Unidos. El mercado ya estaba aquí. Pero bajo una política de prohibición, este mercado floreció en la clandestinidad... el número anual de detenciones relacionadas con la marihuana en Estados Unidos descendió de 750.000 en 2012 a 227.000 en 2022... El cannabis se cultiva, y los productos se fabrican, de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación. Los productos se someten a pruebas de laboratorio y se etiquetan como corresponde. Y las ventas están sujetas a impuestos, y los ingresos se reinvierten en la comunidad. Desde 2014, las ventas al por menor de productos de cannabis para adultos han generado más de 15.000 millones de dólares en ingresos fiscales

 "Ha pasado más de una década desde que Colorado y Washington se convirtieron en los dos primeros estados en legalizar la marihuana para adultos. En retrospectiva, cabe preguntarse si esta política ha tenido éxito.

Desde luego que sí. Una política de legalización, regulación y educación es preferible a una política de criminalización, estigmatización y encarcelamiento.

Seamos claros. La legalización no creó ni normalizó el mercado de la marihuana en Estados Unidos. El mercado ya estaba aquí.

Pero bajo una política de prohibición, este mercado floreció en la clandestinidad - y los implicados en él permanecieron en gran medida sin rendir cuentas. No pagaban impuestos, no controlaban los documentos de identidad y no comprobaban la pureza de sus productos. Las disputas que surgían en el mercado ilícito no se dirimían en los tribunales.

En cambio, gracias a la regulación, en muchos estados los productos de cannabis pueden adquirirse en tiendas minoristas a través de fabricantes autorizados.

El cannabis se cultiva, y los productos se fabrican, de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación. Los productos se someten a pruebas de laboratorio y se etiquetan como corresponde. Y las ventas están sujetas a impuestos, y los ingresos se reinvierten en la comunidad. Desde 2014, las ventas al por menor de productos de cannabis para adultos han generado más de 15.000 millones de dólares en ingresos fiscales.

Y lo que es más importante, millones de estadounidenses -muchos de ellos adultos jóvenes- ya no son detenidos por poseer una sustancia que es objetivamente más segura que el tabaco o el alcohol.

 Según los datos recopilados por la Oficina Federal de Investigación, el número anual de detenciones relacionadas con la marihuana en Estados Unidos descendió de 750.000 en 2012 a 227.000 en 2022, el último año del que se dispone de datos.

En resumen, estos cambios políticos a nivel estatal han dado lugar a que innumerables estadounidenses se hayan librado de los antecedentes penales -y de las oportunidades perdidas que los acompañan- en la última década.

Y contrariamente a lo que temen los opositores, el consumo de cannabis entre los adolescentes no ha aumentado paralelamente a la legalización.

Según los datos facilitados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el porcentaje de estudiantes de secundaria que consumen marihuana descendió un 30% en la última década. Los datos de control de cumplimiento de California, Colorado, Nevada y otros estados con marihuana legal muestran que los minoristas de marihuana con licencia no venden productos a clientes menores de edad.

Además, contrariamente a lo que afirman algunos críticos, los estados que han legalizado la marihuana no han experimentado ningún aumento de la psicosis ni de las enfermedades mentales.

Según los resultados publicados el año pasado en el Journal of the American Medical Association, las tasas de solicitudes de asistencia sanitaria relacionadas con la psicosis no son más elevadas en las jurisdicciones donde el cannabis es legal que en las que no lo es. Investigadores de la Universidad de Stanford también informaron el año pasado de que los residentes de los estados en los que el cannabis es legal no presentan niveles más elevados de psicosis que los de los estados en los que no es legal.

 La legalización también está consiguiendo desbaratar el mercado ilícito. Según una encuesta de 2023, el 52% de los consumidores que residen en estados legales afirmaron que adquirían sus productos de cannabis principalmente en establecimientos físicos. Por el contrario, sólo el 6 por ciento de los encuestados dijeron que compraban principalmente cannabis a un "distribuidor".

Muchos consumidores de estados no legales también declararon que viajaban con frecuencia a estados legales vecinos para adquirir productos de cannabis en lugar de comprar a distribuidores ilícitos en su propio estado.

Doce años después del inicio del experimento de legalización de la marihuana en los estados, el apoyo público a la legalización de la marihuana en todo el país nunca ha sido tan elevado. Hasta la fecha, 24 estados han legalizado el mercado de consumo para adultos.

Ninguno de estos estados ha derogado sus leyes de legalización. Eso se debe a que estas políticas están funcionando en gran medida como los votantes y los políticos pretendían - y porque son preferibles a la criminalización del cannabis.

Después de un siglo de políticas fracasadas y de "canna-bigotry", el veredicto está dado. La legalización es un éxito, y el fin de la prohibición del cannabis no puede llegar lo suficientemente pronto."                 

(

2.4.24

La nueva ley alemana que legaliza el consumo recreativo de cannabis entró en vigor el 1 de abril

 "La nueva ley alemana que legaliza el consumo recreativo de cannabis entró en vigor el 1 de abril.

A medianoche, cientos de berlineses celebraron un "smoke-in" en la Puerta de Brandeburgo para consumir públicamente marihuana y celebrar la despenalización.

Alemania es el tercer país de la Unión Europea en legalizar el consumo recreativo de cannabis, después de Malta en 2021 y Luxemburgo en 2023, según la agencia France-Presse.
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Asociaciones médicas, organizaciones policiales y jueces tienen recelos sobre la ley, argumentando que la marihuana puede tener un efecto negativo en el cerebro, que todavía se está desarrollando hasta los 25 años, o que las normas no son lo suficientemente claras.

La legislación formaba parte de un acuerdo del gobierno de coalición tripartito del país. Permite la posesión de cannabis (hasta 25 gramos) y el cultivo doméstico para adultos (hasta tres plantas).

El consumo de cannabis puede "salir ahora de la zona tabú", publicó el lunes por la mañana el ministro alemán de Sanidad, Karl Lauterbach, en X (antes Twitter). Había argumentado que la legalización ayudaría a acabar con el mercado negro.

Otras partes de la legislación permitirán a los "clubes sociales de cannabis" suministrar hasta 500 miembros con un máximo diario de 25 gramos y un máximo mensual de 50 gramos. Los miembros tendrán que haber residido en Alemania durante al menos seis meses.

Sin embargo, esos clubes no estarán plenamente operativos antes del verano, ya que la parte de la ley que regula el cultivo en los clubes de cannabis entrará en vigor el 1 de julio.

 Sigue prohibido consumir marihuana en un radio de 100 metros alrededor de escuelas, guarderías y parques infantiles."                    (Laura Kayali , POLITICO, 01/04/24, traducción DEEPL)

30.3.24

The Guardian: Con la legalización del cannabis en Alemania, esta semana, Europa está llegando a un punto de inflexión... Más de 500 millones de personas viven ahora en jurisdicciones que establecen el acceso legal de los adultos al cannabis para uso recreativo... Cuando la nueva ley alemana entre en vigor el 1 de abril, despenalizará la posesión de hasta 25 gramos de cannabis para uso personal (y hasta 50 gramos en el hogar), permitirá solicitar la eliminación de los antecedentes penales por delitos de posesión anteriores, legalizará el cultivo doméstico de hasta tres plantas de cannabis para uso personal y establecerá un marco regulador para las asociaciones sin ánimo de lucro en las que se pueda cultivar cannabis y suministrarlo a sus miembros... Alemania ha optado por una forma de "legalización-lite" que proporciona canales para el acceso legal a través del cultivo en casa o de asociaciones sin ánimo de lucro, al tiempo que, espera, evita el campo minado de la legislación internacional al que habría conducido un mercado comercial... Alemania y otros países de la UE han posicionado sin ambigüedades sus nuevos modelos como un paso transitorio hacia un futuro de venta comercial al por menor, aunque regulado de forma más responsable. Alemania ya ha anunciado que seguirá adelante con la segunda fase de su plan sobre el cannabis... esta influencia también se está dejando sentir en el Reino Unido ¿Por qué empujar al 100% de los consumidores de cannabis hacia grupos de delincuencia organizada y traficantes callejeros, cuando alrededor del 70% de los consumidores de cannabis en Canadá compran su cannabis en tiendas autorizadas? ¿Por qué la gente tiene que comprar cannabis callejero de dudosa calidad y potencia desconocida, cuando puede unirse a una asociación legal y comprar productos de calidad controlada con información obligatoria sobre contenidos y riesgos, como en Malta o Alemania? El apoyo a una regulación responsable del cannabis está cada vez más normalizado. Ya no es una postura radical, sino pragmática, con ejemplos del mundo real que lo demuestran

 "Las reformas del cannabis en Alemania se aprobaron esta semana, superando el último obstáculo legislativo cuando el Bundesrat, la cámara alta de Alemania, votó el proyecto de ley que se aprobó con una amplia mayoría en el Bundestag (cámara baja) el mes pasado. Alemania se suma así a la creciente lista de países que abandonan el consenso sobre la guerra contra las drogas que se había mantenido durante más de medio siglo. Más de 500 millones de personas viven ahora en jurisdicciones que establecen el acceso legal de los adultos al cannabis para uso recreativo.

Cuando la nueva ley alemana entre en vigor el 1 de abril, despenalizará la posesión de hasta 25 gramos de cannabis para uso personal (y hasta 50 gramos en el hogar), permitirá solicitar la eliminación de los antecedentes penales por delitos de posesión anteriores, legalizará el cultivo doméstico de hasta tres plantas de cannabis para uso personal y establecerá un marco regulador para las asociaciones sin ánimo de lucro en las que se pueda cultivar cannabis y suministrarlo a sus miembros.

Cuando el gobierno de coalición de Alemania anunció inicialmente las reformas del cannabis en 2021, el plan era un mercado comercial regulado más parecido al de Canadá, establecido en 2018. Un estudio ha sugerido que un mercado comercial de este tipo podría crear 27.000 puestos de trabajo en Alemania, y supondría 4.700 millones de euros anuales en ingresos fiscales y ahorro en justicia penal. Pero estas aspiraciones tuvieron que frenarse cuando quedó claro que el mercado comercial previsto inicialmente probablemente incumpliría las obligaciones legales derivadas de las convenciones sobre drogas de la ONU, así como la legislación de la UE.

 En su lugar, Alemania ha optado por una forma de "legalización-lite" que proporciona canales para el acceso legal a través del cultivo en casa o de asociaciones sin ánimo de lucro, al tiempo que, espera, evita el campo minado de la legislación internacional al que habría conducido un mercado comercial. Un repliegue similar se ha producido con las reformas en la República Checa y Luxemburgo. Los tres países han moderado sus planes y básicamente han copiado a Malta, el improbable pionero de la reforma del cannabis en Europa, cuyo innovador modelo de asociación no comercial de cultivo casero y cannabis se aprobó en 2021, convirtiéndose en el modelo a seguir para la nueva ola de reformas de la UE.

Pero mientras Malta ha dejado claro que su modelo sin ánimo de lucro es una estrategia deliberada de reducción de daños para evitar los riesgos de una comercialización excesiva al estilo "gran alcohol" y los monopolios corporativos, Alemania y otros países de la UE han posicionado sin ambigüedades sus nuevos modelos como un paso transitorio hacia un futuro de venta comercial al por menor, aunque regulado de forma más responsable. Alemania ya ha anunciado que seguirá adelante con la segunda fase de su plan sobre el cannabis, en forma de un "estudio piloto" de venta al por menor de duración limitada en una serie de ciudades. Al igual que otros "experimentos" similares en curso en los Países Bajos y Suiza, espera eludir las limitaciones de la legislación internacional bajo el lema de la "investigación científica".

 Pero mientras el debate sobre las ventajas de los distintos modelos de política sobre el cannabis se desarrolla en un experimento natural que abarca todo el mundo, desde 24 estados de EE.UU., Canadá y Uruguay hasta Sudáfrica, México y partes de Australia, la decisión de Alemania parece especialmente importante. Con más de 100 veces la población de Malta o Luxemburgo, y situada en el corazón de la clase dirigente europea, Alemania tiene la influencia económica y política necesaria para reorientar de forma significativa las leyes y las ideas sobre la política de drogas en la UE y en el ámbito internacional.

Inevitablemente, esta influencia también se está dejando sentir en el Reino Unido. A medida que los antiguos argumentos a favor de la reforma pasan de la teoría a la realidad en los respetados países vecinos, se hacen más difíciles de ignorar y calan cada vez más en la conciencia nacional. ¿Por qué seguir malgastando miles de millones en una aplicación de la ley fallida cuando podríamos generar miles de millones en ingresos fiscales como en Colorado? ¿Por qué empujar al 100% de los consumidores de cannabis hacia grupos de delincuencia organizada y traficantes callejeros, cuando alrededor del 70% de los consumidores de cannabis en Canadá compran su cannabis en tiendas autorizadas? ¿Por qué la gente tiene que comprar cannabis callejero de dudosa calidad y potencia desconocida, cuando puede unirse a una asociación legal y comprar productos de calidad controlada con información obligatoria sobre contenidos y riesgos, como en Malta o Alemania?

  ¿Por qué mantener políticas que criminalizan desproporcionadamente a los negros y sobrecargan nuestro maltrecho sistema de justicia penal, cuando podríamos redirigir el gasto en aplicación de la ley y los ingresos fiscales hacia programas comunitarios que beneficien a los más afectados por la "guerra contra las drogas", como hacen en Nueva Jersey o Massachusetts?

El apoyo a una regulación responsable del cannabis está cada vez más normalizado. Ya no es una postura radical, sino pragmática, con ejemplos del mundo real que lo demuestran. Y mientras los laboristas y los conservadores, con las elecciones a la vuelta de la esquina, no se atreven a ir más allá de la manida postura de "mano dura contra las drogas", el respaldo público a la legalización sigue aumentando inexorablemente, y las encuestas indican ya un apoyo mayoritario. A medida que el apoyo a una plataforma de reforma se convierte en un activo político en lugar de un pasivo político, las posturas mantenidas durante mucho tiempo en privado por los gobernantes irán emergiendo cada vez más en público.

En Londres, por ejemplo, el apoyo a la legalización del cannabis supera el 60%, y su alcalde, Sadiq Khan, ha empezado a explorar abiertamente las reformas. En ausencia de un liderazgo político de principios por parte del Gobierno, el cambio puede reducirse a este frío cálculo político. Nos acercamos rápidamente al punto de inflexión y las reformas alemanas sólo pueden servir para aumentar el impulso."                 

 (, Revista de prensa, 30/03/24, enlaces en el original. Este artículo se publicó originalmente en The Guardian)

20.3.24

Es probable que el gobierno de Estados Unidos ponga fin a la designación de la marihuana como estupefaciente peligroso en algún momento de este año...Con 40 estados y el Distrito de Columbia que han legalizado el consumo de cannabis, en una tendencia que parecía impensable hace una década más o menos, las predicciones impulsadas por el pánico sobre los efectos nefastos de la droga en la salud y el comportamiento individuales han demostrado ser falsas. No fue el cannabis lo que arruinó la vida de la gente. Fue la criminalización del cannabis lo que lo hizo... 24 estados han promulgado leyes de eliminación de antecedentes específicas para el cannabis, y 10 estados han promulgado leyes de resentencia específicas para el cannabis". En California, la mayoría de los afectados han visto sus antecedentes cancelados

 "Es probable que el gobierno de Estados Unidos ponga fin a la designación de la marihuana como estupefaciente peligroso en algún momento de este año, lo que podría marcar una de las mayores decisiones federales sobre la clasificación de la droga en décadas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. determinó que la marihuana es menos nociva que, por ejemplo, los opioides y otras sustancias, lo que llevó al Gobierno de Biden a anunciar que "reescalificaría" el cannabis de la Lista I -que es como se clasifican las drogas más peligrosas- a la Lista III, equiparable a los esteroides anabolizantes y la ketamina.

La medida debería haberse adoptado hace tiempo, sobre todo teniendo en cuenta la desproporcionada criminalización de los consumidores y vendedores de esta droga de raza negra y parda. Según la ACLU, "el consumo de marihuana es aproximadamente igual entre negros y blancos, y sin embargo los negros tienen 3,73 veces más probabilidades de ser detenidos por posesión de marihuana". Aunque ha habido muchos beneficios derivados de la legalización, ha habido un impacto negativo: el enriquecimiento de aquellos que eran privilegiados para empezar, en lugar de los más afectados. Esto no es tanto el resultado de la legalización como de la actual inacción para corregir las desigualdades raciales en nuestros sistemas judicial, jurídico y económico.

El gobierno podría tomar medidas para remediar estas desigualdades, si quisiera. El problema es que los que están en el poder han intentado demonizar la marihuana, a sus consumidores y sus efectos, resistiéndose a la difusión de la justicia a cada paso.

 Cuando los votantes de California aprobaron la legalización de la marihuana recreativa en 2016, la Agencia Federal Antidrogas del entonces presidente Barack Obama denegó una petición para reclasificar la marihuana a nivel federal, alegando que la droga "carece de un nivel aceptable de seguridad para su uso incluso bajo supervisión médica." Aun así, los estados ya estaban respondiendo a un cambio radical en la opinión pública y estaban legalizando poco a poco el cannabis.

Pero los detractores, al ver que la cosa estaba clara, hicieron afirmaciones infundadas basadas en el miedo, similares a una versión moderna de la "locura de los porros", estableciendo paralelismos engañosos con sustancias ya legales pero nocivas, como el tabaco y el alcohol. No es de extrañar que estas tácticas de miedo tengan su origen en creencias racistas.

Con 40 estados y el Distrito de Columbia que han legalizado el consumo de cannabis, en una tendencia que parecía impensable hace una década más o menos, las predicciones impulsadas por el pánico sobre los efectos nefastos de la droga en la salud y el comportamiento individuales han demostrado ser falsas. No fue el cannabis lo que arruinó la vida de la gente. Fue la criminalización del cannabis lo que lo hizo.

Ahora, muchos de los que fueron detenidos y condenados por delitos estatales relacionados con la marihuana están viendo cómo sus antecedentes se van borrando poco a poco a medida que los estados promulgan leyes acordes con la legalización. The Last Prisoner Project informa de que "24 estados han promulgado leyes de eliminación de antecedentes específicas para el cannabis, y 10 estados han promulgado leyes de resentencia específicas para el cannabis". En California, la mayoría de los afectados han visto sus antecedentes cancelados.

Los impuestos sobre el cannabis también están aumentando los ingresos del Estado. Pero eso no ha impedido a los detractores arrojar una luz negativa sobre la legalización. Aunque California ingresa ahora unos 1.000 millones de dólares al año por la venta de marihuana, cada vez son más frecuentes los titulares sobre la caída de los ingresos como consecuencia de la bajada de los precios y la reducción del consumo. En otras palabras, al principio se temía que demasiada gente empezara a consumir marihuana si se legalizaba. Y ahora preocupa que la consuman muy pocos.

Colorado, el primer estado de la nación que ha legalizado la marihuana para uso recreativo, está viendo un tipo similar de decepción como esta historia local de la CBS titulada, "La escasez de ingresos por impuestos sobre las ventas de marihuana en Colorado afectará a las personas sin hogar de Aurora" - como si los impuestos del cannabis fueran responsables de crear y mantener una crisis de personas sin hogar en lugar de un capitalismo depredador. (Según el Common Sense Institute, en Aurora hay más personas sin hogar porque "[l]a asequibilidad de la vivienda en Colorado ha caído en picado, los niveles generales de precios están en máximos históricos debido a la inflación, y el inventario de viviendas del estado es peligrosamente bajo").

Lo que es fundamental examinar en términos de un resultado decepcionante de la legalización es el enriquecimiento desproporcionado de unos pocos privilegiados, en lugar de los que fueron históricamente perjudicados por la prohibición. La gran mayoría de los vendedores de cannabis son blancos, el mismo grupo demográfico que no sufrió las peores consecuencias de la penalización del cannabis.

Esto no es sorprendente dada la persistencia de un sistema de justicia penal racista y la brecha de riqueza racial en los EE.UU. Sin una intervención intencional para garantizar que los más perjudicados por la prohibición fueran los más beneficiados por la legalización, las fichas cayeron donde siempre lo hacen cuando se trata del capitalismo estadounidense: en el regazo de los ya privilegiados.

Incluso en estados como Illinois, donde la legalización se promulgó con la vista puesta en corregir los errores raciales, las ventas de cannabis no han contribuido sustancialmente a borrar la brecha de riqueza racial. Según Jocelyn Martínez-Rosales, que escribe en el South Side Weekly, "la legalización... no ha supuesto ganancias sustanciales para las comunidades negras y marrones más afectadas por su criminalización".

Al igual que la falta de vivienda en Colorado es el resultado de un capitalismo depredador y de la falta de voluntad de los funcionarios electos para intervenir financieramente con el fin de alojar a la gente, los beneficios financieros de la legalización del cannabis pueden, y seguirán siendo desiguales sin una intervención concertada.

Un modelo de intervención eficaz es la ciudad de Evanston, en Illinois, famosa por ser la primera del país en promulgar un programa de reparaciones para sus residentes negros en forma de dinero en efectivo para la adquisición de viviendas y, con el tiempo, para el desarrollo de empresas dirigidas por negros.

Estas reparaciones, introducidas por la entonces concejal Robin Rue Simmons en 2019, estaban específicamente dirigidas a reparar el daño histórico. Rue Simmons dijo: "Todos sabemos que el camino hacia la reparación y la justicia en la comunidad negra va a ser una generación de trabajo. Van a ser muchos programas e iniciativas, y más financiación". Las reparaciones de Evanston se financian en gran parte con los impuestos sobre las ventas de marihuana, porque, según el ayuntamiento, "[N]o hay lugar más apropiado para utilizar el impuesto sobre las ventas de esa industria".

Cuando los ingresos fiscales procedentes del cannabis no fueron suficientes para financiar totalmente las reparaciones previstas por Evanston, en lugar de alzar las manos y aceptarlo como algo inevitable, los funcionarios municipales simplemente añadieron los ingresos fiscales de un segundo dispensario para compensar el déficit.

Imaginemos que aplicáramos este enfoque a todos los males sociales. Por ejemplo, Aurora, Colorado, podría simplemente decidir no tolerar el hecho de que tantas personas sigan sin vivienda y encontrar otras fuentes de ingresos para compensar el déficit de impuestos sobre el cannabis.

Llevando este planteamiento a su conclusión lógica, los funcionarios locales, estatales y federales podrían intervenir allí donde el capitalismo depredador y los sistemas racistas de justicia penal devastan a las comunidades de color y a otras.

Hay muchas lecciones que aprender de nuestra evolución colectiva en el tema de la marihuana, siendo la más importante que las desigualdades sociales y económicas no son difíciles de abordar si hay voluntad política. El problema no es (y nunca fue) la marihuana. Es (y siempre fue) el capitalismo racial. Eso es algo que el gobierno de Biden haría bien en tener en cuenta al dar el siguiente paso hacia la relajación de las restricciones federales sobre la marihuana."

(Sonali Kolhatkar, Counter Punch, 19/03/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)