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19.12.23

Hablemos del informe PISA... Pero de verdad... España invierte, de media, alrededor de 1.500 euros menos al año por alumno que la media de los países de OCDE, la distancia se agranda cuando la comparación se realiza con la media de la UE15. Lleva siendo así desde siempre... Constatando los catastróficos titulares y las tremebundas valoraciones que ha generado el informe en 2023, no queda más remedio que concluir que, en España, al sistema educativo no se le pide que funcione bien; se le pide que haga el milagro de los panes y los peces y empate e incluso bata por goleada a países que invierten en su educación mucho más que nosotros desde hace décadas... Los resultados de nuestro sistema educativo siempre han estado por encima de lo que nos correspondía y corresponde de acuerdo con nuestro esfuerzo en recursos. Siempre hemos estado rozando la media de los resultados de la OCDE, superándola incluso puntualmente en algún momento y competencia... Un logro conseguido, además, sin abandonar el Top10 de países con los sistemas educativos más equitativos del mundo... Pero de eso mejor no hablamos, no vaya a ser que descubramos que para obtener los resultados que deseamos hay que invertir más y haya que subirle los impuestos a alguien (Antón Losada)

 "Pero de verdad. No para arrearnos unos a otros, como hemos escuchado y leído esta semana en la gran mayoría de foros políticos y medios de comunicación. Vamos a hablar del informe PISA en serio para ver si aprendemos algo, que buena falta nos hace a todas y todos. 

Vamos a dar por buenos los datos del informe, aunque se presenten bajo la infantil fórmula de los rankings, y vamos a dejar a un lado, pero sin olvidarlas, las potentes y más que válidas objeciones metodológicas que arrastra el propio proyecto, desde los evidentes sesgos ideológicos en su planteamiento y en la elaboración de sus conclusiones, a los groseros errores muestrales que lastran su diseño o  los severos déficits de validez y fiabilidad que acompañan al trabajo de campo.

España invierte, de media, alrededor de 1.500 euros menos al año por alumno que la media de los países de OCDE, la distancia se agranda cuando la comparación se realiza con la media de la UE15. Lleva siendo así desde siempre, con algunos breves lapsos de tiempo cuando la distancia se acortó. Constatando los catastróficos titulares y las tremebundas valoraciones que ha generado el informe en 2023, no queda más remedio que concluir que, en España, al sistema educativo no se le pide que funcione bien; se le pide que haga el milagro de los panes y los peces y empate e incluso bata por goleada a países que invierten en su educación mucho más que nosotros desde hace décadas. 

Pueden tomar como referencia el informe que quieran del año que quieran. Los resultados de nuestro sistema educativo siempre han estado por encima de lo que nos correspondía y corresponde de acuerdo con nuestro esfuerzo en recursos. Siempre hemos estado rozando la media de los resultados de la OCDE, superándola incluso puntualmente en algún momento y competencia. Los malos resultados generales en esta edición nos han situado levemente por encima de la media de la OCDE. No es para celebrarlo pero tampoco para declarar luto nacional por la educación de los chavales.

Se ha dicho -los autores del informe los primeros- que el bajón mundial ha de achacarse a la pandemia. Es cierto. Se trata del primer PISA que mide los costosos efectos del Covid que todos anticipábamos y que llevará casi una década redimir. Que un país que invirtió bastante más en ayudar a la hostelería, que en auxiliar a los centros educativos para incrementar sus capacidades digitales en la enseñanza virtual, haya resistido mejor que la media y por encima de países como Francia o Italia, si no es el milagro que le pedimos cada informe PISA al sistema educativo, se le parece mucho. Un logro conseguido, además, sin abandonar el Top10 de países con los sistemas educativos más equitativos del mundo.

Hay otra cosa que este informe mide por primera vez de manera bastante fiable: los efectos de los recortes brutales efectuados sobre nuestro sistema educativo durante la Gran Recesión. Los chavales evaluados son quienes más directamente han padecido su impacto y ha resultado demoledor. Una vez más, por desgracia, la historia se repite. 

A la fenomenal expansión de gasto y calidad educativa de la década de los ochenta, le siguieron los salvajes recortes de la segunda mitad de los noventa y el inevitable retroceso en cuanto a resultados. Los años de la burbuja de Aznar sirvieron para todo menos para recuperar el retroceso en inversión en educación. Los gobiernos de Zapatero cambiaron esa tendencia y se recuperó parte de la inversión perdida, logrando que los indicadores se acercaran de nuevo a la media de la OCDE. 

Durante la Gran Recesión nuestros índices educativos sobrevivieron gracias a ese esfuerzo efectuado durante la segunda mitad de la década del 2000. Ahora ha llegado la hora de pagar la cuenta de la Gran Recesión y nos va a llevar otra década satisfacerla, mientras apenas hemos logrado retornar a las cifras de inversión previas a la crisis financiera. Pero de eso mejor no hablamos, no vaya a ser que descubramos que para obtener los resultados que deseamos hay que invertir más y haya que subirle los impuestos a alguien."               (Antón Losadaeldiario.es, 10/12/23)

12.1.22

CCOO exige bajar las ratios en los colegios y cubrir las bajas de manera inmediata... Según los datos del sindicato, entre el 4% y el 6% del personal de los centros educativos no puede incorporarse a las aulas por COVID

 "Entre el 4% y el 6% del personal de los centros educativos no puede incorporarse a las aulas por COVID. Son los datos ofrecidos por CCOO, que denuncia que este número de bajas extra implica la contratación inmediata de más de 37.000 profesionales. 

El sindicato critica que el regreso a las clases tras las vacaciones está marcado, «una vez más, por la falta de previsión y la improvisación. No se han tomado las medidas oportunas en la Conferencia Sectorial de Educación y las administraciones educativas están actuando en general como si nada pasara».

En este contexto, CCOO reclama que se agilicen las sustituciones para que los centros puedan asumir con garantías el trimestre porque, además, indica que la incidencia en el profesorado y el resto de personal de los centros puede incrementarse en los próximos días precisamente por no haber adoptado las medidas necesarias: aumento de plantilla, bajada de ratios, incremento de la distancia interpersonal y protocolos adecuados en la vuelta a las aulas.

«Se han relajado los criterios de confinamiento de grupos por casos y las cuarentenas sin acompañarlo de protocolos adecuados que incluyan realización de pruebas y seguimiento del resto de alumnado y profesorado. Es necesario también que todas las administraciones educativas y sanitarias aseguren el resto de medidas como las higiénicas, la ventilación, las mediciones de la calidad del aire, el fortalecimiento de los comités de seguridad y salud, etc. Por supuesto, también hay que acelerar la vacunación de las niñas y niños y las dosis de refuerzo de las trabajadoras y trabajadores de los centros», pide el sindicato.  

CCOO insiste en la necesidad de asegurar la seguridad y salud en los centros para poder mantener la presencialidad en todas las etapas y enseñanzas. «Hay que recuperar y mejorar las medidas que nunca debieron eliminarse, con la provisión de las plantillas extra necesarias y con la cobertura inmediata de todas las sustituciones de todas las trabajadoras y trabajadores de los centros», concluye."             (La Marea, 11/01/22) 

30.7.21

Macron obliga a que, en los centros de secundaria, una vez que se confirme un caso, los alumnos vacunados podrán permanecer en clase, mientras que los no vacunados tendrán que irse a casa durante siete días

 "La escolarización obligatoria frente a las vacunas obligatorias

Todavía estamos en las vacaciones de verano, pero lo que sucederá en las escuelas una vez que los niños vuelvan en septiembre es la próxima gran controversia en los países en los que ya existe la vacunación obligatoria para el personal sanitario. ¿Deben los profesores vacunarse para proteger a los niños? ¿Deben los niños vacunarse para seguir en la escuela? Si es así, ¿a partir de qué edad? ¿Cómo se compatibilizará la educación obligatoria con las distintas velocidades de vacunación?

El gobierno francés ya ha publicado un nuevo protocolo: En los centros de secundaria, una vez que se confirme un caso, los alumnos vacunados podrán permanecer en clase, mientras que los no vacunados tendrán que irse a casa durante siete días. La enseñanza se impartirá entonces tanto física como virtualmente. No tardaron en surgir las primeras críticas: ¿Cómo funcionará esto en la práctica si la mitad de la clase está en el aula y la otra en casa? Además, ¿quién controla el estado de la vacunación? ¿Qué pasa con las clases con niños de menos de 12 años? ¿Habrá que enviar a toda la clase a casa si hay un caso en las clases de mayor edad?

Habrá fuertes incentivos para vacunar a los niños, con instalaciones de vacunación que llegarán directamente a las escuelas. Legalmente, la vacunación sigue siendo una prerrogativa de los padres. Sin embargo, hay una fuerte presión para vacunar. Jean-Michel Blanquer, ministro de educación, machacó ayer el mensaje: una vez vacunado, ya no contaminas a los demás. 

Esto no es cierto, depende de la vacuna y de la variante. Pero si este mensaje prevalece, creará una división entre los vacunados y los no vacunados, a pesar de las garantías de lo contrario. Se espera un comienzo de curso desordenado, profesores frustrados y padres confundidos.

En Italia, la disputa de la coalición sobre qué hacer con el sistema educativo aún no ha terminado. Mario Draghi y Matteo Salvini se reunieron, pero no se pusieron de acuerdo sobre la vacunación obligatoria de los profesores. Salvini insistió en la libertad de vacunación. ¿Cuál es entonces la diferencia entre el personal escolar y el sanitario? El plan es reunirse la próxima semana y ver si los datos sugieren un empeoramiento del contagio o no. Sin embargo, el tiempo apremia. 

Los colegios y los padres esperan unas directrices claras sobre qué hacer en septiembre, cuando los colegios vuelvan a abrir. El Ministerio de Educación ya tiene un plan, con entradas escalonadas y el objetivo de vacunar al 60% de los menores de 12 años. El Presidente Sergio Mattarella intervino en el debate, afirmando que la vacunación es un deber moral y cívico. El buen funcionamiento del próximo curso escolar es una prioridad absoluta para cubrir las carencias que han surgido durante la pandemia, según el presidente.

En Grecia, los planes para hacer obligatoria la vacunación han sido archivados por ahora. El gobierno decidió que obligar a los profesores a vacunarse o a ser suspendidos sin sueldo causaría demasiados trastornos. También se teme que el gobierno y los educadores se enfrenten al tratar de aprobar una reforma educativa."          
         (Wolfgang Münchau , Eurointelligence, 29/07/21)

6.7.21

"Os vais a Mallorca en busca del coronavirus después de que, durante meses, en el instituto no hayamos dejado la vida para que no os contagiéis y no contagiéis a vuestras familias"... La gente dice que lo hemos hecho muy bien. ¿Muy bien? Si lo hubiera hecho muy bien la egoísta panda de mezquinos que se ha ido a Mallorca a hacer lo que les ha salido del nabo después de llevar nueve meses escuchando mis instrucciones y consejos, se habría quedado en casa"

 "La jefa de estudios de uno de los institutos con alumnos contagiados por el macrobrote generado en Mallorca ha querido expresar en una carta abierta la impotencia de los docentes por haberse producido una situación que han tratado de evitar durante nueve meses de curso.

Sin esconder su enfado, la docente ha anunciado su dimisión como coordinadora COVID del centro, y ha explicado los motivos en una carta publicada en el Diario de Mallorca después de que más de 1.800 jóvenes hayan dado positivo en COVID a raíz de un viaje de fin de curso a Mallorca.

En el escrito manifiesta cómo incluso llegó a advertir a cuatro estudiantes con intención de viajar a la isla: "Os vais a Mallorca en busca del coronavirus después de que, durante meses, en el instituto no hayamos dejado la vida para que no os contagiéis y no contagiéis a vuestras familias".

La mujer recalca que el viaje no está relacionado con el instituto, pues lo organizaron los jóvenes por su cuenta e instaron al instituto a cambiar las fechas de los exámenes de la convocatoria extraordinaria para que se pudieran ir con las fechas que proponía la agencia.

"Recoge la noticia que los estudiantes han dicho que no les obligaban a llevar mascarilla. ¿Perdón?, ¿en serio?, ¿a estas alturas hay que "obligar" a futuros universitarios a llevar mascarilla?, ¿hay que obligar a casi adultos a cumplir una norma mundial?, ¿a qué jugamos?,¿vamos a dejarnos chantajear por un argumento tan infantil usado de forma torticera por personas que han jugado a ser adultos viajando a kilómetros de sus hogares para, no nos engañemos, cogerse una cogorza detrás de otra lejos de padre/madre?, ¿en qué quedamos?, ¿adultos o niños? Y voy más allá... Si no hubiera acabado el curso, ¿ahora estarían en el instituto poniendo en peligro a quienes se han desgastado protegiéndolos?", ha espetado.

La docente continúa la carta expresando su enfado: "A veces pienso que el ser humano está mejor confinado. Luego pienso que la mezquindad es minoritaria y me consuelo un poco", asegura, sin dudar en afirmar que "hemos vuelto a fracasar por el individualismo, el egoísmo y el egocentrismo mal gestionado".

 En este sentido, explica que dimite tras "los peores nueve meses" de su vida: "La gente dice que lo hemos hecho muy bien. ¿Muy bien? Si lo hubiera hecho muy bien la egoísta panda de mezquinos que se ha ido a Mallorca a hacer lo que les ha salido del nabo después de llevar nueve meses escuchando mis instrucciones y consejos, se habría quedado en casa".

Por eso, dice, despide el cargo "agotada y derrotada": "Que después de nueve meses no reconozcan el "Carpe Diem" en Garcilaso tiene un pase... pero que se vayan al encuentro de la muerte, no".        (La Sexta, 01/07/21)

16.11.20

La Generalitat no puede ni pagar personal para hacer PCR en las escuelas

 "Los alumnos de ESO, bachillerato y formación profesional deberán recoger ellos mismos muestra para la PCR nasal, que es menos invasiva, siempre bajo la guía y vigilancia de los docentes. Los alumnos deberán lavarse bien las manos, tomar la muestra con el escobillón, colocarlo en el tubo, sellarlo dentro de una bolsa, etiquetar la bolsa y ponerla en un contenedor que "ese día o al día siguiente "recogerá Salud.

Educación y Salud han tomado esta decisión para poder descongestionar la atención primaria, muy tensionada por la segunda ola de Covidien. El departamento de Alba Vergés, además, está preparando unos tutoriales para vídeo y formará a los profesores antes de aplicar este sistema, pero la decisión no ha sido bien acogida por los docentes.

David Rabadà, profesor de secundaria y portavoz del Sindicato de Profesores de Secundaria, alegó que "los docentes no tienen formación pertinente" y ha revelado que Salud rechazó que los farmacéuticos las hicieran. "La noticia salió a través de los medios", ha criticado."                 (e-notícies, 05/11/20)

2.11.20

Colectas para paliar el frío en las aulas de Madrid. Asociaciones de padres recaudan dinero para instalar filtros de aire en centros públicos de la región. “O esto, o tendremos a los niños enfermos durante meses”

 "Sorpresa. Ha llegado el frío. Y con él, el momento de enfundar a los niños con el gorro, los guantes, las camisetas térmicas y la bufanda. No para ir a la calle, sino para estar en clase. Las evidencias científicas han dejado claro que las aulas deben tener las ventanas abiertas y debe haber ventilación cruzada, con puertas también abiertas en lados opuestos.

 Pero cientos de padres de la región madrileña se preguntan si hay opciones para suavizar las temperaturas de un invierno cada vez más presente en Madrid. Y, sobre todo, de quién es la responsabilidad de acondicionar los colegios públicos ante este curso. La Administración regional, de nuevo en el foco. Los padres consideran que de la misma que manera que es su función contratar profesores o comprar ordenadores, deben pensar cómo preparar los centros para los meses más duros del año y mantenerlos seguros.

 Ante la sensación de desamparo, muchos han dado un paso al frente y han empezado a hacer colectas para comprar filtros de aire y cerrar así las ventanas. “Si esperamos a que se haga cargo la Administración, acaba el invierno y seguimos igual. Pero es indignante”, explica Javier Vera, presidente del Ampa del colegio de infantil y primaria Francisco Arranz.

Ha pasado en ese colegio del distrito de Latina. La madre de una alumna trabaja en una residencia de ancianos, así que propuso instalar los mismos aparatos que había visto allí. Por eso le explicó al presidente del Ampa su idea. “O esto, o tendremos a los niños enfermos durante meses”, le dijo a Vera. Los padres, que tienen claro que el virus se mueve por el aire, conocen la importancia de ventilar, pero ya ha empezado a correr como la pólvora la solución que proporcionan los filtros de aire, que supuestamente eliminan las partículas en suspensión, susceptibles de contener el virus. 

Así que ellos mismos buscaron el modelo, consiguieron el contacto del proveedor y hablaron con el director del centro. La respuesta, positiva. Tras una reunión con los distribuidores de la marca y una prueba, el director solo puso una pega: no podía hacerse cargo de los 4.200 euros que costaba poner un equipo en cada una de las 22 aulas. “Así que le propusimos poner dinero desde el Ampa, más de la mitad, y aceptó enseguida”, explica Vera.

El Ampa empezó entonces la petición de donaciones. Llegaron 10, 15, 20… algunos pusieron hasta 100 euros. Cada uno lo que quisiera o se pudiera permitir. “Pero también he recibido muchas cartas diciendo que es indignante que tengamos que hacer esto nosotros”, admite el presidente. Al final, la asociación de padres colaboró con 4.400 euros y el colegio con algo más de 1.000 para instalar, además de los 22 equipos, siete más en aulas de uso común. “Nos hemos quedado también sin dinero en el Ampa que utilizábamos para otras cosas”.

Pero la preocupación de los padres del Francisco Arranz por paliar los efectos de un invierno duro no es un caso único. Ha ocurrido en el Averroes, en Arroyomolinos, donde la asociación de padres también se ha hecho cargo de pagar la instalación. O en el colegio de infantil, primaria y secundaria Maestro Rodrigo, en Aranjuez, donde cada padre ha pagado 10 euros para recaudar el montante final. 

Otro, como el Manuel Bartolomé Cosío, en Madrid, ha pedido presupuesto a través de las familias, aunque aún no han decidido nada. Muchos quieren soluciones similares a las que están tomando en otros centros, pero la situación socioeconómica de las familias no es homogénea. Insisten en que no entienden que la Administración regional no se haga cargo de este gasto, cuando recibió 260 millones del Gobierno central como partida extra para educación. (...)

“Al principio nos preocupaba que contrataran a los profesores, porque empezaron tarde y mal y hay alumnos que todavía les falta alguno. Después, los ordenadores, los proyectores o la limpieza. Y ahora llegan el invierno y el frío. Es de una incompetencia que da miedo porque no se puede decir que ha llegado por sorpresa”, se queja Esther Gómez, madre de una niña de cuatro años y otra de ocho, y tesorera del Ampa Ermita del Santo, una de las 17 que rubrican la carta. “Nos dejan pocas opciones para los niños: o se pelan de frío, o se contagian o que no vayan al colegio”, dice, indignada, porque no entiende que esté todo “fatal organizado”. (...)

Pero no todo ha salido del bolsillo de los padres. Javier Ayala, el alcalde de Fuenlabrada, anunció el jueves que su municipio va a donar a todos los colegios de la ciudad “filtros HEPA” —que se utilizan en aviones u hospitales para limpiar el aire de partículas nocivas para la salud— y destinará 850.000 euros, un dinero que tiene pensado reclamar a la Administración de Ayuso. “El invierno está a la vuelta de la esquina y no podemos permitir que los niños tengan más riesgo de contagio”, aseguró. El Ayuntamiento de Soto del Real ha seguido el mismo camino. (...)"                       (Berta Ferrero, El País, 31/10/20)

9.10.20

'The Times' compara a Ayuso con el general francés Ferdinand Foch, un 'carnicero' de la 1ª guerra mundial...

 "El diario británico The Times ha publicado un amplio artículo a analizar la figura de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, a la que llama en su titular “Dama de Hierro” y afirma que ha emprendido una guerra contra las normas del coronavirus. Curiosamente ese era el apelativo con el que se conocía a Margaret Thatcher, ex primera ministra del Reino Unido, que se ganó el apodo por su oposición a la Unión Soviética durante los años que ejerció el poder (1979-1990).

En el artículo se recuerda que las tasas de contagio de España son las peores de Europa con diferencia y las de Madrid son, con mucho, las peores de España. Sin embargo, se subraya en el reportaje, Ayuso parece estar empeñada en asegurar que la situación es “excelente”.

De hecho, la llegan a comparar con Ferdinand Foch, un general francés de la Primera Guerra Mundial que instó a cargar contra las fuerzas enemigas a pesar de que las suyas estaban inmersas en el caos.

The Times asegura que Ayuso mantiene una disputa personal con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y destaca que la dirigente del PP es casi una voz solitaria en España que presiona para que no se dé prioridad a la lucha contra la pandemia, sino a la defensa de la ruinosa economía. Por eso recuerdan la frase que pronunció en mayo: “Todos los días hay atropellos y no por eso prohíbes los coches”.

El periódico califica a Ayuso como una “política novata” porque no tenía experiencia antes de ser nombrada presidenta y dice que se ha atrevido a desafiar a la ortodoxia en “un país donde la aceptación leal de las medidas de confinamiento del Covid ha sido la norma”.

 “Incluso dentro de su propio Partido Popular se la considera una disidente, aunque algunos estarán de acuerdo en privado con su afirmación de que más restricciones serán ’la ruina de Madrid y la ruina de España”, se dice en el artículo. (...)

El diario explica que algunos analistas políticos creen que Ayuso se está definiendo cada vez más como una especie de Dama de Hierro española, pero asegura que sus conocimientos sobre economía y empleo son “cuestionables”.

“Ayuso es periodista de formación y antes de ocupar su cargo actual dirigió las comunicaciones de la red social de la Comunidad de Madrid. Entre otras responsabilidades, dirigió la cuenta de Twitter del perro de la anterior líder regional”, sentencia el periódico, que señala que “en los círculos políticos madrileños” se cree que llegó hasta donde está “gracias a su estrecha amistad y lealtad a Pablo Casado”.

The Times dice que la némesis de Ayuso es Illa, que tiene décadas de experiencia y es partidario de un enfoque más prudente del coronavirus. “Ayuso lo irrita. Dos veces en las últimas dos semanas ha llegado a acuerdos para trabajar de la mano con sus homólogos del departamento de salud de Madrid, y dos veces Ayuso ha intervenido para sacar los acuerdos de la mesa”, dice el artículo, que concluye que todavía es pronto para saber quién es el tonto y quién el listo en esta historia."        (HuffPost, 06/10/20)

La comparación es buena, basta con ver lo que dicen:

" Ferdinand Foch, en la Escuela de Guerra: “No hay victoria sin batalla: la victoria es la recompensa por la sangre… La guerra sólo es salvajismo y crueldad y no acepta otro medio para alcanzar sus fines que no sea la efusión sangrante”.     (Drama en el Marne)

Ayuso: "No se trata de confinar al 100% de los ciudadanos para que el 1% contagiado se cure" (InfoLibre, 04/10/20)

14.9.20

“Este inicio de curso caótico demuestra que la educación no es una prioridad política”... Las Administraciones no han estado a la altura de su ciudadanía, que les ha dado una lección de civismo y responsabilidad. Las Administraciones educativas han hecho una dejación total de sus funciones... en algunas comunidades vuelven con 25 o 30 alumnos por aula, mientras en otras apenas llega a los 20. En otras comunidades no han llegado los docentes comprometidos de refuerzo, y los equipos directivos van haciendo lo que pueden... La única excepción ha sido la Comunidad Valenciana, que desde abril está diseñando este regreso y es el único lugar donde las ratios, los profesores y la seguridad están preparadas para recibir a los estudiantes

 "Lleva 20 años en la primera línea educativa sindical. Francisco García (61 años, Cabañaquinta, Asturias) fue responsable de la federación de enseñanza de CC OO en Madrid durante 12 años antes de convertirse, en 2012, en el máximo responsable de Educación en el sindicato en toda España. (...)

En esta crisis cree que “ha habido una dejación de funciones por parte de todos los que tenían responsabilidades educativas”.

Pregunta. ¿Qué ha fallado en esta vuelta al colegio?

Respuesta. Es de las más difíciles que he vivido en estos 20 años porque no hay hoja de ruta para esta situación. La debemos ir construyendo poco a poco. Pero las Administraciones no han estado dispuestas a construirla entre todos. No han estado a la altura de su ciudadanía, que les ha dado una lección de civismo y responsabilidad

Las Administraciones se han sido poco responsables y se han aferrado al espejismo de que íbamos a volver al colegio a coste cero en plena pandemia. Ya hemos superado el debate de marzo de si había que mantener abiertas las escuelas. Ahora no hay duda de que sí. Sabemos que el sistema educativo debe garantizar la máxima presencialidad, pero los profesores y las familias también necesitan que se les garanticen este retorno con seguridad, y no parece que se esté logrando.

P. En muchas comunidades, las clases ya han empezado y los profesores de refuerzo no han llegado. Se encuentran buscando a contrarreloj más de 39.000 docentes ¿Cómo es posible?

R. Las Administraciones educativas han hecho una dejación total de sus funciones. Tanto el Ministerio de Educación, que debería coordinar este proceso con unas reglas del juego claras, como las comunidades, que no han querido que el Gobierno regulara estas normas. El ministerio podría haber sido más decidido y más contundente y las autonomías, más flexibles. 

Así nos encontramos que en algunas comunidades vuelven con 25 o 30 alumnos por aula, mientras en otras apenas llega a los 20. En otras comunidades no han llegado los docentes comprometidos de refuerzo, y los equipos directivos van haciendo lo que pueden. Es un inicio de curso caótico que demuestra que la educación no es una prioridad en la agenda política y expresa la desidia y la falta de liderazgo y descoordinación de las Administraciones educativas.

P. La presidenta de las enfermeras escolares ha advertido que la seguridad es imposible mientras haya contagios comunitarios y con una tasa muy encima de lo que recomienda la OMS. ¿Cómo se puede conciliar el derecho a la educación y la seguridad de los maestros?

R. El sistema educativo respondió al confinamiento reinventándose: los profesores lucharon para acompañar a sus alumnos como pudieron y las familias se esforzaron al máximo en un escenario muy complicado. Pero ahora las brechas de la desigualdad son mucho más rotundas, los alumnos con desventaja social quedaron muy expuestos con soluciones dispares. A partir de tercero de ESO es asumible combinar la educación presencial y online, pero como último recurso. Para los alumnos es imprescindible estar en contacto con sus compañeros y recuperar esa normalidad. Pero las Administraciones no han trabajado suficientemente para lograrlo. 

La única excepción ha sido la Comunidad Valenciana, que desde abril está diseñando este regreso con todos los agentes educativos y es el único lugar donde las ratios, los profesores y la seguridad estaban preparadas para recibir a los estudiantes cuando tocaba. Sabemos cuál es el camino para garantizar la seguridad, y evitar un nuevo confinamiento, nos falta que los responsables educativos lo sigan. Sabemos que las ratios más reducidas, la higiene, la limpieza, el aire libre es lo que marca la diferencia, pues que sigan esa hoja de ruta. Pero los alumnos han vuelto a las aulas y en muchas comunidades ni siquiera estaban los profesores...

P. ¿Quién es el responsable de esta imprevisión?

R. El Gobierno central y los autonómicos deberían ponerse de acuerdo para hacer política con calidad y altura de miras. Debe haber un compromiso de todas las Administraciones para que la seguridad de todos los alumnos de nuestro país no sea negociable. Hay que mandar un mensaje claro, porque la educación debe ser una prioridad para todos. Debe haber compromiso político y altura de miras. El Estado tiene instrumentos que permiten regular para todo el Estado, por ejemplo, las ratios máximas y aspectos similares.

P. ¿Qué instrumentos son?

R. Un real decreto ley. El ministro José Ignacio Wert subió las ratios máximas y aumentó el horario del profesorado justificando la excepcionalidad de la medida [por la crisis económica, en 2012]. Necesitamos un acuerdo político y, si no lo hay, que al menos se impongan 20 alumnos por aula en todo el Estado; no entendemos que sea una recomendación en lugar de una instrucción, si es lo saludable. Eso llevaría a contratar 70.000 profesores y no los 39.000 anunciados. Nos queda mucho camino por andar para garantizar una presencialidad segura. (...)"           

P. ¿Qué han aprendido?

R. Hemos constatado que nuestro sistema educativo es muy rígido como para adaptarse a las circunstancias imprevisas y debería flexibilizarse. Y que debemos repensar tiempos, espacios, currículos y metodologías escolares. Y dotar a la escuela de los recursos que sean necesarios para que sigan funcionando como ascensor social. Que debemos mantener los centros abiertos con los medios necesarios. No podemos permitirnos más el coste social de no hacerlo."                 (Entrevista a Francisco García, Beatriz Lucas, El País, 09/09/20)

“No serán la generación marcada, sino la responsable, resiliente y empática”

 "José Carlos Gómez Villamandos, presidente de la conferencia de rectores (CRUE), llega a la entrevista en la Universidad de Córdoba, que gestiona, con una mascarilla negra con el logo del campus. Es la misma que va a entregar a sus 17.000 alumnos.  (...)

P. Pasado el pánico de la mudanza improvisada al online, ¿qué es lo primero que hace un rector para preparar el siguiente curso?

R. Medir los espacios para ver si se cumple la distancia de metro y medio entre alumnos en el aula. Para un grupo de cien necesitaríamos un aula de 400 estudiantes. Los grupos se van a ir alternando al 30% o 50% de presencia en el aula. El resto seguirá la clase desde casa. Con la videoconferencia también hay interlocución con el profesor.

P. ¿Cómo se prioriza el uso de las salas?

R. Si disminuimos la presencialidad de la parte teórica —grupos grandes donde puede haber más contagiados— evitamos que se comprometan las prácticas, que son grupos más reducidos y manejables.

P. ¿Los graduados covid van a quedar estigmatizados?

R. Haciendo números por encima, en la carrera tuve como mínimo seis meses de huelga y no me siento estigmatizado ni creo haber tenido mala formación. No vamos a hacer una generación marcada, la generación covid. Vamos a ser capaces de darles los conocimientos. Serán una generación diferente, con capacidad de adaptación, resiliencia, destrezas tecnológicas, empatía. Y han asumido responsabilidades importantes para controlar la pandemia. Hay más alumnos responsables que del ocio nocturno sin control.

P. Pero los inconscientes pueden montar un polvorín.

R. Estamos creando un voluntariado covid porque queremos que los alumnos colaboren en la sensibilización en redes. No es lo mismo que te lo diga un compañero a un profe. (...)"                

(Entrevista a José Carlos Gómez Villamandos, presidente de la conferencia de rectores, Elisa Silió, El País, 31/08/20)

10.9.20

España: serán más de 16.000 los alumnos con Covid19 que entren a las aulas. Es de esperar que se detecten pronto. Para reducir los contagios en las escuelas lo mejor es reducirlos fuera de ellas. Cerrar las escuelas no es una opción. Es más importante que el ocio nocturno, el público en el fútbol, las cenas de más de diez personas o muchos trabajos presenciales, que también son importantes, pero a los que podemos renunciar por un tiempo...

 "Con 1,6 millones de alumnos escolarizados, y una incidencia de unos 175 casos activos por 100.000 habitantes en menores de edad en el momento actual, es de esperar que 2.800 alumnos inicien el curso con coronavirus en Catalunya. En el conjunto de España, serán más de 16.000.

Algunos de ellos tendrán síntomas y se quedarán en casa. Muchos otros irán a clase. Desde los primeros días se detectarán casos en las escuelas, tanto entre alumnos como entre educadores. Es de esperar que sean muchos. Significará que se están detectando bien. Pero no significará que haya un riesgo más alto de contagios dentro de las escuelas que fuera de ellas. Si se cumplen las normas básicas de prevención, no tiene por qué haberlo. Este es el objetivo, que las escuelas no se conviertan en focos de amplificación de la epidemia.

Las normas de prevención se basan, por un lado, en extremar la higiene: limpieza de manos, ventilación de aulas, uso correcto de mascarilla… Por otro, en limitar las interacciones personales: poca movilidad de los alumnos, poca interacción en el comedor y en el transporte, grupos burbuja -que tienen la virtud de que, si se detecta un caso en una clase, la cuarentena se podrá limitar a esa clase y no afectará a toda la escuela-.

A ello hay que añadir la responsabilidad de las familias de no llevar a los niños a la escuela si tienen cualquier síntoma de posible infección por coronavirus. Y, no menos importante, la responsabilidad de los ciudadanos para prevenir contagios aunque no tengan hijos en edad escolar. Una de las grandes lecciones del estudio Kids Corona del hospital Sant Joan de Déu es que lo mejor que podemos hacer para reducir los contagios en las escuelas es reducirlos fuera de ellas. Porque, cuantos más casos de infección por coronavirus hay entre los adultos de una comunidad, más casos hay también entre los niños y más probable es que alguien introduzca el virus en las aulas.

En el punto de la epidemia en el que estamos ahora en España, vamos a tener que renunciar a actividades que son opcionales para preservar las que son esenciales. Entre las esenciales, está la educación. Es más importante que el ocio nocturno, el público en el fútbol, las cenas de más de diez personas o muchos trabajos presenciales, que también son importantes, pero a los que podemos renunciar por un tiempo.

Cerrar las escuelas no es una opción. Tendría beneficios dudosos y perjuicios seguros. La única opción ahora es mantener la calma. Asumir que aparecerán casos en los centros educativos. Pensar que, si todos cumplimos bien las recomendaciones, se podrán aislar estos casos sin que causen grandes brotes. Resignarnos a que será un curso anómalo, con las dificultades que esto supondrá para las familias. Y recordar que, aunque el riesgo de tener casos es alto para cualquier escuela, el riesgo individual de que un alumno contraiga el virus en la escuela es muy bajo."                    (Josep Corbella, La Vanguardia, 08/09/20)

7.9.20

CCOO pide la contratación de 70.700 docentes para un curso seguro y con presencialidad total... con 20 alumnos por aula... bsándose en el precedente de Wert, cuando puso un aumento de las ratios en todo el país del 10%

 "El sindicato ha hecho público un informe con las condiciones que entiende que deberían darse en todo el estado para un curso «lo más seguro posible» y con presencialidad. El coste sería de unos 4.500 millones de euros para la contratación de unos 70.700 docentes en todas las comunidades autónomas. y la apertura de 34.000 nuevas aulas.

Con tres escenarios posibles, CCOO apuesta por que sale del acuerdo de la Conferencia Sectorial de junio. Es decir, con unas ratios máximas de 20 alumnos por aula. Un escenario que, hoy en día, sólo se ha negociado en la Comunidad Valenciana en los últimos meses. Quizá Madrid, si Educación cumple lo anunciado hace unos días, podría colocarse en un escenario similar.

Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza del sindicato ha criticado el hecho de la desigualdad que existe entre las comunidades autónomas en relación con la seguridad de la vuelta a los centros educativos, dado que no ha habido ninguna homogeneización en sus medidas y reclama, como mínimo, que el Gobierno regule una bajada de las ratios, hasta 20 alumnos por aula.

 «Se puede hacer y hay precedentes», aseguró el dirigente, que se ha remitido al Real Decreto Ley 14/2012 por el que, el ministro José Ignacio Wert, impuso un aumento de las ratios en todo el país del 10% . Para el sindicato es momento que se utilice esta misma herramienta, el Real Decreto ley pero en sentido contrario.

Esto supondría un aumento importante del número de docentes, unos 70.700 más en todo el país. Con ello, podrían abrirse unas 34.000 aulas más en todo el Estado, por lo que podría asegurarse la ratio de 20 alumnos por aula. El sindicato cifra la medida en unos 4.600 millones de euros.

García también se refirió a los datos que empiezan a sentirse en relación con la cantidad que podría dedicarse a educación de los fondos europeos de 140.000 millones comprometidos (aunque necesitan de la aprobación de los presupuestos generales del Estado) . Según dijo, se habla de que un 5% de esta cifra acabe en la educación, es decir, 7.500 millones de euros. El secretario general ha insistido en que, a parte de esta cantidad, «a la educación se le deben 9.000 millones» recortados, principalmente, a partir de 2012. Según sus palabras, los 7.500 millones de la UE, habría que sumar estos 9.000. (...)

El sindicato también exige que, en cualquier caso, el capital que el Gobierno transfiera a las comunidades autónomas tenga carácter finalista, y no como los 2.000 millones comprometidos hasta ahora. Esta cantidad puede o no ser usada por los gobiernos autonómicos para educación. CCOO quiere que las próximas inversiones sean finalistas, no sólo por educación, sino para ciertas cuestiones muy concretas: contratación de personal para bajar las ratios; para la mejora y adecuación de los espacios educativos necesarios; para la atención a la diversidad o para la dotación de herramientas y recursos digitales para alumnado y profesorado.

El escenario que ha planteado CCOO es el más conservador de los tres que pone sobre la mesa en su informe. El más costoso ya lo presentó a finales del curso pasado y tenía previsto 15 alumnos por aula, con la contratación de 170.000 docentes y un coste total de 7.400 millones (5.150 sólo en contrataciones). (...)
"              (Diari del treball, 03/09/20)

3.9.20

“Es imposible garantizar un entorno escolar seguro en la actual situación epidemiológica de contagio comunitario”... es inseguro reabrir las aulas con una tasa de transmisión que supera en 10 veces lo recomendado por la OMS

 "Natividad López Langa (Madrid, 1958) es la presidenta de la Asociación Nacional e Internacional de Enfermeras Escolares (Amece), y representa a cerca de un millar de sanitarias que ejercen en centros educativos de toda España, la mayoría en Madrid y en escuelas de educación especial. 

Ellas pueden asumir el rol de responsables covid en los centros en los están, pero se necesitarían más de 16.000 enfermeras escolares en España para llegar a todos los estudiantes. Su colectivo reclama una mayor presencia en las escuelas para contener la pandemia y apoyar a la comunidad educativa. Está preocupada por el retorno a las aulas: cree que en las actuales circunstancias de transmisión comunitaria es imposible garantizar aulas seguras. “La situación está descontrolada”, concluye esta enfermera escolar desde hace 40 años.

Pregunta. ¿Cómo se puede garantizar la seguridad en las vuelta a las aulas?

Respuesta. Cualquiera que trabaje en un centro educativo sabe que mientras haya transmisión comunitaria es imposible garantizar un entorno escolar seguro. La situación está descontrolada. Si hubiéramos tenido suficientes rastreadores en toda España desde junio no estaríamos así. 

Pero la Organización Mundial de la Salud ya ha advertido de que mientras haya contagio comunitario a los niveles actuales no deberían abrirse los colegios. Si nos están recomendando que no nos reunamos grupos de más de 6 o 10 personas y que permanezcamos en nuestras casas, no es coherente permitir que haya 20 niños en espacios pequeños cerrados durante más de ocho horas.

P. ¿Y cómo hacemos compatible el derecho a la educación con la seguridad?

R. Con unas garantías de reducción de ratios seguras como en Dinamarca, de 10 a máximo 15 alumnos por grupo, contratando más profesionales, y que las cosas se hagan de forma ágil, la Administración está tardando mucho en responder a las necesidades que surgen. Y la respuesta debería ser más concreta y clara. En la pandemia está siendo lo contrario en educación, con instrucciones imprecisas y sin concretar. También se deben articular las medidas de conciliación necesarias para que las familias puedan quedarse con el niño en casa si está en cuarentena o enfermo sin miedo a perder su trabajo. 

Antes nos mandaban a los niños con fiebre después de suministrarles paracetamol. Eso no puede ser, las familias deben entender que si lo hacen y se contagian más niños, en lugar de una cuarentena leve pueden enfrentarse a un cierre del colegio. Es importante la educación, pero también la salud de las personas, por eso no se debería volver a las aulas como se va a hacer sin las necesarias medidas de protección individual y colectivas.

P. En Madrid se ha anunciado que contratarán a 150 enfermeras escolares para el regreso a las aulas, que se suman a las 700 que ya trabajan en la región. ¿Es suficiente?

R. Es una buena noticia, pero la ratio recomendada es que sea una enfermera por cada 500 niños, así que, solo en Madrid, se necesitarían unas 2.000, según un informe realizado por la Federación de Asociaciones de Madres y Padres Francisco Giner de los Ríos, y en toda España se requerirían unas 16.000. Aunque en algunas comunidades autónomas se ha argumentado que no había suficiente personal de enfermería porque se les requería en los centros sanitarios, si quisieran contratarlas, las habría. El problema puede ser el sueldo, porque una enfermera escolar tiene una jornada laboral más amable, pero gana de media unos 600 o 800 euros menos que en un centro de salud.  (...)

P. El protocolo acordado entre el ministerio y las autonomías recoge la figura de un responsable covid, pero los docentes creen que no están formados para asumirlo. Es un poco como si a usted le pusieran a dar Matemáticas...

R. Los profesores no están preparados para la atención sanitaria porque ese no es su trabajo. Parece que el coordinador covid debe actuar más bien como enlace con los sanitarios. Pero tendrá que valorar si un síntoma es sospecha de covid o no para mandar a un niño a casa. Un profesor tendrá que decidir si un alumno no respira bien por covid o si tiene asma, sin tener la formación de un sanitario. 

El que haya una enfermera en el centro es una garantía para todos: familias, profesores y alumnos. Los niños no tienen los síntomas habituales de la covid, puede presentarse con urticaria, por ejemplo, y los profesores no tienen por qué saber identificarlo. También deben estar formados en cómo aislar a los contagiados de forma segura, sin exponer su salud.(...)

P. ¿Qué sería lo ideal desde su punto de vista para esta vuelta a las aulas?

R. No debería haber transmisión comunitaria, tener claro y coordinado el protocolo para aislar los casos sospechosos y sus contactos directos, debe haber material de protección suficiente, deben desdoblarse aulas, garantizar el lavado de manos, el uso de mascarillas, el hidrogel... Las enfermeras deben informar y formar a todos los profesionales del centro en las medidas de seguridad en el aula según su tarea.

 Debería ser una vuelta a las aulas más escalonada. Las burbujas, cuanto más pequeñas, mejor. Y mucho aire libre. Y que conste que los sanitarios somos los que seguramente menos miedo tenemos en esta vuelta al cole porque siempre hemos estado en la primera línea frente a la enfermedad. Es nuestro trabajo, pero está organizándose el retorno de forma apresurada y sin dar las soluciones necesarias. Me gustaría que el regreso fuera bastante diferente de cómo va a ser."               (Beatriz Lucas, El País, 01/09/20)

31.8.20

The New York Times: España... el país donde las discotecas son más importantes que las escuelas. Fútbol, playas, corridas de toros y discotecas. Las prioridades en la apertura de España tras meses de confinamiento. Finalmente, a una semana del comienzo del curso escolar, nuestros políticos han decidido abordar lo que consideran menos urgente: la educación de millones de estudiantes

 "Fútbol, playas, corridas de toros y discotecas. Las prioridades en la apertura de España tras meses de confinamiento se podían leer como una declaración de intenciones sobre la visión del país. Finalmente, a una semana del comienzo del curso escolar, nuestros políticos han decidido abordar lo que consideran menos urgente: la educación de millones de estudiantes.

Atrás quedan meses desaprovechados, advertencias ignoradas y planes por hacer. La falta de previsión que ha sumido en el desconcierto la reapertura de las escuelas es parte de una gestión lastrada por la opacidad, la falta de datos fiables, la inconsistencia y la lentitud de reacción por parte de los gobiernos central y autonómicos. Y así, tras sufrir una de las peores primeras olas de contagios, España se enfrenta ahora al peor rebrote de Europa.

¿Puede haber mayor prueba de la urgencia de reformar la educación que la incompetencia de una clase política producto de sus deficiencias? La pandemia ha desnudado un modelo escaso de medios, con un profesorado mal pagado y desmotivado, planes de estudio anclados en el siglo XIX y una creciente desigualdad que permite a las familias con recursos eludir las carencias del sistema con apoyo extraescolar, enseñanza privada y cursos en el extranjero para sus hijos.

El inicio del curso, previsto en algunas partes del país para el 4 de septiembre, se producirá en mitad del caos de una huelga de estudiantes, estrategias diferentes en cada región y planes improvisados para reducir a toda prisa la ratio de alumnos, reorganizar horarios, contratar profesores e implementar medidas que debieron ser planeadas con meses de anticipación, como en otros países. Lo sorprendente habría sido que unas autoridades que abandonaron el sistema educativo a su suerte hace décadas hubieran hecho los deberes a tiempo.

La comprensible decisión de intentar reabrir el país cuanto antes para salvar la temporada alta del turismo —“salimos más fuertes”, decía el lema gubernamental— ha sido gestionada con dejadez e irresponsabilidad. El ocio nocturno permaneció abierto semanas después de haber sido identificado como un foco de contagios, se autorizaron multitudes en celebraciones de todo tipo y se trasladó el mensaje de que la batalla estaba ganada, aplausos al presidente Pedro Sánchez incluidos.

Mientras la autocomplacencia se instalaba en el gobierno, las autonomías recuperaban las competencias en sanidad y educación sin haber organizado los sistemas de rastreo y seguimiento de contagios que han frenado la expansión en otros lugares. El resto es un resumen de la historia reciente de España: partidos políticos y ciudadanos peleándose sobre quién tiene la culpa, si la derecha o la izquierda, de un fracaso colectivo pilotado por los políticos peor preparados de la democracia.

 El resultado es que España incumple los requisitos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los expertos del Instituto de Salud Global de Harvard para una apertura segura del curso escolar, incluido el de mantener un número de contagios inferior a 25 casos por cada 100.000 habitantes. La incidencia es hasta veinte veces superior en algunos de los distritos de Madrid más afectados. El riesgo es que los estudiantes, que el curso pasado obtuvieron un aprobado general, reciban un segundo año de enseñanza mediocre e incompleta. Si hay un país que no se lo puede permitir, es España. (...)

La Gran Recesión tras la caída de Lehman Brothers en 2008 pudo haber sido aprovechada para llevar a cabo una profunda reforma educativa centrada en la innovación, el emprendimiento y la formación dirigida a pujantes sectores económicos. En su lugar, España optó por recortar en educación, mantener a los profesores en situación precaria y eludir cualquier reforma de calado. Si la historia es prólogo, vamos camino de repetir el error. (...)

España necesita una revolución educativa a la portuguesa, empezando por la formación, valoración y justa remuneración de los profesores en quienes confiamos la tarea de preparar a nuestros hijos. Su autoridad, mermada por una cultura de permisividad y excesivo consentimiento, debe ser restituida. La modernización de escuelas y universidades, aparte de medios, necesitará de una reformulación desde cero de los planes de estudio y los métodos de aprendizaje. Urge hacer sitio al pensamiento crítico, la creatividad, el debate racional, el civismo y las humanidades.

Pero no son los políticos, ni este periodista, quienes deben definir la escuela del futuro, sino los expertos que desde hace años vienen ofreciendo propuestas y alertando contra un deterioro que solo será revertido el día que la sociedad cambie sus prioridades. “La educación no interesa a nadie salvo a los padres con hijos en edad educativa”, dice con razón el filósofo José Antonio Marina, quien lleva décadas clamando en el desierto.

Mientras esas prioridades no cambien para el conjunto de la sociedad, tampoco lo harán para los políticos. Y seguiremos siendo el país donde la educación nunca le gana un pulso a una buena diversión."                 ( David Jiménez, The New York Times, 27 de agosto de 2020)

27.8.20

La covid se transmite a través de aerosoles: ya es el momento de actuar, tenemos suficientes pruebas. Es importante pensar en la ventilación y en el filtrado del aire. Podemos utilizar medidores de CO2 asequibles para identificar los espacios públicos más peligrosos, infraventilados y ocupados por muchas personas, y dar prioridad a la ventilación de estos espacios. Por menos de 40 euros se pueden fabricar fácilmente sistemas de filtración de aire provisionales...

 "Tras muchos meses de pandemia de covid y de controlar una primera ola durísima con medidas muy restrictivas, el coronavirus vuelve a surgir con fuerza en España. Ya hemos aprendido que la pandemia es un tsunami a cámara lenta, y nos da miedo lo que pueda pasar este otoño e invierno. 
 
Las autoridades de salud pública, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., nos dicen que nos mantengamos separados de uno a dos metros, que nos lavemos las manos, que desinfectemos las superficies que tocamos con frecuencia y que usemos mascarillas. 
 
Pero el cumplimiento de estas medidas es desigual, especialmente en lo que respecta a las mascarillas, y a diario escuchamos casos en los que la gente no sabe cómo se contagió. Brotes de superpropagación, donde una persona infecta a muchas otras, ocurren en bares llenos de gente y en reuniones sociales, pero no en las playas o en los parques. No es de extrañar que la gente esté confundida.
 
Para entender cómo protegerse es fundamental tener una descripción física clara de las vías de contagio. Al contrario de lo que postula la OMS, yo, al igual que muchos otros científicos, creo que una fracción sustancial del contagio de COVID-19 se produce a través de aerosoles. Las pruebas a favor de los aerosoles son más sólidas que las pruebas a favor de otras vías. Es hora de ser más contundentes y decirle a la población qué medidas deben tomar para protegerse. Cuanto antes lo hagamos, antes podremos controlar la pandemia.
 
Hay tres formas posibles de contagio, dos de las cuales son consideradas más importantes por la OMS y los CDC. La primera es a través de “fómites,” cuando tocamos superficies o personas contaminadas con el virus, y luego nos tocamos los ojos, fosas nasales o boca. Al comienzo de la pandemia, la preocupación por la transmisión de fómites llevó a algunas personas a lavar los alimentos y los paquetes con lejía. Los CDC reconocen ahora que los fómites son menos importantes que otras vías
 
Por ejemplo, un programa intensivo de lavado de manos en el Reino Unido redujo el contagio un 16%. Es importante saber que otros virus que, como el SARS-CoV-2 (el que causa la covid) tienen una cubierta de lípidos, no sobreviven mucho tiempo en las manos humanas. Eso significa que sería necesario tocarse los ojos, las fosas nasales o la boca poco tiempo después de tocar una superficie contaminada para infectarse con el nuevo coronavirus.
 
La segunda posibilidad de contagio del COVID-19 es a través de gotículas, pequeñas partículas de saliva o líquido respiratorio que expulsan las personas infectadas cuando tosen, estornudan o simplemente hablan. Las gotículas son impulsadas por el aire, pero por su peso caen al suelo dentro de 1 a 2 metros
 
La OMS y los CDC sostienen que el virus se transmite principalmente a través de gotículas, porque muchos contagios ocurren en situaciones de proximidad cercana, por ejemplo hablando sin respetar la distancia social. Han llegado a esa conclusión a pesar de que no existen pruebas directas de transmisión mediante esta vía. No solo para covid, sino que la transmisión por gotículas nunca se ha demostrado directamente para ninguna enfermedad en la historia de la medicina. Investigación publicada, que ha sido confirmada, muestra que las gotículas sólo son importantes al toser y estornudar, y que los aerosoles dominan el contagio mientras se habla en estrecha proximidad
 
Muchas enfermedades infecciosas, como la covid, contagian con mayor facilidad cuando la persona infectada y la susceptible están cerca una de otra. Dado que las gotículas, que caen al suelo entre 1 y 2 metros, son visibles, podemos ver y comprender fácilmente esta ruta de contagio. De hecho, durante décadas se pensó que la tuberculosis se transmitía por gotículas y fómites, basándose en la observación de infección en proximidad cercana. Pero posteriormente se demostró que la tuberculosis solo se puede transmitir a través de aerosoles. Creo que la OMS ha cometido un error similar con la covid.
 
Debemos prestar mucha más atención a la tercera vía potencial, la transmisión “a través de aerosoles”. Esta vía es similar a la transmisión por gotículas, excepto en que las partículas de saliva o fluido respiratorio son tan pequeñas que pueden permanecer en el aire durante minutos u horas. Algunas personas también se refieren a esta vía como contagio “por el aire”, pero creo que es mejor evitar esa expresión ya que para el personal sanitario evoca enfermedades extremadamente transmisibles, y la covid no lo es. Para entender la escala de los aerosoles, hay que tener en cuenta que un cabello humano tiene un diámetro de aproximadamente 80 micras, y los aerosoles de menos de aproximadamente 50 micras pueden flotar en el aire el tiempo suficiente para ser inhalados. El virus mide solo 0,1 micras, por lo que hay espacio para muchos virus en un aerosol.
 
Los fómites y las gotículas han predominado en las explicaciones de los medios de comunicación sobre la transmisión de COVID-19. Si bien la OMS y los CDC afirman que los aerosoles podrían provocar la transmisión en algunas situaciones muy específicas, ambas organizaciones sostienen que esta vía es menos relevante. Creo que se trata de un error importante. Por ese motivo pedí a la OMS, junto con 239 científicos, que reevaluara su postura. La respuesta de la OMS fue actualizar tímidamente su posición, pero sigue siendo muy escéptica sobre la importancia de esta vía.
 
Las pruebas disponibles respaldan fuertemente la transmisión por aerosoles, y no hay argumentos sólidos en su contra. Sabemos que los aerosoles contienen virus infecciosos. Para comprender el contagio por aerosoles, resulta útil usar del humo del cigarrillo como analogía. El humo es un aerosol. El rastreo de contactos ha encontrado que buena parte de la transmisión de covid ocurre en estrecha proximidad, pero también que muchas personas que comparten la misma vivienda con una persona infectada no contraen la enfermedad. Imagínese compartir una casa con un fumador: si estuviera cerca del fumador mientras habla, inhalaría una gran cantidad de humo. 
 
Reemplace el humo por aerosoles que contengan virus, que se comportan de manera muy similar, y el impacto sería el mismo: cuanto más cerca esté de alguien que exhale aerosoles portadores de virus, más probabilidades tendrá de respirar una cantidad de virus suficiente para que se produzca el contagio. Sabemos por estudios rigurosos y detallados que cuando las personas hablan cerca unas de otras, los aerosoles dominan la transmisión y las gotículas son casi insignificantes.
 
Si está al otro lado de la habitación, inhalará mucho menos humo. Pero en una habitación mal ventilada, el humo se acumulará y las personas que estén en la habitación pueden terminar inhalando mucho humo con el tiempo. Sabemos que al hablar emitimos 10 veces más aerosoles que cuando respiramos y que al cantar y gritar esa emisión aumenta 50 veces
 
De hecho, los brotes a menudo ocurren en espacios interiores con mucha gente y poca ventilación, como al cantar en fiestas de karaoke, conversar en bares y hacer ejercicio en gimnasios. Los brotes de superpropagación, en los que una persona infecta a muchas otras, ocurren casi exclusivamente en lugares cerrados. Estos brotes, que se cree son los que sostienen la pandemia, se explican fácilmente si tenemos en cuenta los aerosoles y son muy difíciles o imposibles de explicar considerando solo las gotículas o los fómites como las principales vías de contagio, como sostiene la OMS.
 
Además, las gotículas se mueven balísticamente, como en el famoso videojuego Angry Birds, mientras que los aerosoles, como el humo, se dispersan mucho más rápidamente. El rastreo de contactos también muestra que el exterior es 20 veces más seguro que el interior, lo que solo puede ser explicado si predomina la transmisión por aerosoles. Si las gotículas balísticas dominaran la transmisión, veríamos muchos más contagios entre personas hablando al aire libre. Además, la transmisión de este virus por aerosoles ha sido demostrada entre hurones y entre hámsters. Coronavirus similares como los que causaron el SARS y el MERS también se transmitieron a través de aerosoles, aunque esos hallazgos se enfrentaron a tanta resistencia como a la que nos enfrentamos ahora.
 
¿Qué significa esta nueva comprensión de la importancia de los aerosoles en la transmisión de la COVID-19, y cómo podemos protegernos mejor con ese conocimiento?
 
La analogía visual del humo puede ayudar a guiar nuestra evaluación de riesgos y nuestras estrategias para reducirlos. Solo tenemos que imaginar que todas las demás personas con las que nos encontramos están fumando, y que el objetivo es respirar la menor cantidad de humo posible. Pero la covid no es muy contagiosa en la mayoría de las situaciones, a diferencia de, por ejemplo, el sarampión: los CDC dicen que estar cerca de una persona infectada con covid durante 15 minutos puede causar el contagio. 
 
Esto nos da una estimación de la cantidad de “humo exhalado” que hay que inhalar para infectarse. Inhalar un poquito de “humo” aquí y allá no suele ser un problema, pero inhalar mucho “humo” durante un período prolongado de tiempo y sin mascarilla es arriesgado. (Por aclarar posibles confusiones, no se sabe que el humo de cigarrillos influya en la probabilidad de contagio, pero sirve como herramienta de visualización, ya que los aerosoles respiratorios son demasiado escasos para poder verlos).
 
Dada esta nueva comprensión del contagio, en primer lugar debemos continuar haciendo lo que ya se ha recomendado: lavarnos las manos, mantener una distancia de dos metros, etc. Pero eso no es suficiente. Muchas personas todavía creen que si se mantienen a 1 a 2 metros de distancia de los demás (fuera del alcance de las gotículas balísticas, según las indicaciones de la OMS y los CDC) y son rigurosos con el lavado de manos, la probabilidad de contagio en interiores es casi cero. Esta confusión no es casual: la OMS sigue recomendando mascarillas en interiores solo si no se puede mantener una distancia de un metro. Hasta que no cambien los mensajes, incluida una descripción clara de la importancia de la vía de los aerosoles, nuestra capacidad para controlar la pandemia se verá limitada.
 
Debe surgir un conjunto de recomendaciones nuevo, coherente y lógico para reducir la transmisión de aerosoles. Pensar en el humo nos permite aplicarlo a otras situaciones, ya sea un aula, una tienda o un parque, para entender cómo protegernos. En términos de comportamientos específicos, evite en lo posible sitios con mucha gente, donde algunos no llevan mascarillas, en interiores, con ventilación baja, proximidad cercana, duración prolongada, o donde se habla, canta o grita. Estos son los factores de riesgo más importantes en los modelos matemáticos que estiman la probabilidad de contagio por aerosoles, pero también pueden entenderse simplemente como factores que afectan a la cantidad de “humo” que inhalaríamos.
 
Esto es lo que sugiero en términos de comportamientos específicos: en primer lugar, deberíamos hacer tantas actividades como sea posible al aire libre, como hicieron las escuelas de Nueva York para evitar la propagación de la tuberculosis hace un siglo, a pesar de los duros inviernos. El contagio de covid es posible al aire libre en las proximidades de una persona infectada, pero es mucho menos probable que en interiores
Dicho esto, salir al aire libre no es una protección mágica contra el contagio: un día ventoso en un área abierta mientras mantenemos la distancia es muy seguro, pero una conversación cercana sin mascarilla en una calle estrecha entre edificios altos con poco movimiento de aire es arriesgada. Dado que se sabe a ciencia cierta que estar al aire libre reduce el riesgo, es asombroso que no se estén reservando y organizando los parques para dar allí todas las clases posibles.
 
En segundo lugar, las mascarillas son esenciales, incluso cuando se puede mantener la distancia social. Hay muchas pruebas de que el uso universal de mascarillas podría reducir en gran medida el contagio. No está claro que todo el mundo necesite una mascarilla “EPI” o FFP2. Yo, por ejemplo, uso mascarillas quirúrgicas o simplemente de tela de buena calidad. Lo que sí está claro es que debemos prestar atención a que las mascarillas se ajusten bien, ya que no son solo un parapeto contra las gotículas balísticas, sino además deben de evitar que el “humo” entre (o salga) a través de los huecos.
 No debemos quitarnos las mascarillas para hablar, ni permitir que alguien nos hable sin mascarilla, porque exhalamos diez veces más aerosoles cuando hablamos que cuando respiramos. Hay que bajar la música en los bares para que la gente no tenga que gritar, porque eso aumenta mucho más los aerosoles exhalados. Tenemos que tener cuidado de no estar detrás de alguien con una mascarilla poco ajustada, ya que la curvatura de la mascarilla hace que los aerosoles fluyan hacia atrás de la persona que la usa.
 
Es importante pensar en la ventilación y en el filtrado del aire. Rara vez pensamos en la ventilación en lugares públicos. Pero en los tiempos que corren, tenemos que aprender a utilizar mejor estos sistemas para reducir el riesgo. Estas acciones pueden resultar más costosas y es muy importante analizarlas y priorizarlas de manera objetiva. Necesitamos aumentar la cantidad de aire interior que se reemplaza por aire exterior, abriendo ventanas o ajustando los sistemas mecánicos
 
Necesitamos mejores filtros instalados en muchos sistemas de ventilación que recirculan parte del aire. Podemos utilizar medidores de CO2 asequibles para identificar los espacios públicos más peligrosos, infraventilados y ocupados por muchas personas, y dar prioridad a la ventilación de estos espacios.
 
Los filtros HEPA portátiles funcionan bien para reducir los aerosoles con virus, pero desafortunadamente son costosos. Por menos de 40 euros se pueden fabricar fácilmente sistemas de filtración de aire provisionales. Numerosos test han demostrado que funcionan, también en artículos científicos, y se han utilizado durante años en China para reducir el impacto de la contaminación en los hogares. 
 
Pueden ser ruidosos y no son una solución a largo plazo, pero pueden ayudarnos a protegernos durante los próximos meses. Los sistemas de ultravioleta germicidas pueden ayudar en algunas situaciones, pero solo si la ventilación y el filtrado no son suficientes. Otras técnicas de “limpieza del aire” han sido menos estudiadas y, en mi opinión, deberían evitarse, muy especialmente la pulverización de desinfectantes.
 
También debemos recordar que la limpieza del aire, como cualquier otra medida, reduce la probabilidad de contagio pero no la elimina: resultados obtenidos a partir de simulaciones del caso del coro de Estados Unidos sugieren que con una gran cantidad adicional de ventilación o filtrado del aire, los contagios habrían sido la mitad de los que ocurrieron realmente. Es la suma de medidas lo que reduce significativamente el riesgo de contagio. 
 
Un enfoque con muchas “capas de protección,” con uso de exteriores, mascarillas, con densidad y duración reducidas, además de ventilación y filtración, sigue siendo fundamental para reducir el riesgo.
 Las escuelas deberían invertir tanto o más en ventilar y filtrar el aire que en limpiar las superficies. Y queda claro que las playas son seguras con una distancia adecuada (y posiblemente con mascarillas dependiendo de la distancia), mientras que los interiores de restaurantes deben abordarse con mucha más precaución. (...)"    
         
(José Luis Jiménez es profesor de química en la Universidad de Colorado Boulder e investigador de Ciencias Ambientales, El País, 18/08/20. Una versión de esta tribuna será publicada en inglés en Time Magazine)

Así prepara un colegio público valenciano el nuevo curso: ha creado burbujas de 17 a 23 alumnos para los más pequeños, ha dividido el patio en 10 y ha suspendido las extraescolares y el aula matinal

 "Josep Fortaña entra en el colegio y señala a la derecha, donde al calor del confinamiento y el cierre escolar las malas hierbas han crecido hasta alcanzar un metro y medio de altura. 

“Estoy esperando a que vengan del Ayuntamiento a arreglarlo. Necesito tener el patio fetén y parcelado en 10 zonas el día 7 para que los niños puedan salir a jugar sin mezclarse”, dice el director del colegio público de infantil y primaria El Grau, en Valencia, un centro de tamaño medio al que asisten hijos de familias de clase media, trabajadora y, en una proporción moderada, desfavorecida.

La escuela es urbana, pero la parcela de casi 6.000 metros cuadrados para 195 alumnos, que incluye un gran patio, ha permitido al equipo directivo organizar con cierta calma el curso más complejo que recuerdan.

En las tres clases de infantil y en primero y segundo de primaria han formado grupos de convivencia estable, las llamadas burbujas, en las que los chavales se relacionarán sin mascarilla y sin guardar la distancia interpersonal a cambio de no tener contacto con el resto de clases. El tamaño de cada uno de estos grupos oscilará entre los 17 y los 23 niños (el límite es de 25).

En tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria no habrá burbujas. Los estudiantes tendrán que mantenerse a metro y medio dentro de clase, pero, salvo que se produzcan cambios de última hora, podrán quitarse las mascarillas una vez sentados. “Las cuatro clases de estos niveles que había el curso pasado las hemos convertido en cinco clases de 20 alumnos. Para la nueva hemos ocupado el aula de inglés”, explica Fortaña.

En dos de estas cinco clases se mezclarán niños de edades distintas (en un aula convivirán chavales de cuarto y quinto de primaria, y en la otra, de quinto y sexto). Es la fórmula ideada por la Consejería de Educación para que a los centros les resulte más sencillo cuadrar grupos de 20. La normativa autonómica establece que, además de mantenerse a medio y metro, en las aulas debe haber al menos 2,25 metros cuadrados por cada alumno.

“Nuestro colegio tiene una línea (un grupo por curso), y hasta ahora éramos 15 docentes a tiempo completo y dos más compartidos con un centro cercano. Pero a partir de septiembre tendremos un tutor más, para el nuevo grupo de primaria, y otro profesor de refuerzo. Era lo que necesitábamos”, afirma Fortaña.

Aumento de profesores

La planificación de la Consejería de Educación valenciana, puesta como ejemplo por sindicatos de profesores de ámbito estatal como CC OO, empezó pidiendo a los centros que le comunicaran qué necesitaban para cumplir las nuevas condiciones. En la segunda mitad de julio, los equipos directivos supieron con qué efectivos iban a contar, lo que les ha permitido organizar el curso con cierto margen. La Comunidad Valenciana incorporará 4.374 profesores el próximo curso, lo que supone un aumento del 5,2% en el conjunto del sistema y de algo menos del 7% en la pública.

En El Grau todavía quedan cosas por hacer. “Los paneles transparentes con los que vamos a dividir en cinco el comedor todavía no han llegado, y aún tenemos qué decidir cómo vamos a ampliarlo”, afirma. Parte de los alumnos comerán en el gimnasio y otra opción que barajan es sacar mesas a la zona central del colegio, que tiene techo pero está abierta por los lados, lo que facilitaría la ventilación.

“Hemos señalizado itinerarios, preparado una sala de aislamiento por si tenemos un caso sospechoso, comprado termómetros para tomarles la temperatura a los niños antes de entrar en clase... pero es muy importante la responsabilidad personal”, afirma el director.

“Yo estoy preocupada”, añade Vanessa Segovia, tutora de primero de primaria, “no tanto por la escuela como por lo que veo que pasa fuera. Hay gente muy relajada y hay muchas variables que no podemos controlar, la escuela no es hermética. Las familias tienen que ser conscientes de que si el niño se levanta con fiebre no lo pueden traer. Llevo muchos años y he visto alumnos a los que cuando se les pasa el efecto del Apiretal que les han dado antes de venir se ponen malos en clase”.  (...)

Contaminar las burbujas

Briz también es partidaria de que en la medida de lo posible se active el aula matinal (de 8 a 9) y las actividades extraescolares, dos elementos que de momento han quedado suspendidas en su colegio. “Vamos a esperar. Pueden desvirtuar los grupos burbuja y de momento tenemos que centrarnos en lo esencial, que es garantizar la enseñanza presencial. La enseñanza a distancia no ha dado buenos resultados a estas edades”, dice el director. Casi todas las comunidades dejan en manos de los centros la decisión de ofrecer extraescolares. Cantabria, en cambio, las ha suspendido y revisará la decisión cada dos meses."                (Ignacio Zafra, El País, 24/08/20)