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5.2.16

El hundimiento moral de Europa empieza... en ¡Dinamarca!. Sólo los PIGS resisten: Los habitantes de las islas griegas, propuestos para el Nóbel de la Paz

 
" Otro naufragio en la costa turca de un barco en mal estado que se lleva al fondo del mar a un grupo de refugiados cargados de ropa e incapaces de mantenerse a flote en unas aguas gélidas. 

39 muertos, o lo que es lo mismo 39 problemas menos para los gobiernos europeos. Había diez niños entre los fallecidos, procedentes de Siria, Afganistán y Birmania, según AP. (...)

Para los refugiados que ya habían llegado a Europa, había nuevas noticias en Dinamarca. El objetivo de su Gobierno es hacer caja con esta oleada de refugiados.

 Qué mejor forma de contrarrestar la idea de que uno de los países más ricos de Europa saldrá perdiendo dinero que incautarse de las posesiones de los extranjeros y subastarlas luego. La única concesión que los diputados daneses aceptaron fue descartar los objetos de gran valor personal, como los anillos de boda. 

Alguien llegó a la conclusión de que daría mala imagen ver a un policía arrancando el anillo a una mujer. Al menos, nadie pidió que les arrancaran las muelas de oro. Sí, eso hubiera manchado la reputación del país, porque habría algunos indeseables que sacarían del archivo imágenes históricas un poco embarazosas. 

Por la misma razón, la propuesta de establecer campos de internamiento (no digan campos de concentración, sería de mal gusto) para los refugiados fuera de las ciudades y pueblos daneses va en la misma línea. La idea aprobada por el Parlamento deja al Gobierno la responsabilidad de poner en marcha un plan antes de marzo. 

Los políticos ultraconservadores que la han promovido están muy contentos porque así la política inmigratoria se centrará en la repatriación (futura) de esas personas, y no en la integración. 

Lo primero será posible en el futuro en teoría porque sólo tendrán que mandar a la policía, con sus perros, armas y escudos, para meter a los extranjeros en autobuses. Sería mucho más difícil –de hecho, sería imposible– si tuvieran que hacerlo en las ciudades, con los refugiados diseminados, infiltrados, en los centros urbanos.

El objetivo es hacer ver a los que piensen en venir a Europa que su vida será miserable y sin ninguna esperanza. 

Los jefes de Gobierno de la UE ya decidieron sobornar a Turquía con 3.000 millones para que mantenga a los refugiados dentro de sus fronteras. Las autoridades turcas se pusieron en marcha y hay imágenes que lo demuestran, pero no pueden ‘impermeabilizar’ toda su costa. 

La alternativa ahora es amenazar a Grecia con expulsarla del espacio Schengen y convertirla en una isla dentro de la UE. A los griegos se les asigna la segunda parte de la misión. Los que puedan escapar del filtro turco deberían ser detenidos antes de llegar a la costa griega.

 Si eso hace que mueran ahogados, no parece que impresione demasiado a los gobiernos europeos. Ni tampoco el hecho de que sellar la frontera marítima en un mar lleno de islas es imposible.

En el juego de amenazas dirigido contra Atenas, se ha llegado a sugerir que la UE podría financiar la construcción de un muro o valla entre Grecia y Macedonia para que los refugiados no puedan continuar su camino hacia el centro de Europa. El equivalente a convertir a Grecia en una prisión, cerrar la puerta y tirar la llave al mar. 

La incapacidad secular del Estado griego por asumir algunas de sus funciones no debe sorprender a nadie. Pero lo que quieren otros estados europeos es castigar a Grecia por no haberse convertido en la puerta sellada de entrada a la fortaleza europea. 

Existe además una propuesta discutida recientemente por los ministros de Interior y Justicia de la UE para impedir, y en el peor de los casos criminalizar, el trabajo de las ONG y voluntarios que prestan ayuda a los refugiados que llegan a las costas griegas para equipararlos a las organizaciones que se lucran con su traslado.

 En la medida de que salvan vidas de gente que puede terminar en Alemania, Austria o Dinamarca, son obviamente un problema para los gobiernos europeos.

La decisión está tomada. Las imágenes de niños muertos son sólo ya una molesta impertinencia de los medios de comunicación. Cada persona muerta en el Mediterráneo es un problema menos que debe afrontar la UE. No tardarán en exigir un nuevo premio Nobel de la Paz por sus desvelos."            ( por Iñigo Sáenz de Ugarte , en Guerra Eterna)

"Los habitantes de las islas griegas, propuestos para el Nobel de la Paz.

Un grupo de académicos de las universidades de Oxford, Princeton, Harvard, Cornell y la universidad de Copenhague van a proponer para el premio Nobel de la Paz a los habitantes de las islas griegas de Lesbos, Kos, Chios, Samos, Rodas y Leros por su papel en la llegada de refugiados cruzando el Mar Egeo. 

Según informa el periódico británico The Guardian, los académicos cuentan con el apoyo del ministro de Asuntos Exteriores griego Yiannis Mouzalas, y tienen previsto hacer su propuesta antes de que concluya el plazo para presentarla, el próximo 1 de febrero. 

A esto se suma una petición de un solicitante anónimo en la página de recogida de firmas Avaaz, donde se pide el Nobel de la Paz para los griegos que viven en estas islas.

 "Desde el comienzo de la crisis de refugiados, pescadores, amas de casa, pensionistas, profesores de las islas griegas y otros voluntarios han abierto sus casas y sus corazones para salvar a niños, hombres y mujeres refugiados que huyen de la guerra y el terror", dice la petición, que ya cuenta con más de 324.000 firmas y espera llegar al medio millón."          (EL HUFFINGTON POST,  26/01/2016)

27.1.16

Financial Times: Si Grecia cierra su frontera del norte a la inmigración, a cambio, Alemania condonará su deuda impagable. Cousas veredes...

"La UE ha sufrido dos crisis importantes en los últimos seis meses, la del euro y la de los refugiados. Por pura coincidencia, dos países están en el centro de ambos problemas: Grecia y Alemania. 

El verano pasado, Alemania casi obligó a Grecia a salir del euro en lugar de aceptar que la UE le prestara más dinero. Ahora Alemania está sufriendo las consecuencias de la llegada de más de un millón de refugiados, la mayoría de los cuales han entrado en la UE a través de Grecia.

Es hora de pensar de forma creativa para englobar estos dos problemas en un acuerdo diplomático que ayude a solucionar ambos. Las líneas generales de este acuerdo serían sencillas. Grecia cerraría su frontera del norte con la ayuda de la UE, lo que detendría el flujo de inmigrantes al norte de Europa. 

A cambio, Alemania llevaría a cabo una condonación masiva de la deuda griega y proporcionaría ayuda financiera de forma inmediata a Grecia para que hiciera frente a la crisis actual. Los refugiados que llegaran a Grecia serían acogidos en campos gestionados por la UE, con la perspectiva de que volvieran a Siria (o al país del que hayan huído) una vez que se restaurara la paz allí.

Este plan parece inverosímil, pero partes de él ya podrían estar en marcha mediante el método de prueba y error. Se sabe que los diplomáticos de la UE están considerando bloquear la frontera entre Grecia y Macedonia, que es la principal ruta hacia el norte. Según un artículo publicado en el Financial Times, se cree que Berlín apoya este plan.

 Se podrían tomar medidas bastante pronto. La semana pasada, el primer ministro holandés Mark Rutte dijo que la UE tiene que conseguir controlar el problema de los refugiados "en un plazo de seis a ocho semanas" y añadió lo siguiente: "Ya no podemos hacer frente a las grandes cifras de refugiados".

A primera vista, cualquier idea de "encerrar" a los refugiados en Grecia parece escalofriante. Si el plan se llevara a cabo mal, podría provocar que cientos de miles de inmigrantes desesperados se quedarán estancados en un país de 11 millones de habitantes que tiene una tasa de desempleo del 25% y una deuda nacional cercana al 180% del PIB.

Pero la enorme deuda de Grecia podría constituir en realidad la clave del problema. El gobierno del primer ministro Alexis Tsipras ha insistido repetidamente en que las deudas de Grecia están aplastando a su economía. 

Alemania, que es el principal acreedor de Grecia, ha insistido repetidamente en que Grecia tendrá que devolver algún día a Alemania los créditos que le ha concedido. Pero para los contribuyentes alemanes la crisis de los refugiados es un problema más urgente en que pensar que la cuestión relativamente abstracta de cuándo Grecia pagará sus deudas.

Si se considerara que los griegos están haciendo un enorme favor a los alemanes al detener el flujo de refugiados, sería mucho más fácil para la canciller alemana Angela Merkel defender la reducción de la deuda griega ante sus ciudadanos. Y una vez que Alemania hubiera tomado alguna medida encaminada a cumplir este objetivo, es de esperar que el resto de acreedores de Grecia siguieran su ejemplo.

 El acuerdo también podría ser muy atractivo para Grecia: conseguiría una reducción permanente de sus deudas impagables a cambio de desempeñar el papel temporal de ser el principal centro de recepción de refugiados de la UE. 

La UE también podría asumir la carga de financiar y gestionar los centros de refugiados en suelo griego, lo que podría proporcionar protección y educación a los niños y oportunidades laborales a los adultos. (...)

Estoy seguro de que un examen serio de un acuerdo sobre la deuda y los refugiados entre Grecia y Alemania plantearía todo tipo de problemas prácticos, morales y legales, pero no he oído una idea mejor. "                  (Gideon Rachman, Financial Times

15.9.15

Acoger a refugiados es un buen negocio

"Estos días vemos a tantos y tantos refugiados llegando a las costas europeas, pagando muchos millones a los traficantes para ello, como he comentado en estas páginas. Como consecuencia, los países europeos siguen debatiendo y negociando cuántos de los refugiados cada país van a tomar en sus países.

Como suele pasar con los políticos e general y los políticos europeos no son menos, este debate que estamos oyendo toma los temas justo al revés. Los países europeos deberían estar peleando para tomar más refugiados no menos y, una vez más, Alemania se está adelantando.

Los refugiados se necesitan

Hay dos razones principales por el cual los refugiados deberían ser bienvenidos, primero, por razones demográficas y, segundo, por razones de su capital humano y de su impacto positivo sobre las economías que los reciben.

En el primero, con el alto nivel de desempleo en muchos países, se entiende que no se esté considerando las necesidades demográficas futuras de las economías desarrolladas, pero debemos tener claro que los países ricos no podrán mantener su ritmo económico sin más inmigración con el envejecimiento de la población y la baja natalidad y, si la inmigración es de alto nivel de capital humano, pues aún mejor.

Los que vienen son los que pueden

Está claro que los refugiados que llegan a las costas europeas, en su promedio, son los que más pueden, los más solventes y de las clases medias. De los varios millones de refugiados que hay con las guerras en Siria e Iraq, más del 90% están en la zona, especialmente situados en los desplazados dentro de Siria e Iraq, en Líbano, en Jordania y en Turquía. Muchos refugiados en número y en porcentaje de población.

Como ya he hablado en estas páginas, los pocos que han llegado a Europa han podido permitirse pagar el viaje, sin menospreciar el riesgo a sus vidas que ha supuesto su camino. La gran mayoría de los refugiados no se pueden permitirse pagar para llegar a Europa y por eso siguen donde están.  (...)

Los refugiados son rentables

Refugiados con alto capital humano costarán menos y aportarán más en el futuro. Estudios pasados demuestran que refugiados de alto capital humano aportan mucho a lo largo de sus vidas económicas, de sus trabajos y de sus actividades emprendedoras.
Para eso, por supuesto que es imprescindible permitirles entrar al mercado laboral si pueden sin obstáculos o retrasos.

Para tomar la decisión de aceptar o no un refugiado, es importante evaluar el impacto a lo largo de sus vidas y no sólo los costes inmediatos. Normalmente, los refugiados que llegan son jóvenes, muy motivados para buscarse la vida, bien educados, con habilidades y conocimientos, con más tendencia emprendedora que el promedio y con mucho entusiasmo para buscarse la vida.

Además, muchos reciben bastante ayuda de sus familiares y conciudadanos para ayudarles a establecerse, que implica menos carga a las arcas sociales y, como están escapando a los extremistas, la guerra y la violencia, en general no vienen a fomentar esto.

Los refugiados aumentan los mercados de consumo de los productos nacionales, la creación de nuevos mercados, traen nuevas habilidades, proporcionan empleo y cubren puestos de trabajo que otros no quieren.  (...)

Además, si algunos de estos refugiados vuelven a sus países, tendrán habilidades y conocimientos para ayudar en la reconstrucción de sus países y llevarán contactos y vínculos que beneficiarán a los dos países.

Si estos argumentos convencen, incluso se podría justificar el argumento de enviarles trenes y autobuses para traerles, mejor que paguen sus viajes que lo paguen a las mafias."               ( , El blog salmón, 11/09/2015)

14.9.15

Europa está dividida y asustada por un fenómeno que no comprende y ese es el fracaso de sus valores

"(...) Hoy, ni Europa ni América tienen solución para la migración. Y con ser esto grave, tampoco podemos seguir creyendo que vivimos en un mundo donde todos tenemos derechos, mientras contemplamos imágenes que recuerdan las peores escenas de la II Guerra Mundial.

 Existe el terrible inconveniente de que los migrantes vienen a un mundo civilizado donde los valores y el desarrollo pasan por un mal momento. (...)

Europa está dividida y asustada por un fenómeno que no comprende y ese es el fracaso de sus valores. Porque no sabe qué hacer con los migrantes que no pueden recibir y que proceden, en su mayor parte, de una guerra que ya está en su quinto año y que supone uno de los mayores fracasos colectivos de Occidente. 

Estos migrantes sirios, pero también prodecentes de Irak o Afganistán, son migrantes de lo que resta de aquello que un día acabó con todos los sueños y con el concepto de seguridad y sus hijos son la mejor arma del Estado Islámico para crear un problema de enormes dimensiones.

¿Y cuál es el mensaje que está dando Europa? Pues que no ha sido capaz —como tampoco lo ha sido Estados Unidos— de entender y vencer el origen de la confrontación con el islam. Y que ahora en el momento de recuperar valores de solidaridad, de protección o, por lo menos, que le permita evitar situaciones del pasado —como las limpiezas étnicas— carece de un programa y de capacidad.

Hoy el mundo occidental no tiene nada más allá que la posibilidad de difundir, a través de Internet, la imagen de que antes de ver morir a tus seres queridos —como el caso del sirio que perdió a sus dos hijos y a su mujer en el mar, tratando de llegar a Europa— lo mejor que puedes hacer es morir luchando contra el Viejo Continente en los campos militares o en forma de bomba de millones de exiliados.

Tanto Europa como Estados Unidos van perdiendo también algo más que la guerra porque van terminando con la razón. Piden una moralidad que son incapaces de aplicar y una eficacia que no saben cómo conseguir. Además, falta autocrítica sobre el problema de fondo, que radica en el fracaso y el colapso de unas sociedades que han sido las más desarrolladas del mundo, pero que en este momento son incapaces de entenderse a sí mismas, de ganar las guerras que tienen y de plantear algún esquema de incorporación de justicia."                 (   , El País 14 SEP 2015)

9.9.14

Sólo la llegada de migrantes impedirá que se derrumbe la población española

"Sólo la llegada de trabajadores extranjeros puede impedir que la población de España caiga significativamente a mediados de este siglo. De acuerdo a las estimaciones realizadas en un estudio austríaco sobre la demografía europea, España alcanzará los 50.800.000 habitantes en 2050.

 En un supuesto escenario en el que se interrumpiera totalmente la llegada de extranjeros, la población descendería un 7,2 por ciento, hasta situarse en los 43,3 millones. Casi siete de cada veinte españoles tendrán más de 65 años en 2050.

Este hipotético y significativo descenso de población en ausencia de migrantes podría tener imprevisibles consecuencias negativas, habida cuenta del también notable envejecimiento de los europeos. 

A mediados de este siglo, las poblaciones más envejecidas de todo el continente vivirán esencialmente por todo el sur de Europa. Un 36,5 por ciento de los italianos serán mayores de 65 años en 2050. Junto a Italia, los países con mayor porcentaje de mayores serán España (34,6%), Grecia (34%), Alemania (33%), Rumanía (32,9%) y Austria (32,4%).

 El envejecimiento de la población está directamente relacionado con las tasas de fertilidad. Durante el periodo 1980-2012, los ratios han caído también en todo el entorno mediterráneo hasta situarse como los más bajos de Europa. Actualmente, las mujeres con mayor tasa de fertilidad son las de los países de Europa occidental y de los estados nórdicos.

La principal conclusión de este estudio austríaco es que “la migración marcará la diferencia en toda Europa”. Siete países perderán población de aquí hasta 2030 en proporciones variables debido a la salida de trabajadores (ver mapa superior): Moldavia, Albania, Lituania, Letonia, Rumanía, Bulgaria y Bielorrusia. 

Los Estados europeos cuyo número de habitantes se incrementará más significativamente a causa de la llegada de migrantes son, en orden decreciente, Noruega (11,9 %); Islandia (10,3%); Suecia (9,7%); Suiza (8,9%); Bélgica (7,9%); Portugal y Chequia (7%); Irlanda (6,3%); Reino Unido (5,9%) y España (5.7%). (...)"                (Público, 08/09/2014)

29.12.13

El 57% de los inmigrantes que viven en España quiere quedarse, pese a la crisis

"El sueño europeo. Fue lo que mis vecinos me decían cuando me vieron marcharme con mis cuatro hijos a cuestas y una mano delante y otra detrás". Bárbara llegó a España en febrero de 2007, cuando a su alrededor la crisis se fraguaba en silencio.

 Dejó su país natal, Argentina, huyendo de una vida que colocaba a su familia en un callejón sin salida. "Allí tenía que pelear por llevar un plato de comida a casa; aquí, aunque parezca superficial, puedo comprar a mis hijos unos zapatos o llevarles un día a cenar fuera". 

Salió de su barrio con lo puesto después de vender su casa. Casi siete años después, ha conseguido un permiso de residencia gracias a un contrato de empleada del hogar y no está entre sus planes volver a su tierra.

Como Bárbara, el 57% de los inmigrantes en España tienen intención de quedarse definitivamente. A pesar de que sus expectativas de vida no se han cumplido del todo, un 42,4% está bastante satisfecho con su situación actual. Lo dicen las conclusiones del informe Claves de la integración de los inmigrantes en España 2013, elaborado por la Fundación SM, que señala, entre otras cuestiones, los obstáculos más pesados que enfrenta esta población.

 El paro es el primero (60%), seguido por el idioma autonómico (45%) o el propio castellano (43%). Todos los datos son relativos al año 2011, cuando se realizaron las encuestas sobre las que se fundamentan. 

Otra dificultad para muchas personas inmigrantes es la integración. Aunque un 66% reconoce que se sienten bien tratados, más de la mitad considera que sus condiciones de trabajo son algo peores que las de la población española. 

"En varias ocasiones me he sentido discriminada por no tener papeles. Indirectamente pago el IVA, pago la luz, el agua, el alquiler... ", comenta Bárbara, cuyo salario no llega a los 750 euros mensuales. Aterrizó en España en busca de un trabajo digno, al igual que el 38% de los inmigrantes, según datos del informe.

 Desde hace años trabaja como empleada del hogar en varias casas. En algunas han accedido a darle de alta en la seguridad social, lo que le ha permitido regularizar su situación; en otras, se niegan. "Eso sí -puntualiza- el día que no trabajo, no cobro". 

Solo uno de sus hijos aún no ha podido obtener los papeles. Aunque ha ocupado varios puestos de trabajo, nunca han querido contratarle legalmente. "Estuvo durante unas semanas en un restaurante. 

Echaba muchísimas horas al día por menos de 800 euros. Desde el primer momento le dijeron que cobraría en negro y, dos semanas después, le pusieron en la calle porque encontraron a una chica que hacía lo mismo por 600".

Pese a todo, Bárbara dice que nunca se sintió desamparada. "Cuando llegamos a España, los servicios sociales nos orientaron y nos guiaron. En este sentido, este país me ha acogido mejor que el mío propio", reconoce esta mujer, cuyos nietos ya son nacidos en España. 

Al igual que ella, según el informe, el 93,3% de los inmigrantes valoran positivamente los servicios sociales públicos. O al menos así lo hacían en 2011, antes de la entrada en vigor del Real Decreto que excluye a los ciudadanos sin papeles de la atención sanitaria y que afecta a más de 800.000 extranjeros residentes en España."                   (eldiario.es, 26/12/2013) 

3.10.12

Los alemanes emigran... a Polonia

"Hasta la caída del comunismo y la transformación de Polonia, Alemania del Oeste era el destino soñado por los refugiados polacos que, con fotos de sus parientes lejanos vestidos con uniformes de la Wehrmacht, solicitaban documentos alemanes o, en su defecto, un permiso de estancia.

Hoy, a pesar de las invitaciones para ir a trabajar a Alemania, en forma de ofertas de cursos de idiomas gratuitos, o de formación profesional, o incluso de pagos de bonificaciones excepcionales por parte de algunas empresas, el interés de nuestros compatriotas por irse a vivir al otro lado del Óder es relativamente escaso.

Ahora se han vuelto las tornas y Polonia se ha convertido para miles de vecinos del Oeste en uno de los países más atractivos para vivir y desarrollar su carrera. Cerca de 6.000 empresas alemanas, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, ya han echado el ancla en Polonia.

El valor de las inversiones alemanas se estima que asciende a 22.000 millones de euros, lo que representaría el 21% de todas las inversiones extranjeras en Polonia el año pasado.

Hace unos años, cuando un alemán comentaba que quería marcharse a trabajar a Polonia, por lo general le decían: "¿Estás loco?". Hoy ya nadie se sorprende.

 Los desempleados alemanes, en especial los de la zona fronteriza con la antigua RDA, ven en Polonia la posibilidad de encontrar un empleo fijo y los jóvenes recién titulados, la oportunidad de avanzar profesionalmente y de desempeñar trabajos más ambiciosos.

Bartlomiej Sochanski, expresidente de la ciudad de Szczecin y cónsul honorario de la República Federal de Alemania en esta ciudad desde 2001, habla de unos 2.500 trabajadores alemanes en la región: instaladores de fontanería y calefacción, ebanistas, albañiles, techadores, etc., procedentes sobre todo de la región de Brandeburgo y de Mecklemburgo-Pomerania-Occidental, especialmente afectados por el desempleo. Son muchos los que, una vez instalados al otro lado de la frontera, ya no se plantean regresar a Alemania."          (Presseurop, 1 octubre 2012 , Uważam Rze Varsovia)

20.5.08

Nuestra memoria histórica de la emigración ¿Será el olvido de esa emigración?

“El endurecimiento de las medidas contra los inmigrantes que aparece cíclicamente en la agenda de la Unión Europea tiene mucho de amnesia y un buen porcentaje de ingenuidad, porque si algo demuestra la historia de los flujos y reflujos migratorios de todos los tiempos es que no hay ley, ni muro, ni forma de impedir la entrada de una persona que, con el irreprochable objetivo de alimentar a su familia, pretende introducirse en un país que le ofrezca mejores oportunidades que el suyo. (…)

¿Qué hubiera sido de la hoy pujante y boyante Irlanda si en el siglo XIX, durante la gran hambruna, Estados Unidos hubiera "endurecido" las medidas contra los inmigrantes? Éste es un asunto de conciencia nacional con el que tendrán que lidiar en su momento los irlandeses. En España también tenemos nuestra propia cuota de amnesia, que nos lleva a hacer cosas que, si nos ajustásemos a cualquier manual de urbanidad básica, serían calificados como esos actos impropios que hace la gente maleducada y malagradecida. (…)

Lázaro Cárdenas sostenía que las personas que, por cualquier razón, tenían que abandonar su país debían ser recibidas por otro. Esto le parecía un principio de elemental humanidad, y guiado por este principio ofreció asilo a miles de inmigrantes,entre ellos, a decenas de miles de españoles que no sólo habían perdido la guerra sino también su país. (…)

Estados Unidos, que nos lleva décadas de ventaja en este tema, se ha cansado de construir muros y leyes y de inventar cuerpos de policía especiales, y aun así no ha podido encontrar la solución para que los emigrantes latinoamericanos dejen de colarse por sus fronteras. La inmigración es el peaje inevitable que tienen que pagar los países ricos, y todo lo que puede hacerse al respecto es, más o menos, acotarla. Porque sin este margen se caería en la persecución, en la criminalización del inmigrante, en la instauración de un Estado policiaco que iría en contra de lo que es Europa, un territorio donde ante todo se practican los valores de respeto de la dignidad humana, sin los cuales este continente se convertiría en un holding de empresarios dedicados a la multiplicación de sus riquezas.” (JORDI SOLER: La mala educación. El País, ed. Galicia, Opinión, 18/05/2008, p. 33)

13.2.08

Los trabajos que nos manda el señor

“Los extranjeros limpian y delinquen. Paulatinamente van sustituyendo al autóctono en el wáter y en la cárcel. Para el autóctono debería ser una celebración. Hay, sin embargo, autóctonos tan racistas (de uno y otro lado de la calle) que hasta en la cárcel quisieran tener de los nuestros. El váter, sin embargo, lo reivindican poco.

(Coda: “Toda realidad que se ignora prepara su venganza”. José Ortega y Gasset)” (Diarios de Arcadi Espada, 13-02-08)

26.1.08

Emigración circular

“Los estudios del Banco Mundial y la Universidad de Harvard permiten establecer la envergadura de este asunto: un aumento del flujo de emigrantes equivalente tan sólo al 3% de la fuerza laboral de los países desarrollados generaría beneficios que multiplican por diez lo que los países pobres podrían esperar de un acuerdo en la Ronda del Desarrollo de la Organización Mundial del Comercio. (…)

Para ser claros, no hay una garantía automática de que un incremento de la inmigración genere bienestar en los países de origen y en los de acogida, pero una gestión más flexible y ordenada de los flujos migratorios podría generar para todos una prosperidad sin precedentes. La pregunta más relevante no es cómo protegemos mejor nuestras fronteras; ni siquiera qué podríamos hacer para que la gente no se vea obligada a abandonar sus países de origen. Lo realmente interesante es identificar qué políticas migratorias favorecen más a quienes viven en la pobreza, y cómo pueden ser aceptables y beneficiosas para las sociedades de los países de destino.

El primer paso es un modelo de gestión de fronteras radicalmente diferente, más pendiente del interés común que de los riesgos electorales. (…)

Es imprescindible contemplar un programa ambicioso de migraciones circulares que incluya incentivos para el retorno, que abarque al conjunto de la UE y que no se limite a médicos e ingenieros. Como ha señalado recientemente la Comisión Mundial de Migraciones, estos mecanismos ofrecen una alternativa que evita los extremos draconianos y que regula los flujos migratorios de forma más humana y eficaz.” (GONZALO FANJUL SUÁREZ: Abrir fronteras. El País, ed. Galicia, Opinión, 25/01/2008, p. 27)

4.9.07

Los emigrantes no tienen sindicatos

“… para los trabajos de temporada (que no excedan de nueve meses en un período de 12 meses consecutivos) los agricultores pueden emplear a los rumanos y búlgaros que se hallan en España. La única condición es que, antes de hacerlo, deben presentar en la Delegación del Gobierno sus expedientes empresariales, con el fin de demostrar, entre otras cosas, que no tienen deudas con el Estado, y las fotocopias de los pasaportes de sus candidatos a la contratación, para que las autoridades puedan cotejar su edad, antecedentes penales... Esos trámites llevan un tiempo: un mes y medio. Los agricultores de Castilla-La Mancha estaban al tanto de las exigencias.

(…)
En vez de aconsejar a sus afiliados que comenzaran a tramitar las contrataciones, las organizaciones agrarias empezaron a recorrer los pueblos animándoles a que se resistieran a acatar la ley. El lunes pasado, la patronal mayoritaria, Asaja, convocó a los agricultores en la plaza de Moral de Calatrava, a 14 kilómetros de Valdepeñas, para recomendarles que hicieran fuerza frente a las exigencias del Gobierno.

(…)
El delegado del Gobierno no se engaña: "Muchos propietarios quieren seguir contratando como antes. Los rumanos, que siguen la ruta de las recolecciones, lo saben. Por eso vienen".

El desafío ha llegado hasta la mesa del ministro de Trabajo, Jesús Caldera. El pasado lunes, la consejera de Trabajo de Castilla-La Mancha, Luz Rodríguez, acudió a Madrid para trasladarle una exigencia de los agricultores: querían que el Gobierno levantara la moratoria sobre los trabajadores rumanos y búlgaros. Es decir, querían emplearlos al margen de los controles de la Administración. "Para que lo entienda", le dijo a la consejera uno de los representantes de las patronales, "queremos contratar en el momento". Como se hacía en sitios como la plaza de Socuéllamos (Ciudad Real). (El País, ed. Galicia, España, 03-09-07, pp. 20)

25.2.07

Tirando el dinero

La crisis del 'Marine I' cuesta ya medio millón de euros. (El País, 24/02/2007, pp. 24)
No hay soluciones baratas para la emigración, pero dentro de lo caro, el sentido común es lo más barato.

31.1.07

El problema... y la solución

El problema.

"A la vista de los chicos que deambulan por los barrios, cabe preguntarse quién cuida y controla a los hijos de las empleadas del servicio doméstico que limpian nuestras casas y cuidan a nuestros niños y a nuestros ancianos".

Y la solución.

"Son ellos, las asociaciones de vecinos, las ONG, los educadores y mediadores, los concejales comprometidos, los profesores, quienes sostienen la malla social que amortigua a diario el impacto de los conflictos, quienes tienden los puentes, deshacen equívocos y aligeran el miedo. "Me pregunto qué pasaría en nuestro país si todas estas personas se declararan en huelga aunque sólo fuera durante una semana", indica Ricard Zapata, profesor de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra". ( El País, 28-01-07 , pp. 28)