"La UE ha sufrido dos crisis importantes en los últimos seis meses, la del euro y la de los refugiados.
Por pura coincidencia, dos países están en el centro de ambos
problemas: Grecia y Alemania.
El verano pasado, Alemania casi obligó a
Grecia a salir del euro en lugar de aceptar que la UE le prestara más
dinero. Ahora Alemania está sufriendo las consecuencias de la llegada de
más de un millón de refugiados, la mayoría de los cuales han entrado en
la UE a través de Grecia.
Es hora de pensar de forma
creativa para englobar estos dos problemas en un acuerdo diplomático que
ayude a solucionar ambos. Las líneas generales de este acuerdo serían
sencillas. Grecia cerraría su frontera del norte con la ayuda de la UE,
lo que detendría el flujo de inmigrantes al norte de Europa.
A cambio,
Alemania llevaría a cabo una condonación masiva de la deuda griega y
proporcionaría ayuda financiera de forma inmediata a Grecia para que
hiciera frente a la crisis actual. Los refugiados que
llegaran a Grecia serían acogidos en campos gestionados por la UE, con
la perspectiva de que volvieran a Siria (o al país del que hayan huído)
una vez que se restaurara la paz allí.
Este plan parece
inverosímil, pero partes de él ya podrían estar en marcha mediante el
método de prueba y error. Se sabe que los diplomáticos de la UE están
considerando bloquear la frontera entre Grecia y Macedonia, que es la
principal ruta hacia el norte. Según un artículo publicado en el
Financial Times, se cree que Berlín apoya este plan.
Se podrían tomar
medidas bastante pronto. La semana pasada, el primer ministro holandés
Mark Rutte dijo que la UE tiene que conseguir controlar el problema de
los refugiados "en un plazo de seis a ocho semanas" y añadió lo siguiente: "Ya no podemos hacer frente a las grandes cifras de refugiados".
A
primera vista, cualquier idea de "encerrar" a los refugiados en Grecia
parece escalofriante. Si el plan se llevara a cabo mal, podría provocar
que cientos de miles de inmigrantes desesperados se quedarán estancados
en un país de 11 millones de habitantes que tiene una tasa de desempleo
del 25% y una deuda nacional cercana al 180% del PIB.
Pero la enorme deuda de Grecia podría constituir en realidad la clave del problema. El gobierno del primer ministro Alexis Tsipras ha insistido repetidamente en que las deudas de Grecia están aplastando a su economía.
Alemania, que es el principal acreedor de Grecia, ha insistido
repetidamente en que Grecia tendrá que devolver algún día a Alemania los
créditos que le ha concedido. Pero para los contribuyentes alemanes la
crisis de los refugiados es un problema más urgente en que pensar que la
cuestión relativamente abstracta de cuándo Grecia pagará sus deudas.
Si
se considerara que los griegos están haciendo un enorme favor a los
alemanes al detener el flujo de refugiados, sería mucho más fácil para
la canciller alemana Angela Merkel defender la reducción de la deuda
griega ante sus ciudadanos. Y una vez que Alemania hubiera tomado alguna
medida encaminada a cumplir este objetivo, es de esperar que el resto
de acreedores de Grecia siguieran su ejemplo.
El acuerdo también podría
ser muy atractivo para Grecia: conseguiría una reducción permanente de
sus deudas impagables a cambio de desempeñar el papel temporal de ser el
principal centro de recepción de refugiados de la UE.
La UE también
podría asumir la carga de financiar y gestionar los centros de
refugiados en suelo griego, lo que podría proporcionar protección y
educación a los niños y oportunidades laborales a los adultos. (...)
Estoy seguro de que un examen serio de un acuerdo sobre la deuda y los
refugiados entre Grecia y Alemania plantearía todo tipo de problemas
prácticos, morales y legales, pero no he oído una idea mejor. " (Gideon Rachman, Financial Times
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