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12.6.26

La economía española está cambiando... Desde 2018, la mayor estabilidad del empleo —el contrato indefinido es ahora la norma— ha venido acompañada de una mejora muy significativa en la propia calidad de los puestos de trabajo... Donde más crece el empleo es en las actividades de mayor valor añadido... el número de cotizantes del grupo 1 (ingenieros y licenciados) y del grupo 2 (ingenieros técnicos y peritos) se incrementó en cerca de un millón de personas: más de uno de cada tres de los nuevos afiliados se incorporó a las dos categorías más altas... ya no son la hostelería y el comercio los sectores que tiran del empleo, sino la educación, la información y comunicaciones, las actividades profesionales, científicas y técnicas, la sanidad y los servicios sociales... el 50% del empleo creado en los últimos siete años procede de las ramas con mayor valor añadido... En síntesis, hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido. Y eso implica más productividad y mejores salarios... Es, sin duda, un incipiente proceso de transformación de nuestra estructura productiva, que aún está en una fase inicial, pero que ya es cuantificable (Manuel Lago)

"Desde 2018, la mayor estabilidad del empleo —el contrato indefinido es ahora la norma— ha venido acompañada de una mejora muy significativa en la propia calidad de los puestos de trabajo. 

Donde más crece el empleo es en las actividades de mayor valor añadido, en las categorías profesionales de mayor cualificación y en las empresas de mayor tamaño. 

También desde hace ocho años la dinámica laboral es sensiblemente diferente a la que fue habitual de nuestro país durante décadas: ya no son la hostelería y el comercio los sectores que tiran del empleo, sino la educación, la información y comunicaciones, las actividades profesionales, científicas y técnicas, la sanidad y los servicios sociales. 

Estas son las actividades que más empleo generan. De hecho, el 50% del empleo creado en los últimos siete años procede de las ramas con mayor valor añadido

Sirva como ejemplo de este cambio en la dinámica del empleo que la afiliación en la sanidad y los servicios sociales aumentó en 375.000 personas desde 2018, mientras que en el comercio lo hizo en 108.000. 

Todas las ramas de actividad aumentan su nivel de empleo, pero las ramas en las que la ocupación crece con más intensidad son las actividades de los servicios avanzados. Un aumento de la afiliación que, además, se concentra en el sector privado, que aporta más del 76% de los nuevos empleos. 

Este mayor peso de las actividades de más valor y complejidad lleva aparejado un aumento del empleo en las categorías profesionales más altas: las que implican un mayor nivel de formación, con mayor responsabilidad y con los salarios más altos. 

Desde desde 2018, el grupo 1 de cotización a la Seguridad Social —el de ingenieros y licenciados— se incrementó un 42%, mientras que los grupos de cotización de los oficiales, especialistas y peones, apenas lo hizo el 11%. Esto es, el número de personas que trabajan en la categoría más alta creció casi cuatro veces más que el de la categoría más baja. 

De hecho, el número de cotizantes del grupo 1 (ingenieros y licenciados) y del grupo 2 (ingenieros técnicos y peritos) se incrementó en cerca de un millón de personas: más de uno de cada tres de los nuevos afiliados se incorporó a las dos categorías más altas. 

Esto es muy relevante por lo que significa como cambio de modelo y también por la enorme diferencia de salarios. La base media de cotización de los titulados superiores en diciembre de 2025 fue de 3.807 euros frente a los 1.804 euros de los grupos de salarios más bajos. 

El empleo crece, sobre todo, en las empresas de mayor tamaño, lo que permite avanzar de forma relevante en corregir una de las debilidades históricas de la estructura empresarial española: el reducido tamaño medio de nuestras empresas en términos comparados con la media europea. 

En 2025 había más empresas en España, pero sobre todo eran más grandes y empleaban a más personas. El número de empresas de más de 50 trabajadores en plantilla ha crecido un 15% desde 2018, hasta alcanzar los 33.692, la cifra más alta de la serie histórica. 

En este proceso tienen un papel especialmente destacado las empresas más grandes, aquellas con plantillas superiores a 250 personas, que aumentaron un 28% en estos años.

De hecho, las empresas de mayor dimensión han incorporado a 1,9 millones de nuevos empleados, de tal forma que en 2025 el 44% de las personas asalariadas en España ya trabajaba en una empresa de más de 250 empleados. 

Gracias a este mayor dinamismo, el tamaño medio de las empresas se ha incrementado un 20%. Sigue estando lejos de la media de países como Alemania, pero la evolución es muy positiva, porque la dimensión empresarial está directamente vinculada a variables clave como las economías de escala, la inversión en general y la I+D+i en particular, todas ellas determinantes para la productividad.

Hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido

En síntesis, hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido. Y eso implica más productividad y mejores salarios.

Es, sin duda, un incipiente proceso de transformación de nuestra estructura productiva, que aún está en una fase inicial, pero que ya es cuantificable, y que va en la buena dirección, que tiene como fuerza motriz el cambio en el paradigma laboral: pasar de la precariedad como norma al empleo estable y con derechos

La mejora de las condiciones laborales y de los salarios hace inviables los negocios basados en la sobreexplotación laboral. El espacio que dejan lo ocupan empresas más eficientes, dentro de una estrategia que puede resumirse así: mejores empleos en mejores empresas."

(Manuel Lago  , InfoLibre, 11/06/26)

30.5.26

"Demostramos con hechos que la tesis neoliberal es completamente falsa": la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se atribuye el mérito del éxito del modelo social español... El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección... «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica... Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo, pero hoy la OCDE, el FMI e incluso la propia Comisión Europea subrayan que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo... La otra pieza clave es nuestra reforma laboral, que también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos... El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal… Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente (Luis Reygada, L'Humanité)

"«Con los hechos demostramos que la tesis neoliberal es totalmente falsa»: la ministra de Trabajo Yolanda Díaz reivindica el éxito del modelo social español**

*Enfrentamientos con Bruselas, tensiones con los socialistas, resistencia ante Washington… Principal figura del ala izquierda del gobierno de coalición, Yolanda Díaz, segunda vicepresidenta del gobierno español, ministra de Trabajo y Economía Social, repasa las lecciones que extraer de los éxitos españoles frente al neoliberalismo. Entrevista exclusiva con «L'Humanité magazine».*

**Con sus buenos resultados macroeconómicos, España se está convirtiendo en una referencia para la izquierda europea. ¿Está su gobierno demostrando que el crecimiento puede ir de la mano de más derechos y progreso social para los trabajadores y las trabajadoras, a contracorriente de las políticas promovidas por la UE?**

**Yolanda Díaz**  

Los neoliberales tienen un axioma que dice –desde hace más de treinta años– que si se protege demasiado no puede haber ni crecimiento ni eficiencia económica. El éxito español, resultado en muy gran parte de las políticas que hemos diseñado desde este ministerio, demuestra que esta afirmación es científicamente falsa.

El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección. Los tecnócratas de Bruselas, «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica, y los efectos sociales fueron terribles. Aquí era la derecha –el Partido Popular (PP)– quien dirigía el país en aquella época, y el resultado de sus políticas fue más déficit público, menos servicios públicos, un paro del 27%…

**Está claro que España sigue hoy otro camino…**

Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo. No solo no ha sido así, sino que hoy la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el FMI (Fondo Monetario Internacional) e incluso la propia Comisión Europea subrayan justamente que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo.

La otra pieza clave es nuestra reforma laboral adoptada en 2022. Esta también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos; acaba de publicar un nuevo informe elogioso sobre la transformación estructural del mercado de trabajo que estamos llevando a cabo. Hemos establecido un marco que da más estabilidad a los trabajadores y trabajadoras, más poder de negociación, más fuerza a los sindicatos. Nuevas reglas que incluyen mecanismos que protegen tanto el empleo como el salario, impidiendo su devaluación. El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal…

Así, con los hechos, demostramos que la tesis neoliberal es fundamentalmente falsa y que es protegiendo y dando más derechos a los trabajadores y trabajadoras como la economía crece. Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente.

**La lección, para los vecinos europeos, ¿es que hay que atreverse a enfrentarse a Bruselas?


Absolutamente. La reforma laboral que he impulsado desde este ministerio implicó un duelo con los tecnócratas de Bruselas –que son quienes realmente orientan las decisiones. Tuvimos que negociar duramente. Tuve más de 60 reuniones con ellos, fue difícil pero al final ganamos, y pudimos implementar una reforma innovadora en muchos aspectos.

La lección a extraer es, por tanto, que sí, hay que luchar por el modelo social que queremos, y me preocupa ver el camino opuesto que muchos siguen en Europa: regresión social, desregulación, austeridad… España demuestra que la vía progresista puede tener éxito.

**Llevar a cabo esta reforma también implicó una lucha interna: no todos eran favorables a ella dentro del gobierno…**

Efectivamente, fue una batalla que también implicó agudos debates dentro del gobierno, que casi estalla porque el Partido Socialista (PSOE) no quería esta reforma. Digamos las cosas claramente: España ya había conocido 52 reformas laborales, todas llevadas a cabo por el PSOE o el PP, y siempre en la misma dirección. La única que busca un progreso social y que resulta realmente eficaz para resolver nuestros problemas es la nuestra, y creo que podemos decir, con toda humildad y honestidad, que los grandes cambios realizados recientemente en nuestro país, y los éxitos de los que hoy presume el presidente del gobierno Pedro Sánchez, vienen de Sumar (el partido político que representa a la izquierda del gobierno – NDLR).

En este mismo momento, tenemos una gran discusión dentro del gobierno sobre uno de los principales problemas que enfrenta España: el de la vivienda. Por nuestra parte, consideramos que el Estado tiene la obligación de intervenir en los precios de los alquileres, considerando la vivienda como un derecho fundamental.

**A pesar de todas estas tensiones internas, ¿cuál ha sido la receta del éxito para mantener este gobierno de coalición?**

Tenemos las ideas claras sobre lo que queremos hacer. Por mi parte, vengo al gobierno para representar a los trabajadores y trabajadoras de mi país, y estoy muy orgullosa de ser la primera ministra que baja a la calle para manifestarse cada 1º de Mayo. También es la primera vez que tenemos un Ministerio de Trabajo que no está bajo la tutela del Ministerio de Economía. Mi misión es diáfana. Partiendo de ahí, no hay otro camino que negociar… Con los agentes sociales, con los otros miembros de la coalición, con la patronal… Es muy duro pero necesario, y nuestra determinación es total porque nos anima el objetivo de hacer avanzar los derechos sociales de la población.

**Está claro que este gobierno, y particularmente su ala izquierda, se esfuerza por hacer de los derechos sociales los pilares de sus políticas, y que sus resultados son contundentes. Sin embargo, observamos que la derecha y la extrema derecha siguen fortaleciéndose en España, a pesar de que tienen una agenda antisocial. ¿Cómo se explica?**

Como mencionaba anteriormente, el neoliberalismo está intelectualmente derrotado, pero el desafío, ahora, para nosotros los de izquierdas, es derrotar a sus representantes en las urnas. Es un tema muy complejo. La extrema derecha, aquí y en otros lugares, ha sabido aprovecharse políticamente del malestar social existente, canalizándolo a través de una lectura simplificada –y manipuladora– de la realidad.

Desde un punto de vista global, nuestras sociedades se encuentran no solo en un momento terrible a causa de las guerras, sino también marcado por una gran incertidumbre. Vivimos un cambio de época con profundas conmociones tecnológicas, climáticas… Cuando se pregunta a los españoles sobre las reformas llevadas a cabo por este ministerio, comprobamos que nuestras medidas son muy positivamente evaluadas, por todos los votantes, de manera transversal. Entonces, ¿cómo es posible que personas –jóvenes, migrantes, trabajadores– que son agredidas por las políticas defendidas por las extremas derechas puedan votar por ellas? Ahí hay un gran desafío para las izquierdas, pero me parece claro que como actores políticos debemos transformar las políticas públicas en acciones con resultados que mejoren concretamente la vida de los ciudadanos, refutando con los hechos los discursos manipuladores de las derechas.

**Menciona el contexto internacional. Su gobierno y usted misma han adoptado una posición firme frente al presidente de Estados Unidos. ¿Está España mostrando al resto de Europa que es posible decir no a Washington?**

Decir no a Washington no solo es posible, sino también imperativo, y responde a un imperativo democrático mayor. No somos vasallos de Trump, y nadie en este continente debería aceptar la forma en que se ha comportado la Comisión Europea. El comportamiento de sumisión que ha adoptado la Sra. von der Leyen frente al presidente de Estados Unidos debería ser inaceptable para la Unión Europea. Somos un pulmón, un espacio político, económico y social de primera importancia en el mundo. Por nuestra parte, no aceptamos ninguna actitud de vasallaje.

**Es imposible no hablar de Palestina. Su gobierno ha adoptado posiciones particularmente valientes frente a Israel, distinguiéndose una vez más a nivel europeo… ¿Qué les impulsa a actuar así, casi en solitario?**

No olvidemos que nosotros –Sumar– habíamos incorporado la cuestión del reconocimiento del Estado palestino, tras intensas negociaciones con el PSOE, en las discusiones que permitieron el acuerdo de gobierno de julio de 2023, es decir, antes de la guerra criminal iniciada en octubre de ese año. Partiendo de ahí, hemos seguido ganando terreno. El primer paso fue reconocer que estábamos ante un genocidio. El segundo fue sumarnos a la denuncia presentada por Sudáfrica ante la Corte Penal Internacional. ¿Acaso nuestros vecinos han olvidado que Benjamin Netanyahu es objeto de una orden de arresto internacional? La semana pasada, recibimos de nuevo a la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, y coincidíamos en que no puede haber, a nivel internacional y cuando se habla de sanciones, dos varas de medir. Debemos romper radicalmente las relaciones comerciales con Israel. Por lo demás, desde el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo que dirige Pablo Bustinduy, presionamos y sancionamos a las empresas españolas que comercian con Israel, porque este país viola el derecho internacional.

**Pedro Sánchez promueve la anulación del acuerdo comercial entre Israel y la Unión Europea…**

Evidentemente, y si no lo consigue, le empujaremos a tomar medidas unilaterales. Seguiremos empujando a los socialistas y al presidente para que estén a la vanguardia en el dossier palestino. Por lo demás, no hay nada revolucionario en lo que hacemos: simplemente defendemos la legalidad internacional. La historia nos juzgará a todos. El pueblo palestino está siendo masacrado, niños siguen muriendo cada día, los funcionarios de la ONU son maltratados. Israel está cometiendo lo que nunca hubiéramos imaginado ver en el siglo XXI. Ante esto, nos gustaría hacer mucho más. Pero la verdadera pregunta debería ser: ¿por qué los demás no actúan?" 

(Entrevista aYolanda Díaz, Luis Reygada  , L'Humanité, 29/05/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

27.5.26

Yolanda Díaz: En España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar... Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política... Estamos ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo... Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos... Nosotros decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre... las tasas de temporalidad nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días... La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo... La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida... estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido... Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida

"Durante muchos años, en España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar.

Esa forma de entender la economía también marcó la vida de millones de personas. Detrás de cada contrato temporal había un joven que no podía emanciparse, detrás de cada salario bajo, familias que no llegaban a fin de mes, y detrás de cada despido, proyectos de vida que se rompían. Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política. Y, sobre todo, que era posible ganar esa batalla cultural frente a un discurso neoliberal que había conseguido presentarse como la única alternativa.

Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida. No estamos simplemente ante un ciclo económico favorable, sino ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo.

Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos y tardó más de once años en recuperarlos. Aquella crisis dejó una huella profunda: una generación entera marcada por la precariedad.

Nosotras decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre. También el de miles de autónomos que pudieron mantener su actividad, gracias a las prestaciones extraordinarias y no tuvieron que cerrar definitivamente sus negocios.

Algo similar ocurrió con la temporalidad, que durante décadas se asumió como una característica inevitable de nuestra economía. Entre 2014 y 2019 nuestra economía creció, sí, pero consolidando un modelo basado en la precariedad, con tasas de temporalidad que nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días, personas que no podían acceder a una hipoteca, con angustia cotidiana.

La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo. La prueba de que cuando se ordena el mercado laboral, las empresas responden creciendo, invirtiendo y generando empleo más estable.

Salario mínimo

La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida. Detrás de ese porcentaje hay trabajadores que han dejado de elegir entre pagar el alquiler o llenar la nevera, jóvenes que han podido independizarse, familias que han recuperado margen para vivir con algo más que lo justo.

Pero hay un dato especialmente relevante: el impacto en las mujeres. La subida del SMI y la reforma laboral han contribuido a reducir la brecha retributiva, porque eran ellas quienes estaban sobrerrepresentadas en los salarios más bajos y en los empleos más precarios.

Además, estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido.

Con todo, sería irresponsable no mirar también lo que queda por hacer. La vivienda se ha convertido en el principal factor de desigualdad y en una fuente creciente de angustia para millones de personas. Hoy, incluso con empleo, muchas familias no pueden acceder a un hogar digno. Esto no es solo un problema económico, es una cuestión de país. Afrontarlo exige actuar con determinación sobre el mercado del alquiler, frenar la especulación y desplegar una política pública de vivienda asequible que esté a la altura del desafío.

En el ámbito laboral, persiste una realidad profundamente injusta: cada semana se realizan en España 2,5 millones de horas extraordinarias no pagadas. Son horas y dinero robado a la gente trabajadora. Por eso, el registro de jornada no es una cuestión burocrática, sino una herramienta para devolver ese tiempo y ese salario a quienes lo generan.

Cada una de las decisiones que hemos tomado en estos años fue recibida con el mismo argumento: que no era posible, que iba contra la economía. Sin embargo, la experiencia ha demostrado lo contrario. Hemos cambiado el marco del debate y demostrado que había otra forma de hacer política económica. España ha logrado crecer más, crear más empleo y mejorar su calidad al mismo tiempo. Hemos demostrado que cuando la economía se pone al servicio de la mayoría, los datos mejoran porque mejora la vida de la gente.

Queda legislatura. Y quedan muchas vidas que mejorar. Por eso vamos a seguir."

(Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Expansión, 27/05/26) 

13.5.26

Un informe europeo subraya que el plan de recuperación y la reforma laboral han mejorado la economía española, y aprecia signos de una “transformación estructural” en los últimos años... existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional... la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española (Emilio Sánchez Hidalgo)

 "Menos temporalidad en los contratos, menos paro juvenil y señales de una “transformación estructural gradual” de la economía española. Estos son algunos de los principales efectos positivos que un estudio publicado esta semana vincula con las políticas económicas de España de los últimos años, especialmente con la reforma laboral y los fondos europeos del plan de recuperación por la crisis del coronavirus. El informe El Plan de Recuperación y Resiliencia de España: abordando los desafíos estructurales del mercado laboral ha sido distribuido por la Comisión Europea y emana de uno de sus organismos, aunque el propio Ejecutivo comunitario especifica que se trata de un trabajo académico que no tiene por qué reflejar la posición oficial de Bruselas.

El estudio, a cargo de la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros de la Comisión Europea, empieza destacando que España ha combinado durante mucho tiempo “un desempleo estructural muy superior a la media de la UE” con niveles “excepcionalmente altos de empleo temporal”, “políticas de activación débiles” y “desajustes persistentes de competencias” de los trabajadores. Con ese escenario, los autores recuerdan que el plan de recuperación iniciado en 2021 “buscó abordar estas debilidades acumuladas mediante un amplio paquete de reformas regulatorias”.

“Estas reformas”, continúan los autores, “se implementaron en un contexto de fuerte dinamismo macroeconómico, con un crecimiento del empleo y del PIB en España que superó de forma constante la media de la zona euro entre 2021 y 2025″. Creen que ese contexto “favorable” se explica en parte por la dinámica global posterior a la pandemia, pero a la vez destacan que “el desempeño del mercado laboral español durante este periodo fue notablemente más sólido que la media de la UE”. Los datos de Eurostat indican que el desempleo de España se contrajo del 13,3% al 10,2% entre finales de 2021 y de 2025. En ese mismo periodo, la media de paro de los Veintisiete pasó del 6,4% al 6%.

“Por primera vez, la regulación laboral se reformó junto con un conjunto más amplio de reformas e inversiones complementarias destinadas a abordar debilidades estructurales”, agregan los autores, antes de señalar que el cambio más “tangible” es la mejora de la temporalidad de los contratos. “Desde la entrada en vigor de la reforma de 2021, la composición de las nuevas contrataciones ha cambiado notablemente hacia contratos indefinidos, con una caída de alrededor de 30 puntos porcentuales en la proporción de contratos temporales en los flujos anuales, y una reducción de 10,5 puntos porcentuales en el stock de empleo temporal", subrayan.

Los autores apuntan que estos efectos de la reforma laboral han sido “particularmente visibles” en actividades como la agricultura o la construcción. El cambio, añade el estudio, “se ha traducido en una mejora de la resiliencia financiera de los hogares” y “ha contribuido a reducir una de las distorsiones más persistentes del mercado laboral español”.

El estudio advierte que hay otros “signos alentadores” más allá de la contracción de la temporalidad de los contratos: “El desempleo juvenil ha disminuido considerablemente, los indicadores de educación y formación han mejorado y existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional”. El Gobierno insiste muchísimo en este último punto, al observar un mayor protagonismo de los sectores de alto valor añadido y una contracción de los menos productivos en el conjunto del empleo. “La combinación de una menor dualidad, mejores políticas de activación, una oferta de competencias más sólida y una transformación estructural continua podría, si se mantiene, apoyar un mercado laboral más resiliente y una reducción gradual del desempleo estructural a medio plazo”, considera el estudio europeo.

Problemas a mejorar

El análisis no solo consiste en alabanzas: también advierte que persisten “desafíos e incertidumbres”. En ese sentido, destaca que la temporalidad en la Administración pública sigue siendo muy elevada y que, aunque los contratos que se firman son más estables, “la evidencia sobre la estabilidad laboral en sentido amplio sigue siendo más ambigua, ya que algunas empresas podrían estar adaptando las formas contractuales sin modificar las relaciones laborales”. Esto, destacan, “ha dado lugar a una disminución de la tasa de supervivencia de los contratos indefinidos tras la reforma de 2021″.

Los autores finalizan insistiendo en sus dos conclusiones principales. En primer lugar, dicen que “la reforma integral del mercado laboral” ya ha producido “resultados tangibles en la reducción de la dualidad del mercado laboral, especialmente en el sector privado y en sectores previamente caracterizados por un uso intensivo de contratos temporales”. Además, concluyen que ”la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española”.

Los autores del estudio son Gonzalo López Molina, David Martínez Turégano, Victor Pedrero Bohnet y José Salvado Garcia. “Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente las de sus autores y no deben considerarse representativas de la posición oficial de la Comisión Europea”, señala el informe." 

(Emilio Sánchez Hidalgo , El País, 13/05/26)

6.4.26

Tenía ganas de acostumbrarme a leer cosas así: El empleo desata la euforia y los "22 millones de afiliados"... 211.000 trabajadores más y el paro más bajo en 18 años... En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie (Roberto Ugena)

 "El empleo ha registrado el mejor mes de marzo de toda su historia. La Seguridad Social ha sumado a sus filas 211.510 trabajadores en tan solo un mes, la mayor cifra para el tercer mes del año, desde que hay registros. Los datos revelados este lunes se llevan la afiliación media hasta los 21,88 millones de afiliados, más de medio millón por encima que hace un año, y el paro a su nivel más bajo de los últimos 18 años, desatando la euforia en el Gobierno de coalición.

El propio jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales poco más de una hora antes de conocerse los datos. “22”, ha compartido el líder socialista en Twitter, lo que hacía entrever, al conocerse la fecha de publicación de los datos, que se refería a la cifra de empleo. Poco después, un vídeo publicado en esta y otras plataformas, terminaba por confirmar las tesis iniciales. España ha superado, por primera vez en su historia, los 22 millones de afiliados; si bien este dato responde al ajuste desestacionalizado.

La Seguridad Social, descontando los efectos del calendario, ha superado la barrera histórica que persigue desde que se aprobase la reforma laboral de 2021. “España tiene el mejor equipo”, ha celebrado Sánchez, ataviado con una camiseta de la selección de fútbol -la segunda equipación blanca que tanto ha triunfado- con el número 22. “Sois quienes levantáis las persianas, quienes cuidáis, enseñáis, servís, emprendéis; quienes empezáis y quienes ya lleváis un tiempo trabajando; quienes labráis, empujáis, levantáis y construís este país. Somos un equipo que está haciendo historia”, ha proseguido.

“Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados en alta en la Seguridad Social. Juntos hacemos el mejor país de la historia. 22 millones de empleos”, ha culminado, antes de girarse y mostrar el dorsal número 22 de la camiseta de la selección. Unos datos que suponen un aumento de 3,4 millones de trabajadores desde 2018, momento en el que Sánchez llegó a la Moncloa. Suma que, a su vez, representa un ritmo de crecimiento por encima del medio millón anual.

Es más, en 2025, el país protagonizó la mitad de la creación de empleo de toda la Unión Europea y el Ejecutivo de los Veintisiete estima que el ritmo será similar para este curso. Trabajos que, además, son de una mayor calidad gracias al cambio de normativa laboral. El número de trabajadores indefinidos ha crecido en cinco millones desde 2018 y la tasa de temporalidad ha caído 13 puntos desde la llega de la reforma laboral, variables que han mejorado especialmente entre los jóvenes.

“Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país: hemos superado el hito histórico de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 2,2 millones de empleos desde la reforma laboral y 3,3 millones desde 2018”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “En menos de dos años, hemos sumado dos millones de afiliados de media. Es un dato muy positivo que incluye varias cifras récord. En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie”, ha destacado."              ( , El Plural, 06/04/26) 

17.2.26

Artículo 129.2 de la Constitución: La pieza que le falta a nuestra democracia... el acceso de las personas trabajadoras a su participación en el desarrollo de sus reconocidos o potenciales derechos es aún «tímido» y el mandato constitucional sobre el acceso a la propiedad de los medios de producción es, hoy por hoy, una promesa vacía... como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática... como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática. En consecuencia, el trabajador deja de ser un mero recurso para convertirse en un “inversor de trabajo”. Al igual que el accionista aporta capital, el trabajador aporta su vida, su tiempo, su conocimiento, su capacidad de trabajo y los resultados de éste. Sin embargo, mientras el primero ostenta el control absoluto a través de la entidad “empresa”, el segundo permanece a menudo en la periferia de las decisiones estratégicas... El artículo 129.2 es taxativo: “los poderes públicos promoverán eficazmente la participación de los trabajadores en la empresa y facilitarán su acceso a la propiedad de los medios de producción”. No es una sugerencia ni un “si conviene”, es un mandato constitucional... España se sitúa hoy a la cola de Europa en participación real. Mientras países como Alemania, Austria o los Estados del Norte de Europa han integrado la codecisión en sus modelos productivos —no por ideología, sino por eficiencia y cohesión—, en España a los comités de empresa y a las secciones sindicales se les informa y consulta, pero rara vez participan en la toma de decisiones... Por ello, la negociación colectiva debe evolucionar hacia una gestión conjunta de materias críticas: desde la organización del trabajo hasta la formación continua o la gestión ética de los algoritmos... medidas concretas: derechos de codecisión en IA, participación en el capital e incentivos públicos para empresas democráticas. Pero esto requiere también una autocrítica honesta: durante demasiado tiempo el sindicalismo no priorizó la conquista de estos derechos y su ejercicio (Quim González Muntadas)

 "El pasado 2 de febrero, el Ministerio de Trabajo recibió de la Comisión Internacional de expertos de alto nivel sobre democracia en el trabajo un documento de 497 páginas que está llamado a sacudir los cimientos de nuestro modelo laboral. Este informe no es un diagnóstico más, es una enmienda a la totalidad a la forma en que entendemos la empresa en España. Su conclusión es tan nítida como preocupante: el acceso de las personas trabajadoras a su participación en el desarrollo de sus reconocidos o potenciales derechos es aún «tímido» y el mandato constitucional sobre el acceso a la propiedad de los medios de producción es, hoy por hoy, una promesa vacía.

No hablamos de una carencia coyuntural, sino de un déficit estructural. Nuestra arquitectura empresarial sigue anclada en una jerarquía del siglo pasado que choca frontalmente con los desafíos del siglo XXI: la gobernanza de la inteligencia artificial, la digitalización, la competitividad, la desigualdad y la globalización.

Una de las aportaciones más relevantes del informe es la calificación de las “entidades políticas”. Son espacios de poder donde se toman decisiones que condicionan la vida de las personas y el futuro de la sociedad. Si aceptamos esta premisa, la conclusión es inevitable: como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática.

En consecuencia, el trabajador deja de ser un mero recurso para convertirse en un “inversor de trabajo”. Al igual que el accionista aporta capital, el trabajador aporta su vida, su tiempo, su conocimiento, su capacidad de trabajo y los resultados de éste. Sin embargo, mientras el primero ostenta el control absoluto a través de la entidad “empresa”, el segundo permanece a menudo en la periferia de las decisiones estratégicas.

A menudo se etiqueta la participación laboral como una aspiración utópica o radical. Nada más lejos de la realidad. Se trata sencillamente de cumplir la Constitución Española. El artículo 129.2 es taxativo: “los poderes públicos promoverán eficazmente la participación de los trabajadores en la empresa y facilitarán su acceso a la propiedad de los medios de producción”. No es una sugerencia ni un “si conviene”, es un mandato constitucional que lleva cuarenta y siete años en el «congelador» legislativo.

España se sitúa hoy a la cola de Europa en participación real. Mientras países como Alemania, Austria o los Estados del Norte de Europa han integrado la codecisión en sus modelos productivos —no por ideología, sino por eficiencia y cohesión—, en España a los comités de empresa y a las secciones sindicales se les informa y consulta, pero rara vez participan en la toma de decisiones. En nuestro país, la participación real sigue siendo un espejismo en la inmensa mayoría de las empresas.

Debemos reconocer que en el sindicalismo del sur de Europa han primado durante décadas ciertas reticencias, en contraste con el sindicalismo del centro y norte del continente. Siempre planeaba la duda: ¿participar no significa integrarse en el sistema del capital?, ¿no diluye esto la defensa de los intereses de clase?

Estas reticencias están hoy superadas por un sindicalismo español que defiende que la participación no niega el conflicto entre capital y trabajo, sino que lo regula, lo institucionaliza y lo hace productivo. La cooperación y el conflicto no se excluyen, establecen entre sí, una frontera móvil. El conflicto sin capacidad de decisión compartida puede ser estéril, y la cooperación sin sindicato es una trampa. Por ello, la negociación colectiva debe evolucionar hacia una gestión conjunta de materias críticas: desde la organización del trabajo hasta la formación continua o la gestión ética de los algoritmos.

Es necesario además desmitificar la idea de que democratizar la empresa consiste únicamente en sentar a un representante en el consejo de administración. De hecho, esa silla puede ser una figura decorativa —una coartada para la empresa— si no existe una participación real en el día a día. La democracia empieza en la organización del trabajo y en el reconocimiento del conocimiento técnico de la plantilla. Existe una diferencia abismal entre el trabajador que siente que solo «rompe piedras» y aquel que entiende que está «construyendo una catedral». Esa diferencia no reside solo en el salario, sino en el sentido, la información y la capacidad de influir. Ahí, y no en los despachos cerrados, es donde nace la innovación real.

El informe propone medidas concretas: derechos de codecisión en IA, participación en el capital e incentivos públicos para empresas democráticas. Pero esto requiere también una autocrítica honesta: durante demasiado tiempo el sindicalismo no priorizó la conquista de estos derechos y su ejercicio, permitiendo que muchos convenios sigan consagrando el viejo «ordeno y mando».

El anuncio de la iniciativa del Gobierno para legislar en esta materia debe ser la palanca constitucional definitiva para democratizar la empresa. Porque la empresa es un espacio de poder y donde el poder no se democratiza reina el autoritarismo. Es hora de que el artículo 129.2 pase del papel a la realidad de los centros de trabajo y que la participación sea, por fin, una protagonista central de la negociación colectiva." 

(Quim González Muntadas  ,  Nueva Tribuna, 16/02/26)

5.1.26

Tenía ganas de leer algo así: El empleo cierra 2025 con 506.000 trabajadores más y 152.000 parados menos, habiéndose incrementado ya en dos millones en los últimos cuatro años... Estos nuevos empleos, además, son de mayor calidad, gracias al combate a la temporalidad que trajo consigo la reforma laboral... y los afiliados a la Seguridad Social llegan a 21,9 millones de cotizantes (Roberto Ugena)

 "El 2025 ya es historia y con la publicación de los últimos datos de empleo del año, relativos al mes de diciembre, llega el momento de hacer balance anual, contraponiendo las estadísticas con las recabadas a cierre de 2024. La tendencia, como ocurre desde que entró en vigor la reforma laboral (diciembre de 2021), es positiva para el mercado de trabajo español, que ha sumado más de medio millón de trabajadores en tan solo un curso y ha reducido el número de parados en más de 150.000 personas.

La Seguridad Social ha sumado 19.180 afiliados en el último mes del pasado año y acerca la cifra total a los 21,9 millones (21.844.414). Después de cerrar el tercer mejor mes de la historia para el empleo, la cifra total de trabajadores sigue marcando máximos después de sumar a 506.451 a lo largo de 2025. Si bien esta progresión del empleo ya no sorprende, dado que es el cuarto año consecutivo en el que se añaden en torno a medio millón de trabajadores al mercado, habiéndose incrementado ya en dos millones en los últimos cuatro años.

Estos nuevos empleos, además, son de mayor calidad, gracias al combate a la temporalidad que trajo consigo la reforma laboral. “Nueve de cada diez afiliados son indefinidos, la buena marcha del mercado de trabajo no solo supone más empleo; sino que es de mayor calidad”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “Antes de la reforma laboral, tres de cada diez ocupados tenían un contrato temporal”, ha contrapuesto la también portavoz del Gobierno desde hace escasas semanas, que ha destacado los datos referidos a jóvenes y mujeres.

En términos de desempleo, el número de parados registrados por las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se ha reducido en 16.291 con el cierre de diciembre. La aminoración del número de desempleados a lo largo de 2025 asciende hasta las 152.048 personas, lo que representa una rebaja del 5,94%. Con todo, tras 56 meses consecutivos de caídas interanuales, la cifra total de ciudadanos en paro se desploma hasta los 2.408.670, la más baja en los últimos 18 años (2007), evolución que celebran desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social, comandado por la vicepresidenta Yolanda Díaz.

Cerramos un año récord en empleo, rozando los 21,9 millones de afiliados. Medio millón de ocupados más y 152.000 parados menos”, ha reaccionado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Más contratos indefinidos, más empleo femenino y mínimo histórico en paro juvenil”, ha ahondado en los diferentes datos revelados este lunes. “A España le sienta bien la acción del Gobierno progresista”, ha zanjado su valoración el jefe del Ejecutivo, aprovechando la buena tónica laboral para sumar a la agenda pública informaciones nacionales, relegadas por el ataque de Estados Unidos a Venezuela.

Gran año para el empleo femenino y juvenil

Los sectores habitualmente golpeados por las dinámicas del mercado laboral son los que más están disfrutando la buena evolución. El número de mujeres afiliadas a la Seguridad Social continúa en cifras históricas, con 10.352.780 de media en diciembre. En comparación con 2024, son 243.578 y la mejoría es del 13,4% desde el año previo a la reforma laboral, tres puntos más alta que la de los hombres. En materia de paro, el desempleo femenino se ha reducido en 22.096 en diciembre y se detiene en las 1.443.999 desempleadas, 87.563 menos (-5,72%) que en 2024.

La discriminación por motivos de edad también es menor desde la llegada de la nueva normativa laboral. Tanto la ocupación de los jóvenes (26,7%) como la de los mayores (23,7%), de 55 años y más, ha crecido por encima de la media (11,8%) en comparación con los datos registrados antes de la reforma laboral. Además, el desempleo de los jóvenes menores de 25 años desciende en el mes de diciembre en 11.470 personas (-6,09%) respecto al mes anterior, dejando un total de 176.852 jóvenes desempleados, la menor cifra de la serie histórica." 

( , El Plural, 05/01/26)  

24.10.25

Tenía ganas de seguir leyendo cosas como ésta; España marca nuevo récord de empleo con más de 22,3 millones de trabajadores... "Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones"

 "El mercado laboral sumó 118.400 empleos en el tercer trimestre del año, hasta marcar un nuevo récord de ocupación con 22.387.100 afiliados, si bien el comportamiento del empleo ha sido el más moderado en este periodo desde 2019.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de desempleados subió en 60.100 personas, hasta situarse en los 2.613.200, de forma que la tasa de paro aumentó en 17 centésimas, hasta el 10,45%.

El incremento del empleo es compatible con el aumento del paro debido a que la población activa creció en 178.500, hasta superar los 25 millones de personas activas, es decir, que trabajan o buscan empleo.

El Ministerio de Economía ha subrayado que las cifras del tercer trimestre "corroboran el dinamismo del mercado de trabajo" con récord de empleo y de población activa.

En los últimos doce meses, el empleo ha crecido en 564.100 personas (a un ritmo del 2,58 %), en tanto que el paro se ha reducido en 140.900 (a una tasa del –5,12 %).

"Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones" ha destacado en declaraciones remitidas a los medios la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien han puesto en valor políticas como la reforma laboral o las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI).

El sector servicios supera los 17 millones de ocupados

Al detalle del empleo en el trimestre, creció fundamentalmente entre los hombres, con 107.100 ocupados más, y solo en 11.300 mujeres.

La ocupación aumentó en la industria (64.100 más), los servicios (39.100) y la construcción (32.600), mientras bajó en la agricultura (17.400 menos).

Con este avance, el empleo en el sector servicios superó, por primera vez, los 17 millones de ocupados.

El número de asalariados subió en 129.200 -los que tenían contrato indefinido aumentaron en 74.800 y los de contrato temporal en 54.400-, mientras que el número de autónomos disminuyó en 10.500 personas.

El empleo a tiempo completo creció en 314.500 personas y el de tiempo parcial bajó en 196.100.

La tasa de temporalidad se sitúo así en el 15,6 %, dos décimas más que en el segundo trimestre; y la de parcialidad en el 12,9 %, un punto menos que el trimestre anterior.

Por empleador, el empleo privado se incrementó este trimestre en 107.600 personas, hasta un nuevo récord con 18.854.400; y el público aumentó en 10.800, hasta 3.532.700.

La tasa de temporalidad en el sector privado fue del 12 % y del 27 % en el público.

Más desempleo en los servicios y entre las mujeres

El incremento del desempleo se concentró en el sector servicios (con 75.700 más), seguido de lejos por la agricultura (10.800), mientras que disminuyó en la industria (16.600 menos) y la construcción (10.300 menos).

Por sexo, el número de hombres en paro disminuyó en 22.600 mientras que el de mujeres aumentó en 82.700, de forma que sigue habiendo más desempleadas (1,43 millones y una tasa de paro del 12,11 %) que desempleados (1,18 millones y una tasa del 8,97 %).

La tasa de paro de los hombres bajó así, por primera vez, del 9 % en más de 17 años.

Por nacionalidad, el paro subió entre los españoles –incluye doble nacionalidad– en 59.600 en tanto que apenas varió entre los extranjeros (600 más).

El desempleo de larga duración (aquellos que llevaban más de un año) disminuyó en 48.900, mientras que aumentó en 49.400 entre las personas que buscan su primer empleo."

( InfoLibre, 24/10/25)

6.10.25

Tenía ganas de leer cosas como ésta: El milagro económico español está supercertificado. España se asienta como líder en crecimiento de sus pares europeos, y en el grupo de cabeza de los desarrollados... las agencias de calificación lo corroboran con sus ratings... esta bonanza es positiva: aumenta el atractivo para la inversión exterior. Abarata el coste de la deuda (el Tesoro ya ha recortado en 5.000 millones la emisión prevista para este año), lo que afianza la consolidación fiscal, clave para hacerla sostenible, inmune a percances, y para el nivel de gasto/inversión pública... Las tres agencias clásicas coinciden en dos motivos principales: un modelo de crecimiento más equilibrado, que ha “superado las expectativas” de crecimiento propias (al 2,6% o el 2,7% este año), y comparativas, en su calidad de líder europeo. Y el “dinamismo del mercado laboral” gracias a la inmigración y a la reforma laboral que reduce el empleo temporal. La fortaleza de la exportación, de la banca y los servicios, o el saneamiento de familias y empresas, así como el despertar de inversión y productividad son otros hilos conductores comunes... ¿Por qué al milagro macroeconómico le flanquea un enquistado malestar social? El pecado de la economía española no proviene ni de una falta de crecimiento (un mayor PIB es condición necesaria pero no suficiente para permear a toda la sociedad) ni de un exceso de reparto social. Sino de la (todavía) insuficiente redistribución... la brecha entre el disparo exponencial de beneficios bancarios y empresariales y la modesta alza en rentas salariales (salvo el SMI) o familiares (Xavier Vidal-Folch)

 "El milagro económico español está supercertificado. España se asienta como líder en crecimiento de sus pares europeos, y en el grupo de cabeza de los desarrollados. Lo avisaron las instituciones: FMI, OCDE, Comisión Europea siguieron al Gobierno en sus verificaciones y pronósticos de crecimiento, y su continua corrección al alza. Ahora, las agencias de calificación lo corroboran con sus ratings, que miden la capacidad de un país de cumplir con sus compromisos financieros.

Esas calificaciones contradicen al catastrofismo. Y se erigen en factor de influencia procíclica. Cuando la Gran Recesión/crisis de la deuda soberana, eran negativas: agravaron la coyuntura española. En esta bonanza, son positivas: aumentan el atractivo para la inversión exterior. Abaratan el coste de la deuda (el Tesoro ya ha recortado en 5.000 millones la emisión prevista para este año), lo que afianza la consolidación fiscal: clave para hacerla sostenible, inmune a percances, y para el nivel de gasto/inversión pública.

En septiembre, las cuatro grandes (S&P, Moody’s, Fitch y la europea Scope) han elevado su nota, hasta la A (a secas, o plus), que es la división de honor, la recomendable para invertir en un país. Importa su historia. De 1988 a 2012, España ya gozó de esta nota. Capotó entre 2012 y 2017 a la segunda división, la B, con variantes. Y se elevó a la A (con signo minus) desde 2018 a la actual. Interesante incitación para politólogos.

Tanto como el qué de la mejora es ilustrativo su porqué. Las tres agencias clásicas coinciden en dos motivos principales: un modelo de crecimiento más equilibrado, que ha “superado las expectativas” de crecimiento propias (al 2,6% o el 2,7% este año), y comparativas, en su calidad de líder europeo. Y el “dinamismo del mercado laboral” gracias a la inmigración y a la reforma laboral que reduce el empleo temporal. La fortaleza de la exportación, de la banca y los servicios, o el saneamiento de familias y empresas, así como el despertar de inversión y productividad son otros hilos conductores comunes. Y también los puntos débiles: lentitud en la rebaja de la deuda, debilidad parlamentaria, incertidumbre presupuestaria.

Las biblias de la prensa económica liberal prodigan parecido reconocimiento, a veces trufado de críticas políticas a Gobierno y oposición. Abrió fuego The Economist (12/12/2024) con su Which economy did the best que eligió a España como la economía de mejor desempeño en todo el mundo, combinando cinco indicadores: PIB, Bolsa, inflación, desempleo y política fiscal. Y que completó con What Spain can teach the rest of Europe, sosteniendo que su lección al resto de Europa es el impulso reformista (laboral, financiero, energías renovables). Ahora, Financial Times se une a este enfoque con el editorial: España se ha convertido en la economía más destacada de Europa (28/9): en sintonía con los demás, subraya que su “principal motor ha sido la inmigración”.

¿Por qué al milagro macroeconómico le flanquea un enquistado malestar social? Por un triple agravio. Uno, el menor ritmo de recuperación salarial que el de la inflación, aunque el saldo se está equilibrando. Dos, el mayor ritmo de los precios alimentarios (igual que la media europea) y de la vivienda (peor, como peor es su acceso) que el del reequilibrio del poder adquisitivo. Tres, la brecha entre el disparo exponencial de beneficios bancarios y empresariales y la modesta alza en rentas salariales (salvo el SMI) o familiares.

Conclusión sintética: el pecado de la economía española no proviene ni de una falta de crecimiento (un mayor PIB es condición necesaria pero no suficiente para permear a toda la sociedad) ni de un exceso de reparto social. Sino de la (todavía) insuficiente redistribución." 

(Xavier Vidal-Folch , El País, 04/10/25) 

27.7.25

La EPA del segundo trimestre de 2025: son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo... De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país... en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo... Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo. Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como el mantenimiento del paro de larga duración... el elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral... o la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión... Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida (Economistas frente a la crisis)

 "Los datos de la EPA del segundo trimestre de 2025 son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo:

  • El empleo mantiene en el trimestre su crecimiento por encima de los movimientos estacionales (+0,68%), más de medio millón más de ocupados que en el trimestre anterior. Y en términos anuales, medidos en este segundo trimestre, muestra una tasa de variación del 2,7%, que es una cifra muy considerable.
  • Además de esta evolución general tan positiva, los aspectos más concretos y desagregados del empleo continúan avanzando en la mejor de las direcciones. En los últimos doce meses:
    • Crecimiento cercano a las 600.000 personas (el 2,7% citado).
    • Incremento superior del empleo femenino (+301.000) respecto al masculino (+283.000).
    • Subida mucho mayor del empleo a tiempo completo (+433.000) que a tiempo parcial (+151.000).
    • Considerable crecimiento del empleo asalariado con contrato indefinido (+559.000 personas), frente a una caída del empleo con contrato temporal (-21.000) respecto al mismo trimestre del año anterior.
  • De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país.
    • En cuanto a empleo total, se han superado ampliamente los veintidós millones de personas ocupadas (22.268.700).
    • Y además, en un contexto de crecimiento de la población activa, que ha alcanzado asimismo la cifra más elevada hasta la fecha: 24.822.000 personas, cerca ya de los veinticinco millones.
    • Incluso con el notable, y positivo, crecimiento de la población activa, el volumen de desempleo se ha reducido hasta poco más de los 2,5 millones (2.553.000), doscientas mil personas menos que hace un año. Es la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2008, hace prácticamente 17 años. Y muy alejada de los casi seis millones trescientos mil que se registraron el primer trimestre de 2013.
    • Aunque si tenemos en cuenta la población activa, mucho mayor en este momento, la tasa de paro alcanzada en este momento, 10,3% (1,1 puntos porcentuales menos que en el trimestre anterior), es la más reducida desde comienzos de 2008, y está a punto de descender la barrera del diez por ciento. De hecho, la masculina ya lo ha logrado, al registrar una tasa del 9,2%.
    • Once de las 17 CCAA registran tasas de paro inferiores ya al diez por ciento. Y en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo.

Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo.

Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como:

  • El mantenimiento de paro de larga duración excesivamente elevado.
  • La persistencia de un elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral (tiempo parcial y trabajos discontinuos o de temporada), lo que ocasiona un alto grado de pobreza salarial y desprotección.
  • Los esfuerzos todavía considerables que hay que realizar para mejorar los niveles de productividad y aumentar las oportunidades de mejorar los empleos y las condiciones de trabajo.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión, por lo que resulta necesario mantener durante mucho más tiempo esos avances sobre todo en las capas salariales medias y bajas.

En resumen, la evolución general del mercado de trabajo continúa siendo claramente muy positiva, y las cifras de empleo anticipan una favorable evolución del PIB que conoceremos próximamente.

Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida."

(Economistas frente al la crisis, 24/07/25) 

22.7.25

Tenía muchas, pero muchas, ganas de leer algo así... La España de los 22 millones de empleos... la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicará el Instituto Nacional de Estadística este próximo 24 de julio reflejará que en España hemos superado los 22 millones de personas con empleo. Es una cifra extraordinaria. Nunca en España hubo tantas personas trabajando... es un crecimiento del empleo generalizado, que ha beneficiado a todas las actividades económicas y a todos los territorios, pero de forma especial a las mujeres y a las personas más jóvenes... Más mujeres, más jóvenes, más personas asalariadas y también más autónomos, nunca hubo tantos autónomos cotizando en España... hay casi 5 millones de indefinidos más y 2,3 millones de temporales menos: se ha producido una radical transformación del modelo de relaciones laborales, dejando atrás una temporalidad abusiva, superior al 30 % en 2018, mientras que ahora es de apenas el 12 %, por debajo ya de la media de la Unión Europea... el empleo ha crecido de forma especialmente significativa en las actividades productivas que generan más valor, en las empresas de mayor tamaño y en los grupos de cotización que se corresponden con la formación más elevada, avanzando de forma significativa, el empleo en Programación y Consultoría aumentó el 70% desde 2018, son 209.010, afiliados más... Ya no son la construcción, el comercio y la hostelería las ramas en las que más aumenta el empleo, sino la educación, las actividades de consultoría, el transporte, la industria farmacéutica o la investigación... Hay mejores empleos en empresas más grandes y en sectores que generan más riqueza, y eso se traslada a mayores salarios... tenemos una intensa creación de empleo en un escenario económico internacional golpeado por crisis sucesivas... La protección al empleo con los ERTEs, la subida del 61% del SMI y la estabilidad en el empleo gracias a la reforma laboral de 2022 han cambiado el paradigma laboral en España, demostrando que la mejor política económica es mejorar las condiciones laborales, con mejores empleos y mejores salarios... es posible crecer con equidad y modernizar el tejido económico al mismo tiempo... Esto no es un punto de llegada, sino una base sólida desde la que seguir construyendo el futuro (Manuel Lago)

 "El día 17 de junio la Seguridad Social registró a 21.949.706 personas cotizando y, con gran probabilidad, la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicará el Instituto Nacional de Estadística este próximo 24 de julio reflejará que en España hemos superado los 22 millones de personas con empleo. Es una cifra extraordinaria. Nunca en España hubo tantas personas trabajando.

En los últimos siete años, desde junio de 2018 a junio de 2025, el número de cotizantes a la Seguridad Social se incrementó en 2.854.105 personas, haciendo de España el país que más empleo ha creado en toda la Unión Europea. Un crecimiento del empleo generalizado, que ha beneficiado a todas las actividades económicas y a todos los territorios, pero de forma especial a las mujeres y a las personas más jóvenes.

El número de afiliadas se incrementó en 1,5 millones hasta superar los 10,3 millones de mujeres cotizando, la cifra más alta de la historia. Aumenta más el empleo de las mujeres que el de los hombres y por lo tanto se feminiza nuestro mercado laboral: el 47,2 % de las personas afiliadas son mujeres.

Por otro lado, en estos siete años, el número de cotizantes menores de 25 años aumentó en 485.000, equivalente a un incremento de casi el 50%: el empleo juvenil creció tres veces más que en el resto de los tramos de edad.

Más mujeres, más jóvenes, más personas asalariadas y también más autónomos. Los cotizantes al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) aumentaron en 148.101 personas. Frente a los discursos catastrofistas la realidad es que nunca hubo tantos autónomos cotizando en España.

Más empleo y de mayor calidad contractual, porque gracias a la reforma laboral de 2022, el número de asalariados con contrato indefinido se incrementó en 4.721.969 personas, mientras que las personas que trabajan con un contrato temporal se han reducido en 2.297.806 personas más. Para que se entienda mejor hay casi 5 millones de indefinidos más y 2,3 millones de temporales menos: se ha producido una radical transformación del modelo de relaciones laborales, dejando atrás una temporalidad abusiva, superior al 30 % en 2018, mientras que ahora es de apenas el 12 %, por debajo ya de la media de la Unión Europea. 

La mejora en la calidad del empleo va más allá de la estabilidad laboral, porque en estos años el empleo ha crecido de forma especialmente significativa en las actividades productivas que generan más valor, en las empresas de mayor tamaño y en los grupos de cotización que se corresponden con la formación más elevada, avanzando de forma significativa, aunque aún insuficiente, en la necesaria transformación de nuestra estructura productiva. Un dato lo demuestra: el empleo en Programación y Consultoría aumentó el 70% desde 2018, son 209.010, afiliados más, mientras que el comercio al por menor generó 54.632 empleos, con un incremento del 3 %.

Ya no son la construcción, el comercio y la hostelería las ramas en las que más aumenta el empleo, sino la educación, las actividades de consultoría, el transporte, la industria farmacéutica o la investigación.

Hay mejores empleos en empresas más grandes y en sectores que generan más riqueza, y eso se traslada a mayores salarios. La base media de cotización a la Seguridad Social, que es equivalente al salario bruto, se incrementó el 28,7% desde 2018, lo que supone un incremento de 9 puntos por encima del IPC. Un incremento de bases de cotización en el caso de las mujeres es del 31,4%, lo que ha permitido reducir casi el 20 % la brecha de género.

Una intensa creación de empleo en un escenario económico internacional golpeado por crisis sucesivas. El desplome de la economía mundial por la COVID, con una caída del PIB del 11,4% en 2020, la ruptura de la cadena de suministros en 2021, la crisis de inflación de 2022, la subida de los tipos de interés en 2023, el estancamiento de la economía europea en 2024, con Alemania en recesión, la guerra comercial de Trump en 2025. 

Por primera vez en nuestra historia reciente la economía y el empleo en España no se resiente y encabeza el crecimiento europeo. Desde 2018 el empleo aumentó en nuestro país el 15%, más del doble que el 6% que de media creció en la Unión Europea

Por primera vez en nuestra historia reciente, la economía y el empleo en España no se resiente y encabeza el crecimiento europeo. Desde 2018 el empleo aumentó en nuestro país el 15%, más del doble que el 6% que de media creció en la Unión Europea y casi siete veces más que Alemania, que se queda en apenas el 2% de incremento.

La protección al empleo con los ERTEs, la subida del 61% del SMI y la estabilidad en el empleo gracias a la reforma laboral de 2022 han cambiado el paradigma laboral en España, demostrando que la mejor política económica es mejorar las condiciones laborales, con mejores empleos y mejores salarios.

Superar los 22 millones de personas empleadas, con más mujeres, más jóvenes, más empleo indefinido y mejores salarios, demuestra que es posible crecer con equidad y modernizar el tejido económico al mismo tiempo. 

Esto no es un punto de llegada, sino una base sólida desde la que seguir construyendo un futuro y un mercado laboral que asegure mejorar la vida de las trabajadoras y los trabajadores." 

(Manuel Lago  , InfoLibre, 21/07/25)

3.12.24

Glovo abandona su modelo de falsos autónomos y hará contratos laborales a sus repartidores... Díaz recordó que España, además de aprobar la ley Rider a nivel nacional, impulsó la negociación en la Unión Europea de una directiva en ese sentido, y subrayó que un joven que transita "en bicicleta con un teléfono en la mano, en una ciudad cualquiera del mundo, en Nueva York, en Madrid, en Vigo, en Bruselas, en Berlín o donde fuera, no era un emprendedor... El principio de legalidad se impone y por fin esta empresa va a regularizar y cumplir con sus obligaciones... lo importante, insisto, es que por fin van a ser laborales estas personas en nuestro país"

 "La plataforma de entregas a domicilio Glovo cambiará su modelo de relaciones con los trabajadores en España, basado hasta ahora en contar con repartidores autónomos, y realizará contratos laborales. La compañía ha tomado esta decisión después de que una jueza de Barcelona comenzara a investigar si habían vulnerado los derechos de sus trabajadores. La jueza ha citado a declarar este martes como investigado al cofundador y consejero delegado de la plataforma, Oscar Pierre.

En un comunicado recogido por EFE, Glovo ha asegurado este lunes que ha dado este paso "en el marco de su firme compromiso con España, su país de origen y principal mercado" y ha anunciado que abrirá una mesa de diálogo con los agentes sociales para guiar el proceso de cambio de modelo.

La firma tecnológica ha apuntado que el cambio de modelo se llevará a cabo en todas las ciudades en las que realiza entregas, que superan las 900, y en todos las verticales de la aplicación, aunque no ha concretado ni cuándo tendrá lugar ni tampoco cuándo se abrirá la mesa de diálogo. La compañía, además, ha subrayado que la nueva manera de operar no producirá cambios en la disponibilidad de repartidores, que garantiza que seguirá siendo "en cualquier momento del día", ni en los tiempos de entrega.

La mesa de diálogo con los agentes sociales estará abierta al resto de operadores del sector "para que puedan realizar procesos de transición similares y sumarse a los acuerdos alcanzados", ha señalado la compañía tecnológica.

Fundada en 2015, en Barcelona, Glovo ha afirmado que está comprometida "con el desarrollo de la economía digital" en España, y que este nuevo paso "refuerza y consolida" su proyecto en España.

Díaz califica de "victoria para la democracia" la decisión

La vicepresidenta segunda y ministra española de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, celebró este lunes como una victoria para la "democracia" el anuncio de Glovo. "Ninguna empresa, por grande que sea, por mucho poder que tenga, ninguna gran tecnológica puede imponerse a la democracia. Hoy ha ganado la democracia en nuestro país. Por fin, la empresa Glovo va a regularizar a más de 60.000 repartidores", dijo a la prensa a su llegada a un consejo de Empleo a Bruselas.

Díaz recordó que España, además de aprobar la ley Rider a nivel nacional, impulsó la negociación en la Unión Europea de una directiva en ese sentido, y subrayó que un joven que transita "en bicicleta con un teléfono en la mano, en una ciudad cualquiera del mundo, en Nueva York, en Madrid, en Vigo, en Bruselas, en Berlín o donde fuera, no era un emprendedor".

"El principio de legalidad se impone y por fin, insisto, esta empresa va a regularizar y cumplir con sus obligaciones. Va a ser una regularización, una recaudación por un importe de 267 millones de euros y aparte el coste de las sanciones. Pero lo importante, insisto, es que por fin van a ser laborales estas personas en nuestro país", añadió.

La ministra de Empleo añadió que si ese cambio es posible en España también lo es en el conjunto de Europa y para otras empresas tecnológicas. "Vale la pena gobernar para hacer esto", dijo.

En cuanto al proceso penal abierto contra los directivos de Glovo, Díaz señaló que este sigue su curso y lo "resolverán los tribunales".

 Una denuncia de la fiscalía llevó a la causa judicial

La investigación judicial contra Glovo se abrió a partir de la denuncia que la Fiscalía de Barcelona presentó el pasado junio contra el responsable de la compañía de reparto por considerar que la compañía "suprime" los derechos de los trabajadores al contratar a falsos autónomos. Según el relato de la fiscalía, los repartidores "se ven obligados a darse de alta como autónomos y a abonar sus propias cotizaciones si quieren continuar prestando los servicios para la empresa".

La diligencias de investigación ordenadas por el ministerio público se produjeron a raíz de un informe elaborado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que remitió a su vez a la Fiscalía General del Estado el pasado mes de octubre.

El ministerio público recuerda que es "una práctica que no autoriza la legislación laboral y que menoscaba y suprime los derechos que aquella reconoce a los trabajadores por cuenta ajena, tales como los relativos a salario, jornada, descansos, permisos, vacaciones o protección a la Seguridad Social"."                (InfoLibre, 02/12/24)

28.7.24

Los cambios estructurales de una economía española al alza... hay tendencias inéditas, como el fuerte aumento de las exportaciones de servicios no turísticos desde 2019... o el importante incremento de la inversión en “propiedad intelectual”... o el desendeudamiento de familias y empresas de la última década, lo que permite descartar otra burbuja o “desequilibrio” ... las exportaciones de servicios no turísticos han crecido un 34,4%, con avances destacados en telecomunicaciones, informática e información y técnicos relacionados con el comercio y otros servicios empresariales... El gran cambio estructural de nuestra economía está en el mercado laboral, está siendo crucial para el consumo agregado de las familias la menor precariedad en general, que está directamente vinculada con la caída de la temporalidad y la mayor estabilidad de los puestos de trabajo, gracias a la reforma laboral de 2022.. y por un incremento de la creación de puestos de trabajo en sectores privados con mejores salarios, como “las actividades profesionales, científicas o técnicas”... La incorporación de los efectos esperados de las reformas previstas en el ámbito laboral al escenario macroeconómico permite proyectar nuevos máximos de ocupación, continuado crecimiento del poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la tasa de paro hasta cifras inferiores al 9% en el horizonte de previsión... tenía ganas de leer algo así

 "La economía de España está afianzando transformaciones estructurales que impulsan el crecimiento de la actividad y las positivas previsiones de los próximos años. Las más visibles para las familias son las que tienen que ver con el mercado de trabajo tras la reforma laboral de 2022, como el ritmo récord de creación de puestos de trabajo o la caída de la temporalidad.

Pero hay otras tendencias inéditas en nuestro país que, igualmente, favorecen la buena salud de la economía en general. Por ejemplo, el fuerte aumento de las exportaciones de servicios no turísticos desde 2019. O el importante incremento de la inversión en “propiedad intelectual”, también desde la pandemia. O el desendeudamiento de familias y empresas de la última década.

El próximo martes 30 de julio, el INE (Instituto Nacional de Estadística) publicará el dato de inflación en este mes de julio y la Contabilidad Nacional del segundo trimestre (es decir, el crecimiento del PIB), y se espera que ambos sigan apuntando en la misma dirección. En los últimos años, prácticamente cada cifra ha sorprendido al alza, superando las expectativas de organismos nacionales e internacionales y del propio Gobierno de coalición y liderando al resto de economías avanzadas.

No todo son buenas noticias. El problema del acceso a la vivienda, directamente relacionado con el estancamiento de la construcción, la asfixia de la inflación, el todavía elevado paro estructural y las desigualdades de riqueza y de género ensombrecen las conquistas 'macro'. Mientras, empresas, los centros de análisis más ortodoxos y las visiones neoliberales enfocan sus críticas al débil crecimiento de la productividad del trabajo, con la que niegan las propuestas de reducir la jornada laboral, de seguir aumentando el Salario Mínimo (SMI) y el resto de sueldos o de reforzar los impuestos a los beneficios de las empresas para mejorar las condiciones de los hogares y el Estado de Bienestar y los servicios públicos.

El sector exterior

El 'boom' del turismo en España está generando lo que los economistas denominan como “externalidades negativas”, cuya mayor expresión es “el alquiler de uso turístico” y su impacto en la vida de los barrios de las grandes capitales y de los principales destinos de los viajeros y en los precios del mercado de la vivienda. En cifras de Contabilidad Nacional, el turismo supera en 16 puntos porcentuales el nivel previo al histórico shock de la COVID, según se observa en el gráfico.

“Se aprecia una mayor afluencia de turistas extranjeros fuera de la temporada estival, una mayor diversificación de los países de origen y un incremento del gasto medio por turista. El PIB turístico, que mide la contribución económica de esta actividad al PIB de la economía española, ascendió casi al 13% del PIB total en 2023 superando los registros previos a la pandemia”, resume un informe reciente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

El turismo vuelve a ser clave en la importancia del sector exterior en el conjunto de la actividad y del empleo. Sin embargo, otros servicios se han sumado a este 'motor' de la economía. “Las exportaciones de otros servicios no turísticos mantienen un dinamismo acusado [se puede observar en el gráfico]”, continúa el documento de la AIReF.

“Desde 2019, las exportaciones de servicios no turísticos han crecido un 34,4%, con avances destacados en telecomunicaciones, informática e información y técnicos relacionados con el comercio y otros servicios empresariales. Todo ello compensa la atonía que mantienen las exportaciones de bienes en un contexto de relativa debilidad de las economías del área del euro, pese a su mejoría más reciente, y de paulatino aumento del proteccionismo y fragmentación geográfica del comercio mundial”, incide la Autoridad fiscal.

Endeudamiento de familias y hogares

Una transformación estructural clave es el desendeudamiento de familias y empresas en la última década, después de los máximos registrados en la burbuja inmobiliaria. Esta tendencia permite descartar otra burbuja o “desequilibrio”, como viene comentando el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.

Más allá, destaca que tanto familias como empresas han reducido mucho más su deuda en España que en el conjunto de la eurozona, según se puede ver en el segundo gráfico de esta información, quedándose por debajo en ambos casos.

Inversión en propiedad intelectual

La debilidad de la inversión de las empresas es una de las grandes dudas de la evolución de la economía de España. De la inversión depende buena parte del crecimiento futuro, y algunos sectores no han llegado despertar desde 2020. Principalmente, por el encarecimiento del crédito provocado por las subidas de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE).

Ni siquiera con el estímulo que supone el despliegue del Plan de Recuperación, sobre el que también se ha vertido incertidumbre respecto a su impacto real en la actividad. Este mismo viernes, el Gobierno anunció el desembolso por parte de la Comisión Europea del cuarto pago de los fondos europeos.

En este contexto, uno de los destinos de la inversión destaca sobre el resto, y como nunca: el de “productos de las propiedad intelectual” —en el lenguaje del INE—, directamente relacionado con la innovación, la investigación y con sectores de alto valor añadido.

“En un contexto de sólido crecimiento estructural, la inversión y el consumo privado serán los principales motores de demanda entre 2024 y 2027. El escenario macroeconómico contempla una aceleración de la inversión en el horizonte de proyección, en especial de los bienes de equipo, gracias a la recuperación de los niveles de confianza empresarial y el continuado impulso del Plan de Recuperación”, explica el equipo de expertos del Ministerio de Economía.

Mercado laboral

El gran cambio estructural de nuestra economía está en el mercado laboral. Primero, por el récord de personas que trabajan, que se renueva trimestre tras trimestre. Este viernes, según la EPA (Encuesta de Población Activa), se supo que al cierre del segundo trimestre eran ya 21,68 millones en total.

En segundo lugar, está siendo crucial para el consumo agregado de las familias la menor precariedad en general, que está directamente vinculada con la caída de la temporalidad y la mayor estabilidad de los puestos de trabajo —más contratos indefinidos—, gracias a la reforma laboral de 2022.

Pero también, en tercer lugar, con un incremento de la creación de puestos de trabajo en sectores privados con mejores salarios, como “las actividades profesionales, científicas o técnicas”.

Por último, la AIReF señala que “dos tercios del crecimiento de la ocupación EPA se concentra en trabajadores extranjeros y de doble nacionalidad. Estos incrementos de la oferta de trabajo podrían tener implicaciones en relación con la evolución de los salarios reales y de la productividad. En particular, en términos sectoriales, los ocupados de nacionalidad extranjera y doble nacionalidad han tenido una mayor contribución al aumento del empleo en sectores como hostelería, transporte y comercio, construcción, servicios de hogar y manufacturas. Estos sectores se caracterizan, con la excepción de las manufacturas, por un menor nivel de productividad”.

Eso sí, ni el peso del sector público se ha elevado —se mantiene estable en el 16% del empleo total—, ni tampoco el de la hostelería —que se mueve entre el 8% y el 9%—.

“En el medio plazo, el despliegue de los efectos de las reformas permitirá compatibilizar el descenso de la tasa de desempleo con ganancias de poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la jornada media. La incorporación de los efectos esperados de las reformas previstas en el ámbito laboral al escenario macroeconómico permite proyectar nuevos máximos de ocupación, continuado crecimiento del poder adquisitivo de los asalariados y una reducción de la tasa de paro hasta cifras inferiores al 9% en el horizonte de previsión”, detalla el último informe de previsiones del Ministerio de Economía."             

(Daniel Yebra / Victòria Oliveres , eldiario.es, 27/07/24, gráficos en el original)