6.10.14

El crédito ni está ni se le espera. Los bancos recibieron el dinero y lo utilizaron para comprar deuda pública a unos intereses elevadísimos del 4 ó el 6%. Alternativa, banca pública como en North Dakota

"Una de las principales causas de la crisis de la banca privada es la actividad especulativa de las instituciones financieras, consecuencia de la desregulación del sistema financiero, resultado de la aplicación de las políticas neoliberales llevada a cabo por gobiernos a los dos lados del Atlántico Norte, es decir, EEUU y la Unión Europea (y muy en especial en los países de la Eurozona). 

La paralización de la actividad crediticia (es decir, que los bancos dejaran de prestar dinero) contribuyó enormemente a la crisis económica. (...) 

  Y se dieron millones y millones de euros públicos a la banca privada (solamente España, entre 2009 y 2012, comprometió unos 108.000 millones de euros públicos en ayudas según el Tribunal de Cuentas, lo que representaba casi un 10% del PIB de 2012). Puede que la expresión “se dieron” sea un pelín exagerada. 

Pero el Banco Central Europeo (BCE) ha estado prestando a los bancos privados europeos, a unos intereses irrisorios, cientos de miles de millones. Solo este año ya hay previsto inyectar 400.000 millones de euros a la banca para intentar que fluya el crédito. (...)

Y a pesar de ello, el crédito ni está ni se le espera. Los bancos recibieron el dinero y lo utilizaron para otros propósitos, como por ejemplo, comprar deuda pública a unos intereses elevadísimos del 4 ó el 6% (en el caso de Grecia, 13%, cifra que se alcanzó en 2011), lo que ha significado uno de los negocios más redondos que uno pueda imaginarse. 

Suponga que usted recibe millones de euros a unos intereses más bajos del 1%, y compra bonos que le generan unos intereses del 4 ó el 6% con solo apretar un botón. Pues bien, se lo crea o no, esto es lo que la banca privada ha estado haciendo.

La pregunta que debería hacerse el lector es: ¿por qué el BCE le presta dinero a la banca privada y no a la banca pública y a los Estados para que estos no tengan que pedir prestado dinero a los bancos privados, que les exigen unos intereses elevadísimos, creando una enorme deuda?

El hecho de que el Estado tenga que pagar unos intereses tan elevados es porque no tiene otra manera de poder conseguir dinero en la UE que no sea a través de la banca privada.  (...)

La situación actual es insostenible. El BCE continúa “regalando” (400.000 millones de euros solo este año), es decir, prestando, dinero a la banca privada a unos intereses bajísimos (0,05%) y, sin embargo, se continúa sin generar crédito. Pero hay una alternativa fácil de ver: que todo este dinero que se ha gastado el BCE vaya a un banco público en cada Estado, garantizado por el Banco Central Europeo, que debería tener como misión facilitar el crédito.

 Esto es lo que ocurre en muchos países como, por ejemplo, EEUU, el cual tiene un Banco Central (el Federal Reserve Board) que ejerce tal función: garantizar el crédito al Estado federal y a los Estados. Este Banco Público Central podría incluso ir más allá, y crear bancos públicos a base de los depósitos del Sector Público. Por ejemplo, el Estado de North Dakota, en EEUU, tiene un banco público en el que el Estado invierte, por ley, todos sus ingresos públicos. 

No es un banco de accionistas. Fue fundado en 1919 por inmigrantes escandinavos (noruegos en particular), que eran muy críticos con la banca privada y con Wall Street, el centro financiero de aquel país. Su función principal es ofrecer y garantizar el crédito a las instituciones del Estado. Y así se ha conseguido que sea el único Estado que no ha tenido un problema grave de crédito en EEUU durante la crisis. 

Ha podido así permanecer en un equilibrio fiscal (con superávit en sus cuentas), siendo North Dakota uno de los Estados con menos desempleo. Pero North Dakota no es una excepción en el mundo. En realidad, el 40% de todos los bancos en el mundo son públicos, incluidos los bancos de los altamente exitosos BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Y en Europa y en la UE, el sector bancario público es extenso y juega un papel clave en el sector financiero de los países.

En realidad, varios estudios recientes escritos por los profesores Von Mettenheim y Andrianova han mostrado que, en general, aquellos países que tienen un sistema bancario público han crecido más rápidamente que los países con sistemas bancarios privados. Y lo que es incluso más importante es que tales bancos públicos han sido, en general, menos corruptos y especuladores que los bancos privados, y han tenido mayores beneficios. 

En base a esta experiencia, sería de desear que el BCE se convirtiera en un banco público que prestara a los Estados a través de los bancos centrales de cada país, y que estos también ofrecieran crédito a las pequeñas y medianas empresas. Los bancos públicos podrían complementarse con cooperativas de crédito, banca ética y otras formas de instituciones financieras que no tienen la usura como objetivo central. Que ello es posible queda demostrado con esta experiencia internacional. 

¿Por qué, pues, no se hace? Pues porque la banca privada domina hoy el poder político de los Estados. Si no se lo cree, vea la reacción de los políticos y de los medios a la muerte del mayor banquero de España, el Sr. Botín. La cobertura y homenaje a su figura fue la apropiada casi para un Jefe de Estado. ¿Se da cuenta? (...)"            (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 2 de octubre de 2014. en www.vnavarro.org, 02/10/2014)

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