19.1.17

¿20.000 millones menos de ingresos? No pasa nada: tiramos de deuda

"Mariano Rajoy lanzó ayer a los capos autonómicos reunidos en Madrid una ducha fría capaz de hacer reflexionar, no digamos ya reaccionar, a un país formado por una ciudadanía mayor de edad que sabe dónde le aprieta el zapato. 

Dijo el gallego que la recaudación fiscal en 2017, aunque creciendo, seguirá quedándose 20.000 millones por debajo de la que se alcanzó en 2007, justo hace una década, en tanto que el gasto en pensiones habrá aumentado en 40.000 millones más. (...)

Parece evidente que, a pesar de los esfuerzos de Montoro, la burra de los ingresos no da más de sí en un escenario de normalidad inmobiliaria, sin boom del ladrillo. Habrá que operar sobre la variable de los gastos, más aún en la perspectiva de un crecimiento menguante, con aumento de tipos de interés, precios del crudo y amenaza de proteccionismo. (...)

¿Tomará medidas este hombre tras semejante revelación? Pues va a ser que no. De acuerdo con la crónica que David Martínez publicaba ayer en este diario, Rajoy anunció que “existen compromisos ineludibles con Bruselas y hay que seguir reduciendo el déficit público, lo que mengua el margen de maniobra de las administraciones. (...)

Las pensiones, por ejemplo, ¿quién dijo miedo? ¿Quién habló de que el sistema puede quebrar, cuando se pueden seguir pagando tranquilamente con deuda? Sí, con deuda. Sale uno al mercado y pide prestado, se endeuda sin problemas, que ahí está el anuncio jubiloso de todas las semanas: “El Tesoro coloca con éxito –atención a lo del “éxito”- 6.000 millones de euros en el mercado”. 

Ergo, podemos seguir tirando de la deuda, ¿por los siglos de los siglos? ¡Ah, ojo, un momento!, porque puede que un día esos mercados, esos bancos, llamen a la puerta diciendo que ya no nos prestan más porque lo nuestro ha pasado de castaño a oscuro… Y entonces del graderío llega rugiendo un oleaje de abucheos y gritos de aguafiestas, cenizo, gafe, mamón… 

Que siga la fiesta, sí, paguemos las pensiones con una deuda que ya alcanza el 100% del PIB, ya no podemos más, estamos al límite, pero habrá que poder, camina o revienta y que le den a las nuevas generaciones, españolito que vienes al mundo, la juerga patria debe continuar.  (...)

El gobierno del PP se encuentra cómodo en su falsa balsa de aceite. Hay dinero sin cuento a tipos bajos gracias al BCE y su inagotable quantitave easing. Se puede seguir gastando. (...)

Pero todo es frágil e inestable. Cualquier cambio en la coyuntura internacional podría poner al Reino contra las cuerdas en un abrir y cerrar de ojos, llevando la prima de riesgo otra vez por las nubes, con lo que ello supondría en términos de encarecimiento de una deuda ya mastodóntica. 

Los desequilibrios presupuestarios no están controlados y, lo que es peor, no hay expectativa razonable en el medio plazo, tal vez incluso en el largo, de un Gobierno capaz de coger el toro por los cuernos, sin pusilánimes, sin pesebres intocables, y hacer lo que habría que hacer. Trump, Brexit, crisis de la UE… Demasiados riesgos para un Gobierno que aparentemente solo tiene un plan: que no se pare la música (...)"         (Jesús Cacho, Vox Populi, 18/01/17)