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8.9.26

Esto es lo que hace un buen católico... lo que debe hacer todo buen cristiano, todo buen musulmán, todo buen ciudadano... "Cada semana, una monja de Filadelfia conduce hasta el tribunal de inmigración en Harlingen, Texas, para sentarse junto a niños no acompañados, algunos tan pequeños como de cuatro años, que se enfrentan a un juez de deportación sin abogado y sin padre ni madre"... luchar por la dignidad humana

Christopher Hale @ChristopherHale

Cada semana, una monja de Filadelfia conduce hasta el tribunal de inmigración en Harlingen, Texas, para sentarse junto a niños no acompañados, algunos tan pequeños como de cuatro años, que se enfrentan a un juez de deportación sin abogado y sin padre ni madre. Esta semana, un migrante indocumentado que enfrenta una deportación inminente llamó a la hermana Rose Kuhn su “ángel”. Esto ocurre mientras católicos de todo el país, inspirados por el Papa León XIV, se están levantando contra las políticas de inmigración de la Casa Blanca.

 vídeo: https://x.com/ChristopherHale/status/2096661607333933549/video/1

8:07 p. m. · 6 sept. 2026 ·4,6 M Visualizaciones 

27.8.26

La persecución de los cristianos por los meapilas del PNV... los que dan de 'de comer al hambriento' son perseguidos, y multados por su policía en San Sebastián... dos agentes permanecen al acecho desde su coche patrulla, y cuando aparece una mujer con una bolsa de la compra llena de bocadillos, le piden el carné de identidad y le comunican que le llegará una sanción: —¿Por qué? ¿Es un delito regalar un bocadillo?... —Uno, no; pero sí a determinados colectivos... —Qué colectivos ni colectivos. Yo tengo bocadillos y ellos tienen hambre. ¿De qué me van a acusar?... —De ocupación ilegal del espacio público... La indignación no evita la carcajada... ¿Qué hacer? O desobedecían la orden, o buscaban ayuda.Se les ocurrió acudir a aquellos que predican amar al prójimo como a uno mismo, y en algunos encontraron buena disposición, pero enseguida recibieron una carta del señor obispo advirtiéndoles de que se podrían exponer a sanciones y que mejor que no. El partido hegemónico lo es porque, además de con los votos, cuenta desde siempre con el crédito de las sucursales y la bendición de las sacristías... Así que ahí las tienen, traficando bocadillos, algunas con los carros vacíos para despistar y otras con la preocupación en el rostro: “¿Para qué quiere la policía ficharnos? ¿Qué va a hacer el alcalde con esos datos? (Pablo Ordaz)

"¡Alerta! Mujeres con carros de la compra. La policía local de San Sebastián denuncia a quienes dan de comer a las personas sin recursos.

 La acción empieza al atardecer, de forma simultánea en tres o cuatro barrios de la ciudad, pero no es fácil verla entre tantos miles de turistas que abarrotan las calles. Una mujer mayor con un carrito de la compra camina por el bulevar y, al llegar a la altura del mercado, se cruza con cuatro jóvenes que la saludan con una sonrisa. La señora, que es de aquí de toda la vida, que vivió en este barrio los tiempos difíciles del franquismo y también del terrorismo, les devuelve el saludo, se detiene, abre su carrito de la compra, saca cuatro o cinco bocadillos envueltos en papel de plata y se los entrega, pero cuando va a reemprender el camino, dos policías municipales la paran y le piden que se identifique:

—¿He hecho algo malo?

—Enséñenos qué lleva en el carrito.

 El agente de la autoridad —que actúa por órdenes del alcalde, un joven político del PNV

Un poco más allá, en la plaza de los cines, otros dos agentes permanecen al acecho desde su coche patrulla, y cuando aparece otra mujer con una bolsa de la compra llena de bocadillos –de un tiempo a esta parte, tirar del carrito al atardecer se ha vuelto sospechoso en esta ciudad—, le piden el carné de identidad y le comunican que le llegará una sanción:

—¿Por qué? ¿Es un delito regalar un bocadillo?

—Uno, no; pero sí a determinados colectivos.

—Qué colectivos ni colectivos. Yo tengo bocadillos y ellos tienen hambre. ¿De qué me van a acusar?

—De ocupación ilegal del espacio público.

La indignación no evita la carcajada. El agente de la autoridad —que actúa por órdenes del alcalde, un joven político del partido hegemónico a quien colocó su antecesor en el cargo sin que mediaran elecciones— ha pronunciado la frase con gesto serio, pero basta mirar alrededor para percatarse del sarcasmo. La parte vieja de la ciudad está invadida por ríos de gente que hace colas interminables para comprar la tarta de queso tan famosa, el bocadillo mixto del bar en el que asesinaron a un concejal, o bebe y come sobre la escalinata de la iglesia de Santa María.

Estas mujeres que ahora reparten bocadillos –también hay hombres, pero son el 10%— tienen una historia. En 2020, se organizaron para que las personas sin recursos pudieran disponer cada noche de una cena caliente. La tarde del pasado jueves, Gema y Mariaje, dos de aquellas pioneras, me contaron cómo se organizaron para que, durante más de cinco años, pagando todo de su bolsillo y cocinando en sus casas, nadie se quedara sin cenar en su ciudad. Hasta que, el 27 de julio, la Guardia Municipal se presentó en los lugares públicos donde servían las cenas y les avisó de que a partir del día siguiente quedaban prohibidas. 

¿Qué hacer? O desobedecían la orden, o buscaban ayuda. Se les ocurrió acudir a aquellos que predican amar al prójimo como a uno mismo, y en algunos encontraron buena disposición, pero enseguida recibieron una carta del señor obispo advirtiéndoles de que se podrían exponer a sanciones y que mejor que no. El partido hegemónico lo es porque, además de con los votos, cuenta desde siempre con el crédito de las sucursales y la bendición de las sacristías, y en este caso con el respaldo de los socialistas y por supuesto del PP.

Así que ahí las tienen, traficando bocadillos, algunas con los carros vacíos para despistar y otras con la preocupación en el rostro: “¿Para qué quiere la policía ficharnos? ¿Qué va a hacer el alcalde con esos datos?”.

Una mujer con un carrito de la compra es en principio una imagen de paz. Significa, por ejemplo, que la calle es segura, que el mercado está abierto, que esto no es Dallas con las redadas del ICE ni tampoco ahora San Sebastián, donde la policía te denuncia por dar un bocadillo a quien tiene hambre." 

(Pablo Ordaz , El País, 23/08/26)  

12.7.26

Puedes ser católico o neoliberal, pero no las dos cosas a la vez. Por supuesto, puedes ser protestante y neoliberal, o evangélico y neoliberal, pero el catolicismo está muy alejado del marco antropológico que fija el neoliberalismo. Esta es una realidad que la iglesia católica olvidó desde hace varias décadas... caminar con los mercaderes del templo es extraño, pero también contraproducente... Luis Argüello se alejó de la 'Magnifica Humanitas' para acercarse al magnífico mercado. Deberían tener cuidado... Actuar de ese modo beneficia el desarrollo de los evangélicos en España... Los evangélicos, esos que han arrebatado Latinoamérica a los católicos, se mueven mucho mejor en esa alianza entre éxito económico terrenal y salvación eterna... Por algún motivo, los católicos españoles no están empujando en la dirección del bien común, ese que señalaba León XIV como objetivo, sino en la del bien individual. Es una señal de su debilidad (Esteban Hernández)

Esteban Hernández @HdezEsteban

Las declaraciones de Luis Argüello fueron sorprendentes. Puedes ser católico o neoliberal, pero no las dos cosas a la vez. Por supuesto, puedes ser protestante y neoliberal, o evangélico y neoliberal, pero el catolicismo está muy alejado del marco antropológico que fija el neoliberalismo.

 Esta es una realidad que la iglesia católica olvidó desde hace varias décadas. Y llama la atención que ahora, cuando estamos viviendo un cambio de época, la iglesia española insista en que ambas visiones del mundo son compatibles. 

Luis Argüello se alejó de la 'Magnifica Humanitas' para acercarse al magnífico mercado. Deberían tener cuidado: caminar con los mercaderes del templo es extraño, pero también contraproducente.

 Los evangélicos, esos que han arrebatado Latinoamérica a los católicos, se mueven mucho mejor en esa alianza entre éxito económico terrenal y salvación eterna. 

Actuar de ese modo beneficia el desarrollo de los evangélicos en España. 

Por algún motivo, los católicos españoles no están empujando en la dirección del bien común, ese que señalaba León XIV como objetivo, sino en la del bien individual. Es una señal de su debilidad.

11:42 a. m. · 12 jul. 2026 ·4.298 Visualizaciones

12.6.26

POLITICO: El papa León XIV critica duramente a Europa por afirmar defender la dignidad humana mientras "se acostumbra a que el Mediterráneo y el Atlántico sirvan como cementerios sin lápidas", por tratar a los migrantes como "números o expedientes"... "La dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera"... "Son personas que han dejado atrás familias y hogares. Tienen sueños que nadie tiene derecho a despreciar"... El Primer Ministro español, Pedro Sánchez, acompañó a Leo, quién en abril pasado, regularizó a medio millón de migrantes no autorizados. La medida es rechazada por el Partido Popular de centro-derecha y el grupo de extrema derecha Vox... Leo hizo sus declaraciones un día antes de que entre en vigor el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE, que hace posible enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros fuera de la UE

 "El Papa León XIV criticó el jueves a los gobiernos europeos por su "indiferencia" ante la difícil situación de los migrantes durante su visita a la isla española de Gran Canaria.

Hablando desde el puerto de Arguineguín, donde miles de migrantes africanos pasaron los primeros días de la pandemia de Covid confinados en un muelle sin acceso a comida o refugio adecuados, Leo pidió a las autoridades que mostraran mayor compasión por aquellos que "arriesgan la vida para buscarla."

"No es suficiente gestionar las llegadas, distribuir estadísticas, reforzar las fronteras o lamentar las muertes después de que hayan ocurrido," dijo, dirigiéndose a una audiencia que incluía a migrantes. "No son solo números o archivos." Son personas que han dejado atrás familias y hogares. Tienen sueños que nadie tiene derecho a despreciar.

El papa criticó a Europa por afirmar defender la dignidad humana mientras "se acostumbra a que el Mediterráneo y el Atlántico sirvan como cementerios sin lápidas."

"La dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera," añadió.

El Primer Ministro español, Pedro Sánchez, acompañó a Leo en su viaje al archipiélago de las Islas Canarias, subrayando su apoyo común a las políticas pro-migrantes.

En abril pasado, el gobierno de centro-izquierda en Madrid anunció que otorgaría estatus legal a medio millón de migrantes no autorizados. La medida es rechazada por el Partido Popular de centro-derecha y el grupo de extrema derecha Vox. Ambos partidos han adoptado recientemente la llamada política de prioridad nacional, que busca dar a los ciudadanos españoles acceso preferencial a los beneficios y servicios estatales.

Leo hizo sus declaraciones un día antes de que entre en vigor el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE. La reforma tiene como objetivo fortalecer las fronteras externas del bloque y hacer posible enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros fuera de la UE. 

 (Ferdinand Knapp 

 , POLITICO, 11/06/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)  

9.6.26

POLITICO: El papa León 14 defiende la integración de los migrantes y critica a los partidos de derecha españoles... El discurso lo enfrenta con el partido de extrema derecha Vox, que hace campaña con una plataforma antiinmigrante, y con el Partido Popular (PP) de centro-derecha... el enfoque del papa en el sufrimiento de los migrantes lo sitúa en una mayor proximidad política con la administración de izquierda del Primer Ministro Pedro Sánchez... añadió que era esencial que los países ofrecieran "caminos seguros y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración"... También se refirió a la guerra en curso entre Estados Unidos e Israel en Irán. Al igual que Sánchez, uno de los críticos más vocales de la operación, Leo ha calificado el conflicto como "no una guerra justa"

"El Papa León XIV el lunes pidió una mayor defensa e integración de los migrantes mientras pronunciaba un discurso ante el parlamento español.

El discurso, pronunciado el tercer día del viaje de una semana de Leo a España, lo enfrenta con el partido de extrema derecha Vox, que ha ido subiendo constantemente en las encuestas mientras hace campaña con una plataforma antiinmigrante, y con el Partido Popular (PP) de centro-derecha.

"La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que se centre en las personas, aborde las causas fundamentales que los obligan a irse y vaya más allá de la mera gestión de los flujos migratorios," dijo el pontífice a los legisladores en Madrid, añadiendo que era esencial que los países ofrecieran "caminos seguros y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración."

Para obtener el apoyo de Vox para formar gobiernos de coalición en Extremadura y Castilla y León, las administraciones regionales lideradas por el PP adoptaron recientemente la política de prioridad nacional del grupo ultranacionalista, que otorga a los ciudadanos españoles acceso preferencial a los beneficios y servicios estatales.

Aunque las encuestas indican que los católicos españoles tienden hacia la derecha del espectro ideológico, el enfoque del papa en el sufrimiento de los migrantes lo sitúa en una mayor proximidad política con la administración de izquierda del Primer Ministro Pedro Sánchez.

Su gobierno de coalición, que comprende al Partido Socialista de centroizquierda y al grupo de extrema izquierda Sumar, está actualmente en el proceso de otorgar estatus legal a medio millón de migrantes indocumentados.

Leo tiene previsto viajar a las Islas Canarias el jueves, donde él y Sánchez participarán en una ceremonia conmemorativa de las vidas de los migrantes africanos que han fallecido mientras intentaban navegar hacia el archipiélago español. Miles de migrantes salen cada año de los países de África Occidental para realizar la peligrosa travesía del Atlántico, y más de 3,000 migrantes murieron tratando de llegar a las costas españolas el año pasado, según la ONG Caminando Fronteras.

Durante su discurso, el papa instó a los legisladores a trabajar “para asegurar que nadie tenga que dejar su hogar debido a la falta de paz, seguridad o condiciones de vida dignas, incluyendo las desigualdades económicas y los efectos de la crisis climática.”

También se refirió a la guerra en curso entre Estados Unidos e Israel en Irán. Al igual que Sánchez, uno de los críticos más vocales de la operación, Leo ha calificado el conflicto como "no una guerra justa".

El papa añadió que la paz es un "imperativo moral," advirtiendo que "el rearme se está presentando una vez más como una respuesta casi inevitable a la fragilidad de la situación internacional."

"La verdadera seguridad," añadió, "proviene de la justicia, el diálogo paciente, el respeto por el derecho internacional y una política capaz de poner las vidas de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra."

 (Jonas Loesel  , POLITICO, 08/06/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)  

28.5.26

León XIV contra la derecha representada por Trump, es la gran pelea ideológica de esta época... La presencia del catolicismo en la vida occidental ha decaído significativamente... la democracia cristiana está desaparecida. Las formaciones que la defendían se convirtieron en neocon, y dejaron la religión para asuntos relacionados con la natalidad y las costumbres sexuales. Como asegura Sohrab Ahmari, muchos católicos “abrazaron el fundamentalismo de mercado de una manera tal que habría que preguntarse por qué simplemente no se hicieron luteranos”... La encíclica pone punto final a esa época. La doctrina social de la Iglesia regresa al primer plano. El texto pone en el centro el bien común... el ser humano precisa de vínculos y de solidaridad. Nada de una caridad sostenida filantrópicamente, sino una reclamación de dignidad y justicia... cuando lo humano es cada vez más desdeñado, porque se entiende poco eficiente. Las personas son sinónimo de error, de prejuicios de sesgos y de ausencia de control... Las visiones sobre el futuro hablan de trabajos cualificados que serán realizados mediante IA, tareas manuales que las desarrollarán robots, guerras que tendrán lugar mediante drones y misiles. La población que se precisará en ese escenario será escasa... Qué hacer con los que sobran no es una pregunta menor. El último Foro de Davos se dedicó casi en su totalidad a discutir cómo preparar a las sociedades para esta nueva revolución que acorta las necesidades poblacionales... No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre hacia dónde nos dirige el poder y sobre las necesidades de lo humano... La IA es un instrumento que, como todos los demás, depende del uso que se le conceda (esteban Hernández, sobre la Encíclica de León14)

"El Papa advierte sobre los peligros de la IA, critica las guerras, reivindica la dignidad humana… Las lecturas de la primera encíclica de León XIV han puesto el foco en asuntos concretos que, estando presentes en ella, son parte de una mirada mucho más amplia. Hay muchas cosas nuevas en Magnifica Humanitas, pero la inteligencia artificial ha atraído el interés porque funciona como espejo de una época que avanza hacia las fantasías de omnipotencia, hacia un tipo de poder que desprecia la existencia de límites y hacia la centralidad de la ciencia y de la técnica.

Los temores sobre el escenario catastrófico a que nos podía conducir la unión entre ciencia y poder dominaron buena parte del siglo XX, con la bomba atómica como su máxima expresión. Hoy, ese peligro radica en unos instrumentos que fácilmente pueden ser utilizados para la negación de lo humano. La encíclica arranca con una contraposición que no es baladí. En ningún sentido. Evoca dos imágenes bíblicas, la construcción de la Torre de Babel frente a la reconstrucción de los muros de Jerusalén: la “ciudad edificada sobre el orgullo” frente a la que “reconstruye los vínculos ante que las piedras”.

El poder frente a lo humano

La inteligencia artificial es un asunto pertinente por varios motivos, y especialmente por las promesas que tiñen el horizonte, que expresan de forma tangencial, cuando no directa, que sobran muchos seres humanos. Las visiones sobre el futuro hablan de trabajos cualificados que serán realizados mediante IA, tareas manuales que las desarrollarán robots, guerras que tendrán lugar mediante drones y misiles. La población que se precisará en ese escenario será escasa: no harán falta mano de obra ni soldados ni apenas ciudadanos; quizá algunos sirvientes en empleos que no puedan ser reemplazados por robots. Qué hacer con los que sobran no es una pregunta menor. El último Foro de Davos se dedicó casi en su totalidad a discutir cómo preparar a las sociedades para esta nueva revolución que acorta las necesidades poblacionales. No hay un horizonte utópico al final del camino, sino uno distópico, porque muchos seres humanos carecerán de función, ya que no serán útiles al sistema.

"La tecnología no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza"

No es solo una cuestión de futuro, también de presente. Llevamos décadas ya conviviendo con las tecnologías digitales y, a lo largo de este tiempo, lo humano es cada vez más desdeñado, porque se entiende poco eficiente. Las personas son sinónimo de error, de prejuicios de sesgos y de ausencia de control, por lo que la toma de decisiones debe apoyarse en lo cuantificable y medible, en los datos, en lo objetivamente apreciable. La era algorítmica quiere llevar esa visión mucho más allá: los diagnósticos médicos, la concesión de una hipoteca, el fallo de un juicio o la gestión de una empresa deben estar informados, cuando no decididos, por una IA perfeccionada. Es una visión que cae fácilmente en la soberbia, y que desatiende fácilmente a las señales de la experiencia, pero también a eso intangible que constituye lo humano. Las personas no pueden ser reducidas al rendimiento.

Pero, sobre nuestro presente, debe constatarse, y así lo hace la encíclica, que la tecnología no puede solucionar por sí misma los problemas de la humanidad, ni es un mal en sí, pero no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza. Y, en estos años, la tecnología ha concentrado el poder, y ha servido como instrumento de control y vigilancia, y de conformación de costumbres y creencias sociales.

Puesto que las conquistas de la ciencia y de la técnica, "desvinculadas del progreso moral y social, terminan por volverse contra el hombre, es necesario distinguir con claridad: una cosa es integrar las tecnologías en una visión humana y relacional; otra es dejarse guiar por un imaginario que desprecia el límite y promete una salvación puramente técnica”.

No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre hacia dónde nos dirige el poder y sobre las necesidades de lo humano

La IA es un instrumento que, como todos los demás, depende del uso que se le conceda: “Hay un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, y un progreso que los doblega a lógicas de poder”. No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre el tipo de poder que existe y hacia dónde nos dirige, y sobre las necesidades de lo humano.

La repercusión política

Sin embargo, la encíclica, en última instancia, no son más que las palabras de un Papa. La Iglesia católica tiene alrededor de 1.400 millones de fieles repartidos por el mundo, pero su poder efectivo es mucho más difuso que el político o el económico. No solo porque el Papa carezca de divisiones, como afirmaba burlonamente Stalin, sino porque en su naturaleza no está el ejercicio del poder físico y concreto. Su misión, como dice la encíclica citando al papa Francisco, está “en el tiempo, no en el espacio”. Esa visión, sin embargo, no aparta a la Iglesia de la política, dada su capacidad para ejercer influencia sobre las sociedades. La última gran conexión entre ambos mundos se denominó democracia cristiana y contribuyó a construir la segunda parte del siglo XX, el posterior a la Segunda Guerra Mundial. Poco queda de aquello, aunque existan partidos que continúen adscribiéndose a esa corriente. La presencia del catolicismo en la vida occidental ha decaído significativamente, muchos de los creyentes no son practicantes y las iglesias ya no son espacios en los que se articula la vida social. Los evangélicos o los musulmanes poseen esa capacidad, pero la Iglesia la está perdiendo en Occidente.

En cuanto a la ideología, la democracia cristiana está desaparecida. Las formaciones que la defendían se convirtieron en neocon, se arrodillaron ante la postura utilitaria del neoliberalismo económico y dejaron la religión para asuntos relacionados con la natalidad y las costumbres sexuales. Como asegura el intelectual católico Sohrab Ahmari, muchos católicos “abrazaron el fundamentalismo de mercado de una manera tal que habría que preguntarse por qué simplemente no se hicieron luteranos”.

La encíclica pone punto final a esa época, y ni siquiera tiene necesidad de mencionarlo expresamente. La doctrina social de la Iglesia regresa al primer plano, después de un tiempo de haberla ocultado bajo la alfombra. El texto pone en el centro el bien común, entendido como algo superior a la suma de las partes: nada hay aquí de esa sociedad en la que cada cual busca su interés y misteriosamente el resultado conviene a todos: el ser humano precisa de vínculos y de solidaridad. Nada hay de una caridad sostenida filantrópicamente, sino una reclamación de dignidad y justicia. La encíclica vuelve a colocar los grandes temas sobre la mesa.

Esto mete en un lío a los partidos de la derecha adscritos a la democracia cristiana, porque sus programas poco o nada tienen que ver con lo que la encíclica describe: están pendientes del rearme, de la desregulación, de las bajadas de impuestos, del desarrollo de la inteligencia artificial a gran escala. La posición de León XIV puede favorecer, en apariencia, a opciones socioliberales, ya que coinciden en la defensa de la tierra y el combate contra el cambio climático, así como en la inmigración, pero poco más. Y no solo porque el asunto religioso los separe de manera radical, sino porque poco tiene que ver lo que León XIV cuenta en la Encíclica con unos partidos que se dedican, en el mejor de los casos, a diseñar políticas públicas que tratan de ayudar a los jóvenes a alquilar vivienda o a elevar el salario mínimo. La mirada antropológica de Magnifica Humanitas, su visión sobre el progreso y sus recetas para encarar los nuevos tiempos son mucho más ambiciosas que las de una izquierda que, al igual que los democristianos, no es capaz de plantearse grandes preguntas y, menos aún de contestarlas en una época que lo exige. La política ya no es capaz de dar sentido a la vida en común, y en su vertiente más benévola, consiste en un breve catálogo de acciones de un grupo de gestores que ha perdido de vista el bien común. León XIV contra la derecha representada por Trump es la gran pelea ideológica de esta época, y eso deja en un lugar muy poco favorecedor a democristianos y socialistas. El Papa acaba de señalar el camino para una nueva democracia cristiana. Otra cosa es que haya alguien ahí fuera para recoger el guante."

(Esteban Hernández, El Confidencial , 27/05/26)

9.2.26

Esto es ser cristiano: "Señor arzobispo de Oviedo: deje de avergonzar a esta Iglesia... las manifestaciones públicas del Arzobispo de Oviedo sobre la regularización de inmigrantes, reiteradamente usan argumentos y expresiones que se alejan de los mandatos bíblicos y se aproximan mucho más a las voces extremistas que tratan de presentar al inmigrante como sospechoso, delincuente, invasor…" (Carta de cristianos asturianos a su arzobispo)... Esto es ser cristiano: hubo personas en el Gobierno de Trump a las que les molestó cuando el Papa utilizó la palabra “inhumano” para referirse a la forma en que se estaba aplicando la política migratoria aquí. Así que no tiene miedo de llamar a las cosas por su nombre, pero no lo personaliza. Porque, a largo plazo, considera que el tema es más importante que criticar a una persona en particular... hay políticos a los que les gusta envolver sus políticas en un lenguaje bíblico. Lo que hay que examinar no es un argumento basado en la Escritura, sino un argumento que nos ayude a comprender cuáles son las implicaciones morales de una política determinada. Debemos alzar la voz y abogar de manera no violenta. Mi principal preocupación no es criticar a una persona en particular dentro de la administración, sino que la gente necesita involucrarse como ciudadanía para que haya avances. Tenemos que ayudarles a comprender lo que está en juego... la población en general, siente que está siendo aterrorizada por la forma en que se están llevando a cabo estas redadas. Algunos de nuestros sacerdotes han sido detenidos por estos agentes de inmigración debido al color de su piel y se les ha exigido que muestren su ciudadanía y sus documentos. Esto es realmente inaudito (Cardenal Blase Cupich)

 "Señor arzobispo de Oviedo: deje de avergonzar a esta Iglesia" 

 “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz” (Mt. 4, 16) se nos decía en la liturgia de la Navidad. La medida de regularización de inmigrantes, que el Arzobispo cuestiona, es una gran luz para las 500.000 personas que se beneficiarán del real decreto para una regularización extraordinaria; una medida que responde a una demanda ciudadana sostenida durante años con 700.000 firmas de apoyo. Es un hecho que nos debería llenar de alegría, porque se hace realidad que ese “pueblo” migrante ve una luz grande para sus vidas. Parroquias, comunidades cristianas, creyentes en general, viendo esta realidad desde la mirada de Jesús, apoyan y se alegran por este paso necesario, independientemente de circunstancias de oportunidad política u otras que se están mencionando con intención de confundir y amedrentar a la gente.

Pero las manifestaciones públicas del Arzobispo de Oviedo sobre esta materia, reiteradamente usan argumentos y expresiones que se alejan de los mandatos bíblicos y se aproximan mucho más a las voces extremistas que tratan de presentar al inmigrante como sospechoso, delincuente, invasor… En concreto, en su última “aportación” hasta ahora, insiste en que “todos no caben”, expresión absurda, entre otras cosas porque los que serán regularizados ya están aquí. Y siembra de nuevo la sospecha con la frase: “descartando a cuantos se nos cuelan”. 

En otras ocasiones ha sugerido la invasión demográfica musulmana planificada o que “algunos traen carnet de terrorista”. Sus palabras traslucen una visión del inmigrante alejada de los valores cristianos y de la doctrina católica, insistentemente reiterada desde antiguo por el magisterio de la Iglesia y actualizada con gran empeño por el papa Francisco y ahora por León XIV.

¿Todos no caben? Debe recordar el Arzobispo que el ministerio sagrado no le confiere competencia alguna para dilucidar la capacidad (y necesidad) que tiene un país, en este caso España, o una región, en este caso Asturias, para incorporar población inmigrante. Se trata de una valoración que corresponde a los técnicos en la materia y que, más allá del recurso de las regularizaciones (usado varias veces por gobiernos de diferente signo en las últimas décadas), debería ser establecida políticamente mediante leyes adecuadas. Por cierto, que en la Fundación FOESSA de Cáritas hay excelentes técnicos en estas materias que le podrán asesorar.

Y en vez de sembrar sospechas y reticencias, sería muy pertinente que hiciera una llamada a todos los políticos para buscar un acuerdo cuanto antes que proporcione un marco legal estable y generoso a las migraciones en España; sería mucho más constructivo y propio de su ministerio eclesial, en lugar de apuntarse al “bombardeo” tendencioso, usando argumentos extremistas que ofenden a la inteligencia, faltan a la misericordia e insultan a las personas extranjeras, en su inmensa mayoría gente honrada y trabajadora, que están entre nosotros buscando una vida mejor.

¿Ha visto el Arzobispo a los grupos de trabajadores senegaleses recogiendo las manzanas en las pumaraes de Asturias este pasado otoño? Pues ahí han estado, ganándose apenas la manutención del día. Con su humildísimo trabajo están aportando a esa “Cultura de la Sidra”, orgullo de Asturias y Patrimonio de la Humanidad; pero lo hacen en condiciones de gran precariedad. Y muchos nos alegramos de que ahora, ellos y otros muchos hombres y mujeres trabajadores vayan a tener una vida algo mejor, puedan trabajar legalmente y tener los derechos que corresponden a la dignidad de toda persona (repase por favor Dignitas Infinita, del Papa Francisco).

¿No todos caben? ¿Quiere decir que hay ya más de los que caben? ¿Se está apuntando a la política de las deportaciones? ¿Va a desautorizar a las organizaciones de Iglesia que apoyaron esta medida de regularización y a su propia Cáritas? Y en cuanto a su discrepancia con la posición acordada en la Conferencia Episcopal a favor de la ILP que reclamaba esta regularización excepcional, es todo lo contrario de una expresión de comunión y lealtad con sus iguales en el ministerio.

¿Cuántos caben? Lo que está claro y es de notorio sentido común, es que cada vez van a “caber” más, dada nuestra evolución demográfica y el contexto de nuestro mercado laboral. Por ello, en lugar de preocuparse por cuántos hay o cuántos vienen, al ministerio pastoral corresponde la tarea de enseñar e implementar la doctrina católica que manda “acoger, proteger, promover e integrar” al migrante (repase Fratelli Tutti de Francisco) y que recuerda, en palabras de León XIV (Dilexi Te), que la misión de la Iglesia es construir puentes, no muros, ver hijos donde otros ven amenazas y descubrir que cada migrante rechazado es Cristo llamando a la puerta de la comunidad.

Le rogamos encarecidamente a monseñor Sanz que deje de avergonzar reiteradamente, con sus manifestaciones impropias, a esta Iglesia de Asturias, que hace dieciséis años también le acogió a él para ejercer entre nosotros no otra cosa que la función de pastor, maestro de la fe y testigo del evangelio de la misericordia.

Firmantes:

José Manuel Parrilla, profesor de Sociología (Universidad de Oviedo) y Doctrina Social de la Iglesia (Seminario de Oviedo), y con él Alegría García García, Alejandro Alas Suárez, Alfonso Mascuñana Bordas, Alicia González García, Alida Hevia Alonso, Amparito Valles Asenjo, Amparo Prieto Carvajales, Ana Álvarez Fernández, Ana M. Begoña Sariego Martínez, Asociación Pro Inmigrantes en Asturias (APIA), Asunción Beitia Ochoa, Beatriz Blanco García, Begoña María Cerra Lorenzo, Belén Negreira Barcia, Carmen Garrido González, Charo del Blanco de la Red, Colectivo “Revuelta de Mujeres en la Iglesia” de Asturias, Covadonga Carreño Morán, Cristina Aguilar Galindo-Bustio, Encarnación Suárez Sánchez, Estefanía García Pérez, Faustino Castaño Vallina, Faustino Villabrille Linares, Fernando Albuerne López, Flor González Muñiz, Francisco Barba Navas, Gloria Fernández Martínez, Gloria María Blanco González, Guillermo González Pire, Hosanna Fernández Negreira, Irene Flórez Blanco, Itziar Celigueta Pérez-Cuadrado, Itziar Munuera Fernández, Jesús Gallo Alonso, Jesús Manuel Álvarez Álvarez, Jesús Rodríguez Rubio, José Ángel González Arias, José Félix Botrán Gil, José Ignacio Alonso Gómez, José Luis Fonseca Orviz, José Luis Suárez Sánchez, José Manuel García Paz, José María Alvarez Rodriguez, José María Murias González, Juan Carlos Fernández Fernández, Juan Carlos Parada Yáñez, Julia López Ruiz, Julio Cesáreo Álvarez Baizán, Justo López García, Lourdes Prieto Carbajales, Lucía-Pía Fernández Gutiérrez, Luis Alonso Traviesas, Luis Laureano Castañón González, Luis Manuel Flórez García, Luis Manuel Lobera García, M. Josefa Sánchez Menéndez, Manolo Sánchez Murias, Manuel José Calzada Mier, Manuel Rodrigo Fernández García, Marco Antonio Luengo Castro, Mari Carmen Fernández González, María Angels Carabassa Rubio, María del Carmen Rosón Álvarez, María Dolores Patón Sabucedo, María Elena Galán Hevia, María Fernández Fernández, María Gallo Suárez, María Hortensia Fernández Vidal, María Jesús Álvarez García, María Jesús Cortina Argüelles, María Jesús Fanjul Mori (Comunidades cristianas), María Jesús Lavandero Ruiz, María Jesús Negreira Barcia, María José Capellín Corrada (Forum de Política Feminista de Asturias), María Luisa Intriago Pastor, María Paz Suárez Suárez, María Pilar Suárez Castaño, María Pilar Vázquez Antuña, María Rosa de la Concha García-Mauriño, Marisa Martínez González, Matilde Díaz González de Lena, Mina Blanco Juárez, Pablo Toral Gutiérrez, Pedro Álvarez Martínez, Raquel Palacio Villazón, Remedios Vázquez Diz, Rosa A. Gómez Fenández, Rosa Fernández García, Rosario Gonzalez Carreño, Rubén Orihuela Sancho, Teresa Celigueta Crespo, Toñi Quirós Muñiz, Verónica del Fueyo Alvarez, Victor García Ordás, Victoria Mejuto Vila, Cristina Menéndez Vega, Fernando Díaz Malanda, Nieves Vallina Palacio, María Luisa Asprón García y Jesús Ángel Fernández Fernández."                                       (Religión Difgital, 02/02/06) 

 

 "Cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago: “Nuestros sacerdotes han sido detenidos por agentes de inmigración debido al color de su piel”.

 El cardenal Blase Cupich (Omaha, Nebraska, 76 años) es una de las voces más destacadas del sector progresista de la Iglesia católica estadounidense en un momento en que el ala ultraconservadora, envalentonada por la Administración de Donald Trump, gana terreno rápidamente en un país fuertemente politizado. Salvo que él no se ve a sí mismo de ese modo, ni tampoco a la Iglesia. “Siempre trato de ser fiel a lo que dice la doctrina de la Iglesia sobre las cuestiones sociales, y esa es mi guía. No quiero jugar al juego de suma cero de quién va a ganar, los conservadores o los progresistas”, afirma. En una entrevista con EL PAÍS, omite mencionar al presidente por su nombre y, en su lugar, advierte sobre las “implicaciones morales” de las políticas del republicano. “Es la doctrina social de la Iglesia la que puede ayudarnos en este momento”, asegura por videollamada.

El mes pasado, el arzobispo de Chicago —donde nació el papa León XIV, el primer pontífice estadounidense— se unió a los cardenales Robert McElroy y Joseph Tobin, arzobispos de Washington y de Newark, respectivamente, para firmar una declaración en la que se critica la política exterior de Trump. En ella, los tres máximos responsables de archidiócesis católicas romanas en Estados Unidos citan los casos de Venezuela y Groenlandia, al considerar que las acciones de Washington “han planteado cuestiones básicas sobre el uso de la fuerza militar” y han amenazado los “derechos soberanos de las naciones”. Aunque no entran en detalles, la declaración del 19 de enero se publicó después de que EE UU capturara a Nicolás Maduro y de que Trump presionara para hacerse con el control de Groenlandia.

“Nuestro papel moral como país al enfrentar el mal en el mundo, sostener el derecho a la vida y la dignidad humana, y apoyar la libertad religiosa está siendo examinado. Y la construcción de una paz justa y sostenible, tan crucial para el bienestar de la humanidad ahora y en el futuro, se está reduciendo a categorías partidistas que fomentan la polarización y políticas destructivas”, escribieron.

Pregunta. ¿Qué los llevó a pronunciarse de manera tan contundente?

Respuesta. Viajamos [en enero] a Roma para reunirnos con cardenales de todo el mundo, quienes expresaron su alarma por la forma en que se estaban tomando decisiones, no solo en nuestro país, sino en todo el mundo, que parecían, en muchos sentidos, apartarse del consenso que existe desde la Segunda Guerra Mundial sobre cómo gestionar los conflictos. Al día siguiente del consistorio, el papa León dio su discurso al cuerpo diplomático, y eso nos dio el lenguaje necesario para poder abordar las preocupaciones que teníamos.

P. ¿Por qué decidieron no nombrar a nadie en la declaración? No se menciona a Trump.

R. Queríamos ofrecer a la gente, a todos los ciudadanos del mundo y especialmente de nuestro país, el lenguaje para abordar estas cuestiones, porque el componente moral de lo que se estaba haciendo parecía ser ignorado, y queríamos subrayar que hay otros asuntos en juego, más allá de simplemente satisfacer el afán de dominio y dominación de un país sobre otro, que parecía imponerse en ese momento e ignorar el Estado de derecho.

P. Parte de la declaración dice: “Renunciamos a la guerra como instrumento de intereses nacionales estrechos y proclamamos que la acción militar debe considerarse solo como último recurso en situaciones extremas, no como un instrumento habitual de la política nacional”. En el caso de Venezuela, muchos venezolanos, en particular los exiliados en EE UU, celebraron la captura de Maduro.

R. Lo que ocurre es que, si se dice que el fin justifica los medios, entonces se empieza a abrir un camino sobre cómo las naciones pueden actuar legítimamente en distintas situaciones. Eso debe considerarse con mucho cuidado, porque entonces uno podría decir que hay personas que podrían estar contentas de que Rusia haya invadido Ucrania. No se puede medir con ese criterio. La soberanía de las naciones es importante.

P. La mayoría de los católicos estadounidenses votó por Trump en 2024. ¿Tiene la sensación de que están de acuerdo con la forma en que gobierna?

R. No tengo estadísticas que me den una idea clara sobre eso, salvo el hecho de que existen encuestas en las que un amplio grupo de estadounidenses que votaron por el presidente Trump cuestionan los medios mediante los cuales está avanzando con su política migratoria. Eso es importante tenerlo en cuenta. Pero en la Iglesia nunca podemos jugar al juego de preguntarnos si algo será popular o no. Tenemos que decir lo que es verdad y tenemos que hablar desde los principios.

P. La Administración Trump suele citar versículos bíblicos para promover o justificar sus políticas, incluido su programa de deportaciones masivas.

R. Voy a dejar que digan lo que quieran. Eso siempre ha sido así; hay políticos a los que les gusta envolver sus políticas en un lenguaje bíblico. Eso siempre entraña un peligro, simplemente porque un mismo pasaje de las Escrituras puede citarse de distintas maneras. Lo que hay que examinar no es un argumento basado en la Escritura, sino un argumento que nos ayude a comprender cuáles son las implicaciones morales de una política determinada.

P. En noviembre, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos emitió un Mensaje Especial sobre inmigración. Fue la primera vez que la conferencia lo hizo en más de 10 años. ¿Por qué era importante que se emitiera ese pronunciamiento?

R. En el centro de esa cuestión estaba la falta de respeto a la dignidad humana, y por eso hubo unanimidad por parte de los obispos. Siempre hemos hablado con mucha firmeza sobre ese tema, ya sea el niño en el vientre materno, la persona en el corredor de la muerte o el inmigrante. Por ejemplo, la Conferencia Episcopal también emitió un comunicado cuando hubo un recorte de la ayuda exterior, y nuevamente fue por la vulneración de la dignidad humana.

P. Chicago fue una de las ciudades atacadas recientemente por Trump. Miles de agentes federales descendieron sobre la ciudad para llevar a cabo redadas migratorias. Sabemos que estas operaciones han afectado a parroquias en todo el país.

R. La gente tiene miedo de salir. Esto siembra el terror en una ciudad en la que no solo los inmigrantes, sino la población en general, siente que está siendo aterrorizada por la forma en que se están llevando a cabo estas redadas. Algunos de nuestros sacerdotes han sido detenidos por estos agentes de inmigración debido al color de su piel y se les ha exigido que muestren su ciudadanía y sus documentos. Esto es realmente inaudito. Ese tipo de tácticas está alimentando la indignación de la gente, no solo por los asesinatos que tuvimos en Minneapolis, sino también por lo que estamos viviendo aquí.

P. En Minneapolis, varios miembros del clero fueron arrestados por protestar contra el ICE (Servicio de Inmigración) y las políticas de Trump. ¿Cuál cree que es el papel de la Iglesia en este momento?

R. Ofrecer atención pastoral a las personas marginadas y vulnerables. Tenemos que seguir haciendo de eso una prioridad. También debemos alzar la voz y abogar de manera no violenta. Mi principal preocupación no es criticar a una persona en particular dentro de la administración, sino que la gente necesita involucrarse como ciudadanía para que haya avances. Tenemos que ayudarles a comprender lo que está en juego.

P. Usted ha hablado antes del sistema migratorio “roto” de Estados Unidos y de la importancia de atribuirle la responsabilidad al Congreso. ¿Qué cambios le gustaría ver ahora que los legisladores negocian nuevas reformas?

R. La gran pregunta es cómo vamos a permitir, de manera ordenada, que la gente entre a este país, pero también cómo darles una visa de trabajo, como se hace en muchas partes de Europa, donde hay una frontera porosa que permite a las personas ir y venir y atender las necesidades de sus familias. Justo esta semana, un juez anuló la orden de la secretaria de Seguridad Nacional, [Kristi] Noem, con respecto al Estatus de Protección Temporal (TPS) de los haitianos. Se trata de personas trabajadoras: por ejemplo, el 20% de quienes trabajan en centros de salud y residencias de ancianos en Florida son haitianos. Necesitamos esa fuerza laboral.

P. Usted es cercano al papa León, que nació en Chicago. ¿Cuál es su opinión sobre sus primeros ocho meses como pontífice? Algunos dicen que ha avanzado lentamente.

R. Yo diría que arrancó con fuerza desde el primer día. Dejó claro que iba a gobernar de una manera colaborativa. No le teme a tomar decisiones difíciles y elige con mucho cuidado lo que dice. Este año va a demostrar lo que vale y se convertirá en una figura de peso a nivel mundial.

P. Cuando fue elegido, muchos creían que sería una voz firme contra Trump. Pero hasta ahora, ha preferido evitar la confrontación directa, algo que Francisco no rehuía. ¿Por qué?

R. Es una cuestión de precisión. Quiere usar las palabras de una manera que realmente haga avanzar el debate en la sociedad. Sé que, por ejemplo, hubo personas en el Gobierno a las que les molestó cuando utilizó la palabra “inhumano” para referirse a la forma en que se estaba aplicando la política migratoria aquí. Así que no tiene miedo de llamar a las cosas por su nombre, pero no lo personaliza. Porque, a largo plazo, considera que el tema es más importante que criticar a una persona en particular."   

      (Paola Nagovitch , El País, 7/02/26)  

5.2.26

Los cardenales contra Trump: la estrategia de León XIV en Estados Unidos... se está organizando una contraofensiva católica para criticar la normalización contemporánea de la fuerza, utilizada tanto como técnica de gobierno como instrumento de política exterior de Estados Unidos... reactiva la moral católica sobre la guerra y la paz para apoyar los principios internacionales... el doble movimiento de la política de Trump —intervencionismo exterior y autoritarismo interior— ha provocado el resurgimiento de una crítica moral y ética... no ha pasado ni n solo día sin que las organizaciones católicas locales hayan denunciado las deportaciones masivas de migrantes y la retórica deshumanizante... y tres cardenales publicaron a su vez una inusual declaración conjunta en la que criticaban la dirección de la política exterior estadounidense e instaban a su país a recuperar su «brújula moral»... León XIV afirmó que la paz no debía reducirse a un simple instrumento de dominación... de esta forma, estas recientes tomas de posición pueden redefinir parte del debate público estadounidense, vinculándolo a una tradición de moralismo internacional que los estadounidenses no han olvidado por completo (Blandine Chelini-Pont)

 "El aventurerismo de la administración de Trump tiene un nuevo oponente: la Santa Sede y su papa estadounidense parecen ahora decididos a ejercer toda su influencia para detener la aceleración reaccionaria.

Hoy en día, se está organizando una contraofensiva católica para criticar la normalización contemporánea de la fuerza, utilizada tanto como técnica de gobierno como instrumento de política exterior de Estados Unidos.

Esta reacción se articula en torno a una estrategia de encuadre puesta en marcha por León XIV.

Sustituyendo la lógica multilateral por la «diplomacia de la fuerza», reactiva la moral católica sobre la guerra y la paz para apoyar los principios internacionales. Gracias a sus redes transnacionales, la posición del papa refuerza y transmite la de figuras locales a las que ayuda a formular.

Cardenales estadounidenses contra Trump

Desde el comienzo de su segundo mandato, la administración estadounidense ha multiplicado las acciones agresivas en el exterior y las amenazas de uso de la fuerza en el interior, lo que algunos observadores califican de deriva autoritaria y neoimperialista.

El 3 de enero de 2026, Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en Venezuela que culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, lo que desencadenó una ola de reacciones internacionales. Varios Estados, organizaciones civiles y comentaristas lo denunciaron como una violación del derecho internacional y de los principios de soberanía. 1

En otro escenario, la administración de Trump, al igual que el propio Trump, amenazó a mediados de enero de 2026 con «anexionar» Groenlandia, territorio autónomo danés, por diversas razones que iban desde la urgencia estratégica hasta el capricho del presidente. El proyecto, rechazado formalmente por los aliados europeos, fue denunciado como una grave violación de su soberanía. 2

Las operaciones y ambiciones estadounidenses reflejan una postura agresiva del poder de Estados Unidos, donde el uso de la fuerza ya no se presenta como un último recurso, sino como un instrumento normal de la estrategia nacional. En territorio estadounidense, esta dinámica va acompañada de tensiones internas relacionadas con el uso de las fuerzas armadas: la idea de recurrir a la presencia militar para gestionar los disturbios sociales —en particular, las propuestas que evocan el envío de tropas a estados como Minnesota, cuya población se resiste a las acciones de la policía federal de inmigración— ilustra un deslizamiento hacia la misma lógica de normalización de la fuerza, en contra del Estado de derecho y las libertades. En términos más generales, mientras que el poder ejecutivo está cada vez más centralizado, diversas normas cívicas y jurídicas están siendo sustituidas por la arbitrariedad del príncipe.

Este doble movimiento —intervencionismo exterior y autoritarismo interior— ha provocado el resurgimiento de una crítica moral y ética.

Iniciada por actores religiosos, choca frontalmente con otro relato, el de Estados Unidos como «baluarte del cristianismo», invocado a gritos por los defensores de la «civilización judeocristiana» supuestamente amenazada.

Desde noviembre de 2025 y la crítica pública y mediática —a través de un video— de los representantes de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos contra la política del ICE, no ha pasado un solo día sin que las instituciones u organizaciones católicas locales se hayan pronunciado, sin que haya habido movimientos de protesta que denuncien las deportaciones masivas y indiscriminadas de migrantes, la elaboración de perfiles, la retórica deshumanizante, la violencia o las tácticas agresivas, pero también las condiciones de detención 3 que vulneran los derechos fundamentales y la dignidad de las personas. 4 En otros lugares, los recortes federales en las subvenciones a las organizaciones benéficas, la decapitación de US Aid y el recorte de los programas federales Medicaid y Medicare provocaron la indignación pública de los actores de la inmensa red de filantropía estadounidense.

A mediados de enero de 2025, cuatro figuras autorizadas de la Iglesia católica de Estados Unidos tomaron posición públicamente, articulando su crítica sobre los principios morales de la acción internacional, extraídos de la tradición católica, pero históricamente presentes en la política internacional estadounidense.

El 18 de enero, el arzobispo Timothy Broglio, Capellán Jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses y Presidente saliente de la Conferencia Episcopal Estadounidense (2022-2025), declaró en el programa matutino de la BBC que, ante los rumores de un ataque o una ocupación estadounidense de Groenlandia, los soldados estadounidenses podrían desobedecer moralmente las órdenes contrarias a su conciencia. 5 Monseñor Broglio, conocido además por sus posiciones conservadoras en temas bioéticos y morales, se pronunció con firmeza en contra del posible ataque a esta isla-continente, calificándolo de irracional contra una nación amiga y aliada, y expresó su preocupación por la confrontación de los militares de su país con órdenes moralmente controvertidas.

Como recordatorio «católico» de que se debe respetar la conciencia individual y los criterios éticos del derecho de la guerra, las palabras de monseñor Broglio resuenan con la doctrina de la guerra justa, elaborada por Agustín de Hipona en el siglo IV y formulada con claridad por Tomás de Aquino en el siglo XIII; en un momento en que la administración estadounidense se ensaña con los políticos «sediciosos», estos recuerdan acertadamente que el Código Militar estadounidense prohíbe la obediencia a órdenes ilegales. Si el senador demócrata de Arizona Mark Kelly ha sido perseguido y amenazado por desobedecer órdenes ilegales, su defensa, al igual que las acciones legales que él mismo ha emprendido contra el Pentágono, están volviendo la situación a su favor, convirtiéndolo en un héroe y en un posible candidato presidencial de los demócratas.

Al día siguiente de la intervención de monseñor Broglio, tres cardenales de perfil bergogliano e identificados —con ciertos matices— como progresistas 6 publicaron a su vez una inusual declaración conjunta en la que criticaban la dirección de la política exterior estadounidense 7 e instaban a su país a recuperar su «brújula moral». Planteando algunas preguntas abiertas sobre la falta de moralidad de las acciones estadounidenses en Venezuela y las amenazas proferidas contra Groenlandia, afirman que la guerra solo debe ser un último recurso, y no un instrumento normal de la política nacional, que existe una tradición moral en la política exterior estadounidense y que debe recuperarse, al tiempo que se combina con objetivos éticos complementarios como la promoción de la dignidad humana, el derecho a la vida y la libertad religiosa. 8

La Santa Sede, nuevo freno a la hegemonía

Las posiciones de los cardenales estadounidenses y de monseñor Broglio no son aisladas. Se inscriben en una línea más amplia de preocupaciones expresadas por el papa León XIV y ampliamente difundidas por los grandes medios de comunicación internacionales.

Para los observadores vaticanistas, no hay duda de que detrás de las declaraciones de los cuatro «mosqueteros» estadounidenses se ha producido un alineamiento reflexivo con la trayectoria diplomática pontificia: uno de estos observadores, Marco Politi, afirmó así en el Washington Post que la Santa Sede es hoy un «claro contrapunto» a la visión de la política exterior de Trump; frente a la lógica de las grandes potencias, en la que unos pocos dirigentes se reparten el mundo en zonas de influencia e intentan ampliarlas, el Vaticano opone hoy una forma de multilateralismo.

Hoy en día, la Santa Sede ya no es solo un actor moral, sino que vuelve a ser un actor de contrahegemonía normativa, como ya lo fue bajo Juan Pablo II frente al Bloque del Este. El exdirector de la Oficina de Religiones y Asuntos Globales del Departamento de Estado, 9 Shaun Casey, recordó a los periodistas del Washington Post la gran capacidad reticular de la Iglesia católica; en más de un sentido, esta puede ser considerada por las cancillerías como la red de información fiable más extensa del mundo, lo que las empuja a acercarse a ella —como Estados Unidos o Japón durante la Segunda Guerra Mundial— o, por el contrario, a impedir su expansión, como China desde 1949 y la Rusia soviética y luego putiniana.

Esta estrategia marca una cierta diferencia con la visión diplomática del papa Francisco10 quien ya denunciaba la «cultura de la guerra», con sus múltiples focos, su abundante armamento y, en última instancia, la carrera nuclear, pero proponía a cambio un pacifismo militante, ofreciendo una lectura «sureña» de los desórdenes del mundo.

Las palabras de León XIV, por su parte, actúan como un multiplicador de influencia, mientras que la errática actuación del presidente de Estados Unidos desestabiliza aún más a la comunidad internacional. Según Casey, miles de líderes católicos tienen el discurso pontificio del 9 de enero de 2026 ante el cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano, tal y como lo han discutido con sus redes.

El fracaso de las aperturas vaticanas

Hasta ahora, Estados Unidos parece permanecer completamente sordo a las declaraciones pontificias.

Durante su visita a Medio Oriente en noviembre de 2025, el papa expuso sus propuestas para una paz justa en Palestina, que incluyen la protección de los civiles, esbozan una solución de dos Estados y reclaman una paz que no sea dominación. Esta posición de principio no ha dejado de manifestarse desde la entronización de León XIV, en firme contraposición a las posturas abiertamente sionistas cristianas de una parte importante de los allegados al presidente estadounidense, pertenecientes a la derecha evangélica; aunque Trump se presenta como el gran pacificador de la región, su administración no ha hecho ningún comentario. 11

El 9 de diciembre de 2025, el papa recibió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, que regresaba de una agotadora gira tras la revelación del plan ruso-estadounidense. En respuesta a este plan, León XIV defendió una solución justa y duradera, en la que primaran la soberanía y la protección de la población ucraniana y en la que el saqueo concertado de los recursos no pudiera ser un punto de negociación. Una vez más, ante las propuestas de mediación pontificia para resolver la guerra, ni Estados Unidos ni Rusia dieron respuesta alguna. 12

El 24 de diciembre de 2025 se celebró una reunión urgente entre el embajador estadounidense ante la Santa Sede y el cardenal Pietro Parolin, número dos del Vaticano y gran conocedor de Venezuela por haber sido nuncio allí entre 2009 y 2013. Aunque la reunión fue una oportunidad para discutir específicamente «los planes estadounidenses en Venezuela», la mediación de Pietro Parolin no surtió efecto, lo que tensó aún más las relaciones diplomáticas entre Washington y el Vaticano. El 4 de enero de 2026, durante el Ángelus, León XIV expresó su profunda preocupación por la operación estadounidense en Venezuela y pidió que se respetara la soberanía del país y se buscara la paz en lugar de recurrir a la fuerza. 13

En ese mismo discurso, subrayando que el multilateralismo estaba siendo sustituido por una diplomacia de la fuerza, León XIV afirmó que la paz no debía reducirse a un simple instrumento de dominación. Mientras «las crisis salpicaban el panorama mundial», los ataques a la soberanía nacional amenazaban el sistema internacional heredado de la Segunda Guerra Mundial, garante de la paz y la seguridad colectiva.

El papa, portavoz de las oposiciones locales

Este discurso, que algunos calificarían de «anticuado», sirvió de base para la declaración de diversas figuras de autoridad del mundo católico estadounidense, que se posicionaron en contra del aventurerismo groenlandés a mediados de enero de 2026. Al «americanizar» el mensaje pontificio, estos sirvieron de correa interna, para que las palabras de León XIV no parecieran «antiamericanas», reproche que los católicos estadounidenses suelen hacer al papa «latino» Francisco.

En el contexto geopolítico de 2025-2026, el aumento de una crítica pública sin precedentes de la política exterior estadounidense por parte de figuras importantes de la Iglesia católica, tanto a nivel nacional —dando la imagen de un frente unido que no se había visto en mucho tiempo entre conservadores provida y compasivos sociales— como internacional a través del papa, se articula en torno a dos ejes principales: el rechazo de las formas contemporáneas de intervencionismo unilateral —o, en otras palabras, un cuestionamiento ético del uso de la fuerza para perseguir intereses nacionales estrechos— y la reivindicación de un orden internacional basado en el respeto de la soberanía, la dignidad humana y la paz justa y duradera, que constituye la expresión más completa de la moral internacionalista católica.

La conjunción de dos movimientos y dos escalas hace que la oposición de la sociedad estadounidense a las tendencias de militarización y autoritarismo, de local, se convierta en global, impulsada por un pontificado que pretende difundir su lectura de la política internacional.

En Estados Unidos, lejos de ser voces marginales, las recientes tomas de posición pueden redefinir parte del debate público estadounidense, vinculándolo a una tradición de moralismo internacional que los estadounidenses no han olvidado por completo.

De este modo, pueden frenar las justificaciones nacionalistas paranoicas de una parte de los católicos de Estados Unidos, atrapados en una lectura alarmista y parusíaca de la restauración estadounidense, en las antípodas de su propia tradición." 

(Blandine Chelini-Pont , El Grand Continent, 05/02/26)  

1.2.26

La derecha española ha sido siempre de sacristía... Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa... No exagero. Estos últimos días lo están haciendo sin piedad, vergüenza ni límite... Los dirigentes de la derecha española presumen de fe, de tradición y de valores cristianos, pero cuando bajan del altar hacen política o incluso gobiernan como si el Evangelio fuera un folleto publicitario que reparten para captar votos... Feijóo, Abascal y Ayuso mienten y criminalizan sin misericordia a las personas que trabajan a nuestro alrededor, empleadas allí donde nosotros no queremos trabajar, o que vienen a suplir nuestra falta de mano de obra. Y lo hacen, además de mintiendo, con inhumano desprecio, como igualmente le sucedió a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, quien también ha confesado en diversas ocasiones su ferviente catolicismo. En noviembre de 2024 dijo: «He sido bendecido por el don de la fe», pero su ayuntamiento prohibió que una ONG repartiera bocadillos a personas sin hogar. A diferencia, como en los casos anteriores, de la enseñanza de Jesús: “… tuve hambre, y no me disteis de comer»... Y no sólo mienten, sino que mantienen completamente alterados los valores y principios éticos que cabe asociar con el catolicismo. Se supone que ser cristiano es seguir a Jesús de Nazaret quien, según el Evangelio de Mateo, dijo: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles (…) era forastero, y no me acogisteis»... Ahora bien, si la fe de los Abascal, Feijóo y Ayuso no parece muy coherente por todo esto... el príncipe de los sepulcros blanqueados es, sin lugar a dudas, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla... Según este obispo, no han aprobado la regularización de inmigrantes por las razones que han señalado: dar un justo estatus legal, seguridad jurídica, derechos y una vía ordenada de integración a miles de personas que ya están entre nosotros... No. El Obispo asegura que esta medida se ha tomado como “estrategia para conseguir otros fines”, para hacer «patente el desprecio de nuestros gobernantes hacia los pensionistas y hacia los inmigrantes, a quienes utilizan como moneda de cambio…». Dijo Jesús en su Sermón de la montaña: «Guardaos bien de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los conoceréis»... Por sus frutos se les puede conocer perfectamente y por eso se les puede decir exactamente lo mismo que dijo Jesús a los fariseos: «Os hacéis pasar por justos delante de la gente, pero vuestro interior está lleno de hipocresía y maldad». Mucha misa, mucha comunión y mucho símbolo y actos religiosos… pero poca justicia, poca misericordia y demasiada mentira (Juan Torres López)

 "(...) La derecha española ha sido siempre de sacristía y siempre ha presumido de alma limpia y conciencia recién planchada. Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa.

No exagero. Estos últimos días lo están haciendo sin piedad, vergüenza ni límite para combatir no a la regularización de inmigrantes en sí, sino al gobierno -según ellos enemigo de España- que ha aprobado la medida (defendida entre otras instituciones por la Conferencia Episcopal y las patronales de sectores en donde se emplea a mayor número de trabajadores extranjeros).

Denuncian los dirigentes de la derecha que la regularización del gobierno de Pedro Sánchez modificará el censo electoral.

Dejando a un lado que dan por hecho que los inmigrantes regularizados votarían en masa a la izquierda -lo que desde luego estaría por ver-, se trata de una afirmación mentirosa porque en España (como en todos los países) sólo votamos los nacionales, y una cosa es regularizar y otra nacionalizar.

No cabe pensar ni por un momento que Feijóo, Ayuso y Abascal y su plétora de asesores no sepan la diferencia entre ambos procesos, de modo que es inevitable asegurar que están mintiendo a sabiendas.

Los dirigentes de la derecha española presumen de fe, de tradición y de valores cristianos, pero cuando bajan del altar hacen política o incluso gobiernan como si el Evangelio fuera un folleto publicitario que reparten para captar votos.

Y no sólo mienten, sino que mantienen completamente alterados los valores y principios éticos que cabe asociar con el catolicismo. Se supone que ser cristiano es seguir a Jesús de Nazaret quien, según el Evangelio de Mateo, dijo: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles (…) era forastero, y no me acogisteis».

Feijóo, Abascal y Ayuso mienten y criminalizan sin misericordia a las personas que trabajan a nuestro alrededor, empleadas allí donde nosotros no queremos trabajar, o que vienen a suplir nuestra falta de mano de obra. Y lo hacen, además de mintiendo, con inhumano desprecio, como igualmente le sucedió a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, quien también ha confesado en diversas ocasiones su ferviente catolicismo. En noviembre de 2024 dijo: «He sido bendecido por el don de la fe», pero su ayuntamiento prohibió que una ONG repartiera bocadillos a personas sin hogar. A diferencia, como en los casos anteriores, de la enseñanza de Jesús: “… tuve hambre, y no me disteis de comer».

La fe católica de los dirigentes de la derecha española es de quita y pon. Se la lleva el humo cuando se trata de ayudar al débil o de repartir la riqueza: «Lo más grave de la ley es la justicia, la misericordia y la fidelidad» (digo yo, que esta última también aplicada a la verdad).

La regularización de inmigrantes no da papeles automáticos, no concede nacionalidad, no otorga derecho a voto, no convierte a nadie en delincuente ni supone invasión alguna. Es simplemente un intento -modesto y hasta tardío- de sacar de la clandestinidad a personas que ya viven y trabajan en nuestro país, al que de esa forma ayudan a sostener y hacer más grande y próspero. Pero mentir sale más barato que pensar, el miedo moviliza más que la verdad y a estos dirigentes que presumen de católicos le vale todo para acabar con sus adversarios.

Ahora bien, si la fe de los Abascal, Feijóo y Ayuso no parece muy coherente por todo esto que señalo, el príncipe de los sepulcros blanqueados («¡escribas y fariseos, hipócritas!: por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda podredumbre») es, sin lugar a dudas, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.

Este va mucho más lejos. No sólo no se pronuncia con las palabras de Jesús que he mencionado, ni habla como quien cree en ese Dios justo y misericordioso, sino creyendo que él mismo es Dios omnisciente y que, por tanto, dispone de la capacidad que ningún ser humano tiene: la de saber las intenciones reales de cualquier otro y, en este caso, las de Pedro Sánchez y su gobierno cuando proponen la regularización.

Según este obispo, no la han aprobado por las razones que han señalado: dar un justo estatus legal, seguridad jurídica, derechos y una vía ordenada de integración a miles de personas que ya están entre nosotros, la inmensa mayoría de ellas conviviendo aquí en paz y generando riqueza; para favorecer la cohesión social y la dignidad humana, permitiendo que ejerzan sus actividades legalmente y reciban las contraprestaciones que legalmente les corresponda; para desarrollar una política migratoria basada en derechos humanos, integración y convivencia, no sólo compatible sino que impulsa el crecimiento económico; y para atender la demanda ciudadana plasmada en una Iniciativa Legislativa Popular suscrita por cientos de miles de firmas.

No. El Obispo asegura que esta medida se ha tomado como “estrategia para conseguir otros fines”, para hacer «patente el desprecio de nuestros gobernantes hacia los pensionistas y hacia los inmigrantes, a quienes utilizan como moneda de cambio…».

Dijo Jesús en su Sermón de la montaña: «Guardaos bien de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los conoceréis».

Por mucha Misa a la que vayan y organicen, por muchas veces que comulguen y por muy abundantes que sean sus declaraciones de fe, los dirigentes de la derecha española no pueden disimular cuáles son sus actos reales. Por sus frutos se les puede conocer perfectamente y por eso se les puede decir exactamente lo mismo que dijo Jesús a los fariseos: «Os hacéis pasar por justos delante de la gente, pero vuestro interior está lleno de hipocresía y maldad».

Mucha misa, mucha comunión y mucho símbolo y actos religiosos… pero poca justicia, poca misericordia y demasiada mentira. (...)" 

(Juan Torres López, blog, 31/01/26) 

26.1.26

Comunicado del grupo cristiano de reflexión-acción de la bahía de Cádiz, ante la muerte, en el plazo de 16 días, de tres personas que vivían y dormían en la calle: "Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España. Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año... ¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno... Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática. Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo... Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo... Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles... Si se quiere, se puede

"Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España.

Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año. Para colmo, parece ser que no ha llegado todo el material necesario para la campaña de frío que estaba prevista: sacos, mantas, chaquetones y ropa de abrigo….

Reconocemos lo que estos últimos años, antes con el gobierno de Kichi y ahora también con el de Bruno, se está haciendo para prestar una mejor atención a las personas sin hogar. Pero no se está atendiendo lo que es más urgente y prioritario: que nadie tenga que dormir en las calles y mucho menos cuando llega una ola de frío tan intensa y prolongada como la que estamos viviendo.

¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno. Se gasta dinero en otros asuntos mucho menos urgentes que éste, porque son las vidas humanas las que están en juego.

Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática.

Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo.

Somos creyentes y para nosotros Jesús de Nazaret es nuestra referencia. Él estaba siempre con los más empobrecidos y les aliviaba en su sufrimiento.

Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo.

Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles.

Si se quiere, se puede.

Cádiz 23 de Enero de 2026"

(Salvador López Arnal, blog, 25/01/26)

13.12.25

La Casa Blanca de Trump-Vance ataca a una querida monja en Texas, tomando represalias contra Caridades Católicas del Valle del Río Grande, elogiadas por el Papa León como un “agente de esperanza”... Los líderes de la iglesia dicen que es una vendetta de la Casa Blanca de Trump-Vance... Comenzó con agentes de ICE acechando los estacionamientos de las iglesias. Podría terminar con candados en las puertas de los refugios católicos... Durante el último año, la Casa Blanca de Trump-Vance ha intensificado una campaña contra el trabajo de la Iglesia Católica con los inmigrantes. El último objetivo es Caridades Católicas del Valle del Río Grande (CCRGV) en el sur de Texas, que dirige un famoso centro humanitario de descanso para familias migrantes. El Departamento de Seguridad Nacional ha suspendido a esta organización benéfica católica de toda financiación federal y ha procedido a inhabilitarla durante seis años, una sanción inusualmente severa... La hermana Norma, conocida a nivel nacional como la monja de los inmigrantes, rechaza rotundamente cualquier sugerencia de irregularidad. "Los que están en la primera línea de nuestra labor humanitaria saben que el trabajo que hacemos realmente ayuda a restaurar la dignidad humana," dijo, añadiendo que "toma muy en serio cada dólar que se nos confía". Su equipo señala que cada persona a la que ayudan ha sido procesada y liberada por la Patrulla Fronteriza de EE. UU., simplemente están cuidando a las personas que el propio gobierno llevó al refugio (Cristopher Hale)

 "Comenzó con agentes de ICE acechando los estacionamientos de las iglesias. Podría terminar con candados en las puertas de los refugios católicos.

Durante el último año, la Casa Blanca de Trump-Vance ha intensificado una campaña contra el trabajo de la Iglesia Católica con los inmigrantes.

El último objetivo es Caridades Católicas del Valle del Río Grande (CCRGV) en el sur de Texas, que dirige un famoso centro humanitario de descanso para familias migrantes.

El Departamento de Seguridad Nacional ha suspendido a esta organización benéfica católica de toda financiación federal y ha procedido a inhabilitarla durante seis años, una sanción inusualmente severa.

El DHS afirma que una auditoría encontró violaciones "generalizadas" en la presentación de informes de subvenciones, como registros de migrantes inconsistentes y facturación fuera de los plazos permitidos.

Los funcionarios acusan a la organización benéfica, dirigida por la hermana Norma Pimentel, de manejar los datos de tal manera que no pudieron verificar si algunas de las personas atendidas habían aparecido alguna vez en las bases de datos del DHS. 

El capítulo del Valle del Río Grande, liderado por la Hermana Norma Pimentel, ha ayudado a cientos de miles de recién llegados con comida, refugio y orientación — y ahora enfrenta un movimiento federal para poner en la lista negra su financiamiento.

La hermana Norma, conocida a nivel nacional como la monja de los inmigrantes, rechaza rotundamente cualquier sugerencia de irregularidad.

"Los que están en la primera línea de nuestra labor humanitaria saben que el trabajo que hacemos realmente ayuda a restaurar la dignidad humana," dijo, añadiendo que "toma muy en serio cada dólar que se nos confía."

Su equipo señala que cada persona a la que ayudan ha sido procesada y liberada por la Patrulla Fronteriza de EE. UU. — simplemente están cuidando a las personas que el propio gobierno llevó al refugio.

CCRGV se ha comprometido a trabajar con DHS para resolver cualquier inquietud.

Sin embargo, la Casa Blanca de Trump-Vance avanzó con una suspensión que podría asfixiar los recursos principales del ministerio en cuestión de semanas. (...)" 

(Christopher Hale , blog, 11/12/25, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

24.9.25

Un sacerdote católico acoge a inmigrantes para ayudarles a tener una vida digna... “Cura en medio de la gente”... porque un cristiano acoge, o ayuda a los que acogen... El mensaje de Vox, de Abascal, del PP, de Feijóo no es un mensaje cristiano, es anticristiano... Jorge de Dompablo, cura: “ Cuando ves que alguien pierde la vida por querer vivir no solo mejor, sino simplemente vivir, te da pena que hay gente que no descubra al otro, esa falta de humanidad... Hay quien utiliza la religión para creerse mejor que los demás despreciando al resto”

 “Siempre bien”. El sacerdote Jorge de Dompablo (Las Navas del Marqués, Ávila, 68 años) responde con una enorme sonrisa al recurrente “¿Qué tal estás?” del inicio de casi cualquier conversación. Enseguida se lanza a contar cosas, mientras enseña las dos casas (una de ellas una antigua estación de tren) a las afueras de Madrid en las que convive con doce migrantes. “El año pasado tuve la suerte de viajar a Roma a ver al papa Francisco con el capellán de la cárcel de Navalcarnero, varios presos y sus familias y Javi Baeza, de San Carlos Borromeo de Vallecas. ¡Fue un encuentro tan bonito! Yo le conté que en mi parroquia celebramos comunitariamente y que el evangelio lo lee una mujer y me respondió: ‘Sigue haciéndolo”.

Pregunta. Si le parece, empezamos por el principio.

Respuesta. Soy el noveno de 14 de hermanos. En 1963 nos vinimos a Madrid y a algunos de nosotros nos llevaron a un colegio interno que se llamaba Orfanato Nacional del Pardo, donde además de huérfanos había algunos que no lo éramos, pero nuestras familias pasaban por dificultades. Ahí estuve hasta los 14 años, qué época tan dura.

P. ¿Qué recuerda?

R. Intento quedarme con lo bueno, pero no se me olvida el frío, la soledad, el abandono. El cariño de mis padres y mis hermanos sí lo tuve, pero en aquel lugar nos transmitían pocos valores y poca cultura. Solo tres de los 14 hermanos pudimos estudiar. Uno fue periodista, otra enfermera y yo me fui al seminario. Trabajábamos al tiempo que estudiábamos. El primero fue sereno, mi hermana y yo en la tienda de ultramarinos de mis padres.

P. ¿La vocación cuándo nace?

R. [Toca la Tau de madera, símbolo de San Francisco de Asís, que lleva colgada al cuello]. Creo que estuvo ahí siempre. Desde pequeño me ha gustado siempre mirar hacia lo alto, a las estrellas, el sol y las nubes. Pensaba: “Ahí tiene que haber algo más”. También ayudó a decidirme la comunidad de religiosas mercedarias del orfanato, que eran maravillosas, no tanto los funcionarios. Me dolía mucho pensar que cuando nosotros nos marchábamos a pasar el fin de semana con nuestros padres, había otros tantos que se quedaban allí. Veía a Dios como ese ser pendiente de nosotros, que nos quería y nos abrazaba, y quise hacer lo mismo.

P. Llega al seminario con esa vocación. ¿Cuándo surge la primera decepción?

R. He tenido mucha suerte, porque encontré un equipo de formadores que nos invitaban a participar y a opinar de todo lo que se hacía. De hecho, jamás dormí una noche en el seminario, porque nos mandaron a vivir a los barrios. Yo me fui al mío, Caño Roto, en Carabanchel, donde había mucha droga y marginalidad. Eso es lo que querían, que no fuéramos élite, que viviéramos el dolor de la gente. Me hizo caer de un dios en lo alto a un dios en las personas. Uno de los lemas del seminario era: “Cura en medio de la gente”.

P. Y en ese Madrid donde reinaba la droga en tantas partes decide actuar…

R. El cura de mi barrio abrió la casa parroquial a los toxicómanos, entre ellos a algunos de mis amigos, así que decidí adentrarme y tomar partido, aunque no siempre lo hicimos bien. Nos costó darnos cuenta de que el culpable no es el adicto, sino quienes introdujeron la droga. Aquello era una forma de control social. Recuerdo perfectamente cuando murió mi hermano (el periodista Manuel de Dompablo, fallecido en un accidente de avión en Málaga), que entró una vecina a darnos el pésame, madre de un toxicómano, y me dijo: “Ojalá hubiera sido mi hijo”. En todo ese tiempo se me han muerto muchos, he ido a comprar droga y los he visto pincharse, ya te he dicho que no todo se hizo bien, pero también he tenido momentos de enorme esperanza. Así estuve durante 29 años, ayudándonos entre nosotros, porque de las instituciones, poco, tanto las públicas como la iglesia. Solo hay una excepción: Cáritas. Tanto nacional como la de Madrid. De hecho, vivo aquí porque no hay una casa parroquial para mí.

P. Hábleme de este lugar en el que estamos y de sus convivientes.

R. Después de tantos años con toxicómanos, nos empezamos a topar con otras realidades. No sé si te acuerdas de aquellas noticias acerca de un grupo de negros que se cobijaban en los bajos de la plaza de España, por ejemplo. Dejamos de tener peticiones de chicos con problemas de drogadicción y aumentaron las de inmigrantes. Yo estaba entonces en una parroquia cerca del Estadio Santiago Bernabéu, iba con el pelo largo, con poncho y zapatillas, no veas cómo me miraban, era el primer cura sin clériman. Me echaron de la casa parroquial porque se inventaron que los chicos daban problemas, y como no había sitio para mí en ninguna parte, me fui a hablar con el gerente del Canal de Isabel II, Roque Gistau. Me escuchó, hizo una llamada y me dio unas llaves. “Vete a ver esta casa y si te gusta, ahí la tienes”, me dijo. Esto estaba abandonado, con las ventanas rotas, llena de ratones. Pero no quería ser de esos curas de los que hablaba el cardenal Suquía, solo de eucaristía, catequesis y confesión, había visto a Jesucristo en otros sitios. Venirme aquí fue una cierta ruptura con la institución y a la vez darme cuenta de que esto es el verdadero evangelio, la verdadera iglesia.

P. ¿Cuánta gente ha pasado por aquí?

R. Calculo que unos 100, 150, y con unas experiencias de vida tremendas… Llegan destrozados, pero son los que me han enseñado a vivir. Merece la pena creer en las personas, en ellos y en los voluntarios que nos ayudan. Primero se les acoge y se les conoce, se analiza la situación, ver si tienen NIE, permiso de residencia. Se les ayuda con el papeleo, se les da clases de nuestro idioma a los que lo desconocen, a los adultos se les intenta llevar a un centro educativo, y en otros casos se les forma en un oficio para que puedan trabajar, pero en casa hay que tenerlo todo cubierto. Una vida digna.

P. Las personas que conviven con usted son hombres. ¿Qué pasa con las mujeres?

R. He tenido algunas, pero muy pocas. En la época dura de las drogas eran mucho más rechazadas que ellos.

P. ¿Por qué?

R. Se deterioraban enseguida y parecía que eso en una mujer estaba peor visto. Tenían una enorme dependencia de los hombres, estaban sometidas a entornos de violencia. Pasa lo mismo con la inmigración, hay muchísimas mujeres, pero todo en ellas está escondido. No se puede decir los lugares en los que están, y son víctimas de trata. La de ellas es una situación durísima.

P. El rechazo al migrante campa por sus anchas en la conversación pública, y engorda la urna de votos de los racistas.

R. Es porque no conocen. Yo los veo todos los días, pero si ellos conocieran a esas personas comprenderían el dolor y lo sentirían. El hermano de un chico que vive aquí, intentando venir, murió porque se hundió su patera. Cuando ves que alguien pierde la vida por querer vivir no solo mejor, sino simplemente vivir, te da pena que hay gente que no descubra al otro, esa falta de humanidad. Que no se reconozca la violencia hacia las mujeres, hacia el diferente. Como si no fuéramos todos iguales. Pero lo que vivimos hoy no creo que sea peor que en otros tiempos. Lo que pasa es que lo vivimos nosotros.

P. Cada día, en la parroquia que hay entre las calles de Marqués de Urquijo y Ferraz, muy cerca de la sede del PSOE, se reza el rosario y a continuación se pronuncian frases como: “No son menores, son invasores”.

R. Recuerdo un libro que leí que decía: “Cuando alguien te dice que reza por ti, despreocúpate, porque no va a hacer más”. Rezar en al vacío no solo no es bueno, sino que es dañino. Hay quien utiliza la religión para creerse mejor que los demás despreciando al resto. Esos niños y niñas tienen madre y padre, hermanos.

P. Si Bergoglio se puso Francisco porque San Francisco de Asís era el loco de Dios, ¿cuánto de loco tiene usted?

R. Es que todo esto es una locura. Pero una locura de amor."  

 (Ángeles Caballero , El País, 23/09/25)