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22.3.26

POLITICO: Lo que la UE puede aprender de las bajas facturas energéticas de España... Madrid afirma que el auge de las energías renovables está protegiendo a sus ciudadanos del aumento vertiginoso de los precios de los combustibles fósiles... España se encuentra en una posición estructural fundamentalmente diferente en comparación con la mayoría de sus vecinos europeos. Desde 2019, ha duplicado su capacidad eólica y solar, añadiendo más capacidad renovable nueva que cualquier otro país de la UE, excepto Alemania, cuyo mercado eléctrico es el doble de grande... Antes de su revolución de energía verde, España tenía algunos de los precios de la electricidad más altos del continente. Pero para 2025 estaban un 32 por ciento por debajo del promedio europeo... el gas solo es necesario para cubrir la demanda durante el 15 por ciento de un día promedio en España, en comparación con casi el 90 por ciento en Italia... Cuando el gas solo impulsa el precio de la electricidad el 15 por ciento del tiempo, un aumento repentino de más del 50 por ciento en los costos del gas apenas se nota... La revolución de las energías renovables del país también está lejos de completarse. "Sigue siendo un proceso en curso", reconoció Ribera. Pero España ha dado un paso muy significativo en los últimos ocho años, lo que le ha permitido afrontar las dificultades actuales en mejores condiciones. Y mientras tanto, la crisis de Irán sigue poniendo de manifiesto que la energía limpia de origen nacional es el único camino viable de Europa hacia un suministro seguro y barato (Aitor Hernández-Morales)

 "Mientras el resto de Europa se apresura a encontrar soluciones rápidas para los crecientes precios de la energía, España está ocupada dando una vuelta de victoria.

Las facturas de energía del continente se han disparado desde que Irán bloqueó el flujo de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz y bombardeó sitios de producción de combustible en todo el Medio Oriente en respuesta a los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel. En una cumbre del Consejo Europeo celebrada el jueves en Bruselas, muchos líderes de la UE advirtieron sobre un dolor significativo para los hogares y la industria si la crisis no termina pronto.

Pero el primer ministro español, Pedro Sánchez, se apresuró a señalar que su país se había librado en gran medida de las subidas de precios.

"España está demostrando cómo la transición energética y nuestro compromiso con las energías renovables están garantizando que nuestros ciudadanos, industria, empresas, trabajadores y hogares se vean menos afectados que otros", dijo. Las energías renovables generan actualmente casi el 60 por ciento de la electricidad de España.

Sánchez pasó a retratar a España como un modelo para otros países.

"El sábado pasado, el precio por megavatio-hora de electricidad en España era de 14 €, mientras que en Italia, Alemania y Francia, los consumidores pagaban más de 100 €", señaló. Esa diferencia de precio no fue el resultado de la suerte aleatoria, sino más bien porque este gobierno ha pasado los últimos ocho años trabajando para estar a la vanguardia del despliegue de energías renovables.

Pero incluso algunos de los compañeros entusiastas verdes de Madrid dijeron que no es tan simple como simplemente aumentar las energías renovables, dada la forma en que Europa calcula sus precios de electricidad.

"Generamos alrededor del 90 por ciento de nuestro consumo anual a partir de energías renovables", dijo el canciller austriaco Christian Stocker. Pero pagamos el precio por la electricidad generada por las centrales de gas. Eso es casi el doble.

Energía verde

El orgullo de Madrid no es infundado, dijo Jan Rosenow, profesor de política energética y climática en la Universidad de Oxford.

"España se encuentra en una posición estructural fundamentalmente diferente en comparación con la mayoría de sus vecinos europeos. Desde 2019, ha duplicado su capacidad eólica y solar, añadiendo más capacidad renovable nueva que cualquier otro país de la UE, excepto Alemania, cuyo mercado eléctrico es el doble de grande", dijo.

Antes de su revolución de energía verde, España tenía algunos de los precios de la electricidad más altos del continente. Pero para 2025 estaban un 32 por ciento por debajo del promedio europeo.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, que supervisó la política energética de España de 2018 a 2024, declaró a POLITICO que el gobierno de Sánchez había "trabajado para facilitar una transición en el sistema eléctrico, promover las energías renovables y eliminar el carbón desde el primer día".

Aún así, España está solo en la mitad de la tabla en cuanto a la ecologización de su sistema eléctrico: los países bálticos y nórdicos están más avanzados. Y el gas fósil todavía representa hasta una quinta parte de la generación de electricidad del país, al igual que la energía nuclear.

El factor importante aquí es con qué frecuencia las energías renovables desplazan a los combustibles fósiles en toda Europa. Los precios mayoristas de la electricidad se determinan por el combustible más caro necesario para satisfacer la demanda, por lo que incluso usar una pequeña cantidad de gas o carbón caro puede hacer que las facturas se disparen. Austria se encuentra entre los países que culpan a este sistema por sus altos precios.

Pero los cielos desproporcionadamente soleados y los fuertes vientos de España resultan en una generación renovable constante: el gas solo es necesario para cubrir la demanda durante el 15 por ciento de un día promedio en España, en comparación con casi el 90 por ciento en Italia.

"Cuando el gas solo impulsa el precio de la electricidad el 15 por ciento del tiempo, un aumento repentino de más del 50 por ciento en los costos del gas apenas se nota", dijo Rosenow.

Dave Jones, analista jefe del grupo de expertos en energía Ember, insistió en que el enfoque de España sin combustibles fósiles podría replicarse en otros lugares, ya sea ampliando la capacidad de energía eólica del Mar del Norte o explotando el potencial geotérmico de Europa Central.

"España está un poco por delante de la curva", dijo.

Realidad compleja

Rosenow advirtió que Sánchez está "exagerando ligeramente" las ventajas energéticas de España porque el país sigue siendo vulnerable a los altibajos de los mercados mundiales de combustibles fósiles.

"Las casas españolas todavía se calientan predominantemente con gas y petróleo, y los coches siguen funcionando principalmente con gasolina y diésel", dijo. La guerra en Irán también está afectando a esos sectores, y los consumidores lo están sintiendo en el surtidor y en sus facturas de calefacción, al igual que todos los demás.

Por eso, a pesar de su tono jactancioso en Bruselas, Sánchez presentó el viernes un plan de 80 puntos y 5.000 millones de euros para abordar las consecuencias económicas de la guerra. Entre otras medidas, su gobierno reducirá los impuestos sobre la energía y otorgará subsidios al combustible a agricultores y pescadores.

 La revolución de las energías renovables del país también está lejos de completarse. "Sigue siendo un proceso en curso", reconoció Ribera. Pero España ha dado un paso muy significativo en los últimos ocho años, lo que le ha permitido afrontar las dificultades actuales en mejores condiciones.

Y mientras tanto, la crisis de Irán sigue poniendo de manifiesto que la energía limpia de origen nacional es el único camino viable de Europa hacia un suministro seguro y barato.

Esa es una victoria para España, que se enfrentó a afirmaciones de que la energía verde fue la razón del histórico apagón de la Península Ibérica el año pasado. Casualmente, el viernes, un informe a nivel de la UE emitió un veredicto definitivo sobre el asunto, explicando que se debía a una combinación de factores, pero ciertamente no a la dependencia de España de las energías renovables.

"España ha hecho sus deberes en los últimos años, y ahora estamos cosechando los frutos, aunque todavía queda trabajo por hacer", La ministra española de Transición Ecológica, Sara Aagesen, dijo a POLITICO. Debemos seguir acelerando la transición porque una cosa es innegable: Ni el sol ni el viento pueden ser bloqueados en el Estrecho de Ormuz. " 

( Aitor Hernández-Morales and Zia Weise, POLITICO, 20/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)  

19.3.26

Una solución ibérica para Europa... Europa conoce bien los estragos que provocan las crisis energéticas... El aumento de los costes energéticos impulsa la inflación –también la subyacente– y acaba haciendo inevitable el endurecimiento de la política monetaria... No queremos que la historia se repita... En el origen del encarecimiento de la energía está, por un lado, la dependencia de los combustibles fósiles y, por otro, un diseño del mercado eléctrico todavía demasiado dependiente de los mercados de corto plazo, que proyectan sobre el conjunto de las tecnologías de generación eléctrica los costes de la tecnología más cara... la solución ibérica fue eficaz porque atacó el problema donde realmente se genera: recortó de facto la sobreretribución de tecnologías como la nuclear, la hidráulica o las renovables que venden a mercado, que no consumen combustibles fósiles, pero sí se benefician de unos precios eléctricos inflados por la subida del gas y del CO2. Además, gracias a la solución ibérica, la reducción del precio de la electricidad no solo contribuyó a contener la inflación en España, sino que además tuvo efectos distributivos positivos, aliviando relativamente más a los hogares de menores ingresos. Por el contrario, intentar solucionar el shock energético sólo con gasto público o rebajas fiscales reduce los recursos del Estado y desplaza el coste hacia los contribuyentes, sin resolver el verdadero problema de fondo... Una solución ibérica para toda Europa evitaría subsidios cruzados entre países, reduciría la presión inflacionaria en el conjunto del continente y el riesgo de subida de tipos de interés, ayudaría a proteger la competitividad de la industria europea en un momento clave... Mientras dure la guerra, y mientras Europa avanza hacia la descarbonización de su economía–un objetivo que difícilmente podrá alcanzarse sin una reforma de la regulación eléctrica–, apostemos por una solución ibérica para toda Europa Los Veintisiete se enfrentan hoy a una decisión estratégica: pueden optar por respuestas nacionales o apostar por una estrategia común que evite el encarecimiento de la luz (Natalia Fabra Portela)

 "Europa conoce bien los estragos que provocan las crisis energéticas. Basta con echar la vista atrás cinco años para recordar qué sucede cuando la reducción en la oferta de gas dispara su precio y ese encarecimiento se traslada de inmediato a los mercados eléctricos, donde las centrales de gas siguen siendo determinantes en la fijación de precios. El aumento de los costes energéticos impulsa la inflación –también la subyacente– y acaba haciendo inevitable el endurecimiento de la política monetaria.

No queremos que la historia se repita, tampoco en materia energética. Las soluciones estructurales deberían partir de un diagnóstico claro. En el origen del encarecimiento de la energía está, por un lado, la dependencia de los combustibles fósiles y, por otro, un diseño del mercado eléctrico todavía demasiado dependiente de los mercados de corto plazo, que proyectan sobre el conjunto de las tecnologías de generación eléctrica los costes de la tecnología más cara.

Por ello, las soluciones estructurales deberían pasar por acelerar el despliegue de las inversiones en renovables, almacenamiento, redes, y electrificación, todas ellas imprescindibles para eliminar los combustibles fósiles de nuestra dieta energética. Y también deberían pasar por una apuesta más decidida por las subastas de contratos de energía a largo plazo, que permiten reducir el coste del despliegue renovable, evitando que los precios de la electricidad queden contaminados por las oscilaciones de los combustibles fósiles, al compás de los vaivenes geopolíticos. Descarbonizar no es sólo un objetivo climático: también es competitividad, y autonomía estratégica.

Pero, ¿qué hacer mientras tanto para evitar una nueva espiral de precios? España y Portugal ya mostraron el camino durante la pasada crisis energética. Cuando se trata de responder a una emergencia, las mejores políticas no son necesariamente las mejor diseñadas, sino las más eficaces. Y la solución ibérica fue eficaz porque atacó el problema donde realmente se genera: recortó de facto la sobreretribución de tecnologías como la nuclear, la hidráulica o las renovables que venden a mercado, que no consumen combustibles fósiles, pero sí se benefician de unos precios eléctricos inflados por la subida del gas y del CO2. Además, gracias a la solución ibérica, la reducción del precio de la electricidad no solo contribuyó a contener la inflación en España, sino que además tuvo efectos distributivos positivos, aliviando relativamente más a los hogares de menores ingresos. Por el contrario, intentar solucionar el shock energético sólo con gasto público o rebajas fiscales reduce los recursos del Estado y desplaza el coste hacia los contribuyentes, sin resolver el verdadero problema de fondo.

La solución ibérica también tuvo un efecto colateral: al reducir el precio de la electricidad en España, aumentó las exportaciones a Francia, elevando la generación eléctrica con gas en nuestro país y beneficiando a consumidores franceses que accedieron a una electricidad cuyo precio estaba siendo parcialmente subvencionado por los consumidores españoles.

Una solución ibérica para toda Europa evitaría subsidios cruzados entre países, reduciría la presión inflacionaria en el conjunto del continente y el riesgo de subida de tipos de interés, ayudaría a proteger la competitividad de la industria europea en un momento clave, y quitaría presión sobre el debilitamiento de las políticas climáticas como vía para reducir los costes energéticos.

Europa se enfrenta hoy a una decisión estratégica. Puede optar por respuestas nacionales que alivien temporalmente la presión de los costes energéticos, pero que fragmenten el mercado y distorsionen los intercambios de electricidad. O puede adoptar una solución común que, sin comprometer recursos públicos, evite que la electricidad se encarezca como consecuencia de una dependencia aún excesiva de los combustibles fósiles y de un diseño de mercado que amplifica sus efectos adversos sobre empresas y hogares.

Mientras dure la guerra, y mientras Europa avanza hacia la descarbonización de su economía–un objetivo que difícilmente podrá alcanzarse sin una reforma de la regulación eléctrica–, apostemos por una solución ibérica para toda Europa." 

Natalia Fabra Portela , Cinco días, 18/03/26) 

1.3.24

El mercado eléctrico se rompe: una semana entera con precios de la luz a cero euros cada día... Tradicionalmente los precios más bajos se concentraban durante la noche por la menor actividad empresarial y el menor consumo de energía, pero ahora se están registrando cada vez más durante las horas centrales del día debido al impacto que está teniendo en la formación de precios la mayor producción de las plantas de energía solar fotovoltaica y por el boom del autoconsumo

 "Los precios de la electricidad se desploman y ahora marcan récords a la baja. El mercado mayorista de la electricidad -en el que eléctricas y traders compran y venden la energía que se consumirá al día siguiente- se hunde y ha marcado durante una semana completa varias horas precios a cero euros cada día, algo que no había sucedido desde hace una década.

El precio medio diario de la luz del mercado, que sirve de referencia fundamental para establecer tarifa regulada de electricidad que tienen unos ocho millones de hogares, ha ido marcando en los últimos días precios de derribo. Según los datos provisionales del Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE), para este viernes 1 de marzo el precio medio de todo el día será de 2,01 euros por megavatio hora (MWh) y en los días previos la cotización diaria ha oscilado entre los 3 y los 9 euros por MWh.

 Algunas tecnologías de generación denominadas inframarginales (las renovables, la nuclear y la hidroeléctrica) entran en el mercado a precio cero, así que cuando la producción de estas energías es suficiente para cubrir todo el consumo previsto la cotización se queda en esos cero euros. La razón fundamental de los actuales desplomes de precios es la combinación del fortísimo despliegue de energías renovables y, además, el descenso de la demanda de electricidad.

Desplome de precios de la luz

Y eso es lo que ha venido sucediendo de manera muy intensa en los últimos días. Durante los últimos siete días se han marcado varias horas cada jornada con precios cero. El mercado eléctrico no marcaba cotizaciones nulas durante siete días consecutivos desde febrero de 2014, hace justo diez años. Durante esta última década, el máximo número de jornadas seguidas con horas a precio cero fue en noviembre del año pasado, pero entonces sólo durante tres días consecutivos, según el análisis de los datos del pool realizado por el consultor energético Francisco Valverde.

Los momentos del día en que se registran los precios de derribo en el mercado eléctrico también están sufriendo cambios profundos. Tradicionalmente los precios más bajos se concentraban durante la noche por la menor actividad empresarial y el menor consumo de energía, pero ahora se están registrando cada vez más durante las horas centrales del día debido al impacto que está teniendo en la formación de precios la mayor producción de las plantas de energía solar fotovoltaica y por el boom del autoconsumo.

 Es lo que ha venido sucediendo en la última semana, cuando las horas a cero euros se han registrado muy mayoritariamente al mediodía y a primeras horas de la tarde. Sólo en la última semana se han contabilizado 37 horas con cotizaciones a cero y son 43 horas en lo que va de año. Sólo en los últimos siete días se han registrado el equivalente a un tercio de las 109 horas a cero euros que se registraron en todo 2023, que fue el ejercicio con un mayor número de cotizaciones nulas desde 2014.

En 2022 fueron sólo cuatro horas, y se concentraron todas en la madrugada de la víspera de Nochevieja, casi rozando el nuevo año. Hasta entonces, y durante casi una década no se había registrado ni una sola hora a precio cero. Para encontrar anteriores desplomes del mercado eléctrico hasta marcar cero euros hay que retrotraerse hasta 2014, cuando fueron 177 horas en total durante todo el ejercicio. (...)

Que el mercado eléctrico se desplome hasta los cero euros no implica que los consumidores tengan luz gratis en su recibo. Por un lado, porque la evolución del mercado mayorista de la electricidad sólo tiene incidencia directa en la factura de los más de 8 millones de clientes que tienen contratada la tarifa regulada, denominada precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) y ahora, además, su impacto se va reduciendo por la reforma aprobada por el Gobierno para dar más estabilidad a la factura. Por otro, porque el precio de la energía es sólo uno de los componentes que integran la factura de todos los clientes, tanto los que tienen tarifa regulada como la mayoría que ha optado por una tarifa del mercado libre (cuyo precio fijan libremente las compañías eléctricas).

Además del componente de la energía, la factura también incluye impuestos específicos; los cargos regulados, que fija el Gobierno y que sirven para pagar las retribución de las renovables, los sobrecostes de los territorios extrapeninsulares o la deuda del sistema eléctrico; y los peajes de acceso, que establece la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) y que se usan para financiar los costes de las redes de transporte y de distribución. Puede estar a cero la parte del precio de la energía, pero los clientes deben seguir pagando el resto de componentes."                 (David Page , Activos, 29/02/24)

6.2.23

La Comisión Europea lanzó una consulta pública para reformar el diseño del mercado eléctrico europeo... una propuesta: eliminar las puertas giratorias y sus tentáculos de la corrupción. El problema de fondo no son los lobbies cataríes o marroquíes, sino las puertas giratorias de los sectores económicos con poder de mercado, que se han instalado en Bruselas, e irradian a los distintos países europeos... pero, si hay algo que define a la “bestia”, es la “financialización” de la economía en su conjunto... la Comisión Europea, deben actuar e impulsar todo tipo de reformas que terminen con sus consecuencias económicas (ineficiencia y pobreza) y políticas (puertas giratorias y sus tentáculos de la corrupción)... este proceso de financiarización se ha extendido a los derechos humanos a la energía, la alimentación, o la vivienda, hasta, recientemente, al agua, pasando por las pensiones públicas, todos y cada uno de estos derechos humanos básicos serán sometidos, si no existe una política pública decidida que lo impida, a un intenso proceso de financiarización, con la extracción de rentas y aumento de la desigualdad y pobreza que ello conlleva... y más especificamente, hay que acabar definitivamente con el sistema marginalista actual, y volver a otro más aburrido, pero más saludable para empresas y familias, establecer administrativamente el precio como un “mark-up” sobre el coste medio... y cambiar completamente el papel de los organismos reguladores de la competencia (Juan Laborda)

 "Hace unos días la Comisión Europea lanzó una consulta pública para reformar el diseño del mercado eléctrico europeo. El objetivo de la misma es, en palabras de la actual comisaria para la energía, la estonia Kadri Simson, “apoyar el acceso de los consumidores europeos a energía asequible y segura de fuentes limpias”. Pero no sin antes vanagloriarse de que el actual diseño había funcionado razonablemente bien. Si algo funciona razonablemente bien, entonces ¿para qué cambiarlo? La razón de fondo es que el diseño del mercado eléctrico europeo no solo no es que haya funcionado, en realidad ha sido un desastre en toda regla.

 El problema de fondo no son los lobbies cataríes o marroquíes, la manzana podrida son las puertas giratorias de los distintos sectores económicos, especialmente aquellos con poder de mercado, que se han instalado en Bruselas, a la vez que irradian en las estructuras de los distintos países europeos.

 Si entran en la consulta pública, verán que se trata, abro comillas, “de una reforma que se centra en aspectos que requieren ajustes urgentes para aumentar la resiliencia del mercado y reducir el impacto de los precios del gas en las facturas de la electricidad, apoyando al mismo tiempo la transición energética”. Como nos gusta compartir nuestro diagnóstico y propuestas con la ciudadanía, permítanme trasladarles, aunque creo que ya lo conocen de sobra, nuestro diagnóstico y las propuestas de reforma para mejorar el mercado eléctrico europeo.

 En primer lugar, deberíamos explicar a la comisaria europea de Energía, y por extensión a toda la Comisión, que, por favor, abandonen de una vez por todas el fundamentalismo de mercado. Bajo este catecismo, las exigencias humanas y democráticas solo pueden satisfacerse en la medida en que se sometan a las fuerzas inquebrantables del “mercado”, al que debe darse el máximo margen de acción para coordinar la gran diversidad de decisiones económicas y controlar con eficacia la demanda y la oferta. Pero si hay algo que define a la “bestia”, es la “financialización” de la economía en su conjunto. Y es ahí donde de una vez por todas ustedes, la Comisión Europea, deben actuar e impulsar todo tipo de reformas que terminen con sus consecuencias económicas (ineficiencia y pobreza) y políticas (puertas giratorias y sus tentáculos de la corrupción).

Explicando el Leviatán de la financiarización

El concepto de financiarización resume un amplio conjunto de cambios en la relación entre los sectores financiero y real que dan más peso que antes a los actores o motivos financieros (Stockhammer, 2010). Abarca diferentes fenómenos, interconectados pero distintos, como la globalización de los mercados financieros, el aumento de la inversión financiera y de los ingresos procedentes de dicha inversión; la creciente importancia del valor para los accionistas en las decisiones económicas; la estructura cambiante del gobierno corporativo; la creciente deuda de los hogares; la creciente frecuencia de las crisis financieras y la movilidad internacional del capital… Pero el problema más acuciante es que este proceso de financiarización se ha extendido a ciertos derechos humanos, que en un principio deberían estar al margen y protegidos de estas dinámicas. 

Desde el acceso a la energía, la alimentación, o la vivienda, hasta, recientemente, al agua, pasando por las pensiones públicas, todos y cada uno de estos derechos humanos básicos han sido, están siendo, y serán sometidos, si no existe una política pública decidida que lo impida, a un intenso proceso de financiarización, con la extracción de rentas y aumento de la desigualdad y pobreza que ello conlleva. Lo último, la idea de extenderlo en un futuro no muy lejano, aprovechando la lucha contra el cambio climático, a la misma biosfera.

 La financiarización está detrás de los repuntes de inflación experimentados en los últimos meses, del mal funcionamiento del mercado eléctrico, y del crecimiento en el reparto de la tarta de los beneficios puros, extractores de rentas, mientras que disminuía fuertemente la participación de los salarios y del capital productivo. Vayamos a lo que ustedes piden, la reforma del mercado eléctrico.

Lo primero, regular los mercados derivados de materias primas energéticas y alimentarias

La inflación actual obedece a tres factores. El primero, la financiarización de la energía y productos agrícolas, es sin duda el más relevante. Dicha financiarización se llevó a cabo mediante la expansión y el acceso a los mercados derivados de materias primas a especuladores y a fondos institucionales. Como consecuencia, en determinados momentos, la evolución de sus precios no obedece a fundamentales económicos sino a burbujas especulativas y procesos de propensión o aversión al riesgo de los inversores, si bien no son simétricos, impactando mucho más en los precios, al alza, durante las fases de toma de riesgos excesivos, como la actual. El segundo factor, paralelo a la desregulación de los mercados derivados de materias primas energéticas y agrícolas, tiene que ver con una reestructuración radical de los sectores industriales, de los que el eléctrico es un ejemplo destacadísimo. Los sectores eléctricos reestructurados, incluido el de España, mostraron resultados contrarios a los beneficios que los entusiastas de la liberalización proclamaron, produciéndose una rápida escalada de los precios de la electricidad en los hogares y empresas.

El otro factor, que se está “revelando” en la actualidad, es el enorme poder de mercado de determinadas empresas, que les permite en momentos como el actual fijar precios donde les dé la gana. ¡Viva el libre mercado! A nivel académico una serie de trabajos recientes analizan el aumento de poder de mercado, derivado de la concentración empresarial, resultado obvio de una estrategia de globalización sin control. Recomiendo encarecidamente, entre todos ellos, el estudio académico The Rise of Market Power and the Macroeconomic Implications, publicado en la revista The Quarterly Journal of Economics.

En ausencia de competencia, las empresas adquieren poder de mercado y consiguen precios elevados. Esto tiene implicaciones para el bienestar y la asignación de recursos. Además de reducir el bienestar de los consumidores, el poder de mercado disminuye la demanda de mano de obra y frena la inversión en capital, distorsiona la distribución de las rentas económicas y desalienta la dinámica empresarial y la innovación. Esto tiene ramificaciones para la política económica, desde la política antimonopolio, la política monetaria y la redistribución de la renta.

 La primera propuesta, por lo tanto, pasaría por revertir parte de la desregulación de los mercados derivados de materias primas entre finales de los 90 y principios del siglo XXI. Lo más urgente, sería evitar la práctica de la especulación con índices por parte de inversores institucionales. Las estrategias de réplica de índices de materias primas de alimentos y energía son inadecuadas para las inversiones institucionales, y deben ser prohibidas por el daño que hacen a los mercados de futuros de materias primas. Respecto al segundo factor, el diseño de mercado eléctrico, hay que acabar definitivamente con el sistema marginalista actual, y volver a otro más aburrido, pero más saludable para empresas y familias, establecer administrativamente el precio como un “mark-up” sobre el coste medio.

 Respecto al tercer factor, el aumento del poder de mercado de las eléctricas y otros sectores, debería abrirse una amplia discusión sobre el papel de los organismos reguladores de la competencia, la composición de sus miembros, y la necesidad de dotarles con todos los instrumentos necesarios para su labor. Deben disponer de equipos amplios que identifiquen el aumento de poder de mercado, y tener la capacidad ya no solo para imponer multas acordes con el daño causado por prácticas oligopolísticas, sino, sobre todo, llegado el caso, trocear y vender negocios y unidades de empresas demasiado grandes para quebrar e imponer precios. Esperemos que, ante la buena disposición de la Comisión, traten de poner en práctica algunas de estas recomendaciones. Pero mucho me temo que en realidad van de farol, y todo quedará en agua de borrajas."                    (Juan Laborda  , El Salto, 27/01/23)

31.1.23

Aragón contará cunha tarifa eléctrica propia... Lambán subliñou que esta regulación será determinante para evitar que os recursos enerxéticos xerados alí sirvan para o crecemento e desenvolvemento doutros territorios...

 "O presidente aragonés, Javier Lambán, adiantou este venres a tramitación dun decreto lei para dotar Aragón dun sistema enerxético propio "crucial" para ter a enerxía máis barata de todo o Esatdo, de forma que se atraia maiores investimentos e a rexión creza "máis que ninguén" grazas ás renovábeis.

A batería legal inclúe a creación dun fondo autonómico e estatal de solidariedade para compensar os territorios que soportan o impacto das instalacións, "con investimentos compensatorios".

Desenvolvemento

Nunha comparecencia a petición propia nas Cortes aragonesas, Lambán subliñou que esta regulación será determinante para evitar que os recursos enerxéticos xerados alí sirvan para o crecemento e desenvolvemento doutros territorios.

 "É un desafío formidábel, hai que superar do colonialismo enerxético, tomar a iniciativa e erixirnos en axente activo da inevitábel reforma que se aveciña do sistema eléctrico español", aseverou.

Na Galiza

Este anuncio por parte do Goberno aragonés contrasta co Executivo galego que se ten negado en múltiples ocasións a reclamar unha tarifa eléctrica galega.

 Segundo salientan desde o BNG, defenden “un sector enerxético público e galego para que a produción de enerxía se sitúe ao servizo da comunidade, no canto dun modelo que promove a explotación dos recursos propios por parte de empresas foráneas que deixan o territorio desfeito e os traballadores tirados unha vez esgotan o negocio”.           (Nós, 26/01/23)

1.12.22

Mientras Alemania está arrastrando al resto de la UE por su incontrolable espiral inflacionista y nula capacidad de actuación de su Gobierno, cuya política económica es ineficiente... en noviembre, España tiene la inflación más baja de todos los países de la UE. La tasa se redujo en más de 4 puntos desde que se intervino en el mercado eléctrico, estableciendo un tope al precio del gas. Este es el camino para combatir la inflación: atajar sus causas...

Manuel Lago Peñas @ManuelLagoP

En noviembre España tiene la inflación más baja de todos los países de la UE. La tasa se redujo en más de 4 puntos desde que se intervino en el mercado eléctrico, estableciendo un tope al precio del gas. Este es el camino para combatir la inflación: atajar sus causas

12:05 p. m. · 30 nov. 2022
26 Retweets 2 Tweets citados 57 Me gusta


Rodrigo PoncedeLeón @rodrigopdl

Alemania está arrastrando al resto de la UE por su incontrolable espiral inflacionista y nula capacidad de actuación de su Gobierno, cuya política económica es ineficiente. La política monetaria del BCE nos afecta a todos y perjudica especialmente a los países europeos del Sur

https://twitter.com/Schuldensuehner/status/1597875752720281600

10:03 a. m. · 30 nov. 2022
3 Retweets 4 Me gusta

28.11.22

España amenaza con una rebelión en Bruselas si se aprueba el tope al gas en un precio límite tan elevado... el precio de activación es "irrisorio" debido a que ni siquiera en los momentos de más incertidumbre (este verano, por ejemplo), se superó el monto de 275 euros el megavatio hora (Mwh), que es el techo propuesto por la Comisión Europea... Teresa Ribera considera una “broma de mal gusto” el tope al gas inaplicable propuesto por la Comisión

 "La propuesta de la Comisión Europea de establecer un techo de 275 euros el megavatio hora (Mwh) al precio de las compras de gas en el mercado de referencia para la Unión Europea, un monto que casi no se ha superado en estos nueve meses de crisis energética, va camino a estrellarse por la falta de apoyos de los Estados miembros. 

España, con la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, lidera una "rebelión" que, de no desactivarse, podría romper las relaciones dentro del bloque. Moncloa exige que la institución que preside Ursula Von der Leyen rectifique y elabore un proyecto "más realista".

Ribera calificó de "tomadura de pelo" a la propuesta no bien Bruselas la hizo oficial. "Lo más dramático es que hemos pedido a la Comisión Europea una propuesta y esto no es serio. Vamos a plantear un rechazo rotundo. "Nos parece que para esa referencia [de precio] es mejor no hacer absolutamente nada", señaló con enfado.

 A su juicio, el precio de activación es "irrisorio" debido a que ni siquiera en los momentos de más incertidumbre (este verano, por ejemplo), se superó el monto de 275 euros el megavatio hora (Mwh), por lo que se trata de un plan que tendrá el impacto que se busca: abaratar esta cadena de suministro.

 Más serena, con el paso de las horas, Ribera dejó su tono confrontativo pero dejo entrever que puede producirse una "rebelión" por la "indignación y preocupación" de la mayoría de los Estados. "Tengo la impresión de que la Comisión Europa va a oír cosas muy duras de la inmensa mayoría de los ministros", aclaró este miércoles en los pasillos del Congreso. 

El rechazo a la medida también alcanza a las delegaciones que no quieren topar el por razones opuestas. Holanda y Alemania consideran que intervenir el mercado puede "alterar y empeorar" la situación. "Es muy arriesgado e innecesario", señalan fuentes diplomáticas de la UE. (...)"             (LPO, 23/11/22)

6.11.22

Varoufakis: ¿Deben reformarse o nacionalizarse los mercados eléctricos? La electricidad es un monopolio natural porque sólo hay un cable en cada casa, y por lo tanto el mercado de la electricidad es un "mercado falso" construido por los políticos (corruptos) que no hace más que enriquecer a los oligarcas (rapaces)... la mayor parte de las subidas de los precios de la electricidad está impulsada por la vil especulación en los mercados de derivados. También sé que, aunque el Reino Unido obtiene (por término medio) su electricidad de fuentes de energía autóctonas, los precios que pagan los británicos han subido tanto en el Reino Unido como en países como el mío, que dependen de fuentes de energía importadas. Esto demuestra sin lugar a dudas que la mercantilización de la electricidad (y no sólo su privatización) expone la producción eléctrica de un país al chantaje financiero. En resumen, la energía es siempre profundamente política

 "(...) Michael Liebreich: El argumento central de Varoufakis para la nacionalización fue que la electricidad es un monopolio natural porque sólo hay un cable en cada casa, y por lo tanto que el mercado de la electricidad es un "mercado falso" construido por los políticos (corruptos) que no hace más que enriquecer a los oligarcas (rapaces). Parecía no haber reflexionado profundamente sobre la cadena de valor del sistema eléctrico, utilizando el argumento del "cable único" para exigir la nacionalización de todo el sistema, desde los generadores hasta los minoristas. Descartó de plano la idea de que el "cable único" pudiera ser regulado de forma competente.

Yanis Varoufakis: Había tres pilares en mi argumento central de que cualquier mercado de la electricidad está destinado a ser un pseudo-mercado plagado de una propensión a un monopolio natural y muy ineficiente - Michael sólo reconoció el primero.

1) La característica del "cable único"; es decir, la electricidad llega a tu casa o negocio a través de un "cable único" en la pared.

 2) La electricidad es un bien totalmente e indiscutiblemente homogéneo e indiferenciado; en otras palabras, no puede haber competencia alguna entre los proveedores sobre su calidad

 3) Mientras que la electricidad es un insumo esencial en todos los aspectos de las actividades de un hogar o negocio moderno (desde cocinar hasta navegar por la red), la electricidad no tiene competidores cercanos, ni siquiera lejanos (a diferencia de una conexión a Internet por cable o fibra óptica que uno puede evitar convirtiendo su smartphone en un hotspot, para la mayoría de la gente hoy en día nunca se puede acceder a la electricidad excepto a través de ese único cable de la pared)

Si mi argumento se basara únicamente en (1), se podría acusar de que los servicios de telefonía e Internet también surgen de un único cable. Pero no se basa sólo en (1). En combinación con (2) y (3), las inclinaciones monopolísticas naturales de cualquier mercado eléctrico son indiscutibles. La razón por la que descarto la idea de una regulación eficiente, es que (sin ni siquiera referirme al peligro claro y presente de la captura regulatoria) es demostrablemente imposible - no sólo difícil.

 Para empezar, recordemos que un mercado de la electricidad no es como el de los alimentos, los metales, los servicios marítimos, etc., que existían mucho antes de que ningún gobierno tuviera una opinión al respecto. El punto del cable único [véase (1) más arriba] significa que el gobierno debe crear, o simular, un pseudomercado de la electricidad. Los mercados de electricidad son, en otras palabras, creaciones del gobierno. Además, las características (2) y (3) anteriores garantizan enormes poderes de extracción de rentas por parte de las pocas empresas que producirán la electricidad de la nación. Un oligopolio natural de productores que fabrican un producto homogéneo genera inexorablemente un comportamiento de cártel.

En cuanto a los proveedores minoristas, que compiten por comprar electricidad a este cártel para venderla a los consumidores, también son (por diseño) un oligopsonio (*) construido cuya competencia entre sí se limita a dos dimensiones: La facturación y la cobertura. De estas dos dimensiones, el público sólo puede beneficiarse de la facturación inteligente (por ejemplo, tarifas que reaccionan a las condiciones del mercado segundo a segundo - véase el punto 2 más abajo). En cambio, la cobertura que utiliza derivados de la electricidad proporcionados de la misma manera y por los mismos bancos que vendieron a Lehman sus CDO, conduce -y sólo puede conducir- a una catástrofe sin paliativos: Mientras sus apuestas dan resultado, las empresas se llevan un buen pellizco, pero cuando, finalmente, sus derivados tienen su espasmo de Lehman, corren al Tesoro con la gorra en la mano para pedir enormes rescates.

En conclusión, al contrario de lo que dice Michael, sólo una fe superficial y muy ideológica en la superioridad de los mercados (con la ayuda de una versión de paja del argumento anterior) puede hacer creer a alguien que los pseudo-mercados de la electricidad pueden ser regulados en el interés público. No pueden, una conclusión confirmada por el lamentable estado actual de los mercados eléctricos privatizados en el Reino Unido y en otros países.

PASO No.2

Michael Liebreich: Varoufakis también rechazó la idea de que hubiera algo innovador en los actores privados del sistema eléctrico. Desestimó el software desarrollado por Greg Jackson de Octopus Energy, mi invitado en el episodio 39 de Cleaning Up, para ofrecer precios por hora del día como algo que podría haber codificado un estudiante de posgrado que trabaja para una empresa nacional de servicios públicos. Esto refleja la incapacidad de la profesora Mariana Mazzucato, mi invitada en el episodio 67 de "Cleaning Up", de reconocer la innovación y la asunción de riesgos que implica la creación de equipos por parte de actores privados, la seguridad y la integración de tecnologías, la navegación por las regulaciones y la satisfacción de las necesidades del mercado.

Yanis Varoufakis: No descarto las útiles innovaciones en el campo de las tecnologías de facturación de software que han aportado personas como Greg Jackson y cientos de otros. Mi comentario sobre los estudiantes de posgrado inteligentes que pueden codificar dicho software de facturación no es una línea de desprecio (a menos que uno desee desestimar el ingenio de los estudiantes de posgrado) ni un argumento para mantener todo dentro de los empleados de una empresa administrada por el gobierno.

Mi visión de una red eléctrica de titularidad pública no es un retroceso a los años setenta del siglo pasado, sino una visión en sintonía con un moderno procomún de la electricidad en el que los estudiantes de posgrado, gente buena como Greg Jackson, de hecho cualquiera que quiera intentarlo, pueda innovar y vender su software. ¿Cómo? Tomemos la Apple Store o la Play Store de Google. Estas tiendas de software ofrecen la oportunidad a innumerables desarrolladores de vender aplicaciones que nos permiten, al público en general, utilizar mejor nuestros teléfonos, ordenadores, electrodomésticos, etc. Puesto que no quiero que ningún oligarca sea dueño de estos puntos de venta digitales, y estoy en desacuerdo con el 30% de las tasas de alquiler que cobra Apple, me encantaría que fueran propiedad del público. Un patrimonio digital en el que todo tipo de desarrolladores innovadores puedan vender su software libres de la tiranía del Estado o de algún magnate de las grandes tecnologías.

Ahora que lo pienso, ¿no es así como surgió la Web1.0? ¿No fue creada por los gobiernos (desde el Pentágono hasta nuestras universidades sin ánimo de lucro) para que miles de desarrolladores nos proporcionaran protocolos abiertos creando así una Internet Comunitaria, que luego las Grandes Tecnologías se encargaron de destrozar (Web2.0)?

En resumen, mi visión es la de un nuevo procomún eléctrico que es, a la vez, una zona libre de empresas y un bullicioso ecosistema para desarrolladores privados. Esto está muy lejos de ser el anticuado estatista que Michael trató de presentar.

PASO No. 3

Michael Liebreich: Aunque pensé que ningún oyente podría salir creyendo que Varoufakis tenía un plan creíble para gestionar el sistema eléctrico si era capaz de nacionalizarlo, estaba equivocado. Los primeros comentarios en las redes sociales dejaban claro que muchos encontraban sus argumentos persuasivos y creían que la actual subida de precios estaba motivada únicamente por la corrupción y el lucro de los intermediarios. Lo que nos recuerda a todos los tecnócratas que la energía es profundamente política e irracional. Por muy obvio que sea el diseño óptimo de la ingeniería o la política, algunos, quizá incluso la mayoría, se negarán a aceptarlo.

Yanis Varoufakis: No me corresponde decir a los oyentes o a los lectores lo que deben creer. Lo que sí sé es que la mayor parte de las subidas de los precios de la electricidad está impulsada por la vil especulación en los mercados de derivados. También sé que, aunque el Reino Unido obtiene (por término medio) su electricidad de fuentes de energía autóctonas, los precios que pagan los británicos han subido tanto en el Reino Unido como en países como el mío, que dependen de fuentes de energía importadas. Esto demuestra sin lugar a dudas que la mercantilización de la electricidad (y no sólo su privatización) expone la producción eléctrica de un país al chantaje financiero.

En resumen, la energía es siempre profundamente política. Especialmente en sociedades explotadas por corporaciones cuya estrategia de búsqueda de rentas se basa en gran medida en (a) ocultar su extracción de rentas bajo un velo de fundamentalismo de mercado y (b) presentar a cualquiera que rechace su propaganda fundamentalista de mercado como... irracional.

PASO No. 4

Michael Liebreich: Nuestra conversación fue, en cierto modo, la última ronda del debate Revolución o Reforma de principios de los años 70 entre el profesor de la izquierda radical Herbert Marcuse, que promovía la revolución, y el racionalista crítico Sir Karl Popper, que defendía la reforma. ¿Se obtienen mejores resultados rompiendo todo y empezando de nuevo, o arreglando los defectos del sistema actual? Este mismo debate caracteriza la lucha más amplia entre los partidarios del decrecimiento (revolución) y del crecimiento sostenible (reforma).

Yanis Varoufakis: Aunque me honra la comparación con Herbert Marcuse, me temo que nuestro debate es mucho menos heroico. El mundo ha cambiado desde principios de los años setenta. Los viejos argumentos entre socialistas y librecambistas están enterrados bajo los escombros de la derrota de la izquierda en 1991 y la paliza de los librecambistas en 2008. Desde 2009, el socialismo permanente para las corporaciones y la austeridad permanente para la gran mayoría han creado un entorno tóxico en el que los únicos ganadores son las desagradables corporaciones que extraen rentas y las masas desesperadas. La gente como Michael y yo no tenemos derecho a pretender que estamos llevando adelante los apasionantes debates de los intelectuales que vivieron en una época en la que el capitalismo de libre mercado era todavía una posibilidad y el socialismo lo desafiaba."

(*) El oligopsonio (del gr. ὀλίγος olígos ('poco') y ὀψωνία opsōnía ('compra')), es una situación de competencia imperfecta que surge en un mercado donde existe un número pequeño de demandantes en los cuales se deposita el control y el poder sobre los precios y las cantidades de un producto en el mercado (Wikipedia)

(Yanis Varoufakis, Brave New Europe, 05/11/22; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

20.10.22

Joseph E. Stiglitz: Lo usual a lo largo de la historia ha sido que a quienes sacan provecho de una guerra se los ejecutara. Pero hoy, la nómina incluye a muchos productores y operadores de energía, que en vez de ir al cadalso, deberían pagar un impuesto a las ganancias inesperadas... Medidas más abarcadoras se necesitan en Europa, donde en su forma actual, el mercado de la electricidad no es apto para tiempos de guerra, ya que sigue el principio de fijación de precios según el costo marginal... por lo que las facturas de electricidad para los consumidores se están disparando. En Noruega, un país con enormes reservas de gas y petróleo, además de gran capacidad para la generación hídrica, el precio de la electricidad ha llegado casi a decuplicarse... las familias y pequeñas empresas están contra las cuerdas, e incluso compañías importantes han quebrado... la principal causa ha sido que la dirigencia europea no actuó con rapidez suficiente para cambiar una estructura de mercado que no está pensada para tiempos de guerra... para derrotar a Rusia es necesario mejorar la respuesta económica de Occidente en un sentido más amplio. Y eso empieza con un mejor reparto de los costos, mediante impuestos a las ganancias inesperadas, controles a precios clave (por ejemplo los de la electricidad y de los alimentos) y alentando intervenciones estatales allí donde sea necesario para aliviar escaseces críticas... El neoliberalismo, que se basa en ideas simplistas respecto de cómo deberían operar los mercados sin comprensión de cómo operan en la realidad, no ha funcionado ni siquiera en tiempos de paz. No permitamos que nos impida ganar esta guerra

 "(...) Pero es un error pensar que la guerra puede ganarse con una economía de tiempos de paz. Ningún país ha salido airoso jamás de una guerra importante por obra del mercado, ya que este es demasiado lento para la clase de grandes cambios estructurales que se necesitan. Por eso Estados Unidos tiene una Ley de Producción para la Defensa, aprobada en 1950 y a la que se apeló hace poco en la «guerra» contra la COVID‑19, y luego para resolver una grave escasez de leche de fórmula.

La Unión Europea ha propuesto una medida de esa naturaleza, pero llegaría demasiado tarde y sería demasiado débil y acotada en relación con el desafío que enfrentamos. Del mismo modo, si bien varios miembros del Congreso de los Estados Unidos han presentado proyectos de ley para gravar las superganancias de las grandes petroleras, hasta ahora la administración Biden no ha hecho avances en esa dirección. (...)

  Pero gravar las ganancias inesperadas y usar lo recaudado para financiar los gastos bélicos necesarios y dar apoyo a los perjudicados por los altos precios no es antiempresa; es gestión responsable en tiempos de guerra, necesaria para mantener el apoyo popular al esfuerzo bélico. Tales impuestos temporales no dañan ni la inversión ni el empleo, y no hay nada de injusto en gravar ganancias excepcionales que las empresas no han hecho nada por merecer. (Además, en términos más generales, los impuestos a las ganancias corporativas no son distorsivos, porque los costos, incluido el capital, son deducibles.)

 Medidas más abarcadoras se necesitan en Europa, donde en su forma actual, el mercado de la electricidad no es apto para tiempos de guerra, ya que sigue el principio de fijación de precios según el costo marginal. Es decir, el precio de la electricidad depende de la fuente de producción más costosa que haya que emplear para satisfacer la demanda en un momento dado. Al dispararse los precios del gas, el costo marginal aumentó muy por encima del costo promedio (las fuentes de energía renovables, por poner un ejemplo, siguen costando casi lo mismo).

Es así que muchos proveedores de electricidad de bajo costo se están haciendo un agosto, lo mismo que los operadores que compraron energía a los precios más bajos de antes de la guerra. Mientras estos participantes del mercado se embolsan miles de millones de euros en ganancias, las facturas de electricidad para los consumidores se están disparando. En Noruega, un país con enormes reservas de gas y petróleo, además de gran capacidad para la generación hídrica, el precio de la electricidad ha llegado casi a decuplicarse.

En tanto, las familias y pequeñas empresas están contra las cuerdas, e incluso compañías importantes han quebrado. El mes pasado, Alemania «nacionalizó» Uniper (una gran empresa que provee un tercio del gas del país), lo que en la práctica supone socializar sus enormes pérdidas. Se ha dejado de lado el principio europeo de no dar asistencia estatal a empresas, y la principal causa ha sido que la dirigencia europea no actuó con rapidez suficiente para cambiar una estructura de mercado que no está pensada para tiempos de guerra. (...)

También hay que hacer algo en relación con el gran encarecimiento de los alimentos. Después de medio siglo de pagar a los agricultores estadounidenses para que no produzcan (un viejo método para sostener los precios agrícolas), ahora es el momento de pagarles para que produzcan más.

Cambios de esta naturaleza se han vuelto imprescindibles. Como bien entendieron los vietnamitas, las guerras no se ganan sólo en el campo de batalla, sino también en el frente político.(...)

 Es obvio que para derrotar a Rusia es necesario proveer más ayuda a Ucrania. Pero también es necesario mejorar la respuesta económica de Occidente en un sentido más amplio. Y eso empieza con un mejor reparto de los costos, mediante impuestos a las ganancias inesperadas, controles a precios clave (por ejemplo los de la electricidad y de los alimentos) y alentando intervenciones estatales allí donde sea necesario para aliviar escaseces críticas.

 El neoliberalismo, que se basa en ideas simplistas respecto de cómo deberían operar los mercados sin comprensión de cómo operan en la realidad, no ha funcionado ni siquiera en tiempos de paz. No permitamos que nos impida ganar esta guerra."               

 (Joseph E. Stiglitz, Revista de prensa, 18/10/22; Este artículo se publicó originalmente en Project Syndicate)

11.10.22

Alemania pagará la factura eléctrica de todos los hogares y pequeñas empresas en Diciembre e impondrá una tarifa súper reducida a los precios de la electricidad en su industria. Y hasta aquí la lección de pseudoliberalismo y pseudolibre mercado (Carlos Cagigal)

Carlos Cagigal @CcagigalNeira

Alemania pagará la factura eléctrica de todos los hogares y pequeñas empresas en Diciembre e impondrá una tarifa súper reducida a los precios de la electricidad en su industria. Y hasta aquí la lección de pseudoliberalismo y pseudolibre mercado.

2- Pago único equivalente a toda la factura para diciembre. Para los clientes de gas industrial, a partir de enero un precio fijo entorno a 7 cent de €/Kwhora sobre 70% del consumo del año anterios.

3- A partir de enero, para hogares, pequeñas y medianas empresas una cobertura a cargo del estado equivalente al 80% del consumo del año anterior o de 12cent/Kwh durante un periodo de 14 meses.

3:52 p. m. · 10 oct. 2022
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10.10.22

Laudatio a Pedro Sánchez en Blätter: Desde que Pedro Sánchez llegó al poder, España ha estado mucho más presente en la política internacional que antes... en el seno de la UE, España fue capaz de hacer valer sus posiciones con éxito durante las crisis de los últimos años. Ya durante la pandemia de Covid, la pelea española por los bonos Covid allanó el camino para el Fondo Europeo de la Próxima Generación de la UE. Con 70.000 millones de euros, España es también el país que más se beneficia de estas ayudas, aunque el reparto del dinero se tambalee por los cuellos de botella administrativos. Las demandas españolas también se han hecho oír en la actual crisis energética. Junto con Portugal, Madrid ha arrebatado a la UE la llamada excepción ibérica en la regulación de los precios de la electricidad... Pedro Sánchez intenta ahora volver a presentarse como impulsor de Europa.

 "Cuando la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó a mediados de septiembre los planes de un impuesto sobre el exceso de beneficios en toda Europa para las empresas energéticas, según el cual los ingresos superiores a 180 euros por kilovatio hora se verían gravados con una tasa temporal, una oleada de satisfacción debió recorrer el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Al fin y al cabo, unas horas antes, el Parlamento de Madrid había aprobado en primera lectura una propuesta muy similar a iniciativa de su Gobierno.

La "Ley de Tributación Temporal de Empresas Energéticas y Entidades Financieras" española establece que los bancos con beneficios anuales superiores a 800 millones de euros tendrán que pagar un 4,8% sobre los beneficios netos por intereses y comisiones de los clientes durante los próximos dos años. Las empresas energéticas con beneficios superiores a mil millones de euros deberán pagar un impuesto anual del 1,2% sobre todas sus ventas. Se trata de distribuir de forma más justa los beneficios que las principales empresas han obtenido del aumento de los precios del gas y la electricidad provocado por la guerra o la subida de los tipos de interés.

Mientras que en la propuesta de la UE sólo se quiere descremar el exceso de beneficios relacionados con la crisis -es decir, la diferencia entre los beneficios del periodo 2019 a 2021 y los del periodo marcado por la guerra de Ucrania- con un 33,3%, España quiere así gravar todas las ventas. Si se llega a un acuerdo en Bruselas, la fiscalidad de las empresas españolas podría tener que adaptarse al marco europeo. Pero la idea es la misma: Los que se benefician especialmente de la crisis también deben ser especialmente solidarios.

 Sólo los tres grandes productores españoles de electricidad, Naturgy, Endesa e Iberdrola, ganaron en el primer semestre casi una cuarta parte más que en el mismo periodo del año anterior. Al mismo tiempo, el aumento de los precios de la energía y la inflación, que actualmente es de casi el once por ciento, están haciendo subir el coste de la vida de los españoles. El peso de la crisis debe repartirse "equitativamente sobre todos los hombros", dijo Pedro Sánchez en el Parlamento.

En junio, el socialista ya había anunciado públicamente el impuesto sobre el exceso de beneficios, como complemento al gravamen especial sobre las empresas energéticas que ya está en vigor desde octubre de 2021. La oposición de derechas del conservador Partido Popular y el ultraderechista Vox votaron en contra del impuesto extra, pero Sánchez se aseguró el apoyo del socio de coalición más pequeño, Unidos Podemos, el izquierdista Más País y los partidos regionales catalanes, vascos y gallegos. Siete mil millones de euros ingresarán en las arcas del Estado a través del impuesto especial durante los próximos dos años. El proyecto no especifica el uso que se dará a los ingresos, pero según el Gobierno, se destinarán a financiar medidas para reducir el aumento del coste de la vida, como la reducción de los precios del transporte público que se ha hecho efectiva desde principios de septiembre y las becas para estudiantes.

Tan importante para Pedro Sánchez como la redistribución de las consecuencias de la crisis es el efecto de señalización que la ley tiene en la dirección de Europa. En una entrevista concedida a la televisión estatal tras la votación parlamentaria, expresó su gran satisfacción por el hecho de que la UE adoptara "por fin" las recetas de España: "Llevamos casi un año exigiendo que se intervenga en el mercado eléctrico y energético, que se limiten los precios [...] y que se defiendan con más fuerza los intereses de la clase trabajadora y de la clase media"[1] Esto subraya el papel en el que le gusta verse a la coalición de izquierdas española: como pionera de la política progresista en Europa y como garante de los principios clásicos del Estado del bienestar en España.

 De hecho, desde que el socialista llegó al poder, España ha estado mucho más presente en la política internacional que antes. A diferencia de su predecesor conservador, Mariano Rajoy, Sánchez habla inglés con fluidez y sabe moverse en el ámbito internacional. La cumbre de la OTAN celebrada en Madrid en junio se convirtió en un golpe de efecto en cuanto a la hospitalidad del sur de Europa, con imágenes impactantes de la cena de gala en el Prado y abrazos amistosos y sinceros de sus homólogos. Y en el seno de la UE, España fue capaz de hacer valer sus posiciones con éxito durante las crisis de los últimos años. Ya durante la pandemia de Corona, la lucha española por los bonos Corona allanó el camino para el Fondo Europeo de la Próxima Generación de la UE. Con 70.000 millones de euros, España es también el país que más se beneficia de estas ayudas, aunque el reparto del dinero se tambalee por los cuellos de botella administrativos.

Las demandas españolas también se han hecho oír en la actual crisis energética. Junto con Portugal, Madrid ha arrebatado a la UE la llamada excepción ibérica en la regulación de los precios de la electricidad: Mientras que el gas, la fuente de energía más cara en la actualidad, sigue marcando el precio de la electricidad en el resto de Europa, España ha puesto un tope a los precios del gas, lo que le ha permitido reducir los costes de la electricidad en una quinta parte. España puede permitirse esta salida de las directrices del mercado europeo porque no obtiene su gas principalmente de Rusia, sino de Estados Unidos, el norte de África y Qatar, principalmente a través de cinco terminales de gas licuado. Ningún otro país europeo tiene más plantas de procesamiento de gas licuado. Además, la Península Ibérica está en gran medida aislada del resto de Europa en lo que respecta al suministro de energía.

Luces apagadas, calefacción baja

España utilizó los mismos argumentos para obtener una exención del plan europeo de emergencia del gas. Mientras que en el resto de la UE hay que ahorrar el 15% de la energía para no agotar los depósitos de gas, en España sólo es el 7%. Madrid quiere conseguirlo, entre otras cosas, estableciendo límites de temperatura: En verano, los interiores de las instalaciones públicas y las salas comunes de los hoteles, así como los grandes almacenes, los cines, las oficinas y los comercios, no pueden estar refrigerados a menos de 27 grados, salvo en el caso de la gastronomía o las industrias con trabajos físicamente intensos. En invierno, en cambio, la calefacción no debe superar los 19 grados. Las puertas permanentemente abiertas en los comercios que permiten que el aire refrigerado o calentado salga al exterior son un tabú, al igual que los escaparates iluminados después de las 10 de la noche. Según el operador de la red, Red Eléctrica, ya en los primeros días tras la entrada en vigor de la normativa, la demanda de electricidad en todo el país cayó una media del cinco por ciento respecto a la semana anterior.

 Pedro Sánchez intenta ahora volver a presentarse como impulsor de Europa. Poco antes de las vacaciones de verano, anunció que presentaría a la UE una propuesta de reforma del mercado europeo de la electricidad. Entre otras cosas, se va a revisar el principio de orden de mérito, según el cual la fuente de energía más cara dicta el precio. El Presidente del Gobierno español sabe que la Presidenta de la Comisión, von der Leyen, está de su lado. Sin embargo, esto se debe en parte al poder del astuto estratega de marketing Sánchez: desde la crisis de Corona, la voluntad del Estado de regular la gestión de las crisis ha aumentado en todo el mundo. También en la UE hay cada vez menos voces que confíen únicamente en los mecanismos de autorregulación del mercado.

El "poder de la mayoría

Sánchez también quiere utilizar este giro ideológico en la política interior. No es la primera vez que, durante el debate sobre el impuesto sobre el exceso de beneficios, invoca el horizonte de la experiencia de la crisis financiera a partir de 2008, con cuyas consecuencias económicas y sociales el país sigue en parte luchando hoy. Ante el "no" de los conservadores, Sánchez recordó en una entrevista televisiva que el Partido Popular de entonces había levantado el sistema financiero español durante la crisis con un paquete de mil millones de euros. El recuerdo de esto está todavía muy presente en España: como el rescate del sector financiero iba acompañado de medidas de austeridad masivas y de una reforma del mercado laboral que todavía hoy es controvertida, provocó en su momento el descontento de la opinión pública. La crítica a esto también fue asumida por el movimiento de los indignados, que ocuparon las plazas públicas en mayo de 2011 y se vieron como defensores de la mayoría, del "99 por ciento". Una gran parte de los votantes de Unidos Podemos, el socio de coalición más pequeño de los socialistas, todavía están muy familiarizados con estas consignas. Y por eso también fue una concesión a ellos cuando Sánchez, en su defensa del impuesto sobre el exceso de beneficios, se apoyó en la eficacia de las frases programáticas: "El poder del dinero es grande, pero en una democracia no hay mayor poder que el de la mayoría, y son sus intereses los que este Gobierno va a defender siempre"[2].

 Aunque Sánchez no mencionó que su compañero de partido y predecesor José Luis Rodríguez Zapatero también había impuesto recortes al país durante la crisis financiera, el mensaje es claro: el tiempo de la política económica neoliberal ha terminado. En cambio, Sánchez quiere ganar puntos con conceptos clásicos de la izquierda. España se enfrenta a un año superelectoral en 2023 con elecciones parlamentarias, autonómicas y locales. Y Sánchez también se dirige a los votantes que vacilan entre su tradicional Partido Laborista y la no tan nueva izquierda.

Ya durante la crisis de Corona, recurrió a los conceptos clásicos del Estado del bienestar con la "Renta Mínima", una ayuda a la renta básica independiente del empleo remunerado, y el programa de jornada reducida. Sobre todo, el programa de jornada reducida, que se ha prorrogado hasta finales de marzo de 2022, es ahora también muy elogiado por medios de comunicación más bien conservadores como el diario catalán La Vanguardia[3] De hecho, un vistazo a los datos macroeconómicos muestra en parte el éxito de esta política: aunque la tasa de desempleo actual del 12,6 por ciento es relativamente alta, es significativamente menor que al final del año Corona 2020, cuando era del 16,1 por ciento. La temida pérdida de puestos de trabajo tampoco se ha materializado; al contrario, el Gobierno señala con orgullo que el número de contratos indefinidos se ha cuadruplicado sólo en julio respecto a la media histórica.

Las recetas actuales para la crisis siguen esta línea, pero apuntan menos a los cambios estructurales y más a la realidad inmediata de la vida. Durante tres meses, de septiembre a diciembre, los precios del transporte público se reducirán masivamente en toda España. En lugar de una oferta universal como el billete alemán de nueve euros, existe un sistema diferenciado del que se beneficiarán especialmente los viajeros: Quienes demuestren que van a realizar al menos 16 viajes en una ruta previamente determinada, viajarán gratis en el futuro. Los viajes de menos de 100 minutos en el tren expreso AVE costarán ahora sólo la mitad. Los billetes de transporte público en las grandes ciudades también son ahora sólo la mitad de caros, ya que dependen de las subvenciones de los gobiernos locales. En las dos primeras semanas de septiembre ya se han expedido 900.000 billetes gratuitos de transporte múltiple a los viajeros. El uso del transporte público en las áreas metropolitanas aumentó un 27%.

Desplazamientos gratuitos, compras baratas

Si el socio de coalición más pequeño, Unidos Podemos, se sale con la suya, pronto se limitarán los precios de una selección de alimentos básicos. La inflación de casi el 11%, así como el aumento de los costes del combustible y los fertilizantes, han hecho subir los precios de los alimentos: En agosto aumentaron casi un 14% respecto al año anterior, incluso en el caso de los alimentos básicos. El aumento de los precios es especialmente drástico en el caso del aceite de cocina, que ha subido un 71%, la harina y los productos de cereales (39% más caros), la leche (más del 26% más cara) y los huevos (más del 22% más caros). La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de Unidos Podemos, está negociando con las asociaciones de consumidores y minoristas y con los distribuidores la forma adecuada de limitar estos precios.

 Sin embargo, hasta ahora los planes se han topado con la resistencia masiva de las asociaciones empresariales. Antonio Garamendi, presidente de la patronal CEOE, habló de "planificación soviética"; la oposición de derechas percibió un ataque a la economía de libre mercado. En el pasado, Sánchez nunca ha ocultado que los planes de la izquierda eran demasiado intervencionistas para él. Sin embargo, esta vez deja que su popular ministra de Trabajo se salga con la suya. Porque, aunque la iniciativa provenga del socio de la coalición, los socialistas también podrían beneficiarse de un acuerdo sobre una cuestión tan fundamental como el suministro de alimentos.

Y eso es necesario. Hasta ahora, la coalición de izquierdas apenas ha podido traducir su política social en un posible éxito electoral. En las encuestas, los conservadores suelen estar por delante de los socialistas. Los analistas lo atribuyen al cansancio de la población por la crisis y a la confianza de la que goza el nuevo líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

Todavía es demasiado pronto para hacer predicciones, pero Pedro Sánchez podría, de hecho, recibir algún apoyo indirecto a la campaña por parte de Bruselas en las próximas semanas. El hecho de que la presidenta conservadora de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, proponga ahora un impuesto sobre el exceso de beneficios y pida una reforma del mercado europeo de la electricidad pone a los diputados del Partido Popular en un aprieto para explicarse. ¿Cómo van a defender en el Parlamento Europeo un proyecto que rechazan en casa? Sin duda, Pedro Sánchez no dejará de explotar esta contradicción en los medios de comunicación."     
              (Julia Macher , Blätter, octubre, 2022; traducción DEEPL)

7.10.22

España tiene un mercado propio de gas, desconectado de la UE, y sus suministros funcionan, en más del 97%, mediante contratos de largo plazo en los que los precios son muy inferiores a los de mercado... Si el gobierno español practicara el mismo método que el practicado en Francia con EDF, que está obligada por ley a vender a 46€/MWh a otras eléctricas y comercializadoras, el cuento iba a cambiar, y mucho, en España... Los grandes operadores ya han sido apercibidos por abuso de posición dominante

Carlos Cagigal @CcagigalNeira

España tiene un mercado propio de gas, desconectado de la UE, y sus suministros funcionan, en más del 97%, mediante contratos de largo plazo en los que los precios son muy inferiores a los de mercado. Los grandes operadores ya han sido apercibidos por abuso de posición dominante.
Iván @ivan_unalcoyano

Lo que alucino, es que España teniendo un mercado propio del gas, desconectados de Europa, los futuros del Mibgas tienen tímidas bajadas, en cambio el TTF holandés bajó ayer hasta los 162€/Mwh

8:46 a. m. · 5 oct. 2022
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Si el gobierno español practicara el mismo método que el practicado en Francia con EDF, que está obligada por ley a vender a 46€/MWh a otras eléctricas y comercializadoras, el cuento iba a cambiar, y mucho, en España.

3:30 p. m. · 5 oct. 2022
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23.9.22

La factura energética pone en riesgo de pérdidas a la mitad de las pymes catalanas... de ahí que el presidente de la patronal PIMEC ha pedido a las administraciones la "intervención inmediata del mercado energético"

 "La mitad de las pymes catalanas están en riesgo de pérdidas por los elevados costes energéticos, según las conclusiones de una encuesta realizada por Pimec, en la que el 25% de las empresas consultadas afirma que en la situación actual son inviables. Es por ello que el presidente de la patronal, Antoni Cañete, ha pedido a las administraciones la "intervención inmediata del mercado energético".

El cuestionario, sobre una base de 614 respuestas, arroja que para una cuarta parte de las empresas, el peso del gasto energético sobre los ingresos actualmente es del 15% o más, mientras que en 2021 era del 5,8%, y por tanto, se triplica. Y para la mitad de las empresas, el peso es del 4,7% o más, frente al 2% de 2021, por lo que se ha incrementado un 140%.

Teniendo en cuenta el incremento del peso que supone ahora el gasto energético sobre los ingresos, y el margen de las pymes, la mitad de pymes catalanas están en riesgo de entrar en pérdidas y "estos efectos se pueden empezar a notar a partir del primer trimestre del 2023", según haseñalado el presidente de la Comisión de Energía de Pimec, Joan Vila."                (Estela López, El Economista, 22/09/22)

15.9.22

Los países europeos, incluido el Reino Unido, ya obtienen más de la mitad de su electricidad de fuentes no fósiles, y esa proporción va a crecer rápidamente, en esta década y más allá. Sin embargo, el mercado principal de la electricidad sigue basándose en los combustibles fósiles... los precios generales de la electricidad no pueden seguir fijándose de forma sensata sobre la base de la fijación de precios de costes marginales a corto plazo, en la que el gas fija el precio de forma totalmente desproporcionada... El alivio y la redistribución, como en los actuales paquetes de emergencia, es la única opción creíble para este invierno, pero la política necesita urgentemente emprender opciones que impliquen una reforma. Parte de la respuesta ya la tenemos a mano... Grecia propuso una forma sistemática de integrar las fuentes no fósiles en el mercado mayorista existente de forma que el precio de la electricidad se redujera al coste medio en lugar de al marginal... Alemania está estudiando activamente esta opción

 "(...) En este documento se ha argumentado que para sortear con éxito las crisis combinadas de la energía y el cambio climático es necesario comprender las características únicas del sistema eléctrico y de los mercados de la electricidad que hemos creado. La base de una respuesta eficaz debe ser el reconocimiento de que, al menos en el ámbito de la electricidad, la crisis es estructural. 

Los países europeos, incluido el Reino Unido, ya obtienen más de la mitad de su electricidad de fuentes no fósiles, y esa proporción va a crecer rápidamente, en esta década y más allá. Sin embargo, el mercado principal de la electricidad sigue basándose en los combustibles fósiles. 

En la electricidad, la crisis ha puesto de manifiesto, y no ha creado, el hecho de que los precios generales de la electricidad no pueden seguir fijándose de forma sensata sobre la base de la fijación de precios de costes marginales a corto plazo, en la que el gas fija el precio de forma totalmente desproporcionada. 

El hecho de que las nuevas energías renovables, en particular, cuesten una pequeña fracción del precio mayorista de la electricidad, subraya la oportunidad potencial, si las reformas pueden apoyar y acelerar efectivamente la transición ya iniciada. Con este telón de fondo, el documento ha identificado al menos cuatro retos clave y principios asociados, de los cuales los dos primeros están estrechamente relacionados:

- La transición es de un sistema basado en productos básicos hacia un sistema basado en activos, con fuertes implicaciones para los tipos apropiados de mercados y financiación; más específicamente, la fijación de precios a corto plazo basada en productos básicos (un mercado sólo de energía) es una forma extremadamente ineficiente de financiar activos que son intensivos en capital pero muy baratos de operar. 38

- Los impactos distributivos - entre productores y consumidores, y entre diferentes grupos de consumidores - son muy importantes; los gobiernos no pueden ignorar la gran diferencia entre los costes marginales y los costes medios del sistema, y deben considerar opciones para dirigir la ayuda a los más vulnerables. 

En principio, la carga de los costes de la energía puede aliviarse mediante la reducción o la redistribución, o mediante la reforma; y cada una de ellas conlleva la misma opción filosófica y práctica: ayudar a todos los consumidores por igual o dar prioridad a las ayudas a los más vulnerables. 

El alivio y la redistribución, como en los actuales paquetes de emergencia, es la única opción creíble para este invierno, pero la política necesita urgentemente emprender opciones que impliquen una reforma. Parte de la respuesta ya está a mano. En toda Europa, la mayor parte de la generación renovable se ha basado en contratos de precio fijo de algún tipo. En el Reino Unido y otros países, los Contratos por Diferencia han sido muy eficaces para las renovables y devolverán a los proveedores la mayor parte de lo que ahora son ingresos excedentes, ayudando a amortiguar la diferencia entre los costes marginales al por mayor y los costes medios del sistema. Algunos contratos privados directos (Power Purchasing Agreements) también ayudan a afrontar estos dos retos, para los participantes implicados. 

En la UE, varios países pidieron una reforma a medida que se desarrollaba la crisis y, en julio, Grecia propuso una forma sistemática de integrar las fuentes no fósiles en el mercado mayorista existente de forma que el precio de la electricidad se redujera al coste medio en lugar de al marginal. 

(La propuesta consiste en un diseño del mercado de la energía para desacoplar los precios de la electricidad del aumento de los precios del gas. Nota informativa de la delegación griega con vistas al Consejo Extraordinario de Transportes, Telecomunicaciones y Energía del 26 de julio de 2022. ENER 266 : Ref 11398/22. La esencia de la propuesta es que las fuentes con contratos a largo plazo ofrezcan volúmenes en el mercado y sus precios fijos, en lugar de ofertar de forma competitiva hacia el coste marginal del sistema; sólo después de tomar estos volúmenes, el operador del mercado tomaría las ofertas de las fuentes de combustibles fósiles "bajo demanda". El mercado combinado se vendería entonces al precio medio de los dos. En Estados Unidos están surgiendo algunas propuestas que reconocen el papel clave de los contratos baratos a largo plazo y las formas de integrarlos en los mercados mayoristas. Estas y otras, incluidas las propuestas de dividir totalmente los mercados como en (Keay y Robinson, 2017), se revisarán en nuestro informe posterior.)

Otros países de la UE, entre ellos Alemania, están estudiando activamente estas opciones.35 Estas opciones aún no han aparecido en los actuales debates políticos del Reino Unido sobre la respuesta a la crisis energética. 

Las reformas estructurales también deberían tener en cuenta otros retos estratégicos que hay que afrontar en la transición eléctrica, en particular: 

- A medida que la parte renovable/no fósil del sistema crezca más, deberá asumir cada vez más los costes de respaldo y equilibrio (incluidas las dimensiones locativas) que actualmente proporciona el resto del sistema; 

- Los consumidores -tanto privados como empresariales- son muy diversos, sus intereses y opciones importan, y las políticas deberían tener como objetivo involucrar a los consumidores de forma mucho más activa en el sistema, dándoles opciones reales para contribuir y beneficiarse de la transición en curso. 

Son pocas las propuestas que abordan todos estos retos a la vez. Las opciones que podrían ofrecer a los consumidores un acceso más directo a las energías renovables baratas, debidamente estructuradas, pueden ofrecer nuevas formas de lograr estos múltiples objetivos (por ejemplo, las propuestas de "mercado dual" de Keay y Robinson (2017) o de Grubb y Drummond (2018)). 

Hasta ahora, las dimensiones distributivas y de bienestar que están dominando la política de la crisis energética apenas han tocado las oportunidades que ofrece la transición energética, y viceversa. Las crisis también son oportunidades de reforma. Nuestro próximo artículo en esta serie considerará en mayor profundidad los enfoques de mercado dual, que pueden ser los más prometedores para abordar las preocupaciones distributivas de la crisis energética, al tiempo que desarrollan los requisitos fundamentales para las nuevas estructuras de mercado apropiadas para el mundo emergente de la electricidad baja en carbono."             

(Michael Grubb: UK INDUSTRIAL ELECTRICITY PRICES: COMPETITIVENESS IN A LOW
CARBON WORLD; The Bartlet Institute, Sept., 2022; traducción DEEPL)

8.9.22

Truss elabora un plan de 130.000 millones de libras para congelar las facturas energéticas del Reino Unido... La factura de la luz en el Reino Unido se disparará un 80% a partir de octubre, hasta alcanzar las 3.548 libras anuales para un hogar medio, lo que obligará a muchas familias más pobres a elegir entre la calefacción de sus hogares y otros productos básicos... ese régimen de precios será efectivamente abolido y el regulador energético Ofgem será dejado de lado... y Austria limita el precio de la electricidad a 10 céntimos el kWh para los hogares durante 18 meses... a partir de 2.900 kwh se cobrará la electricidad según el precio del mercado... el coste de esta medida se situará entre los 3.000 y 4.000 millones de euros... “Nadie en Austria debería no ser capaz de cubrir sus necesidades de electricidad básicas”

 "Truss elabora un plan de 130.000 millones de libras para congelar las facturas energéticas del Reino Unido. El Gobierno británico pretende evitar la subida de la factura energética en octubre.

 La primera ministra entrante, Liz Truss, ha elaborado planes para fijar las facturas anuales de electricidad y gas de un hogar típico del Reino Unido en el nivel actual de 1.971 libras (2.300 dólares) o por debajo de él.

En las conversaciones mantenidas en los últimos días con su equipo y con funcionarios del Gobierno, Truss ha establecido un mecanismo que evitará el aumento masivo de las facturas de energía que se producirá a principios del mes que viene con el actual sistema de precios, según funcionarios y asesores de Truss que fueron informados del plan. La política podría costar hasta 130.000 millones de libras en los próximos 18 meses, según documentos políticos vistos por Bloomberg.

 La factura de la luz en el Reino Unido se disparará un 80% a partir de octubre, hasta alcanzar las 3.548 libras anuales para un hogar medio, lo que obligará a muchas familias más pobres a elegir entre la calefacción de sus hogares y otros productos básicos. Según los planes elaborados por el equipo de Truss, ese régimen de precios será efectivamente abolido y el regulador energético Ofgem será dejado de lado.

En su lugar, los ministros fijarán un nuevo precio unitario que los hogares pagarán por la electricidad y el gas, dijeron las personas. Un portavoz de Truss se negó a comentar los detalles del plan, mientras que funcionarios de la campaña confirmaron que los detalles eran exactos. (...)"                  (
, Bloomberg, 06/09/22)

 

 "Austria ha decidido limitar los precios de la electricidad del país durante un periodo de 18 meses para ayudar a los hogares a lidiar con los elevados precios energéticos, según ha informado el Ejecutivo este miércoles.

En concreto, el Gobierno del país ha decidido poner un precio de 10 céntimos por kWh para los primeros 2.900 kWh de consumo de cada hogar. Esta cifra supone el 80% del consumo medio de los hogares austríacos, según ha puntualizado el canciller de Austria, el democristiano Karl Nehammer. 

 “Nadie en Austria debería no ser capaz de cubrir sus necesidades de electricidad básicas”, ha indicado el mandatario, explicando que el tope a los precios entrará en vigor en diciembre de 2022 y se extenderá hasta mediados de 2024.

El Ejecutivo considera que el diseño de esta medida supone una ayuda a los hogares austríacos y, además, incentiva el ahorro al existir un consumo máximo. La electricidad consumida en exceso de esos 2.900 kWh iniciales se pagará a su precio normal.

El Gobierno calcula que el coste de esta medida se situará entre los 3.000 y 4.000 millones de euros para el conjunto del programa."                   (el diario.es, 07/09/22)

5.9.22

La industria pide una rebaja de precios a las energéticas para no parar: “No pedimos regalos, solo que ganen un poco menos”... En 2020 el precio final para la industria electrointensiva era de unos 50 euros por megavatio/hora; el año pasado estaba en 130 y ahora está en torno a 290. Y en el gas hemos pasado de 10 euros a 200 y pico. Es insostenible... Si los precios se reconducen, se abre una “ventana de oportunidad” para la industria española: No tenemos un problema de suministro de energía, como sí pasa en países como Alemania... En ese escenario, si bajan los precios, nosotros podemos ser capaces de asumir actividad industrial que no puedan afrontar otros países. A largo plazo, con la infraestructura gasística tan desarrollada que tiene España, la cogeneración y la fuerza de las renovables hay una oportunidad para reindustrializar... todo depende si los monopolios del gas y de la electricidad tienen a bien rabajar un poco sus ganancias

 "La industria pide una rebaja de precios a las energéticas para no parar: “No pedimos regalos, solo que ganen un poco menos”. Los elevadísimos precios del gas y de la electricidad obligan a muchas plantas industriales a detener o recortar la producción. Dos de cada tres plantas de cogeneración están detenidas.

 La industria representa el 14,7% del Producto Interior Bruto, pero consume el 55,9% de la energía que devora la actividad económica española. Pocos sectores son tan sensibles a la espiral alcista de los precios energéticos. Por ello, cada vez son más las empresas industriales que paran o recortan su producción: la metalúrgica Ferroatlántica paró el martes los dos hornos que tenía en funcionamiento en su fábrica de Cantabria, después de parar en julio los que tiene en A Coruña; Azuliber, uno de los principales productores de arcilla del grupo Pamesa, comunicó el miércoles el cese total de su producción; la siderúrgica ArcelorMittal anunció el jueves la parada temporal de uno de sus hornos en Gijón.

Son tres ejemplos representativos de un escenario incierto. “La industria lo está pasando mal, sometida a una incertidumbre total por los costes energéticos y una demanda que se contrae cada vez más por la inflación”, señala Fernando Soto, director general de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE). Esa caída de la demanda ha empujado a Michelín a recortar la producción en su planta de Vitoria.

“Hace un momento hablaba con un compañero y comparábamos precios eléctricos: en 2020 el precio final para la industria electrointensiva era de unos 50 euros por megavatio/hora; el año pasado estaba en 130 y ahora está en torno a 290. Y en el gas hemos pasado de 10 euros a 200 y pico. Es insostenible”, añade Soto. Por ello, reclama a las empresas energéticas que sean “solidarias”: “No pedimos que nos regalen la energía, pero sí que ganen algo menos. Les beneficiará que la gran industria no pare”. Las pausas en la producción se dan en algunas fábricas desde hace meses, en algunos casos desde el año pasado.

 Con estos precios hay industrias que pierden dinero por estar abiertas. Es el caso de Azuliber, que achaca el parón de su producción a “la insostenible situación actual, ocasionada por los elevados precios del gas”. La empresa asegura que el coste de atomizado de una tonelada de arcilla, materia prima utilizada para la producción de azulejos, ha aumentado un 1.047%. Azuliber es una de las empresas asociadas en el colectivo Gas Industrial, que reclama una caída de los precios.

 “Está habiendo parones de industrias químicas, alimentarias, siderúrgicas... De todo tipo”, explica la presidenta de esta asociación de empresas, Veronica Rivière. “En junio detectamos una caída del 20% en la demanda de gas respecto al año pasado. En julio fue de un 31% y en agosto, de un 37%. Estas bajadas tan bruscas no se deben a medidas de eficiencia, sino a caídas en la producción”, añade. Rivière advierte de que algunas multinacionales puede compensar la caída de la producción en España con refuerzos en países que no sufren el alza de precios energéticos, como China o Estados Unidos.

 Hay sectores especialmente vulnerables, como los que dependen de la cogeneración (el desarrollo en un mismo proceso de energía eléctrica y calor útil, aplicable en industrias que utilizan vapor). La Asociación Española de Cogeneración (ACOGEN) asegura que unas 400 de las 600 plantas de cogeneración de España han parado su producción. Esta tecnología se quedó fuera de la excepción ibérica, de manera que sus precios están obsoletos. “Hemos pasado de aportar el 11% de la producción energética al 3%. Al quedarnos fuera del tope al gas hemos dejado de ser competitivos”, señala Javier Rodríguez, director general de ACOGEN. Pone como ejemplo a la papelera Saica, que ha parado sus cuatro plantas de cogeneración. “Afrontamos una degradación industrial sin precedentes”, añade Rodríguez, que este viernes se ha reunido con el Ministerio para la Transición Ecológica. “Confiamos en que van a encontrar soluciones eficaces pronto”, apostilla Rodríguez.

 Si los precios se reconducen, Soto cree que se abre una “ventana de oportunidad” para la industria española: “No tenemos un problema de suministro de energía, como sí pasa en países como Alemania. Los parones se deben a los precios, no a que no tengamos suficiente energía, como va a pasar allí. En ese escenario, si bajan los precios, nosotros podemos ser capaces de asumir actividad industrial que no puedan afrontar otros países. El Gobierno debe ser inteligente y ofrecer esas capacidades”.

En comparación con otros países europeos, la industria manufacturera española no se encuentra en el peor escenario. Según el índice PMI que calcula S&P Global, España se quedó en agosto muy cerca del valor que indica expansión, con 49,9 puntos, mientras que Alemania marcó 49,1 y el conjunto de la zona euro 49,6. A partir de 50, este índice representa crecimiento de la actividad, que sí alcanzó Países Bajos (52,6).

Rodríguez hace un diagnóstico parecido al de Soto: “Tenemos el suministro garantizado, así que veo una oportunidad para evitar deslocalizaciones y que se apueste por la industria de país. A largo plazo, con la infraestructura gasística tan desarrollada que tiene España, la cogeneración y la fuerza de las renovables hay una oportunidad para reindustrializar”. 

Esos deseos están condicionados a la caída de los precios energéticos. (...)"                 (Emilio Sánchez Hidalgo, El País, 03/09/22)