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8.1.20

La perversa estrategia de la élite frente al nuevo gobierno... es la misma que contra Carmena. Cuando el comunista Carlos Sánchez Mato comenzó a dirigir la economía del ayuntamiento de Madrid hace 4 años, la élite dijo que sería un desastre económico...pero el paro en Madrid bajó un 16,37%, con un superávit de 1.000 millones cada año...

"Conforme se van conociendo las medidas que pretende aplicar el gobierno de coalición, la derecha multiplica los mensajes alarmistas.

Es su estrategia de siempre: meter miedo a la población intentando hacer creer que si se aplican políticas de izquierdas surgirá el caos económico. Pero esto es rotundamente falso; no es más que un movimiento de desgaste perpetrado por la élite para defender sus privilegios, pues saben que el futuro gobierno pretende aumentar impuestos a las grandes empresas y grandes fortunas y reducir su poder con el objetivo de mejorar la vida de la mayoría de la población.

Pero es que ya demostramos en su día que estos mensajes alarmistas no tienen solidez. Cuando el comunista Carlos Sánchez Mato comenzó a dirigir la economía del ayuntamiento de Madrid hace 4 años, la élite dijo que sería un desastre económico.

Se escribieron numerosas portadas y editoriales alegando que despedir a las agencias de calificación aumentaría el coste público en 120 millones de €. La realidad es que el coste no aumentó, sino que disminuyó en 233 millones. Casi aciertan.

Cuando aumentamos el IBI a las grandes empresas la derecha se llevó las manos a la cabeza diciendo que estas empresas iban a tener que echar el cierre y despedir a sus trabajadores. La realidad es que todas ellas siguen operando en Madrid, obteniendo beneficios crecientes e incrementando su plantilla.

Dijeron que con nuestras medidas el desempleo se dispararía muy por encima de la media nacional. La realidad es que el paro en Madrid bajó un 16,37% y se mantuvo por debajo de la media española.

Cuando multiplicamos por dos la inversión social y la inversión en infraestructuras nos dijeron que se generaría un agujero desastroso en las cuentas públicas. La realidad es que presentamos superávit de más de 1.000 millones de euros cada año y que redujimos la deuda pública casi a la mitad.

No es que sean malos haciendo predicciones; es que simple y llanamente mienten para infundir miedo en la gente e intentar así desgastar a un gobierno que pretende reducir sus privilegios. La realidad es que son las medidas de la derecha las que nos han llevado a esta situación de paro, pobreza y precariedad. 

Las medidas de izquierda son las que necesitamos para reducir la desigualdad y mejorar la vida de la mayoría social. Pero como para lograrlo hay que reducir los privilegios de la élite, ésta intentará por todos los medios que no ocurra, aunque sea mintiendo y difundiendo falsedades que no tienen ningún tipo de fundamento."                    (

26.11.19

Eduardo Garzón: «919 días. Sí se podía. Cómo el Ayuntamiento de Madrid puso la economía al servicio de la gente»... "El Gobierno de Ahora Madrid sirvió para enfrentar el mantra de que la izquierda no sabe gestionar la economía"

 "(...) En el libro hablan de las dificultades que se encontró el Gobierno de Ahora Madrid, tanto por el trato mediático que recibió como por el empleado por el Gobierno de Mariano Rajoy a cuenta de la regla de gasto. Este martes, PSOE y Unidas Podemos firmaron un pacto al que ahora se podrán sumar a otros partidos. 
¿Creen que lo tendrán también difícil?

Carlos Sánchez Mato: Creo que se repiten cosas que tanto Eduardo como yo vivimos en nuestras propias carnes. En 2015, después del acceso al Gobierno de Ahora Madrid, prácticamente lo que se anunció fue el apocalipsis: nada iba a funcionar en la ciudad, la ciudad no iba a ser susceptible de ser mirada con interés por la inversión internacional, íbamos a arruinar las cuentas... Todas esas cosas fueron objeto de editoriales en los medios más importantes de este país. 

Y en el libro demostramos que no solamente era posible actuar de otra manera, sino que los resultados de nuestras políticas económicas son exitosos. Desgraciadamente, lo que no hubo posteriormente a la realización de nuestro programa de gobierno en materia económica fue desmentidos por parte de quienes habían anunciado la hecatombe.  (...)

¿Se arrepienten de haber mantenido el pulso con Montoro por la regla de gasto que propició su salida y les dejó fuera de una de las concejalías más importantes para seguir llevando a cabo políticas sociales?

CSM: Había que recortar 550 millones y hemos visto los resultados que ha tenido desde el punto de vista político. Cuando en el último año de mandato, que es cuando los gobiernos se ponen bonitos y terminan inaugurando el fruto del esfuerzo de la primera parte de la legislatura, tú lo que haces son recortes, lo que ocurre es que tu gente, tus votantes, la ciudadanía en general, no ven los frutos de tu acción. 

No era un capricho intentar seguir manteniendo nuestra senda presupuestaria: era la forma de culminar de manera adecuada un proyecto que había tenido la herramienta presupuestaria como algo fundamental. Hacer un recorte de 550 millones de euros ha tenido como resultado la abstención en los barrios de la periferia de Madrid, donde fue 20 puntos superior a los barrios en los que habitualmente gana la derecha. Eso es lo que impidió que no tuviera éxito una confluencia con un resultado mayoritario de la izquierda en la ciudad de Madrid.

El mejor combate contra la abstención es de verdad ser audaces en la realización de las políticas públicas y es un aprendizaje para el futuro.  (...)


Señor Garzón, cuando se conoció el pacto de gobierno, publicó un tuit en el que aseguró que no le había gustado la parte de la estabilidad presupuestaria...

EG: Son simplemente dos palabras que aparecen en el documento y sobre las que apenas se puede inferir una de ellas, pero sí que revela una especie de obsesión que tiene en este caso la élite económica europea, que es la de que todos los estados y las administraciones públicas tengan que tener superávit público o equilibrio presupuestario, pase lo que pase. Y es simplemente una mención a que el futuro gobierno tenga en cuenta, que antes que lograr el saneamiento de las cuentas públicas está el bienestar de la gente y que uno no puede poner por encima precisamente un objetivo fiscal frente al objetivo de mejorar la vida de la gente.

¿Qué balance hacen del Gobierno de Carmena? ¿Qué creen que recordará la gente?

CSM: Para muchos quedarán polémicas como la del traje los Reyes Magos, pero creo que lo que se construyó desde el punto de vista de acción económica es suficientemente sólido como para merecer no solamente nuestro libro, sino la atención de la gente. Creo que demostramos de una manera muy clara que había otra forma de gestionar, con el marco hostil existente, las cuentas públicas en una ciudad tan grande como Madrid. Incrementando de una manera muy importante la inversión en infraestructuras y equipamientos y la inversión social. Los compañeros del PSOE en el Gobierno central lo podrán visualizar en la realidad que llevamos a cabo en Madrid, también pactando con ellos, porque este tipo de actuaciones fueron el resultado del diálogo con el Partido Socialista en esa etapa.

EG: Sirvió como potente argumento para enfrentar al típico mantra de que la izquierda no sabe gestionar la economía. Con nuestra participación, dentro de que no hicimos la revolución socialista ni mucho menos, y sabiendo que tuvimos una limitación importante, fuimos capaces de hacer algo que nunca la derecha había sido capaz de hacer: mejorar la inversión social y mejorar la calidad de vida de la gente, al mismo tiempo que se cuadraban las cuentas haciéndolo posible desde postulados de izquierda pensando en el bienestar de la gente y no en el de los negocios.

Al principio del libro hablan mucho de la deuda, de cómo la encontraron y de la gestión que se hizo sobre la misma. ¿No es un poco raro, desde un gobierno de izquierdas, presumir de la reducción de la deuda en una ciudad que tenía y tiene tantas necesidades?

CSM: Jamás presumimos. No era nuestro objetivo la deuda, sino mejorar las condiciones de vida y bienestar de la gente de nuestra ciudad, pero lo paradójico es que conseguimos ambas cosas.

EG: Nosotros nunca presumimos, pero ocurrió una cosa muy curiosa y era que era muy goloso para cualquier medio de comunicación titular que el Ayuntamiento estaba reduciendo la deuda al mismo tiempo que la Comunidad de Madrid la estaba aumentando porque eran dos formaciones política enfrentadas y de cara a generar un titular atractivo acababa eclipsando todo lo que queríamos contar, que era que no era lo importante.

Una parte de las críticas sostenía que lo que estaba detrás de la reducción de la deuda era la falta de ejecución presupuestaria. En el libro desmontan esa parte aunque también hacen autocrítica.

CSM: Una parte de esa dificultad para ejecutar fueron las resistencias de los propios engranajes de la administración local madrileña. Pero luego hubo otra muy importante: sufrimos continuos ataques por parte de Delegación de Gobierno y del Ministerio de Hacienda, que dificultaron la propia ejecución del presupuesto. Llegamos a tener paralizada la ejecución de las obras que estábamos realizando y como nosotros decíamos, ¿a quién le molesta que pongamos elementos de protección cardiovascular en los mercados de Madrid? Pero los datos de ejecución son muy claros: fueron 800 millones de euros más en el mandato, respecto al anterior gobierno del PP, sin tener en cuenta la deuda. Se podría haber ido mucho más allá: podríamos haber conseguido que en vez de que las cuentas bancarias del Ayuntamiento el último día tuvieran 1.900 millones sin gastar, hubiera sido mejor que estuvieran las calles más limpias, más arregladas... Pero el obstáculo fue legal y de voluntad política. (...)

Uno de los detonantes de su cese como concejal y su salida de la Concejalía de Economía y Hacienda fue la guerra con Montoro y la regla de gasto. Pero hubo más motivos que fueron más internos.

CSM: Todos los planteamientos que se van desgranando en los diferentes capítulos tienen que ver con un proceso de auditoría de la deuda y de las políticas públicas que afloró irregularidades e ilegalidades de enorme tamaño en la ciudad. Un proceso en este caso, además, especialmente desarrollado y coordinado por Edu, que consiguió aflorar miles de millones de euros en irregularidades muy importantes. ¿Qué fue lo que ocurrió? Que eso tocaba a los poderes fácticos, a gente muy importante en la ciudad, gente que levanta el teléfono y se le cuadra todo el mundo. Humildemente, nosotros no.

¿Quiere decir que se cuadraba parte del gobierno de Ahora Madrid y la oposición también fue interna?

CSM: Sí, es evidente.

EG: Lo contamos en el libro, pero el objetivo no es hacer sangre ni buscar revanchismo, sino tratar de contar lo mejor que vivimos en esa experiencia, para que sirva luego.  (...)

CSM: Hay quien puede llegar a pensar que lo único que hacíamos durante las larguísimas jornadas, día tras día, era pelearnos con Montoro. Y nada más lejos de la realidad. Pusimos en marcha políticas de contratación pública que han sido pioneras en todo el Estado, que incluyen cláusulas sociales, medioambientales y de comercio justo en la contratación pública del Ayuntamiento de Madrid, que han mejorado la vida a mucha gente.

Les quería preguntar por la auditoría de la deuda. ¿Qué pasó con esa promesa electoral?

EG: Ese ejemplo es muy representativo, porque nos encontramos palos en las ruedas por parte de nuestro propio gobierno, porque consideraban que no era prioritario contar los desmanes y las irregularidades del Partido Popular, sino que había que centrarse en el futuro. Y creo que lo demuestra que es justo cuando nosotros fuimos expulsados del área, la auditoría de la deuda y la política pública se paralizó y no salió adelante nada.

CSM: Quienes pensaban que lo hacíamos por revancha se equivocaba completamente. Lo que ocurre es que era un flujo de dinero que se estaba yendo, no precisamente por el sumidero, sino que estaba alimentando a esos poderes económicos y fácticos que controlan el Ayuntamiento. 

Madrid Calle 30, por ejemplo, cuesta más a las arcas públicas porque su gestión no es pública, como ha publicado eldiario.es y también cuentan ustedes en el libro.

CSM: Cómo funciona una empresa mixta como Madrid Calle 30 es una de las situaciones más dolorosas porque supone un expolio público de un tamaño enorme y ese tipo de situaciones hay que revertirlas. Lo que pasa es que revertirlas supone enfrentarse a personas muy poderosas. (...)

Hablaban de las presiones por la regla de gasto, pero también impulsaron comisiones de investigación que motivaron mucha contestación.

CSM: Los trabajos de cada una de las comisiones de investigación, de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo, la de M-30 y todos los trabajos de la Subdirección General de la Auditoría y del equipo, tuvieron obstáculos continuos: externos e internos. Así es. Y cada uno responde a una dinámica que puede no ser exactamente la misma. Lo que nosotros teníamos claro es que el dinero de todos es sagrado y no se puede permitir que se malgaste. Si algo demostró nuestra área de gobierno fue precisamente que ese tipo de cosas no las consentíamos. Hasta en detalles como que se redujeron en prácticamente la mitad el número de altos cargos de nuestra área. Es verdad que otras contrataron más, pero desde luego en Economía y Hacienda demostramos que había otra forma de hacer las cosas...  (...)

Llegan a plantear al final del capítulo que muchos técnicos crecen dentro de la administración porque llegan incluso a ser “cómplices d actuaciones irregulares de dudosa legalidad”. ¿Para que haya un político corrupto, se necesita un funcionario corrupto?

CSM: En muchos casos sí, no necesariamente, pero en muchos casos sí. Es una herramienta imprescindible para quienes quieren saltarse la ley y la norma.

EG: Nos contaron algunos funcionarios que durante la época del Partido Popular habían sido presionados para que firmaran determinado documento que no querían firmar y que cuando no pasaban por el aro eran defenestrados. Es decir, los llevaron al puesto más aburrido, el que menos condición laboral y que peores condiciones laborales tenía. Evidentemente necesitan la complicidad de algunos funcionarios y para otras.

En el libro también tratan las remunicipalizaciones. En el caso de Funeraria, pasó a tener beneficios de más de 4 millones de euros el primer año bajo la gestión pública. Pero el nuevo gobierno de coalición ahora quiere volver al modelo de gestión privada.

CSM: Eso es corrupción legal. Lo que quieren hacer es corrupción legal. Cuando privatizaron anteriormente funeraria se demostró que había sido, además de ser corrupción legal, también corrupción ilegal, porque Luis María Huete fue condenado por esa actuación favorecedora para que los privados se enriquecieran seguramente a cambio de algo. Lo que ocurrió es que había prescrito el delito, pero eso no quita que fuera delito. La corrupción legal es hacer que el servicio público que debe ser prestado de manera directa y que ha demostrado por nuestra gestión, que es exitoso, se ha convertido en un nicho de negocio y de obtención de rentabilidad para en este caso una empresa privada.

EG: Es corrupción legal porque lo que es de todos se lo dan a unos cuantos, es así de sencillo. Algunos lo podrían llamar incluso robar. Pero en el libro hacemos hincapié en que no es sólo una cuestión tan básica como que hay por medio unos intereses privados, sino que además la propia legislación española favorece que la gestión sea directa por parte de las administraciones públicas. Explicamos que hay bonificaciones por impuesto de sociedades y también incluso bonificaciones por IVA. O sea que la propia legislación favorece que la gestión directa sea más barata y, por lo tanto, también más eficiente.

Una de las cosas que denunciaron ante la Fiscalía fue el contrato del Open de tenis. El PP le llevó a los tribunales por aquello y ahora están a un paso de ir a al banquillo de los acusados. ¿Actuaron mal?

CSM: No solo el PP, también Villarejo, que no es un detalle menor. El PP y Villarejo de la mano, actuando como lo que son, como dos cloacas, en este caso, persiguiendo a quienes persiguen su corrupción. Nada nuevo bajo el sol. Ni he sido el primero, ni la compañera Celia Mayer tampoco, ni seremos los últimos. No hemos hecho nada y no creemos que vayamos a estar ni siquiera sentados en el banquillo en ningún momento. El planteamiento que hizo la asociación auspiciada por Villarejo fue que si desde IU retirábamos de la acusación popular en la Operación Tándem que le mantiene en prisión por delitos gravísimos, este caso hubiera desaparecido. Pero nosotros no cedemos ante las presiones.

Hablan en el libro también de los retos que quedaron pendientes: la renta social municipal, el apoyo al pequeño comercio... ¿Cuál creen que era el más urgente o cuál es el que les hubiera gustado poner en marcha antes de su salida?

EG: La renta social municipal. En Madrid hay gente que no tiene ningún tipo de ingreso y se ve obligado a recurrir a la mendicidad, cuando con una renta social que no supone muchísimos recursos tendríamos muchos problemas que solucionados, o al menos, mitigados. Y era sencillo de hacer porque la renta mínima de inserción de la Comunidad de Madrid se gestiona desde el Ayuntamiento de Madrid. Entonces es tan sencillo como coger a la gente que está en lista de espera y cuantificar por cada uno de ellos el coste y era algo absolutamente factible. El problema podía ser más jurídico porque la competencia de una corporación local para este tipo de cuestiones no está clara.

CSM: Por lo que supone una quinceava parte del superávit de Madrid, se hubiera puesto el suplemento de la renta social municipal hasta un nivel absolutamente digno, hasta llegar a los 600 ó 700 euros. Avanzamos mucho en eso. (...)"                   

 (Entrevista a Carlos Sánchez Mato y Eduardo Garzón, Fátima Caballero, eldiario.es, 15/11/19)


"¡Muy contento de anunciar la publicación de un nuevo libro!  (...)

Explicamos de una forma pedagógica y accesible a todo el mundo cómo dimos la vuelta a todas las prácticas irregulares del PP, cómo disparamos la inversión social y en pequeñas infraestructuras al mismo tiempo que reducíamos la deuda pública, y cómo hicimos más justo el sistema tributario. También contamos cómo la derecha mediática y política utilizó todos los medios posibles para intentar pararnos los pies y que no cundiera nuestro ejemplo, hasta llegar a conseguirlo gracias al apoyo de parte del gobierno de Ahora Madrid, que no resistió tanta presión.

La derecha se ha encargado siempre de difundir la idea de que la izquierda no sabe gestionar bien la economía. Bueno, pues este libro es una contundente demostración de que eso es categóricamente falso. La economía se puede poner al servicio de la gente; es lo que hicimos y es lo que seguiremos haciendo.

 Cualquier proyecto político de izquierdas que ponga en riesgo los privilegios de la élite tendrá que afrontar importantes dificultades. Conocerlas es el primer paso para superarlas cuando dicha oportunidad vuelva a presentarse."                      (Eduardo Garzón, 29/10/19)

12.6.19

Por qué en Vallecas sintieron que Carmena les falló... Analizar las causas del desplome de los Ayuntamientos del cambio será complejo, pero he aquí una primera tentativa: Vallecas, barrio obrero y peleón es uno de los distritos más golpeados por los desahucios, el aumento del precio de la vivienda, los narcopisos y las bandas violentas... Uno de cada cuatro votos que perdió Carmena en toda la ciudad fue vallecano...

"(...) los pisos siguen aumentando de precio y muchos vacíos siguen conviviendo con gente que no puede acceder a ellos.

La contradicción es importante. La alcaldesa Carmena puede haber imprimido a la capital un aire ciclista, peatonal y enemigo de la contaminación que se echaba en falta en el Madrid del PP y que intentó situar a la ciudad en la vanguardia de la sensibilidad ecologista y ciudadana frente a la cultura del humo y el coche. Pero no ha sido suficiente.

 La incapacidad para resolver los problemas de vivienda en una ciudad con capas de población muy golpeadas por el estallido de la burbuja ha pesado como una correa roñosa al cuello de un perro fugado.

Analizar las causas del desplome de los Ayuntamientos del cambio será complejo, pero he aquí una primera tentativa: Vallecas, barrio obrero y peleón, emblema de lucha, es uno de los distritos más golpeados por los desahucios, el aumento del precio de la vivienda, los narcopisos y las bandas violentas. Lo mejor de cada casa está en Vallecas, en sentido amplio del término y aunque Iglesias se haya ido a Galapagar.

Y Vallecas ha sido precisamente uno de los barrios clave en la derrota de Carmena. Mientras la derecha despertaba en la mayor parte de Madrid, la izquierda se desmovilizaba en Vallecas. La abstención vivió ahí el mayor aumento de toda la capital. Uno de cada cuatro votos que perdió Carmena en toda la ciudad fue vallecano y ni la suma de los suyos con los del candidato pablista les habría dado la victoria.

Busquen las razones, hablen con los vallecanos. El precio del metro cuadrado se ha disparado ahí. Los fondos buitre han adquirido viviendas e intentan desahuciar a los alquilados u okupas, gentes sin lugar donde caerse muertos que proceden ya de desahucios previos y que sobreviven en precariedad. 

La gentrificación avanza. La inseguridad también. Un cóctel para el que “las soluciones habitacionales” prometidas ni siquiera son palabras bonitas, porque no lo son. Habrá muchas razones para explicar el derrumbe, pero una importante está en Vallecas."                (Berna González Harbour, El País, 10/06/19)

10.6.19

Madrid cerró 2018 con un 54% menos de deuda que en 2014... Al final de 2014, último ejercicio cerrado por la anterior Corporación, la deuda ascendía a 5.936 millones. Esa deuda astronómica, ¿de dónde salía, en un ayuntamiento con recursos sobrados? ¿Del saqueo?

"El Ayuntamiento de Madrid termina sus cuatro años de mandato con un 54% menos de deuda que la que se acumulaba en 2014, un superávit de 1.072 millones de euros y 1.250 millones de remanente de tesorería, según la Cuenta General del ejercicio 2018, cuya aprobación ha empezado a tramitarse este jueves en comisión. Por primera vez en la legislatura, como adelantó EL PAÍS, el Consistorio se ajusta al Plan de Económico Financiero de Hacienda.

Al final de 2014, último ejercicio cerrado por la anterior Corporación, la deuda ascendía a 5.936 millones. En estos últimos cuatro años se ha reducido el pasivo en 3.174 millones de euros.  (...)

Entre los datos principales, destacan los 662 millones menos de deuda, un aumento del 7,74% del patrimonio neto y que, por tercer año, todas las empresas municipales obtienen beneficios del 25%, cuando en 2015 tuvieron un resultado negativo de 4,8 millones de euros, indica el Consistorio en un comunicado.

La Cuenta General engloba la contabilidad del Ayuntamiento, sus organismos autónomos, las sociedades mercantiles de capital íntegramente municipal y las de IFEMA, a las que se unen, como información adicional, las cuentas de las empresas mixtas.

Las empresas que son cien por cien municipales -Empresa Municipal de Vivienda y Suelo, Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios, Empresa Municipal de Transportes y Madrid Destino, Cultura, Turismo y Negocio- tuvieron unos resultados positivos de 42 millones de euros, frente a los 33,6 millones de 2017.

Las empresas mixtas (Mercamadrid, Madrid Calle 30 y Club de Campo) incrementaron sus beneficios en más del 8%, con unos resultados positivos de 70,8 millones frente a los 65,3 millones del año 2017.

El patrimonio neto del Ayuntamiento y sus organismos autónomos (incluida la participación de socios externos) asciende a 26.019 millones de euros, un 7,74% más que el ejercicio anterior.
La cuenta del resultado económico-patrimonial consolidada se cierra con un positivo de 1.322 millones de euros, de los que 1.307 millones corresponden al Ayuntamiento y 15 millones de euros a los socios externos.  (...)"                        (El País, 06/06/19)

31.5.19

Íñigo Errejón: "Ofrecemos a PSOE y Ciudadanos un acuerdo para que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid no dependan de Vox". En 2016 esta misma propuesta no fué aceptada. Hubiese cambiado la historia de España. Hoy sigue siendo válida para, al menos, parar decenas de miles de desahucios... y para que la derecha no cambie a su favor la historia de España...

 "La flexibilidad ante los pactos: vuelve el debate entre Iglesias y Errejón de 2016.

Las diferencias entre Íñigo Errejón y Pablo Iglesias empezaron en 2016 con la estrategia que debía seguir Podemos ante los pactos de Gobierno y la relación con el PSOE. Flexibilidad o intransigencia fue el debate que se puso entonces sobre la y que vuelve a estar ahora entre la izquierda por los acuerdos a los que hay que llegar en toda España.

 Errejón, ahora desde Más Madrid, avanza hacia la postura que hubiera querido llevar desde el partido morado ante el pacto con el PSOE. Mientras que Iglesias mantiene la postura que se llevó adelante y vuelve a exigir a Sánchez un gobierno de coalición. Si el PSOE no cede, no facilitarán la investidura. "Dos formas de entender la política", resume uno de los dirigentes que ha estado cerca de ambos.

En realidad todo el escenario que ha quedado tras las elecciones recuerda a 2016: el debate sobre la división y la unidad, el espacio político de la izquierda, los avisos de Podemos sobre el posible pacto entre PSOE y Ciudadanos o las declaraciones de intenciones a través de los medios de comunicación; hasta la aspiración de Iglesias de ser ministro durante una entrevista en EFE. Hace cuatro años eligió anunció su propósito de ser vicepresidente durante una rueda de prensa. 

Errejón ha marcado la agenda abriendo la puerta a un acuerdo a tres con el PSOE y Ciudadanos para la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. Parte de la izquierda mira este movimiento con malos ojos y alega que Ciudadanos es lo mismo que el PP y Vox, otro partido de derecha más. 

Otra parte defiende esta "declaración de intenciones" porque llegar a este pacto aislaría al partido de Santiago Abascal de los gobiernos municipales y autonómicos. También conseguiría apartar al PP del bastón de mando tras 24 años de corrupción y privatización de los servicios públicos. (...)"               (Beatriz Asuar, Público, 30/05/19)


 "Ha habido conversaciones con el Partido Socialista, ha habido conversaciones cruzadas pero no directas con Ciudadanos y nosotros estamos tanteando la posibilidad de que pueda haber un acuerdo que tendrá que incluir Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid", desvela Íñigo Errejón. 

"Yo creo que lo normal es que gobierne Manuela Carmena, que es la más votada y vamos a intentar llegar a acuerdos para eso", defiende el líder autonómico de Más Madrid en esta entrevista en la que analiza los resultados electorales del pasado domingo. 

Errejón desgrana también su nuevo proyecto político, un partido aún por construir, que quiere aunar "la justicia social con el ecologismo" y que presenta como una pieza más "en la recomposición del espacio progresista en España". Ese nuevo partido no será una fuerza nacional al uso. "No hay que extender Más Madrid por toda España, Más Madrid tendrá que entenderse con más fuerzas políticas".

Errejón se considera ya completamente al margen de Podemos y descarta presentarse a cualquier futura elección interna del partido que fundó, al que desea "aciertos y mano tendida para que nos entendamos cuando haga falta". "Cuando uno sale de la vida de un partido que ha ido privilegiando más la obediencia que las buenas ideas, más el prietas las filas que el talento político, se respira muy bien".

Manuela Carmena y Ángel Gabilondo han sido los más votados en Madrid pero el PP y Ciudadanos suman mayoría con Vox. ¿Cree que es inevitable que el PP gobierne con los votos de la ultraderecha o existen otras opciones?

No es inevitable. En nuestro país ya se ha abierto un escenario multipartidista en las que ningún acuerdo es inevitable. Todos son legítimos, si tienen un respaldo de votos de los ciudadanos. Pero hay muchos escenarios. Y en este caso quien tiene que tomar una decisión es Ciudadanos, que tiene la llave de evitar que repita en la Comunidad de Madrid un partido enfangado en corrupción, como es el Partido Popular de Cifuentes, de Ignacio González, de Esperanza Aguirre y ahora de Díaz Ayuso. 

Y además de que no lo haga de la mano de la extrema derecha. Nosotros vamos a poner toda nuestra fuerza, todo lo que tengamos a nuestra disposición, para lograr que haya gobiernos sin el Partido Popular y que dejen fuera Vox. Yo lo dije durante la campaña electoral: que íbamos a hacer todo lo posible.

 Hemos conseguido un enorme resultado, pero no suficiente. En la medida de nuestras fuerzas, nosotros vamos a intentarlo y decimos al resto de fuerzas políticas que hay que sentarse y que hay que hablar, que es posible construir gobiernos que no estén ni enfangados en la corrupción ni cuenten con la extrema derecha de Vox.

¿Qué están dispuestos a hacer desde Más Madrid para que eso sea posible?

Nosotros lo primero que tenemos que hacer es sentarnos, y sentarnos sin imposiciones. (...)

¿Están hablando ya con Ciudadanos y con el PSOE?

Ha habido conversaciones con el Partido Socialista, ha habido conversaciones cruzadas pero no directas con Ciudadanos y estamos tanteando la posibilidad de que pueda haber un acuerdo que tendrá que incluir Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid. Y ahí yo he extraído algunas lecciones del año 2016 y una de ellas es que hay que anteponer la generosidad y la voluntad de acuerdo a los intereses propios de cada formación política. 

Represento una fuerza política que tiene el 15% de los votos en la Comunidad de Madrid. Pero además Más Madrid ha sido la primera fuerza, la más votada, en la ciudad de Madrid. Nosotros vamos a acudir a hablar con todo aquel que esté dispuesto a sentarse a hablar y no vamos a anteponer nuestras posiciones propias. 

Vamos a anteponer que el Partido Popular no esté gobernando las instituciones y que a Vox no se le entregue la llave de lo que pasa en nuestra ciudad y en nuestra Comunidad.

Esta miércoles Pepu Hernández ha admitido abiertamente que el PSOE está trabajando en la posibilidad de que Begoña Villacís sea alcaldesa. Por lo que han dicho otras voces del PSOE, parece que a cambio de que Ángel Gabilondo sea el presidente de la Comunidad de Madrid. ¿Cómo vería usted ese acuerdo?

A mí no me gusta un gobierno del PSOE con Ciudadanos, así que menos aún me gusta un gobierno de Ciudadanos con el PSOE. Lo que pasa es que la política no es elegir lo que a uno le gusta más, sino elegir entre lo posible. 

Elegir lo que ayuda a paliar más los daños, a intentar mejorar la vida de la gente o, en este caso, a que se empeore menos. Pase lo que pase, va a haber un retroceso en Madrid porque se ha votado que las derechas tengan mayoría. 

Pero nosotros no queremos ser una fuerza de izquierdas que se queja: queremos ser una fuerza progresista útil, que ponga lo que esté en su mano para paliar el retroceso, para salvar lo más posible de unas derechas que, ya lo hemos dicho en campaña, no vienen con ningún proyecto de hacer nada nuevo con Madrid.

 Vienen fundamentalmente para intentar convertir Madrid en una trinchera contra el Gobierno nacional y vienen a intentar retroceder en algunas de las conquistas cívicas en libertades y en derechos sociales de los últimos años. Vamos a intentar salvar lo posible. (...)

Ese Partido Popular no puede tener el Ayuntamiento y la Comunidad. Y creo que Ciudadanos no tendría que hacerse esa foto. Sería una torpeza estratégica para sus intereses y, además, que nadie lo entendería. No lo entiende el señor Valls en Barcelona. No lo entienden sus socios en Europa. Una fuerza política que se llama liberal no se puede hacer una foto con el partido más corrupto de Europa y con la extrema derecha.

En caso de que Ciudadanos apueste por un gobierno conservador, hay un nudo por deshacer: Ciudadanos quiere dejar fuera del Gobierno a Vox mientras que Vox quiere estar en el gobierno. ¿Quién cree usted que va a ceder? ¿Ciudadanos o Vox?

Vox no está en el Gobierno andaluz, pero le marca el paso al Gobierno andaluz. Vox es una fuerza extraordinariamente pequeña. Pese a todas sus bravatas, pese a todos sus gritos. Vox es una fuerza pequeñita. El problema de Vox es lo que ha hecho con el resto de fuerzas del centro derecha español, a las que ha arrastrado a sus posiciones. 

En Andalucía no están, pero han conseguido elaborar listas negras de quienes trabajan en el combate contra la violencia machista. En realidad me da igual que esté o no esté, si marca el paso del Gobierno. Un gobierno dependiente de Vox es un gobierno que nos hace retroceder en derechos y libertades. El problema no es tanto cómo se reparten los sillones.  (...)

Ese Partido Popular no puede tener el Ayuntamiento y la Comunidad. Y creo que Ciudadanos no tendría que hacerse esa foto. Sería una torpeza estratégica para sus intereses y, además, que nadie lo entendería. No lo entiende el señor Valls en Barcelona. No lo entienden sus socios en Europa. Una fuerza política que se llama liberal no se puede hacer una foto con el partido más corrupto de Europa y con la extrema derecha.

En caso de que Ciudadanos apueste por un gobierno conservador, hay un nudo por deshacer: Ciudadanos quiere dejar fuera del Gobierno a Vox mientras que Vox quiere estar en el gobierno. ¿Quién cree usted que va a ceder? ¿Ciudadanos o Vox?

Vox no está en el Gobierno andaluz, pero le marca el paso al Gobierno andaluz. Vox es una fuerza extraordinariamente pequeña. Pese a todas sus bravatas, pese a todos sus gritos. Vox es una fuerza pequeñita. El problema de Vox es lo que ha hecho con el resto de fuerzas del centro derecha español, a las que ha arrastrado a sus posiciones. 

En Andalucía no están, pero han conseguido elaborar listas negras de quienes trabajan en el combate contra la violencia machista. En realidad me da igual que esté o no esté, si marca el paso del Gobierno. Un gobierno dependiente de Vox es un gobierno que nos hace retroceder en derechos y libertades. El problema no es tanto cómo se reparten los sillones.  (...)

¿No cree que la división interna ha afectado al resultado?

Izquierda Unida y Podemos han acudido juntos a las elecciones europeas. Podemos tenía cinco eurodiputados e Izquierda Unida tenía seis. Se han juntado y ahora, en vez de once, tienen seis

En el caso de las elecciones europeas, Izquierda Unida y Podemos sumaban en 2014 un 18% de votos y ahora tienen un 10%.

Claro. Hace mucho tiempo insistimos en que dos más dos en política no son cuatro. La política son matemáticas complejas, más que matemáticas simples. Lo fundamental no es el número de papeletas o la sacrosanta unidad de la izquierda, sino ensanchar el espacio. Podemos está ocupando simbólicamente, y cada vez más electoralmente, el espacio tradicional de Izquierda Unida. Y donde hemos sido capaces de ofrecer una alternativa, el voto progresista ha crecido. 

Es que en Madrid el voto ha crecido: en las generales nos sacan diez puntos las derechas, en las autonómicas tres puntos. Me hubiera gustado que no nos sacaran ni uno, pero creo que nosotros hemos hecho nuestra parte, no sólo por lo que tiene que ver con nuestro crecimiento sino con ensanchar al bloque.

Creo que hay que recordarle al Partido Socialista que le tenía que haber puesto un poquito más de carne en el asador y un poquito más de ganas, porque ha ido a las elecciones arrastrando los pies. Y creo que en el Ayuntamiento de Madrid, si finalmente no conseguimos que Carmena sea alcaldesa, cuando pase un poquito de tiempo, nos vamos a dar cuenta de la enorme figura política que era Manuela Carmena para Madrid y para el conjunto de España, de la pérdida que significa que Manuela Carmena no sea alcaldesa y creo que todos vamos a lamentar no haberlo sabido defender mejor. Algunos más que otros.

¿Por qué cree que desde la izquierda no se ha defendido lo suficiente Carmena?

Yo creo que no se ha sido suficientemente responsable. Creo que aquí en Madrid ocurrió una excepción que nadie fue consciente de que ocurría. Que se consiguió el Ayuntamiento sin ganar las elecciones porque las ganó Esperanza Aguirre. El Partido Popular más enfangado en corrupción, aún así, ganó las elecciones y se consiguió sumar por un concejal un gobierno progresista. 

Creo que fueron 7000 votos. Es decir, fue una tremenda excepción. Cuando ocurre una excepción, uno se tiene que poner a pensar cómo protegerla, mimarla, regarla y fortalecerla hacia el futuro. Sólo si se entiende que aquello fue una tremenda excepción fruto más bien de la desmovilización del electorado de la derecha.

Si se mira la evolución de los votos en Madrid en las últimas décadas, se ve claramente que Carmena gana el Ayuntamiento en un momento de mínima participación de la derecha.

Se dan tres elementos para que Manuela sea alcaldesa de Madrid: mínima participación de la derecha, una ola muy positiva de cambio progresista en toda España y un liderazgo con una capacidad de persuadir y de llegar a gente mucho más allá de los caladeros tradicionales de la izquierda. Manuela nunca le ha hablado solo a los convencidos de la izquierda, y esa es la clave de su éxito.

 Esas tres cosas juntas operan casi un milagro político, una suerte de maravillosa carambola: que en una ciudad que siempre ha votado de manera muy conservadora haya una alcaldía progresista. 

Cuando eso sucede, en vez de ponerse a exigirle programas de máximos o asumir que lo que aquí ha habido es un vuelco cultural histórico, hay que gobernar con conciencia de la fragilidad, asumiendo que es una victoria frágil, que hay que cuidarla y que hay que mimarla. Manuela prácticamente ha repetido con Más Madrid los resultados de Ahora Madrid, prácticamente.

Ha obtenido quince mil votos menos, que es exactamente los que ha ganado Madrid en Pie. La suma de Más Madrid y Madrid en Pie en 2019 son apenas 500 votos menos que la suma de Ahora Madrid e Izquierda Unida del año 2015.

Han cambiado dos cosas: que las derechas se han movilizado un poquito más y han conseguido representación con todo. Lo que Vox no sacó en 2015 ahora ha entrado en el Ayuntamiento.

 Y, por otra parte, yo creo que ha habido una decisión profundamente irresponsable de apostar por una candidatura, a sabiendas de que esa candidatura no iba a entrar: la de Sánchez Mato. Quienes apostaron por ella ya sabían en la recta final que no iban a entrar.

¿Se refiere a las palabras de Pablo Iglesias, que apostó por Sánchez Mato en los últimos días de campaña?

Yo no las entendí. Si uno lo que quiere es que consiga representación, hace campaña con él un mes. Pero en los últimos días y en la jornada de reflexión, cuando ninguna encuesta daba que fuera posible que entrara, a mí me parecía que eso era tirar una moneda al aire. Y el Ayuntamiento progresista más grande de España, la capital de España, se merece algo más. (...)

Pero en el caso de Madrid en pie y de la candidatura Sánchez Mato, ¿no cree que Manuela Carmena pudo hacer algo más por integrarla en su lista?

Se intentó y al final no se pudo. Pero me parece que, cuando las encuestas empiezan a dar los resultados que empiezan a dar, hay un momento en el que uno tiene que pensar si está pensando más en el Ayuntamiento de Madrid o en su sede. Y si uno está pensando más en el Ayuntamiento de Madrid, estaba claro que ese Ayuntamiento era muy difícil de revalidar.

 De hecho yo lo quiero decir de forma muy nítida: es que ninguna encuesta, hasta que nos pusimos a hacer campaña, decía que fuera posible revalidarlo. En las generales todos salimos a celebrar una victoria progresista. Pero si los madrileños, en ciudad y en Comunidad, hubieran repetido el mismo voto de generales, la derrota del domingo habría sido enorme.

Hace un mes las derechas nos sacaban diez puntos. Hoy nos sacan tres. Me hubiera gustado que hubiera sido suficiente. Tengo la sensación de que, con un poquito de tiempo, habría sido más. Hemos sido de las únicas fuerzas políticas progresistas que hemos hecho una campaña ascendente.(...)

¿Por qué cree que hubiese conseguido un resultado peor con las siglas de Unidos Podemos?

Porque creo que Podemos ha ido ocupando paulatinamente el espacio de Izquierda Unida. El espacio simbólico, el espacio en el imaginario colectivo de Izquierda Unida. Eso fue una decisión ideológica, que se tomó hace dos años en Podemos y que lleva como consecuencia normal, lógica, ocupar el espacio electoral de Izquierda Unida.

 Lo que ha ocupado en la Comunidad de Madrid Podemos más Izquierda Unida es básicamente el espacio tradicional de Izquierda Unida, un poquito más pequeño. Y si uno lo mira por comunidades autónomas, me parece que se está encaminando en ese sentido. Y a mí me parece que es una pena, porque Podemos es el resultado del trabajo, de la ilusión y del esfuerzo de muchísima gente que levantó una herramienta política para hacer justicia social en España sin preguntarle a la gente qué había votado antes o qué carné tenía.

 Es decir, no para hablarle a los convencidos sino para hablar al conjunto del pueblo español. Hoy creo que Podemos tiene más dificultades para hacer eso, pero tendrá que hacer sus propios análisis y sacar sus propias conclusiones.

¿Qué le parece el análisis que ha hecho Pablo Iglesias del resultado electoral de Podemos?

Los análisis tienen que tener números encima de la mesa. En mi opinión, no se puede decir que el problema sea la división cuando en los sitios donde se va unido se cae, por mucho. Tienen que tener números encima de la mesa. Y en segundo lugar, los análisis tienen que ser honestos. No es un análisis buscar sistemáticamente culpables fuera. 

A los partidos a veces les pasa. Empiezan a encerrarse sobre sí mismos, y en lugar de generar creatividad, capacidad de innovación, de abrirse, de corregir errores, lo que hacen es fabricar permanentemente excusas y culpables. Humanamente yo lo entiendo, pero yo creo que eso no conduce a ningún sitio. En todo caso, mi máximo respeto a Podemos, les deseo aciertos y mano tendida para que nos entendamos cuando haga falta.  (...)

Lo digo de otra forma: la recomposición del espacio progresista, en España, tendrá que contar con Podemos sí o sí. Pero de Podemos no ha salido una iniciativa capaz de liderarla, de ampliarlo o de renovarlo en los últimos en los últimos años

. Y la prueba en Madrid ha sido clara. Cuando nosotros lanzamos la iniciativa de Más Madrid hubo quien nos decía que no hacía falta. Yo creo que hoy nadie puede negar con los datos en la mano que, si no hubiera existido esa iniciativa, el voto progresista en Madrid sería mucho menor.

Este domingo tras conocerse los resultados aseguró que ha nacido una izquierda diferente. ¿Esta izquierda se va a quedar solo en Madrid o quiere llegar al resto de España?

Creo que hemos hecho las cosas de manera diferente y que hemos obtenido un magnífico resultado y creo que Más Madrid tiene por delante una tarea apasionante y de muy largo recorrido, que es constituirse como una fuerza política madrileña en la que lo verde y el ecologismo político no es un complemento, sino que es el eje central de nuestra propuesta. Aprovechar la crisis ecológica y la transición ecológica para hacer justicia social y para democratizar nuestras sociedades. (...)

Me está hablando entonces de convertir Más Madrid, que es una candidatura, en un partido.

Más Madrid yo creo que se tiene que constituir en una fuerza política madrileña. Lo es ya.

Tiene entonces que construir unos órganos, unos estatutos...

Veremos a ver cómo. Yo ahí creo que hay que tener dos salvedades. No hay prisa. Por primera vez estamos en un ciclo político sin urgencias electorales, en el que se van a constituir gobiernos que es posible que sean más estables, así que no hay prisa. Esta vez no hay ninguna razón por la que repetir algunas de las prisas que tuvieron sus cosas buenas y sus cosas malas en el pasado, pero ahora este tiempo es más frío.

Hay más tiempo que cuando se fundó Podemos.

Claro. Ahora no hay que correr y atarnos los cordones a la vez. Ahora no hay que correr, así que uno se puede atar los cordones con mimo. Hay que coger una fuerza política cuidadosa, que recoja las mejores enseñanzas de lo bueno y también de lo no tan bueno del ciclo pasado. Que sea capaz de aprender y de mejorar cosas. 

Y eso hay que construirlo en los municipios de la Comunidad de Madrid y en la Comunidad de Madrid. Somos la primera fuerza en esta ciudad, y somos una fuerza que representa a medio millón de personas en la Comunidad con un 15%. Ese caudal electoral no se va a dispersar, y nosotros no le vamos a defraudar. Hay que decir claramente a toda la gente que confió en nosotros y que nos acompañó en la campaña que eso se tiene que convertir en un proyecto político. 

Un proyecto político diferente, que aprenda, verde, más cuidadoso, con una cultura política más republicana, no digo en el sentido de la memoria, sino en el sentido de cuidar las instituciones, empezando por las instituciones propias.

¿Pero es un proyecto político para la Comunidad de Madrid o para toda España?
No hay que extender Más Madrid. Más Madrid tendrá que entenderse con más fuerzas políticas.
¿Tendrá que aliarse con Compromís en Valencia, tal vez con los Comunes en Barcelona...?

El espacio progresista es un espacio muy amplio, hoy muy fragmentado, hoy en una situación un poco de duelo, que se tendrá que recomponer. Y nosotros nos tendremos que entender con todos, pero no hay que extender Más Madrid. Hay que tener la capacidad de llegar a entendimientos con diferentes fuerzas.

Hay una paradoja muy bonita, que nos puede ayudar en un sentido federal: el hecho de que haya nacido una fuerza política en Madrid que no tiene voluntad española. Que no confunde Madrid con España, que es lo que siempre se ha hecho en otros proyectos políticos por el centralismo de Madrid. Madrid y España no son la misma cosa. 

Nosotros somos una fuerza política que se tiene que construir en Madrid y que, con un gran espíritu federal, tendrá que saber hacer virtud de esa contradicción. Somos una fuerza madrileña que, para ser útiles en la recomposición del espacio progresista en España, tendremos que llegar a entendimientos federales, flexibles y generosos con muchísimas fuerzas. Pero nuestro papel fundamental es construir una fuerza política seria, sólida, que ofrezca garantías, que sea amplia que no sea sectarea, que sea moderna y útil.  (...)

¿Y quiénes son esas fuerzas políticas con las que se quieren entender?

Todo el espacio. Yo creo que por desgracia hemos visto casi una implosión, porque se han perdido muchas alcaldías importantes, en Galicia, en Zaragoza... Y se ha perdido peso en los parlamentos autonómicos. Hay una galaxia de fuerzas progresistas, más pequeñas o más grandes, en todo el Estado español. Yo no sé cómo será esa recomposición.

 Yo sé que nosotros formaremos parte y querremos formar parte. Queremos acompañarla y nuestra manera de hacerlo será hacer las cosas bien en Madrid. Creo que de los resultados en toda España, dentro de lo malo, los mejores resultados de las fuerzas políticas de izquierdas están en Madrid. Y en eso tenemos una parte de la responsabilidad. 

Creo que hemos hecho las cosas bien, con un magnífico resultado que aunque no ha sido suficiente, pues habrá que trabajar para que lo sea. Nuestra mejor contribución a esa recomposición española va a ser hacer las cosas bien en Madrid y trabajar bien en Madrid. Lo hemos visto en campaña electoral. (...)

¿Usted descarta presentarse al futuro Vistalegre III que se produzca en Podemos a más tardar en 2020? ¿Descarta optar a la secretaría general de Podemos?

Sí. Creo que no puedo. Nadie me ha comunicado nada, pero asumo que si me han echado de un grupo de Telegram eso supone que estoy expulsado de la formación política que fundé. Así que supongo que estatutariamente no podría. 

Pero no tengo demasiadas ganas, tampoco. Cuando uno sale de la vida de partido, de un partido que se ha ido endureciendo mucho hacia adentro, que ha ido privilegiando más la obediencia que las buenas ideas, más el prietas las filas que el talento político... Cuando uno sale de eso se respira muy bien y hay mucha vida fuera. Y ahí mucha gente con muchas ganas de hacer cosas fuera.

Yo les deseo suerte en el análisis de los resultados. Suerte en el trabajo en todas las instituciones donde esté. Creo que habrá que colaborar y aspiro a que en Madrid seamos un ejemplo de cómo se hacen las cosas.  (...)

Le traslado una pregunta de las redes sociales. Una que le hizo en Twitter, el domingo, Juan Carlos Monedero. "Las cloacas convencieron a Íñigo Errejón para que rompiera Podemos. La ambición ciega. Y metió en esa aventura a Manuela Carmena, con la que habíamos unido a toda la izquierda en Madrid. Conclusión: sube el Psoe y la derecha recupera Madrid. ¿Te ha merecido la pena, Íñigo?

Hace demasiado tiempo que yo creo que Juan Carlos no ha traído nada bueno para el espacio progresista en España. No aporta un solo voto. Una sola idea innovadora. Yo creo que ha elegido un camino que a mí me parece un poco folclórico y yo no quiero entrar en esas cosas. Es tan burdo. ¿Cómo se puede afirmar que me han convencido las cloacas? ¿Pero qué barbaridad es esa? Yo no diría eso de alguien con quien he hecho tránsito.

 Yo estoy muy en desacuerdo con muchas de las decisiones políticas o de las formas de comportarse o de las declaraciones que ha protagonizado Juan Carlos Monedero, pero no diría eso. Yo creo que esa forma de hacer política supongo que vale para que, en un espacio pequeño, pues uno se da golpes en el pecho, señalar culpables y sacar balones fuera. Pero no tengo ningún interés de enredarme en esa política.  (...)"                 (Entrevista a Íñigo Errejón, Ignacio Escolar, eldiario.es, 29/05/19)

27.5.19

Pablo Iglesias entierra a Podemos. Sus errores impiden que los aciertos de estrategia política de Errejón recuperen Madrid. Sólo una esperanza. Queda claro que Podemos debe refundarse bajo el liderazgo de Errejón..

"La derrota más amarga de la izquierda.

La izquierda ha respirado estos días el clima entusiasta de los acontecimientos históricos: después de 24 años consecutivos de Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid fiaban a las encuestas la recuperación del poder autonómico perdido y el mantenimiento de la alcaldía de la capital que arrebató a la derecha en 2015.

Eran dos símbolos imbatibles para el triunfo emocional de una noche que situó al PSOE como primera fuerza en los resultados globales de las elecciones europeas, autonómicas y municipales. Pero el entusiasmo de la izquierda quedó aplastado por un recuento que se envenenó a medida que se acercaba la medianoche y que terminó en decepción absoluta de madrugada.

Primero, por el desenlace del escrutinio en la capital. El Partido Popular, con el peor resultado de su historia, suma con Ciudadanos y Vox la mayoría absoluta suficiente (30 concejales y más del 50% de los votos) para recuperar la alcaldía de Madrid.

A Manuela Carmena se le escapó el poder por el agujero que abrieron durante cuatro años concejales de su propio Gobierno municipal encabezados por Carlos Sánchez Mato, el titular de Hacienda que fue destituido a mitad de mandato. El concejal rebelde optó por liderar una candidatura, la de Madrid en Pie, que hizo luz de gas a Más Madrid durante la campaña electoral con el impulso de Pablo Iglesias. El desconcierto de la izquierda madrileña ante esos movimientos ha sido importante.

Con 42.000 sufragios (2,65% de los sufragios), Sánchez Mato se quedó sin representación en el ayuntamiento de Madrid pero restó votos para empujar, aunque no los suficientes para alcanzar la mayoría absoluta. La suma de sufragios y porcentajes de las tres derechas superó a los apoyos de Mas Madrid, PSOE y Madrid en Pie. Pepu Hernández, el candidato que Pedro Sánchez se sacó de la manga para reforzar al PSOE, acabó restando (un concejal y un punto menos de porcentaje de voto).

En la Comunidad de Madrid, la fractura de Podemos trajo el mismo desconcierto y resultados insuficientes. Con dos candidaturas, la de Isabel Serra e Íñigo Errejón, sumaron los mismos diputados que hace cuatro años, menos de los necesarios para ayudar al PSOE a tocar la mayoría absoluta. El éxito de Pedro Sánchez en las elecciones generales tampoco añadió demasiado al candidato Ángel Gabilondo, que apenas ganó un diputado respecto a la cita electoral de 2015.

La extrema derecha de Vox, con un porcentaje de apoyos entre el 8% y el 9%, se convierte en crucial para que el PP recupere la alcaldía de Madrid y mantenga el gobierno de la Comunidad por apenas un escaño, según los resultados con el 89% del voto escrutado. El experimento andaluz tiene los votos suficientes para repetirse en Madrid.
Los vientos de los grandes cambios políticos en España han entrado siempre por Madrid.(...)

En 2015, la izquierda (PSOE, Podemos e IU) sumó más porcentaje de voto que PP y Ciudadanos. Pero el candidato de IU, Luis García Montero, se quedó a un punto del límite necesario (5%) para conseguir representación, y el PP mantuvo por un solo diputado el gobierno autonómico. 

Aunque nunca caen dos rayos en un mismo sitio, la historia de la Comunidad de Madrid se repite: la izquierda y la derecha se han repartido casi a partes iguales el apoyo popular en cuatro de las convocatorias (así ocurrió en 1991, 1995, 2003 y 2015). En días como estos, la democracia en Madrid decide gobiernos por un puñado de votos.

El 26 de mayo de 2019 se ha repetido el mismo esquema en Madrid, aunque en esta ocasión el rayo abrasó a la izquierda en los dos feudos más simbólicos. La sombra de esa derrota llenó de amargura la victoria global de los socialistas."                   (José Manuel romero, El País, 27/05/19)


 "Iglesias calla ante el descalabro de Podemos en todas las comunidades. 

La caída de Unidas Podemos marcará la negociación para un posible Gobierno de coalición con el PSOE.

"La segunda temporada de Unidas Podemos es gobernar". Esta es la frase con la que la dirección del partido empezó la noche electoral. Según avanzó el escrutinio, el lema seriéfilo se fue desdibujando hasta convertirse en silencio. Pablo Iglesias no compareció después de que la coalición que lidera perdió la mayoría de los denominados Ayuntamientos del cambio a excepción de Cádiz y desapareció en Castilla-La Mancha, donde ostentaba la vicepresidencia segunda en un Gobierno de coalición con los socialistas.

 Pedro Sánchez refuerza su posición e Iglesias, en retroceso, no podrá llevar a la mesa de negociación para un Gobierno de coalición en España todos los pactos con los que contaba durante la campaña.

Como sucedió en las generales del 28-A, el objetivo de Iglesias era sumar para gobernar, no ganar. Esto es, ser llave de Gobierno para el PSOE en el mayor número de autonomías posible. El discurso estatal, sin embargo, no ha calado en las elecciones autonómicas y municipales. Unidas Podemos solo conserva Cádiz. José María González, Kichi, distanciado de Iglesias, volverá a ser regidor de la ciudad, pero no ha conseguido la mayoría absoluta y tendrá que contar con el apoyo del PSOE, que en campaña ya anunció que haría lo posible porque no se repitiera el tripartito de la Junta en la que gobiernan PP, Ciudadanos y Vox. 

Fue el único momento en el que en el Teatro Goya, donde el partido esperó los resultados, se escucharon aplausos. Barcelona es la otra esperanza de la formación aunque la confluencia que lidera Ada Colau no ganó en procentaje de voto a ERC. (...)

El principal símbolo de esta situación es Madrid, donde Iglesias le dio su apoyo a Carlos Sánchez Mato, candidato de Madrid en Pie, que no superó el 5% de los votos necesarios para conseguir representación. (...)

En la Comunidad de Madrid, Podemos constituyó un grupo de 27 concejales. Cuatro años después, han llegado a la cita en coalición con IU y con el liderazgo de Isabel Serra, una diputada de la Asamblea, conocida por el 28% de los madrileños -según datos internos del partido-, y fiel a Iglesias. La solución más rápida que encontraron tras la integración de Íñigo Errejón en Más Madrid, la plataforma de Manuela Carmena, que supuso la peor crisis interna del partido. Esta alternativa no les ha permitido superar a Vox en escaños.

 La candidata fue la única que compareció tras conocerse el resultado. Portavocía que compartió con María Eugenia Rodríguez Palop, aspirante a las europeas que también cosechó un mal dato (seis escaños). 

Esta caída se une a la pérdida de más de un millón de votos desde 2016 a nivel estatal. Unidas Podemos se quedó en 42 escaños, de los 71 que consiguió entonces con la suma de todas sus confluencias.

 Con este peso parlamentario y el descalabro en las autonómicas, municipales y europeas, Iglesias es consciente de los límites de sus exigencias, pero confía en que su proyecto estatal es lo suficientemente compacto como para que Sánchez no dude. Por eso, su principal apuesta es formar un Gobierno de equipos mixtos en los ministerios y otros organismos, sin dejar de demandar su cartera. (...)"               (Ana Marcos, El País, 27/05/19)


 "¡Ay, Carmena!.

 Primorosamente vestida de medio luto de lunares en blanco y negro, con un bolso tamaño capazo de playa colgado de la muñeca izquierda, compareció Carmena ante los medios bien pasada la media noche rodeada de todo su equipo. Rímeles corridos, caras descompuestas, ojos bajos, rictus lívidos, había lágrimas contenidas en todos los ojos menos en los suyos.

 A Errejón solo le faltaba soltar un puchero. Rita Maestre los había soltado, seguro. Inés Sabanés, quizá por veterana en noches aciagas, parecía de las más serenas. Nadie, sin embargo, tan entero como la presunta ganadora, finalmente, derrotada.  (...)

Había dejado dicho antes y durante la campaña que, si no era alcaldesa, se jubilaba. Tiene 75 años. No está para tonterías. Y, o gestiona Madrid, o se retira tan ricamente a sus aposentos a vivir la vida de jubilosa jubilada que dejó aparcada hace cuatro años. Que su antigua oposición está brindando con licor de Madroño es cosa segura, pero también que hay quien se alegra de su vuelta a la rutina en su entorno más cercano. Igual, pasado el duelo inicial, lo celebra hasta ella misma.  (...)"        (Luz sánchez Mellado, El País, 27/05/19)

7.5.19

Las diferencias entre Podemos y Errejón en la Comunidad de Madrid. Apuesta por la transversalidad y la inclusión de Más Madrid... frente a la beligerancia de Podemos contra los toros, estigmatizando a todos los andaluces (la región más de izquierdas de España) y a los madrileños que van a la Monumental (incluidos los de Lavapiés)... Podemos se pasa al insulto... cousas veredes

"El próximo 26 de mayo será una fecha clave. Podemos concurrirá a los comicios en una coalición con IU y los anticapitalistas y hará frente al ex número dos de Podemos, Íñigo Errejón, quien amenazó con dinamitar todo el edificio de la casa morada en el pasado enero con su escisión. Sus programas electorales (Errejón de momento solo ha esbozado sus grandes “ejes”) reflejan las dos almas que laten en el segmento de la izquierda alternativa al PSOE: una más dura y feroz, la otra algo naíf y enfocada a buscar la transversalidad electoral.  (...)

El "cambio verde e igualitario" de Errejón

Por ello, Errejón habla de “Gran Acuerdo Social Verde por el territorio”. Uno de los puntos mencionados hace referencia a “un giro radical hacia un modelo de producción y distribución” que esté fundamentado en el “consumo bajo en carbono”. También aboga por la “descarbonización de la economía” y el “desarrollo de planes de transición energética”.

Plantea, además, una “movilidad sostenible, saludable e inclusiva”. Con particular énfasis en la “planificación de la movilidad se hace imprescindible incluir la perspectiva de género dado que, en general, las mujeres realizamos desplazamientos más cortos y con más viajes en cadena, fundamentalmente a pie y en transporte público, dándole especial importancia a la seguridad en la planificación de horarios y rutas del transporte público”.

La incidencia en el "progreso" y "sostenibilidad" reflejan la búsqueda por parte de Errejón de la transversalidad. Es la nueva fase del “ni derecha ni izquierda” que en su día lanzó a Podemos y que ahora el ex mano derecha de Pablo Iglesias quiere implantar en Más Madrid. Pero con una declaración programática de 30 páginas en las que aún faltan propuestas de leyes y medidas concretas que expliquen cómo quiere traducir su proyecto en realidad.

Podemos y la asignatura de feminismo

Todo lo opuesto de Podemos, que, en cambio, ofrece un plan de gobierno más detallado y con propuestas que pueden resultar polémicas, pero que aclaran sobre lo que la formación liderada por Isabel Serra quiere para el futuro de la región.

Entre ellas, destacan la voluntad de eliminar las subvenciones para la tauromaquia, aumentar los impuestos a los más ricos (el último tramo de IRPF), recuperar el impuesto de sucesión, incluir la asignatura de feminismo en el sistema educativo y suprimir el cheque escolar en las escuelas infantiles privadas. Estas son las cinco principales diferencias entre los programas de los dos partidos enfrentados en el segmento de la izquierda alternativa al PSOE para la Comunidad de Madrid.

En cuanto a la tauromaquia, el partido liderado por Serra que se presentará en coalición con IU y los anticapitalistas, quiere “suprimir toda clase de subvención, financiación o ayuda pública a espectáculos taurinos y escuelas de tauromaquia”. Una idea que forma parte del plan de Podemos para la educación y cultura, que incluye la “asignatura de Feminismos” en las escuelas públicas para “garantizar la educación en valores de igualdad y que favorezca la libertad afectivo-sexual”.  (...)"     (Lucas Constantini, Vox Populi, 05/05/19)

4.2.19

Íñigo Errejón: "Una fuerza que se dice muy de izquierdas pero no gana, no le cambia la vida a la gente"

"(...) En el programa de La Sexta, el exdiputado ha dejado varios mensajes velados a la dirección de Podemos y a su secretario general, Pablo Iglesias, que este martes en un texto en Facebook aseguraba que un sector del establishment busca una "izquierda más amable" ante el ciclo electoral que se abre en España.

"No sé en qué momento izquierda amable puede ser un ataque o crítica, como si hubiera que estar enfadado por ser de izquierdas", ha replicado Errejón en El Intermedio.


"Estábamos ensimismados, las cosas no estaban yendo bien", ha subrayado Errejón sobre los resultados de las encuestas de los últimos meses en Podemos: "Quedarse quieto puede ser más cómodo, a lo mejor conservas el escaño, pero hay que dar la cara". Errejón ha defendido su apuesta por la fórmula Más Madrid, "una plataforma más abierta que regañe menos" y ha dudado de que un partido responda al reto que se abre en Madrid para la izquierda.

"Los partidos a veces corren el riesgo de ensimismarse: y lo que es cómodo en un partido a veces te dificulta hablarle a mucha gente progresista que quiere cambio y que había tirado la toalla", ha replicado a las preguntas del Gran Wyoming y Sandra Sabatés.

 "Se ha dicho mucho que la desunión pasa factura, pero generar pereza o falta de confianza también pasa factura", ha agregado al respecto.

Errejón subrayó además que en Más Madrid van a celebrarse primarias y que a ellas "podrá presentarse todo el mundo". El exdiputado de Podemos ha recordado que él fundó un partido y ha alertado de que ahora no es suficiente para movilizar a la izquierda. 

Ha destacado que en dos semanas Más Madrid tiene ya a "más de 8.000 personas" que se han inscrito como "simpatizantes, voluntarios o para ayudar" y que su objetivo es trasladar a la Comunidad de Madrid la gestión que ha hecho Manuela Carmena en el Ayuntamiento de la capital: "Ante las grandes oportunidades, hay que mirar menos la salud de los partidos y más de las ideas".

"Podemos cabe y tiene que estar", ha reiterado sobre la "invitación" al partido de Iglesias pero ha apuntado que su objetivo es llegar a otros sectores "más amplios": "Carmena tiene capacidad de hablar a los convencidos, pero también a los que no están convencidos". 

 "Si nos empezamos a comportar siempre como es mas comodo para sobrevivir en el partido, es muy probable que nos acabáramos pareciendo a PP y PSOE", ha enfatizado, destacando estar "seguro" de que "la dirección [de Podemos] tomará una buena decisión".             (Eldiario.es, 31/01/19)

Carmena reduce a la mitad la deuda de Madrid: "La izquierda sabe administrar"... Carmena no roba...

"La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha defendido con datos en la mano que la "izquierda sabe administrar" -en una rueda de prensa a las 12 horas explicará que el Ayuntamiento cumple con la regla de gasto y que la deuda se ha reducido a la mitad desde 2014- frente a "gran parte de personas con cargos de responsabilidad en la política española que han estado en la cárcel por corrupción".

En una entrevista en Antena 3, la regidora ha sacado pecho por las cuentas municipales.

 "Es una realidad que hemos sabido hacer un proyecto excelente, hemos conseguido disminuir la deuda a la mitad a la vez que incrementamos muchísimo la inversión por habitante. Hemos demostrado que sabemos trabajar bien y administrar el dinero de todos perfectamente", ha destacado.

Carmena ha expuesto que sobrevolaba sobre el Ayuntamiento el "temor típico" que acusa a la izquierda de "dilapidar" frente a lo que hace la derecha cuando la realidad es que "gran parte de personas con cargos de responsabilidad en la política española han estado en la cárcel por corrupción".

"La izquierda sabe administrar", ha subrayado la alcaldesa, que ha puesto como ejes de una candidatura progresista su preocupación por lo social y su eficacia en lo económico. "Hemos cumplido la regla de gasto", ha añadido antes de recordar que el anterior ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, señaló "dudas" al respecto. "Ahora está claro que cumplimos y tenemos mil millones de superávir para Inversiones Financieramente Sostenibles si nos lo permiten", ha declarado."             (Público, 01/02/19)

30.1.19

Íñigo Errejón: “He hecho lo que Podemos me enseñó: la cosa no iba bien”...

"(...) Pregunta. ¿Es un traidor?

Respuesta. He hecho lo que el partido que fundé me enseñó. Cuando las cosas no van bien, es más importante la gente que los partidos, y hay que abrirse. Es lo que hicimos en las europeas, lo que hicimos en las municipales, y lo que nos llevó a las principales alcaldías del país. 

No hay nadie que pueda discutir que las cosas no iban bien [en Podemos]. La inmensa mayoría de la ciudadanía demócrata y progresista estaba entre desanimada y huérfana. En esos momentos hay que anteponer la capacidad de construir una mayoría nueva a las necesidades de los partidos. Y hay que asumir el precio que eso cueste. Yo lo he asumido.

P. ¿Pero ha tomado esta decisión a espaldas de Podemos o la comunicó previamente?

R. Podemos me enseñó que la comodidad de los partidos va en contra de la posibilidad de reunir a mucha gente. A nadie le puede sorprender esta invitación. Lo llevo diciendo en conversaciones privadas y públicas con dirigentes de Podemos desde hace mucho.

P. Una cosa son los artículos en prensa, o las declaraciones, y otra es plantear estrategias en los órganos internos de los partidos, que es donde se toman las decisiones. ¿Lo hizo?




R. En 2015 ya defendí que había que aprender que algo se había hecho mejor en la ciudad que en la Comunidad [Carmena sacó mejores resultados que José Manuel López]. Todavía no he escuchado una sola razón política que explique que lo que ha sido bueno en Madrid y Barcelona no puede serlo para la Comunidad.

P. Entonces, ¿sus compañeros no le respondieron cuando les hizo su propuesta?

R. Supongo que esa tesis no convencía a todo el mundo.

P. Es decir, le dijeron que no.

R. Hay muchas formas de decir que no. Hay una forma que es dejar que el tiempo pase. Hoy la gente demanda recuperar confianza en candidaturas amplias que pongan los intereses de la ciudadanía por delante de las propias siglas y estoy hablando de unas que llevo tatuadas. Tenemos que ser factor de reunión. 

En los últimos tiempos habíamos disminuido la capacidad de hablar con ciudadanos que no son de nuestro partido. Queremos una candidatura en la que tiene que caber Podemos, IU, Equo y mucha gente más.  (...)

P. ¿Quién estará en Más Madrid?

R. Una de las cosas que he hablado con Manuela Carmena es que hacen falta independientes, expertos y profesionales en las listas de los partidos. Hay que hacer un sobresfuerzo para invitarles. El paradigma del siglo XX es que el político era un hombre con respuestas y soluciones para todo. 

Hay que romper una lanza por una forma diferente de hacer política que tiene que ver con el siglo XXI. Yo no tengo respuestas para todo. No sé solucionar todos los problemas que tiene la Comunidad. Puede que haya otros candidatos que digan que sí. O no están diciendo la verdad o son más sabios que yo. 

Aspiro a generar un lugar de encuentro tan amplio como para que el que la tenga pueda contribuir. Y a veces los partidos dificultan hacer eso.  (...)

R. No creo que lo piense tanta gente. ¿Los concejales de Podemos en Barcelona que van a concurrir a las primarias de Barcelona en Comú son de Podemos? Sí. ¿Ir de la mano de Manuela Carmena y con Podemos es incompatible? Primera noticia. Creo que no.  (...)


R. Todo lo que esté en mi mano. Espero que la dirección de Podemos tome la decisión correcta. Ganar no se hace solo con los que piensan como uno.  (...)

P. ¿Qué distingue a la alcaldesa de Madrid de otros líderes?

R. Tiene capacidad estratégica de largo recorrido, pero no para las cosas de los partidos, sino para tener una idea de Madrid, y al mismo tiempo tiene la voluntad de que lo humano prime siempre. Es una referencia.

P. ¿Qué pasó en la noche del 21 de diciembre? Cenaron en casa de Carmena, pactaron la alianza y la alcaldesa se rompió el tobillo.

R. El Samur vino a buscarla. Llevábamos tiempo charlando. Aquella noche hablamos de política. Primero, de que las administraciones municipales y autonómicas tienen que cooperar. Y una segunda idea: un cierto shock por Andalucía y la noción de que los partidos progresistas no estaban siendo capaces de reunir a la mayoría que quería el cambio. Las siglas no estaban funcionando.

P. La lección de las elecciones andaluzas es que lo que hoy moviliza a los votantes es Cataluña, no las reivindicaciones sociales.

R. No comparto que haya dos agendas, la nacional y la social, y que hay que pelear por cuál se impone. No hay que elegir entre una y otra. Son la misma.  (...)

P. ¿La candidatura unitaria con Podemos llegará antes o después de las elecciones?

R. Prefiero antes. Si no, habrá que entenderse después. Hay que trabajar por ello. Hay tiempo. (...)"                (Entrevista a Íñigo Errejón , , , El País, 28/01/19)