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17.1.17

La ocupación del edificio de oficinas Apollo House, en el centro de Dublín, asesorada por la PAH, se ha convertido en el primer gran movimiento social de reacción en Irlanda desde que estalló la crisis

"El Apollo House, en Poolberg Street, en el centro de la ciudad, a dos calles del emblemático Trinity College, era conocido por ser uno de los edificios más feos de Dublín. Diez plantas de granito y cristal levantadas en los años setenta que antes fueron oficinas y desde hace años están vacías. Incluso el Gobierno tiene planes de demolerlo para vender el solar.

Hoy el Apollo, con sus grandes puertas azules manchadas de óxido y su nombre en letras doradas, se ha convertido también en un símbolo en Irlanda. En el epicentro del primer gran movimiento de reacción de la sociedad desde que estallara la crisis económica hace ya nueve años.

Todo empezó el 16 de diciembre. Durante tres semanas, decenas de activistas de las organizaciones Irish Housing Network (IHN) y el movimiento Home Sweet Home habían planeado su ocupación. Se habían inspirado en las acciones que en España hace la Plataforma de Afectados contra la Hipoteca (PAH). Incluso les habían pedido asesoramiento.

En 2014, como cuenta Seamus Farrell, de IHN, la PAH organizó un seminario en Dublín para explicar cómo podían movilizar a los ciudadanos, qué tácticas emplear y qué ideas se les ocurrían para el escenario irlandés. Desde entonces el contacto ha sido frecuente y algunos activistas irlandeses viajaron a Barcelona antes de la ocupación del Apollo para conocer más sobre el caso español.

"Nos parece muy inspiradora la idea de las asambleas de la PAH", explica Farrell. "Nosotros hemos empezado a hacerlo el año pasado y es nuestro gran objetivo a partir de ahora. Extenderlo por Irlanda. Llevarlo a un nivel más local para poder conectar a la gente, debatir y luchar juntos".

El objetivo de la acción en el Apollo era dar cobijo a decenas de personas sin hogar que malviven en albergues públicos, de pensión en pensión e incluso en la calle. En Irlanda hay 7.000 personas hoy así, 2.500 de ellas niños.

 La idea era aprovechar la Navidad para denunciar su precaria situación y forzar al Gobierno a que solucione el problema ofreciendo alternativas seguras y a largo plazo de residencia. Los organizadores lograron el apoyo público de artistas como el director de cine Jim Sheridan, los actores Gerry McCann y John Connors o el músico Glen Hansard. Y la acción alcanzó entonces una dimensión que no se esperaba.

Desde entonces más de 2.500 personas han acudido a las puertas del Apollo para ofrecerse como voluntarios y se han recibido más de 170.000 euros en donaciones. En total 40 personas sin hogar residían en el edificio, el límite que puso la justicia mientras se resolvía la sentencia de desalojo dictada pocos días después de la ocupación y hecha efectiva el jueves.

Michelo, un chileno entrado en la cincuentena, de frondoso pelo y barba oscuros, llevaba ya tres semanas alojado allí. Vive en Irlanda desde mediados de los años setenta, pero durante el último año, tras perder su trabajo y su casa, vaga de albergue en albergue. "El problema de esos sitios es que no son seguros.

Son festivales de la droga donde la gente acude a comprar y a consumir", se lamenta a la puerta del Apollo. En el interior del edificio, al que eldiario.es ha accedido, disponía de una habitación para él, de una zona común con televisor y billar, de cocina, lavandería y servicio médico. Es lo más parecido a una casa que ha conocido durante los últimos meses.

El caso del Apollo no se limita solo a las personas que como Michelo han perdido su hogar, sino que por primera vez ha azuzado las conciencias de los irlandeses y propiciado un debate mayor. El dueño del Apollo es hoy la NAMA (National Asset Management Agency, en inglés), la agencia creada en 2009 por el Gobierno para gestionar los activos tóxicos de los rescatados bancos irlandeses. El equivalente a la Sareb española. El banco malo irlandés.

Durante los últimos dos años la NAMA, convertida en una de la compañías propietarias de inmuebles más grandes de mundo, ha vendido 200.000 millones de euros en activos a fondos buitres norteamericanos. Hoy, 90.000 hipotecas irlandeses están en manos de esos fondos. El Apollo se convierte así en un símbolo, el primero irlandés, contra la gestión que el Gobierno ha realizado de la crisis y contra esa venta del patrimonio a los inversores extranjeros.

Lo más interesante del caso, lo paradójico incluso, es que han pasado ya nueve años desde que estallara la crisis. Nueve años de rescate, intervención exterior, recesión y recortes. Y hasta ahora los irlandeses no habían protestado.

Saoirse, un septuagenario que se acerca al Apollo para pedir asesoramiento porque tiene problemas económicos, cuenta que cuando la troika llegó a Dublín él acudió a protestar al Parlamento y solo había una decena de personas como él. "¿Dónde están los irlandeses?", dice que se preguntó. Hoy confiesa que se siente "avergonzado" por sus compatriotas, por cómo "han vendido su pasado, su presente y sus familias".

Algunos irlandeses atribuyen la ausencia de reacción social a su carácter. Al pragmatismo, sobre todo. ¿Para qué protestar si no sirve de nada? Otros al sentimiento de culpa que deja una cultura y una educación fervientemente católicas. "Creo que la gente está avergonzada. Avergonzada de que se tuviera que rescatar al país y avergonzada de lo que había hecho. De una forma u otra, todos se sentían responsables", analiza el director de cine Jim Sheridan.

Apunta también otra causa para esa falta de protestas, lo que denomina "ser un país exportador". En este caso, de personas. "Aquí, cuando hay problemas, como hemos hecho siempre, no reaccionamos, sino que nos vamos del país", dice. Antes de despedirse, Sheridan me pregunta: "¿Cree usted que la gente en España está contenta por esto que sucede en el Apollo?".

Casi un mes después de que empezara la ocupación, el jueves alcanzó su punto de inflexión. El edificio fue finalmente desalojado y los residentes trasladados a nueva residencias. Los organizadores debatían entre proseguir la ocupación o finalizarla si se conseguía esa alternativa a los albergues. Frente a la amenaza judicial optaron por no poner en peligro a los residentes.

Pero a muchos les queda el latido de fondo de que Apollo House no puede terminar con Apollo House y de que no debían dejarlo. Y ahora discutirán cómo continuar el movimiento. Si volver a ocuparlo y convertirlo en el símbolo de una causa mayor, no limitada solo a la gente sin hogar, sino a los precios de las casas, a los abusos en los alquileres y a esos fondos buitres, o quedarse con la victoria parcial que ha supuesto hasta ahora.

 De nuevo la pugna entre el pragmatismo irlandés y un idealismo y una reacción que en una década no había germinado y que ningún irlandés se atreve a pronosticar ahora tampoco si florecerá con la primavera. Dependerá del Apollo. Del efecto que deje este edificio decadente y gris con el nombre del Dios del Olimpo que mostraba a los hombres sus pecados pero que también podía purificarlos."           (eldiario.es, 14/01/17)

8.10.15

Cómo la UE le permite a Irlanda pagar su deuda

"(...) Irlanda es el único beneficiario de una política muy real pero muy secreta sobre financiación monetaria. A pesar de que es potencialmente ilegal y el BCE y la política de la UE se oponen, Irlanda está de hecho pagándose una parte significativa de la deuda a sí misma. 

El Banco Central de Irlanda se hizo cargo de la deuda del infame Anglo-Irish Bank cuyos excesos especulativos costaron a la economía irlandesa casi el 20% de su PIB cuando se declaró insolvente. Ahora el Gobierno irlandés paga al Banco Central un interés sobre la deuda que luego se devuelve al Gobierno irlandés en forma de excedente de capital.

Si tanto Grecia como Italia, España y Portugal pudieran conseguir esta oferta, el coste de la deuda caería en picado y facilitaría la reducción del déficit sin necesidad de recortes sobre el gasto ni subida de impuestos. Pero nadie quiere mencionar la oferta especial de Irlanda porque otros países podrían pedir que se les dé el mismo trato.

No es esta la única diferencia. Durante el rescate, el Gobierno irlandés era totalmente libre para introducir cualquier medida sobre gasto o impuestos siempre que conllevase una reducción del déficit. En Grecia, sin embargo, a su Gobierno no se le ha dado tal libertad o autonomía. Algunos pueden sugerir que Grecia debiera seguir el caso irlandés. En tal caso, también a ellos se les debería dar financiación monetaria para gran parte de su deuda y autonomía fiscal.

Muchos en Irlanda pregonan con orgullo que nosotros no somos Grecia. Es cierto. Irlanda es Irlanda: aprendiendo poco del boom especulativo y su quiebra, haciendo poco para abordar sus déficits en los sectores productivos, ignorando los profundos costes sociales que se ha autoimpuesto… No es que Irlanda no sea un modelo para Grecia y otros países europeos sino que, es más, no debería ser ni siquiera un modelo para sí misma."   (Michael Taft Investigador en UNITE the Union, Público, 01/10/2015)

6.10.15

El lado oscuro de la recuperación irlandesa

"En toda Europa se ha mostrado a Irlanda como un ejemplo a seguir. Irlanda aguantó el golpe, entabló conversaciones constructivas con la Troika, siguió políticas de crecimiento y consiguió esforzarse en salir de su crisis para convertirse en la economía de más rápido crecimiento. Sin embargo, esta narrativa  está basada en lo que se dice mal y mucho más en lo que no se dice.

El Gobierno irlandés comenzó su programa de austeridad en 2008 y lo aceleró con cuatro presupuestos altamente deflacionarios en un período de dos años. En el otoño de 2010 propuso otros cuatro años de severa austeridad en su Plan Nacional de Recuperación (National Recovery Plan). Cuando la Troika llegó, había poco que dificultase las negociaciones; simplemente se limitaron a ponerle el sello a tan simpático plan.

¿Entonces por qué le hizo falta un rescate de todos modos? Irlanda siguió tan a la letra la receta ortodoxa de la Troika ―políticas fiscales deflacionarias combinadas con políticas bancarias que socializaron la deuda privada― que ni los mercados financieros creían que se podía financiar. La Troika se convirtió en el prestamista de último recurso de la austeridad.

Ineficiencia, derroche y el lado oscuro

La austeridad irlandesa se convertirá en un caso práctico de reparación ineficiente y derrochadora de las finanzas públicas. 30 billones de euros o lo que es igual, 15% del PIB, en recortes del gasto público y, sobretodo, subida de impuestos. Según el Nevin Economic Research Institute, por cada 3€ de medidas de austeridad, solo se reducía 1€ de déficit. Los otros dos se externalizaban: desempleo, pobreza, liquidación de empresas, etc.

Este lado oscuro de la austeridad irlandesa raramente se menciona ni en debates europeos ni domésticos. Veamos porque:

. Más del 30% de la población irlandesa vive con carencias según la agencia de estadísticas del propio Gobierno.
. Más del 40% de los niños experimentan carencias en sus vidas, también según el Gobierno.
. Una de cada diez personas están en riesgo de pobreza alimentaria, es decir, que pasan hambre.
. El porcentaje de irlandeses en situación de riesgo de exclusión es del 30%, un poco menor que el de Grecia, al 37%, según el Eurostat.
. El nivel de vida en Irlanda, según ha medido la UE, es mucho más bajo que la media europea y, de hecho, mucho más cercano al nivel de vida de Grecia que la mayoría de países UE-15.

Pero mientras que las condiciones sociales de Grecia son extensamente comprendidas, no sucede así con las de Irlanda.

La misma caída del desempleo oculta otra realidad: Más del 10% de la población y 1 de cada 7 jóvenes ha emigrado desde que comenzó la crisis. Por cada persona que ha conseguido trabajo en los últimos tres años desde que empezó a caer el desempleo, han emigrado dos trabajadores potenciales.

Juegos de manos estadísticos

Según fuentes oficiales, Irlanda volvió a crecer el año pasado. Pero el Consejo Irlandés de Asesoría Fiscal (Irish Fiscal Advisory Council) estimó que la mitad del fuerte crecimiento del PIB en 2014 fue una ficción estadística. A su vez, el Central Bank of Ireland declaró que una parte significativa del crecimiento se debió a nuestros bajos impuestos del Centro de Servicios Financieros Internacional (IFSC), el cual apenas tiene impacto en la economía doméstica. La razón, la enorme presencia de multinacionales extranjeras en nuestra economia.

Otras mediciones alternativas, las cuales buscan eliminar el impacto de las prácticas de contabilidad de las multinacionales (léase, una agresiva evasión de impuestos), muestran que la recesión fue en realidad mucho más acentuada y la recuperación mucho más tímida. También muestran que Irlanda posee una deuda pública del 125% del PIB. Sin embargo, los tejemanejes estadísticos han permitido a Irlanda volver a los mercados. (...)

Hay una profunda crisis de la vivienda además de un aumento significativo en los precios de propiedades residenciales y comerciales, fruto de la voracidad de inversores que se lanzaban sobre los activos ganga y luego les daban la vuelta para especular.

En la otra cara de la moneda, aumentan las listas para viviendas de protección oficial así como la cifra de personas que no tienen hogar. Los alquileres privados aumentan 20 veces más rápido que la inflación y la genta estalla de indignación cuando un indigente muere congelado en invierno a pocos metros del Parlamento. (...)"             (Michael Taft
Investigador en UNITE the Union, Público, 01/10/2015)

27.10.13

En Irlanda la nueva inversión neta es casi cero. La economía continúa en recesión

"Tras tres años de recortes en el gasto público, parece que Irlanda está encaminada a abandonar el programa de rescate de la UE, el BCE y el FMI el próximo 15 de diciembre, pero ¿a qué precio? El país sigue sumido en una depresión y la economía se ha resentido profundamente. 
 
Irlanda ha sido considerada una vez más el estudiante modelo en la escuela de austeridad de economía en Europa, ya que el Taoiseach [primer ministro irlandés], Enda Kenny, afirma que su Gobierno está saliendo del programa de rescate establecido por la troika formada por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. Dice que la era de la austeridad está llegando a su fin.

Obviamente, ambas afirmaciones son cuestionables, pero resaltan algunas características importantes de la situación en Europa.

La política del Gobierno irlandés continuará siendo establecida por la troika durante muchos años más. De hecho, la UE ya ha implantado un sistema para la supervisión presupuestaria, una normativa e incluso sanciones que consagrarán una austeridad permanente para todos los miembros del euro.

Además, el FMI ha adoptado la costumbre de poner en marcha una nueva línea de créditos en cuanto el dinero del rescate inicial se haya acabado, un mecanismo que tiene sus propias condiciones. 

Por tanto, es falso decir que la austeridad ha llegado a su fin. Por el contrario, los activos y los préstamos suscritos por los bancos irlandeses se han devaluado tanto a causa de la debilidad económica que el riesgo de un nuevo rescate para sus acreedores está aumentando. (...)

 También hay una importante razón por la que Irlanda no puede ser emulada por países como Grecia y Portugal. Al inicio de la crisis, la economía irlandesa era mucho más próspera, y después de una prolongada recesión en la periferia europea, esa situación se sigue manteniendo.

 Uno de los grandes fracasos de los sucesivos Gobiernos irlandeses es que los niveles de vida han caído tan bajo que han descendido hasta los niveles británicos después de haberlos superado a finales del siglo pasado. (...)

La coalición del Gobierno de la derecha de Fine Gael y los partidos laboristas irlandeses quieren que les den una palmadita en la espalda, o quizá en la cabeza, por pronosticar que las finanzas del Gobierno se transformarán en lo que se denomina un superávit primario, es decir, un superávit de las finanzas del Gobierno antes de tener en cuenta los pagos de los intereses, una afirmación hecha frecuentemente también por los seguidores de los Gobiernos que implantan la austeridad en Portugal y Grecia, y que carece por completo de sentido.

 A menos que el índice de crecimiento de la economía supere esos intereses cada vez mayores, el nivel de la deuda del Gobierno será insostenible.

No obstante, en la actualidad el riesgo inmediato del incumplimiento gubernamental ha descendido considerablemente. Eso se debe en parte al compromiso del Banco Central Europeo de “hacer lo que sea necesario” por mantener el euro. Eso implica una cantidad ilimitada de rescates para los acreedores, especialmente bancos europeos y británicos, pero ni un euro para los Gobiernos.

Ese respaldo de por vida a los bancos es lo que se nos invita a celebrar, pero la fiesta durará muy poco si la austeridad continúa hundiendo la economía. Si no hay inversión la capacidad productiva se reduce. En Irlanda, la nueva inversión neta (después de eliminar la depreciación, el desgaste y así sucesivamente) es casi cero.

 La economía continúa en una recesión, y uno de sus efectos es acumular préstamos no productivos en los bancos minoristas, incluyendo pagadores hipotecarios con riesgo de impago. La austeridad es el enemigo del crecimiento y no puede resolver la crisis."               (

18.10.13

El tigre celta irlandés vuelve a ser vaca

"(...) Pero el caso más sorprendente es Irlanda. Irlanda es un paraíso fiscal para empresas no residentes y sede de muchas multinacionales. Esto le ha generado un negocio que explica el 10% del empleo del país. 

Son empresas que se financian en sus matrices y han reactivado un ciclo de inversión. Pero el resto de la economía sigue en depresión y la recuperación ni está, ni se la espera.

Su PIB está inflado por estas multinacionales. Pero su deuda pública en 2014 será 3,5 veces sus ingresos fiscales. Para no perder el sentido de la magnitud, la deuda española estará en 2,5 veces, la francesa en 1,5 veces y solo les supera Grecia con cuatro veces. Pero el principal problema de Irlanda sigue siendo su deuda privada y, sobre todo, bancaria.

La deuda de las familias es el 200% de su renta disponible, el doble que en España. El Banco Central reconoce que el 13% de las hipotecas se retrasan en sus pagos. Pero las estimaciones privadas aprecian que una de cada tres familias no paga su hipoteca. Y el precio de la vivienda se ha desplomado.

Si ejecutases esas hipotecas y pusieras el balance a valor razonable habría que volver a recapitalizar con dinero público el sistema bancario. Esto ayuda a explicar que los bancos irlandeses sigan teniendo prácticamente cerrado su acceso a los mercados de capitales y el crédito siga disminuyendo un 5% anual para empresas y familias.

La tasa de paro está en el 13%. Pero la población activa ha caído un 5% desde que comenzó la crisis y un 25% de los ocupados trabaja con minijobs a tiempo parcial. El empleo en servicios está estancado, el industrial cae y solo crea empleo la agricultura. El tigre celta vuelve a las vacas."            ( , El País, 18 OCT 2013 )

4.10.13

Irlanda vota hoy en referéndum la supresión del Senado para ahorrar 20 millones al año

"Los irlandeses deben decidir este viernes si suprimen el Senado del país, con apenas poderes y que le cuesta a las arcas del Estado unos 20 millones de euros al año, según el primer ministro, Enda Kenny, quien ha enmarcado este paso en los ajustes que está realizando el país, que fue rescatado por la UE y el FMI.

Los sondeos dan prácticamente por segura la abolición del Seanad. Según la última encuesta publicada el martes por el Irish Times, el 62% de los irlandeses -si se descuenta a los indecisos- está a favor de suprimir el Senado del país, mientras que el 38% se muestran en contra. No obstante, el respaldo a la medida ha ido en retroceso desde febrero, cuando era del 74%. (...)

Los irlandeses también deben pronunciarse hoy viernes sobre la creación de un nuevo Tribunal de Apelaciones en el país, medida ésta que cuenta con el respaldo de los principales partidos y, según los sondeos, también de la mayoría de los ciudadanos. Según el sondeo del Irish Times, descontando a los indecisos, el 76 por ciento dice que votará a favor y el 24 por ciento en contra. 

Los detractores de esta medida consideran que no es necesario un Tribunal de Apelaciones y que su labor podría realizarla el Tribunal Supremo si modificara su forma de trabajo y fuera más eficiente, reduciendo así sus demoras. 

A este respecto, según informó este jueves el 'Irish Times', el Gobierno de Kenny tiene previsto reducir a la mitad el numero de magistrados del Supremo, hasta cinco, si sale adelante la creación del Tribunal de Apelaciones. Para ello, se optaría por no buscar sucesor a los cinco próximos magistrados que tengan que retirarse. 

Actualmente, el Supremo cuenta con ocho magistrados, mientras que el Gobierno ha designado a otros dos, que está previsto que preste juramento de su cargo este mismo mes. Según el diario, la designación de estas dos jueces es una medida a corto plazo para reducir el retraso de cuatro años en las apelaciones, un problema que el Ejecutivo espera subsanar a largo plazo con la nueva corte."                (El Economista, 04/10/2013)

3.7.13

“Me saqué el dinero del rescate del culo”


“Me saqué el dinero del rescate del culo”. Así, de esta forma tan escatológica, comentaban telefónicamente entre sí dos altos ejecutivos del Anglo Irish Bank el mecanismo con el que habían conseguido embarcar al gobierno irlandés en el rescate de su banco.

 Un rescate que acabó suponiéndole al bolsillo de los irlandeses la friolera de 30 mil millones de euros, que se dicen pronto y se traducen, silenciosamente y como quien no quiere la cosa, en dolor y sufrimiento para millones de personas que ven cómo se les recorta el acceso a las prestaciones sociales básicas necesarias para mantener un nivel de vida digno.

Así, de esa manera tan escatológica, se vanagloriaba uno de los ejecutivos de banco (John Bowe, director de Mercados de Capital y director de Tesorería de la entidad, para más señas) de cómo había engañado al gobierno irlandés sobre la magnitud del pufo que habían cometido en el banco planteándole, inicialmente, que iban a necesitar una menor cantidad de dinero para sanear el banco de la que realmente era necesaria.

 Una vez que el gobierno inyectó 7.000 millones de euros, se descubrió que la magnitud del agujero era mucho mayor pero, claro, el gobierno ya había comprometido esos recursos y prefirió nacionalizarlo a dejarlo quebrar. La resultante final fue que al Estado irlandés, la nacionalización de un banco quebrado les costó 30 mil millones de euros. 

Así, de esa manera tan escatológica, Bowe nos demuestra cómo los financieros son capaces, desde el más absoluto desprecio, de sacrificar el bienestar de los ciudadanos para preservar el interés de los rentistas y todo ello, al parecer, por nuestro propio bien. Y es que si hay algo que los medios de comunicación -propiedad en muchos casos de esos grupos financieros- se han encargado de meter en nuestras conciencias es que un banco nunca puede quebrar; que cuando quiebra un banco es como si a una persona le diera un infarto, todo puede colapsar.

 Asumir eso significa, ni más ni menos, que mientras que cualquier pequeño o gran empresario puede ver como su proyecto empresarial se despedaza en un concurso de acreedores para poder hacer frente a sus deudas, un banco que tenga de su parte a un gobierno afín o cooptado estará en disposición de sustraer todos los recursos públicos posibles para evitar que sus accionistas y bonistas vean volatilizarse su inversión. (...)

Así, de esa manera tan escatológica, Bowe nos muestra cómo un banco puede engañar a un gobierno; cómo un gobierno puede empobrecer a sus ciudadanos; cómo la democracia de baja intensidad ya no sirve para protegerse frente al retorno del Absolutismo revestido, esta vez, no de armiño sino del poder de crear deuda; cómo el poder popular ya no puede ponerse en manos de representantes que obtienen de las urnas una legitimidad democrática que convierten en patente de corso para actuar contra quienes los eligieron y a favor de quienes los financian. En definitiva, Bowe nos enseña cómo y cuánto de podrido está el sistema.

Así, de esta manera tan escatológica, Bowe nos traela sospecha de que, si en Irlanda pudo suceder, por qué aquí no. Si allí el gobierno fue engañado, para que mantuviera el banco con vida, ¿por qué aquí no ha podido ocurrir en el caso de Bankia algo similar existiendo unos canales aún más estrechos entre su dirección y el gobierno? ¿Qué diferencias existen, en definitiva, entre el caso del Anglo Irish Bank y el caso de Bankia? ¿Tan sólo un ejecutivo soberbio y mal hablado? No, no es esa la única diferencia. Hay, al menos, un par de ellas más.

La primera es que, mientras que aquí el principal gestor de la institución durante muchos años entra y sale de la cárcel casi instantáneamente a golpe de presión de la fiscalía para que no se investigue su gestión o que su sucesor le ofrecieron un puesto de ejecutivo en Telefónica por los servicios prestados por llevar el banco a la quiebra definitiva, en Irlanda se abrió una investigación que llevó al banquillo a sus principales ejecutivos.

Y la segunda es que allí, viendo el agujero sin fondos en que se había convertido la institución rescatada y posteriormente nacionalizada, el gobierno decidió liquidarla y dejar de inyectar dinero público en un banco quebrado. 
Aquí la historia de Bankia aún no sabemos cuánto costará finalmente al erario público, cuántos derechos tendremos que ver recortados para mantener con vida un banco zombi que supo repartir, a diestra y siniestra, innumerables prebendas. 
De momento sabemos que ya nos ha costado cerca de 37.500 millones de euros. Así que puede que en Irlanda las cosas vayan tan mal como aquí, pero allí al menos hay algún banquero en la cárcel y, aunque sabemos que una flor no hace primavera, no por ello deja de alegrar la vista."         (Alberto Montero, 28/06/2013)

19.4.13

Periodista Irlandes pone en ridiculo a miembros del BCE




 "Un periodista Irlandés llamado Vincent Brown, puso contra las cuerdas a miembros del BCE que fueron a Irlanda a explicar los nuevos ajustes para el pago de la deuda bancaria del rescate financiero a los bancos Irlandeses de billones de Euros. 

Este periodista dejo en ridículo a toda la MAFIA del BCE haciendo ver que el único interés del BCE es expoliar y amenazar países y repartir el dinero a sus amigos de la mafia bancaria Europea. No tiene ningún desperdicio!!!"    (Periodismo Alternativo)

16.5.12

El desastre irlandés... y algunos de sus culpables

"La ruina de Irlanda es asunto por completo distinto. Juega aquí también la torpeza de la clase dirigente y de la clase política, pero impulsada no sólo por la ignorancia, sino también por la petulancia.

 Los irlandeses, que jamás habían destacado por su talento económico, se encontraron de repente con unos crecimientos exponenciales y en lugar de sospechar que algo no casaba, lo atribuyeron al genio nacional. El virus identitario cegó por completo a los dirigentes irlandeses. 

El primer ministro, Bertie Ahern (famoso por haber dicho aquello de que “Lehman’s es un pulpo internacional que tiene testículos por todas partes”), es la cabeza de turco de una sociedad que se lanzó a comprar y vender su propio país de manera enloquecida sin dudar ni un momento en la inspiración financiera que les iluminaba en gaélico. 

Como dice Lewis, nunca rumiaron que de ser muy pobres habían pasado a ser muy ricos sin haber sido nunca normales. A los escasos críticos que osaban preguntar por esta anomalía se les acusaba de odiar a la nación. Hoy el riesgo de inversión en Irlanda es similar al de Irak."          (Félix de Azúa: Las churras y las merinas, El País, 02/05/2012)

11.5.12

Islandia recoge los frutos de su estrategia anticrisis

"En 2008, Islandia recibió un rescate internacional que le obligó a acometer importantes ajustes económicos. Hoy, esta pequeña isla nórdica ha logrado algo que otros países rescatados no tienen: el acceso a los mercados internacionales de deuda. 

La semana pasada, el país vendió 1.000 millones en bonos, principalmente a inversores estadounidenses. Una muestra de la confianza recuperada en la economía y las finanzas del país nórdico.

Cuando las cosas empezaron a ponerse negras, el país escogió su propia estrategia anticrisis y hoy empieza a recoger los frutos de su apuesta.

Que Islandia sea capaz de emitir con éxito es una señal de que el país está ahora en la senda de la recuperación, señala en un artículo The Wall Street Journal. Especialmente, en un contexto en que la crisis de deuda soberana en Europa ha cerrado la puerta a los mercados internacionales a otros países periféricos como Irlanda o Portugal.
 
"Tanto Islandia como Irlanda, también bajo un programa de rescate internacional, entraron en la crisis con problemas similares en el sector bancario", explica Jamie Stuttard, responsable de gestión de cartera de bonos internacionales en Fidelity Investments. "Ambos tenían bancos enormes y, en el caso de Islandia, se habían expandido en el extranjero". Pero cada uno gestionó la crisis a su manera.

En 2008, mientras el gobiero irlandés permaneció detrás de todos los depósitos bancarios, Islandia decidió que sus tres principales bancos, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, se fueran a la quiebra. La opción islandesa de no salvar a la banca ni proteger a sus acreedores, ha terminado por dar mejores resultados que la irlandesa.

Irlanda decidió garantizar todas las deudas de sus bancos cuando comenzaron sus problemas y se ha visto obligada a inyectar enormes cantidades de capital para intentar mantenerlos a flote.

En cambio, Islandia decidió nacionalizar los tres grandes bancos y posteriormente crear otros saneados con los restos de ellos. Una vez nacionalizados los bancos, el Gobierno decidió negociar con los acreedores prácticamente todos extranjeros una reestructuración de la deuda. Según cálculos de Bloomberg, los acreedores de estos bancos asumieron una quita del 70% en la deuda.

Claro que sí tuvo que recapitalizar a sus nuevos bancos. Un paso que exigió pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que a finales de 2008 aprobó un préstamo de 2.100 millones de dólares para un país de 320.000 habitantes.

Ahí los contribuyentes si tuvieron que pagar un precio: el programa del FMI que acompañó los créditos exigió un programa de austeridad que incluyó subir el impuesto de Sociedades, el IVA y el IRPF, además de reintroducir el Impuesto de Patrimonio. (...)

Desde entonces, Grecia, Irlanda y Portugal también han recibido un rescate internacional a fin de evitar el default. Pero para ellos la crisis está siendo muy diferente, y los inversores no están dispuestos a prestarles dinero.

Claro que a diferencia de ellos, Islandia mantiene el control monetario sobre su propia economía. No está en la Eurozona y usa su propia moneda, ajena a las maquinaciones que ocurren con los países del sur.

En declaraciones al WSJ Suttard señala: "Ellos tienen su propia moneda y eso significa que fueron capaces de hacer una devaluación, al estilo de las vistas en los mercados emergentes en Asia en 1997, en América Latina a lo largo de la década de 1980 y, en cierta media, a principios de la década del 2000". (...)

Eso sí, gracias a tener esa flexibilidad, Islandia consiguió, por ejemplo, que sus exportaciones fueran más competitivas, explica Cosimo Marasciulo, jefe de renta fija soberana europea en Pioneer Investments. "Así que cuando la demanda interna estaba sufriendo por la alta tasa de desempleo aún tenía el control de sus exportaciones y fue capaz de ofrecer productos y servicios más baratos".

Eso ayudó a eliminar los efectos negativos de la crisis financiera, pero es algo que no está ocurriendo en Europa en este momento, agrega Marasciulo."         (El economista, 10/05/2012)

1.12.11

El bono de mil millones de dólares que tuvimos que pagar hace poco a quienes ostentan esos títulos sin asegurar del Anglo Irish Bank desató la ira nacional... Pero el BCE ordena que las paguen los ciudadanos, aunque nunca fuéramos conscientes de que se realizaran esas apuestas

"Y el pasado domingo, en el pueblo de Ballyhea, al norte de Cork, después de la segunda misa, estaba programada la marcha semanal número 38. Una marcha de diez minutos, desde el aparcamiento de la iglesia de Saint Mary hasta la señal de límite de velocidad en el extremo del pueblo y otra vez de vuelta.

A lo largo de los meses, se creó una pancarta para la marcha: "Ballyhea dice ¡no! al rescate de los tenedores de bonos". Una pequeña muestra de espíritu reaccionario en un país atemorizado e inseguro. (...)

 En opinión de O'Flynn, el rescate de los tenedores de bonos es una pieza central de lo que ha ocurrido en el país. Decenas de miles de millones de deudas de empresas privadas se han transferido a los ciudadanos, con lo que se ha acabado con la capacidad del Estado de pedir préstamos a tipos de interés sostenibles.

Calcula que el coste total del rescate de los tenedores de bonos, con los intereses en los próximos años, ascenderá a cientos de miles de millones. "El BCE nos deja pedir prestados cientos de miles de millones para que podamos gastar cien mil millones en pagar a quienes poseen los títulos de obligaciones". (...)


O'Flynn creó un blog, bondwatchireland.blogspot.com. En él, documenta cada próximo pago e identifica qué banco contrajo esa deuda. Indica el total del mes, el total para el siguiente mes y señala si la deuda está o no asegurada. Mañana, tal y como indicará Bondwatch Ireland, pagaremos generosamente otros 11.280.000 de euros a los tenedores de bonos sin asegurar que apostaron por Irish Life & Permanent.

Una nimiedad comparado con lo que está por venir. Dos semanas después, pagaremos 43.275.094 de euros por otro insensato apostante que confió en la capacidad de inversión del Banco de Irlanda.

De las docenas de pagos que realizaremos antes de fin de año, excepto uno de ellos, el resto no está asegurado, es decir, son apuestas perdedoras que el capitalismo dice que deben correr a cargo de los insensatos apostantes. Pero el BCE ordena que las paguen los ciudadanos, aunque nunca fuéramos conscientes de que se realizaran esas apuestas.

El bono de mil millones de dólares que tuvimos que pagar hace poco a quienes ostentan esos títulos sin asegurar del Anglo Irish Bank desató la ira nacional, pero O'Flynn señala que sólo en el próximo mes tendremos que pagar más que eso. Y en enero tendremos que desembolsar unos tres mil millones. (...)

Y durante todo este tiempo, continuará el debate sobre los detalles más pequeños del último presupuesto de austeridad. Se hablará de las deudas legítimas del Estado, de la necesidad de mantener dinero en los cajeros automáticos, pero seguirá pasando desapercibida la conexión con la extorsión ilegítima, el escape interminable de miles de millones para los insensatos apostantes privados.

La excepción son esos pequeños actos de resistencia como el que se produce en Ballyhea."               (Presseurop, 22 noviembre 2011,Irish Independent,Dublín)

6.9.11

Irlanda: "puso de plazo hasta el jueves para que el hospital de Tallaght dejara de colocar a los pacientes de urgencias en carritos por los pasillos"

"¿Cómo se puede obligar a los ciudadanos a pagar 15 millones de euros por un centro comercial en un país extranjero mientras ven cómo se acaban sus propios servicios sanitarios por restricciones presupuestarias? Así es la absurda situación que viven ahora los irlandeses, expone un columnista. (...)

Lo que ha ocurrido con esta crisis no es que el Estado haya estallado. Más bien se ha dividido en dos. Tenemos dos Estados paralelos, cada uno con su propio idioma y valores.

El primer Estado es el país de la Agencia Nacional de Gestión de Bienes o NAMA (*), un reino demente cuyos súbditos disponen de recursos infinitos. Las cifras que se barajan en el reino de la NAMA son tan inmensas que literalmente escapan a la razón. Veamos cómo funciona este lugar con un ejemplo concreto.

Nos situamos en Dumbarton, una pequeña población en el río Clyde, al oeste de Escocia. Es un lugar que únicamente nos suena por el soporífero zumbido de nombres monótonos al final de los resultados de fútbol: Stenhousemuir, Brechin, Forfar, Dumbarton.

Tiene un centro comercial compuesto por bloques de hormigón de los años sesenta, entre cuyos inquilinos se encuentran, para su información, establecimientos como Peacock’s, New Look y Bonmarché. ¿Por qué les cuento esto? Porque este centro comercial en Dumbarton recientemente nos ha costado, a ustedes, a mí, a nuestros hijos, casi 15 millones de euros.

Esto es lo que ocurrió. Una empresa promotora británica, Vico, restauró y amplió el centro comercial y lo vendió a un inversor privado por 4,5 millones de euros. El inversor privado lo vendió posteriormente a Jermon, una empresa de Irlanda del Norte, por la asombrosa suma de 20 millones de euros.

Jermon quebró y el mes pasado, el grupo La Salle de gestión de inversiones con sede en Londres compró el centro de Dumbarton por 5,5 millones.

Habrán advertido que este complejo en ningún momento fue propiedad de alguien en la República de Irlanda. La propiedad pasó de Escocia a Irlanda del Norte y de ahí, a Inglaterra. Pero Jermon pidió prestado el dinero para comprar el centro de Dumbarton a Anglo Irish Bank, Allied Irish Banks y al Bank of Ireland.

Sin embargo, casi seguro que la fuente de ese dinero en última instancia era un banco alemán, francés o británico. Los bancos irlandeses en su fase maníaca fueron el medio con el que los camellos continentales alimentaban el hábito de un promotor del Reino Unido.

Sin embargo, la NAMA eliminó los préstamos de los libros contables de los bancos y luego vendió el centro por 5,5 millones de euros, lo que supuso una pérdida de 14,5 millones.

De una forma u otra, ya sea por lo que pagó la NAMA directamente por los préstamos o por el capital que inyectamos a los bancos para rellenar los agujeros de sus balances, los contribuyentes normales han soltado casi 15 millones de euros simplemente para deshacerse de 120.000 pies cuadrados (unos 11.100 metros cuadrados) de tiendas en una pequeña población escocesa. (...)

En la otra Irlanda está sucediendo algo realmente horrible. Uno de los principales hospitales del país, Tallaght, está a punto de cerrar sus puertas a los pacientes de accidentes y urgencias. La semana pasada, la Autoridad de Calidad e Información Sanitaria puso de plazo hasta el jueves para que el hospital de Tallaght dejara de colocar a los pacientes de urgencias en carritos por los pasillos.

El juez de instrucción del condado de Dublín ha descrito el hospital como “un lugar muy peligroso para cualquiera y más para un paciente enfermo”. Un servicio social básico para medio millón de ciudadanos está al borde del colapso." (PressEurop, 1 septiembre 2011, The Irish Times Dublín)

25.11.10

Cómo sobreviví al boom irlandés


Julian Gough

"El autor irlandés Julian Gough resistió durante los años del Tigre Celta viviendo del aire y poco más. Actualmente vive en Berlín, desde donde nos relata cómo se mantuvo escéptico (y sin blanca) mientras el resto del país enloquecía (y se arruinaba) por causa de una fiebre de obtención de bienes.

Durante los años del boom, en Irlanda, hacía falta poner mucho empeño para no hacer dinero. Yo lo logré convirtiéndome en autor de ficción impopular y mi media naranja lo consiguió convirtiéndose en artista. (...)

Pero a partir del 2000 el boom se convirtió en una burbuja inmobiliaria que hizo enloquecer a todo el mundo. The Irish Times acabó teniendo un suplemento inmobiliario más voluminoso que el propio periódico. Mis amigos empezaron a comprar casas cada vez más caras. La deuda se desbordó y los medios de comunicación lo llamaron “prosperidad”.

David McWilliams fue el único de los periodistas especializados en economía que analizó la situación con sensatez. El economista Morgan Kelly redactó un impresionante estudio en el que analizaba todas las burbujas inmobiliarias de la historia. Irlanda cumplía todos los requisitos al pie de la letra.

El país estaba tocado. Se lo mandé a todos mis amigos. Yo todavía vivía en el oeste, en Galway, mis amigos se habían mudado al meollo del Tigre Celta, a Dublín.

Pero hicieron oídos sordos. Dieron por hecho que el que se equivocaba era yo. Al fin y al cabo eran ellos los que se estaban haciendo cada vez más ricos mientras yo me hacía cada vez más pobre.

Si te atrevías a hablar de una burbuja mientras el resto del país estaba disfrutando del momento, las reacciones podían llegar a ser hasta violentas. Bertie Ahern, el primer ministro por aquel entonces, ofreció un discurso por televisión en el que atacaba a gente como Kelly y McWilliams por “mantenerse al margen, mordiéndose las uñas y quejándose… No entiendo cómo la gente que actúa así no acaba suicidándose”.

Al público le hizo gracia y aplaudió sus palabras.

Mientras tanto, nuestros amigos empezaron a tener hijos y tuvieron que mudarse a casas todavía más grandes. Pero se quedaron con la primera casa. Yo no salía de mi asombro. ¿No se supone que hay que cumplir las dos reglas de oro de la inversión: diversificar la cartera de inversiones y no especular nunca con dinero prestado?

Pero el consejo de los bancos irlandeses para las personas normales era que doblasen la apuesta metiéndose en dos hipotecas descomunales.

Llegados a este punto, el segundo tema de conversación más generalizado era el de las propiedades. La gente se iba de fin de semana a comprar apartamentos en Bulgaria. Los anuncios de la inmobiliaria local eran de apartamentos en Portugal.

Pero mis amigos no hablaban conmigo del tema, de la burbuja, de hecho se enfadaban cuando yo lo sacaba a colación… y eso que cada vez nos veíamos menos.

Te llegabas a sentir como un pasajero de tercera del Titanic que ha visto como el iceberg destroza el costado del buque y sube corriendo al salón de baile para avisar a los demás, que siguen bailando como si nada, y que encima obligan discretamente a salir de la sala.

Y es que, en esos momentos, en Irlanda si no eras propietario y no estabas ganando dinero eras un ciudadano de tercera. Los alquileres, los precios, el consumo de cocaína… todo burbujeaba.

Una noche, mi prometida y yo tuvimos una revelación en el hotel de Bono, mientras nuestros amigos pedían botellas de champán de mala calidad a 90 euros con total naturalidad, como cuando pedían pintas de cerveza.

Alguien dijo: “Bueno, luego lo pagamos todo a pachas”. Nuestras miradas se cruzaron como un relámpago.

Entre los dos teníamos 10 euros que pensábamos haber estirado durante toda la noche pidiendo un agua mineral cada uno. Íbamos atrasados en el pago del alquiler. Buscamos una excusa, les dimos los 10 euros y nos fuimos.

Irlanda se había convertido sin darse cuenta en un país de terratenientes, y nosotros sólo éramos arrendatarios.

Terminé mi extraña novela sobre la Irlanda moderna, en la que los malos eran un promotor inmobiliario y un ex primer ministro. No es difícil entender que nadie quisiese publicarla. ¡De hecho, el libro no tenía ningún sentido!

Los precios de las casas irlandesas se habían multiplicado por tres en la última década. Somos ricos y ya está, ha ganado Irlanda y es mejor que te estés calladito.

Poco tiempo después de que rechazasen mi libro nos quedamos sin dinero, nació nuestra hija y nos desahuciaron el día de Año Nuevo de 2006. La casera Tigre Celta era buena persona, pero había pedido una segunda hipoteca sobre la casa para comprar más propiedades.

No podía permitirse perder el alquiler, que ya de por sí no bastaba para pagar la hipoteca. Pero daba igual porque los precios de las viviendas seguirían subiendo por siempre jamás.

Todavía nos quedaban buenos amigos a pesar de que nunca les viésemos. Una pareja que trabajaba en la banca nos ofreció una casa en Dublín por la mitad de lo que hubiésemos tenido que pagar normalmente. Pero el boom siguió su curso y al poco tiempo tampoco pudimos permitirnos pagar la mitad de un alquiler irlandés.

Una amiga de un amigo que vivía en Los Ángeles nos ofreció gratis su casa en un pueblecito de Francia. Llenamos dos mochilas con nuestras pertenencias (las más valiosas eran una olla y un portátil) y emigramos con Ryanair por 50 céntimos cada uno.

Conseguimos mantenernos a flote en Irlanda durante los años de pobreza y de paro, pero no sobrevivimos al boom. (...)

Un año más tarde gané el BBC National Short Story Award por una historia que aliaba al Fianna Fáil, el partido irlandés en el gobierno, con El mago de Oz. La gente pensó que era una comedia, me invitaron a aparecer en el talk show más importante de Irlanda. Una limusina nos recogió en el aeropuerto y nos llevó hasta un hotel de 5 estrellas recientemente inaugurado que se había construido gracias a las ventajas fiscales otorgadas a constructores que apoyaban al Fianna Fáil.

Durante la entrevista, cuando me preguntaron por qué me había ido de Irlanda, el pequeño país más rico de Europa, respondí con lo que acabo de contarles ahora. Y añadí que el boom inmobiliario no era real, que era como si una extraña religión se hubiese extendido por el país y sus practicantes se dedicasen a señalar casas diciendo: “¿ves esa casa? Pues vale cinco millones de euros”. Pero en realidad no los vale.

Entonces me di cuenta, en el frío silencio que se hizo en la sala, de que todos los que estaban allí habían comprado una casa y tenían intención de comprar otra. Habían hipotecado su casa para comprarles a sus hijos otra que dentro de poco perdería prácticamente todo su valor. Estaban condenados y no eran conscientes. Un cuarto de la población me estaba mirando, pero creo que nunca me he sentido tan solo.

Vuelvo a casa un par de veces al año y veo a mis amigos, cada vez nos reunimos en restaurantes más baratos. Yo sigo sin blanca, pero ahora por lo menos me puedo permitir pagar mi parte. Seguimos sin hablar de propiedades inmobiliarias." (Press Europ, 24 noviembre 2010, citando a The Times Londres)