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21.9.25

La mitad de los docentes norteamericanos esperan comprar alimentos para sus estudiantes este año escolar... el hambre entre los estudiantes es frecuente en las escuelas, y podría verse afectado por los inminentes recortes gubernamentales a los programas de asistencia alimentaria... cada año, los educadores de las escuelas públicas pagan por los libros, los adornos, el papel, los lápices y, sí, incluso la comida...Lo hacemos porque, al menos como educadores, no podemos mirar hacia otro lado... casi el 18% de los hogares con niños en todo el país sufrieron inseguridad alimentaria en 2023... aproximadamente 2,4 millones de personas perderán los beneficios de cupones de alimentos (Lauren Wagner)

 "Según una encuesta reciente del segundo sindicato de profesores más grande del país, la mitad de los educadores prevén comprar alimentos para sus alumnos este año escolar.

La Federación Americana de Maestros publicó los hallazgos el 10 de septiembre después de que la empresa de investigación Grow Progress encuestara a 705 miembros sobre los gastos en el aula y los cambios en la política educativa federal. El sindicato también recopiló información personal sobre el hambre entre los estudiantes, un problema que estudios anteriores han revelado que es frecuente en las escuelas y que podría verse afectado por los inminentes recortes gubernamentales a los programas de asistencia alimentaria.

“Cada año, los educadores de las escuelas públicas recurren a sus propios bolsillos para ayudar a sus alumnos a obtener la educación que merecen”, dijo la presidenta del sindicato, Randi Weingarten, en un comunicado de prensa. "Ellos pagan por los libros, los adornos, el papel, los lápices y, sí, incluso la comida."

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, las familias que sufren inseguridad alimentaria no pueden permitirse comprar suficientes alimentos para cubrir sus necesidades. Los datos más recientes disponibles muestran que casi el 18% de los hogares con niños en todo el país sufrieron inseguridad alimentaria en 2023.

Una investigación publicada en marzo por la organización nacional sin fines de lucro No Kid Hungry reveló que el 92% de los maestros han tomado algún tipo de medida para abordar el hambre estudiantil en la escuela. Casi la mitad proporciona alimentos personalmente en el aula, mientras que el 29% ha comprado comida para que los estudiantes coman fuera de clase.

“Las familias están luchando para alimentar a sus hijos por diversas razones, ya sea el aumento del costo de los alimentos, el empeoramiento del mercado laboral o la escasez de recursos”, dijo Sara Steely, portavoz de No Kid Hungry. "Todo el sistema educativo es más sólido cuando los niños están bien alimentados, y los profesores ya tienen muchas cosas de las que preocuparse; la comida no debería ser una de ellas."

En la encuesta de la AFT, un miembro del sindicato de Florida dijo que los estudiantes necesitan comida en la escuela porque carecen de ella en sus hogares, mientras que otro profesor en Kentucky dijo que muchos estudiantes "se están muriendo de hambre por la falta de disponibilidad de alimentos".

Ann Walkup, profesora de física de Rhode Island y miembro de la AFT, dijo que ella y muchos educadores de su escuela secundaria compran alimentos como barritas de granola, galletas y botellas de agua.

“La mayoría de nosotros guardamos algún tipo de reserva en algún lugar”, dijo a The 74. “Definitivamente hay algunos profesores que tienen una situación como la de [inseguridad alimentaria] con algunos de sus alumnos.” Se supone que debemos remitirlos a la oficina, y hay un sistema que la escuela tiene para apoyarlos, pero, reconozcámoslo, es más fácil decir: "Oye, tengo una barrita de granola extra".

Steely afirmó que el hambre infantil está a punto de complicarse aún más con los recientes recortes al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que ayuda a aproximadamente 42 millones de personas a comprar alimentos cada mes. En julio, la administración Trump aprobó un proyecto de ley fiscal que recortará aproximadamente 186 mil millones de dólares de la financiación del programa SNAP hasta 2034.

Según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, una vez que los recortes al programa SNAP se implementen por completo, se proyecta que aproximadamente 2,4 millones de personas perderán los beneficios de cupones de alimentos en un mes promedio.

Los estudiantes califican automáticamente para almuerzos gratuitos o a precio reducido si sus familias reciben beneficios del programa SNAP, dijo Steely. Los padres tendrán que volver a rellenar formularios para que sus hijos reciban comidas gratuitas en la escuela, lo que supone un obstáculo para las personas que tienen problemas con el idioma o que se avergüenzan de sus ingresos, afirmó.

“Al ver cómo se están implementando estos recortes en el SNAP y Medicaid y sus impactos en el acceso a las comidas escolares gratuitas, puedo prever que esa carga recaerá sobre los maestros”, dijo Steely.

Becky Pringle, presidenta de la Asociación Nacional de Educación (NEA), declaró a The 74 que el hambre entre los estudiantes sigue siendo un problema crítico para los miembros del sindicato de maestros más grande del país. Dijo que las escuelas ya sintieron el impacto de los recortes esta primavera, cuando el USDA eliminó aproximadamente $660 millones en fondos para que los distritos y las guarderías compraran alimentos de las granjas locales para las comidas de los estudiantes.

“Estamos viendo que cada vez más niños vienen a la escuela con hambre”, dijo. “Gastamos dinero comprando refrigerios, enviamos cosas a casa para las familias en las mochilas.” Lo hacemos porque, al menos como educadores, no podemos mirar hacia otro lado." 

 ( 

31.5.25

Si se produce comida suficiente para alimentar a 11.000 millones de personas, ¿por qué tantas de las 8.000 millones que habitan nuestro planeta siguen pasando hambre? Las guerras destruyen los sistemas agrícolas y de distribución de alimentos... Un quinto de todos nuestros alimentos se pierde o desperdicia (el equivalente a mil millones de comidas al día). En los países más ricos, la mayor parte del desecho alimentario ocurre en las etapas de venta al por menor y de consumo, debido en gran parte al alto grado de procesamiento y envasado, así como el desecho en los hogares y restaurantes. En los países más pobres, la mayor parte del desecho ocurre en el punto de producción (por causas como el mal clima, las plagas y las enfermedades) y en el almacenamiento (por instalaciones inadecuadas, con refrigeración deficiente y sistemas de transporte ineficientes)... pero la principal razón por la que muchas personas no comen es porque no tienen dinero para hacerlo. En otras palabras, la desigualdad es el motor del hambre (Más de 700 millones de personas en el mundo viven con menos de 2,15 dólares al día y no pueden permitirse comprar alimentos. Unas 3.400 millones de personas viven con menos de 5,50 dólares al día, lo que hace poco probable que puedan alimentarse adecuadamente). Si queremos terminar con el hambre, debemos terminar con la pobreza. En 2021, el pueblo chino erradicó la pobreza extrema en su país. Para noviembre de 2025, la población de Kerala (India) habrá erradicado la pobreza extrema. Vietnam está en camino de eliminar la extrema pobreza (Vijay Prashad)

 "Queridas amigas y amigos,

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

He escrito este boletín antes. De hecho, podría escribirlo cada año cuando se publica un nuevo Informe mundial sobre las crisis alimentarias. El informe se basa en cuatro puntos:

  1. El número de personas que padecen hambre hoy es mayor que el año pasado.
  2. La cantidad de alimentos producidos este año supera la del año pasado.
  3. Hay suficientes alimentos para alimentar a toda la población mundial, y más.
  4. ¿Cómo explicamos entonces que haya personas con hambre?

Veamos los datos.

Punto n° 1: unas 733 millones de personas padecieron hambre crónica en 2023, según estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Punto n° 2: agricultorxs y empresas agroalimentarias de todo el mundo produjeron 11 mil millones de toneladas métricas de alimentos en 2022 (incluidos carne, pescado y 9,6 mil millones de toneladas métricas de cultivos primarios como maíz, arroz y trigo), según la FAO.

Punto n° 3: se aclara con un cálculo sencillo basado en una premisa.

Premisa: una persona consume una tonelada, es decir, 1.000 kilogramos de alimentos al año (el estándar de la FAO para el consumo alimentario medio mundial es de 2.800 kilocalorías por persona al día).

Cálculo: si se necesita una tonelada de alimentos por persona y se producen 11.000 millones de toneladas, entonces hay suficiente comida para 11.000 millones de personas.

Conclusión: actualmente hay 8.000 millones de personas en el planeta. Por lo tanto, hay alimentos suficientes para toda la población mundial, con un excedente capaz de alimentar a 3.000 millones más.

Punto n° 4: ¿Cómo explicamos entonces que haya personas con hambre?

Las causas de la crisis alimentaria son múltiples, pero ninguna de ellas puede atribuirse a una escasez de alimentos provocada por el crecimiento poblacional, como afirman lxs maltusianxs, quienes sostienen que el crecimiento de la población supera la capacidad de producción de alimentos.

Existen al menos tres razones por las que muchas regiones del mundo siguen enfrentando niveles de hambre extremos, cercanos a la hambruna:

  1. En primer lugar, las guerras destruyen los sistemas agrícolas y de distribución de alimentos. Esta es la causa más evidente del hambre. Por esta razón hay hambruna en Sudán, el país con la mayor superficie cultivable de toda África y que, si no estuviera en guerra, podría convertirse en el granero del continente. A pesar de la guerra, Sudán es el mayor exportador mundial de semillas oleaginosas (maní, cártamo, sésamo, soja y girasol). Cerca del 80 % de la goma arábiga del mundo se produce en las zonas rurales del país. Sin embargo, la mayoría de los campos no pueden cultivarse y muchxs agricultorxs han sido expulsadxs de sus tierras u obligadxs a empuñar un arma a causa de la guerra.

  1. En segundo lugar, el desecho de alimentos sigue siendo una antigua y lamentable práctica habitual. Un quinto de todos nuestros alimentos se pierde o desperdicia (el equivalente a mil millones de comidas al día) Dos tercios de los residuos alimentarios a nivel de consumo se da en los países más ricos y el 60 % del desperdicio global ocurre en los hogares. En los países más ricos, la mayor parte del desecho alimentario ocurre en las etapas de venta al por menor y de consumo, debido en gran parte al alto grado de procesamiento y envasado, así como el desecho en los hogares y restaurantes. En los países más pobres, la mayor parte del desecho ocurre en el punto de producción (por causas como el mal clima, las plagas y las enfermedades) y en el almacenamiento (por instalaciones inadecuadas, con refrigeración deficiente y sistemas de transporte ineficientes).

  1. En tercer lugar, la principal razón por la que muchas personas no comen es porque no tienen dinero para hacerlo. En otras palabras, la desigualdad es el motor del hambre. Veamos, una vez más, los datos:

      • Más de 700 millones de personas en el mundo viven con menos de 2,15 dólares al día y no pueden permitirse comprar alimentos.
      • Unas 3.400 millones de personas viven con menos de 5,50 dólares al día, lo que hace poco probable que puedan alimentarse adecuadamente.
      • En 2023, la riqueza total se estimó en aproximadamente 432 billones de dólares. De esa cifra, el 1 % más rico de la población adulta global poseía en conjunto el 47,5 % de la riqueza total, es decir, 213,8 billones de dólares (un promedio de 2,7 millones por persona). El 50 % más pobre, unos 4.000 millones de personas, poseía menos del 1 % de la riqueza mundial, unos 4,5 billones de dólares (1.125 dólares por persona). Esta brecha abismal en la distribución de la riqueza sigue creciendo cada año.
      • Las personas con ingresos más bajos simplemente no pueden costear su alimentación. La inflación de los precios de los alimentos y los combustibles consume sus presupuestos.
      • Las tasas de hambre son más altas entre las mujeres que entre los hombres, porque, cuando hay menos comida en un hogar, las mujeres comen menos. En los hogares encabezados por mujeres, las tasas de hambre son más elevadas.
      • Aunque los pueblos indígenas representan menos del 5 % de la población mundial, concentran el 15 % de la pobreza extrema y padecen tasas de hambre más altas que otras comunidades.

Como sostiene la FAO en 2021: “La pobreza sigue siendo la principal causa de la inseguridad alimentaria en el mundo, ya que las personas carecen de los recursos para acceder a una alimentación adecuada, incluso cuando esta está disponible”.

Un boletín como este, fundamentado por estadísticas, no puede explicar el daño que causa la pobreza al espíritu humano. La amargura de la pobreza engendra un tipo de fatalismo que dificulta a la persona empobrecida explicar su propia situación. Las frías estadísticas por sí solas no revelan al empobrecido la realidad de sus circunstancias, que ya conoce muy bien. A veces, es la poesía la que mejor articula la estructura capitalista de la pobreza y su impacto en el espíritu humano.

Nicolás Guillén (1902–1989) fue uno de lxs más grandes poetas cubanxs, tanto antes como después de la revolución. En 1931 publicó el poema “Caña” en su colección Sóngoro Cosongo, título inspirado en el sonido de los tambores afrocubanos:

El negro
junto al cañaveral.

El yanqui
sobre el cañaveral.

La tierra
bajo el cañaveral.

¡Sangre
que se nos va!

¿No es esa la verdad?

Si queremos terminar con el hambre,  debemos terminar con la pobreza. En 2021, el pueblo chino erradicó la pobreza extrema en su país. Para noviembre de 2025, la población de Kerala (India) habrá erradicado la pobreza extrema, un año antes de la fecha prevista. Vietnam está en camino de eliminar la extrema pobreza. Esa fue la ambición de Burkina Faso bajo Thomas Sankara (1949–1987) y ha vuelto a renacer con el nuevo líder del país, el capitán Ibrahim Traoré. No mediante la caridad ni la ayuda extranjera, sino a través de la autosuficiencia.

En la Conferencia Nacional de los Comités para la Defensa de la Revolución, celebrada en Uagadugú el 4 de abril de 1986, Sankara declaró: “Debemos triunfar produciendo más —produciendo más, porque es natural que quien te alimenta, también imponga su voluntad”. En 2023, Traoré, evocando el espíritu de Sankara, afirmó, “Nuestrxs antecesorxs nos enseñaron una cosa: un esclavo que no asume su propia revuelta no merece compasión. No nos compadecemos de nosotrxs mismxs, ni pedimos a nadie que se compadezca de nosotrxs. El pueblo de Burkina Faso ha decidido luchar, luchar contra el terrorismo para relanzar su desarrollo”.

Lxs habitantes de Burkina Faso, hoy, están planteando las siguientes preguntas:

No entendemos cómo África, con tanta riqueza en nuestro suelo, con una naturaleza generosa, con abundancia de agua y sol, es hoy el continente más pobre. África es un continente hambriento. ¿Y cómo es que hay jefes de Estado por todo el mundo mendigando? Estas son las preguntas que nos hacemos y, hasta ahora, no tenemos respuestas.

Pero pronto tendrán respuestas y, cuando las obtengan, plantearán nuevas preguntas, y entonces la historia avanzará.

Cordialmente,

Vijay"                               (Vijay Prashad, Tricontinental, 29/05/25)

24.9.24

El hambre avanza en la Argentina de Milei

 "Yo siempre vine a colaborar al comedor, pero hoy es la primera vez que vengo para llevarme comida porque bajó el trabajo”. Silvia (59) es enfermera, vive en el barrio Altos de San Lorenzo de La Plata y forma parte de la cola que se arma a la espera de un plato de comida, una escena que se repite en los distintos comedores de los barrios populares de Argentina. Según un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza alcanzó al 55,5% de la población al término del primer trimestre de este año, o lo que es lo mismo, a unas 25 millones de personas, y la indigencia casi a un 18%. 

El hambre avanza

Con la llegada al gobierno de Javier Milei, en diciembre pasado -que aplicó un brutal ajuste que tiene su mayor impacto en la población más vulnerable-, empeoraron casi todas las variables de la economía. Milei, que en campaña había prometido que el ajuste lo pagaría la casta, o los sectores más privilegiados, no ha hecho más que ensañarse con los más desfavorecidos, entre los que se incluyen los jubilados y millones de personas que desde hace décadas arrastran situaciones de vulnerabilidad. Muchas de estas personas venían siendo contenidas por planes sociales del Estado, pero una de las primeras medidas adoptadas por el actual gobierno fue desfinanciar y dejar de proveer a los comedores populares, lo que provocó que muchos de ellos debieran cerrar sus puertas y otros tanto subsistan como pueden.

Las políticas del actual gobierno, que apuntan a terminar con los intermediarios que operan de puente entre las organizaciones sociales y los comedores, cortaron casi de cuajo la financiación de estos espacios de apoyo y contención barriales, y plantearon una serie de auditorías que supuestamente buscan desentrañar tramas de corrupción. En el mientras tanto, se supo que la ministra de Capital Humano, un super ministerio a cargo de Sandra Pettovello, mantenía retenidos en depósitos del Estado seis millones de kilos de alimentos -muchos prontos a caducar- y esto desató un escándalo que casi le cuesta el puesto a la ministra.

Aunque la justicia ordenó el inmediato reparto de los alimentos, este aún no se ha concretado. El pasado 30 de agosto, el juez federal Sebastián Casanello llevo a cabo un operativo en el ministerio de Capital Humano, con el objetivo de recopilar información sobre la logística, el stock y las fechas de entrega de los alimentos. La medida se tomó en el marco de la causa iniciada por el dirigente social, Juan Grabois, en la que se investiga la retención de comida en los depósitos. En ese marco, el juez solicitó un back up del ordenador del director de Logística del ministerio de Capital Humano, Pablo Berardi; todas las órdenes de entrega de alimentos desde el 27 de mayo; los partes recibidos por el personal de los depósitos y todas las constancias de movimientos de los alimentos. Luego del operativo, fuentes del ministerio sostuvieron que la entrega se está cumpliendo en tiempo y forma.

La situación es tan desesperante que la misma Iglesia ha sido empujada a la oposición. Hace algunos días, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, reivindicó el trabajo de las mujeres que cocinan en los comedores comunitarios de las villas (chabolas), advirtió que la ayuda alimentaria es insuficiente y le pidió al presidente Milei un plan nacional que asegure la llegada de alimentos a todos los argentinos.  

La situación con la llegada de Milei empeoró mucho”, sostiene Celeste (42), coordinadora del comedor La Sede del Puente, ubicado en el barrio Altos de San Lorenzo, en la periferia de La Plata. “Ahora viene mucha gente que se quedó sin plan social, antes dábamos 250 o 300 porciones y ahora estamos dando 500.” En el caso de los comedores populares de La Plata, la situación presenta diferencias respecto al resto del país porque esa ciudad pertenece a la Provincia de Buenos Aires, un bastión kirchnerista que, aunque continúa con las políticas públicas de asistencia a los sectores más vulnerables, se ha visto fuertemente afectado por los recortes aplicados a las provincias por el gobierno nacional, lo que repercute en todas las áreas.

Comedores comunitarios

El comedor funciona con la colaboración de los vecinos que cocinan y se distribuyen tareas para garantizar el reparto dos veces a la semana. “Es el único comedor de la zona y por eso se llena tanto”, cuenta Celeste. “La gente del barrio vive de changas (trabajos informales) y si llueve no puede salir a trabajar y ese día ya no tiene dinero. También sabemos de gente mayor que no tiene ninguna entrada y les llevamos la vianda a sus casas”. Al figurar inscrito, este comedor recibe de parte del gobierno de la provincia 2 mil kilos de comida cada dos meses, pero no alcanza. “Hace un mes hicimos una fiesta para recaudar fondos y con eso compramos productos frescos, verdura, gas, etc. Y además tenemos una cuenta para que la gente se suscriba y haga aportes, pero con eso empezamos recién ahora.”

A diferencia de La Sede del Puente, el comedor que coordina Paula (40), no está oficialmente registrado y se encuentra ubicado en el medio de 5 chabolas de otra zona de la periferia de La Plata. “Yo prefiero que sea así, no me llevo bien con las cuestiones burocráticas y de esta forma me resulta más fácil pedir donaciones”, cuenta Paula respecto a las razones que la hicieron desistir de la inscripción.  “Hace 9 años que tengo comedor. Empecé con una olla de 9 litros en el gobierno de (el ex presidente Mauricio) Macri, pero la situación no ha dejado de empeorar y con Milei en el gobierno la cantidad de gente se ha duplicado”, sostiene. 

Tanto Paula como Celeste ceden un espacio de sus propias casas para la elaboración y el reparto de comida. “Yo soy la que coordino el trabajo de las cocineras y hace semanas que les tengo que decir a las chicas que aumenten porque me escribe cada vez más gente para pedirme venir”, asegura Celeste. “Empezamos a repartir a las 18.30 pero a las 17 ya hay cola. Los chicos al mediodía generalmente comen en la escuela.”

El informe

En junio pasado, el Consejo Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentó el informe “Situación de comedores, merenderos y ollas populares región La Plata”, del año 2024. Allí se da cuenta del incremento exponencial en la apertura de sitios de distribución de alimentos (SDA) en los diferentes barrios a lo largo de los últimos años.

Luján González (64), hace 30 años que vive en el barrio y otros tantos que conoce a la gente del comedor La Sede del Puente. “Al principio venía acá a un taller de costura, y después, en la pandemia, empecé a venir al comedor”, cuenta. Luján es de las que llega temprano para hacer la cola, pero antes se acerca a saludar a las cocineras y describe su situación:

“Tengo 4 hijos y me llevo comida para mí y para los que no tienen trabajo, porque algunos trabajan como albañiles y hay días que tienen algo de dinero”, puntualiza. “Lo que nos llevamos lo ponemos en la nevera de los que tienen, y lo vamos repartiendo a lo largo del día. Los fines de semana nos juntamos entre todos, compramos un poquito cada uno y con eso cocinamos algo. Yo soy viuda y siempre he ido a comedores, así crie a mis cuatro hijos. También cobré planes sociales cuando pude.”

Uno de los primeros datos que aparecen en el citado informe es que solo el 62% de los SDA que había registrados en el informe de 2022 pudo ser encuestado ya que el 38% restante dejó de funcionar por falta de insumos o personal, debido a las bajas en planes sociales como el Potenciar Trabajo o el programa Nexos. Otro dato es que la inmensa mayoría están ubicados en barrios populares del Gran La Plata y no tienen acceso regular a dos o más servicios básicos.

“Estamos muy mal con el recibo de alimentos para atender a los comedores. Nosotros no solo damos alimento, sino que asistimos a personas que sufren violencia de género, contenemos a chicos con problemas de consumos, etc. Por lo tanto, si no están los comedores y merenderos crece la delincuencia, el narcotráfico, la violencia de género porque no hay trabajo, el maltrato infantil, crece todo”, manifestó Lorena, integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos, en la presentación del informe

El dato más preocupante es que una gran parte de los merenderos, comedores y ollas populares (más del 70%) plantean como insuficiente la provisión de carnes, verduras crudas y fruta, de leche y de alimentos “secos” como harina, azúcar y arroz. Los menores grados de insuficiencia lo tienen las legumbres, la sémola de maíz y la yerba mate.

El déficit de estos nutrientes pone seriamente en riesgo la salud y el desarrollo de la población, sobre todo de los niños, niñas y las personas gestantes. A su vez, se destaca el bajo aporte de fibra de las preparaciones elaboradas en los SDA.”, advierte el Consejo Social de la UNLP. Y agrega: “Las políticas provinciales y municipales de atención alimentaria hacia los SDA no alcanzan a compensar el retiro en la participación que, hasta diciembre de 2023, llevaba a cabo el Estado Nacional, dados los efectos en sus presupuestos de las políticas de ajuste estructural puestas en marcha.”

A nivel nacional, la postal no es muy distinta, la Octava encuesta a hogares con niñas, niños y adolescentes de UNICEF, difundida hace algunas semanas, muestra que alrededor de 10 millones de chicas y chicos en Argentina comen menos carne, verduras, frutas y lácteos que en 2023, que más de un millón se saltea una comida diaria y que casi la mitad de los hogares con niñas y niños no alcanzan a cubrir gastos básicos. También señala que aproximadamente un millón de niñas y niños se van a la cama sin cenar y que ese número crece a un millón y medio si se incluye a aquellos que se saltan alguna comida durante el día. Por lo demás, en esos mismos hogares, 4 millones y medio de adultos también se saltan alguna comida, generalmente para asegurar que sus hijos puedan alimentarse.

Voto a Milei

Aunque tanto Luján como Silvia no cuentan con los ingresos necesarios para garantizarse una comida diaria, ni para ellas ni para sus familias, ninguna de las dos responsabiliza de esta situación al actual gobierno, como sí lo hacen Celeste y Paula, las coordinadoras de los comedores. Luján y Silvia no ven un mayor deterioro de su situación con el actual gobierno, pese a que Silvia admite que se quedó sin trabajo y que es la primera vez que se lleva una vianda del comedor. “La situación se viene deteriorando desde hace muchos años, no tiene que ver con el cambio de gobierno, pero estos últimos tiempos el dinero no me alcanza. La vida como era antes con trabajo en blanco, prepaga y eso, desapareció hace más de 30 años y empezó todo esto de las cooperativas y los planes de emergencia. Yo hace tres décadas que estoy en el barrio así que conozco familias donde primero estuvieron los abuelos, y después los hijos y los nietos, y todos siguen igual de mal.” 

Una línea argumental fuerte en las discusiones y los debates de la Argentina actual, que intenta explicar el triunfo de Milei, sostiene, justamente, que la situación en los barrios populares viene siendo desastrosa desde hace muchos años y que un outsider, que por lo demás era el único que planteaba un cambio radical, fue la única alternativa de cambio que escucharon quienes no querían más de lo mismo, es decir, más hambre y miseria.

“Yo no conozco gente en el barrio que haya votado a Milei”, afirma Paula. Celeste, por su parte, reconoce que conoce gente que le votó: “Algunos se están queriendo dar la cabeza contra la pared, y otros, aunque su situación es pésima, siguen diciendo que hay que darle tiempo. Yo creo que mucha de esta gente no entiende cómo funcionan las cosas, porque yo muchas veces hablo con los más jóvenes que hoy están en una escuela pública y cobran el (plan) Progresar, o con los padres que cobran otros planes, y me dicen que no sabían que eso se le puede terminar con este gobierno. Es como que se les hizo un lavado de cabeza.” 

(Cecilia Váldez, Globalter, 23/09/24)

23.3.23

Los ciudadanos que se ven obligadas a saltarse comidas para poder alimentar a sus hijos o porque no tienen ingresos para las comidas principales diarias en el Reino Unido sobrepasan el 29%; en Francia, el 25%, y en Alemania están por encima del 21%... España destaca positivamente entre sus vecinos europeos ya que, en comparación con los países analizados (España, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido e Irlanda) y a pesar de que la situación ha empeorado desde 2016, es el país con menos familias con dificultades económicas para alimentarse: un 17,7%... cousas veredes

 "(...) La semana pasada apenas tuvo repercusión una noticia que muestra para mí la gravedad del momento que atravesamos y que tiene relación directa con la moción, el enraizamiento de la ultraderecha en las instituciones y, en definitiva, el hastío con la política y los partidos de una población, para la cual, pese a las recetas socialdemócratas aplicadas (echen un vistazo a la Francia de Macron), de signo opuesto a las introducidas durante la crisis de 2008, no se ve el final del túnel: bancos rescatados (otra vez), autoridades que niegan insolvencia financiera (lo mismo que nos decían en 2008), pánico en unos mercados de mercaderes, que menos inteligentes y sosegados, demuestran una histeria propia de analfabetos irracionales...

No son irracionales, en cambio, los y las ciudadanas que se ven obligadas a saltarse comidas para poder alimentar a sus hijos o porque no tienen ingresos para las comidas principales diarias. Una de cada cuatro familias en España se saltan comidas y, en el caso de las rentas menores de 15.000 euros, son cuatro de cada diez las familias que no pueden llevar una alimentación normal, porque no les llega el dinero y los precios de los alimentos siguen disparados. Es un estudio interesantísimo realizado por una consultora internacional y que ha recogido El Diario Cantabria, socio de Público, junto a muy pocos medios más.

El informe se ha llevado a cabo con estudios sobre España, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido e Irlanda, que muestran, además, que con todo lo malas que son la cifras, las y los españoles no somos quienes peor estamos: "Aquí la cifra rozaría el 18%, pero en el Reino Unido sobrepasan el 29%; en Francia, el 25%, y en Alemania están por encima del 21%". Nos hemos enterado de este estudio en la misma semana que se constató que las ayudas públicas no están distribuidas correctamente, ni mucho menos, sino que las cobran siempre quienes menos la necesitan cuando pueden cobrarlas y las cobran mucho menos quienes tienen menos recursos, porque no disponen de las herramientas ni los conocimientos de una burocracia enrevesada como la nuestra. Un despropósito impropio de este Gobierno socialdemócrata y que impacta de lleno en el desarrollo alarmante de la antipolítica que representa Vox y que bendice Tamames con su ego. ¿A que nadie hablará de estas cifras en la moción?"                (Ana Pardo de Vera, Público, 21/03/23)

26.9.22

Inglaterra: Los niños no deberían pasar hambre... al llegar a la noticia del Herald sobre los ingresos hospitalarios de niños por desnutrición no lloro, sólo siento rabia... Mil niños al año son hospitalizados por desnutrición (uno de cada 800)... los niños no deberían pasar hambre en un país rico como la puta Escocia... No puedo decirles en cuántas salas he estado con cuántos estrategas políticos y encuestadores (Nuevos Laboristas, SNP, Yes Scotland). Es una creencia universal entre todos ellos que los pobres no votan, por lo que hacer cosas por los pobres no te hace ser elegido y, puesto que ser elegido es el propósito de ser un político, perder el tiempo con los pobres no tiene sentido... Los grandes planes para cambiar la sociedad y desafiar la injusticia ya no existen... el Financial Times señala que el Reino Unido es ahora un país de gente pobre con unos pocos ricos entre ellos... el hogar medio del Reino Unido tendrá una calidad de vida basada en los ingresos más baja a finales de esta década, que los de Eslovenia o Polonia

 "(...) ¿qué seguridad hay para un niño que está en la cola para comer en el colegio y le dicen "lo siento, no hay dinero en su tarjeta"? 

Pero al llegar a la noticia del Herald sobre los ingresos hospitalarios de niños por desnutrición no lloro, sólo siento rabia.

(...) los niños no deberían pasar puta hambre. No deberían pasar puta hambre en ningún lugar del mundo y, desde luego, no deberían pasar hambre en un país rico como la puta Escocia (The National)

 Mil niños al año son hospitalizados por desnutrición. No es una visita al banco de alimentos por desesperación, no es una visita al médico de cabecera por preocupación, no es un sufrimiento silencioso.

Son mil niños al año que están tan enfermos por la falta de alimentación prolongada y constante que se considera que necesitan tratamiento hospitalario. Eso es aproximadamente uno de cada 800 niños en Escocia. Me resulta imposible conciliar esto en mi cabeza. Que esta historia haya surgido durante los 14.400 minutos de silencio (consecutivos) por la muerte de la Reina significa que hasta ahora el único silencio por un niño que muere de hambre en Escocia es el de los políticos.

Así que empecemos a repartir las culpas, porque si esto se convierte en otro "hemos perdido de vista la pelota, ahora haremos balance e identificaremos las lecciones que hay que aprender mientras avanzamos en la creación de una Escocia más verde y más justa", tendré que contenerme.

La primera culpa (como en tantas otras cosas) es de Thatcher y de los acontecimientos que puso en marcha para crear una desigualdad masiva en Gran Bretaña. A esto le sigue la vil ideología de la austeridad de George Osborne, que hace que los pobres paguen por los crímenes de los ricos. Él es la mano que guía mucho de esto.

Pero cronológicamente entre estos dos viene el Partido Laborista Escocés y los Demócratas Liberales Escoceses cuando estaban en el poder, ambos se confabularon para votar en contra del Proyecto de Ley de Comidas Escolares Gratuitas de Tommy Sheridan sobre la base de su ideología del Nuevo Laborismo de focalización. Vayan y mírense los pies con vergüenza y aprendan la amarga lección de que los grandes problemas necesitan grandes acciones.

El SNP de 2002 sí votó a favor de la Ley de Comidas Escolares Gratuitas y hace tres administraciones (a principios de 2014) anunció la gratuidad universal de las comidas para los alumnos de P1 a P3 (que comenzó en enero de 2015). Se necesitaron otros siete años para ampliarlo a P4 y P5, y el despliegue a P6 y P7 está previsto para este agosto.

No lo hizo; el Gobierno escocés abandonó discretamente ese compromiso y ahora es poco más que una frase sonora sin financiación (se espera que las autoridades locales paguen la expansión con sus propios presupuestos, que se reducen rápidamente). Esto no es realista, por lo que parece poco probable que ocurra.  (...)

En 2015, cuando el Gobierno escocés había establecido su eslogan "una Escocia más justa y ecológica", el ministro del gabinete para la Justicia Social, Alex Neil, lo tomó al pie de la letra y, trabajando con un equipo de funcionarios, elaboró una propuesta con costes para reducir la pobreza infantil a la mitad en cinco años con un coste de unos 400 millones de libras al año, bastante menos que el gasto insuficiente del Gobierno escocés el año pasado.

Se trataba de una versión mucho más atrevida y completa de la Ayuda Escocesa a la Infancia (que hasta ahora ha repartido 84 millones de libras en 18 meses). Cuando se le presentó personalmente a la Primera Ministra, ésta respondió en una hora para decir que no leía las propuestas inasequibles y se negó a considerarlas siquiera, por lo que nunca vieron la luz. Alex Neil fue despedido poco después.

En su lugar, en un alarde de promoción mediática, el Primer Ministro nombró a un Zar de la Pobreza, que elaboró un plan de acción. Un año más tarde, un informe de seguimiento expresaba la decepción de que no se hubiera hecho nada de su plan de acción. Nunca he podido encontrar una declaración sobre si fue despedida formalmente o no, pero esa fue la última vez que se la vio o escuchó (o a cualquier zar de la pobreza).

Luego, en 2017, el Gobierno escocés estableció una "ambición" (no un objetivo) de reducir la pobreza infantil al 18% para 2023/24. Pero sus propios asesores le advirtieron que los planes eran vagos y que la determinación de no poner ningún objetivo significaba que ni siquiera se podría supervisar para ver si estaba funcionando. (...)

Alrededor de la misma época, el jefe de una secreta empresa de lobbies estaba inmerso en una campaña para convertir la causa de la independencia en una causa neoliberal para los banqueros. Tuvo éxito; las políticas fiscales de la Comisión de Crecimiento del SNP para la independencia ahora devastarían a los pobres tanto como lo hizo George Osborne. La independencia solía ser una solución a la pobreza. ¿Ahora?

Esta letanía de promesas fallidas, intervenciones políticas inadecuadas, ideología de derechas y exageración sobre la acción acaba de ser sistemáticamente avergonzada por un informe del Auditor General. El Gobierno escocés no se toma en serio la pobreza. Y por si todo esto no fuera suficientemente malo, ahora tenemos a Liz Truss, la del "goteo".

Lo que aprendemos de esto es que prácticamente todos los políticos, excepto los conservadores, quieren gastar y hacer por los pobres precisamente lo mínimo necesario para que los comentaristas de la clase media acomodada digan "al menos lo intentan". Los niños desnutridos parecen importar menos si un comunicado de prensa utiliza los adjetivos adecuados.

No puedo decirles en cuántas salas he estado con cuántos estrategas políticos y encuestadores (Nuevos Laboristas, SNP, Yes Scotland). Es una creencia universal entre todos ellos que los pobres no votan, por lo que hacer cosas por los pobres no te hace ser elegido y, puesto que ser elegido es el propósito de ser un político, perder el tiempo con los pobres no tiene sentido.

(El objetivo principal de un político es ser elegido, ¿verdad?)

Es difícil no sentir que la política en Escocia ha abandonado casi por completo la moralidad y la ha sustituido por muestras de moralidad performativa que no hacen nada para desafiar lo que es inmoral. Son lágrimas de cocodrilo para un niño cuyo cuerpo está doblado y distorsionado por el hambre, pero para un financiero dudoso son 500 millones de libras de dinero público en garantías, sin preguntas.

Los grandes planes para cambiar la sociedad y desafiar la injusticia ya no existen, sino que han sido sustituidos por un montón de pequeños planes urdidos por los políticos que pueden resumirse en "¡mírame!, ¡mírame!". El hecho de que la última persona que consiguió que una propuesta grande y audaz sobre la pobreza llegara hasta el hemiciclo del Parlamento escocés fue Tommy Sheridan es una especie de versión política escocesa de la datación del carbono.

Esto sucede mientras el Financial Times señala que el Reino Unido es ahora un país de gente pobre con unos pocos ricos entre ellos - es sorprendente que, según las tendencias actuales, el hogar medio del Reino Unido tendrá una calidad de vida basada en los ingresos más baja a finales de esta década que los de, por ejemplo, Eslovenia o Polonia.

Los políticos escoceses parecen conformarse con esto, más o menos. No parece que tengamos un solo político con una sola gran idea para hacer algo al respecto, por no hablar del amplio paquete de grandes ideas que se necesita. Es desolador."

Así que estamos plagados de algunos de los peores indicadores de pobreza de Europa: el mayor número de muertes por drogas, casi el mayor número de muertes por alcohol, la mayor población carcelaria fuera de los antiguos países soviéticos, la caída de la esperanza de vida, uno de cada cuatro niños creciendo en la pobreza y aumentando. Pero no hacemos casi nada al respecto.

A lo largo de la historia, cuando las sociedades fracasan no hay nadie que sufra más que los niños y nadie que merezca menos sufrir que ellos. En Escocia vivimos entre el choque de la naturaleza casi sociopática de nuestra política, la economía verdaderamente sociopática que nos asola y la realidad brutal, brutal, de los pequeños cuerpos frágiles de los niños.

La sociedad escocesa elige deliberadamente que estos niños estén en el hospital literalmente muriendo de hambre. Cuando decidimos no actuar lo elegimos. Cuando los políticos deciden no actuar y nosotros lo aceptamos, lo elegimos. Cuando los medios de comunicación informan, luego se olvidan y siguen adelante, lo elegimos. Así que pregúntate: ¿qué clase de personas somos si esto es lo que elegimos?

Y si has leído esto y estás pensando "McAlpine está especialmente enfadado esta semana", sólo tengo una respuesta. Sí, ¿tú no lo estás?"    
               (Robin McAlpine, Brave New Europe, 24/09/22; traducción DEEPL)

4.11.21

El 2% de la riqueza de Elon Musk podría resolver el hambre mundial... «6.000 millones de dólares para ayudar a 42 millones de personas que literalmente van a morir si no los ayudamos. No es complicado»

 "«Conocemos el hambre, estamos acostumbrados al hambre: sentimos hambre dos, tres veces al día. No hay nada más frecuente, más constante, más presente en nuestras vidas que el hambre –y, al mismo tiempo, para la mayoría de nosotros, nada más lejos que el hambre verdadero», escribía hace ya tiempo Martín Caparrós en su larga crónica sobre el hambre.

Este hambre verdadero, podría resolverse con el 2% de la riqueza de Elon Musk, dijo el director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU en una entrevista con CNN el pasado martes.

Los multimillonarios deben «dar un paso al frente ahora, por una sola vez», dijo Beasley, citando específicamente a los dos hombres más ricos del mundo, Jeff Bezos y Elon Musk.

«6.000 millones de dólares para ayudar a 42 millones de personas que literalmente van a morir si no los ayudamos. No es complicado», agregó.

 En estos momentos, por el contrario, se confabulan en «tormenta perfecta», varias crisis, como el cambio climático y la pandemia de covid-19 y esto significa que muchas naciones están «llamando a la puerta de la hambruna», dijo Beasley.

«Por ejemplo, tomemos a Estados Unidos y a la región de Centroamérica, el Corredor Seco, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, solo en esa área», matizó.

«Estamos alimentando a mucha gente allí y el clima está cambiando con huracanes e inundaciones repentinas; es simplemente devastador», concluía."                ( Ricard Jiménez , Contrainformación, 30 octubre 2021)

29.12.17

Pues no, no sólo no hemos acabado con el hambre, sino que nunca hubo tantos hambrientos en el mundo... 815, 82 más que en 2015... y con la desigualdad en cotas de la Edad Media... sin remedio

"Según el dogma el “Tercer Mundo” ya no existe. Por otra parte ya no se habla de “países subdesarrollados”, sino de “países en desarrollo” y el relato moderno nos asegura que esos países se convertirán pronto en “países emergentes”. 

La ideología poscomunista pronosticaba “el fin de la historia”. Prometía un futuro luminoso en el reino del libre comercio. Anunciaba los nuevos tiempos de la “globalización feliz”. La apertura y la desregulación de los mercados llevaban la promesa de un porvenir radiante. 

Propagada desde hace tres decenios, esta fábula liberal se desmorona frente a la realidad. En su último informe sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, la ONU declara que 815 millones de personas sufrieron malnutrición en 2016, es decir, 82 millones más que en 2015. Hablando claro el 11 % de la población mundial se muere de hambre.

 No solo hemos llegado a un récord absoluto (la humanidad nunca ha tenido tantos hambrientos), sino que además la situación se sigue deteriorando y para 2017 las asociaciones esperan lo peor. 

Las desigualdades llegan a cotas vertiginosas. Traspasado a la Edad Media, el abismo que separa a nuestros superricos de las masas empobrecidas habría horrorizado a los aristócratas más egoístas. Pero para nuestros liberales la acumulación y la concentración de capital a niveles astronómicos son signos positivos. Según OXFAM el 1 % más rico posee el 48 % de la riqueza mundial y el 20 % siguiente en riqueza posee el resto. Al 80 % restante, es decir, la aplastante mayoría, solo le quedan migajas. 

Este contraste entre 815 millones de hambrientos y un puñado de multimillonarios debería provocar la indignación general. Pero nos acomodamos en el fatalismo como si se tratase de una catástrofe natural. (...)

Por conformismo ideológico, la burocracia de la ONU retuerce la interpretación de los hechos.
Omite, por ejemplo, que el deterioro de la situación alimentaria se explica ampliamente por el retroceso de la agricultura campesina en favor del agronegocio. 

Bajo el empuje de las multinacionales de la agroalimentación se transforman millones de hectáreas de agricultura variada y ganadería en zonas francas “desfiscalizadas” donde se implantan monocultivos para la exportación. Esta política deja a los pequeños agricultores a merced de las fluctuaciones de los mercados internacionales. Secuestrada por la globalización, la agricultura local y campesina se hunde. 

Para la ONU el cambio climático y las guerras de todo tipo son los principales responsables de la malnutrición. Pero esta imputación de la miseria humana a causas accidentales tiene el efecto de minimizar las causas estructurales, limpia de toda sospecha los mecanismos de la explotación capitalista y la mentira implícita es que las multinacionales no tienen nada que ver. 

Al contrario, la incriminación del cambio climático extiende la responsabilidad de la miseria al ciudadano de a pie. ¿El trabajador que utiliza su coche para ir al trabajo no es tan culpable como Monsanto? 

No es culpa del cambio climático que miles de niños se vean obligados a trabajar en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. El sometimiento de ese pequeño país a las multinacionales del chocolate es directamente responsable. (...)

País de una pobreza extrema, Malí está presa en la inestabilidad política y se enfrenta a una rebelión sobre la que se injerta el terrorismo. Pero el saqueo de sus riquezas mineras por parte de Francia no es ajeno a ese caos de seguridad. 

La rebelión tuareg se encendió cuando Areva firmó un acuerdo con Níger para la explotación de los yacimientos de uranio ignorando a las poblaciones nómadas. ¿Simple coincidencia? Los países del Sahel son los más pobres del mundo y las tropas francesas están más presentes que nunca. 

Con su hipocresía habitual, la ONU olvida decir que el hambre reina en los países donde Occidente se ha dedicado a sembrar el caos. En Sudán del Sur favoreció una secesión catastrófica. En Somalia desplegó sus tropas y ayudó al estallido del país. En Siria atiza el fuego de una guerra interminable. 

En Libia destruyó un Estado soberano y entregó el país a las milicias. En Yemen suministra las armas con las que Riad masacra a la población civil. La ONU tiene razón cuando dice que las guerras han deteriorado la situación alimentaria. Ahora solo le falta precisar que esas guerras son las guerras imperialistas."                 (Bruno Guigue , Le grand soir, en Rebelión, 07/12/17)

13.6.13

"Pienso en la comida del verano y me tiemblan las piernas"

"El curso escolar llega a su fin y, mientras algunas familias planean con ilusión sus vacaciones, Lluïsa Alarcón no quiere ni pensar en lo largos que pueden ser los meses de verano sin becas comedor ni dinero para pagar algun centro lúdico -los llamados casals de verano- para sus cuatro hijos. 

Los únicos ingresos que entran en su piso de Castelldefels son los 600 euros de sueldo de su marido, destinados íntegramente a pagar el alquiler. Por lo demás, dependen "como el aire que respiramos" de las ayudas alimentarias de la Cruz Roja y de las becas comedor.  (...)

Lluïsa cuenta que es un alivio que dos de sus hijos, los que están en edad escolar, tengan una comida saludable garantizada al día, en la que puedan comer alimentos frescos, más allá del arroz, las legumbres o el atún que vienen en el paquete quincenal -antes semanal- que les entrega la Cruz Roja. 

La familia de Lluïsa recibe para sus dos hijos en edad escolar la beca social de la Administración que cubre la mitad del precio del menú escolar -que es de 6,20 euros-, pero para hacer frente a la otra mitad necesita de una beca extraordinaria financiada por la Cruz Roja y Cáritas, y que ya llega a 670 familias catalanas cuyas necesidades no quedan satisfechas solo con la oferta de becas de la Generalitat.

 Las becas comedor son tan imprescindibles que la introducción este curso de la jornada compacta en los institutos catalanes se ha vivido como un auténtico drama en casa de Lluïsa, con una de sus hijas en edad de secundaria. Si no hay instituto por la tarde no hay comedor, y por lo tanto no hay beca.

Y esto es lo que sucede precisamente en verano. Cierran los colegios y, con ellos, los comedores. "Pienso en la comida de verano y me tiemblan las piernas, si no nos llega ninguna ayuda tendremos que ir a los comedores sociales", se resigna Lluïsa. 

La ayuda alimentaria de la Cruz Roja no da para cuatro bocas y las de sus respectivos padres. Ahora están a la espera de las nuevas becas que ha puesto en marcha la entidad -una vez más el tejido social actuando de red que suaviza los golpes de la crisis- para los meses de verano.  (...)

"La malnutrición infantil está ligada evidentemente a la crisis", señala este mismo miércoles la nutricionista de cabecera de la Generalitat, Gemma Salvador, en una entrevista en catalunyaplural.cat. Salvador es la coordinadora de un programa -otro más- de la Cruz Roja para orientar a los padres y madres con menos recursos para que puedan ahorrar al máximo en su cesta de la compra y garantizar una alimentación saludable a sus hijo. 

Con 30 euros a la semana aproximadamente se consigue una dieta equilibrada. Pero "30 euros a la semana por hijo son una utopía", que entonces debería gastar casi 500 euros en comida cuando apenas dispone de 120 al mes.

Reafirmando a la nutricionista, Lluïsa sufre porque el médico le dice que sus hijos tienen sobrepeso como consecuencia de su alimentación poco equilibrada. "No deberían comer tantos hidratos de carbono, pero es lo que me dan". Se queja de que hay poco equilibrio, pero entiende el esfuerzo de las entidades.

 "La fruta, solo en el colegio. En cambio, ahora mismo tengo todo el arroz del Delta del Ebro", bromea, y sigue: "podría escribir un libro sobre como cocinar decenas de platos diferentes con un mismo alimento".   (...)

Con este panorama, el verano no solo se antoja larguísimo en cuanto a la alimentación, sino que también afecta al ocio de los niños y niñas sin recursos. Muchas familias, como la de Lluïsa, no pueden costear los casals, colonias y actividades lúdicas. Otra vez a merced de las becas."            (eldiario.es, 11/06/2013)

No rotundo de Rajoy a medidas urgentes para combatir el hambre infantil... “Déjense de ocurrencias y de parches, si quieren aplíquenlas en las comunidades donde gobiernen..."

"El Gobierno no moverá un dedo ante la pobreza infantil en España hasta dentro de seis meses, cuando empezará por presentar un plan, a pesar de que la oposición en bloque le ha pedido una actuación urgente ante la llegada del verano y el riesgo de que muchos niños se queden sin la comida del comedor escolar, la única caliente que los hijos de familias en riesgo de exclusión se llevan a la boca.

De nada ha valido que la oposición le recordara que los niños de estas familias no pueden esperar seis meses o más, y le han pedido que acuerde con carácter urgente un plan de verano para que los colegios ofrezcan tres comidas en los lugares en los que ya se conoce que hay menores que sólo cuentan con lo que comen en la escuela.

El PP ha hecho gala de una gran insensibilidad: “Déjense de ocurrencias y de parches; y si quieren aplíquenlas ustedes en las comunidades autónomas donde gobiernen; estamos hartos de sus ocurrencias”. Fueron las palabras de la portavoz del Grupo popular, Susana Camarero, en una sesión plenaria este martes en el Congreso, recogidas por El País.
 
 Sin embargo, el PP no es ajeno a la gravedad de la situación; maneja un informe de UNICEF en el que se advierte de que el 13,7% de los menores de 18 años vive en hogares con un nivel “de pobreza alto”. 

Familias con dos niños menores de 14 años y con ingresos inferiores a 10.983 euros. “Es la cifra más elevada de todos los países de la Unión Europea de los 15, y solo tienen por debajo a Rumanía y Bulgaria en la Europa de los 27”, según ha reconocido la propia portavoz popularLa prensa internacional también se ha hecho eco de esta situación."          (El Plural, 12/06/2013)

7.6.13

Más del 28 por ciento de los menores españoles no se alimentan como aconseja Naciones Unidas

"El hambre y la pobreza se han extendido sin piedad entre los niños españoles. En Andalucía, la región con mayor desempleo y desigualdad en el país, se puso en marcha un plan para atajar un fenómeno que amenaza con llevar a la exclusión a buena parte de la sociedad, el cual consistirá en dar desayuno o merienda a alrededor de 50 mil menores en los próximos meses. 

Este programa llegará a 5 por ciento de la población infantil andaluza, gracias a un decreto del gobierno de coalición del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) e Izquierda Unida (IU), en el que se declaró obligatorio que todos los niños coman tres veces al día. El almuerzo consistirá en una torta de chorizo, un jugo de frutas, galletas, mantequilla y una manzana.

Como en los peores años de la posguerra o de la gran depresión de principios del siglo XX, España vive una pesadilla que no da tregua y que enfrenta a la población con el pasado, cuando la gente se alimentaba de pan, chorizo y vino. Es la peor cara de la crisis que afecta a este país desde hace cinco años y que ha multiplicado el desempleo: 27.1 por ciento, es decir, casi seis millones de personas; la pobreza, que afecta ya a 25 por ciento de la población, y la desnutrición infantil con dos de cada cinco niños mal nutridos.

Los últimos informes, tanto públicos como de organizaciones internacionales, confirman que la crisis y sus efectos devastadores han provocado un enorme incremento en la desnutrición infantil. En el conjunto del país más de 28 por ciento de los niños no se alimentan como aconseja la Organización de Naciones Unidas, mientras en la región de Andalucía la cifra alcanza 35 por ciento.

Este panorama fue el detonante para que el pasado abril, en un gesto insólito de los gobiernos autonómicos de España, la Junta de Andalucía, por medio de la Consejería de Igualdad, aprobara un decreto de lucha contra la exclusión social, en el que se desarrolla una línea de trabajo alimentaria que se enfoca en la desnutrición infantil, al garantizar, por ley, que todos los niños de la región coman tres veces al día, y deja un margen legal al gobierno para dotar los recursos que hagan posible dar de comer a los niños más pobres y con más desnutrición (5 por ciento).

El plan tiene un presupuesto de 16 millones de euros y se apoyará también en las ONG que trabajan en la región para hacer más eficiente el reparto, así como de los centros escolares, donde también se distribuirán los paquetes de alimentos. La consejera de Igualdad, Susana Díaz, explicó en su día que este plan de trabajo pretendía poner rostro a la crisis a través de nuestros menores, que son los más vulnerables en un momento de mucha debilidad y de una crisis brutal como la que estamos viviendo.

 Hay que reconocer que casi seis de cada cien infantes en Andalucía están situación de pobreza extrema, algo ante lo que hay que ser contundentes, porque estamos influyendo en el desarrollo y el futuro de los niños.

El programa pretende, en su primera fase, repartir estos paquetes de alimentos a 11 mil escolares, pero la idea es que poco a poco se amplíe la red para llegar hasta 50 mil niños andaluces que necesitan de esta protección del Estado y que viven sobre todo en zonas marginales de las grandes ciudades de la comunidad: Sevilla, Córdoba, Granada y Málaga.

María Jesús Montero, consejera de Salud y Bienestar Social, que procede de IU, advirtió que cuando finalice el curso escolar el próximo 24 de junio, el reparto de los paquetes de alimentos se realizará en los barrios con ayuda de voluntarios de la Cruz Roja y Cáritas. Explicó que el plan viene a paliar una situación de pobreza, pero no se pueden distraer las soluciones, que pasan por luchar contra el desempleo mediante la inversión. (...)

El plan de exclusión social de Andalucía también pretende llegar hasta los adultos mayores, sobre todo a las personas que no puedan desplazarse a los centros de salud para recibir tratamiento o algún tipo de ayuda en alimentos."       (Armando G. Tejeda, La Jornada, Rebelión, 06/06/2013)

19.4.13

Andalucía garantizará tres comidas diarias a los escolares más pobres. Y en Grecia...

"La crisis ha convertido a los colegios en una última trinchera contra el hambre en demasiados casos. Desde hace meses, los directores de los centros educativos andaluces alertaban de que el almuerzo que se ofrece a los escolares es la única comida fuerte que hacen al día algunos menores.

 Con seis de cada 100 niños andaluces en situación de extrema pobreza, la Junta de Andalucía ha anunciado este jueves que, dentro de un par de semanas, aprobará un decreto para luchar contra la exclusión social.

 Entre las medidas que se contemplan está utilizar la red de centros escolares de la comunidad para garantizar que los menores cuyas familias están en situación más extrema coman al menos tres veces al día: desayuno, almuerzo y merienda.

“Muchos padres nos dicen que la comida que hacen ahora en el colegio es esencial”, ha señalado Miguel Rosa Castejón, director del colegio público San José Obrero, donde están escolarizados alumnos de zonas desfavorecidas de Sevilla.

 “Estamos viendo que lo que antes eran situaciones anecdóticas y puntuales ahora es un problema que afecta a grupos más amplios como constatan las Administraciones y las ONG”, asegura Marta Arias, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Unicef España. 180 chicos almuerzan a diario en el colegio que dirige Miguel Rosa Castejón. Y un centenar de ellos lo hacen de forma gratuita. (...)

Todavía no se conoce a cuántos menores afectará el nuevo plan andaluz de las tres comidas diarias, aunque fuentes de la Junta han recalcado que va dirigido a las familias en “riesgo de exclusión social” y clases medias con un empobrecimiento sobrevenido. Es decir, que no llegará a los alrededor de 100.000 niños que tienen el servicio de comedor completamente gratuito ahora gracias a las bonificaciones."    (El País, 18/04/2013)


"Cada vez más niños pasan hambre en Grecia.

En su trabajo como director de una escuela primaria, Leonidas Nikas está acostumbrado a ver a los niños jugar, reír y soñar con el futuro. Sin embargo, en los últimos tiempos, ha empezado a ver otra cosa totalmente distinta, algo que pensaba imposible en Grecia: niños que rebuscan en los cubos de basura del colegio para encontrar algo que llevarse a la boca; pequeños necesitados que piden a sus compañeros las sobras de su comida; y a un chico de 11 años, Pantelis Petrakis, retorcido de dolor por el hambre que pasa.

“No había comido prácticamente nada en casa”, explica Nikas, sentado en su abarrotado despacho del colegio, que está situado cerca del puerto del Pireo, en un barrio obrero de Atenas, mientras oímos a niños que saltan a la cuerda en el patio. Cuenta que habló con los padres de Pantelis y los vio avergonzados y humillados; le confesaron que llevaban meses buscando trabajo sin resultado. Sus ahorros se habían esfumado y vivían de pasta y ketchup.

“Ni en la peor de mis pesadillas podía haber imaginado que llegaríamos a una situación así”, dice Nikas. “En Grecia, los niños empiezan a venir al colegio muertos de hambre. Hay familias que no solo tienen dificultades para encontrar trabajo, sino para sobrevivir”.  (...)

El año pasado, se calcula que el 10% de los alumnos griegos de educación primaria y media padecían lo que los profesionales de la salud pública denominan “inseguridad alimentaria”, es decir, que pasaban hambre o corrían peligro de pasarla, dice la doctora Athena Linos, profesora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Atenas y directora de un programa de ayuda alimentaria en Prolepsis, una ONG de salud pública que ha estudiado la situación. “En materia de inseguridad alimentaria, Gracia ha caído al nivel de algunos países africanos”, asegura.

Los colegios griegos no tienen comedores subvencionados. Los alumnos tienen que llevar su propia comida o comprársela en la cafetería. Y eso tiene un coste que se ha vuelto inalcanzable para las familias con escasos ingresos o ninguno.(...)

 “No dejo de oír a mi alrededor: ‘Mis padres no tienen dinero. No sabemos qué vamos a hacer’”, explica Evangelia Karakaxa, una vivaracha chica de 15 años que estudia en el instituto número 9 de Acharnes.

Esta ciudad, una población obrera situada en las montañas de Ática, era un centro de bullicio y actividad, gracias a las importaciones, hasta que la crisis económica eliminó miles de puestos de trabajo.

Ahora, Evangelia dice que muchos de sus compañeros de clase pasan hambre, y hace poco hubo un chico que se desmayó. Algunos niños están empezando a tobar comida, añade. Aunque no lo disculpa, entiende su situación. “Los que están bien alimentados nunca podrán comprender a los que no lo están”, afirma.

“Nos han destrozado nuestros sueños”, continúa; sus padres están en paro pero no tienen una situación tan mala como otros. Hace una pausa y continúa en voz baja. “Dicen que, cuando uno se ahoga, ve pasar su vida en un destello ante sus ojos: Tengo la sensación de que, en Grecia, estamos ahogándonos en tierra firme”.

Alexandra Perri, que trabaja en el colegio, dice que al menos 60 de los 280 alumnos sufren malnutrición. Niños que antes presumían de comer dulces y carne hablan ahora de macarrones cocidos, lentejas, arroz o patatas. “Lo más barato”, explica Perri. Este año, los casos de malnutrición se han multiplicado. “Hace un año no estábamos así”, dice Perri mientras intenta contener las lágrimas. “Lo aterrador es a qué velocidad está deteriorándose la situación”.  (...)

En el piso de la familia, próximo al colegio, Themelina Petrakis, que tiene las luces apagadas, me enseña su nevera y sus armarios. Dentro hay poca cosa, aparte de unos cuantos botes de ketchup y otros condimentos, algunos macarrones y sobras de una comida que le han dado en el ayuntamiento.

La familia vivía bien e incluso ayudaba a otras más necesitadas hasta el año pasado. Tenía un piso espacioso, una televisión de plasma y una PlayStation.

Pero en diciembre despidieron a su marido, Michalis, de 41 años, que trabajaba en una empresa de transportes. Llevaba cinco meses sin cobrar el sueldo. El matrimonio dejó de poder pagar el alquiler, y en febrero se les acabó el dinero.

“Cuando llamó el director del colegio, tuve que confesarle que no teníamos comida”, dice la señora Petrakis, de 36 años, que abraza a Pantelis con cariño mientras él mantiene la mirada baja. (...)

Michalis Petrakis dice que el hecho de no haber encontrado otro trabajo le hace sentirse menos hombre. Cuando empezaron a acabárseles los alimentos, dejó de comer casi por completo, y empezó a perder peso.

“El verano pasado, cuando trabajaba, incluso tiraba el pan que me sobraba”, dice entre lágrimas. “Ahora estoy aquí, sentado, con una auténtica guerra dentro de mi cabeza, intentando pensar cómo vamos a sobrevivir”.

Cuando tiene hambre, la señora Petrakis propone una solución. “Es muy sencillo”, dice. “Cuando tengo hambre, me mareo, así que me duermo hasta que se me pasa”. (...)

En las zonas rurales, por lo menos, la gente puede cultivar sus alimentos. Pero eso no basta para erradicar el problema. (...)

Lleva tres años sin encontrar trabajo. Ahora, dice, su familia vive de lo que llama “una dieta a base de col”, que complementa con los caracoles que encuentra en los campos de los alrededores. “Ya sé que la col no basta para garantizar la nutrición”, dice con amargura, “pero no hay alternativa”. (...)

Leonidas Nikas, el director del colegio de Pantelis, ha decidido hacerse cargo de las cosas en su propio centro y está organizando campañas de recogida de alimentos. Le indigna ver que, en su opinión, Europa no está teniendo en cuenta los problemas de Grecia.

“No digo que tengamos que limitarnos a esperar a que otros nos ayuden”, dice. “Pero, si la Unión Europea no hace como esta escuela, en la que todos están ayudándose entre sí porque somos una gran familia, no tenemos futuro”.    (El País, 18/04/2013)

21.2.13

Cientos de familias piden ya comida para 20.000 menores alicantinos. Y de ellos, un 27% son bebés de 0 a 6 meses. Un 10% de la población de Alicante puede estar viviendo sin luz

"«Si tienes que alimentar a tus hijos o pagar la hipoteca, ni te lo piensas». Este es el mensaje que transmiten desde dos de las principales organizaciones -Cruz Roja y Cáritas-, que se encuentran desbordadas ante la multitud de peticiones de ayudas que diariamente reciben de familias de la provincia que están en situación desesperada. 

Los recibos de la luz se han disparado y solo Cruz Roja tuvo que hacer frente el pasado año a 12.000 euros de gastos para impedir que decenas de alicantinos se quedaran sin suministro eléctrico. Pero la demanda va más allá: ropa, medicamentos y, por supuesto, comida.

Cerca de 20.000 menores están inscritos en las listas de reparto de alimentación que se realizan en la provincia. Una cifra que hace unos años era impensable. Desde la organización humanitaria atienden a la mitad a través de los excedentes que llegan de la UE y de la propia comida que recogen en sus campañas. 
Y de ellos, un 27% son tan solo bebés de 0 a 6 meses que necesitan de una alimentación especial y más cara como potitos, leche infantil y cereales. Por su parte, desde el Banco de Alimentos confirman que otros 10.000 menores están en su censo. Unos niños que son atendidos a través de las entidades que realizan el reparto porque el banco actúa solo como distribuidor.
 «Ahora mismo, hay 88.000 personas en la provincia, entre nosotros y Cruz Roja, y la demanda de comida sube entre un 8% y 10% cada año», recuerda el director del Banco, Juan Vicente Peral, que en plena faena de reparto de la nueva fase de alimentos llegada de la UE teme ya el recorte del 50% de la ayuda el próximo año. «No sé cómo lo vamos a hacer porque el paro no toca techo». 
Una distribución de alimentos que esta misma semana comenzará a realizar Cruz Roja. La responsable provincial del Programa de Lucha contra la Pobreza, Sagrario Sampere, puntualiza que estos menores «no es que estén pasando hambre», pero esta ayuda extra que reciben las familias les permite utilizar parte del dinero que tienen en pagar el alquiler o un recibo de la luz y no quedarse sin un techo. 
Aún así, las cifras son demoledoras. La crisis ha llevado a que el 26% de la población menor de edad esté en situación de pobreza. (...)

«La realidad es que la demanda no para de crecer y nos hemos visto un poquito superados. ¿Quién nos iba a decir que tendríamos también un ropero para repartir vestuario entre mil familias?», se pregunta Sampere, quien insiste en que los padres siempre intentan que los pequeños vivan ajenos a esta situación, aunque sea complicado. 

«A las mochilas que les damos, les quitamos el logotipo de Cruz Roja para que no se sientan diferentes cuando van al colegio».    (...)

 «Lo primero para una familia es la alimentación y luego la casa, pero con 400 euros, ¿qué van a hacer?», se pregunta la abogada y voluntaria de Cáritas, Bienvenida Morales, que también reconoce que los cortes de suministros y las hipotecas se han convertido en el principal problema.

 «El 99% de los casos que veo son por este problema», señala Morales, quien lleva ya quince años de voluntaria en la entidad y que calcula que un 10% de la población de Alicante puede estar viviendo sin luz. "        (La Verdad.es, 18/07/2013)

9.10.12

Por primera vez en la historia, Cruz Roja no pide esta vez para Haití sino para los pobres de España

"Cruz Roja ha hecho el primer llamamiento de su historia de ayuda en España para poder atender a 300.000 personas más, en situación de extrema vulnerabilidad, afectadas por la crisis económica. 

Aprovechará el Día de la Banderita, uno de los eventos más emblemáticos y una de las principales fuentes de financiación de la institución, que se celebrará el miércoles y se desarrollará de forma simultánea en más de 30 provincias españolas, para recaudar los fondos.

 Con la campaña Ahora + que nunca, Cruz Roja pretende ampliar la atención social que ya presta a personas con dificultades y llegar a 300.000 más, como familias con todos sus miembros en paro, niños que viven en hogares pobres, personas mayores con responsabilidad o cargas familiares, parados de larga duración, personas sin hogar o jóvenes en paro, a quienes da ayuda de primera necesidad.

La institución subraya que el 82% de las personas que atiende vive por debajo del umbral de la pobreza (con una renta menor de 627,78 euros al mes) y la tasa de paro se sitúa en el 64,86%.

 La mitad de los desempleados a los que asiste lleva más de dos años sin trabajo y el 51% carece de cobertura por desempleo o rentas mínimas, según datos extraídos del Boletín sobre la Vulnerabilidad Social de Cruz Roja Española, que mide el impacto de la crisis en la población atendida por la organización.

 Este documento constata un aumento de la pobreza energética, con un 43,2% de personas asistidas que no puede poner la calefacción en invierno, mientras que el 26,2% no puede permitirse una comida con proteínas (carne o pescado) un mínimo de tres veces por semana, entre otros datos.
 
El vídeo de la campaña es dramático. Neveras vacías, tortillas de un solo huevo que se comparten... El objetivo de la iniciativa ha cambiado: ya no es Haití, es España. La voz de la narradora del anuncio indica que ya la organización atiende a dos millones de personas al año, pero que quiere ampliar sus proyectos a otras 300.000.

No todo es una descripción triste de una realidad que va en aumento. El perfil de los usuarios de los servicios ha cambiado, y cada vez son menos los inmigrantes (uno de los grupos destino de los programas de la ONG en los últimos años), para atender cada vez a más españoles."                   (El País, 08/10/2012)   

Ver vídeo: http://elpais.com/sociedad/2012/10/08/videos/1349719163_408579.html

4.10.12

Piden un acuerdo para utilizar productos a punto de caducar. Sólo un 20 por ciento de los establecimientos dona alimentos a organizaciones sociales

"Más de 100.000 personas han firmado una petición dirigida a las grandes cadenas de supermercados para que donen los productos a punto de caducar, a través de la plataforma ‘Change.org’.

La petición fue creada hace un mes por la madrileña Teresa Ordás, cuando esta conoció una encuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que afirma que solo un 20 por ciento de los establecimientos dona alimentos a organizaciones sociales. Estas, según el texto de la petición, tienen problemas para “atender cada día a más ciudadanos necesitados por dificultades económicas”.

En este sentido, Ordás reconoce que muchas cadenas de supermercados cuentan con campañas de donación, pero incide en que estas “no son continuadas en el tiempo” y que no evitan que, por “su complejidad en la distribución”, muchos productos frescos sean desechados diariamente.
Por ello, reclama “un acuerdo excepcional para que estos productos que ya no pueden ser comercializados se distribuyan diariamente a organizaciones sociales y ONG locales para paliar las necesidades de alimentación de los más desfavorecidos”.
A su juicio, habría que facilitar que las organizaciones sociales fuesen “directamente” a recoger los productos que ya no pueden ser vendidos a los supermercados, asociados en función de aspectos como su cercanía o sus recursos. El programa sería coordinado por la Fundación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL).

La petición de Teresa está siendo respaldada por “miles de personas cada día”, según ha indicado la directora de Campañas de ‘Change.org’ en España, Irene Milleiro. “Nuestro objetivo es precisamente ese: poner a disposición de cualquier persona, en cualquier lugar, una plataforma donde iniciar una campaña sobre los temas que más les preocupan”, ha añadido."            (En positivo, Fuente: Europa Press)

19.9.12

Los alimentos por las nubes, por culpa de los especuladores

"Después de la crisis de los créditos de alto riesgo en EE.UU. y el crac de Wall Street, los inversionistas se apresuraron a participar en los mercados de commodities, especialmente los productos básicos agrícolas y petroleros.

 Aunque la producción real no aumentó entre 2005 y 2007, la especulación con los alimentos aumentó un 160%. La especulación hizo aumentar los precios y los altos precios llevaron a otros 100 de personas millones hacia el hambre. Barclays, Goldman Sachs, JP Morgan, todos juegan en el casino global del alimento. 

Un anuncio de Deutsche Bank en 2008 decía: “¿Le gusta el aumento de precios? Todos hablan de productos básicos, con el Eurofondo de Agricultura usted puede beneficiarse del aumento del precio de los siete productos básicos agrícolas más importantes”. 

Cuando la especulación impulsa el aumento de precios, los inversionistas ricos se hacen más ricos y los pobres mueren de hambre. La desregulación financiera que desestabilizó el sistema financiero mundial está desestabilizando ahora el sistema alimentario mundial. El aumento de precios no es solo el resultado de oferta y demanda. Es sobre todo un resultado de la especulación. 

Entre 2003 y 2008 se calcula que la especulación con el índice de commodities aumentó en un 1.900%, de 13.000 millones de dólares a 260.000 millones. Un 30% de esos productos básicos indexados están invertidos en productos básicos agrícolas. Como señala la Iniciativa de Responsabilidad de la Agroindustria: 
“Vivimos en un mundo feliz de comercio electrónico, provocado por algoritmos de índices de precios compuestos, ataques de ‘falta de confianza’ de inversionistas y de ‘pools ocultos’ desregulados de más de 7 billones [millones de millones] de dólares en comercio extrabursátil de derivados de commodities”. 

El comercio mundial de productos básicos no tiene relación con alimentos, su diversidad, sus productores o consumidores, con las estaciones, con la siembra o la cosecha. La diversidad alimentaria es reducida a ocho productos básicos y agrupada en el “índice compuesto de precios”.

Las estaciones son reemplazadas por comercio durante las veinticuatro horas del día. La producción de alimentos impulsada por la luz solar y la fotosíntesis es desplazada por “consorcios ocultos de inversión”. La tragedia es que este mundo irreal está creando hambre para gente real en el mundo real. 

En The Food Bubble: How Wall Street Starved Millions and Got Away with it –un artículo de fondo para Harper’s – Fredirick Kaufman dice: “La historia de los alimentos dio un giro sombrío en 1991, una época en la que nadie estaba prestando mucha atención. Fue el día que Goldman Sachs decidió que nuestro pan de cada día era una excelente inversión”. 

Y la entrada de inversionistas como Goldman Sachs, AIG Commodity Index, Bear Sterns, Oppenheiner and Pimco, Barclays, permitió que la agroindustria aumentara sus beneficios. En el primer trimestre de 2008, Cargill atribuyó su aumento de un 86% a beneficios en el comercio de productos básicos. ConAgra vendió su filial comercial a un fondo de inversión libre por 2.800 millones de dólares. 

El juego para conseguir beneficios en el precio del trigo quitó el alimento a 250 millones de personas. La especulación ha separado el precio de los alimentos de su valor. Como Austin Da-mani, un corredor de trigo dijo a Fred Kaufman: “Comerciamos en trigo, pero es trigo que nunca vamos a ver. Es una experiencia cerebral”. (...)

Y como dice el señor Kaufman: “El trigo imaginario comprado en cualquier sitio afecta al trigo real comprado por doquier”. Por lo tanto si no se "descomoditiza" el trigo se negarán los alimentos a más y más gente; se lanza más y más dinero al casino global, los procesos artificiales de especulación están incrementando los precios de los alimentos y llevándolos fuera del alcance de millones de personas. 

Las reglas de la Organización Mundial de Comercio, los programas de ajuste estructural del Banco Mundial y el FMI y los acuerdos bilaterales de libre comercio han impuesto la integración de economías locales y nacionales en el mercado global. Y ahora el sistema financiero global está especulando en commodities alimentarias, influenciando precios y el derecho a los alimentos de las personas más pobres en el rincón más remoto del mundo. 

El punto más alto en los precios de alimentos del mundo comenzó a reaparecer en 2011. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en enero de 2011 el índex de los precios de alimentos había aumentado 3,4% desde diciembre de 2010. El índice del precio de cereales estaba a 3% por sobre diciembre, y al más alto nivel desde julio de 2008, pero todavía a un 11% bajo su nivel más alto en abril de 2008. 

En India, el precio de la cebolla saltó de 11 rupias por kilo en junio de 2010 a 75 rupias por kilo en enero de 2011. Los precios también subieron a pesar de que la producción de cebollas había subido de 4,8 millones de toneladas en 2001-2002 a 12 millones de toneladas en 2009-2010, mostrando que en un mercado impulsado por la especulación no existe una correlación entre la producción y los precios. La diferencia de precios entre la venta al por mayor y al menor fue de 135%. 

Los alimentos que se han colocado en un casino global sirven a los inversionistas especuladores y a la agroindustria, pero no a la gente. Tenemos que sacar a los alimentos del casino global y devolverlos a los platos de la gente. La democracia alimentaria y la soberanía alimentaria solo pueden lograrse poniendo fin a la especulación financiera."               (Rebelión, 18/09/2012,Vandana Shiva, Common Dreams)

7.9.12

Comer se suma a la vivienda en las principales preocupaciones familiares

"Los que luchamos por el derecho a la vivienda, como las PAH-Plataforma Afectados por la Hipoteca (1) o nuestra Asociación 500x20 (2), hemos comprobado que la gente que llega a nuestras asambleas pidiendo ayuda contra el banco o el casero vive al día en cuanto a comida se refiere.

 Los problemas del pago de la vivienda están ya asociados a las dificultades de comprar comida y pagar las facturas del agua, energía, etc. En muchos hogares la pérdida del trabajo va asociada a la del piso, a los problemas de pareja, de salud y a la depresión. 

Después de años de crisis, las llamadas clases medias ya han empezado a sufrir esos azotes que hasta ahora estaban reservados a jóvenes, viejos, inmigrantes y familias monoparentales. Por eso se pide un Plan de Rescate Ciudadano (3).

Los servicios sociales de los barrios populares están recibiendo una avalancha de solicitudes de ayuda para la comida. Cáritas y los bancos de alimentos están desbordados y carecen de recursos mientras que Sánchez Gordillo denunciaba que toneladas de comida se tiraban en los super.

En las colas para recoger bolsas de comida en los barrios populares ya se juntan la vergüenza de la que fue tendera de la calle con el ecuatoriano que trabajaba en la construcción. Los juntan el paro, el alquiler, la hipoteca y la bolsa de comida para llegar a final de mes. 

En el almacén los voluntarios de Cáritas y otras organizaciones se afanan por dignificar la entrega de las bolsas de comida. Cada mes van al banco de alimentos (3) a recoger mercancía que ha sido depositada por aquellas grandes cadenas de distribución de las que hablábamos antes y por donaciones caritativas del BBVA o el Santander (4).

 Todos los políticos que se precian han pasado por un banco de alimentos, desde el exalcalde de Barcelona Jordi Hereu hasta el ministro de Agricultura, representante sempiterno de los intereses latifundistas, el señor Arias Cañete. 

Los bancos de alimentos han sido declarados "entidades de utilidad pública" por el Ministerio del Interior (5) por lo que las caritativas donaciones de Mercadona o del BBVA se pueden desgravar. Es norma habitual que la gente de bien de este país pague menos impuestos que los sindicalistas maleducados y currantes pedigüeños."           (Salva Torres, Rebelión)