Mostrando entradas con la etiqueta c. Crisis económicas: soluciones políticas: Union Mediterranea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta c. Crisis económicas: soluciones políticas: Union Mediterranea. Mostrar todas las entradas

16.11.22

Enric Juliana: La Comisión Europea ha borrado la conexión del corredor ferroviario mediterráneo con Hungria y Ucrania. El nuevo plan es conectar la Ucrania de la postguerra con los puertos del Báltico y del mar del Norte... así Ucrania quedará directamente conectada con el motor económico alemán, con la pujante Polonia y con las repúblicas bálticas. Clara penalización a Hungría, con efectos en todo el arco mediterráneo... o sea, no hay mal que por bien no venga... el Norte de Europa se va... así la nacesidad de la Unión Mediterranéa se hará evidente para todos

Enric Juliana Ricart @EnricJuliana

1/ Mientras caen misiles se redibujan mapas. La Comisión Europea ha borrado la conexión del corredor ferroviario mediterráneo con Hungria y Ucrania. El nuevo plan es conectar la Ucrania de la postguerra con los puertos del Báltico y del mar del Norte.

https://www.lavanguardia.com/internacional/20221116/8608511/corredor-mediterraneo-pierde-ucrania.html

2/ La Unión Europea contempla en estos momentos nueve corredores ferroviarios prioritarios para generar una potente malla ferroviaria (pasajeros y mercancías). Seis corredores con eje Norte-Sur, tres, Este-Oeste. Solo uno está siendo objeto de revisión: el corredor mediterráneo.

3/ El corredor mediterráneo tenía dos extremos: Algeciras y la frontera de Hungría con Ucrania, con el objetivo de enlazar en el futuro con el Mar Negro. La Comisión Europea quiera ahore que el corredor finalice en Zagreb (Croacia), para conectar Ucrania con el Norte de Europa.

4/ La Ucrania de la postguerra, que quizás ya haya ingresado en la Unión Europea, quedará directamente conectada con el motor económico alemán, con la pujante Polonia y con las repúblicas bálticas. Clara penalización a Hungría, con efectos en todo el arco mediterráneo.

5/ El recorte del corredor mediterráneo a escala europea puede interpretarse también como una maniobra para evitar una mayor influencia china en el Este de Europa, habida cuenta que Hungría es hoy apuesta de Pekín. Se opta por 'atlantizar' Ucrania conectándola con el Norte.

6/ A efectos prácticos, uno de los puertos mediterráneos más afectados sería el de Trieste, en el Adriático, codiciado por China desde hace unos años. Trieste, antiguo puerto del imperio Austrohñungaro, conecta el Mediterráneo central con el Este de Europa.

7) La revisión del corredor mediterráneo se halla en fase de estudio y ya se están preparando enmiendas en el Parlamento Europeo. Va a haber una interesante discusión. El corredor mediterráneo es algo más que un tenso tema de debate entre la España radial y la España periférica.

8/ ¿Quién disparó el misil caído en Polonia? Claro ejemplo de la importancia política de lo inmediato en una crisis internacional. ¿Qué líneas ferroviarias unirán la UE con Ucrania? Claro ejemplo de la importancia de las decisiones a medio/largo plazo.

9/ Para conectar con la red ferroviaria europea, Ucrania deberá implantar el ancho de vía internacional (1.435 mm.), en sustitución del ancho ruso (1.520 mm.), un poco más estrecho que el ancho ibérico (1.668 mm.)

y 10/ Corredor Mediterráneo, Trieste, Hungría, Ucrania, Mar Negro… referencias que invitan a leer el último libro de Robert Kaplan, dedicado al Adriático y a la Unión Europea.

10:55 a. m. · 16 nov. 2022
57 Retweets 6 Tweets citados 96 Me gusta

 

"Una alternativa euromediterránea a la cárcel de la UE. Los países PIGS han sido masacrados a través de la lógica de la deuda crediticia que fortalece la sujeción de los países periféricos hacia los países del centro, sujetos a procesos de desindustrialización acelerados y convertidos en reservas agrícolas y de servicios turísticos y residenciales. Un programa de 8 puntos"             (Ojeando el estado de el pais)

5.6.20

Una propuesta euromediterránea. Después de casi una década, que podemos describir como de “lágrimas y sangre”, en España e Italia existe una percepción de abandono y decepción... las propuestas de mutualización de la deuda y de un plan Marshall europeo no es una petición de ayuda unilateral o de una solidaridad de inspiración cristiana. Se trata, en realidad, de la única manera de dar un nuevo impulso al proyecto unitario europeo. Una salida asimétrica de la próxima recesión sería insostenible, tanto a nivel social como a nivel económico y político, para el conjunto del espacio comunitario. Alemania haría bien en no olvidar que el mercado europeo es la principal salida para sus productos y el que sostiene su superávit comercial.

"(...) Si nos centramos en Europa, es sin duda el caso de Italia y España, que según un primer informe del FMI serán los países europeos más afectados por la incipiente recesión y los efectos de la criogenización de la economía a lo largo de los próximos meses.
 
No es una casualidad que los dos países mediterráneos estén mostrando una afinidad total en el ámbito político y diplomático, así como un alto grado de coordinación y de colaboración en la batalla que se está librando en las instituciones europeas para definir el plan de salida de la crisis. 

España e Italia se sientan en el mismo lado de la mesa, justo enfrente de Holanda y los países del Norte, con un planteamiento común que se puede sintetizar en la necesidad de no dejar nadie atrás y no repetir los errores del 2011, cuando, entre otros, estos dos países sufrieron de manera feroz el dogma de la austeridad neoliberal impuesta por el Gobierno de Alemania y sus socios preferentes.

Nadie debe olvidar que en aquella crisis los gobiernos que tuvieron que gestionarla aceptaron sin demasiada resistencia las reglas impuestas por la Comisión europea. La imagen de Juncker estrangulando a De Guindos puede ser una buena metáfora de lo que sufrió el país ibérico entonces, mientras en el país transalpino un gobierno técnico cerraba las décadas berlusconiana y aceptaba sumisamente las medidas austericidas, con el “Europa o muerte” como telón de fondo.

Ha quedado a la vista de todo el mundo lo dañinos y perjudiciales que resultaron para ambos países el seguidismo de las reglas de contención del gasto y las políticas de recortes de la última década. Estas reglas, lejos de contener la deuda, (altísima ya entonces en el caso italiano y que se disparó en el caso español) afectaron profundamente a su tejido social, económico y productivo.  (...)

Las consecuencias de la austeridad y de sus postulados fueron devastadoras para ambos países: una mayor debilidad y dependencia de factores exógenos de la economía nacional; la cronificación de la fragilidad del mercado laboral y la cristalización de su dualidad; el ensanchamiento de las brechas sociales y territoriales (en particular Norte-Sur; urbano-rural).

Cabe destacar que estas políticas, lejos de recibir el apoyo popular, se aplicaron frente a la contestación social y las reivindicaciones democráticas. Esta respuesta popular sirvió para reforzar al Movimiento Cinco Estrellas en Italia y permitió la irrupción de Podemos en España que, de maneras diferentes, fueron capaces de aglutinar parte del descontento de las bases progresistas del país. 

Unas bases que habían visto a los referentes de sus partidos formar parte de una clase política corrupta y que había dado la espalda a la ciudadanía. A pesar de eso, también hay que reconocer que buena parte de la población, carente de una alternativa real, asumió los sacrificios impuestos. El sueño europeo ganaba, por el momento, al drama social.

Después de casi una década, que podemos describir como de “lágrimas y sangre”, y con una segunda fase de crecimiento raquítico en el caso italiano y que no ha llegado ni mucho menos a todos los hogares en el caso español, este sueño europeo se ha empezado a percibir más bien como una pesadilla, como una pérdida de soberanía injustificada por una parte creciente de la población. No hay que olvidar que los dos países presentan una de las tasas de desigualdad y de exclusión social más altas de la UE. Tampoco podemos ignorar a toda una generación de precarizados, que se puede ver definitivamente machacada por otra crisis económica.  (...)

En estos momentos existe una percepción de abandono y decepción. A esta percepción real, que sirve de abono perfecto para el crecimiento de los movimientos ultras y xenófobos, hay que sumar la crispación del debate territorial en ambos países. Estos elementos sólo hacen que una salida desordenada de esta crisis o, peor aún, con las mismas reglas del pasado, se pueda transformar en un abrir y cerrar de ojos en una crisis política e institucional. Por si fuera poco, tampoco podemos olvidarnos de Francia, donde un Macron acorralado por las reivindicaciones y protestas sociales tiene que defenderse, a la vez, de la incombustible Le Pen.

Además, estamos viendo cómo partir de puntos de partida diferentes en esta crisis puede determinar respuestas diferentes en términos de impacto macroeconómico por parte algunos miembros de la Unión. 

Por ejemplo, un alto nivel de deuda puede influir en las posibilidades de implementar las políticas de contención de la crisis por parte de los países del Sur, que tendrán que elegir una vez que acabe la emergencia sanitaria, entre poner en marcha políticas de protección social o políticas expansivas de inversión y de transformación. El Norte, sin embargo, puede tener las manos libres para apostar claramente por las segundas, ampliando así su poder económico y reforzando su hegemonía en el espacio comunitario.

 Es decir, los ya citados efectos de la década de austeridad sobre las economías de España e Italia, entre otros, serían el origen de una respuesta no adecuada en este escenario. Proponer una vez más los mismos instrumentos y las mismas dinámicas sólo desencadenaría una espiral recesionista y alejaría definitivamente la posibilidad de una salida en V en la fase de reactivación económica. Alemania haría bien en no olvidar que el mercado europeo es la principal salida para sus productos y el que sostiene su superávit comercial.

 Por todo lo dicho, las propuestas de mutualización de la deuda y de un plan Marshall europeo planteadas por los Gobiernos de Italia y España, y que han encontrado el apoyo de los países que han sufrido las políticas de austeridad y hasta el respaldo más o menos explícito de Macron y del Gobierno francés, no es una petición de ayuda unilateral o de una solidaridad de inspiración cristiana. Se trata, en realidad, de la única manera de dar un nuevo impulso al proyecto unitario europeo, ya que suponen una acción directa de las instituciones comunitarias y el reforzamiento de los instrumentos comunes de política económica y fiscal. 

La crisis anterior y el Brexit ya golpearon los cimientos de las instituciones europeas (con ver la composición del actual parlamento y las dificultades de elección de los principales organismos de gobernanza podemos hacernos una idea de la crisis profunda que vive de manera cada vez menos latente la UE). Una salida asimétrica de la próxima recesión sería insostenible, tanto a nivel social como a nivel económico y político, para el conjunto del espacio comunitario."                    (Giuseppe Quaresima, Economía Crítica y Crítica de la Economía, 07/05/20)

25.10.19

Una alternativa euromediterránea a la cárcel de la UE. Los países PIGS han sido masacrados a través de la lógica de la deuda crediticia que fortalece la sujeción de los países periféricos hacia los países del centro, sujetos a procesos de desindustrialización acelerados y convertidos en reservas agrícolas y de servicios turísticos y residenciales. Un programa de 8 puntos

"Este documento presenta la propuesta de Eurostop, una plataforma político-social compuesta por organizaciones políticas, sindicatos y militantes individuales, cuyo objetivo básico es la ruptura de la Unión Europea, la salida de la zona euro y de la OTAN. Con este documento queremos presentar a organizaciones de otros países el proyecto estratégico de establecer una unión de países alternativos a los existentes, basados en principios radicalmente diferentes e incluyendo las dos orillas del Mediterráneo.

 Unión Europea. Una cárcel que habrá que romper necesariamente

Creemos que es necesario establecer una alternativa a la Unión Europea como un bloque imperialista en construcción y un instrumento que la burguesía europea está dotando para competir contra los otros bloques en la arena global.

El papel de la Unión Europea es el definido por la ortodoxia ordoliberal. No nació como un lugar para los pueblos ni para garantizar una mayor democracia.

La estructura que podemos definir como una jaula europea se basa en los tratados que representan su pilar y su esencia, comenzando por los de Roma del '57, pasando por Maastricht y Lisboa, hasta el infame "Pacto Fiscal" .

 Los tratados son una estructura que ha producido un sistema de gobierno posdemocrático en los estados miembros con el relativo agotamiento de la soberanía democrática y popular, la destrucción del estado de bienestar, la privatización de los servicios públicos, la precariedad y la flexibilidad del trabajo, destruyendo por un lado, el derecho al trabajo que crea una "vida digna para uno mismo y su familia" y, por el otro, echando los costos de una crisis sistémica sobre la población, tanto a través de la rebaja de las condiciones de vida como del aumento del trabajo no pagado. 

Una situación que ha visto a los países PIGS (Portugal, Italia, Grecia, España) particularmente penalizados.

Los países PIGS han sido masacrados a través de la lógica de la deuda crediticia que fortalece la sujeción de los países periféricos hacia los países del centro. La historia griega en este sentido es paradigmática.

 Al mismo tiempo, la estructura de la UE permite a sus países, conjuntamente pero también por separado, llevar a cabo sus políticas neocoloniales hacia países del otro lado del Mediterráneo.

La imposición de "acuerdos marco" regionales como el tratado de Cotonú o el ALECA entre la UE y Túnez es la herramienta con la que los países europeos requieren que los países africanos "
consuman lo que produce la Unión Europea y produzcan lo que la Unión Europea no puede o no quiere producir", dicho en palabras de Mustapha Jouili, un economista tunecino. 

 Por otro lado, algunos países de África central permanecen en una condición de dependencia económica y política muy fuerte de la zona del euro, a través de monedas coloniales como el franco CFA.

Además, la influencia política de los países de la UE en África se aplica sin problemas a través de la intervención militar directa (véase Libia, pero también Costa de Marfil, Malí, Níger, etc.).

 En esta fase del capitalismo en la que la guerra monetaria desempeña un papel cada vez más importante dentro de la competencia interimperialista, la clave de la construcción del polo imperialista europeo está ciertamente constituido por el euro.

 Por lo tanto, se puede decir que la unificación de la política monetaria y el establecimiento de la zona euro sirvieron para fortalecer el modelo exportador de los países centrales de la zona euro, debilitar la posición comercial y subordinar la dinámica de acumulación en los países periféricos del Mediterráneo a la división del trabajo impuesta por los países del centro.

La consecuencia es que los PIGS se convierten cada vez más en reservas agrícolas y de servicios turísticos y residenciales sujetos a procesos de desindustrialización más o menos acelerados.

 Los países de la periferia europea necesitan un sistema monetario y financiero alternativo al euro y a la globalización capitalista.

Finalmente, necesitan una política exterior de cooperación, desarme nuclear y neutralidad activa que ponga fin a la pertenencia a la OTAN y desmantele las bases militares extranjeras presentes en nuestros territorios.

 La existencia de la Unión Europea sigue siendo una amenaza muy grave para los derechos ganados por los trabajadores de los países que forman parte de ella,  con las luchas del siglo pasado, y una jaula asfixiante para el desarrollo de esos mismos derechos para los países que, aunque no forman parte de la misma, interactúan con ella. 

 Romper para construir un área alternativa

No se puede concebir un sistema alternativo en un mercado neoliberal único como se concibió en los Tratados europeos. Las reglas de operación de este mercado impiden una solución que brinde estabilidad al proceso de acumulación (también en el sentido capitalista), es decir, un período relativamente largo de crecimiento en el que se encadenan ciclos sucesivos de expansión y contracción económica.

 Son los datos concretos los que demuestran que proponer una nueva moneda, para países con estructuras productivas más o menos similares, es la única alternativa posible, la que permitiría mantener tanto un margen de negociación con las instituciones comunitarias y con el Banco Central Europeo, como establecer un bloque político-industrial inclinado a un modelo de acumulación favorable para los trabajadores.

 Es útil reiterar que la cuestión de la salida del euro, de la Unión Europea y de la OTAN no la concebimos en clave nacionalista, es decir, de soberanía nacional genérica e inadecuada, sino que tiene una inmediata dimensión internacionalista y de clase, porque es un principio de la rotura de la  cadena imperialista, que cuando históricamente se enfrenta a una subjetividad política consciente y capaz, sea capaz de sentar las bases para una inversión de las relaciones entre el trabajo y el capital en el polo imperialista europeo.

 Por este motivo consideramos fundamental la extensión a países del otro lado del Mediterráneo de este proyecto de alternativa monetaria, económica y política a la Unión Europea y la OTAN. También creemos que la cooperación basada en el internacionalismo es la única solución posible a las trágicas crisis migratorias causadas por las intervenciones imperialistas occidentales y que todos los partidos políticos en Europa explotan como un elemento de propaganda.

 ¿Es posible una moneda alternativa?

 Cambiar de moneda en países con un fuerte desequilibrio fiscal lleva implícitamente a una devaluación casi inmediata. Por esta razón, el cambio de moneda requiere que al mismo tiempo la deuda externa e interna se renombre con la nueva moneda, al tipo de cambio que los gobiernos consideren más apropiado.

Obviamente, esto representa otra fuente de tensión política con los acreedores, en particular con los de la propia UE, dado que los agentes financieros europeos son los propietarios de la mayor parte de la deuda periférica del Mediterráneo.

 Lo que los pueblos del sur y el este de Europa deben considerar es si desean continuar desempeñando un papel subordinado en interés del gran capital alemán, francés, europeo o mundial, o si están dispuestos a correr riesgos de la libertad.

 Consideramos necesario, para la supervivencia de los pueblos y de las clases trabajadoras, que el proyecto euromediterráneo del ALBA sea relanzado y fortalecido con un enfoque y principios de clase.

Podemos simplificarlo como un proceso revolucionario euromediterráneo, un área de intereses de clase que toma como referencia, en cuanto área económico-social alternativa en una perspectiva antiimperialista, el ALBA de América Latina.

 Es un proceso político de integración regional en el que, aunque con todas las limitaciones, se creó el Banco del ALBA, la Banca del Sur, las Misiones, medios alternativos de comunicación como Telesur, y también el SUCRE, una moneda virtual de compensación para los intercambios internos, potencialmente una alternativa al dólar.

 Creemos que el Alba Euromediterráneo es una oportunidad para pensar en un nuevo espacio geopolítico para un proyecto de ruptura con el capitalismo global, tanto por razones políticas como económicas.

 Construir un área monetaria y de integración alternativa a la Unión Europea, entre países con configuraciones productivas estructurales más homogéneas, es una posible alternativa para alcanzar la autonomía política requerida por un proyecto de construcción de democracia participativa con carácter socialista, incluso en una fase de transición posible.

 La alternativa posible y necesaria requiere la conjugación inmediata de un camino táctico que reivindica luchas internas y conflictos sociales con la perspectiva de poder estratégico de superar el modo de producción capitalista en clave socialista; un "Programa Económico Social de Contratendencia", por lo tanto, una mayor cualificación y avance en las demandas y análisis en el laboratorio de los trabajadores, ciudadanos y organizaciones.

Se trata de distribuir la acumulación de valor a quienes lo crearon y a quienes hasta ahora se les ha impedido ingresar al mundo del trabajo con salarios dignos y completos derechos.

 Un programa para unárea euromediterránea alternativa

 Los punos centrales del programa se pueden resumir en los siguientes ocho puntos:

 1. La constitución de una moneda común "Sucre Mediterraneo", emitida por un Banco Central controlado por el Estado dirigida a una política de pleno empleo y a una producción solidaria y eco-socio-sostenible, puede ser el instrumento de una alternativa para países con una base productiva dependiente y menos sofisticada tecnologicamente que, dada la experiencia de la semi-periferia euro-mediterránea, utilicen de inmediato para no ser atrapados por el uso político y monetario del euro
 Países que inevitablemente están sujetos a una necesidad de importación masiva de productos de los países más avanzados del centro y norte de la zona euro. Del mismo modo, si se establece en la perspectiva de la solidaridad y la complementariedad, puede ser una herramienta importante en la cooperación económica y comercial para los países de las costas meridionales del Mediterráneo, que podrían separarse del dólar y el euro, al que están vinculados (a través del franco CFA o no).

 2. La nacionalización de los bancos de inversión es la parte más importante del proceso general de salida de la financiarización de la economía global. Hasta que esto se logre, la calidad de vida y el trabajo continuarán deteriorándose con el único propósito de aumentar la tasa de ganancia.
 Romper la lógica del capital financiero significa nacionalizar las decisiones de inversión para fomentar actividades socialmente útiles, con sujeción a criterios de rendimiento sociales y ecológicos en el medio y largo plazo.
 Además, en una situación de insolvencia y dependencia de la ayuda pública, el control del sistema financiero también es un requisito para evitar la fuga de capitales y eliminar la dramática e histórica tradición capitalista de privatizar ganancias y socializar pérdidas.

 3. El control social de las inversiones es esencial para dinamizar la actividad productiva y orientar el crédito para obtener el máximo desarrollo del empleo y la utilidad social. Es necesario canalizar los ahorros hacia inversiones productivas, capaces de crear trabajo y riqueza que no puedan medirse exclusivamente en términos de PIB, sino en términos de crecimiento social, de riqueza social totalmente redirigida al trabajo, la civilización y la humanidad. 
 De esta manera, será posible reafirmar el papel de un garante estatal de las necesidades colectivas y los equilibrios sociales, con inversiones derivadas de los ingresos fiscales que colocan los intereses de los trabajadores y las necesidades socioeconómicas de los ciudadanos en el centro.

 4. La nacionalización de los sectores estratégicos de comunicaciones, energía y transporte puede aportar los recursos necesarios para implementar una estrategia de reactivación productiva a corto plazo. Una estrategia que permita crear las condiciones para que millones de desempleados en los países de la periferia europea mediterránea comiencen a producir riqueza social en el menor tiempo posible. 
Estos sectores estratégicos son las actividades productivas que están obteniendo los mayores beneficios del sistema actual, como resultado de la gestión de los recursos naturales no renovables sobre la base de una socialización intensa de los costos que no se atribuyen como costos internos (costos de contaminación, destrucción de recursos naturales, etc.). Estos sectores también lograron fuertes resultados positivos porque se beneficiaron de la privatización de las redes y tecnologías de comunicación, la mayoría de las cuales se desarrollaron con recursos públicos.

5. Inviertir el flujo de recursos, del capital al Estado y la sociedad, de los rendimientos financieros a los salarios directos e indirectos. 
Por último, es esencial gravar el capital de diferentes maneras, incluso hasta el punto de gravar la innovación tecnológica, redistribuyendo los ingresos fiscales hacia la fuerza laboral que reemplaza.
 Necesitamos entender este vínculo indisoluble entre los cambios en las líneas de desarrollo y el papel local y central de la industria pública y la economía pública en general. Este cambio radical en la política fiscal puede estimular los recursos necesarios en una primera fase para comenzar un vasto programa de recuperación económica y mejoramiento de la calidad de vida. 
  Debemos perseguir una lucha real contra la evasión fiscal, a través de controles apropiados mediante un registro de activos y un registro fiscal eficiente. Todo esto significa hacer que las clases menos ricas de la población, los trabajadores, compuestas de empleados y desocupados, se vuelvan a apropiar de esa riqueza social que ellos mismos produjeron y realizaron, lo que se ha corroborado con el tiempo en las ganancias de productividad que hasta ahora han sido para la uso exclusivo del capital.

6. El cambio tecnológico de un modelo de desarrollo autodeterminado con compatibilidad socioambiental puede representar un progreso técnico y social si es el resultado de una decisión colectiva de los trabajadores, mayoritarios, responsables, abiertos al diálogo, negociadores y contratantes.
 Fue una decisión que siempre se dejó en manos de empresarios y capital. La recuperación tecnológica en los sectores tradicionales y la explotación de la adaptabilidad a las necesidades y alternativas que surgen de vez en cuando es importante. Alternativas que solo son posibles con un gobierno de desarrollo serio planificado que no puede ignorar el papel público fundamental en los servicios esenciales y en los sectores estratégicos de la economía.

 7. Una verdadera transición ecológica, que por tanto, rechaza el greenwashing del capital, por un lado, y por otro, la imposición forzada de modelos de desarrollo ajenos a la estructura productiva y social de un país, se convierte cada vez más en una urgencia global, que debe ser realizado en interés de las clases populares y de la humanidad en su conjunto y solo puede llevarse a cabo a través de una planificación pública y racional.

 8. Lo que las economías periféricas europeas y del Magreb necesitan para salir del caos actual es una política de creación de empleos masivos por un período indefinido, con salario completo y derechos plenos, que también puede lograrse a través de la reducción general del horario de trabajo a 32 horas por el mismo salario.
 Las enormes necesidades sociales no satisfechas (desde el hogar, hasta los servicios y atenciones para personas con diversos grados de discapacidades, más en general, la inmensa cantidad de trabajo no remunerado que se realiza principalmente por mujeres, servicios sociales centrales y locales, salud, educación, gestión de ecosistemas y servicios de atención, etc. pueden cubrirse con el tiempo con un programa de capacitación y creación de empleo sostenido."               (Sinistrainrete, 16/10/19.  Fuente: EuroStop. Traducción google)

 
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital...  LIBRA

 Para conseguir la soberanía financiera y, también, como alternativa a la salida del euro, siguiendo el ejemplo italiano... europeseta electrónica para España:

   La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

  Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador: 

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

 Otras propuestas: 

El prometedor dinero fiscal

 Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria


 Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html