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3.10.17

El 65% de la deuda pública española es ilegítima

"PREGUNTA. En 2007 España no tenía un problema de deuda pública –sólo equivalía al 35,5% del PIB–, pero desde entonces ésta no ha dejado de crecer y ya ha superado el 100% del PIB, el nivel más alto desde 1909. ¿Qué ha ocurrido para alcanzar ese registro histórico y qué consecuencias tiene un nivel tan elevado de endeudamiento para la economía de los ciudadanos?

RESPUESTA. La explosión de la deuda es el resultado de la crisis hipotecaria y de la manera que se ha escogido para salir de la crisis, socializando las pérdidas del sector privado. Las decisiones del Gobierno de [José Luis Rodríguez] Zapatero y después la política del PP hicieron explotar la deuda pública y las políticas de austeridad tanto de Zapatero en 2010 como de Rajoy después han provocado un crecimiento económico muy bajo y reducido los ingresos fiscales, por lo que, para equilibrar el presupuesto, se ha hecho necesario aumentar la financiación vía más deuda. En fin, es la resultante de las políticas neoliberales llevadas a cabo tanto por el PSOE como por el PP.

Y tiene consecuencias muy perjudiciales para la población española, aunque la ciudadanía no se dé cuenta necesariamente de que la degradación de sus condiciones de vida tiene que ver con el tipo de manejo de la deuda pública.

 Pero la relación es clara. La necesidad de limitar el déficit fiscal por imposición de Bruselas y de tener superávit primario hace que los gobiernos fomenten la austeridad, lo que a su vez se traduce en menos inversiones públicas en infraestructuras, en salud pública, y en educación, también en un aumento de los impuestos…

Se trata de una política, además, que tiene aspectos contradictorios. Los gobiernos aumentan la deuda pública y, a continuación, dicen a los ciudadanos que es tan elevada que necesitan implementar políticas de austeridad, como si ellos no fueran los responsables. Intentan aplicar una narración totalmente mentirosa: culpan al gasto público del aumento de la deuda. Pero no es el gasto social el problema, sino el gasto para pagar la deuda.

P. ¿Cómo se hace una auditoría de deuda? ¿Qué porcentaje de la deuda pública española podría ser ilegítima?
 
R. La deuda del Estado español antes de 2006 era muy baja y ahora alcanza niveles históricos. Para mí, la diferencia entre la deuda de 2006 y la actual es deuda ilegítima, porque fue contratada para favorecer el interés particular de una minoría privilegiada de banqueros, extranjeros y españoles. Una deuda ilegítima es la contratada contra el interés general.

La auditoría tiene que analizar por qué aumentó la deuda, quién se benefició de ese crecimiento y después sacar conclusiones. La hipótesis que acabao de hacer sobre la deuda española debe ser comprobada después a través de un proceso de auditoría organizado por la ciudadanía. 

Y, si llega un Gobierno que quiera realmente romper con las políticas neoliberales, tendrá que lanzar una comisión de auditoría, también con participación ciudadana, como se hizo en Ecuador a partir de 2007. Por eso, en la campaña del 26-J sería importante que los candidatos explicaran a la gente qué es una auditoría y por qué es un asunto fundamental.

P. Hace sólo unos días estuvo en España un economista australiano, Bill Mitchell, para presentar su último libro, La distopía del euro, donde defiende que los países del sur de Europa vuelvan a sus antiguas monedas. Yanis Varufakis también acaba de presentar un libro, Y los débiles sufren lo que deben, donde sostiene la opinión contraria: Grecia, también Reino Unido, deben permanecer en la zona euro. ¿Cuál es su opinión: dentro o fuera?

R. Creo que países como Portugal, España o Grecia tendrían que salir de la eurozona. Lo que debería ser el resultado de una decisión consensuada por la mayoría de la población. A diferencia de Francia, Alemania y los países del Benelux, los de la periferia padecen por su presencia en la zona euro. Al principio, a españoles, portugueses y griegos les pareció muy bien la integración pero, en realidad, los que se benefician del euro son Francia, Alemania, el Benelux... 

Tienen ventajas para competir en los mercados de la periferia, mientras que portugueses, españoles y griegos no están en condiciones de competir en los mercados alemán, francés o del Benelux. Y, como siendo miembro de la zona euro no es posible ganar competitividad más que bajando salarios, la lógica para los países de la periferia se reduce al recorte de salarios, lo que genera precariedad laboral.

En cualquier caso, salir del euro no es la solución, es necesario el programa integral del que hablaba antes. Porque abandonar la zona euro no es una solución milagrosa, no es una solución per se si al mismo tiempo no hay una solución sobre la deuda, los bancos y la inversión para crear empleo. (...)"              

(Entrevista a Eric Toussaint, portavoz de la red internacional del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), Begoña P. Ramírez , InfoLibre, 21/05/16)

"Como alternativa a la salida del euro y para conseguir la soberanía financiera:  europeseta electrónica de circulación interna
 
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )


Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 
 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:



Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

23.3.17

Córdoba: sólo renegociar un préstamo de 12 millones que teníamos a más de un 5% con Caja Sur, ya ha supuesto casi 3 millones de ahorro de intereses

"(...) Ganemos Córdoba forma parte de la Red Municipalista contra la Deuda Ilegítima y los Recortes, que cuenta con más de 150 organizaciones municipalistas y más de 1.000 cargos electos firmantes. 

Blanca, presente en las jornadas de Municipalismo, Autogobierno y Contrapoder MAK2 de Iruña, habló de las experiencias más positivas de este ayuntamiento del cambio: Una revisión de los préstamos municipales para empezar a cuestionar la deuda ; la remunicipalización de la ayuda a domicilio; medidas de transición medioambiental; descentralización de la cultura; y victorias en el derecho al agua y en la gestión de espacios con la gente, como la Casa de la Igualdad o el centro social Rey Heredia.

¿Cuáles son los pasos conseguidos en materia de auditoría de la deuda?

De las primeras cosas que hicimos fue hacer una revisión de los contratos de los préstamos bancarios que teníamos, porque en el 2014, el Gobierno había sacado un real decreto de prudencia financiera que marcaba el tipo de interés al que se tenían que financiar las entidades públicas. 

Cuando hicimos el primer estudio de presupuesto de ese año 2015, vimos que la mayoría, es decir 80% de los préstamos, estaban de media a un 5,5% de interés. Ahí vislumbramos que podía ser una buena medida de ahorro (...)

¿Cuál es el panorama actual de Córdoba en términos económicos?

Córdoba tiene un presupuesto de 300 millones de euros, con las empresas públicas serían 400 millones. De servicio de deuda estamos pagando 38 millones al año, de los cuales 12 millones son de intereses. Tenemos una deuda de unos 240 millones de euros.  (...)

¿Cómo se desarrolló el proceso?

El trabajo se hizo elaborando ese informe, una rueda de prensa para visibilizar el problema, y también creamos una cartelería intentando que fuera muy didáctica, muy práctica, comparando con un semáforo qué deuda teníamos: Muy lejos de la prudencia financiera, en rojo; la que estaba entre un uno y medio y un dos, pues la poníamos en amarillo; y en verde, la que entraba dentro de prudencia financiera. De ésta sólo teníamos el 2% de nuestra deuda.

Se hizo esa rueda de prensa y se acompañó de una moción que coincidió el mismo mes de julio. Lo organizamos para combinar las dos cosas. Funcionó bastante bien.  (...)

Para que nos hagamos una idea, sólo renegociar un préstamo de 12 millones que teníamos a más de un 5% con Caja Sur, ya ha supuesto casi 3 millones de ahorro de intereses con sólo renegociar ese y pasándolo a prudencia financiera.  (...)

¿Se han planteado en Córdoba, aunque no es fácil, elementos como el ’no pago’ más allá de la renegociación?

La propuesta completa de renegociación supone cerca de 40 millones de ahorro. Pero somos muy conscientes de que lo que estamos pidiendo entra dentro del actual modelo y marco legal. De hecho hemos encontrado un buen espíritu de colaboración del personal técnico del ayuntamiento. (...)

Muchas veces, en experiencias de municipios, las más exitosas son en las que los vecinos participan. En este sentido, ¿qué habéis hecho en Córdoba? ¿Cuál es el nivel de participación?

A raíz de lo que se ha empezado en la parte de la renegociación, estamos trabajando para relanzar la auditoría. Veamos la cantidad de barbaridades que se han hecho. Sabemos que no tenemos capacidad de estudiarlo todo y necesitamos incorporar a gente, asociaciones vecinales, asociaciones ecologistas que nos ayuden con la deuda medioambiental (...)

Es todo como la punta del iceberg, la cosa es que vamos a trabajar por visibilizar algo y que a partir de ahí podamos arrancar un proceso. O facilitar incorporar a gente a la auditoría y al cuidado de lo común.

¿Un ejemplo concreto?

Preparamos una yincana de elefantes blancos. Decidimos elegir un recorrido corto de un kilómetro y medio de cinco elefantes blancos, que son lugares donde se ha gastado mucho dinero, y delante de cada uno de éstos, hacer una acción lúdica y reivindicativa.

Por ejemplo, uno de ellos es un agujero junto al río Guadalquivir donde se iba a hacer un Palacio de Congresos, un proyecto que costó 10 millones de euros. Podemos teatralizar esa llegada del avión, porque el arquitecto llegó, aterrizó en su avión privado, recogió su dinero, entregó el proyecto y el agujero allí está.

Por otra parte, tenemos un cubo cultural, un espacio para arte contemporáneo [1], que ha costado 30 millones de euros, que se ha tirado un montón de años cerrado, con una programación mínima y de mala manera. Córdoba se propuso en 2016 como ciudad cultural europea. 

Y allí, por ejemplo, queríamos hacer una pelea de gallos, implicando a la gente que hace hiphop en la ciudad hablando sobre el modelo cultural. En el espacio cultural C4 ya hicimos un vídeo preguntando los vecinos del barrio qué era el C4, si sabían qué pasaba allí dentro, para qué era, cuánto había costado, etc. 

Era muy curioso saber que los vecinos del barrio no sabían nada del edificio, no entendían por qué estaba allí. No sólo los elefantes blancos son un despropósito a nivel social, medioambiental y financiero sino que además caen en el territorio totalmente descontextualizados, como un bulto. Y le preguntamos a la gente qué habrían hecho con ese dinero.

Pensamos escenificar un tribunal en el estadio de fútbol, que también es otro de los lugares de la ciudad que ha costado mucho dinero, 45 millones, 70, no se sabe bien, es tan complejo que hemos pensado que lo mejor es hacer un tribunal para intentar llegar a alguna conclusión. Haciendo el estudio inicial de ver cómo ha sido la contratación, quién se lo llevado, cuánto dinero ha costado finalmente respecto del presupuesto inicial, etc.

Córdoba es una ciudad turística, tenemos un Centro de Recepción de Visitantes en frente del puente romano que ha costado 8 millones, que se ha pegado años cerrado y que prácticamente no sirve más que para distribuir folletos.

Queremos contar con la gente que hace clown y teatro en la ciudad, porque esto es muy tedioso a veces, para que la gente se anime a participar. Empezamos a organizarlo, y esperamos que en los próximos meses estemos en condiciones de hacer esa yincana de elefantes blancos.

¿Cuál es, para tí, el logro más significativo de la ciudad desde hace dos años?

Estamos sentando las bases para la remunicipalización de la ayuda a domicilio, algo fundamental, porque a pesar de ser un derecho esencial y uno de los pilares del estado de bienestar, se trata como un servicio, dejando en manos del mercado una tarea fundamental como los cuidados. Además hemos conseguido que haya un debate público sobre las condiciones laborales de un sector de trabajadoras que muchas son mujeres precarias, monomarentales, haciendo una labor tan importante.

Se han conseguido victorias desde el primer día en relación al derecho al agua, garantizando el suministro y un mínimo vital para todas las familias que no podían permitírselo o tienen dificultades, trabajando por el paso de precio público a tasa en el agua y exigiendo un control ciudadano y democrático de la empresa pública del agua.

 Hemos conseguido avanzar en la auditoría y la renegociación de algunos préstamos de momento. Hemos conseguido cierta descentralización de los grandes eventos culturales y su acercamiento a los barrios y a la cultura de base y también la cogestión de espacios con la gente, por ejemplo la casa de la igualdad. 

Estamos también insistiendo y trabajando duro por la inclusión de cláusulas sociales en la contratación pública, aunque de momento estamos teniendo muchas dificultades, y también estamos consiguiendo avances en términos de sostenibilidad ambiental, en lo que tiene que ver con energía y soberanía alimentaria.  (...)"            (Entrevista con Rodrigo Blanca de Ganemos Córdoba,Jérôme Duval y Fátima Martín , CADTM)

22.3.17

Montoro hace recaer sobre las espaldas del eslabón más débil, los ayuntamientos, la solución al problema de la deuda pública

"Hay una ley no escrita, la ley del embudo, que consiste en que unos privilegiados se reserven la parte ancha, y al resto, a la mayoría, le toque la parte estrecha. Uno de los mejores ejemplos de esa desigualdad en el reparto de obligaciones y beneficios es la Ley Montoro, que hace recaer sobre las espaldas del eslabón más débil, los ayuntamientos, la solución al problema de la deuda pública. 

Es una ley que viene a dar la puntilla a las Administraciones locales, las más cercanas a los ciudadanos, y también las más rebeldes y más difíciles de controlar por el poder central. Esta ley recorta la autonomía municipal, impide la creación de empleo público, fijando unas estrictas tasas de reposición; dificulta la prestación de servicios públicos de calidad y facilita el camino de su privatización. 

Todo ello, con la excusa de evitar un derroche que los mismos números desmienten, ya que el peso de la deuda municipal en el conjunto del endeudamiento del Estado es inferior al 4 por ciento.

Los mismos que fueron compasivos con los bancos y abrieron a tope el grifo para su financiación, socializando unas pérdidas millonarias, son estrictos y severos con la ciudadanía de a pie y miran con cuentagotas el dinero destinado a prestar los servicios imprescindibles.

 Es una mecánica de actuación, la de quitar al débil para dárselo al fuerte, que se ha repetido en el mundo globalizado a distintas escalas: mientras Europa hace caer el peso de la crisis sobre los países del Sur, en España son las instituciones más cercanas las que deben afrontar las consecuencias de esa estafa que muchos siguen empeñados en llamar crisis.

Porque no nos engañemos: gran parte de la deuda que debemos pagar  a costa de recortar en servicios básicos ha sido generada y está destinada a seguir enriqueciendo a un puñado de privilegiados, corporaciones y empresas que en la fiebre del ladrillo dejaron sobre el territorio español, aprovechándose de la infrafinanciación que afectaba a los ayuntamientos y recurriendo a corruptelas para obtener contratos, un reguero de obras mastodónticas e inútiles.

 Son elefantes blancos que ahora, pasada la borrachera y llegada la resaca, todos y todas reconocemos como inútiles, pero que hay que pagar a tocateja, con sus intereses hinchados, en una nueva vuelta de tuerca que pretende exprimir hasta las últimas gotas los beneficios de la estafa.

En Oviedo, donde un Gobierno del cambio logró poner fin a más de dos décadas de gobiernos del PP, la ciudad afronta una deuda ilegítima que podría alcanzar los 190 millones de euros, generada en operaciones megalómanas que favorecieron a personas con nombres y apellidos. 

Por referirnos sólo a una de ellas, la capital asturiana tiene el dudoso honor de disponer de la biblioteca pública más cara del mundo, Villa Magdalena, que ha costado más de 60 millones de euros tras una ruinosa y negligente expropiación que en su origen benefició a la familia del exministro del PP Rodrigo Rato.

En Cádiz tras 20 años de políticas de derroche a manos del PP, la deuda municipal era el equivalente al presupuesto de dos años; de la cual un 17% era con proveedores, quienes cobraban a más de 120 días (anteriormente le debían 89 millones que pudieron pagar con los ICO, y pasando a ser debidos a la banca).

 Pero lo importante no son los números, el problema no es cuantitativo sino cualitativo, ya que el origen de esta deuda está en el derroche, la propaganda, el autobombo mediático, y las obras innecesaria. Obras como las antorchas de la libertad (los famosos mamotretos) cuyo coste superó el millón de euros, las 32 app para móviles cuyo coste fue de 1,2 millones, o la tribuna de estadio Carranza con 38 millones de coste (incluyendo un hotel); sin duda alguna, obras ilegítimas para nosotros aunque teóricamente legales.

Ante esta situación de injusticia y desigualdad los ayuntamientos del cambio no nos resignamos. Conscientes del poder que tiene la gente que se pone en marcha, hemos constituido una Red Municipalista contra la Deuda ilegítima y los Recortes, que recientemente presentamos en Cádiz y que esta semana llevaremos a Bruselas, para presentarla ante el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.(...)"                          (Ana Taboada, Vicealcaldesa de Oviedo y Jose María González , Alcalde de Cádiz, Público, 21/03/17)

6.2.17

La deuda no es neutral, deja intactas las ventajas garantizadas a la parte acreedora... la única salvación del país deudor una auditoría ciudadana que proteja a pequeños ahorradores, proveedores, fondos de pensiones y seguridad social

"(...) La deuda surge fruto de las políticas de financiarización desarrolladas especialmente en las dos últimas décadas. Se pusieron en marcha una serie de políticas orientadas a estimular una economía maltrecha a partir de los años 70 que corría el riesgo de hundirse con las políticas de recortes de los años 80. 

En los 90, se extendieron políticas monetarias cada vez más expansivas (con un diseño favorable al sector financiero privado); de desregulación financiera, propiciando la creación de deuda y dinero por la banca privada; la promoción de la titularización de activos de todo tipo o, más recientemente, la expansión de instrumentos de apalancamiento para financiar inversiones públicas y privadas en los mercados financieros, han conformado un nuevo marco donde los grupos sociales privilegiados se apropian del excedente sin el riesgo propio del accionista -siendo más cómoda la posición de acreedor o tomador de bonos-.

La deuda pública no es más que un síntoma de un problema que viene de otro sitio. De hecho hemos asistido a un proceso orquestado políticamente de conversión de las deudas privadas en públicas. 

Mientras se reclamaba la austeridad en materia de inversión pública, políticas sociales o derechos laborales, las cuentas públicas se adelgazaban por el proceso de desfiscalización sobre los beneficios o el patrimonio, abriendo la mano en la práctica a la evasión fiscal. Por el lado del gasto, se efectuaban políticas abiertamente generosas inyectando capital a bancos en bancarrota, o subvencionando a grandes empresas.

Los sucesivos déficits fiscales crecieron y se normalizaron. La deuda pública se incrementó, sobre todo cuando en el marco del Sistema Euro se consagró un espacio económico en el que los superávits permanentes de los países centroeuropeos ocasionaban como contrapartida los déficits sucesivos en las periferias europeas.

Hay quien dice que hablar de la ilegitimidad de las deudas resulta impropio e inmoral. Hay también quien advierte que tampoco es una prioridad o que podría absorberse con el tiempo. Ni lo primeros se acuerdan de la responsabilidad de los gobiernos ni de los acreedores en la hipertrofia financiera creada, ni los segundos toman en serio suficientemente la envergadura (401% de deuda global en España en 2014) y relevancia de lo que significan la relación de dominio financiero que entraña la deuda. (...)

El proceso de endeudamiento global sigue implacable. En el ámbito europeo, se intensificó en mayor medida en países como Irlanda (aumentado un 172% del PIB más en 2014 a su ya acumulado 390% en 2007), Grecia (creciendo un 103% a partir de su 317% de inicio), Portugal (un 100% más a partir del 358% original). También en España (que creció un 72% más hasta 2014 a partir de su 313% de 2007)  (...)

El FMI actualizó, con otra metodología, el cómputo para 2016. La deuda global la estimaba en un 225% del PIB mundial, siendo dos terceras partes deuda privada, confirmando la tendencia creciente de los últimos 15 años.

 (...) la política de flexibilidad cuantitativa del BCE, prolongada merced a la desesperación existente en el sistema bancario, algún día puede acabarse. Seguramente entremos poco después en una nueva recesión. 

Además, la concesión de Bruselas al incumplimiento de los techos del déficit está reservada a gobiernos afines a las élites, pero aun así en España se van a aplicar fuertes recortes. Además, la aplicación del Informe de los 5 presidentes impedirá reformas fiscales progresivas o incrementos de presupuesto.

Este mismo Informe introducirá en los Tratados Europeos el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, ya aplicado en los casos irlandés, chipriota, español y griego, a modo de un nuevo Fondo Monetario Europeo, de un tamaño equivalente a la mitad del presupuesto europeo. 

El MEDE equivale a un tanque financiero capaz de derrocar gobiernos y políticas que no cupiesen en el esquema austeritario. El mecanismo de deuda no es neutral; dejar intactas las ventajas garantizadas a la parte acreedora, que aseguran su excedente, no hará otra cosa que intensificar la desigualdad social.

Para ello el desarrollo de auditorías ciudadanas parece aconsejable. Son oportunas para identificar la parte de las deudas ilegítimas, odiosas, ilegales e socialmente insostenibles. Estas habrán de ser devueltas en otros plazos, reducidas en el principal.

 Servirán para atribuir responsabilidades políticas, penales o para exigir la devolución de beneficios onerosos, al mismo tiempo que se proteja a pequeños ahorradores, proveedores, fondos de pensiones y de la seguridad social.

Sin reestructurar las deudas en contra de los grandes rentistas, no tendremos una economía sana, democrática ni justa. Pero haciéndolo nos abrirá caminos a una sociedad mejor."            (Daniel Albarracín, Economía crítica y crítica de la economía, 23/01/17)

1.2.17

“Descifra tu deuda”, una guía para la auditoría ciudadana de los municipios

"Ciudadanos, activistas y asambleas vecinales que descubrieron cómo el anterior alcalde amañaba concursos públicos; o cómo la empresa de recogida de residuos incumplía –con el plácet del ayuntamiento- las condiciones de un contrato; o se daba el caso de que el partido en el gobierno cargaba gastos (del mismo partido) a las arcas municipales.

 Hallazgos a los que se sumó la aportación de vecinos que se presentaron en agrupaciones electorales a los comicios de mayo de 2015, iniciaron Auditorías Ciudadanas o impulsaron Observatorios Municipales; con este agregado de materiales y la experiencia de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD), el activista de la PACD y redactor de El Salmón Contracorriente, Yago Álvarez, ha elaborado una guía de auditoría ciudadana municipal; “Descifra tu deuda”, es el título del libro de 198 páginas. (...)

En los años del “boom” inmobiliario, muchos ayuntamientos estimaron ingresos muy superiores a los obtenidos al final del año. Así podían planificar gastos que excedían a los que hubieran sido posibles con previsiones más realistas; el dinero se destinaba principalmente a inversiones electoralistas y grandes obras. La consecuencia fue “la obligación de endeudarse”, señala Yago Álvarez. 

No son pocos los consistorios en los que también se ha encontrado una “cuenta comodín”, opaca, una especie de cajón de sastre en el que incluir gastos no justificados o sobrecostes, explica el libro “Descifra tu deuda”. Una cuenta denominada de “gastos varios” o “informes y estudios”.  

En el capítulo quinto del libro, sobre privatizaciones, externalizaciones y contratación pública, el autor explica la importancia de los “falsos” contratos menores (inferiores a 50.000 euros en las obras, y a 18.000 euros en los servicios y suministros). Se caracterizan porque, según la Ley de Contratos del Sector Público, no necesitan ser publicitados y tampoco recibir un número mínimo de ofertas. 

Además, la duración máxima es de un año. En otros términos, la Administración tiene la posibilidad de contratar directamente con la empresa privada, “a dedo”, sin necesidad de concurso público. El punto decisivo estriba en que, a pesar de que la ley exige el no fraccionamiento del objeto del contrato, en la práctica no ha ocurrido así: las administraciones han abusado de la partición de licitaciones para presentarlas como contratos menores (falsos).

 “Éste ha sido uno de los principales agujeros negros de dinero público en favor de la corrupción y el clientelismo”, resalta Yago Álvarez. Otro ejemplo es el de los sobrecostes de servicios públicos y obras externalizados –como el soterramiento de la M30 de Madrid: 4.400 millones de euros de sobrecoste-, que a menudo se adjudicaron a empresas que presentaron la oferta más barata. O los llamados “elefantes blancos” u obras megalómanas, cuya auditoría “puede implicar de manera más sencilla y rápida a los ciudadanos”, destaca el autor.  

Una calificación aparentemente administrativa y jurídica se ha convertido, también, en fuente de irregularidades durante los últimos años. Ha ocurrido con los contratos “de servicios”, y con los contratos “de concesión o gestión de servicios”. En la segunda modalidad existe un riesgo, que el ayuntamiento trasfiere a la empresa con la que acuerda la externalización. 

Ocurre por ejemplo con la gestión del agua, en la que el beneficio empresarial puede verse condicionado por los impagos de los clientes. Este riesgo mercantil no se produce en la recogida de residuos o en la limpieza de las calles y, pese a ello, éstas se han adjudicado irregularmente en centenares de municipios como si se tratara de una “concesión o gestión de servicios”: por plazos de hasta 20 ó 25 años (en lugar del máximo de cuatro que marca la legislación). 

Otro capítulo susceptible de auditoría es el que tiene su origen en los préstamos a corto plazo, que han de devolverse al banco en menos de un año, y se refinancian todos los años con nuevos préstamos también a corto plazo. La clave reside en que esta deuda no figura en los presupuestos, sino que directamente se agrega a tesorería. Según Álvarez, “de ese modo se maquilla y se presenta una situación financiera y de endeudamiento irreal”.   (...)

Pero el libro “Descifra tu deuda” no se limita a las auditorías sobre gasto y endeudamiento. Incluye un capítulo en torno a la política de ingresos y recaudación fiscal. Propone, por ejemplo, revisar las exenciones en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), “muy altas y permisivas para los colegios privados y concertados” allí donde gobiernan partidos afines, recalca Yago Álvarez.

 Hay además casos en que las propiedades de la iglesia católica se arriendan a terceros, que desarrollan una actividad económica en los inmuebles. Al no dedicarse estos a culto y clero, podría revisarse la exención del IBI. En la bonificación del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) a las actividades empresariales “se han cometido irregularidades”, apunta el autor del texto.

 Ofrecida para atraer las empresas a los municipios, en muchos casos la exención se ha prorrogado indefinidamente, o no se ha cobrado el impuesto una vez expirado el plazo. Otro estímulo para la implantación empresarial que puede analizarse en detalle es la reducción del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).

 Fuentes de recaudación de ingresos y también de posible examen son las tasas a los bancos por los cajeros automáticos que ocupan la calzada pública; a las compañías telefónicas, por el uso del espacio público de las antenas; o a la Cruz Roja, por las donaciones de sangre en las calzadas, ya que el plasma –sostienen los ayuntamientos que cobran esta tasa- se vende a la sanidad pública.

 En este “proceso sin fin”, como el autor define a las auditorías, el lenguaje es “la principal barrera que debemos derribar”. Porque hace que los ciudadanos desistan de leer y entender una documentación “plagada de terminología difícil”. La comprensión es, para el autor, la clave de una ciudadanía empoderada. "                       (Enric Llopis , Rebelión, 27/10/16)

7.11.16

La izquierda tiene que dejarse de juegos, desobedecer a las instituciones europeas y aplicar un plan B radical... que es lo que hace la extrema derecha, con un gran éxito

"(...) La anulación de las deudas ilegítimas es para usted un paso obligado para una verdadera estrategia de izquierda. En pocas palabras, ¿qué significa «deuda ilegítima»?  

Muy simple. Es una deuda contraída para favorecer el interés de una minoría privilegiada. Se puede decir que es una deuda contraída sin respetar el interés general. Es decir, que si el Estado contrae una deuda para rescatar a los bancos, que por otra parte son ampliamente responsables de la crisis que estamos viviendo, esa es una deuda ilegítima.  

Por el contrario una deuda contraída para financiar la transición ecológica, reforzar la educación y la cultura, crear empleos o combatir las desigualdades sociales, obviamente es una deuda legítima.  
Las deudas contraídas masivamente para rescatar a los bancos responsables de la crisis financiera de 2008 (Fortis, Dexia, Ethias…) son ilegítimas. Es el caso de una parte de la deuda belga.  

Y la deuda griega va más allá. No solo es ilegítima porque favorece los intereses particulares de minorías privilegiadas. Además es odiosa porque conlleva claras violaciones de los derechos humanos, ya que la troika (Comisión europea, BCE y FMI) solo concede los préstamos si el Gobierno griego aplica una política de austeridad muy dura.  

Las deudas contraídas por Grecia a partir de 2010 se constituyen de préstamos de 13 países de la zona euro, del Fondo Europeo de Estabilidad y del FMI, con la condición de acabar con los convenios colectivos defendidos por la OIT (Organización Internacional del Trabajo), violar los derechos a un salario y a una jubilación decentes, a un techo, a servicios básicos de sanidad, privatizar una serie de bienes y servicios públicos…  

Su experiencia hace pensar que es muy difícil para la izquierda radical mantener una posición firme sobre la anulación de la deuda cuando negocia una participación en el poder. ¿En qué esta reivindicación es central para la izquierda?  

En muchos países el pago de la deuda pesa mucho en el presupuesto del Estado. Con el fin de encontrar un margen de maniobra para los gastos sociales y una política alternativa hay que reducir radicalmente el peso de la deuda eliminando las deudas ilegítimas.  

Segundo argumento que es muy claro: esas deudas están vinculadas a las contrarreformas impuestas por los acreedores (Comisión Europea, BCE, FMI, Mecanismo Europeo de Estabilidad…). Es el caso de Portugal, Grecia, Chipre, Irlanda y España. La solución radical respecto a la deuda es suprimir esas imposiciones (llamadas condicionalidades). 

¿Por qué? Imaginemos que después de todas las concesiones del Gobierno de Tsipras los acreedores anuncian en tres meses que están de acuerdo en suprimir el 80 % de la deuda griega, pero a condición de seguir imponiendo restricciones presupuestarias en los gastos sociales y las privatizaciones.  

Aunque el stock de la deuda se redujera la situación continuaría siendo dramática porque las personas serían cada vez más pobres y cada vez se privatizarían más bienes públicos.  
Si se reduce la deuda pero se continúa disminuyendo los salarios y las pensiones de los griegos o se restringe más la sanidad, es inaceptable.  

Para mí toda experiencia de izquierda debe resolver el problema de la deuda. En algunos países es incluso la prioridad absoluta. Es evidente para Grecia y Portugal.  
En Francia, actualmente, puede que no sea la principal prioridad, pero sí la segunda o la tercera. 

¿Cuál es el futuro de esos partidos en una Europa cada vez más neoliberal? ¿Cree en el despertar de los pueblos frente a las políticas cada vez más injustas?  

Creo en el despertar de los pueblos pero estoy muy preocupado por el futuro de las fuerzas políticas de izquierda, porque se ha visto con Syriza que la evolución ha sido muy rápida hacia el abandono de sus compromisos y su programa. 

Syriza capituló en 2015 frente a los dictados de la Unión Europea. Los que asumen la capitulación se mantienen, están listos para aprovechar los puestos de los que dimiten por ética. También hay personas que permanecen en Syriza por resignación. 

La evolución de Podemos hacia el centro también es muy rápida. Se podría comparar con la evolución de los partidos verdes.  

Viví el nacimiento de los partidos ecologistas en los años 70 y me enfrenté, como trabajador de la ciudad, a las políticas de austeridad impuestas en Liège cuya mayoría comunal está compuesta por los socialistas y el ECOLO. El viraje de la gestión y la adaptación del ECOLO al sistema fue muy rápido (2-3 años). Pasó lo mismo, en el mismo momento, con Daniel Cohn-Bendit, que participaba en el gobierno municipal de Fráncfort.   (...)

Su conclusión es bastante pesimista… ¿Sin embargo no hay una esperanza en la unidad interna en los países (las alcaldías españolas, por ejemplo) y también a nivel internacional?  

¡Por supuesto! Viajo bastante por Europa y pienso que hay que aprender las lecciones de lo que pasa en Grecia y de lo que pasa en España. Es fundamental que toda una serie de activistas y de movimientos sociales mantengan como prioridad la capacidad de organización y movilización de las bases. Porque si no existe una presión de las bases sobre los partidos que llegan a pequeñas porciones de poder, puede llegar un retroceso muy rápidamente, incluso brutalmente.   (...)

Por lo tanto la unidad debe hacerse a todos los niveles: entre organizaciones políticas y movimientos sociales, entre las alcaldías para enfrentar al poder y a los acreedores y entre los partidos de la izquierda radical europea sobre un programa claramente definido. En este último punto el plan B es esencial. 

¿Qué es el plan B? 

Es una iniciativa europea de una serie de personas y grupos procedentes de la izquierda radical. No se está de acuerdo en todo, pero el punto común es decir: «El plan A, tipo Syriza, cuya estrategia fue negociar con las instituciones europeas respetando sus reglas y sin desobedecer, no funciona». 

El plan B incluye explícitamente el mensaje siguiente a los electores: «Hay que llevar al Gobierno a las fuerzas que tendrán la valentía de desobedecer a las instituciones europeas». Mientras los tratados europeos son contrarios al interés de los ciudadanos y al establecimiento de políticas sociales, tenemos el derecho y el deber de desobedecer. 

¿Cree que el plan B conseguirá la adhesión de muchos electores de los países europeos?  

Eso está muy claro. Hay una gran parte de la población dispuesta a apoyar a las fuerzas políticas que se comprometan a desobedecer a las instituciones europeas y sus exigencias. Es tan real que cuando la extrema derecha lo hace consigue un gran éxito. Porque existe un gran rechazo popular totalmente comprensible a «Europa» tal como está construida, tal como funciona

Es una Europa dominada por el 1 % más rico o, en pocas palabras, una Europa dominada por el gran capital. Es una Europa fortaleza. Hace falta otra Europa, una Europa por la integración de los pueblos y no del capital, una Europa solidaria con los demás pueblos del mundo, una Europa de la paz, de la justicia social, una Europa de la transición ecológica, de la multiculturalidad...  

Si dejamos el monopolio de la denuncia de la Europa real a la extrema derecha, esta ganará, porque muchas personas están disgustadas por la política europea. Mire lo que pasa con el brexit, con Marine le Pen en Francia, con el auge de la derecha en Alemania y en Austria.  

Si la extrema derecha reivindica alto y claro un fuerte rechazo a Europa y la extrema izquierda no se planta frente a Jean-Claude Juncker y Mario Draghi, no conseguirá nada.  
Así pues, la izquierda radical debe movilizarse por el plan B y anunciar claramente: «Desobedeceremos». Y no decir: «Quizá desobedezcamos».  (...)"                 (Entrevista a Éric Toussaint, Paul Blanjean y Monique Van Dieren , CADTM, en Rebelión, 12/10/16)

31.10.16

¿Por qué Tsipras enterró la suspensión de pago y la auditoría de la deuda mucho antes de las elecciones de 2015?

"Un examen profundo de las causas que llevaron a la capitulación del gobierno griego en julio de 2015 y a la firma del tercer memorando permite trazar una de las principales líneas de separación de este periodo, una separación que no es un simple asunto de balance histórico, sino que reviste un carácter directamente político.  (...)

Éric Toussaint no puede ser más claro con respecto a las razones de esa deriva. Como lo señala en esta entrevista: «el núcleo alrededor de Tsipras -no hablo ni del comité político de Syriza, ya que sus miembros fueron excluidos de las decisiones capitales, ni de los miembros del comité central, a los que también se los mantuvo aparte-, con Yanis Dragasakis, el viceprimer ministro actual que tiene un papel clave, tomó en los momentos decisivos la siguiente orientación: Hay que evitar a cualquier precio el enfrentamiento con el gran capital griego, los banqueros griegos y los armadores.» Los intereses de los dos últimos están enlazados, totalmente intrincados. Así mismo, ese núcleo consideraba que había que evitar el enfrentamiento con las instituciones europeas».

Como sabemos, el compromiso de no ruptura con el euro y la UE, a cualquier precio, y la sumisión absoluta al marco fijado por la OTAN , también formaban parte integrante de esa opción.

Éric Toussaint, con el fin de conservar la posibilidad de intervenir de la manera más eficaz posible en su propio campo, o sea el de la deuda pública, y con buen juicio se cuidó de entrar, en ese momento, en el debate sobre el euro. Actualmente, como lo señala en esta entrevista, considera la salida del euro como una etapa necesaria para cualquier país de la periferia europea que quiera revertir las políticas de austeridad y romper las cadenas de la «deudocracia». (...)

Según tu opinión, ¿Alexis Tsipras realizó un cambio hacia la moderación después del éxito electoral de mayo-junio de 2012?

Durante una entrevista con Tsipras en octubre de 2012 mis dudas sobre su cambio de orientación fueron confirmadas. Dos días antes, el The Wall Street Journal había publicado las notas secretas de la reunión del FMI del 9 de mayo de 2010, que indicaban explícitamente que una decena de miembros de la dirección del FMI (de 24 miembros) estaba en contra del memorando ya que asumían que no iba a funcionar, puesto que era un rescate de los bancos franceses y alemanes y no un plan de ayuda a Grecia.

 Se lo dije a Tsipras y a su asesor económico: Tenéis un argumento fuertísimo para luchar contra el FMI, porque si se tiene la prueba de que el FMI sabía que su programa fracasaría y sabía que la deuda no era sostenible, ese es el material que nos permite llevar adelante la campaña sobre la ilegitimidad y la ilegalidad de la deuda .» Tsipras me respondió: «Pero, escucha…. El FMI se distancia de la Comisión Europea.» 

Me di cuenta de que se le había metido en la cabeza que el FMI podría ser un aliado de Syriza en caso de que éste accediera al gobierno. Al día siguiente, el 6 de octubre de 2012, Alexis Tsipras y yo dimos una conferencia pública ante 3.000 personas durante el primer festival de la juventud de Syriza. Me di cuenta de que mi discurso, que insistía en la necesidad de adoptar una orientación radical a escala europea, no le gustaba. |19

Es evidente que esta experiencia griega ha sido especialmente memorable, aunque finalmente haya abortado… ¿Cómo lo explicáis?

La capitulación griega ha sido también una capitulación ante los intereses financieros dominantes ligados al sistema-deuda. Esa experiencia también fue la ocasión de una recomposición inédita del campo político griego y se gestó en los cambios de orientación política del pequeño círculo de asesores y cargos electos gravitando en torno a Tsipras.

 Mi hipótesis es clara: el núcleo alrededor de Tsipras —no hablo ni del comité político de Syriza, ya que sus miembros fueron excluidos de las decisiones capitales, ni de los miembros del comité central, a los que también se los mantuvo aparte—, con Yanis Dragasakis, el viceprimer ministro actual que tiene un papel clave, tomó en los momentos decisivos la siguiente orientación: «Hay que evitar a cualquier precio el enfrentamiento con el gran capital griego, los banqueros griegos y los armadores.» 

Los intereses de los dos últimos están enlazados, totalmente intrincados. Así mismo, ese núcleo consideraba que había que evitar el enfrentamiento con las instituciones europeas. A raíz de eso, se produjeron toda una serie de renunciamientos en cadena: «Si se quiere evitar el enfrentamiento con esos dos enemigos, es necesario dar garantías a los banqueros griegos y decirles que en caso de la ascensión de Syriza al gobierno, sus intereses no se verán afectados. 

Por lo tanto, ninguna nacionalización u otras medidas coercitivas con respecto a los bancos.» Con respecto a la Unión Europea, con el fin de evitar la confrontación era necesario apartar la auditoría y la suspensión de pagos. También había que prometer que un gobierno de Syriza respetaría la disciplina presupuestaria exigida por las instancias europeas. 

Por ello Syriza afirmó en su programa de Tesalónica, con el que se presentó a las elecciones del 25 de enero de 2015, que las medidas para ir contra la austeridad serían contrabalanceadas por una recaudación fiscal capaz de garantizar el respeto al presupuesto previsto para 2015 por el gobierno precedente. 

El núcleo alrededor de Tsipras y Dragasakis razonaba de la siguiente manera: «Si no tocamos a los banqueros y si respetamos la disciplina presupuestaria exigida por Bruselas, nos dejaran llegar al gobierno y podremos gobernar».

¿Es posible conocer la composición de ese núcleo duro en torno a Tsipras y su evolución? ¿Cómo lo habéis percibido a través de la cuestión de la auditoría?

Antes de la victoria electoral de Syriza, tuve dos encuentros personales con Alexis Tsipras. La primera vez fue en octubre de 2012 como ya lo indiqué. |20| Alexis Tsipras estaba acompañado de John Milios, |21| quien en esa época era su asesor especial sobre las cuestiones económicas. John Milios no era partidario de la auditoría de la deuda y de la suspensión de pagos. 

Finalmente fue apartado por Tsipras, a partir de fines de 2014 debido a razones de orientación política, aunque realmente fuera muy moderado… El otro asesor económico que dejó su impronta en el seno del equipo de Tsipras fue Yanis Dragasakis, |22| un personaje muy influyente. Fue viceprimer ministro en el primer gobierno de Tsipras y todavía lo es, y dirige la política económica.

 Dragasakis mantenía desde hacía largo tiempo relaciones con los banqueros. Fue administrador de un banco comercial de tamaño medio, y constituyó, de alguna manera, el puente entre Tsipras y los banqueros. Syriza era una formación nueva, y por lo tanto sus líderes políticos tenían relativamente poco arraigo en las esferas estatales —contrariamente, por ejemplo, al partido socialista francés, cuya historia está ligada a la República y a la gestión de los asuntos de Estado—. 

Con respecto a esto, el perfil de ese nuevo asesor económico próximo a Tsipras desentonó. Mientras que en 2012 y 2013, entre los dirigentes de Syriza no había nadie que hubiera ocupado una función en el Estado, el único que había sido ministro en un momento dado, durante algunos meses en 1989, era Dragasakis. |23| 

Había participado en un gobierno de coalición entre el partido de derecha Nueva Democracia y el partido comunista (KKE), del que Dragasakis formaba parte. Dragasakis era claramente opuesto a una auditoría de la deuda y a una suspensión de pagos.

¿Cómo se ha manifestado esa pusilanimidad nueva de Syriza frente a los poderes del dinero? ¿Cuáles eran las divergencias sobre la cuestión de la deuda?

Una de las iniciativas que deseaba emprender Alexis Tsipras era la convocatoria de una gran conferencia internacional sobre la reducción de la deuda en Atenas en marzo de 2014. Tsipras, bajo la presión de Sofia Sakofara, diputada de Syriza desde 2012, me encontró de nuevo en octubre de 2013 y me pidió mi contribución a la celebración de esa conferencia, convenciendo a una serie de personalidades internacionales para que respondieran afirmativamente a la invitación.

 Confeccioné una lista de participantes y lo discutimos con Alexis Tsipras, Sofia Sakofara y Dimitri Vitsas, secretario general de Syriza en eses momento. Había propuesto que se invitara a personalidades como Rafael Correa, Diego Borja (ex director del Banco Central de Ecuador), Joseph Stigltz, Noam Chomsky, Susan George, David Graeber, Naomi Klein, así como a miembros de la comisión de auditoría ecuatoriana que habían trabajado conmigo en 2007 y 2008. 

Me di cuenta de que de la lista propuesta, Rafael Correa no le interesaba para nada, pero Tsipras quería al ex presidente de Brasil, Lula, y a la presidente de Argentina Cristina Fernández. Para Tsipras, Ecuador era demasiado radical. Y, por supuesto, quería a Joseph Stiglitz y a James Galbraith, totalmente justificado. 

Sin embargo, en su cabeza, todo eso no era para constituir una comisión de auditoría, sino para convocar a los países miembros de la Unión Europea a una conferencia europea sobre la deuda, a imagen y semejanza del acuerdo de Londres de 1953, cuando los vencedores de la segunda guerra mundial concedieron una reducción de deuda muy importante a Alemania del Oeste. Le dije que no había ninguna posibilidad de que se pudiera realizar. 

Como dirigente de Syriza, tenía toda la legitimidad para avanzar ese plan A, pero era impensable que Draghi, Hollande, Merkel, Rajoy lo consintieran. Le dije que era necesario un plan B en el que debía haber una comisión de auditoría de la deuda. También lo declaré ante la prensa griega. Aquí tengo un extracto de una entrevista que me hicieron y que publicó El diario de los editores, próximo a Syriza, en octubre de 2014. 

El periodista me había preguntado qué pensaba de la conferencia europea sobre la deuda que proponía Alexis Tsipras, basándose en la conferencia de Londres de 1953, y le respondí: 

«Se trata, por supuesto, de una demanda legítima (…) pero no podréis convencer a los gobiernos de las principales economías europeas y a las instituciones de la UE a hacerla. Mi consejo es el siguiente: la última década nos ha mostrado que podemos llegar a soluciones equitativas aplicando actos soberanos unilaterales. Es necesario desobedecer a los acreedores que reclaman el pago de una deuda ilegítima e imponen políticas que violan los derechos humanos fundamentales, que incluyen los derechos económicos y sociales de las poblaciones. Pienso que Grecia tiene argumentos sólidos para actuar ya para formar un gobierno que será apoyado por la ciudadanía y que exploraría las posibilidades en esa dirección. Un gobierno popular y de izquierdas podría organizar un comité de auditoría de la deuda con una amplia participación ciudadana, que permitiría determinar qué parte de la deuda es ilegal y odiosa, suspendería unilateralmente los pagos y repudiaría luego la deuda identificada como ilegítima, odiosa y/o ilegal.» |24|

Finalmente, Alexis Tsipras me propuso preparar con él y con Pierre Laurent, presidente en ese momento del Partido de la Izquierda Europea, una conferencia europea en la que uno de los temas fuera la deuda. Se debería realizar en Atenas en marzo de 2014. 

Eso no se pudo concretar porque durante una reunión celebrada en Madrid en diciembre de 2013, el Partido de la Izquierda Europea decidió convocar una conferencia en Bruselas, en lugar de Atenas, en la primavera de 2014. En esa conferencia de Bruselas, que tuvo muy poca repercusión, estaban presentes entre otros Alexis Tsipras, Pierre Laurent así como Gabi Zimmer (miembro de Die Linke y presidente del grupo parlamentario de la GUE/NGL en el parlamento europeo), Willy Meyer, eurodiputado de IU. |25

Allí participé como conferenciante en un panel con Euclides Tsakalotos, que se convertiría en ministro de Finanzas de Alexis Tsipras a partir de julio de 2015. |26| Me di cuenta en ese momento de que no era en absoluto favorable a un plan B que contemplara la deuda, los bancos, la fiscalidad. 

El plan de Euclides Tsakalotos era negociar a cualquier precio con las instituciones europeas para obtener una reducción de la austeridad sin recurrir a la suspensión de pagos de la deuda ni a la auditoría. Durante esa conferencia, de nuevo argumenté a favor de un plan B que debía incluir la auditoría y la suspensión del pago de la deuda.

La discusión sobre la necesidad de un plan B no proviene de 2015, puesto que remonta claramente a 2013-2014. El núcleo dirigente alrededor de Tsipras decidió excluir la preparación de un plan B y se aferraron a un plan A irrealizable. "                         (Eric Toussaint y Benjamin Lemoine, Stathis Kouvelakis , CDTM, en Rebelión, 06/10/16)

27.10.16

Anular toda la deuda tunecina ilegítima probada por la auditoría

"Diputado del Frente Popular de Túnez, Fathi Chamkhi milita igualmente desde su fundación en RAID (Attac y CADTM en Túnez). Ha jugado un papel motor en la presentación, el 14 de junio, de la proposición de ley sobre la auditoría de la deuda pública.

¿Cuáles son los objetivos de la proposición de ley para una auditoría de la deuda pública?

Esta iniciativa forma parte de un programa más amplio que comprende igualmente la cuestión de la moratoria sobre el servicio de la deuda , así como la anulación soberana de toda deuda ilegítima que sea probada por la auditoría.

¿Cómo determinar el carácter ilegítimo de una deuda?

Se dispone de un cierto número de referencias y de experiencias internacionales sobre el tema. Tenemos en particular toda una batería de argumentos jurídicos, por ejemplo verificando si la reglamentación en vigor ha sido bien respetada, si el dinero ha sido afectado conforme a lo estipulado en el contrato, etc.  (...)

Este tipo de préstamo forma parte de los que declaramos ilegales. Imaginemos que el objeto de un préstamo sea la construcción de un hospital, de un pantano o de una escuela… ¡y que sea utilizado para comprar armas!.

¿Cuáles son las diferencias entre las prácticas del gobierno actual y las del régimen de Ben Alí?

Todo lo que era malo en tiempos de Ben Alí ha sido multiplicado por 2, 5 o 10. Es paradójico y da pena decirlo, pero es la verdad. Así, a la caída de Ben Alí en enero de 2011, la tasa de endeudamiento era del 40% del PIB

 Ahora supera el 62%. Además, antes de 2011, Túnez se hundía en el endeudamiento y el carácter de la deuda era odioso, pero lo que conocemos ahora es peor: el saldo de la deuda se ha multiplicado por más de dos, pasando de 25 miles de millones de dinares en 2010 a 56,6 miles de millones.  (...)

¿A qué es debida esta agravación de la deuda?

Túnez, como muchos países, utiliza de hecho dos monedas: la moneda local que es utilizada para los intercambios en el mercado interno, y las divisas para los intercambios con el exterior.

Estos treinta últimos años, se asiste al desarrollo espectacular de la esfera de la economía neocolonial. Ésta tiene necesidad de divisas, pues el dinar no es para ella más que una “moneda transitoria”. Lo esencial de la gran distribución está por ejemplo en manos de sociedades extranjeras como Carrefour, Géant, Bricorama, Ikea pronto, etc. Estas sociedades realizan su cifra de negocios en dinares y tienen permanentemente necesidad de divisas para convertir sus dinares. 

Esta economía neocolonial tiene por esta razón necesidad continua de divisas. Antes de 2011, este stock de divisas era alimentado por las exportaciones de fosfato, aceite de oliva, el turismo y el dinero enviado por los tunecinos que trabajaban en el extranjero. Hoy estos recursos han bajado considerablemente, y es la deuda quien los reemplaza. Su mantenimiento es indispensable para la prosecución del régimen actual.

Pero para permitir a Túnez aumentar considerablemente su nivel de endeudamiento, todos los nuevos préstamos han sido acompañados de plazos bastante largos: “os damos el dinero hoy, y pagareis en 5, 7, incluso 10 años”… Hemos llegado a la hora de la verdad: estos últimos años, en efecto, estábamos pagando las deudas dejadas por Ben Alí. A partir de 2017, entramos en la era del reembolso de las contratadas después de 2011.

Las cosas van por tanto a complicarse. Túnez conocerá en 2017 un primer impago de un empréstito hecho con Qatar. El gobierno tunecino ha dado a conocer su incapacidad para reembolsar este empréstito de mil millones de dólares. Finalmente los plazos han sido atrasados unos años. No se conocen los términos del acuerdo, pero es seguro que los qatarís han obtenido a cambio contrapartidas políticas.

¿Qué suerte correrá esta proposición de ley?

Las condiciones objetivas abogan a su favor: un tercio de los diputados ha firmado este texto. Pertenecen a todos los grupos políticos salvo Ennahda. Los islamistas, en efecto, están cogidos entre dos fuegos.
De una parte, intentan implantarse en una sociedad que les rechaza.  (...)

De otra parte, los islamistas saben que los países occidentales no se fían mucho de ellos. Por esta razón, Ennahda quiere dar garantías firmes y sólidas diciendo a los países occidentales que se pueden fiar de ellos, que están a tope por las reestructuraciones neoliberales y que no les pondrán ninguna traba.

Es una posición política central de Ennahda. Si se les dejara, un cierto número de diputados de Ennahda firmaría la propuesta de ley. Pero ese partido está dotado de una verdadera dirección, al contrario que Nidaa en donde cada diputado hace lo que le viene en gana…"            (
Entrevista realizada  Fathi Chamkhi por Bertold du Ryon, Freddy Mathieu y Dominique Lerouge. Hebdo L’Anticapitaliste - 353 (06/10/2016), Viento Sur, en Rebelión, 18/10/16)

3.6.16

España ten que endebedarse simplemente para pagar a débeda... la 'trampa de la deuda'

"(...) A débeda pública tense convertido nos últimos anos nun dos maiores problemas da sociedade española, superando esta semana a fronteira simbólica do 100% do PIB. O Estado dedica ano tras ano unha parte importante dos seus recursos simplemente a pagar os intereses xerados por esta débeda, que non deixa de crecer.

 Nos Orzamentos de 2016 dedícanse 34.000 millóns de euros ao pagamento destes intereses, unha cifra superior á dedicada a educación, sanidade e prestacións de paro e políticas activas de emprego (que suman 32.000 millóns). (...)

Tampouco o fan as forzas políticas de cambio, de esquerda. Non colocan este tema en primeira liña... 

(...) En petit comité si que quizais poden propoñer a necesidade de quitas, de reestruturacións ou de impagos, pero en público estas cuestións non se valoran, porque poderían restar votos ou poderían ser acusados de extremistas, vinculados con situacións coma a de Grecia. O tabú non é tanto falar da débeda como falar de como solucionar o problema da débeda, pero ambos os dous temas van unidos.

Hai alternativas? Como se soluciona o problema da débeda?

Hai alternativas. Hai débedas que mesmo non deberían pagarse, porque son ilexítimas. E en calquera caso a solución pasa por cambiar a relación de forzas. As alternativas, iso si, non poden vir soas: non podes propoñer unha reestruturación da débeda ou unha quita sen levar a cabo outras accións políticas en paralelo, comezando por unha reforma fiscal.

 O aumento da débeda nos primeiros anos de crise débese, principalmente, a un descenso dos ingresos, non tanto a un aumento dos gastos, que si o houbo no ano 2009, principalmente. Estamos propoñendo o instrumento da auditoría como ferramenta para entender a situación entre todos e todas. Porque a través desa comprensión colectiva do que pasou podemos propoñer solucións.

Se queres desengancharte da débeda, desconectarte dos mercados financeiros e rebaixar a dependencia deles, tes que conseguir os cartos por outro lado e, polo tanto, tes que incrementar os ingresos. Esa reforma fiscal pasa por ter un sistema fiscal realmente progresivo, por loitar de forma efectiva contra a fraude, atallar o problema dos paraísos fiscais... 

Isto é, por suposto, moi complicado. Estámolo vendo agora en Catalunya, onde ante a proposta de incrementar o IRPF para as rendas máis altas está habendo unha reacción das elites económicas.

Nos últimos anos o gasto que máis subiu foi o gasto en débeda pública, especialmente o pagamento de intereses. É necesario abordar unha renegociación desa débeda e deses intereses, porque son abusivos e porque llos estamos pagando á banca española que accedeu a un rescate -directo ou indirecto- que lle permitiu mercar débeda pública a un interese maior, gañando unha marxe que estamos pagando entre todos. 

Digo negociación para non asustar a ninguén, aínda que a miña posición sería o impago de certas débedas, sobre todo as que se manteñen coa banca rescatada. Porque doutro xeito dificilmente imos solucionar isto. Na situación actual España ten que endebedarse simplemente para pagar a débeda. (...)

O tema, ademais, afecta a todos os niveis da administración e do Goberno. Tamén a nivel autonómico e municipal?

Nós tamén facemos bastante fincapé na débeda municipal e autonómica. Non é a máis importante, a nivel cuantitativo, pero si que é moi relevante en canto aos recortes que leva aparellada e, polo tanto, ao impacto que ten nas vidas de todos e todas nós. 

En moitas comunidades estanse levando a cabo recortes brutais en sanidade e educación, porque teñen estas competencias, a causa precisamente desta débeda autonómica e das respostas aplicadas ante ese incremento da débeda autonómicas, coma o Fondo de Liquidez Autonómico, o FLA.

 É necesario que a xente entenda estas cuestións, que poden parecer técnicas e complexas, porque son estes temas os que están afectando ás finanzas do noso concello, o que están impedindo que unha comunidade autónoma reverta os recortes en sanidade. Temos que perderlle o medo á economía.  (...)"          (Entrevista a Iolanda Fresnillo, Marcos Pérez Pena, Praza Pública, 20/05/16)

31.5.16

"Oviedo auditará la Villa Magdalena, un pelotazo en el que está involucrada la familia Rato"

"¿A cuánto asciende la deuda de Oviedo? ¿Cómo se ha originado?

A 31 de diciembre de 2015, la deuda municipal era de 78.275,325 euros. Con las previsiones de amortización de deuda, para el 31 de diciembre de 2016 rondará los 50 millones. Estas cifras no contabilizan la deuda generada como pago por sentencia judicial del caso Villa Magdalena, que supondrá 30 millones de euros a las arcas públicas.

 También tenemos otros procesos judiciales en marcha, como el Calatrava, que supondrían una cuantía de hasta 200 millones de euros.

La deuda ovetense se ha generado atendiendo a los agujeros financieros causados por decisiones municipales, en su mayoría operaciones urbanísticas fallidas. Así, el Ayuntamiento ya se hizo cargo de la deuda generada por la empresa municipal GESUOSA, que supuso 33 millones de euros.

 La construcción de las instalaciones hípicas del Asturcón, macrocomplejo municipal de hípica (el más grande de Europa en su día), que acabó costando 10 veces más de lo presupuestado; y la expropiación de Villa Magdalena, de la que el Ayuntamiento ya ha pagado 30 millones y le quedan otros 30 son los casos más voluminosos.

¿Cómo afrontáis en el día a día la presión de esa deuda? ¿Tenéis previstas medidas de transparencia, auditoría ciudadana, etc.?

Con la actualidad de la sentencia de Villa Magdalena, afrontamos todos los días los métodos de pago que tenemos a nuestra disposición. Sobre medidas para auditar la deuda hemos presupuestado 110.000 euros en el presupuesto aprobado para ejercer una auditoría financiera del Ayuntamiento y auditorías de procedimiento de algunos de los casos más importantes, que han supuesto decenas de millones de euros de despilfarro.

En concreto, la sentencia de Villa Magdalena, que rondará los 30 millones de euros, irá para los presupuestos de 2017. Aún queda tiempo para elegir la mejor solución, la que sea menos lesiva para los vecinos. Existen tres opciones: los fondos propios del Ayuntamiento, la adhesión a algún fondo del Instituto de Crédito Oficial (ICO) o recurrir a un préstamo con una entidad bancaria.  (...)

Vamos a intentar por todos los medios cargar la responsabilidad patrimonial al equipo de gobierno que hizo esta operación. Es objetivo que el Ayuntamiento del PP no consignó el dinero, de modo que los 11 millones de euros iniciales se convirtieron en 60. Vamos a intentar ir hasta el final. Que lo paguen ellos. (...)

¿Qué te gustaría que el resto de Ayuntamientos aprendiera del caso de Oviedo?

Oviedo es un ejemplo de la gestión del erario público por parte del PP. Tras una fachada de desarrollismo basado en el ladrillo, la deuda oculta en forma de sentencias judiciales desfavorables cercenará el futuro de la corporación, hipotecando el gasto público por decenas de años. 

Oviedo es ejemplo de cómo, apartando egoísmos y personalismos, tras 24 años de gobierno del PP, una coalición formada por 3 diferentes partidos y liderada por PODEMOS, consiguió derrocar al Régimen instalado. Ahora nos queda demostrar que podemos y sabemos poner orden en este Ayuntamiento, tras 24 años de desmanes.

¿Oviedo también es objeto de los fuertes ataques que están sufriendo otros ayuntamientos del cambio?

A nivel mediático, el tratamiento diario del principal medio de información y creación de opinión asturiano, La Nueva España, está muy definido y confrontado con la acción municipal. Esto lastra y ralentiza el proceso de transformación social pero nunca lo frena. Seguimos empujando. (...)"                (Fátima Martín, El salmón contracorriente, 26/05/16)

22.4.16

“Los gobiernos de la nueva izquierda que den la espalda a la deuda acabarán aplicando recortes”

"(...) ¿Cuál crees que sería el camino que llevaría del impago a la transformación social deseada?

Bajo ciertas condiciones el impago de parte de un gobierno estatal-nacional es una de las prioridades. Es una de las primeras medidas que tiene que tomar un gobierno en un país que se enfrenta a un grave problema debido al pago de deuda. El caso evidente era el caso de Grecia. 

En el caso de España, es un poco diferente porque la coyuntura permite a un gobierno hacer una auditoría sin necesariamente ligarla a la suspensión de pago. Aunque, dados los signos económicos actuales, en poco tiempo podría degradarse la situación y entonces tener que combinar suspensión de pagos y auditoría. 

Eso tiene que ser parte de un plan integral que abarque medidas como el control de capitales, toma de control de los bancos por parte del gobierno para su socialización, medidas tributarias progresistas fuertes: reducir los impuestos pagados por la mayoría de la población, en especial para los más pobres, eliminar impuestos de consumo de productos y servicios prioritario (electricidad, comida, agua, etc. ; hasta unas ciertas cantidades), y subida de impuestos fuerte para los más ricos, sobre todo el 1%. (...)

La auditoría e impago hacen parte de un plan integrado. Incluso integra el lanzamiento de una moneda complementaria. (...)

 Desde tu experiencia, ¿podrías dar una opinión de cómo superar esta complejidad para sintetizar una izquierda transformadora que pueda llegar a gobernar?
 
La izquierda debe identificar cuál es el punto más importante para luchar contra el capitalismo financiarizado. Esto es: la extorsión ejercida a través de las relaciones acreedor-deudor. Si se entiende esto será posible trabajar juntos alrededor de estos objetivos.

 De las experiencias que he vivido sacó una lección: es sumamente importante mantener la presión del movimiento deuda sobre los partidos de izquierdas. En el caso del Estado español es fundamental el papel de la PACD, sobre el futuro de los gobiernos del cambio, y sobre el futuro de Podemos e IU, si son parte de un gobierno.  (...)

¿Hay opción de encontrar soluciones para la crisis de deuda a nivel de la institucionalidad de la UE?
 
No hay una posibilidad de democratizar la UE, tampoco hay una posibilidad de encontrar una solución (favorable a los pueblos) a la crisis de la deuda con las instituciones europeas actuales. Un gobierno del pueblo tendra que desobedecer a los tratados y a las instituciones europeos. 

La salida del euro es una opción necesaria para países como Grecia, Portugal, pero tiene que ser una salida de izquierda dentro del marco de la implementación de un plan integrado como el esbozado antes. Para el estado español, puede ser también una opción pertinente. (...)"              (Entrevista a Éric Toussaint, Sergi Cutillas , El Critic, en Rebelión, 01/04/16)

1.4.16

El Ayuntamiento de Madrid crea una comisión para investigar la deuda municipal inflada por Gallardón y Botella, y los amiguetes

"Durante los gobiernos de José Luís Gallardón y Ana Botella, la ciudad de Madrid vio como su deuda ascendía desde los 990 millones de euros a finales de 2000 hasta alcanzar su punto más alto en 2012 con una deuda de 7.733 millones. 

En ese momento el ayuntamiento de Madrid llegó a gastar uno de cada tres euros del presupuesto a pagar la deuda municipal, mientras la ciudadanía sufría subidas de impuestos y recortes de servicios. (...)

Para Ahora Madrid y PSOE, partidos que han presentado la propuesta conjuntamente, una de las explicaciones vinculadas a esta evolución de la deuda pública municipal es el “desorbitado incremento de los sobrecostes derivados del sistema de contratación pública, ejercido con especial relevancia en las empresas municipales, a las cuales se ha recurrido con frecuencia en busca, previsiblemente, de la huida del derecho administrativo”.

 Mercamadrid, la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), Caja Mágica o Madrid Espacios y Congresos (Madridec) constituyen un ejemplo de cómo se han manejado los recursos del Ayuntamiento, “donde el despilfarro y los sobrecostes han sido una práctica demasiado habitual” a juicio de los grupos que suscriben la proposición.

También se plantean otro motivos para que se haya generado dicha deuda como las prácticas irregulares, cláusulas abusivas, condiciones lesivas para los intereses municipales y una deficiente gestión generalizada, que obligaron a un plan de reestructuración del sector empresarial municipal, “no sin antes haber llevado a graves dificultades de solvencia a la EMVS y a la práctica quiebra y posterior liquidación a Madridec”

Dicho plan supuso la asunción por parte del Ayuntamiento de la deuda financiera de Madrid Espacios y Congresos, S.A. (265.623.495,83 euros) y la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo, S.A. (233.773.499 euros).

Gastos injustificados o dudosos también en la ampliación de Mercamadrid, que ascendió a 77 millones de euros y cuya utilidad ha sido nula, o las facturas de electricidad de Madrid Calle 30, por importe de casi 50 millones.

La propuesta defendida por Ahora Madrid, PSOE y Ciudadanos denuncia también operaciones inmobiliarias ruinosas, obras inacabadas y compra-venta de edificios municipales que buscaban financiar a un Ayuntamiento incapaz de seguir endeudándose mientras incrementaba los impuestos, al tiempo que recortaba derechos sociales y laborales y suprimía planes, programas y prestaciones de servicios municipales.

 Por ello se pretende constituir una comisión que realice un análisis de la gestión y el origen del endeudamiento municipal, evaluando los impactos económicos de las decisiones políticas más relevantes y estudiando los procedimientos y sistemas de control llevados a cabo.
Este organismo, además, prestará especial atención a la contratación del sector público municipal: la realizada por las empresas municipales, organismos autónomos y Ayuntamiento durante los tres últimos mandatos y, específicamente, aquellas operaciones que supusieron sobrecostes o que pudieron ser lesivas para la propia Administración y los intereses generales."                  (Yago Álvarez, El salmón contracorriente, 30/03/16)