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28.5.13

Vienen dos años terroríficos, pues no hay estructura productiva, solo queda el turismo.

"De la coalición de gobierno PSOE-IU en Andalucía dice que ha servido para aprender que no es lo mismo el gobierno que el poder y que la sociedad no está ni organizada ni estructurada para un verdadero proyecto de izquierdas. 

Vienen dos años terroríficos, pues no hay estructura productiva, solo queda el turismo. 

Si no se van consiguiendo pequeños logros frente a los recortes, el paro y la misera les van a hundir. Mirando hacia España dice que el poder ha roto las dinámicas sindicales de presión, negociación y acuerdo. 

Hay chulería desde el gobierno contra los sindicatos y busca convertir las huelgas y manifestaciones en simples rituales. Igual ha hecho con la PAH y su ILP que ha tergiversado para hacerla morir sin resolver los problemas de los desahucios.

 Si no se permite la lógica de las cosas solo nos queda la desobediencia civil calentando la situación para ver si hay un estallido social. Se ve venir un Pacto de Estado para salvar el bipartidismo y a la monarquía y también para estabilizar estos niveles sociales y laborales como normales. 

El poder económico nos dice que la solución es que la gente se acostumbre porque esta situación es la que nos corresponde; otra cualquiera sería vivir por encima de nuestras posibilidades. Y a la vez vemos el trasiego del dinero de los trabajadores hacia la banca. 

Lo hacen sin escrúpulos, como si se hubiera descorrido la cortina detrás de la que se escondía el capitalismo. Han establecido una deuda que no podemos pagar y de la que tampoco somos responsables. Se domina a los países por la espada o por la deuda.

Tenemos dos años ante las elecciones. Si PP y PSOE preparan un Pacto de Estado para salvar el bipartidismo, el resto de las fuerzas tendrán que encontrarse y proponer un Proceso Constituyente que agrupe a los partidos políticos al margen del bipartidismo y a los movimientos sociales. Alcaraz se pregunta que van a hacer el 15M, la PAH, los movimientos de desobediencia civil y el resto de fuerzas durante estos dos años. Nos dice que si tenemos la capacidad de pensar que se puede, podemos ganar."       (Javi Álvarez, presentación de la novela de Felipe Alcaraz "La disciplina de la derrota", Rebelión, 26/05/2013)

27.5.13

El Movimiento 15M busca a su Beppe Grillo español

"Esta, en realidad, es la historia de cómo el invento de un treintañero italiano está cambiando la manera de hacer política. Su nombre es Stefano Boggi. Es de Falconara, para más señas, un pueblo de 27.000 habitantes del centro-este de Italia, y no milita en ningún partido. 

 Pero hace cinco meses puso al servicio del Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo su herramienta, un programa informático pensado para ejercer la democracia directa que llamó Unicavox. Una especie de medidor de popularidad de iniciativas políticas basado en algoritmos con el que cualquiera puede realizar propuestas y ver el grado de aceptación pública que tienen. Pulgar hacia arriba o pulgar hacia abajo. Un clic, un voto. (...)

Lo que ocurre ahora es que el Tsunami Tour —como Grillo denominó a su campaña con roulotte— ha cruzado las fronteras de Italia hasta España. Y son los miembros de la asociación Democracia Real Ya (DRY), germen del movimiento de los indignados, los que han tomado el relevo de Unicavox, dispuestos a dar el salto a las instituciones.
 
Allí, en Italia, son “los indignati” españoles. Aquí DRY son la escisión principal del 15-M. Allí, hace semana y media, se sintieron como héroes ideológicos cuando les abrieron las puertas del Senado en Roma y les invitaron a participar en un mitin con Grillo.

 Aquí, en cambio, son ninguneados por los grupos políticos y atacados —han sido calificados de “fascistas”— por las facciones más radicales del que ha sido el movimiento ciudadano más importante de la España del siglo XXI.

Pero los de Democracia Real Ya, que en su día huyeron del “asamblearismo inoperante”, están decididos a seguir la estela de las 5 Estrellas y los consejos de Grillo: “Yo estoy en la calle pero mi movimiento está en las instituciones”. 

Van a acometer su transformación política dos años después de aglutinar (“sin querer”) a decenas de miles de personas en la Puerta del Sol con un manifiesto de propuestas contra “la indefensión ciudadana” que incendió la red. Están dispuestos a dar la cara, en contraposición al habitual rostro informe de la multitud indignada, casi siempre oculto bajo cuentas de Twitter, Facebook...

La constante del cambio es la misma: Internet. Y la particularidad ahora es que están afinando ese instrumento global para ponerlo al servicio de la democracia. Unicavox es la herramienta, que se anuncia —todavía solo en italiano— como: “La red social que reescribe la política”.

 Los contactos con Grillo y los suyos empezaron hace meses. Y, aunque dejan claro que “esto no es una alianza”, lo cierto es que el pasado fin de semana, mientras media España veía cómo Nadal devoraba a Federer en Roma, tres miembros del M5S —el diputado Alessandro Di Battista (periodista), el senador Luis Alberto Orellana (gerente de marketing de Italtel), y el candidato a alcalde de Falconara, Bruno Frapiccini (comercial y árbitro de voleibol)— explicaban en el Ateneo de Madrid sus claves para canalizar la desafección política de un país entero. 

 También les mostraron cómo habían pasado de ser un creciente movimiento ciudadano en las calles al partido más votado de Italia —con 109 representantes en la Cámara de Diputados y 54 en el Senado—. Los de DRY tomaban nota y sacaban conclusiones en ese primer congreso, organizado con 3.000 euros rascados de sus bolsillos bajo el eslogan “Todos sumamos”. Hoy, aparte de estar traduciendo el invento de Boggi, buscan a un Beppe Grillo español.

Italianos y españoles abrazan —hasta el suicidio político si es preciso— dos valores sociales en alza, “honestidad y coherencia”, frente a la “hipocresía” de la prima de riesgo. Tres son sus bazas principales para dar con la fórmula que rentabilice políticamente el desencanto social. Y una, la contradicción que puede predestinarles al fracaso.
 
La primera baza, ya se ha dicho, es Unicavox. Según lo explica Pablo Erlantz —presidente de DRY, de 26 años y con madera de mitinero—, permitirá “trasladar a los foros apropiados lo que la gente quiere, porque por mucho que gritamos en las plazas los partidos no escuchan”. 

Según los de M5S, su aplicación (en distintas versiones) está resultando un éxito. El propio Frapiccini se lanzaba: “Si salgo elegido alcalde de Falconara lo instalaré en el Ayuntamiento y daremos cursos sobre cómo usarlo a los mayores”.

José Torregrosa, del área tecnológica de DRY, ya trabaja —con un plazo de semana y media— en una versión del software. A continuación, comenzará el proceso por el que la asociación se convertirá en “fuerza política” —si, como parece, optan por entrar en las instituciones— o en “frente político” —si deciden luchar desde fuera—.
 
La segunda baza es la incorporación a sus filas —con ese sistema informático como base— de profesionales acreditados, megáfonos creíbles, Grillos en potencia. Sin que sea la ideología de izquierda o derecha el filtro. Ya anuncian: “Probablemente en España no habrá un solo vocero”.

 A la vista está. Por el congreso pasaron Juan Álvarez (policía), Fernando Vallespín (Catedrático de la Universidad Autónoma), Esteban Cabal (autor de Gobierno mundial) o el exdelegado de Hacienda en las Islas Baleares, Raúl Burillo. Faltó, “por motivos de salud”, Julio Anguita y su antagonista, Manuel Millán Mestre (exmiembro de la ejecutiva del PP).

Di Battista asume que “sin Grillo no habría sido posible el éxito del M5S”, aunque asegura que él ni le conoce. Y vaticina: “Con la Red pronto no harán falta los partidos políticos”.
La tercera baza de la metamorfosis de DRY es un segundo congreso en Barcelona en otoño, al que “acudirá Beppe Grillo”.

Pero ni Internet ni el invento de Boggi salvan una contradicción esencial sobre la que se tambalean ambos movimientos: cómo hacer política desde la anti-política, desde la repulsa del sistema y sus mecanismos. El M5S, por “honestidad y coherencia”, no ha pactado ni con el centro izquierda italiano del Partido Democrático (PD) de Pier Luigi Bersani y Enrico Letta ni con el Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi que, en palabras de Di Battista, “son la misma cosa”.

 El gobierno italiano vive con un insólito gobierno de concentración de derecha e izquierda al borde del colapso permanente. El refrendado —con y sin Unicavox— programa de las 5 Estrellas no puede llevarse a cabo y los de Grillo, representados entre otros por Di Battista en la Cámara, se conforman con “evidenciar la mafia que reina en las instituciones”. 

En el caso de DRY y de su vocación de convertirse en “fuerza política”, se tragarán el sapo: “Si tenemos que entrar en unas instituciones en las que no creemos para cambiar las cosas, lo haremos. Luego nos iremos por donde vinimos. El fin último de DRY es dejar de existir, no ser necesaria”. Están dispuestos a morir matando (al sistema)."   (El País, 26/05/2013)

30.6.11

"Hacía mucho tiempo que la gente asistía, pasiva e impotente, al atraco perfecto con el que se está saldando la quiebra neoliberal"... y llegó el 15-M

"Las emociones que rodean a la aparición de "Democracia real, ya", contrastan con el tamaño, aun pequeño, de la iniciativa, pero dicen mucho sobre la fuerte demanda sicológica que había en la sociedad. Hacía mucho tiempo que mucha gente asistía, pasiva e impotente, al atraco perfecto con el que se está saldando la quiebra neoliberal.

Era consciente de que su propia pasividad inicial hacía posible ese desenlace, lo que, junto con la kafkiana narrativa que los medios de comunicación ofrecen de todo el asunto, incrementaba la ansiedad, la indignación y la frustración. Ahora se respira. Lo primero es tomar aire. Lo segundo es pensar en clave internacional.

La iniciativa que acaba de arrancar en España sólo será efectiva si se internacionaliza. Las elecciones del domingo son una anécdota, al lado de la profunda reforma que se sugiere en la plaza.

Todos los problemas apuntados se generaron en un contexto internacional. El ladrillo español, la corrupción inmobiliaria y la degradación política de España, no son más que modalidades de una enfermedad mucho más general. Así que la internacionalización es imprescindible para enderezar los propios problemas españoles.

Todo lo que la actual iniciativa apunta; la falta de contenido de la actual democracia, la desigualdad e injusticia, la corrupción y su impunidad, el latrocinio especulador del sistema financiero, etc., etc., superan ampliamente el ámbito de la soberanía nacional, y no se pueden resolver sin una intervención internacional.

La llamada "crisis del euro" de la que formamos parte, resultado de los desequilibrios internos entre países de la unión monetaria que han estallado por la quiebra del casino, sólo puede atajarse en su marco europeo.

Por eso, la refundación de Europa, derribando buena parte de lo que se levantó a la medida de las empresas y del negocio, y sustituyéndolo por una nueva arquitectura ciudadana, es una tarea ineludible. (...)

Y para acabar: no hay que obsesionarse por lo que muchos definen como "ambigüedad", "falta de programa", "inconsistencia", de lo que está surgiendo. El ingenio, la imaginación y la inventiva de la gente que pone en común sus ideas y propósitos, es sorprendente en estas situaciones.

El potencial del ciudadano que en lugar de consumir telebasura y medios de comunicación se pone a discutir con sus semejantes sobre los problemas comunes, es extraordinario. Todo se andará. Bienvenidos a la Internacional." (Sin Permiso, 22/05/2011, citando a 'Bienvenidos a la Internacional', de Rafael Poch)

14.6.11

Comparando el 15-M con el Mayo-68

"La semana pasada, deambulando entre las tiendas, sacos de dormir, tenderetes y pancartas de la Puerta del Sol, me preguntaba por qué algunos analistas habían llegado a calificar esta manifestación extraordinariamente pacífica y cívica de "nuevo Mayo del 68".

¿Dónde estaban los estudiantes arrojando adoquines, las barricadas levantadas a toda prisa y los sangrientos enfrentamientos con la policía? Con todo, hay ciertas similitudes entre el 15-M y Mayo de 1968, aunque las disparidades entre ambos acontecimientos siguen teniendo un gran peso. (...)

Lo primero que ambos mayos tienen en común es la sorpresa. Ni los medios de comunicación, ni los políticos, ni el conjunto de la sociedad preveían el espontáneo y sostenido estallido, no solo de indignación popular sino de celebración colectiva, que ha recorrido España en las dos últimas semanas.

Lo mismo puede decirse de la protesta ocurrida en 1968 en la Universidad de Nanterre, de la periferia parisiense, que rápidamente se extendió a La Sorbona, mucho más visible por estar en el centro de la capital francesa y por su indiscutible prestigio. (...)

Está claro que la ocupación de los espacios públicos refleja otro rasgo común a los dos mayos: ambos ponen en cuestión las pretensiones y métodos de la política de partidos convencional, suponiendo por tanto un desafío directo para ellos.

Si los manifestantes parisienses rechazaban la V República "burguesa", los sublevados de Sol han rechazado el duopolio institucional que constituyen el PSOE y el PP. Del mismo modo, los dos movimientos han hecho suya la "democracia directa" de las asambleas populares. (...)

Entonces, ¿qué distancia a los dos mayos? La diferencia más palmaria radica en que, para sus propios protagonistas, el levantamiento parisiense era una auténtica revolución... Desde este punto de vista, la revuelta parisiense fracasó porque no tomó el poder político. (...)

El contraste con el 15-M es apabullante. Puede que en parte sus manifestantes se hayan inspirado en las revueltas prodemocráticas árabes y en las estudiantiles de Grecia y otros países, pero no se consideran parte de una revolución mundial contra el capitalismo y el imperialismo.

Tampoco son fundamentalmente antisistema, como demuestran sus principales reivindicaciones: reforma electoral, castigo a los políticos corruptos, rendición de cuentas y transparencia. Además, Democracia Real Ya no ha recurrido a la violencia. Más bien es difícil imaginar una "revolución" más pacífica y fundamentalmente cívica. (...)

Para terminar, el mayo parisiense de 1968 tenía tanto que ver con las formas de vida como con las tradiciones políticas marxistas. Muchos militantes se afanaban por reinventar la política de una manera novedosa e imaginativa, haciendo que el cambio personal fuera también político: cambiar uno mismo era también cambiar el mundo. (...)

"el movimiento quería cambiar más las formas de vida que al Gobierno". Sin negar la vertiente liberadora y festiva del 15-M, hay que decir que, cuatro décadas después, las aspiraciones del 68 en lo tocante a las formas de vida se han revelado en gran medida irrelevantes.

Si tenemos en cuenta que no logró su principal objetivo político y que fue incapaz de consolidarse desde una perspectiva organizativa o institucional, Mayo del 68 fue un "fracaso". (...)

El resultado fue un movimiento que, profundamente dividido, se componía de grupos, redes y aspiraciones enfrentados.

Visto en perspectiva, ¿qué puede aprender el 15-M de mayo del 68? En primer lugar, sería vital que cristalizara en propuestas claras y concretas. La indefinición y la incoherencia sobre cuestiones fundamentales no harán más que perjudicar a la credibilidad y la eficacia del movimiento.

Una consecuencia esencial sería la continuidad organizativa, que también implica la existencia de algún tipo de liderazgo colectivo o individual, probablemente básico para garantizar la cohesión, la identidad y la búsqueda de una meta común para el 15-M. Finalmente, yo le sugeriría al movimiento que, para conservar el favor popular, no se quede más de la cuenta en el centro de las ciudades.

Con frecuencia se olvida que en Francia los acontecimientos de mayo de 1968 suscitaron una reacción tan virulenta que en las elecciones de junio los conservadores de De Gaulle obtuvieron el 75% de los escaños. Seguramente, lo último que querría el movimiento del 15-M es sufrir un destino similar y ser conocido, por tanto, como "el nuevo Mayo de 1968".(NIGEL TOWNSON: El 15-M: ¿un nuevo Mayo de 1968?. El País, 06/06/2011, p. 33)