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19.5.23

Lo que está ocurriendo es una reorganización de Eurasia en torno a una alianza estratégica entre Irán, Rusia y China... un espacio autosuficiente, capaz de generar una dinámica propia y convertirla en la centralidad del planeta tierra.... A eso obviamente Estados Unidos va a intentar oponerse con todo lo que tiene... China busca construir un bloque de oposición a las malas políticas, belicistas e irresponsables, de Estados Unidos que crean un desorden permanente. Y así aparecer China como una fuerza ordenadora, pacificadora, que busca alianzas múltiples... Donde Estados Unidos interviene con toda su fuerza genera consecuencias que no es capaz de gobernar y que al final le llevan a una situación de planificada estrategia de derrota. Es un poco lo que hasta ahora está viviendo Estados Unidos y es el gran temor hoy de las élites norteamericanas

 "(...) Dentro de estos escenarios de cierta presión, Ucrania-Europa, Taiwán-Mar de China y el Sahel-África, que proponen Estados Unidos y el imperialismo colectivo de occidente, en esta disputa, te pediría comparar la dinámica de China respecto de la de Estados Unidos en la cuestión entre Asia Occidental (paz entre Irán y Arabia Saudita) y África, y si crees que la zona de conflicto del primero podría pasar a tener mayor foco en el segundo.

La última vez que hablamos de este tema, yo señalé que se habían ido construyendo tres líneas de frente. Tres escenarios muy complejos, cuatro quizás. La primera línea de frente en Europa y Ucrania, en segundo lugar el Mar de China Meridional con Taiwán y el tercero para mí es la defensa adelantada de Occidente y de Europa en África, qué pasa convertirse de nuevo en un espacio de disputa entre las grandes potencias. Siempre lo ha sido de una manera u otra, pero ahora regresa con mucha fuerza.

Hay un cuarto escenario, el mediático cognitivo, pero ese lo vamos a dejar para otro día. Es lo que podemos llamar el inmenso control de los medios de información, de manipulación y de construcción del imaginario social que Estados Unidos y Occidente ha puesto en marcha en este proceso que no va solo contra Rusia sino también claramente contra China. Se está convirtiendo en un discurso disciplinario donde se marginan a las voces críticas, aquellos que no están de acuerdo con la narrativa que Estados Unidos y el Imperio Colectivo de Occidente están imponiendo.

Estados Unidos tiene una superioridad clara (que nunca es bueno no tenerla en cuenta), la político-militar. Ningún país del mundo puede competirle militarmente. Sus 800 bases militares, su presencia en todos los mares, sus enormes portaviones, su capacidad de movilizar una fuerza expedicionaria de 200.000 o 300.000 efectivos en cualquier lugar del mundo, todo eso solamente lo puede hacer Estados Unidos. Posee, por ahora, la fuerza para crear escenarios de conflicto. Estados Unidos vuelve y cuando vuelve, como decía Biden, es para presionar sobre aquellos países que están cuestionando lo que ellos llaman los valores de Occidente y la hegemonía del orden internacional y sus reglas, es lo que han venido imponiendo.

Esto lleva a que se hayan establecido tres grandes escenarios creados por los Estados Unidos que intenta gobernarlos, y por ejemplo en un reciente artículo que escribí sobre Taiwán, lo llamo un termostato que gobierna el conflicto entre Estados Unidos y China. Cuando le interesa al poder norteamericano presionará sobre ese termostato, para que el conflicto sea, y, cuando no le interesa pues lo apaciguará. Pero empieza ya a trabajar en esta perspectiva de crear un bloque alternativo a China a partir del conjunto de bases militares que tiene por toda la zona que prácticamente arrincona y acosa China permanentemente y que está poniendo en marcha. Y recientemente de una manera muy fuerte en Filipinas y sobre todo en Corea del Sur, donde ya por primera vez hay submarinos nucleares que están actuando activa y permanentemente en esa zona.

Taiwán es también algo no pequeño, Estados Unidos reconoce que tiene ya varios centenares de asesores militares en su zona y que además lo está rearmando sistemáticamente y de una manera más firme, rompiendo todos los acuerdos internacionales que reconocen que Taiwán es parte de China. Entonces, desde esa perspectiva, los conflictos están todos abiertos y el país norteamericano los gobierna en función de la propia capacidad de gestionarlo. China lo que ha aprendido y está aprendiendo, es aquello que en Perú le llaman pisar el palito. Hay un dicho: “este lo que quiere es que yo pise el palito” y lo que quiere Estados Unidos es que pise el palito de Taiwán.  Después de la experiencia de Ucrania, si lo pisan, será porque sepan que lo van a ganar y que van a actuar decididamente para cambiar la situación.

Lo que está haciendo ahora mismo China es el retorno como gran potencia pacificadora y capaz de arreglar los entuertos, los conflictos de una potencia en declive, que crea desorden y crisis permanentemente y que pone en peligro la paz mundial. Está poniendo en marcha, con su orientación, un nuevo orden económico y político internacional. Eso crecientemente está bien visto por países asiáticos, africanos, latinoamericanos que ven en este nuevo orden una posibilidad de construir un mundo donde el imperialismo colectivo de Occidente no se imponga permanentemente. Y les permita así a los pueblos un nuevo Bandung y una nueva orientación económico social, que de una u otra forma, ponga fin a la miseria, a la pobreza y un desarrollo económico sostenible, y sobre todo, les permita superar una situación neocolonial que pesa decisivamente sobre las condiciones de vida de las poblaciones del llamado el Sur Global.

¿Cómo crees que trata de construir China la infraestructura china de la Nueva Ruta de la Seda, mientras Estados Unidos trata de socavarla? Teniendo en cuenta también otro foco de conflicto que a veces viene de décadas, como Asia central y el espacio postsoviético, donde Estados Unidos trata de ejercer coacción. Mirando toda esa interconexión euroasiática y las bases militares que rodean tanto China, Irán y Rusia, ¿Cómo es ese papel contradictorio entre Estados Unidos, China y Rusia?

Eso es un conflicto que diría yo existencial. Para Estados Unidos Rusia no es un conflicto existencial. Para China sí que lo han definido así, para ellos es incompatible el desarrollo y crecimiento del gigante asiático con el futuro de la hegemonía norteamericana, y por lo tanto, la van a combatir sistemáticamente. Vuelve aquello que la gente interesada por la geopolítica siempre hemos estudiado, que es la centralidad de Eurasia. Sin eso, no se puede entender lo que está ocurriendo, que es una reorganización espacio-temporal de Eurasia en torno a una alianza estratégica entre Irán, Rusia y China.

Dicha alianza va a ser enorme porque va a ser no solamente una serie de mecanismos de infraestructura tecnológica de gran nivel, de Ferrocarriles, sino todo un conjunto de dispositivos que, por un lado, pretenden orillar la influencia que tiene Estados Unidos, por ejemplo, en el Canal de Suez y en toda la zona del Mar Rojo. Además, procuran articular Eurasia como un espacio autosuficiente, capaz de generar una dinámica propia y convertirla en la centralidad del planeta tierra. Eso se está haciendo en una alianza tripartita que no será fácil, va a significar todo un conjunto de medidas económicas, tecnológicas, de transporte, relacionadas también con la energía, que van a convertir a Eurasia en un espacio económico autosuficiente y con capacidad de interpelar al conjunto del planeta Tierra desde su propia centralidad.

A eso obviamente Estados Unidos va a intentar oponerse con todo lo que tiene, no solo en el espacio de Asia central, o impulsando los conflictos ya existentes, movilizando de nuevo a Georgia o Moldavia, sino intentando intervenir en las antiguas repúblicas exsoviéticas, que tienen algunas de ellas dificultades no pequeñas. Pero no se nos puede olvidar que en ese mundo hay otra presencia actuante, que va a ser muy específica, es la India, que va a ser el otro gran actor de esa zona. Hasta ahora está navegando entre diversas posiciones y beneficiándose de esa intermediación, equidistancia o buena relación entre uno y otro. Y eso lo va a hacer fortaleciendo su tecnología, su industria militar, también su propia industrialización sustitutiva de importaciones, y va a jugar un papel fundamental.

Lo que está haciendo básicamente China es intentar generar un bloque con diversos contenidos. Yo diría que de geometría variable, donde no va a dar por perdido a ningún país, por ejemplo, Japón, Corea del Sur, o Filipinas sabiendo que son parte de un bloque que está reorganizando Estados Unidos, ninguna de las piezas fundamentales de la geopolítica de Asia. Va a seguir estrechando relaciones con países que así lo quieran como Indonesia o Malasia y va a crear condiciones para un futuro de cooperación económica con los países latinoamericanos y los países africanos.

China busca construir un bloque de oposición a las malas políticas, belicistas, yo diría que irresponsables de Estados Unidos de crear un desorden permanente. Y así aparecer ella como una fuerza ordenadora, pacificadora, que busca alianzas múltiples, unas de mutuo interés económico a corto plazo; otras con formulaciones a medio plazo, cada vez más fuertes, en torno al hombre; y luego un núcleo estratégico que le lleva a relacionarse activamente con Rusia y con Irán. Tanto Estados Unidos como China están construyendo o redefiniendo bloques de geometría variable, con acentos diferentes. E intentando en el caso de China dar una imagen de moderación, de pacificación y de cooperación. Ir dejándole a Estados Unidos el triste papel de matón de barrio que solamente sabe resolver los problemas, creando problemas cada vez más grandes: el caso de Libia, de Iraq, de Afganistán, de tantos y tantos países, incluso la propia Ucrania.

Donde Estados Unidos interviene con toda su fuerza genera consecuencias que no es capaz de gobernar y que al final le llevan a una situación de planificada estrategia de derrota. Es un poco lo que hasta ahora está viviendo Estados Unidos y es el gran temor hoy de las élites norteamericanas. Es decir, que este ensayo se convierta en un arma donde pierda la potencia hegemónica sus tres grandes componentes de poder: el primero, su enorme poder económico; el segundo, su control sobre las grandes instituciones económicas internacionales; y, en tercer lugar, su enorme potencial económico-militar que prácticamente la convierte en un imperio en el conjunto del mundo. (...)"                     ( Manolo Monereo , El Viejo Topo, 13/05/23)

18.5.23

El mundo de hoy vive la transición a un mundo multipolar, como una posibilidad de volver a reencontrar lo que el neoliberalismo imperial de Estados Unidos dividió, escindió, que es la cuestión social de la democracia y soberanía de los pueblos... se bsus la posibilidad de encontrar una nueva relación que haga que la política como ética colectiva se implante también en los pueblos que hasta ahora lo único que han conocido es miseria, pobreza y la trampa de la deuda... se vuelve a plantear el problema de la justicia social, de otro modelo de desarrollo y de una democracia productiva, capaz de garantizar la expectativa de las mayorías (Monereo)

"(...) Primero, me gustaría saber tu análisis respecto de dos factores clave que son la energía y los alimentos. Existe una asiatización de la economía, una vuelta del poder hacia el continente euroasiático. Segundo, ¿cuál es el rol de estas dos potencias o cómo es la relación con otros países (mencionaste África y América Latina), y si esto puede beneficiarlos?

La primera cosa, sobre esto han escrito mucho Michael Hudson y Serguei Glazyev, un economista ruso. En esta contraposición entre dos bloques, se enfrentan también dos tipos de economía. En una está la economía del G7, una economía de la nostalgia, de la financiarización, de la esquilmación, son la de aquellas grandes potencias. Lo que Braudel decía, que la financiarización era algo así como el otoño de una gran potencia. Efectivamente el G7 refleja la vieja nostalgia del Occidente colectivo que mandó durante 500 años en el mundo y que ha ido construyendo una economía financiarizada donde producen papel, depredación, una gigantesca “acumulación por desposesión”, como decía David Harvey.

Y, por otro lado, están China, Rusia, Bielorrusia, la India, todo un conjunto de países que producen cosas, que son máquinas de producción de bienes de uso para el conjunto de la sociedad. Y esta maquinaria de uso, por ejemplo, la ponen encima de la mesa en la cuestión alimentaria. Un viejo problema que lleva este año coleando, la cuestión del trigo de Ucrania, del trigo ruso… y aquí han hecho algo increíble. Los países están cambiando mucho desde que la guerra en Ucrania comenzó y uno de los países que más lo ha hecho ha sido Rusia. Hoy tiene una estructura productiva muy diversificada y una agricultura extraordinariamente eficiente que la convierte en el gran país exportador de trigo del mundo junto con Ucrania. Ha aprovechado las sanciones norteamericanas para dejar a un lado la vieja economía capitalista heredada de Yelstin y e ir hacia un nuevo tipo de economía mucho más eficiente y sobre todo productiva con una base agrícola industrial muy avanzada.

A su vez, Rusia está construyendo mecanismos industriales muy fuertes en una vieja política de sustitución de importaciones, que le está obligando también a cambiar la relación y el modo de su inserción en el mercado mundial. Está intentando abastecer un mercado interno más profundo, más desarrollado y redistribuir mejor la renta de la riqueza en el país. Se está viviendo un cierto, no diré revolución, pero sí cambio profundo de relación entre la economía y la sociedad y el papel que tienen las clases trabajadoras.

Esto tiene mucho que ver también con China, porque todos estos países, Indonesia, los viejos tigres asiáticos, todos son economías productivas, producen cosas, son capaces de generar y producir bienes de uso a nivel mundial. Mientras que Occidente es una maquinaria de depredación basada en la especulación y en el predominio del capital financiero a nivel internacional. El cual no sería posible sin el papel que tiene el dólar y el control de Estados Unidos sobre la institución económica internacional.

El otro aspecto que tú antes indicabas, tenía mucho más que ver con la posibilidad que da un mundo multipolar para volver a plantear viejas cuestiones que quedaron sepultadas con la caída de la URSS y con el triunfo del neoliberalismo, en torno al nuevo siglo americano (que lo hizo básicamente Clinton). Ese mundo liquidó Bandung, así como la posibilidad de un nuevo tipo de desarrollo, una nueva relación del crecimiento, y, por otro lado, de la renta y de la riqueza en los países.

Se volvió a plantear el problema de la justicia social, de otro modelo de desarrollo y de una democracia productiva, capaz de garantizar la expectativa de las mayorías. Yo creo que el mundo de hoy ve en esta transición a un mundo multipolar, como una posibilidad de volver a reencontrar lo que el neoliberalismo imperial de Estados Unidos dividió, escindió, que es la cuestión social de la democracia y soberanía de los pueblos.

El tema de una democracia productiva y el tema de la soberanía sigue siendo una asignatura pendiente que ­–con esta transición multipolar– los pueblos empiezan a atisbar que hay posibilidades de que el neoliberalismo no se impondrá unilateralmente como hasta ahora, por la presión tanto del occidente colectivo como específicamente de Estados Unidos y las instituciones que controlan. Y sobre todo, con la posibilidad de encontrar una nueva relación que haga que la política como ética colectiva se implante también en los pueblos que hasta ahora lo único que han conocido es miseria, pobreza y la trampa de la deuda. Y en este caso, como hemos hablado de la cuestión alimentaria, la casi maquinaria perfecta de la gran contradicción entre el covid, la crisis alimentaria y una crisis de deuda que ha machacado literalmente a los pueblos africanos y a los pueblos latinoamericanos.

Desde la geopolítica y también desde un análisis desde abajo como estás planteando, ¿Qué cambios pueden generarse a través de que haya una multipolaridad por el rol importante de la acción de otras potencias emergentes y qué cambios percibís a partir del análisis sobre lo sucedido entre Irán y Arabia?

Tú antes lo has planteado, la cuestión energética. Antes comentaba que estamos ante la mayor reorganización espacio-temporal de Eurasia desde Genghis Kan. En esa infraestructura que se están poniendo en marcha, relacionada con las nuevas rutas de la seda, con los acuerdos económicos euroasiáticos de Rusia, de la alianza cada vez más fuerte con Irán, en ese mundo que está emergiendo con mucha fuerza, me da la impresión de que una pieza decisiva va a ser la cuestión de Arabia Saudita. O sea, para Estados Unidos es una derrota estratégica de una enorme importancia lo que ha ocurrido, no solo porque dos países tradicionalmente enemistados y con conflictos, no solo latentes sino explícitos, se reencuentran, sino que a su vez van a convertirse en actores decisivos de un mundo multipolar, donde ellos tienen gran potencial económico creciente potencial tecnológico y una base de poder energético de grandes dimensiones.

Que estos países hoy se pongan de acuerdo significa una buena noticia, para resolver viejos problemas de Oriente Medio, que tiene mucho que ver con la crisis que vive Israel y también la vieja cuestión palestina. Toda la región va a ser modificada, transformada por esta alianza que se hace bajo la presencia de China. Y a su vez eso va a tener consecuencias enormes desde el punto de vista energético y de la producción de valores de uso, que son fundamentales para los pueblos en esta fase.

Pongo un acento en una cuestión fundamental, si te fijas bien no hemos hablado de un actor que es Europa, es decir, Europa acaba siendo la gran pagana, todo se mueve, pero cada vez Europa es más subalterna de Estados Unidos. Y sobre todo lo que se mueve son grandes países, demográficamente enormes, con culturas antiguas, sofisticadas, diversas, que ya son actores activos de un mundo que ya no consiente el dominio de Occidente. Y que quiere ser y tener voz propia, ser consultados, ser reconocidos y ser actores de un mundo del que ellos inevitablemente, le guste o no a Occidente, serán protagonistas esenciales. (...)"                    ( Manolo Monereo , El Viejo Topo, 13/05/23)

28.10.21

El nuevo orden mundial... Narcoestados: El temido ‘Barbecue’ somete a Haití a un dilema: escasez de gasolina o la dimisión del primer ministro

 "Haití vive en medio de un extraño silencio. La huelga general convocada por los transportistas y el desabastecimiento de combustible han reducido la actividad en las calles a lo mínimo y el bullicio habitual ha sido sustituido por la escasez y el temor. De nuevo, la imagen de la capital es la de las de calles desiertas o gente caminando por los laberínticos caminos de la ciudad intentando conseguir los productos básicos. 

Mientras tanto, las pandillas confirmaron que mantienen bloqueado el servicio nacional de reparto de gasolina en la terminal de Varreux de Cité Soleil y el poderoso Jimmy Cherisier, alias Barbecue, exigió la dimisión del primer ministro Ariel Henry para levantar la asfixia sobre la capital. Su estrategia golpea ya infraestructuras básicas como la telefonía celular o la precaria red de hospitales que está a punto de dejar de funcionar incluso en atención primaria.

“Las áreas bajo el control del G9 están bloqueadas por una sola razón: exigimos la renuncia de Ariel Henry”, dijo este lunes en una entrevista en Radio Mega el líder de la coalición de pandillas G9 que controla el área metropolitana de la capital. Barbecue dijo que permitirá el paso seguro de los camiones de combustible si Henry deja el cargo. “Si Ariel Henry dimite a las 8.00 am, a las 8.05 desbloquearemos la carretera y todos los camiones podrán pasar a buscar combustible”, dijo el líder mafioso más poderoso del país.

“El primer ministro Ariel Henry debe responder a las demandas de justicia. Él debe responder porque habló el día que fue asesinado Moïse con Joseph Badio Felix”, dijo en referencia al que es considerado por la Policía Judicial como el autor intelectual del magnicidio. “Estamos teniendo una batalla política. Somos un grupo político armado”, advirtió.

Sus declaraciones confirman cómo las pandillas han asumido un papel cada vez más político tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio. Barbecue ha dicho que Henry debe “responder a las preguntas” que lo vinculan con el asesinato del mandatario. Precisamente el primer ministro Henry fue denunciado por la viuda de Moïse como parte del asesinato aunque este ha negado cualquier implicación. “Después de su renuncia, participaremos en la seguridad del país, comenzando por nuestras zonas. Nadie podrá secuestrar en nuestros vecindarios”, señaló en la entrevista. (...)

“El país cada día va un poco más abajo. He tardado casi dos horas en llegar a pie al trabajo y tendremos que cerrar si no llega pronto la gasolina. El aire acondicionado ha dejado de funcionar y estamos administrando la energía para intervenciones médicas básicas”, dijo este martes una enfermera de una clínica del barrio Petion Ville. (...)"                    (Jacobo García, El País, 27/10/21)

26.11.12

América Latina mostró por primera vez en la historia que está en condiciones, a partir de su experiencia, de ayudar a Europa a mitigar la crisis económica

" Inmersa en un nuevo tiempo político, América Latina mostró por primera vez en la historia de las cumbres iberoamericanas que está en condiciones, a partir de su experiencia, de ayudar a Europa a mitigar la crisis económica. (...)

 El encuentro estuvo marcado por la debacle financiera en el llamado Viejo Continente, que castiga con especial fuerza a España y Portugal, precisamente los dos miembros europeos de esta comunidad de 22 países nacida hace poco más de dos décadas.

Desde la creación de estas cumbres, en 1991, las cosas cambiaron mucho: América Latina miraba entonces a sus socios de este lado del Atlántico como ejemplo de integración y pujanza, roles que ahora se invirtieron con la primera más unida y en pleno auge económico.

 Mientras en Europa prevalecen hoy las recetas neoliberales que en la década del 90 llevaron a la ruina a las naciones latinoamericanas, varias de estas últimas basaron su recuperación en el rescate del Estado como un actor relevante en la asignación de recursos.

En sus discursos, la mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno coincidieron de forma abrumadora en criticar los severos recortes del gasto público promovidos desde 2010 por la UE y el Fondo Monetario Internacional como remedio universal para superar la crisis.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su par ecuatoriano, Rafael Correa, fueron categóricos en defender ese punto de vista, y recordaron que su región sufrió dos décadas de ajuste fiscal riguroso, que apenas trajo estancamiento, mayor desempleo y profundas desigualdades sociales. (...)

Sobre el creciente malestar ciudadano en Europa, subrayó que para hacer frente a esos niveles de insatisfacción es necesaria la adopción de una estrategia que obtenga resultados concretos para las personas y presente un horizonte de esperanza, no sólo la perspectiva de más años de sufrimiento.

Nuestros esfuerzos se convirtieron en una solución cuando volvimos a crecer, recordó Rousseff en un mensaje directo a los dirigentes españoles y portugueses. (...)

Manifestó que las políticas de ajuste "aunque alejan el quiste de una quiebra financiera, no alejan la desconfianza de los mercados, y aún más importante, no alejan la desconfianza de las poblaciones".

La presidenta del gigante suramericano recalcó que "la austeridad ni siquiera ha sido capaz de consolidar su objetivo principal, el equilibrio fiscal, pues en virtud del bajo crecimiento y del austero corte de gastos, se asiste ahora al crecimiento de los déficits fiscales y no su reducción".

En la misma línea, su homólogo de Ecuador arremetió contra el neoliberalismo, al considerar que sus recetas no sirven para salir del actual atolladero en el que está sumido el mundo occidental.

"En Latinoamérica fuimos víctimas de la corrupción de los capitales financieros y las políticas de austeridad, que en un contexto de recesión y desempleo sólo profundizan y retrasan la salida de la crisis", indicó.

El problema de los desahucios de viviendas, como resultado de la profunda crisis y el elevado desempleo en España, es para Correa una muestra de la supremacía del capital sobre los seres humanos. (...)

En el plenario de la cumbre, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, también puso el dedo en la llaga de la austeridad, al juzgar que el Estado de bienestar, del cual se enorgullecía el llamado Viejo Continente, parece en peligro de extinción.

La supervivencia del euro, que fue motivo de esperanza, está amenazada y el proceso de integración europeo está atrapado en dilemas profundos, subrayó el canciller de la nación antillana.

Denunció que los ciudadanos de esta región no son consultados ni participan en las decisiones de gobierno, mientras las consecuencias de la debacle financiera se descargan sobre los desempleados, los trabajadores de menos ingresos, los jóvenes y los emigrantes.

A juicio de Rodríguez, quien representó al país caribeño en la cita de la capital gaditana, los recortes sociales y la represión de los movimientos de protesta no pueden ser el camino de ninguna solución para salir de la crisis.

Los sistemas políticos, que alguna vez fueron impuestos como modelo, han perdido legitimidad, agregó.

 En otro tramo de su alocución, el jefe de la diplomacia cubana enfatizó que América Latina y el Caribe viven una nueva época. (...)

América Latina se ha ganado su peso actual por sus propios medios, con esfuerzo y con paciencia, combinando la necesaria austeridad con políticas propias de crecimiento y cohesión social, reconoció el jefe del Gobierno español y anfitrión del encuentro, Mariano Rajoy."         (Prensa Latina , Rebelión, 22/11/2012)

10.4.12

La entrevista entre Dilma Rousseff y Angela Merkel el pasado 5 de marzo en Alemania fue tensa y poco cordial. Dilma se despachó contra la política económica especulativa que impulsa la canciller alemana. Hasta se permitió darle lecciones: los países deben hacer políticas de expansión de las inversiones, porque eso mejora la demanda interna

 “No queremos el dinero de los países ricos”, le dijo Dilma a la canciller Angela Merkel en su reciente visita a Alemania. Criticó “el tsunami de liquidez” creado por los países ricos para levantar una barrera proteccionista que terminarìa hundiendo a la industria de los países emergentes:

 “La salida que ellos encontraron para enfrentar los problemas es una manera clásica, conocida, de exportar la crisis. Cuando el compañero Mario Draghi (ironía por el italiano que preside el Banco Central Europeo y proviene del sector financiero privado) dice que ‘vamos a echar a rodar la maquinita que hace dinero’, está inundando los mercados con dinero.

¿Y qué hacen los inversores? Toman préstamos a tasas bajísimas, en algunos casos hasta negativas, en los países europeos y corren a Brasil para aprovechar lo que los especialistas denominan arbitraje, que, grosso modo, es la diferencia entre las tasas de interés de allí y de aquí.

 Entonces, Brasil no puede permanecer paralizado ante eso. Tenemos que actuar. Tenemos que actuar defendiéndonos, cosa bastante distinta del proteccionismo” (Pagina 12, 28 de marzo de 2012)."    (Rebelión, 03/04/2012, 'Los BRICS y la caída de otro muro', de Raúl Zibechi
Alainet)


"La entrevista entre Dilma Rousseff y Angela Merkel el pasado 5 de marzo en Alemania fue tensa y poco cordial. La presidenta de Brasil se viene quejando del tsunami monetario, como bautizó la política monetaria expansionista de Europa y Estados Unidos, que perjudica la industria de los países emergentes.

Se despachó contra la política económica especulativa que impulsa la canciller alemana y advirtió que Brasil es una economía soberana y, por lo tanto, tomará todas las medidas para protegernos (O Globo, 5 de marzo). (...)

Hasta se permitió darle lecciones a la alemana: Es importante que los países desarrollados no hagan políticas monetarias expansionistas, sino políticas de expansión de las inversiones, porque eso mejora la demanda interna. (...)


En su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, el ministro de Haciendo Guido Mantega dijo que si Brasil no hubiera tomado medidas para evitar una revaluación del real la cotización del dólar habría caído hasta 1.40 (hoy es de 1.80) y toda la industria brasileña ya estaría quebrada, no tendría condiciones de competitividad y no conseguiría exportar nada (Agencia Brasil, 14 de marzo de 2012).

El ministro recordó que los países del norte inyectaron 9 billones de dólares en la economía, y que ante la devaluación de sus monedas, que considera una guerra monetaria, Brasil no puede hacer el papel de tonto. (...)

 En el mismo momento que el gobierno brasileño ingresaba en la guerra de divisas, la Casa Blanca suspendía el contrato que había ganado la brasileña Embraer en una licitación de 20 aviones de ataque Super Tucano por 355 millones de dólares para la fuerza aérea de Estados Unidos. (...)

La cancillería brasileña, habitualmente comedida, no ocultó su desagrado, en especial por el momento y la forma, semanas antes de la visita oficial de Rousseff a Wahington. Pero el dato mayor es otro: la cancillería asegura que esa decición no contribuye a la profundización de las relaciones entre los dos países en materia de defensa (Valor, 2 de marzo de 2012). (...)

Dos hechos nuevos deben constatarse. En las relaciones entre Brasil y los países del norte hay un nuevo tono. El modo como Rousseff encaró a Merkel habla por sí solo. Los países desarrollados quieren canibalizar a los emergentes, dijo la presidenta, lo que no vamos a permitir. En el terreno militar es igual. El jefe del estado mayor de las fuerzas armadas, general José Carlos de Nardo, habló el 20 de marzo ante 44 oficiales que pasaron a desempeñarse en el Ministerio de Defensa: No hay lugar para conflictos en América del Sur. Podemos enfrentar pequeñas crisis en nuestras fronteras, que resolveremos con el traslado rápido de efectivos (Ministerio da Defesa, 20 de marzo de 2012).

Agregó que el continente posee abundancia de hidrocarburos, recursos hídricos, producción de alimentos y biodiversidad, y que el papel de Brasil consiste en contribuir en el proceso de disuasión continental contra la codicia de las potencias extranjeras. Más claro, imposible.(...)

 Cuando un país del tamaño de Brasil decide ingresar en una guerra como la monetaria, es porque está preparado en todos los terrenos para afrontar las consecuencias.

El segundo hecho es que la región camina a marchas forzadas hacia una creciente convergencia política, económica y financiera. La guerra monetaria en curso es apenas el anticipo de la división del mundo en bloques comerciales, en un ambiente de crispado proteccionismo que comenzaría a plasmarse hacia finales de este año (Geab No. 57, septiembre de 2011)."      (Rebelión)


5.4.12

Se reunen en Nueva Delhi los líderes de los países BRICS para discutir, entre otras materias, cómo ayudar a Europa a salir de la crisis financiera.

"Desde hoy se reunen en Nueva Delhi los líderes de los países BRICS para discutir, entre otras materias, cómo ayudar a Europa a salir de la crisis financiera. (...)

En los últimos años estos países han provocado cambios estructurales globales que han tenido un rol determinante en el comercio, la producción y los precios de las materias primas.

Por este motivo se habla de una teoría del desacople en la cual los países emergentes podrían convertirse en el motor del crecimiento mundial. Se estima que hacia 2025 los BRICS concentrarán la mitad del PIB mundial. La gráfica muestra la distancia que hoy separa a los BRICS de los países más avanzados, así como su velocidad de alcance.

El gran problema de los BRICS es el poco peso que tiene en las instituciones de gobernanza mundial. Pese a tener el 40% de la población y el 25% de la producción económica, su peso en la gobernanza global no llega ni al 10%. De acuerdo al FMI, China será la primera economía del mundo en 2016 y, sin embargo, posee menos votos en esa institución que Francia o el Reino Unido.

De ahí que la reunión que comienza hoy sea tan crucial y mucho más determinante que los fatigosos shows mediáticos de las cumbres europeas. Con un poder de reservas en oro y divisas que superan los 1,5 billones de dólares, los BRICS pueden proponer condiciones para salvar a Europa de su camino cada ves más tortuoso, a cambio de una cuota de poder en el FMI. Esta sería una apuesta por el cambio global."       (Jaque al neoliberalismo, 28/03/2012)