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11.2.20

La tecno-utopía y el fin de la política, el sueño roto del M5Stelle

"El ‘partido digital’. A esta formación, nacida de la anti-ideología y el anti-partidismo, le ocurre a gran escala lo que le sucedió a la izquierda radical con el segundo gobierno de Prodi: decepciona y desencanta.

El Movimiento 5 Estrellas siempre ha sido un experimento, una invención política: el primer «partido digital». La renuncia de Di Maio marca un antes y un después irreversible en su historia. Lo irreversible no es tanto su crisis (en la política contemporánea, de irreversible hay poco), sino la distancia de sus mismos orígenes.

Por lo tanto, la crisis tiene un carácter revelador, tanto sobre la naturaleza de este partido, como más en general sobre la idea que ha representado y promocionado.

En primer lugar, se ha revelado la naturaleza de la dirección del Movimiento, que siempre ha sido una sola: la de Gianroberto Casaleggio. Fue el inventor del experimento, el que le dio una caracterización ideológica y organizativa. Sin esta guía, al M5S le cuesta encontrar y mantener una idea coherente de su papel y de su misma naturaleza. Su sucesor, su hijo, no consigue que ni siquiera su criatura (la plataforma digital) funcione bien.

 En segundo lugar, el gobierno demuestra ser un lugar de máximo riesgo para cualquier fuerza que se presente como transformadora (lo sea o no). Las promesas de un cambio repentino y total chocan contra los límites, las inconsistencias y la lentitud de la acción gubernamental contemporánea, sujeta a enormes condicionantes económicos e internacionales, (...)

En términos más generales, la crisis del Movimiento revela que en política los elementos originales siguen siendo fundamentales: la ideología y la organización.

De modo paradójico, el Movimiento 5 Estrellas ha sido quizás el más ideológico de los partidos italianos actuales. Su ideología giraba en torno a cuatro ejes, dos propositivos y dos antagonistas. Los dos primeros eran el ambientalismo y la utopía tecnocrática de una sociedad totalmente digitalizada. La tecno-utopía definida por Casaleggio, adoptada casi en su totalidad por el discurso de las grandes empresas de comunicación, presagiaba una sociedad en la que la digitalización resolvería casi todos los problemas y conflictos sociales. (...)

Estos dos elementos de la ideología de 5 Estrellas están ahora ausentes tanto de su discurso político como de su acción gubernamental, donde las grandes batallas ambientales incluso han sido traicionadas. 

Los dos elementos ideológicos antagonistas eran el anti-partidismo y la anti-ideología. El primero está completamente fuera de juego, cuando el M5S se alía con cualquier partido para estar en el gobierno. Al M5S le falta actualmente el «Ellos», el adversario, y por lo tanto carece de una identidad propia.

¿Contra quién lucha hoy este partido? Y por lo tanto, ¿por quién está luchando? Y en consecuencia, ¿qué es? El anti-ideologismo, es decir, el discurso de que izquierda y derecha no existen, no hay ideas partidistas sino solo buenas o malas ideas, no hay intereses sociales sino solo los intereses de los ciudadanos, no hay valores abstractos y generales, sino solo soluciones efectivas, es igualmente inadecuado para la fase de gobierno, cuando es necesario aclarar «para quién» se está gobernando. 

Y paradójicamente, mientras continúa definiéndose como ni de derecha ni de izquierda, el Movimiento ha ocupado involuntariamente el espacio simbólico de la izquierda: reivindica sus medidas como de «izquierda», es abandonado por sus votantes de derecha, es tentado por una alianza orgánica con el centro-izquierda. Es impulsado por los hechos hacia una posición simbólica partidista, sin admitirla y sin poder asumirla: un estado, en el plano de la identidad, insostenible. 

El mismo discurso es aplicable a la organización. La tecnocracia  Casaleggiana preveía el nacimiento de una forma-partido sin organización, sin sedes ni estructuras ni responsabilidades. Todas ellas cosas esenciales para la acción política. Las cuales, entonces, eran sustituidas, hechas en secreto o justificadas con juegos de palabras que parecían tomaduras de pelo. Con el resultado, también en este nivel, de que el Movimiento se ha convertido en algo que no quería ser, irreconocible para votantes y activistas.

La ideología y las formas organizativas pueden y deben ser innovadas, pero sólo pueden eliminarse si se elimina también la política. Y este era el sueño de Casaleggio."                 

( Loris Caruso , El Viejo Topo,31/01/20.  Texto publicado originalmente en Il Manifesto  )

28.11.18

Di Maio: tiene que quedar claro que en Italia no habrá otra carnicería social... no prescindiremos de los puntos cardinales del presupuesto... renta ciudadana, 9.000 millones; ley de pensiones, 6.500 millones; estafados por los bancos, 1.500 millones; 1.200 millones para bajada de impuestos. Los derechos no se tocan...

"Luigi Di Maio (Avellino, 1986) es ministro de Trabajo y Desarrollo Económico de Italia, también uno de sus dos vicepresidentes y el líder del partido más votado en las últimas elecciones, el Movimiento 5 Estrellas (M5S). Tiene 32 años y es su primera experiencia en la gestión política.  (...) 

Pregunta. La Comisión Europea ha iniciado un proceso de infracción sobre Italia en una decisión histórica. ¿Hasta dónde llegarán en este choque?

Respuesta. Nunca lo hemos vivido como un choque. Pero la opinión pública italiana no entenderá cómo se activa un proceso así contra unos presupuestos que, entre otras cosas, ponen a salvo a cinco millones de personas sin trabajo e indemnizarán a todos los estafados por los bancos; una ley que ayudará a las empresas con la Flat Tax. 

España, por ejemplo, alcanzó un año el 11% de déficit; hubo tiempos en los que se hicieron presupuestos expansivos y Francia también superó los límites. Alemania va más allá del superávit comercial y, en cambio, el proceso de infracción se hace contra el Gobierno italiano.

P. ¿Por qué cree que van contra Italia?

R. Es algo ligado a la naturaleza política de este Gobierno. Al hecho de estar en un momento histórico en el que algunas fuerzas políticas no sobrevivirán a las elecciones europeas: los ciudadanos darán una señal de cambio a todo el establishment europeo en mayo. Si quieren activar ese procedimiento, están en su derecho. Pero nosotros no podemos renunciar a las medidas propuestas.

P. ¿Y cómo piensa hacerlo?

R. Quiero dialogar con la UE en términos de recortar el despilfarro, aumentar la venta de inmuebles y activos de la administración pública, incorporar cláusulas para garantizar que no superamos el 2,4% de déficit. Pero tiene que quedar claro que en Italia no habrá otra carnicería social. Los italianos hemos pasado en 10 años por reformas laborales, aumento del IVA, reforma de las pensiones, subida de impuestos a las empresas... 

Y todos los políticos decían que lo había pedido Europa. Yo creo en una UE solidaria que lleve adelante sus principios, pero la carnicería que nos piden no es posible. Dialogaremos sin renunciar a más derechos para los italianos.

P. Su problema no es solo la Comisión, las agencias de rating, o el FMI. Los mercados han disparado la prima hasta más de 333 puntos esta semana.

R. Tenemos máxima atención por los mercados. No puedo decirle que no esté preocupado, porque lo estoy. Pero lo analizamos con atención: hay un gran miedo de que Italia salga del euro o de la UE. Y yo le aseguro aquí que no será así. Luego, es obvio que la tensión con Bruselas no ayuda a la prima. Pero lo importante es saber qué ley se aprobará definitivamente en el Parlamento: entonces los mercados se calmarán.

P. Entonces, ¿está dejando la puerta abierta a modificaciones importantes en el Parlamento?

R. Pero ninguna podrá prescindir de los puntos cardinales. Renta ciudadana, 9.000 millones; ley de pensiones, 6.500 millones; estafados por los bancos, 1.500 millones; 1.200 millones para bajada de impuestos. Los derechos no se tocan. Pero podemos buscar nuevas fuentes de ingresos. 

Al día siguiente de formar el Gobierno ya estábamos recibiendo los ataques de comisarios de la UE. No es fácil pensar que sea una cuestión de mérito y no de prejuicio.   (...)

P. Cuando lleguen las sanciones, ¿que hará Italia?

R. Discutiremos a ultranza y explicaremos nuestras razones. Pero en un cierto punto, el pueblo europeo se expresará de nuevo. Y eso nos permitirá ver si las políticas de austeridad de estos años han funcionado. 

La percepción del pueblo italiano es que es inexplicable sancionar por primera vez en la historia a un Gobierno que defiende sus derechos: les hará percibir a Europa más lejana.

P. En 2014 ustedes eran contrarios al euro. En 2016 dijeron que el euro destruía la economía del sur. Este año usted garantiza que no saldrá de la moneda única. ¿Qué credibilidad tiene su palabra en este asunto?

R. Hace unos años le habría dicho que Europa es un monolito franco-alemán inamovible. Hoy le digo que somos el Gobierno con el mayor consenso de Europa y tenemos más oportunidades de incidir en los procesos de la eurozona. Si ha cambiado nuestra línea es porque han cambiado los presupuestos de partida. Este Estado tiene un Gobierno que tras las europeas contará con más interlocutores. (...)

Nuestra intención es clara y es la misma que la de la Comisión: reducir la deuda pública italiana. Para lograr este objetivo hemos elegido el camino del crecimiento, visto que las medidas del pasado no funcionaron, como demuestran los datos. 

Estamos dispuestos al diálogo si no se tocan los derechos ciudadanos y fundamentales de la ley de presupuestos. Para todo el resto, estamos de acuerdo. Hablo de cortar el despilfarro y reorganizar el gasto público”, señala. (...)"       

(Entrevista a Luigi Di Maio, vicepresidente del gobierno italiano, Vicente Verdú, El País, 23/11/18)


Como alternativa a la salida del euro... europeseta electrónica:

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:  

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm  

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

11.9.18

Di Maio, vicepresidente italiano y ministro de trabajo, del Movimiento 5 estrellas, ha aprobado el Decreto Dignidad: para luchar contra el precariado, se reduce la duración máxima de los contratos temporales (un año), se establecen importantes restricciones a la deslocalización de las empresas, y se prohibe la publicidad de apuestas y juegos de azar, azote de las clases bajas... una decisión valiente, que ¿no debería copiar toda la izquierda continental?

"La aprobación del llamado “Decreto Dignidad” por parte del gobierno italiano ha provocado furibundas reacciones en diversos círculos políticos y empresariales. La multinacional alemana Foodora abandona Italia. Lejos de toda prudencia, las principales organizaciones patronales amenazan con despidos masivos. 

El día de su aprobación en el Senado, los representantes del Partido Demócrata exhibieron carteles en los que podía leerse #ByeBye lavoro (“Adiós trabajo”), lo que motivó que la presidenta de la cámara los llamara al orden. Periodistas a sueldo de las finanzas han emprendido una campaña sin precedentes contra el artífice de la norma, Luigi di Maio, el joven ministro de Trabajo y vicepresidente del país transalpino. 

Hasta los sindicatos han manifestado su oposición al Decreto, aunque en este caso por motivos muy distintos a los anteriores. Lo cierto es que el Decreto Dignidad ha abierto un intenso debate en la sociedad italiana sobre los parámetros que rigen las relaciones laborales y, más allá, sobre las políticas sociales y económicas aplicadas en Europa desde la aprobación del Tratado de Maastricht.

 ¿A qué viene tanto ruido? Empecemos por contextualizar el Decreto Dignidad en la historia de la legislación laboral italiana. Una historia, por cierto, que resultará familiar a los lectores españoles. 

Durante los últimos treinta años, las sucesivas reformas laborales han desregulado el mercado de trabajo y han generalizado la precariedad laboral: la Ley Treu (1997), la reforma Biaggi-Maroni (2003), los denominados “bonos de trabajo” (2008), la Ley Fornero sobre las pensiones (2012)… estas y otras normas fueron construyendo un mercado laboral precario y desregulado en el que los empresarios tienen por entero la sartén por el mango.

 La culminación de este proceso fueron las reformas acometidas por Matteo Renzi en los años 2014 y 2015, que implantaron el llamado “contrato único” (despido libre) y la contratación temporal sin causa como formas ordinarias de gestión de la mano de obra en las empresas. O sea, precariedad para todos y en todas partes. (...)

Partiendo de esta base, no puede negarse que el Decreto Dignidad constituye un punto de inflexión en las políticas sociales aplicadas en Italia desde la irrupción del neoliberalismo. Se dirá, con razón, que la norma no cuestiona el paradigma dominante del mercado de trabajo y que serían necesarias reformas mucho más profundas y ambiciosas. Así es. Pero ello no debería impedirnos valorar en su justa medida el Decreto Dignidad.

Veamos sucintamente su contenido. Para atajar la precariedad laboral, se reduce la duración máxima de los contratos temporales de 36 a 24 meses y, todavía más importante, se restablece el principio de causalidad en la contratación temporal a partir del primer año de vigencia del contrato, de modo que éste sólo podrá prorrogarse cuando existan circunstancias temporales y objetivas que lo justifiquen. 

Aún más, con afán evidentemente disuasorio, se incrementa significativamente la indemnización por despido de los contratos temporales y se penaliza el uso abusivo de los mismos, aumentando la cotización adicional a la Seguridad Social en 0,5 puntos por cada prórroga del contrato.
Pero no sólo eso.

El Decreto Dignidad establece también importantes restricciones a la deslocalización empresarial, sancionando a las empresas que abandonen el territorio italiano con la pérdida de las ayudas públicas vinculadas a inversiones productivas que hayan recibido, e imponiendo fuertes multas administrativas si la empresa se desplaza a países no pertenecientes a la Unión Europea.

 Aunque está por ver cuál es su eficacia, creemos que se trata de una decisión valiente al menos por dos razones: primero, porque supone un cuestionamiento de los principios que inspiran la construcción neoliberal del mercado europeo, señalando el nudo de problemas a los que muy pronto tendrá que enfrentarse el gobierno italiano; y, segundo, porque fortalece la posición de poblaciones laborales completas que hasta ahora asistían impotentes a la degradación sistemática de sus condiciones de vida y trabajo para “hacer de Italia un país competitivo” y “salvar los puestos de trabajo”.

Por último, pero no por ello menos importante, el Decreto Dignidad aborda la prohibición de la publicidad de las apuestas deportivas y juegos de azar, en la pretensión de erradicar una lacra social que golpea sin piedad a las familias italianas, especialmente a las más pobres y vulnerables. 

Con la única excepción de las loterías nacionales, la norma prohíbe cualquier clase de publicidad relacionada con apuestas y juegos de azar, efectuada por cualquier medio, incluyendo eventos deportivos, culturales o artísticos, transmisiones de televisión y radio, prensa diaria y periódica, publicaciones en general, vallas publicitarias e Internet. 

La lucha contra la ludopatía nunca ha sido fácil, tampoco en Italia, como evidencian las muchas iniciativas fallidas que se emprendieron en el pasado. Al proceder de este modo, el gobierno italiano está asumiendo la defensa de las clases populares frente a grupos de presión poderosos e influyentes que controlan los principales medios de comunicación a través de gigantescas inversiones publicitarias.

 En nuestra opinión, la importancia del Decreto Dignidad no puede ser ignorada. El gobierno italiano parece ser el único que ha tomado nota de la importante Resolución del Parlamento Europeo aprobada el pasado 31 de mayo sobre la lucha contra la precariedad laboral, en la que se insta a los Estados miembros a erradicar el empleo precario y a promover el trabajo de calidad, seguro y bien remunerado.

 Es posible que las medidas laborales del Decreto sean insuficientes, pero rompen con el pasado reciente y transitan un nuevo camino. Las medidas contra las deslocalizaciones apuntan a las empresas que en mayor medida han explotado y precarizado el trabajo.

 La lucha contra la ludopatía implica la defensa efectiva de los más pobres y excluidos, de las personas que sufren la crisis y lo han perdido todo. Guste o no guste, el Decreto Dignidad constituye un notable esfuerzo por defender al pueblo italiano contra los señores de las finanzas y de las deslocalizaciones."                (Manolo Monereo, Cuarto Poder, 05/09/18)

12.3.18

El sur de Italia se rebela y abraza masivamente las propuestas de M5S. Reconoce a Luigi Di Maio a uno de los suyos. Escriba esto bien claro. Puede que Luigi no tenga ningún título universitario, pero tiene dignidad. Justo lo que les falta a los demás. Es uno de los nuestros...


"(...) Hijo de una profesora y de un pequeño constructor de la zona, el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el partido más votado y un auténtico ciclón en el sur de Italia (una de cada dos papeletas), es hoy el orgullo de un pueblo poco dado a las alegrías colectivas. Al cabo de 10 minutos, la tertulia política en el bar ya reúne a siete personas con el mismo fervor por Di Maio. 

Entonces, Rosa deja de remover un café con la cucharilla y se pone seria.
—Escriba esto bien claro. Puede que Luigi no tenga ningún título universitario, pero tiene dignidad. Justo lo que les falta a los demás. Es uno de los nuestros.

 No es casualidad que Luigi Di Maio creciera en Pomigliano D’Arco (39.900 habitantes), un pequeño pueblo a 20 kilómetros de Nápoles golpeado por casi todos los males del sur de Italia. (...)

Ni siquiera es fortuito que la propuesta estrella de la formación, una renta mínima de ciudadanía que supuestamente permitiría a todo el mundo llegar los 780 euros mensuales, haya sido el golpe definitivo. El sur de Italia, inclinado antiguamente a un voto clientelar hacia los partidos de gobierno, ha dicho esta vez basta. 

Hay un vínculo directo entre el éxito de M5S (32,7% de los votos), la renta per cápita y la tasa de desempleo del país. La formación, una suerte de start up política creada en 2009 por el cómico Beppe Grillo y el empresario de comunicación Gianroberto Casaleggio, gana donde el malestar y el cabreo son mayores. (...)

El artefacto político que lidera Di Maio, construido fuera del tradicional eje ideológico izquierda-derecha, es el que mejor ha sabido leer la herida de una Italia que sigue invirtiendo mayores recursos en las zonas más ricas (296 euros por persona en el norte) y menos donde mayor es la necesidad (107 en el sur, según datos de Svimez). 

La victoria también es significativa en los barrios periféricos y más degradados como Scampia, la zona cero durante años de la Camorra napolitana (más del 65% de votos), o San Giovanni a Teduccio, una depauperada zona industrial del este de la capital de Campania (60%). (...)

El fenómeno se reproduce donde hay obreros y el ruido de las máquinas ha dejado de sonar. A las 14.00 comienza el cambio de turno en la fábrica de Fiat de Pomigliano D’Arco. Decenas de trabajadores terminan la jornada y se dirigen en grupo a la salida. Salvatore Esposito, 56 años, tres décadas en la cadena de montaje. Siempre votó a la izquierda. 

 “Era de los duros, del Partido Comunista”, suelta masticando la mala leche de las ocho horas en el tajo. La izquierda ya no representa a los obreros, protesta. El mantra recorre Europa y brilla en el sur de Italia. “Por primera vez en mi vida he dejado de votarles. Apoyo a Di Maio”. Las 20 personas que caminan junto a él hacia la salida asienten y levantan la mano mostrando los cinco dedos: Cinco estrellas.

Las pensionistas tienen una visión parecida. Domenico Leone, un tipo alto y robusto que aparece con un pequeño ramo de mimosas para su hija en el Día de la Mujer, trabajó 43 años en la misma fábrica. Hubo cambios. Primero fue Fiat. Luego General Electric. Pero él se mantuvo siempre en la izquierda. Votó comunista, socialistas, luego PD... Y algo se rompió. 

“Son peores que la Democracia Cristiana. Aquella gente que luchó con nosotros ahora son casta, tienen sueldos vitalicios, puestos en los consejos de administración. Nos han abandonado”. Domenico fue el último en convencerse de sus antiguos compañeros, no le sonaba bien el rollo del Movimiento. 

“Me costó aceptarlo. No son lo mismo… Pero el PD ha hecho política contra nosotros, el Jobs Act [la reforma laboral de Renzi] nos ha masacrado. Di Maio no es de izquierdas, pero lucha por la moralidad de la política, por la transparencia”. El 37% de los obreros de Italia ha votado M5S, según el instituto Cattaneo. 

La izquierda ha muerto, viva la izquierda. El partido de Luigi Di Maio ha enterrado al PD en el sur. La mayoría de votos que ha perdido el partido de Renzi ha ido a parar los grillinos (14%) o a la abstención (22%). Un fenómeno que sugiere, como ha sucedido en España, que tarde o temprano las dos formaciones en auge —Liga y M56— tratarán de fagocitar a los partidos tradicionales a izquierda y derecha. 

Este es solo un paso intermedio en el trasvase de votantes. “El sur ha votado para hacer tabla rasa de las clases dirigentes, sobre todo de izquierda. Una parte de la culpa es de Renzi, de su desvinculación con la izquierda clásica. 

Aquí se ha pagado muchísimo en la crisis, pero sobre todo, unas políticas de austeridad asimétricas que, en términos de contribución, han pesado el doble que en el norte”, señala Giuseppe Provenzano, vicedirector de Svimez, la asociación que analiza el desarrollo del sur.

 La antipolítica se institucionaliza, pero el fenómeno ha cuajado en la base. Don Peppino, el párroco de Pomigliano, llega a la parroquia con un grupo de niños de familias sin recursos. Se ocupa de ellos y de otras batallas sociales. De eso conoce a Di Maio, católico practicante, desde que tenía 15 años. Trabajaron juntos en la preparación de un referéndum contra la privatización del agua en la región. 

El líder de M5S participó en lo que el cura define como un "observatorio político" gestionado desde la parroquia. Una forma de analizar los problemas de la gente sin atender a los ejes ideológicos que encontró un encaje perfecto en el M5S. “Esto es una revolución. La gente ha dicho basta. 

Está harta de que no se respeten sus derechos. La política, especialmente en el sur, está fuera de la vida real”. En Pomigliano creen que, por fin, uno de los suyos ha llegado a Roma para solucionarlo."             (Daniel Verdú, El País, 11/03/18)