Mostrando entradas con la etiqueta o. Iran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta o. Iran. Mostrar todas las entradas

23.6.25

La miseria en Irán... ¿Cómo ha podido la economía iraní llegar a niveles tan bajos en un país con tantos recursos naturales y una mano de obra relativamente cualificada? La respuesta es doble: en primer lugar, los esfuerzos incesantes de las potencias imperialistas que solían gobernar Persia, decididas a debilitar y estrangular el desarrollo económico independiente, primero mediante el golpe de 1953 y luego con sanciones masivas a las exportaciones de Irán y el bloqueo de cualquier inversión y tecnología extranjera... y luego la revolución iraní de 1979, que finalmente instauró una autocracia clerical apoyada por una élite militar que posee y controla gran parte de la economía... La pérdida de ingresos por las sanciones se estima en un total de 12 billones de dólares en los últimos 12 años de sanciones. Ahora, Israel y Occidente buscan destruir el gobierno, las ciudades y la infraestructura del país e imponer un cambio de régimen... Debido a esto, Irán es un Estado capitalista fallido... Con el 10 % de las reservas verificadas de petróleo del mundo y el 15 % de sus reservas de gas, Irán podría ser una superpotencia energética como Arabia Saudita. Pero debido a que tiene un régimen en el poder que es anatema para Israel, los jeques suníes y Occidente, no se le ha permitido desarrollarse... los ingresos del petróleo son absorbidos por las exigencias de los mulá y los militares. Los presupuestos combinados de las grandes fundaciones religiosas, llamadas bonyads, representan el 30 % del gasto público total. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) controla alrededor de un tercio de la economía iraní a través de filiales y fideicomisos... Irán se ha visto obligado a realizar un enorme gasto militar, en parte para defender el régimen de Occidente e Israel, pero también para mantener a la élite militar que mantiene en el poder a los mulá... El expresidente iraní Mahmud Ahmadineyad afirma que el 60 % de la riqueza nacional está controlada por solo 300 personas, la mayoría de las cuales trasladan su riqueza al extranjero para comprar inmuebles o guardarla en cuentas secretas (Michael Roberts)

 "Mientras Israel e Irán intercambian ataques con misiles tras la gran ofensiva lanzada por Israel la semana pasada, el presidente estadounidense Trump ha propuesto un intervalo de dos semanas para negociar un acuerdo de rendición con Irán o unirse al ataque contra Irán con sus propios bombardeos. El pueblo iraní está sufriendo mucho por los bombardeos, pero esto solo añade otra dimensión horrible a la crisis económica del propio Irán y al largo sufrimiento de su pueblo.

En las últimas dos décadas, los resultados económicos de Irán revelan un patrón de declive persistente. Según el informe Perspectivas de la economía mundial publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre de 2024, el producto interior bruto (PIB) nominal de Irán se estimaba en aproximadamente 434 000 millones de dólares. Dada una población de casi 90 millones de habitantes, la renta per cápita es muy baja, ocupando el puesto 117 en el mundo.

La inflación anual se sitúa actualmente en torno al 40 %, con un aumento vertiginoso del precio de los alimentos y la escasez de productos de primera necesidad. Aproximadamente el 33 % de las y los iraníes vive por debajo del umbral oficial de la pobreza. La tasa de desempleo juvenil se acerca al 20 %, y la mitad de los hombres de entre 25 y 40 años están desempleados y no buscan activamente trabajo. Durante las dos últimas décadas, uno de los problemas estructurales más acuciantes de Irán ha sido su incapacidad para generar suficientes oportunidades de empleo, a pesar de su población joven y en crecimiento. Millones de jóvenes con título universitario siguen excluidos del mercado laboral por falta de trabajo.

En el último año, en un país con abundantes reservas de combustibles fósiles, el país se ha enfrentado a una grave crisis energética, con un déficit eléctrico del 50 % de su capacidad total de generación, lo que ha provocado pérdidas de producción estimadas entre el 30 % y el 40 %. El agotamiento de los recursos hídricos ha provocado que los principales embalses que abastecen a Teherán hayan alcanzado niveles críticamente bajos, con solo el 7 % de su capacidad total.

¿Cómo ha podido la economía iraní llegar a niveles tan bajos en un país con tantos recursos naturales y una mano de obra relativamente cualificada? La respuesta es doble: en primer lugar, es el resultado de los fracasos de sucesivos regímenes corruptos, empezando por el golpe de Estado de la CIA en 1953 contra el primer ministro electo de Irán, Mohammad Mossadegh, para instalar la dinastía proimperialista de los Pahlavi bajo el Sah, que gobernó como monarca absoluto durante dos décadas; y luego la revolución iraní de 1979, que finalmente instauró una autocracia clerical apoyada por una élite militar que posee y controla gran parte de la economía.

La segunda razón son los esfuerzos incesantes de las potencias imperialistas que solían gobernar Persia, decididas a debilitar y estrangular el desarrollo económico independiente, primero mediante el golpe de 1953 y luego con sanciones masivas a las exportaciones de Irán y el bloqueo de cualquier inversión y tecnología extranjera. Con la excusa de que los mulá financian y apoyan a fuerzas guerrilleras religiosas como Hamás en Palestina y Hezbolá en el Líbano, y al gobierno chií de Assad (ahora derrocado) en Siria, las potencias occidentales han hecho todo lo posible por debilitar y destruir el nivel de vida del pueblo iraní. La pérdida de ingresos por las sanciones se estima en un total de 12 billones de dólares en los últimos 12 años de sanciones. Ahora, Israel y Occidente buscan destruir el gobierno, las ciudades y la infraestructura del país e imponer un cambio de régimen.

Debido a esto, Irán es un Estado capitalista fallido. Con el 10 % de las reservas verificadas de petróleo del mundo y el 15 % de sus reservas de gas, Irán podría ser una superpotencia energética como Arabia Saudita. Pero debido a que tiene un régimen en el poder que es anatema para Israel, los jeques suníes y Occidente, no se le ha permitido desarrollarse. El fracaso tanto del régimen del Sah como del de los mulá queda patente en la evolución de la rentabilidad del capital iraní a lo largo de las últimas décadas. La crisis económica mundial de la década de 1970 provocó una fuerte caída de rentabilidad, sentando las bases económicas para el fracaso de la dinastía Pahlavi y su derrocamiento.

Sin embargo, los mulá no pudieron cambiar la situación hasta la subida del precio del petróleo a finales de la década de 1990.

Este auge de las materias primas llegó a su fin en la década de 2010 y la rentabilidad volvió a caer.

La economía iraní se expandió desde un nivel muy bajo en la edad de oro del crecimiento de la década de 1960, pero a finales de la década de 1970 la economía se hundió bajo el régimen del Sah. La situación no mejoró durante el tumultuoso periodo de los años 80 bajo el régimen de los mulá, cuando se instalaron los bajos precios del petróleo. El crecimiento repuntó ligeramente en la década de 2000 con el aumento de los precios del petróleo. Pero desde 2010, con la caida de los precios del petróleo y el aumento de las sanciones, se ha producido un estancamiento.

Los ingresos del petróleo representan alrededor del 18 % del PIB y el sector de los hidrocarburos proporciona el 60 % de los ingresos del Gobierno y el 80 % del valor total anual de las exportaciones e ingresos en divisas. Por lo tanto, todo depende del precio del petróleo: la variación de 1 dólar en el precio del crudo en el mercado internacional supone una variación de 1000 millones de dólares en los ingresos petroleros de Irán. A pesar de las sanciones y la falta de inversiones, Irán consigue exportar alrededor de 1,5 millones de barriles de crudo al día y otro millón al día en productos petrolíferos.

Pero estos ingresos son absorbidos por las exigencias de los mulá y los militares. Los presupuestos combinados de las grandes fundaciones religiosas, llamadas bonyads, representan el 30 % del gasto público total. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) controla alrededor de un tercio de la economía iraní a través de filiales y fideicomisos. El IRGC tiene más de cien empresas con unos ingresos anuales de 12 000 millones de dólares. Se adjudica la mayor parte de los grandes proyectos de infraestructura. En 2024, el IRGC recibió 12 000 millones de euros, es decir, el 51 % de todos los ingresos procedentes del petróleo y el gas.

Irán se ha visto obligado a realizar un enorme gasto militar, en parte para defender el régimen de Occidente e Israel, pero también para mantener a la élite militar que mantiene en el poder a los mulá. El gasto más costoso de Irán en materia de defensa es su programa nuclear, que se aproxima a los 500 000 millones de dólares acumulados, que podrían haberse invertido de forma productiva en tecnología y aumentos salariales. Como resultado de su programa nuclear, destinado a disuadir los ataques de Israel y Occidente, las sanciones han provocado la desaparición de la inversión extranjera que ayudaba a desarrollar la economía.

El Gobierno ha zigzagueado entre el control estatal y la liberalización promercado en un esfuerzo desesperado por impulsar los sectores productivos. En 2005, los activos del Gobierno se estimaban en 120 000 millones de dólares. Pero desde entonces, la mitad de esos activos se han privatizado. El resultado es que la economía está agotada por los mulá y la élite militar, mientras que la inversión de los sectores capitalistas es escasa o nula.

El expresidente iraní Mahmud Ahmadineyad afirma que el 60 % de la riqueza nacional está controlada por solo 300 personas, la mayoría de las cuales trasladan su riqueza al extranjero para comprar inmuebles o guardarla en cuentas secretas. Según la Base de Datos Mundial sobre la Desigualdad, el 1 % más rico de los iranís posee el 30 % de toda la riqueza nacional y el 10 % más rico posee casi dos tercios, mientras que el 50 % más pobre solo posee el 3,5 %.

Las privatizaciones y las desigualdades en la distribución de la riqueza han dado lugar a una élite gobernante dividida entre los fundamentalistas religiosos respaldados por el Ejército y una facción empresarial que busca un acuerdo con Occidente. Estos últimos reformistas son promercado y quieren que se levanten las sanciones, sean cuales sean las concesiones a Occidente. Si caen los mulá, se apresurarán a unirse al bando imperialista y buscarán la paz con Israel en los términos de este último, tal y como han hecho los jeques árabes.

Ninguno de los dos bandos de la élite está interesado en mejorar las condiciones de la clase obrera iraní. El salario medio es de unos 150-200 dólares al mes, lo que lleva a mucha gente a abandonar las pequeñas ciudades, donde reina la pobreza, en busca de trabajo en las grandes ciudades. La realidad es que los ingresos medios apenas han variado desde la década de 1980.

Antes del diluvio de la guerra, el malestar laboral había ido en aumento, ya que las y los trabajadores exigían salarios más altos para hacer frente a la inflación. El Consejo Superior del Trabajo propuso recientemente un salario mínimo de 23,4 millones de tomans, pero los trabajadores y trabajadoras argumentaron que el coste real de la vida es de al menos 29 millones de tomans. El salario mínimo propuesto por el Gobierno, de 14 millones de tomans, ha desatado la indignación, ya que está muy por debajo del umbral de la pobreza. Según la agencia estatal de noticias ILNA, una petición que exigía un aumento salarial del 70 % había reunido más de 25 000 firmas de trabajadores. Ali Moqaddasi-Zadeh, jefe de los Consejos Laborales Islámicos de Khorasan del Sur, advirtió el pasado mes de febrero: “Con un coste de vida estimado en 23 millones de tomans, las y los trabajadores se verán obligados a vivir en barrios marginales y a quedarse sin hogar. El año que viene será de inflación extrema y dificultades a menos que el Gobierno tome medidas”.

La crisis de la vivienda agrava aún más el problema, ya que el 45 % de los ingresos familiares se destina al alquiler. Los trabajadores y trabajadoras informan que incluso alquilar una sola habitación se está volviendo inasequible. Con la aceleración de la inflación, ni siquiera se pueden pagar los alimentos básicos. El coste de las aves de corral ha obligado a las y los ciudadanos a hacer largas colas para comprar pollo asequible en muchas ciudades. La inflación de los alimentos en Irán ha aumentado hasta superar el 35 %. Los medios de comunicación controlados por el Estado informan de largas colas para comprar pan en las principales ciudades, lo que recuerda al racionamiento en tiempos de guerra. Muchas panaderías se han visto obligadas a cerrar debido al aumento del precio de la harina y los ingredientes.

En la primera mitad de este año, la economía iraní ha permanecido estancada, con un sector energético en dificultades, una rápida depreciación de la moneda nacional y una tasa de inflación superior al 40 %, lo que ha provocado una grave disminución del poder adquisitivo.

Y ahora han llegado las bombas." 

( , Viento Sur, 21/06/25, gráficos en el original)

20.5.24

La cúpula iraní quedó decapitada... para los dirigentes que Occidente considera enemigos, es un momento desafortunado: el 16 de mayo, el intento de asesinato del Primer Ministro eslovaco Robert Fico, amigo de Putin... el 19 de mayo, el accidente mortal del helicóptero presidencial iraní... De haber sido un atentado, Irán se habría visto obligado a declarar la guerra. Y nadie, al menos en Irán y entre sus aliados, quiere una guerra mundial... Israel, hacia el que se habían cernido serias sospechas por la obsesión de Netanyahu de hacer la guerra a Irán y por el desaire sufrido recientemente por el ataque de la manifestación iraní contra su territorio, negó inmediatamente cualquier implicación... Una sugerencia, sólo una sugerencia, ve la iniciativa vinculada al accidente del avión iraní, con orden de detención contra Netanyahu y otros por parte de la fiscalía internacional por crímenes de guerra (Piccole Note)

 "La cúpula iraní quedó decapitada, ya que, además del presidente Ebrahim Raisi, en el helicóptero que se estrelló en las montañas del este de Azerbaiyán viajaba también el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian.

El helicóptero regresaba del vecino Azerbaiyán, donde Raisi había inaugurado la presa de Qiz Qalasi junto con su homólogo azerbaiyano Ilham Aliyev. Un viaje importante, de lo contrario no habría llevado consigo al ministro de Asuntos Exteriores, y presumiblemente no limitado a lo que afirman los informes oficiales.

Irán, Azerbaiyán, Israel

Pero más allá de las incógnitas, lo cierto es que Bakú es importante para Teherán, dados los lazos que unen a ambos países por su proximidad y por el hecho de que Azerbaiyán es el único país de mayoría chií aparte de Irán.

Pero precisamente esta proximidad ha hecho que las relaciones entre ambos países sean en ocasiones arduas, entre otras cosas por las estrechas relaciones entre Bakú y Tel Aviv, acérrimo antagonista de Teherán, hasta el punto de que para Israel, como escribió Hanshel Pfeffer en Haaretz, Azerbaiyán constituye «una “puerta trasera” extremadamente útil para actividades de inteligencia y otras actividades clandestinas dirigidas hacia el vecino Irán».

¿Netanyahu y Erdogan en una improbable alianza contra Irán en Nagorno-Karabaj?

 Las preguntas de ayer sobre el accidente, una sobre todo: ¿cómo es posible que de los tres helicópteros, el presidencial y los dos escoltas, que viajaban por la misma ruta y se enfrentaban al mismo mal tiempo, fuera el aparato que cayó, sin duda el más vigilado por los mecánicos, probablemente el más avanzado y sin duda conducido por el piloto más experimentado de los tres?

Lo que es seguro es que la noticia se manejó con cuidado, por ser potencialmente explosiva. De haber sido un atentado, Irán se habría visto obligado a declarar la guerra.

Y nadie, al menos en Irán y entre sus aliados, quiere una guerra mundial, porque eso habría ocurrido si Teherán hubiera atacado a Israel, con Estados Unidos obligado a ayudar y la implicación igualmente forzada de los países europeos. Con incógnitas y contingencias a escala mundial por delante.

El presidente mártir

En definitiva, aunque hubiera sido un atentado, Teherán se habría visto obligado a hablar de accidente, y tal es la versión oficial de las autoridades iraníes. Israel, hacia el que se habían cernido serias sospechas por la obsesión de Netanyahu de hacer la guerra a Irán y por el desaire sufrido recientemente por el ataque de la manifestación iraní contra su territorio, negó inmediatamente cualquier implicación.

 Así pues, sólo nos queda informar de lo que escribe Irna, la agencia oficial iraní: «El octavo presidente de la República Islámica de Irán, el domingo 30 de mayo de 1403 [ed. calendario persa], tras la inauguración de la presa de Qiz Qalasi [...] sufrió un accidente en helicóptero en la región de Warzaghan.

«Seyyed Mohammad Ali Al Hashem, representante del Líder Supremo e Imán de Tabriz, Hossein Amirabdollahian, Ministro de Asuntos Exteriores, Malik Rahmati, Gobernador de Azerbaiyán Oriental, el Sargento Seyed Mehdi Mousavi, Comandante de la Unidad de Protección del Presidente, y la tripulación que volaba con ellos sufrieron el martirio». Titular de la nota: «Presidente martirizado».

Es poco probable que la muerte del presidente y del ministro de Asuntos Exteriores provoque cambios en la línea política iraní. Pero también es probable que se encienda la dialéctica interna de cara a las elecciones, que se celebrarán dentro de cincuenta días, y que los enemigos de Irán intenten aprovechar el momento, ya sea avivando las protestas o con otras más graves.

Irán, ¿continuará la distensión?

Queda por ver si lo ocurrido repercutirá en el actual enfrentamiento entre los aliados de Irán -Hezbolá, Houti, milicias chiíes iraquíes, fuerzas palestinas- e Israel, que comenzó con la sangrienta invasión de Gaza, ya que el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, era una figura de referencia para todas estas fuerzas.

 Y está por ver si afectará a las medidas de distensión iniciadas recientemente por Irán. De hecho, el 8 de mayo, la cúpula del Organismo Internacional de la Energía Atómica aterrizó en Irán para reactivar el acuerdo nuclear iraní, interrumpido bajo la presidencia de Trump, lo que agravó aún más las relaciones entre Teherán y el OIEA tras el asesinato del comandante de los Guardianes de la Revolución, el general Qassem Soleimani, a manos de Estados Unidos.

El OIEA e Irán buscan reactivar su cooperación en el marco del acuerdo de 2023

Un acuerdo sobre este punto evitaría una bomba atómica iraní (aunque a día de hoy ni siquiera se vislumbra en el horizonte), pero sobre todo desbarataría las esperanzas de quienes esgrimen el coco nuclear iraní para desencadenar una guerra preventiva contra Teherán. Por parte iraní, el encargado de supervisar el diálogo había sido hasta ahora el difunto ministro de Asuntos Exteriores.

Y está por ver si continuará el diálogo indirecto que Teherán ha abierto bajo cuerda con Estados Unidos en Omán, destinado a reducir las tensiones entre ambos países. La existencia de las conversaciones fue anunciada por Teherán el 18 de mayo, con un comunicado de la IRNA en el que se informaba de que continuarían (La Cuna).

Irán afirma que las conversaciones indirectas con EE.UU. «no serán las últimas

 Por último, permítannos hacer constar que para los dirigentes que Occidente considera antagonistas o enemigos, es un momento desafortunado: el 16 de mayo, el intento de asesinato del Primer Ministro eslovaco Robert Fico, amigo de Putin; el 19 de mayo, el accidente mortal del helicóptero presidencial iraní. El tiempo apremia. (...)

 La petición de hoy de una orden de detención contra Netanyahu y otros por parte de la fiscalía internacional por crímenes de guerra. Una sugerencia, sólo una sugerencia, ve la iniciativa vinculada al accidente del avión iraní, ya sea antes o después."

(Piccole Note, 20/05/24, traducción DEEPL)

10.2.23

“En Irán hay una revolución espontánea protagonizada por las mujeres... El final del fascismo islámico se llama Mahsa Amini"... la teocracia iraní es un régimen de corte fascista... es inquietante su parecido a los fascismos clásicos europeos... EEUU hará todo lo posible para impedir un Estado democrático en Irán, manteniendo el sistema, sea llevando al poder a un militar, a Reza Pahlavi, o imponiendo una guerra (Nazaním Armanian)

 "Nazanín Armanian fue profesora de relaciones internacionales en la UNED y en la Universidad de Barcelona, escritora con perspectiva de género sobre las mujeres en el mundo islámico y articulista. En la actualidad podemos leer cada semana un imprescindible artículo suyo en el diario Público. Su profunda formación marxista y feminista le permite analizar de forma diferenciada la realidad política de las relaciones internacionales. (...)

C.B.C.- ¿Quién es Nazanín Armanian? ¿Cómo te definirías a ti misma?

N.A.- Una “Bolchevique” desde los 15 años. No conozco otra vida, otra Nazanín que no sea ésta.

C.B.C.- Llegaste a España en 1983 procedente de Irán, ¿qué supuso la llegada de Jomeini al poder para ti?

N.A.- Destrozó mi vida y la de todos los iraníes: cientos de miles encarcelados, desde entonces, decenas de miles ejecutados, tras recibir durísimas torturas. Una guerra devastadora y sin sentido de 8 años con Irak, que dejó un millón de muertos en ambos lados. Millones de familias desintegradas, incluida la mía, que nos esparcimos por el mundo. Falleció mi padre de cáncer, no pude cuidar de él y ni siquiera conozco su tumba. Al menos 8 millones de iraníes han tenido que huir del país, tras la instalación del fascismo islámico, en el único éxodo en la larga historia de esta nación.

C.B.C.- ¿Cuáles fueron las razones por las que saliste de tu país?

N.A.- Por mis actividades en el Partido Comunista Tudeh: hicimos todo lo posible para levantar un Irán democrático y justo, pero no pudimos: fuimos derrotados (¡provisionalmente!) por el imperialismo y su aliada la extrema derecha islámica.

C.B.C.- ¿Cómo es posible que se instalara un sistema de terror teocrático así en Irán, abortando una revolución laica por la justicia social que estaba en marcha?, ¿cómo lo analizas tú?

N.A.- En un país tan estratégico como Irán, siendo la primera reserva mundial del gas y frontera con la Unión Soviética, EEUU no iba a permitir un Irán revolucionario. Abortó la revolución llegando a un acuerdo con el clérigo de extrema derecha chiita, Ruhollá Jomeini, para plantarlo en Irán, después de tres meses de una intensa propaganda en Francia para darle a conocer. Luego los cazas franceses, país perteneciente a la OTAN, le escoltó hasta Teherán. El mismo año, en otros dos países vecinos de la URSS, Afganistán y Polonia, la extrema derecha patrocinada por EEUU asaltó sus Estados socialistas.

 C.B.C.- Desde que los Ayatolás ocuparon el poder, ¿cómo ha ido cambiando la vida en Irán? ¿Qué tipo de hegemonía cultural han instalado en el país los mulá? ¿Tiene algo que ver con la cultura iraní?

N.A.- Jomeini pensaba que Dios le había dado la misión de instaurar en Irán un gobierno a semejanza del que dirigió Mahoma en el Siglo VII para las tribus árabes. Intentó desiranizar la cultura para reislamizar-rearabizarla. Empezó por la vestimenta de los ciudadanos, y siguió con prohibir las fiestas milenarias como el Nouruz, el equinoccio de primavera, siendo el inicio del año nuevo del país desde hace 5.000 años, y la de saltar sobre el fuego (la de San Juan en España, que es de origen persa, por ejemplo). Fue prohibida toda clase de festejo, alegría, celebraciones con el cántico y baile, imponiéndose la celebración de la muerte de los santos islámico-árabes. Han llegado hasta atentar contra la herencia arqueológica iraní preislámica, nombres persas, las lenguas iraníes (persa, kurda, baluch, etc.).

C.B.C.- ¿Qué sucedió con las mujeres, cómo han afectado estos cambios a sus vidas? ¿Qué significa el velo para las mujeres?

 N.A.- El velo (que no es el “pañuelo”) es el símbolo del fascismo islámico, que encubre el estatus de subgénero de la mujer, que la convierte en una deficiente mental que necesita de un tutor varón. El régimen estableció la edad nupcial en 8 años; el divorcio unilateral del marido; invalidó el testimonio de la mujer, así como su derecho a tener la custodia de los hijos; prohibió que pudiera salir de casa, estudiar, trabajar, viajar cuando quiera… Sin el velo, no puedes llevar a tu hijo a urgencias, comprar pan, estudiar, etcétera. Aparecer en público sin esta prenda supone 10 meses de cárcel + 74 latigazos + posible violación en la cárcel e incluso morir bajo la tortura. Por poner solo un ejemplo, la abogara Nasrin Sotudeh, está condenada a 34 años de cárcel y 130 latigazos por defender a una joven que se arrancó el velo en la calle.

 C.B.C.- Continuamente te refieres a la teocracia iraní como un régimen de corte fascista, ¿ves similitudes, por ejemplo, con la dictadura franquista? Lo digo, además, por el tipo de represión, como se aplica en especial sobre las mujeres, que son más de la mitad de la población y por la alianza entre Iglesia y Estado.

N.A.- Es inquietante su parecido a los fascismos clásicos europeos:

- Prohibió a todos los partidos políticos, sindicatos, organizaciones feministas, estudiantiles, intelectuales, etc., arrasando así las libertades políticas y sociales, arrebatando al pueblo la única herramienta con la que podrían luchar: la organización.

- Uniformó a los ciudadanos: impuso a las mujeres el velo y la gabardina y a los hombres camisa con pantalón y barba, prohibiendo la corbata.

- Militarizó la sociedad con numerosos cuerpos militares y paramilitares de corte Faccioso, camisas pardas, Ku Klux Klan, y empezó a expandir su fuero más allá de las fronteras del país (Siria, Irak, Palestina, Yemen, Afganistán, Líbano…).

- El Estado centralista enemigo del federalismo, en un Irán con al menos 12 nacionalidades.

- Ser igual de anticomunista que antiliberal.

- Promover el partido único (Hezbolá, Partido de Dios, que es el único partido nombrado en el Corán), dando lugar al pensamiento único y homogéneo. Pensar y tener ideas distintas conduce al paredón.

- Recurrir a las emociones y la exaltación de la fe, que no a la razón y la racionalidad.

 Ser misóginos también es un rasgo de los fascismos: quieren a las mujeres solo para el sexo, procrear, limpiar y cocinar, y convertirlas en la parte esencial de “las masas”.

Sin embargo, las mujeres iraníes tienen una gran resistencia, fueron ellas las primeras en manifestarse contra el jomeinismo el 8 de marzo de 1979, y ahora han sido también ellas las que anuncian su final. El final del fascismo islámico se llama Mahsa Amini.

C.B.C.- En un artículo tuyo titulado “Irán: cuando las infrahumanas ponen en jaque a los mismísimos enviados de Dios” analizas lo que está sucediendo en Irán tras el asesinato de Mahsa Amini, y afirmas que “tal como decía Marx los cambios cuantitativos evolucionan, forzando transformaciones cualitativas”, ¿cuál es tu análisis a este respecto, teniendo en cuenta también el malestar social por la situación de crisis económica perpetua de una gran mayoría de la población? ¿Por qué crees que esto puede tumbar el régimen?

N.A.- La suma de la grave crisis económica, la destrucción del tejido industrial del país en beneficio de la burguesía comercial, las privatizaciones masivas -dejando sin trabajo a millones de personas- y sin crear nuevos puestos para los millones de jóvenes con titulaciones universitarias, junto con la falta de perspectiva de la firma del acuerdo nuclear que podría haber atraído ciertas inversiones hacia Irán, hacen reales el dicho de “los de arriba ya no pueden gobernar como antes, y los de abajo tampoco quieren ser gobernados como antes” y este es, decía Lenin, el momento de la revolución.  

C.B.C.- ¿Cuáles son los rasgos principales de esta nueva rebelión popular a la que estamos asistiendo en directo y en qué se diferencia de las anteriores? 

 N.A.- El asesinato de Mahsa Amini, una joven que no era activista política, incendió una sociedad cargada de ira acumulada, pero que, sin embargo, había llegado a aceptar que “quien cruza las líneas rojas (que en Irán son infinitas), sabe lo que le espera”. Pero Masha Amini no había hecho nada, y fue violentada y asesinada. De repente, la gente se dio cuenta que hay instalada una violencia como estrategia. Una violencia gratuita y brutal contra los ciudadanos y las ciudadanas por parte del poder. Esto ha provocado una revolución espontánea y sin liderazgo, en la que están participando todos los sectores de la sociedad, especialmente las minorías étnicas y las mujeres. Hay que señalar, que es la primera revolución laica que se da en un país “musulmán”, en Asia. Y, además, conviene remarcarlo, protagonizada por las mujeres. (...)

C.B.C.- ¿Cómo se ve desde España y desde las izquierdas españolas lo que sucede en Irán? ¿Se comprende bien el tipo de régimen que es?

N.A.- Un importante sector de las fuerzas progresistas ha tenido, incomprensiblemente, muy buena relación con el fascismo islámico, pensando que eran antimperialistas. Pero, aunque fuese así -que en absoluto lo es- esto no justifica su silencio ante los crímenes del primer Estado del mundo en número de ejecuciones, incluso de menores. Tampoco justifica el saqueo de los inmensos recursos del país y llevar a la mayoría de la población -hablamos de un 70%- al umbral de la pobreza, colaborar con EEUU en sus invasiones a Irak y Afganistán, etc. Parece que hay señales de corregir esta postura, aunque requiere una buena dosis de valentía para hacer una autocrítica seria.

C.B.C.- Desde tu ojo de analista, ¿qué posibles escenarios se dibujan? ¿Cómo afectaría la caída del régimen de los ayatolás al tablero geopolítico?

N.A.- La Revolución carece de liderazgo, ya que el régimen ha eliminado duramente a los líderes y organizaciones progresistas (cerca de 40 miembros de la dirección del Partido Comunista Tudeh fueron ejecutados). EEUU hará todo lo posible para impedir un Estado democrático en Irán, manteniendo el sistema, sea llevando al poder a un militar, a Reza Pahlavi, o imponiendo una guerra. La guerra de Ucrania empeora esta perspectiva: las fuerzas más belicistas hoy han tomado el protagonismo en el escenario mundial."                                             ( Entrevista a Nazanín Armanian , Carmen Barrios Corredera, Nueva Tribuna.es, 07/02/23)

6.4.21

El pacto China-Irán cambia las reglas del juego... China no acepta el aislamiento de Irán de la comunidad mundial... la agenda de China y su política de «ganar-ganar» esta dando frutos entre los países de Oriente Medio y Asia Occidental

"Cuando China e Irán, dos de los principales adversarios de Estados Unidos – en la actual situación mundial- suscriben un pacto estratégico de 25 años, no tiene ningún sentido desconocer que este movimiento afecta las estrategias globales estadounidenses.

Sin lugar a dudas lo hace de manera importante porque Asia occidental tiene directamente que ver con geopolítica, petróleo, yihad y petrodólares. (...)

Para un analista chino: «Tal como está, el acuerdo cambiará totalmente el panorama geopolítico prevaleciente en Asia occidental, una región que ha estado durante mucho tiempo sujeta a la hegemonía de Estados Unidos».

La declaración conjunta marca el 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre estos dos «estados-civilización” que han compartido durante milenios una larga continuidad en sus relaciones.

El acuerdo. establece que, dadas las ventajas económicas, ambas partes mejorarán su cooperación en el campo de la energía. Irán suministrará petróleo y gas a China, mientras que la parte china » financiará proyectos de las industrias energéticas» en Irán. Se puede deducir que el comercio bilateral aumentará en unos US $ 600 mil millones en la próxima década.

Dos documentos complementarios son el «Memorando de Entendimiento para la Promoción Conjunta de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI» y el «Memorando de Entendimiento sobre el Fortalecimiento de las Capacidades Industriales, Minerales y de Inversiones».

El primero, anuncia una cooperación económica de amplio alcance que cubrirá “intercambios comerciales, inversión, banca, financiación, minería, transporte,  comunicaciones, el espacio, industrias manufactureras, desarrollo de puertos, , agricultura, recursos hídricos, protección del medio ambiente, seguridad alimentaria, lucha contra la desertificación, desalación de agua, aprovechamiento de la energía nuclear y, expansión de las redes ferroviarias de Irán con la introducción de sistemas de alta velocidad,” etc.

El segundo documento esta dedicado al intercambio de conocimientos y tecnología. Como se puede apreciar, el alcance trasciende con mucho el comercio y la inversión.

La declaración conjunta establece una Asociación Estratégica Integral que significa «un acuerdo importante en todas las áreas de las relaciones bilaterales y asuntos regionales e internacionales».  (...)

Por supuesto, esta una forma de decirle a las potencias occidentales que China no acepta el aislamiento de Irán de la comunidad mundial. Lo más probable es que, China y Rusia estén en perfecta sintonía con este análisis geopolítico

Estados Unidos ha contribuido significativamente a proporcionar una razón de ser para este pacto. Ni China ni Irán esperan buena voluntad de Estados Unidos. Perciben que Estados Unidos ha endurecido su política de sanciones bajo la administración Biden.

En cuanto a Teherán, ya no tiene esperanzas que Biden reviva el JCPOA o levante las sanciones en el corto plazo. Por lo tanto, rechazar el unilateralismo y las sanciones de Estados Unidos es un leitmotiv de la asociación estratégica China-Irán.

El interés de China radica en «ampliar» y mejorar las relaciones con el conjunto de los estados de la región. La gira regional de Wang cubrió Arabia Saudita, Turquía, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Omán. El hecho de que viajara a Irán después de visitar Arabia Saudita es a la vez simbólico y de gran importancia.

En la reunión en Riad con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, Wang dijo que China apoya a Arabia Saudita para salvaguardar su soberanía, dignidad nacional, seguridad y estabilidad, y se opone a la interferencia en los asuntos internos de Arabia Saudita bajo cualquier pretexto.

El príncipe Mohammed afirmó que su país «apoya firmemente la posición legítima de China en los asuntos relacionados con Xinjiang y Hong Kong, y se opone a interferir en los asuntos internos de China rechazando el intento de ciertos países de sembrar la discordia entre China y el mundo islámico».

En pocas palabras, Arabia Saudita desobedece la actual campaña de Estados Unidos contra China con respecto a Xinjiang. Es un desaire a la administración Biden. De hecho, la gira de Wang testifica que nadie acepta las injurias de Estados Unidos contra China.

Los estados de la región opinan que Estados Unidos está impulsando su rivalidad con China por temor a ser superado en los próximos años y se niegan a tomar partido en este juego.

La diplomacia china – después de una cuidadosa evaluación de la dinámica del poder en Asia occidental- ha sentado bases comunes, que son igualmente aplicables todos los países de la región.

El objetivo tácito de esta política es alentar a los estados de la región a adoptar políticas exteriores independientes, sacudiéndose el yugo occidental, especialmente de la hegemonía estadounidense. Pero el método de China para hacer esto es radicalmente diferente de las tácticas coercitivas y a menudo violentas que las potencias occidentales han adoptado tradicionalmente en la región.

China no tiene ningún interés en utilizar la coerción como instrumento de «persuasión», incluso con Turquía, que su diáspora uigur realizó una manifestación durante la visita de Wang.

Erdogan, en la reunión con Wang, subrayó el profundo interés de Turquía en “impulsar la confianza mutua, promover la sinergia entre la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y el plan del ‘Corredor Medio’ de Turquía, mejorar la cooperación en los campos que incluyen interconexión, construcción de infraestructura y de inversiones, buscando un desarrollo más equilibrado del comercio bilateral y fomentando el uso de las monedas nacionales. China, debemos decirlo, nos ofrece relaciones equitativas.

Todas estas noticias hacen pensar que la agenda de China y su política de  «ganar-ganar» esta dando frutos entre los países de Oriente Medio y Asia Occidental."                     

(MK BHADRAKUMAR, EX- EMBAJADOR DE LA INDIA, Observatorio de la crisis. 03/04/21)

11.12.20

Si el término ‘terrorismo’ significa algo en el mundo de hoy, la continuada agresión de Estados Unidos y su socio israelí contra Irán es precisamente eso

 "En la legislación alemana existe una ley (Antiterror-Dateigesetz) que regula el criterio para incluir a una persona en el fichero de terroristas. Su artículo 2 define como idóneas para tal inclusión a las “personas que utilizan ilegalmente la violencia como medio para imponer internacionalmente cuestiones políticas o religiosas”. 

Con ese criterio, no hay duda de que, en un mundo regido por el sentido común, los presidentes de Estados Unidos y algunos jefes de gobierno europeos deberían encabezar esa serie. Si el término “terrorismo” significa algo en el mundo de hoy, la continuada agresión de Estados Unidos y su socio israelí contra Irán –con la entre impotente y gallinácea aquiescencia de la Unión Europea– es precisamente eso.

La lista de científicos y responsables iraníes vinculados al programa nuclear de Teherán que han sido asesinados es aproximada. Según Haaretz, cinco de ellos fueron víctimas entre 2010 y 2012. Según William Tobey, ex alto funcionario de la administración presidencial de Estados Unidos y autor de un artículo remarcable por su cinismo en The Bulletin, los muertos desde 2007 han sido cinco, aunque las noticias sobre esos asesinatos sean, “turbias, incompletas y algunas veces inexactas”, dice.

 Esos atentados mortales, así como los ataques con virus informáticos contra las instalaciones nucleares de Irán en Natanz y Busheer, acompañaron las mismas negociaciones del malogrado acuerdo nuclear con Irán de 2015, del que Estados Unidos se retiró unilateralmente cuando sus preceptos estaban siendo escrupulosamente observados por Irán. Pero aquella criminal circunstancia no alteró entonces la posición negociadora de Teherán.

 Ahora, este año 2020 que comenzó con el asesinato del General iraní Gasem Soleimani y continuó con diversos atentados y sabotajes en diversas industrias fundamentales del país, se ha cerrado, el 27 de noviembre, con el asesinato del físico nuclear Mojsen Fajrizadeh. Una vez más los iraníes han mostrado sangre fría. Si el propósito de anteriores atentados fue impedir el acuerdo nuclear de 2015, el perpetrado contra Fajrizadeh busca complicar cualquier hipotético regreso de Estados Unidos a la negociación. 

El presidente Rohani quiere impedir una escalada de tensión en la región antes de la investidura de Biden, el 20 de enero. Atribuido al Mossad, el atentado ha sido el intento de Israel de utilizar las últimas semanas de la presidencia de Trump para impedir el regreso al acuerdo nuclear. “En esa trampa no vamos a caer de ninguna de las maneras”, ha dicho el portavoz gubernamental, Ali Rabiei.

El regreso al acuerdo de Viena de 2015 es imperativo para acabar con el régimen de sanciones que asfixian a la economía y a la sociedad de Irán e impide el dinámico despegue del país apuntado en 2016, cuando la breve vigencia del acuerdo originó un crecimiento del 16%. Hoy Irán sufre la peor crisis económica de su historia con la exportación de petróleo reducida en un 88% (de 2,5 millones de barriles diarios a menos de 300.000), su moneda perdiendo el 80% de su valor (2019) y la masiva retirada de empresas extranjeras como consecuencia del chantaje de la extraterritorialidad de la ley americana que impide cualquier transacción bancaria.

En Estados Unidos se presiona al timorato Biden para que incluya en la futura renegociación nuclear otras cuestiones como una retirada de Irán de los escenarios de Siria, Líbano o Irak, propósito que no parece tener gran futuro, pero hay otras vías para complicar ese regreso al acuerdo antes de que Trump se vaya.

Una flota iraní de diez petroleros zarpó la semana pasada de Irán rumbo a Venezuela. La industria petrolera venezolana está descoyuntada por el bloqueo, las sanciones y las tensiones internas, por lo que se presenta una nueva ocasión para la piratería. En agosto, Estados Unidos ya apresó cuatro petroleros iraníes en el Caribe y vendió su carga, violando toda ley marítima. Cuando los propietarios cuestionaron judicialmente la medida, Estados Unidos sancionó a dos de ellos. 

Desde agosto, los petroleros iraníes han continuado llegando a Venezuela desconectando sus dispositivos de telecomunicaciones para dificultar su identificación, pero cada uno de esos convoyes es una oportunidad abierta al conflicto. Sobre todo porque, por lo menos hasta el 20 de enero, la dirección de los asuntos referidos a Irán y Venezuela seguirá estando en manos de reputados criminales como Elliot Abrams, patrocinador de los escuadrones de la muerte en los años de la matanza de 200.000 personas en América Central (1% de la población de los siete países de la región), a cargo de los regímenes patrocinados por Estados Unidos, con sus disidentes mutilados o desaparecidos como práctica corriente. Abrams, un mentiroso convicto en el caso Irán-Contra de aquellos años ochenta, afirma estos días sin la más mínima prueba que Irán está enviando misiles a Venezuela.

Pero lo más significativo es que este último episodio de sanciones y extrema presión terrorista del viejo conflicto de Washington con Teherán es consecuencia directa de los dos grandes desbarajustes bélicos de Estados Unidos. Como recuerda Vijay Prashad en un libro sin desperdicio recién editado (Balas de Washington, Edicions Bellaterra), entre 2001 y 2003 Estados Unidos libró dos guerras contra adversarios de Irán: los talibán en Afganistán al este y Saddam Hussein en Irak, al oeste. 

Aquellas fueron dos guerras estadounidenses ganadas por Irán, porque su resultado fue fortalecer la posición de ese país en la región. Cuando en Washington se dieron cuenta procuraron acorralar de nuevo a Irán en sus fronteras. Para ello hicieron tres cosas: intentaron destruir a Hezbollah con el ataque israelí al Líbano de 2006, apretaron las sanciones contra Siria en 2005 y potenciaron una guerra allí en 2011, y fabricaron una crisis a propósito del programa nuclear de Irán a partir de 2006. Ninguna de las tres acciones funcionó y entonces, en 2015 aceptaron el acuerdo nuclear de Viena. Pero Trump lo rechazó en 2018, abriendo la actual “máxima presión” con sanciones, asesinatos, bloqueos y sabotajes.

 En esta última etapa, Trump llegó a escribir, el 25 de junio de 2019, que Estados Unidos atacaría a Irán, “con una fuerza enorme y abrumadora, en algunas áreas abrumadorasignificará aniquilación”, especificó sin que la Unión Europea se despeinara. Como observó el año pasado Seyed Mohammad, decano de la facultad de estudios mundiales de la Universidad de Teherán, “cuando Trump amenaza a Irán con la destrucción, ningún líder occidental, ningún miembro del Parlamento Europeo, ninguna figura europea de primer nivel está dispuesta a criticar, y menos aún a condenar a Trump. Sus amenazas de un holocausto nuclear han sido recibidas con silencio”. ¿Cuándo figurarán estos mayores criminales en los ficheros de terrorismo? "                   (Rafael Poch, CTXT, 09/12/20)

30.11.20

Hace 10 días Trump propuso a la cúpula militar un ataque a las instalaciones nucleares iraníes. Este pasado fin de semana hubo una reunión secreta entre Netanyahu, el príncipe saudí Mohamed bin Salmán y Mike Pompeo. El viernes un comando asesinó al padre del programa nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh...

 "(...) Al fin dice que se va. Que abandonará el Despacho Oval el 20 de enero si Joe Biden obtiene los votos necesarios del colegio electoral.

  Solo queda la capacidad de Trump para enfangar el arranque de la siguiente presidencia. Y nada complicaría tanto las cosas como un ataque en toda regla a Irán que desencadenara una nueva guerra en Oriente Próximo. Más todavía si así dificulta a Biden la recuperación del acuerdo de desarme nuclear con Irán, firmado por Obama y anulado por Trump, que prometió en las elecciones.

Hace apenas 10 días, Trump propuso a la cúpula militar de la Casa Blanca un ataque a las instalaciones nucleares iraníes. Este pasado fin de semana hubo una reunión secreta entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el príncipe saudí, Mohamed bin Salmán, en la que participó el secretario de Estado, Mike Pompeo. Y el viernes un comando sin identificar asesinó al padre del programa nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh. Nadie ha reivindicado el asesinato, pero tampoco nadie tiene muchas dudas sobre quién lo ha perpetrado y quién lo ha autorizado.

Netanyahu ya había hecho todo lo que estaba en su mano para boicotear el acuerdo nuclear. Contaba con el apoyo de Arabia Saudí, enemigo jurado de los ayatolás en competencia por la hegemonía regional. Ambos Gobiernos querían una solución más drástica, como era el bombardeo de las instalaciones iraníes. No es descabellado deducir que ahora, en sus últimos días en la Casa Blanca, Trump haya dado luz verde a este asesinato de Estado con la mala idea de dejar una nueva guerra en el Golfo como legado presidencial. El comandante en jefe es también un provocador en jefe."                       (Lluís Bassets, El País, 29/11/20)

 

"El terrorismo como arma para impedir que Biden pueda reconstruir el acuerdo con Irán.

Israel ha enviado un mensaje directo a Joe Biden para que sea consciente del estrecho margen de movimientos que pretende dejarle en relación a Irán a partir del 20 de enero. Mohsen Fakhrizadeh, considerado el científico principal del programa nuclear iraní, fue asesinado el viernes en una emboscada realizada cerca de Teherán. Un coche bomba explotó para detener a su vehículo y sorprender a los guardaespaldas. Acto seguido, un grupo de al menos cinco hombres armados comenzó a disparar.

Fuentes de inteligencias citadas por el NYT afirmaron que Israel está detrás del atentado. Una hipótesis probable es que los israelíes contaran con la colaboración sobre el terreno de miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (Mujahedin-e Khalq, MeK), responsable de numerosos atentados terroristas en Irán desde los años 80. MeK fue considerada una organización terrorista por la UE hasta 2009 y por EEUU hasta 2012.

En España, la organización que da cobertura política al MeK es conocida por haber financiado la campaña electoral de Vox en las elecciones europeas de 2014.

El apoyo completo de Donald Trump a Israel en su guerra secreta contra Irán tendrá que ser revisado por la Administración de Biden si pretende recuperar el que fue el gran éxito de Obama en política exterior: el acuerdo nuclear con Irán. Trump abandonó las obligaciones de ese tratado internacional con la intención de boicotearlo. Irán se sintió libre para ignorar algunas de sus cláusulas después de haberlas cumplido antes poniendo fin al proceso de enriquecimiento de uranio y enviando a Rusia el uranio almacenado que se podría utilizar para uso militar.

Ahora Israel confía en que una venganza iraní coloque al futuro Gobierno de Biden en una posición en la que le sea imposible renovar la carta de la diplomacia con Teherán. Cuenta además con el presumible apoyo de los congresistas republicanos y de algunos demócratas. Hace unos días, Netanyahu se reunió en Arabia Saudí con el príncipe heredero saudí Bin Salmán y el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo. El primer ministro israelí no hizo mucho para ocultar su viaje. Voló en un avión privado cuyo recorrido fue seguido con facilidad por las webs de rastreo de vuelos.

«Ha sido un acto criminal y altamente temerario. Puede provocar una represalia letal y nuevos capítulos de un conflicto regional», ha dicho John Brennan, director de la CIA con Obama, que también ha recordado que si hubiera sido cometido por un Gobierno, se trataría de un acto de terrorismo de Estado.

Lo cierto es que en los años de Obama los asesinatos de científicos iraníes se llevaron a cabo con regularidad sin que el Gobierno de EEUU presionara en público a Israel para detenerlos. Quizá la forma más efectiva y políticamente menos complicada de responder a ellos fue seguir trabajando para obtener un acuerdo con Irán apoyado además por la ONU, Europa y Japón.

En enero de 2010, una bomba mató a Masoud Ali Mohammadi, profesor de Física en la Universidad de Teherán. En noviembre de 2010, dos coches bomba acabaron con la vida de Majid Shahriar cuando viajaba en el coche con su mujer e hirieron al científico Fereidoun Abbasi. En julio de 2011, Darioush Rezaei, que formaba parte de la Organización de Energía Atómica de Irán, murió acribillado por los disparos de un pistolero desde una moto. En enero de 2012, el profesor Mostafa Ahmadi-Roshan, relacionado con el suministro de materiales para la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, fue asesinado con una bomba colocada en su vehículo.

Israel nunca reconoció estar detrás de estos crímenes. No necesitaba hacerlo.

Según el equipo de investigación de la cadena NBC, los israelíes facilitaron a MeK los fondos, el armamento y el entrenamiento necesarios para que ejecutaran esos atentados.

Estos atentados nunca llegaron a hacer descarrilar el programa nuclear iraní. Es probable que tuvieran más efectos los ataques con virus informáticos como Stuxnet. Fue el acuerdo diplomático el que consiguió que los iraníes aceptaran cambiarlo para garantizar que no tuviera aplicaciones militares.

«Si el principal objetivo de la muerte de Fakhrizadeh era hacer más difícil la reanudación del acuerdo nuclear con Irán, entonces este asesinato no hace que América, Israel o el mundo sean más seguros», ha escrito el senador demócrata Chris Murphy.

El asesinato de Fakhrizadeh pone en evidencia también la incapacidad de la Guardia Revolucionaria iraní para proteger a sus científicos más importantes, una de sus prioridades internas. Hay que suponer que Fakhrizadeh era una de las personas más protegidas del Estado, ya que había sido identificado en público en 2018 por Netanyahu como un enemigo peligroso («recuerden este nombre», dijo). A ello se suma la humillación que supuso el asesinato del general Suleimani en enero.

Los medios oficiales iraníes han manejado el concepto de «paciencia estratégica» con el fin de justificar que el Gobierno y la Guardia Republicana no hayan estado a la altura de las promesas que hicieron de responder a la muerte de Suleimani. Ahora cuentan cuentan con un horizonte temporal para no tener que tomar una decisión sin vuelta atrás. El Gobierno del presidente Rohaní querrá probablemente dar una oportunidad a la toma de posesión de Biden en enero. El estamento militar que responde directamente ante el líder del país, el ayatolá Jamenéi, puede tener otras ideas al respecto."                      ( Iñigo Sáenz de Ugarte , Guerra eterna, 27/11/20)

Artículo publicado el 11 de mayo de 2019: La guerra que planean los halcones de EEUU e Irán dependerá de 17 factores... Se gesta una guerra entre la extremaderecha evangélica y la islamista de magnitudes inimaginables, con 81 millones de iraníes como víctimas de sus disputas...

 "Me gustaría que los iraníes me llamaran", repitió hasta tres veces Donald Trump el día 9 de mayo, horas después de anunciar la imposición de sanciones sobre la industria de acero, cobre y aluminio iraní, y cuando meditaba multar también sus exportaciones de los productos petroquímicos, -que son la segunda fuente de ingresos del país después del petróleo-, así como las transacciones con los metales preciosos, y limitar su acceso al dólar en los mercados asiáticos.

Quiere "hacer un trato justo", con Irán afirma Trump y "que [los iraníes] sean fuertes y grandes y que tengan una gran economía", contaba con emoción, mientras el mentrómetro de derretía: había superado la barrera de 10.000 mentiras desde que es presidente, señala Fact Checker database.

"La ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cambios cualitativos" ha seguido su curso durante los últimos casi 40 años para convertir las guerras políticas, económicas, psicológicas y cibernética de EEUU contra Irán a un choque bélico.

Medidas que propician la guerra

  1. Designar a los Guardianes de la Revolución Islámica (GRI) como organización terrorista por parte de EEUU, con el objetivo de poder atacarlos en Siria, Irak, Líbano y en el estrecho de Ormuz. Mientras el Pentágono y el Departamento de Estado se habían opuesto a la medida por su extrema gravedad, Benjamín Netanyahu confiesa que Trump ha cumplido lo que fue su petición: "Israel First".

Washington también impondrá sanciones a las empresas extranjeras que trabajen con los GRI, que además del poder militar representan el cartel económico más poderoso de Irán, controlando los negocios de petróleo, telecomunicaciones, ladrillo, etc. Las actuales amenazas bélicas de Trump otorgan la posibilidad a los GRI de dejar de ser "el estado paralelo" para asaltar al poder político para "salvar el islam" del gobierno "débil" del presidente Hasan Rohani, prohibiéndole dialogar con Occidente para rebajar la tensión. Por lo que, los comandantes islamistas (que recuerdan a sus homólogos pakistaníes), han declarado terrorista al Mando Central de los EEUU (CENTCOM), con sede en Qatar, cuyas operaciones cubren Oriente Próximo y Asia Central. ¿Quieren mandar sobre un Irán siriaziado? ¿Por qué el enviado especial de Trump para Irán, Brian Hook menosprecia al ministro de exteriores de Irán Javad Zarif, afirmando que "el verdadero ministro de exteriores de Irán es Ghasem Soleimani", el jefe de la facción exterior de los GRI, el rostro del "estado profundo " de Irán? La extremaderecha (y encima religiosa) de ambos países se retroalimentan.

  1. Las investigaciones sobre Rusiagate, los escándalos sexuales del presidente, el fracaso de sus planes para Venezuela y del "desarme" de Corea del Norte podrán llevarle a Trump a una guerra contra Irán: se acercan las elecciones presidenciales del 2020, y le urge un triunfo en algún lugar del planeta.
  2. "Cualquier ataque a los intereses" de EEUU o a sus aliados" regionales se enfrentará con "una fuerza implacable", declara el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, tras enviar el portaviones nuclear USS Lincoln a Oriente Próximo y a cuatro bombarderos B-52 a Qatar. El Secretario de Estado Mike Pompeo considerará cualquier acción de Hizbolá libanés, las milicias chiitas iraquíes (¡que muchas son anti-iraníes!), o los hutíes yemenís contra los aliados de EEUU, como "ataques iraníes", dando luz verde a Israel para atacar a Hizbolá, por ejemplo.
  3. Imponer el 22 de abril un embargo total sobre las exportaciones del petróleo iraní.
  4. El eje Bolton- Pompeo desmiente a Trump de querer un "nuevo acuerdo" con Irán: ellos buscan un "Regime change", aunque en realidad pretenden destruir y desintegrar a Irán. Con sus medidas pretenden provocar a la República Islámica (RI) y conseguir una "causa belli" (el cierre del Estrecho de Ormuz, por ejemplo), y empezar la guerra; en caso de no conseguirlo, no dudarán montar un atentado de bandera falsa. Es obvio que Irán -la primera reserva mundial de gas y la cuarta de petróleo-, cuyo presupuesto de defensa en 2018 fue 6.300 millones de dólares no representa ninguna amenaza militar para un Israel con 20.000 millones de dólares de gasto militar (y poseer al menos 80 cabezas nucleares), Arabia Saudí con 76.7 mil millones y el Pentágono con 716 mil millones de dólares. Ahora sumen la fuerza militar de estos tres enemigos de Irán.
  5. Los candidatos demócratas a las elecciones del 2020 - Bernie Sanders, Joe Biden, o Elizabeth Warren-, se han comprometido recuperar el acuerdo nuclear con Irán, llamado Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC), destruido por Trump. Lo cual empuja a Israel, el principal patrocinador de la guerra contra Irán, a aumentará la presión sobre el Madman de la Casa Blanca, para que acelere la ejecución de los planes contra Irán, ante la posibilidad de que pierda los comicios. Israel así interfiere en las elecciones de EEUU: su Embajador en Washington, Ron Dermer, considera "inaceptable" la petición del Comité Nacional Demócrata en renovar el PIAC con Irán. En 2012, Netanyahu apoyó la compaña del republicano Mitt Romney contra Obama. La influencia que ejercen los billonarios judíos y los evangélicos cristianos sobre Trump y su equipo es de dominio público.
  6. La suspensión de algunas disposiciones del PIAC por Irán, como un aviso de su posible salida de del acuerdo, dando un ultimátum a Europa de 60 días para que después de un año de demora ponga en marcha los instrumentos financieros acordadas para salvar las exportaciones iraníes. ¡Error! Es contraproducente obligar a Europa a elegir entre Washington y Teherán, además, los europeos no pueden neutralizar las sanciones de Trump. Irán, tras la firma del PIAC en 2015 desmanteló gran parte de la capacidad de sus instalaciones y no podrá reanudar su programa nuclear. Con este anuncio sólo conseguirá empujar a Europa, China y Rusia hacia las posiciones de EEUU.
  7. Los GRI y el clérigo ultraderechista que al igual que Trump-Bolton siempre se han opuesto al PIAC, buscan una guerra con EEUU, Arabia Saudí o Israel (¡pensando que sería de baja intensidad!) con el fin de convertirla en una cortina de humo, y así poder llevar a cabo dos de sus planes: tomar el poder político con un golpe de estado contra Rohani, y aumentar la represión político-religiosa sobre la población, y así aplastar el amplio y profundo descontento de la clase trabajadora que anuncia una nueva ronda de protestas sociales contra la corrupción y un sin precedente empobrecimiento de cerca de la mitad de la población a beneficio de unos cuantos "soldados de Dios". Esta misma táctica fue utilizada durante la guerra con Irak (1980-1988): en 1982 Jomeini rechazó la propuesta de paz de Sadam Husein, afirmando que "la guerra es una bendición divina": los seis siguientes años se dedicó a imponer su teocracia totalitaria (una especie de nacional-islamismo), ejecutando a decenas de miles de presos políticos -desde los comunistas hasta los musulmanes moderados-, encubriéndolo con el escándalo de la fatwa contra Salman Rushdie cuyo libro ni había leído. Sólo cuando se quedó sin armas y sin jóvenes que enviar a inmolarse, dijo que "tomaría el veneno", como calificó la firma de fin de la guerra. Murieron medio millón de iraníes y millones se quedaron mutilados. Aquella guerra fue parte de la doctrina de Henry Kissinger de "Doble Contención" «dual containment» en la que EEUU vendía armas a Irak y también a Irán ¡a través de Israel¡ (como fue revelado con el escándalo "Iran-Contra"): obstaculizaron el desarrollo económico, militar, político y social de ambos países mientras los animaban a una destrucción mutua a beneficio de Israel, el único ganador de todas las guerras de la región. Tras convertir a Irak en una subdesarrollada colonia, ahora va a por Irán. Después, les tocará a Turquía y Arabia saudí: de hecho, Trump advirtió al rey Saud que si no le obedecía "No duraría ni dos semanas en el poder", y Obama intentó acabar con Erdogan con un golpe de estado en 2016.
  8. La peligrosa dependencia del país de la renta del petróleo. La RI ha tenido 40 años para industrializar el país y diversificado la economía. Pero, los islamistas (clérigos y militares) que representan a la burguesía comercial tradicional ("bazar", término persa que significa «lugar de transacciones»), se han dedicado a acumular fortuna con la especulación y acaparamiento de los productos básicos y divisas extranjeras; gracias a la "economía islámica neoliberal" se han hecho multimillonarios, privatizando las principales compañías del país y destruyendo millones de puestos de trabajo.
  9. El error de Teherán en creer que puede aplicar el "Ojo por ojo" a EEUU, país que goza de un estatus autoasignado de Excepcionalidad y el mundo se lo ha admitido. Si Irán incumple el PIAC, su expediente será enviado al Consejo de Seguridad, y recibirá aún más sanciones.
  10. El aumento sin precedente (desde el 2001) de la presencia militar de ambos países en los dos lados del Golfo Pérsico. Aun sin una intención de guerra, un accidente puede prender el fuego a la región.

Motivos para no apretar el gatillo

  1. Irán ya es un tema central en las elecciones del 2020 de EEUU. A Trump, en principio, le interesa aplazar la "decisión final" sobre Irán, ya que ahora tiene medio garantizada ganarlas, puesto que los electores suelen reelegir a su mandatario. Por lo que, continuaría con la política de la "máxima presión" sobre Teherán.
  2. Una guerra hará disparar los precios de petróleo hasta 150 dólares el barril, algo que no les gusta a los electores-consumidores de combustible fósil.
  3. Las hemerotecas atestiguan las críticas de Trump a sus antecesores por haber puesto en peligro la seguridad nacional del país con sus guerras en Oriente Próximo, además de hacerle perder una cantidad ingente de dinero.
  4. Las profundas brechas en el "mundo musulmán" que le impedirá a Trump conseguir apoyo para su aventura militar. A Omán, Kuwait, Qatar o Irak no les convenie que se rompa el actual equilibrio en la región en favor de una desatada Arabia Saudí, a pesar de sus quejan a la injerencia de los ayatolás chiitas en sus asuntos interno. EEUU tampoco puede contar con Argelia, Sudán o Libia, sumidos en sus propios problemas, y Marruecos se ha distanciado de Riad por el asesinato de Jamal Khashoggi: Lo que significa además que, EEUU y los saudíes no podrán conseguir el consentimiento de los árabes para su "acuerdo de siglo" con Israel contra Palestina: un gol a Netanyahu.
  5. China, Rusia y Europa tampoco respaldarán una agresión caprichosa de EEUU contra Irán. O sea, salvo Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, nadie más, por el momento, ha mostrado entusiasmo para acompañar a Trump-Bolton a provocar mar de sangre.
  6. La amenaza de Irán de dejar de cooperar con Occidente en la lucha contra el terrorismo y narcotráfico (procedente de Afganistán), y sobre todo de inundar a Europa de refugiados, expulsando a cerca de millón y medio afganos que viven en Irán desde 1980. "Es posible que pidamos a nuestros hermanos y hermanas afganos que se vayan de Irán", lo dice nadie menos que el viceministro de Relaciones Exteriores de RI, Abbas Araghchi, cuyo apellido le delata: ¡él mismo es uno de los cerca de 2-3 millones de iraquíes refugiados en Irán!

La RI ya ha expulsado a cerca de un millón de afganos, y otros 700.000 regresaron a su tierra el año pasado "por voluntad propia". La amenaza de Teherán convertirá a miles de niños afganos en nuevos Aylán Kurdi: en moneda de cambio de infames intereses de ambas partes. 

  1. Irán tiene capacidad de crear serios problemas a las tropas de EEUU en Irak, Siria, Líbano y Afganistán.
  2. Un sector de la RI aboga por mantener la paciencia hasta el 2020 por si Trump pierde la reelección. ¿No fue la "demócrata" Hilary Clinton que en 2008 prometió destruir Irán?

Trump ha cerrado todas las puertas a Irán, imposibilitándole una rendición con honor. Su propuesta de "mejor trato" resumida en los 12 mandamientos apocalípticos es el perfecto pretexto para acusar a Irán de haber rechazado su "plan de paz". Aunque la RI firme esos puntos, mañana la diplomacia militarizada de EEUU sacará otras excusas de su manga: "pisotear los derechos humanos", o "oprimir a las mujeres", y si bien son ciertos, Trump y compañía carecen de la autoridad moral para llevar estas banderas. ¿No cumplió  Gadafi todas las exigencias de EEUU?

La RI en vez de amenazas, debe lanzar una ofensiva diplomática, insistir en su voluntad de "paz y diálogo", llamando directamente a Trump; hacerle saber al mundo punto por punto lo que significaría una guerra contra un país como Irán; denunciar a EEUU y sus cómplices ante el Tribunal de la Haya y convocar urgentemente la reunión de los No Alineados.

Se gesta una guerra entre la extremaderecha evangélica y la islamista de magnitudes inimaginables, con 81 millones de iraníes como víctimas de sus disputas. ¿Para cuándo un movimiento mundial por la paz?"           (Nazanín Armanian, Público, 11/05/19)

8.7.19

“Bombardear Irán” ha sido una exigencia del Reino de Arabia Saudí (RAS) a EEUU desde hace años. Arabia Saudí-lrán: los ocho motivos de un odio “sunnita-chiita” poco religioso

"Bombardear Irán” ha sido una exigencia del Reino de Arabia Saudí (RAS) a EEUU desde hace años. Para conseguirlo, contribuyó a la campaña electoral de Donald Trump, invirtió ingentes millones en la economía militar de EEUU, e incluso adaptó el suministro del petróleo de la OPEP al mercado mundial a los intereses de Washington. ¿Piensa que el presidente de EEUU tiene “un precio” o es su sicario?

Pero, ¿Por qué el principal país islámico-sunnita del mundo, Indonesia, mantiene buenas relaciones con la República Islámica-chiita de Irán pero el RAS sueña con convertirlo en un montón de cenizas?
  1. Pasan catorce siglos de la invasión de los árabes procedentes de las actuales tierras de Arabia Saudí a un Imperio Persa agotado y decadente. Ni las bolas de cristal de su rey de reyes le avisaron del devastador ataque que iba a destruir Irán del único espacio a su alrededor que no conquistó (por desértico), ni del Oro Negro que ocultaba bajo sus arenas. Durante los dos siglos del dominio árabe sobre Irán, sucedieron numerosos movimientos populares y políticos para expulsar a los ocupantes del poder. Aunque lo consiguieron, y un Irán cristiano, mitraísta, budista y zoroástrico fue islamizado, se negó a arabizarse, manteniendo su lengua, su cultura y sus milenarias tradiciones, los derrotados se atrevieron a iranizar el islam: crearon el chiismo, marcado por algunos elementos de la mitología persa, como los 12 apóstoles del Ormuz y la llegada de un Salvador cuando el mundo llegue a su fin. Así, en 1501 el chiismo sale de la clandestinidad para convertirse en la religión oficial del Estado, desbancando el sunismo («Tradicionalismo»). Será por decreto ley a mano del guerrero azerbaiyano Ismael I (1487 – 1524), fundador de la dinastía Safávidas «Los sufles».
El objetivo de Ismael I, hijo de la princesa Marta (nieta de la griega Teodora), al fusionar dos identidades, -la “iraniedad” y el “chiismo”- fue levantar una rígida frontera con el principal enemigo de Irán: los “turcos-sunnitas” del imperio otomano (los árabes se encontraban bajo el dominio turco). Ser iraní-chiita era y es una identidad única, que no se encuentra en otro estado. 

El afán de derrotar a los otomanos fue tal que el monarca Shah Abbas I Safávidas (1571 — 1629) buscó alianza en la Europa cristiana: envió una delegación a la corte de Felipe III, para negociar un posible pacto. El viaje tuvo una curiosa anécdota: uno de los integrantes de la comitiva, Uruch Beg, apodado “el Don Juan de Persia” fue asesinado en Valladolid, por causas desconocidas. 

De hasta qué punto la religión es un instrumento del poder, y los pueblos no eligen su credo, aquí otro dato: en 1736, Nader Shah (1688 —1747), el rey de Irán suspendió el chiismo como la religión oficial del estado, y además lo declaró una escuela más del sunismo; pretendía así pacificar las relaciones con el vecino otomano, aunque tuvo que retroceder, debido a la resistencia del alto clérigo chií, que no estaba dispuesto a sacrificar su estatus y sus intereses ni por una causa suprema. La batalla entre estas dos identidades incompatibles tuvo su máxima manifestación durante el reinado de Reza Pahlavi (1925- 1941). 

Su golpe de estado coincide con el inicio de la formación del RAS. La dictadura Pan-Iranista de Pahlavi es modernizadora, semilaica, y anti-árabe, y en el centro de sus reformas capitalistas está una visceral lucha contra la casta clerical, considerada en la milenaria literatura persa símbolo de la corrupción moral, hipocresía y gandulismo. Los castigos crueles de este rey a los opositores -sobre todo a los comunistas e intelectuales progresistas–, alcanzaban también a los clérigo islámicos: son sometidos a “khal-e lebas” («despojados de la sotana»), y serán afeitados en público de barba y bigote (símbolos de la hombría). 

Aquel rey desmanteló los tribunales religiosos, reformó la Ley de Familia, abrió universidades, promovió el cine, teatro, música, aunque la joya de su corona fue en 1935 prohibir el velo como un paso decisivo del tránsito social de la Edad Media al siglo XX, dejando que las mujeres entrasen en el mercado de trabajo en los centros académicos, artísticos y científicos. Cambiar el nombre de Persia por el de Irán, «la Tierra de los Arios», en la Sociedad de Naciones fue la culminación de su afán de recuperar la “grandeza” del Irán preislámico

En el RAS, el proceso político es al revés: nace como resultado de la alianza entre la tribu Al Saud y la escuela fundamentalista wahabí. No habrá un “estado” con sus instituciones, sino una empresa privada perteneciente a una familia de corte feudal, cuya ambición no irá más allá de aumentar el peso del oro de sus propiedades.

En esta época, las relaciones entre ambos países son tensas. Los ataques a los peregrinos iraníes en la Meca por los saudíes (que consideran al chiismo una herejía) e incluso la decapitación de uno de ellos, harán que Teherán cierre la embajada de Arabia en Teherán y prohíba a los creyentes iraníes viajar a la ciudad santa.

El protagonismo de EEUU en la región, después de la Segunda Guerra Mundial, forzará a Mohammad Reza Pahlavi y al rey Faisal a acercarse: estarán unidos por la lucha anticomunista y crearán instituciones islámicas globales, como la Organización del Congreso Mundial Islámico, La Liga Mundial de Musulmanes y la Organización de la Conferencia Islámica. El número de mezquitas en Irán se dispara en la década de los 1970 como una barrera para frenar el aumento de la simpatía de los jóvenes hacia los postulados de la izquierda.

Richard Nixon convertirá a Irán y a la RAS en “Twin Pillars” (Doble pilar) de los intereses de EEUU en la región más petrolífera del mundo. El Sha será el encargado de hacer de “Gendarme del Golfo Pérsico”: así recupera para Irán las tres islas de Gran Tomb, Pequeño Tomb. y Abu Musa, que habían sido ocupadas por Gran Bretaña en el siglo XIX y cedidas a los Emiratos Árabes en 1968, y a petición de los ingleses enviará en 1973 al ejército iraní a Omán, para aplastar a la guerrilla marxista de Dhofar, que soñaba con un segundo país árabe socialista (el primero fue Yemen del Sur. La amistad de los sultanes de Omán con Irán perdura hasta hoy.

Múltiple impacto de la caída del Sha sobre Riad
  1. La caída del “último emperador” de Irán en 1979, y sobre todo el fin de la monarquía milenaria más poderosa de la región, provocará pánico en Riad, que teme su efecto mariposa. En la región, las repúblicas iban ganado terreno a las monarquías caducas: antes de Irán, Afganistán (1973), Libia (1969), Yemen (1962), Irak (1958) y Egipto (1952) derrocaron a sus reyes.
  2. Que el sistema político de Irán, al contrario de otras repúblicas semiseculares del “mundo islámico”, se proclamase “islámico” presentaba un nuevo desafío a Riad: por primera vez tendrá un competidor. El ayatola Jomeini no era ningún “republicano”. Su propuesta inicial fue instaurar un okumat-e eslami «Estado islámico), un califato religioso a la semejanza del gobierno de Mahoma. Fue la presión de millones de iraníes que exigían una república, para poder elegir y cambiar al jefe de estado, lo que obligó al ayatola a poner el adjetivo de “república” a una criatura sin precedentes en la historia: un califato dirigido por un clérigo todo poderoso y no elegido que gestionará Welayat-e Faghih, la «Tutela del Jurista Islámico», con capacidad legal de suspender el parlamento y al presidente “electo” (que debe ser varón, chiita, y fiel al Tutor), y en un sistema basado en la Sharia  chii , en el que los habitantes del país tendrán derechos distintos en virtud a su sexo, nacionalidad, religión y la fidelidad hacia el “Tutor”, figura que, por razones desconocidas, es denominada por la prensa occidental como “Líder espiritual”.
  3. Que Jomeini presentase el nuevo estado como una república “islámica; que no “chiita”, y tachara a los saudíes de ” adulterar el islam”, de “ser peones de Israel y de EEUU”, “infieles” o “corruptos y criminales”, arrebataba el monopolio que reclamaban los Saud sobre los “musulmanes sunnitas” del mundo, que son cerca del 80% de la comunidad.
  4. Una comparación rápida entre la RAS y la RI transmitía la idea de que el islam iraní permite el arte, las elecciones, o ciertas libertades a las mujeres, sin tener en cuenta la historia del propio país (que incluso tuvo ministras antes de la RI), presentando a la teocracia saudí como sistema menos desarrollado que la chiita. Al ser Irán un país más avanzado que RAS, sus fundamentalistas también los son.
  5. La carga “social” de la revolución iraní, recogida por Jomeini, quien en un principio, y bajo la gran influencia de la izquierda iraní, prometió justicia a los “desheredados”, introduciendo el factor “lucha de clases” en la comunidad religiosa, que suele dar prioridad a la fe del creyente frente a su cuenta bancaria. Sobre la marcha, se descubrirá que el ayatolá se refería a la “igualdad de los musulmanes ante dios”, insistiendo en que la “propiedad es sagrada en el islam”; y para disipar dudas, en respuesta a los trabajadores que pedían una vida digna sentenció: “preocuparse por el estómago (o sea, la economía) es cosa de animales”. Al final no hubo una teología chiita de liberación, confirmando el principio de que la justicia social es posible sólo en un sistema socialista de producción y distribución justas de los recursos, y sólo bajo la dirección de las fuerzas de izquierda.
  6. El aumento de la influencia de la RI en la región pondrá en jaque a los saudíes, que además, tienen fieles al chiismo en su propio país, que para más inri habitan la región más petrolífera del país.
  7. El intento de la RI en desarrollar un programa nuclear. En 2002, el Consejo de Seguridad de la ONU impone duras sanciones contra Irán.
A partir de la RI, las batallas en la región, que tenían tinte nacional (árabe-israelí, irano-árabe, etc.), pasarán por primera vez por líneas religiosas chiita-sunnita, dividiendo aún más a los trabajadores de la región frente a sus enemigos. Palestina fue la primera víctima de esta nueva situación. La Organización para la Liberación Palestina perderá su fuerza: además de luchar contra la ocupación israelí debe protegerse de los ataques de grupos religiosos patrocinados por la RI y RAS.
La respuesta de Riad al desafío de la RI
  • Financiar la guerra de Sadam Husein contra Irán entre 1980-1988.
  • Fundar el Consejo de Cooperación del Golfo en 1981 como sistema de seguridad “anti-chiita”, y promover con EEUU una “OTAN sunnita”.
  • Consolidar su control sobre el precio del petróleo y la OPEP.
  • Impedir, junto con Turquía e Israel, que en Irak los iraníes pudiesen aprovechar el “error” de Bush de implantar un gobierno chiita tras derrocar al sunnita Saddam Husein. Es la primera vez que Irán obtiene una influencia de envergadura en un país árabe.
  • Enviar a miles de “Yihadistas” a Siria, para derrocar a Bashar al Asad el único aliado de la RI en la región.
  • Planear en 2009 el desarrollo de un programa nuclear, mientras “ayuda” a Pakistán para mantener su bomba atómica.
  • Pedir a los gobiernos de Bush y de Obama bombardear Irán.
  • Patrocinar la campaña electoral de Trump a cambio de que rompiese el acuerdo nuclear de EEUU firmado en 2015, a pesar de beneficiar a Arabia (y a Israel), pues el levantamiento de las sanciones económicas sobre Irán fue el último golpe a las esperanzas de los saudíes de una acción bélica de Washington contra Irán. El acuerdo permitía a Teherán normalizar su relación con el mundo, aumentar sus mercados, y también su zona de influencia en perjuicio de sus competidores regionales, justo cuando Arabia estaba sufriendo un déficit presupuestario de 87.000 millones de dólares y planteaba vender ARAMCO, su empresa estatal de petróleo y gas. Según el FMI, el país árabe puede quedarse sin activos financieros en pocos años. Le urgía a Riad, que se ha convertido en el primer comprador de armas del mundo, hacer desaparecer a Irán como potencia. Y para ello, ha empezado por pagar millones de euros a la prensa y a “Google” para borrar el adjetivo “Pérsico” al golfo que lleva este nombre, antes de la aparición de Arabia, cuando la antigua Grecia lo denominaba “Limen Persikos”. De allí “la Guerra del Golfo”, de un golfo sin nombre y ubicación geográfica.
Y estas no son las únicas amenazas percibidas por Riad:
  • Los extremistas sunnitas le acusan de ser poco islámico. permitir en las tierras sagradas del islam, por ejemplo, piscinas mixtas en la base militar de EEUU.
  • Los sectores liberales “sunnitas” -como el periodista Jamal Khashoggi, las mujeres feministas y jóvenes seculares, como el bloguero Raif Badawi o el poeta palestino Ashraf Fayadh, acusados de apostasía.
  • Y del propio EEUU, que le amenazó con eliminarle en dos semanas.
Pasa un siglo del Tratado de Sykes-Picote, que repartió Oriente Próximo entre las superpotencias del momento, Francia y Gran Bretaña. Ahora EEUU busca una nueva arquitectura geopolítica que garantice sus intereses a largo plazo en esta estratégica región del planeta, y Arabia Saudí no es más que una herramienta en sus manos en ejecutar este proyecto.

 Este conflicto entre las dos teocracias está tenido lugar en el Estrecho de Ormuz, y en  el suelo de terceros países como Irak, Siria, Líbano y Afganistán: se trata de un juego  de suma cero, y no sólo por la incompatibilidad de sus intereses, sino también por su mirada metafísica que distorsiona la realidad que les rodea."                   (Nazaním Armanian, Público, 30/06/19)

27.6.19

El terrorismo será el pretexto de Trump para fabricar el casus belli contra Irán

"Ya no cuelan las Armas de Destrucción Masiva ni el envío de antrax a Estados Unidos en sobres, por lo que el gobierno de Trump se está centrando en mostrar al mundo que Irán -otra nación reserva mundial de Oro Negro, y de una ubicación estratégica-, es el país más terrorista del planeta al que para salvar a la especie humana debe aplastarlo.

El Secretario de Estado Mike Pompeo ha confesado ante el Senado que los abogados están buscando vínculos entre Teherán y Al Qaeda: su objetivo es desempolvar la Ley de Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (AUMF) – aprobada después del 9/11, que permite al presidente atacar a las fuerzas terroristas sin el consentimiento del Congreso. 

 Da igual que estudios como el realizado por Nelly Lahoud en 2018 para el Think tank New America, y basado en unos 470.000 archivos desclasificados relacionados con Bin Laden, no hayan mostrado contactos entre la República Islámica (RI) y al Qaeda para cometer actos terroristas. El comandante general del Ejército británico de la coalición anti-ISIS, Chris Ghika tampoco ha visto provocaciones de Irán contra las tropas aliadas en Oriente Próximo. Y aun así, Trump ha incluido al ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica (GRI) de Irán en su lista de grupos terroristas, por ende, objetivo de ataques militares.

Paralelo a los extraños y repentinos sabotajes a los intereses de Estados Unidos y de sus aliados en Oriente Próximo, Pompeo acusa a Teherán y los socios de haberlos cometido: es consciente de que la verdad la posee el primero que la cuenta, y que los demás sólo podrán confirmarla o desmentirla. El ex jefe de la CIA dispara primero e interroga después al cadáver

 Así, ha vinculado a Irán a un atentado reivindicado por los talibanes con coche bomba el 31 de mayo que hirió a cuatro soldados de EEUU y mató a varios civiles afganos; otro con misiles a la sede de unas empresas estadounidenses en Basora, Irak; y, la guinda, el sabotaje con minas y torpedos a cuatro barcos en el Golfo de Omán de propiedad saudí, emiratí, noruego y japonés. Lo curioso es que, Shinzo Abe -aliado japonés de Trump, que el día después del incidente estuvo en Teherán-, ni siquiera lo mencionó en sus encuentros con las autoridades de la RI. 

 Está por ver cómo un poderoso ejercito como el iraní, en vez de hundir dichos petroleros, envía a unos buzos para colocarles minas lapa, como si se tratase de unos terroristas aficionados. Sin embargo, uno de los buques había sido golpeado por un torpedo, que no por una mina: ¡Que los satélites aclaren su procedencia! Es más, si aceptáramos la versión chapuza de Pompeo de los hechos, GRI sería un grupo terrorista nada al uso, por negar su participación. Pues, dichas bandas siempre reivindican sus atentados justamente para mostrar su poderío y obtener algo al enemigo.

¿Habrá un mega atentado?

Los atentados de falsa bandera han sido muy recurrentes en la historia, aunque algunos han sido reconocidos y otros no: el incidente del Golfo de Tonkin, en el que EEUU simuló un inexistente ataque de fuerzas de Vietnam del Norte a su armada con el fin de justificar su invasión a Vietnam; la “Operación Susannah” (nombre de la novia de uno de los implicados) lanzada por Israel en 1954 contra el Egipto de Jamal Abdel Nasser, en la que puso bombas en las propiedades de Estados Unidos y Gran Bretaña (sí, ¡sus aliados!) en El Cairo, culpando a organización Hermandad Musulmana. Su objetivo era arrastrar a dichas potencias a una confrontación bélica con Nasser, y provocar una guerra civil en el país. Israel reconoció la autoría en 2005, o sea, 51 años después.

 El atentado más famoso, el 11S, sigue siendo investigado por El Movimiento por la Verdad del 11-S (9/11 Truth Movement). Las mentiras utilizadas para apoderarse de los recursos y el suelo de Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia, Sudán, Yemen y Siria destruyendo decenas de millones de vidas, muestran hasta qué punto la verdad siempre es la primera víctima de las guerras.

Ahora hay que esperar la noticia. El régimen de Trump es consciente de que la única forma de reclutar la opinión publica de Estados Unidos en favor de otra terrible guerra es un gran atentado con víctimas mortales estadounidenses que muestre lo cruel y lo peligroso que es la RI, no sólo para sus ciudadanos o para Oriente Próximo, sino para el mundo mundial. Atención al tweet del senador Lindsey Graham: “Está claro que en las últimas semanas Irán ha atacado a oleoductos y barcos de otras naciones y ha creado corrientes de amenaza contra intereses estadounidenses en Irak. 

… Si se activan las amenazas iraníes contra el personal y los intereses estadounidenses, debemos ofrecer una respuesta militar abrumadora.” Por lo que, la (más) militarización del Golfo Pérsico no responde a una “diplomacia de cañonero” para disuadir a Irán; de hecho, la expulsión de Rex Tillerson del gobierno, fue el fin de la diplomacia del gobierno de Trump. 

Sería la culminación de las guerras políticas, económicas e incluso cibernéticas -que podrán intensificarse-, contra Irán: en 2012 el virus Stuxnet fue enviado a las instalaciones nucleares de Natanz, inhabilitándolas. Aquella ciber arma formaba parte de Nitro Zeus, un proyecto de un masivo ciberataque militar contra Irán (que no la República Islámica), que inutilizaría la red eléctrica del país así como su defensa aérea. (...)"                (Nazanín Armanian, Público, 21/06/19)