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10.3.25

Carta a una mujer de clase obrera... Nuestras madres no son nuestras madres, son el sostén de la vida de la clase obrera... Una de las mujeres que hacen posible que el capitalismo sea eficiente porque son las encargadas de que el mundo funcione con una masa ingente de trabajo no remunerado imprescindible para que el sistema tenga la más mínima oportunidad de ser efectivo. No se llama trabajo esclavo, pero se le parece... Nadie en mi familia podría haber sido lo que es sin el trabajo de mi madre, de cualquier mujer de clase obrera de cualquier familia española, de cualquier mujer de clase obrera que tuvo como apellido ser madre, pero que ha sido más que ese apellido, que son mucho más y cuya identidad es más valiosa que la que se les reconoce socialmente por haber parido y criado a unos hijos... Somos lo que somos, hemos estudiado lo que hemos estudiado, hemos trabajado lo que hemos trabajado, porque teníamos a una trabajadora a tiempo completo esperando en casa haciendo todo aquello que creíamos que no llevaba tiempo, que no era un trabajo, que era simplemente su obligación como madre, esposa y mujer... nunca nos paramos a reflexionar sobre el enorme esfuerzo que supone el trabajo doméstico... No nos hemos disculpado por no haber sabido ver, hasta que ha sido muy tarde, el enorme sacrificio que han hecho para hacernos a los demás la vida más fácil... El esfuerzo y carga mental que ha tenido que soportar durante toda su vida le ha provocado un desgaste en salud psicológica que nunca pudo aliviar con terapias porque ni había dinero, ni se consideraba que esa tristeza y pesadumbre de la monotonía, de la falta de motivación y de que nadie valorara el ingente trabajo que hacía era consustancial a su condición de madre... Esta es una carta de agradecimiento a mi madre por el trabajo de toda una vida. Pero también al trabajo de todas las mujeres de clase trabajadora, que, madres o no, han cuidado de cualquier persona a su cargo (o al de sus vecinas o al de sus compañeras de trabajo) y han posibilitado que si este sistema funciona un poco, por poco que sea, es gracias a haberlas explotado de manera inmisericorde (Antonio Maestre)

 "Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la economía y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sostén de la vida de la clase obrera

Mi madre tiene las palmas suaves con los pliegues ajados. Las huellas dactilares se le han borrado. Siempre he creído que se le han quedado lijadas por la abrasión de la lejía y el salfumán que usó toda su vida como trabajadora del hogar, a veces, pocas, remuneradas en casas ajenas, las más, casi todas, como cuidadora de sus hijos y de su marido en la casa propia. Ahora la cuida él a ella, con mucho cariño y abnegación, porque la abrasión que le ha dejado las palmas sin fricción le ha quemado también un pulmón y lleva dentro de sí una enfermedad laboral que jamás será reconocida. Ella no ha fumado en la vida, su nódulo le brotó de aspirar durante cincuenta años productos de limpieza y mierda ajena. Ha trabajado toda la vida sin siquiera tener derecho a una pensión no contributiva y encima ese trabajo no remunerado la ha enfermado con severa gravedad. La pensión es de mi padre, pero sin el trabajo de mi madre nunca hubiera tenido la posibilidad de ganar esa pensión. Mi madre, antes que mi madre, es una mujer de clase obrera, una mujer trabajadora. Una de las mujeres que hacen posible que el capitalismo sea eficiente porque son las encargadas de que el mundo funcione con una masa ingente de trabajo no remunerado imprescindible para que el sistema tenga la más mínima oportunidad de ser efectivo. No se llama trabajo esclavo, pero se le parece.

Nadie en mi familia podría haber sido lo que es sin el trabajo de mi madre, de cualquier mujer de clase obrera de cualquier familia española, de cualquier mujer de clase obrera que tuvo como apellido ser madre, pero que ha sido más que ese apellido, que son mucho más y cuya identidad es más valiosa que la que se les reconoce socialmente por haber parido y criado a unos hijos. El bienestar de la sociedad descansa sobre los hombros de millones de mujeres de clase obrera que habiendo sido madres o no han dedicado su existencia al cuidado del prójimo. Somos lo que somos, hemos estudiado lo que hemos estudiado, hemos trabajado lo que hemos trabajado, porque teníamos a una trabajadora a tiempo completo esperando en casa haciendo todo aquello que creíamos que no llevaba tiempo, que no era un trabajo, que era simplemente su obligación como madre, esposa y mujer. O un regalo, porque nos querían mucho. Puede que ahora no pienses así, algunos todavía lo hacen, pero todos hemos pasado por esos momentos en que nunca nos paramos a reflexionar sobre el enorme esfuerzo que supone el trabajo doméstico. Seguramente porque no lo hacemos nunca.

Las mujeres de clase obrera que han desempeñado su trabajo como cuidadoras no solo han tenido que soportar el desdén y la invisibilización, sino que se han visto sometidas a la violencia patriarcal, a la sexual y a la simbólica. Pregunten a sus madres, a sus hermanas, a sus abuelas, a sus parejas o a sus compañeras de trabajo o militancia, todas ellas tienen una historia de violencia que narrar de mayor o menor intensidad, todas han tenido que cuidar, ninguna ha tenido el reconocimiento social, personal o familiar que merecen. No nos hemos disculpado por no haber sabido ver, hasta que ha sido muy tarde, el enorme sacrificio que han hecho para hacernos a los demás la vida más fácil.

Mi madre es la mía, pero la tuya no es diferente. Las madres de clase obrera son el pilar fundamental de la clase trabajadora y el sistema de producción capitalista hasta el punto de sostener nuestro bienestar emocional y psicológico. Su vinculación con nuestro cuidado es de tal dimensión que he llegado a subrogar mis recuerdos de infancia a sus relatos, todo lo que creo recordar de cuando era niño está basado en lo que mi madre me contaba que hacía. Se sabe mejor mi vida que yo mismo, de manera literal. El esfuerzo y carga mental que ha tenido que soportar durante toda su vida le ha provocado un desgaste en salud psicológica que nunca pudo aliviar con terapias porque ni había dinero, ni se consideraba que esa tristeza y pesadumbre de la monotonía, de la falta de motivación y de que nadie valorara el ingente trabajo que hacía era consustancial a su condición de madre. Ese “indefinible malestar”, del que hablaba Martín Gaite en Desde la ventana recogiendo las palabras de Betty Friedan. Que ser ama de casa era una suerte, que estar siempre en el hogar era cómodo, que cuidar, limpiar y cocinar era su papel y desde luego no un trabajo digno de tal consideración. Ahora tampoco hay dinero para terapia para las mujeres trabajadoras que cuidan y trabajan en casa. Ahora tampoco hay dinero ni tiempo para las obreras que cuidan y trabajan fuera de casa y dentro de ella. La terapia se sustituye por ansiolíticos y antidepresivos cuando hay cita en el centro de salud. Es la manera de tener a ese ejército laboral anestesiado y callado.

Esta es una carta de agradecimiento a mi madre por el trabajo de toda una vida. Pero también al trabajo de todas las mujeres de clase trabajadora, que, madres o no, han cuidado de cualquier persona a su cargo (o al de sus vecinas o al de sus compañeras de trabajo) y han posibilitado que si este sistema funciona un poco, por poco que sea, es gracias a haberlas explotado de manera inmisericorde. Nunca jamás se podrá devolver todo lo que las mujeres de clase obrera que se han matado, a veces de manera literal, haciendo su trabajo no remunerado han hecho. Lo mínimo es el reconocimiento, pero eso no basta. El trabajo se paga. Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la economía y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sostén de la vida de la clase obrera."           (Antonio Maestre, eldiario.es, 09/03/25)

5.9.23

El Caso Rubiales ha sacado a la luz lo mejor y lo peor de la sociedad española... Las “chicas” son la nueva vanguardia revolucionaria del país... Esas 81 jugadoras que firmaron el manifiesto titulado ‘Se Acabó’ son ya un símbolo del fútbol femenino y de la lucha feminista mundial... junto con las miles de ciudadanas anónimas que tomaron al asalto las redes sociales explicando por qué era intolerable el comportamiento machista de Rubiales... junto con periodistas deportivas que sin sucumbir a la inicial presión ambiental del histerismo de la prensa nacionalmadridista (con Inda, La Sexta, la Cope, Antena 3, Ayuso y El Mundo blanqueando al acosador), dieron un sonoro repaso a sus viejunos colegas masculinos (los Castaño, Pedrerol, Manu Sánchez, Lama y otros mandarines de la audiencia basura futbolera), al informar de que Rubiales y Vilda trataron de obligar en el avión de vuelta a Jenni Hermoso para que absolviera al presidente con un vídeo, terminando de perfilar la imagen de los dirigentes federativos. No cabe duda de que el movimiento ‘Se Acabó’, el debate sobre el consentimiento y el ‘sólo sí es sí’ han ganado el partido y la batalla cultural. Jenni Hermoso y sus compañeras han contado con el cariño y la solidaridad de una parte enorme de la sociedad española... Pero como todo movimiento transformador, han chocado contra un muro muy poderoso, el Sistema Florentino, el de los dos grandes clubes-Estado, el Real Madrid y el FC Barcelona... su silencio inicial y el cinismo final ayudaron a que Rubiales respondiera revictimizando a Jenni Hermoso y apareciera en la Asamblea de la RFEF convertido en el remedo de un concejal cualquiera de Vox al tercer gin tonic... se comprende que el mutismo haya sido la reacción casi unánime entre los profesionales del fútbol masculino, salvo honrosas excepciones... tenemos un país lleno de mujeres (y cada vez más hombres) concienciadas, valientes y modernas. Para conseguir sus objetivos, van a tener que luchar contra una pequeña minoría mafiosa, formada por apenas 40 o 50 personas, con mucho poder, influencia y dinero

 "El Caso Rubiales ha sacado a la luz lo mejor y lo peor de la sociedad española. Lo mejor ha sido la rebelión sin fisuras de las campeonas del Mundo entrenadas hasta ahora por Jorge Vilda, palmero de confianza de Luis Rubiales. Las “chicas”, como las llaman todavía algunos machirulos irredentos, son la nueva vanguardia revolucionaria del país: las 23 futbolistas que fueron al Mundial haciendo de tripas corazón porque sabían que son tan buenas que podían ganarlo; y, por supuesto, también las que tuvieron el coraje de no acudir a la cita, sabiendo que se podían perder el mayor éxito deportivo de sus carreras. Esas 81 jugadoras que firmaron el manifiesto titulado ‘Se Acabó’ son ya un símbolo del fútbol femenino y de la lucha feminista mundial, a la manera (espero me disculpen la licencia de  compararlas con señores) en que Jesse Owens en los Juegos de Berlín, 1938, y Bob Beamon, John Carlos y otros atletas del Black Power, en México, 1970, se consagraron como los mejores atletas y los más valientes luchadores contra el fascismo y por los derechos civiles. 

Después de Jenni Hermoso, Alexia Putellas, Aitana Bonmatí (impresionante su discurso ante la UEFA) y todas las demás, las grandes protagonistas han sido las miles de ciudadanas anónimas, curtidas entre la indignación de ‘La Manada’ que acabaría impulsando la Ley del ‘sí es sí’; unos minutos después de la agresión de Rubiales, tomaron al asalto las redes sociales explicando con meridiana claridad y sencillez por qué era intolerable el comportamiento machista del máximo representante del fútbol español. 

En tercer lugar, ha contribuido mucho al nuevo sentido común expresado por la ciudadanía estos días, la reacción de algunas periodistas deportivas que comprendieron que la obscena exhibición de abuso de poder, acoso sexual y laboral del presidente de la Federación era una noticia de la mayor importancia, tanto como el propio título mundial. Sin sucumbir a la inicial presión ambiental ejercida por el histerismo macho de la prensa nacionalmadridista (con Inda, La Sexta, la Cope, Antena 3, Isabel-Díaz Ayuso y El Mundo ejerciendo como primeros blanqueadores del acosador), esas periodistas especializadas en fútbol femenino –mención especial para el medio digital Relevo (Vocento), que comparado con el As y el Marca parecía The New York Times– dieron un sonoro repaso a sus viejunos colegas masculinos (los Castaño, Pedrerol, Manu Sánchez, Lama y otros mandarines de la audiencia basura futbolera). 

Al informar de que Rubiales y Vilda trataron de obligar en el avión de vuelta a Jenni Hermoso para que absolviera al presidente con un vídeo, esas periodistas terminaron de perfilar la imagen de los dirigentes federativos como unos machistas y acosadores de manual.

Cuando se cumplen dos semanas de la final, no cabe duda de que el movimiento ‘Se Acabó’, el debate sobre el consentimiento y el ‘sólo sí es sí’ –que tantos ataques le han valido a la vetada y vilipendiada ministra Irene Montero– han ganado el partido y la batalla cultural. Jenni Hermoso y sus compañeras han contado con el cariño y la solidaridad de una parte enorme de la sociedad española y de los medios serios. [Modestia aparte, esta revista fue el primer medio que pidió al ministro Iceta que exigiera la inmediata dimisión de Rubiales, a través de nuestra cuenta de Twitter, la misma noche del partido]. 

Pero como todo movimiento revolucionario y transformador, las peticiones de depuración de responsabilidades y de cambios estructurales lanzadas por las futbolistas, por la sociedad civil, y con la boca más pequeña por el Gobierno, han chocado contra un muro muy poderoso, transversal y refractario al cambio. 

Es el Sistema Fútbol, o el Sistema Florentino, que baila desde hace décadas al son que marcan los dos grandes clubes-Estado, el Real Madrid (101 títulos) y el FC Barcelona (99). Entre ambos han ganado 22 ligas de las últimas 27 (ver gráfico), copan el 70% de los ingresos por televisión y mantienen una enorme influencia (más el Madrid que el Barcelona) tanto en la Liga de Javier Tebas como en la RFEF de Rubiales. 

La reacción oficial de los dos clubes ante el escándalo no pudo ser más tardía, ni más tibia. En medio del clamor, el Barça emitió un comunicado bochornoso cuatro días después de la final, y el Madrid lanzó una calculada nota de apoyo al CSD, después de la comparecencia pública de Rubiales, redactada con todo cuidado para quedar bien, pero sin censurar el comportamiento del presidente, ni denunciar el machismo, ni entrar en el fondo del asunto: “Nuestro club apoya con total rotundidad la decisión puesta en marcha por el presidente del CSD, Víctor Francos, que elevará de inmediato el caso al TAD”, afirmaba la nota. 

El silencio inicial y el cinismo final de las dos marcas deportivas principales del país ayudaron sin duda a que Rubiales, del que se dice que es socialista por ser hijo de un alcalde motrileño del PSOE, se encastillara en el trono, respondiera revictimizando a Jenni Hermoso y apareciera en la Asamblea de la RFEF convertido en el remedo de un concejal cualquiera de Vox al tercer gin tonic. 

Desde la tribuna de la Federación, tras haber filtrado la noche anterior que dimitiría, Rubiales adoptó el papel de macho alfa trilero, clientelar y corrupto, y trató de politizar el asunto y de ganarse a los medios cargando contra los líderes de Podemos, los primeros en señalar su inaceptable comportamiento, y de Sumar, la fuerza que más presionaba para que dimitiera. Ahí se mostró cómo es en realidad, según han ido contando después su tío y distintas excolaboradoras. 

Para tratar de dar la vuelta al caso disfrazándose como víctima de una cacería, la puesta en escena fue preparada con todo cuidado. Rubiales sentó a los entrenadores y cuerpos técnicos en primera fila y a sus tres hijas un poco más atrás. Jorge Vilda y Luis de la Fuente (el seleccionador masculino) fueron los más entusiastas. Pero, curiosamente, las escasas peticiones de despido del seleccionador de los chicos han quedado en nada. De la Fuente pidió perdón como el rey anterior ante los medios leales al Sistema, que se cuidaron mucho de apretarle porque saben demasiado bien que Florentino Pérez lo eligió para el cargo tras cesar a Luis Enrique. 

Rubiales se rodeó también de los árbitros favoritos del poder, con el jefe del Comité arbitral (Medina Cantalejo, esposo por cierto de la presidenta arbitral de la Liga femenina) liderando la cuadrilla. Antes de la Asamblea, Rubiales ya había reestructurado la Federación para que todo quedara bien atado. Cesó a todos los vicepresidentes salvo a uno, de su máxima confianza: Pedro Rocha, que se convirtió a la fuerza en el sucesor designado. 

La estrategia defensiva fue decidida por el equipo de asesores de Rubiales. Uno de ellos es Andreu Camps, secretario general de la RFEF, que envió un escrito oficial a la UEFA el mismo día de la Asamblea pidiendo que amenazara al Gobierno con dejar fuera de las competiciones europeas a los equipos españoles si no dejaba de “interferir”. 

La segunda y quizá la más importante asesora de Rubiales es una mujer muy cercana a Florentino Pérez. Se trata de la veterana periodista Marisa González, que fue jefa de prensa de los presidentes de la Comunidad de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón y Cristina Cifuentes; y del propio Rubiales: entró como spin doctor en la RFEF de la mano de Pérez cuando el presidente anterior, Ángel María Villar, salió de la sede escoltado por la Guardia Civil, y luego pasó a ser la directora de Responsabilidad Social y Sostenibilidad. González fue capaz de hacer pasar a Gallardón por un liberal británico, pero con Rubiales no ha tenido tanto éxito.

Las cloacas

Otro personaje clave del núcleo duro de Rubiales es el excomisario de policía José Luis Olivera, conocido como Oli por el también excomisario Pepe Villarejo, de quien fue socio y mano derecha durante muchos años. Olivera es todo un especialista en fraudes financieros y blanqueo, de lo que se colige que fue el encargado de organizar los contratos y las comisiones de la Supercopa que Rubiales decidió exportar a Arabia Saudí para, según explicó en su día, “mejorar la situación de las mujeres en ese país y la del fútbol femenino en España”. 

Contratos legales, porque la RFEF es una entidad privada (de interés público), pero ética y estéticamente feos. Rubiales apañó con su amigo Gerard Piqué (Gerri y Rubi, S.A), por supuesto con la anuencia y la connivencia del Duopolio Madrid-Barcelona. Una de las cláusulas dice que si Barcelona y Real juegan las finales de la Supercopa, la RFEF ingresará cada año diez millones de euros extra, lo que obliga a que los dos clubes-Estado sean, sí o sí, primero y segundo en la Liga o, si uno falla, campeón de la Copa. Siendo Rubiales el jefe máximo de los árbitros, ¿cómo dudar de que la ecuación pueda fallar? 

Una de las cláusulas dice que si Barcelona y Real juegan las finales de la Supercopa, la RFEF ingresará cada año diez millones de euros extra

José Luis Olivera, experto en escuchas como su maestro Villarejo, habrá sido también útil durante estos años para preparar y catalogar las famosas grabaciones que, según ha manifestado el tío de Rubiales, antiguo secretario de la RFEF, su sobrino ha ido realizando a políticos, presidentes de clubes y figuras relevantes del deporte rey (reina, mejor), ejercicio muy conveniente para contar con palancas de chantaje si se rompía su red mafiosa-clientelar. 

Otra figura clave en la Armada Brancaleone montada por Rubiales para blindar su sueldo de un millón de euros anuales (750.000 de la FEF y 250.000 como vicepresidente de la UEFA), es un tal Miguel García Caba. Para conocerlo mejor, lean la nota que publicó la web CEU Alumni cuando fue nombrado. “Miguel García Caba afronta nuevos retos profesionales a partir de ahora como responsable de la asesoría jurídica de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). De su carrera podemos destacar que ha sido jefe del Departamento de la Dirección de Servicios Jurídicos del Real Madrid C.F. desde el año 2016. Responsable de la Asesoría Jurídica Interna y Asesor Jurídico de la Liga Nacional de Fútbol Profesional entre los años 2005 y 2016. Ha pasado por Red Eléctrica de España, por J&B Cremades y ha trabajado para la UEFA”. 

Alfredo Relaño, en El País, dejó un retrato mejor del personaje: “El director de Integridad de la Federación es un semoviente llamado Miguel García Caba que tras pasar por el Real Madrid y LaLiga llegó al departamento jurídico de la federación. Una vez allí, saltó por una de esas caprichosas convulsiones de la casa. Una vez fuera, se le ocurrió que una forma de hacer méritos para regresar era citarse con Tebas y González Otero, y registrar con un bolígrafo-grabadora la conversación, en la que les estimuló a rajar de Rubiales. Luego entregó la grabación a Ok Diario para acusar a Tebas y González Otero de conspirar contra Rubiales. Tan edificante servicio le valió el retorno a la Federación como director de Integridad”. Integridad máxima. 

Ante esta estructura impenetrable, se comprende que el mutismo haya sido la reacción casi unánime entre los jugadores, los directivos, los entrenadores y los profesionales del fútbol masculino, salvo honrosas excepciones. Recordemos que la Federación designa quién arbitra a quién, y quién dirige el VAR. Y los antecedentes de los últimos años muestran que todo el que no juegue en el Real Madrid arriesga durísimas sanciones si osa criticar a un árbitro.  

Otro asesor importante es el abogado jefe de la RFEF, el penalista Ramón Antonio Caravaca Magariño, que se encarga de los procesos penales abiertos en los que esté inmersa la institución federativa, tanto del pasado como en el futuro; también de aquellos donde la RFEF haya sido absuelta o sea parte, según publicó en 2018 el diario Sport. Caravaca cuenta con una dilatada experiencia y gran reputación en el área de Urbanismo (recordemos que Luis de Arabia y Motril proyectaba construir un nuevo estadio para la RFEF). A lo largo de su trayectoria, Caravaca ha colaborado en el desarrollo del Estadio La Peineta (el pelotazo largamente soñado y finalmente ejecutado por Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo, dueños ilegítimos y prescritos del Atlético de Madrid). 

Por esas casualidades de la vida, el penalista es tío de uno de los jueces del TAD que esta semana han dictaminado que solo pueden abrir expediente a Rubiales por falta grave (el tocamiento del paquete en el palco), y no por falta muy grave. La excusa es que el Reglamento de la reciente Ley del Deporte (diseñada y avalada, por supuesto, desde los despachos de Concha Espina y Can Barça) aún no está redactado y eso les impide, dicen, entrar a valorar si el beso fue o no consentido o si supuso o no un abuso de poder. Junto a Caravaca, en el TAD deciden varios abogados y abogadas del Estado. La Famiglia

Vista la chapuza jurídica y el limitado poder de maniobra del CSD, al que tanto apoya el Real Madrid, y dada la vergonzante connivencia del establishment mediático futbolero nacional con el presidente de la Federación que empañó la victoria histórica de la selección femenina, solo queda añadir que tenemos un país lleno de mujeres (y cada vez más hombres) concienciadas, valientes y modernas. Para conseguir sus objetivos, esas mujeres van a tener que luchar contra una pequeña minoría mafiosa, con mucho poder, influencia y dinero, que se siente tan inviolable e intocable como el Jefe del Estado, y que, como se ha visto en el sepulcral silencio de la Casa Real acerca del asunto, tiene más poder que el Gobierno y que el jefe del Estado, y no digamos ya que la reina.

Ese grupito salvaje formado por apenas 40 o 50 personas con las que nunca se toparán ustedes en la cárcel, que desconoce la ética, que se ríe de la justicia, que da pelotazos en todos los sectores, que levanta estadios gigantescos en mitad de las ciudades, que decide sorteos, arbitrajes, horarios, locutores y calendarios, y que detenta el control absoluto del negocio nacional del fútbol, cuenta con la connivencia y la ayuda de un ejército de empleados, portavoces, palmeros, opinadores que presumen de ser periodistas, jueces, políticos, tuiteros, agentes de jugadores, medios de información, árbitros y asistentes. 

Todos ellos son corruptibles o han sido corrompidos ya. Desde los tiempos de Saporta, la mano derecha de Bernabéu, el mundo del fútbol sabe que hay cientos de personas a sueldo en A o en B, otros que tienen plaza fija o un carguito, y miles que se dejan influir a cambio de un reloj, una invitación a un palco VIP o a un puticlub. Todos ellos forman parte del mayor negocio mafioso que hay en España. ¿Conseguirán Jenni Hermoso y sus compañeras reventar esa estructura de hierro que permanece inmutable, con pequeños ajustes y maquillajes, desde hace 120 años? ¿Podrán o querrán el Gobierno, el Parlamento y las fuerzas políticas meter las excavadoras en la Federación y La Liga, tirar abajo los cimientos del Sistema Fútbol y empezar de cero copiando por ejemplo a la Premier? 

La respuesta la conoceremos pronto. Pero las señales que van asomando inducen a pensar que no será muy halagüeña. El duopolio Madrid-Barcelona domina el fútbol patrio apelando a una rivalidad artificial, exacerbada por unos voceros que tratan a los demás equipos como si fueran extranjeros. Sería toda una ironía que fuera la FIFA, seguramente el organismo más corrupto del mundo, la entidad que acabe con la aventura de Rubiales. Pero tampoco importaría mucho, en el fondo. Como pasó cuando finalmente cayó el Villarato, los que mandan de verdad encontrarán de nuevo una marioneta menos torpe y más discreta. Y seguirán lucrándose con este negocio machista, misógino y opaco, que solo se limpiará de verdad cuando el público, esos aficionados que cada vez pintan menos, renuncien a pagar por verlo en directo o en televisión.  "               (Miguel Mora   , CTXT, 03/09/23)      

Las fábricas de bebés ucranianas obtienen beneficios récord en la guerra

 "Ihor Pechonoha, de la empresa suiza BioTexCom, afirma que el modelo de negocio que le ha permitido crear una de las empresas de gestación subrogada más rentables del mundo es simple explotación: «Buscamos mujeres en las antiguas repúblicas soviéticas porque, lógicamente, [las mujeres] tienen que ser de lugares más pobres que nuestros clientes».

No es de extrañar, pues, que la búsqueda de vientres de alquiler por parte de BioTexCom le haya llevado a la aparentemente interminable reserva de mujeres jóvenes desesperadas de una Ucrania devastada por la guerra. Ocho años de conflicto civil, combinados con la posterior guerra por poderes entre la OTAN y Rusia, han sumido a Ucrania en un desastre económico. Mientras los ucranianos se hundían en la pobreza, su país se convirtió rápidamente en la capital internacional de la industria de los vientres de alquiler. En la actualidad, Ucrania controla al menos una cuarta parte del mercado mundial, a pesar de albergar a menos del uno por ciento de la población mundial. Paralelamente al auge de la industria, un sórdido submundo médico lleno de abusos a los pacientes y corrupción se apoderó del país.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, y su equipo han animado activamente a Occidente a saquear su país devastado por la guerra, firmando un acuerdo de inversión con la empresa mundial de gestión de activos Blackrock, despojando a los trabajadores de sus protecciones laborales y entregando empresas estatales a empresas privadas.

Sin embargo, la industria de la maternidad subrogada de Ucrania ha caído bajo el radar, a pesar de bombear más de 1,5 mil millones de dólares en la economía del país solo en 2018. Desde entonces, el mercado mundial de vientres de alquiler se ha más que duplicado. El sector se valoró en más de 14.000 millones de dólares en 2022, y se prevé que crezca alrededor de un 25% anual en los próximos años, según un análisis de Global Market Insights.

Mientras países como India y Nepal cierran la puerta a las empresas de maternidad subrogada por temor a que este sector fomente la trata de seres humanos, las autoridades occidentales parecen hacer la vista gorda ante el negocio de abusos que florece en una Ucrania desregulada y políticamente inestable.

Emma Lamberton cursa un Máster en Desarrollo Internacional en la Universidad de Pittsburgh. Recientemente ha publicado un artículo en el Princeton’s Journal of Public and International Affairs en el que detalla los riesgos a los que se enfrentan las mujeres ucranianas al participar en la industria de la maternidad subrogada del país.

«La principal preocupación de los defensores de los derechos humanos sobre el terreno en Ucrania es que los legisladores e incluso las organizaciones de noticias no lo consideran una violación de los derechos humanos», declaró Lamberton a The Grayzone.

«Un gobierno nunca vería violaciones de los derechos humanos como el maltrato infantil como algo que simplemente hay que regular», explicó. «Nunca dirían ‘sólo deberías poder pegar a tus hijos los miércoles’, eso sería increíblemente ridículo. Por eso, desde la perspectiva de los defensores sobre el terreno en Ucrania, se trata de un problema de abusos y, por tanto, no debería regularse, sino ilegalizarse».

Los países asiáticos con sistemas reguladores débiles y masas de ciudadanos empobrecidos, como India, Tailandia y Nepal, también fueron mercados populares de vientres de alquiler. Pero sus gobiernos no pudieron ignorar el creciente historial de abusos de los derechos humanos por parte de los principales actores del sector y acabaron cerrando sus puertas a los extranjeros ricos que buscaban vientres de alquiler.

La restricción de estos mercados nacionales de gestación subrogada ha canalizado la demanda mundial hacia Ucrania y ha desencadenado una carrera a la baja entre las empresas de venta de niños. Ahora, los especuladores de la maternidad han exportado la industria de naciones empobrecidas a una en medio de una dura confrontación militar con su vecino.

«La guerra ha puesto de manifiesto la necesidad de una regulación internacional unificada sobre el tema de la gestación subrogada, ya que actualmente las madres de alquiler se ven obligadas a elegir entre permanecer en una zona de guerra o huir a países vecinos que no reconocen la legalidad de la gestación subrogada», señaló Lamberton a The Grayzone.

El Centro de Reproducción BioTexCom es, con diferencia, el mayor actor del mercado internacional de gestación subrogada. El propietario del proveedor de «servicios de tecnología reproductiva» afirmó que, en 2018, la empresa controlaba un descomunal 70 % del mercado nacional de gestación subrogada y un 25 % del mercado mundial.

Aunque el sitio web de BioTexCom se jacta de que la empresa ha dado «la alegría de la paternidad» a miles de parejas de todo el mundo, su verdadera historia y sus operaciones revelan un desgarrador patrón de abusos, secretismo, mala praxis e incluso acusaciones de trata de seres humanos.

En una entrevista de 2018 con Al Jazeera, una ucraniana llamada Alina describió las condiciones que la llevaron a firmar un acuerdo contractual de embarazo con BioTexCom.

«Es difícil encontrar un trabajo bien remunerado en Ucrania… Quería ahorrar dinero para las tasas universitarias de mi hijo, que son muy caras», explica.

Una madre de alquiler ucraniana de BioTexCom que gestaba un hijo para una pareja estadounidense declaró a El País que decidió vender su vientre por problemas económicos. «Crecí sin un hogar. Para mí es importante tener un piso propio. [La gestación subrogada] es la única forma que tengo de conseguirlo».

El director médico de BioTexCom, Ihor Pechenoha, admitió abiertamente a la revista de investigación española La Marea que su empresa se dirige a mujeres de zonas pobres, y que «todas las que trabajan como madres de alquiler lo hacen por dificultades económicas».

«Buscamos mujeres en las antiguas repúblicas soviéticas porque, lógicamente, [las mujeres] tienen que ser de lugares más pobres que nuestros clientes», explicó Pechenoha.

Un informe de 2020 publicado en el Princeton’s Journal of Public & International Affairs subrayaba aún más la explotación extranjera que impulsa el auge de los vientres de alquiler en Ucrania, afirmando:

«Aunque los defensores afirman que las mujeres eligen libremente convertirse en madres de alquiler, las mujeres vulnerables a menudo son manipuladas a través de la presentación de la elección. Las potenciales madres de alquiler se ven obligadas a elegir entre mantener a sus familias mediante una práctica que puede violar sus creencias morales o perder una oportunidad económica de mantener a sus familias.»

Oksana Bilozir, diputada ucraniana que presiona para que se prohíba a los extranjeros alquilar vientres ucranianos, declaró a la Australian Broadcast Corporation (ABC) que «hay dos categorías de madres de alquiler ucranianas: las que quieren hacerlo por dinero y las que ya lo han hecho». Insistió a ABC en que la maternidad subrogada ofrece tanto valor económico a Ucrania que puede ser imposible ilegalizarla.

Bilozir lamentó que las fuerzas corruptas y oligárquicas atrincheradas en el gobierno ucraniano hayan obstaculizado activamente su batalla legislativa contra la industria de los vientres de alquiler.

Emma Lamberton, autora del informe de Princeton sobre el sector ucraniano de los vientres de alquiler, señaló que BioTexCom es en realidad una empresa extranjera que opera dentro de Ucrania. Los documentos del sitio web de la empresa sugieren que está registrada en Suiza.

A pesar de las asociaciones de BioTexCom con el acaudalado centro bancario y de un montón de material promocional que hace alarde de sus instalaciones de última generación y alojamientos de lujo para madres de alquiler, múltiples informes indican que sus centros residenciales son más parecidos a una cárcel que a cualquier hotel de cuatro estrellas ­–o, para el caso, de bajo presupuesto.

Una madre explicó que, mientras estaba contratada por BioTexCom, aunque la empresa le alojó en un apartamento como le había prometido, se vio obligada a compartirlo con otras cuatro madres de alquiler embarazadas. Incluso contó que tuvo que compartir cama durante 32 semanas de embarazo.

Otros que han presenciado desde dentro las prácticas de la empresa afirman que ésta utiliza la desesperación económica de los sustitutos como arma para encarcelarlos.

«Si no estábamos en casa después de las cuatro de la tarde, nos podían poner una multa de 100 euros», dijo una antigua madre de alquiler de BioTexCom a la periodista independiente Madeline Rouche. Por término medio, el estipendio mensual de las madres de alquiler oscila entre 200 y 350 euros. En otras palabras, abandonar la vivienda podría costarle a un vientre de alquiler de BioTexCom la mitad de su remuneración mensual.

«También nos amenazaron con multarnos si alguno de nosotros criticaba abiertamente a la empresa o se comunicaba directamente con los padres biológicos», afirma. «Los médicos nos trataban como ganado y se burlaban de nosotros».

Tras nacer, muchos bebés son guardados bajo llave en hoteles con seguridad militarizada hasta que sus compradores llegan a recogerlos. The Guardian describió el distópico proceso en 2020:

«Estos recién nacidos no están en la guardería de un hospital de maternidad, están alineados uno al lado del otro en dos grandes salas de recepción del improbablemente llamado Hotel Venecia, en las afueras de Kiev, protegidos por muros exteriores y alambre de espino».

Mientras tanto, altos funcionarios ucranianos denuncian que la industria abusiva ha encontrado poderosos guardianes en Washington.

El exfiscal del Estado ucraniano, Yuriy Latsenko, supervisó una serie de investigaciones penales sobre BioTexCom por fraude y trata de personas. En 2018, ordenó el arresto domiciliario durante dos meses del fundador de la empresa, un ciudadano alemán llamado Albert Tochilovsky.

Sin embargo, Latsenko fue destituido inmediatamente. Tras su despido, Lutsenko declaró a The Hill que la embajadora de Estados Unidos en Kiev, Maria Yovanovitch, le entregó en una ocasión una «lista de intocables», una lista de personas poderosas a las que Washington prohibía investigar o procesar. Aunque se desconocen los nombres exactos que aparecían en la lista, Latsenko declaró posteriormente a The Guardian que «cree que las investigaciones sobre BioTexCom se han estancado como consecuencia» de su despido.

Mientras el ex fiscal general de Ucrania acusaba a Estados Unidos de proteger al fundador de BioTexCom, los principales medios de comunicación occidentales realizaban una cobertura elogiosa y de relaciones públicas de la empresa, ocultando los abusos y la explotación que se escondían tras las cortinas de la maternidad.

Granjas infantiles en refugios antiaéreos

Cuando comenzó la guerra por poderes en Ucrania, el lucrativo negocio de suministrar bebés a mujeres extranjeras a costa de las pobres ucranianas adoptó una postura militarizada.

Según The Atlantic, la empresa incluso ha conseguido un refugio antiaéreo para garantizar que la producción de recién nacidos pueda continuar sin impedimentos en caso de ataque. Un vídeo publicado por BioTexCom a principios de 2022 mostraba un refugio típico equipado no solo con camas y sacos de dormir, sino también con cunas y máscaras antigás.

Un paquete promocional de ABC News en horario de máxima audiencia sobre la empresa celebraba sus fábricas de bebés a prueba de bombas, declarando: «Agencia ucraniana de maternidad subrogada hace lo que sea para mantener a salvo a los pacientes».

El reportaje comenzaba con David Muir, de ABC, elogiando a la «mayor agencia de gestación subrogada» de Ucrania por «tomar todas las medidas posibles para garantizar la seguridad de sus pacientes y sus bebés». (...)"                 ( Jeremy Loffredo , El Viejo Topo, 29/08/23)

3.9.23

Vero Boquete: Hablé contra la federación española en 2015 y nunca volví a jugar con la selección nacional. Ahora necesitamos un cambio real... El discurso de Rubiales fue bochornoso y vergonzoso. Fue entonces cuando dijimos: 'Se acabó'... Hemos llegado a un umbral y estamos en guerra para conseguir el cambio... Las futbolistas y la sociedad española ya han dicho cuál es el problema, todos lo hemos visto y no hay más secretos. Ahora lo sabe todo el mundo. ¿Van a quitar a Rubiales y poner a otro similar? O van a hacer una reforma estructural, que es lo que habría que hacer... el mensaje de la sociedad española es claro. Ahora le toca actuar al gobierno, a los políticos y a las organizaciones correspondientes. Es la gente de fuera la que debe decidir qué va a pasar ahora y cómo vamos a cambiar esto... Lo vimos en los 30 minutos que habló la semana pasada, en los que la mayoría de la gente aplaudía, sonreía y se posicionaba a su favor. Lo que vimos públicamente es lo que algunos de nosotros hemos visto y dicho en privado durante muchos años, bueno, en realidad desde siempre... porque ¿qué hubiera pasado si esto no hubiera ocurrido, si Rubiales no hubiera besado a Hermoso? Estaríamos hablando de que Rubiales es el mejor presidente federativo de fútbol del mundo, de que Jorge Vilda es el mejor gestor de Europa y del mundo y todo seguiría igual

 "La situación en España con Luis Rubiales es difícil de explicar a un público internacional porque se trata de algo histórico y cultural en nuestro país. En los años 70 las mujeres no podían hacer deporte y esa era la mentalidad que teníamos en este país. Desde entonces hasta ahora, ¿ha cambiado mucho? Sí, pero no tanto como debería porque todavía hay mucha gente que tiene una mentalidad machista.

Dentro del deporte, y en este caso del fútbol, sigue habiendo mucha gente machista. La mayoría de los dirigentes del fútbol español son hombres y son hombres de una determinada generación con mentalidades definidas. Lo que la gente de fuera de España tiene que entender es que este problema es mucho más profundo. Estamos hablando de una federación de fútbol pero podríamos estar hablando de cualquier otra federación o de cualquier otra empresa.

Lo que ha pasado con Rubiales y Jenni Hermoso ha tenido tanta repercusión porque está en torno al fútbol, en torno a una final del Mundial y con una acción indiscutible. Ha tenido repercusión mundial por cómo ocurrió, por el momento en que ocurrió y por la importancia que ha tenido. Pero, ¿qué hubiera pasado si esto no hubiera ocurrido, si Rubiales no hubiera besado a Hermoso? Estaríamos hablando de que Rubiales es el mejor presidente federativo de fútbol del mundo, de que Jorge Vilda es el mejor gestor de Europa y del mundo y todo seguiría igual. Hemos llegado a un umbral y estamos en guerra para conseguir el cambio.

 ¿Cómo ganó España el Mundial en estas circunstancias? En España siempre hemos tenido talento. Ese talento antes no podía brillar, pero ahora sí porque los clubes son más profesionales, las jugadoras son más profesionales, las condiciones han mejorado y eso al menos te permite competir de igual a igual. Antes no podíamos y ahora sí.

Tenemos una generación de futbolistas fantásticas. No son sólo esos 23 jugadoras que estuvieron en el Mundial, sino las que se quedaron en casa y otras que nunca han sido convocadas. En los últimos años se han facilitado las infraestructuras adecuadas y los jugadoras llegaron al Mundial en condiciones de competir. Todos esos talentos que se están formando en los clubes están en un nivel de élite, independientemente de quién sea el seleccionador nacional. Imagínense si las cosas se hubieran hecho correctamente y si hubiéramos tenido dirigentes adecuados hace mucho tiempo. Habríamos sido campeonas del mundo 10 o 15 años antes.

El problema no son las medidas que hay que tomar, sino las que se van a tomar. A mí me gustaría que las cosas se hicieran de una determinada manera, pero no sé si es posible o si quien tiene el poder las va a hacer. Pero el mensaje de la sociedad española es claro. Ahora le toca actuar al gobierno, a los políticos y a las organizaciones correspondientes. Es la gente de fuera la que debe decidir qué va a pasar ahora y cómo vamos a cambiar esto.

 Las futbolistas y la sociedad española ya han dicho cuál es el problema, todos lo hemos visto y no hay más secretos. La gente que está en determinados puestos no puede decir: "Yo no lo sabía". Ahora lo sabe todo el mundo. La situación depende de las personas que están ahí para trabajar en hacer las cosas bien. ¿Van a quitar a Rubiales y poner a otro similar? O van a hacer una reforma estructural, que es lo que habría que hacer.

 El problema no es si Rubiales se va o es despedido, es más profundo que eso. Es algo que llevamos viviendo y sufriendo mucho tiempo. Ya ocurría cuando yo jugaba y sigue ocurriendo con Rubiales, pero también con toda la gente que trabaja en la federación.

 Lo vimos en los 30 minutos que habló la semana pasada, en los que la mayoría de la gente aplaudía, sonreía y se posicionaba a su favor. Lo que vimos públicamente es lo que algunos de nosotros hemos visto y dicho en privado durante muchos años, bueno, en realidad desde siempre.

Cuando Rubiales habló en esa rueda de prensa y dijo lo que dijo, parecía surrealista. Fue vergonzoso y vergonzante. En ese momento permitió que la frustración y la decepción se convirtieran en ira. De ahí vienen todas las reacciones y fue entonces cuando dijimos "ya está, se acabó".

Veró Boquete fue 62 veces internacional con España, pero no volvió a ser convocado tras la revuelta de los jugadores de 2015 contra la federación. Juega en la Fiorentina de la Serie A. "

(Entrevista a Vero Boquete, Alex Ibaceta. The Guardian, 30/08/23; traducción DEEPL)

2.9.23

La maniobra digital coordinada para atacar a Jenni Hermoso por cuentas habituales en la difusión de desinformación

"El pasado 25 de agosto se celebró una asamblea extraordinaria donde se esperaba la dimisión de su presidente Luis Rubiales tras las múltiples polémicas, no solo del beso a Jenni Hermoso y su gesto en el palco; sino de la posterior gestión creando una nota de prensa falsa y al saberse que intentaron forzar a Jenni hacer un vídeo para escudar al Presidente de la RFEF. Las declaraciones de Rubiales no solo fueron una sorpresa porque afirmó que no iba a dimitir; sino por las acusaciones hacia la jugadora Jenni Hermoso donde afirmaba que fue ella la que le levantó del suelo y que le dió consentimiento con un “vale” después de que él preguntara “¿Un piquito?”.

Esto provocó un impacto brutal con más de dos millones de menciones en redes sociales en menos de 24 horas y fue respondido por FUTPRO y Jenni Hermoso negando que el beso fue consentido y que ella hiciera nada por alzarlo. Las afirmaciones de Rubiales en la Asamblea y la respuesta a los comunicados de FUTPRO y Jenni fueron argumentadas en dos comunicados de la RFEF donde acusaban a la jugadora de la selección de mentir. Para acompañar esta estrategia el mismo día 25 de manera coordinada se lanzan masivamente mensajes con vídeos cortados y subtitulados para reforzar los argumentos de Rubiales.

El día 29 de agosto Alvise Pérez publica un vídeo manipulado a las 19:30h en un canal con su nombre que anteriormente se llamaba “Gobierno Dimisión” del cual hay una versión extendida menos manipulada que publicó El Español, que anunció a las 19:41 en twitter afirmando que el vídeo fue enviado por Rubiales a la FIFA para su defensa.

En este reportaje analizamos la difusión de manera coordinada aparentemente con la RFEF de 4 elementos clave para desacreditar a Jennifer Hermoso por cuentas habituales en la difusión de desinformación: Jennifer Hermoso levanta por los aires a Rubiales.
Rubiales le pregunta a Jenni Hermoso si puede darle un “piquito”.
Jennifer le responde “vale”.

Jennifer Hermoso levanta por los aires a Rubiales

En la Asamblea de la RFEF Rubiales afirma que Jenni Hermoso le agarra por los pies o la cintura para elevarlo en el aire y acercarlo a su cuerpo. A la tarde en el comunicado de Futpro Jenni dice que ella no hizo nada por alzarlo. La noche del día 25 la RFEF hace un comunicado oficial donde publica cuatro imágenes afirmando que Rubiales no miente y la jugadora sí. Una de las cosas que llama la atención es que desde la cuenta de twitter de Vito Quiles se publica la foto antes de que la publicara la RFEF en comunicado oficial. (...)

Muchas de las cuentas que defendían a Jenni Hermoso tras la publicación de estas fotos afirmaron que eran manipuladas, ya que la única fuente de vídeo conocida hasta ahora fue la emisión de RTVE y donde la realización no permite ver el momento en el que Rubiales tiene los pies en el aire y solo aparece el momento del beso. Posteriormente salió a la luz un vídeo donde aparentemente es Luis Rubiales el que se recuelga de los hombros de Jenni, provocando desequilibrio en ella cuando pone los pies en el suelo. A pesar de las evidencias OkDiario apoyó fuertemente a Rubiales asegurando que las imágenes de la RFEF y el vídeo que también difundió Vito Quiles demostraban que Rubiales no mentía. (...)

Rubiales le pregunta a Jenni Hermoso si puede darle un “piquito”

Tras el discurso de Rubiales donde acusó practicamente a Jenni de provocar el acercamiento y de dar el consentimiento del beso que fue reprochado a nivel mundial, como dijo en la misma asamblea la clave está en el consentimiento, trató de construir un relato donde Rubiales preguntase si le consentía darle un beso y la jugadora aceptase, algo que Jenni ha negado y que sigue sin haber ninguna prueba de que esto fuera así. Para ello lo primero que se lanza de manera coordinada es un vídeo de primer plano de Rubiales donde dice algo, pero no parece que sea la pregunta “¿Te puedo dar un pico?»

Con 40 mins de diferencia The Objective (16:20h) y Estado de Alarma (Javier Negre) publican un video con el mismo subtitulado. Curiosamente una cuenta llamada Lágrimas progres publica el vídeo de The Objective una hora y 16 minutos antes que la propia cuenta del medio (15:04h), dando indicios que estuviera todo coordinado para lanzarlo poco después de la Asamblea de la RFEF. (...)

Alvise Pérez publicó en sus redes y también en su canal de telegram el vídeo subtitulado como si fuera propio, con su marca de agua, y el mismo subtitulado que The Objective y EDATV; afirmando que al leer los labios se puede comprobar que hay consentimiento; sin embargo el consentimiento lo tiene que dar Jenni y no Rubiales, además en ese vídeo se ve claramente que Jenni no responde nada. El día 28 afirma que un informe pericial labio-facial confirma que Luis Rubiales pidió consentimiento.

Estos vídeos serían replicados masivamente, pero la estrategia es incompleta, ya que precisamente en esos vídeos se ve que Jenni no abre la boca para emitir un consentimiento hablado ni hace ningún gesto mientras Rubiales le sostiene la cabeza; por lo que tienen que construir que ella sí dio el consentimiento.

Jennifer le responde “vale”

Poco después de emitir el vídeo subtitulado, The Objective, emite un nuevo vídeo a las 19:01h con un fragmento del directo de Jenni en el vestuario. En él, dice “Pues Vale”, habiendose eliminando toda la conversación previa donde afirma que “No me ha gustado” y pregunta “¿Y que hago yo?”. La respuesta “Pues Vale”, en el contexto completo del vídeo, parece una expresión de resignación tras recibir el beso, ya que de lo que se habla en el vídeo es que él le ha dado un pico y no qué le ha preguntado si quiere que le de un pico. Como se puede ver en el gráfico, de manera coordinada se difunde el mismo vídeo por miles de cuenta entre las 19:00h y las 20:00h, con las frases “vale” o “pues vale”; la misma expresión que usó Rubiales en la Asamblea y el segundo comunicado de la RFEF.

Si analizamos la conversación digital con la expresión “Pues vale”, observamos una subida vertical que responde a una acción coordinada y no orgánica. Javier Negre publica el vídeo a las 19:11h y Vito Quiles a las 19:58h. Pero al analizar qué contenido audiovisual tienen las publicaciones con las palabras “vale” o “pues vale” observamos que casi todas tienen el mismo video. (...)

Todos los tuits y retuits son a un corte de tres o veinte segundos, omitiendo la parte donde Jenni expresa desagrado y falta de consentimiento, como se puede ver en el contexto que hace la comunidad de twitter a casi todos los tuits.

Las cuentas que difunden el video son las habituales en campañas de desinformación; tanto las que reciben los retuits, como las cuentas falsas de botnet y trollcenters que los retuitean. Desde cargos de VOX como Herman Terscht, a Trolstars como Capitan Bitcoin o cuentas falsas con 0 seguidores e imágenes de módelos dando retuit a todos estos vídeos. (...)

Es interesante también el acompañamiento de algunos medios como OkDiario, que afirma que el corte de vídeo publicado por The Objective fue el que usa la RFEF para defender a Rubiales.

Una vez justificados los argumentos de Rubiales no vale con acusar a la víctima de haber mentido, sino que se lanza una campaña contra Jennifer incluso pidiendo prisión para ella. (...)

Vídeo manipulado de la celebración de la selección en el autobús.

El día 29 de agosto a las 19:30h Alvise Pérez publica en sus redes sociales, canal de youtube y telegram, un vídeo de la selección en un autobús dos horas después de haber ganado el mundial. Entre celebraciones se puede ver como Jenni le explica a una compañera como Rubiales se colgó de sus hombros y le cogió la cabeza para besarla, lo que reforzaría la declaración de la jugadora. (...)

En la parte final del vídeo aparecen las jugadoras gritando “Beso, Beso” e inmediatamente después aparece Rubiales diciendo “Me voy adelante, que me da vergüenza”; aunque el subtitulado pone “A ver, parad, quita que me da vergüenza”. Tanto el día anterior a la publicación del video, como en el tuit donde Alvise lo publica afirma que Jenni le pide un beso a Rubiales, cosa que no ocurre en ningún momento y que solo puede construir manipulando el vídeo. En una edición más amplia publicada por El Español y por The Objective se puede comprobar que ocurren más cosas entre los gritos y la aparición de Rubiales. (...)

Además de la manipulación del vídeo sobre un vídeo ya editado previamente hay varias cuestiones que generan dudas. La primera es la fuente del vídeo ¿Quien le da el vídeo original a Rubiales? Al inicio del vídeo se escucha una voz masculina que dice “Iker y Sara” desde la zona donde se graba el vídeo. En los asientos delanteros del autobus donde suelen ir el staff técnico y directivo, por lo que sería una posibilidad que alguien del equipo de Vilda o Rubiales lo grabara. El otro elemento es que pocos minutos después de que Alvise publicara el vídeo «en exclusiva», El Español publica el vídeo con dos versiones; la corta con una edición parecida a la de Alvise, y que es publicada en youtube, y otra extendida publicada en DailyMotion, igual que la que publica The Objective.

 En un tuit de las 19:41h afirma que ese vídeo ha sido enviado por Rubiales a la FIFA para defenderse, lo que podría ser otro indicio de quien le da el vídeo a Alvise. El tercer elemento es que Alvise estaba dentro de las instalaciones de la RFEF en día de la Asamblea, mientras el resto de periodistas estaban fuera. Antes y después de este vídeo cuentas como la de Alvise, Vito Quiles o Javier Negre acusan a Jennifer de estar contenta y celebrando la victoria en el mundial y no estar afectada con el beso de Rubiales como acusación, como si eso justificara que hubiera habido consentimiento. (...)

Otra de las cosas llamativas es que; si El Español tenía el vídeo que Rubiales envió a la FIFA sin la marca de agua, ¿porqué no se lo envió a todos los medios?, y ¿porqué casi todos los medios publicaron el vídeo manipulado de Alvise con su marca de agua y mencionándolo?. Los más rápidos en difundirlo, como si estuviera enviado de manera embargada, fueron todos los medios deportivos: As, Marca, Mundo Deportivo y Sport, El partidazo de La Cope, etc. Es sorprendente con el historial de difusión de vídeos manipulados y noticias falsas que tiene. En el telediario de Antena3 pusieron el vídeo versión corta de El Español y todo el relato y vídeos manipulados descritos en este informe. En el de Telecinco usaron la versión larga. (...)

Aunque el vídeo fuera difundido por casi todos los principales medios del país, en redes el impacto no fue tan grande. Fue difundido principalmente por las cuentas que ya hemos mencionado anteriomente, con miles de retuits, principalmente desde cuentas automatizadas.

Días antes y posteriores a la publicación del vídeo también se intentó de manera coordinada atacar a Jenni con las imágenes en el vestuario junto a Rubiales anunciando el viaje a Ibiza. Recientemente hemos conocido que Jenni apareció junto a Rubiales tras cinco minutos de charla previa para controlar daños; cuando ya se sabía que esto podía ser un escándalo. En El Chiringuito mostraron las pruebas. (...)

Por último señalar que el canal desde donde se emitió el vídeo, aunque ahora se llame “Alvise Pérez”, anteriormente se llamaba «Gobierno Dimisión» y en él aparecían Javier Negre, Alvise Pérez, Carlos Cuesta y Cristina Seguí haciendo publicidad de Estado de Alarma. Su primer vídeo fue la manifestación Gobierno Dimisión y fue publicada y difundida por VOX y su líder Santiago Abascal. Quizás sea por eso que Javier Negre dice que entre dos personas están desvelando la verdad sobre el caso Rubiales y que en España censuran; aunque todos los medios estén difundiendo sus vídeos manipulados. Es llamativo también como VOX simultáneamente a esta acción haya denunciado la cacería política y comunicativa contra Rubiales. Ya apoyaron la acción comunicativa del mismo canal y personas que han actuado de manera coordinada con Rubiales. (...)"                      (Pandemia Digital, 01/09/23)

1.9.23

El alquiler de vientres es un contrato nulo e inmoral... el deseo de una persona de tener un hijo, por muy noble que sea, no puede realizarse a costa de los derechos y de la dignidad de otras personas... La madre gestante no es un ser humano con los derechos reconocidos en las convecciones internacionales; dejémonos de hipocresías, se ha convertido en una incubadora con un manual de instrucciones

 "Los avances científicos nos conducen a caminos inciertos, alarmantes y peligrosos. La aparición de las técnicas de reproducción asistida en la década de los setenta supuso la apertura de nuevas posibilidades de solución del problema de la esterilidad para un amplio número de parejas aquejadas por esta patología. La novedad y utilidad de estas técnicas hicieron sentir muy pronto, en los países de nuestro entorno, la necesidad de abordar su regulación.

En 1988, nuestra primera ley advertía en su preámbulo que: “Las técnicas de reproducción asistida han abierto expectativas y esperanzas en el tratamiento de la esterilidad cuando otros métodos son poco adecuados o ineficaces. Pero tales expectativas, y sin duda la satisfacción de constatar tanto los progresos como la capacidad creadora del ser humano, se acompañan de una inquietud e incertidumbre sociales ostensibles en relación con las posibilidades y consecuencias de estas técnicas”. La ley española vigente de 26 de mayo de 2006, anticipándose a futuras evoluciones científicas, prohíbe la clonación en seres humanos con fines reproductivos. Como era previsible, la ciencia ha permitido que se pueda dar un salto cualitativo al posibilitar la gestación subrogada mediante la utilización de los denominados, en el lenguaje coloquial, vientres de alquiler

 Algunos países la permiten mediante retribución económica a la madre gestante y otros, solo si se lleva a cabo de forma altruista. Nuestra ley es tajante, considera nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero. La Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, refuerza la ilegalidad de la gestación por sustitución establecida en la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, mediante la prohibición de la publicidad de las agencias de intermediación.

Como concluye el Informe del Comité de Bioética de España de 2017, el deseo de una persona de tener un hijo, por muy noble que sea, no puede realizarse a costa de los derechos y de la dignidad de otras personas. En todo caso, se debe respetar la dignidad e integridad moral de mujer gestante, sin perjuicio de la salvaguarda de los intereses legítimos del menor, en el caso de que sea traído a España, en los términos previstos en nuestro ordenamiento jurídico.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha tenido ocasión de pronunciarse sobre esta cuestión en dos ocasiones. La primera en la sentencia de 6 de febrero de 2013. Sostiene que la pretensión de reconocer la filiación determinada por una autoridad extranjera como consecuencia de un contrato de gestación por sustitución es contraria al orden público español. Votos disidentes se pronunciaron sobre la necesidad de reconocer resoluciones extranjeras en virtud de la cooperación internacional. Sin embargo, deslizan una afirmación cuestionable, cuando afirman que ante un acuerdo voluntario y libre difícilmente se explota o cosifica a la mujer.

En la sentencia de 31 de marzo de 2022 se reafirma en la posición anterior y reproduce para fundamentar su decisión, las cláusulas del “contrato de gestación”. La lectura de alguna de ellas puede proporcionar al lector las claves para comprender el rechazo de nuestro ordenamiento jurídico a la eufemísticamente llamada “gestación subrogada”.

El cumplimiento de las cláusulas del contrato lo fiscaliza una sociedad mercantil (para qué andar con tapujos). La gestante sustituta se debe someter a exámenes médicos, e incluso psicológicos si lo exige la persona contratante, y renuncia a todos los derechos de confidencialidad médica y psicológica. El médico que trata a la gestante tiene facultades ilimitadas para exigirle una dieta consistentemente nutricional, procedimientos de ultrasonidos frecuentes, prolongada abstinencia de relaciones sexuales, interrupción del ejercicio vigoroso y la prohibición de la auto administración de medicamentos por vía oral o por inyección.

Durante el embarazo la gestante sustituta no fumará tabaco o hierbas ilegales, no tomará ninguna bebida que contenga alcohol, incluyendo el vino, bebidas energéticas ni ninguna bebida que contenga cafeína, no tomará drogas ilegales, no se expondrá a humos de tabaco, no tomará libremente hierbas o medicamentos naturales sin el consentimiento del médico tratante.

En el caso de que la gestante sustituta sufriera cualquier enfermedad o lesión potencialmente mortal (como por ejemplo muerte cerebral) la futura madre contratante tiene el derecho a mantenerla con vida con un soporte vital médico, con el objetivo de salvar al feto hasta que el médico tratante determine que está listo para el nacimiento. La gestante sustituta está de acuerdo en someterse a una cesárea para el nacimiento del niño, salvo que el médico tratante recomiende que sea un parto vaginal. La madre gestante no es un ser humano con los derechos reconocidos en las convecciones internacionales; dejémonos de hipocresías, se ha convertido, con el respaldo de las leyes permisivas de la gestación subrogada, en una incubadora con un manual de instrucciones.

La cuestión de la gestación subrogada, considerada en abstracto, presenta aristas jurídicas, políticas y bioéticas. El 26 de julio, el Parlamento italiano aprobó la denominada Ley Varchi, tomando el apellido de una diputada del partido Hermanos de Italia de la primera ministra, Giorgia Meloni, que considera la gestación subrogada como “delito universal”. Ante las noticias difundidas en nuestro país por algunos medios de comunicación, conviene aclarar que no se trata de una ley que penalice con cárcel de tres meses a dos años y una multa de 600.000 a 1.000.000 de euros la gestación subrogada. Esta pena ya estaba prevista artículo 12.6 de la ley de 19 de febrero de 2004. 

Lo único que añade es la penalización de este hecho si se ha cometido por un ciudadano italiano en el extranjero. Alguna de las manifestaciones de la diputada para defender su ley podemos compartirlas. “La maternidad es única, insustituible, no subrogable”, “un niño no se puede comercializar y este mercado debe terminar”. Me parece que el derecho penal no tiene nada que aportar en la regulación de esta práctica y como se ha dicho por los partidos políticos que se han opuesto a la ampliación de la ley penal italiana persigue otros objetivos, como negar a las parejas homosexuales la posibilidad de llegar a la paternidad o maternidad por esta vía.

No obstante, esta práctica está autorizada en otros países. Portugal admite la gestación por subrogación si es altruista pero no si se hace mediante retribución económica. Como hemos dicho, en nuestro país el contrato de un vientre de alquiler es nulo de pleno derecho. Pienso que a la vista de lo que vivimos en España con el caso de la decisión de la actriz y presentadora Ana García Obregón y la ampliación de la ley italiana ha llegado el momento de que la Unión Europea aborde la posibilidad de una Directiva o Decisión Marco que prohíba, en todo su territorio los contratos de gestación subrogada. En definitiva, todas las personas, en el ejercicio de sus derechos de libertad, intimidad, salud y autonomía personal, pueden adoptar libremente decisiones que afectan a su vida sexual y reproductiva sin más límites que los derivados del respeto al derecho a la dignidad de las personas y al orden público garantizado por la Constitución y las leyes."       (J. A. Martín Pallín, El País, 30/08/23)

31.8.23

Le Monde: Las mujeres políticas están hartas en los Países Bajos y Bélgica... Frente a las amenazas directas, pero también frente a un muro de incomprensión y a prácticas que consideran inmutables, diputadas, ministras y secretarias de Estado de todos los partidos dimiten o renuncian a sus mandatos

 "En los Países Bajos, la liberal Dilan Yesilgöz podría suceder a su colega liberal Mark Rutte al frente del Gobierno, pero otra destacada dirigente, la actual Viceprimera Ministra y Ministra de Finanzas, Sigrid Kaag, liberal demócrata y miembro del partido D66, abandona el feroz mundo de la política. Las diversas amenazas vertidas contra ella alarmaron tanto a sus hijas, que temían por su vida, que decidió tirar la toalla. De vuelta a su país en 2017, la Sra. Kaag, diplomática, considera que la experiencia le exigió demasiado. "Pensábamos que estábamos en un país tolerante, pero nuestra madre ya no puede salir sola a la calle", se lamentaba una de sus hijas en julio.

En la vecina Bélgica ha habido menos amenazas directas, pero varias mujeres políticas también han renunciado. Sus explicaciones van desde la sensación de fracaso e impotencia hasta la denuncia de las prácticas del entorno. Y a menudo son mordaces.

Valérie Van Peel, de 42 años, parecía destinada a un futuro brillante en el partido nacionalista de Bart De Wever, la Alianza Neoflamenca (N-VA). Sin embargo, no estará en las listas en la primavera de 2024, cuando el país elija a sus representantes federales, regionales y europeos. Como Vicepresidenta de su partido, esperaba encarnar el lado "social", humano, de una formación conservadora.

 Su principal preocupación era la suerte de los niños maltratados y las numerosas víctimas de la contaminación por amianto. Aunque estas últimas tienen derecho a recurrir a un fondo de indemnización, se les sigue negando el derecho a llevar a las empresas afectadas ante los tribunales. El eurodiputado quería modificar los plazos de prescripción y ampliar el ámbito de las enfermedades tomadas en consideración. Los partidos de derechas bloquearon el texto para, en su opinión, no perjudicar a las empresas afectadas. "Ha sido la gota que ha colmado el vaso. El sistema político está bloqueado. Ya no es sano para mí seguir dándome cabezazos contra muros inamovibles", explica, preguntándose si aún hay esperanza de que la política pueda cambiar las cosas y concluyendo: "Ya no creo en ella".

Deterioro del clima político

 Al otro lado de la "frontera" lingüística, Catherine Fonck, del partido centrista Les Engagés, hizo la misma observación. Diputada desde hace unos veinte años y antigua ministra, esta nefróloga de 55 años tiene fama de ser "una mujer de temas". En otras palabras, no corre hacia los micrófonos y las cámaras ni resume los problemas en 140 signos en una red social. Para ella, la crisis de Covid-19 reveló un creciente malestar democrático. "Observo una lenta y progresiva degradación del clima político, y me preocupa mucho ver cómo se manipula la verdad en nombre de la propaganda", declaró al diario Le Soir el pasado mes de julio, denunciando unos debates que a menudo descienden al "simplismo, el populismo y, a veces, el extremismo". Su conclusión: "Estoy muy preocupada, ya no pertenezco a este tipo de política. Digo a mis colegas: 'Despertad', la democracia se está muriendo desde dentro". (...)"        ( , Le Monde, 30/08/23; traducción DEEPL)

¿Cómo nosotros, la prensa deportiva, no hemos fiscalizado lo suficiente a Rubiales y compañía? ¿Cómo compramos tan fácilmente el discurso sobre las 15 calificándolas de niñatas, caprichosas, malcriadas, chantajistas y lo aireamos generando un rechazo generalizado hacia ellas? ¿Cómo las dejamos solas y sobre todo por qué? Porque en el periodismo deportivo también hay muchos Rubiales. Por eso no las hemos sabido explicar, porque el sesgo machista estaba, está, también en las redacciones... Los que nos han tocado y besado sin permiso ni consentimiento y al día siguiente nos han informado, advertido, de que no era para tanto, que no exageres ni saques las cosas de quicio. Esos que te han enviado notas de voz comentando lo mucho que les gustaban tus tetas y luego hacen como que no se acuerdan, aquí no ha pasado nada y con los que sigues compartiendo espacio. Esos que ahora son famosos y que hace unos años te pedían el teléfono para pasárselo a un futbolista «porque quiere hablar contigo y a ti qué te cuesta, qué más te da»... Esos, sobre todo esos, a los que no hemos denunciado porque cómo te vas a meter en tremendo lío si no te van a creer, si tendrás que dar tantas explicaciones sobre qué hacías tú con una copa de más y la historia te perseguirá para siempre... se te van a cerrar las puertas, no te contratarán. Llevarás tú el cartel de problemática, exagerada, loca, mientras ellos manden... Ahora ya los estoy viendo, escuchando y leyendo pontificando en sus respectivos medios sobre el machismo, el avance del feminismo, el abuso de poder, el patriarcado y el sistema arcaico de la Federación española de fútbol que ha sustentado a Rubiales. Solemnemente indignados... ¿Cómo las íbamos a explicar a ellas si nosotras también estamos rodeadas? Y me da mucha vergüenza (Gemma Herrero)

 "En la última semana una idea ha retumbado en mi cabeza sin descanso, sin tregua. Y las preguntas. ¿Cómo ha sido posible llegar a este punto? ¿Cómo nosotros, la prensa deportiva, no hemos fiscalizado lo suficiente a Rubiales y compañía? ¿Cómo hemos tolerado, normalizado, aplaudido, servido como correa de transmisión cuando había tantas señales que estaban a la vista? ¿Cómo compramos tan fácilmente el discurso sobre las 15 calificándolas de niñatas, caprichosas, malcriadas, chantajistas y lo aireamos generando un rechazo generalizado hacia ellas? En definitiva: cómo las dejamos solas y sobre todo por qué. Y la respuesta llegaba clara, inmisericorde, tajante: porque en el periodismo deportivo también hay muchos Rubiales. Por eso no las hemos sabido explicar, porque el dique, el sesgo machista -cuando no misógino- estaba, está, también en las redacciones.

Los que nos han tocado y besado sin permiso ni consentimiento y al día siguiente nos han informado, advertido, de que no era para tanto, que no exageres ni saques las cosas de quicio. Esos que te han enviado notas de voz comentando lo mucho que les gustaban tus tetas y luego hacen como que no se acuerdan, aquí no ha pasado nada y con los que sigues compartiendo espacio. Esos que ahora son famosos y que hace unos años te pedían el teléfono para pasárselo a un futbolista «porque quiere hablar contigo y a ti qué te cuesta, qué más te da», esos que comentaban a gritos en el autobús que nos llevaba al estadio o al campo de entrenamiento lo bien que se lo habían pasado la noche anterior yendo ‘de putas’ y era tan divertido, todos reían, esos que anunciaban mirándose el reloj que se quedaban un rato más en el periódico porque así llegaban a casa cuando sus hijos ya estuvieran bañados y cenados.

Los indignados cuando les señalabas que tenían una conducta machista porque ellos no han matado ni pegado a nadie y cómo te atreves a decirme eso a mí, que tengo madre, mujer e hijas. Los que te señalaban a ti por ser una amargada, una chiflada, se te va la olla. Los que te repasaban con la mirada de arriba a abajo. Los que agarraban de más al saludarte. Los que nos han orillado en nuestros puestos de trabajo y nos han aleccionado para que bajáramos el tono porque te estás pasando, cálmate, no te enfades. Los que han compartido en sus redes capturas de mujeres periodistas con la boca abierta en una clara alusión sexual y tienen columnas y espacio en medios generalistas porque era una broma, joder. Los que jamás te tienen como referente, como un sujeto a imitar, ni te citan ni nombran, pero se dedican grandes elogios entre ellos. Los que se han atrevido incluso a imitarte, haciendo burla, en una tertulia de televisión en directo. Esos de los que hablamos en cuanto nosotras, las mujeres, las periodistas, nos reunimos para infundirnos fuerzas, darnos calor, comprensión, amor, compañía, cariño, cuando nos reímos, nos liberamos y empezamos a hacer una lista con sus nombres para advertirnos las unas a las otras.

Esos, sobre todo esos, a los que no hemos denunciado porque cómo te vas a meter en tremendo lío si no te van a creer, si tendrás que dar tantas explicaciones sobre qué hacías tú con una copa de más y la historia te perseguirá para siempre. Si ya sabías que el periodismo deportivo era así, pa qué te metes. O te acostumbras o no te quejes, no hables, cállate. Porque ya no serás nunca solo una periodista, sino esa que denunció, esa, y te perseguirá toda la vida un estigma, se te van a cerrar las puertas, no te contratarán. Llevarás tú el cartel de problemática, exagerada, loca, mientras ellos mandan, tienen cargos con nombres largos en inglés, escalan y se protegen los unos a los otros porque nada de lo que hacen es con mala intención, no seas así, que una denuncia de esas y les arruinas la vida por tu mala cabeza. El pacto entre caballeros, la omertá. Los de not all men que en lugar de ponerse de tu lado te cuestionan y se empeñan en resaltar que en el fondo el otro es un buen tío, un poco pesado es verdad, un metepatas, pero buena persona. Los que dudan de tu palabra, de tu experiencia, los que la infravaloran, los que son incapaces de empatizar, de comprender el efecto que tiene sobre ti, sobre tu autoestima, sobre tu salud física y mental y siguen haciéndote saber que tienes la piel fina y has de curtirte más y mejor. Porque, a ver: ¿A ti qué te ha pasado? ¿De qué te quejas exactamente?

No es la primera vez que cuento, que escribo, que llegué a Barcelona en un mes de septiembre y tres meses después, cuando aún estaba haciéndome un hueco y conociendo la ciudad, el curro y a mis compañeros, el Barça celebró una comida de Navidad y me tocó en la mesa con un directivo con el que no había coincidido nunca y que no paró de hacer comentarios sexistas, supuestas bromas, chascarrillos, ante los que mis colegas se carcajeaban de comentarios como que estaba bien tener a mujeres periodistas porque podías tirar la servilleta al suelo y que te la chuparan debajo de la mesa. Incluso lo escenificó con gestos. El shock y mis ganas por encajar y no armarla a las primeras de cambio me llevaron a callarme en un primer momento. En la mesa éramos dos mujeres, dos periodistas, y cuando ella al final de la comida se levantó para grabar el discurso del presidente, el directivo soltó: «¡Vaya tetas!» Y todos rieron. Ahí estallé y exclamé, iracunda, que cuando mi compañera volviera a la mesa se lo dijera a la cara. El silencio fue brutal. El presidente comenzó entonces a hablar y tras terminar, un periodista, uno solo, me dijo al oído: «No todos aquí somos así». El resto se marchó sin despedirse y mi sensación fue la de haberla cagado. Yo. La aguafiestas. Con lo bien que se lo estaban pasando.

Esta historia la he explicado varias veces públicamente y todavía sigo esperando a que mis colegas me pidan perdón. Sé que les ha llegado, sé que me han oído, sé que me han leído, sé que se han avisado entre ellos. Y ninguno ha sido capaz de expresarme en privado ni sus disculpas ni, por supuesto, ningún remordimiento por lo sucedido 20 años después; tiempo han tenido. Ahora ya los estoy viendo, escuchando y leyendo pontificando en sus respectivos medios sobre el machismo, el avance del feminismo, el abuso de poder, el patriarcado y el sistema arcaico de la Federación española de fútbol que ha sustentado a Rubiales. Solemnemente indignados.

Hace dos años, Maria Tikas publicó un reportaje en el Sport titulado «Las periodistas dicen basta» en el que 15 periodistas deportivas contaban -contábamos- las faltas de respeto, acoso, insultos y amenazas que formaban parte de nuestro día a día y que eran visibles, bien visibles, en las redes sociales. Quince, qué casualidad. Nuestras experiencias eran idénticas, calcadas, pero no pasó nada. Algún mensaje privado y público por aquí y por allá y muchos silencios porque para la mayoría tampoco era para tanto; ya sabes como son las redes, a ellos también les pasa. Putas, zorras, no tienes ni idea, no sabes nada, eres una inútil que estás ahí por tu marido, porque eres una enchufada, por tus tetas, por tu melena larga, porque se la estás chupando al jefe, qué sabrás tú, gorda, flaca, vieja, niñata, tonta. Insultos inequívocamente misóginos y machistas que fueron, en general, pasados por alto. El precio que había que pagar.

Entornos mayoritariamente masculinos y masculinizados- con todo lo que eso comporta-, hombres blancos heterosexuales que llevan años riéndose las gracias unos a otros y expulsando del ecosistema a cualquier disidencia. Los ofendidos cuando los señalas, los silenciosos cómplices necesarios para sustentar una estructura tóxica que intentan ahora mantener su pátina de dignidad. Los que rieron el «si yo estoy contigo» a Rubiales la noche de los pringados y tontos del culo. Los que el lunes, después de las inaceptables disculpas en las que el presidente de la RFEF se estaba justificando, querían ya zanjar el tema porque «ha pedido perdón y eso le honra» y que aún apuntaban por antena que el gesto era una chorrada y escandalosa la cacería. A los que de un día para otro, magia potagia, les ha crecido la conciencia feminista. Los que disimularán que siguen sin leerme, los que contestarán airados a este artículo exigiendo que dé nombres porque si no todos quedan manchados, qué vergüenza, cómo soy, qué pruebas tengo.

Los que te animan a escribir enfadada porque así te sale mejor sin darse cuenta, sin que les importe, tu desgaste físico y mental. Incluso los que necesitan a la feminista de guardia al lado porque pobretes, ellos no saben, les han dibujado así y es un esfuerzo titánico entender, leer, escuchar, revisitarse y no les da la puñetera gana mirarse en el espejo porque, en el fondo muchos saben que sí, que ellos también y deciden, conscientemente, desentenderse. Los que volverán hoy a las redacciones con escasa o nula presencia femenina, con ninguna perspectiva de género, y nos lo van a volver a explicar todo, otra vez. Y no se ha acabado, no. Ojalá. Así que, en fin, vuelvo al principio, a la pregunta machacona que me persigue desde hace días: ¿Cómo las íbamos a explicar a ellas si nosotras también estamos rodeadas? Y me da mucha vergüenza."               ( Jot Down Sport, 27 de agosto de 2023)

30.8.23

El beso de Rubiales sirve para explicar conceptos básicos como el poder y la libertad... nos ha regalado una muestra concreta, diáfana y didáctica sobre la imposibilidad de ejercer de manera autónoma nuestra libertad en ciertos momentos de la vida... En un momento recae sobre ella el peso y la presión para tener que elegir qué hacer... Lo que hizo Jennifer Hermoso es lo que cualquier mujer ha aprendido a hacer de manera histórica, quitarle importancia y seguir adelante... ¿Qué margen de actuación tiene Hermoso para denunciar la actuación del máximo dirigente del fútbol español? Luis Rubiales se encargó de apisonar cualquier posibilidad para que Jenni Hermoso fuera libre a la hora de mostrar cómo se sintió ante ese beso sin consentimiento al calificar a todos aquellos que se sentían ofendidos por sus actos como tontos y gilipollas... Un ejercicio de poder simbólico que se encargó de consolidar al bajar al vestuario y agarrar entre bromas a la jugadora delante de todas sus compañeras reafirmando su gesto de acoso... dejó claro cuál era su posición y quién mandaba para que Jenni Hermoso supiera que si denunciaba el gesto estaba poniendo en cuestión su poder y el orden establecido... Si ante un acto de abuso en público hubiera reaccionado de la misma manera, respondiendo con un acto agresivo del mismo porte, abofeteando en la tribuna de entrega de premios a Rubiales, por ejemplo, el foco se hubiera puesto en una loca histérica que ha perturbado el momento de éxito colectivo de sus compañeras... Si hay impunidad, se refuerza ese comportamiento (Antonio Maestre)

 "Las demostraciones prácticas en tiempo real sobre cuestiones ampliamente teorizadas hay que aprovecharlas para hacer pedagogía. El beso de Rubiales es un claro acto machista de abuso, como han explicado muchas compañeras desde que se produjo el suceso, pero también sirve para explicar conceptos básicos como el poder y la libertad.

El machismoes una muestra de poder que en multitud de ocasiones está atravesado por otras relaciones jerárquicas que simulan las estructuras de opresión del patriarcado al que estamos sometidos quienes socializamos adoptando los roles de género asignados. La dominación masculina se revela también en las relaciones laborales. Una de las proclamas huecas de nuestro tiempo es la de la libertad; el ejercicio de autonomía de una persona para actuar basándose en sus preferencias, gustos, sentimientos y necesidades. El beso sin consentimiento que Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, dio a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española de fútbol, en la ceremonia de entrega de las medallas por el triunfo en el campeonato del mundo nos ha regalado una muestra concreta, diáfana y didáctica sobre la imposibilidad de ejercer de manera autónoma nuestra libertad en ciertos momentos de la vida.

 Hagamos un ejercicio de empatía, esa cosa que sirve para ponerse en el lugar de otra persona y así poder comprender sus actuaciones y motivaciones. Jenni Hermoso acaba de ganar junto a sus compañeras el campeonato del mundo del fútbol, el mayor hito en la historia del deporte de selecciones y del fútbol femenino, ha logrado su sueño, el objetivo de una vida deportiva, y de repente, su jefe, un hombre, el máximo representante del fútbol español, la agarra de la cara y le planta un beso en la boca. Pensemos qué margen de actuación tiene si considera ese acto un abuso de poder o una agresión sexista.

En un momento recae sobre ella el peso y la presión para tener que elegir qué hacer. Es fácil suponer la tensión que puede suponerle denunciar ese acto de forma pública y desviar el foco de un éxito colectivo de una importancia histórica, no importa si se ha sentido violentada o no, si no cuál sería la repercusión mediática de una denuncia por su parte. Lo que hizo Jennifer Hermoso es lo que cualquier mujer ha aprendido a hacer de manera histórica en un sistema patriarcal que les asigna un rol de sumisión y aceptación ante un acto de abuso de este tipo, quitarle importancia y seguir adelante.

 ¿Qué margen de actuación tiene Hermoso para denunciar la actuación del máximo dirigente del fútbol español? ¿Qué margen de actuación tiene cualquier persona para dejar a los pies de los caballos a su jefe cuando hace de forma pública esas ostentaciones de poder? Luis Rubiales se encargó de apisonar cualquier posibilidad para que Jenni Hermoso fuera libre a la hora de mostrar cómo se sintió ante ese beso sin consentimiento al calificar a todos aquellos que se sentían ofendidos por sus actos como tontos y gilipollas de forma agresiva en una entrevista en una de las principales cadenas de radio de España. Un ejercicio de poder simbólico que se encargó de consolidar al bajar al vestuario y agarrar entre bromas a la jugadora delante de todas sus compañeras reafirmando su gesto de acoso. No solo ejerció su poder con la muestra de abuso, se empeñó en dejar claro cuál era su posición y quién mandaba para que Jenni Hermoso tuviera claro que si denunciaba el gesto estaba poniendo en cuestión su poder y el orden establecido.

La actuación de Jenni Hermoso ante un evento agresivo que la violentaba y la acosaba es el aprendido por las mujeres durante siglos de dominación, callar, seguir como si nada hubiera pasado y no perturbar el normal funcionamiento de los sucesos. Si ante un acto de abuso en público hubiera reaccionado de la misma manera, respondiendo con un acto agresivo del mismo porte, abofeteando en la tribuna de entrega de premios a Rubiales, por ejemplo, el foco se hubiera puesto en una loca histérica que ha perturbado el momento de éxito colectivo de sus compañeras.

Las relaciones de poder que propician esos actos de opresión machista tienen que ser desmanteladas con una muestra superior de poder que defina las consecuencias que esos actos tienen. Hay un peligro enorme en la pedagogía feminista si Rubiales sigue en su puesto después de haber besado sin su consentimiento a Jenni Hermoso. Si hay impunidad, se refuerza ese comportamiento. El PSOE parece haberse puesto de perfil tirando balones fuera dando por bueno ese vídeo de disculpas que no ha convencido a nadie, parece que la candidatura de España a celebrar el Mundial de 2030 pesa más que ser inflexible ante un comportamiento indecente de este tipo. El gesto de acoso de Rubiales en directo para toda España, y ante el mundo, no puede quedar impune ni ser sobreseído tras un vídeo lamentable en el que pretendía disculparse solo después de que viera como un poder superior estaba presionando para su dimisión. Si el abuso de Luis Rubiales no tiene consecuencias, todo el mundo sabrá que hay situaciones en las que es justificable agarrar a una mujer y sin consentimiento violentar su cuerpo."                 (Antonio Maestre, blog, 22/08/23)

26.8.23

Las campeonas del mundo renuncian a la selección nacional de fútbol mientras siga Rubiales... La huelga sigue siendo la mejor arma de los/as trabajadoras

 "Jenni Hermoso niega que el beso de Luis Rubiales fuera consentido. Lo hace arropada por todas sus compañeras de selección, que renuncian a volver al equipo nacional hasta que no haya cambios en la dirección de la Federación, como aseguran en un comunicado difundido por el sindicato Futpro y adelantado por la página web de fútbol femenino Visibilitas. El anuncio se produce horas después del discurso que Luis Rubiales ha hecho ante la asamblea de la Federación Española de Fútbol, un discurso en el que ha rechazado dimitir, ha cargado contra el feminismo y ha asegurado que Jenni Hermoso fue quien se acercó a él. 

 Todas las jugadoras de la actual selección firman el comunicado, muestran su apoyo a Jenni Hermoso y renuncian a volver al conjunto nacional “si continúan los actuales dirigentes”. A las 23 campeonas del mundo se suman casi 50 jugadoras o exjugadoras, como Vero Boquete, Sandra Paños, Mapi León o Natalia Pablos, y algunas históricas del fútbol femenino como Carmen Arce 'Kubalita'.

“Quiero aclarar que en ningún momento consentí el beso que me propinó y en ningún caso busqué alzar al presidente. No tolero que se ponga en duda mi palabra y mucho menos que se inventen palabras que no he dicho”, dice Jenni Hermoso en el comunicado conjunto. Si Rubiales aseguraba en su comparecencia de la mañana que el beso a la jugadora fue “mutuo y consentido”, Hermoso deja claro ahora que “tal y como se vio en las imágenes” no fue así y “en ningún momento” consintió el beso. Un par de horas después de ese comunicado, la jugadora hizo público otro, esta vez individual, en el que iba aún más allá: “Quiero reiterar, como ya hice en su momento, que este hecho no había sido de mi agrado. La situación me provocó un shock por el contexto de celebración (...). Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún tipo de consentimiento por mi parte. Sencillamente, no fui respetada”.(...)

 El lunes, la Federación difundía un comunicado que atribuía a la futbolista unas palabras en las que restaba importancia a lo sucedido. Una información del medio 'Relevo' aseguraba, sin embargo, que la Federación había inventado esa reacción de la jugadora, algo que el organismo presidido por Rubiales negó. La futbolista deja claro en su comunicado individual que esas declaraciones no salieron de su boca. Hermoso relata que, efectivamente, le pidieron hacer una declaración conjunta con Rubiales que ella rechazó y que tanto ella como su familia y entorno han recibido una “continua presión” para que diera un testimonio que “nada tenía que ver” con su experiencia.

 Las actuales campeonas del mundo dicen esperar “respuestas contundentes de los poderes públicos para que no queden impunes acciones como las contenidas”. Piden también “cambios reales, tanto deportivos como estructurales, que ayuden a la Selección Absoluta a seguir creciendo, para poder trasladar este gran éxito a generaciones posteriores”. “Nos llena de tristeza que un hecho tan inaceptable esté logrando empañar el mayor éxito deportivo del fútbol femenino español”, afirman.

Entre las que suscriben el texto están las 15 futbolistas que hace un año enviaron un correo electrónico a la Federación para quejarse de algunos acontecimientos que habían afectado a su salud y que anunciaban su renuncia a la selección en esas condiciones. Después de algunos cambios, siete de ellas pidieron su vuelta y solo tres fueron convocadas para este mundial: Ona Batlle, Aitana Bonmatí y Mariona Caldentey.

 “Desde nuestro sindicato queremos remarcar que ninguna mujer debería verse en la necesidad de contestar ante las contundentes imágenes que todo el mundo ha visto y por supuesto, no se deberían ver involucradas en actitudes no consentidas”, reza el comunicado.

 El triunfo del seleccionado femenino, de trascendencia deportiva y social, quedaba empañado por el beso forzado que el presidente de la Federación daba a la futbolista Jenni Hermoso durante la entrega de medallas. El malestar por lo sucedido estallaba ese mismo domingo y daba la vuelta al mundo, y obligaba a Luis Rubiales a grabar un vídeo con unas disculpas descafeinadas que echaron más leña al fuego. Durante la semana, las reacciones y acciones se fueron sucediendo. Al reproche social y político se sumaron tres denuncias contra Luis Rubiales ante el Consejo Superior de Deportes y los comunicados del sindicato de Jenni Hermoso, Futpro, y de la Liga Femenina pidiendo acciones contundentes contra Rubiales.

Sin embargo, el viernes por la mañana el presidente de la Federación rechazaba dimitir y lanzaba un discurso que cargaba contra el feminismo y ponía el foco en Jenni Hermoso. Poco después de su intervención comenzó el aluvión de reacciones de las jugadoras de la selección en las redes sociales. La primera fue Alexia Putellas, dos veces balón de oro: “Esto es inaceptable. Se acabó. Contigo, compañera Jenni Hermoso”. Le siguieron Aitana Bonmatí –“Hay límites que no se pueden cruzar y esto no lo podemos tolerar. Estamos contigo compañera”– o Athenea del Castillo. También la portera Cata Coll: “Qué pena me da que 23 futbolistas no seamos las protagonistas… se acabó! Contigo a muerte Jenni Hermoso”.

Olga Carmona, Irene Paredes, Misa Rodríguez, Ona Batlle, Laia Codina, Mariona Caltendey y Alba Redondo publicaban mensajes en el mismo sentido. También se pronunciaban otras futbolistas relevantes que han jugado con la selección, como Vicky Losada o Natalia Pablos. La reacción colectiva se estaba fraguando.

Ya durante la celebración de este lunes en Madrid, algunas de las futbolistas más relevantes de la selección, como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí, no quisieron tomar la palabra. Las caras y la actitud de algunas de ellas, evitando a Rubiales o manteniendo la distancia con Vilda, eran elocuentes.

La rebelión de las 15

Entre las muestras de apoyo a Jenni Hermoso y la selección destacaron esta semana las de algunas futbolistas internacionales, como Megan Rapinoe, excapitana de la selección de EEUU. Rapinoe señaló el gesto de Rubiales como parte de la “misoginia y sexismo” del fútbol. “Piensa en todo lo que ha tenido que soportar esa selección española: algunas de las jugadoras que se manifestaron el año pasado [para protestar contra los malos tratos] todavía no están en el equipo”, decía. 

 Rapinoe se refería así a esa rebelión de 15 jugadoras de la selección que hace apenas un año enviaron, una a una, el mismo correo electrónico a la Federación para comunicar que debido a los “últimos acontecimientos acaecidos” su salud estaba afectada y no se encontraban, por tanto, “en condiciones” de ser jugadoras seleccionables. Los correos de las futbolistas sugerían un grave conflicto interno pero no explicitaban cuáles eran los hechos concretos por los que protestaban.

“Por la presente les informo que debido a los últimos acontecimientos acaecidos en la selección española y la situación generada, hechos de los cuales son ustedes conocedores, están afectando de forma importante a mi estado emocional y por lo tanto a mi salud. Debido a todo ello, actualmente no me veo en condiciones de ser jugadora seleccionable para nuestro equipo nacional y por este motivo solicito no ser convocada hasta que esta situación no sea revertida. Mi compromiso con el equipo en el pasado, presente y futuro fue, es y será absoluto”, decían.

La reacción de Rubiales fue muy crítica con las futbolistas y, por contra, de respaldo a Vilda. La prensa deportiva tachó entonces a las jugadoras de chantajistas y caprichosas. Sin embargo, después de reuniones y acercamientos, en mayo de este año ocho de esas 15 jugadoras enviaron un nuevo correo para avisar de su disponibilidad. La Federación había fijado como condición para volver a la selección comunicarlo por la misma vía que habían utilizado para transmitir su malestar. Solo tres de ellas fueron finalmente convocadas por Vilda: Ona Batlle, Aitana Bonmatí y Mariona Caldentey. Otras siete decidieron no pedir su vuelta.

Las futbolistas consiguieron mejorar algunas de sus condiciones, por ejemplo, contar por primera vez con un nutricionista y tener más fisioterapeutas, volar en vuelos chárter, o contar con un plan de conciliación que les ha permitido estar cerca de familiares y seres queridos y compartir tiempo con ellos durante el Mundial. No obstante, la mayor parte de las futbolistas que decidieron no enviar los correos que exigía la Federación han guardado silencio durante este Mundial."                  (Ana Requena Aguilar , eldiario.es, 25/08/23)