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5.5.26

Tenía ganas de leer algo así: España supera por primera vez en la historia las 22 millones de personas trabajando... la afiliación a la Seguridad Social ha experimentado un aumento considerable durante el mes de abril, lo que representa un indicio claro de que España sigue manteniendo un ritmo estable, fiable y relativamente constante en cuanto a la creación de empleo.. esa subida en la afiliación se presenta con una mayor diversificación, extendiéndose a lo largo de distintas ramas y sectores dentro de la actividad económica, lo que indica que no se trata de un fenómeno puntual sino de una tendencia más generalizada... la disminución en las cifras del paro se da de manera generalizada y homogénea, afectando prácticamente a todos los sectores productivos presentes en la economía del país, así como también a la mayoría de las comunidades autónomas, lo que indica un avance que es coherente y transversal en términos territoriales y sectoriales... el objetivo prioritario y esencial que se debe perseguir debe estar determinado de forma clara y precisa: avanzar de manera decidida y constante hacia la consecución del pleno empleo, reducir el paro estructural que afecta a determinados segmentos de la población y mejorar de forma sostenible y duradera la calidad del trabajo (Nueva Tribuna)

 "Resulta de suma importancia aprovechar de manera efectiva el actual período caracterizado por un crecimiento económico sólido y estable, unido además a la circunstancia favorable que atraviesa el mercado laboral en este momento concreto. Este escenario propicio debe traducirse de forma tangible y real en un incremento efectivo y sostenido de los derechos laborales, así como en una mejora significativa y sustancial de los salarios percibidos por los trabajadores.

Paralelamente, es fundamental que esta situación contribuya a un fortalecimiento visible y destacado de la cohesión social en nuestro país, tal y como ha señalado de manera explícita el responsable sindical encargado de estos temas y asuntos relacionados, subrayando la importancia de transformar estas condiciones económicas y laborales en beneficios concretos y duraderos para la sociedad en su conjunto.

En este mismo sentido, merece la pena destacar que la afiliación a la Seguridad Social ha experimentado un aumento considerable durante el mes de abril, lo que representa un indicio claro de que España sigue manteniendo un ritmo estable, fiable y relativamente constante en cuanto a la creación de empleo se refiere, especialmente si estos datos se comparan con las cifras registradas a lo largo del año anterior.

Cabe también señalar que, respecto al mes de marzo, este crecimiento tiene una marcada influencia atribuible a factores de carácter estacional, concentrándose en particular en determinados sectores más sensibles a estas fluctuaciones, como por ejemplo el sector de la hostelería. Sin embargo, cuando se procede a un análisis de los datos en términos interanuales, esa subida en la afiliación se presenta con una mayor diversificación, extendiéndose a lo largo de distintas ramas y sectores dentro de la actividad económica, lo que indica que no se trata de un fenómeno puntual sino de una tendencia más generalizada. A ello se suma, además, una evolución positiva y homogénea del empleo asalariado, exceptuando únicamente el ámbito específico del empleo doméstico, según confirman las estadísticas oficiales que han sido proporcionadas por las distintas oficinas de empleo que se encuentran repartidas a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

 Del mismo modo, el desempleo registrado durante este mes ha sufrido una reducción notable y considerable, alcanzando niveles que no se observaban desde el año 2008, lo cual representa a todas luces un dato muy alentador y esperanzador en términos económicos y sociales. Esta disminución en las cifras del paro se da de manera generalizada y homogénea, afectando prácticamente a todos los sectores productivos presentes en la economía del país, así como también a la mayoría de las comunidades autónomas, lo que indica un avance que es coherente y transversal en términos territoriales y sectoriales.

No obstante, es preciso hacer hincapié en que esta caída del desempleo se concentra de forma especialmente pronunciada en el sector servicios, un sector que continúa siendo clave y fundamental para la generación sostenida de empleo en España.

Paralelamente a estas noticias positivas que se reflejan en el mercado laboral, también resulta imprescindible poner en valor la evolución evidentemente favorable que se está observando en cuanto al empleo femenino. Concretamente, el número total de mujeres desempleadas se ha reducido hasta situarse en la cifra de 1.424.426, un nivel que no se alcanzaba desde el mes de septiembre del año 2008. Esta cifra implica una disminución de 34.146 mujeres en situación de paro, lo que representa un descenso porcentual del 2,34 % en comparación con los datos correspondientes al mes de marzo, evidenciando así un progreso claro y tangible en cuanto a la incorporación efectiva de las mujeres al mercado laboral y su participación activa en el mismo.

En relación directa con esta evolución, Carlos Gutiérrez, quien ocupa el cargo de secretario confederal de Estudios y Discurso en la organización sindical Comisiones Obreras (CCOO), ha manifestado que, aunque estos resultados positivos constituyen un motivo importante de esperanza y optimismo, no deben llevar a la complacencia ni a olvidar que la creación de empleo es una condición necesaria pero insuficiente en sí misma. Según su opinión, es absolutamente imprescindible también garantizar que el empleo generado sea estable y seguro, que se ofrezcan plenos derechos a quienes trabajan y que, además, se proporcionen salarios que permitan a estas personas llevar una vida digna en términos económicos y sociales.

Por tanto, Gutiérrez ha hecho hincapié en que todavía persisten grandes bolsas de precariedad que afectan a un número excesivamente elevado de trabajadores y trabajadoras, insistiendo en la necesidad de continuar actuando de manera decidida contra fenómenos negativos como la parcialidad involuntaria, los bajos salarios, la temporalidad injustificada, la excesiva rotación laboral, los índices de siniestralidad en el ámbito laboral y aquellas situaciones de alta vulnerabilidad que afectan de manera particular a colectivos específicos, entre los que se incluyen jóvenes, mujeres, personas migrantes y quienes desarrollan sus actividades en sectores especialmente expuestos a la estacionalidad.

En un contexto internacional que sigue marcado por una elevada inestabilidad de carácter global, España mantiene un ritmo consistente y favorable en lo que respecta al crecimiento del empleo. En palabras de Carlos Gutiérrez, el objetivo prioritario y esencial que se debe perseguir debe estar determinado de forma clara y precisa: avanzar de manera decidida y constante hacia la consecución del pleno empleo, reducir el paro estructural que afecta a determinados segmentos de la población y mejorar de forma sostenible y duradera la calidad del trabajo, estableciendo condiciones laborales óptimas y justas para todos los trabajadores y trabajadoras del país.

 Finalmente, es necesario destacar que tanto las empresas privadas españolas como los trabajadores y trabajadoras autónomos continúan mostrando un compromiso firme y decididamente sólido con la generación y el mantenimiento del empleo. Esto sucede a pesar de que deben operar en un entorno que se caracteriza por una elevada incertidumbre geopolítica, por el notable encarecimiento de los costes de producción y la falta de acuerdos estables entre las fuerzas sociales en temas como la prevención de riesgos laborales, el absentismo o los salarios. "                     ( Nueva tribuna, 05/05/26)

6.4.26

Tenía ganas de acostumbrarme a leer cosas así: El empleo desata la euforia y los "22 millones de afiliados"... 211.000 trabajadores más y el paro más bajo en 18 años... En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie (Roberto Ugena)

 "El empleo ha registrado el mejor mes de marzo de toda su historia. La Seguridad Social ha sumado a sus filas 211.510 trabajadores en tan solo un mes, la mayor cifra para el tercer mes del año, desde que hay registros. Los datos revelados este lunes se llevan la afiliación media hasta los 21,88 millones de afiliados, más de medio millón por encima que hace un año, y el paro a su nivel más bajo de los últimos 18 años, desatando la euforia en el Gobierno de coalición.

El propio jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales poco más de una hora antes de conocerse los datos. “22”, ha compartido el líder socialista en Twitter, lo que hacía entrever, al conocerse la fecha de publicación de los datos, que se refería a la cifra de empleo. Poco después, un vídeo publicado en esta y otras plataformas, terminaba por confirmar las tesis iniciales. España ha superado, por primera vez en su historia, los 22 millones de afiliados; si bien este dato responde al ajuste desestacionalizado.

La Seguridad Social, descontando los efectos del calendario, ha superado la barrera histórica que persigue desde que se aprobase la reforma laboral de 2021. “España tiene el mejor equipo”, ha celebrado Sánchez, ataviado con una camiseta de la selección de fútbol -la segunda equipación blanca que tanto ha triunfado- con el número 22. “Sois quienes levantáis las persianas, quienes cuidáis, enseñáis, servís, emprendéis; quienes empezáis y quienes ya lleváis un tiempo trabajando; quienes labráis, empujáis, levantáis y construís este país. Somos un equipo que está haciendo historia”, ha proseguido.

“Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados en alta en la Seguridad Social. Juntos hacemos el mejor país de la historia. 22 millones de empleos”, ha culminado, antes de girarse y mostrar el dorsal número 22 de la camiseta de la selección. Unos datos que suponen un aumento de 3,4 millones de trabajadores desde 2018, momento en el que Sánchez llegó a la Moncloa. Suma que, a su vez, representa un ritmo de crecimiento por encima del medio millón anual.

Es más, en 2025, el país protagonizó la mitad de la creación de empleo de toda la Unión Europea y el Ejecutivo de los Veintisiete estima que el ritmo será similar para este curso. Trabajos que, además, son de una mayor calidad gracias al cambio de normativa laboral. El número de trabajadores indefinidos ha crecido en cinco millones desde 2018 y la tasa de temporalidad ha caído 13 puntos desde la llega de la reforma laboral, variables que han mejorado especialmente entre los jóvenes.

“Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país: hemos superado el hito histórico de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 2,2 millones de empleos desde la reforma laboral y 3,3 millones desde 2018”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “En menos de dos años, hemos sumado dos millones de afiliados de media. Es un dato muy positivo que incluye varias cifras récord. En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie”, ha destacado."              ( , El Plural, 06/04/26) 

27.1.26

Sigo teniendo ganas de leer cosas así: El mercado laboral español despide el año 2025 superando la barrera histórica de los 22 millones, situándose en los 22.463.300, mientras el paro logra otro hito histórico al caer por debajo de las dos cifras por primera vez desde 2008, concretamente hasta el 9,93%... Cifras que han sido posible gracias al incremento de más de 600.000 trabajadores durante el año, acompañada de una mejora continuada en la estabilidad del empleo... "cuando ponemos los derechos en el centro y protegemos a la gente trabajadora, la economía y la vida de la gente son mejores” ha dicho Yolanda Díaz

 "El mercado laboral despide definitivamente un año 2025 muy positivo en materia estadística. El número de personas ocupadas cerró el último trimestre del año superando la barrera histórica de los 22 millones, situándose en los 22.463.300, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes. Además, la cifra de paro logra otro hito histórico al caer por debajo de las dos cifras por primera vez desde 2008, concretamente hasta el 9,93%, tal y como ha presentado el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Cifras que han sido posible gracias al incremento de más de 600.000 trabajadores durante el año, 76.200 de ellas entre octubre y diciembre. Simultáneamente, la población activa se sitúa cerca de los 25 millones de personas, tras incrementarse en casi medio millón en el último año, lo que evidencia una mayor confianza en el acceso al mercado laboral. “Unos datos que llegan acompañados de una mejora continuada en la estabilidad del empleo, dado que los contratos indefinidos se han aumentado en casi 550.000”, exponen desde el Gobierno.

En detalle, los indefinidos suman 547.500 contratos más y ya son 16,26 millones, dejando la tasa de temporalidad en apenas un 12,4%. Una realidad laboral que se ha traspasado las puertas de las casas. Los hogares con todos sus miembros ocupados aumentaron en 263.000 durante el pasado curso, alcanzado los 12.166.300. En contraposición, aquellos con todos sus miembros activos en paro se redujeron en más de 61.200, cayendo hasta los 772.300. “La fortaleza del mercado laboral se refleja también en los hogares”, celebran desde el ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

Los datos muestran un mercado laboral más fuerte y estable, con empleo de mayor calidad y que sienta una base sólida para seguir ampliando el bienestar de todos los ciudadanos”, ahondan el líder de la cartera económica, Carlos Cuerpo. Asimismo, Economía destaca el tirón del sector privado, que representa un 92% del empleo creado, y la mejora de estratos poblacionales históricamente perjudicados por las dinámicas laborales. Este es el caso de los jóvenes, cuya tasa de paro se ubica en el 23% a cierre de 2025, la menor en 17 años.

Además, en línea con el discurso sostenido de un tiempo a esta parte, el Gobierno celebra el aumento de empleos en sectores cualificados. “En los últimos años la estructura sectorial del empleo en España ha visto ganar peso en ciertos servicios, como información y comunicación, profesionales y técnicos y sanidad, así como en la construcción”, destacan desde Economía, aunque reconocen que aún no se han alcanzado los máximos históricos. Por su parte, el peso del sector público sobre el total se sitúa en línea con los niveles de 2016-2019, periodo previo a la pandemia.

Las reformas que no destruyeron el país: CEOE y PP, expuestos

“En el año 2008 algunos no habías nacido y otros alquilabais películas en videoclubs porque no había streaming, no existían las redes sociales y Obama todavía no era presidente de los Estados Unidos. También fue la última vez que España tuvo un paro por debajo del 10%, hasta hoy. Tras 18 años, el paro cae por debajo de las dos cifras”, ha introducido la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, su valoración positiva de los datos. También se ha acordado de los empresarios y políticos neoliberales agoreros.

Ni el SMI (Salario Mínimo Interprofesional) ha destruido el país ni nuestra reforma laboral ha traído más paro. Fue todo mentira, ha sido todo lo contrario. Rajoy soñaba con una España de 20 millones de ocupados y ahora tenemos más de 22 millones y con contratos de mucha mayor calidad”, ha expuesto la también vicepresidenta segunda del Gobierno a aquellos que, como Antonio GaramendiAlberto Núñez Feijóo, han pronosticado en decenas de ocasiones el apocalipsis como consecuencia de la ganancia de derechos de los trabajadores.

“Durante demasiado tiempo, se nos dijo que para crear empleo había que destruir derechos y eso fue lo que hicieron a lo largo de toda la democracia”, ha echado la vista atrás la principal representante de Sumar en el Gobierno de coalición. “Hoy, los datos dicen exactamente lo contrario: cuando ponemos los derechos en el centro y protegemos a la gente trabajadora, la economía y la vida de la gente son mejores”, ha contrapuesto. “Al final, de eso se trata. Que el progreso se note en la vida de la gente”, se ha despedido. " 

( , El Plural, 27/01/26)  

17.1.26

¿Por qué España tiene desde hace tantos años la tasa de paro más alta de Europa, desde hace 50 años? Entre 1976 y 2024, se han creado más de nueve millones de empleos netos... no hay otro país europeo que pueda igualarlo. No existe, por lo tanto, un problema de incapacidad para crear empleo... entonces ¿por qué siempre tenemos más paro que los demás países? Dos factores lo explican: por el crecimiento de la pobración activa. Entre 1976 y la actualidad creció en 11,2 millones. Ese incremento es el más elevado de todos los países europeos, por los 'baby boomers' y la incorporación de las mujeres... Si en 1976, trabajaban en España 3,6 millones de mujeres, hoy son nada menos que 10,4 millones; las mujeres han sido las grandes protagonistas del desarrollo económico español, y ahora la inmigración... tres factores enormemente positivos (una bendición y no una maldición), han impulsado con una fuerza extraordinaria el crecimiento de la población activa, y a su vez impulsado, el crecimiento económico y el desarrollo social del país... en términos totales o “brutos” la creación de empleo ha sido mucho mayor. La creación total de empleo a lo largo de cinco décadas ha sido de quince millones y medio, suficiente para atender con creces el incremento de la población activa. Entonces, ¿qué ha pasado? Pues que de esos más de quince millones de empleos, se han destruido 6,4 millones durante las tres grandes crisis económicas... en ningún país europeo se ha destruido tanto empleo durante las crisis económicas, y por lo tanto en ninguno las tasas de paro han crecido durante las crisis tanto. En suma, el problema proviene de que en España el ajuste del empleo en las crisis es más elevado que en el resto de Europa, y sube mucho más la tasa de paro, lo que hace que una parte de esa pérdida de empleo tarde muchos años más en compensarse, y a veces, como en la crisis de 2008, no haya llegado siquiera a conseguirse todavía... dos características conducen a que los ajustes de empleo en las crisis sean muy superiores a los que se producen en los demás países, por la altísima tasa de temporalidad del empleo, de un lado, y a la regulación del despido, que permite e induce ajustes brutales del empleo en las crisis, de otro. Apoyada en esas dos nefastas características, la tasa de paro creció de un 8% en 2007 a un 26,9% en 2013... la tasa de paro española todavía bastantes años más tarde se resiente del altísimo nivel alcanzado entonces... Todo esto cambia diametralmente con la crisis del coronavirus, en la que, con una caída agudísima del PIB, las pérdidas de empleo fueran muchísimo más bajas que en cualquiera de las crisis anteriores. La tasa de paro creció solamente un punto medio (Antonio González)

 "Esa es la gran pregunta que se hacen, con lógica, muchas personas, y que hace pocos días realizaron en un programa de radio en el que, por las naturales limitaciones de tiempo, no resultó posible dar todas las explicaciones correspondientes. A responder un poco más detalladamente a esta cuestión se dirigen estas líneas.

España tiene desde hace 50 años, es decir, medio siglo, las tasas de paro más altas de Europa. Debe haber quien piense que es una maldición. También hay expertos que repiten insistentemente que eso lo que refleja es que España tiene una terrible “enfermedad laboral” derivada de un mal funcionamiento de nuestro mercado de trabajo. Pero nada de eso parece cierto. No hay por supuesto ninguna maldición: quizá en cierto sentido más bien lo contrario, aunque pueda parecer increíble, como veremos. Ni tampoco hay ninguna enfermedad laboral o, mejor dicho, no la que pretenden insinuar quienes insisten en esa idea con la intención de que se vuelva una y otra vez a realizar reformas que desregularicen y precaricen el mercado de trabajo en España, alejándolo de los mejores comportamientos que tienen los mercados laborales en los demás países europeos y provocando, como asimismo pretendemos explicar, el efecto contrario: el mantenimiento en el tiempo de elevadas tasas de paro.

Frecuentemente se citan otras causas muy variadas, entre otras las que tienen que ver con diversos problemas vinculados con la estructura o ‘modelo’ productivo español, como la falta de competitividad de determinadas actividades y partes importantes del tejido empresarial, o la especialización y alta presencia de actividades estacionales y/o de bajo valor añadido, que provocan una gran inestabilidad laboral y unos ajustes cíclicos del empleo más intensos que en otras economías europeas. Y, en sentido contrario, el tradicional bajo peso relativo de otras actividades de elevada intensidad tecnológica.

Sin negar en absoluto la razón y realidad de esas cuestiones, no resultan del todo convincentes porque no permiten explicar suficientemente por qué el comportamiento del paro en España es estructuralmente muy diferente al de otras economías de nuestro entorno con características similares. Ni tampoco por qué los avances –aunque incompletos o limitados, también indudables- de la economía española en esos aspectos han seguido siendo compatibles con el mantenimiento en el tiempo de tasas de paro permanentemente elevadas.

Las causas de ello tendrían que poder explicar por lo tanto el fenómeno del elevado desempleo en una doble dimensión estructural: la comparación con las economías del entorno y la comparación con nuestra propia economía a lo largo del tiempo. Vamos por lo tanto a exponer, aunque de forma sintética y lo más clara posible, la evidencia detrás del asunto de la persistente tasa de paro en España que se deriva y constata por los datos disponibles.

La primera cuestión que surge es si la economía española y el mercado de trabajo son capaces de crear suficiente empleo o si el problema se deriva de una incapacidad de hacerlo. Contamos para ello con los datos estadísticos más fiables que se elaboran en España (con una metodología completamente homologada con los demás países): los de la Encuesta de Población Activa (EPA).

En los últimos 50 años, entre 1976 y 2024, se ha creado en España una cifra superior a los nueve millones de empleos netos. Eso significa que el empleo actual casi duplica (un 90% más) el que teníamos en la década de los setenta del pasado siglo. Esa es una cantidad tan considerable que no hay otro país europeo que pueda igualarla. No existe, por lo tanto, un problema de incapacidad para crear empleo.

Pero, si esto es incuestionablemente así, como acabamos de mostrar, la pregunta se repite con más extrañeza: entonces ¿por qué siempre a lo largo de cincuenta años tenemos más paro que los demás países? Hay dos factores que lo explican.

El primero de ellos es que, al mismo tiempo que se creaba esa cuantiosa cantidad de empleo, también crecía considerablemente la población activa: las personas que quieren trabajar. En el mismo periodo de esas cinco décadas, el número de personas activas no ha dejado de aumentar en ningún momento. Entre 1976 y la actualidad esa cifra ha crecido en 11,2 millones. Ese incremento es asimismo el más elevado, con mucho, durante ese largo periodo de todos los países europeos.

Las razones de un crecimiento tan enorme (la población activa ha crecido nada menos que un 84%) son las siguientes:

  1. La llegada al mercado laboral a partir de mediados de los años setenta de la generación más grande de la historia, la conocida como los baby boomers (que, por cierto, tras pasar más de cuarenta años trabajando, produciendo e impulsando el desarrollo del país, ahora comienza a llegar al momento de su jubilación).
  2. Además, esa generación y las siguientes tienen una característica que no tenían las precedentes: la proporción de mujeres que deseaban incorporarse al trabajo remunerado era muchísimo más alta y creciente. En 1976, menos de tres de cada diez mujeres en España eran “activas” en sentido laboral, es decir, querían un trabajo remunerado que les facilitara, entre otras cosas, la igualdad con los hombres y una independencia económica.

Hoy más de cinco de cada diez son activas… y la cifra no ha terminado de crecer y está progresando hasta que llegue a igualarse a la de los hombres, como ha sucedido en los países más avanzados de Europa. Lo cual implica que la mayor parte del crecimiento de la población activa (esos 11,2 millones que decíamos más arriba) han sido mujeres.

Si en 1976, trabajaban en España 3,6 millones de mujeres, hoy son nada menos que 10,4 millones, cerca del triple: las mujeres han sido las grandes protagonistas del desarrollo económico español.

  1. De forma más reciente, en los últimos treinta años, a las razones anteriores se ha sumado la incorporación de nuevos activos procedente de los flujos migratorios, en un proceso similar al de los restantes países europeos e igualmente muy positivo.

En consecuencia, tres factores de gran importancia, enormemente positivos (una bendición y no una maldición), han impulsado con una fuerza extraordinaria el crecimiento de la población activa. Y decimos que son enormemente positivos porque, aparte de otros aspectos sociales que también lo son, el empuje que han imprimido a la fuerza de trabajo ha permitido, y a su vez impulsado, el crecimiento económico y el desarrollo social del país.

Ninguno de los países europeos, ni siquiera los más grandes, ha conocido un crecimiento tan considerable de la población activa. Desde mediados de los años noventa, periodo de prácticamente treinta años para el que las estadísticas europeas (Eurostat) permiten fácilmente obtener datos, ese crecimiento ha más que duplicado al de los otros países más grandes de Europa, como se comprueba de un vistazo en el gráfico siguiente.

Además, ese mayor crecimiento de la población activa continúa produciéndose en la actualidad, ralentizando la reducción de la tasa de paro a pesar del superior crecimiento, uno de los mayores de Europa, del empleo.

En definitiva, el inmenso e incomparable crecimiento de la población activa ha sido tan elevado que explica, en primer lugar, por qué, incluso contando con el incremento tan considerable del empleo en España –sin parangón, repetimos, en toda Europa-, este no ha sido suficiente para compensar aquel y es, por lo tanto, una de las grandes razones que explican que se hayan mantenido durante tantas décadas tasas de paro más elevadas que en los demás países de nuestro entorno.

Pero no es la única. Porque toda la explicación anterior nos lleva necesariamente a la segunda de las causas que han operado en estos cincuenta años y que explica el mantenimiento de las altas cifras de desempleo.

Hemos dicho que en España se crearon en estos últimos cincuenta años más de nueve millones de empleos “netos”. Lo que quiere decir que en términos totales o “brutos” la creación de empleo ha sido mayor. En realidad, mucho mayor. La creación total de empleo a lo largo de cinco décadas ha sido de prácticamente quince millones y medio, suficiente para atender con creces el incremento de la población activa. Entonces, ¿qué ha pasado además del altísimo crecimiento de los activos que explique el mantenimiento de elevados niveles de paro?

Pues que de esos más de quince millones de empleos creados, se han perdido, destruido, 6,4 millones durante las tres grandes crisis económicas: la de finales de los años setenta y principios de los ochenta, la de comienzos de los años noventa, y finalmente la Gran Recesión de la economía mundial de 2008 a 2014, con su mayor intensidad en España como resultado sobre todo del estallido de la burbuja inmobiliaria y de sus tremendas consecuencias.

Nuevamente estamos ante un fenómeno diferencial de la economía española: en ningún país europeo se ha destruido tanto empleo durante las crisis económicas y por lo tanto en ninguno las tasas de paro han crecido durante las crisis tanto como en España.

En realidad, hay que destacar que, cuando en España se han producido esas elevadas destrucciones de empleo durante las crisis económicas, las pérdidas han sido además de alta intensidad, es decir, rápidas y concentradas en el tiempo. Por lo que luego, las posteriores etapas de expansión económica y creación de empleo exigen muchos más años para recuperar los niveles previos a las crisis.

Veámoslo en la tabla siguiente con los ejemplos y la comparación de lo que ha sucedido en las últimas grandes crisis y posteriores periodos de expansión del empleo.

  • En la crisis de comienzos de los noventa la tasa de paro aumentó en España en 7 puntos porcentuales frente a sólo 2 en el conjunto de países de la Unión Europea.
  • En la crisis de 2008 a 2014[i], la situación fue mucho peor: en la UE la tasa de paro creció en 4 puntos porcentuales, mientras que en España lo hizo en unos inimaginables 18 puntos. Una cifra superior al cuádruple de la media europea.

En los periodos de expansión de la economía sucedió lo contrario: las reducciones de la tasa de paro son mayores en España que en el conjunto de la UE, dada nuestra mayor capacidad de generar empleo:

  • Durante el largo periodo expansivo que siguió a la crisis de comienzos de los noventa, la tasa de paro en España se redujo en quince puntos porcentuales, prácticamente alcanzado la tasa de paro media europea, en la que se redujo solamente cinco puntos.
  • Algo parecido sucedió en el periodo de crecimiento económico subsiguiente a la Gran Recesión de 2008: la tasa de paro española bajó doce puntos porcentuales frente a sólo cinco en la UE. Pero, ese mejor comportamiento en España no fue suficiente para que la tasa de paro alcanzara la media europea porque la reducción en España de doce puntos no alcanzó a compensar los elevadísimos dieciocho puntos que previamente había aumentado durante la crisis. En el conjunto de países de la UE, sin embargo, la bajada de cinco puntos de la tasa de paro, más que compensó los cuatro que había crecido durante la crisis.

En suma, el problema proviene de que en España el ajuste del empleo en las crisis es sustancialmente más elevado que en el resto de Europa, y eleva mucho más la tasa de paro, lo cual hace que una parte de esa pérdida de empleo y correlativo crecimiento del paro tarde muchos años más en compensarse, y a veces, como en la crisis de 2008, no haya llegado siquiera a conseguirse todavía. Y se traduzca en que España tenga durante años la tasa de paro más alta de la UE.

Pero, la cuestión de fondo, la que está detrás de todo esto, es ¿por qué en España se destruye mucho más empleo durante todas y cada una de las crisis que en el resto de los países europeos?

Ese mayor volumen de pérdida de empleo no se justifica de forma suficiente porque las crisis hayan sido más profundas en España (de hecho, las diferencias en el crecimiento comparado de las tasas de paro en España son mucho más que proporcionales a la intensidad de la caída del PIB en las crisis respecto a lo registrado en el resto de Europa), por lo que hay que pensar que existen otros factores que explican los ajustes de empleo tan elevados y las correlativas subidas del desempleo. Y en realidad los hay, y bastante claros.

Hay dos características que han sido estructurales durante décadas en el mercado de trabajo español y que conducen a que los ajustes de empleo durante las crisis sean muy superiores a los que se producen en los demás países. Y se refieren a dos instituciones laborales con diferencias y singularidades especialmente negativas respecto a los demás países. Se trata de la altísima tasa de temporalidad del empleo, de un lado, y a la regulación del despido, que permite e induce sobre ajustes brutales del empleo ante las crisis, de otro.

La primera, la tasa de temporalidad del empleo que ha sido la más alta de la UE desde, cuando menos, mediados de los años ochenta hasta la última reforma laboral de diciembre de 2021, mediante la cual se ha conseguido reducirlos hasta niveles europeos (aunque sólo en el sector privado) en los cuatro últimos años.

Su comportamiento ante las crisis ha sido demoledor en términos de destrucción de empleo, porque la elevada temporalidad estimula e induce un violento y rapidísimo ajuste de las plantillas laborales a lo largo y ancho del tejido productivo. Algo constatado en todos los procesos de crisis que se han padecido en España. Y que lógicamente no ocurre de ninguna manera en términos comparables en el resto de Europa.

Una gran parte del mayor incremento de las tasas de paro en España proviene, así, de las elevadas tasas de temporalidad del empleo y del efecto de ajuste prácticamente instantáneo ante las recesiones.

La segunda, como hemos dicho, se refiere a la (des)regulación del despido. Un proceso que, además, ha sido creciente desde las reformas laborales de comienzos de los años noventa hasta las realizadas en la década pasada. Un dato lo muestra con total claridad. Entre 2008 y 2014, durante esa crisis, se realizaron en España más de cinco millones de despidos de trabajadores con contrato indefinido, es decir, sin contabilizar la destrucción de empleos temporales.

La regulación (todavía vigente) había llegado a ser en el momento de desencadenarse la crisis tan laxa que permitió que las empresas realizaran millones de despidos mediante la modalidad del despido individual (apenas uno de cada diez fueron despidos colectivos) y, dentro de la misma, abrumadoramente –siete de cada diez- bajo la fórmula de los despidos improcedentes, desdeñando incluso los despidos por causas objetivas. Porque esos improcedentes, aunque tengan una indemnización mayor, que también había sido fuertemente reducida años atrás (entre otras cosas eliminando los salarios de tramitación), se realizan sin procedimiento de justificación alguno: con una simple notificación al trabajador de la decisión del empresario, ante la que la tutela judicial resulta sencillamente inoperante e inviable.

Apoyada en esas dos nefastas características, elevada temporalidad del empleo y laxa regulación del despido, la tasa de paro creció de un 8% en 2007 a un 26,9% en 2013, un incremento de casi diecinueve puntos, que supuso para la economía española alcanzar el record absoluto de desempleo y una cifra verdaderamente desproporcionada respecto a cualquiera de las registradas en los demás países de la UE. Y como claramente de aquellos polvos vienen estos lodos, la tasa de paro española, aunque ha bajado considerablemente, todavía bastantes años más tarde se resiente del altísimo nivel alcanzado entonces.

Recordemos, en la UE, la tasa de paro aumentó cuatro puntos, mientras que en España, fueron casi diecinueve y sobre un nivel de partida ligeramente más elevado que el promedio europeo. De los que en doce años ha bajado cerca de diecisiete. Hace ya años que la mayoría de los países de la Unión recuperaron aquellos cuatro puntos e incluso bajaron más, pero España está entrando ahora, por fin y tras enormes esfuerzos y una creación de empleo sostenida y superior a la europea, en la zona inferior a los dos dígitos.

Las grandes destrucciones de empleo y sus causas son, en consecuencia, una herencia sombría, que debería llevarnos a considerar la importancia de superar los problemas de la regulación de determinadas instituciones del mercado de trabajo.

Todo esto cambia diametralmente con la crisis del coronavirus. Una prueba muy concluyente de ello es lo que, en efecto, sucedió durante la crisis de la COVID. Las inéditas medidas adoptadas por los responsables laborales del Gobierno permitieron en esa ocasión que, con una caída agudísima del PIB, las pérdidas de empleo, fueran ciertamente muchísimo más bajas que en cualquiera de las crisis anteriores. La tasa de paro creció solamente en un punto medio, un punto más que la registrada en el conjunto de la UE.

La clave de esa reacción tan diferente del empleo fue la inédita combinación de las instituciones laborales vigentes. Por un lado, la aplicación obligatoria de los Expedientes Temporales de Regulación de Empleo (ERTES) que, si bien existentes desde hacía décadas en el ordenamiento laboral español, siempre habían sido de utilización voluntaria y discrecional por parte de las empresas. Esos mecanismos permiten que estas, las empresas, no tengan que soportar los costes salariales durante la crisis dado que los trabajadores pasan a percibir las prestaciones por desempleo. Al finalizar el periodo de crisis, las plantillas vuelven a su situación anterior sin que se produzcan pérdidas de empleo.

La novedad en su aplicación, que consiguió que fuera absolutamente mayoritaria, fue que se suspendió la posibilidad de realizar despidos durante la crisis, por lo que a las empresas no les quedó otro remedio que acogerse a los ERTES, que permitieron mantener y salvar el empleo así como aliviar por el lado laboral el coste de la inactividad (aunque esta obviamente, al impedir continuar la producción, ocasionó el deterioro de los ingresos empresariales, lo que fue parcialmente paliado con otro tipo de instrumentos ajenos al ámbito laboral).

Unas semanas más tarde de comenzar el confinamiento, las autoridades laborales decretaron asimismo que se prohibía cancelar los contratos temporales, de forma que estos trabajadores debían también incorporarse a los ERTES. Simplemente ese retraso de unas pocas semanas en la adopción de esta medida ocasionó que el paro aumentara con la cancelación de centenares de miles de contratos de trabajadores temporales, y es la razón del aumento en un punto de la tasa de paro respecto a la UE.

Con todo, la crisis de la COVID mostró a las claras cómo existen en el ordenamiento laboral medidas que permiten operar como el resto de los países europeos, defendiendo el empleo durante las crisis en lugar de convertirlo en un mecanismo impropio e inadecuado de respuesta, aumentando la tasa de desempleo con graves y largas consecuencias para el conjunto de la economía, para el gasto público por desempleo, y para las familias.

Lo que pretenden quienes siempre apuestan, de forma más o menos explícita, por la desregulación en el mercado de trabajo provocaría nuevos aumentos de la tasa de paro que nos mantendrían permanentemente en las peores posiciones de la UE.

En conclusión, los elevados y permanentes crecimientos de la población activa, y unas instituciones laborales que conducen a pérdidas considerables de empleo durante las crisis, son los factores que se han sumado dando como resultado el mantenimiento durante décadas en España de tasas de paro elevadas y muy superiores a las que presentan los países de nuestro entorno.

Un último aspecto de interés a señalar en relación con las todavía hoy elevadas tasas de paro es la dualidad geográfica que estas presentan en España. Esa dualidad ocasiona que las medias nacionales escondan una situación heterogénea y claramente diferenciada.

En este momento la mayoría de las Comunidades Autónomas, once de las diecisiete, presentan ya tasas de paro inferiores al diez por ciento. Y de ellas, en seis, esas tasas se sitúan entre el 5,8 y menos del ocho por ciento. Es decir, muy próximas no sólo al promedio europeo sino rozando los niveles de pleno empleo. Las medias nacionales, por más que se utilicen de forma habitual, no permiten contemplar adecuadamente la situación real del desempleo en nuestro país." 

(  , Economistas frente a la crisis, 15/01/26, gráficos en el original)

5.1.26

Tenía ganas de leer algo así: El empleo cierra 2025 con 506.000 trabajadores más y 152.000 parados menos, habiéndose incrementado ya en dos millones en los últimos cuatro años... Estos nuevos empleos, además, son de mayor calidad, gracias al combate a la temporalidad que trajo consigo la reforma laboral... y los afiliados a la Seguridad Social llegan a 21,9 millones de cotizantes (Roberto Ugena)

 "El 2025 ya es historia y con la publicación de los últimos datos de empleo del año, relativos al mes de diciembre, llega el momento de hacer balance anual, contraponiendo las estadísticas con las recabadas a cierre de 2024. La tendencia, como ocurre desde que entró en vigor la reforma laboral (diciembre de 2021), es positiva para el mercado de trabajo español, que ha sumado más de medio millón de trabajadores en tan solo un curso y ha reducido el número de parados en más de 150.000 personas.

La Seguridad Social ha sumado 19.180 afiliados en el último mes del pasado año y acerca la cifra total a los 21,9 millones (21.844.414). Después de cerrar el tercer mejor mes de la historia para el empleo, la cifra total de trabajadores sigue marcando máximos después de sumar a 506.451 a lo largo de 2025. Si bien esta progresión del empleo ya no sorprende, dado que es el cuarto año consecutivo en el que se añaden en torno a medio millón de trabajadores al mercado, habiéndose incrementado ya en dos millones en los últimos cuatro años.

Estos nuevos empleos, además, son de mayor calidad, gracias al combate a la temporalidad que trajo consigo la reforma laboral. “Nueve de cada diez afiliados son indefinidos, la buena marcha del mercado de trabajo no solo supone más empleo; sino que es de mayor calidad”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “Antes de la reforma laboral, tres de cada diez ocupados tenían un contrato temporal”, ha contrapuesto la también portavoz del Gobierno desde hace escasas semanas, que ha destacado los datos referidos a jóvenes y mujeres.

En términos de desempleo, el número de parados registrados por las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se ha reducido en 16.291 con el cierre de diciembre. La aminoración del número de desempleados a lo largo de 2025 asciende hasta las 152.048 personas, lo que representa una rebaja del 5,94%. Con todo, tras 56 meses consecutivos de caídas interanuales, la cifra total de ciudadanos en paro se desploma hasta los 2.408.670, la más baja en los últimos 18 años (2007), evolución que celebran desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social, comandado por la vicepresidenta Yolanda Díaz.

Cerramos un año récord en empleo, rozando los 21,9 millones de afiliados. Medio millón de ocupados más y 152.000 parados menos”, ha reaccionado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Más contratos indefinidos, más empleo femenino y mínimo histórico en paro juvenil”, ha ahondado en los diferentes datos revelados este lunes. “A España le sienta bien la acción del Gobierno progresista”, ha zanjado su valoración el jefe del Ejecutivo, aprovechando la buena tónica laboral para sumar a la agenda pública informaciones nacionales, relegadas por el ataque de Estados Unidos a Venezuela.

Gran año para el empleo femenino y juvenil

Los sectores habitualmente golpeados por las dinámicas del mercado laboral son los que más están disfrutando la buena evolución. El número de mujeres afiliadas a la Seguridad Social continúa en cifras históricas, con 10.352.780 de media en diciembre. En comparación con 2024, son 243.578 y la mejoría es del 13,4% desde el año previo a la reforma laboral, tres puntos más alta que la de los hombres. En materia de paro, el desempleo femenino se ha reducido en 22.096 en diciembre y se detiene en las 1.443.999 desempleadas, 87.563 menos (-5,72%) que en 2024.

La discriminación por motivos de edad también es menor desde la llegada de la nueva normativa laboral. Tanto la ocupación de los jóvenes (26,7%) como la de los mayores (23,7%), de 55 años y más, ha crecido por encima de la media (11,8%) en comparación con los datos registrados antes de la reforma laboral. Además, el desempleo de los jóvenes menores de 25 años desciende en el mes de diciembre en 11.470 personas (-6,09%) respecto al mes anterior, dejando un total de 176.852 jóvenes desempleados, la menor cifra de la serie histórica." 

( , El Plural, 05/01/26)  

24.10.25

Tenía ganas de seguir leyendo cosas como ésta; España marca nuevo récord de empleo con más de 22,3 millones de trabajadores... "Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones"

 "El mercado laboral sumó 118.400 empleos en el tercer trimestre del año, hasta marcar un nuevo récord de ocupación con 22.387.100 afiliados, si bien el comportamiento del empleo ha sido el más moderado en este periodo desde 2019.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de desempleados subió en 60.100 personas, hasta situarse en los 2.613.200, de forma que la tasa de paro aumentó en 17 centésimas, hasta el 10,45%.

El incremento del empleo es compatible con el aumento del paro debido a que la población activa creció en 178.500, hasta superar los 25 millones de personas activas, es decir, que trabajan o buscan empleo.

El Ministerio de Economía ha subrayado que las cifras del tercer trimestre "corroboran el dinamismo del mercado de trabajo" con récord de empleo y de población activa.

En los últimos doce meses, el empleo ha crecido en 564.100 personas (a un ritmo del 2,58 %), en tanto que el paro se ha reducido en 140.900 (a una tasa del –5,12 %).

"Hoy hay más personas trabajando que nunca y lo están haciendo con mejores condiciones" ha destacado en declaraciones remitidas a los medios la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien han puesto en valor políticas como la reforma laboral o las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI).

El sector servicios supera los 17 millones de ocupados

Al detalle del empleo en el trimestre, creció fundamentalmente entre los hombres, con 107.100 ocupados más, y solo en 11.300 mujeres.

La ocupación aumentó en la industria (64.100 más), los servicios (39.100) y la construcción (32.600), mientras bajó en la agricultura (17.400 menos).

Con este avance, el empleo en el sector servicios superó, por primera vez, los 17 millones de ocupados.

El número de asalariados subió en 129.200 -los que tenían contrato indefinido aumentaron en 74.800 y los de contrato temporal en 54.400-, mientras que el número de autónomos disminuyó en 10.500 personas.

El empleo a tiempo completo creció en 314.500 personas y el de tiempo parcial bajó en 196.100.

La tasa de temporalidad se sitúo así en el 15,6 %, dos décimas más que en el segundo trimestre; y la de parcialidad en el 12,9 %, un punto menos que el trimestre anterior.

Por empleador, el empleo privado se incrementó este trimestre en 107.600 personas, hasta un nuevo récord con 18.854.400; y el público aumentó en 10.800, hasta 3.532.700.

La tasa de temporalidad en el sector privado fue del 12 % y del 27 % en el público.

Más desempleo en los servicios y entre las mujeres

El incremento del desempleo se concentró en el sector servicios (con 75.700 más), seguido de lejos por la agricultura (10.800), mientras que disminuyó en la industria (16.600 menos) y la construcción (10.300 menos).

Por sexo, el número de hombres en paro disminuyó en 22.600 mientras que el de mujeres aumentó en 82.700, de forma que sigue habiendo más desempleadas (1,43 millones y una tasa de paro del 12,11 %) que desempleados (1,18 millones y una tasa del 8,97 %).

La tasa de paro de los hombres bajó así, por primera vez, del 9 % en más de 17 años.

Por nacionalidad, el paro subió entre los españoles –incluye doble nacionalidad– en 59.600 en tanto que apenas varió entre los extranjeros (600 más).

El desempleo de larga duración (aquellos que llevaban más de un año) disminuyó en 48.900, mientras que aumentó en 49.400 entre las personas que buscan su primer empleo."

( InfoLibre, 24/10/25)

31.7.25

Un buen resumen de la economía española actual: La economía española sigue desafiando la gravedad, con una aceleración del crecimiento trimestral en el segundo trimestre. La composición del crecimiento mejora, desde el consumo público y las exportaciones de servicios hasta el aumento generalizado de la inversión fija y el consumo privado. Es, con diferencia, la economía avanzada con mejor rendimiento entre las principales, no solo de la UE (Daniel Kral)... En los últimos años -especialmente desde el fin de la pandemia- se han incorporado a la economía española casi 2 millones más de activos, se ha reducido el número de desempleados en cerca de 1 millón de personas y se han generado casi 3 millones de empleos netos (Daniel Fuentes Castro)

Daniel Fuentes Castro @dfuentescastro

EPA 2T 2025 | En los últimos años -especialmente desde el fin de la pandemia- se han incorporado a la economía española casi 2 millones más de activos, se ha reducido el número de desempleados en cerca de 1 millón de personas y se han generado casi 3 millones de empleos netos.

11:02 a. m. · 24 jul. 2025 2.956 Visualizaciones 

 

 Daniel Kral @DanielKral1

La economía española sigue desafiando la gravedad, con una aceleración del crecimiento trimestral en el segundo trimestre. La composición del crecimiento mejora, desde el consumo público y las exportaciones de servicios hasta el aumento generalizado de la inversión fija y el consumo privado. Es, con diferencia, la economía avanzada con mejor rendimiento entre las principales (no solo de la UE).

(Spain's economy keeps defying gravity with quarterly growth accelerating in Q2. Improving growth composition from govt consumption & services exports to broad-based rise in fixed investment & private consumption. Best performing major advanced (not just EU) economy by far. )

https://x.com/LiveSquawk/status/1950089751035297890


1:06 p. m. · 29 jul. 2025 40 mil Visualizaciones

27.7.25

Adiós a la Asturies del gran paro... La comunidad ha experimentado en los últimos diez años una de los descensos del desempleo más altos de España... ¿Asturias o trabajas? El juego de palabras, tan popular en los años 90 y 2000 comienza a estar cada día más obsoleto... El paro en el Principado ha bajado hasta el 8,57 por ciento... En los últimos diez años esas tasas se han reducido más de un 57 %... incluso los flujos migratorios juveniles empiezan a compensarse: casi se marchan tantos jóvenes como los que llegan ( Diego Díaz Alonso)

 "¿Asturias o trabajas? El juego de palabras, tan popular en los años 90 y 2000 comienza a estar cada día más obsoleto en una comunidad en la que el desempleo está dejando de ser el gran problema que fue durante décadas. Tras una interminable reconversión que disparó el desempleo, sobre todo en las localidades más castigados por la desindustrialización, Asturies está dejando de ser antónimo de trabajo e incluso los flujos migratorios juveniles empiezan a compensarse: casi se marchan tantos jóvenes como los que llegan.

Las cosas están empezando a cambiar en una Asturies que frente al recorte medio nacional del 54 % ha reducido en los últimos diez años su tasa de paro un 57,47 por ciento, lo que representa el cuarto mayor descenso entre las comunidades autónomas tras las vecinas Cantabria (- 60,88 %) y Galicia (- 58,30 %), y Catalunya (- 57,54 %),

El descenso en el Principado hasta el 8,57 por ciento de paro sí entiende no obstante de género: la tasa de paro masculino es del 8,30 por ciento, mientras que en las mujeres es del 8,85 por ciento.

¿Hay más sombras en este escenario de mejoría? Sí, y fundamentalmente son tres. El desempleo juvenil, un 29,7 por ciento, la cuarta más alta entre todas las comunidades autónomas. También la segunda tasa de actividad femenina más baja de España, con un 49,09 por ciento en el segundo trimestre de 2025, solo por encima de Melilla y casi cinco puntos por debajo de la media nacional (54,39 %), y la cronificación del desempleo de larga duración, con alrededor de 15.600 personas que llevan más de un año buscando sin éxito un trabajo acorde a su formación, gustos o expectativas.

Una mejora generalizada

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que marca un nuevo récord histórico de empleo al sumar el mercado laboral 503.300 ocupados en el segundo trimestre del año, constatan también una fuerte reducción del desempleo.

Quince de las 17 comunidades, todas menos Extremadura y Navarra, además de Ceuta y Melilla, han reducido su tasa de paro al menos a la mitad en los últimos 10 años, desde que la economía española comenzó a recuperarse tras la crisis financiera.

Con los últimos datos, la tasa de paro en España se sitúa a mitad de año en el 10,29 %, un 54 % por debajo del 22,37 % que se registraba en junio de 2015, aunque esa cifra y esa reducción varían notablemente por territorios, con unas grandes ciudades y un norte en el que las cosas siguen estando sensiblemente mejor que en la parte meridional del país y el archipiélafo canario.

Las tasas más bajas, por debajo del 7,5 %, corresponden a Cantabria (7,10 %), País Vasco (7,13 %) y Balears (7,41 %) y las más altas a Extremadura (15,48 %) y Andalucía (14,85 %), además de a Melilla (25,91 %) y Ceuta (23,74 %).

Entre unas y otras se sitúan, en orden ascendente, Aragón (7,64 %), Madrid (7,74 %), Navarra (7,88 %), La Rioja (7,92 %), Catalunya (8,11 %), Galicia (8,34 %), Castilla y León (8,46 %) y Asturies (8,57 %), por encima de la media, y la Comunidad Valenciana (11,52 %), Murcia (11,61 %), Castilla-La Mancha (13,23 %) y Canarias (13,33 %).

Hasta un 60 % menos en 10 años

En los últimos diez años esas tasas se han reducido más de un 57 % en cuatro comunidades, tres de ellas de la cornisa cantábrica: un 60,88 % en Cantabria, un 58,30 % en Galicia, un 57,54 % en Catalunya y un 57,47 % en Asturies.

Algo menos, pero también por encima de la media, han recortado sus tasas de desempleo Madrid (56,17 %), Canarias (56,01 %), País Vasco (55,38 %), Aragón (55,06 %), Baleares (54,95 %) y Castilla y León (54,25 %).

Sin alcanzar el descenso medio, la tasa de paro ha caído en 10 años un 53,13 % en Murcia, un 52,07 % en Andalucía, un 51,68 % en La Rioja, un 51,00 % en Castilla-La Mancha, un 49,96 % en la Comunidad Valenciana, un 47,63 % en Extremadura, un 37,21 % en Navarra, un 28,72 % en Melilla y un 3,46 % en Ceuta.

Más los hombres que las mujeres y los españoles que los extranjeros

No en todas las comunidades, pero en el conjunto del país la tasa de paro masculina, que ya era más baja, se ha reducido en mayor medida que la femenina: un 56,11 % desde el 20,96 en 2015 hasta el 9,20 ahora, frente a un 52,10 % desde el 24,01 al 11,50.

Lo mismo ocurre con los trabajadores de nacionalidad española frente a los llegados desde el resto del mundo. Los nacionales tienen actualmente una tasa de paro de 9,27, que es un 56,31 % inferior a la de 2015, que era de 21,22 %, mientras que la tasa de los extranjeros se sitúa en 15,41, un 50,03 % menor que el 30,84 de hace 10 años.

También hay diferencias a favor de los extranjeros procedentes de la Unión Europea, cuya tasa de desempleo es el 10,12, un 57,51 por debajo del 23,82 % de 2015, respecto a los extracomunitarios, que alcanzan el 17,37, un 49,91 % menos que 10 años antes (34,68). (...)" 

Diego Díaz Alonso , Nortes, 26/07/25)

La EPA del segundo trimestre de 2025: son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo... De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país... en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo... Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo. Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como el mantenimiento del paro de larga duración... el elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral... o la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión... Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida (Economistas frente a la crisis)

 "Los datos de la EPA del segundo trimestre de 2025 son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo:

  • El empleo mantiene en el trimestre su crecimiento por encima de los movimientos estacionales (+0,68%), más de medio millón más de ocupados que en el trimestre anterior. Y en términos anuales, medidos en este segundo trimestre, muestra una tasa de variación del 2,7%, que es una cifra muy considerable.
  • Además de esta evolución general tan positiva, los aspectos más concretos y desagregados del empleo continúan avanzando en la mejor de las direcciones. En los últimos doce meses:
    • Crecimiento cercano a las 600.000 personas (el 2,7% citado).
    • Incremento superior del empleo femenino (+301.000) respecto al masculino (+283.000).
    • Subida mucho mayor del empleo a tiempo completo (+433.000) que a tiempo parcial (+151.000).
    • Considerable crecimiento del empleo asalariado con contrato indefinido (+559.000 personas), frente a una caída del empleo con contrato temporal (-21.000) respecto al mismo trimestre del año anterior.
  • De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país.
    • En cuanto a empleo total, se han superado ampliamente los veintidós millones de personas ocupadas (22.268.700).
    • Y además, en un contexto de crecimiento de la población activa, que ha alcanzado asimismo la cifra más elevada hasta la fecha: 24.822.000 personas, cerca ya de los veinticinco millones.
    • Incluso con el notable, y positivo, crecimiento de la población activa, el volumen de desempleo se ha reducido hasta poco más de los 2,5 millones (2.553.000), doscientas mil personas menos que hace un año. Es la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2008, hace prácticamente 17 años. Y muy alejada de los casi seis millones trescientos mil que se registraron el primer trimestre de 2013.
    • Aunque si tenemos en cuenta la población activa, mucho mayor en este momento, la tasa de paro alcanzada en este momento, 10,3% (1,1 puntos porcentuales menos que en el trimestre anterior), es la más reducida desde comienzos de 2008, y está a punto de descender la barrera del diez por ciento. De hecho, la masculina ya lo ha logrado, al registrar una tasa del 9,2%.
    • Once de las 17 CCAA registran tasas de paro inferiores ya al diez por ciento. Y en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo.

Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo.

Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como:

  • El mantenimiento de paro de larga duración excesivamente elevado.
  • La persistencia de un elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral (tiempo parcial y trabajos discontinuos o de temporada), lo que ocasiona un alto grado de pobreza salarial y desprotección.
  • Los esfuerzos todavía considerables que hay que realizar para mejorar los niveles de productividad y aumentar las oportunidades de mejorar los empleos y las condiciones de trabajo.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión, por lo que resulta necesario mantener durante mucho más tiempo esos avances sobre todo en las capas salariales medias y bajas.

En resumen, la evolución general del mercado de trabajo continúa siendo claramente muy positiva, y las cifras de empleo anticipan una favorable evolución del PIB que conoceremos próximamente.

Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida."

(Economistas frente al la crisis, 24/07/25) 

22.7.25

Tenía muchas, pero muchas, ganas de leer algo así... La España de los 22 millones de empleos... la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicará el Instituto Nacional de Estadística este próximo 24 de julio reflejará que en España hemos superado los 22 millones de personas con empleo. Es una cifra extraordinaria. Nunca en España hubo tantas personas trabajando... es un crecimiento del empleo generalizado, que ha beneficiado a todas las actividades económicas y a todos los territorios, pero de forma especial a las mujeres y a las personas más jóvenes... Más mujeres, más jóvenes, más personas asalariadas y también más autónomos, nunca hubo tantos autónomos cotizando en España... hay casi 5 millones de indefinidos más y 2,3 millones de temporales menos: se ha producido una radical transformación del modelo de relaciones laborales, dejando atrás una temporalidad abusiva, superior al 30 % en 2018, mientras que ahora es de apenas el 12 %, por debajo ya de la media de la Unión Europea... el empleo ha crecido de forma especialmente significativa en las actividades productivas que generan más valor, en las empresas de mayor tamaño y en los grupos de cotización que se corresponden con la formación más elevada, avanzando de forma significativa, el empleo en Programación y Consultoría aumentó el 70% desde 2018, son 209.010, afiliados más... Ya no son la construcción, el comercio y la hostelería las ramas en las que más aumenta el empleo, sino la educación, las actividades de consultoría, el transporte, la industria farmacéutica o la investigación... Hay mejores empleos en empresas más grandes y en sectores que generan más riqueza, y eso se traslada a mayores salarios... tenemos una intensa creación de empleo en un escenario económico internacional golpeado por crisis sucesivas... La protección al empleo con los ERTEs, la subida del 61% del SMI y la estabilidad en el empleo gracias a la reforma laboral de 2022 han cambiado el paradigma laboral en España, demostrando que la mejor política económica es mejorar las condiciones laborales, con mejores empleos y mejores salarios... es posible crecer con equidad y modernizar el tejido económico al mismo tiempo... Esto no es un punto de llegada, sino una base sólida desde la que seguir construyendo el futuro (Manuel Lago)

 "El día 17 de junio la Seguridad Social registró a 21.949.706 personas cotizando y, con gran probabilidad, la Encuesta de Población Activa (EPA) que publicará el Instituto Nacional de Estadística este próximo 24 de julio reflejará que en España hemos superado los 22 millones de personas con empleo. Es una cifra extraordinaria. Nunca en España hubo tantas personas trabajando.

En los últimos siete años, desde junio de 2018 a junio de 2025, el número de cotizantes a la Seguridad Social se incrementó en 2.854.105 personas, haciendo de España el país que más empleo ha creado en toda la Unión Europea. Un crecimiento del empleo generalizado, que ha beneficiado a todas las actividades económicas y a todos los territorios, pero de forma especial a las mujeres y a las personas más jóvenes.

El número de afiliadas se incrementó en 1,5 millones hasta superar los 10,3 millones de mujeres cotizando, la cifra más alta de la historia. Aumenta más el empleo de las mujeres que el de los hombres y por lo tanto se feminiza nuestro mercado laboral: el 47,2 % de las personas afiliadas son mujeres.

Por otro lado, en estos siete años, el número de cotizantes menores de 25 años aumentó en 485.000, equivalente a un incremento de casi el 50%: el empleo juvenil creció tres veces más que en el resto de los tramos de edad.

Más mujeres, más jóvenes, más personas asalariadas y también más autónomos. Los cotizantes al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) aumentaron en 148.101 personas. Frente a los discursos catastrofistas la realidad es que nunca hubo tantos autónomos cotizando en España.

Más empleo y de mayor calidad contractual, porque gracias a la reforma laboral de 2022, el número de asalariados con contrato indefinido se incrementó en 4.721.969 personas, mientras que las personas que trabajan con un contrato temporal se han reducido en 2.297.806 personas más. Para que se entienda mejor hay casi 5 millones de indefinidos más y 2,3 millones de temporales menos: se ha producido una radical transformación del modelo de relaciones laborales, dejando atrás una temporalidad abusiva, superior al 30 % en 2018, mientras que ahora es de apenas el 12 %, por debajo ya de la media de la Unión Europea. 

La mejora en la calidad del empleo va más allá de la estabilidad laboral, porque en estos años el empleo ha crecido de forma especialmente significativa en las actividades productivas que generan más valor, en las empresas de mayor tamaño y en los grupos de cotización que se corresponden con la formación más elevada, avanzando de forma significativa, aunque aún insuficiente, en la necesaria transformación de nuestra estructura productiva. Un dato lo demuestra: el empleo en Programación y Consultoría aumentó el 70% desde 2018, son 209.010, afiliados más, mientras que el comercio al por menor generó 54.632 empleos, con un incremento del 3 %.

Ya no son la construcción, el comercio y la hostelería las ramas en las que más aumenta el empleo, sino la educación, las actividades de consultoría, el transporte, la industria farmacéutica o la investigación.

Hay mejores empleos en empresas más grandes y en sectores que generan más riqueza, y eso se traslada a mayores salarios. La base media de cotización a la Seguridad Social, que es equivalente al salario bruto, se incrementó el 28,7% desde 2018, lo que supone un incremento de 9 puntos por encima del IPC. Un incremento de bases de cotización en el caso de las mujeres es del 31,4%, lo que ha permitido reducir casi el 20 % la brecha de género.

Una intensa creación de empleo en un escenario económico internacional golpeado por crisis sucesivas. El desplome de la economía mundial por la COVID, con una caída del PIB del 11,4% en 2020, la ruptura de la cadena de suministros en 2021, la crisis de inflación de 2022, la subida de los tipos de interés en 2023, el estancamiento de la economía europea en 2024, con Alemania en recesión, la guerra comercial de Trump en 2025. 

Por primera vez en nuestra historia reciente la economía y el empleo en España no se resiente y encabeza el crecimiento europeo. Desde 2018 el empleo aumentó en nuestro país el 15%, más del doble que el 6% que de media creció en la Unión Europea

Por primera vez en nuestra historia reciente, la economía y el empleo en España no se resiente y encabeza el crecimiento europeo. Desde 2018 el empleo aumentó en nuestro país el 15%, más del doble que el 6% que de media creció en la Unión Europea y casi siete veces más que Alemania, que se queda en apenas el 2% de incremento.

La protección al empleo con los ERTEs, la subida del 61% del SMI y la estabilidad en el empleo gracias a la reforma laboral de 2022 han cambiado el paradigma laboral en España, demostrando que la mejor política económica es mejorar las condiciones laborales, con mejores empleos y mejores salarios.

Superar los 22 millones de personas empleadas, con más mujeres, más jóvenes, más empleo indefinido y mejores salarios, demuestra que es posible crecer con equidad y modernizar el tejido económico al mismo tiempo. 

Esto no es un punto de llegada, sino una base sólida desde la que seguir construyendo un futuro y un mercado laboral que asegure mejorar la vida de las trabajadoras y los trabajadores." 

(Manuel Lago  , InfoLibre, 21/07/25)

2.7.25

Tenía ganas de leer algo así: "Estamos rozando los 22 millones de afiliados cuando hace poco más de un año que alcanzamos los 21 millones. Además, son los sectores de alto valor añadido los que mejor comportamiento tienen, algo indudablemente positivo"... Nunca antes hemos tenido tantos jóvenes trabajando... la cifra total de desempleo femenino en la más baja desde el año 2008... el empleo temporal también está en mínimos

 "El paro se reduce a la cifra más baja en 17 años y el empleo marca otro récord con 21,86 millones de ocupados.

 El empleo volvió a avanzar en junio, con 76.720 ocupados más, hasta un nuevo récord de 21,86 millones de afiliados, gracias al tirón del comercio y la hostelería que compensaron la pérdida en el sector educativo con el final de curso, informa Efe. Según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la afiliación creció en comercio, con 32.103 trabajadores más, y hostelería, con 25.590, lo que compensó el descenso de 55.568 en el sector educativo.

El paro cae un 2% con respecto a mayo

Descenso en servicios, industria y construcción

En todas las comunidades autónomas

3.6.25

Tenía ganas de leer algo así: Nuevo récords de empleo... El mercado laboral superó un nuevo techo en mayo, con un nuevo máximo histórico de 21,8 millones de personas trabajando afiliadas a la Seguridad Social... Además, el paro registrado descendió por fin, por primera vez en 17 años, de los 2,5 millones de personas desempleadas, cifra que no se franqueaba desde 2008. No son los únicos hitos: en mayo se superaron por primera vez los 3,4 millones de autónomos, los 10,3 millones de mujeres afiliadas a la Seguridad Social y los tres millones de trabajadores extranjeros

 "Nuevo mes de récords de empleo. El mercado laboral superó un nuevo techo en mayo, con un nuevo máximo histórico de 21,8 millones de personas trabajando afiliadas de media a la Seguridad Social. Además, el paro registrado descendió por fin de una importante barrera por primera vez en 17 años, los 2,5 millones de personas desempleadas, cifra que no se franqueaba desde 2008. No son los únicos hitos: en mayo se superaron por primera vez los 3,4 millones de autónomos, los 10,3 millones de mujeres afiliadas a la Seguridad Social y los tres millones de trabajadores extranjeros.

Los datos publicados este martes por el Ministerio de la Seguridad Social y el de Trabajo dan cuenta de un mayo favorable para el empleo y de caída del paro, como suele ser habitual en un mes en el que empiezan a elevarse las temperaturas camino del verano (este año en exceso) y que alienta las contrataciones, sobre todo en el sector de la hostelería.

El nuevo récord de empleo se sitúa en concreto en los 21.784.375 personas afiliadas de media a la Seguridad Social, tras sumar cerca de 196.000 trabajadores en el mes de mayo, un registro algo más bajo que el que se suele dar en este mes.

El empleo creció sobre todo en la hostelería, con 78.500 trabajadores más (asalariados y autónomos), seguido de los 22.000 puestos de trabajo creados en las actividades administrativas y servicios auxiliares.

En el último año la Seguridad Social ha sumado 462.500 trabajadores, lo que mantiene un ritmo elevado de creación de puestos de trabajo, en el 2,2%, ligeramente inferior al registrado en abril. Si se atiende a las cifras desestacionalizadas, que marginan los vaivenes propios de la estacionalidad y el calendario, el empleo creció en 20.800 trabajadores, un dato bastante más bajo del registrado en abril, de 70.000 personas. 

El paro baja por fin de los 2,5 millones de personas

Por la parte del paro registrado, las personas desempleadas apuntadas a las oficinas públicas de empleo, se logra franquear una barrera por primera vez en 17 años: los 2,5 millones de personas en paro. Un dato que no se alcanzada desde 2008, en el inicio de la crisis financiera, y que aún no se había logrado reducir casi dos décadas después.

En concreto, el paro se situó en las 2.454.883 personas, tras descender en 57.800 desempleados en el mes de mayo respecto a abril (-2,3%), un dato muy similar al del año pasado.

En el último año, el desempleo se ha reducido en casi 153.000 personas, con un ritmo de caída del 5,9%, superior al del año pasado por estas fechas. El paro es uno de los retos más acuciantes de nuestro mercado laboral ya que, aunque se ha reducido mucho desde el pico de los cinco millones (seis millones según la EPA) alcanzados en la Gran Recesión, aún es muy elevado, alcanzando al 12% de la población activa.

El Ministerio de Trabajo destaca que el paro desciende en todos los grandes sectores económicos en el mes de mayo. Disminuyó en Servicios en 42.930 personas (-2,36%), en Construcción en 5.562 personas (-2,99%), en Industria en 4.574 personas (-2,35%) y en Agricultura en 2.259 (-2,77%). También el colectivo sin empleo anterior, que registró 2.510 personas en paro menos (-1,07%).

Por edades, el departamento de Yolanda Díaz subraya que el desempleo de los jóvenes menores de 25 años descendió en mayo en 6.426 personas (-3,62%) respecto al mes anterior. “El total es 171.003, la cifra más baja de la serie histórica en este colectivo”, apuntan en Trabajo.

Más de tres millones de trabajadores extranjeros

El empleo en España está creciendo y el paro se está reduciendo a la vez que el mercado laboral se hace más ancho, en el que crece la población dispuesta a trabajar, de la mano sobre todo del auge de población extranjera, que este mes de mayo alcanzó su propio récord, de más de tres millones de personas trabajando afiliadas a la Seguridad Social.

En estos momentos, el Gobierno se está planteando una regularización de migrantes en situación irregular, una demanda popular que había llegado al Parlamento en forma de Iniciativa Legislativa Popular (ILP) y que apoyan desde los sindicatos mayoritarios.

Además, en el Gobierno destacan que las cifras récord de empleo se están logrando a la vez que se ha atacado uno de los problemas estructurales de España en las últimas décadas: el elevado y abusivo trabajo temporal. Desde el arranque de la reforma laboral, que empezó a reducir esta lacra, “hay más de cuatro millones de trabajadores más con contrato indefinido”, destacan en la Seguridad Social.

La tasa de empleo temporal, sobre el total de asalariados, se mantiene en el mínimo histórico del 11,9%. “En la actualidad, se roza los 15,2 millones de ocupados con contrato indefinido (15.199.364), de los que más de 9,9 millones trabajan a tiempo completo. El número de fijos-discontinuos, sin embargo, se estabiliza y representa, tan solo, el 6,3% del total”, indican en el departamento de Elma Saiz. "

(Laura Olías / Raúl Sánchez , eldiario.es, 03/06/25)