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23.2.11

El plan de ajuste provocó una recaída del PIB en el tercer trimestre... al revés de lo que se decía


Evolución del PIB

"Según los últimos datos de la contabilidad nacional, difundidos el pasado viernes, el producto interior bruto (PIB) del tercer trimestre de 2010 retrocedió un 0,025% respecto al trimestre anterior. En su primera estimación, publicada en noviembre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) había calculado un avance trimestral del 0,015%.

Es una diferencia muy pequeña, atribuible a una caída del consumo de las administraciones públicas mayor de lo estimado. Pero es suficiente para cambiar el signo de la variación del PIB entre julio y septiembre. (...)

El detalle de los datos revela que fue el gasto de las administraciones públicas el principal motivo de la revisión. Si en noviembre se estimaba que el recorte trimestral era del 0,38%, la revisión, hecha con más datos, duplica ese retroceso para dejarlo en el 0,75%.

El peso del gasto público (casi una quinta parte del PIB) y la dimensión de ajuste contrarrestan otros pequeños ajustes, en este caso positivos, en consumo de los hogares, inversión y exportaciones. (El País, 23/02/2011)

9.9.10

Las hipotecas "zombies"

"A este problema del mercado laboral se añade el problema del mercado inmobiliario. Además del veloz aumento del stock de reposesiones de viviendas, hay más de seis millones de hipotecas donde el valor de la vivienda ha caído por debajo del valor del principal de la hipoteca y donde el deudor no puede satisfacer los pagos mensuales.

Durante la crisis japonesa, el problema eran las empresas zombi, que estaban en quiebra, pero seguían operando con líneas de crédito de los bancos, perpetuando una situación de inactividad. Hasta que no se resolvió el problema de las empresas zombi, Japón no empezó a despegar de su década perdida.

En EE UU, los zombis son esas hipotecas, y hasta que no se resuelva ese problema con un programa nacional de refinanciación será muy difícil que el consumo y, por tanto, el empleo repunten." (ÁNGEL UBIDE : 'USesclerosis'. El País, Negocios, 05/09/2010, p. 15)

3.9.10

España salva con una recuperación débil el acoso de los mercados

"El PIB enlaza dos trimestres al alza, tras crecer un 0,2% entre abril y junio - El Banco de España advierte de que el repunte del consumo es transitorio.

Los meses en los que los mercados financieros pusieron a la economía española de los nervios fueron también los meses en los que se alejó un paso más del precipicio de la recesión. Según adelantó ayer el boletín del Banco de España, el PIB aumentó entre abril y junio un 0,2% respecto al trimestre anterior. Es una variación raquítica, apenas una décima más que en el arranque del año, pero sirve para certificar que la economía crece por segundo trimestre consecutivo, tras pasar siete en números rojos. Y también corrobora que la débil recuperación de la economía española aguantó el descomunal temporal de desconfianza que se extendió tras la zozobra de Grecia.

El crecimiento es exiguo: si se obvia la recesión del último año y medio y el primer trimestre de 2010, que sirvió para salir de ella, un 0,2% sería el incremento trimestral del PIB más débil en 15 años. El contraste con otros países de la zona euro (que es, a su vez, la región económica que más tarda en recuperarse de la crisis), es aún agudo: el PIB de Reino Unido avanzó un 1,1% en el segundo trimestre, Italia creció un 0,4%, según los aún escasos datos oficiales sobre el periodo." (El País, economía, 07/08/2010, p. 16)

2.9.10

La economía del sube y baja

"La expectativa de que pueda producirse una nueva caída de la actividad (un double dip) en países como Estados Unidos ha dejado un nuevo poso de pesimismo en la economía mundial. La histeria prolongada en que se ha convertido la presente crisis se debe en parte a que los datos ofrecen un tobogán de sube y baja, y que a cada nueva información se le concede una importancia inusitada. (...)

EE UU evidencia una problemática común a otros países (como España) que aún debe resolverse: una sobrecapacidad en determinadas actividades que no puede corregirse hasta que las pérdidas hayan aflorado completamente y se hayan producido los ajustes necesarios en sectores como el inmobiliario o el bancario.

Con la persistencia de estos desequilibrios, los mercados de todo el mundo asisten con miedo al riesgo de deflación en EE UU, lo que obligará a la Reserva Federal -el banco central norteamericano, conocido como Fed- a prolongar las compras de deuda, porque parece que el paciente necesita más oxígeno del que estaba previsto.En Europa se vive un impasse a la espera de que el otoño confirme o desmienta las expectativas de crecimiento del tercer trimestre. Otro sube y baja." (Santiago Carbó, en El País, 29/08/2010, p. 16)

Los últimos datos anticipan una recuperación muy lenta, pero no una segunda recesión

"Hace unas semanas la economía estadounidense iba viento en popa, las pruebas de esfuerzo a la banca europea permitieron controlar los incendios en el mercado de deuda y Alemania sorprendió con un crecimiento sensacional que parecía augurar una recuperación más rápida en Europa. Ese estado de ánimo se ha esfumado. (...)

El que iba a ser el verano de la esperanza se está convirtiendo en el del miedo a que EE UU tropiece, vuelva a caer en la recesión y se lleve por delante la recuperación en todo el mundo. (...)

Cobra fuerza el convencimiento de que la salida del túnel será a cámara lenta. "La previsión más fiable era y es una recuperación inusualmente lenta, anémica, especialmente en los países más endeudados", dispara por teléfono el economista Paul Romer desde Stanford. Eso incluye a EE UU, a España, a Reino Unido, a Irlanda, a un buen puñado de economías posburbuja.

La única sorpresa de los últimos tres años es la rápida recuperación de Asia, debido a la política anticíclica de China, que probablemente ha puesto en marcha las mejores medidas anticrisis del mundo, quién lo iba a decir hace unos años. (...)

¿Va entonces la economía de nuevo hacia abajo? En la calle, con 14,6 millones de parados y otros 2,4 millones que ni siquiera buscan empleo en la situación actual, la respuesta parece ser afirmativa. En EE UU hay también 8,5 millones de personas que no tienen más remedio que trabajar a tiempo parcial, lo que se traduce en menos ingresos.

Y 40 millones de personas con bajos recursos que acuden a las ayudas públicas para poder comer, a los conocidos food stamps: para todos ellos, la vida es una especie de depresión contenida. (...)

Fuera de EE UU las dudas son similares. "La década anterior a la crisis no fue normal. O sea que la crisis también puede ser anormal en los países que más deuda acumularon. Algunos de los europeos -y desde luego EE UU- van a sufrir un proceso doloroso de vuelta a niveles normales de endeudamiento, que puede llevar siete años", señala Reinhart. Juan Ignacio Crespo, de Thomson Reuters, asegura que eso no supondrá una recaída en la recesión -la famosa double dip-, al menos por ahora.

"Pero sí en un crecimiento débil durante mucho tiempo, con fases de algo más de aceleración y otras de caídas durante años, que más adelante -en un par de años- sí podrían convertirse en una doble recesión", señala. "Pero es que en todas las grandes crisis ese ha sido el patrón de comportamiento", declara." (El País, 29/08/2010, p. 18/9)

8.6.09

¡¡ Vuelve la especulación de las materias primas !! Señal de que volvemos a las andadas...

"Los precios del petróleo, los metales y los alimentos se aceleran pese a la debilidad de la demanda - Los fondos especulativos vuelven a los mercados de futuros.

En los peores meses que se recuerdan para la economía desde la II Guerra Mundial, el precio del petróleo ha subido un 88%. Y lo ha hecho con la demanda en franca retirada y los depósitos rebosantes de crudo. En paralelo, la cotización de los metales recupera parte del terreno perdido, cuando la producción industrial cae en picado. El oro apunta al récord de los 1.000 euros por onza. Y el trigo, la soja o el maíz rondan ganancias del 10% en las últimas semanas. Nadie dijo que entender esta crisis fuera sencillo, pero los mercados de materias primas lo ponen muy difícil.

"La especulación está volviendo en todas las materias primas", sentenció Abdalá el Badri, secretario general de la OPEP, cuando se le inquirió por las razones que han llevado al brent a rozar los 70 dólares por barril. "El repunte se debe en buena parte a la normalización del crédito", opone el último informe de Goldman Sachs. (...)

Más allá de explicar la escalada de las materias primas en plena recesión, la duda se centra en si las cotizaciones se desinflarán o en si esto es el principio de otra etapa de precios al alza. Una alternativa que complicaría mucho más la salida del laberinto en el que está la economía mundial." (El País, ed. Galicia, Economía, 0706/2009, p. 27)

"Fuerte subida del precio del cereal pese a las reservas y la caída de la demanda. El incremento medio es del 10%, pero el maíz se ha revalorizado un 20%. (...)

La subida se liga a un movimiento especulativo en los mercados de materias primas donde han vuelto a tomar posiciones los fondos de inversión. Para que estuviera justificada la subida de precios debería aumentar la demanda de la cabaña ganadera. Pero lo que está sucediendo es un ajuste a la baja de los censos por falta de rentabilidad.

Hace dos meses había ofertas masivas de cereal y los almacenistas se negaban a comprarlo. Ahora están haciendo fuertes compras cuando los precios están entre 0,115 y 0,120 euros kilo. En la actualidad, el mercado se sitúa entre los 0,135 y los 0,140 euros." (El País, ed. Galicia, Economía, 08/06/2009, p. 35)

¿Brotes verdes? ¿Cuán confiables son?

"Comencemos con las buenas noticias: el mes pasado 345.000 personas fueron despedidas en Estados Unidos, lo que llevó la tasa de desempleo en ese país a su nivel más alto en un cuarto de siglo. La otra buena noticia es que, en mayo, los precios de las materias primas subieron un 20%, un aumento mensual sin precedentes. Petróleo, algodón, níquel y muchos otros productos aumentaron de precio. ¿Cómo pueden ser éstas buenas noticias? Pues porque el número de empleos que desapareció en mayo es el más bajo de los últimos nueve meses y ese número viene cayendo rápidamente.

A su vez, el alza en los precios de las materias primas señala un aumento en la demanda, lo cual indica que el periodo de contracción económica global ha terminado y que está comenzando la recuperación -al menos en EE UU-. (...)

¿Cuán confiables son estos pronósticos? Son las expectativas de economistas -un grupo que no se ha distinguido por la precisión de sus modelos-. Pero si bien los economistas no se destacan por su clarividencia, sus técnicas forenses son mucho mejores. A los economistas les va mejor explicando lo que ya pasó que anticipando lo que va a pasar. Desde esta perspectiva, quizá la mejor manera de entender esta crisis es examinando las anteriores. (...)

La crisis actual tiene algunas similitudes con crisis pasadas. Pero también tiene enormes diferencias. Lo único que sabemos con seguridad es que tanto las anteriores como la actual han sido la causa de enorme sufrimiento humano. Y que se hubieran podido evitar." (MOISÉS NAÍM: ¿Cuánto va a durar esta crisis económica?. (El País, ed. Galicia, Internacional, 0706/2009, p. 12)

5.6.09

Evitamos la Gran Depresión, pero nos espera el Gran Estancamiento, si no nacionalizamos ni espabilamos

“Es posible que la economía mundial haya evitado una segunda Gran Depresión, pero ¿podremos evitar un Gran Estancamiento? Los primeros indicios no son prometedores.

El colapso financiero ha destruido billones de dólares de capital y ha reducido tanto los beneficios de los inversores como la capacidad de préstamos de los bancos. Estas pérdidas siguen lacerando a la economía real.

Por suerte, nos hemos salvado de una verdadera depresión gracias a un drástico aumento del gasto público en países tan distintos como Estados Unidos y China; a la dependencia del gasto social para sostener la demanda en Europa; y al compromiso de proporcionar al sistema el dinero necesario por parte de los bancos centrales de todo el mundo.

¿Pero qué ocurre ahora? En todas las grandes economías excepto China e India, se predice un crecimiento negativo, y para 2010 sólo una recuperación débil y una prolongación del desempleo elevado. Y, por lo visto, los gobiernos agotarán pronto las herramientas de que disponen.

Es probable que la tasa de endeudamiento en Estados Unidos aumente del 40% a más del 75% en sólo tres años. Para mantener las economías a flote, los bancos centrales están incumpliendo sus normas habituales para la creación de dinero; pero no es práctico reducir los intereses por debajo de cero.

Y por no reconocer que varios grandes bancos son insolventes y no tomar la decisión temporal de nacionalizarlo si quiere recapitalizarlos, Estados Unidos corre el riesgo de seguir registrando un crecimiento lento, similar al experimentado por Japón en la “década perdida” de 1990.

¿Estamos por consiguiente condenados a una recesión indefinida? Soy optimista respecto a la economía, pero pesimista respecto a la política. (…)

Pero lo que interesa saber es si los dirigentes mundiales consideraron que los riesgos para la economía y el planeta son comparables a una emergencia militar y si actuaran con el mismo aplomo.” (Robert Kuttner: voluntad política para movilizar la economía. El Pais-The New York Times, Mundo, 04062009, p. 2)

28.5.09

Empieza la "desglobización"... el no consumir alimentos cultivados a 6.500 km. de distancia

"El sociólogo y politólogo filipino Walden Bello define globalización como "el paradigma de la integración lo más rápida posible de los mercados". Y, acto seguido, certifica su "crisis final". "Esta crisis no va a acabar pronto", añade, "sino que probablemente entraremos en una depresión mundial". (...)

"La situación esconde, al mismo tiempo, una oportunidad para otros modelos económicos". En la democratización de una economía que deberá funcionar al servicio del bienestar de las personas reside el reto de los activistas por otra organización social. Y a pesar de que Bello no menciona el decrecimiento, sí teoriza sobre la "desglobalización". Sin embargo reconoció que esa marcha atrás de la mundialización "se debe a la crisis y no a los análisis antiglobalización". (...)

"No es lógico consumir alimentos que se producen a 6.500 kilómetros de distancia del hogar", explicó, antes de resaltar la importancia de lo local en la necesaria reestructuración del sistema. No predicó, quizás por modestia, quizás por prudencia, sobre el fin del capitalismo, pero cartografió, someramente, la recesión con cifras y los puntos calientes en los que la recesión puede desembocar en las armas. (...)

Preguntado por la respuesta de la izquierda en estos tiempos turbulentos, el sociólogo recordó el acierto de las predicciones de los foros sociales. "Esta crisis había sido prevista por el movimiento antiglobalización". Pero no tiene reparos en admitir la escasez de propuestas ofrecidas. "Ahora tenemos que ejercitar nuestra imaginación política", concluye." (Walden Bello: "Estamos ante la crisis final de la globalización". El País, ed. Galicia, Galicia, 27/05/2009, p. 6)

18.5.09

Brotes verdes en viejos árboles "zombis" no anuncian la primavera

"La buena noticia es que podríamos encontrarnos al final de la caída libre. La tasa de descenso económico se ha ralentizado. El fondo podría estar cerca, quizá a finales de año. Pero eso no significa que la economía mundial se disponga a iniciar pronto una recuperación sólida. Tocar fondo no es razón para abandonar las fuertes medidas adoptadas para revitalizar la economía mundial. (...)

Pero examinemos los fundamentos económicos: en Estados Unidos, los precios inmobiliarios siguen cayendo; millones de hogares pagan hipotecas sobrevaloradas que superan el precio de mercado; el desempleo aumenta, y cientos de miles de personas se acercan al final de sus 39 semanas de seguro de desempleo. Las administraciones estatales se ven obligadas a despedir a trabajadores a medida que los ingresos fiscales se desploman. (...)

Los bancos zombis -muertos, pero que todavía caminan entre los vivos- están, usando las inmortales palabras de Ed Kane, "apostando por la resurrección". Repitiendo el desastre de las cajas de ahorro en la década de 1980, los bancos están usando una contabilidad peligrosa... Algunos de los bancos registraron ganancias en el primer trimestre del año, basadas principalmente en trucos contables y beneficios de explotación (léase "especulación"). Pero esto no va a hacer que la economía eche a andar rápidamente. (...)

Si no sucede nada serio -pérdidas en hipotecas, inmuebles comerciales, préstamos empresariales y tarjetas de crédito-, los bancos podrían salir del paso sin otra crisis. Dentro de unos años estarán recapitalizados y la economía volverá a la normalidad. Ésta es la hipótesis optimista.

Pero las experiencias en todo el mundo dan a entender que es una perspectiva arriesgada. Incluso si los bancos estuviesen saneados, el proceso de desapalancamiento y la pérdida de riqueza asociada significan que, con toda probabilidad, la economía se mantendrá débil. Y una economía débil significa, también con toda probabilidad, más pérdidas bancarias. (...)

Arreglar el sistema financiero es necesario para la recuperación, pero no basta con eso. La estrategia estadounidense para arreglar su sistema financiero es cara e injusta, porque recompensa a los mismos que causaron el caos económico. Pero hay una alternativa que básicamente significa seguir las normas de una economía de mercado normal: una permuta financiera de deudas por capital social.

Con dicha permuta podría restaurarse la confianza en el sistema bancario y podría reanudarse el préstamo sin o con muy pocos costes para el contribuyente. No es especialmente complicado y tampoco novedoso. Obviamente no gusta a los titulares de bonos, que preferirían un regalo del Gobierno. Pero hay usos mucho mejores para el dinero público, como otra ronda de estímulos.

Toda recesión llega a su fin. La cuestión es cuánto durará y qué profundidad tendrá ésta. A pesar de algunos brotes primaverales, deberíamos prepararnos para otro oscuro invierno: es hora de aplicar el plan B a la reestructuración bancaria y de administrar otra dosis de medicina keynesiana." (Joseph E. Stiglitz: La primavera de los zombis. El País, Negocios, 17/05/2009, p. 18)

14.5.09

El enriquecimiento rápido convirtió a muchos en dependientes de la droga del dinero prestado. Ahora los ricos poseen un poco menos, pero los pobres...

"A partir de diversos componentes se obtiene así una explosiva mezcla política y social. No sólo aumenta la desigualdad, tanto en el marco nacional como en el global, sino que, ante todo, el rendimiento y el ingreso se han desacoplado ya por completo a los ojos de la ciudadanía. O peor aún: en el contexto del desmoronamiento de las finanzas mundiales se ha producido en las esferas más altas del poder un acoplamiento perverso entre gestión ruinosa e indemnizaciones millonarias. El pequeño secreto, que no hace más que agudizar la amargura, consiste en que este enriquecimiento codicioso se ha realizado de forma absolutamente legal, pero atenta a la vez contra todo principio de legitimidad. (...)

La consecuencia de ello es que el grito de dolor socialista reclamando la igualdad es proferido justamente desde el centro herido de la sociedad y halla repercusión por doquier. Pero esta conciencia de la igualdad no hace ahora más que alimentar las desigualdades sociales de un modo políticamente explosivo. Las desigualdades sociales se convierten en material conflictivo que se inflama con facilidad, no sólo porque los ricos siempre son más ricos y los pobres más pobres, sino sobre todo porque se propagan normas de igualdad que están reconocidas y porque en todas partes se levantan expectativas de igualdad, aunque al final queden frustradas.

Una quinta parte de la población mundial, la que se encuentra en peor situación (posee, en su conjunto, menos que la persona más rica del mundo), carece de todo: alimentación, agua potable y un techo donde cobijarse. ¿Cuál fue la causa de que, en estos últimos 150 años, este orden global de desigualdades mundiales se mostrara a pesar de todo como legítimo y estable? ¿Cómo es posible que las sociedades del bienestar en Europa pudieran organizar costosos sistemas financieros de transferencia en su interior sobre la base de criterios de necesidad y pobreza nacionales mientras que buena parte de la población mundial vive bajo la amenaza de morir de hambre?

La respuesta es que éste es -o era- el principio de eficiencia que legitimaba las desigualdades nacionales. Quien se esfuerce será recompensado con bienestar, rezaba la promesa. (...)

La perspectiva nacional exime de mirar la miseria del mundo.

Las democracias ricas portan la bandera de los derechos humanos hasta el último rincón del planeta sin darse cuenta de que, de ese modo, las fortificaciones fronterizas de las naciones, que pretenden atajar los flujos migratorios, pierden su base legítima. Muchos inmigrantes se toman en serio la igualdad predicada como derecho a la libertad de movimientos, pero se encuentran con países y Estados que, justamente por la presión de las crecientes desigualdades internas, quieren poner fin a la norma de igualdad en sus fronteras blindadas.

La revuelta contra las desigualdades realmente existentes se alimenta así de estas tres fuentes: del desacoplamiento entre rendimiento y ganancia, de la contradicción entre legalidad y legitimidad, así como de las expectativas mundiales de igualdad. ¿Es ésta una situación (pre)revolucionaria? Absolutamente. Carece, sin embargo, de sujeto revolucionario, por lo menos hasta ahora. (...)

En cierto sentido, son los Estados nación los que se han deslizado involuntariamente hacia el rol de sujeto revolucionario. Ahora, de repente, éstos ponen en práctica un socialismo de Estado sólo para ricos: apoyan a la gran banca con cantidades inconcebibles de millones, que desaparecen como si fueran absorbidas por un agujero negro. Al mismo tiempo, aumentan la presión sobre los pobres. Semejante estrategia es como querer apagar el fuego con fuego. (...)

La ideología predicaba que cualquiera podía triunfar. Esto era válido tanto para el comprador de bajos ingresos que obtenía su primera propiedad como para el malabarista que ignora los riesgos incalculables. El paraíso en la tierra consistía en que el primero podía comprar con dinero prestado y el segundo podía hacerse aún más rico, también con dinero prestado. Ésta era, y sigue siendo ahora, la fórmula de la irresponsabilidad organizada de la economía global. (...)

Después de haber subido, ahora el ascensor vuelve a bajar. Pero esto no amortigua la capacidad explosiva de la revuelta de la desigualdad que hoy se cuece.Más bien al contrario. Las demandas de más igualdad, que encuentran su expresión en las actuales protestas, alcanzan la autoconciencia de Occidente en su núcleo neoliberal. En los decenios pasados se falsificó el sueño americano y sus promesas de libertad e igualdad de oportunidades por la promesa cínica de enriquecimiento privado. En realidad, este espíritu ha convertido a muchas y a muy distintas sociedades en dependientes de la droga de vivir con dinero prestado.(...)

Ahora cabe preguntarse: ¿dónde están los movimientos sociales que esbozan una modernidad alternativa?" (ULRICH BECK: La revuelta de la desigualdad. El País, ed. Galicia, Opinión, 04/05/2009, p. 31 )

13.5.09

Los "brotes verdes" de los banqueros

"Trichet, Ordóñez y la OCDE constatan los primeros signos de recuperación. Los indicadores prevén síntomas de mejora en Reino Unido, Francia, Italia y China en seis meses - "La economía está en torno a un punto de inflexión", dice Trichet" (El País, ed. Galicia, Economía, 12/05/2009, p. 17)

"Obama prevé que EE UU crezca a un ritmo del 3,5% a final de año" (El País, ed. Galicia, Economía, 12/05/2009, p. 17)

11.5.09

Si los salarios bajan.... la economía no sube

"Los salarios están bajando a lo largo y ancho de Estados Unidos... reflejan la realidad brutal de un mercado laboral débil: los trabajadores no se atreven a protestar cuando les recortan el sueldo porque no creen que puedan encontrar otro trabajo. (...)

Dado que la situación del mercado laboral sigue empeorando, no sería ninguna sorpresa que los sueldos en general empezasen a bajar a finales de este año.

Pero ¿por qué es eso malo? Después de todo, muchos trabajadores están aceptando recortes salariales a fin de salvar sus empleos. ¿Qué tiene eso de malo?

La respuesta se encuentra en una de esas paradojas que invaden nuestra economía ahora mismo. Padecemos la paradoja del ahorro: ahorrar es una virtud, pero cuando todo el mundo intenta que su capacidad de ahorro aumente radicalmente, la consecuencia es una economía deprimida. Padecemos la paradoja del desapalancamiento: reducir la deuda y sanear los balances generales es bueno, pero cuando todo el mundo intenta vender valores y saldar deudas al mismo tiempo, la consecuencia es una crisis financiera.

Y, dentro de poco, podríamos enfrentarnos a la paradoja de los salarios: los trabajadores de una empresa pueden contribuir a salvar sus empleos accediendo a cobrar sueldos más bajos, pero cuando los empresarios en todos los sectores económicos recortan salarios al mismo tiempo, la consecuencia es un aumento del paro. (...)

Así que, ¿qué conclusión podemos sacar de la cada vez más evidente reducción de los salarios en Estados Unidos? Principalmente, que estabilizar la economía no es suficiente: necesitamos una recuperación real.

Últimamente se ha hablado mucho sobre brotes verdes y demás, y, de hecho, hay indicios de que el desplome económico que se inició el otoño pasado podría estar ralentizándose (...)

Pero es casi seguro que la tasa de paro va a seguir aumentando. Y todos los indicios apuntan hacia un mercado laboral cuya situación será terrible durante muchos meses o incluso años, lo que es una receta ideal para que continúen los recortes salariales, los cuales, a su vez, seguirán debilitando a la economía.

Para romper ese círculo vicioso, lo que se necesita básicamente es más: más estímulo económico, más medidas decisivas respecto a los bancos, más creación de empleo." (Paul Krugman: el síndrome de los salarios meguantes. El País, Negocios, 09/05/2009, p. 25)

Los banqueros ya se preparan para volver a ganar mil millones de pesetas anuales... deberíamos estar muy, muy asustados

"¡Hurra! ¡La crisis bancaria se ha acabado! ¡Vamos a celebrarlo! Bueno, vale, quizás no. (...)

Pero que ustedes se sientan de verdad tranquilizados o no depende de lo que sean: un banquero o alguien que intenta ganarse la vida con otra profesión. (...)

Y aunque los indicadores del mercado de la desconfianza en los bancos, como los tipos de interés aplicables a los bonos bancarios y los precios de la cobertura de riesgo crediticio, han caído un poco en las últimas semanas, siguen rondando niveles que se habrían considerado inconcebibles antes de la crisis. (...)

¿Puede la economía recuperarse incluso con bancos débiles? Tal vez. (...)

Finalmente, dada la posibilidad de que haya mayores pérdidas en el futuro, la evidente falta de voluntad del Gobierno para hacerse con la propiedad de los bancos o para dejarles quebrar crea una situación en la que nosotros perdemos de todas, todas. Si todo va bien, los banqueros ganarán mucho dinero. Si la actual estrategia fracasa, los contribuyentes se verán obligados a financiar otro rescate.

Pues bien, a principios de esta semana, Cohen dijo que el futuro de Wall Street no diferirá mucho de su pasado reciente, y declaró: "No estoy ni mucho menos convencido de que el sistema tenga algún fallo inherente". Oye, ¿y ese pequeño detalle de que ha causado la mayor recesión económica mundial desde la Gran Depresión? Peccata minuta.

Estas palabras dan miedo. Son indicio de que, aunque la Reserva Federal y la Administración de Obama sigan insistiendo en que están decididas a imponer una regulación financiera más estricta y una mayor supervisión, los entendidos de Wall Street se están tomando las suaves medidas bancarias tomadas hasta el momento como una señal de que pronto podrán volver a jugar los mismos juegos que antes.

Así que, como he dicho, mientras los banqueros sigan pensando que los resultados de las pruebas de resistencia son "tranquilizadores", los demás deberíamos estar muy, pero que muy, asustados." (Paul Krugman: Hacer hincapié en lo positivo. El País, ed. Galicia, Economía, 09/05/2009, p. 24)