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21.7.24

Dos hermanas se suicidan... hay multitud de estudios que prueban los efectos devastadores de los procesos de desahucios en la salud mental y física de las personas... Bajo el relato canónico que hoy impera en los medios de comunicación, con sus leyes de Amnistía, sus Begoñas Gómez y sus CGPJ, existe una humanidad doliente que gime (y muere) bajo el yugo de una economía de mercado implacable. La pregunta es sencilla: ¿Algún día vamos a decidirnos a ser radicales?

 "El mes de julio se estrenó con la enésima muerte por desahucio. El mismo día 1, dos hermanas residentes en Barcelona acabaron con su vida arrojándose al vacío. Un método expeditivo, que no precisa de ningún otro aditamento o accesorio, y por ello, el más primario, el más cercano a la pura y simple desesperación. Las hermanas se lanzaron al patio interior del edificio donde vivían, en la calle Navas de Tolosa, dejando muy claro los motivos de su decisión: se encontró una nota junto al oficio del juzgado que ordenaba el primer intento de lanzamiento por impago de alquiler, que se iba a ejecutar horas más tarde. Tenían, respectivamente, 64 y 54 años.

Hay dos formas de leer los hechos. Una es la que ofrece el diario El País en su edición del 2 de julio, y que retrata el caso como el resultado casi inevitable de una serie de fatalidades: Tras la muerte de la madre por covid, en febrero de 2021, las hermanas quedaron solas y por estas fechas comenzó el impago de la renta. Los vecinos, por su parte, las describen como personas aisladas, sobre todo la hermana menor, que apenas salía de la casa. Y fuentes municipales relatan que el juzgado requirió al Ayuntamiento un análisis y un informe de vulnerabilidad, pero no fue posible recabarlos porque, pese a que la unidad municipal que media para evitar los lanzamientos (SIPHO) se presentó varias veces en el domicilio, llegando a dejar incluso varios mensajes, nunca se pudo contactar con nadie. El Consistorio alertó al juzgado de que no se había podido realizar el informe, pese a lo cual la intención era asistir al primer intento de desahucio. Pero la guinda es la observación final con que acaba la noticia: “Los especialistas recuerdan que el suicidio no suele tener un único detonante, sino que es el resultado de factores psicológicos, biológicos y sociales que tienen tratamiento”.

Conclusión: Eran raras. Tuvieron su oportunidad, pero no contestaban al teléfono ni al timbre de casa. El Ayuntamiento hizo lo que pudo. Además, un suicidio puede deberse a muchas causas. En definitiva,  no vaya usted a pensar que el implacable sistema económico en que vivimos -el capitalismo-, basado en la propiedad privada y su uso desaforado; en la codicia que no conoce más ley que el propio beneficio, tiene la menor responsabilidad.

Pero esa responsabilidad existe. Es la otra forma de leer los hechos, la radical, por cuanto va a la raíz del problema. Ningún gobierno mínimamente decente permitiría que, en época de hambruna, alguien acaparara alimentos para luego revenderlos al doble o el triple de precio. Pero los gobiernos sí permiten que un bien esencial como la Vivienda -igual de necesario que el alimento- sea objeto de una especulación brutal, arruinando así multitud de vidas: trabajadores en la isla de Ibiza que deben alquilar un balcón o un sofá para poder dormir. Cuarentones y hasta cincuentones convertidos en eternos peterpanes porque tienen que compartir piso como si fueran becarios Erasmus. Personas que no pueden llevar una vida de pareja ni criar hijos, vecinos expulsados de sus barrios. O unas hermanas barcelonesas que prefieren la muerte al desahucio.

Igual que Segundo, vecino del barrio de Sants quien, tras perder su empleo y todo tipo de prestación social, decidió tirarse por la ventana ante  la comitiva judicial que iba a echarlo, el 14 de junio de 2021. O aquel vecino de Puerto del Rosario (Fuerteventura) que, cuatro días más tarde, se ahorcó en la baranda del sótano donde residía, tras ser desahuciado. No olvidamos, no, sus nombres y el motivo de sus muertes, pese a que a que el Instituto Nacional de Estadística (INE) no proporciona datos desagregados sobre las causas de suicidio, por lo que no existen cifras fiables sobre qué porcentaje de ellos puede atribuirse a los desahucios. Aunque sí hay multitud de estudios que prueban los efectos devastadores de los procesos de lanzamiento en la salud mental y física de las personas.

En la misma edición de El País, podía leerse que durante el primer trimestre de 2024, el precio medio del alquiler en Barcelona había marcado un nuevo récord histórico al alcanzar los 1.193 euros al mes, es decir, 59 euros más que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado en 1.134 euros. Bajo el relato canónico que hoy impera en los medios de comunicación, con sus leyes de Amnistía, sus Begoñas Gómez y sus CGPJ, existe una humanidad doliente que gime (y muere) bajo el yugo de una economía de mercado implacable. La pregunta es sencilla: ¿Algún día vamos a decidirnos a ser radicales?"              (Luis Caldeiro, el Triangle, 18/09/24)

22.6.21

Segundo suicidio por desahucio en una semana

 "El pasado viernes, un hombre de 48 años se suicidaba en Puerto del Rosario, capital de la isla de Fuerteventura, tras ser desahuciado de la vivienda en la que residía como inquilino, según han informado medios locales como Noticias Fuerteventura. El trágico suceso, del que no ha trascendido más información, es el segundo caso de suicidio por desahucio en tan solo una semana.

Sin ir más lejos, el pasado lunes un hombre de 58 años se suicidó en el barrio de Sants (Barcelona) cuando la comitiva judicial llamaba al timbre de su casa para efectuar la orden de desahucio. Una terrible noticia por la que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, exigió públicamente al PSOE el desbloqueo de la propuesta de una ley de la Vivienda que frene la especulación y ofrezca alternativas a los desahucios.

El pasado 9 de junio, Belén García Nieto, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), daba a LÚH la clave para poner fin a los desahucios: una ley de la vivienda. “Se trata de poner en marcha una ley de vivienda que considere la vivienda un derecho y no un bien de mercado”, explicó García. Y es que, a pesar de la gran cantidad de desahucios que se han impedido gracias al Escudo Social, parte de ellos continúan sucediéndose. En algunos casos, por no estar legalmente cubiertos por el Escudo Social. En otros, porque los propietarios de la residencia en cuestión consiguen que incluso se les considere como “vulnerables” a pesar de ser poseedores de varias viviendas. (...)"                     (La Última Hora, 19/06/21)

1.8.13

Se suicida tirándose al mar en su coche porque estaba en el paro y no podía vivir con 200 euros

El cadáver de Manuel Santos fue recuperado junto a su coche por una grúa en el muelle comercial. a.g.

 "Agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de A Coruña rescataron sobre las dos de la tarde de ayer el cuerpo sin vida de Manuel Santos Pereira, de 57 años, soltero y natural de Treos (Vimianzo), que se encontraba dentro de su coche en el fondo del mar, en el puerto de Laxe. La familia había denunciado la desaparición de este hombre el pasado 2 de junio.

Un vecino que paseaba a primera hora de la mañana por el muelle comercial laxense localizó un vehículo volcado en el fondo del mar, en la zona donde se estiba la madera. Y eso fue posible gracias a que hay marea viva (bajamar en el momento de la localización del turismo). Inmediatamente alertó a la Guardia Civil, la Policía Local y Cruz Roja, quienes acordonaron la zona. 

Un mariscador de Laxe realizó una primera inspección ocular del turismo. Y confirmó la presencia de un cadáver, en avanzado estado de descomposición, sujeto con el cinturón de seguridad en el asiento del conductor y el asiento reclinado hacia atrás.  (...)

Los investigadores manejan el suicidio como principal hipótesis de la muerte. Manuel Santos llevaba tiempo en el paro y como ingresos tenía los 426 euros por la prestación por desempleo de larga duración, según confirmaron familiares presentes en el reconocimiento del cuerpo.

 Manuel Santos había manifestado en varias ocasiones a sus allegados su intención de quitarse la vida debido a los escasos ingresos percibidos y a que no encontraba un empleo desde hacía mucho tiempo. Había trabajado de profesor de autoescuela en A Ponte do Porto y también tuvo algún que otro empleo en la ciudad de A Coruña. Y aunque tenía casa en Treos (Vimianzo), el hombre hacía vida en Baio (Zas), donde era una persona muy conocida.

Un antiguo compañero de la autoescuela camariñana en la que trabajó en su día Manuel Santos dijo que era una «buena persona» aunque «últimamente no tenía un comportamiento racional, parecía algo trastornado por su situación laboral».

El hombre había dejado notas en su casa, en diversas ocasiones, en las que amenazaba con suicidarse alegando que «con 200 non se pode vivir dignamente, é preferible quitarme a vida».                                                          (La Voz de Galicia, 23/07/2013)

18.6.13

Suicidios...

" 8h
Solo esta semana he conocido 3 intentos d suicidio relacionados con procesos hipotecarios ¿cuantos + se habrán producido? Infierno evitable"

Fran hoy cumpliría 37.Se quitó la vida hace meses agobiado x reclamacions d deuda.Hoy CajaSur acosa a su familia:Criminales


17.5.13

Un hombre se suicida tras recibir un aviso de desahucio

"Un hombre de entre 40 y 45 años se quitó la vida ayer en su domicilio de la pedanía murciana de La Ñora tras recibir un aviso de desahucio, han informado fuentes de la Policía Local de Murcia. 

Los hechos ocurrieron en la mañana de ayer en una vivienda de la Avenida Poeta Vicente Medina de la citada población cuando la mujer de la víctima encontró a su marido ahorcado unos 45 minutos después de haberse practicado en su vivienda un lanzamiento judicial.

Según las fuentes, la policía local acompañó a la comisión judicial alrededor de las 09.30 horas a practicar ese procedimiento, que se desarrolló "sin más novedad" ni incidentes, en presencia de la mujer del fallecido. 
Minutos después de que hubiera terminado esa comunicación de desahucio, la propietaria del inmueble llamó a la policía para alertar de que había encontrado muerto a su marido, han añadido las fuentes.

En un comunicado, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Juan Martínez Moya, ha mostrado hoy su pesar y el de la institución que representa "ante el dramático suceso acaecido en La Ñora, y quiere trasladar sus condolencias a la familia". 

"El poder judicial en Murcia está siendo muy sensible desde el comienzo de la crisis a las situaciones que se enfrentan numerosas familias por no poder hacer frente a sus deudas, y por eso existen protocolos que refuerzan la labor asistencial y social de los procedimientos de lanzamiento, y hay acuerdos de juntas de jueces unificando criterios en la materia", añade Martínez Moya."        (Público, 15/05/2013)


Pues ya me dirán como se hace un lanzamiento con 'mucha sensibilidad'...

19.2.13

Una mujer se quema a lo bonzo en una sucursal bancaria de Castelló. "¡Mirad lo que me habéis hecho, me lo habéis quitado todo!".

"Una mujer se ha rociado con un líquido inflamable y se ha prendido fuego este mediodía en una sucursal de la Caja Rural de Almassora tras lo que ha sido trasladada en estado grave al Hospital la Fe de Valencia. 

Fuentes hospitalarias confirmaron a Público que la víctima fue ingresada en torno a las 15.30 horas, que  se encuentra "en estado grave y presenta quemaduras en el 48% de su cuerpo". Los testigos presenciales aseguraron que la víctima gritó "¡Mirad lo que me habéis hecho, me lo habéis quitado todo!" después del suceso.

La agencia EFE se puso en contacto con la familia de la mujer, que tiene 47 años. Según su testimonio, está separada, tiene tres hijos a su cargo y podría estar pasando por dificultades económicas relacionadas con un proceso de desahucio.

 Los servicios de emergencias trasladaron a la herida en un helicóptero medicalizado a la unidad de quemados de La Fe, tras ser estabilizada por el personal del Samu en la misma entidad bancaria.  La mujer ha sufrido quemaduras en el 48% de su cuerpo.

María, la propietaria del bar colindante con la entidad bancaria donde han sucedido los hechos, ha explicado a Efe que han entrado varias trabajadoras de la sucursal muy nerviosas y desde allí han llamado a la Guardia Civil y a los bomberos.

 La dueña del bar ha salido entonces a la calle y ha visto cómo una mujer ha salido en llamas por la puerta de atrás de la sucursal y tras ella varios guardias civiles intentando apagar el fuego.

El sargento del parque de Nules, Ignacio Gil, ha confirmado que un agente de la Guardia Civil ha resultado herido leve al tratar de apagar el fuego, y ha recibido asistencia médica en un centro de salud de la localidad. Tras sofocar las llamas, según la dueña del bar, la mujer ha permanecido consciente en el suelo y decía: "¡Mirad lo que me habéis hecho, me lo habéis quitado todo!".              (Público, 18/02/2013)

13.11.12

Un padre de familia, a punto de ser desahuciado, se ahorca en plena calle

"M.P, vecino de Hospitalet de Llobregat, vivía desde hacía nueve meses ocupando "de patada" un piso vacío de protección oficial con su mujer y su hija menor de edad. Se convirtió en ocupa después de haber agotado el paro y no poder pagar el piso de alquiler donde vivía. 

Pero hace una semana recibió una orden de desahucio anunciándole que tenía que abandonar la vivienda de manera inminente. Finalmente, ayer por la tarde decidió ahorcarse en plena calle, en un parque de la calle Juan de Juanes en el barrio del Gornal en l'Hospitalet.

Según ha informado el presidente de la Asociación de Vecinos Carmen Amaya, Juan Álvarez, M.P, de 45 años de edad, se personó esta semana en el Ayuntamiento de la localidad para pedir que realojaran a su familia en un albergue "porque hacía mucho frío para quedarse tirado en la calle con su familia". 

Pero, según Álvarez, los servicios sociales del consistorio denegaron su petición. La misma fuente apunta que, como último recurso, el fallecido se personó en dos ocasiones, la última el mismo día del suicidio, para reclamar una demora de un mes en la ejecución del desahucio. 

Al no obtener una respuesta satisfactoria, a las cinco de esta tarde "ha salido con una cuerda de la vivienda que ocupaba" y ha decidido ahorcarse en el parque de las Setas, a pocos metros del piso que en pocas horas iba a tener que abandonar por la fuerza.

La víctima era electricista hasta que llegó la crisis. Una vez agotada la prestación por desempleo, pasó a cobrar una pensión de unos 300 euros "debido a la depresión que sufría a raíz de no encontrar trabajo", según Álvarez. Además de tener que hacer frente a un juicio por ocupación ilegal, Adigsa reclamaba a la familia 9.000 euros por haber entrado "de patada" al piso.

 El presidente de la asociación de vecinos del barrio asegura que, poco antes de suicidarse, la víctima le llamó por teléfono para transmitirle su desesperación: "Estaba muy nervioso, me dijo que se había tomado unas pastillas, yo intenté calmarle y le dije que me esperara en la plaza para hablar sobre su situación e intentar encontrar una solución al problema, pero llegué demasiado tarde". Después del trágico suceso, los responsables de los servicios sociales del Ayuntamiento se presentaron en casa de los familiares para ofrecer su apoyo."              (La Vanguardia, 12/11/2012)

25.10.12

Se suicida un hombre que iba a ser desahuciado

"Un hombre ha sido hallado esta mañana ahorcado en el patio de un domicilio del barrio granadino de La Chana adonde iba una unidad policial para ejecutar un desahucio por orden judicial. El fallecido es Miguel Ángel Domingo, de 54 años, según adelantaron fuentes policiales a Radio Granada.

El cuerpo ha sido localizado por la Policía Local sobre las nueve de la mañana. Una hora después del hallazgo del cadáver, una patrulla de la Unidad de Prevención y Reacción del Cuerpo Nacional de Policía se ha personado en la zona para ejecutar un desahucio por orden judicial. 

Al cruzar datos los agentes desplazados a la zona, se han percatado de que la persona objeto de este desalojo era la misma que se había suicidado, según explicaron fuentes judiciales.

El suceso se produce cuando los activistas contra los desalojos han retomado las movilizaciones vecinales. Este martes, varias decenas de miembros del grupo Stop Desahucios del Movimiento 15M en Granada se concentraron en Maracena para mostrar su solidaridad con una vecina de esta localidad granadina con una orden de desahucio de la casa en la que vive, prevista para el día 30 de este mes. (...)

El Consejo General del Poder Judicial decidió ayer miércoles no asumir el contenido del informe Propuestas para la reforma y agilización de los procesos civiles, elaborado por un grupo de seis magistrados, coordinado por el vocal Manuel Almenar a instancias del propio consejo. El informe denunciaba los abusos del sistema de desahucios. Los jueces critican la “mala praxis” bancaria, la venta “torticera” de productos financieros y proponen transferir a los hipotecados las ayudas a la banca."            (El País, 25/10/2012)

10.5.12

Monti habla por fin del coste humano. De Vicenzo, de 28 años, o de Roberto, de 62, que se ahorcaron agobiados por las deudas. O de Mario, de 59, que huyó de la crisis pegándose un tiro en el pecho

"A pesar de que a los suicidas siempre se les negó un lugar en el cielo, en el camposanto y en los periódicos, los italianos se están quitando la vida por motivos económicos. A un ritmo de dos al día. 

Un pequeño empresario y un trabajador se sienten empujados diariamente a las vías del tren o a la horca por la desesperación que les provoca la crisis. No se llega todavía al récord espantoso de los griegos —1.725 suicidios en los dos últimos años—, pero la progresión es tan alarmante que hasta el primer ministro Mario Monti, tan católico, nombró al diablo por su nombre.

 “Todos los días luchamos para evitar caer en el dramático precipicio de Grecia, con tantos empleos perdidos y tantos suicidios”, dijo. No hablaba, por una vez, de la dichosa prima de riesgo o del déficit de las cuentas públicas. Hablaba por fin del coste humano. De Vicenzo, de 28 años, o de Roberto, de 62, que se ahorcaron agobiados por las deudas. O de Mario, de 59, que huyó de la crisis pegándose un tiro en el pecho.

 La situación es tan dramática que, la noche del pasado miércoles, pequeños empresarios y trabajadores acudieron con velas al Panteón para exigir en silencio: “No más suicidios”. Unas horas antes, el propio Monti había admitido públicamente que la crisis está imponiendo “un precio altísimo a las familias, a los jóvenes, a los trabajadores… 

A veces con experiencias que se cierran en la desesperación”. En los últimos meses, raro es el día que los periódicos italianos no traen la noticia de un pequeño empresario que se arroja a las vías del tren, de un trabajador autónomo o de un desempleado que se ahorcan agobiados por las deudas y la falta de salida. 

Según Giuseppe Bortolussi, secretario general de Cgia di Mestre, una asociación de artesanos y pequeñas empresas, “para muchos de los que optan por quitarse la vida, el suicidio es un gesto de rebelión contra un sistema sordo e insensible que no acierta a entender la gravedad de la situación. Es un verdadero grito de alarma lanzado por quien ya no puede más”. (...)

Los llamados “suicidios económicos” están provocados por un cóctel fatal formado por los rezagos de la vieja Italia y la nueva crisis global. “La lentitud de la burocracia, la dificultad para tratar con bancos y administraciones”, según se puso de manifiesto a la vera del Panteón, “se unen ahora a empresas endeudadas, pagos que se retrasan y jamás llegan… 

El pequeño empresario se ve abocado a despedir a personas con las que ha trabajado toda la vida, a verdaderos amigos, incluso a familiares… Intenta aguantar hasta que un día ya no puede resistirlo y…” Todo parece indicar que la situación seguirá agravándose. De ahí que al menos cinco asociaciones —desde Cáritas a organizaciones empresariales— ya hayan puesto en marcha servicios de ayuda psicológica a emprendedores y trabajadores en apuros. 

La más representativa, la que solo con el título lo dice todo, se creó el pasado lunes en Vigonza, en la provincia de Padua, a 25 kilómetros al oeste de Venecia. Su nombre: “Asociación de familiares de empresarios suicidados”.              (El País, 21/04/2012)

18.1.11

Suicidio asistido en España... "Son 15 minutos. Dejas de respirar. Y fuera"



"Carlos Santos era un hombre de mundo. Amaba tanto la vida que quiso gobernar la suya hasta el final. Tenía un tumor incurable. Estaba condenado a morir sufriendo. Pero se rebeló. Acudió a la asociación Derecho a Morir Dignamente. Ellos le acompañaron en su última voluntad. El pasado 10 de noviembre decidió tomarle la delantera a su enfermedad.

Desayunó y dio un paseo antes de tomar un cóctel letal. Murió dormido en la habitación de un hotel. Antes quiso contarnos su historia. Pretendía que su caso sirviera para reabrir el debate de la eutanasia. (...)

-Recibí el primer hachazo -empezaba a contarme Carlos hace quince años, cuando sin más me dan dos infartos de miocardio graves. En el segundo, con arreglo a todos los aparatos que había en la pared, estaba muerto. Ya sabes que se monitoriza todo en las pantallas y las pantallas estaban muertas. Y yo también.

Estos cabrones, pensaba, me entierran ahora vivo. Los médicos me pedían que si les escuchaba moviera un dedo o parpadeara, pero yo no tenía energía para nada. Nada. Muerto, muerto. Por aquellas cosas de la vida, es obvio que resucité, y resucité como un bebé, llorando.

Para mí fue muy duro, porque yo era corredor, esprintaba, y tuve que dejar de hacer deporte. Tengo dos trozos de corazón necrosados. De eso no te recuperas nunca. Tengo insuficiencia cardiaca, taquicardia y arritmia. (...)

Tuve que plantearme mi vida y me la planteé muy bien: me voy a suicidar, pensé, pero a mi manera, a mi aire, me voy a los Mares del Sur. Me iré a Australia, de allí a Nueva Zelanda. Desde ahí iré bajando y cuando llegue a las islas de los Mares del Sur me buscaré al brujo de turno, me haré amigo de él y la noche que quiera irme le diré: "Brujo, colócame, que quiero dormirme y no quiero despertarme".

Eso era lo que tenía in mente, pero, como decía John Lennon, la vida es lo que te va pasando mientras tú te empeñas en hacer otras cosas. Pues no sé lo que pasó. Pero estaba hecho una mierda. Me he pasado diez o doce años sin estar con una tía porque tenía pánico. Los médicos me decían: "Usted ya no es el león que era antes...".

He sido un león en todos los sentidos: laborales, con mujeres, con todo. Ahora soy un gatito pequeño y deslustroso. Las tías, fuera. No había vida. (...)

¿Qué bicho?

Un quiste radicular, no sabían desde cuándo estaba ahí, y es lo peor que hay, no se puede operar ni tocar porque te quedas paralítico, va al cerebro.

¿Es ahí donde llegan las terminaciones nerviosas?

Todo. Es el interior de la columna vertebral. Justamente está entre la S2 y la S3, cerca de los esfínteres de la orina y de los excrementos.

¿Cuándo te lo descubren?

Hace un año. Y me dicen que no hay solución, que no hay nada que hacer. Me lo han dicho tantas veces, tantos traumatólogos, hasta los tribunales que me dieron la minusvalía del 65% me lo dijeron: "Señor Santos, haga usted testamento vital porque le quedan meses, esto no tiene cura, no hay solución, no hay nada".

Qué haces? Pues me voy a EE UU, me compro una pistola y me pego un tiro, o me tiro por un puente... También he ido a edificios de Málaga que conozco, a mirar desde un octavo piso y a decirme: bueno, si me tiro desde aquí me mataré... Pero soy una persona pacífica, gustoso de la música suave, clásica, armoniosa, no me gustan los ruidos, siempre he sido pacifista, nunca me he peleado con nadie, no me gusta la violencia ni las cosas desagradables, muchas veces me ha cabreado atraer tanto a los homosexuales, cuando lo que me van son las mujeres.

Y se lo preguntaba: "¿Pero por qué, qué coño tengo yo?". Y me contestaban: "Es que eres tan dulce, tan suave, tan tierno, tan fino, tan delgadito, tan poca cosa, que invitas a protegerte". Así que pensar en esas opciones me resultaba muy desagradable.

Primero contacté con Exit, los australianos, y luego con Dignitas, que está en Suiza. Los de Suiza fueron los que me dieron la dirección de Derecho a Morir Dignamente de Barcelona, y éstos, la de Madrid. Y aquí estoy.

Aparte del problema del control de esfínteres, ¿de qué otra forma se muestra el deterioro?

Cada vez tengo menos energía. Por la mañana, cuando salgo de casa, después de desayunar y haber tomado Zaldiar, no tengo energía, no puedo caminar más de diez minutos sin sentarme a descansar. Lo mismo me ocurre cuando estoy de pie, tengo que buscar alguna silla donde sentarme, pues no me encuentro bien. Necesito sentarme o, mejor, tumbarme. (...)

Mientras espero su regreso, releo la carta que ha escrito para la Policía Local de Madrid, donde pide que notifiquen su defunción a la dueña de la pensión donde vive, en Málaga, a fin de que "como no tengo familia ni herederos, disponga de mis pertenencias, ropa, etc., como quiera". Tras la firma, añade una suerte de posdata rogando que retiren de la vía pública su coche "antes de que lo rompan o lo destrocen".

Como se retrasa, repaso también la carta al juez, donde tras resumir sus padecimientos y detallar el futuro terrible que le espera a medida que avance la enfermedad (descontrol absoluto de esfínteres, dolores intensísimos, parálisis y muerte), afirma que su voluntad de morir es fruto de sus valores y que nadie le ha inducido a adoptar esta decisión que toma de manera "libre, voluntariamente, sin que ninguna persona tenga que cooperar de forma necesaria, directa o indirectamente, para llevarla a cabo". (...)

Carlos habla ahora de un libro inédito en el que ha trabajado durante los últimos quince años de su vida. Se titula El hombre dividido.

-¿Quién es el hombre dividido? pregunto.

Soy yo dice, yo y el mundo. Países que me han enamorado, como Italia, la India, Francia... ¿Sabes lo que es Nepal, Tailandia, Brasil, la República Dominicana, Gambia...? Y Europa como mi propia casa. Hay un lugar que es uno de mis favoritos, la tumba de Gala Placidia, en Rávena.

Me gusta ir y estar solo ahí. Suelo cerrar los ojos para no ver nada y dejar que mi imaginación fluya y trate de imaginarse cómo fue la antesala del fin del Imperio Romano de Occidente. En realidad, he vivido. Otros no han vivido ni la mitad. Y la he vivido de lujo porque era todo pagado.

¿Tu ciudad favorita?

Londres es mi ciudad por muchos motivos. Uno, porque fue el primer sitio donde encontré la felicidad. En España no había sido nunca feliz, mi padre me pegaba con fiereza, igual que los hijos de puta de los jesuitas, que te hacían poner los dedos así, de punta, y te daban con la regla. Todo eso, una infancia muy desgraciada.

Mi padre y yo vivíamos en un pequeño apartamento y desde niño, cada mañana, me levantaba de la cama, que estaba en el salón, iba a la cocina, que era donde estaba la radio, y movía el dial hasta que escuchaba una lengua extranjera. Ahí lo dejaba. (...)

-Cuando vine a Madrid para hablar por primera vez con los de DMD añade me preguntaron cuándo quería hacerlo. "Mañana", contesté, "ya que estoy aquí, mañana". Total, las cuatro cosas que tenía se las había regalado a cuatro o cinco amigos y amigas, y los ahorros se los dejo a DMD, que me dijeron que no les debía nada.

Ya lo sé, contesté, pero qué hago, no fumo, no bebo y no como porque no encuentro gusto en nada. ¿En qué gasto el dinero? Antes, en Málaga, me encantaba comprar pasteles de Gloria, los mazapanes... Ahora me puedes ofrecer la Luna y no me hará ni sonreír, es que no me provoca, con el problema de los jugos gástricos...

Ya no paso gusto comiendo, no paso gusto con nada. Lo que quiero es dejar de vivir, y si puede ser antes, mejor que después. En la pensión sólo he dejado ropa porque no sirve para nada. Me he traído esto.

"Esto" es una cartera de mano con la que ha hecho el viaje desde Málaga y que contiene el último equipaje de su vida: un pijama, una camisa, unos calcetines, unas zapatillas y unos calzoncillos.

Una muda resume él. Se supone que mañana a estas horas ya no me hará falta para nada.

En la cartera hay también un bote, envuelto en una bolsa de plástico, que contiene, me explica, el llamado "cóctel de autoliberación", compuesto por un hipnótico, para quedarse dormido, y un conjunto de medicamentos contra la malaria que a altas dosis resulta mortal.

La fórmula está al alcance de los socios de DMD en la llamada Guía de autoliberación, y sus componentes son fáciles de obtener, la mayoría sin receta. Es, por otra parte, la misma combinación que recomiendan casi todas las asociaciones del resto del mundo.

Aunque se ha emocionado hasta las lágrimas al recordar algunos aspectos de su infancia, la actitud general de Carlos es de una frialdad que sobrecoge. (...)

La decisión de quitarse de en medio no había alterado en absoluto sus costumbres. Así, antes de viajar a Madrid fue a Renfe para consultar precios y descuentos teniendo en cuenta que poseía la Tarjeta Dorada para mayores de 60 años.

Dado que lo pagó todo con la tarjeta de crédito, consultó también las tarifas del hotel para asegurarse de dejar en la cuenta corriente la cantidad precisa para que cada cual cobrara lo suyo. Y calculó que la mejor hora para tomarse la pócima sería en torno al mediodía, de forma que los voluntarios de DMD que habrían de acompañarle quedaran libres a media tarde:

"Mejor que por la noche", decía en el correo electrónico donde enumeraba todos los detalles de orden práctico. (...)

¿Qué frialdad? ¿A qué he venido yo aquí, a tomar pastelitos, a bailar unas sevillanas? Ni estoy de humor para bailar sevillanas ni puedo bailarlas, casi no puedo moverme. Defíneme frialdad. A mí lo que me importa es que me digan: "Señor Santos, el día tal, a tal hora, usted se presenta en esta dirección...".

Mañana me levantaré, desayunaré por ahí cualquier cosa, y como a las doce o las dos, la hora más temprana, prepararé el potingue, me lo tomo, me tumbo... Los voluntarios de DMD se quedarán conmigo hasta que me haya dormido. En Suiza, con el pentobarbital, son quince minutos. Ya, dejas de respirar, y fuera. Quince minutos, para qué vamos a estar horas y horas y horas. (...)

Al día siguiente, Carlos Santos se levantó, desayunó y salió a la calle para resolver en una sucursal madrileña de su banco un par de asuntos burocráticos todavía pendientes. Al mediodía (sobre las 12.45) subió en compañía de un voluntario y una voluntaria de DMD a su habitación grande y luminosa.

¿Qué os parece si me pongo el pijama? preguntó a los voluntarios.

Antes de que le contestaran, se metió en el cuarto de baño, de donde salió al poco en pijama y con unas zapatillas (no se había quitado los calcetines). Dobló cuidadosamente la ropa de la que se acababa de desprender y la guardó en el armario. A continuación tomó el DNI y lo colocó en la mesa, sobre un pequeño conjunto de billetes bien doblados. Muy cerca, dejó la carta al juez y a la policía.

Luego sacó de su cartera el bote con las pastillas, que ya había pulverizado, y las introdujo en un vaso, echando a continuación una porción de un yogur de fresa que había comprado antes de subir. Revolvió bien con la cuchara hasta lograr una masa homogénea (lo que llevó su tiempo, por la cantidad) y el yogur de fresa se puso azul debido a la reacción química.

Se tomó el "cóctel" a cucharadas asegurando a los voluntarios que no estaba tan malo comparado con el aceite de ricino de su infancia. Se encontraba sentado en el sofá, quizá en el mismo extremo desde el que había hablado conmigo el día anterior. Abandonando las zapatillas en el suelo, colocó los pies (con calcetines) sobre el borde de la mesa baja y esperó los efectos del brebaje contándoles su vida a los voluntarios.

Volvió a emocionarse, me dijeron, cuando recordó algunos pasajes de su desdichada infancia. A medida que pasaban los minutos, hablaba más despacio, pero sin perder en ningún momento la coherencia.

Se quedó dormido sobre las 13.40, y media hora después, en medio del profundo sueño, dejó de respirar, sin estertores, sin sufrimiento, sin dolor, escapando así a un horizonte clínico espantoso. Los voluntarios de DMD abandonaron la habitación dejándolo todo tal y como estaba.

Al día siguiente, a primera hora de la mañana, otro voluntario de DMD telefoneó al hotel para advertirles sobre lo que se encontrarían en la habitación 511. La prensa, como es habitual en estos casos, no dio cuenta del suceso.

La muerte de Carlos Santos Velicia, de no ser porque él quiso que quedara testimonio de ella, sólo habría servido para engordar el cajón de sastre de las estadísticas sobre el suicidio." (Juan José Millás: REPORTAJE: VIDAS AL LÍMITE: "Son 15 minutos. Dejas de respirar. Y fuera". El País Semanal, 24/10/2010, p. 38/49)

22.10.10

El suicidio del hombre... y el de la mujer

"En el mundo se suicidan cada día unas 2.700 personas y lo intentan otras 54.000. Al menos esas son las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a partir de las cifras oficiales recogidas en los cinco continentes y que no incluyen África ni algunos países asiáticos. Lo que nadie discute es que el suicidio es la primera causa de muerte violenta y que esas cifras superan a la suma de las víctimas mortales de todas las guerras y los homicidios que se producen en el planeta. Se trata de un fenómeno que aumenta año tras año y ese motivo ha llevado a la OMS a estimar que en 2020 habrá aumentado un 50% el número de personas que se quitan la vida.

En el caso de España, los últimos datos oficiales revelan que en 2008 hubo 3.457 suicidios, una cifra que por primera vez supera a los fallecidos en accidente de tráfico (3.021). Eso significa una media de nueve suicidios diarios. Llama la atención que de ese total, el 77,4% fueron hombres (2.676), frente a 781 mujeres.

El Instituto Nacional de Estadística constata que esa proporción de tres a uno es idéntica en todas las provincias y comunidades, y muy similar a la de la Unión Europea y a la de la inmensa mayoría de los países del mundo. Otra cosa es la tasa de suicidios, que en España se sitúa en 7,58 por 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea. Entre los 10 países con mayor índice de suicidio en el planeta, cinco son miembros de la Unión Europea (Lituania, Hungría, Eslovenia, Bélgica y Finlandia). (...)

¿Por qué se suicidan tanto los hombres? No es una pregunta de respuesta rápida. Los especialistas llevan años conviviendo con esa realidad, pero existen pocos estudios rigurosos para responderla. "Es verdad que los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, en España y en Europa, pero también se sabe que las mujeres intentan quitarse la vida tres veces más que los hombres porque viven con una presión tres veces superior", explica la psiquiatra Carmen Tejedor (...)

"La gran desproporción entre hombres y mujeres suicidas se debe a factores genéticos y biológicos. La testosterona les ha convertido históricamente en cazadores, les hace más impulsivos y más resolutivos", explica Tejedor. A eso se unen factores socioculturales e incluso morales. "El suicidio masculino está visto como una cuestión de honor, lo que no ocurre con las mujeres. Su muerte se acepta menos y se tiende a pensar que si se quita la vida es porque es una mala madre. El suicidio femenino supone el reconocimiento de que la tribu no la ha protegido", razona la psiquiatra. La excepción a esa norma de tres suicidios masculinos por uno femenino es China, donde las mujeres se suicidan el doble que los varones. Tejedor lo atribuye al rol social que tiene la mujer en aquel país.

"Los varones eligen un método mucho más mortífero y resolutivo", apunta Javier Jiménez, psicólogo clínico y presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio. Los datos oficiales revelan que la mitad de los suicidas en España (1.723 de 3.457) emplearon el ahorcamiento o la estrangulación. De ellos 1.426 fueron hombres y 247 mujeres. El segundo método más empleado fue saltar al vacío desde un lugar elevado (705 casos) y con armas de fuego se quitaron la vida 194, de las que 186 fueron hombres.

"Que no se diga que ellas mueren menos porque solo quieren llamar la atención. No es verdad. Se quieren suicidar, pero no lo logran", dice el psicólogo Jiménez. Más contundente se muestra su colega. "Una persona no se juega la vida en el intento solo por notoriedad. Esa explicación del finalismo histérico para explicar el suicidio es no entender nada. Hablar de teatro en esos casos me parece, cuando menos, sádico, porque lo que es en realidad es una ruleta rusa", asegura Tejedor.

Esta psiquiatra ha tratado a centenares de personas con tendencias suicidas durante su carrera profesional y también ha asistido al entierro de muchos de ellos. "Son personas profundamente desgraciadas porque su único pensamiento esencial es la muerte. Las ganas que tienen de morirse son inversamente proporcionales a la felicidad que sienten". Por eso, añade, cuando esos pacientes acuden a su consulta y los encuentra animados, Tejedor constata que tienen muchas ganas de seguir viviendo.

Otra forma de suicidio en ambos sexos es el envenenamiento autointencionado por medicamentos o drogas (217 en el caso de los hombres y 137 en las mujeres). "Los fármacos son un gran avance para la humanidad, pero pueden resultar mortíferos mezclados con unos cubatas. Los venenos caseros están más al alcance de las mujeres", razona Tejedor.

"El suicidio es una pérdida inútil. Es el reconocimiento del fracaso de toda la sociedad, del sistema médico, laboral, del entorno familiar. Da mucha vergüenza hablar de él porque siempre queda la sensación de que se podía haber hecho algo más para evitarlo", explica Miquel Orós, un médico forense con 25 años de experiencia que durante más de una década formó parte de un grupo de facultativos del hospital de Bellvitge dedicado al estudio bioquímico de las patologías cerebrales. Ha tratado a centenares de pacientes y sostiene que la principal causa que lleva al suicidio es la depresión, la soledad y la falta de comunicación en la que están sumidas miles de personas.

"Suicidarse no es fácil. Para quitarse la vida hay que tener una gran capacidad de razonamiento", asegura Miquel Orós. La doctora Carmen Tejedor también transmite un respeto por esas personas, muy alejado del tópico social, que los considera cobardes. "Los suicidas son personas tremendamente desgraciadas y el suicido es la muerte más desoladora que existe, muchísimo más que un cáncer terminal", concluye.

En el caso de los hombres, añade Orós, la alta proporción de suicidios también tiene que ver con que son más introvertidos. "A nosotros nos cuesta mucho comunicarnos. Muy pocos hombres admiten que se encuentran mal y que necesitan ayuda". En este sentido, Jiménez recuerda que más del 90% de sus pacientes son mujeres. "Cuando sufren una depresión ellas son más conscientes y no ven al psicólogo o al psiquiatra como un extraño. Los problemas hay que descargarlos de manera constructiva. Si no, explotan y las consecuencias pueden ser tremendas". (El País, 18/10/2010, p 24/5)

Las 5 causas del suicidio

"Cinco son las causas que pueden empujar a una persona al suicidio, explica la psiquiatra Carmen Tejedor. La más frecuente es sufrir un trastorno mental por depresión, esquizofrenia o adicción a las drogas. Le sigue el tener pensamientos suicidas o haberlo intentado, y el tercer motivo es padecer una enfermedad dolorosa o crónica.

Sufrir las consecuencias de un acontecimiento personal duro de digerir, como la muerte de una familiar o la ruptura matrimonial, también llevan al suicidio. Finalmente, el aislamiento social y la falta de arraigo es otra causa desencadenante. "Y eso puede estar motivado por ser inmigrante, o gay, o anciano que vive en una sexta planta sin ascensor", explica Tejedor, que se muestra escéptica con las estadísticas oficiales.

"Creérselas forma parte de la ingenuidad humana". Y se explica. "Si en Madrid hay muy pocos suicidas es porque no los registran, pero, por ejemplo, en Palencia, que son tres y el de la gorra, no se pueden esconder".

Efectivamente, para el Instituto Nacional de Estadística (INE) solo constan 178 suicidios en 2008 en la Comunidad de Madrid, por detrás de Galicia o Canarias, con mucha menos población. La lista la lidera Andalucía, con 813 suicidas, seguida de Cataluña, con 424.

Todo eso plantea la cuestión polémica del suicidio encubierto y de la tendencia de los poderes públicos a ocultarlo. El psicólogo Javier Jiménez afirma que "hay muchos suicidios que pasan por accidentes". Como ocurre en todos los ámbitos, depende de cómo y quién contabilice. Para el INE, por ejemplo, en Extremadura hubo 78 suicidios en 2008. Segun el Instituto de Medicina Legal de aquella comunidad fueron 96." (El País, 18/10/2010, p. 25)

17.3.10

Los suicidios aumentan en España desde 1985

"Los psiquiatras españoles han alzado la voz de alarma por el elevado número de suicidios -3.421 sólo en 2008- que tienen lugar en España desde 1985. En una rueda de prensa, el colectivo ha pedido a las autoridades sanitarias que miren de frente al suicidio, un problema que se puede prevenir y es evitable en "la inmensa mayoría de los casos". (...)

También el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelaba hace varios días que el suicidio se había situado en 2008 como la primera causa externa de defunción, por encima incluso de los muertos en accidentes de tráfico de ese mismo año.

La doctora Pilar Sáiz, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, ha recordado al Gobierno que tanto el suicidio como sus intentos fallidos, conllevan un pérdida económica de un 2,3% del total debido a enfermedades, tanto en atención sanitaria a pacientes y familiares, como en años de vida productiva perdidos.(...)

Hasta hace 25 años, España tenía un índice bajo de suicidios, pero, tal y como ha señalado el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, Julio Baves, desde 1985 la cifra ha ido incrementando hasta un nivel "moderado", con una tasa media de 7,5 personas que se quitan la vida por cada 100.000 habitantes.

En España, según datos oficiales, los hombres se quitan la vida con una frecuencia entre dos y cuatro veces mayor que las mujeres, mientras que éstas realizan intentos con una frecuencia entre dos y tres veces superior a la de ellos. (...)

Enrique Baca, de la Fundación Jiménez Díaz y profesor del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Columbia en Nueva York, ha apuntado que el 40% de las conductas suicidas tiene una base genética y, por lo tanto, se "heredan".

Sin embargo, Lucas Giner ha señalado la necesidad de centrarse en el colectivo de personas con antecedentes personales de intentos suicidas, que en el 80% de los casos no obedecen a la recomendación médica de ponerse bajo tratamiento, como ha apuntado Luis Ayuso, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, Jerónimo Saiz, ha confesado que se conocen los factores "biopsicosociales" que desembocan en suicidio, pero no se han destinados los recursos suficientes a coordinar su prevención. (...)

Más del 90% de los suicidios presentan patología psiquiátrica, siendo las más frecuentes la depresión, los trastornos esquizofrénicos y de personalidad, mientras que el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas están muy presentes." (Público, 16/03/2010)

9.12.09

Las horas previas al suicidio

"Román Lucero se suicidó el domingo 7 de junio del 2009 en la empresa de suministros sanitarios y de grifería donde trabajaba. Tenía 52 años y medía un metro sesenta y cinco aproximadamente, moreno, con la cara alargada y las patillas en hacha. (...)

El domingo se levantó a las nueve, camisa de manga corta a rayas verticales azules y blancas, pantalones vaqueros, zapatillas de tela con suela lisa, de esas que conservan la forma del pie, y bajó al bar donde se reunía con sus amigos los viernes para jugar al euromillón, a tomarse un café. Volvió a casa media hora después, vio un rato la televisión y almorzó. De vuelta al bar, sin la cartera con la documentación ni el móvil, invitó a la mujer de un amigo a un bitter kas, adelantándole, como en broma, que era el último que le pagaba. A las dos menos cuarto la Citroën berlingo color visón que se había comprado hacía cinco meses -su economía era desahogada- permanecía aparcada en la calle.

Media hora después, ya no. Minutos antes de las cinco, llamó al móvil de su compañero de trabajo desde el inalámbrico del almacén. Le dijo que se iba a ahorcar, que no subiera y que llamara a la guardia civil. Al juez, añadió. La puerta pre-leva de dos hojas estaba bajada, pero la puerta peatonal incorporada, estaba totalmente abierta. La furgoneta estaba en el patio. (...)

Román debió embocar la cuerda que utilizaban para transportar tubos de cobre con el montacargas, por uno de los alveolos, desde el suelo. Su hijo le había visto hacerlo para trasladar vigas en la casa de dos plantas que le estaba ayudando a reformarse desde el 2006. Y atar bien es una de las primeras lecciones del campo. Hizo un nudo corredero y después debió lanzarlo a la planta superior, antes de subir por la escalera.

Sobre el mostrador de madera dejó una nota. Estaba escrita con rotulador negro permanente en el reverso de una hoja del calendario erótico que colgaba de un poste: “Ni lloros ni flores/para mi madre/perdonar/todo donanado”. El final es ininteligible y su caligrafía dista de la que utilizaba en los albaranes. Sobre una mesa lateral, al lado de un sillón desvencijado, había una lata de cerveza a medias y un cenicero con colillas de ducados. Por el suelo había más. Los restos del almuerzo del día anterior estaban recogidos. (...)

En el bolsillo tenía un monedero con veinticinco euros en billetes y monedas pequeñas. Estaba descalzo y tenía los pies sucios. En casa le gustaba andar así. Las zapatillas todavía no han aparecido. Desde donde vivía su compañero hasta el almacén hay cinco minutos en coche." (Braulio García Jaén, Sergio González Ausina: 'La primera viga', Factual, Martes 8 de Diciembre de 2009)

18.9.08

Progresamos adecuadamente en suicidio infaltil

“El suicidio es la tercera causa de muerte entre los 10 y los 14 años. La salud mental en los niños de países desarrollados preocupa a los expertos.

La salud mental de los preadolescentes (entre 10 y 14 años) está en peligro. La prueba más llamativa es el aumento de los suicidios, que son ya la tercera causa de los fallecimientos en este grupo de edad en los países desarrollados. Si el transcurso es el normal, esta situación se extenderá al resto del mundo, como pasa con casi todo. A un nivel menos grave, el 20% de los menores de 14 años sufre depresión, ansiedad, problemas de conducta o hiperactividad. Una proporción creciente, según especifica el primer informe que presentó ayer el Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia, una iniciativa del hospital infantil de Sant Joan de Dèu, en Barcelona, en el que se ha realizado un metanálisis que recoge datos de varios organismos como la OMS, la UE o la Encuesta Nacional de Salud, sobre la situación de la infancia. (…)

La situación es algo diferente en España. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2006 en España murieron 454 chicos de 10 a 14 años. De ellos, nueve (la undécima causa) se suicidaron. (…)

Según la experiencia de Jaume Pérez Pallarols, responsable del estudio, cada semana, entre tres y cinco niños ingresan en las urgencias psiquiátricas del hospital infantil de San Joan de Dèu, en Barcelona. De hecho, cada vez son más frecuentes los ingresos hospitalarios infantiles a causa de un amplio abanico de trastornos mentales. Los que más aumentan son la reacción grave al estrés y los trastornos de adaptación, las alteraciones de la conducta, los trastornos depresivos y la hiperactividad.

Los cambios sociales y culturales podrían estar detrás de este aumento de la patología mental infantil, señala Pallarols, aunque también es cierto que se diagnostica con mayor frecuencia, ya que hay una mayor conciencia y vigilancia por parte de padres, profesores y personal sanitario.” (El País, ed. Galicia, Sociedad, 17/09/2008, p. 37)