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2.5.24

La ciudad neerlandesa de Arnhem va a cancelar las deudas de algunas de las familias más pobres de los Países Bajos en un intento de romper una espiral descendente que aplasta la salud y dar a la gente un nuevo comienzo

 "La ciudad neerlandesa de Arnhem va a cancelar las deudas de algunas de las familias más pobres de los Países Bajos en un intento de romper una espiral descendente que aplasta la salud y dar a la gente un nuevo comienzo.

 La ciudad neerlandesa de Arnhem va a cancelar las deudas de algunas de las familias más pobres de los Países Bajos en un intento de romper una espiral descendente que aplasta la salud y dar a la gente un nuevo comienzo.

A principios de este mes, funcionarios municipales empezaron a llamar a las puertas en el distrito de Immerloo II, uno de los barrios más pobres de Holanda, ofreciendo pagar las deudas problemáticas. 

Al principio, la gente se mostró naturalmente recelosa, según Mark Lauriks, concejal de Seguridad Social de Arnhem, que dirige el plan. Los residentes de Immerloo II estaban acostumbrados a los cobradores de deudas y desconfiaban de la Administración. Pero la situación cambió cuando los medios de comunicación dieron a conocer los detalles: condonación total de la deuda sin condiciones. "Con la publicidad, la gente nos llama y nos dice: 'Bueno, tengo que darle una oportunidad. Creo que es una bendición'".

La concejala espera que entre 40 y 60 familias se inscriban en el proyecto piloto, de dos años de duración, para saldar sus deudas sin pedir nada a cambio. Se dará prioridad a las familias con hijos, y también se tendrá en cuenta el tamaño, la duración de la deuda y el número de acreedores a la hora de decidir la participación. El reembolso de la deuda correrá a cargo de cuatro fundaciones benéficas, y no del contribuyente, con lo que el ayuntamiento y el gobierno nacional sólo tendrán que sufragar los costes del proyecto, incluida la investigación.

 En los Países Bajos, los ayuntamientos se encargan de ayudar a las familias endeudadas. Pero el modelo actual no funciona, argumentó Lauriks: "Tenemos un sistema, pero no funciona para la gente que más lo necesita. Y todo el sistema nos cuesta miles y miles de millones más que la deuda inicial".

"Los costes son mucho, mucho más elevados que la deuda inicial... Hay costes de bienestar, costes sanitarios. Las deudas están literalmente enfermando a la gente", dijo.

"Cuando se borra la deuda, la gente vuelve a controlar su propia vida".

Las familias holandesas estaban luchando con deudas problemáticas por valor de entre 3.000 y 3.500 millones de euros (entre 2.600 y 3.000 millones de libras) en 2018, mientras que los costes de hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de los pasivos ascendían a 17.000 millones de euros, incluidos 8.000 millones de euros en asistencia a la deuda y 9.000 millones de euros en las secuelas más amplias, como problemas de salud, absentismo y subempleo, según De Argumentenfabriek, una empresa de datos.

El experimento de Arnhem se suma a las iniciativas de alivio de la deuda de otras ciudades holandesas que luchan contra la pobreza arraigada. Aunque Holanda es uno de los países más ricos de Europa, el 16,5% de la población está en riesgo de pobreza y exclusión social, según Eurostat.

En 2020, Ámsterdam se hizo cargo de las deudas de los jóvenes y les permitió reembolsarlas a la ciudad, en lugar de al acreedor original. Los jóvenes también podrían ver cancelada una parte de sus deudas si cursaban estudios o recibían formación.

 En 2023, los medios de comunicación holandeses informaron de que Utrecht había reducido a la mitad el número de residentes endeudados, hasta 12.000, después de hacerse cargo de las finanzas de los hogares más pobres de la ciudad.

Pero el planteamiento de Arnhem es aún más radical, porque las familias no se enfrentan a condiciones ni obligaciones de reembolso. El ayuntamiento argumenta que esto ofrece una ayuda instantánea que podría ser más eficaz a largo plazo. "La posibilidad de rehacer la vida es inmediata", afirma Lauriks. "También creemos que es una oportunidad mayor para estas familias a largo plazo, con costes aún más bajos, gastos sanitarios, etc.".

Este enfoque de la condonación de la deuda puede sorprender a cualquiera que asocie a Holanda con una prudencia sin escrúpulos. En 2017, el entonces ministro de Finanzas holandés, Jeroen Dijsselbloem, causó indignación en toda Europa cuando pareció sugerir que los países endeudados del sur de Europa habían malgastado su dinero en alcohol y mujeres. En el momento álgido del primer bloqueo por coronavirus, tres años después, otro ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra, enfureció a algunos líderes europeos al preguntar por qué otros gobiernos no tenían los medios para hacer frente al shock de la pandemia.

Resulta revelador que la palabra holandesa para deuda, "schuld", como en alemán, también signifique culpa.

 La deuda se ha considerado durante mucho tiempo "un defecto, algo inmoral. Tiene todas esas connotaciones de delito, inmoralidad, de no ser capaz de cumplir tu parte del trato", dijo en una entrevista Robert Vonk, profesor de Historia de la Seguridad Social en la Universidad de Utrecht. "Si estás endeudado, puedes recibir ayuda... pero esta ayuda siempre ha tenido el mensaje implícito de que has hecho algo malo y tienes que expiarlo".

La proliferación de programas de ayuda al endeudamiento es señal de que la actitud del público está cambiando, según Vonk. Cada vez son más los que se enfrentan a una "deuda agobiante", lo que atribuyó a la mayor flexibilidad de los mercados laborales, que han generado empleos mal pagados con flujos de ingresos desiguales.

Otro factor que está cambiando la mentalidad de la gente, según los expertos, es el escándalo de las prestaciones por hijos a cargo, en el que más de 20.000 familias fueron acusadas erróneamente de fraude por las autoridades holandesas durante varios años a partir de 2012. Algunas víctimas se vieron obligadas a declararse en quiebra, otras se mudaron de casa o se separaron de su pareja, tras reclamaciones injustas de devolución, a menudo provocadas por simples errores administrativos.

El escándalo fue "un catalizador" para cambiar la opinión pública sobre la deuda, dijo Vonk. "El gobierno provocó que la gente se endeudara de forma problemática y además fue el acreedor menos indulgente".

Maurits de Jongh, profesor adjunto del Instituto de Ética de la Universidad de Utrecht, se mostró partidario de los programas de reducción de la deuda, pero puso en duda que el plan de Arnhem pudiera mantener a la gente sin deudas, destacando "las causas estructurales de que la gente viva en la pobreza y contraiga deudas", entre ellas el analfabetismo, las enfermedades o unos ingresos simplemente demasiado bajos.

"Es un riesgo enorme", reconoció Lauriks, argumentando que "el salario mínimo es demasiado bajo para llegar a fin de mes". También admitió "la cuestión legítima" de que las familias con bajos ingresos que no se han endeudado puedan percibir injusticia. "Me gustaría ayudar a toda la gente de nuestra ciudad, y quizá de todos los Países Bajos, pero [esto] es un experimento para que todo el país vea que hay otra manera"."                 

(Jennifer Rankin, The Guardian, 30/04/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)

9.12.22

BBC: Los habitantes de Cardiff "comen comida para mascotas... Hay gente que intenta calentar su comida con un radiador o una vela"..."Cardiff es una ciudad floreciente, sin embargo hay bolsas de privación que simplemente no son aceptables"... la gente no cobra lo suficiente para permitirse lo esencial, y la crisis del coste de la vida hace subir los precios "de manera que todo el mundo se ve exprimido o simplemente no puede permitírselo"... "Lo que nos dicen es que están trabajando todas las horas que pueden"

 "La gente tiene que comer comida para mascotas mientras otros intentan calentar la comida en un radiador, ha dicho un trabajador comunitario con 20 años de experiencia.

Mark Seed dirige ahora un proyecto de alimentación comunitaria en Trowbridge, al este de Cardiff.

El análisis de la BBC de Gales de los nuevos datos del censo sugiere que seis de las comunidades más desfavorecidas de Gales están en la ciudad.

Una organización benéfica advierte que los hogares con dificultades no sólo aparecen en zonas asociadas a la pobreza desde hace tiempo y que la política debe centrarse en las personas y no en los lugares.

Trowbridge se encuentra en lo que el Sr. Seed denomina un "arco de pobreza" de este a oeste de la capital galesa, con problemas endémicos en su zona.

"Todavía me sorprende que haya gente que se alimente de comida para mascotas", dijo.

Hay gente que intenta calentar su comida con un radiador o una vela".

"Son historias espeluznantes que son realmente la verdad".

"Cardiff es una ciudad floreciente, sin embargo hay bolsas de privación que simplemente no son aceptables".

 El Sr. Seed dijo que la gente no cobraba lo suficiente para permitirse lo esencial, y que la crisis del coste de la vida hacía subir los precios "de manera que todo el mundo se ve exprimido o simplemente no puede permitírselo".

 "Lo que nos dicen es que están trabajando todas las horas que pueden", añadió. (...)

Hayat Mohamed, originaria de Sudán, es voluntaria de Pantry. Se mudó a Trowbridge en septiembre, pero dijo que lo que encontró fue "impactante".

"El cambio económico, lo que está ocurriendo, lo que está pasando en todo el mundo.... el mundo está cambiando ahora. Toda la gente está sufriendo".

El Sr. Seed añadió: "La gente que está en esas posiciones de pobreza sería la primera en decirte que no es fácil tener voz, no es fácil tener tu dignidad y mostrarte como alguien que cuenta y a menos que lo hagas nadie te va a escuchar"."      
       (Sarah Dickins & Steve Duffy, BBC Gales, 01/12/22; traducción DEEPL)

7.12.22

Existe una alta posibilidad de que la economía alemana caiga en una grave recesión... porque Alemania perderá 110.000 millones de ingresos entre 2021 y 2023 por el aumento de los costes de la energía... y la economía inglesa, con una inflación del 10% y la población consumiendo mucho menos, se esta ralentizando... El desaliento entre la población aumenta constantemente... Con la llegada del invierno y el alto costo de la vida, la situación de los pobres en Alemania y el Reino Unidos, resultara mucho más difícil y en general millones de personas deberán decidir entre comer o poner la calefacción debido al incremento en los precios de los alimentos, la electricidad y el gas... en el primerísimo mundo... cousas veredes

 "Cuando prácticamente está por finalizar el año 2022, las dos principales locomotoras de Europa Occidental, Alemania y Gran Bretaña se hallan en una situación económica bastante engorrosa.

Robert Habeck, ministro alemán de Economía y Energía, durante una reciente conferencia del Partido Socialdemócrata (SPD) alertó que existe una alta posibilidad de que la economía del país caiga en una grave recesión.

Para Habeck hay tres escenarios que podrían llevar a Berlín a esa delicada situación: los riesgos de que se frenen las inversiones; la desigualdad social al profundizarse el poder adquisitivo entre los habitantes, y la subida en los precios de las materias primas.   

Claro, el político obvió mencionar un problema que tiene en vilo no solamente a su país sino a toda Europa Occidental: las “sanciones” impuestas contra Rusia que le impiden adquirir los enormes envíos de gas que provenían del gigante euroasiático.

Aunque en Berlín quieran desviar la atención sobre las afectaciones que produce el abrupto cambio en el suministro de combustible, el Departamento de Estimaciones Económicas de IFO significó que Alemania perderá 110 000 millones de euros de ingresos reales entre 2021 y 2023 como resultado de la crisis energética.

El Instituto de Investigaciones IFO, uno de los mayores “tanques pensantes” de Alemania, entrega mensualmente un índice del desempeño de la economía y sus análisis son muy respetados y esperados en el país.

A esa considerable suma se agrega que los precios de los agentes energéticos seguirán altos para Berlín debido a que por presiones de Estados Unidos, dejó de adquirir el 55 % del combustible que llegaba a través de los gaseoductos Stream 1 y del recientemente concluido Stream 2.

Se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) tendrá una caída del 0,4 en 2023 mientras que la inflación en septiembre se situó en 10 % y en octubre 10,4 %, los niveles más altos desde la reunificación de Alemania. Para el cierre de 2022 el crecimiento se detendrá en 1,4 % del PIB cuando se estimaba que fuera de 2,2 %.

Con más de 83 millones de habitantes y a pesar de ser el país más rico de Europa, Alemania tiene una tasa de riesgo de pobreza de 15,8 %, o sea, 13 070 000 personas.

 El desaliento entre la población aumenta constantemente. A mediados de noviembre, miles de personas se manifestaron en Berlín y otras ciudades, para exigir justicia social y control en los precios de los alimentos.

Asimismo demandaron aumentos salariales, topes al costo de la electricidad, al gas y los alquileres.

Otro país que está en un camino parecido al de Alemania es Gran Bretaña, que ralentizó su crecimiento desde el referendo por el Brexit en 2016 (salida de la Unión Europea) y que con la llegada de la covid-19 en 2020 tuvo una caída del PIB de 9,8 %. (...)

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró que para 2023 la actividad económica británica tendrá una importante desaceleración, con un crecimiento estimado de solo 0,3 %.  

La inflación marca un camino ascendente y se sitúa cerca del 10 % y como los habitantes consumen mucho menos que en años anteriores, la economía se esta ralentizando.

En general, todos los sectores de la producción y los servicios se encuentran afectados y una de las causas actuales ha sido el aumento en los precios del petróleo y el gas, que está en relación directa con las extorsiones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia.

Como siempre ocurre en las naciones con sistemas neoliberales los que más sufren los declives económicos son las clases menos favorecidas de la sociedad.

En Gran Bretaña, entre 2020 y 2021, alrededor de 3 900 000 personas vivían en la pobreza, y de ellas el 27 % eran menores. (...)

El Grupo de Acción contra la Pobreza Infantil (CPAG, por sus siglas en inglés) informó que el 46 % de los menores que viven en núcleos de raza negra o de otras minorías étnicas sufren ese flagelo, comparado con un 26 % de familias blancas.

Alison Garnham, directora ejecutiva de esa institución afirmó que el Reino Unido padece una pobreza infantil catastrófica y agregó que otros 200 000 niños podrían caer en la pobreza si el gobierno no aumenta los beneficios sociales.

Otra organización benéfica británica la Trussell Trust pidió ayuda al gobierno para enfrentar el aumento sin precedente de la demanda en los bancos de alimentos, debido al agravamiento de la crisis del costo de la vida.

Esa entidad apoya a 1 300 centros de alimentos y cada 10 segundos se entrega un paquete de comida a una persona vulnerable en el país.

Con la llegada del invierno y el alto costo de la vida, la situación de los pobres en Alemania y el Reino Unidos, resultara mucho más difícil y en general millones de personas deberán decidir entre comer o poner la calefacción debido al incremento en los precios de los alimentos, la electricidad y el gas."                    ( Hedelberto López Blanch , Rebelión, 24/11/2022)

8.4.22

Una ONG hizo un experimento revolucionario. Dio 3.000 libras a 13 personas "veteranas de la calle"... Entre gastos policiales, costes judiciales y servicios sociales, atender a este grupo de 13 personas en situación de sinhogarismo en Londres costaba, anualmente, 400.000 libras... En tan solo año y medio: 7 de los 13 tenían un techo en el que vivir... 2 más a punto de trasladarse a sus propios apartamentos. Los trece habían dado pasos fundamentales hacia la solvencia y el crecimiento personal. En definitiva, estas personas se apuntaron a cursos, aprendieron a cocinar, se sometieron a rehabilitación, visitaron a sus familias e hicieron planes para el futuro. ¿El coste? 50.000 libras anuales incluyendo el salario de las trabajadoras sociales

Julen Bollain @JulenBollain

 En 2009, mientras Boris Johnson, entonces alcalde de Londres, intentaba vaciar la ciudad de vagabundos con medidas coercitivas ante la cercanía de los Juegos Olímpicos, una ONG hizo un experimento revolucionario. Dio 3.000 libras a 13 personas "veteranas de la calle". [HILO]

Entre gastos policiales, costes judiciales y servicios sociales, atender a este grupo de 13 personas en situación de sinhogarismo en Londres costaba, anualmente, 400.000 libras. ¿Y si damos 3.000 libras a cada una de estas personas, sin condición ni contrapartida alguna?

¿3.000 libras al mes sin contraprestación alguna? ¿A vagabundos? Se lo gastarán en alcohol y drogas, se decía por ahí.

Así que ya tenemos el experimento:

13 vagabundos 3.000€ al mes

Sin requisitos ni formularios

1 pregunta: ¿Tú qué crees que necesitas?

¿Qué deseos tenían los vagabundos? Deseos materiales muy humildes como un teléfono, un audífono o un diccionario. ¿Despilfarraron el dinero? Pues no. La mayoría fueron muy ahorrativos. Al cabo de un año, de media, habían gastado solamente 800 libras. Pero, ¿qué fue de ellos?

Aquí viene lo interesante. En tan solo año y medio:

1/ 7 de los 13 tenían un techo en el que vivir.

2/ 2 más a punto de trasladarse a sus propios apartamentos.

3/ Los trece habían dado pasos fundamentales hacia la solvencia y el crecimiento personal.

4/ En definitiva, estas personas se apuntaron a cursos, aprendieron a cocinar, se sometieron a rehabilitación, visitaron a sus familias e hicieron planes para el futuro.

¿El coste? 50.000 libras anuales incluyendo el salario de las trabajadoras sociales.

El proyecto no sólo redujo costes considerablemente (400.000 frente a 50.000 libras/año), sino que además ayudó en el desarrollo personas de 13 personas. Muchas veces hablamos del coste monetario de una renta básica pero, ¿cuál es el coste económico y social de no establecerla?

11:29 a. m. · 31 dic. 2021
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Jose Manuel Caballol @jmcaballol
En respuesta a @JulenBollain

El concepto se llama cash tranfer. En Canadá en 2018 hicieron otro exitoso experimento parecido https://forsocialchange.org/new-leaf-project-overview. En España en 2021 @HogarSi ha lanzado el fondo NEXIT con la misma idea actualmente en evaluación. Toda la info aquí https://hogarsi.org/empresas/nexit/

29.6.21

Francia atraviesa una crisis... la de la pobreza los trabajadores precarios... de los jóvenes, dependientes de la solidaridad a menudo esquiva de sus familias... y la ayuda alimentaria ha sido fundamental para la supervivencia de muchos hogares...

 "(...) En enero, el primer ministro francés Jean Castex encargó un informe sobre los efectos de la pandemia de Covid-19 en la pobreza. El informe fue elaborado por el Consejo Nacional de Políticas Antipobreza y Exclusión (CNLE), organismo que agrupa a organizaciones sin fines de lucro, sindicatos, investigadores y personas en situación de pobreza. (...)

El hallazgo clave del informe es que la pandemia ha sido tanto un "revelador" como un acelerador de las desigualdades en Francia. El informe proporciona muchas ideas sobre la situación en el país y contiene algunas lecciones más generales que tienen relevancia para el resto de Europa y más allá.  (...)

El sistema de bienestar francés ha sido eficaz para absorber el costo económico de la pandemia. (...)

Relativamente pocas personas han caído en la pobreza debido a las sustanciales reservas que existen para los empleados estables. Las personas que ya están en el mercado laboral se han beneficiado de uno de los sistemas de protección social más fuertes del mundo, siendo pagados por el estado a una tasa del 86% de su salario anterior cuando sus empresas cerraron debido a la pandemia. En cambio, la pandemia ha sido un gran "revelador" de la dualización del mercado laboral que existe en Francia. 

Los trabajadores a tiempo parcial y los empleados eventuales, principalmente en la región de París, han enfrentado la mayor pérdida de ingresos o de sus puestos de trabajo. Los que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza se han enfrentado a una doble sanción. No solo no han podido encontrar empleo, sino que también han perdido el acceso a los recursos de las actividades informales que normalmente les ayudan a mantenerse a flote.

 Así se ha mostrado la lógica bismarckiana del estado de bienestar: fuerte protección para los empleados estables, pero débil protección para los trabajadores precarios, así como para los pequeños empresarios que han soportado el mayor costo económico.  (...)

Para otros ciudadanos, especialmente los más jóvenes, se ha contado una historia mucho más oscura. Muchos jóvenes en Francia no son elegibles para el beneficio de RSA, una situación que contrasta con la mayoría de los sistemas de bienestar europeos donde se brinda apoyo a partir de los 18 años. Sin acceso a la red de seguridad, los jóvenes tuvieron que recurrir a hacer cola para obtener ayuda alimentaria en los peores días del otoño de 2020, así como durante la primavera anterior.

 La pobreza permanente de los jóvenes ha sido particularmente visible durante toda la pandemia. Han aparecido las lagunas del sistema de bienestar y la dependencia de los jóvenes de la solidaridad a menudo esquiva de sus familias y sólo se les han proporcionado respuestas mínimas. 

 Los solicitantes de asilo se han visto en una situación desesperada y muchas personas han tenido que pedir ayuda debido a la falta de recursos. Las organizaciones sin fines de lucro han estado, como en otros lugares, a la vanguardia de la respuesta. Los límites de este tipo de apoyo son obvios y han dado lugar a un debate político sobre la posibilidad de extender la red de seguridad a los adultos jóvenes, una solución rechazada por la mayoría hasta ahora.

 La crisis ha tenido finalmente tres efectos claros. Primero, ha impedido que las personas salgan de la pobreza. En segundo lugar, ha arrojado a la pobreza a personas que estaban cerca del umbral. Y finalmente, ha empujado a un gran número de personas a pedir el apoyo de organizaciones sin ánimo de lucro que luchan contra la pobreza. 

Con los bloqueos, las personas pobres se han enfrentado a dificultades para acceder a los servicios sociales y a la atención médica. Se han movilizado los lazos familiares y el parentesco para hacer frente a tiempos difíciles y se han desplegado nuevas formas de solidaridad.

 Sin embargo, esta solidaridad sigue siendo frágil. Un problema relacionado es que las medidas de encierro atraparon a las personas en viviendas pequeñas e inadecuadas, creando tensiones y conduciendo a la violencia, especialmente durante el encierro en otoño de 2020. (...)"           

(Nicolas Duvoux is a Professor of Sociology at the University of Paris 8 Vincennes-Saint-Denis, EUROPP, 16/06/21)

17.4.19

Existe un nivel de pobreza insoportable en esta Alemania rica. El índice de pobreza está en su máximo histórico. más de 13 millones de personas deben ser consideradas pobres. La cifra nunca fue tan alta, desde 1990. Entre los pobres hay más de dos millones de niños, más de dos millones de desempleados, casi tres millones de jubilados e incluso casi cuatro millones de trabajadores... La pobreza en Alemania es -en su mayor parte- resultado de decisiones o de omisiones políticas erradas. Si no es posible reducir la pobreza en este país -con el quinto producto interno bruto más grande del mundo- entonces, incluso si el crecimiento económico continúa, éste no es un problema económico sino un problema político

"Según el último informe de la Federación Alemana de Sindicatos, más de 13 millones de personas deben ser consideradas hoy pobres en el país.

A pesar de la confortable situación social en Alemania, casi todas las asociaciones sociales y comerciales e incluso la DGB (una de las Confederaciones de Trabajadores más grandes de Alemania NdT) están totalmente de acuerdo en algo: tenemos un nivel de pobreza insoportable en esta Alemania rica. El índice de pobreza está en su máximo histórico. Según el último informe sobre la pobreza de la Federación, más de 13 millones de personas deben ser consideradas pobres. La cifra nunca fue tan alta, desde 1990.

Otra cosa que nos une es: considerar que la pobreza no comienza cuando las personas sienten que su existencia física está amenazada cuando no tienen otra opción que recolectar botellas o vivir en la calle.

En nuestra sociedad opulenta y profundamente dividida, la pobreza debería registrarse –incluso- cuando las personas están sistemáticamente excluidas de la vida de la clase media porque perciben ingresos inadecuados, o cuando se las deja de lado porque ya no son capaces de competir. Entre los pobres hay más de dos millones de niños, más de dos millones de desempleados, casi tres millones de jubilados e incluso casi cuatro millones de trabajadores.

Es momento ahora de discutir el tema de manera integral, abordando todas sus  consecuencias para luego ocuparse. Se trata de garantizar salarios mínimos efectivos, y de ejecutar una reforma del sistema de pensiones que garantice una jubilación en el largo plazo y sin riesgo de caer en la pobreza. También se trata de otorgar una compensación por las cargas familiares, la denominada "protección básica de los niños" que garantice que tener niños no represente un riesgo de pobreza, y muy especialmente para los padres solteros.

Se trata de una política de vivienda que garantice a todos obtener la vivienda acorde con sus necesidades y que sea permanente. Finalmente se trata de incluir a las personas discapacitadas y marginadas, cuya condición no debería conducirlas a la pobreza, ni a ellas ni a sus cuidadores familiares. El espectro de problemas es extraordinariamente amplio, aunque todos ellos tienen algo en común: tienen arreglo.

La pobreza no cayó del cielo. La pobreza en Alemania es -en su mayor parte- resultado de decisiones o de omisiones políticas erradas. Si no es posible reducir la pobreza en este país -con el quinto producto interno bruto más grande del mundo- entonces, incluso si el crecimiento económico continúa, éste no es un problema económico sino un problema político que debe abordarse políticamente.

El requisito es que la redistribución no sea un tema tabú desde el principio sino que, por el contrario, la riqueza juegue un papel activo en el deber solidario para con nuestra comunidad. Para que funcione, tienes que desearlo."                       (Ulrich Schneider  , Sin Permiso, 11/04/2019)

23.2.18

La pobreza: la bomba de tiempo de Europa. Tal como las élites ajenas a la realidad a menudo aprenden a la mala, los pobres aguantarán su suerte, sólo por un período de tiempo determinado...

"Los pobres a menudo no deciden las elecciones en el mundo avanzado; y, sin embargo, ellos están siendo cortejados fuertemente en la actual campaña electoral de Italia. El ex primer ministro Silvio Berlusconi, el líder de Forza Italia, ha propuesto una “renta de dignidad", mientras que Beppe Grillo, el comediante y líder en la sombra del Movimiento 5 Estrellas, también ha pedido un “renta de ciudadanía”.

Ambas propuestas – que implicarían pagos mensuales generosos para los desfavorecidos – son cuestionables en términos de su diseño. Pero, estas propuestas, por lo menos, arrojan luz sobre el problema que se agrava rápidamente respecto a la pobreza generalizada a lo largo de toda Europa.

La pobreza representa una forma extrema de polarización de la renta, pero no es lo mismo que la desigualdad. Incluso en una sociedad profundamente desigual, aquellos que tienen menos no necesariamente carecen de los medios para vivir una vida digna y satisfactoria. Pero, aquellos que viven en la pobreza sí carecen de dichos medios, porque sufren de exclusión social total, y hasta pueden llegar a la indigencia absoluta. 

Aún en las economías avanzadas, los pobres a menudo carecen de acceso al sistema financiero, y luchan arduamente por pagar alimentos o servicios públicos, y mueren prematuramente.

Por supuesto, no todos los pobres viven tan miserablemente. Pero muchos lo hacen, y en Italia su peso electoral se ha tornado en innegable. Casi cinco millones de italianos, o aproximadamente el 8% de la población, tienen que luchar arduamente por comprar bienes y servicios básicos. 

Y, en solo una década, esta cohorte casi se ha triplicado en tamaño, concentrándose particularmente en el sur del país. Al mismo tiempo, otro 6% vive en pobreza relativa, lo que significa que no tiene suficientes ingresos disponibles para beneficiarse del nivel de vida promedio del país.

La situación es igualmente preocupante a nivel continental. En la Unión Europea en el año 2016, 117,5 millones de personas, o aproximadamente un cuarto de la población, se encontraban en riesgo de caer en la pobreza o en un estado de exclusión social. Desde el año 2008, Italia, España y Grecia han sumado casi seis millones de personas a ese total, mientras que en Francia y Alemania la proporción de la población que es pobre se ha mantenido estable, en alrededor del 20%. (...)

La proporción de jóvenes que ahora experimentan privaciones materiales severas, en el 12% de la población total, es casi el doble que la de los ancianos. (...)

Aunque la actual recuperación económica podría en parte revertir la tendencia en la pobreza juvenil, los factores estructurales que subyacen al problema se mantendrán. (...)

Para muchas personas pobres, volver a unirse a la fuerza de trabajo será imposible o les exigirá que se conformen con empleos precarios y mal remunerados que los hacen vulnerables a la próxima recesión. Según la OCDE, el 14% de la población en edad laboral en España y Grecia en los últimos años está empleada, pero aún vive en pobreza. (...)

De cara al futuro, los Estados de bienestar de Europa necesitarán reformarse para abordar las realidades actuales. Los ancianos ya no son los miembros económicamente más vulnerables de la sociedad europea, pero aún reciben la porción más grande del pastel. Los gobiernos deberían reducir los beneficios de las pensiones para favorecer de los pobres, los desempleados y los jóvenes. Estos tres grupos, que a menudo se superponen, tienen una necesidad desesperada de asistencia financiera, capacitación y políticas favorables a la familia.1

Los gobiernos europeos también deberían revisar sus sistemas impositivos para hacer que los trabajadores de mayor edad contribuyan más, así como deberían ofrecer incentivos fiscales a las empresas que contratan trabajadores desfavorecidos y deberían avanzar hacia el establecimiento de un esquema de seguro de pobreza en toda la UE.  (...)

Un esquema de renta básica podría brindar algún alivio financiero inmediato a los pobres, pero no abordaría las causas estructurales de la pobreza. Peor aún, dado que ninguna propuesta alienta seriamente a los desempleados a buscar trabajo o programas de capacitación, los pobres podrían terminar dependiendo de la asistencia estatal por siempre. 

Y, no es como si tales políticas fueran neutrales al presupuesto. Por el contrario, tendrían que ser financiadas por aumentos de impuestos políticamente impopulares o recortes de gastos. 

Aun así, tal como Berlusconi y Grillo han dejado en claro, los líderes europeos ya no pueden darse el lujo de ignorar el problema de la pobreza. Tendrán que ofrecer soluciones reales, no esquemas simplistas. Tal como las élites ajenas a la realidad a menudo aprenden a la mala, los pobres aguantarán su suerte, sólo por un período de tiempo determinado."     

(

30.11.17

En Alemania, los amenazados por la pobreza se mantienen pese al buen desarrollo de la economía... en 2016 casi una quinta parte (19,7%) de la población se encontraba amenazada por la miseria

"(...) El diario amarillista berlinés B.Z. planteaba esta semana, por ejemplo, un gran "pero" en su portada sobre la supuestamente inmejorable situación económica del país. "La economía está en auge, hay poco paro, la inflación es baja, las jubilaciones más altas, PERO..." se leía en la primera página de ese periódico, que decía explicar "por qué a muchos berlineses no les va mejor".

Berlín es una de las ciudades germanas tradicionalmente más modestas. La capital alemana es el lugar donde más y mejor pueden observarse los efectos de la pobreza en la locomotora del crecimiento económico europeo. 

Ahora bien, en toda Alemania, "la pobreza es un problema serio, muchos no lo saben, porque lo primero que se piensa es que Alemania es un país rico en el que todo va bien, y que no hay problemas como la pobreza infantil. Pero ese problema está ahí", dice Anette Stein, experta de la Fundación Bertelsmann, con sede en Gütersloh (oeste germano).

Para ella no hay dudas de que la próspera situación económica no trae beneficios a todos por igual. No sólo son berlineses los peor parados. "En Alemania, los amenazados por la pobreza se mantienen pobres pese al buen desarrollo de la economía", afirma por su parte Markus Grabka, experto del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW por sus siglas alemanas).

Para él, los buenos datos de la economía no resuelven la situación de riesgo de pobreza que afecta a aquellas personas que ingresan menos del 70% del salario medio en Alemania. "Este grupo, de hecho, está creciendo", asegura Grabka. "Aunque en Alemania haya crecimiento económico y una evolución positiva, es evidente que hay una parte de la población que no saca provecho de esa circunstancia", plantea Stein.

Uno de cada cinco

Según datos de Eurostat, en 2016 casi una quinta parte (19,7%) de la población alemana se encontraba amenazada por la pobreza. En Alemania, preocupa especialmente la pobreza infantil y la que afecta a los jubilados. Entre los mayores, de un tiempo a esta parte, el riesgo de pobreza ha aumentado hasta llegar al 20%, según datos de la Fundación Bertelsmann. Para las jubiladas, el porcentaje es mucho mayor, del 27,8%.

"La pobreza de los jubilados en el Este alemán es una razón por la que el riesgo de pobreza aumenta en el país", según Grabka. "Los ciudadanos mayores de la extinta República Democrática de Alemania (RDA) tuvieron una larga fase de desempleo tras la caída del muro, y no pudieron cotizar mucho. Abundan los que se jubilan sin poder recibir mucho", abunda el experto del DIW.

Wollmershäuser, el experto del IFO, no cree que "el actual crecimiento no tenga un efecto positivo sobre la gente". Sin embargo, si la pobreza no preocupara, Los Verdes alemanes, partido ecologista que ahora negocia entrar en el Gobierno con liberales del FDP y la conservadora Unión Cristiano Demócrata de la canciller Angela Merkel, no habría convertido la "lucha contra la pobreza infantil" en uno de sus "temas centrales".

Esos son los términos del negociador ecologista Wolfgang Strengmann-Kuhn de cara a la formación de la coalición a tres bandas que seguramente lleve las riendas del Ejecutivo germano los próximos cuatro años.

En Alemania, "el 70% de los niños vive en seguridad desde un punto de vista económico", afirma Stein, de la Fundación Bertelsmann. "Del 30% que no tiene esa suerte, un 10% vive temporalmente la pobreza y un 20% vive así al menos 5 años", agrega, aludiendo a los 2,5 millones de niños afectados por esta situación de privación. Para ella, "la pobreza infantil es una de las mayores amenazas que existen sobre los niños en Alemania".  (...)"               (Aldo Mas, eldiario.es, 18/11/17)

21.9.17

El precariado, la receta alemana contra el paro... y la pobreza. Es cada vez más frecuente ver a jubilados en las calles recogiendo cascos de vidrio

"La Agenda 2010 no tiene fallos, ella en sí misma es el fallo”. Es la consigna que se puede oír en todos los mítines de campaña electoral del partido alemán Die Linke (La Izquierda). Se conoce como Agenda 2010 al paquete de medidas aprobado durante el último gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder [2002-2005] para flexibilizar el mercado laboral. 

Este supuso la primera piedra del “milagro alemán” --como lo denominan algunos economistas--  y su descenso del paro de forma continuada. Pero, ¿qué ha supuesto esa reforma?

Una de las medidas más conocidas es la legalización de los minijobs, pequeñas ocupaciones con una frontera salarial, en estos momentos, de 450 euros al mes como máximo.  (...)

A esa cantidad se puede añadir una ayuda social, la Hartz IV. Gracias a ella, y en función de los ingresos percibidos, se puede llegar a cobrar un máximo de 950 euros mensuales (se puede sumar algún plus si se tienen hijos). Esta prestación es relativamente sencilla de conseguir para los nacionales. Si los solicitantes son extranjeros, todo se complica.  (...)

Víctor Sáez desempeña un minijob mientras aprende alemán. Para él “es una forma transitoria de ganarse la vida, la posibilidad de estar viviendo con lo justo mientras se aprende el idioma”. Reconoce que en el futuro podría ser problemático, ya que no paga prácticamente impuestos y la cotización es mínima.

 “Si no hubiese una ayuda social complementaria, sería una situación muy grave”, argumenta. Es la visión más extendida entre quienes trabajan como minijobbers. Para Iker, otro joven español residente en Berlín, “es genial que el gobierno se preocupe por intentar cubrir las necesidades básicas de la población. Si algo se le puede reprochar a España es su falta de empatía con la ciudadanía”. Eso sí esta modalidad de empleo solo es  “ideal para estudiantes, no para otro tipo de vida, porque no te da para vivir”.

(...) aunque tener un minijob coloca fuera de las listas de desempleo, a efectos administrativos no se considera trabajo si son menos de 15 horas a la semana. Este resquicio contribuye al maquillaje de las cifras. Alemania presume de récord de ocupación, pero, según los datos de la Agencia Federal de Empleo, en junio de 2017 se contabilizaban casi 7,5 millones de minijobs.  Casi dos millones más que en 2003.  (...)

Lo que para unos es un parche, para otros se acaba convirtiendo en un problema. Hace menos de una semana, Petra Vogel, una trabajadora de la limpieza que tendrá que jubilarse a los 67 después de haber trabajado más de 40 años, le preguntaba a Merkel en un debate televisivo “cómo era posible que en uno de los países más ricos del mundo, trabajando duro y durante mucho tiempo, con un salario de 1.050 euros al mes, a alguien le pueda quedar una pensión de 656 euros mensuales”. La contestación de Merkel no fue del agrado de Petra.

La canciller alemana apeló a que no todo el mundo se encuentra en esa situación tan difícil en su jubilación y existen diversas formas de completar la pensión (planes de pensiones privados o seguros mixtos). Petra le respondió: “Es triste que ocurra esto. Pido una pensión mínima de 1.000 euros al mes para que los ancianos no tengan que vagar por las estaciones recogiendo botellas y latas”.

 Es cada vez más frecuente ver a personas mayores en las calles recogiendo los cascos de vidrio, por los que reciben unos ocho céntimos, y las botellas de plástico o latas, con las que se consiguen unos 25 céntimos, canjeables en los supermercados.  (...)

Otro aspecto problemático de los minijobs es que el seguro médico debe ser asumido por el propio trabajador en lugar del empresario: 177 euros como mínimo al mes.

En la economía más potente de la Unión Europea el problema es la desigualdad, no la desocupación. Hay trabajo de gran calidad y bien remunerado, pero las diferencias entre ricos y pobres aumentan drásticamente cada año. Según el último informe sobre la pobreza en Alemania, ésta ha ido en aumento desde 2005 de tal manera que hoy un 49% de los pensionistas son pobres y el 19% de los niños también. (...)"                         (Laura Cruz, 20/09/17)

20.7.17

El 20,2% de la población alemana no dispone de reservas económicas... esto significa que cada enfermedad grave o despido es susceptible de hacerles caer en la pobreza

"La publicación, este mes, del informe anual del gobierno alemán sobre la riqueza y la pobreza, que comprende 600 páginas, ha suscitado una gran controversia puesto que están previstas varias elecciones en diferentes estados y a nivel federal. (...) 

Los hogares pertenecientes al grupo del 10% más adinerado poseen más de la mitad de la riqueza total, mientras que la mitad más desfavorecida de la población se reparte solamente 1% de esta riqueza. Además, el crecimiento no beneficia de la misma manera a un grupo u otro. A propósito de esto, la ministra hizo una comparación muy reveladora: “Las cuatro décimas partes más desfavorecidas de la población asalariada ganaron en 2015 menos que en los años centrales de la década de 1990”.  (...)

Para aprehender la realidad social de Alemania, es útil mirar las estadísticas de la pobreza recogidas por Eurostat. Según esta plataforma, el número de personas en riesgo de pobreza o de exclusión social se elevaba en este país a 16,8 millones en 2015, que representa una proporción del 20,6%. 

Si se compara esta situación en varios países en 2015, estas cifras alcanzan en Francia a 11,05 millones de personas (17,7% de la población total); en Italia, 17,47 millones de personas (28,7% de la población total); en Suiza, 1,48 millones de personas (18,2% de la población total).  (...)

Las contrarreformas de la “Agenda 2010” llevadas a cabo bajo la coalición roja-verde del canciller Gerhard Schröder (SPD) y de Joska Fischer (Verts), introducidas en 2005 (fecha de entrada en vigor de la última ley Hartz IV 2/ , han cambiado hasta tal punto la imagen de Alemania, que hoy se puede hablar, sin exageración, de la “sociedad Hartz IV”.  (...)

La ley conocida como “Hartz IV” y que se puede traducir como “Cuarta ley introductoria de servicios modernos en el mercado de trabajo” condujo a una aguda degradación de las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de las personas afectadas sea de forma directa o indirecta. 

Esto repercute, en la mayoría de las personas, de forma negativa en su salud. El conjunto de la sociedad sufre las desastrosas consecuencias puesto que (después de 10 años de “régimen Hartz”), millones de personas ya no disponen de una relación laboral que les permita el pago de las cotizaciones sociales, lo que significa que no disponen de ninguna protección ante los riesgos elementales de la vida (los salarios de miseria subvencionados en el marco de la “Hartz IV” estaban vinculados a la dispensa de cotizaciones sociales). 

Ahora bien, cuando semejante protección existía a pesar de todo, las personas asalariadas, estaban contratadas de forma interina, temporal, es decir, a tiempo parcial (a menudo, obligatoria). Incluso en el sector público, la proporción de CDD (Contrato de Duración Determinada. ndt) está en alza. La creación de un amplio sector de bajos salarios llevó a aumentar enormemente la presión sobre las personas asalariadas a menudo sometidas a relaciones de trabajo precarias y/o atípicas.

Esta presión suscita problemas de salud, así como enormes presiones psicosociales para las personas asalariadas y sus familias. Desde hace una decena de años, el aumento de la exigencia de rentabilidad, la “caza al retraso” (Terminhetze) así como el estrés permanente están a la orden del día en el mundo del trabajo, lo que enferma a muchas personas.

 Esta realidad no ha caído del cielo sino que ha sido moldeada por la “Agenda 2010” de Gerhard Schröder y las leyes Hartz.

En lugar de ser estimulado por las “reformas” de Hartz IV, el mercado de trabajo alemán ha sido completamente desequilibrado. La fórmula “pequeños trabajos en lugar de puestos de trabajo” resume bien la profunda dinámica de precarización consecuente con el boom de los contratos de trabajo itemporales, trabajo (seudo-)autónomo, “miniempleos” y Ein-Euro-Job 3/. (...)

Werner Seppmann, un filósofo alemán, describe Hartz IV como un “sistema de presión social” cuyas rígidas reglas operan mucho más allá de las personas afectadas por los despidos o el desclasamiento social: “Las reglas propias de de Hartz IV tienen una función disciplinante igualmente entre quienes tienen todavía un empleo, que están estrangulados por el miedo al paro y la degradación de las condiciones de vida que se deriva automáticamente del régimen Hartz”.

 Entre las personas que sufren este régimen “presión social”, Hartz IV deja un sentimiento de impotencia, el sentimiento de estar entregado a una maquinaria, lo que es susceptible de robarles las ganas de vivir.

Una de las consecuencias más destructiva atribuidas a Hartz IV en gran parte de la literatura especializada es la pobreza. Esto se explica por el hecho de que la llamada “seguridad social mínima para personas en búsqueda de empleo” tiene un doble efecto fatal: por una parte, muchas personas, en primer lugar, aquellas que están empleadas en el sector de los bajos salarios o las que tienen un engañoso estatus de autónomos (a menudo, la empresa cuenta con un solo empleado) recurren a las “ayudas Hartz IV” (Arbeitslosengeld II), aunque no osen o no habrían osado probablemente ir al asilo (Sozialamt), molestas por tener que pedir ayuda social para ellas mismas y sus allegados.

 Por otra parte, millones de parados de larga duración, que antes eran beneficiarios de del subsidio del paro (Arbeitslosenhilfe) o que se habrían convertido en beneficiarios, ya no reciben más que una pequeña ayuda o ninguna.

 Este cambio viene del hecho de que los ingresos del compañero o de la compañera del demandante (por ejemplo, el marido o la mujer, o la pareja con un buen sueldo) es tenida en cuenta de forma mucho más estricta en el cálculo de las “prestaciones debidas” (Leistungsanspruch) en el “régimen Hartz IV”, lo que afecta mayoritariamente a las mujeres.  (...)

Sobre la base de entrevistas con mujeres afectadas por las “leyes para la reorganización del mercado laboral” en Berlín, una ciudad de donde un 20% de la población total es obligada a vivir bajo el régimen de Hartz IV, llegó a la conclusión de que “los derechos económicos y sociales de las mujeres no han mejorado con las nuevas reformas del mercado laboral”, sino que están masivamente en peligro a causa de ellas 5/ ”.

 Los jóvenes adultos solo reciben contratos de trabajo temporales (CDD) e intentan apañarse trabajando como pseudo -independientes con contratos remunerados por hora (Honorarverträge) o bien con jobs de auxiliares mal o no pagados en absoluto (Generación precaria).  (...)

Las crisis económicas, financieras y monetarias, pero también las llamadas reformas sociales como las “leyes Hartz”, provocan no solo restricciones materiales sino también daños psico-sociales en términos de salud pública.

 Quienes tienen que apañarse con la tarifa reglamentaria de Hartz IV acompañada del reintegro de los gastos de alquiler y calefacción cuando es el caso, no están en condiciones de alimentarse correctamente ni de participar según su propia elección y gusto en actividades de la vida social, cultural y política. 

Cada restricción se siente de forma atroz y reduce a nada las posibilidades de realización como persona. Por lo tanto, Hartz IV relaciona una morbilidad y una mortalidad más elevadas entre las personas sometidas a este régimen que en un grupo con características demográficas comparables pero formado por personas más ricas y mejor situadas.  (...)

Las personas beneficiarias de las ayudas Hartz IV (Arbeitslosengeld II) solo logran llevar una vida más o menos satisfactoria en casos excepcionales, cuando disponen de factores de resiliencia o de condiciones especiales que las protegen de la pobreza.

La soledad, el aislamiento social, la resignación son las consecuencias casi automáticas de una percepción de las “ayudas Hartz IV” de larga duración o de forma permanente. La angustia sobre el futuro, las crisis de ansiedad, los cambios de humor son verdaderos obstáculos para el bienestar de las personas afectadas, el de sus parejas y el de sus familias.

 Los problemas psicosomáticos, manifestados por dolores de cabeza o de vientre, son para los miembros que son denominados como “hogares Hartz IV”, un problema cotidiano. De la misma forma, se registra entre este sector de la población, un aumento de las enfermedades crónicas así como una tasa más elevada de embarazos de riesgo y de muerte prematura de lactantes. 

Las hijas e hijos de los “hogares Hartz IV”, a menudo, sufren complejo de inferioridad, falta de confianza en sí mismas, de depresión, así como de síndromes que acompañan la percepción de las “ayudas Hartz IV” de larga duración o permanente. 

El espacio reducido unido a las condiciones precarias del alojamiento así como la ausencia de espacios de aislamiento, contribuyen a desfavorecer a estas criaturas en todas las dimensiones de la vida. (...)

Según un estudio del Deutsche Institut für Wirtschaftsforschung (DIW) datado en 2014, el 20,2% de la población no dispone de reservas económicas, mientras que el 7,4% tienen más deudas que ahorros. Para estos dos grupos estadísticos, esto significa, claramente, que cada enfermedad grave o despido es susceptible de hacerles caer en la pobreza.

Las personas afectadas por Hartz IV son objetivo de exclusión social, sufren discriminaciones en casi todos los ámbitos de la vida y padecen cotidianamente la experiencia de sentirse en desventaja. (...)"          (Christoph Butterwegg, Viento Sur, 11/07/17)

1.2.17

Los niños de la era Thatcher (1979-1990) tienen la mitad de riqueza que los de la generación anterior... se llama guerra contra los jóvenes

"(...) Hace unos meses, la principal noticia de la home del diario británico The Independent decía que los niños de la era Thatcher (1979-1990) tienen la mitad de riqueza que los de la generación anterior, y que las personas nacidas en la década de los ochenta (los millennials) son la primera generación desde la segunda postguerramundial que llega a sus 30 años con ingresos menores que los nacidos en la década anterior.

 Estos datos, del Instituto de Estudios Fiscales de Gran Bretaña, significaban la constatación de que los jóvenes de hoy están viviendo peor que sus antecesores.

Se suponía que lo mismo ocurría en la mayor parte de los países europeos, incluido España, pero sólo se suponía. 

Hasta ahora: las tendencias y los porcentajes aportados por la Encuesta Financiera de las Familias 2014, del Banco de España (que tiene una muestra de más de 6.000 hogares y proporciona información detallada sobre las rentas, los activos, las deudas y el gasto de los hogares españoles) corroboran que los estándares de vida, al menos en términos de reparto, han bajado: los ingresos de los españoles de menor edad descendieron casi una cuarta parte (el 22,5%) en algunos de los años más duros de la crisis (2011 a 2014) mientras que los de los jubilados aumentaron un 11,3%. 

En relación con del patrimonio (propiedades inmobiliarias, financieras o negocios), también los hogares más jóvenes (y los más pobres) fueron los más perjudicados, frente a los de los que tienen entre 65 y 74 años, y los más ricos.

 Ello confirma que las cohortes de los más jóvenes de edad han sido los mayores paganos de las dificultades económicas, lo que ayuda a explicar en buena parte la crisis de representación política en la que están inmersas muchas sociedades europeas y, desde luego, la española. 

En la última década se ha ampliado un muro muy difícil de franquear para los jóvenes, protagonistas de lo más fragmentado del mercado de trabajo: parados, trabajadores pobres, trabajadores a tiempo parcial, temporales, autónomos y falsos autónomos, becarios y falsos becarios.

 La brecha generacional se complementa con la más tradicional, entre derecha e izquierda ideológicas. (...)"                 (Joaquín Estefanía, El País, 29/10/17)

21.4.15

La pobreza aumenta constantemente en Alemania

"(...) En febrero de 2015, el Paritätischer Wohlfahrtsverband (central de las asociaciones de ayuda social) ha publicado un informe titulado “Die zerklüftete Republik” (La república agrietada) que asume y completa los diagnósticos de otros informes semejantes (www.der-paritaetische.de/armutsbericht/service-download). 

 Este informe confirma que la pobreza aumenta constantemente en Alemania, y que las primeras víctimas de esta tendencia profunda son las personas sin empleo, las familias monoparentales, las mujeres y los niños, los inmigrantes y los asalariados de rentas más bajas.

Además del crecimiento de la desigualdad global, este informe sobre la base de las cifras de 2006 a 2013 demuestra igualmente una tendencia ascendente a la desigualdad regional de la pobreza: en 2006, la diferencia máxima del grado de pobreza entre los diferentes Länder se situaba aún en el 17,8% y en 2013 era ya el 24,8%.

 Además, el desarrollo de la pobreza se ha desconectado del desarrollo de las riquezas en general y también de la tasa de paro. De 2006 a 2013, el PIB ha subido constantemente 413 000 millones de euros por año (salvo en el año de crisis 2009) para llegar a 2,81 billones de euros. 

Al mismo tiempo, la tasa de paro oficial ha bajado de 10,8% al 6,9% (un 36,1% menos). Pero durante el mismo período, los pobres han pasado de ser el 14% al 15,5% de la población (han aumentado un 10,7%), con una tendencia a la aceleración desde 2010.

Según el informe, esto traduce una clara tendencia a más desigualdad en la distribución de las rentas y de las riquezas y el ascenso espectacular del trabajo precario como consecuencia de las “reformas” Harz IV creando una capa cada vez mayor de “working poor” (trabajadores pobres), como dicen los anglosajones. 

Además, la política oficial ha reducido sistemáticamente los medios financieros para la creación de empleos y ha contribuido así a mantener a las personas que cobran los mínimos sociales (según SGBII, Hartz IV) en su situación de imposibilidad de acceder al mercado de trabajo. Es, aún más según este informe, no tanto el desarrollo económico en sí mismo como la política neoliberal y la disciplina presupuestaria de hierro impuesta por ella, la que explica el ascenso de la pobreza en Alemania.

El informe contiene también reivindicaciones para mejorar la situación. Como reivindicación estrella se encuentra la demanda de instalar un salario mínimo mucho más alto que los 8,5 euros por hora más o menos en vigor, pues los 8,5 euros son muy insuficientes para proteger contra la pobreza a los asalariados afectados, por no hablar de los pensionistas alimentados sobre la base de un salario mínimo tan bajo.

 Pero el informe dice poco o nada concreto sobre las reivindicaciones necesarias para combatir la pobreza y la desigualdad social crecientes, por ejemplo, en materia de política fiscal. (...)"          (Manuel Kellner, Viento Sur, en Rebelión, 21/04/2015)

17.3.15

En Alemania, el 25 % de la gente asalariada es "pobre". Tras Lituania, el segundo país de Europa con más trabajadores pobres

"(...) Quien trabaje a tiempo completo cobrando 8,5 €/hora, al final del mes llegará a cobrar 1.500 € brutos (es decir, antes de que se le deduzcan los impuestos)… lo que es mucho para morir pero muy poco para vivir. 

El salario neto se queda justo por encima de las prestaciones sociales mínimas (reforma Hartz IV). Pero, sobre todo, este salario mínimo es insuficiente para poder generar una pensión digna que permita proteger de la pobreza a la gente cuando se jubila.

La reivindicación del presidente del sindicato de servicios Ver.di, Frank Bsirske, que reclamaba un salario mínimo de 10 €, exigiría disponer de un trabajo a tiempo completo durante 45 años (!) para alcanzar una pensión ligeramente superior a las prestaciones sociales mínimas. 

Ahora bien, cada vez hay menos gente que pueda completar una vida laboral de 45 años. Ulrich Schneider, director general del Paritätischer Wohlfahrtsverband (asociación mixta para el bienestar social), declaró que haría falta un salario superior a 13 € para no caer en la pobreza cuando la gente se jubila.

 Y que, incluso en ese caso, 13 € serían insuficiente si la gente no logra disponer de un empleo a tiempo completo durante décadas. Cada vez hay menos asalariados, y sobre todo asalariadas, que puedan llegar a eso/1.

El 25 % de la gente asalariada es "pobre"

Según las estadísticas oficiales, en Alemania, incluso tras la introducción del salario mínimo de 8,50 €/hora, el 25º% de la gente asalariada vive por debajo del umbral de pobreza. La explicación de este dato se encuentra en que ese porcentaje de gente gana dos tercios del salario medio. 

En lo que respecta al porcentaje del sector con salarios más bajos entre el conjunto de la gente asalariada, Alemania, país rico considerado a menudo como modelo por sus logros económicos, se sitúa en segundo lugar (tras Lituania) en el seno de la UE. El porcentaje de este sector salarial respecto al conjunto de la gente asalariada es menor en Bélgica, Francia, Italia y en los países escandinavos). (...)

El sindicato DGB, ha puesto en marcha hasta finales de marzo de 2015 una línea telefónica especial (hotline salario mínimo) y cada día hay cientos de llamadas de gente que se queja del hecho de que se les paga por debajo del salario mínimo. Muchos patronos pretenden, por ejemplo, que el salario mínimo de 8,50 € no es aplicable a los "mini-empleos" inferiores a 450 euros por mes. Pero no es cierto.

Algunas empresas han dejado de pagar un salario/hora; pagan por trabajo realizado (destajo). Sobre todo en el sector hostelero o en el sector de limpieza en los hoteles, que son pagados a menudo por habitación limpiada. Esto no puede ser legal más que en el caso de que el salario que obtengan de esta forma sea igual al salario mínimo/hora. 

Pero ¿quién lo controla? Otros patronos evitan el salario mínimo reduciendo oficialmente el tiempo de trabajo a 20 ó 30 horas. En Berlín, por ejemplo, jamás se ha visto tanto obrero de la construcción a tiempo parcial como ahora. ¿Qué impedirá a la patronal que trabajen 40 ó 40 horas de hecho por semana?  (...)

En este libro libro, 14 autores muestran la realidad cotidiana de la gente de "abajo", de quienes trabajan duramente bajo condiciones deplorables ganando muy poco dinero. En inglés, se les llama "trabajadores pobres" (working poor): gente que es pobre a pesar de disponer de un trabajo, incluso a tiempo completo, y que vive por debajo del umbral de la pobreza.

El título del libro Die Lastenträger, es difícil de traducir, implica un juego de palabras, difícil de reproducir en otras lenguas. Lastenträger es aquella gente que curran duro, transportando cargas pesadas como los Culí (cargadores) en la antigua China, y ganan muy poco dinero. 

La palabra hace pensar a otro juego de palabras que opera en la ideología neoliberal para justificar las terribles desigualdades sociales en Alemania: Leistungsträger. La Leistung es el trabajo realizado, pero también la habilidad profesional. 

Los Leistungsträger (proveedores de servicios), que en la sociedad neoliberal están considerados como los verdaderos productores de riqueza, son quienes tienen la responsabilidad, quienes cumplen las funciones de dirección, especialistas, expertos, independientes muy capaces en las profesiones liberales, etc., que, para decirlo todo, ganan mucho dinero y disfrutan de una buena vida. 

Los Lastenträger se sitúan frente a los Leistungsträger, los hombres y mujeres que dan pena a los pretendidos hombres capaces, que, en realidad, no son los productores de la riqueza.

Los reportajes del libro hablan de los trabajadores y trabajadoras en en los sectores de la limpieza, de la venta por correspondencia (como Amazon), de la geriatría móvil, de la paquetería, de los mataderos, de la venta en los supermercados e, incluso, del transporte de dinero.

 Se describen realidades que retrotaen a los orígenes del modo de producción capitalista -jornada de trabajo de hasta 15 h por no más de 1.000 € al mes, o 5€ por hora, despidos por haber faltado un día al trabajo por enfermedad, despidos inmediatos por intentar resistir o protestar, etc.

 El libro habla también de los obreros contratados por sub-contratas que trabajan para Mercedes en Stuttgart ganando la mitad que su colegas con contrato de trabajo normal, y de representantes sindicales (Betriebsräte) que se burlan y aceptan siempre nuevas medidas de "externalización" que generan de condiciones de trabajo y remuneración del trabajo escandalosas en sus empresas.

En realidad, la nueva ley sobre el salario mínimo no va a cambiar la situación. En el libro de Wallraff se describen toda una serie de lagunas que permiten el mantenimiento de un amplio sector de bajos salarios, incluso bastante más bajo que el salario mínimo oficial de 8,50 por hora."                   (Manuel Kellner , Viento Sur, en Rebelión, 17/03/2015)

3.7.14

Devaluando a la gente... nadie está a salvo de la pobreza en Europa

"Nadie está a salvo de la pobreza en Europa. ¿Porqué? Porque crece el trabajo de pocas horas, disminuye el salario y se suprimen derechos laborales mientras el paro se hace crónico en buena parte de países. Entonces se cuenta hasta el céntimo, o se va a vivir con los padres o, los más afortunados, alquilan una habitación en piso compartido.

 Pero no se pueden afrontar gastos imprevistos ni pagar la calefacción en invierno. A duras penas, alimentarse y con frecuencia se recurre a Cáritas o a un banco de alimentos para poder comer los últimos días del mes. Se viste la misma ropa aunque esté deteriorada y se calzan los mismos zapatos con un agujero en la suela. Y ni un euro para ocio: tomar un café en un bar es un lujo…  (...)

En España y Europa aumentan las trabajadoras y trabajadores con empleo, pero sueldos muy bajos. Salarios de pobreza. Lo que destruye la creencia de que tener un empleo en países desarrollados supone bienestar. Por el contrario, tener un trabajo ya no evita la pobreza en el capitalismo.

 Parecía ser solo propio del mundo subdesarrollado, pero esa penuria llegó también a Europa.

Y, en el Reino de España, el gobierno del Partido Popular alardea de reducir el número de parados, pero no explica que el paro baja poco y, además, con empleos de salarios miserables. Casi una cuarta parte de personas en riesgo de pobreza de este país tiene un empleo. Pero no la libra de ser pobre.

 Porque el modelo de crecimiento se basa precisamente en alta precariedad laboral y salarios de miseria. Los fuertes recortes sociales son la otra base del crecimiento para las élites económicas.

Pero no solo hay trabajadores pobres en España. En Francia, tres millones y medio de asalariados necesitan ayuda alimentaria para sobrevivir, porque la pobreza del país ha crecido y ya es superior a la de hace veinte años. 

 En Alemania más de ocho millones de trabajadores ganan menos de 450 euros mensuales. En 1995 el sector precario con sueldos muy bajos era un 15% , hoy es 25%. Una cuarta parte.(...)

 Harvey lo llama acumulación (de capital) por desposesión (de la mayoría). Y el humorista El Roto lo expone con su clarividente acidez cuando uno de sus personajes grita: Si no se puede devaluar la moneda, devaluemos a la gente. (...)"     (Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid, 30/06/2014)

8.5.14

¿Por qué mueren los niños? En el Reino Unido

"En la edición The Guardian  del 3 de mayo se insistía en la noticia de que el Reino Unido tiene una de las tasas de mortalidad más altas de Europa occidental entre los niños menores de cinco años. 

Los datos están extraídos de un estudio internacional cuyos autores expresan su sorpresa por las malas cifras para un país que sigue blasonando de “asistencia sanitaria universal y gratuita”. 

Sin embargo, a tenor de los resultados, parece obvio que sus políticos deberían preguntarse por los efectos de la introducción de criterios mercantilistas con la progresiva desaparición de pediatras y obstetras, la privatización de la gestión sanitaria e introducción en el NHS de objetivos nocivos a todas luces como los de competitividad o el partenariado privado-público sobre (y contra) los seres más indefensos, los niños y niñas, que sufren y mueren por los desvaríos neoliberales en la sanidad.

No son palabras: los hechos son demasiado lamentables. El Reino Unido tiene la segunda peor tasa de mortalidad infantil en Europa occidental después de Malta, con siete muertes por cada 1.000 nacimientos según el Institute for Health Metrics and Evaluation de Seattle.

(...) a pesar de que las razones probablemente sean complejas, no hay que olvidar la mala organización de los servicios de salud infantil en el Reino Unido, donde las tasas de mortalidad de niños menores de cinco años son altas en casi todas las etapas -en los primeros seis días de vida, entre un mes y un año de edad y entre un año y cuatro años de edad.

Por ello, Horton añadió: “Hasta que nuestros políticos entiendan que las condiciones de salud de los niños -la salud de la próxima generación de ciudadanos británicos- son graves, los recién nacidos y los niños y niñas seguirán sufriendo y muriendo innecesariamente”.

Más allá de las estadísticas (en este caso nada frías) otra parte de la explicación de la alta tasa de mortalidad infantil nos la da Sarah Boseley, que dirige la sección de sanidad de The Gardian, al relacionar la muerte de los bebés, niños y adolescentes con las desigualdades y la pobreza.

 Boseley escribe: “La muerte de un niño es siempre una tragedia. Las muertes evitables de miles de niños menores de cinco años, cada año de edad en el Reino Unido es un escándalo, en opinión del Real Colegio de Pediatría y Salud Infantil (RCPCH) y la Oficina Nacional de la Infancia, que afirman que las culpables son las crecientes desigualdades de la sociedad británica que dejan a muchas familias en la pobreza y la privación.

Los datos del Informe “¿Por qué mueren los niños?” se desglosan por etapas de vida. El Reino Unido presenta malas ratios especialmente en los primeros seis días de vida, de un mes a un año y -lo peor de todo- de uno a cuatro años. Las razones son un poco diferentes, pero hay un factor de vínculo excepcional: las muertes aumentan con la privación socioeconómica.

(...) A pesar de que enfermedades como el cáncer son raras en niños, cuando aparecen pueden ser fatales y pueden ser difíciles de diagnosticar en primaria. En nuestro afán de defender el NHS en los últimos años, dice, hemos omitido poner a los niños en el centro de nuestras preocupaciones. 

 “¿No deberíamos estar pensando en un modelo de atención en el que los pediatras acompañaran el trabajo de los médicos de atención primaria?”. Y la misma lección se debe aprender en otras áreas ya que la reorganización sanitaria es, obviamente, un largo camino por recorrer, pero el enfoque en las comunidades más pobres es urgente, por todo lo que sabemos acerca de la salud y las muertes infantiles. (...)"       (Àngels Martínez Castells, Attac España, 07/05/2014)

28.3.14

España, sólo superada por Rumanía como país de la UE con mayor pobreza infantil

"España es el segundo país de la Unión Europea (UE) con el mayor índice de pobreza infantil, superado solo por Rumanía, según revela el informe de Cáritas Europa, presentado este jueves en Atenas, sobre el impacto social de las medidas de austeridad aplicadas en los países más golpeados por la crisis, según recoge Efe.  (...)

En España, el riesgo de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en 2012 en el 29,9%, casi nueve puntos por encima de la media de la UE, que estuvo en el 21,4%, según datos de 2013 de Eurostat. De 2011 a 2012, la tasa de pobreza en este sector de población aumentó del 15,6% al 19,4%.  (...)

Estas cifras sitúan a España, junto con Rumanía, a la cabeza de los países con mayor índice de pobreza infantil, seguidos por Bulgaria y Grecia, en tercer y cuarto lugar respectivamente. "La gente más vulnerable es la que está pagando las consecuencias de la crisis", destacó Nuño.

El informe alerta de que España tiene la mayor tasa de abandono escolar prematuro de la UE, un 24,9% frente a un 12,7% de media europea en 2012. Aunque entre 2009 y 2012 se produjo un descenso del abandono escolar prematuro, éste sigue siendo un problema importante, especialmente en algunas regiones como Andalucía, donde la tasa es superior al 30%.

El dato es alarmante si se tiene en cuenta que la educación se postula como el sistema capaz de combatir la transmisión intergeneracional de la pobreza, dice el informe.

Cáritas define a la población española como una de las más afectadas por la crisis económica, pues mientras la tasa de pobreza media entre países comunitarios fue del 25,1% en 2012, España registró un 28,2%, lo que se traduce en alrededor de 13 millones de personas en esta situación. (...)"           (Vox Populi, 27/03/2014)

18.10.13

La mitad de los españoles sólo puede pagarse la casa y la comida

"Casi la mitad de los españoles, un 48%, sólo pudo afrontar el año pasado los gastos relacionados con vivienda, comida y productos básicos, según un informe realizado por Nielsen sobre el “Impacto de la inflación en el comportamiento del consumidor”.

Nielsen ha destacado que los datos son “muy similares” a los ofrecidos por el conjunto de la Unión Europea (UE), donde el ratio de los ciudadanos que sólo pueden afrontar gastos en vivienda, ropa y comida asciende al 52%.

Países donde la coyuntura macroeconómica es “teóricamente mejor que en España como Francia o Alemania”, el porcentaje de ciudadanos que únicamente pueden permitirse el gasto básico es mayor al caso español y la media europea, al situarse en el 63% y 59%, respectivamente.

En el caso del resto de países de la UE, por detrás de Francia y Alemania, se encuentran Grecia (51%) e Italia (46%). Asimismo, en España, un 42% afirmó que “gastó normalmente permitiéndose algún capricho”, mientras que el 10% restante “gastó abiertamente sin preocuparles la situación económica”.

El 71% de los españoles consultados indicó que no puede afrontar una subida de precios en los alimentos sin descuidar otras partidas del presupuesto familiar. En el caso de otros países,  el 57% de los alemanes, el 76% de los franceses y el 64% de los italianos se ven obligados a valorar esta situación al planificar el presupuesto familiar.

 “Alarmante es la situación de los griegos donde la crisis ha impactado con mayor virulencia, ya que el 87% de las familias sufren dicha circunstancia”, ha destacado Nielsen.

Preguntados por un eventual incremento en el precio de los alimentos, los españoles quitarían de su presupuesto las cenas fuera de casa (66%), la compra de ropa y accesorios (58%) o la partida para ocio (44%). Otros capítulos donde se reduciría el gasto es en viajes o vacaciones (43%), o servicios de comunicación (42%).

Por el lado contrario, las partidas donde menos reducirían gastos son el cuidado infantil (2%), la educación (5%), la ropa de niños (7%), salud (8%), o el pago de créditos, ya que el 11% de los encuestados o no puede o no quiere afrontarlos.

Otra de las tendencias observadas en el informe realizado por Nielsen pone de manifiesto que ante un posible aumento en el precio de los alimentos, los españoles reducirían su gasto en productos como bebidas alcohólicas (63%), dulces y galletas (70%), patas fritas y ‘snacks’ (69%) e incluso comida preparada a domicilio (69%). En cambio, los consultados no cambiarían sus hábitos de compra en lácteos (75%), carne (74%), o frutas y verduras frescas (72%), aunque se constate una subida en sus precios."           (El Plural, 12/10/20º3)