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18.11.10

Las pensiones... y el empleo de los jóvenes

"Tercera simplificación.

El futuro sostenimiento de las pensiones depende de aumentar la edad de jubilación y/o de ampliar los años de cotización. Es una obviedad que vivimos más y que, en consecuencia, cada vez habrá más pensionistas.

También es cierto que el gasto en pensiones ha crecido. Pero esto es simplificar el problema. Hace unos días escuché a la ministra de Economía comparar el gasto actual con el de hace unos años y la diferencia era importante.

Lo que se omitió es cuánto había crecido la riqueza del país en ese mismo periodo. Esta es la relación relevante. Por ejemplo, en 1993 -año depresivo- el gasto en pensiones era del 10,3% del PIB; para el 2011 (año bajo del ciclo) está previsto un gasto del 10,6% del PIB -un aumento del 0,3% en 18 años-. Sin embargo, en el año 2003 -año alto del ciclo- el gasto fue del 8,8% del PIB.

¿Qué nos indican estos datos? Pues que en la sostenibilidad del sistema influyen bastante más que la edad de jubilación asuntos como el crecimiento del PIB, la productividad, la tasa de actividad, el ciclo económico, el nivel de salarios, la tasa de natalidad.

¿Por qué Francia o Suecia tienen una tasa de natalidad superior a la española? No será porque protegen mejor a las familias. Este Gobierno ha hecho mucho en este sentido pero no es suficiente.

También tenemos que preguntarnos por qué el debate se sitúa en ampliar de 65 a 67 años la edad de jubilación, cuando la edad media efectiva es de 63 años. ¿Por qué no se toman medidas para que esta media aumente? Tomando disposiciones eficaces que impidan las jubilaciones anticipadas parciales (cerca de 40.000 al año): método de aligerar plantillas a costa del gasto en pensiones.

¿Se ha calculado el efecto sobre el empleo de los jóvenes del aumento de la edad de jubilación? Todos los años se jubilan unas 270.000 personas que, en principio, hay que reponer.

¿Qué pasaría si retrasamos su salida del mercado laboral? También es lícito cuestionarse por qué hay alarma cuando gastamos alrededor de un 10% en pensiones, cuando Francia gasta un 13%." (NICOLÁS SARTORIUS. Simplificaciones. El País, opinión, 15/11/2010, p. 27)

El paro, la temporalidad, es culpa del ladrillo, no de los tipos de contratos

"Primera simplificación.

El mayor paro español obedece a nuestro mercado laboral: despido caro, rigidez de la negociación colectiva, excesiva temporalidad; etcétera. Luego, modifiquemos las leyes que rigen el mercado laboral, es decir, abaratemos el despido, permitamos que las empresas se descuelguen de los convenios, etcétera y en el futuro se creará más empleo... cuando crezca la economía. (...)

La prueba es que con este mercado laboral hemos estado cerca del pleno empleo y aun hoy hay comunidades autónomas con el mismo desempleo que en Europa. El problema lo tenemos en un modelo económico deficiente en aspectos relevantes que, con el desmadre del ladrillo, se ha desatinado aún más.

Lo que convendría preguntarse es por qué, con las mismas leyes laborales, en Canarias y Andalucía, hay cerca de un 30% de paro; en Extremadura, Murcia, Valencia, más de un 20%, y, sin embargo, en el País Vasco, Navarra, La Rioja, Cantabria, Aragón y Asturias entre un 10% y un 14%, similar al desempleo europeo. Quizá esta diferencia radique en que en ciertas zonas de España hay un tejido productivo más sólido y en otras, en cambio, más volátil por el peso excesivo de la construcción o la hostelería.

La pérdida de empleo se ha debido al impacto de la crisis y a que era insostenible construir cerca de 900.000 viviendas al año. El exceso de temporalidad obedece a que por la naturaleza de esos sectores la mayor parte de la mano de obra es temporal: cuando la obra termina finiquita el trabajo; en temporada baja, escasea el empleo en la hostelería. Fenómeno que se acentúa, en nuestro caso, por el abuso de la subcontratación.

Y esto no es un problema del mercado de trabajo, sino que tenemos que cambiar nuestro modelo productivo. " (NICOLÁS SARTORIUS: Simplificaciones. El País, 15/11/2010, p. 27)

2.4.09

Solución, un estado del bienestar mundial

"Me preocupa cuando oigo hablar solamente de crisis financiera o de crisis económica. Por supuesto que estas crisis existen. Las manifestaciones son obvias y dolorosas. Pero lo que tenemos delante es el hundimiento de un modelo de capitalismo que no ha estado gobernado por la política, sino que ha estado en manos de una élite mundial, sobre todo financiera, descontrolada, que ha buscado su único beneficio.

No es cosa, pues, de codicia -que se supone-, sino de carencia de control democrático y de equidad a nivel mundial y en la mayoría de los países. Lo peligroso es que esas élites, salvo excepciones, siguen siendo las mismas y con las mismas ideas.

Porque, ¿dónde ha quedado la eficiente asignación de recursos de los mercados, la superioridad de lo privado sobre lo público, los criterios del famoso consenso de Washington? Toda esta seudoideología con la que nos han estado martilleando bajo la forma de pensamiento único nos ha conducido a la ruina más absoluta. Una vez más se ha demostrado que el capitalismo, sin la supervisión creciente -como creciente es la concentración de éste- de los poderes públicos democráticos, conduce a la depredación de las personas y de la naturaleza.(...)

¿No sería mucho más eficiente para la economía real dedicar una parte de esas ingentes masas de dinero al desarrollo global? Algo así hizo y hace la Unión Europea con la Europa del Sur y del Este. Ese método debería extenderse a nivel global, junto con Estados Unidos, Japón, China y otros.Habría sido oportuno intentar un European Deal, con participación de patronal y sindicatos. Pero ni tan siquiera ha sido factible una cumbre sobre el empleo, como proponía la Comisión. (...)

Miles de millones a los bancos y miles de trabajadores al paro es una mezcla explosiva. (...)

De esta crisis se puede salir con más de lo mismo o con otro modelo, más democrático, más social y, desde luego, sostenible. Creo que la época en que EE UU y Europa hacían y deshacían está superada. Hay que democratizar todas las instituciones internacionales; fomentar los procesos de integración regional que vaya creando una red de gobernanza coordinada global; apostar por un nuevo paradigma energético basado en las energías limpias; establecer nuevas reglas en el comercio mundial que incluya cláusulas de cohesión social; acabar con los paraísos fiscales, que son un auténtico robo a los fiscos, ¡y la gente se sigue preguntando dónde está el dinero! En una palabra, ir creando, paulatinamente, un Estado del bienestar global, única manera, en mi opinión, de mantener a la larga el que disfrutamos en Occidente.

Esta gran operación de crear un nuevo modelo de desarrollo democrático, social y sostenible tienen que liderarla las fuerzas progresistas, políticas y sociales, pasando a la ofensiva en el terreno de las ideas, de los valores, de las políticas y de las alianzas." (NICOLÁS SARTORIUS: Un Estado de bienestar global. (El País, ed. Galicia, Opinión, 30/03/2009, p. 31 )

22.9.08

La Guerra de Georgia de este verano ¿A petición de Cheney

“El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos mantiene que la propia Georgia ha minado sus aspiraciones de adhesión a la Alianza Atlántica: "Desafió abiertamente a su principal patrocinador, Estados Unidos, al intentar recuperar sus territorios perdidos sin tener capacidad para hacerlo en solitario y luego pide que Occidente arregle el desastre". (El País, ed. Galicia, Internacional, 20/09/2008, p. 3)

“El embrollo georgiano es una derivación de la política democrática. La temeraria incursión de Saakashvili en Osetia del Sur, donde las fuerzas rusas se encuentran estacionadas desde hace 16 años en virtud de acuerdos internacionales, fue espoleada seguramente por algunos elementos del Gobierno de Bush, con la esperanza de perjudicar a Obama en plena campaña para las presidenciales. El resultado ha sido un conflicto que aumenta el control de Rusia sobre la circulación de petróleo en la región y fortalece a Irán en Asia central. Si la promesa de apoyar a Georgia que hizo Dick Cheney era un movimiento de ficha en el Gran Juego, fue espectacularmente imprudente. (…)

En Ucrania, está en juego incluso más. Profundamente dividido y con una gran base naval rusa en el puerto de Sebastopol, en Crimea, el nuevo Estado acabará seguramente desgarrado si se intenta arrancarlo de la esfera de influencia de Rusia. El país se convertirá en un campo de batalla y las grandes potencias acabarán inmersos en él. Jugar en estas condiciones con las nociones wilsonianas de autodeterminación es coquetear con el desastre.” (JOHN GRAY: Los riesgos de la ampliación de la OTAN. El País, ed. Galicia, Opinión, 20/09/2008, p. 25)

“En reciente declaración a este diario, el ministro Moratinos señaló, con acierto, que Rusia ya no es la URSS pero tampoco la Rusia de Yeltsin. (…)

Es evidente que Rusia, como núcleo central de la antigua URSS, perdió la guerra fría con la implosión de ésta en 1991. Pero no la perdió en el campo de batalla y, en consecuencia, conservó una considerable potencia militar. A partir de aquí, los EE UU y la UE podían adoptar dos estrategias bien distintas que conducían a resultados bien diferentes. La que podemos llamar, metafóricamente, modelo post Primera Gran Guerra y modelo post Segunda Guerra Mundial. En el primer caso, los aliados impusieron a Alemania condiciones muy gravosas -Tratado de Versalles- que exacerbaron sentimientos de agravio ultranacionalistas que, adecuadamente manipulados, trajeron consecuencias aberrantes. Aprendida la lección, al terminar la Segunda Guerra Mundial, los aliados se aplicaron en la ayuda -Plan Marshall- a la reconstrucción de Alemania, y el resultado no ha podido ser más positivo. (…)

Según Gorbachov -nadie le ha desmentido- la URSS aceptó la unificación de Alemania y su ingreso en la OTAN a condición de que ésta no se extendiese hasta sus fronteras. (…)

Mientras EE UU se ha ido debilitando por la crisis económica, los déficits abismales y las guerras de Irak y Afganistán, otros se han ido fortaleciendo, entre ellos la Rusia de Putin. (…)

Es cierto que la reacción rusa ha sido desproporcionada. No obstante, que esto se diga por los que bombardearon Belgrado e invadieron Irak es un sarcasmo. El presidente de Georgia, por muy pro occidental que sea, fue un irresponsable y un aventurero al atacar la capital de Osetia, matar a soldados rusos y destruir buena parte de Djinvali. La reacción rusa no ha sido, desde luego, la de la era Yeltsin -aceptar lo que venía de occidente- pero tampoco la de la URSS, pues en ese caso Shaakasvilly no estaría donde está y Georgia no sería independiente. Comparar la reacción rusa con Budapest 56 o Praga 68 es no entender nada o actuar de mala fe. (…)

Ahora, lo más urgente es que Rusia se retire de Georgia -que en mi opinión lo hará gracias a la UE- y evitar una nueva guerra fría. Para conseguirlo la UE -que tiene intereses propios- debería estudiar con seriedad y urgencia cómo incluir a Rusia en la solución de los problemas paneuropeos de desarrollo económico, energético, medioambiental y, sobre todo, de seguridad colectiva.” (NICOLÁS SARTORIUS: Crisis rusa: los errores se pagan. El País, ed. Galicia, Opinión, 22/09/2008, p. 35)

25.2.08

Segregación cultural, la del contrato para las buenas costumbres de los inmigrantes ¿E os galegos, tamén teremos que ser bueniños?

“Inmigración, velo, laicismo o, lo que es lo mismo, ley, fe y democracia. "En estos temas hay mucha confusión. Una cosa es multiculturalismo y otra la multilegislación. Ni se puede situar la firma de un contrato por encima de la Constitución como quiere Rajoy ni llevar la segregación cultural también al terreno legal como ha apuntado el arzobispo de Canterbury. Eso es la negación total del principio de integración y de ciudadanía". En su opinión, la polémica no sería tal si "los inmigrantes pudiesen votar, al menos en las elecciones municipales. Los partidos se cuidarían mucho de atacar a cuatro millones de votantes". (NICOLÁS SARTORIUS: "Bush ha arrastrado a Europa a un acto ilegal". El País, ed. Galicia, Internacional, Madrid - 23/02/2008. p. 4)