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6.11.25

Los votantes holandeses se han dejado seducir por el optimismo de un patriotismo progresista. Cinco estrategias definieron ese éxito: Adopta una mentalidad de "sí se puede"... Sé orgullosamente patriótico... Quítate los guantes cuando sea necesario, y pelea... Cuenta una historia económica sin disculpas desde la izquierda. los datos de las encuestas de los Países Bajos revelan cuán de izquierda son muchos en cuestiones económicas. La mayoría de los votantes de casi todos los partidos holandeses apoyan gravar menos el trabajo y más el capital. En consecuencia, D66 hizo campaña por un impuesto sobre herencias y donaciones más progresivo, la abolición de una deducción de intereses hipotecarios regresiva y, sobre todo, mayores recompensas por el trabajo. El partido incluso propuso un impuesto a los millonarios. Y funcionó... Unión, no división. Los progresistas que están de acuerdo entre sí en el 80% de los temas a menudo se fijan en el 20% donde difieren. Jetten rompió con ese hábito... Desde 2012, el bloque progresista en general ha ido disminuyendo constantemente. Jetten logró llegar al electorado de derecha y construir una gran unión. Los escépticos insistirán en que cualquier coalición que Jetten lidere será inevitablemente menos progresista que su manifiesto. Pero eso no es el punto... En un país cansado del cinismo y desinspirado por la tristeza de la izquierda, Jetten pudo demostrar que el optimismo no es ingenuo, que la confianza no tiene que ser conservadora y que la esperanza, bien argumentada y firmemente sostenida, no es una señal de debilidad sino una fuente de fortaleza (Simon van Teutem, The Guardian)

 "Los progresistas a menudo tratan el patriotismo como algo radiactivo. Las banderas y los himnos se dejan a la derecha populista. Pero el partido centrista D66, que casi triplicó sus escaños en las elecciones holandesas de esta semana y parece estar listo para formar el próximo gobierno en los Países Bajos, ha demostrado que es posible otro enfoque.

Bajo el liderazgo de Rob Jetten, utilizó lo que podríamos llamar patriotismo progresista, y los votantes respondieron. Cinco estrategias definieron ese éxito. Los políticos de toda Europa podrían aprender una o dos cosas.

1 Adopta una mentalidad de "sí se puede".

Durante años, la izquierda holandesa a menudo ha sonado como un padre quejumbroso: "no se puede", "no se hará", "imposible". Jetten cambió el guion. Su mensaje no fue: "El mundo está condenado, así que debemos dejar de hacer todo, desde volar hasta comer albóndigas o incluso tener hijos". En cambio, les dijo a las personas: "Este país puede hacerlo mucho mejor, así que ¿por qué no empezar?"

El eslogan prestado de Jetten, het kan wél, era una torpe traducción al holandés del "sí, podemos" de Barack Obama. Pero el mensaje positivo resonó. Resonaba con la filosofía Yimby popularizada por los escritores estadounidenses Ezra Klein y Derek Thompson: "Sí en mi patio trasero". Una civilización obsesionada con evitar todo mal posible se vuelve incapaz de hacer cualquier bien medible.

2 Sé orgullosamente patriótico

 Durante años, el nacionalismo fue considerado un dominio de la derecha. Las expresiones de orgullo fueron cedidas al partido de extrema derecha PVV y a las protestas de los agricultores. En los círculos progresistas, decir que uno estaba "orgulloso de los Países Bajos" corría el riesgo de resonar con un eslogan trumpiano de "Primero los Países Bajos".

D66 rompió con esa autocrítica mal entendida. Demostró que se puede estar orgulloso de un país que se encuentra entre los más felices del mundo sin excluir a las minorías ni vilipendiar a los forasteros. En el congreso del partido D66, Jetten se mostró radiante bajo una ondeante tricolor holandesa.

En los debates, acorraló al líder del PVV, Geert Wilders, al adoptar un nuevo tipo de orgullo: el patriotismo progresista. No: "Tú defiendes a los Países Bajos mientras yo defiendo a la UE, la ONU o el derecho internacional", sino más bien: "Defendemos a los Países Bajos en nuestros propios términos".

3 Quítate los guantes cuando sea necesario

 Una cosa destacó durante los debates. Mientras otros líderes de izquierda y centristas intentaban sonar como primeros ministros, Jetten se quitó los guantes. Se enfrentó implacablemente a Wilders sobre los detalles de las políticas del PVV, desde la crisis climática hasta la migración.

Muchos líderes temen que los intercambios acalorados envenenen el ambiente político. "Cuando ellos bajan, nosotros subimos" sigue siendo un mantra para muchos liberales.

Pero las elecciones están destinadas a exponer las diferencias de políticas, y más aún en un parlamento con 15 partidos. Jetten evitó peleas innecesarias con partidos ideológicamente adyacentes y se centró en cambio en su opuesto polar.

4 Cuenta una historia económica sin disculpas desde la izquierda.

Dado el número de personas que votan por la derecha en cuestiones culturales, los datos de las encuestas de los Países Bajos revelan cuán de izquierda son muchos en cuestiones económicas.

La mayoría de los votantes de casi todos los partidos holandeses apoyan gravar menos el trabajo y más el capital.

En consecuencia, D66 hizo campaña por un impuesto sobre herencias y donaciones más progresivo, la abolición de una deducción de intereses hipotecarios regresiva y, sobre todo, mayores recompensas por el trabajo.

El partido incluso propuso un impuesto a los millonarios. Y funcionó. Los votantes no tienen miedo de tales políticas; las quieren.

Sin posturas anticapitalistas, sin hablar de decrecimiento, solo ideas socialdemócratas sencillas y tradicionales. Los liberales malinterpretan al público si piensan que los votantes temen tales políticas.

5 Haz un gran campamento.

Los progresistas que están de acuerdo entre sí en el 80% de los temas a menudo se fijan en el 20% donde difieren. Jetten rompió con ese hábito, optando en su lugar por triangular en los temas principales, incluida la inmigración, construyendo una coalición de votantes amplia, aunque imperfecta.

Según las cifras de Ipsos I&O, el 20% de quienes votaron por D66 en estas elecciones provenían de la alianza de izquierda moderada GroenLinks/PvdA, el 13% del NSC de centro-derecha, el 11% del VVD de derecha, el 9% eran votantes anteriores que no habían votado antes y hasta el 7% había respaldado al PVV de extrema derecha.

Desde 2012, el bloque progresista en general ha ido disminuyendo constantemente. Jetten logró llegar al electorado de derecha y construir una gran carpa.

Los escépticos insistirán en que cualquier coalición que Jetten lidere será inevitablemente menos progresista que su manifiesto. Pero eso no es el punto.

Jetten entendió que la esperanza se vende. Mientras que el otro partido anteriormente liberal, el VVD, ahora más una fuerza conservadora, se volvió cada vez más sombrío y adoptó los temas del PVV, Jetten abrió las cortinas. En un país cansado del cinismo y desinspirado por la tristeza de la izquierda, Jetten pudo demostrar que el optimismo no es ingenuo, que la confianza no tiene que ser conservadora y que la esperanza, bien argumentada y firmemente sostenida, no es una señal de debilidad sino una fuente de fortaleza."

(Simon van Teutem, Revista de prensa, 04/11/25, fuente The Guardian )

15.10.25

Cousas veredes... El pillaje contra las empresas chinas en ¡Países Bajos! El gobierno neerlandés declaró que había tomado una decisión “completamente excepcional” al intervenir una filial de la empresa china Wingtech, Nexperia, por seguridad nacional... el comunicado del gobierno neerlandés no explicaba por qué las operaciones de la empresa suponían algun tipo de riesgo... Las acciones del gobierno neerlandés contra Nexperia son extremadamente atroces, van mucho más allá de las regulaciones comerciales normales e implican una flagrante coerción política y connotaciones discriminatorias con la patente de corso de la “seguridad nacional”, no vacilando en acabar con la sacrosanta propiedad privada y los derechos de los accionistas, la economía de mercado y, en definitiva, todas y cada una de las normas que la Unión Europea ha proclamado de forma solemne... No es un choque entre el gobierno neerlandés y una empresa china, sino una flagrante violación de las normas internacionales por parte de Países Bajos... El lunes, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino montó en cólera y las represalias no tardarán en aparecer (mpr21)

 "Estados Unidos tose y sus acólitos europeos se resfrían. El domingo el gobierno neerlandés declaró que había tomado una decisión “completamente excepcional” al intervenir una filial de la empresa china Wingtech, Nexperia, con el mismo pretexto sagrado de siempre: la seguridad nacional.

El 30 de septiembre el Ministerio de Economía neerlandés restringió las decisiones comerciales de Nexperia y sus filiales, privando así a los accionistas chinos del control sobre su empresa.

Posteriormente, Wingtech emitió un comunicado protestando contra este trato discriminatorio hacia las empresas chinas. Es un caso grave de acoso por parte del gobierno neerlandés a una empresa de chips controlada por China.

El objetivo es confiscar el capital y los activos tecnológicos que las empresas chinas han acumulado a lo largo de los años. El expolio forma parte de la guerra económica y reviste la forma de un auténtica “piratería informática”. La BBC señaló que el comunicado del gobierno neerlandés no explicaba por qué las operaciones de la empresa suponían algun tipo de riesgo.

El Financial Times asegura que las restricciones impuestas a China por el Departamento de Comercio de Esrados Unidos en septiembre ha exacerbó las tensiones entre los países occidentales y China en el sector de las altas tecnologías. La agencia Bloomberg reconoce que la caza emprendida contra las empresas chinas intensificarán aún más las tensiones entre China y la Unión Europea.

Las acciones del gobierno neerlandés contra Nexperia son extremadamente atroces, van mucho más allá de las regulaciones comerciales normales e implican una flagrante coerción política y connotaciones discriminatorias con la patente de corso de la “seguridad nacional”, no vacilando en acabar con la sacrosanta propiedad privada y los derechos de los accionistas, la economía de mercado y, en definitiva, todas y cada una de las normas que la Unión Europea ha proclamado de forma solemne.

No es un choque entre el gobierno neerlandés y una empresa china, sino una flagrante violación de las normas internacionales por parte de Países Bajos. La descarada persecución de las empresas chinas por parte de Estados Unidos está generando una preocupación a escala mundial entre los especuladores.

El lunes, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino montó en cólera y las represalias no tardarán en aparecer. El proteccionismo vuelve a estar de moda." 

(mpr21, 10/10/25) 

24.6.24

El chovinismo asistencialista de Wilders... el Partido por la Libertad (PVV), populista de derechas, de Geert Wilders, se convirtió en el partido más grande del país (y cuya popularidad ha crecido desde entonces)... Es el sufrimiento experimentado por gran parte de la población como resultado de estos años de fracasos políticos Mark Rutte, lo que condujo al éxito electoral de la derecha... Los partidos populistas de derechas, en los años 80 y 90, hablaban explícitamente de recortar los presupuestos públicos... ahora se pasan al "chovinismo del bienestar"... es el apoyo explícito de políticas de bienestar social sólidas a un segmento escogido de la población, al grupo étnico/nacional mayoritario dominante del país... Según esta idea, la mayor amenaza para las políticas de bienestar social son los inmigrantes y los refugiados. El chovinismo del bienestar permite a los partidos populistas de derechas dirigir la ira de los votantes por la caída real de los salarios y el desmoronamiento de los Estados del bienestar hacia los grupos minoritarios... Wilders pidió abiertamente un aumento del salario mínimo, la inversión en el sistema de salud pública, la construcción de viviendas sociales, la reducción de la desigualdad y otras políticas profundamente populares que han estado durante mucho tiempo en el corazón de los partidos de izquierda y centro-izquierda... Las políticas de bienestar social prometidas han sido recortadas, silenciadas o están completamente ausentes en el acuerdo de coalición... pero el gobierno de coalición fue capaz de colar varias políticas antiobreras que se anunciaban de forma menos prominente, un recorte presupuestario en educación superior y el recorte de las ayudas al desempleo... Viviendas sociales, aumento del salario mínimo, mayor apoyo a la sanidad pública: este es el pan de cada día de la izquierda socialdemócrata. Sin embargo, el PvdA-Groenlinks fue totalmente incapaz de convencer a los votantes. La izquierda neerlandesa tendrá que hacer un examen de conciencia para entender por qué no ha sido el partido que los votantes buscaban para revitalizar la protección social... En lugar de apelar a políticas vagas y elevadas, la izquierda debe proporcionar un camino hacia ganancias materiales significativas para los ciudadanos (Wouter van de Klippe)

 "Tras meses de tediosas y polémicas negociaciones, la suerte está echada, se ha derramado la tinta y tenemos en nuestras manos el acuerdo de coalición tan reñido que propusieron los cuatro partidos de la coalición neerlandesa a mediados de mayo.

El recién propuesto primer ministro será Dick Schoof, un alto burócrata que ha trabajado durante mucho tiempo en el Coordinador Nacional para la Seguridad y la Lucha contra el Terrorismo (NCTV). Mientras estuvo en el NCTV, tuvo un historial bastante desagradable de espionaje a ciudadanos holandeses, incluyendo el uso ilegal de cuentas falsas en redes sociales y la realización de operaciones encubiertas invasivas en mezquitas de todo el país.

Pero me estoy adelantando.

Para entender cómo hemos llegado hasta aquí hay que dar un paso atrás, recordar la campaña electoral y lo que nos llevó a un momento en el que el Partido por la Libertad (PVV), populista de derechas, de Geert Wilders, se convirtió en el partido más grande del país (y cuya popularidad ha crecido desde entonces, si me permiten añadir).

Catorce años de liderazgo neoliberal

El contexto de las elecciones de 2023 no empieza con el colapso del gobierno anterior. Esta visión superficial traiciona la comprensión de lo que hizo al PVV un partido tan atractivo para una gran parte de la población votante en primer lugar.

 Los Países Bajos llevan más de una década de liderazgo político del partido liberal conservador VVD con Mark Rutte al frente, marcado por una catastrófica crisis de la vivienda, la casi duplicación del número de personas sin hogar desde 2009 y la incapacidad de intervenir de forma significativa durante la dolorosa crisis inflacionista del año pasado. Es el sufrimiento experimentado por gran parte de la población como resultado de estos años de fracasos políticos lo que condujo al éxito electoral de la derecha.

Convenientemente, el VVD fue capaz de fabricar una crisis en las políticas de reagrupación familiar de refugiados para romper la coalición el año pasado, preparando el escenario para las ahora infames elecciones que catapultaron a Wilders a su posición actual. Por supuesto, el colapso de una coalición debido a una crisis migratoria fabricada conduciría a una victoria populista de derechas. ¿Cómo no?

Wilders es descaradamente xenófobo, discriminatorio, islamófobo y contrario a la solidaridad con inmigrantes y refugiados. Aunque las tertulias holandesas se entusiasmen con "el nuevo Geert", yo no he olvidado, y nadie debería hacerlo, al Geert Wilders que lideró a las multitudes en sus llamamientos para que hubiera menos marroquíes y luchó por la prohibición del Corán y las mezquitas.

 Sin embargo, a gran parte de la población le ha encantado la idea de un Wilders recién pulido. Su último personaje profesionalizado es una página del libro de jugadas de la derecha populista contemporánea para "desdemonizar" las políticas de extrema derecha. Lo hemos visto con Meloni, lo hemos visto con Le Pen y no debería sorprendernos verlo con Wilders.

Pero la nueva apariencia del PVV no es la única transformación reciente a la que debemos prestar atención. Recordemos que los orígenes de Wilders se remontan al partido neoliberal y conservador del VVD de Rutte y que su retórica económica le ha seguido durante mucho tiempo. Y, sin embargo, la melodía que entonó en materia de política económica y social en las elecciones del año pasado distaba mucho de ser la típica balada neoliberal.

La amenaza del chovinismo del bienestar

Los partidos populistas de derechas ya no juegan los mismos juegos retóricos que antes. En los años 80 y 90, estos partidos hablaban explícitamente de recortar los presupuestos públicos, recortar los programas sociales, impedir el multiculturalismo y eliminar las burocracias hinchadas. Aunque la animadversión hacia el multiculturalismo se ha mantenido, muchos partidos populistas de derechas han demostrado ser ágiles y han mostrado una significativa inversión de sus puntos de vista hacia las políticas de bienestar social. O al menos, eso es lo que venden durante las elecciones.

 Muchos expertos lo describen como "chovinismo del bienestar". El chovinismo del bienestar es el apoyo explícito de políticas de bienestar social sólidas a un segmento escogido de la población -con mayor frecuencia, el grupo étnico/nacional mayoritario dominante del país-.

Según esta idea, la mayor amenaza para las políticas de bienestar social son los inmigrantes y los refugiados. El chovinismo del bienestar permite a los partidos populistas de derechas dirigir la ira de los votantes por la caída real de los salarios y el desmoronamiento de los Estados del bienestar hacia los grupos minoritarios. Esto da a los partidos populistas de derechas la capacidad de ignorar los fallos políticos fundamentales que han conducido a la degradación de los sistemas de bienestar social a lo largo de las últimas décadas.

Una y otra vez en los debates políticos durante la campaña, Wilders se jactó de que el PVV es el "partido político más social" y pidió abiertamente un aumento del salario mínimo, la inversión en el sistema de salud pública, la construcción de viviendas sociales, la reducción de la desigualdad y otras políticas profundamente populares que han estado durante mucho tiempo en el corazón de los partidos de izquierda y centro-izquierda. Al mismo tiempo, utilizó como arma la fiebre del país contra la inmigración como la razón por la que estos bienes sociales estaban amenazados, al tiempo que acusaba a la izquierda de ser ingenua por ignorar la inmigración.

Promesas de campaña frente a acuerdo de coalición

Tanto si es el resultado de las negociaciones con partidos más conservadores fiscalmente como si el PVV fue realmente tan poco sincero durante toda la campaña, hay una enorme diferencia entre lo que Wilders defendió en campaña y lo que encontramos en el acuerdo de coalición.

Las políticas de bienestar social prometidas han sido recortadas, silenciadas o están completamente ausentes en el acuerdo de coalición. Su promesa de aumentar el salario mínimo no aparece por ninguna parte. ¿Reducción del IVA en frutas y verduras? Desaparecida.

Pero el gobierno de coalición fue capaz de colar varias políticas antiobreras que se anunciaban de forma menos prominente. Entre ellas, un recorte presupuestario en educación superior de casi 1.000 millones de euros al año, un IVA más alto para los periódicos, el incendio del presupuesto de la radiotelevisión pública y el recorte de las ayudas al desempleo. En una entrada de blog, la mayor confederación sindical del país (FNV) calificó el acuerdo de coalición de "ataque al Estado, la solidaridad y los sindicatos".

A pesar de los llamamientos retóricos hacia la clase trabajadora durante la campaña, está claro: este no es un acuerdo de coalición para la clase trabajadora. Pero aquí es donde el espectro de las elecciones nos acecha más profundamente: si los votantes buscaban estas políticas de bienestar social, ¿por qué volverse hacia Wilders y no hacia la izquierda?
Pan duro y mantequilla podrida: ¿dónde está la izquierda?

Viviendas sociales, aumento del salario mínimo, mayor apoyo a la sanidad pública: este es el pan de cada día de la izquierda socialdemócrata. Sin embargo, el PvdA-Groenlinks fue totalmente incapaz de convencer a los votantes. La izquierda neerlandesa tendrá que hacer un examen de conciencia para entender por qué no ha sido el partido que los votantes buscaban para revitalizar la protección social. Las respuestas fáciles son el impulso de las protestas de los agricultores, las campañas de desinformación, el nuevo dominio de la presencia de la derecha en los medios sociales, etc.

Pero hay cuestiones más difíciles y apremiantes en juego.

En Jacobin, Loren Balhorn escribe que la izquierda europea necesita una llamada de atención. Aunque el partido laborista holandés y la alianza verde obtuvieron el mayor número de escaños en las elecciones al Parlamento Europeo, su tamaño sigue siendo pequeño en comparación con el conjunto total de partidos de derechas. Balhorn sostiene que es necesario que la izquierda canalice y dirija la ira que siente gran parte de la población europea hacia una forma productiva de lucha de clases. En lugar de apelar a políticas vagas y elevadas, la izquierda debe proporcionar un camino hacia ganancias materiales significativas para los ciudadanos.

Por supuesto, la posición de la oposición otorga a Timmermans y compañía la responsabilidad de pedir cuentas a la derecha. Pero, no obstante, ya hemos visto que no es sensato pensar que la izquierda puede ganar las próximas elecciones limitándose a denunciar las faltas de la derecha. En su lugar, la izquierda tendrá que aprovechar las demandas de los ciudadanos de nuevas políticas sociales transformadoras y dirigir la ira hacia una visión de futuro que pueda motivar a los votantes."                 

(Wouter van de Klippe , IPS, 147/06/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)

29.5.24

POLITICO: Cómo Geert Wilders convirtió a todos los rincones de la sociedad holandesa en votantes de extrema derecha... La campaña de Wilders vinculó activamente la crisis de la vivienda al debate sobre la inmigración... «Realmente no soy racista, pero cuando se trata de mi propio país, creo que debería tener prioridad para acceder a una vivienda»... Sin embargo, las investigaciones han demostrado que la migración, y no la vivienda, es la principal preocupación de los votantes del PVV... «Imaginemos que el Gobierno no reduce la inmigración, pero resuelve la crisis de la vivienda, si eso fuera posible. Es muy probable que esos votantes siguieran descontentos"... los votantes de extrema derecha suelen clasificarse en tres grandes categorías: Están los votantes conservadores, que antes apoyaban a los partidos cristianos o a los liberales. Luego están los votantes de las zonas más pobres, que antes votaban socialista. Luego están los que viven en zonas suburbanas, donde, bajo la presión del aumento de los costes, la gente teme descender en la escala social en una especie de «estrés de clase media»... «Holanda está llena. Tenemos necesidades de vivienda, tenemos necesidades de todo, pero les estamos dejando entrar, y los solicitantes de asilo reciben su turno [de ayuda] antes que la gente que vive aquí... wilders no es racista, simplemente tiene razón»... "Wilders quiere «construir más casas y cerrar las fronteras. Creo que eso es duro -quizá demasiado duro-, pero creo que lo necesitamos"

 "Imagínese a un votante de extrema derecha. Probablemente no sea un estudiante de arte.

Chess y Terence, jóvenes estudiantes del Grafisch Lyceum Rotterdam, una escuela superior de medios de comunicación, entretenimiento y tecnología situada en el centro de Rotterdam, fumaban un cigarrillo entre clase y clase y se quejaban de que Holanda recibe demasiados refugiados europeos.

A pesar de su corta edad y su aspecto moderno, Chess van Leeuwen y Terence Voorn, de 19 años, de la cercana ciudad de Dordrecht, temen que su país se esté deteriorando. Los jóvenes intercambian preocupaciones: Su preocupación por no poder abandonar la casa de sus padres; las quejas de inseguridad y molestias en Ter Apel, que alberga el superpoblado centro de acogida de solicitantes de asilo del país; la costosa legislación medioambiental; la normativa de la UE, que, según ellos, no se adapta bien a su país.

«No estoy en contra de los refugiados, en absoluto. Pero si es demasiado, en tiempos de crisis, tenemos que pensar en nosotros mismos", argumentó Van Leeuwen, de 20 años. Independientemente de lo que defienda Geert Wilders, «para él Holanda es lo primero», dijo.

En noviembre, los estudiantes votaron por primera vez al Partido de la Libertad, populista, antiislámico y antiinmigración, liderado por el ultraderechista Wilders. Ahora, la extrema derecha ha formado un gobierno de coalición por primera vez en Holanda.

 Este político rubio como el peróxido, que obtuvo casi una cuarta parte de los escaños del Parlamento holandés en noviembre, va camino de formar parte del próximo gobierno. Es famoso por sus propuestas de prohibir el Corán y las mezquitas, y una vez fue llevado a los tribunales por incitar a una multitud a corear «menos marroquíes».

Pero «eso es pasado», argumentó Van Leeuwen, señalando la promesa tuiteada por Wilders de que sería un primer ministro para todos los holandeses.

En toda Europa, los partidos de extrema derecha avanzan con el apoyo de los votantes jóvenes -y primerizos-. A pesar de ser uno de los países más ricos de la UE, la escasez de viviendas asequibles en Holanda se ha convertido en una preocupación clave. En medio del aumento de los precios, muchos tienen una visión cada vez más cínica de la vida. A diferencia de sus padres y abuelos, esta generación se siente menos limitada por la lealtad a los partidos, lo que la convierte en un comodín y, por tanto, en una atractiva cantera de nuevos votantes para los candidatos antiestablishment.   

«El votante de más edad, que seguía siendo leal, está muriendo; los votantes más jóvenes van en todas direcciones», afirma Josse de Voogd, investigador holandés que ha hecho de la geografía electoral su especialidad.

Para los partidos de extrema derecha, esto supone una oportunidad.

 El éxito de Wilders cogió a muchos por sorpresa, pero es indicativo de una tendencia más amplia: El tabú de votar a partidos populistas y contrarios a la inmigración está desapareciendo. En las elecciones europeas de junio, el grupo Identidad y Democracia del Parlamento Europeo cosechará los beneficios electorales de un apoyo cada vez más amplio, también entre los votantes jóvenes.

En Portugal, las encuestas a pie de urna de las elecciones de marzo indicaban que los menores de 30 años representaban aproximadamente el 25% de los votantes del partido de extrema derecha Chega. En Francia, según una encuesta realizada entre los votantes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, el presidente Emmanuel Macron era solo la tercera opción de los votantes jóvenes, por detrás del candidato de extrema izquierda Francia Descohesionada, Jean-Luc Mélenchon, y de la ultraderechista Marine Le Pen, de la Agrupación Nacional. 

En Bélgica, el partido antiinmigración Interés Flamenco ha obtenido más del 25% de los votos de la región flamenca antes de las elecciones regionales, nacionales y europeas de junio. Los investigadores descubrieron que los hombres de la Generación Z eran especialmente entusiastas partidarios del partido, con un 32% que afirmaba que era muy probable que votaran a Interés Flamenco. En cambio, sólo el 9% de las mujeres jóvenes encuestadas dijeron lo mismo.

Preocupación por la vivienda

 En las elecciones holandesas de noviembre, Wilders obtuvo 2,5 millones de votos en todo el país, más del 23% de los sufragios. Pero si se hubiera dejado la decisión en manos de los jóvenes de 18 a 35 años, su Partido de la Libertad habría obtenido cuatro escaños más en el Parlamento, según la investigación de Ipsos.

Rotterdam, la segunda ciudad de los Países Bajos con el mayor puerto de Europa, tiene una larga historia de inmigración y cuenta con al menos 170 nacionalidades diferentes. Quizás de forma contraintuitiva, es aquí donde el Partido de la Libertad superó por poco a una alianza de partidos de izquierda, diferenciándose de otras ciudades como Ámsterdam o Utrecht, que tradicionalmente votan a la izquierda.

Las conversaciones con los simpatizantes más jóvenes del Partido de la Libertad en la ciudad revelaron que algunos se sentían incómodos con las opiniones «demasiado racistas» de Wilders, aunque seguían creyendo en su capacidad para mitigar la creciente crisis de la vivienda, que invariablemente relacionaban con la inmigración.

«Realmente no soy racista, pero cuando se trata de mi propio país, creo que debería tener prioridad para acceder a una vivienda», argumentó Van Leeuwen, quien dijo que los precios de las casas cerca de la costa, donde creció, ascienden a millones.

La frecuente mención de la vivienda por parte de los votantes no es una coincidencia: La campaña de Wilders vinculó activamente la crisis de la vivienda al debate sobre la inmigración. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que la migración, y no la vivienda, es la principal preocupación de los votantes del PVV, según Kristof Jacobs, profesor asociado de la Universidad de Radboud, que está trabajando en una encuesta nacional holandesa entre los votantes.

 «Imaginemos que el Gobierno no reduce la inmigración, pero resuelve la crisis de la vivienda, si eso fuera posible. Es muy probable que esos votantes siguieran descontentos", porque ese no es “el verdadero problema”, argumentó.

Los votantes de extrema derecha no son quienes usted cree

Según los datos de los sondeos a pie de urna de noviembre, votaron al partido de extrema derecha hombres y mujeres, de zonas urbanas y rurales, mayores y jóvenes.

Según De Voogd, los votantes de extrema derecha son con demasiada frecuencia hombres viejos y blancos. «En parte, eso está cambiando; y en parte, esa imagen nunca ha sido cierta», dijo.

Según el investigador, los votantes de extrema derecha suelen clasificarse en tres grandes categorías: Están los votantes conservadores, que antes apoyaban a los partidos cristianos o a los liberales. Luego están los votantes de las zonas más pobres, que antes votaban socialista. Luego están los que viven en zonas suburbanas, donde, bajo la presión del aumento de los costes, la gente teme descender en la escala social en una especie de «estrés de clase media», dijo De Voogd.

En algunas zonas de Holanda, como el noreste, las anteriores elecciones -en las que, por precaución, los mayores de 70 años pudieron votar por correo- revelaron una brecha generacional entre los votantes de más edad, que seguían apoyando a los partidos tradicionales, y los más jóvenes, que apoyaban más a Wilders. «Los hijos de los del PVDA [Partido Laborista] se han convertido en los del PVV», dijo De Voogd, refiriéndose al Partido de la Libertad por sus siglas en neerlandés. 

 Además de atraer a los votantes de otros partidos, el Partido de la Libertad aprovechó un importante potencial de nuevos votantes: Los no votantes. El análisis de los votantes holandeses ha demostrado que la segunda mayor fuente de nuevos votos de Wilders -alrededor del 11%- procedía de personas que se habían abstenido en 2021.

Laminta van Keeren, una empresaria de 40 años, dijo que la falta de confianza en los políticos en el poder, los temores sobre la seguridad de sus hijos, y su lucha por encontrar una casa, significaba que era hora de un «partido totalmente diferente.»

Como madre soltera, no tuvo más remedio que seguir viviendo con su ex pareja. Los solicitantes de asilo «habían recibido todos casas... pero yo, que llevo toda la vida viviendo aquí, no puedo conseguir una casa con mis hijos», se quejó.

Fue una de las muchas vecinas de los barrios del sur de Rotterdam que no votaron en noviembre. Pero si hubiera acudido a las urnas, dice, su voto habría sido para Wilders.

Para cambiar las cosas, apoyaría al Partido de la Libertad y se tomaría con calma el «lado extremo» del partido, dijo. Aunque se identificaba como mestiza, la postura extrema de Wilders sobre la inmigración no la había asustado. «Terrible, ¿verdad?», preguntó, diciendo que realmente debería asustarse por sus posturas.

Es sólo una de las conversaciones con vecinos de Rotterdam que sugieren que la simpatía por el partido de extrema derecha va más allá de los holandeses rubios y de ojos azules.

En un bar al sur del centro de la ciudad, un pub-goer de Aruba que vive en la ciudad, y que pidió no ser identificado, dijo que algunos extranjeros lo habían «estropeado para los demás».

La camarera Astrid, que pidió ser identificada sólo por su nombre de pila, dijo que había votado a Wilders porque le parecía que los solicitantes de asilo recibían más ayudas del Estado que los holandeses que han pasado por malos momentos. «Hay mucha gente que vive en la calle.

«Holanda está llena. Tenemos necesidades de vivienda, tenemos necesidades de todo, pero les estamos dejando entrar, y los solicitantes de asilo reciben su turno [de ayuda] antes que la gente que vive aquí", argumentó. Cuando Wilders dice esto, afirmó, «no es racista, simplemente tiene razón».

Sin embargo, la diversidad de la base de votantes de Wilders tiene límites: Los datos han desmentido que muchos musulmanes votaran por él, a pesar de las afirmaciones de Wilders en sentido contrario.
Votantes volubles

Wilders logró convencer a 2,5 millones de votantes en noviembre, y los sondeos sugieren que podría conseguir otra victoria en las elecciones europeas de junio. Pero eso no significa que esos votantes le respalden en futuras elecciones.

El Partido de la Libertad tiene votantes incondicionales y también se ha ganado el apoyo de un amplio grupo de votantes nuevos en el partido que son críticos con la inmigración. Según los expertos, esos votantes podrían decidir apoyar a otro partido la próxima vez. Eso es cierto para todos los partidos, pero el Partido Liberal tiene actualmente muchos de esos votantes", dijo De Voogd, y añadió: “Los votantes son volátiles”: «Los votantes son volátiles».

 Bodhi, un estudiante de 18 años de otra escuela de formación profesional que no quiso dar su apellido, apoyó al Partido de la Libertad en noviembre. No sabía si volvería a apoyar a Wilders, pero «tampoco sé a quién más votaría».


Wilders quiere «construir más casas y cerrar las fronteras», dijo. «Creo que eso es duro -quizá demasiado duro-, pero creo que lo necesitamos», argumentó.

En la escuela de formación profesional de Bodhi, el tema es muy controvertido, y otros alumnos dicen que les han sorprendido los resultados de las elecciones. Wilders no ofrecía las «soluciones adecuadas» y sus votantes «no habían pensado bien las cosas», dijo uno de ellos.

Al igual que otros jóvenes votantes que apoyaron a Wilders, Van Leeuwen se tambaleaba sobre su apoyo al Partido de la Libertad, ya que la exigencia del político de que se redujera la inmigración en el país chocaba con la propia preocupación de Van Leeuwen de que el político divisivo pudiera llevar las cosas demasiado lejos.

La inmigración «debe reducirse, tiene que haber un freno, tiene que controlarse», pero al mismo tiempo, «Wilders es sencillamente demasiado racista para mí», dijo Van Leeuwen. «Seas un médico con siete diplomas (...) o una madre soltera que trabaja en un McDonalds, eres igual». 

Sin embargo, el voto a Wilders es una señal de advertencia a los políticos de que es hora de abordar la inmigración. «Es como una señal de velocidad: Aquí puedes conducir a 100 kilómetros por hora, pero se recomiendan 50 kilómetros por hora, de lo contrario te saldrás de la vía»."                      

( Hanne Cokelaere and Eva Hartog  , POLITICO, 16/05/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)

21.12.23

¿Por qué la extrema derecha es tan fuerte? Nada en el panorama político europeo es tan diverso como el fenómeno conocido como derecha populista... En Europa todos son euroescépticos. La antipatía hacia la UE es lo que los une... La UE está atrapada en una trampa que ella misma ha creado... El centro político en Europa debería resolver el problema, el de una unión económica y monetaria insostenible en su marco actual; una incapacidad para abrazar el cambio tecnológico, para dejarse cautivar por intereses industriales creados... y nunca dar a la gente una razón racional para abandonar la UE o la zona del euro... A lo largo de los años, la UE ha ampliado sus competencias a áreas que se encuentran en el centro del discurso político nacional. Creemos que es un error. Si la UE se hubiera centrado en el mercado único y en el desarrollo de una unión económica y monetaria funcional, todavía podría alcanzar toda su fuerza integracionista... para resolver el problema ¿por qué no centrarse en áreas que son vitales para el futuro de la UE y que en su mayoría no interesan a los populistas: completar la unión bancaria; crear una unión de mercados de capitales; y gestionar la desindustrialización en lugar de luchar contra ella (Wolfgang Münchau)

 "¿Por qué la extrema derecha es tan fuerte? 

 Nada en el panorama político europeo es tan diverso como el fenómeno conocido como derecha populista. Marine Le Pen no está de acuerdo con las políticas pro OTAN y pro Ucrania de Giorgia Meloni. Ambos quieren permanecer en la UE y en la zona del euro. Pero no así el AfD alemán. Geert Wilders parece pertenecer a una categoría propia. Afirma que su tipo de afirmaciones de islamofobia es libertaria, como señaló Antonio Polito en el Corriere della Sera de esta mañana. 

 En el Reino Unido, Nigel Farage y Boris Johnson fueron los principales representantes de un populismo que desembocó en el Brexit. Sin embargo, tampoco lo es la extrema derecha. Farage también pertenece a una categoría propia. También lo es Javier Milei, el presidente electo de Argentina. Los medios europeos lo describen como un populista de derecha, aunque su política central, la abolición de la moneda y los bancos centrales, cae en el campo libertario extremista. 

 Los derechistas son las familias infelices del mundo. Todos son diferentes. Pero hay una cosa que tienen en común: el desinterés por la geopolítica, la globalización y las instituciones multilaterales. En Europa todos son euroescépticos. La antipatía hacia la UE es lo que los une. La UE está atrapada en una trampa que ella misma ha creado. Cuando te enfrentas a un asalto gigante o a una conspiración, tienes dos opciones. Ir tras la conspiración o resolver el problema. 

El centro político en Europa persigue la conspiración: a través del vergonzosamente fallido procedimiento de estado de derecho, o la condenada respuesta al Brexit después del referéndum de 2016. El Parlamento Europeo ha erigido un cordón sanitario contra la extrema derecha. También lo han hecho los partidos centristas en Alemania. Lo que deberían hacer los centristas es resolver el problema: una unión económica y monetaria insostenible en su marco actual; una incapacidad para abrazar el cambio tecnológico, para dejarse cautivar por intereses industriales creados; y, a nivel de la UE, una falta de concentración. 

 La UE solía ser buena en las pocas cosas que hacía, como gestionar un mercado único. Esto ya no es verdad. Durante las elecciones alemanas de 2017, observamos que el Partido de Izquierda fue el único que pensó en la macroeconomía de la UE y pidió una unión fiscal. No apoyamos en absoluto a ese partido, pero nos encontramos en una posición en la que un partido extremo era el único que tenía sentido económico.  

Nuestro consejo político europeo más duradero a lo largo de los años ha sido: nunca dar a la gente una razón racional para abandonar la UE o la zona del euro. Eso significa resolver el problema. No dejes la lata en el camino. Lo que encontrarás al final del camino son una variedad de matones de derecha que te están devolviendo el golpe en la cara. Resolver el problema. 

En este momento, la UE no debería ampliar sus poderes y pretender que es un actor geopolítico cuando claramente no lo es. ¿Por qué no centrarse en áreas que son vitales para el futuro de la UE y que en su mayoría no interesan a los populistas: completar la unión bancaria; crear una unión de mercados de capitales; y gestionar la desindustrialización en lugar de luchar contra ella.  

Nuestro consejo: hagan las cosas aburridas y dejen la lucha política tóxica a los estados miembros. Parte de la reacción de la derecha, en particular en Alemania y los Países Bajos, es una protesta contra la agenda del cambio climático. La política verde solía estar en la categoría de cosas que todo el mundo apoyaba, siempre y cuando no tuviera consecuencias en sus propias vidas. Ahora lo hace. 

Las políticas verdes son hoy en día uno de los principales temas de la derecha. El éxito actual de AfD se basa en gran medida en sus abiertamente opiniones antiecológicas. Por supuesto, podemos ver los argumentos lógicos a favor de una política verde europea. 

Pero creemos que la UE se está preparando para el fracaso, especialmente a medida que nos acercamos al punto en el que estas políticas comienzan a surtir efecto. A lo largo de los años, la UE ha ampliado sus competencias a áreas que se encuentran en el centro del discurso político nacional. 

Creemos que es un error. Si la UE se hubiera centrado en el mercado único y en el desarrollo de una unión económica y monetaria funcional, todavía podría alcanzar toda su fuerza integracionista. 

 Creemos que el futuro de la integración europea depende fundamentalmente de la capacidad y la voluntad de la UE de organizar una retirada táctica de las batallas que no puede ganar y centrarse en aquellas que puede, lo que también sucederá con las más importantes a largo plazo. No tenemos ninguna expectativa de que la UE siga este consejo. 

El instinto político de Ursula von der Leyen y de la mayoría de los políticos de la UE es exactamente lo contrario. Cuando llegó el Covid, la UE se encargó de comprar vacunas, aunque no tiene experiencia en este ámbito. Luego impuso sanciones a Rusia, sin pensarlo en detalle. La oferta de conversaciones de adhesión a Ucrania y Moldavia es deshonesta mientras la UE no haya aceptado reformas profundas.  

¿Realmente necesitamos una política común de inmigración en la UE cuando no existe un consenso nacional sobre este asunto? No debería sorprendernos que personas como Wilders ganen las elecciones."

(Wolfgang Münchau , Eurointelligence, 24/11/23)

30.11.23

El éxito de Wilders refleja que gran parte del electorado concuerda con el análisis que presenta, que el statu quo es insostenible. Los holandeses han perdido la confianza en la capacidad del Estado, y de la clase política que lo administra, de resolver los grandes problemas del país: la escasez de vivienda asequible, la incapacidad del Estado de gestionar la llegada de refugiados y solicitantes de asilo de forma justa y eficaz, el daño medioambiental causado por la agricultura intensiva, o el desamparo que sienten muchos ciudadanos no solo porque les cuesta llegar a fin de mes, sino también por la dificultad generalizada de acceder a unos recursos públicos sobrecargados, desde la educación hasta la sanidad y el transporte, lastrados por una apremiante escasez de mano de obra... Para la derecha, ha sido fácil achacar esta presión sobre el sistema, falsamente, a los inmigrantes y, en particular, a los solicitantes de asilo, sugiriendo además que estos reciben vivienda y servicios con prioridad sobre la población autóctona... Mientras tanto, el supuesto talento holandés para resolver problemas prácticos parece haberse esfumado. La agencia tributaria, encargada de administrar un sistema de impuestos tan complicado que nadie lo entiende, lleva años al borde del precipicio porque sus anticuados sistemas informáticos están a punto de colapsar... La legendaria Rijkswaterstaat (pronunciado reiksváterstat) –el departamento hidrológico nacional responsable de los diques y de las bombas que aseguran la supervivencia de un país con grandes territorios por debajo del nivel del mar– tuvo que admitir el año pasado que cometió errores garrafales en la planificación de la renovación del mayor dique del país. Y a pesar de que Países Bajos está entre los siete países más ricos de la Unión Europea, casi 400.000 de sus 17,5 de millones de habitantes viven en la pobreza

 "(...) En años pasados, los holandeses nos reconocíamos con cierto agrado en nuestra fama mundial de gente práctica e ingeniosa, políglota y progresista, tolerante pero directa. (Que se nos considere descorteses nos da igual, dado que nos cuesta distinguir la cortesía de la hipocresía). Esta autoimagen positiva, ya muy erosionada en décadas recientes, recibió su última estocada con la victoria electoral de Geert Wilders, el líder desde hace casi 20 años del ultraderechista Partido por la Libertad (PVV, por sus siglas en holandés), que arrasó en las elecciones parlamentarias del 22 de noviembre. (...)

El éxito de Wilders y Omtzigt no solo confirma la derechización de Países Bajos. También refleja que gran parte del electorado concuerda con el análisis que ambos presentan, cada uno a su modo: que el statu quo es insostenible. Los holandeses han perdido la confianza en la capacidad del Estado –y de la clase política que lo administra– de resolver los grandes problemas del país. 

Los cuatro gobiernos de coalición liderados por el liberal Mark Rutte, primer ministro desde octubre de 2010, se han mostrado incapaces de reconocer –y mucho menos hacer frente a– los desafíos que afectan a la vida diaria de la población. De hecho, en plenas guerras de Gaza y Ucrania, la campaña se centró casi exclusivamente en un puñado de problemas domésticos que llevan años en estado de crisis: la escasez de vivienda asequible, la incapacidad del Estado de gestionar la llegada de refugiados y solicitantes de asilo de forma justa y eficaz, el daño medioambiental causado por la agricultura intensiva (cuyas emisiones de nitrógeno transgreden las normas europeas) o el desamparo que sienten muchos ciudadanos no solo porque les cuesta llegar a fin de mes, sino también por la dificultad generalizada de acceder a unos recursos públicos sobrecargados, desde la educación hasta la sanidad y el transporte, lastrados por una apremiante escasez de mano de obra. 

Para la derecha, ha sido fácil achacar esta presión sobre el sistema, falsamente, a los inmigrantes y, en particular, a los solicitantes de asilo, sugiriendo además que estos reciben vivienda y servicios con prioridad sobre la población autóctona. Gracias en gran parte al influjo de refugiados ucranianos, en 2022 la inmigración hizo que la población del país creciera en casi 224.000 personas, de las que menos de 50.000 solicitaban asilo. Es verdad que el aparato burocrático encargado de regular la situación de estas personas está sobrecargado; pero se debe, ante todo, a los recortes de los últimos años.

Mientras tanto, el supuesto talento holandés para resolver problemas prácticos parece haberse esfumado. La agencia tributaria, encargada de administrar un sistema de impuestos tan complicado que nadie lo entiende, lleva años al borde del precipicio porque sus anticuados sistemas informáticos están a punto de colapsar, a pesar de los millones que se han gastado en su actualización. 

La legendaria Rijkswaterstaat (pronunciado reiksváterstat) –el departamento hidrológico nacional responsable de los diques y de las bombas que aseguran la supervivencia de un país con grandes territorios por debajo del nivel del mar– tuvo que admitir el año pasado que cometió errores garrafales en la planificación de la renovación del mayor dique del país, una estructura de 32 kilómetros de longitud. 

Los habitantes de la provincia norteña de Groningen, cuyas casas fueron dañadas por terremotos causados por la extracción de gas natural, aún esperan las reparaciones económicas que el Estado les prometió hace años, como también siguen esperando los damnificados por el mayor escándalo político de las últimas décadas: entre 2005 y 2019, la agencia tributaria, usando un sistema de perfilación étnica, acusó falsamente a decenas de miles de familias, en su mayoría inmigrantes, de haber cometido fraude con los subsidios familiares, castigándolos con multas astronómicas que les arruinaron la vida. 

En el sistema de educación pública, unas 3.400 plazas están sin ocupar: son demasiado pocas las personas preparadas que eligen una carrera como docente de primaria o secundaria, mientras los alumnos holandeses tienen cada vez menos destrezas básicas. Y a pesar de que Países Bajos está entre los siete países más ricos de la Unión Europea, casi 400.000 de sus 17,5 de millones de habitantes viven en la pobreza.

Según el historiador Maarten van Rossem, la mayor parte de estos problemas son el legado de la “marquetización” de los servicios públicos –educación, sanidad, energía, transportes–, asumida con descomunal entusiasmo en los años noventa por el partido liberal (VVD) y un partido laborista (PvdA) en tiempos de la tercera vía. Así, por ejemplo, el departamento hidrológico acabó por despedir de su planta permanente a un gran número de ingenieros, pasando a un sistema de asesores externos.

Aunque las raíces de los problemas se remontan a los años noventa, lo cierto es que la mayoría de las crisis actuales surgieron o se intensificaron durante los trece años de liderazgo de Rutte. A pesar de ello, consiguió llevar a su partido liberal, el VVD, a cuatro victorias electorales seguidas. Hábil, camaleónico y sumamente pragmático en el día a día político, como líder del país, Rutte ha sido un hombre sin atributos: no parece tener convicciones profundas; no se le conoce pareja, pasatiempos o vicios (salvo el de mentir); si el tiempo lo permite, le gusta llegar al trabajo en bicicleta con una manzana en la mano; y cada vez que es confrontado con sus propios subterfugios se escamotea, alegando ignorancia o amnesia. (Gracias a él, la frase “de eso no tengo recuerdo activo” se ha convertido en un cliché). (...)"

 (Sebastiaan Faber , Profesor de Estudios Hispánicos en Oberlin College. CTXT, 27/11/23)

28.11.23

POLITICO: Geert Wilders es la peor pesadilla de la UE... El ganador de las elecciones holandesas de extrema derecha, que respalda el “Nexit”, no será amigo de Bruselas... que lo que más teme es un referéndum sobre la salida de la UE... aunque Wilders suavizó su retórica antiislam en las últimas semanas, no hay señales de que quiera diluir su euroescepticismo... pero Las principales razones por las que los votantes han apoyado a Wilders en estas elecciones es su agenda antiinmigración, seguida de sus posturas sobre la crisis del costo de vida y su posición en materia de atención médica

 "Una línea del discurso incendiario de Geert Wilders a los votantes holandeses perseguirá a Bruselas más que cualquier otra: un referéndum sobre la salida de la UE. Siete años después de que los británicos votaran a favor del Brexit, la llamada votación Nexit fue un elemento central de la oferta finalmente exitosa del líder de extrema derecha en los Países Bajos.  

Y aunque Wilders suavizó su retórica antiislam en las últimas semanas, no hay señales de que quiera diluir su euroescepticismo tras su sorprendente victoria electoral. Incluso si no se convence a los votantes holandeses de seguir a los británicos fuera de la UE (las encuestas sugieren que es poco probable), todo indica que un gobierno liderado por Wilders en La Haya seguirá siendo una pesadilla para Bruselas.

 Un asiento para Wilders en la mesa de la cumbre de la UE transformaría la dinámica, junto con otros líderes nacionalistas y de extrema derecha que ya están en el cargo. De repente, políticas que van desde la acción climática hasta la reforma de la UE y las armas para Ucrania serán objeto de debate, e incluso de revocación. (...)

 Vientos de cambio La migración fue un tema dominante en las elecciones holandesas. Para los políticos de la UE, sigue siendo una preocupación apremiante. A medida que el número de inmigrantes sigue aumentando, también lo hace el apoyo a los partidos de extrema derecha en muchos países de Europa. El año pasado, en Italia, Giorgia Meloni ganó el poder para sus Hermanos de Italia.  

En Francia, la Agrupación Nacional de Marine Le Pen sigue siendo una fuerza potente, ocupando el segundo lugar en las encuestas. En Alemania, Alternativa para Alemania también ha subido al segundo lugar en los últimos meses. En su discurso de victoria, Wilders prometió abordar lo que llamó el “tsunami de asilo” que azota a los Países Bajos. 

 "Las principales razones por las que los votantes han apoyado a Wilders en estas elecciones es su agenda antiinmigración, seguida de sus posturas sobre la crisis del costo de vida y su posición en materia de atención médica", dijo Sarah de Lange, profesora de política en la Universidad de Amsterdam. Los partidos tradicionales “legitimaron a Wilders” al hacer de la inmigración un tema clave, dijo. “Los votantes podrían haber pensado que si esa es la cuestión en juego, ¿por qué no votar por el original en lugar de la copia?” (...)"

( Tim Ross, Pieter Haeck, Eline Schaart and Jakob Hanke Vela  , POLITICO, 23/11/23; traducción google)


"(...) Wilders ha dicho que su aversión al Islam fue alimentada por el asesinato del cineasta antiislámico Theo van Gogh en 2004, así como por el tiempo que pasó en un kibutz en Israel. Su programa electoral pedía la prohibición del Corán, de las mezquitas y de todas las escuelas islámicas, así como de los velos islámicos en los edificios gubernamentales. Hace varios años, un tribunal lo condenó por insultar a un grupo de personas basándose en sus antecedentes después de que pidió “menos marroquíes” en un discurso de 2014. 

 Tampoco es reacio a atacar a otros políticos en términos brutales, llamando “bruja” a la ministra de Finanzas saliente, Sigrid Kaag, y avergonzando a su oponente, Frans Timmermans, durante un debate. La retórica antiislámica de Wilders lo ha convertido en un objetivo para los extremistas y lo ha llevado a vivir bajo protección las 24 horas del día, los 7 días de la semana, moviéndose de una casa segura a otra durante las últimas dos décadas. (...)

La principal promesa de campaña de Wilders fue detener el “tsunami de asilo”, al que atribuyó varios problemas sociales, incluida la escasez de viviendas y los altos costos de salud del país. En consecuencia, ha pedido el fin del asilo para los refugiados y de la libre circulación de mano de obra dentro de la UE, proponiendo que se introduzcan visas de trabajo para algunos. También quiere que se revoquen los permisos de asilo temporales para los sirios y que los delincuentes sean despojados de su nacionalidad holandesa y deportados.  

Wilders critica a los científicos del clima y cree que el gobierno ha gastado demasiado en reducir las emisiones de CO2. Ha abogado por que las centrales eléctricas de carbón y gas sigan abiertas y propone detener la construcción de parques solares y turbinas eólicas. También quiere retirar a los Países Bajos del acuerdo climático de París de la ONU. En cambio, predica la adaptación climática: fortaleciendo los diques e invirtiendo en proyectos que permitirían que los ríos se desbordaran ocasionalmente. 

 Wilders, un euroescéptico de línea dura, ha pedido un referéndum sobre la “Nexit” sobre la salida de la UE y quiere excluirse de las regulaciones de la UE sobre asilo y migración. (...)"

(Eline Schaart, POLITICO, 23/11/23) traducción google)

24.11.23

POLITICO: El líder de extrema derecha Geert Wilders gana las elecciones holandesas... Wilders quiere prohibir las mezquitas y abandonar la UE, el NEXIT... Los euroescépticos aplauden la sorprendente victoria de Wilders en las elecciones holandesas. “Cada vez más países dentro de la Unión Europea cuestionan su forma de funcionar”, dice Marine Le Pen... "Depende del pueblo holandés elegir su destino, tal como lo ha hecho el pueblo británico", añadió... “Una nueva Europa es posible”, escribió Matteo Salvini, viceprimer ministro de Italia y líder del partido antiinmigración Liga

 "(...) Una victoria de Wilders pondrá a Holanda en camino –potencialmente– hacia un cambio dramático de dirección, después de los cuatro gobiernos centristas consecutivos de Rutte. La pregunta ahora, sin embargo, es si algún otro partido está dispuesto a unirse a Wilders para formar una coalición. A pesar de emerger como el partido más grande, tendrá dificultades para encontrar una mayoría general en el parlamento. (...)

Al son de la banda sonora de Rocky, Eye of the Tiger, Wilders saludó a sus seguidores en un café de la costa holandesa con una gran sonrisa. "Los votantes han hablado esta noche y han dicho que están hartos", afirmó. "Vamos a asegurarnos de que los votantes holandeses vuelvan a ser los primeros". El partido quiere trabajar para frenar el “tsunami de asilo”, poniendo más dinero en las billeteras de las personas y mejor seguridad, añadió Wilders. (...)

Extendió una mano a otras partes y declaró que es hora de trabajar juntos para encontrar soluciones. Wilders incluso sugirió que estaría dispuesto a ceder en sus ideales antimusulmanes con tal de entrar en el gobierno. “Entiendo muy bien que los partidos no quieran estar en un gobierno con un partido que quiere medidas inconstitucionales”, dijo. "No vamos a hablar de mezquitas, Corán y escuelas islámicas". ¿Siguiente? La retórica antiislámica de Wilders era una parte clara del programa de gobierno del PVV. El partido propuso prohibir las mezquitas y el Corán, y prohibir los velos islámicos en los edificios gubernamentales. Wilders también es un euroescéptico de línea dura y ha pedido el llamado referéndum Nexit sobre la salida de la UE. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, no tardó en felicitar a Wilders y escribió en X: “¡Los vientos de cambio están aquí!”

 Según Van der Meer, tres cosas podrían explicar la inesperada victoria de Wilders. “Primero, tenemos un gabinete central desde hace 11 años. En respuesta a esto, los votantes se dirigieron principalmente a los flancos. En segundo lugar, la migración fue un tema importante y los votantes rápidamente piensan en el PVV cuando piensan en ese tema. Por último, el líder del VVD, Yeşilgöz, abrió la puerta al PVV como socio de coalición. En los Países Bajos, la gente lleva mucho tiempo buscando un partido que sea más franco que el VVD, pero que pueda gobernar. Ahora que la puerta del PVV está abierta, la han encontrado”. Aunque Wilders ha ganado la mayor cantidad de escaños, es poco probable que termine como primer ministro. (...)"

( Eline Schaart, Pieter Haeck and Jakob Hanke Vela  , POLITICO, 22/11/23; traducción google)

 

"Los políticos de extrema derecha de Europa están haciendo cola para felicitar al radical euroescéptico y antiislámico Geert Wilders por su sorprendente victoria en las elecciones parlamentarias holandesas del miércoles. 

 Marine Le Pen, líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional de Francia, dijo que estaba “encantada” por el triunfo de Wilders. “Geert Wilders y su movimiento son aliados de la Agrupación Nacional”, dijo Le Pen a la radio pública francesa France Inter el jueves por la mañana. "Demuestran que cada vez más países dentro de la Unión Europea están cuestionando su forma de funcionar", dijo Le Pen.

 Los resultados de las elecciones provocaron escalofríos en Bruselas, ya que Wilders ha pedido abiertamente un referéndum sobre el “Nexit” sobre la salida de la UE. Cuando se le preguntó si un posible referéndum sobre la “Nexit” sería una buena noticia, Le Pen respondió: “La buena noticia es cuando la gente pueda expresarse”. "Depende del pueblo holandés elegir su destino, tal como lo ha hecho el pueblo británico", añadió el líder de la Agrupación Nacional. 

 Wilders, apodado el “Donald Trump holandés” por su agenda antiinmigración y su melena rubia, recibió elogios de otros líderes euroescépticos de todo el continente. “Una nueva Europa es posible”, escribió en X el miércoles por la noche Matteo Salvini, viceprimer ministro de Italia y líder del partido antiinmigración Liga, y calificó a Wilders de “amigo” y “aliado de la Liga”.

  "Felicitaciones por este gran éxito", dijo el jueves por la mañana Alice Weidel, líder del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). “¡Toda Europa quiere un cambio político!” ella añadió. Wilders también recibió felicitaciones del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con quien comparte su oposición al apoyo de la UE a Ucrania. “¡Los vientos de cambio están aquí!” Orbán escribió en X, en referencia a una canción de la banda de rock de Alemania Occidental Scorpions, que fue lanzada poco después de la caída del Muro de Berlín. “¡¡¡Bravo, Geert!!!!!”, escribió Harald Vilimsky, un legislador europeo del ultraderechista Partido de la Libertad (FPÖ) de Austria, en una publicación que mostraba una fotografía de los líderes del grupo de extrema derecha Identidad y Democracia (ID). en el Parlamento Europeo. 

 “Orgulloso de mis amigos políticos y de nuestra alianza”, dijo Vilimsky. El belga Tom Van Grieken, líder del partido de extrema derecha Vlaams Belang, dijo que los resultados indicaban que la gente "anhelaba un cambio real". “¡Partidos como el nuestro están llegando por toda Europa!” dijo Van Grieken. “Cada vez más europeos exigen en las calles y en las urnas que se defiendan sus naciones, sus fronteras y sus derechos”, dijo Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha español Vox."       

( Laura Hülsemann, Nicolas Camut and Pierre Emmanuel Ngendakumana , POLITICO, 23/11/23; traducción google) 

20.3.23

La victoria de un partido que representa al sector agrario revoluciona el escenario político en Países Bajos... luchar contra el cambio climático no puede quedar en manos de urbanitas que acusan a los campesinos (los únicos que pueden vencerlo) de todos los males... estas elecciones estuvieron marcadas por las medidas contra el cambio climático, y el debate del cierre de granjas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero... los campesinos consiguieron vincular la preocupación por el futuro del mundo rural, ante estas demandas, con una insatisfacción más amplia de la ciudadanía con la política... Las medidas para luchar contra el cambio climático suponen un ajuste de hasta el 30% de la cabaña ganadera, objetivo contra el que se han manifestado con caravanas de tractores y cortes de carreteras, exhibiendo pancartas con el mensaje: “Sin granjeros no hay comida”... en España, también el voto campesino es decisivo en muchas provincias

 "El Movimiento Campesino-Ciudadano (BBB, en sus siglas neerlandesas), un partido de centroderecha que representa sobre todo los intereses del sector agrícola en Países Bajos, ha logrado una victoria histórica en los comicios provinciales, celebrados este miércoles, de los que depende también la composición del Senado. Con el escrutinio muy avanzado, al BBB se le adjudican de golpe hasta 15 senadores del total de 75 ―serán nombrados en mayo por los nuevos consejos provinciales―. Un estreno en la Cámara alta que altera los actuales equilibrios y puede comprometer los pactos del Gobierno de centroderecha que encabeza Mark Rutte. La única representante de la formación en el Congreso hasta ahora era la diputada y fundadora del BBB, Caroline van der Plas.

En estas elecciones, marcadas por las medidas contra el cambio climático y el debate del cierre de granjas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el BBB ha conseguido vincular la preocupación por el futuro del mundo rural ante estas demandas con una insatisfacción más amplia de la ciudadanía con la política. Con una participación estimada del 57,5% (de 13,1 millones de electores), el partido ha obtenido votos tanto en el campo como en la ciudad, y ha calado la descripción de su ideario: “De derecha en asilo y migración; de izquierda en lo económico”.

El apoyo logrado ha sorprendido al propio BBB: “¿Qué está pasando?”, exclamaba la propia Van der Plas en la noche del miércoles, a medida que avanzaba el escrutinio. Otros partidos que en el pasado han registrado crecimientos espectaculares, como el Foro para la Democracia, del líder de extrema derecha Thierry Baudet, han recorrido ya el camino inverso: este último ha pasado de 12 senadores en 2019 a solo 2. Lo que está claro es que el BBB ha revolucionado el escenario político con sus resultados. (...)

Los ganaderos holandeses protestan desde 2020 contra la reducción de las emisiones de nitrógeno en un 50% hasta 2030. Las medidas para luchar contra el cambio climático suponen un ajuste de hasta el 30% de la cabaña ganadera, objetivo contra el que se han manifestado con caravanas de tractores y cortes de carreteras. En 2021, Van der Plas, que también es periodista, logró un escaño en el Congreso en las elecciones generales. Había fundado el partido en 2019 y todo era nuevo para ella, pero no se resistió a dar un golpe de efecto. Acudió a bordo de uno de esos tractores a las puertas del Congreso, atendió exultante a los medios y se presentó como “una ciudadana normal y corriente”.

Este jueves, ha calificado de “basura” que no se puedan modificar las medidas del Gobierno sobre el nitrógeno. Respondía así a las declaraciones de Christianne van der Wal, ministra de Naturaleza y Nitrógeno, que ha recordado las obligaciones del Gobierno en virtud de los tratados internacionales y las sentencias de los tribunales. “Todo puede cambiar si te lo propones”, ha replicado Van der Plas, que ha remitido ya un mensaje al primer ministro, el liberal de derecha Mark Rutte, diciendo que deberían hablar pronto.

Mientras los partidos políticos tradicionales analizan los resultados, la agrupación holandesa Farmers Defense Force (FDF), que ha elegido llamarse así, en inglés, ha advertido ya de que “nadie puede ignorar el deslizamiento de tierra que ha teñido de verde el mapa nacional”. Verde es el color del partido BBB, y su líder se lo puso hasta en las uñas para la jornada electoral. También lució una vistosa cadena con un colgante en forma de vaca. Los votos obtenidos “son el reconocimiento a todos los que han estado luchando por su futuro, su familia y empresa”, ha afirmado Sieta van Keimpema, portavoz de FDF.

La mayoría de las emisiones de amoniaco proceden de la actividad ganadera, del estiércol de los establos, su uso como fertilizante y de los fertilizantes artificiales. Ello afecta al estado de las reservas naturales y a la calidad de las aguas, pero los granjeros rechazan que se les señale como los principales causantes de la contaminación. Apuntan a la industria, la construcción o el tráfico aéreo, mientras exhiben pancartas con el mensaje: “Sin granjeros no hay comida”.

 Caroline van der Plas ya ha recalcado que no piensa apoyar las expropiaciones forzosas de granjas situadas junto a reservas naturales —extremo contemplado por el Gobierno—. “La ley dice que la reducción a la mitad de las emisiones de nitrógeno sería en 2035, no lo vamos a adelantar a 2030″, ha asegurado. Por su parte, la Organización Agrícola y Hortícola holandesa (LTO) ha pedido que el “Gobierno y las provincias ajusten el enfoque acerca de estas emisiones con objetivos realistas”. (...)"                (Isabel Ferrer, El País, 16/03/22)

16.4.21

Holanda es un desastre... el último país de Europa en empezar a vacunar... con la segunda desigualdad de riqueza más alta del mundo rico... la mitad de la población no puede encontrar una vivienda asequible... el 30% de los trabajadores tienen trabajos precarios, la tercera proporción más después de Polonia y España... pero se presenta como el prefecto de Europa... cuando es el cuarto paraíso fiscal más grande del mundo

 "Los disturbios alimentados por la conspiración crecen en las calles de Amsterdam y Rotterdam y el gabinete holandés se derrumbó en un escándalo racista de prestaciones para niños. Somos el último país de Europa en empezar a vacunar y tenemos la segunda desigualdad de riqueza más alta del mundo rico. 

Nuestros medios impresos son propiedad de solo dos corporaciones y nuestro desempeño en cambio climático es peor que nuestros vecinos europeos. A mi hogar adoptivo le gusta presentarse como el prefecto de Europa. Pero, en realidad, Holanda es un desastre.  (...)

Geert Wilders, que quiere prohibir el Corán y deportar a los musulmanes, también ganará escaños.

 Me mudé por primera vez a Ámsterdam desde el Reino Unido en 2004, y desde entonces he vivido aquí de forma intermitente con mi socio holandés. A menudo me he preguntado "¿Qué está pasando en este país?" Con las elecciones que se avecinan, decidí averiguarlo. 

Holanda en rebelión

 En enero, estallaron violentos disturbios en todo el país. Instigadas por fascistas, teóricos de la conspiración y hooligans del fútbol, ​​las primeras protestas también incluyeron a muchas personas, incluido un amigo nuestro, que no estaban necesariamente en la ultraderecha, pero que se opusieron firmemente al primer toque de queda nocturno, una medida anti-COVID, desde la ocupación nazi de la Segunda Guerra Mundial.

 Posteriormente, en algunas zonas, los jóvenes de ascendencia turca también salieron a las calles y provocaron daños. Aunque ambos partidos de extrema derecha, el Partido por la Libertad de Geert Wilders (PVV) y el Foro para la Democracia (FvD) de Thierry Baudet, han sido criticados por estimular inicialmente los disturbios, ambos culparon posteriormente de la violencia a los jóvenes turcos y a la `` inmigración masiva '', y Wilders incluso pidió que se trajera al ejército. Los hooligans del fútbol que habían estado provocando disturbios antes salieron para "proteger sus ciudades" de otros alborotadores. En algunas ciudades, la policía presuntamente consiguió que estos gamberros los ayudaran (una afirmación que la policía negó más tarde, a pesar de que un alcalde local dijo que estaba "orgulloso" del apoyo de los aficionados).

 La idea de que los disturbios eran un problema de inmigrantes fue repetida por los medios de comunicación y quedó asentada. Mi socio, Erik, y yo habíamos pasado el invierno en el campo en la provincia de Brabante Septentrional, donde tuvo lugar gran parte de la destrucción. En una conversación entre Erik y nuestro propietario allí, el propietario es un maestro de educación superior, dijo: "Afortunadamente, no hay extranjeros caminando por aquí. Oh, excepto Laura ".

 Curiosamente, aunque los disturbios estallaron hace solo unas semanas, ya parece que nunca sucedieron. Para Sylvana Simons, una ex presentadora de MTV que ahora es la líder del advenedizo partido antirracista, Bij1, que espera obtener sus primeros escaños la próxima semana, este es un rasgo peculiar de los Países Bajos. “Lo que está pasando es lo que siempre pasa en este país, no hablamos de eso. Si no hablamos de eso, no existe ”, dice Simons. 

Esto ha llevado a una crisis tras otra que retumba sin resolver durante años. La agricultura intensiva está produciendo niveles peligrosos de nitrógeno. La perforación de gas de Shell y Exxon Mobil está provocando cientos de terremotos, destruyendo hogares en Groningen. Miles de personas han quedado en bancarrota por acusaciones falsas de fraude de beneficios. Pero llegaremos a eso. 

Primero, para comprender lo que está sucediendo, es necesario comprender el sistema económico y político del país. Miedo, esperanza y descontento “Hay tres cosas que motivan a los votantes”, dice el consultor político Sybren Kooistra, “miedo, esperanza y descontento. Y los partidos de extrema derecha son los únicos que movilizan el descontento ”.

Hay una buena razón para el descontento. Desde la década de 1980, la atención médica se ha privatizado, la vivienda y los mercados laborales se han desregulado. El sector público se ha aplastado. Y esto se aceleró después de la crisis financiera de 2008. Entre 2011 y 2016, los gabinetes dirigidos por Rutte implementaron medidas de austeridad por valor de 47.400 millones de euros, incluidos grandes recortes en la paga del sector público, la seguridad social y la atención, a pesar de que la deuda pública era baja en relación con su PIB. 

Como resultado, la mitad de la población no puede encontrar una vivienda asequible y la falta de vivienda se duplicó entre 2009 y 2019 a 40.000. Un millón de personas vive por debajo del umbral de la pobreza. 

Más del 30% de los trabajadores tienen trabajos precarios, la tercera proporción más alta de Europa después de Polonia y España. Hay escasez de profesores y el transporte público se está oxidando. Más de la mitad de las camas de cuidados intensivos se han ido en los últimos diez años.

 Simons piensa que COVID-19 fue tratado demasiado como un problema de gestión y no lo suficiente como un problema social. "[Mark Rutte] se siente como el director ejecutivo de ... esta empresa llamada Holanda". Esto, combinado con la burocracia de un sistema de salud privatizado, una administración altamente descentralizada y un gobierno que se niega a tomar acciones decisivas que puedan antagonizar a los votantes, ayuda a explicar las altas tasas de infección y el hecho de que Holanda fue el último país de Europa en empezar a vacunar. (...)

Los musulmanes de ascendencia turca y marroquí, cuyos padres y abuelos habían llegado a los Países Bajos como trabajadores invitados en la década de 1960, comenzaron a caracterizarse como un grupo problemático. En 2002, el líder del Partido Socialdemócrata (PvdA) se sintió cómodo para hablar en los medios holandeses de "Kutmarokkanen", "marroquíes de mierda". El asesinato de Pim Fortuyn, un pionero del populismo de derecha, en 2002 por un ambientalista, y de Theo van Gogh por un extremista musulmán en 2004, llevó a una mayor tolerancia del extremismo de derecha en la política de élite y los medios de comunicación. 

 Ahora hay dos partidos de extrema derecha en Holanda. PVV de Geert Wilders, fundada en 2006, y la nueva FvD, fundada en 2016. La marca de populismo trumpiano de la FvD fue un gran éxito en las elecciones provinciales de 2019, donde ganó la mayor cantidad de escaños. Pero el año pasado, se filtraron mensajes de Whatsapp de miembros de su ala juvenil, que celebraban tiroteos masivos en Estados Unidos y decían cosas como “Los judíos le tienen mucho miedo a los blancos. Es por eso que todas las organizaciones de noticias con principalmente judíos en la cima están tan ocupadas difundiendo retórica anti-blanca ”.

 La fiesta se volvió sobre sí misma. 

Los Países Bajos tienen un número considerable de seguidores de Qanon y una variedad de otros teóricos de la conspiración. Pero el intento de la FvD de representarlos parece haber sido de corta duración, y se prevé que el partido gane solo cuatro o cinco escaños. Sin embargo, la FvD ha distorsionado tanto el debate político que el PVV de Geert Wilders ahora está siendo retratado por muchos como "moderado", incluso en un informe irresponsable en el Newsnight de la BBC. 

En realidad, el PVV promete prohibir a los inmigrantes de países musulmanes, prohibir el Corán, cerrar mezquitas y declarar al Islam una ideología totalitaria en lugar de una religión. El partido tiene el segundo lugar en votos.

 "No lo llamamos escándalo"

 Los recortes de gastos y el uso de chivos expiatorios racistas también se pueden encontrar en las raíces del escándalo de las prestaciones por hijos, el toeslagenaffaire, que forzó la dimisión del gabinete en enero. Cuando el PvdA adoptó el giro neoliberal en la década de 1990, abandonando su compromiso con el socialismo en 1995, el mismo año en que lo hizo el Nuevo Laborismo de Tony Blair, y surgió un nuevo sentimiento 'neoliberal moderado', el sistema de bienestar se reestructuró en un workfare con un modelo más coactivo. Los recortes al gasto social se justificaron con que eran para "abordar las trampas en las prestaciones".

 Este clima llevó a que aproximadamente 26.000 padres fueran acusados ​​injustamente de fraude en las prestaciones por hijos a cargo. A menudo, las víctimas se vieron obligadas a devolver decenas de miles de euros y empujadas a la ruina financiera. El servicio tributario perfilaba étnicamente a sus víctimas, destacando a aquellas con doble nacionalidad y con apellidos que sonaban "diferentes". Este componente, sin embargo, fue omitido del mandato de una investigación parlamentaria sobre el escándalo. Como dice Simons, "De nuevo, el racismo está en todas partes, pero nunca se aborda, nunca".

 Aunque todo el gabinete dimitió, Rutte sigue siendo el líder del VVD y es casi seguro que continuará como primer ministro después de las elecciones. La caza de brujas comenzó hace 15 años. Las víctimas aún esperan una indemnización. 

"Cuando eres negro, todos están a la derecha"

 (...)  Mientras que el 5,6% de los hogares holandeses blancos tienen un ingreso tan bajo que los pone en riesgo de pobreza, para aquellos con un "trasfondo migratorio no occidental" la cifra es del 26,2%. La brecha de ingresos entre los holandeses blancos y aquellos con "antecedentes migratorios" para las personas de 30 a 40 años varía del 16% para las personas de origen surinamés al 31% para las personas de origen marroquí.

 La discriminación racial está muy extendida en la policía y el poder judicial. Sorprendentemente, no hay cifras oficiales sobre muertes bajo custodia policial, por lo que la organización Controle Alt Delete comenzó a monitorear las cifras en 2016. Contabilizaron 50 muertes entre 2016 y 2020, de las cuales 28 tenían un "trasfondo migratorio no occidental". 

En relación con su proporción en la población, esto significa que aquellos con antecedentes migratorios no occidentales tienen 14 veces más probabilidades de morir bajo custodia policial que los holandeses blancos. Los estadounidenses negros mueren bajo custodia policial con 2,5 veces más frecuencia que los estadounidenses blancos.  (...)

El giro cultural no vino de la nada. Se conectó con un sentido de superioridad blanca refinada que se remonta al colonialismo y la esclavitud. Jerry Afriyie lo llama una "actitud occidental" que Holanda ha "dominado". En 2016, la académica Gloria Wekker publicó el libro 'White Innocence', que traza la particular marca holandesa de supremacía blanca, en la que un racismo agresivo y xenofobia coexisten con una negación apasionada de la discriminación racial y la violencia colonial. 

Mark Rutte ha descrito la idea de racismo institucional como "jerga sociológica". Tanto Afriyie como Simons atribuyen esta contradicción (racismo endémico junto a una negación acalorada del racismo) al sistema educativo y a su plan de estudios eurocéntrico en particular y a la cultura en general (...)

Afriyie usa la analogía del espejo mágico en Blancanieves: "Este país tiene un espejo que todavía dice, eres bonita, te va bien, eres inocente, ve y dile al mundo cómo puede convertirse en lo que tú eres".

 Una historia tácita 

Sylvana Simons cree que, en comparación con los Países Bajos, incluso Gran Bretaña ha hecho un buen trabajo al tener en cuenta su pasado colonial.(...)

  Ella cree que es esta negativa a confrontar su pasado lo que está perpetuando el racismo de los Países Bajos. Afriyie está de acuerdo: “este país se negó durante cientos de años a hablar sobre el legado de la esclavitud. Y luego dicen, '¿por qué estás hablando de esto, fue hace tanto tiempo?' " Los holandeses estuvieron entre los primeros constructores de imperios de Europa y entre los últimos en abolir la esclavitud.

 Las empresas holandesas transportaron a unas 600.000 personas esclavizadas. En la provincia de Holanda, hasta el 40% del crecimiento económico en las décadas alrededor de 1770 se remonta a la esclavitud. 

Las colonias incluían Surinam, Curazao, Aruba y las Indias Orientales Holandesas, lo que ahora es Indonesia, incluidas las Islas Banda, donde casi toda la población fue masacrada por las fuerzas holandesas. Se ha estimado que en 1938, la ocupación colonial en las Indias Orientales Holandesas representó el 14% del ingreso nacional de los Países Bajos.

 Es una economía construida alrededor de absorber grandes flujos de capital desde fuera de sus fronteras. Y ese ha sido el foco principal del partido que ha tenido el control durante los últimos diez años ”, dice Rodrigo Fernández, economista de SOMO y la Universidad de Lovaina. 

Un país tres veces más pequeño que el estado de Nueva York, con una población de 17 millones, los Países Bajos ahora tienen un gran superávit comercial con el resto del mundo, incluido el segundo mayor exportador agrícola del mundo. Según Fernández, un enorme 150% del PIB holandés se ahorra en fondos de pensiones, la mayor parte del cual se invierte en el extranjero.

 La economía de los Países Bajos todavía está estructurada de una manera que le permite beneficiarse del daño causado a otras partes del mundo. Es el cuarto paraíso fiscal más grande del mundo, y cuesta a otros países 36.000 millones de dólares al año, lo que equivale al salario de casi tres millones de enfermeras. 

Según el Instituto Transnacional y Stop Wapenhandel, uno de cada dos dólares obtenidos a través de la producción de armas fluye a través de estructuras financieras en los Países Bajos. Sin embargo, el VVD de Rutte ha adoptado una línea dura en la aceptación de refugiados, y el 80% de las personas con antecedentes migratorios sirios o eritreos en los Países Bajos están en riesgo de pobreza. Es difícil confrontar su pasado colonial cuando en realidad no es pasado.

 Esperanza fuera de los pasillos del poder

 En lugar de ser un ejemplo, los Países Bajos tal vez se vean mejor como una advertencia para una política cultural impulsada por la austeridad construida sobre un pasado colonial y un presente neocolonial no reconocidos. No hay mucho optimismo sobre las elecciones en los círculos progresistas. Los partidos de izquierda tradicionales han sido débiles durante años, en parte porque se inclinaron por las reformas neoliberales y en parte porque se han titubeado en el debate cultural y no han ofrecido sus propias narrativas de pertenencia para contrarrestar a los de la extrema derecha. 

Para aquellos con los que hablé, lo máximo que podían esperar es que partidos como el Bij1 de Simons obtengan uno o dos escaños y, por ese medio, puedan cambiar el debate en el parlamento, o que el Partido Verde, por algún milagro, pueda ganar. suficientes escaños para tener la oportunidad de unirse al próximo gabinete.

 Quizás, en lugar de en los pasillos del poder, es mejor buscar esperanza en los crecientes movimientos ambientales y antirracistas, las decenas de miles que participan en las marchas climáticas y las protestas Black Lives Matter. Y en los activistas que emprenden acciones legales tras acciones legales contra el gobierno, y ganan. Y en las organizaciones, como TNI, SOMO, Stem op een Vrouw y Controle Alt Delete, que, junto con periodistas solitarios, están desenterrando información incansablemente y tratando de hacer rendir cuentas al poder, sin los cuales sería imposible averiguar qué está pasando aquí."   

   (  , Znet, 15/04/21; Source: Open Democracy ; traducción google)